Breve biografía anecdótica en español sobre los orígenes laborales de Diana Spencer antes de su matrimonio real. El fragmento narra que, con 18 años, Diana trabajó como niñera en Londres para la empresaria estadounidense Mary Robertson por cinco dólares la hora; su identidad aristocrática fue descubierta por un comprobante bancario, ello atrajo a la prensa, obligó a su renuncia y culminó con su boda en la Catedral de San Pablo. Mantuvieron correspondencia durante 16 años hasta la muerte de Diana en 1997.
Questions this video answers
18 years old.
Five dollars per hour.
Mary Robertson.
Patrick.
16 years.
Chapters
La princesa Diana, antes de ser una de las mujeres más icónicas del siglo pasado, fue niñera y maestra, y se la pasó doblando ropa y recogiendo juguetes por apenas cinco dólares la hora. Sí, así como lo oyen. Diana Spencer trabajaba como niñera en Londres sin que nadie sospechara su origen aristocrático. La joven de 18 años cuidaba al pequeño Patrick, hijo de la empresaria estadounidense Mary Robertson, quien no tenía ni idea de a quién había contratado. El secreto se rompió cuando un simple papel cambió todo. Robertson encontró un comprobante bancario bajo su sofá con el nombre de Lady Diana Spencer. Intrigada, descubrió que su niñera pertenecía a una de las familias más antiguas de Inglaterra y que su futuro pronto estaría ligado a la realeza británica. Pero Diana, lejos de alarmarse, respondió con total naturalidad y siguió con su trabajo como si nada hubiera pasado. La historia dio otro giro cuando los periodistas empezaron a acechar la casa de Robertson. Diana se vio obligada a confesar que estaba saliendo con el heredero al trono. Poco después, renunció a su empleo. Su ex jefe vio con asombro como la joven niñera que había contratado meses antes caminaba por el altar de la Catedral de San Pablo convertida en princesa. A pesar de la distancia, Diana y Robertson mantuvieron contacto por 16 años. La princesa le enviaba cartas y tarjetas, hasta que su trágica muerte en 1997 puso fin a su historia. Robertson, invitada a su funeral, recordó aquellos días en los que una futura princesa doblaba ropa en su casa, sin imaginar el destino que le esperaba.