ON Coaching Temporada 2 Episodio 4 Mónica González Master Life Coach

Mónica González, Master Life Coach, traces ILC Academy's evolution from skeptical online coaching in 2015 to today's integration of ontological coaching and ICF accreditation. She discusses how her migration from Venezuela and personal losses shaped her practice, and how coaches must work with clients' energy and relational intelligence rather than just techniques.
Chapters
Hola, saludos a todos y bienvenidos al episodio 4 de la segunda temporada de On Coaching, un espacio donde nos reunimos con personas de la comunidad, profesionales de la comunidad de coaching, mentores y coaches de ILS Academy para hablar de temas de actualidad, de coaching, de la realidad de lo que hacemos todos los días acompañando a cientos de profesionales en empresas, como emprendedores independientes o personas que acuden a nosotros para encontrar claridad y apoyo en el logro de sus sueños y de sus metas. Hoy tenemos una invitada muy especial, Mónica González. Entonces, vamos a entrar en presencia y vamos a prepararnos para esta edición de On Coaching.
Fernando Celis on Coaching, tu fuente de inspiración para todo lo relacionado con coaching, de la mente creativa, innovadora e irreverente de Fernando Celis, CEO y Master Life Coach Trainer de ILC Academy, llevando la realidad de coaching orientado a resultados al mundo hispánico. Listo.
Y bienvenido a On Coaching, donde se hablan asuntos de coaching. Aquí se habla coaching, la realidad, lo que hacemos, las impresiones, historias y todo lo que nos enriquece, sin entrar mucho en teoremas y cuestiones y epistemología. Hablar sobre la realidad, cómo nos sentimos, cómo lo vemos, cómo lo interpretamos y cómo lo llevamos a el público nuestro, nuestros clientes. Y hoy tenemos en On Coaching una invitada muy especial que es Mónica González, que comenzó en una de las primeras certificaciones online por allá en el 2015, cuando todavía éramos pioneros de la online y estábamos, lo hacíamos en un sistema que se llamaba GoToWebinar de Citrix. Y era así como agarrado por los pelos las cosas y empezamos a montar las cosas en un portal, empezar a armarlo en contraviento y marea, porque los maestros de esa época me iban a quemar en la hoguera. Porque, ¿cómo era posible que se me ocurriese hacer coaching online, Fernando? Jamás se hará coaching online porque el coaching es del cuerpo y la cosa. Y me decían cosas así. Yo decía, pero bueno, ¿por qué usted me dice eso? "Si usted es coach, usted es la única persona en el mundo que puede creer en un proyecto de este tipo, es usted". Entonces, después nosotros nos reímos porque yo he hecho este cuento en las conferencias y me los encuentro y ellos me dicen: "Sí, sí, sí, Fernando, ¿tú te recuerdas cuando yo te decía que no se podía hacer coaching online?" O sea, ellos lo admiten, pero fíjate cómo es la resistencia al cambio. Y hoy tenemos a Mónica, Mónica comenzó allí y luego Participó activamente como monitora y coach, y no las encontramos. También coincidimos en la certificación, creo que fue una de las primeras certificaciones en Houston, Texas, que la llevó esta niña. ¿Cómo se llamaba ella? Jackie, Fabiana, no, Gaby, Gaby Guedes, Gabriela Guedes, que ella se certificó en Miami, la llevó, y así fue llevándose la certificación a diferentes ciudades. Entonces vamos a darle un aplauso a Mónica González. Que pase Mónica a On Coaching. Un aplauso. Y Mónica, ¿cómo llegas?
Muy agradecida, Fer. Ante todo, pues quiero agradecerte la oportunidad de este espacio de conversación donde realmente podemos intercambiar, y es en ese espacio de conversación donde nos descubrimos y donde nos conectamos. Porque creo que como seres humanos, allí es donde estamos, pues es el punto que estamos necesitando de mayor conexión, y eso solo sucede en una conversación. De verdad que sí.
Y lo interesante aquí con Mónica, y me encanta, quiero que sepan todos, que de todo el equipo de ILC, Mónica fue la que trajo su preparación previa desde el coaching ontológico formal, y siempre ha seguido esa línea y ha sabido traerlo a formar parte de lo que hoy es la certificación, con muchos cambios que hemos tenido. O sea, no solamente profundizar en diferentes áreas, sino en los últimos 5 o 6 años que escalamos a nivel de ICF y todo esto de la de la rigurosidad con las credenciales. Pero Mónica, ahora que estás aquí, porque este espacio más que todo para que te conozcan y conversemos, yo quisiera comenzar, comenzar con: tú has visto tanto en 10 años. Para ti, coaching, ¿cuál ha sido el, los puntos de inflexión que has visto a través de estos años con ILC y ver cómo la academia cruzado fronteras y ha llegado tanta gente maravillosa.
Pero creo que los puntos de inflexión los puedo ver en mí misma, sí, porque si algo me ha caracterizado es que, y lo reflexionaba un poco en estos días, no, si a mí me preguntan por qué hiciste el coaching, yo no hice el coaching para nadie, yo lo hice para mí, yo lo quería vivir, yo quería experimentar qué significaba eso, y en esa experiencia Pues descubrí que intuitivamente lo entregaba, pues ese potencial lo entregaba. Pero definitivamente el coaching está siendo cada vez más exigido y más exigente, y su potencial definitivamente me sorprende. Yo hago mi primera certificación como coach ontológico en el 2014, y luego en el 2015 hago el Life Coaching. Y sí, ciertamente, como tú dices, traigo la formación ontológica y de allí tomé cosas muy valiosas, pero no me quedé allí, sí, porque cuando yo conocí el life coaching me enamoré y pensé, sentí, porque para mí ya yo no lo separo, para mí están unidos y uno potencia al otro. Simplemente para mí el life coaching le dio al ontológico lo que quizás desde mi experiencia le faltaba y viceversa. Y no es que le faltaba, lo complementa, simplemente lo potencia en sí mismo. Pero cuando yo comencé el coaching era tan, tan sencillo producir el cambio. El cliente que llegaba era un cliente quizás menos exigente, el desafío del cliente también era menos exigente. Hoy en día todo es tan veloz, la vida está transcurriendo tan rápido Las exigencias, los desafíos son tantos que a mí personalmente como coach me exige estar en un continuo aprendizaje. Sí, siento que no me detengo en el crecimiento y la contribución, es algo que ya se convirtió en algo automático, en algo completamente integrado, porque el cliente que hoy tenemos nos desafía de otra manera. Y siento que es lo que de alguna manera también llevo a mis mentorías como coach, ¿no? Y aquellos coaches que tengo el privilegio de acompañar, pues muchas veces lo viven, y yo se los digo, no, no se trata de que les exija, es que siento que estamos teniendo un cliente que está llegando que nos está exigiendo otra cosa de nosotros, ¿sí? Porque yo solamente puedo acompañar a mi cliente hasta donde yo he llegado. Entonces ese cliente que yo estoy viendo, que que cada vez llega más preparado. Al principio, no sé, eran tanto los coaches que simplemente se formaban y llegaban por experimentarlo. Hoy no, y tenemos personas muy preparadas que vienen a potenciar eso. Cuando tengo psicólogos formándose como coaches que exigen de mí el poder distinguirles o enseñarles a distinguir la línea entre la psicología y el coaching, entre las distintas maneras de mirar el coaching, porque todo es coaching en realidad, ¿no? Y eso lo aprendí. El coaching ontológico, el life coaching, son perspectivas del coaching, pero el coaching en sí mismo es uno solo. Sí, potenciamos, solo que desde distintos, de distintas miradas, con distintas herramientas, pero sigue siendo en esencia el mismo. Entonces creo que de verdad, como coaches, la exigencia está siendo cada vez más, cada vez más. E incluso creo que nuestro propio potencial como coach en sí mismo a la contribución del mundo que está surgiendo es cada vez mayor, es cada vez mayor, porque mientras más velocidad hay, más necesitamos potenciarnos.
Sí, sí. Y lo importante de que tú trajiste, porque a raíz de muchas de esas cosas yo también me fui a interesar en este otro mundo, porque decía, pero bueno, ya va, espérate un momento, no, no, no debe haber separación. Y aprendí que la comunidad, sobre todo mientras más te vas al sur, tú no le puedes quitar a Argentina y Chile el concepto y el arraigo de coach ontológico, que se vuelve algo de ellos, de su forma de ver las cosas. Pero yo me encontré con el grupo de Ontological Coaches aquí en Estados Unidos y por fin comprendí eso que sucede Que lo veo en las sesiones, ¿no? Ese cambio de, you know, el modo de ser, el way of being, en un momento que cambia por completo las decisiones que toma una persona. Y un ejemplo clásico me sucedió hace poco, porque sí, a medida que ha avanzado el progreso, los cambios que tenemos que enfrentar nosotros que estamos liderando equipos o los gerentes que están afuera es descomunal. Esto no es que Ay, que cada 10 años se duplica el conocimiento humano. Ahorita es cada 14 horas, cada 12 horas, todos los días aparece algo nuevo. Si tú quieres estar encima de marketing digital y estás en cloud, ChatGPT, o sea, mañana te va a aparecer otra cosa, te tienes que adaptar. Y entonces eso afecta emocionalmente, afecta las decisiones. Fíjate que, y me acordé de ti con este ejemplo porque estaba coachando un un líder de una de estas empresas financieras americanas que están en Silicon Valley, que todo el mundo conoce, que son sanguinarias porque la cantidad de dinero que manejan a nivel mundial es impresionante. Y este líder, que están en proyectos tecnológicos, tiene un grupo. Y él me decía: estos muchachos van bien, tiene un grupo que lidera, que lo aman y lo adoran porque él sabe dirigir. Son 10, dice que son nuevos, pero ellos logran los resultados. Resultados, que a veces le tiene que hacer que tomen riesgo y aprenden a los golpes, porque así se está aprendiendo, pero logran las metas, logran los resultados. Ahí está bien, hasta ahí estamos bien. Pero lo que la naturaleza de la empresa es que exige, exige, exige, y más y más y más, y él se frustra. Claro, el camino correcto es comunicación con su jefe, Y eso lo tenía claro, de decirle que puede decir también su equipo, y él decidía no hacerlo, sino aguantar el chaparrón y cuidar a su gente. Pero sí, yo se lo he comunicado. Y cuando empiezo a ahondar en quién, desde qué estructura interna lo estaba haciendo, es él cuando se dirigía a su jefe para hablarle de lo que realmente estaba pasando, que su equipo es bueno, que logran resultados, que son muchachos brillantes y que él tiene una trayectoria. El tipo tiene una trayectoria de 10 años en la empresa. Él se comunicaba con el jefe desde la rabia y la frustración. Y ahí estaba todo, pero él no se daba cuenta. Cuando la sesión lo llevó a darse cuenta que el camino correcto desde su propio poder personal y valores, carecía de ese tipo de emoción, y la comunicación era para contribuir al beneficio de todo, todo cambió. La energía cambió en todo el sistema. Claro, yo estoy convencido de eso. Coaching es una cuestión de energía, energía vital que cambia.
Exacto, pero fíjate, y aquí te quiero regalar, Fer, como yo lo veo, como yo lo veo, porque de tanto vivirlo se hace simple o se me ha hecho simple, ¿no? ¿Qué veo yo y con qué me quedo yo de la ontología? Porque, a ver, hablamos de ontología y la ontología va dirigida al ser, a esa parte que toca más el ser y que moviliza el ser, pero para mí han habido como como principios básicos que yo siempre, incluso cuando yo estoy trabajando en organizaciones, a los líderes yo se los hago conscientes. ¿Qué es una organización? Una organización es un equipo, es un grupo de personas que tienen un objetivo común y que necesitan coordinar acciones para generar ese resultado. Y la única manera de generar acciones es a través de las conversaciones, ¿sí? Entonces comenzamos a comprender que la calidad de nuestras relaciones depende de la calidad de nuestras conversaciones. Mientras mis conversaciones son más asertivas, sí, son más efectivas, pues yo puedo movilizar a ese equipo hacia. Pero una organización no es solamente ese equipo, no es solamente esas personas, sino que realmente la organización en sí es un ente vivo que se mueve en base a un clima emocional, o a lo que llamamos el clima organizacional, que no es más que la suma de la psique de todas esas personas que están allí. Sí, pero cada una de esas personas es el resultado de su historia, y eso hace que se comporten, que respondan, que reaccionen de una manera. Cuando yo puedo tener conciencia, un poquito de conciencia solamente de estos elementos, sí, y comienzo a darme cuenta de que no solamente yo voy a trabajar al individuo, sino que yo trabajo el espacio comprendido entre los dos individuos, Qué es lo que nosotros estamos llamando el vínculo desde la antropología, sí, y eso es lo que la conversación hace preservar o hace fortalecer. Y mientras ese vínculo está fortalecido, entonces es allí cuando nosotros comenzamos realmente a ver ese movimiento dentro de lo que es la organización. Y esto es muy simple para mí, bueno, yo lo veo muy simple o es muy básico, y es desde ese principio desde donde yo trabajo con organizaciones, incluso trabajo con líderes. Visto desde allí. Ahora bien, esto es para mí la ontología, la conversación, pero yo eso no lo separo del life coaching, porque ¿qué amo del life coaching? El enfoque. No pierdo de vista en que aquello en lo que yo me enfoco determina cómo yo me siento, y cómo yo me siento abre o cierra posibilidades de acción. Entonces, esta creencia, este mundo, sí, desde la creencia que genera la narrativa que el el coaching ontológico mira, porque el coaching ontológico mira las conversaciones, pero toda conversación pública comienza con una conversación privada. Lo que yo te estoy diciendo comenzó como una conversación privada en mí, dando vueltas dentro de mí acerca de lo que es mi propia reflexión, de acuerdo. Entonces esa misma conversación o esa misma reflexión viene generada por mi sistema de creencia, y Aquí esto definitivamente es el life coaching, el que interviene el desmontaje de creencia con una efectividad, desde mi experiencia, brutal. Entonces ahí es donde yo uno los dos mundos, y es ahí donde yo entro, y lo trato de explicar lo más simple posible porque así es como yo lo veo. Yo lo veo como dos sistemas dinámicos que se complementan, y es desde allí donde yo parto con las herramientas que tengo para poder acompañar al líder y para poder acompañar a organizaciones, porque he tenido el privilegio incluso de acompañar organizaciones en cambio de cultura, que es un desafío. Eso sí, sí, es un desafío, pero para mí es hermoso ese trabajo. Yo lo veo de esa manera, ok.
Y no separo eso, es una energía muy especial que es hacia, que es poder hacer realidad algo palpable con nuestros clientes. Y a mí me encanta cómo en ILS, a través de los años, he visto personas que han salido a hacer cosas grandes, atreverse a hacer cosas. Por supuesto, la historia de Jeremías Álvarez, pero las historias de muchas personas que pasaron por la sala ILC. Me acuerdo en Houston ese grupo que estaba la muchacha Iru Brandt, estaba Ernesto Fuengmayor, Él estaba comenzando con cosas, pero yo sé que todos ellos han hecho impacto dentro de su sistema. Y cuando tú hablas de los sistemas de la conversación, yo lo llevo más allá, yo lo llevo entre el sistema, entre la conversación entre esta y personas que inclusive no conozco.
Así es.
Y dentro de coaching, cuando empezamos a ahondar bien en lo que realmente hacemos La conversación, lo que tú llamas este vínculo, este sistema entre tú y yo, cuando realmente estamos presentes, hay algo del cliente, algo de ti que hace surgir algo en mí, y yo le presto atención a eso cuando estoy completamente presente. Cuando una persona, yo a veces llego a la sesión y estoy medio exasperado porque estoy todo eléctrico, que tuve una vaina y otra cosa, Y de repente empiezo con la cuestión y ese cliente me confunde, o ese cliente me exaspera, o ese cliente me calma, o ese cliente me hace a mí exigirme más. Yo sé, y lo he validado muchísimas veces, que cuando en un lapso intermedio, después de varias reflexiones, digo: oye, ¿sabes qué surge en mí ahorita? Tú estás hablando de tu relación con tu gerente de habitación y tu gerente de alimentos y bebidas, pero cuando yo llegué yo estaba como medio exasperado, estaba medio disperso, y al conversar contigo hay algo que surge en mí, que te presto tanta atención porque tú evocas un respeto, tú evocas algo que yo no sé qué es, pero me hace a mí prestarte aún más atención y esforzarme más. ¿Eso no le estará pasando a tu gerente de habitaciones cuando tú me hablas de él? Y el tipo siempre queda: sí, Fernando, y me lo dicen. Porque en coaching no solamente escuchamos las cosas, captamos la energía con la cual la persona se manifiesta al mundo, y eso es muy útil. Pero para llegar a ese punto de escucha y de de receptividad. La presencia tiene que ser absoluta porque no estoy escuchando mi interpretación ni mi juicio de él, porque en realidad está afectándome fisiológicamente. Entonces, un mundo que estamos viendo donde esto no es paso 1, paso 2, paso 3, 4, 4, grow, ni las competencias. Esto es una interacción energética que nosotros vemos, lo que muchas personas no ven. A punta de práctica y descubrimiento, y que a través de los años, y él se ha obtenido una vida propia que nos ha puesto en lugares importantes del quehacer del coaching. Que de todos esos tiempos, ¿qué recuerdas tú? Algo que en realidad te produjo máxima satisfacción, que porque hubo tantos momentos, ¿no?
Hay muchos, o sea, creo que yo no te podría decir que hay uno que me dé más satisfacción. Cada sesión para mí es una satisfacción, o sea, el poder entrar a un espacio donde comparto con el otro. Y fíjate que esa escucha de la que tú estabas hablando ahorita, donde decía Se necesita mucha presencia, eso es lo que yo llamo, se necesita ponerle corazón para escuchar el alma, porque siento que después de tanta práctica, de tanto ejercicio, ya yo no solo escucho lo que el cliente quiere, sino también lo que el cliente está necesitando más allá de lo que cree que quiere. Y es allí donde yo siento que está el verdadero potencial del coaching, porque hoy en día todo Y vuelvo, y es lo que más veo, ¿no? Dentro de mi ejercicio, todo está ocurriendo tan rápido que apenas si nos estamos dando tiempo para detenernos, para escucharnos, para aclararnos, para saber hacia dónde queremos ir, cuál es nuestra dirección, cuál es nuestro rumbo. Entonces, cuando llegan a ese espacio donde tú lo puedes escuchar y donde solamente a través de un refraseo tú los puedes invitar O los puedes acompañar, porque en realidad simplemente lo acompañamos a que se escuche a sí mismo en una profundidad que a lo mejor no había tenido tiempo de escucharse. Allí comienza a ocurrir una magia y se abre una puerta. Ahí pareciera que le devolvieras a la persona el sentido para levantarse mañana de nuevo. Y creo que es allí donde está el verdadero poder del coaching. Para mí, coaching es simplemente una palabra posibilidad. El que yo tenga dentro de mi mundo hoy una posibilidad y que yo me acueste esta noche con una posibilidad me hace levantar mañana, y me hace levantar mañana en un estado emocional completamente distinto, en una estructura interna completamente diferente, cuando la posibilidad existe. Pero cuando no veo posibilidades, no me muevo, no me muevo. Y es allí donde está el poder de lo que hacemos y de lo que entregamos. Sí, y eso me encanta.
Y es la interacción de ser humano con ser humano. Yo veo un cable pelado últimamente con ella. Está, tú sabes que yo estaba involucradísimo con ella y utilizamos ya como herramienta asistente de educación a través de la cosa. Pero he visto unos, unos papers acerca del engagement con las inteligencias artificiales, de las plataformas forma. Amy, Clara, con Clara no tengo datos, pero sí Amy de Coach Hub, que los primeros meses los ejecutivos fascinados, pero después del cuarto mes bajó el engagement y empezaron a decir: no, no, tráeme a mí, tráeme a José Ramón, yo no quiero, no quiero ninguna ya. Y luego sale esto que de la generación Z prefiere, y ahí yo dije: ay, es cable pelado. La generación Z prefiere el coach porque no tiene que involucrarse, brothers. Pero si ahí está el todo, la vulnerabilidad de mostrarte ante otro ser humano tal cual es, es parte importante del proceso. Por supuesto que los millennials le encanta una máquina porque no se tienen que involucrar, pero quiéralo o no, esa persona en su carrera profesional se va a tener que dar con la pared cuando tenga que liderar a otro ser humano y no sabe cómo lidiar, porque tenemos eso. ¿En qué andas tú ahora para nutrir esa parte humana y esa conexión que tienes? Que te he visto hoy, pero tienes mucho más recursos que en el 2015.
Sí, sí, realmente. ¿En qué estoy? Pregúntame yo, porque es más fácil. Que me preguntan en qué no estoy, porque de verdad creo que no paro, ¿no? La parte de neurociencia para mí ha sido sumamente útil poder comprender cómo opera el cerebro, cómo somos una tecnología, cómo la emocionalidad nos puede abrir o cerrar posibilidades. Fíjate que ahorita tú estás hablando de unos millennials, el que no entra en contacto, y más tarde o más temprano Para mí eso no es, eso es como una materia obligatoria, no, solo el momento en que decidimos tomarla es voluntario, pero en algún momento necesitamos ejercer una conexión con la vida. Las crisis existenciales siempre existen, entonces, para todos nosotros, porque es parte de la experiencia humana. Entonces, el poder estar allí para escuchar al otro desde un lugar distinto, desde ese lugar que yo estoy llamando alma, desde esa necesidad profunda. Y aunque el bilateral no se quiere involucrar, entonces comienza a aparecer la depresión, comienza a aparecer la ansiedad, comienzan a aparecer el burnout, comienzan a aparecer todos estos estados que— ¿y ahora qué? Sí, por decirte lo último que hice, porque yo me he metido por muchas partes, o sea que tengo una formación en psicología del inconsciente a través de la lingüística, y solamente a través de la lingüística, porque para mí es importante escuchar Dónde están los bloqueos, cómo está operando el software de la persona. Pero hace año y medio hacía una formación, por cierto, con una psicóloga norteamericana. Ella trabaja con el Congreso de los Estados Unidos y trabaja con veteranos, pero ella trabaja el trauma, sí, ella trabaja el trauma con arteterapia, o sea, una intervención que me encantó porque sin análisis, es para liberar pero sin análisis, sí. Porque está científicamente comprobado que incluso la terapia verbal hay espacios o hay zonas del cerebro que no toca, y que el arte, la música, el sound healing, el dibujar, el hacer cierto tipo de cosas nos permite ayudar a soltar esos bloques. Que me encanta a mí de ILC, y esto sí de verdad, y por eso estoy aquí, Y es siempre esa capacidad o ese espacio de innovación. Yo siento como si tuviera, así tú sabes, como te permiten inventar, pero hay alguien que, a ver, yo estoy en el essay, yo estoy con Fernando Celis, a Fer le encanta experimentar muchas cosas y él se va contra el mundo. Y bueno, así somos los que somos de tu equipo, ¿no? Y a mí me gusta ver y me gusta experimentar y me voy nutriendo con todo eso. Esta parte, la parte de neurociencia, me gusta. Esta, tengo una formación terapéutica, más dejé la terapia por el coaching. Yo personalmente, yo elegí por el coaching, y elijo por el coaching porque eso que mira hacia el futuro, eso que le da al otro una posibilidad de mañana me despierto, me levanto y avanzo y sigo, me resulta pues con muchísimo, me hace a mí personalmente mucho más sentido, es más parte de mi naturaleza, ¿no? Y es lo que he profundizado. Pero sí sigo profundizando en la parte de creencias Sí, sigo profundizando en esa parte de PNL, de la lingüística, sí, de cómo la narrativa de la persona está generando cambios en él. Y bueno, lo último que he profundizado es la parte de física cuántica y cómo lo operamos como energía, cómo esa relación, esta tecnología humana que nosotros tenemos desde el punto de vista de la neurociencia. Si nosotros comenzamos a entender cómo la energía nos puede estar afectando Cómo el pensamiento está de alguna manera manifestando cosas, digamos, todo lo que está manejando Joe Dispenza, porque de verdad que me ha encantado poder conocer a Joe Dispenza, trabajar en ese, en ese cómo suelto esa identidad, que también de alguna manera Tony Robbins lo interviene, no, solo que Tony lo interviene de otra, desde otro punto de vista. Pues en todo eso, en todo eso estoy, yo siempre estoy Sí, para ver qué puedo y más puedo aportar.
Y qué bueno que sacas Joe Dispenza, porque ahora, bueno, Joe Dispenza ha crecido mucho. Y yo, la primera vez que entré en contacto con el trabajo de Joe Dispenza, todavía estaba en la Universidad de Rutgers, y salió una película en el 2004 que se llamaba What the Bleep Do You Know?, ¿qué carrizo sabes tú? Que era con el Dr. Fred Llewellyn Wolf, y era el japonés del agua, y salía Joe Dispenza, y el que él decía, y yo lo repetía en las primeras certificaciones, mis conferencias, solamente percibimos 0.001% de la realidad que está alrededor, nuestro enfoque y la cuestión. Y él estaba chamo en esa época, Pero Mónica, aquí en On Coaching hemos también hablado con las e-coaches, más allá de los conocimientos, nuestro, tu propio viaje heroico. Nosotros hemos visto a ILC ir por ciclos, ir por desafíos que parecían insuperables. Dígame, el 2020 que teníamos programado el trabajo del año, porque la certificación online lo hacíamos una o dos veces al año, año, y eran grupos moderados. Pero realmente donde estaba el, el ingreso para ILC eran las presenciales en Santiago, Viña, Concepción, Guayaquil, Quito. Y después armamos esa gira, y cuando estaba en el tope de la gira, que íbamos a empezar con Puebla para ir a Quito, y después Santiago, Viña, Concepción, Miami, Houston, Puerto Rico, llega la pandemia y nos para en seco. Yo no sé Y ahorita miro para atrás y uno dice, ¿qué fue lo que nosotros hicimos? Porque no solamente lo pudimos volver, sino lo pudimos ampliar. Y en ese ciclo, en esos ciclos, también he tenido ciclos personales. Yo estuve con corazón abierto, yo estuve aquí, estuve allá, y he estado en situaciones que yo creo que ILC siempre me responde de una forma favorable. Yo hablo de ILC como una entidad viviente. ¿Cuál ha sido tu viaje con todos estos años, porque ahora estás en Málaga.
Sí, pues mi viaje heroico ha sido bien largo, Fer. A ver, yo hago la CERTI, emigro de Venezuela a los Estados Unidos, y cuando llego a Estados Unidos, en el segundo día llegando, aterrizando en Houston, es cuando yo participo. Era el primer encuentro presencial en Houston de ILC. Yo cuando me formé, mi coach fue Nade, y yo antes de llegar a Houston, a mí me estaba en Panamá y me hizo una amiga: mira, sabes que Fernando va a empezar con la certificación presencial en Houston y está buscando monitores. En ese momento yo contacto a Nade y ella es que me pone en contacto con Gaby Guedes. Ok, en ese momento Gaby me dice: sí, mira, vente. Gaby no conocía, yo no la conocía. Ven, en ese momento yo tenía 2 días en YouTube cuando yo te conocí a ti y a María Alexandra. Yo los conocía 2 años antes online y ahí los conocí presenciales. Nunca se me va a olvidar. Yo llegué con mi formación ontológica muy, muy clara. Recuerdo la primera vez. Y bueno, hay una intervención interesante, una experiencia, pero no fue ahí, creo que en ese que tú hiciste un patrón de que intervenir. Y ahí después fue cuando Ale pues me invitó a formar parte del grupo de coaching. Yo paso un buen tiempo en los Estados Unidos y luego de los Estados Unidos fallece mi papá. Yo estaba bajo la modalidad de asilo político y no pude salir, y eso marcó un punto de inflexión importante en mi vida, ¿no? Pero en todos esos momentos, y él es, porque sí te reconozco, y es así porque yo lo siento así, para mí él es un campo, un ente, sí. Y cuando yo emigré, a mí me mantuvo, me sostuvo ese proceso. Los primeros 2 años para mí fueron bien, bien heavy en mi proceso interno, y yo lo único que recordaba era aquello en lo que te enfocas, determinar cómo tú sientes, aquello en lo que te enfocas. Y el mantenerme en contacto con la academia, o sea, yo siento que mi vida, y yo se lo digo incluso a mi familia, o sea, yo soporté todos estos tránsitos porque he estado con ILC, porque he estado en contacto con el coaching todo el tiempo, todas las semanas de mi vida, sí. Porque cuando no estoy en la SERPI, estoy en el máster, y he estado también en el CEO, pero es coaching, lo que a mí me ha sostenido. Entonces luego fallece mi papá y eso fue un punto de inflexión bien grande para mí, bien, bien grande. El no haber podido ir, el haber estado sola prácticamente en los Estados Unidos. Y a raíz de ese momento mi mamá se enferma también y yo tomo una decisión entre dos opciones bien difíciles, ok. Una era me quedaba en Estados Unidos ante la posibilidad de que mi mamá también partiera y yo no me despidiera, como no lo hice con mi papá, o dejaba mi vida en Estados Unidos por ir a ver una vez más a mi mamá. Y esa fue mi decisión. Y por esa razón yo salgo de los Estados Unidos, salgo de los Estados Unidos con la intención de volver a ver a mi mamá antes de que ella partiera. Simplemente. Y el precio que pagué fue alto, pero no me arrepiento, de verdad, que a pesar de todo, incluso el día que mi mamá partió, porque ya mi mamá tampoco está en este plano y partió muy recientemente, pues ese día entendí que había valido la pena la decisión que había tomado, porque siento que la vida no tiene sentido si nosotros no respetamos nuestros valores o no nos alineamos con aquello que nuestra alma quiere. Las formas, siempre hay formas, siempre hay caminos, siempre hay posibilidades. Y eso es lo único que me ha recordado siempre ILC, y es lo que siempre me sigue, todavía me sigue brindando ILC. Sí, o sea, ILC siempre me sigue brindando, hay siempre una nueva posibilidad, Mónica, siempre hay un nuevo camino, siempre hay posibilidad de volverla a construir. No importa cuántas veces tengas que empezar de cero, pero siempre existe la posibilidad. Entonces, el poder estar allí conectado con esto, conectado con crecimiento conectado con posibilidad, Fernando. La palabra posibilidad para mí tiene una connotación infinita, de verdad, tiene una connotación infinita. Y eso es lo que me ha dado a mí este camino, y eso es la posibilidad que a mí me ha dado ILC. Porque como tú dices, y bien lo dices, ¿no? Y lo aprendí de ti, y es así, para mí es así. A coachar se aprende coachando, pero la maestría se hace enseñando. Y hoy en día, de verdad que observo, porque yo me observo, me autoobservo, mi nivel de presencia, mi nivel de escucha, mi nivel de experticia, incluso en acompañar a otro a formarse como coach. Y yo misma a veces me asombro, así estoy en la certificación y en una, dos, tres, en la segunda, tercera, yo escucho como una persona va, está hablando, está coachando, y digo, esta persona sí va a alcanzar, está dentro de la curva, no, no está dentro de la curva. Con este ya lo puedo proyectar, o sea, es mi escucha, es mi expertise en el acompañar al otro hasta en su formación, sí, o sea, porque ya no es simplemente la parte del coach que le puedo brindar a mi cliente, sino la parte del mentor que le brindo a las personas a las que acompaño en en su formación. Y que más allá de todo eso está el amor por mi profesión, porque lo que sí transmito en todo ese espacio es esa estructura de la ética, que es importante que nosotros compartamos. Y para mí es lo más valioso que tiene el coaching, sí, o sea, ese poder aportar algo distinto, el poderlo sostener desde otro lugar, desde un lugar realmente de valor.
Y los mentoreados, los grupos, las tríadas, han sido, hemos tenido que 12, 13 años en esto. ¿Cómo los ves los grupos desde el 2014-15 hasta acá? ¿Siguen buscando lo mismo? ¿Has visto cambios en ellos?
No, Fer, no, no, me exigen muchísimo, pero por muchísimo, muchísimo. O sea, cuando yo comencé como coach, para mí era muy sencillo. De hecho, hubo un periodo quizás como de 2 años que yo podía entrar a la triada y entraba ya y listo. Es más, yo de pronto apagaba la cámara, ellos estaban haciendo una sesión de coaching y, o sea, estaban haciendo su práctica, y yo iba, tomaba agua, venía, caminaba. Ahora, ahora tengo que estar con el cuaderno ahí en una escucha cada vez más exigente. Sí, bueno, hoy en día estoy, no solamente, no me quedo ni siquiera con el material, chicos. Aquí está el material de la, de la plataforma, ya vieron el webinar, vieron lo que les dio Fernando Celis, pero les quiero aportar y estoy estudiando y vuelvo y saco el libro de Goldberg con las nuevas competencias ICF y les pulo y les envío cosas y les escribo otras cosas y les explico otras cosas y les presento, incluso muchas veces a veces les presento sesiones mías y vamos a ver aquí evalúen y discuten y que escucharon del coach. No, hoy en día tenemos otro nivel.
Yo lo siento también, es una energía que siento. Bueno, ustedes, yo siempre digo que la certificación son dos, esta y después lo que sucede en las trías. Porque también lo que yo, y eso se los digo a todos, son 12 a 14 semanas recibiendo coaching todas las semanas. Ana, todas las semanas en esa tríada, personas que no han hecho intervención en su vida, y por más que sea coaching, por más que sea práctica, ahí tocan fibra que tú logras en ese espacio, que solamente la sabes tú y tu tríada.
Así es. Y no solamente eso, Fer, y el hecho también de que ahora se han sumado otro tipo de profesional. Por ejemplo, algo que me me reta muchísimo desde mi ética como coach cuando entra el psicólogo, ¿no? O sea, el poder enseñar, porque ya el que entra como psicólogo tiene una presencia y tiene una escucha, pero es poderles enseñar que su presencia y su escucha tiene otro foco distinto al que nosotros como coaches tenemos. Entonces es una escucha que necesitan desaprender para aprender la coaching. Entonces, ¿cómo se lo explicas, no? A afortunadamente, y más afortunadamente porque bueno, yo no me quedo ahí. Ahorita precisamente estoy leyendo un libro también de una autora norteamericana que habla de que no todo siempre es depresión, ¿no? Y entonces habla un poco de las narrativas, de cómo entramos en esa significación, y me encanta. Y es una psicóloga que es una psicóloga trabajando esa parte, ¿no? La parte de las creencias. Pero es poder acompañar a, porque entiendo el proceso terapéutico a desmontarlo para que puedan integrar más rápidamente la parte coaching, porque es diferente. Sí, entonces eso me desafía muchísimo, me desafía muchísimo, porque de verdad que yo quiero entregarles lo mejor que yo pueda, ¿no?
De verdad, porque que yo lo, yo lo vivo en la noche, a las 7 de la noche, que por cierto es un espacio que yo quedo eléctrico. No hay nada que yo pueda estar pasando que no me quite el 7 de la noche, buenas noches, estamos en el módulo. Es tan increíble la interacción. Y luego cuando hacemos las demostraciones y están ustedes, y es sumamente satisfactorio. Y cuando tú hablaste de caminos, ¿no? Ya me acuerdo yo repetía siempre una frase de Carlos Castañeda. Al final del primeros 3 días de la certificación hacía un ejercicio y era corporal, el recuerdo del puño avanza, terminaba todo. Todo es un camino entre miles de caminos, lo importante es que el camino que elija tenga corazón. Eso es Carlos Castañeda. Y la otra frase que estaba por ahí, la de Led Zeppelin: tú siempre tienes un camino a recorrer, pero a la larga hay tiempo para cambiar el camino en el cual transita. Eso es Escalera al Cielo. Entonces siempre consigo sabiduría de todos lados. Hemos tenido la fortuna de contar con personas como tú que traen una sabiduría muy especial y la has podido hacer de ILC, y sé Tú colaboras con otras, otras entidades de coaching ontológico. De hecho, este, siempre hablas de eso y siempre tienes algo que traer. Y ahora estamos en un momento donde hasta cierto punto, y él se apostó a varias cosas cuando hicimos Puente a ICF, eso fue una apuesta que todos nosotros dijimos, bueno, Fernando, ¿qué es esto? Ahorita, ahorita. Y después recuerda que tuvieron que hacer unos cursos cursos, uno de mentoría y una vaina, una cuestión. Yo no sabía si había hecho algo bueno, dije, ay, terminé de embarrarla. Pero al final también el mundo nos dio la razón, porque ICF creció hasta un punto, y nosotros, bueno, estamos aquí con 2 niveles, uno más que no, tranquilito, calladito, y seguir avanzando. ¿Qué viene para ti? ¿Cuál es el próximo capítulo para allá? A nivel tuyo de coaching, como lo quieras interpretar.
Bueno, mira, en este momento, Fer, y te voy a ser bien sincera, hace 4 meses que falleció mi mamá, y esto ha sido un tiempo de una mirada bien profunda de mí misma. Porque ese ha sido mi segundo, mi segundo punto de inflexión. Y ¿por qué te menciono a mis padres? Bueno, porque yo no tuve el privilegio de tener hijos en esta vida, entonces para mí mis padres eran alguien, eran pues pilares bien importantes. Y esto ha sido un periodo, he vivido en los últimos 3 años muchos duelos, sí, he vivido muchos duelos. Y yo soy una persona que se está mirando constantemente, sí, yo, y eso lo agradezco y se lo agradezco a mi propia alma. Y se lo digo a los coaches que están aquí: nunca se queden con la formación de coaches, porque un coach que no se mira nunca es un buen coach. O sea, yo tengo un coach ontológico, yo tengo life coaching, porque muchas veces le pido a mis compañeras y coaches con las que he hecho sesiones de coaching. Tengo mi psicólogo, de hecho en febrero estuve con mi coach ontológico trabajando, y 4 sesiones, y siempre me estoy mirando. Y pues en todo eso salió todos esos duelos. He vivido 3 años en los que he tenido una carrera muy grande, porque salgo de Estados Unidos, me voy a Venezuela, estoy 9 meses en Venezuela, me vengo a España, me vengo a España sola, Vivo un año en el norte, luego mi hermana se viene a España, vengo al sur, y cada movimiento, y ahorita todo tiene un orden, Fer. Por alguna razón, yo cuando entré a la sala, con quien me encontré fue con Najiba. Yo tengo mucho que agradecerle a Najiba porque cuando mi papá fallece, yo estuve 2 meses trabajando con Najiba en la parte del duelo, y todas esas herramientas las volví a traer. Cuando mi papá fallece, yo en ese momento me detengo, estuve 2 meses sin coachar, o sea, yo me detuve con toda mi conciencia, sí. Pero la experiencia con mi mamá ha sido diferente, y aunque me detuve un poco, no me detuve tanto, pero sí he estado viviendo un proceso donde me he estado replanteando muchas cosas, y en este momento estoy en eso, siento que hay cosas nuevas de mí que quieren nacer. Sí, hay algo que siento que necesito permitir que nazca. No sé si es un nuevo enfoque, no sé si es una sabiduría aplicada de todo lo que ya traigo, que sí se mantiene en mí el espacio de coaching, Fernando Celis. O sea, a mí por eso no dejé de coachar en estos momentos. De hecho, había días en que de repente no me sentía anímicamente tan bien, y yo lo único esencia, Dios, enviarme una vida para transformarla, porque siento que eso es lo que me llena, eso es lo que me plena, eso es lo que pues me sostiene, a mí me sostiene. O sea, el sostener al otro pareciera que me saca la fuerza para sostenerme. Y ocurre una magia cuando yo entro en una sesión de coaching, es que se me desconecto del mundo, o sea, y pareciera como si yo entrara en una burbuja donde desaparezco. Sí, o sea, hoy en día mi nivel de presencia es tal que desaparezco y se ha convertido en espacios de, como de, bueno, yo no te lo puedo explicar, no sé si la palabra es alivio, si la palabra es, no sé, no sé qué ocurre en mi espacio de coaching con mis clientes, pero amo eso, definitivamente amo eso y lo voy a seguir haciendo, lo voy a seguir haciendo porque para mí tiene un sentido muy, muy especial. Entonces esa parte se conserva, pero hay una siguiente parte que todavía no comienza a tener una forma, pero por eso no la verbalizo, ¿sí? No la verbalizo porque siento que hay algo nuevo que me estoy replanteando. Cuando mi mamá se fue, tuve una sensación de estar sin rumbo, sin dirección. He tenido que dejar tantas cosas, han sido tantos movimientos en muy poco tiempo, para mí, que de verdad estaba en un proceso interno interesante. Y no lo juzgo, entiendo que es parte de la vida. Cada uno de nosotros viene a vivir lo que le corresponde para la mayor evolución de su alma. Y estoy aquí usando mis herramientas, haciendo mi maestría, eso sí, haciendo una maestría de vida, porque es un gestionarme todo el tiempo, todos los días, es hacer uso de cada una de las herramientas. Y ya no las comparto Quizás por eso para mí es fácil enseñarla, porque yo no fue que la escuché y te lo estoy enseñando, no, es que fui, lo viví, lo probé, lo volví a probar, me equivoqué, lo ajusté y aquí está, y esto es lo que te entrego. Sé que puede producir este resultado porque ya yo lo viví, porque ya pasé por allí. Entonces definitivamente mi entrega está siendo lo que ya viví. No lo que yo quisiera poner en práctica ni lo que quiero aprender, no, no, ya lo viví, sí, ya lo viví, ya estuve con un ataque de ansiedad y me puse a hacer un dibujo bineural y vi lo que pasó en mi cuerpo. Entonces de repente conozco a alguien o estoy en una sesión y puedo acompañar a alguien o aportarle a alguien con eso y lo voy a hacer, pero ya yo sé lo que se siente. Cuando conecto con el otro, definitivamente En ese estado de presencia, en ese rapor, ya puedo escuchar esa necesidad. Y es fantástico cuando tú escuchas algo y de repente le refraseas algo y la persona te dice: creo que si yo lo hubiese dicho, no lo hubiese dicho mejor. Eso, eso es, eso es increíble. Fer, tengo clientes que de repente trabajan por un periodo de tiempo y Llego a una conexión con ellos que a veces solo mirarlos, solo vernos en sus redes sociales, de repente me llaman y necesito hablar contigo, y cuando los veo le digo: no estás bien. Solo de mirarlos pareciera que ya pudiera hacer una radiografía. Entonces, esa conexión, eso es lo que yo siento que hoy quisiera vender, enseñar cómo conecto. Fíjate que tú el título que escuchaste fue la inteligencia relacional. De todo, cuando Carla me dijo, Mónica, tu experiencia en coaching, y de todo lo que le pasé a Carla, lo que tú extrajiste fue inteligencia relacional. Y yo me quedé mirando. Para mí las casualidades no existen, sí, para mí todos son señales y son mensajes. Y quizás si tuviese que verbalizarte, responderte ahorita, porque me estoy escuchando, no, la pregunta que me hiciste, creo que el camino viene por allí. Y cómo podemos, cómo puedo yo, a través de lo que es mi experiencia, ayudar al otro a desarrollar esa inteligencia relacional, porque existimos en función del otro, no existimos solos, existimos en función del otro, sí. Y creo que mientras más transito, veo la necesidad humana como humanidad que estamos teniendo de cultivar realmente la conexión tanto hacia adentro como hacia afuera. Entonces creo que Y me estoy escuchando y creo que por ahí hay un potencial que comienza a aparecer. Creo que me escuchaste con esa pregunta.
No, y es increíble porque has dado en un punto que es para mí vital. O sea, cuando nosotros hablamos de las 6 necesidades humanas, y de verdad se plantea que las últimas 2 necesidades espirituales, la más alta la más alta escalafón que corresponde al vivir en servicio, es contribución. Y muy poca gente lo interpreta así porque se enfocan en el ego de dame, dame, dame, dame esto para mí, esto para mí también, que todo es para mí, para mí. Cuando en realidad, en el momento más difícil que puedas tener, tú siempre vas a poder agradecer y dar. Todos tenemos una capacidad infinita de dar, de dar, de dar. Y yo creo que eso, ahí yo estoy completamente alineado de que nosotros contribuimos al bienestar y damos esto y traemos cosas y preparo cosas. Y la energía que a mí me da crear experiencias para dar es ilimitada. Este domingo estaba que yo, dice, no, me voy a desconectar ¿Por qué estoy estresado? Y he prendido las dos computadoras y dije, oye, hice la nueva versión de Liz, que es 4.20, ahora 5.0, y rehice el manual con nuevos prompts, con nuevo diseño, con el proceso. Estuve aquí poseído. Y lo que me dice, esto lo tengo que entregar a la comunidad, esto lo tengo que entregar a la comunidad. Después, el lunes, mandárselo Carlos, el rediseño, verlo y tener algo que dar. Y eso no se termina, la capacidad que tenemos los seres humanos para dar es infinita. Yo creo que la creatividad viene precisamente tomando en cuenta que tú como entidad humana vas a utilizar eso para crear algo que va a apoyar y ayudar a muchas personas. Y ahí es donde eso permite, y aún en los momentos más difíciles, fíjate lo que dices tú, dentro de una cuestión de duelo somos capaces de dar. Y aquí tenemos unos grupos de personas que todos están pendientes porque están en ese camino. Esto es un camino que para mí comenzó, imagínese, mi camino comenzó como más de 30 años cuando, para tratar de salir de una inmensa introversión me vi en el momento de llamar y pedir unos casetes que vendían en esa época. Eran unos casetes, aquí nadie había nacido, y lo metían en un Walkman. Había un Walkman que yo ponía y me caminaba a la playa de Daytona escuchando. Y yo dije, mire, brother, esto me ayudó. Y dije yo, voy a dedicarme a mi vida a aprender todo, todo lo que hay. Bueno, vamos a ir concluyendo y después que terminemos van a tener 10 minutos para preguntar, 10-15 minutos para preguntarle cualquier cosa a Mónica después del cierre. Mónica, ¿qué aporte le das a la comunidad de coaches que te está escuchando? Aquí hay personas, tú los conoces algunos, aquí hay personas de Miami, aquí hay personas de Costa Rica, de toda Latinoamérica, de España, Isla Canaria. ¿Qué les ofrece? ¿Qué le da para cerrar?
Creo que primero les diría jamás crean que han llegado. De hecho, ni siquiera se crean. Que son un coach, siempre estén en el lugar de aprendiz, porque siempre hay algo más. El ser humano está evolucionando muy rápido, hay muchísimo movimiento, y para poder ser yo oferta para mi cliente siempre necesito estar mirando qué más puedo dar, cuál es la necesidad que hay en El día que me creo que ya soy, ya llegué. Y si ya llegué, pues no tengo más que entregarle al otro. Y yo mido eso desde mi propio movimiento interno, o sea, cuántos libros me he leído, cuántos cursos he hecho, cuánto estoy estudiando, cuánto me atrevo a mirar, pero no no desde el lugar de tengo que, sino desde el lugar de cuánto me desplacé yo internamente, mi mundo cuánto creció, mi mundo interno cuánto creció, mi manera de ver el mundo ha crecido, se ha transformado, me he desplazado en qué. Y para mí eso es importante. Entonces creo que lo primero que yo les compartiría a los coaches es Sean siempre aprendices, sean siempre aprendices, y que el primero que sean aprendices es ustedes mismos. Porque a veces es muy fácil trabajar con el otro, pero este que está aquí, este de verdad que es ahí donde está el trabajo, es ahí donde está la maestría, cuando nos aplicamos a nosotros mismos eso que predicamos, sí. O sea, caminemos lo que predicamos. Eso sería lo primero que le diría a Sara Aprendices. Y lo segundo que le diría es: siempre, siempre crean que existe un potencial ilimitado en la persona que tienen enfrente. Siempre, siempre, siempre, siempre, siempre puede aparecer. Siempre, siempre. No lo duden nunca. Eso se lo entregaría.
Gracias, un aplauso para Mónica González. Mónica, ahí tienes tu grupo de apoyo, ahí te están mandando mensajes del chat. Y nos vamos en este episodio de On Coaching. Mónica, gracias.
Gracias, Fernando Celis, una fuente de inspiración para todo lo relacionado con coaching, de la mente creativa, innovadora.
Prenda la cámara para la foto.
Fernando Celis, CEO y Master Life Coach Trainer de ILC Academy, llevando la realidad de coaching orientado a resultados al mundo hispánico. Listo.
More from Fernando

Master Life Coach Tu próximo nivel de desarrollo y fluidez de Coaching, inscríbete ahora

ON Coaching Temporada 2 Episodio 14 Neuroconsciencia Expansiva con E Coach ACC Nurvick Villegas

ON Coaching el PODCAST de ILC Academy Temporada 2 Episodio 13 junto a Amarilis Herrera PCC

Graduación de la Cohorte 38 ONLINE #121 GLOBAL, de la Certificación CLC DE ILC Academy

ON Coaching Temporada 2 Episodio 12 con PCC Patricia Iannone E Coach SEnior y Mentora MCS de ILC





