Fernando Celis and others debate whether modern coaches are too sensitive to criticism. Celis read a student's thesis, found a gigantic flaw, and refused to help until the student could hear the problem. The real issue, he argues, is not missing answers but refusing to listen.
¿Qué será? ¿Será que somos como es generación centennial que nos ofendemos de todo? ¿Qué nos pasa a los coaches que no podemos soportar el like? Oye, pero lo impresionante es que aquí mismo Fernando mismo ya leyó la tesis y no quiso ayudarle a su alumna.
Es que tiene una falla. Gigantesca y ustedes nunca la van a querer ver. No es una cuestión de no tener respuesta, sino que no quieren escuchar la respuesta.
Buenísimo que ha detectado la falla.
Tiene una falla descomunal que ha sido motivo de mucho estrés. La no directividad absoluta se encuentra con frecuencia Con un momento donde el proceso de introspección, de aprendizaje tácito, llega a su límite, se agotan los recursos, el cliente entra en lo que se llama un bloqueo cognitivo. Esa es la teoría general, porque cuando ustedes hacen qué más, qué más, y no pasó nada, entonces bueno, eso es culpa del cliente. Porque por no ensuciar la sesión, ustedes no siguen indagando de otra forma y dejan al cliente frustrado.