Kate conmueve con su gesto luego de faltar a Royal Ascot, resumen con @orlandomancini

A Spanish-language YouTube news roundup by Orlando Mancini (published 2025-06-23) covering recent British royal headlines: Kate Middleton’s unexpected absence from Royal Ascot amid a gradual return after cancer treatment and a viral heartfelt letter supporting children's hospices; Sarah Ferguson revealing inpatient mental-health treatment in Switzerland; Meghan Markle launching lifestyle products including a 2023-harvest Rosé with a 1 July release and addressing a viral hospital video; and Prince William appearing with Cate Blanchett at a biotech textile lab promoting sustainable dye technology. The video frames these episodes as part of a shifting, more humanized and media-savvy monarchy and includes invitations for viewer comments and subscriptions.
Questions this video answers
17–21 June (Royal Ascot dates cited).
Surgery in March 2024; chemotherapy until September 2024; declared in remission in January 2025.
Rosé from the 2023 harvest, launching 1 July (year of launch given as a July 1 release).
Chapters
Con una princesa Kate conmoviendo al mundo con su carta desde el corazón, un príncipe William que se pone la bata de laboratorio junto a Cate Blanchett para hablar de ciencia y moda y Meghan Markle en el centro de otra tormenta mediática con su vino rosado, esta semana la familia real británica volvió una vez más a acaparar titulares y emociones. Te invitamos a no perderte el siguiente resumen completo con todos los giros. Controversias Comenzamos justo cuando el glamour y la tradición convergen. La princesa de Gales desaparece del programa a solo horas del desfile en carruaje. ¿Se trata de salud, estrategia o algo que aún desconocemos? La expectativa era máxima. Kate Middleton, tras brillar en el trooping de color y en la orden de la carretera esta semana, iba a desfilar con su esposo, el príncipe William, junto a los Reyes Carlos III y Camilla, en la esperada procesión de carruajes del Royal ascot, marcada del 17 al 21 de junio. Sin embargo, el anuncio de su asistencia fue borrado a último minuto, generando revuelo en medios y redes. Según fuentes del palacio, Kate se sintió decepcionada por no poder acudir y aún está liderando la búsqueda del equilibrio correcto, mientras regresa gradualmente a la agenda de tras su diagnóstico y tratamiento. Igual, su madre, Carol Middleton y su cuñada Alice sí acudieron, lo que sugiere que no hay emergencia médica, sino preocupación deliberada. El timing no pudo ser más dramático. Su nombre estaba en la lista oficial de carruajes junto a William y Justin Rose, y menos de 30 minutos después fue eliminado. En su lugar, el príncipe William se unió al primer carruaje, flanqueando al rey y a Camila. ¿Por qué ahora? Después de meses dificilísimos, una cirugía abdominal reveló que tenía una enfermedad en marzo de 2024. Le siguió quimioterapia hasta septiembre y en enero de 2025 se declaró en remisión. Kate ha adoptado un retorno paulatino. Los últimos eventos, si bien simbólicos, son físicamente existentes y el calor en Ascot habría sido un factor añadido, según un experto citado por medios británicos. En contraste, el rey Carlos y Camilla mantuvieron su presencia. A esto se suma que William desempeñó un papel central, entregando premios el primer día. El gesto de Kate no pasa desapercibido. Muchos expertos lo interpretan como un giro en el prototipo real, priorizando su salud frente a las presiones inherentes al protocolo. Y aunque algunos medios hablan de caos y pánico en palacio por la cancelación express, otros lo ven como un acto de auto recuperación y redefinición de límites. En 2024, Kate ya había faltado a Ascot durante la quimioterapia. En 2023, brilló con un vestido rojo de Alexander McQueen en el carruaje y este patrón muestra una clara evolución. Ahora es ella quien decide cuándo exponerse y no el protocolo. Es difícil no sentir admiración una princesa que, tras vivir uno de los mayores desafíos para cualquier persona, se planta y se cuida. Y aunque la decepción está presente, el mensaje es salud y conciencia personal antes que presencia obligada. ¿Debería un miembro tan representativo de la monarquía ceder ante lo personal en eventos tan emblemáticos como o estamos acaso ante un ejemplo valiente de nueva realeza, más humana, consciente y empática? Algunos creen que estos gestos conectan profundamente con público que quieren ver menos postureo y más realidad real. Y horas después de finalizado el primer día en Ascot, comenzaron a circular las verdaderas razones que explican por qué Kate Middleton, pese a haber sido anunciada oficialmente, no apareció en la famosa procesión real ni en la fiesta más extravagante del calendario monárquico británico. Y lo que parecía ser solo una precaución médica se convirtió en una tormenta de rumores. Porque sí Kate estaba en el programa, su nombre apareció en la lista de carruajes oficiales, se publicó en las redes sociales del Royal Ascot y fue replicado por medios nacionales. Todo indicaba que la princesa desfilaría en el primer carruaje junto al rey Carlos III, la reina Camilla y su esposo, el príncipe William. Sin embargo, a menos de dos horas de comenzar la procesión, una corrección repentina lo cambió todo. El Palacio de Kensington emitió un comunicado aclarando que la asistencia de la princesa no había sido confirmada y que todo se trató de un error de comunicación. ¿Un error así de evidente en el evento más protocolar del año o hay algo más detrás de esta confusión? Lo cierto es que esta explicación oficial dejó más preguntas que respuestas. ¿La cancelación de último minuto obligó a reorganizar los carruajes? El amigo personal del rey, Lord Somers, fue desplazado para que el príncipe William ocupara el sitio que originalmente compartiría con su esposa. ¿Casualidad o una decisión ya prevista que alguien se adelantó a publicar? Y aquí es donde comienza la parte que más intriga genera. Fuentes del palacio repiten la palabra clave flexibilidad, que Kate sigue ajustando su calendario tras superar la quimioterapia, que se busca el equilibrio correcto entre visibilidad pública y recuperación. Pero no parece extraño que se haya permitido semejante error en un evento que se planifica al milímetro. ¿Fue realmente un fallo de comunicación o un aviso no atendido por los organizadores? Expertos en realeza coinciden en que esta situación evidencia un cambio radical, que Kate ya no responde solo al deber institucional, sino a sus propios tiempos. Y eso, aunque comprensible, descoloca a la maquinaria de la realeza británica, que no está acostumbrada a improvisaciones. A todo esto se suma que Kate había tenido tres apariciones públicas intensas en menos de una el nuevo espacio del museo B East, el Trooping the Color y el día de la carretera. ¿Fue acaso Ascot un exceso? ¿Un compromiso que quiso honrar pero que terminó siendo cancelado por agotamiento o prudencia? Incluso desde Royal Ascot, una fuente reconoció que fue una gran decepción no contar con la princesa, pero se resignaron ante la prioridad de su salud y su agenda personal. Esto confirma que su ausencia fue comunicada, pero muy tarde. ¿El detalle más inquietante? Al parecer alguien desde dentro de Ascot recibió la notificación y y pese a ello, el nombre de Kate se incluyó en la lista de carruajes. ¿Error humano o alguien quiso forzar una aparición que no estaba garantizada? Y justo cuando creíamos haberlo escuchado todo, Sarah Ferguson reaparece con una confesión que dejó a todos boquiabiertos. Horas después de que el foco estuviera sobre la princesa Kate y su ausencia en Ascot, otra figura de la realeza británica decide hablar. Pero esta vez no fue un malentendido en un evento, sino una revelación profunda y desgarradora. Fergie estuvo en lugares oscuros y no se refiere al castillo de Windsor. La duquesa de York, madre de las princesas Beatriz y Eugenia, reveló que pasó un tiempo en una clínica de salud mental en Suiza, la prestigiosa Paracelsus Recovery en Zúrich. Este lugar, conocido por atender a élites con problemas complejos de salud emocional y adicciones, fue donde Sara buscó respuestas y redención. Durante una charla con el psiquiatra principal T. Lobec y el fundador del centro, Jan Gerber, Sara no se guardó nada. Confesó que los años de ataques en línea, la presión constante de estar bajo el ojo público y los diagnósticos consecutivos de cáncer de mama y de piel en 2023 la empujaron a una espiral emocional que casi la consume. Mi mente se fue a lugares oscuros, admitió. ¿Y qué más Dijo que vivir en la realeza no es el cuento de hadas que muchos imaginan? He pasado la mayor parte de mi vida a la vista del público y eso ha sido un privilegio, pero también un gran desafío. Palabras que resuenan con fuerza en un contexto donde la monarquía británica se tambalea entre apariencias y realidades personales cada vez más expuestas. El mensaje de Fergie no se quedó solo en la tristeza. Usó su cuenta de Instagram para agradecer al personal suizo y hacer un llamado. Necesitamos sacar la salud mental de las sombras. Porque si ella, un rostro globalmente conocido, ha tenido que luchar contra demonios internos, ¿Que queda para quienes no tienen su plataforma ni su acceso a ayuda especializada? Lo más impactante es cómo conecta el presente con su infancia. En declaraciones al Telegraph, compartió cómo las cicatrices profundas de su niñez provocaron sentimientos de indignidad que la empujaron a patrones alimentarios poco saludables y una baja autoestima constante. A esto se suma el trauma de haber perdido a su mejor amigo y a su padre por el mismo tipo de cáncer que hoy ella enfrenta. Pero ¿Por qué ahora? ¿Por qué hablar justo en este momento? Hay quienes aseguran que su aparición pública es una forma de reconciliación con su historia. Otros creen que busca visibilizar la salud mental dentro de un entorno la familia real, que suele barrer su crisis bajo la alfombra. Lo cierto es que este relato marca un antes y un después. Ya no es la Fergie de escándalos o portadas sensacionalistas, sino una mujer que enfrenta su vulnerabilidad con coraje brutal. ¿Y tú qué opinas? ¿Estamos ante una nueva etapa más humana de la realeza donde se dejan ver las heridas o esto responde a una estrategia para limpiar la imagen pública de quienes siempre han sido polémicos? ¿Es Sarah Ferguson una pionera del cambio o simplemente busca redención? Déjalo en los comentarios. Y si quieres más historias crudas y reales dentro del palacio, suscríbete y activa la campana. Aquí no hablamos de cuentos, sino de las verdades que muchos no quieren contar. Una carta puede decir acaso más que mil apariciones públicas. Pues tras días de rumores y especulaciones y un retiro de última hora del glamuroso Ascot, la princesa Kate ha decidido hablar, pero no con flashes ni alfombras, sino con algo mucho más potente, Algunas líneas. Y estas han tocado fibras muy profundas. ¿Que se esconde detrás de su conmovedor mensaje sobre niños enfermos? ¿Está mandando acaso una señal sobre su estado real de salud? La princesa de Gales, que no asistió al Royal Ascot esta semana, pese a haber sido anunciada en la procesión oficial junto al príncipe William, finalmente rompió su silencio. Lo hizo con una carta que se ha viralizado en redes y que para muchos revela más de lo que parece. A través de una publicación oficial, Kate rindió homenaje al personal de los hospicios infantiles en la Semana Nacional del Hospicio Infantil. Una causa que ha apoyado por años con una dedicación casi silenciosa, pero poderosa en sus palabras, Catherine no escatimó en dolor ni en sensibilidad. Ningún padre espera escuchar que su hijo tiene una condición de salud grave que podría acortar su vida. Una frase que en otro contexto podría parecer genérica, pero que en este momento, viniendo de alguien que lucha su propia batalla, resuena con un eco diferente. Algunos incluso se preguntan ¿Está hablando solo de los niños o también de sí misma? Su carta continúa describiendo con detalle cómo estos centros ayudan a familias devastadas a encontrar algo de paz, levantando el ánimo a través de la risa. Apoyan a los niños y a las familias a través de la vida, la muerte y más allá. Una frase que no pasó desapercibida. ¿Será una forma velada de describir lo que ella misma ha vivido desde su diagnóstico? Lo cierto es que su retiro de Ascot no fue menor. Su presencia estaba confirmada, pero minutos antes del evento se anuncia su ausencia. Según fuentes cercanas, Kate estaba decepcionada, pero sigue encontrando el equilibrio adecuado. La imagen de William solo en el palco, brindando y animando caballos, contrastó con la ausencia más sentida del día. Este regreso paulatino de Kate a sus funciones públicas ha sido estratégico. Trooping the Color, la orden de la carretera, la inauguración del museo B. A. East Storehouse, apariciones puntuales, medidas. En eso no hubo exceso. Todo está siendo dosificado con una precisión quirúrgica. Y fueron los eventos públicos donde acudió tan solo en el mes de junio fueron más de 5 en tan solo una semana. La carta ha sido celebrada por la organización benéfica Together for Chores Life, que la considera un respeto fundamental para visibilizar la dura realidad de miles de familias. Pero también ha abierto una ventana a una nueva narrativa en la realeza, una en la que la vulnerabilidad no se esconde, sino que se comunica con elegancia y empatía. Y en medio de todo esto se impone una pregunta que no deja de resonar. ¿Estamos viendo el nacimiento de una nueva Kate, más comprometida con causas humanas profundas que con los deberes de representación formal, o esta es simplemente una pausa temporal antes de un regreso más convencional? Meghan Markle ya nos había sorprendido con mermeladas y toppings, pero ahora ingresa a la categoría de vinos y nuevamente está bajo la lupa. Y es que la duquesa ha transformado su marca As Eva, antes conocido como American Riviera Orchard y ahora lanza un Rosé californiano de la cosecha 2023 el 1 de julio. Es un movimiento que encaja en la moda celebrity. Desde Brad Pitt hasta Kylie Minogue, muchos famosos han entrado en la industria vinícola. Pero varios expertos reales dicen que podría parecer excesivamente caro solo por la marca. Y nos preguntamos si Meghan está bailando en una pasarela de copias o tiene algo único bajo la manga. Y la controversia no se detiene en el vino. Su eslogan de que todo fracaso es en realidad un éxito también fue duramente criticado por los expertos. Muchas de las cosas que ha hecho no han sido tremendamente exitosas. También existe un trasfondo histórico y recurrente. Meghan ya fue acusada de copiar programas, logotipos e incluso discursos. Y el caso As Eva no es menor. Un diseñador en Nueva York la acusa de usurpar un nombre que él lleva usando desde 2017. ¿Puede ella seguir diciendo que es algo que emana de su cocina? Porque muchos comenzaron a pedirle que demuestre originalidad y visión real. Detrás de toda la polémica hay una estrategia de marketing muy clara. El lanzamiento de Rosado acompaña una nueva oleada de productos que incluyen miel de flor de naranja, aderezos, mezclas y que se vendieron como pan caliente, ya que la primera tanda se agotó en 45 minutos y la segunda también fue fulminante. Netflix, que ya le dio espacio con su programa, ahora también la respalda para vender productos en sus tiendas físicas, según han contado. Y de esta manera, Megan juega fuerte legitimidad con plataforma, estilo de vida aspiracional y chispa de celebridad. Pero la pregunta sigue ardiendo. ¿Este vino es solo un rosé más con etiqueta de lujo? Aunque por el bien de Meghan, más vale que este rosado tenga un perfil distintivo, un valor añadido real. Porque si no, el discurso de ser auténtica se convertirá en otro golpe al estigma de celebrity copycat que ya le persigue. ¿Y qué hace el futuro rey de Inglaterra y una estrella de Hollywood en probetas, tubos de ensayo y ADN sintético? No, no es una película de ciencia ficción. Esta escena ocurrió de verdad. Esta semana, el príncipe William y Cate Blanchett han sido captados en bata de laboratorio, inmersos en un experimento que no solo sorprende, sino que podría marcar un antes y un después en la moda mundial. ¿Acaso estamos ante una nueva alianza secreta entre la realeza y la industria del entretenimiento ecológico? Lo que parecía ser otro evento formal de la Hershot Prize se transformó en una experiencia de laboratorio entre el Príncipe de Gales y y la actriz ganadora del Oscar. Pero no estaban ahí para posar ni para ofrecer discursos vacíos. Se les vio riendo, analizando muestras, manipulando materiales en uno de los centros más avanzados en biotecnología textil, Colorifits. ¿El motivo? Esta empresa, finalista del Earshot 2023, ha desarrollado una tecnología revolucionaria. Usa ciencia del ADN para imitar los colores naturales de plantas, animales o microbios, creando tintes textiles sin químicos tóxicos. Una auténtica mezcla para la industria de la moda, una de las más contaminantes del planeta. Pero la escena que ha desatado teorías y comentarios no fue solo científica. Entre risas, miradas y gestos cómplices, muchos no han tardado en especular sobre la verdadera química entre William y Kate. ¿Solo compromiso ambiental o afinidad personal? Recordemos que Cate Blanchett no es ajena a las causas humanitarias y medioambientales y es miembro del consejo de los Earshot, lo que los conecta estrechamente con el círculo de confianza del príncipe. No es la primera vez que se encuentran. Ya se les ha visto en cenas de gala y en entrega de premios, pero nunca en este tipo de entorno. Y eso lo cambia todo, porque ahora no es solo imagen, sino acción tangible. ¿Está el príncipe William preparando su legado como futuro monarca comprometido con la ciencia o es solo una estrategia calculada para reposicionarse como una figura global con aliados de alto perfil? Lo curioso es que este laboratorio, más allá de su tecnología futurista, se ha convertido en el escenario de una narrativa muy celebridad, poder, innovación y propósito. Y en un mundo donde la moda sigue destruyendo ríos con tintes químicos, este avance respaldado por un heredero al trono podría ser el paso más serio hacia una verdadera sostenibilidad en las pasarelas. Y si sumamos a eso el carisma de Cate Blanchett, que ha sido embajadora de sostenibilidad en la ONU y otros foros, el mensaje se amplifica. Es un claro que va en serio. No es casualidad que esta aparición ocurra justo cuando los royals están en el ojo del huracán por otros temas más escandalosos. ¿Crees que esta aparición en bata de laboratorio es solo una campaña bien montada o estamos viendo el verdadero futuro verde de la realeza británica? ¿Hay una química especial entre William y Kate más allá de la ciencia? Déjalo en los comentarios. Y si quieres más historias que crucen Hollywood o el palacio, dale like, suscríbete y activa la campana. Aquí desciframos los lo que otros apenas muestran. Esa imagen de Meghan Markle bailando twerking en una sala de parto provocó miles de reacciones y ahora ella rompe el silencio. No es solo un clip gracioso, es una declaración llena de significado y estrategia. La duquesa finalmente rompió el silencio sobre este polémico video junto al príncipe Harry en la sala del hospital, y lo hizo con una respuesta tan desafiante como reveladora. En una reciente entrevista con Emma Graid, la duquesa de Sasses abordó directamente el clip que incendió las redes y dividió opiniones en todo el mundo. El video, que dura poco más de un minuto, fue grabado hace cuatro años cuando Meghan estaba en las etapas finales de su embarazo con la princesa Lilibet. En él, Meghan, vestida con un ajustado vestido de maternidad negro, baila al ritmo de Baby Mom Adams mientras acuna su barriga y mueve las caderas. Al final, Harry aparece con la capucha levantada, sumándose al ritmo con movimientos inesperados. Durante semanas, el video se mantuvo sin explicación. Hasta ahora. En el podcast con Emma, Meghan se muestra tajante. Eso fue hace cuatro años y es un gran recordatorio de que, a pesar de todo el ruido, hay una vida real auténtica y divertida. Que sucede tras bambalinas. Emma, sorprendida por el clip, confesó que lo vio al menos 20 veces con su equipo. Quería ver esa felicidad, esa honestidad, ese me importa un bledo, según expresó, admirando esa faceta poco conocida de Meghan. La polémica, sin embargo, fue inmediata. Críticos acusaron a la pareja de ser contradictorios, exigen privacidad, pero publican momentos íntimos. Ingrid Seward, reconocida comentarista de la realeza, calificó el clip de vulgar y rebuscado. ¿Era una expresión genuina o parte de una nueva estrategia mediática, según dijo? Meghan, sin titubear, respondió Estoy agradecida de estar de vuelta en redes sociales. Ahora puedo compartir las cosas a mi manera. Su retorno digital tras meses de silencio no parece improvisado. Desde principios del año han publicado mensajes cargados de emotividad, imágenes familiares y gestos que reconfiguran su imagen pública. Este episodio también deja entrever un objetivo más ambicioso, controlar su narrativa. En esa misma entrevista, Meghan afirmó si pudiera pedir solo una cosa, es que digan la verdad sobre mí. Citó a su amiga Serena Williams. Una mentira no puede vivir para siempre, según dijo. ¿Es este clip acaso un símbolo de libertad personal o una jugada perfectamente calculada? Meghan parece decidida a mostrarse sin filtros, pero bajo sus propias reglas. La Meghan del hospital no es una figura institucional, es una mujer que baila, se ríe y no pide permiso, a pesar de que ese videoclip es completamente vergonzoso y ridículo. Y tras meses de fuerza silenciada, Kate volvió a brillar. ¿Qué impacto tendrá este regreso en el día de la carretera? No es solo un vestido blanco, es un símbolo de victoria y un mensaje contundente. La princesa de Gales está de vuelta, más poderosa que nunca. Y es que Kate había sido una voz ausente el año pasado en este evento, retirada por su tratamiento contra el cáncer. Esta semana, en la explanada del castillo de Windsor, su presencia retumbó más fuerte que el paso de los caballos. Vestida de blanco, con un traje de Cell Portrait y un sombrero de Sean Barret, reciclados de la emblemática semana del B day, Kate no sólo reapareció, sino que lo hizo marcando tendencia y compromiso con la moda sustentable. A su lado, caminando bajo el sol, Sophie, la duquesa de Edimburgo, más aliada que amiga, compartió risas bajo el pórtico. Proyectando complicidad real que superó incluso el brillo de las túnicas de terciopelo. Ese instante encendió una ¿Fue solo una alianza pública o el inicio de una nueva era para la realeza moderna? Y es que si hacemos memoria, este mismo evento marcó en 2008 la entrada de Kate a la familia real, cuando acompañó a William en su investidura, un preludio que culminaría en su boda real en 2011. Hoy, 17 años después, esa misma escena fue una reafirmación. Su lugar está consolidado, pero ahora con otra capa dramá la de sobreviviente y símbolo de esperanza. En la procesión, junto a William, el rey Carlos III y la reina Camila revivieron la pompa ancestral de la Orden de la carretera. Pero fue ella quien acaparó los flashes, los aplausos y el cariño popular. Una multitud protegida por sombreros de paja y parasoles la vitoreó, claramente emocionada por su retorno. El contraste es poderoso. Mientras William y el rey recobraban su tradicional fuerza institucional, Kate ponía rostro humano al evento. Mucho más que un acompañante, se mostró resiliente. Recién en remisión desde enero, a pocos meses de completar Quimio, mira hacia un futuro incierto pero cargado de propósito. ¿Qué hay detrás de este regreso tan bien calculado? ¿Marca un punto de inflexión en la monarquía, donde la vulnerabilidad se convierte en fortaleza, o tal vez simplemente Kate está dictando un nuevo estándar de realeza? ¿Una mezcla de elegancia, resistencia y propósito? Y Meghan Markle sorprendió el Día del Padre al publicar un video íntimo de Harry con Archie y Lilibet, imágenes exclusivas al ritmo de una pegajosa canción. ¿Es una celebración familiar o un mensaje estratégico? Se nota como Meghan rompe con la fórmula del palacio. Nada de fotos pulcras al estilo de William en Norfaith, sino burbujas, pies descalzos, tomas al natural desde California, entre otros detalles. Y es que ese contraste no es casual, un ejemplo real para conectar con el pasado. En 2017, Harry y William publicaron una tierna foto en las Highlands con instantáneas familiares sin filtros. Ahora Meghan coloca la cámara al hombro, totalmente en control, mostrando un estilo de crianza casi que subversivo en redes, distinto al toque institucional de Kensington. El giro un mensaje implícito de libertad para los niños, algo que los expertos interpretan como una fuerte señal de ruptura con el perfil público tradicional. ¿Pero por qué esto genera polémica? Primero, hay un contraste de estrategias. William y Kate usaron retratos profesionales coordinados, mientras Meghan publicó un video casero aparentemente espontáneo pero preparado para redes. ¿Esto abre quieren ser vistos como normales o simplemente buscan capitalizar una vez más la exposición? Los expertos dicen que lo ven como una contradicción a sus pedidos de privacidad. Justo al lado, los ases mantienen ese equilibrio inestable entre proteger y mostrar la intimidad. Además, llega esto semana después de que Harry hablara sobre su ruptura con el rey Carlos y su anhelo de reconciliación. Este homenaje permite un círculo emocional el padre dedicado, el padre vulnerado y un mensaje sutil de Estamos bien, aún en transición. Y recuerda que ya puedes unirte a la conversación en nuestra sección de comunidad en YouTube. Comparte tu opinión, comenta libremente y sé parte del debate con miles de seguidores que, como tú, siguen cada movimiento de la realeza. Te leemos y tu punto de vista importa ahora más que nunca.
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