Meghan Markle's publicist Emily Robinson left after three months, marking her tenth departure. The departures point to alleged internal chaos: long hours, contradictory instructions, and Markle's tight control over her narrative.
Chapters
¿Sabías que Meghan Markle acaba de perder su décimo jefe de relaciones públicas en apenas cinco años? Emily Robinson, una experimentada estratega de Netflix, abandonó su cargo apenas tres meses después de asumirlo. Las versiones que circulan en California hablan de tensiones, expectativas desbordadas y un entorno de trabajo donde la perfección se exige pero rara vez se alcanza. Robinson había sido vista como la pieza clave para relanzar la marca personal de Meghan tras los tropiezos de su firma, Arswell, y el fracaso de varios proyectos mediáticos. Sin embargo, su salida ha dejado al descubierto lo que muchos califican como un caos interno que nadie logra contener. Fuentes cercanas describen jornadas interminables, instrucciones contradictorias y un clima en el que el brillo se impone sobre la estrategia. Lo más inquietante es el patrón. Diez publicistas en cinco años, un número que pocos consideran casual. Analistas de la realeza aseguran que la duquesa busca un control absoluto de su narrativa, lo que termina chocando con los límites profesionales de quienes intentan asesorarla.