Fernando Celis launched his coaching academy without waiting for ICF approval, contacting the president and getting permission to use the logo immediately. A second speaker warns that speed must balance with preparation: untrained coaches can cause harm, and emotions shift over time in ways that require systematic training, not just willpower.
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Brother, yo tengo una academia, tengo una gente, yo tengo una comunidad, yo tengo un equipo, vamos a activar eso. Y no hay tiempo para estar ahí, vamos a mandar una carta a la Federación Intergaláctica de Coaching a ver si me aprueban el contenido programático y esperar 2 meses que me respondan. No, no, no, yo dije pam pum pim, inmediatamente se activó, llamadas por teléfono. Cuando me atendió Valesca Martín, me llama la presidenta de la ICF y me dice, y todos fueron ¿Qué necesita Fernando? Y cuando te dicen así, pida alto. O sea, ¿qué necesito? El logo. Porque yo, dale, tú sabes que con el logo no, de la ICF, mírame, pero no me toques. Le dije, el logo. Me dijo, sí, va, toma, ponlo donde tú quieras. O sea, ese tipo de, me decía, voy por buen camino.
Además, Fernando, que una cosa muy importante que quizás uno pasa por alto, si nosotros no nos preparamos y y por eso valoro mucho esta capacitación. Si nosotros no nos preparamos, en vez de ayudar podemos dañar. Así que eso es lo que se llama ser iatrogénico en esa intervención. Entonces, que uno pueda prepararse, porque mira, no es lo mismo el evento acabado de pasar a esta fecha. Las emociones en este momento son distintas, hay mucha culpa ¿Qué está disfrazando? Dolor. ¿Por qué yo sí? ¿Por qué el otro no? Entonces son intervenciones distintas. Además, reconocer, por ejemplo, que un evento social no tiene la misma intervención que un evento natural. Entonces es esto, siempre para ayudar uno cree que basta solo con la voluntad. No, es muy importante la voluntad, muy importante, pero también hay que prepararse.