Interview-style YouTube video in which Millán Ludena reflects on competing in extreme endurance races and why he would not repeat them. He describes severe physical tolls (about 20% muscle loss in his hamstrings after the Sahara race), the experience of near-death and second-chance reflection, and an Antarctic attempt in January 2016 where he planned to run 100 kilometers at around −40°C alone, without GPS or support.
Questions this video answers
January 2016.
100 kilometers.
Around −40°C (40 degrees below zero).
About 20% of his hamstring musculature.
Chapters
Hola Millán, soy Pilar. Encantada. Según nos estás contando, te gusta competir en situaciones extremas. ¿Para ti qué ha sido más difícil, los lugares más fríos del planeta o los más cálidos? Gracias. A ver, arranco contestando que no repetiría ninguno. A ver, el Sahara. El Sahara fue el sitio en la Tierra en donde más me desafié físicamente. Yo no recuerdo haber estado más cansado en la vida que en el Sahara. Tampoco sabía que el cuerpo funciona con energía, energía que se la damos en nuestros alimentos, si no se la das, la consigue y tiene la capacidad de autocanibalizarse. Yo me di cuenta cuando regresé a mi país, hicimos la evaluación de daños y cerca del 20% de mi musculatura en los isquiotibiales, en la parte de acá atrás, en los muslos, la había perdido, o sea me estaba autocomiendo. ¿Quién siente aquí que he estado muy cerca de la muerte? Entre las mil preguntas que nos hacemos hay una que es clave, al menos yo me la hice y dije, o sea que ya se acabó, o sea que hasta que llegué, o sea que todo lo que quise hacer ya no lo hice, o peor aún, teniendo todo para intentarlo, no arranqué. El punto es que ese momento llega y hay unos casos particulares en donde tenemos unas segundas oportunidades, Yo la tuve, y claro, yo quiero vivir mi existencia con ganas y quiero llevarlos a ese momento. Enero del 2016 estaba quizás en el sitio más inhóspito de la Tierra, la Antártida. Pretendía correr 100 kilómetros a 40 grados bajo cero, sin gente, todo blanco, el piso, el cielo, los alrededores. No hay señal, no hay GPS, no sabes exactamente en dónde estás ubicado, estás allí solo contra TI, pretendiendo correr 100 kilómetros, muerto de miedo.