
Millán Ludena talks about overcoming childhood epilepsy and a stutter that lasted decades, then moving into extreme endurance races like the Marathon des Sables. He credits mental training and visualization for pushing through 250 kilometers over six days in the Sahara.
Questions this video answers
Epilepsy.
The Marathon des Sables (Maratón de Sables).
About 250 kilometres run over six days (with a day that can be ~80 km).
A Patagonia Argentina race of about 160 kilometres.
February 7, 2024.
Chapters
Que si quiero recalcar que es bien importante el gran speaker, porque no necesariamente es un quiero ser el número uno, no, es gran.
Y si tú quieres ser un gran.
Profesionista, speaker, ingeniero, lo que tú quieras, estudiante, lo que quieras, atleta, entonces entras en un ¿Como le hago para ser grande? Y ya no entra en un me voy a pelear. No, si no estás haciendo lo que tienes que hacer para ser grande. Se me hace increíble eso.
Me habían diagnosticado epilepsia. El doctor había dicho que es mejor que no haga nada porque igual me voy a desmayar. Yo estaba viendo la calle y solo escuché la voz de mi madre que decía, mijito, tienes que aprender a rechazar tu destino. La gente extraordinaria es extraordinaria porque solo se enfoca. Y enfocarte significa deja de coquetearle a las otras cosas. El tipo me dice, y estoy seguro que me lo dijo de la mejor intención posible, me dice, o sea, me queda claro que te busque. ¿Que buscas? Un desafío. No me queda muy claro si aparte de tu familia y de mí, alguien más te va a querer escuchar. No cuadra escuchar a un tartamudo speaker. Es como medio antagónico el tema. Y duele.
Y bienvenidos, mi gente bonita. ¿Cómo están? ¿Cómo se sienten el día de hoy? El día de hoy tenemos un gran invitado, un súper atleta y conferencista. Millán, bienvenido. Impulso.
Gracias. Encantado de estar acá. Por fin.
Por fin se logró. Vamos a platicar. Vamos a platicar de la mentalidad ante los grandes retos. ¿Me vas a compartir un poquito de tus retos que has hecho? Que se me hace una locura completa.
Este, pero también a mí también a mí también.
Entonces, este episodio va a ser para todas las personas que están buscando soñar en grande y desafiarse a sí mismos. Pero antes de eso, sí te quiero decir que desde que Frank me platicó de ti, que fue creo que hace como un año, en 2022, yo estaba en Miami, Frank Moreno, gran amigo, dueño de Endor, una agencia súper chingona que siempre recomiendo, dijo, güey, tienes que platicar con Millán. Tienes que platicar con Millán.
Gracias. Un saludote a Frank. No, no, sí, sí, me dijo lo mismo. Me dijo lo mismo. Tienen que sentarse. Esa conversación no me la pierdo. Y ya, fíjate, un año y pico después, hasta que por fin la cuadramos.
Hasta que por fin la cuadramos. Ahorita me estabas contando que estás viendo venirte a vivir para Ciudad de México, o sea, estás cambiándote. ¿Cuáles son tus planes o por qué la decisión de venirte para acá?
Sí, loquísimo. A ver, yo. Yo hace cuatro años era gago o no sé, en México, cuando no puedes hablar fluidamente, este como tartamudo. Y me traba, me traba muchísimo, fíjate, Estoy hablando de 37 años, pensando que no podía hablar fluidamente y acaba de regresar del punto más profundo de la tierra, la peli, toda la cosa, me invita un amigo a un almuerzo, cuatro personas allí conversando, yo con mi limitación de hablar, contando como cuando te vas de viaje, ¿Y ¿Qué te pareció? ¿Y tú que? Entonces de la mejor forma posible intentar contarlo. Solo que en algún rato me di cuenta que los cuatro estaban como enganchados con la historia. Y fíjate esto, yo acababa de conectar el punto más profundo de la tierra con el punto más cercano al sol. Nadie lo había hecho en el mundo, conseguir un récord Guinness de filmar una película. Y en esa mesa recién me daba cuenta que esto podía ser una historia. Es como esa subestimación que está presente siempre. Y yo digo, espérate, esto puede ser una historia. Llamo a mi compadre, a mi mejor amigo Juan Carlos, y le digo en la noche, oye, ¿Qué te parece si cuento esta historia como conferencista, como speaker, cuatro años atrás? El tipo me dice, y estoy seguro que me lo dijo de la mejor intención posible, me dice, o sea, me queda claro que te busque, ¿Que buscas un desafío? No me queda muy claro si aparte de tu familia y de mí, alguien más te va a querer escuchar, que no cuadra escuchar a un tartamudo speaker, es como medio antagónico el tema y duele. Y esa semana estaba con el dolor, es decir, si bueno, es una limitación o no, ¿La acepto o no, y si no la acepto, ¿A cambio de qué? En fin. Y ahí me di cuenta, yo ya lo entiendo mejor como estudiante de psicología y me di cuenta que quizás 37 años de mi vida, 38, el hecho de no poder hablar era para mí un pretexto condenatorio. Me diagnosticaron epilepsia de pequeño y creo que en algún rato vinculé la epilepsia con el no poder hablar fluidamente. La puse en calidad de verdad. Y normalmente uno no cuestiona las verdades.
Si no las desafías.
Y por lo tanto era una verdad absoluta hasta que dolió, porque en ese rato estaba yo en una posición de no poder hablar queriendo ser speaker y en medio una especie de gran roca de mi habilidad para hablar. No te hablo del performance como speaker, sino el hecho de hablar en ser hablar consecuencia. Claro. Y ahí me di cuenta que el cerebro resuelve problemas, no pretextos. Por eso es que cuando nos quejamos no pasa nada, porque yo supongo que el cerebro lo que dice es OK, güey, y ya está, no es mi.
Problema, Sí, ¿Que más?
¿Y con eso qué hago? Por eso es que cada queja no va acompañado de ningún cambio, el cambio viene con el problema, porque el cerebro resuelve problemas. Entonces el problema en ese rato era si no puedes hablar y quieres ser speaker, ¿Cómo le haces para hablar? Es como la pregunta inmediata. Y allí me doy cuenta que hay terapeutas del lenguaje, hay fonoaudiólogos, hay un pocotón de gente que se especializa en estas cosas. Yo no las conocía porque sencillamente nunca había sido algo para resolver. Impresionante. Contándotelo en resumen, 7 meses más tarde logro hacer mi primer párrafo sin trabajar. Está en una cena con una amiga y la interrumpe y digo ¿Me tradeo? No me trabé. Entonces me dice no.
¿Segura?
No. Y ahí dije si, me salió una vez, o sea, tiene que haber alguna forma de que me salga siempre. Y a veces me salía, a veces no. Y cuando no me salía me acordaba de esa primera vez, o sea, como un anclaje mental. Y cuando me salía intentaba entender qué había hecho para que me salga como estaba como descubriendo una especie de receta.
Ajá.
Y ya eventualmente, cuatro meses más tarde puedo hablar ya con mucha más confianza y empiezo a convertirme en un gran speaker. Entonces fue súper loco y dices wow. Y en ese camino me hago una pregunta en su momento inocente, hoy ya lo entiendo. En esta lógica de ir marcando hitos, digo ¿Quién es el mejor speaker en mi país? ¿Quién es el mejor speaker en la región? ¿Y quién es el mejor speaker en el mundo? Hoy ya lo entiendo. ¿Que es una modelación? Tienes que verlo para entender que si alguien ya lo hace, ¿Por qué tú no lo podrías hacer?
Sí. ¿Que paso seguir para poder llegar ahí?
Y si existe y lo está haciendo, la pregunta es inmediata, ¿Qué está haciendo y que no está haciendo para ver llegar para llegar a donde llegó?
Exacto.
Y lo otro que me pareció fascinante es, y más por ingenuidad quizás, en definir yo quiero ser un gran speaker. Yo no me acuerdo haber dicho yo quiero ser un speaker. Y ese gran es la diferencia.
¿Por qué?
Porque siendo speaker básicamente te paras, hablas y ya está. Un gran speaker implica que seas uno de los mejores. Y yo supongo que cuando alguien define eso quiero ser un futbolista, no es lo mismo en decir quiero ser un gran futbolista o quiero ser un gran ingeniero o un gran arquitecto. Son dos cosas. El gran es marca la diferencia. Claro. Entonces yo no me di cuenta, no me di cuenta, Estoy viéndolo hacia atrás nada más y dije quizá lo que estaba marcando era el alcance. Con la palabra gran estaba también definiendo no quiero estar en la normalidad, quiero ser extraordinario y ya averiguaré cuál es el costo de ser extraordinario. Y la segunda pregunta es si estoy dispuesto a pagar o no ese costo. Solo que fíjate que ya tu alcance ya no queda en el soy speaker.
No.
Cómo le hacen los grandes.
Y aparte tío, que sí quiero recalcar que es bien importante el gran speaker, porque no necesariamente es un quiero ser el número uno, no, es gran.
¿Y si tú quieres ser un gran.
Profesionista, speaker, ingeniero, lo que tú quieras, estudiante, lo que quieras, atleta, entonces entras en un cómo le hago para ser grande? Y ya no entra en un me voy a pelear, no, si no estás haciendo lo que tienes que hacer para ser grande. Se me hace increíble eso.
Y lo otro Escuchándote es como defines ser gran lo que sea si nunca lo ha sido, Porque en ese momento estás definiendo lo recién. Por eso creo que es importante buscar la modelación que quién yo considero si quisiera ser un gran arquitecto, quién yo considero que son los grandes arquitectos en.
El mundo, a quién respeto, quién admiro, a quién veo para arriba, quién es el héroe.
Y yo tendré mis criterios para definir por qué este arquitecto o esta arquitecta es grande, o sea, es un gran arquitecto. ¿Y de ahí empiezas como qué elementos tiene este arquitecto que los está haciendo? Y yo hoy todavía no. Y ahí vas, gracias a esto, tú.
Hace cuatro años dices quiero ser un gran speaker y eso te trae la Ciudad de México.
Claro, porque empiezo a caminar y digo OK, el primer paso es ser el mejor speaker de mi país, me toma dos años y a nuestro criterio como equipo dijimos ya somos los mejores en el país. Y de ahí entró en una zona de muchísima duda en decir si voy por el siguiente paso o me quedo siendo el mejor de mi país en Ecuador. Y esa duda no fue tan pequeña, habrá sido un año, año y medio. Bueno, estoy metiendo la pandemia también. Hasta que llegó un evento en Ciudad de México el año pasado con Tony Robbins. Entonces, y me acuerdo de un momento muy clave cuando defino ser un gran speaker, porque para ese momento yo defino que el mejor speaker era Tony Robbins a nivel mundial, y sin poderlo demostrar porque no había nadie en esa sala, yo dije hace cuatro años, el día que yo lo conozco este señor, o lo veo en primera fila porque puedo pagar el ticket, o lo veo en el escenario. Cuatro años más tarde estoy en la Arena Ciudad de México, habrán sido unas 15.000 personas en el escenario, me bajo y la silla sin nada mía, estaba en primera fila.
Que increíble.
Entonces uno podría pensar que son coincidencias de la vida. Y otra forma de verlo es, quizás el cerebro es altamente obediente y no cuestiona lo que estás pensando. Si lo estás definiendo, tu inconsciente está trabajando 24 7, no importa cuánto, yendo frecuentemente a tu bodega de recursos, tomándolos, usándolos y caminando hacia eso, aunque conscientemente no te des cuenta y luego le llames coincidencia, solo que 24 7 estuviste trabajando por eso. Fue impresionante.
Ahí me dije wow, realmente sucede lo que visualizo.
Y desde allí muchísimo ojo con lo que pensamos.
¿Tienes alguna como rutina de visualización?
Sí, sí, la prendí también en este camino coloquial cuando estaba metido en el desafío de ir al Sahara. Y te lo digo como que no te digo nada. 150 kilómetros, 250 kilómetros en el lugar más caliente de la tierra. No sabía cómo hacerlo. La misma historia, busca correos que ya han hecho.
¿Qué nombre tiene?
Se llama la Maratón de Sables.
Maratón de Sables, OK.
Escrito en francés. Y entiendo qué significa la Maratón de las Arenas. Discovery Channel la cataloga como la carrera a pie más difícil en la Tierra. Yo un año antes había estado en la Patagonia Argentina, el lugar más salvaje de América. Entonces dije, voy a hacer cosas que me asusten, o sea, como un indicador, como una especie de KPI personal. Si no me asusta, no me interesa. Entonces me encuentro esta carrera, veo la carrera más difícil en el mundo, me asusto con eso y digo bueno, llegó el momento de ver si es una frase romántica, bonita o realmente voy a honrar lo que dije. Entonces decido honrar lo que digo y yo me asusta, lo voy a intentar. Y empieza toda esta aventura. Entonces seguramente te ha pasado que tú conversas con amigos y todo el mundo está de acuerdo en que dice la mente es lo más importante, o sea, la mente todo lo puede hacer. Eso creo que es como una acuerdo social global. Todo el mundo está de acuerdo con eso. El hecho real es que entrenamos todo menos la mente. Tenemos dietas para todo, tenemos rutinas para descansar, hacemos yoga, hacemos mindfulness, hacemos todo, todo, las mejores zapatillas, todo, todo, todo.
Pero no entrenamos la mente y no.
Entrenamos lo que decimos que es lo más importante. Yo me hice este cuestionamiento porque cuando vi todas mis tablas de entrenamiento y todo y digo ¿Donde entra el entrenamiento? ¿Cómo le hago? Entonces me entero porque se convierte en un problema. Empiezo a buscar quien es el entrenador de mentes y lo más cercano que yo encontré son psicólogos especialistas en deportes, psicólogos deportivos. Entonces empiezo un proceso allí aprendo algunas técnicas que me parecieron interesantes y voy haciendo otras que por instinto propio las voy como desarrollando y respondiéndote ese tema de visualización, fíjate, yo lo hice más por. Como para forzarme, prepararme para esa era mentalmente, o sea, estaba creando como mi propia receta. Por suerte hoy ya tengo elementos para decir estaba en lo correcto. La primera visualización, el cerebro aprende por repetición.
OK.
Un Ronaldo, un Federer, el que te dé la gana, un Good. No sé cuántas veces habrá repetido eso de tal manera que lo perfeccionó. No hay forma de ser excelente sin repetición. Blackway lo plantea en su libro Outliers. 10.000 horas para que seas extraordinario.
Exacto.
Y conscientemente todos queremos ser extraordinario y no le apostamos más de 20 horas y es impresionante. Y esta gente lleva años pateando el mismo balón en el mismo ángulo y los admiramos. Sí. Solo que tampoco me parece que admiramos el beneficio y no concientizamos el proceso.
Sí, que todo lo que te tiene que llevar hasta ese resultado.
Claro. Yo creo que si alguien preguntara ¿Tú estás de acuerdo en pensar que Messi habrá pateado el balón tantas obras durante tantos años y todo para hacer lo que es? Yo supondría que la respuesta es sí, estoy de acuerdo. ¿Y al mismo tiempo dices, entonces por qué si quieres ser mejor en algo no le pones la misma cantidad de tiempo?
Sí, porque no le metes la misma dedicación o una dedicación proporcional al resultado que quieres ver, que quieras.
Es como interesante, es como le prestamos muchísima atención al beneficio que tiene esa celebridad y no le prestamos atención, aunque lo entendemos, al proceso.
Ahí tengo una pregunta, pero antes de hacértela no me quiero desviar de tu rutina, ¿No? Como de este entrenamiento mental. Entonces, visualización, La gente aprende por repetición.
El cerebro aprende por repetición.
El cerebro aprende por repetición.
Entonces, ¿Cómo lo hice yo? Entonces digo, entonces tengo que ver la palabra Sahara en todo mi día. Y empezó la fiesta. Fondo de pantalla, Sara, fondo de la computadora, Sara, ¿Cómo se llama la alfombrita esta? Cuando estás en el departamento y entras y te sacudes los pies, el pisa algo. Lo mandé a hacer Sahara, mandé a bordar las toallas y las sábanas y las fundas de almohada que digan Sara. ¿No has visto esta escena de Rocky cuando está entrenando con Iván Drago y lo tenía allí pegado en el espejo, Sahara, o sea, stickers en la refri, el imán, Sara, o sea, todo era Sara? Tú entrabas a ese departamento y podrías pensar que yo estaba obsesionado con eso. Después me di cuenta que sólo el adjetivo cambia. Eres obsesionado hasta que lo consigues y luego eres apasionado. El adjetivo simplemente cambia. Y el hecho real es que yo lo que estaba haciendo era mantener presente Sara siempre, incluso en los zapatos de correr, cuando me despertaba a correr, en la plantilla, la plantilla decía Saat. Entonces cuando me lo ponía era inevitable.
Que no lo vea, No se, lo traía súper presente.
Súper presente. Entonces estaba justamente en el cerebro, en la parte de atrás. Acá arriba tenemos sistema radicular ascendente que básicamente es el que se encarga de definir en qué orden van tus pensamientos. Entonces el pensamiento que más repites va en el número uno, y en mi caso, estoy seguro que lo convertí en número uno. Entonces como tienes energía, atención limitada diariamente, entonces si lo pones en el número uno, ese número uno va a recibir más claro y Por lo tanto, si recibes más energía y más atención, las posibilidades de que lo conviertas en realidad tiene sentido.
Aumentan.
Aumentan. Entonces, me pareció increíble, y te estoy contando ya como la conclusión en ese rato simplemente era un tema de buena intención. Y el segundo elemento, durante el primer mes de las horas que estaba despierto, cada cuatro horas sonaba mi alarma, mi compromiso. Tenía que en esas cuatro horas, aprender algo diferente del proyecto, que al final del día, la misma historia. Esto es un recordatorio para que no lo bajes del número uno. No lo bajes.
Wow.
Entonces, qué sé yo cuántos países incluye el Sahara o lo que sea, no importa.
Sí que ver la ruta, ver temas de tu suplementación, o sea, todo lo que necesitas para.
¿Cuánto calor hace, cuánto que no llueve en el Sahara? ¿En el Sahara llueve o no? Cualquier pregunta, no importa. El punto no lo sabía. Solo que estaba forzándome a que esté en el número uno. Hay este libro que me encanta, que podría ser uno de los libros más interesantes que leí últimamente. Focus, ya. ¿Qué es lo que dice eso? La gente extraordinaria es extraordinaria porque solo se enfoca. Y enfocarte significa deja de coquetearle a las otras cosas. Y creo que hemos comprado en positivo la palabra multitasking. Entonces uno cree que es más inteligente, es más productivo. Cuando es multitasking es que estás haciendo todo y nada. Anda, pregúntale a los que admiramos y agarra a quienes nos estén viendo y escuchando. Agarra cualquier persona que admiras. Seguramente la vas a admirar por una o dos cosas.
¿Cómo has trabajado tu enfoque?
Ahí está. Entonces, lo que estaba haciendo era desarrollando mi capacidad de enfoque, lo que estaba entendiendo. Yo aprendí esto en el MBA a nivel corporativo, solo que no lo entendí. Y me encantó la definición que allí quizás concluye que estrategia significa descartar. Cuando eliges un camino, descartas el resto. Eso es estrategia. Entonces, al final, lo que está haciendo es estrategia, es desarrollar tu capacidad de enfoque. ¿Cuáles son las personas más estratégicas, más estrategas? Las que tienen enfoque. Quienes avanzan más, no más rápido, más los que tienen enfoque, los que tienen claro hacia dónde van. Es impresionante. Acabo de ver la semana pasada una entrevista de Djokovic. Tenía unos seis, siete años o menos, creo. Y le preguntan en un canal, no sé, en Serbia, ¿Que quiere ser?
Yo también lo vi. ¿Y que dice? Quiero ser el mejor del mundo.
No, Ni siquiera lo duda. No lo dudó. No era una respuesta que normalmente nos preguntan y la estás pensando y la contestas. Ya lo tenía, ya lo sabía. No es conciencia. Enfoque. Enfoque. Y creo que la gran confusión nuestra es que queremos el éxito inmediato y el éxito en todo. Y tú dices, espérate un ratito, digamos que eso sea verdad. Solo asegúrate que las personas que tú consideras exitosas, que no son tú, lo consiguieron de esa forma pronto. Está equivocado.
Sí. ¿Cómo fue que lo consiguieron? Y pues no. Por ejemplo, hay un ejercicio que hace Bill Gates, que lo hace de manera, no sé si semestral o anual, ya le llama think weeks y se va una semana a pensar y a leer y escribir. Y Bill Gates le atribuye gran parte de su éxito, de las ideas nuevas que tiene a esas semanas, semanas de como de deep focus, como de concentración profunda. Yo estoy trabajando en eso, estoy batallando como en pues si tienes muchas cosas y que si tienes un episodio, que si tienes otro y tal, tal. Y me ha ayudado tener dos celulares para poder no brincar de una aplicación a otra. Entonces uno lo uso del trabajo, otro lo uso para personal a ti. Aparte de la técnica de la visualización, tener presente el objetivo, tener los recordatorios, ¿Que otras técnicas te han funcionado para el enfoque en tus entrenamientos, en tus objetivos?
Me gusta mucho trabajar la agenda, o sea, para mí un domingo en la tarde es un día, es un día importante, es un día de trabajo porque organizó mi agenda y esa agenda.
Tu agenda semanal.
Sí. Ahora cada vez es más complejo. Eso es lo que sí lo intento hacer. Planifico lo que quiero hacer y lo planifico en orden. El paso número uno es, digamos que mi agenda esté vacía. Vacía. El paso número uno es elegir qué es lo más importante para mí. Si yo defino que la familia es lo más importante, que mi trabajo es lo más importante, que lo que sea, no importa lo que sea más importante, eso va en primer lugar en la agenda. Cuando tienes toda la semana vacía y tú pones el cuadrito en donde sea y no hay ningún inconveniente. Semana llena. Plac. Segundo, los temas vinculados conmigo, sea el entrenamiento o yoga o aprender algo, quiero aprender a bailar tango, tocar guitarra, lo que sea, porque no puede ser productivo si tú no estás bien. Entonces defino y esto lo empiezo a sospechar, fíjate, antes de la pandemia empezaba a preguntarle a mis amigos ¿Que es lo más importante para ti? ¿Y casi todo el mundo con el pecho abierto y lleno de orgullo decía mi familia y cuánto tiempo le di tu celular? Entonces agarras el celular, abres la agenda y esa agenda está llena. Sí, solo que no hay ni un espacio de la familia. Wow. Y tú dices, explícame cómo funciona lo importante para ti en tu cabeza. Lo importante es cuando me sobra tiempo ahí atiendo lo importante o lo importante es no importa qué tiempo, si me explico, o sea, claro, o sea, cómo se expresa lo importante en tu familia aparte de romperte el pecho frente a mí ahora mismo, o sea, cuándo lo importante es importante, Claro, quisiera que lo importante para mí sea lo número uno, entonces ponlo en la agenda como número.
Uno.
Que se yo, el miércoles ir con los chicos al cine, el jueves acompañar a ni sé qué cosa, Fernandito al partido de fútbol, en la mañana, lo que sea, ahí está lo importante sigue manteniéndose importante. El segundo es, insisto en que te prestas atención, yo creo que ahí está tu fuente de energía. El tercero, que conscientemente parecido a lo de Gates, no es una semana, pero si intento definir como ciertos espacios de deep work, o sea, realmente pensar, si tú tomarás mi iPad está muy rayado con ideas que en primera vista se ven como en desorden y si intento pensar, o sea, realmente intento pensar y decir esto quisiera cómo lo voy a hacer, No importa porque ya aprendí que es más importante saber el destino que el cómo, ya luego veré cómo llego, que ya te cuento. El tema del espacio que básicamente es un gran ejemplo lo que te acaba.
De contar, ahorita me cuentas.
Cuarto son las reuniones que considero estratégicas y fíjate que fallo mucho en eso, fallo mucho en eso porque ahora mismo con, me parece que este año ha sido el año que más estoy hablando como speaker, entonces mi sistema actual está fallando y no estoy llegando al cuarto lugar como me gustaría. Justo ayer tuve una reunión con con el equipo y la conclusión es que tengo que reacomodar el sistema, tienes que adaptarte para que con las nuevas condiciones, que es algo bastante parecido a mi reflexión con mi psicóloga en la última cita y le decía, siento una especie de frustración porque no estoy entrenando como normalmente entrenaba y la respuesta de Mariana fue sí, y tú estás de acuerdo que tu vida ya no es como antes, entonces estás pidiendo todo, todo lo mejor siempre, o sea, dices, ¿Quieres cambiar tu vida y tener el mismo nivel de entretenimiento?
Dices, si eres más público, te buscan más, sales más, viajas más, eso implica que no vas a entrenar igual.
Entonces comprender eso quita la frustración, porque no estoy insistiendo en algo que ya no existe. Hace ocho años tenía un horario laboral, salía a tal hora, yo sabía que a las 5 salía, a las 6 empezaba a correr, las 7, hoy, las 6 de la tarde debe ser, estoy en un Uber, estoy llegando al aeropuerto, estoy bajándome del avión, o sea, estoy hablando qué son las 6 pm, entonces todo eso cambia, fue súper interesante y acá está pasando lo mismo, tengo que adecuar el sistema para que el cuarto elemento de las reuniones estratégicas funcione y el quinto puesto, fíjate, ya cuando la agenda ya debería estar llena, el quinto puesto son reuniones del día a día, hay que aprobar esto, hay que firmar.
Esto, sí, como que lo más secundario, por así decir.
Entonces, ¿Cuál es el reclamo constante con el equipo de trabajo? Es que no me contestas, no me contestas a la brevedad, solo que en mi sistema si pongo eso en brevedad ya no hay sistema, porque si no, no me enfoco en lo que debería enfocarme. Entonces es interesantísimo eso, o sea, no eres tus sueños, eres el sistema que tienes, porque no se trata de soñar, si fuésemos por soñar, imagínate nuestra región no sé en dónde estaría, es el sistema que tienes. ¿Para qué te alcanza? No es lo que sueñas, lo que sueñas suena bonito como idea. ¿Para qué te alcanza? ¿Para que te alcanza? Para. ¿Para trabajar? ¿Para que te Alcanza? ¿Para conseguir un récord Guinness? Para. ¿Para que te alcanza? La pregunta debería ser, no, ¿Cuál es mi sueño? Es ¿Cuál es mi sistema?
Y ahí cambia mucho. Yo creo que muchas personas que van a estar escuchando este episodio es gente que busca subir de nivel, o sea, si sale la promoción, pues saben que eres un deportista extremo, que haces grandes retos, grandes desafíos, todos los que están escuchando eso, creo que es porque están por hacer su primer maratón, por hacer su primer triatlón, y eso que acabas de decir es clave, no vas a hacer el sueño, sino el sistema que te ayudará a conseguir ese sueño.
Claro. Sin el sistema no vas a llegar. No vas a llegar. Está genial. Y yo creo que sería como una especie de complementar la oración nada más. En el mismo ejemplo, quiero hacer un maratón, chingón, coma, y mi sistema es este. Y preguntarte, porque la pregunta es casi inmediata sobre la mesa, si ese sistema te alcanza para hacer un maratón. Y si no te alcanza, no es problema. Es la oportunidad maravillosa de actualizar tu sistema. Es el sistema, no es el sueño.
Me encanta. Hace poquito dijiste que muchas personas tienen sueños, tienen metas, pero hay obstáculos que se entrometen en el camino, ¿No? Por ejemplo, quiero ser conferencista, quiero dar pláticas, no será tartamudo, No se puede.
Y ya muchos como que ahí se.
Quedan diciendo tiene razón. ¿Cuáles crees que sean en tu experiencia y lo que has visto, lo que has estudiado, los obstáculos principales para que alguien cumple sus sueños?
El merecimiento. Yo estoy casi, casi, casi convenciéndome que todo lo que cualquier amigo no ha conseguido, incluido, o sea me incluyo, es porque en un buen pedazo sentimos que no lo merecemos.
Que no lo mereces.
Que no lo merecemos, por eso no lo intentamos.
Wow.
Es. Seguramente tienes amigas, amigas muy guapas y la principal queja de una amiga guapa es que cuando va a un antro nadie se le acerca. Es como la principal queja. Tú dices ¿Por qué? Y quizás los hombres en ese antro sienten que no la merecen.
Sí que es muy guapa para mí.
Entonces no lo intentas y eso aplica en lo que te dé la gana. Me encanta, estoy haciendo casi como un experimento, Me encanta preguntar ¿Cuál es el carro que más te gustaría? Y todo el mundo un tal, ni sé qué cosa. ¿Toda segunda pregunta y por qué no lo tienes? La respuesta como más común es porque es muy caro. ¿Pregunta número 3 porque sea caro para ti significa que ellos van a bajar el precio para que tú lo puedas comprar? Me decían no, o sea, me encantaría, solo que no pasa.
Así.
¿Estás de acuerdo que no va a pasar? No, estoy de acuerdo que no va a pasar. ¿OK, y también estás de acuerdo que nunca lo vas a tener? Si, nunca lo voy a tener. Listo, se acabó la conversación. ¿Qué pasaría si en lugar de poner el pretexto de que es muy caro, lo ponemos en problema? Y la pregunta sería como mejor dicho, les hago yo. Si yo te preguntará cómo lo comprarías utilizando tu inteligencia, porque lo eres, ¿Qué opciones habría? Y empieza no, bueno, una opción es, no se, vendo el actual y ahí te creo un plan de ahorro y en dos años los compro porque ya me alcanzaría. OK, o la otra es que si yo hipoteco tal cosa o lo que sea. El punto es que aparecen como tres o cuatro opciones. Opciones, opciones reales. Ya. Y tú dices, con estas cuatro opciones, ¿Las habías pensado antes? No, fíjate que no. Ya. Y el hecho es que mientras no le preguntes al cerebro, no hay respuestas. Es realmente lo que ocurre. Y fíjate esto, cuando el café termina, te puedes llevar esas cuatro en tu servilleta, porque seguramente lo habremos apuntado en una servilleta y te las llevas. Que no te atrevas a conseguir ninguna de esas cuatro, o sea, arrancar con una de esas cuatro. La única explicación podría ser que no te sientes merecedor de ese carro.
Sí, porque ni siquiera lo estás intentando.
Ahí están los planes y mucha gente.
Tiene planes y sabe el cómo, ya ha visto, pero no, no va.
Es increíble, es increíble. Y empiezas a pensar y dices, claro, de pronto es el no merecimiento. Uno no persigue lo que no cree que merece. Eso está.
Uno no persigue lo que no cree que merece. Platícame de. A ver, lo del maratón de Sables este nomás como que siento que muchos se han de ver quedado con la duda de que pasó. Entonces, un resumen de cómo viviste esa experiencia, porque 250 kilómetros en el desierto estás vivo, sabes de que, ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Lo volverías a hacer o no? ¿Sabes?
Si empiezo por la respuesta fácil, como en los exámenes, la respuesta es no, no lo volvería a hacer. Y solo para poner en contexto, quiero irme un poquito más atrás nada más, porque quizás algunos están pensando que yo soy un corredor a tiempo completo y todas estas cosas, y la respuesta es que no, y aún así va a generar más confusión esto. Entonces, ¿Por qué está en el Sahara? Yo hace ocho años era hacía ingeniería, ingeniería en temas renovables, y un día me pierdo en una montaña, en mi primera carrera de montaña, en lo que yo había definido como mi debut de montaña. Entonces, para ese momento yo corría 4 kilómetros y 4 kilómetros no normalmente, o sea, había llegado a correr 4 kilómetros por primera vez en mi vida, normalmente corría un kilómetro, quizás kilómetro y medio, impresionar alguna chava, hasta ahí corro cuatro, me emociono y digo es el momento perfecto para hacer mi primera carrera de montaña. Busqué 10 porque en mi cabeza estoy haciendo dos veces y medio lo que acabo de hacer. Tremendo reto. El punto es que nunca hice 10, terminé haciendo 50. Y cuando termino temblando esos 50 kilómetros, temblando, la única pregunta con la que yo me quedo y con la que cambio mi filosofía de vida es porque yo quería 10, si he podido 50, sí, más despeinado, más cansado, temblando, todo.
Lo que tú quieras, que era más capaz de lo que pensaba.
¿Con 50 en el bolsillo dije por qué? Mi respuesta en ese momento, porque había comprado el modelo de ser perfecto y yo había comprado la idea de que el éxito en la vida, ser exitoso me refiero conseguir lo que uno quiere, entonces uno pone su energía en solo hacer cosas que aunque no las ha hecho, sabe que las puede hacer.
OK.
Porque la clave es conseguir lo que intento y no nos permitimos intentar algo que no sé si lo puede hacer. ¿Ya lo ves?
Ya, ya. Es que la diferencia, repito, porque uno.
Normalmente elige su proyecto aunque no lo haya hecho, sabe que lo puede hacer.
Sí.
Donde no hay fracaso, donde maximizas tus posibilidades de que eso se convierte en realidad, entonces eres el machin con el barrio porque lo conseguiste genial. Y uno no se permite intentar algo que no sé si lo pueda hacer, que son dos cosas. Imagínate esto, si yo hubiese conseguido cupo en 10 kilómetros, creo que habría pasado esto en la noche habría hecho un posteo, uff, qué carrera tan difícil y gracias a mi disciplina, perseverancia, la conseguí. Siempre habría pensado que acabo de ganar 10 kilómetros lleno y nunca habría pensado que acabo de perder 40, nunca. Entonces digo, yo no quiero seguir perdiendo en mi vida por andar, y esto es irónico, condenándome al éxito, o sea yo no, que ya ese momento definí no quiero ser exitoso, o sea no quiero ser exitoso en la lógica de no intentar, yo quiero andar intentando cosas.
Intentando y fracasando, quizá intentando que pase.
Que no pase, intentándolo desde ser competente, o sea desde hacer lo mejor posible con el mayor esfuerzo para conseguirlo. Entonces digo, me voy a plantear así el tema. Por eso es que seis meses más tarde, con esa especie de sentencia personal en decir tú no vuelves a hacer en tu vida, Nada, que no te asuste. Seis meses más tarde me encuentro una carrera en la Patagonia Argentina, en el lugar más salvaje de América, de 160 kilómetros de aquí a Valle de Bravo, 160 kilómetros.
Qué impresión.
¿Sólo con la experiencia de 50 y 50 temblando, digo lo voy a intentar.
Y obviamente te preparaste con Coach, con.
O sea, me preparé nuevamente, no? En el modelo perfecto, normalmente para una carrera así uno debería prepararse un año y medio fácil, yo me preparé tres meses con lo que hubo, la expectativa era que no la acabe. La caó sigue temblando, muriendo, mito. Y mi duda quedó aclarada, solo crecemos cuando nos desafiamos, o sea, crecemos cuando se rompe y esto ya lo venimos haciendo desde biología básica, el proceso de mitosis no es nada más que rompimiento, cuando conversamos con personas con ideas diferentes estamos rompiendo nuestras propias estructuras, estamos rompiéndonos, o sea, crecemos realmente cuando nos mudamos, estábamos hablando antes, el proceso de mudanza y todo son rompimientos y son oportunidades brutales para crecer, solo que nos enfocamos en el rompimiento, no en el crecimiento. Visualiza como un capullo cuando se abre.
Es eso, es eso, solo que de fuera el capullo que está abriendo, todo el mundo está viendo la mariposa, la.
Mariposa está diciendo a la madre como me está doliendo hasta que salí, hasta que salí ya, entonces está como súper loco eso y digo OK, por aquí va la cosa. Y así un año después llegó al desierto del Sahara, 250 kilómetros en el lugar más caliente, como te cuento Y ya claro, vas aprendiendo de tus errores, vas mejorando el sistema, vas mejorando el sistema de cómo poder llegar en las mejores condiciones medias posibles. Para ese momento yo era funcionario público, estaba en el gobierno de Ecuador, entonces sacando tiempo debajo de las piedras, completamente nuevo, seguramente no llegué en la mejor condición y también sé que lo hice de la mejor forma posible hasta que llegué al desierto. La carrera seis días, 250 kilómetros. Normalmente uno corre 40 kilómetros al día en promedio y hay un día que corres 80 kilómetros que te lo ponen, fíjate en el día 4, o sea tú ya vas con 120 en las piernas y te clavan 80.
Es que qué impresiones, es muchísimo y lo puedo, puedo empatizar un poco porque justo este año empecé a correr montaña.
Y otra lo vi, lo vi, lo.
Vi En junio, corrí 30 kilómetros en la montaña. ¿Y qué tal estuvo padrísimo, Impresionante, o sea, y ahorita me resuena mucho lo que me dices porque dices pude haber dado más, sabes? Te quedas pensando porque terminé entero, gracias a Dios, terminé muy bien.
Qué felicidades.
Gracias, gracias. No, y sí le metí todo el todo, pero me gusta y hay como una analogía que hace poquito me leí en algún lado que decía el pez crece al tamaño de la pecera, o sea, si tú pones un pez en una pecera chiquita se va a quedar chiquito el pez, pero si lo pones una pecera grande, el pez va a crecer más grande. Y también un árbol, tipo una planta, tú la pones en una maceta chiquita y se va a quedar así, pero si la pones una maceta más grande va a extenderse más. Me gusta esto de estar empujando los.
Límites, la pecera, la maceta o esta frase que escuché esta semana, uno está con la persona que le alcanza las tres. Es la misma metáfora, es el sistema, la pecera, el sistema.
Oye, ahorita que te meten 80 kilómetros en el cuarto día, ¿En cuántos días terminaste?
La terminé en seis días. La terminé en seis dÍas tales brutales. Había hecho todo un entrenamiento, imagínate, yo entrené escuchando música que no me gustaba justo por esa lógica, o sea, tengo que preparar mi mente, lo que va a mandar aquí es mi mente, ¿Cómo la hago más fuerte? Coloquialmente mi respuesta fue complícatela. Entonces corre sin calcetines, con los zapatos más baratos. Normalmente fíjate, uno como entrenador uno entrena desde la comodidad, sino con la música que le gusta, con los zapatos más cómodos y todas las cosas. La pregunta es desde la comodidad, ¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy entrenando, ¿Estoy mejorando? No estoy mejorando, o sea, ¿Cómo funciona? Ahora mismo estoy pensando si fuese ciclista, ¿Qué sería mejor? ¿Entrenar con una bicicleta pesada o está? Sí, pero hiper, duper, lo que sea, No, pues con la pesada y conscientemente los mejores ciclistas en el planeta se convirtieron en los mejores con la pesada. Y dices.
Está interesante porque está bien.
Pedalear con la pesada hasta ser fuerte y luego que me pongan esa dipper ni sé qué cosa y voy a volar Claro, está perfecto, solo que no me queda muy claro si empezando con la hiper ni sé qué cosa voy a terminar volando es un buen cuestionamiento, yo lo hice, dije me voy a complicar la mente entonces empiezo a escuchar música que no me gustaba oye, yo los sábados que me tocaban largas escuchaba misa, misa, escucha una misa a las 11 de la mañana, hay gente que le gusta seguramente yo no soy un cristiano católico así totalmente metido, o sea.
Yo por ejemplo, yo soy muy católico pero no escucho misa cuando corro, ¿Sabes? Entonces oye una misa y aburrida no.
Haz la prueba, haz la prueba cuando estés preparando una carrera, escucha en una larga misa para ver. No, no, en serio y luego me cuentas en el chat, o sea, en.
Qué minuto ya te incomodaste Wow, se me hace muy chingón este. Es que es muy de Rocky, ¿No?
En decir claro, yo y solo por ingenuidad decía ¿Cómo le hago para ir fuerte mentalmente? ¿Porque lo único que va a marcar la diferencia en que el desierto me absorba o no es mi cabeza, es mi mente Claro, estoy contándote que ya la probé, que ya probé el poder de mi mente en la primera carrera en la Patagonia y ahí va el Sahara decía si me toca elegir qué priorizo?
Número uno, la mente ¿Qué recursos utilizaste en los momentos más complicados en donde dijiste ya, ya, para qué corro, mejor me espero aquí a que pasen por mí o sea, ¿Que te sirvió? Porque hay muchas personas que están en el maratón y como le dicen en The Wall, ¿No? La pared, el kilómetro 30 o que están haciendo un Ironman o que están haciendo cualquier otro desafío, reto impresionante y se van a topar con esta pared, con esos pensamientos, con esta mente que está jugando o te está diciendo que ya le frenes, ¿No? ¿A ti que te sirvió para romper esa barrera?
¿Yo tuve la fortuna de nunca encontrarme un corredor, o sea, con más experiencia que mí en ese momento en Ecuador que me hable de la pared.
Yo.
Tuve que haberla pasado mil veces y como no supe que existía nunca la esperé, Wow, se fue ya después me hablaban y la pared? Y la pared, ¿Que pared estaba hablando en un desierto? Es como esa frase lo hizo porque nadie le dijo que era imposible, te lo juro Ya. Y normalmente creo yo que cuando uno escucha, lamentablemente, ese concepto de la pared, tu cerebro va esperando durante 30 kilómetros llegar a la pared. Y te dicen que cuando llegas a la pared, vas a sentir que tu energía se va al piso, que te vas a sentir mal, que no sé qué cosa Tata. Tu cerebro solamente está durante 30 kilómetros esperando la pared para hacer. Para sentirse lo que le dijeron la pared para sentirme mal, para que la pared tenga sentido en mi vida. Wow. Es como cuando me dicen un amigo, es que yo soy mal genio. Y le OK, ni siquiera voy a discutir eso, solo explícame qué hace una persona mal genio. Y se quedan pensando y dices, no, yo a veces golpeo la mesa, levanto la voz, lo que sea. ¿Eso hace una persona mal genio? Si eso hace una persona mal genio, tú quedas una persona mal genio. Ya en la segunda pregunta ya lo dudas en contestar. Y el hecho real es que si pones una etiqueta, para que tu cerebro esté sano, tienes que comportarte como la etiqueta.
Si. El cerebro va a buscar esa congruencia.
Porque si no, vas a pensar que estás loco. Entonces, si yo digo que soy mal genio, tengo en mayúscula, en neón, resaltado, que levantar la voz y golpear la mesa. Si no, no tiene sentido que sea mal genio. Yo no puedo ser un mal genio, buena gente.
Si.
¿Me explico?
¿Y cómo desafías esas etiquetas?
No poniéndolas. Entonces, yo afortunadamente no escuché la pared, por lo tanto, no sentía la necesidad de estar cansado. Es impresionante. Es brutal. Entonces, lo que pasó en el Sahara eran aventuras diarias que al final entendí que un elefante tú te lo puedes comer por pedacitos. Entonces yo nunca, nunca, sabiendo que la carrera es 250 kilómetros. En mis entrenamientos nunca pensé en 250 kilómetros. Solo pensé en lo que es el día. Los 8 kilómetros de hoy. Pues serán los 8 kilómetros de hOY. Los 5 de hoy. Los 5 de hoy. Impresionante. Estaba fortaleciendo mi cabeza en enfocarte en.
Lo que tienes que hacer en el día a día.
Por eso es que cuando uno dice ¿Estarías dispuesto a subir una montaña que te va a demandar 7 horas? Que no sé qué cosa vas a decir, No, es muy difícil. Claro, porque lo estás comparando con siete horas. ¿Quizás la pregunta cambia estás ahora físicamente en la capacidad de poder caminar una hora? Sí necesito Bien, ya echemos a esa hora, cuando terminemos esa hora te hago otra pregunta eventualmente yo creo que las personas no empezamos proyectos y me gusta pensarlo así, cuando tú ves una montaña y la quiere subir, esa montaña es muy alta, está muy lejos y tu primer paso mide 50 centímetros, no tiene sentido 50 centímetros en comparación a quizás 7.000 metros no tiene sentido, entonces como no tiene sentido te da pereza dar los primeros 50 solo que si tan solo lo das nunca has estado más cerca de la cima que en ese momento.
Ese cambio de perspectiva está buenísimo.
Imagínate yo cuando terminé el primer día en el Sahara tenía dos opciones para pensarlos güey te faltan 200 kilómetros y ya estás cansado o la segunda Nunca habías corrido 50 kilómetros en el desierto.
¿Qué importante eso porque si no, si estás pensando en todo lo que te falta en todo el camino para llegar a los seguidores, para llegar a la facturación, para llegar a el final del proyecto, vas a vivir frustrado en el proceso que aunque lo consigas, cuánto te gusta que dure la cima? ¿Cuánto te gusta que dure la satisfacción de conseguir ese millón de dólares que querías o esa meta que tanto anhelabas? Dura muy poco. Entonces es la importancia de disfrutar el proceso que me gusta. Estaba escuchando varias entrevistas tuya y una decías de que estoy trabajando en disfrutar el proceso porque puede sonar muy cliché esto de disfruta el proceso, pero como Millán lo está haciendo como villana con entrenamientos tan pesados y con este cambio de sistema y con este cambio de vida que ahora te vienes acá a México que nosotros felices de tenerte acá, muchas gracias. ¿Cómo lo estás haciendo para para volver a disfrutar lo que estás haciendo y que no se vuelva de que tengo que hacer esto, que flojera entrenar, ahora tengo que viajar y sino qué haces para disfrutarlo?
Es todo un desafío y creo que aquí la clave es identificar las ganancias personales. OK, o sea no va a poner como un ejemplo quizás muy muy coloquial cuando un papá, el hijo está malcriado y le da un par de, un par de. Sin entrar en ningún debate ahí tú pensarías como alguien que es cuatro veces más alto, pesa cinco veces más, tiene siete veces más fuerza, golpea a un niño y luego le preguntas al señor, ¿Para que lo hiciste? Y seguramente te va a contestar porque se estaba portando malcriado y quizás mi responsabilidad en mi definición de buen padre es formando una persona correcta y tengo que tomar las medidas que tengo que tomar cuando tenga que tomarlas. Entonces al final tiene su ganancia personal en sentir estoy haciendo un buen trabajo porque estoy criando bien a mi hijo en su definición, por eso lo hace. Las personas hacemos cosas y no hacemos cosas en función de las ganancias personales, eso es clave. Entonces por más complejo que sea el momento, la clave está identificar que voy a ganar con esto. Ejemplo, tienes que quedarte en la oficina esta semana particular porque es el cierre contable, no sé qué cosa y serán 11 de la mañana, 11 de la noche y lo que sea, puedo enfocarme lo peor que me ha pasado en mi vida, mi vida es miserable, estoy encerrado o de pronto es si me enfoco, apago el teléfono y no salgo a las 11 y lo termino a las 9, alcanzo a llegar a las 9 y media al cine.
Así que ahí tienes tu recompensa, tu.
Regalito es crear tu propia recompensa, o sea, crea tu propia recompensa que justifique lo que estás haciendo. Por eso la gente ya mismo llegamos enero, vamos a salir corriendo, inscribirnos en los gimnasios y todo y pagaremos seis meses y queremos aprender chino, mandarín, alemán.
Si vienen los propósitos de año nuevo.
Está genial y pagaremos el año y todo, solo que en algún rato la pregunta llegará ¿Para qué lo estás haciendo cuando podrías estar acostado? Si no tienes el para qué en la punta de la lengua, tu sistema te va a llevar a la mejor opción. No hay forma. Por eso es tan importante el para qué, o sea, es responsabilidad de cada uno crear nuestra propia ganancia personal.
Me encanta. Y si la definimos, eso nos va a ayudar a mantenernos en camino, a.
Mantenernos motivados porque el camino No es precioso 24 7.
No, para nada. Yo creo que en su mayoría del tiempo no es.
No lo veas. Claro.
¿Me platicas algo del espacio? Entonces ahorita para mí ya ¿Cuáles son los siguientes proyectos? ¿Cuáles son los siguientes sueños, siguientes metas? Porque ya tienes un récord Guinness. Te fuiste más profundo. Te fuiste a lo más profundo.
Ya hicimos una película que por cierto si la quieres ver está en Amazon Prime, se llama From Corto Sun from Court Sun y me encantaría que la.
Vean, la voy a ver, no la.
He visto, hasta un tatuaje me dice.
Míralo, From Cortison, mira ahí está, nombre, que chingón.
Entonces este y sí quizás irónicamente yo bajaba del punto más cercano al sol preguntándome, o sea, me queda claro que ya no hay forma de acercarme más al sol con los pies en la tierra, en la tierra y por ahí dice bueno quizás la única opción es salir al espacio y ahí empieza toda esta maquinaria, empieza a pensar y dices OK, paso número uno, define si es posible o imposible. Si lo defines como imposible, no hay nada más que hacer, resuelto el tema y ya, no pasa nada si lo resuelve. Si lo defines como posible dices OK, listo, es posible. La pregunta es inmediata, ¿Cómo le hago para llegar al espacio? ¿Igualito al car, igualito el coche, cómo le hago? Y en mi conclusión es tú para llegar al espacio tienes dos opciones, o te vas por agencias públicas o te vas por empresas, si es agencia pública será NASA, la agencia China, India, Rusia, lo que sea, solo que necesita ser nacionalizado, de ahí que no es mi caso, digo OK, no va por ahí. ¿Entonces de los privados, cuáles son tus opciones? Tienes Virgin Galactic, Richard Branson, Jeff Bezos con Blue Horizon y SpaceX con Elon Musk. OK, ¿Cuál de los tres conoces? En su momento la respuesta ninguno. ¿Cómo le hago para conocer a uno de los tres? Y empiezo a buscar por SpaceX y lo intenté y la puerta que llegó fue Richard Branson. ¿OK, entonces en diciembre del año pasado voy, voy a la isla privada de Richard Branson que invita a unos amigos ahí, yo estoy ahí, no era amigo en su momento, no lo sé si soy ahora conocido que estoy ahí, me quedo cuatro o cinco días conversando, en algún rato le cuento esta historia, me dice y por qué quieres ir al espacio? Y le digo porque para mí es imposible. Interesante, de todos estos aquí presentes, quizás el que menos posibilidades tiene que ir al espacio eres tú y quizás el que tiene más decisión de ir al espacio eres tú. Entonces me vuelve invitar en julio de este año y ahí estaba, ahí la de los astronautas, escucha mi historia de vida porque la cuento en una conferencia con sus amigos y todo y me dice sabes qué, o sea nuestro logo, nuestro eslogan en Virgin Galactic es hagamos inevitable lo imposible y me dice que si yo lo personifico eres tú. Entonces y me dicen porque todo lo que contaste es absurdo, no cuadra, o sea, y es verdad. Imagínate como alguien de un barrio marginal, pobre que en su momento pandillero termina becado en las mejores universidades en el mundo, cómo alguien diagnosticado con epilepsia termina desafiando los lugares más extremos en la tierra, cómo alguien que no es deportista a tiempo completo termina consiguiendo el primer récord Guinness deportivo de su país, cómo alguien que no es actor termina protagonizando una película y como alguien que precisamente no es billonario pretendirse al espacio. ¿Entonces me dice nada de esto cuadra y todo de esto existe de hecho, como alguien tartamudo termina siendo speaker y dice por qué existe lo que no cuadra? Y yo creo que es desde el atrevimiento porque en algún momento me pregunté si yo lo considero imposible o no y creo que contesté posible, posible, posible, posible, posible y ahí empecé simplemente con mi equipo a trabajar. A veces uno cree que es más difícil de lo que realmente es y ya. Entonces con el caso de Branson me decía eres y ahora mismo ya regresando y todo ya. Entonces acá en México y hemos la película, contemos esta historia de vida como una película que no sería un documental, sería una película y empieza la misma historia, OK, si va a ser una película, con qué director, con qué productor Y empieza todo el engranaje y empiezas a tocar puertas, unas se abren, otras no, unas se abren para mandar de otra puerta y ahí vas, fíjate ahora sin nada confirmado, la posibilidad en la mesa está de que sea una película sería una producción en México en su mayoría y una de las posibilidades de quién podría ser Millán es Kael García. ¿Entonces y dices claro, ya no es confirmado, ni siquiera he hablado con él, no lo conozco, el punto es que que esté en la mesa, que esté en el radar y que con mi equipo digamos, es posible ya es más, ya más de la mitad, si ya.
Estás más cerca, el resto vas, nunca.
Has estado más cerca que la siguiente reunión y eventualmente, yo no sabía, Bgin es la única empresa que NASA válida como astronauta, entonces no sé si en un año y medio estamos comenzando aquí contándote que oficialmente soy astronauta, pues a.
Ver, a ver, pero pues ahí hay buenas probabilidades ahorita que estás diciendo todo lo que no era, si te convertiste, qué dirías que fue las claves para poder desafiar esas barreras, esos obstáculos, esas etiquetas?
Diez años en el bus, camino a la casa, mi mamá iba al lado, yo iba pegado a la ventana, mis manos iban aquí, me habían diagnosticado epilepsia, el doctor había dicho que es mejor que no haga nada porque igual me voy a desmayar. Yo estaba viendo la calle y solo escuché la voz de mi madre que decí mijito, tienes que aprender a rechazar tu destino.
Rechazar tu.
Rechazar tu destino, lo entendería más tarde, se refería al destino que la gente se siente con la autoridad de pensar que es tú, o sea, que yo opino sobre tu vida y por lo tanto defino tu destino. Cuando tú empiezas a rechazar el destino de la gente que dice que tú deberías tener, te das la oportunidad de crear tu destino y si compras esa idea, lo que estás definiendo es, o sea, que yo me puedo convertir en la persona que yo queda. Sí, sí, o sea, con esfuerzo, con.
Dedicación, con todo, el hecho es que.
Sí, sí puedes y eso ya te cambia todo el mundo, porque yo creo que cuando un chef sigue recetas, no es el chef.
Si es un cocinero, pero el chef que inventa recetas, que persigue lo suyo, Entonces cuando te das.
Cuenta, o sea, que yo puedo conseguir en la vida lo que quiera y puedo convertirme en la persona que siempre he querido, y la respuesta es si, esa siguiente mañana te estás levantando a perseguir lo que tú has decidido y eso te convierte en dueño de tu vida. Y ahí sí te puedo asegurar, tú lo tienes súper claro, te puedo asegurar que ya estás en el otro lado del río.
Totalmente. No, qué emocionante, qué emocionante. De entrada te digo que la segunda parte de este episodio se va a hacer. Gracias, antes de que te vayas al espacio o después, quién sabe, este, de todas las personas que has conocido, que han logrado cosas, que han cumplido sueños, que han hecho retos impresionantes, porque pues el documental te da una exposición muy grande, tu network va creciendo, o sea, creo que eres la única persona que conozco que se ha ido a la isla de Richard Branson y que le digan hey, tú eres lo que representa la empresa, o sea, eso se me hace impresionante. ¿Que ves como factores en común que dices, así piensan los millonarios? Así piensan los grandes atletas, que así.
Te has dado cuenta de algo que.
Antes no habías visto, que dices, esto lo voy a modelar.
Si, no sé si la frase es correcta, Yo creo que llega a un estado de expansión. OK, o sea, dejan de jugar. En matemática llamamos el juego de suma cero. Dejan de jugar eso, o sea, me refiero, para explicarme mejor, un juego de suma cero es ajedrez. Para que yo gane, tú tienes que perder. Y lo están viendo en expansión. Entonces como piensan en expansión, ya dejaron de competir, Observan, miran, preguntan, preguntan, preguntan, preguntan, preguntan, se empiezan a imaginar escenarios, no le ponen nunca ningún pero a nada. Y ahí van. Y de ahí creo que el desafío está en poder compartirlo con el equipo y lograr que el equipo empiece a romper todas esas barreras del pero. Y como un gran ejercicio, esto se lo vi, no me acuerdo el nombre, era el director creativo de Disney, y él decía en una conferencia que por ejemplo, hacen este ejercicio, te voy a dar una idea, y tú le empiezas a poner todos los peros posibles. Entonces decía, entonces güey, este fin de semana, este fin de año, hagamos una fiesta corporativa. Tú me dirás si quieres hagámoslo. Como.
No tenemos tiempo, no hay fines de semana disponibles, no tenemos presupuesto, pero.
Lo podemos hacer en enero, digamos. Y si no hay presupuesto, hagámoslo, no en Dubái, hagámoslo en Acapulco, no importa. Y ahí me vuelves a decir no y toda la cosa.
OK.
Y el hecho real es que se convierte en una discusión más de tu parte, en un desafío intelectual, en tú imponer tu verdad de que no se.
Puede y tú buscar como sí y.
Yo intentar buscar como sí, solo que en algún rato ya me voy a cansar y tú vas a ganar con el hecho real es que ya no hubo fiesta de fin de año. ¿Lo ves? Y luego hace el mismo ejercicio, solo que todo lo que te cuento, tú me dices, tú me lo apruebas y le sumas otra cosa más. Entonces lo que hagamos el fin de año, hagamos una fiesta corporativa. Y empiezas adelante, sí, claro, hagámosla y metámosle mariachi, lo que sea. Ya, OK, listo. Y en algún rato di ¿Cómo financiamos esto? No nos fue bien. Podríamos hablar con la gerencia, yo no sé, o que cada miembro aporte una parte, o sea el punto es que te pones en una mentalidad, qué buen ejercicio. ¿En una mentalidad de expansión y de solución y de solución, entonces cuando tú lo ves en el día y preguntas algo en el equipo, en lo que sea y te dicen no se puede y para mejorar esa historia dices y lo voy a intentar, acabas de mentalmente matar el proyecto, matarlo con el no se puede y en un acto de diplomacia tuya dices y lo voy a intentar, o sea esta parte para qué? Entonces realmente esta gente está en estado de expansión.
Wow.
Y como estás en estado de expansión, fíjate esto, el cerebro no diferencia lo presente del futuro, no lo diferencia. Entonces esta conversación de la fiesta de fin de año y sí que nada, en algún rato llegamos a pensar que sí existe y por lo tanto el cerebro va a pensar porque somos inteligentes en la solución para que esto exista en diciembre o en enero.
Brutal, increíble, está buenísimo ese ejercicio está buenísimo.
Demasiado loco. Dices ya OK, solo que ahora pensemos en expansión.
¿Millán y ya para cerrar el episodio, cuando tú llegas a la meta del Sahara, a la meta en la Patagonia, cuando hace el documental, qué sentimiento te queda y que aprendiste en ese momento? ¿Porque sigues haciendo retos extremos, desafíos, donde está tu vida en peligro? ¿Que encuentras ahí que te hace perseguir más y más?
Yo me di cuenta que lo veo como un círculo, me encantan como dos momentos en la vida, el primero se ha visto que a veces quieres empezar un proyecto y le vas dando vueltas y vueltas y vueltas y lo cocina a fuego lento, solo que llega un momento que ya te quema por dentro y en algún rato dices lo voy a hacer, o sea está cenando, está conversando con un amigo y le golpeas la espalda, sabes que lo voy a hacer o tú mismo sabes que lo voy a hacer. Ese es el momento como de inicio en el que tú defines lo vas a hacer porque tiene sentido para tu vida, porque lo ves completamente realizable, porque sabes que lo mereces y porque en el precio que hayas definido, no me refiero al dinero, estás dispuesto a pagarlo y dices lo voy a hacer, paso número uno, no lo has hecho, seguramente ni siquiera sabes cómo hacerlo, solo que ya definiste lo más importante, lo voy a hacer, meses, semanas, años, décadas más tarde lo consigues y para mí eran esas líneas finales, esas cimas, lo que sea, era como en La vuelta al circo y ese es wow, porque el pensamiento que yo genero cuando ocurre eso, me gusta pensar en ese momento en el que estaba en tal restaurante o en tal parque caminando y dije lo voy a hacer, lo voy a hacer cuando yo definirá el espacio. Creo que lo hice mucho antes a lo que realmente pensaba de pequeño siempre subía la terraza a ver las estrellas y todo y soñaba con esta estrella fugaz y toda la cosa. Ahora por ejemplo, tengo la oportunidad que quizás si se lo he planteado los directores, que me encantaría esta escena en la que tienes este niño en este barrio marginal viendo a la estrella y luego en el Sahara viendo a la estrella porque pasó luego en la Antártida viendo y de repente tú eres la estrella, o sea hay un niño también en la Tierra viendo esa estrella que le llama estrella pero en realidad es un cohete y dices wow, lo voy a hacer. Lo defines en algún rato lo voy a hacer, no tengo claro, ya lo veré, solo que sé que lo voy a hacer y creo que perdemos mucho tiempo en saber cómo lo vamos a hacer.
Me encanta. Muchas gracias. Gracias por estar aquí, gracias por darte la vuelta. Qué bueno que después de tanto tiempo logramos platicar.
Siempre son tiempos perfectos y muchísimas gracias por la oportunidad. Me encantó y es una conversación, me encantó hablar de sueños.
No, no, me fascina. Tenemos a mucha gente soñadora y creo que quizá lo más rescatable, este no rescatable no es la palabra, lo más empoderador porque la gente que ya hizo un maratón, la gente que está haciendo un tertón que va por un desafío ya está en este canal, ¿Sabes? Ya está en este canal y ya saben que pueden ir más lejos y quizá estaban viendo que, no sé, hacer una carrera de 100 kilómetros, no sé, o hacer un documento en la película, o sea, ya están en ese canal pero ya están. Me emociona pensar en todos los que con este episodio están abriendo los ojos y decir porque no puedo hacer grandes cosas o ser un gran atleta, un gran conferencista por ser un gran ingeniero, gran papá y eso me emociona bastante porque quizá después de unos años o meses o algún tiempo alguien va a llegar contigo o conmigo y va a decir que güey escuché el podcast y me atreví a dar ese primer paso y Ahora estoy corriendo 8 años después una carrera de 250 kilómetros, la que sea. Millan, muchas, muchas gracias a ti.
Gracias, Ro.
Mi gente bonita, comparte ¿Qué fue lo que más se te quedó de este episodio, de esta gran plática? Estoy bien inspirado, ya No quiero correr 50 kilómetros, quiero correr 160. Este, suscríbete al canal, eso nos ayuda a seguir creciendo y dale cinco estrellas en Spotify. Si no son cinco estrellas, no, mejor no le piques. Este, no se crean, ya saben, pura buena vibra. Les mandamos un muy, muy fuerte abrazo y un besito. Y cerquita de su corazón, nos vemos en el siguiente episodio. Ánimo.










