
Millan Ludena ran 250 kilometers across the Sahara Desert and reflects on what that taught him about the word impossible. He argues that impossibility is mostly mental, a barrier we accept without testing it.
Chapters
Mira, esta es una reflexión que yo Tuve casi hace 10 años. Ahora, pensándolo bien, estaba en el desierto del Sahara y estaba terminando de correr 250 kilómetros en el lugar más caliente del planeta, el más loco que te podrías imaginar. Ahí estaba yo, en la parte de Marruecos después de una semana terminando esta carrera y cuando llegué a la línea final yo sentí que mi cerebro explotó porque acababa de hacer posible algo que yo pensaba que era imposible. De hecho lo pensé durante meses y ya te imaginas la confusión mental que tuve. ¿Para qué estás entrenando si esto es imposible? Por definición, si es imposible, nadie lo va a poder hacer peor yo esa historia me la conté algunas semanas hasta que logré desbloquearla y me no sé si lo voy a hacer y sí sé que lo voy a intentar. Ya en el desierto, siete días después, estaba cruzando esa meta y explotó porque no logré entender en su momento cómo hiciste posible algo imposible. ¿Y sabes que me di cuenta? Que imposible es solo una palabra, no es una filosofía de vida, no es un comodín de vida, no es un salvavidas. Cuando tenemos dudas es muy atractivo pensar en la palabra imposible. Ah no, no, eso es imposible, fin de la historia. Y claro, nadie te va a reclamar porque no haces posible algo imposible, por definición nadie debería reclamarte. Solo que cuando yo me di cuenta que lo conseguí dije espérate, no es una filosofía, es solo una bendita palabra y la voy a respetar solo como lo que es, una bendita palabra. Así que la próxima que estés dudando de que algo es importante, solo quédate callado y permítete reflexionar en esa logia, o sea, ¿Vale la pena insistir en que sea imposible o vale la pena intentar y hacer lo posible? Porque acuérdate, tu cerebro al igual que el mío, sólo se va a ser bueno en lo que más repite y si pasas diciéndole a cada rato a tu cerebro que eso es imposible, esto es imposible, esto es imposible, esto es imposible, esto es imposible, te vas a ser muy bueno en etiquetar tu vida con imposible y por definición, si todo es imposible, ya nada es posible. Aquí te lo dejo, échale cabeza y me cuentas en los comentarios cuál fue el imposible tuyo en su momento que al final del día terminaste haciéndolo.










