Graduacion Cohorte X Master Life Coaching ILC Academy

El video registra la ceremonia de graduación de la décima cohorte del programa Master Life Coaching de ILC Academy, conducida por el fundador Fernando Celis y la directora María Alexandra Duque. Se celebra la obtención de certificaciones ACC, se reflexiona sobre la rigurosidad de la acreditación ICF y la importancia de distinguir a los coaches profesionales dentro del 3 % superior del mercado. Celis destaca el group coaching como herramienta empresarial y anuncia la expansión de contenidos programáticos. Se discute la falta de representación hispana en la ICF y la iniciativa de crear un capítulo hispano. Se revela un proyecto editorial conjunto con Pan House, "Inner Working", que reunirá a los graduados en parejas para escribir capítulos. Los graduados comparten testimonios personales sobre su transformación, desafíos y planes futuros, incluyendo la creación de un Instituto de Altos Estudios de Coaching y la visión de expandir la comunidad a nivel regional. Metáforas como el surf y la dicotomía amor‑temor se usan para ilustrar la filosofía del coaching. La ceremonia concluye con la entrega formal de certificados, brindis y citas de Martin Luther King, Walt Whitman y otros, reforzando la visión de un coaching basado en amor, curiosidad y conexión humana.
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Buenas noches a todos y felicitaciones a todos. Esta MasterCorte 10, extraordinario. Esto es una noche para ustedes, esta noche para celebrar, esta noche para recibir su certificado, para celebrar con los suyos. Somos un grupo que ha permanecido durante mucho tiempo y nos hemos conocido, nos hemos compenetrado, hemos aprendido, hemos avanzado. En todas las áreas, porque nuestra visión de coaching marca muchos cambios y muchos hitos, y esta en particular es la que corresponde, por supuesto, a los requerimientos de la ICF, que fueron sumamente rigurosos y duros con nosotros, pero también con la parte chévere que vimos de la del group coaching, de lo que es el proyecto Diosa, de las intervenciones estratégicas y del trabajo con Liz, que nos está enriqueciendo. Y déjeme decirle, Group coaching es mi caballo de batalla ahorita en las empresas con las plataformas nuevas, sin inventar nada. Me dicen: Fernando Celis, ¿qué tienes tú? Estamos lanzando estos tópicos para el semestre que viene, ¿usted tiene contenidos programáticos para esto? Y me ponen ta ta ta ta ta ta ta ta ta. Yo agarro los 6 que me gustan, sí. Y si me piden algo, yo sé que lo podría generar, pero Liz, que es como mi segundo cerebro, me hace un contenido que es extraordinario, sencillo pero basado en nuestros procesos. Entonces nos está dando una enseñanza en vivo de que esto que ustedes aprendieron tiene salida, y no hay muchas personas que lo lo trabajan. Ahora está la otra parte, la ICF. La ICF nos llevó a un lugar de una rigurosidad que no teníamos en los años 2014, 2015. O sea, yo era el primer rebelde, yo era el primer rebelde con respecto a los sellos y a las chapas. Yo no creía en eso. Alejandro lo sabía. Yo decía como una película de Humphrey Bogart, de las chapas, que es en inglés, que dice badges. We don't need no badges. ¿Usted vio esa película, Luis Alberto?
No me acuerdo.
We don't need no badges, que sale uno mexicano. El Tesoro de la Sierra Madre con Humphrey Bogart. Pero luego me di cuenta lo importante que era para ustedes tener su credencial. Los va a separar del montón. Y en este momento El ACC, el reconocimiento, nos coloca dentro del tejido profesional sin duda alguna. Yo creo que es lo único que existe en el mundo y tenemos que también cuidar nuestra ICF, que no se nos vaya de un lado al otro, sino que tranquilamente mantiene la calidad de nuestro coaching y en el caso nuestro de la escuela, la calidad de nuestros instructores y coaches. Entonces ustedes son como la corte que vio todo, vio todo el proceso, vio la parte ICF que no teníamos antes, el nivel 1. No todo el mundo se acopla a esto porque muchas veces, y aquí los mismos americanos me lo dicen, no, Fernando, I ain't gonna do that, You know, accreditation, ellos son que es muy riguroso. Entonces ustedes demostraron esa determinación que viene ahora también con el examen. De hecho, en enero vamos a tener un grupo de estudio para poder conversar acerca del examen porque no me gusta la forma como fue traducido. Entonces queremos prepararlos bien. Pero ustedes están en un lugar que es el tope de la pirámide, y no lo digo inventando ni porque soy del ILC, porque acuérdense, yo no trabajo ni para ICF ni para IAC ni para IMCC ni para ECOPRO, ninguna de ellas. Yo, nuestro, nuestra vocación es para ustedes. Darles lo mejor, la mejor credibilidad, sin tener que estar sectados con ninguna, sino que su mismo desempeño está validado, punto. Y al verlo de esa manera, es satisfactorio saber que nuestros coaches, Master Life Coaches, son el tope del 3% de la pirámide de todos los coaches que existen en el mundo. Hay muchos coaches, hay muchas personas que se hacen llamar coach y no les puedes decir que no. Yo no los critico tampoco porque, oye, yo estuve metido en el mundo de Tony Robbins, yo sé lo que ellos te entrenan y tal. Yo no puedo decir que, oye, que Vicente Pasariello no es coach, o que Andrea D'Alemolo. Son coaches, son buenos coaches. Pero hay algo que es que la conciencia colectiva darwiniana natural de las empresas hizo su trabajo y se dio cuenta que los coaches que daban los mejores resultados son aquellos que han tenido experiencia, horas y educación. Y da la casualidad que estaban dentro de un área que se había desmesurado y obtenido una credencial y ustedes están en ese mundo. Y eso es extraordinario porque yo sufrí mucho por muchos años porque decían Fernando Celis, yo me recuerdo que había uno, ay Dios mío, que decía y ¿quién le dijo a él que era master? Porque yo decía Master Life Coach Trainer, porque era Master Life Coach, yo fui el que creé la certificación, yo fui el más, hice el código maestro. Claro que soy un master, I can teach it, lo puedo enseñar. Pero oye, yo escuchaba esos comentarios y me mataba. Luego que no era internacional tuve que estar, y no fue por eso, pero fueron estímulos y motivaciones que me llevaron a encontrar estos niveles que cada uno de ustedes puede llevar. Yo les digo, saquen su ACC para que sepan de qué se trata. Logré, wow. Después de eso no hay límite, no hay límite. De ahí ni siquiera se preocupen en el PCC, apunten al MCC. Con práctica ustedes tienen el talento, ustedes tienen con qué, se los digo porque los he escuchado hablar. Entonces vamos a comenzar nuestra graduación y hoy oficialmente A los ojos del mundo nos graduamos. Salud a todos. Esta es la primera copa, el primer trago de la noche. Alexandra, Nadezhda, Marlene, Luis, todos, salud.
Salud, nuevamente felicitaciones a todos en su graduación.
Sí señor. Y vamos a comenzar con algunas nociones, algunos puntos antes de entregar los certificados y Esto lo estamos grabando, lo podemos ver mañana, lo pueden mandar a sus familiares porque es un momento muy especial. Master Life Coaching sigue siendo una designación muy importante, es una ocupación digna y para mí es el mejor trabajo del mundo, contribuir al bienestar y el éxito de nuestros alumnos. Correcto, María Alexandra Duque, ¿qué piensa usted esta noche?
Totalmente, bueno, súper contenta y súper feliz estar aquí con ustedes después de este camino recorrido, que bueno, fueron unos cuantos meses de trabajo, pero lo más importante es el resultado, todo lo que ustedes pues lograron a través de este proceso, porque no solamente estamos hablando desde una formación académica, sino también pues honramos todo su viaje interior, toda su transformación, toda su superación, todo lo que pudieron lograr a nivel personal. Y este, pues bueno, nada, felicitarlos, orgullosos de ustedes. Realmente ser Master Coach es siempre recordar que somos seres humanos y que nuestra misión es acompañar, acompañar con respeto, con amor, con fe, con grandeza. Y bueno, saber que hoy ustedes reciben su certificado de haber culminado pues su etapa académica, lo celebramos muchísimo. Esperamos que de verdad esto haya sido el despertar para ustedes de una nueva vocación, o el asegurarse que realmente esto es lo que quieren hacer a partir de ya, a partir de este momento, entregar al mundo todo lo que aprendieron y todo lo que pueden acompañar a personas, pero sobre todo, por supuesto, continuar con ese llamado de servir y ser faros de conciencia para los demás. Estoy feliz, muy contenta de verdad de haberlos podido acompañar junto con las e-coaches, por supuesto, Amarilis, Tamara, Mónica, que no está en este momento porque evidentemente ella pues está en España, en Europa, y es muy complicado poderse conectar. Pero por supuesto también en Dani, creo que no se me escapa ninguna, espero que no, que las haya mencionado. Pero igualmente agradecida por el acompañamiento y por la experiencia que ustedes tuvieron con sus e-coaches y con todo este proceso. Realmente, pues el aprendizaje no termina aquí, más bien aquí se está empezando a expandir. Y bueno, con mucha ilusión y mucho deseo de que todas las conversaciones que ustedes tengan lo hagan desde una escucha profunda y desde una oportunidad para recordarle a todos sus clientes que el potencial está dentro de ellos y que todos tienen alas para volar. Así que bueno, de verdad felicitaciones, súper agradecida de haberlos conocido. Feliz, tuve la oportunidad en esta corte de poder conocer personalmente a Luis, a Yesmin y a Adnes. Y eso me, pues bueno, me hace como también un poquito más cercana, pero feliz, feliz de haber estado con ustedes y haberlos acompañado.
Y va a ser un, sabes, de esta corte en particular, porque yo creo que esta corte fue la que más tiempo estuvimos. Yo siento que estuve con todos, estuvimos con ustedes un lapso de tiempo más que cualquier otro corte, inclusive de los másteres anteriores. Va a ser, hay sentimientos encontrados con respecto a cómo va a ser ILC 2026, este, que este grupo no va a ser uno en el cual nosotros, porque yo los veía toda la semana y uno se encariña y se conecta con ustedes, y es que el grupo adquiere una personalidad.
Y disculpa que te interrumpa, pero hay algo también diferente, porque el grupo, parece mentira, mientras más, menos personas somos, es como que más íntimo, como que más nos complementamos, como nos compenetramos más. No es igual, no es lo mismo tener una sala de 20, 30 personas que tener un grupo como ustedes. En este caso creo que al final fuimos Fueron 10 u 11, y eso hace, marca una diferencia. No sé cómo ustedes lo vieron, pero para nosotros como facilitadores marca una diferencia.
Fue extraordinario.
Condiciones diferentes.
Y nosotros en este momento, el mundo coaching, y algo que se hace aquí en ILC, que yo vuelvo loco todo mi equipo, es porque yo estoy encima de lo que está pasando en coaching de forma obsesiva. Sobre todo con el movimiento del coaching hispano. Yo tengo una cruzada donde yo siento que los hispanos aquí en Estados Unidos no estamos representados en las asociaciones ni las federaciones, porque yo he escrito carta a la ICF, un capítulo hispano, y no me responden favorablemente. Porque la otra cosa son los capítulos regionales, México, Colombia, pero cada país tiene sus propios problemas y idiosincrasias, y un coach que está hispano viviendo en New Jersey quizás sea colombiano y su capítulo de Bogotá no le va a dar el valor que puede tener que fuera un capítulo hispano en New York City, en New Jersey. Y estoy trabajando para poder tener ese tipo de representación con la ICF o con nosotros mismos. Pero el mundo está en ese momento que esto es la ola perfecta, las condiciones perfectas. Las empresas están creciendo. El hispano se ha vuelto una figura relevante en la sociedad americana, europea. Un ejemplo claro es el Super Bowl, el evento más grande del espectáculo del mundo comercial y deportivo y entretenimiento de los Estados Unidos de América. Va a estar representado por un hispano, un puertorriqueño, Bad Bunny, y vas a dar a conocer el idioma español, se está enriqueciendo. Y todos los coaches hispanos que han surgido como ustedes tenemos y merecemos ese espacio internacional, y por eso es que yo los felicito a todos y saludo a todos. Este es el segundo brindis de la noche porque quiero brindar por eso. Esta es la primera noticia. Yo lo he hablado, pero ahora lo quiero formalizar. La semana pasada hablé con Jonathan Simosa, el dueño de Pan House. Pan House también firmó un acuerdo con John Maxwell, y él ratifica el acuerdo. ILC Books, Pan House, un acuerdo de libros ILC con Pan House. Nos dan mejores condiciones, y yo quiero que el primer trabajo en el cual nuestra primera reunión formal va a ser el 23 de enero a las 5 PM, es porque vamos a sacar un libro que se llama Inner Working. Eso fue una idea que lancé, lo podemos cambiar. Historias de Master Life Coaches. Y la idea preliminar es que ustedes se van a reunir en grupos de a 2, ustedes seleccionan sus parejas y entre los 2 van a escribir un capítulo del libro. Y puede ser historias, puede ser lecciones, puede ser impresiones. Ustedes van a escribir. Las pautas se las daremos el 23 de enero para que no se pongan a trabajar ahorita en diciembre. Ah, Luis Ceruto trajo un vino ahorita. Sí lo vi, porque lo vi que salió de la puerta e irse, trajo un vino. Entonces el libro va a ser un libro en conjunto, lo vamos a sacar con la editorial Pan House. Entre todos vamos a cubrir todos los recursos y el EC también va a impulsar el lanzamiento para que podamos tener todos un bestseller. Porque los lanzamientos son para que tengamos el sellito de bestseller de Amazon y que nos puedan colocar en las ferias de libros, donde cualquiera de nosotros que tenga disposición pueda ir a la feria de Bogotá, la de Guadalajara, la de Miami, y representar Pan House, representar su libro. Y eso va a ser una carta de presentación inmensa. Felicitaciones a todos. Y lo vamos a comenzar con la Master X, el Master 10, OK. X es número romano. Listo. Y dentro de todo lo que hemos visto, este, con la rigurosidad de la ICF Y también con la expansión que nos dio el Group Coaching, con las visualizaciones creativas, la Cueva de los Contratos, que fue un fume de lumpia, nos damos cuenta que coaching tiene esa dicotomía que produce un balance excelente. Por un lado está la curiosidad pragmática de aprender y saber qué hacer, pero por otro lado hay una apertura. Hacia nuevos niveles de conciencia. Por un lado hay una reflexión profunda, muy de las emociones internas, pero por otro lado nos enfocamos a la acción. Y esto es como un balance perfecto entre el ser y hacer. Y en este momento el mundo necesita este acompañamiento que ustedes dan, porque no sé si ustedes se han dado cuenta, pero el mundo está completamente polarizado: izquierda, derecha, rojo, negro, blanco, azul. Y más que nunca hace falta profesionales que puedan centrarse a aceptar a todas las personas, brindarles aprecio y prestarles atención. Y eso es la razón por la cual las empresas están invirtiendo en coaches, porque saben que esa media hora, porque nos han reducido el tiempo a la media hora, porque las empresas son una cosa seria. Ellos saben que el coaching hace que la empresa sea más productiva, pero las empresas siendo empresas nos han reducido el tiempo. Pero aún así ellos saben que esa media hora da un espacio que permita oxigenar a un profesional para salir adelante, y eso hace falta hoy más que nunca. Lo del cambio de la IA no es nuevo. Yo estuve en una reunión con unos master coaches. No, que Fernando Celis, el cambio y tal. Esto no, no, esto no es ningún nuevo, no. No sé si ustedes se recuerdan, hubo una empresa, hay una empresa que se llama SAP, S-A-P. ¿La conocen? Levanten la mano, SAP. Bueno, cuando implementaban SAP en las empresas en los 90 y al comienzo de milenio, era un rollo. Había, teníamos que hacer talleres de sensibilización, manejo del cambio. Amarilla, ¿y tú te recuerdas los cursos de SAP? Cuando nos llamaban a Marileta por ahí.
Por supuesto, esas nuevas tecnologías en las cuales tuvimos que hacer tantas cosas distintas para aprender, que de verdad que era una cosa impresionante, porque uno no creo que no le da la vida por aprender el software.
Cuando el SAP, hasta hacían pancartas, manejo el cambio, eran todo, porque claro, de la noche a la mañana había que aprender un sistema operativo, y ahorita lo mismo está pasando con IA. Total, pero a nivel mucho más macro.
Amarili, y eso era en todas las empresas, que nosotros matábamos tigres cuando había facilitadores y como coaches acompañar a esa empresa en el cambio de eso, o sea, cómo poder adaptarse a una manera de trabajar durante tanto tiempo o algo totalmente nuevo y no esté para ellos, para algunos sumamente complejo. Y bueno, poder aprender a cómo manejar la resistencia para poder aprender. Sí, y eso tenía sus temas. Y bueno, y tú y yo de una manera u otra fuimos actores en acompañar algunas empresas en esos procesos y algunos líderes en eso, incluso equipos también. Y a nivel de privado y a nivel de gobierno, a esos equipos que lideraban la implementación del nuevo proceso dentro de las organizaciones, también había que acompañarlos.
Sí, entonces, para seguir en esta parte, pues ya hablamos, hablamos con Amarili. Antes de escuchar también algunos planteamientos de ustedes, yo quiero darle el pase, palabra de nuestra directora, mentora, fundadora María Alexandra Duque, cuando llegó a la certificación, no es casualidad, llegó en la segunda certificación. La primera para mí fue una experiencia que, bueno, vamos a ver qué pasa. Este fue una explosión de pasión, de todo tipo de cosas sucedieron en esas 20 personas, entre ellas Nadezhda Celis. La segunda certificación no fue en Margarita, fue un cliente mío que me dijo: ¿Qué tienes, Fernando? Estoy haciendo una certificación, vamos a hacerla. En mi centro de entrenamiento. Era un hombre petrolero, un peruano que tenía, ex Schomburgier, que tenía una empresa gigantesca de servicios para las empresas petroleras y tenía un campamento por allá, por allá donde se pierde el río. Pero el campamento era una belleza, tenía cancha para darle golf, tenía cancha de voleibol y tenía un lugar donde se llegaba Y yo iba a dar la certificación a 20 ingenieros, pero yo estaba solo. Entonces las personas que estaban en AVEN Coaching, que eran las de IDEAR Consultores, que eran los representantes de ICC, habían certificado coaches. Yo fui certificado por ICC y yo llamé a Olvin Cáceres, que hoy es uno de los grandes directores de la EMCC. Digo, Olvin, ¿cuándo? Mira, tengo una certificación por allá en Anaco y yo necesito a alguien que nos monitoree, alguien que ayude, que me ayude. Y como yo sabía, el peruano, yo conocía a los ingenieros, yo sabía cómo son, que son muy chincheros. Le dije: pero mira, Olby, mándame una muchacha buena moza, tú sabes, para que también podamos compartir. Y yo estaba ya todo nervioso porque estaba solo, tal, solón todo chévere. Y de repente veo a la entrada de, porque eso era como una hacienda gigantesca con una carretera para allá en el llano venezolano con el río, veo un autobús que viene porque ya habían llegado en el avión de Caracas y se baja. Yo no las conocía. La una era Luna, Yoleida Luna, una coach, una muy espigada ella, tipo Miss Universo, Miss Venezuela, y María Alexandra Duque se bajan. Y yo creo que fue una magia porque el grupo fueron muy profesionales. Y en la noche yo me recuerdo que yo me fui a dormir porque ustedes se quedaron ahí tocando tambor y comiendo parrilla. Pero desde ese momento, después de esa certificación, yo le dije: bueno, vámonos a Margarita. Ella se certificó y fue María Alexandra Duque la que se me acercó y me dijo: mira, Fernando, esto le hace falta una estructura pedagógica. Y eso lo cambió todo. Y por eso que hasta hoy María Alexandra Duque, no solamente nuestra directora, mentora, es CKO, Chief Knowledge Officer. De ILC. Un aplauso y vamos a darle la bienvenida a unas palabras de María Alexandra Duque.
Bueno, gracias, gracias, Fer, con esa introducción recordando todos esos momentos, ¿no? Cuando iniciamos, que a lo mejor tal vez se lo hemos comentado pues a cada uno de ustedes a través de las formaciones, pero sí fue así tal cual cuando yo conocí a Fernando y desde aquel momento hasta la fecha Pues bueno, trabajando de la mano, súper agradecida porque confió en mí. Yo sí tuve mi profesión inicial es docente, y evidentemente yo venía certificada de la ICC, y cuando yo vi el programa de Fer, que me certificó con él, me pareció extraordinario, súper bueno. Pero yo dije, esto está un poquito, esto aquí le falta un poco de orden. Y a partir de allí conversamos, y bueno, ya también, ¿te acuerdas, Fer, que ya tú querías como iniciar la parte online? Quería ya tenías pensado montar academia. Y bueno, fue cuando me hizo la propuesta, y desde ese momento pues de la mano ha sido todo un recorrido de muchísimo avance, muchísimo crecimiento. Nosotros no somos hoy ni la sombra lo que éramos hace 10 años atrás. Pero bueno, este, una vez más estamos aquí reunidos, queridos graduandos, para acompañarnos en esta culminación, pues como les dije anteriormente, de un programa Por supuesto, nosotros celebramos el progreso de cada uno de ustedes, pues la entrega, el compromiso que ustedes decidieron tomar cuando iniciaron esta formación de Master Life Coach. Evidentemente, ser coach no es nada más tener un título. Bien sabemos que es una forma de vida. Y cuando nosotros integramos pues esas competencias en nuestro día a día, pues de una u otra manera, ya de una u otra forma, pues nuestra forma de vivir y nuestra forma de darle sentido a la vida cambia. Entonces bueno, ustedes aquí pues digamos lograron consolidar esas competencias e integrarlas, ir un poquito más allá, profundizar más. Y para nosotros pues es un honor poderles otorgar en este momento su certificado y que ustedes pues mantengan el compromiso adquirido de servir, acompañar, y como siempre les decimos, pues expandir su luz a cada una de las personas con las que ustedes trabajo. Por supuesto, es el inicio de una nueva etapa, es una etapa que, que bueno, que seguramente los que decidan vivirla desde coaching es porque es su pasión. Dios mediante sea así. Y bueno, recordar que siempre ustedes mostrarse como aprendiz, como esos aprendiz, mostrarse con el otro con la humildad de lo que es una mente de principiante, siempre con curiosidad, sabiendo que esa persona que está al frente de ustedes pues es una persona con todas sus posibilidades, con todo su potencial, y que ustedes allí solamente son esos faros de luz que van a ir acompañando el proceso de cada uno de sus clientes. Felicidades, mis queridos coaches. Para los que tuve el privilegio de acompañarlo más directamente a través de la mentoría, pues agradecida de haber haber podido ser su mentora, de haber compartido, de haberlos acompañado en su proceso, de haber podido aprobar pues su sesión para que puedan acreditarse como ACC. Y bueno, muchísimas felicidades, les deseamos lo mejor, les deseamos muchísimo éxito. Recuerda que el mundo los necesita, que están listos para servir desde su corazón y que sigan adelante. Con confianza, con fe, con compromiso. Y bueno, aquí estamos cuando necesiten, peguen un grito, que feliz los atenderemos.
Gracias, gracias, y salud a todos. Salud y brindo por ustedes y Alexandra. Salud. ¿Cómo se coloca? Ponla al otro lado para que se choquen las copas.
Ay, bueno, pero casi que te estás resignando.
No, porque lo estoy poniendo para que hacia el otro lado, porque en el video va a ser eso, ese ahí poquito más. Eso es así. Ok, miren, antes de escucharlos un poquito, desde el comienzo yo siempre saqué a cotación la metáfora del surfing y la cosa, y quiero retomarlo porque En surfing tú no controlas la ola, está allí. Es como la conversación de coaching, cada una es diferente. No hay una técnica fija, tienes que moverte de acuerdo al movimiento de una energía que proviene de una tormenta que está a 1000, 2000, 3000 millas de distancia. Y en 1968 Timothy Leary, que era un profesor de psicología de Harvard, fue a California, se fue a la época de los hippies, y Timothy Leary dijo cosas que salieron en una revista que era la revista Surfer, tomando en cuenta la figura del surfista, y él decía que el acto de correr la ola Es el epítome de estar aquí y ahora, porque surfear el tubo, sobre todo cuando la ola tiene tanta energía que proyecta agua sobre sí misma y hace ese hueco, ese tubo, es la forma aguda de eso. Que es, el surfista tiene el futuro por delante, el pasado detrás y la estela se va desapareciendo, tus huellas borradas en la arena. Es un acto sin desperdicio, sin ningún otro tipo de productividad sino la de actuar plenamente por el valor de la danza misma. Y ese, decía Timothy Leary, es el destino. Él caracterizó lo que consideró el modo de ser humano con el efecto del surfista en la ola. Y yo creo que estos son momentos donde nosotros, pausando, explorando, recibiendo, contemplando, trabajándonos con lo que nosotros hemos conocido en este mundo de coaching, Ese trabajo interno no nos puede llevar a poder, no importa la circunstancia que estemos presentando, cuando nos conectamos con quiénes somos, si lo vemos de una forma lógica. Todo está bien porque conectado no hay caída. La emoción desempoderante sucede cuando te desconectas, y ustedes son expertos en conexión, desconexión con otros, pero ahora nos toca empezar a trabajar eso con nosotros. Entonces, para darle pase a este segundo espacio de nuestra graduación, aquí tenemos un grupo de personas que se gradúan, que han pasado por un proceso, que han logrado la aprobación de esa sesión de coaching, que yo sé que no es fácil, no es fácil. Ustedes, coachando en vivo deben ser espectaculares, porque yo sé lo que es tener que coachar para que la sesión sea perfecta. Muchísimo estrés, muchísima presión, y ustedes lo lograron. Esa presión se capitaliza en la fluidez. Entonces, palabras de cierre de algunos de ustedes. El espacio Micrófono abierto para la cohorte 10. ¿Quién quiere comenzar? Joby.
Hola a todos, gracias por estar aquí acompañándonos en esta graduación y gracias por este tiempo, no solo del máster sino de la certificación. Yo estoy muy feliz de haber la ha terminado y aprendió mucho. Y también he aprendido a contagiarme de ese entusiasmo de la academia. Siento que siempre están en las últimas, en lo, en el futuro, o sea, viendo cómo se desempeña, este, y cómo va evolucionando pues el tema de la IA. Y de las oportunidades que hay con el libro, con Pan House. Y eso de verdad que a mí me contagia bastante. Este, yo ahora estaba reflexionando y siento que estoy con una creencia que me está sirviendo, que es este: si no hago algo hoy, no lo voy a hacer nunca. Y bueno, así he estado avanzando en en lo que me he propuesto, ¿no? Este, y bueno, no puedo dejar de mencionar, justo hoy en la mañana mandé un WhatsApp, que justo me di cuenta que Fernando no está en el grupo de máster. Yo ya he lanzado mis cursos en Udemy, que son exámenes de preparación para el ACC. Entonces, esto surgió a partir del estudio que yo empecé a hacer para prepararme Y me obsesioné, o sea, me obsesioné, me obsesioné, me obsesioné. Y creo que por eso tampoco lo pasé. Pero yo, en medio de ese generar recursos para mí estudiar, dije ya lo voy a compartir porque sé que esto no hay. Por ejemplo, en Udemy hay puros cursos en inglés. Y así fue que 8 semanas, 3 horas diarias todos los días, este, diseñando, haciendo lo mejor posible. Y ya lo lancé. Entonces ahora te voy a reenviar, Fernando Celis, lo que vi en la mañana a tu WhatsApp. Y bueno, reflexiono que, pucha, en verdad sí estoy obsesionada con el coaching y va a seguir siendo así. Este, yo encontré un espacio para estudiar en las noches, así que, y lo estoy haciendo. Y tengo todo para hacerlo. Entonces así voy a seguir y estoy feliz de haber compartido con este grupo tan maravilloso. Al final yo llegué a hacer cruzadas con casi todos, o sea, siento que los conozco a todos y en verdad fue con todos. Y eso, pues sí, sigamos en contacto. Mientras a mí me invitan a lo que organice el ILC, yo me voy a conectar ahí. Y ahí estaré dando, no sé, mis impresiones, este, que puedan ser útiles o solo ver, no. Entonces es gracias, gracias Fernando, gracias Alexandra.
Y te digo algo, eso es verdad, que tienes que obsesionarte. O sea, si no, pregúntale a María Alexandra. Yo a veces tengo mi enfrentamiento con Alexandra, con todo el mundo, con la gente aquí, con la gente allá, porque es una cuestión que te consume. Pero sabes qué, Cuando respondes a eso, el mundo es muy benevolente. Ahorita yo estoy bien perfilándome un nuevo momento en la región, pues lo que es Caribe, lo que es Latinoamérica, viene un cambio. Y yo creo que es el momento de consolidar el gran proyecto del Instituto de Altos Estudios de Coaching de ILC. Yo siempre he querido hacer algo como el de Eric de Haan, el centro Halton en Inglaterra. Y lo íbamos a hacer en Margarita. Lo que pasa que llegó el comandante y echó a perder todo. Pero ese tipo de proyecto en una nueva Venezuela que pudiese perfilarse en los próximos días, yo le meto los próximos 10 años a mis 65 años para hacerlo realidad. Por la obsesión, como tú dices, es que tienes que hacerlo. Y el universo es eso, te está diciendo Dale, Jova, que tú tienes, tú tienes esa energía. Gracias, un aplauso a Giovanna. Vamos a darle el pase a Jorge Nieves, que hoy me enteré que el nombre tuyo, el artístico en inglés, George Snow. Yo, Snow, yeah.
Bueno, Fernando, gracias por la oportunidad. Y este, en este momento de reflexión, a veces uno trabaja y estudia y aplica, uno no saca estos momentos para detenerse y mirar. Y digo, wow, llevamos, en mi caso llevo un año y 2 meses desde que comencé con ILC. Y ha sido un proceso de crecimiento, de transformación. Recuerdo mi coach, Nadeka, que está por ahí, la invité de la certificación, y me decía: cuando usted piensa que no está avanzando, vayan a su primera sesión de su triada y mírense. Y precisamente esta semana hice eso y dije: wow. Y y uno no lo ve porque uno está envuelto en el proceso, uno está integrando, aprendiendo, integrando, practicando. Pero sí le doy gracias a Dios por esta oportunidad que otro Jorge, otro Jorge que hace un año y 2 meses entró en ILC, hoy es otro, es otra persona, hace otra cosa en su vida, hace otra cosa con su vida, y le gusta, le apasiona lo que hace. Por eso le doy gracias a Dios, le doy gracias a mi esposa, a mis hijos, por por acompañarme en este proceso que no ha sido fácil, mucha introspección. Fernando Celis, gracias por soñar en grande, por ponernos así en las nubes. Y de momento tenemos que llamarla, en mi caso yo tengo que llamarla, escribirle a Ale, Ale, ¿qué fue eso? No entendí, ponme los pies en la tierra. Y Ale, en su sabiduría sabia, como mi mentora. Eso es esto, jole, esto es aquello. Gracias a ambos, gracias a todo el staff, a Marily, y en especial creo que pensaba en esta semana qué era lo más impactante, qué cambió mi perspectiva del mundo. Y de esta serie, en este master, yo creo que Tamara está por ahí, la vi, no la he visto. Yo creo que El máster es para máster, definitivamente. Y yo creo que llega el punto que uno se pregunta: ¿esto de coaching esto es para mí? Hasta ese punto llegué. Y gracias a Tamara, una de las triadas me hizo, compartió con nosotros, que yo creo que eso se me grabó en el corazón y en el alma. Y es decir, hoy por hoy miro esta pantalla y los miro a cada uno de ustedes Este, y la visión de que un coach es aquel que está trabajando consigo mismo pero aún está dispuesto a acompañar a otros pese a eso. Entonces, cuando yo lo miro a ustedes y miro a un coach, ya mi perspectiva es alguien que tiene sus luchas, que tiene su sombra, que tiene su— y con todo y eso tiene su corazón, su tiempo, su energía para estar con otro y acompañar a otro. Un poco, verdad, ustedes saben mi experiencia un poco con lo que hacía en el ejército, que alto nivel, estamos dispuestos a dar la vida por una nación, por un país, y aquí lo veo de otra misma forma. Pero cuando los veo a ustedes, los veo así. So eso cambió mi forma de dialogar, de conversarles cuando me paro con ustedes. O alguien me dice que es coach, esa es mi mentalidad, esa es mi perspectiva. Yo creo que esa ha sido la lección más grande que más la grabé, Tamara. Uf, gracias por sacarnos lo mejor. Y hoy me acompaña, ustedes ven personas por ahí que quizás no estuvieron en las reuniones, pero me acompaña Rafael Silva, Vanessa, el equipo de Divergent, nadie escapa por ahí, porque creo que para poder integrar toda la información, todo el conocimiento, gracias a Dios, yo los invité, yo no pude haber hecho este master, se los digo sinceramente. Si no hubiese tenido la oportunidad del espacio que Divergent me dio para aplicar lo que estábamos aprendiendo. Y ahí está mi compañero de México, ahí están mis compañeros de EE.UU., y los invité para que vieran lo que es el máster y para que el próximo se estén y darle gracias, porque si no, créanme, era imposible. Yo no lo hice solo. Igual a mi triada, Laurita, desde la certificación, Yesmin, se la pusieron difícil a Tamara. Quiero decirle que en mi cuadro eso se la pusieron difícil a Tamara. Por aquí estamos los 3, lo logramos, lo hicimos, y eso es lo importante. Aunque cuando creyeron que no podían, lo pudimos hacer. Y hay compañeros que ven por ahí, Rocío, Valeria, son compañeros de la certificación que también en este proceso, pues yo no lo hice solo, lo digo, y los invité porque no lo hice solo. Y son coaches también de calidad, le llaman master. Y yo dije, no, ellos son master, yo voy a estar con los master. Y gracias, Rocío, gracias, Valeria, y todos los que se pudieron conectar, yo los invité porque era imposible. De ahí en fuera, como viene con eso, yo creo que logró el familia Y lo que estamos haciendo hoy en familia, porque lo veo así, no creo. Si voy a cualquier país de su residencia, ya no me voy a sentir solo. Y sé a quién aquí puedo llamar y preguntarle, menos cómo está, dónde, dónde puedo ir. Y podemos hasta trabajar juntos, porque, porque yo lo veo así. Y a mi corillo de Puerto Rico, y lo voy a decir con nombre, Marlene, y él es de Puerto Rico por si acaso, Fernando Celis. Tenemos otro corillo. Este, gracias, gracias por creer en ustedes. Y hay que traer de todo esto que aprendimos, hay que traerlo a la isla. Y sé que van a venir proyectos por ahí.
Hay que atraerlo a la isla.
Gracias a cada uno.
Gracias, gracias a ti.
Gracias Fernando Celis por todo lo que tú aportas dentro de la certificación.
Siempre fue para nosotros un honor y privilegio contar contigo por el servicio que tú das, que diste, que sigues ofreciendo para poder ofrecer esto, un mundo libre, un mundo que vibra con unos valores extraordinarios. Gracias, un aplauso a Jorge Luis, y vamos a brindar por José Luis, Jorge Luis, George Snow. Aquí, una maravilla. Y vamos a dar paso a Yesmig Hernández.
Ay, ay, ay, bueno, ¿qué les puedo decir? Primero, Jorge, gracias por existir. Tienes un alma tan hermosa que de verdad, quien te conoce sabe que te lo he dicho en privado y te lo digo públicamente, o sea, de verdad eres esos seres así que caen en la tierra y dice, ¿qué? ¿Cómo llegaron aquí? Pero bueno, quería primero darle las gracias, obviamente, a todos, pero creo que lo primero que quiero decirles es como O sea, ¿será que se han dado cuenta mis compañeros todo lo maravilloso que han cambiado? O sea, yo los veo y digo, todos son unos monstruos. O sea, cada uno está haciendo cosas más increíbles, cada uno se está autosuperando tanto. Yo vi, cuando vi tu mensaje esta mañana, lo que pasa que estaba corriendo, pero cuando vi el mensaje esta mañana dije, ok, esta niña que tenía miedo, mira dónde salió, y es un monstruo. Jorge, o sea, admes, te quiero. O sea, también me ha dado muchísima oportunidad para muchas cosas a todos. Karina, cumpliste años en estos días, feliz cumpleaños, tan hermosa. Marlene, estamos lejos pero te he sentido con mucho cariño. O sea, Laura no está aquí. Ah, bueno, Luis Alberto, mi seruto, que de verdad que sé que está aquí en Miami y me encanta saber que estás aquí, que me escribes. O sea, cada uno de mis compañeros ha hecho algo, son unos monstruos haciendo lo que hacen. O sea, estoy demasiado feliz de estar rodeada de personas como ustedes. O sea, eso, eso de únete con 5 personas y vas a hacer resultados. Qué rico irme con ustedes, de verdad que sí. Y bueno, obviamente este máster para mí ha sido, además de lo personal, ha sido un acercamiento mucho más grande a la academia. O sea, si yo amaba la academia, ahorita casi que me tatúo el nombre de ustedes. O sea, de verdad estoy demasiado fan, siento que me he vuelto amiga de mis coaches. O sea, de verdad, Alexandra O sea, Alexandra en estos días tuvo un tema muy fuerte y le digo Alexandra, me va a dejar un cliente, ¿qué hago? Alexandra me dijo vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello. Y esa disponibilidad, esa apertura que me han dado Fernando Celis, igual creo que conocí una parte de ti que no conocía y me parece maravilloso. O sea, de verdad, gracias por eso, Tamara. Bueno, Tamara, ¿cuántas veces no le dije Tamara, yo creo que no puedo, yo creo que no puedo? Entonces ahí Tamara me decía sí puedes, sí vas a poder. Ustedes me acompañaron a poder caminar esto que pensé que en algún punto no iba a poder sostener con todo lo que tenía en mi vida en ese momento. Y estoy demasiado feliz, orgullosa de pertenecer a ILC. De verdad que gracias, Fernando. Yo te admiro demasiado. Ojalá tuviese el tiempo para obsesionarme tanto como tú durante tantos años con el coaching. De verdad que sí. Y a todos mis compañeros, de verdad Gracias, sencillamente lo que puedo decir es gracias. No quiero, no quiero como nombrarlos específicamente, sino decirles a todos que estoy tan feliz de tenerlos en mi vida y que debería haber como una segunda parte del máster. No sé qué dicen ustedes, como un pro máster.
Nos vamos a estar reuniendo, sí, yo también.
Máster pro.
O sea, la generación, porque ustedes son el 10, hay una equis grande, o sea, lo vamos a hacer algo interesante, porque yo sé que todos van a salir a relucir. Y eso siempre ha sido algo de la certificación, desde la primera. Este, Nadezka es de la primera certificación. La primera certificación tuvo Gabriel Osorio, fue de la primera. Eremía Álvarez fue de la primera. Y todos los que consiguieron, fueron un grupo de 20, pero yo los veo hoy Y están haciendo cosas extraordinarias. Ojo, todos nosotros también logramos cosas gracias a ustedes, pues ustedes también son nuestra razón de ser, al igual que ustedes son nuestra razón de ser.
Y para que vean que tenemos que expandirnos, yo también expandí mis fronteras y ahora no, no estoy como nada más en Venezuela, sino que tengo mi novio eslovaco que me está acompañando la noche de hoy.
Maria, what's his name? Qué maravilla. Salud y gracias. Vamos a dar el pase ahora al, mira, Luis Alberto Ceruto. Lo conocimos recientemente, bueno, reciente, entró al máster y fue una gran revelación, un gran amigo. Nos enseñó y se ha acoplado muy bien a lo que es nuestro estilo, nuestra familia.
Y decir, Luis Alberto, doctor, Fernando Celis, he revelado, he sido yo, vamos a estar claro. Mira, mi camino del coaching ha sido escabroso, muy escabroso. Empezó en Cuba en los años 90 por designación del Estado, y después que estaba terminado el curso y todo aprobado, resultó demasiado capitalista, y aquello se convirtió como que casi en una mancha más que en una virtud. Bien, era de borrar lo que te enseñamos, que no era lo que tocaba. Porque no es lo correcto. Borra las palabritas que te enseñaron, eso de gerencia y de gestión. Cuidado, cuidado, cuidado. En fin, de esta manera, aquello ya fue, se fue incubando en mi cabeza, y yo seguí por mi cuenta buscando libros casi clandestinamente, hasta que ya emigré. Cuando emigré, empecé a buscar dónde colarme, y por fin, en plena pandemia, logré un curso franco de coaching junto con 25 compañeros de estudio Todos de mi región, de Murcia, en España, una ciudad olvidada, adorable. 25 psicólogos y yo. Bien, psicólogos que además ninguno ejerce como coach porque no les interesa. Fueron por puro compromiso, nos enteramos después en la cena final. El único que estaba ahí comprometido era yo. Yo padezco de una soledad en coaching. Si existe la soledad del coaching, yo la he padecido. Soy el único coach del levante español. Bien, de la costa no hay nadie, no tengo con quién hablar. Hay algunas escuelillas con apellidos, coaching en estado puro, coaching por valores, coaching, y todas esas cosas a mí me ponen un poco, no sé, no me acaba. Y cuando he incursionado, pues me encuentro una mezcla de cosas que al final no me cuadra. Conclusiones, matriculé entonces aquel curso, fue con Leonardo Wolf, muy bien. Del curso no se escribe en ningún sitio, y aquello No me sirvió. Adquirí un ACTP. Luego empecé de cero de nuevo en otra escuela, también argentina, en Axon. Bien, y empecé desde que me dijeron que era coach, así haciéndome el que no sabía nada. Perfecto. Conclusiones: ¿cuál era mi idea? Mi idea era equivocada de oficio, era ser coach y un poco médico. Hasta que me di cuenta de que, de que no, de que eso así como así no casaba. Los médicos damos órdenes, indicaciones, prohibimos, regañamos, decimos lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Y bueno, es lo que nos toca. Bien, conclusión: me fui convirtiendo entonces en médico y un poco coach, y esa parte es mucho más cómoda. Bien, es decir Yo te puedo decir que yo, con las técnicas de coaching que yo aprendí, aprendí en su momento, me desenvuelvo distinto como médico. Ahora bien, todo esto estaba formado dentro de un rollo de conceptos, dos escuelas mezcladas con contradicciones. Me quedaba algo, me faltaba. Bien, en fin, una compañera que trabajó, que estudió conmigo uno de los dos cursos, fue quien me decía lo mismo que yo, descubrió de Julio Fernando y me dijo: mira, este, te hace falta un exorcismo de coaching, no, sí, de deshacerte de esos malos espíritus que te están atormentando. Tú eres un hombre lleno de fantasmas de coaching que te van a acabar. Y bueno, pues contacté a Fernando y fue enseguida, enganchamos, y yo me matriculé el día antes del primer día de clases, el día antes. Bien, bueno, descubrí muchas cosas. Me encontré con Fernando Celis, que es todo energía y todo pasión. Es un hombre, a ver, cómo decirte, el coaching dejó de ser una profesión para convertirse en una vocación, en una pasión, en una forma de ver, en una Es una forma de vivir. Bien, así se respira Fernando, así respiro yo a Fernando. Después tuve estos descubrimientos. Lo primero fue mi Irasema, mi coach, que muy bien, con todo el amor del mundo, pero te da látigo. Tú después tú te das cuenta que te azotó, pero de momento tú no te dolió. Te duele después que se acaba la sesión, dice esta mujer me tocó duro, pero tú no te enteraste, y uno se lo agradece. Bien. Y dando vueltas, pues vine a Miami para mi cumpleaños de junio, y allí entonces conocí físicamente a María Alexandra, que fue una revelación, a Yesmic, otra revelación, a Átmes y a Fernando Celis. Bueno, aquello fue tremendón. La apreté, la exprimí, también a Fernando lo exprimí, y bueno, se convirtieron en tocables, palpables, percutibles. Bien, y parecía que nos conocíamos de toda la vida. Sí, de verdad que sí, de toda la vida yo contengo con esto. Ahora bien, mira, dentro de mis compis de la tríada, a Marlene creo que la conozco desde que era pequeña, ¿no? O sea, Marlene es mi compinche. Marlene ha sido la que me dijo: oye, vamos a hacer sesiones, las que hagan falta, 10, 12, 15 o 25, hasta que hagas una buena. Y así fue Marlene conmigo, y yo se lo agradezco también. Conclusión, a ver, la solidaridad aquí es tremenda. El grupo, me parece que lo conozco desde que yo era chiquito. A María Alexandra le dije un día: eres lo que yo había imaginado que tenía que ser un mentor. Lo que yo dije, esto existe solo en mi imaginación, lo estoy pidiendo mucho al universo, pero no, no, no, estaba aquí en este mundo. En este mundo, bien, estaba aquí encarnado un ser humano hecho carne, María Alexandra como mentor, pues divinamente bien. Entonces yo me siento muy cómodo aquí, honestamente muy cómodo. Veo las caras de ustedes, me parece que son la familia. Y a ver, yo creo que cuando uno entra en este sitio ya no se puede ir más. O sea, a esta familia se entra una vez y ya no te puedes ir. Seguiremos viéndonos. Yo me siento respaldado por la existencia de todos ustedes, cuento con todos y cuentan conmigo. He mejorado todavía más, me lo noto yo mismo. A ver, yo tenía el coaching en el cerebro atiborrado de información, pero yo le decía a María Alexandra en la última sesión, le dije: oye, me dice ella, ¿qué sientes distinto? Siento que el coaching se metió en el cuerpo. O sea, lo tengo en el esqueleto, en los músculos, en las venas, lo tengo aquí. O sea, forma parte de mi constitución física, ya no del cerebro, es parte de mi tejido, de mi tejido como ser humano. Y le decía, mira, las cosas van a ir saliendo como, como estoy haciendo lo que siempre me han dicho que tenía que hacer y que yo no lo veía, y me está saliendo. No estoy inventando preguntas, las preguntas van saliendo. Estoy escuchando más que hablando. Bien, yo no soy el que sabe, el que sabe es el coach. Bien, he sido mejor escuchador. Las respuestas son cada día más breves y más contundentes. Mi enfermero y mis médicos compañeros me están copiando respuestas de vez en cuando. Me dice: oye, qué bueno eso que contestaste. Me están oyendo y yo le digo al paciente alguna cosa, pero se está juntando como coach dentro de la historia. Yo trabajo en urgencias. A tiempo completo. Yo soy médico de urgencia. Y bueno, el otro día tuve que reírme con ellos y decirles: bueno, miren, la listica de respuestas mías más o menos son estas, pero eso, eso yo no la tengo. Eso es la que ustedes tienen registrada, no. Eso va saliendo. Conclusiones: creo que yo por primera vez me siento con el coaching incorporado en mí. O sea, sentirme coach, la sensación de ser coach, yo la he logrado aquí. Hasta ahora yo era un lector de coaching. Hoy para mí el coaching es una vivencia, y bienvenida sea. Y le doy las gracias a todos porque esto también lleva una sustancia colectiva, este sistema que tú me hablas. O sea, aquí hay armonía, aquí hay resonancia física, mental, espiritual, como se llame. Y creo que entre esta familia y de esta familia me tienen que echar, y les va a costar trabajo, pues yo voy a portar muy bien.
Gracias, gracias, Luis Alberto.
Irasema, ¿dónde está?
Y aquí te la pongo en pantalla, que pase Irasema.
Escondida, escondida, mi amor, te amo. Yo a ti, mi vida. Aquí seguimos bien y seguiremos. Gracias por este regalo de verte la carita hoy, caramba.
No voy a faltar.
No, claro que no, no me va a faltar a la grabación.
Se me hizo tarde, pero llegué. No importa.
Felicidades, chicos.
Felicidades a todos.
Listo, entonces vamos a pasar a la parte formal para entregar certificados. Este es el momento que siempre decimos que hace falta, este hito histórico para recordarnos pues de esta noche. Y esto, una noche muy especial porque es una noche de 21 de noviembre. Supuestamente un momento donde se alinea todo. Hay una luna llena, hay una luna plena, la luna negra, ¿cómo se llama? No es llena, la del otro lado, la luna nueva. Y es un nuevo comienzo para mí. Siempre que estos momentos llegan es el nuevo comienzo, y en unión de todos vamos a ir siguiendo para ir a hacer la entrega formal de certificado. Y yo creo que una de las cosas que yo dentro del mundo de coaching me he abocado a investigar es eso de el espacio afectivo de la relación entre el coach y el cliente. Para mí eso es todo, ese feeling, porque con todos los conocimientos, con todos los niveles, al final yo creo que lo que a mí me funciona es conectar con la persona. Yo soy muy de conectar con la persona y aplico lo que he aprendido que funciona, y eso es amor. Y dentro de toda la lectura, de toda la investigación, amor y temor son las dicotomías. En amor no hay temor, en amor la persona se atreve, en amor la persona se da cuenta. Y para mí el coaching tampoco puede ser una frustración de tener que hacer algo porque lo dice el maestro. No, fuck it. Coaching con el corazón desatado. Al final, deliberadamente, tú no vas a tomar la acción equivocada, yo lo sé. Ustedes van a hacer lo que nace, y lo que nace es lo que logra el resultado bueno para ti, bueno para mí, bueno para el bien común, todo el mundo contento. Y yo creo que eso es algo que todos ustedes tienen, todos ustedes desarrollaron su propio estilo. Y tengo esta cita para esta graduación de Martin Luther King que dice: debemos descubrir el poder del amor, su poder reparador, porque cuando lo hacemos, hacemos de este viejo mundo un mundo nuevo, porque el amor es la única vía. Y no es una cuestión de un amor cursi y romántico, es el amor desde prestar atención Aceptar a la persona como es, brindarle aprecio, darle libertad de acción y afecto. Y ese es nuestro, nuestro rol, y eso es lo que cautiva, y eso es lo que hace que las personas se acerquen a nosotros, eso de poder conectar con otro. Y por último, antes de entrar al certificado, esta frase de Walt Whitman que se las digo a todos ustedes: Con toda responsabilidad, yo les di muchas lecciones, pero no soy el conocimiento pleno. No tomarás más las cosas de segunda mano, ni mirarás por los ojos de los muertos, o te alimentarás de espectros en libros, ni mirarás por mis ojos tampoco, ni tomarás tu aprendizaje de mí. Escucharás todos los planteamientos, todas las miradas y las filtrarás de ti mismo. Coachéen como si fuese la primera vez que lo hacen, porque desde donde tú sabes lo vas a hacer y lo vas a hacer extraordinariamente bien. Y ese es el camino para ser un gran coach, que coacheas desde quién eres. Y ahora entender de que el estado interno de plenitud, de estar conectado con gratitud, felicidad, compasión y entusiasmo, es la vía. Entonces voy a compartir sonido aquí para hacer entrega formal de los certificados, correcto, María Alexandra. Entonces vamos a colocar la musiquita. Tengo que compartir pantalla también. Ok, y siempre colocamos el tema de Pump and Circumstances. Entonces, abran su micrófono. Para compartir y aplaudir, y aplaudir también. Entregamos certificados a Luis Alberto Ceruto Santander, doctor. Aplausos y salud. Es un trago por cada participante. Un applauso per Nicole Murphy!
Bravo Nicole! Grazie a te!
Giovanna Rivera! Marlene O'Reilly.
Gritona sí soy, ¿vieron?
Norman Chacón. Felicidades. ¡Vamos!
¡Vamos!
¡Felicidades!
Celebrando ya con el eslovaco.
¡Salud!
Laura Buenrostro.
¡Claro!
Thank you. Y esa ha sido la entrega de certificado de nuestra Corte 10. Gracias a todos. Y quiero dejarlo con esta frase: ser curioso. Para todos, desde este momento me ordeno suelto de límites y líneas imaginarias. Escuchando a otros, considero muy bien lo que dicen. Gentilmente, con voluntad firme, Me desvisto del agarre que me mantiene alejado. El este y oeste son míos, el norte y el sur son míos. Walt Whitman. Gracias, felicitaciones a todos los graduados del Master Life Coaching décima cohorte. Saluda a todos. Un aplauso.
Salud y un aplauso. Felicitaciones.
Gracias.
Salud.
Que comience la fiesta. Bueno, salud.
Y en este momento
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