Salí de las PANDILLAS para hacerme un empresario ÉXITOSO | Jorge Serratos | #9 PODCRACKS

This is a transcript of a Podcrack (YouTube) episode in which Millán Ludeña interviews Jorge Serratos about his journey from gang involvement to entrepreneurship and public speaking. Chunk 1 (full episode) covers Jorge's family (his mother is alive; recording is on her birthday, December 6), formative moments (selection into a CONALEP arts program by Gabino Ramírez), vows and spiritual framing (a promise spoken to God), personal struggles (poverty, fear, therapy, anxiety), career turning points (a viral interview that generated ~25,000 messages), philanthropic/audience engagement practices (birthday "cartitas" outreach that grew from ~120 to ~350 attendees), current pursuits (enrolled and paid for a semester in a psychology doctorate), and thematic reflections on "hambre" (drive), adaptability, vocation, and the energetic cost of being a public speaker. The tone alternates between confessional, advisory, and reflective.
Questions this video answers
December 6 ("estamos grabando este episodio en diciembre 6, hoy cumpleaños de mi mamá.")
Yes (Jorge: "Sí, mi mamá está viva.")
Five years old ("Jimenita... tiene cinco años.")
About 25,000 messages ("Me llegaron 25 mil mensajes.")
CONALEP program run by Gabino Ramírez (selection into a declamation/oratory arts program).
Chapters
Sales de la pandilla, que estás pagando una deuda moral con Dios.
En palabras textuales, le voy a bajar de huevos, Chuyito. Eso fue lo que le dije yo a Dios. No llegué a mi casa, en mi casa todo era igual, mi mamá trabajando, todos llorando, mucha violencia, o sea, no tuve con quien festejar, con mis amigos, no había amigos. Tu habilidad mayor no es comunicar, no es hacer negocios, me dijo. Tu habilidad mayor que tú tienes es tu adaptabilidad. Tú tienes esa adaptabilidad que si tú te vuelves a quedar sin nada, Jorge, sin un peso, lo vuelves a hacer. Yo creo, amigo, que Dios tiene hijos.
Consentidos y tú sientes que eres uno de ellos.
No, no lo siento. Estoy empezando a creer, todavía no lo siento. Yo creo que la gente que conecta con Millán y que conecta con Jorge es porque ven una historia genuina, una historia desde abajo, real, real.
¿Cómo le hago para que mi hijo tenga el hambre que yo tuve?
Es y no se puede. El hambre no se simula, no se aprende, no se enseña, no se inyecta.
Se siente, se siente y se vive.
Busca ayuda. No esperes a llegar a un punto de no retorno, porque tal vez Dios quiso que yo no me pegara el tiro, que no me aventara de un puente, pero hay gente que en ese punto de no retorno ya no regresa, ya no regresa.
Quiero entender si estás huyendo de la pobreza o estás avanzando en la vida. Hola, ¿Qué tal? Millán Ludeña y bienvenido a un nuevo episodio de Podcrack, este espacio donde converso con cracks para hablar del momento en el que no precisamente lo eran, cuando todo estaba jodido, cuando nadie te abría la puerta, cuando nadie contestaba el teléfono, cuando nadie te decía vale la pena, cuando lo más razonable era haber concluido que ni siquiera significaba intentarlo. Y por alguna razón lo intentamos. Por alguna razón decidimos elegir qué se podía hacer en lugar de condenarnos en lo imposible. Hoy, Jorge Serratos, una historia fascinante, enganchadora, reveladora. Una historia que básicamente es un conjunto de cuestionamientos propios que fácilmente los podríamos llevar a nuestra propia vida. Identificar en dónde estamos, hacia dónde queremos caminar, cuáles podrían ser nuestros peores miedos. Y esos miedos son elementos para detenernos o para impulsarnos. Una historia que tiene muchísimos giros y en cada uno de esos giros un capítulo nuevo. Jorge, buenos días. Muchísimas gracias por estar acá. Solo arranco ¿Tu mamá está viva?
Sí, mi mamá está viva.
Hoy en la mañana vi una conferencia, como nunca te he visto en conferencia, por cualquier razón nunca te he visto, entonces quiero ver tu conferencia. Y vi una que acabaste de dar en Bogotá, me la eché todita.
Y.
La duda con la que salí es si tu mamá está viva.
Sí, mi mamá está viva. Fíjate que es un día especial, estamos grabando este episodio en diciembre 6, hoy cumpleaños de mi mamá. Hoy me levanté cantándole a Las Mañanitas hasta aquí en Guadalajara y le di un regalo a mi jefa que se me hizo muy padre. Y yo creo que es el cumpleaños que más he disfrutado de mi mamá, porque la neta no estaba calculado que este cumpleaños estuviera viva mi mamá. Entonces estuvo muy padre, la verdad, esta mañana. Sí, sí, sí, sí, estuvo muy padre.
¿Cuál sientes que ha sido el regalo más lindo que le has dado tu mamá?
Yo tengo mi sentir, pero ella lo sabe, ella lo dice. A mí me ha ayudado mucho, me sacaste de trabajar, tengo mi sueldo, me construiste mi casa, me has ayudado mucho, hijo, mucho, mucho. Mis enfermedades, las dos veces del cáncer, me pagaste los tratamientos. Dice, pero hay algo con lo que nada te pago, quiero que tú lo sepas. Hay algo con lo que nada te pago. Es que tu hijo, entre tantas ocupaciones, fíjate las pequeñeces de mi mamá. Entonces yo construyéndole su casa, ¿Sabes qué es lo que más quiere mi mamá? ¿Qué es lo que más valora mi mamá? Que tú siendo un hombre tan ocupado y entre tantas cosas que tú tienes que hacer, yo soy la mujer más feliz del mundo. Cuando yo vengo a Guadalajara, porque viene dos, tres veces por año y tú me vas a recoger al aeropuerto, te digo porque eso es lo que mi mamá me dice. Si no supiera eso te diría no, pues el mejor regalo que le ha dado mi mamá es sacarle a trabajar, construir su casa, ayudarle a que mis hermanos, los dos tengan una carrera, yo le pagué la carrera a mis hermanos. Que mi mamá pueda viajar por el mundo es la respuesta de Reina de visa que yo te hubiera dado. Pero como ya tengo la data, es increíble. Aquí la pregunta es, pregúntale tú a tu mamá, el que está escuchando a tu papá, si lo tienes con vida. ¿Qué es lo que más valora de ti? ¿Para que eso que más valora se lo des? Imagínate un día no vivir por ella en el aeropuerto.
¿Y qué es lo que más valoras tú de ella?
Lo que más valoro yo de mi mamá es que hace hacia ti que disfrute tanto. Mi mamá cuidar, consentir, hacerles desayunar, caminar, platicar, llevar a sus nietas, es una cosa para mí hermosa. Mi mamá me dijo a mí yo no te vi crecer a ti, hijo, yo no te vi de chiquito como tal, porque estuviste en el internado, pero cuando a mí me empieza a ir bien en la vida, yo le digo, quiero que te salgas de trabajar. Mi mamá me dijo, no, Mi mamá trabajaba en una fonda de cocina económica, trabajando por muy poca plata, yo ya le daba lana, pero salte a trabajar. Mamá, trabajas ocho horas parada en una cocina, ve tus bares, tus piernas. Mi mamá es una mujer muy trabajada porque muchos años trabajó de noche, es muy pesado trabajar de 10 a 6 de la mañana y de 6 a 2. Yo le digo, jefa, ya deja, salte de trabajar. Me dice, no, me voy a salir de trabajar cuando nazcan mis nietos o mis nietas, porque como no te vi crecer a ti ni a Santiago, quisiera ver crecer a mis nietos o a mis nietas. Y mi mamá se goza a sus nietas. ¿Te cuento que llegó a Guadalajara el 29 de noviembre, si me explico? Ya 29 de noviembre, para que más o menos. No, no es cierto, porque estuvo en mi cumpleaños. ¿No, fue el 29 de octubre, sale? Ya tenemos todo noviembre y diciembre y todos los días ha hecho pijamada con Jimena, o sea, no. Jimena ya se instaló en el cuarto de coco porque tiene su cuarto especial en mi casa, su coco, y agarró su colchón inflable y no hay forma de que Jimenite, que tiene 5 años, se baje y arman sus rituales y la acompaña al baño, se pelean como niñas. ¿La parte que no la disfruto yo es esa, porque sé que no se trata de mí, se trata de que? De que ella es feliz cumpliendo ese tema. Fíjate. ¿Que son esos pesares ahora que le dio cáncer y que la desahuciaron y que dijeron que no la iba a armar? Lo que más me pesaba era eso, Dije, puta, qué feo que mis hijas no van a compartir con su coco, pero bueno, afortunadamente la libró y lo.
Comparten y lo viven y todo. Y claro, al final te quedas pensando y dices, puede ser que no me haya tocado a mí. Y es lindo que le haya tocado a lo que es más importante para mí. Está súper lindo eso. ¿Oye, estaba viendo, sales de la pandilla que estás pagando una deuda moral con Dios? Sí, o sea, es pregunta porque entiendo que en algún rato hiciste una especie de preacuerdo con él espiritualmente. Planteas, si salgo vivo de acá y puedo ver, me salgo de esta vida.
En palabras textuales dije, si no les gusta y en este podcast no decimos groserías, le voy a bajar de huevos, chullito. Eso fue lo que le dije yo a Dios cuando hablé con Él. Le voy a bajar de huevos, porque ya mi léxico y mi lenguaje era muy grosero, muy agresivo.
Era eso ya.
Sí. Entonces eso fue lo que dije.
Y él cumple su parte.
Creo que la cumplió bastante bien.
Si, cumple su parte y tú cumples.
Tu parte, es como para las personas que están quebradas. Hermosa canción, te la recomiendo mucho. Es muy famosa. Cansado del camino. Y mientras yo escuchaba esa canción decía pues me acordé que yo sabía rezar. Entonces le ¿Sabes que, Chuyito, como le decíamos nosotros a Dios en la pandilla? No le dices Jesús de Nazaret, no le dices Dios, Padre mío, échame la mano, no me quiero quedar ciego. Le voy a bajar de huevos y me voy a poner a trabajar en la maquiladora que mi mamá me decía que tenía que trabajar para tener IMSS, tener Infonavit y construir un baño. Nosotros no teníamos baño en la casa.
Esa fue la propuesta.
Esa fue la propuesta, no había más. Tú me dices, cumplió la promesa. Hoy cada vez estoy más convencido, pero la verdad todavía no me animo a comunicarlo de mejor manera y de manera asertiva, pero estoy en esa construcción, me estoy construyendo en este momento y a marchas aceleradas. Cuando yo estoy en la preparatoria, de entre toda la preparatoria, que en Ensenada para la época el CONALEP no era precisamente, no voy a hablar de hoy tiempo presente, pero en ese momento, pues no era la preparatoria con mejor trayectoria, experiencia, terminé en el CONALEP porque ahí tenía la fama de que iban los pandilleros. Yo quería andar con los míos, papá, yo que iba a andar yo en el Coach, en el Cebatis, esos cabrones, acá está el bueno, porque acá se cruza, se cruza el sales y ahí afuera en la playa es donde te pegas en la madre. Entonces dije, no, pues yo quería estar ahí. Entonces fíjate, cosas que como tu historia, que a veces no hacen sentido o hacen todo el sentido del mundo. Si crecen los ángeles, que apareció Gabino Ramírez y él de entre todos los malandrines, siendo el director o subdirector de Prevención del Delito y Readaptación Social para el programa de Baja California Adscripción en Ensenada, o sea, era la máxima autoridad en ese momento en todo el municipio y traía un programa para, a través de programas de declamación, de oratoria, de artes, sacar a chavos de zonas vulnerables y pandilleros como para que no hicieran ese desvío del camino. Y de toda la gente me escogió a mí. ¿Por qué? ¿Por qué? No lo sé, no lo sé.
¿Y se los preguntaste alguna vez?
Sí, se lo pregunté. De hecho, a nivel romántico, a nivel sentimental, ese es mi podcast favorito, favorito como persona, al niño, al. Es un podcast para el chavo de la prepa y de la universidad Jorge Serratos, lo acabo de entrevistar. ¿Es un podcast que le ha ido extraordinariamente bien, grabamos dos horas y donde recreamos todo esto, porque le decía, yo cuento mi historia desde mi punto de vista en mis conferencias y todo mundo conoce al Gabino Ramírez, pero dime quién es Gabino Ramírez? Dice, ¿Quién es Gabino Ramírez? Y a mí me dijo, me enterneció que tu sueño en la vida, construirle un baño a tu mamá, no es posible, no es posible que eso para ti sea el contexto de riqueza. Y le puse ganas contigo. ¿Tú no te acuerdas de eso? Yo no me acuerdo de eso. Si te acuerdas que yo no te escogí a ti directamente por dedazo. Yo jale varias personas. Sí, eso nunca lo cuento en mis conferencias, ahorita que lo estoy pensando. Y nos metió un salón y él llegó de traje, nos dijo, OK, ustedes son los seleccionados, éramos como siete o ocho personas y nos dijo que el camino son los libros. Lo primero que tienen que hacer es aquí les van unas poesías y nos dio una poesía. Me acuerdo que me dio la poesía de mi tía Chofi, de Jaime Sabines. Aquí está la poesía. Me dio la poesía de Tlateleco 60. Me dio poesías. Me voy a regresar en una semana, Aprendan. Se la regresé en una semana. Y cuando regresó, yo ya me sabía la poesía completa. Y todos los demás ni la leyeron. Y entonces dijo. Eso fue lo que él me contesta en la entrevista. Dice, yo vi que tú hacías caso. Primer mandamiento, aprender a hacer caso.
¿Qué sientes cuando? ¿Y no sé si fue la primera vez, cuando por primera vez te sientes seleccionado para algo en tu vida? ¿Cuando siempre habías sido rechazado en tu vida? Al final, hasta lo que veo en ese momento, si sentías un rechazo de la vida por todos y 24 7 hacia ti. Y llega un señor que no había visto en tu vida y te selecciona. Porque en tu cabeza supongo que una palabra completamente nueva. Alguien me está seleccionando. Todo el mundo me rechaza y alguien me selecciona. ¿Qué pasó ahí?
No entendía mucho. No estaba muy feliz. No estaba contento.
Sí, claro. La primera vez que pasaba algo que nunca habías experimentado en tu vida, que alguien te quiera.
Si me preguntas así rápidamente qué es lo que yo sentí. Sentí que caminé en el pasillo principal de la preparatoria. Y las que más nos gustaban eran las de enfermería, altas. Eran como un poquito más grandes en edad. No sé, a mí me encantaban las muchachas vestidas así de enfermeras. Yo no sé por qué la prepa será como más sexy. Y había una chava que se llamaba Katy, que me encantaba, pero nunca me volteó a ver porque yo era pandillero ni nada. Pero Katy tenía una compañera de su salón, que ella era la campeona estatal casuísticamente, y que estaba estudiando ahí, que era muy buena. Yo le gané a ella, a la amiga de Katy. Y cuando iba caminando en el pasillo, si nos topamos Katy y yo. Fue la primera vez en tres años, en toda la preparatoria, porque el concurso fue en sexto, que Katy se paró, me tomó del hombro y me dijo, te felicito, lo hiciste muy bien, qué bueno que quedaste campeón. Yo sentí aquí adentro, no sé si fue. No sé. No sé cómo describirlo, pero se siente. No era. Y no era emoción de amor.
No era como decir, no existías. Acabas de.
Acabas de pasar, hasta me hice así.
Acabas de pasar de fantas existir, en realidad hasta me asusté de invisibilizado a que exista. Eso es lo único, dicen los psicólogos que hay dos sentimientos que realmente con los que nos movemos así como básicos, indispensables, o sea, el sentido de reconocimiento, validación y el sentido de pertenencia.
Entonces.
Acababan de reconocerte.
Claro, porque sí fue así, acaba de existir. Claro, no me di cuenta, te soy bien honesto, no me di cuenta que había ganado, no fue importante para mí. ¿Sabes cuándo le di la importancia? Cuando me volví conferencista y tuve que hurgar en mi historia y tuve que armar con la historia corta de lo que es mi vida, que es difícil comprimir todo lo que ha pasado, y dije ¿Cuáles son? Le pregunté a mi compadre y me dije un momento, un detonante es este, o sea, pero la verdad no llegué a mi casa, en mi casa todo era igual, mi mamá trabajando, todos llorando, mucha violencia, o sea, no tuve con quién festejar, o sea, no hubo un festejo, no llegué y dije tengo un campeonato con mis amigos, no había amigos en ese momento, me dediqué todos los primeros cinco semestres a toda la gente de mi salón a. A madrear al cuatreojos, al nerdo, sopapearlos, porque mi familia era otra, la pandilla, el DM, la clica, todos ellos. Entonces haz de cuenta que me porque ni soy de ellos y ya no soy de los otros y los otros me quieren dar piso. No sé cómo me encantó esa palabra, estaba, no pertenecía. Cuando yo gano, el único sentimiento que puedo recordar favorable fue ese en el pasillo, justo en el punto donde estaba el kiosco, a la cafetería, es más, te lo estoy platicando, mira. Y me fui al momento, lo recuerdo muy bien, sé a qué olía Katy, sé cómo estaba vestida, sé cómo estaban sus zapatos, sabía el color de su labial, sabía cómo estaban sus manos, o sea, me había tocado, me había tocado y me había dicho felicidades, es que acababa de existir, yo te vi, puta madre. Eso fue como sí, y ya me gustó. Tan es así que cuando Gabino Ramírez me dijo ¿Qué vas a estudiar? ¿Tienes capacidad? Dije no iba, ya tenía yo mi inscripción, prima, les leche a la maquiladora, y me dice no, ¿Como que no vas a estudiar y tienes capacidad? Yo tengo capacidad por primera vez. Nunca fue. Yo nunca me lo he creído, amigo. Creo que ese es mi problema. Hoy me pasa, hoy me pasa algo. Me lo han dicho grandes amigos, grandes, grandes conferencistas en este tema, personas que tienen 20 años en esta industria, doctor César Lozano, que estuvo aquí conmigo, gente que tú dices, me cuesta mucho trabajo. Me dicen, tú estás en el 1 o en el 5% de lo que te vas a convertir. Esto que creaste, dice, va a ser tan. No lo dimensionas, me dice, estás destina. Te digo la verdad, Claro que no lo veo. Te mentiría si te dijera que lo veo. Ese siempre ha sido o mi defecto o mi virtud, porque me permite trabajar. Yo no vi, yo no vi lo de ser abogado. Es más, soy abogado, me va súper bien, hice negocios, construí mi casa, construí de ser abogado, pero a mí no me gustó ser abogado, no es algo que disfrute. Estudié Derecho Porque Gabino me ¿Qué vas a estudiar? Y al no encontrar ninguna figura de admiración, lo que he hecho toda mi vida, lo agarré él como figura de admiración.
Y te sigues sintiendo invisible.
Estaba platicando con Efrén, no sé si lo conozcas, Efrén, colombiano, psicólogo, Es un pinche crack ese hombre. Me gustó mucho la conversación que tuve con él. Me explicaba él que entrevistó a 11.000 personas y que hablaba de los miedos más cañones que tienen las personas y que el miedo al desprecio, al desamor, a la insuficiencia. Te hablaba de cuatro miedos. Son los que más tenemos. Ya no me importa el rechazo, ya no me importa el desamor, ya no me importa el desprecio. Eso los he trabajado, los tuve mucho, mucho tiempo. He trabajado mucho en mi persona, pero hay uno que no he superado, que es el miedo a la insuficiencia. No, no me siento invisible.
Del no merecimiento, dices.
Sí, del no merecimiento, de la insuficiencia, del.
No estás al nivel.
No estoy al nivel, todavía no es como. Me cuesta mucho trabajo, estoy aprendiendo.
¿Al nivel de qué no estás al nivel de qué?
De no sé qué, de más. Hay que trabajar más. A veces engaño a mi mente yo solo, y le digo a la mente, no, es que tengo que trabajar más. Por ejemplo, me gusta mucho hacer este ejercicio, a mí me va muy bien. Y de pronto, ayer platicaba con mi esposa y tuvimos unos amigos en la cena y mi esposa dice jugando, dice yo soy, Dice es que eres muy llorón. ¿Como que soy muy llorona? Por si eres muy llorón. Siempre dices que no tenemos dinero, que estamos ahorita atorados. ¿Desde cuando? Desde que me Casé dice, tenemos 9 años de casados y siempre. ¿Pero porque siempre amor? Desde que nos casamos. OK. Siempre desde que nos casamos estoy comprando un departamento, dos departamentos, un local, construyendo 28 oficinas, haciendo un desarrollo, entonces me gusta estar así como ir a madres porque se va a acabar porque.
¿Y qué estás llenando con todo eso? ¿Con una casa cada año, con un terreno cada año, con una empresa cada año, comprando todo lo que puedas, cuando puedas y me parece maravilloso, solo que para qué estás llenando?
Yo creo que es como uno de los miedos en mi interior como más profundos cuando iba a terapia y lo platicábamos, pero ese se me quitó, ese lo logré o a lo mejor está muy profundo pero se me quitó. Mi psicóloga me decía esto cuando empezaba a ir a terapia. Si es que tengo miedo a la pobreza, sé lo que es no comer, sé lo que. Sé lo que es no tener para medicina. Vi mucha pobreza, vi mucha pobreza, me acuerdo andar descalzo, bañarme en una letrina, que mi hermano se cayó a la letrina y que lo tuvimos que sacar bañado en mierda. Entonces lo del internado, todas esas cuestiones que me tocó vivir, le platicaba yo a Karina, mi psicóloga, que tengo miedo a la pobreza y en sesiones ella me lo trabajó y se me fue.
Y con todo esto estás ganando seguridad.
Creo que es mi zona como de.
Seguridad para no regresar a la pobreza.
Para no regresar, me dice es tu zona de seguridad Pero no me dio seguridad en eso. La seguridad que ella me dio fue en Jorge, tu habilidad mayor no es comunicar, no es hacer negocios, me dijo. Tu habilidad mayor que tú tienes es tu adaptabilidad. Tu tema es tú te adaptas a lo que sea Jorge. Si te hubieran puesto a ser narco, hubiese sido buen narco, buen abogado, en lo que tú te pongas Jorge, Si a ti, tú tienes esa adaptabilidad que si tú te vuelves a quedar sin nada Jorge, sin un peso lo vuelves a hacer, pocas personas van a poder hacer eso. Es lo que ella me dijo.
Quieres hacer el ejercicio de Ju. Juguemos a crear un escenario para que regreses a la pobreza a partir de ahora, ¿Qué debería pasar en tu vida para que regreses a la miseria?
Queriendo con. Te pongo un escenario queriendo que sí regrese a partir de ahora, a partir.
De hoy, ¿Que debería empezar a pasar en tu vida para que regreses a esa casa?
A mis 39 años no lo veo, lo veo muy complicado, pero te puedo armar el escenario para regresar a esa casa. Esa casa no existe ya, es una casa hermosa. Ahora que se la construya mi mamá, porque el terreno era grande, se compró el terreno, mi mamá no se quiso ir a otra zona, siempre creció y entonces ahí le hice la casa. Es la casa más bonita de la.
Cuadra, o sea, no hay forma de que ocurran, empiecen a pasar cosas no tan bonitas en tu vida para que regreses a ese nivel de miseria.
A ese nivel no lo creo, ya está muy difícil. Es complicado, en este momento es complicado. He visto historias en la televisión que creo que todo puede pasar.
Y te lo cuento porque yo también llevo terapia años y todo, y esto fue recién con mi psicóloga, decía, yo quería entender por qué había corrido todo lo que he corrido, porque diariamente corro y corro como alejándome de algo. Y mi metáfora en la vida es que cuando yo estaba en una. Estoy en una caminadora, cuando tú estás en una caminadora y te detienes, no te quedas en el mismo sitio, te vas hacia atrás, te vas hacia atrás y dependiendo de esa velocidad hasta te puedes caer. Y la premisa de vida mía era, si tú te quedas quieto en un sitio en la vida, te vas a ir hacia atrás, no te quedas en el mismo sitio, te vas a ir hacia atrás. Entonces para mí era indispensable y fue la metáfora de vida que yo construí en mi vida, de que correr me permitía no ir hacia atrás, no regresar al barrio igualito al tuyo, idéntico. Y luego nos dimos cuenta, me di cuenta que tienen que pasar muchísimas cosas espantosas en mi vida para que yo regrese ese barrio, que la posibilidad de que regrese es mínima, es como el tuyo que ni siquiera lo ves. En mi caso yo sí dije bueno, tiene que pasar esto, esto, esto, esto, esto, y ahí podría estar regresando ya. Y aún así lo vi muy chiquito y cuando me di cuenta de eso me di cuenta que ya no era necesario seguir corriendo para huir, sino que hoy corro para avanzar, que ya no era lo mismo. Y te lo pregunto porque quiero entender si estás huyendo de la pobreza o estás avanzando en la vida.
No, en este momento ya estoy avanzando, esa parte sí la trabajamos y cuando logré entender que la red que había creado era tan grande, de varias capas y que además soy muy tranquilo en mi forma de gastar, de vivir, o sea, me sacamos una estadística porque se acaba. Es más, mi psicóloga me metió un chingado rotafolio y me decía a ver, anota esto porque yo sé mucho de anotar. Y me di cuenta hermano, que realmente lo que yo gano de todo lo que tengo, yo me gasto entre el 1.5 y el 2.5 para mí todo lo demás es para mi familia, es para mi mamá, para mis hermanos, para ayudar, para esto me da mucho placer a mí poder aportar o ver que otro pueda crecer. Entonces no, no va por ahí, más bien me refiero cuando te digo el tema de la insuficiencia, es que oa la mejor es mi naturaleza. Yo sigo comprendiéndome y entendiendo al igual que tú, me apasiona mucho el comportamiento del tema humano, de cómo funciona la mente. Me acabo de inscribir, te lo decía cuando grabamos que lo iba a hacer, pues ya no sé ni cómo le voy a hacer. Me acabo de pagar el semestre de un doctorado en psicología. Tomó tiempo que me aceptaran, tuvimos que hacer algunos, yo tengo dos doctorados, entonces dije, quiero un doctorado en psicología, quiero hacer una investigación.
¿Y qué quieres investigar?
¿Cómo funciona la mente, por qué entre todo eso, por qué una persona tiene éxito? ¿Por qué una persona no tiene éxito? Por qué 42 amigos que estábamos en el mismo contexto están muertos, les pegaron un balazo, los asesinaron, los desaparecieron, yo era el líder de la pandilla. ¿Por qué yo me salí? Fue Dios, fue energía, fue Diosciencia, fue el destino. Hay gente que nace con estrella, hay gente que nace estrellada. El que nace patamal del cielo le caen las hojas. Si realmente tienes la mentalidad, te enfocas, disciplina, persistencia, tus repeticiones, tu reputación, sales adelante.
Sí, y en un ejercicio de imaginación nada más desde tu experiencia, por qué.
Yo creo, yo creo, hoy es lo que creo. Ojalá lo pudiese probar en una investigación, no sé si se pueda. Yo creo, amigo, que hijo, que Dios tiene hijos consentidos. No es una imaginación. Esa es la historia que me estoy empezando a contar y es la historia que estoy empezando a creer. Yo creo cuando empiezo a notar, a mí me pasaron las balas por aquí, pero al otro le pegaron, que vi cómo se quebraron las mandíbulas de algunas personas, que vi como amigos se fueron en el Covid, que yo conviví con todos ellos y de mi edad, cuando vi tantas, cuando he visto tantas cosas y yo digo guau, guau, he visto una historia de transformación o de cientos de miles de personas de. ¿Yo te lo he dicho y lo hemos platicado cuando estamos en la Arena Expa, que me decías tú? Uno de los mejores consejos que me has dado. Tú me volviste consciente de cómo hacer un cierre en una conferencia. Mi historia yo la he contado de una forma tan burda, sin puesta en escena, sin música, me pongo a hablar y genera una catarsis en las personas que tienen 20 años yendo a terapia y nunca se habían perdonado y me escucharon y se perdonan. Entonces yo no entiendo por qué, pero han sido tantos las personas de decir he perdonado lo imperdonable que yo digo no será. La gente me lo empieza a decir, me lo han dicho. La primera vez que me hicieron la entrevista que se volvió viral con Nayo, me llegaron 25 mil mensajes. 25 mil mensajes. Fue el mayor crecimiento que tuve por la red. Y la gente me decía, Jorge, tú fuiste elegido para ayudar, cuando tú pedías de niño por un papá, pediste por tu papá. Dios. Tanta gente hablando, no creo que esté equivocada, pero últimamente la historia que se está formando en mi cabeza en este ejercicio que tú me dijiste es empiezo a creer o la gente me está haciendo creer que Dios es amor, pero que Dios de pronto tiene sus elegidos o tiene sus consentidos. No sé si sea cierto, pero al menos me ayuda a pensar y querer decir.
¿Y tú sientes que eres uno de ellos?
No, no lo siento, estoy empezando a creer. Todavía no lo siento. Estoy como empezando a creer porque es lo que me decía César, me lo decía Luis Fallas, me lo decía Roberto, me lo decía, es que no lo has entendido. Vienen y me arropan personas y me dicen ¿Sabes qué?
Y en esa línea si eres el consentido, ¿Por qué no habría sido mejor que te manden a otra cuna?
Sí, pero creo, no sé tú qué pienses, creo por eso que me metí al doctorado, quiero hacer esta investigación tal vez para mí, para sacar mi conclusión, porque nunca he hecho dos doctorados, sé lo que es la metodología, sé cómo hacer un planteamiento del problema, cómo resolver una hipótesis, cómo hacer una observación del fenómeno sociojurídico, sociocultural, eso lo entiendo, a.
Veces es un efecto. Si, es un causístico, o sea, es.
Multifactorial, es cierto, pero yo creo, todavía hay muchas piezas que tengo que armar en el rompecabezas, pero te contesto lo que me dices, yo estoy convencido, tengo dos hijas, mi hija Jimenita es fresísima, tiene cinco años, yo la estoy enseñando que pongo negocio con su alcancía y con todo. Sí papá, ella me dice, o sea, pero ha crecido con una estructura, su casa tiene alberca, hermano, si me explico, yo no tenía baño. ¿Yo creo que la gente que conecta con Millán y que conecta con Jorge es porque ven una historia genuina, una historia desde abajo, real, real, y entonces la gente va, la evidencia, una persona, si me explico, puede dar un salto cuántico, hay un documental en YouTube que habla de este tema, de ese salto cuántico, por dos razones, una es o porque tuvo un accidente y se andaba matando porque tuvo un accidente, porque tuvo un divorcio, porque se le mató un hijo por alcohólico, por algo y pum, y de ahí salta, o la otra es porque vio una evidencia que te hace ver y decir si él puede, yo lo puedo hacer y son detonadores y puede estar en un libro y puede estar en una conferencia, entonces tú, yo, somos detonadores y creo hoy una de mis funciones es buscar a más detonadores, porque hay muchas historias allá afuera, pero que la gente no sabe contarlas, o le da miedo o le da pena o no quiere ser vulnerable, pero conozco historias de empresarias que no han querido venir al podcast conmigo, que eran prostitutas, que eran teiboleras y hoy son empresarias, pero sabes por qué no lo quieren decir? Porque tienen un hijo y se avergüenzan que su hijo ya lo sepa, ¿Sabes cuál ha sido la sorpresa? Que al cabo de los meses el hijo va con ella y le dice, mamá, yo ya sabía y te quiero igual. Pero la que no se quiere y la que no se ha perdonado es ella. ¿Pero cuántas mujeres no están viviendo esa situación? Si ellas contaran la historia, entonces yo creo, no sé, no podría contestar. Sería muy torpe de mi parte jugar a ser Dios contestando esto. Pero yo creo que hace planes y creo que. Y luego está el tema del libre albedrío, que la verdad ni siquiera lo entiendo. También creo que es muy confuso para mí todo esto en este momento. Pero tal vez, tal vez sí. Si yo no paso todo lo que es, lo que yo pasé, no sería quien soy ahora. No tendría la piel gruesa, no tendríamos esto que hacemos. Si no te dicen a ti, aprende a rechazar tu destino, si no te dicen a ti todo lo que te dijeron, no hubieses creado este tema. El hambre. El hambre no se inyecta, no se vende. Los padres que nos están escuchando pagarían. La persona que pudiese ser la más rica del mundo es la persona que pudiese vender un producto. Digan, compra este paquete y este paquete es el paquete del hambre. Si lo compras y se lo inyectas a tu hijo, va. Él va a tener hambre, hermano.
Seguramente te pasa eso.
Lo pagaría por lo que fuera, por inyectarle.
A mí me pasa seguido esto, cuando termina una conferencia y seguramente te pasa. Conversas con los directores, con los gerentes que todo, que más o menos están en unos 50 años, que tienen hijos más o menos entre 15 y 18 y 20, palabras más, palabras menos, la mayoría dice, ¿Cómo le hago para que mi hijo tenga el hambre que yo tuve? ¿Cómo quieres comer sin hambre? No sé si ya te está empezando a pasar. Con Jimena lo pienso.
Ese es mi tema, el hambre.
Pero cómo le creas hambre, Porque es una paradoja, ¿No?
Mi teoría.
¿Has trabajado tanto para no tener hambre y ahora cómo le creas hambre a la persona que más quieres?
¿Mi teoría?
Sí.
Mi teoría es que es un invento y no se puede. El hambre no se simula, no se aprende, no se enseña, no se inyecta, se siente, se siente y se vive. Tú has tenido hambre y ese Es un catalizador.
¿Estás de acuerdo?
¿Que?
¿Estás de acuerDo, Jorge? Que sí está bien un poquito de hambre y un poquito de frío.
Sí, yo sí, porque mi éxito se.
Basó en eso, se basó en eso.
Pero me encantan las biografías y el éxito de todos los fuera de serie de un 95% que cambiaron paradigmas, que revolucionaron el mundo, nacieron en un contexto de hambre, ¿Me explico? Hay otros genios también que me encanta, que les dejaron una infraestructura, que les dejaron una gran base y la hicieron más, pero los presidentes, los líderes mundiales crearon en un contexto pasa algo que.
Que se forma ahí, Yo estaba pensando mucho sobre eso y dices, uno solo avanza cuando no quiere estar en el sitio, al final del día yo estoy incómodo aquí, estoy pensando en cómo me voy. ¿Entonces el cómo salgo del sitio incómodo en el que estoy hace que me pregunte cómo me voy, o sea, ya está claro que me quiero ir de aquí, la pregunta es cómo me voy? Y entonces empiezas a buscar en los bolsillos, metafóricamente hablando, qué tienes a la mano, cuáles son tus recursos para irte, tu objetivo es irte. Entonces cuando te das cuenta, dependiendo si tienes más o menos recursos, dices lo único que yo tengo es coraje o valentía o el cóctel del que hablas en tus conferencias, el de emputamiento, algo, algo usas para salir del momento en el que estás, que es lo que estamos llamando hambre, digamos. Entonces, ¿Cómo creo condiciones incómodas para que la gente quiera salir de esa condición incómoda? Me refiero a tu equipo de trabajo, en tu familia, en tus hijos, en tus familiares y todo.
¿Cómo crear una condición para que puedan? Yo lo que he visto o lo que más me ha funcionado es que vayan a ver y vayan a vivir cómo es el hambre, que vayan a ver cómo está ese contexto. Por ejemplo, yo hago una dinámica en mi cumpleaños, digo, ¿Saben que? Vengan a mi cumpleaños y en lugar de traerme un regalo para mí, traigan un niño para la casa hogar de la fundación, a los niños que yo ayudo, ¿Qué les parece si ya vienen? La primera vez que la hice aquí en el búnker, una fiesta pequeña, 120 personas me llenaron el búnker de regalos y cuando estoy en la dinámica agarro unas cartitas y les digo oigan, ustedes aquí están muy acomodados, les va muy bien, ¿Qué les parece? ¿Qué les parece si me acompañan a la casa hogar y agarran una cartita? Pero no quiero su dinero, quiero que me acompañen. Fuimos a la casa hogar, les presento los niños. Pasa un año, acabo de cumplir años, ahora es una fiesta de 350 personas. Hice la misma dinámica. ¿Hice la misma dinámica con las cartitas, OK? Y cuando estoy terminando de hacer la dinámica, me habla un amigo mío y me dice, tocayo, un empresario muy fuerte, aquí te quiero pasar Joana, mi esposa, y a tal niña que no digo su nombre por respeto. Y la niña me dice, papá Jorge, gracias por conseguirme unos papás tan buenos. Voy a tener una mejor vida gracias a ti. Feliz cumpleaños. Sigue llevando cartitas, sigue ayudándole a la gente. Empiezo a llorar, hermano. Uno de los hombres más ricos de este estado me acompañó a la casa hogar y vio cómo vive un niño en una casa hogar, vio la mirada de la casa hogar, vio las cazuelas, vio los platos, vio los tenedores. Cómo puedes darte cuenta y cómo inconformarte es agarrarlos y meterlos ese ecosistema, no para que lo vean en una película, no para que se los platiques. La mejor forma de poderlo detonar o lo que mejor he podido hacer con mi hija es llevarla ahí. Si es un regalo decir esto existe, esto existe. Te ayuda a valorar más, te ayuda a entender más, Te ayuda a entender que es más afortunada.
Tiene más contexto.
Más contexto. Esto es lo que me ha. Lo que me ha funcionado con algunos. Pero ahora te platiqué la parte bonita. No, no quiero que se escuche. Oh, mira, tiene la solución. No, no, no. Lo que no te dije es que a una niña le cambiamos la vida, hermano. Le cambiamos la vida. Ella es una abeja que va a salir adelante. Pero había 32 niños y 32 padrinos, que 31 niños siguen ahí en el internado y se ayudaron y un regalo y todo. Pero hay gente que ni viendo la situación, que ni viendo el contexto, que ni viendo esto va a detonar. Eso es lo que a mí me gustaría aprender. ¿Cómo le hacemos? Y ahí es donde yo digo y es donde yo estoy trabajando en este momento, porque a la mejor por hoy partimos de la insuficiencia. Desafortunadamente, cuando yo termino una conferencia, el 50 % de la audiencia que se acerca conmigo a firmar un libro, me va a dar un abrazo, me va a decir Jorge, me inspiraste, me cambiaste la vida, quiero que mi libro lo lean tus hijos, voy a perdonar. Las historias de perdón y transformación son grandísimas. Pero es que lo curioso que yo no me aplaudo ni digo y qué padre lo que se está haciendo. No, con las que yo me quedo es con toda la otra gente que me agarra en los pasillos, que me sigue el baño, que me sigue el hotel, que me entrega una carta, que está temblando y que me agarra el brazo y me dice es que no puedo y tengo 15 años y es un bastardo y me quitó los mejores años de mi vida. No, es que ¿Como se puede perdonar? Era yo tan solo una niña, era tan solo un niño, ¿Como le hago? Es exageradamente frustrante, amigo, no poderles darles una respuesta y yo sería un charlatán si les digo hace esto, hace esto, hace esto, hace esto, no sé, no sé. Hay gente que va a terapia quince, veinte años y no sale. Tengo amigos psicólogos, no salen. ¿Qué hago? Le digo, me frustro y le digo, mira, déjame te digo algo, yo tengo una ventaja injusta, yo perdoné, tú, tú estás en una compañía de entrada y por el puesto que tú tienes, tú ganas un chingo de lana. ¿Estamos de acuerdo? Sí. OK. ¿Tú eres funcional? ¿Estás seguro que es funcional? Sí, pero bueno, yo perdoné porque yo no era funcional. Cuando a mí me entró la catarsis, la ansiedad y me iba al hospital, me va a pegar un infarto, me metí abajo de una cama y me sacaban, me sentaba en un restaurante y me empezaba a bañar en sudor y era tiempo de frío y volteaba para atrás y decía vienen por mí, me van a matar y me van a viol. Yo no era funcional, yo me aventé, yo llegué con mi esposa y le amor, si tengo una pistola, me pego un tiro. No estaba trabajando, no estaba haciendo el amor, no estaba comiendo, andaba con la pinche mentirosa, todo lo que daba. A mí casi casi me tuvieron que internar, me dijeron, si no buscas ayuda, te vamos a internar. Mi esposa, imagínate embarazada, yo diciéndole que me va a pegar un tiro y lavando los platos. Es lo que yo le digo a la gente, le digo, yo tenía un punto de no retorno, no me quedaba de otra. Por eso fui a terapia y por eso aprendí. Porque en mi contexto o en mis creencias limitantes, la gente que va a terapia está loca. Yo no estaba loco. Oye, yo ya era empresario, ya facturaba millones, a mí ya me iba bien y nunca ocupé de ir con un loquero porque chingados si voy a ir ahora que esto peor aún. Chingados. Cuando voy a terapia, pues lo que le digo a la gente es busca, busca ayuda, porque no esperes a llegar a un punto de no retorno, porque tal vez Dios quiso que yo no me pegar el tiro, que no me aventara de un puente. Pero hay gente que en ese punto de no retorno ya no regresa. Busca ayuda. ¿Con quién voy? ¿Con quién? Es que sabes dónde me desarman cuando me dicen es que tengo 10 años yendo a terapia. Dime tú qué les dirías cuando les das de La respuesta la formulé bien bonita. La respuesta es de acuerdo. Busca ayuda. Yo busqué, yo todos también. Y me tengo 10 años yendo terapia y no lo puedo perdonar. Recuerdo su nombre. No sé, no sé, no sé, no sé. A lo mejor por la gente me dice, deberías ver las buenas, toda la gente aquí que hay miles, pero yo veo esto de aquí. No sé, a lo mejor debería enfocarme más acá, pero de lo que me acuerdo es de esto de aquí. Mucha gente que. Que está herida por la vida, hermano. Que va herida y que va herida. Y es frustrante, es frustrante porque tengo un defecto, soy muy empático, siento, siento la conexión y entonces cuando los veo y digo y la verdad es que no puedo ayudarlos. Yo no tengo hoy las habilidades ni las herramientas de ellos para ayudarlos.
Y sufren mucho.
Si, en ese momento estoy trabajando esa parte porque hasta he pensado en ya no hacer. Me gusta mucho el contacto con la gente. Si, me gusta abrazar. Me gusta, me gusta para mí esa parte decir que bueno, o sea, el ver qué bueno que lo estás haciendo bien. Pero esto de acá me ha dejado noche sin dormir o me ha drenado en temas. Lo hablaba con César Lozano el jueves y me decía, Jorge me dio el consejo, pero me dijo que no lo dijera. Dijo no vayas a decir esto, te lo platico, te lo platico fuera del aire. Pero el consejo va más o menos por me habló del concepto de las energías y me dijo de alguna forma, voy a decir lo políticamente correcto, dice esto te va a acabar y te va a drenar, te lo van a pasar. Es fuerte lo que te digo.
Yo he mejorado muchísimo, tú como conferencista estás una hora con el portal abierto, un portal de energía abierto, y la audiencia está a la misma hora con el portal abierto, recibiendo. Entonces yo no entendía, fíjate, cuando al bajarnos nos tomábamos la foto, porque me cansaba brutalmente en las fotos.
Brutal.
Brutal. Y no es un aguantamiento físico, porque al principio pensé en físico, empecé a medir las calorías que pierden en una conferencia, y dije bueno, una hora de entrenamiento, solo que no me siento cansado. Así, o sea, yo pasé a estar agotado, ni siquiera cansado, agotado, es un agotamiento energético.
Es cierto, es cierto.
Y es por los portales abiertos, entonces como tienes el portal abierto, al final lo que queremos es tocarte. La foto es un buen mecanismo para tocarte, para acercarme a ti, entonces tomémonos.
Una foto o lo que sea, es.
Un intercambio energético brutal, y el problema es que ahí entra cualquier cosa, en esa energía entra cualquier cosa. Entonces yo hago medicina andina y entonces empecé como empecé a resolver con estos médicos andinos cómo hacerlo. Resumiéndote, yo me pego una placa de cobre, o si no un penny de dólar en el ombligo, que es el punto de entrada tuyo energético. Los abrazos lo que hacen es unir ombligos, cuando hacemos el amor estamos uniendo ombligos, el abrazo en realidad es para unir ombligos, para que la energía se intercambie. Entonces ¿Cómo te lo pegas? Con cinta. Pongo una placa de cobre o un penny cinta y doy la conferencia, y lo que noté fue que mi agotamiento no bajó, no es que quedó como si nada, baja, no, baja brutalmente porque bloqueas tus entradas energéticas. Estás con el portal abierto y luego subo a la habitación y me baño con sales, con unas sales que llevo y todo, justamente para balancear energéticamente mi posición. Es como que regresas a lo que eras antes de la conferencia, Y si tú tienes muchísima conexión, que es obvio que la tienes, no sé cómo estás midiendo tu agotamiento justamente por este intercambio. Sería buena idea bloquear, no lo voy a hacer bloquearlo. A mí me ha servido muchísimo y es eso, es desde la empatía, solo que al final del día no estamos seguros si estamos pagando un precio muy alto por una muy buena intención.
Ayer hacía una reflexión y le decía a la comunidad del mastermind que ahora cre estaba explicándoles los efectos de tener un canal versus hacer marca personal de alto rendimiento o solamente tener un canal y una fuente leads para tener un negocio como empresa. Yo hice esto dos años y me fue muy bien y en algún momento me crucé con la idea de marca personal y me brinqué para acá. ¿Hoy no tengo la respuesta, pero ahorita que tú dices este tema es hay un precio, este de aquí ha tenido un precio que no sé, tal vez si hubiese sabido el precio si lo hubiese querido pagar cuando me estaba aventando, no lo sé verdad? Esto me acordé que esta reflexión la hacía ayer, así me despedí ayer de la comunidad, les dije entonces váyanse y piénsenlo, ¿Que quieren de esto? Esto de aquí es un tiro muy. Es como brincarte un trampolín de dos metros. La metodología, si, hay que aprender una metodología, hay que tener de acá hay que aventarse un trampolín de 25 metros.
Hay un precio.
Hay un precio.
¿Y tú crees que la gente sabe cuál es el precio de su sueño? No creo yo normalmente y la hago ahora como en conciencia y digo ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué estás buscando ahora? Esto ¿Cuánto vale? Te quedas como en el aire. Claro, ¿Cuánto vale en tiempo, en recursos, en dinero, ¿Cuánto vale? ¿Porque mi conclusión normalmente no hay esas respuestas y no hay esas respuestas porque nunca hubieron las preguntas, o sea, realmente es un sueño en el que no creías y es toda una contradicción porque en teoría estos sueños y si estos sueños deberías creerlo, entonces ni siquiera te tomaste el tiempo para preguntarlo porque realmente sabes que es imposible, al menos para ti, por eso nunca sabes cuál es.
El precio de tu sueño, la gente.
No lo sabe y me parece como un indicador brutal eso que dices que quieres hacer? ¿Cuánto cuesta? Y te quedas como en el aire. Te quedas como en el aire porque realmente creo que llegamos hasta la parte del deseo desde la insatisfacción. Me gustaría esto y suena bonito y de ahí y creo que este mastermind, el que tienes ahora mismo en ejecución da herramientas para que realmente ese sueño que decimos qué que tenemos lo podamos aterrizar y ya con herramientas quizás el camino es más fácil. Muchísimas gracias como siempre. Encantado, Jorge, por el espacio, por la energía.
No, amigo, muchas gracias. La verdad, feliz de compartir contigo. Sabes que aquí el tiempo que necesitas.
Y las cosas que empezamos a hacer.
Que ya vamos a hacer, creo que es el principio. Creo que hay pocas personas en esta industria, te lo digo con todo cariño y con todo respeto, que lo están haciendo también, sobre todo, no en la parte de la forma. En la parte de la forma eres un pinche carácter, eres muy bueno. Me refiero a la parte del fondo, la parte de la esencia, llevar un mensaje de estar transformando tantas vidas, tantos corazones. Yo te felicito. La verdad es que creo que debe haber más personas como tú haciendo este tema, llevando este mensaje de que es posible, de que sí se puede, de romper techos, de romper límites, porque sí todo lo que platicamos ahorita, no, la gente no se hace las preguntas, la gente para acabar con esto, la gente no se conoce, la gente no sabe que es el autoconocimiento.
No, Y además este episodio puede ser una linda invitación a conocerte, a conocernos, decirte la misma pregunta en mi caso. Oye, una última pregunta. ¿Cuál es esa pregunta que te habría encantado haberte hecho?
¿En qué momento de mi vida?
Ahora mismo.
La pregunta que aún no me he hecho todavía y que me gustaría hacerme, que me gustaría hacerlo con toda tranquilidad, no me la hago porque creo que la conozco, pero no me la he hecho, pero pues ahí te va. Me gustaría sentarme, parar un fin de semana o una semana yo solo y analizar, te lo digo con mucho respeto para la audiencia, no sé ni cuánto ni que tengo. Yo lo he ido, sé que la vida sinergética me tomó dos años. Estoy por irme a la casa de mis sueños, mi forever house, casa hermosa, cuatro pisos en el bosque, la construí, no sé cuánto me gasté, solo ahí va, pero sé que ya terminé. Me gustaría hacerme la pregunta conciencia, evaluar todo lo que he hecho a mis 39 años, pero de adeberas y no haciéndome pendejo y decirme, Jorge, ¿Hasta cuándo y hasta cuánto? Vas a trabajar tanto, vas a grabar tanto, vas a dar conferencias, vas a hacer negocios, vas a viajar, ¿Hasta cuándo? Es decir, me gustaría no posponer mi vida por diseño de mis 40 en adelante, porque a decir verdad, el plan que tenía o que tracé, porque trazo planes a 10 años, todo lo que pedí ya lo rebasé por mucho. Estoy haciendo mi casa que quería tener a los 70 años. Entonces ahora estoy como en shock porque ya no sé qué me voy a vender. Necesito encontrar una zanahoria y te sobre existencia para poderle vender esa zanahoria a mi esposa y a mi familia, para justificar por qué hago más el precio.
Que acabas de pagar.
Pero siendo muy vulnerable y muy honesto contigo, me gustaría ya no venderme una zanahoria en mi vida, porque he corrido toda la vida en modo leyenda por una zanahoria e irme en diciembre y en enero, yo solo conmigo mismo, hacer un análisis, aplaudirme. Sabes que es increíble cuántas veces decimos cosas en el escenario que sentimos que vivimos, pero que no hacemos. Eso es bien interesante lo que hacemos los conferencistas. Ahí me he dado cuenta, hablando por mí, irme y hacerme esta pregunta que te acabo de decir. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuánto? ¿Y qué sigue? ¿Qué sigue? Animarme a diseñar mi vida de los 39, de los 40 en adelante. Esa es la pregunta que me gustaría hacerme a conciencia y que en el fondo la traigo, pero no es que no quiera, es que no sé cómo, porque en mi sistema operativo y que es lo que hablo en mis conferencias, me codifiqué cuando te levantan a las cinco y cuarto de la mañana, amigo, conviva el Sagrado Corazón de Jesús, si.
Es que estás en modo leyenda.
Estoy en modo leyenda, estoy codificado.
Es lo que has hecho toda tu vida y es lo que sabes hacer cada vez mejor.
Tengo una voz de Alfonso Gaggiola aquí, uno de los empresarios más famosos que he conocido en mi corazón por ser buenos empresarios. Cuando yo le estaba dando asesoría, teníamos un trato con aduanas, yo vi los contratos, abogado corporativo y le dijeron, era una operación de muchos millones de pesos, y le digo, oiga, licenciado Alfonso, el director de la empresa, Mi cliente, si usted entrega, va a perder 7 millones de pesos por los desfases, porque los proveedores no le llegaron. OK, pero en el siguiente contrato se va a componer y en un año no tiene problema. Tenía más clientes. Pero si usted se raja, aquí hay un error, el costo de penalización es de 22 millones de pesos. Hay que rajarnos. Yo era muy joven, tenía 28 años en ese momento y estaba ejerciendo. Me sentí muy chingón porque había encontrado la forma de cómo rajarte a un contrato para en lugar de perder 7, perder 22 millones de pesos. Pero no solamente se iba a ver afectado él como empresa, ahora iba a afectar la cadena de suministro y todo el asunto. Entonces yo dije, voy a ganar más dinero. Soy un abogado corporativo chingón porque encontré un resquicio legal.
El hueco.
Claro, como rajarse. Fui grande y Alfonso Gazzola me junta en su oficina y nunca se me va a olvidar. Creo que nunca lo he dicho públicamente, pero si llega a ver esto, le mando un saludo porque ha sido un gran mentor. Y me Jorge, tengo 67 años, me dice viviendo, trabajando, ejecutando y creyendo de un modo y nunca me he rajado de un trato. Estoy muy viejo como para empezar a rajarme. Me dice lo que he hecho bien en mi vida me ha llegado hasta donde estoy. Entonces tal vez ese consejo de Alfonso que me marcó tanto en ese momento, me sirvió para no rajarme, para cumplir la palabra. Pero hoy es la excusa que me estoy contando para no aprender a vivir. Y creo que se puede aprender a vivir. No lo sé. Cuando me haga la pregunta te la contesto.
Es como en el Nintendo Wii, cambiar el modo, cambiar de modo leyenda y habrá que descubrir a qué modo quieres. Quieres empezar a vivir.
Es correcto.
Qué lindo. Jorge, querido, muchísimas gracias por tu tiempo, tu energía.
Nos vemos en el siguiente episodio. Saludos.










