Millan Ludena narrates how a moment of frustration (realizing he had been running 4 km loops) led him to intentionally pursue challenges beyond his perceived limits. After accidentally signing up for a 50 km mountain race (park perimeter = 4 km; race options 10, 20, 50, 80 km) and surviving it, he reframed success as attempting unknown tasks and spent the next decade doing extreme endurance events worldwide (examples cited: Patagonia 160 km; Sahara 250 km; Antarctica 100 km). He mentions earning a Guinness World Record for "connecting the deepest point with the closest to the sun," converting an adventure into a film, leaving public service due partly to feeling life was stagnant, and planning a project to go to space.
Questions this video answers
4 km
10 km, 20 km, 50 km, 80 km
50 km
Patagonia 160 km; Sahara 250 km; Antarctica 100 km
A Guinness World Record for "connecting the deepest point with the closest to the sun"
Chapters
¿Cómo llegaste a esa forma de vida? ¿Qué fue el detonante que te obligó a esto? Bueno, varias. La primera y la que cuento en las conferencias es que efectivamente me perdí en una montaña, yo corría un kilómetro, quizás un kilómetro y medio, porque todo el mundo lo hace y cheverísimo, hasta ahí todo genial. Y un día vivía en Quito, y Quito tiene un atardecer precioso y por andar con la boca abierta le di la vuelta al parque más grande de la ciudad, y ese parque tiene un perímetro de 4 kilómetros, entonces me emociono, justo por lo que te estoy hablando de la creación de la confianza, me emociono y me voy a inscribir a lo que sería mi primera carrera de montaña y esa carrera tenía diez, veinte, cincuenta y ochenta kilómetros. Entonces lo que fue razonable para mí fue a ver, si yo acabo de correr 4, me voy a plantear correr 10 y en ciudad lo que estás hablando de 2.5 veces más, suficiente. El problemita es que el tipo me dijo que ya estaba lleno y yo no quería salir de la tienda con las manos vacías, así que termino inscrito. Termino inscrito, Eric, inscrito en una carrera de 50 kilómetros, no por mi capacidad de correr 50, claramente te acabo de contar 4, sino que era porque era la opción más pequeña de las que habían disponibles, había 50 y había 80. Entonces dije yo, bueno, mi explicación es 50, porque 50 es menos que 80, fin de la historia, o sea, eso fue lo que pasó, eso fue realmente lo que hice y cuando la termino, ya te imaginas, completamente moribundo y todo y con dolores brutales. La pregunta que yo tuve una semana después, que creo que fue con la que cambié mi vida, fue por qué yo quería correr 10 kilómetros, si he podido correr 50, si, maltratado, despeinado, golpeado, todo lo que tú quieras, solo que en el bolsillo tenía 50, no tenía 10. Entonces la respuesta que hice fue porque yo sabía que podía correr 10, o sea, aunque nunca había corrido 10, yo sabía que podría ser 10, lo que jamás pasó por mi cabeza es 50. Entonces me di cuenta que estaba en un modelo de éxito de esta lógica, ser exitoso es conseguir lo que quieres, entonces como yo quería 10 y conseguía 10, automáticamente pasaba a ser exitoso. Entonces dije yo no quiero vivir condenado en el éxito, quiero vivir mi vida intentando cosas. Entonces dije OK, listo, cualquier cosa que yo sospeche que la puedo hacer no me va a interesar realmente me va a interesar cosas que sospecho que ni siquiera sé cómo hacerlas. Y te estoy hablando 10 años atrás, 10 años después. He pasado por los lugares, como sabes, más extremos en la Tierra. En La Patagonia Argentina, 160 km. En el Sahara, 250 km. En la Antár, 100 km. Mi última aventura la convertimos en película. Consigo un récord Guinness por conectar el punto más profundo con el más cercano al sol. Ahora mismo estoy planeando mi proyecto para ir al espacio. Entonces, si me preguntas ¿Por qué vas al espacio? Porque no tengo la menor idea cómo llegar, a eso me refiero. Entonces paso intentando cosas y Sí, eso fue, creo que el gran detonante en mi vida. A eso le podemos sumar otras aristas. Yo era funcionario público, seguramente pasa en México. Debe ser uno de los pocos lugares en donde nadie te queda viendo mal cuando te vas puntual. Y de hecho la gente empieza a alistarse mucho antes. Solo que yo llegaba a la casa, Eric, en serio, y sentía que el día estaba en la mitad, casi y yo no tenía nada más que hacer. Y ahí sentía yo que estaba viviendo una vida de frustración porque era como estar desperdiciando tiempo porque yo no sabía para qué quería llegar rápido, o sea, en realidad, o al menos en mi caso, yo no hacía mayor cosa. Entonces ahí dije, debe haber alguna forma o yo creo que merezco una vida un poco más que la que hoy vivo. No sabía qué la verdad eventualmente llegó, pero que tenga la frustración del momento creo que fue muy valioso para decidir hacer un cambio. Tú no haces un cambio desde la no frustración.