EP 12. Ser mamá en la era digital: límites, IA y la realidad de la maternidad que nadie te cuenta con : ¡Madrehadísima!
20 May 2026 · 60 min
Jimena Férez, the Mexican mom-blogger Madreadísima, talks about a decade of sharing parenting online, using AI for content, and the hidden costs of motherhood nobody mentions: identity loss, sleep deprivation, isolation. She offers practical limits on screen time and explains why follower counts don't measure real connection.
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Bienvenidos a Y aquí entrenos, el podcast en donde la educación y la inteligencia artificial se juntan para conversar sin filtro con humor y mucha curiosidad porque el futuro de la educación se construye entre chips y pizarrones y aquí se va a convertir en la única clase donde te va encantar que te dejen tarea!
¿Qué están haciendo? Mi queridísimo Adolfo Ferrer Jaime Jaime ya está por acá.
¡Hola, Jime! ¿Cómo están, muchachos? Oigan.
Súper bien, felices de tenerte aquí entre nos.
Pues tenemos aquí a Jimena Férez, mejor conocida como Madreadísima. Jime, no sabes la emoción que nos da tenerte aquí. Antes de empezar a grabar ya llevábamos media hora atacados de risa. Entonces, imagínense qué gozadera de episodio va a ser este.
Yo feliz.
Gracias por estar acá, Jime. Pues ahora sí que para hablar Pues de todo un poco. Me parece perfecto.
Quiero mandar un beso a mi hermano porque él sé perfecto que escuches. Hermano, te quiero, eres el campeón de la vida.
Es nuestro retroalimentador number one. Quiero que sepas.
Sé bueno con la retroalimentación.
No, pues muchas gracias. Bienvenida, Jaime. Y bueno, pues ya hablaremos mucho de todo lo que tú te dedicas y de tu fuerte, que es esto de la educación, la crianza, los hijos, el divorcio, la maternidad y demás. Pero claro que también está aquí el encanto y la magia de ver cómo lo vamos a conectar con la época que estamos viviendo, que está full de tecnología, de inteligencia artificial, y de que pues eso es lo trascendental para nosotros, que hayas venido porque no podemos dejar a un lado todo lo humano.
Correcto.
Entonces cuéntanos quién es Jimena Pérez.
Platícanos madreadísima. ¿Quién soy? Híjole, un ser humano bastante inquieto, pero muy común, pero sí con muchas ganas de dejar un granito en esta vida a través de los papás o a través de los niños. Y creo que siempre me he caracterizado un poco por justo este lado humano y de querer siempre hacer más y de querer que los niños y los adolescentes y los adultos estén mejor. Entonces siempre me he ido hacia exponerme yo, exponer mis situaciones para que la gente se relacione, conecte y podamos trabajar sobre eso, ¿no? Como no sentirnos únicos, locos en esta vida.
No, qué padre, porque ahí entra la empatía real de ya a mí me pasó y ya, o sea, te entiendo perfecto lo que estás viviendo.
Exactamente. Y como que siempre me ha, creo que no sé, siento que soy súper empática, eso sí te puedo decir. Hecho un niño súper empático, entonces me puedo dar cuenta que soy una persona bastante empática. Y a través de eso es que he creado como esta comunidad de Madreadísima hace más de 10 años.
Hace 10 años, cuando ni se sabía que era influencer.
O sea, no se usaba la palabra influencer, antes era bloguera.
¿Tú empezaste en YouTube?
No, empecé en Facebook. Empecé en Facebook un día a abrir como desahogos de mamá y de todo lo que me haya pasado. O sea, mi hija tiene 3 años, mi hijo acaba de cumplir 13, y yo decía, pero el perfil de los blogueros era como que abrían su perfil para todo el mundo en Facebook, y entonces como que te describían un poco de lo que iban a hablar en el blog, y ese link te mandaba, no, picabas el link y te mandaba a su página web. Y yo dije, lo quiero, lo quiero hacer diferente, o sea, no quiero ser una bloguera más, sino que entonces Abrí mi página y lo que hice fue publicar desde mi perfil. Es que ahora lo ven muy normal, pero quiero que sepan que eso es una cosa pionera. O sea, el que te apareciera en tu feed de Facebook como una tía más platicándote algo de la nada, sin tú tener que picar un link, y con una foto de mis hijos hechos popó, yo llorando, yo jalándome la greña, tomando una copa de vino despeinada. Eso como que fue algo que empezó a conectar.
Y muy, muy auténtico.
Exactamente, fue de las primeras mamás blogueras que hubo en esa época, y a partir de ahí se creó una comunidad.
Sí, yo me acuerdo hace mucho que empezaste, Jaime.
Pero oye, y por alguna razón, porque tu hijo tiene 3 años, tu hija tiene 10 años, empezaste por alguna razón por tu hija, que, y ¿por qué no por tu hijo?
Empecé, no sé, es que te voy a decir que soy Soy licenciada en educación preescolar, ok, soy educadora emocional, también soy coach de crianza respetuosa y positiva, ya casi vendo pozole los domingos, nosotras chaguamas. Entonces yo dije quiero abrir un blog donde yo pueda explicarles un poquito los pasos que necesitan las mamás en el tema de crianza y lo que necesitan sus hijos. Pero al final del día mis posts educativos O sea, les iba de la patada, ¿no? Creo que, o sea, solo mi mamá y mi papá aplaudían intensamente en sus posts educativos. Y en los posts de desahogo era, se viralizaba muchísimo. Entonces ahí entendí que si tú quieres enseñar algo, lo tienes que enseñar a través de tu experiencia y no realmente a través de tu mente, porque si no, simplemente con la información no conecta. La gente conecta con tu experiencia.
Y hoy más que nunca, ahorita que empezamos a hablar con toda la inteligencia artificial, el hablar desde la experiencia, no es de la misma.
Siempre tienes que hablar desde la experiencia. De hecho, ahorita te das cuenta en perfiles de Instagram o con influencers o creadores de contenido, quién, quién simplemente es un ChatGPT. Ya siento que ya está muy a la vista el no es amor, era dependencia, no es. Pero le estás quitando toda tu experiencia.
Claro, está increíble, de verdad, eso rescatarlo.
Por supuesto, si quieres compartir algo, sí, sí, sí, necesitas a través, necesitas ser a través de lo que tú aprendiste y cómo lo aprendiste.
Me encanta.
Oye, Jime, a ver, cuéntanos un poquito de quién era Jimena de niña y cómo has cambiado a través de los años, pero sobre todo a partir de que fuiste mamá.
Ok, fíjate que de niña siempre fui una niña niña súper dramática, Rosa de Guadalupe. Yo nací divorciada, nací, o sea, yo nací dolida de la vida. Ay, ay, este, nunca entendí por qué, pero yo sí era así de imaginarme los romances. Mis Barbies y yo teníamos conversaciones intensas, súper intensas, este, de verdad que sí. Y cómo, cómo uno se va dando cuenta hasta ahorita de que ese temperamento tiene un propósito y tiene una voluntad para algo. Drama, por supuesto, todo este drama, no. Y te digo que soy muy empática y siempre lo he sido desde que soy chiquitita. Entonces fui una niña muy desafiante, fui una niña muy rebelde porque yo tenía sentimientos de señora a los 5 años, no. Entonces para mis papás siempre fue un reto, siempre fui yo una niña muy rebelde. Y tengo un hermano que es lo máximo en la vida, que siempre fue el campeón, el que todo bien, el de 10, es el que no se salía de la línea.
Que la neta es que yo adoro, por cierto, vamos a comer.
No, no, yo siento que ese es su plus en la vida, o sea, mi hermano, que son el agua y el aceite, pero mi hermano tiene ese plus en la vida, es como muy de mente, él así lo tiene perfectamente todo delimitado, sabe muy bien a dónde va. Yo no, yo nunca supe a dónde iba, yo siempre estuve perdida. Un día me caías mal tú, pero yo ya tenía otro. O sea, yo siempre he sido una persona rodeada de personas, la neta. Entonces fui esta niña sentimentalmente muy expuesta, muy incomprendida, a mi parecer. Ojo, muy, muy incomprendida.
Y será tu percepción de esa etapa y de lo que tú necesitabas.
Yo era una señora de 5 años, yo me hubiera llamado Teresita de Tepalcíco.
Teresita.
Ay no, Jaime.
La señora Teresita.
Entonces, este, Crecí siendo con muchos encontronazos con esos sentimientos tan abiertos, y él nunca me dio pena, nunca me dio pena nada. Nunca me dio pena decir todo lo que me pasaba o todas las estupideces que hacía, o por qué me castigaban, o es que me la volé y te tengo que platicar por qué me la volé. O sea, nunca me dio pena estar expuesta. ¿Por qué? No lo sé, la verdad es que la pena no estaba en mi ADN. Y siempre era yo la que te sentabas y contaba el chisme sabroso, no, así de nos vamos a un café y vamos a platicar de esto. Pero hoy entiendo que a lo mejor se va a oír muy chistoso, pero sí siento que hay como una sabiduría ancestral que siempre conectó, sobre todo con mujeres, que son siempre las que más me he rodeado toda la vida. Y sí, sí, sí, como que siempre me escuchaban como el abuelo Simpson en el árbol, decirles, voy a platicar mi historia. Y entonces pues hoy en día, a la mujer grande que soy, todos escuchaban, le agradece muchísimo a esta niña que siempre platicó, que para mí fue llenarme de milestones en la vida.
Es que el storytelling se te dio desde que naciste, y ahorita eso es lo que te da, lo que, lo que tienes. Qué increíble que desde chiquita lo identificaste así, ¿no? O sea, el que te rodearas de todas las personas para escucharte hablar a esa edad. Bueno, pues ya, sí, sí, sí, yo te leía.
O sea, encontré un mail que le mandé a mis amigas cuando teníamos 15 años, y porque somos las mejores.
¿Y cómo era tu mail?
Jimena Férez. Así, muy sencillo, porque no, es que el nombre así, para que sepan quién mandó.
Pero a ver, te voy a pedir un favor, si tenías Hotmail, dile Porque luego se me da.
No, porque yo no, porque no. A ver, ya, ya es cuarentona, Jaime, no lo niegue.
Ah, bueno, se burla de mí por tener Hotmail.
Yo tenía Yahoo, pero salió al mismo tiempo.
Sí, sí, sí, entre Yahoo, Hotmail, Hotmail, como que se me hacía hot, como que no, como que se me hacía de OnlyFans.
Yo saqué Yahoo.
No, yo sí tengo Hotmail hasta la fecha, pero ya tengo un Gmail. Y me dijo Adolfo, dame tu mail. Y como ya lo conozco, le digo emematuk@gmail.
Ay, qué paz. Porque pensé que iba a decir, pero sí tengo el Hotmail también.
Yo sí uso mi Yahoo, todo mundo se ríe, pero no me importa.
Bueno, pero está bien tu Jaime Ferrer Jaime.
Exactamente. O sea, siento que es parte de esta huella digital que hemos ido construyendo, como comentábamos hace ratito, la huella digital. Que hemos ido construyendo durante los años. Y eso es mi piedra. Yo empecé en Yahoo y descubrí estos mails así de porque nosotros somos mujeres y podemos independientes y no sé qué. Yo tenía 15 años.
Sí, pero ya estabas en el mundo.
Pero el tuyo, Mónica, ¿cómo era tu correo? Tu primer correo.
Hotmail.
No, el mío era afito yomajotas.
Afito. Bueno, pero cuántos años tenías?
Es que no, como 12 años, como 12 años tuviste tu primer mail, ¿no? Y ya después Adolfo Ferrer, 3.
Sí, ya muy bien. Sí, no sé qué adulto.
Bueno, entonces bueno, pues así uno va creciendo. Y hoy agradezco, agradezco a esa niña tan inquieta y tan confrontativa y tan rebelde, la mujer que soy hoy, porque no soy una mujer acostumbrada a guardarme absolutamente nada. Y si yo hubiera, o mis papás hubieran, me hubieran quitado como esa oportunidad de siempre hablar y gritar y no sé qué, probablemente mi herida de la infancia hubiera sido distinta.
Y serías otra completamente diferente.
Oye, Jaime, algo que nos encanta conocer de nuestros invitados es que nos puedan compartir cuál es su elemento. El elemento es justamente como ese balance entre tu talento natural con tu pasión personal. Es decir, ese lugar en donde tú te sientes feliz, realizada. ¿Lo tienes claro?
Lo tengo. A ver, yo siento que la comunicación combinada con mi vocación de maestra, puede ser, y esta sabiduría que me ha llegado desde que soy una pequeña, siento que Siento que mi elemento, o sea, si estuviéramos en un campo, ok, y hay lagos y hay flores y hay árboles y hay pájaros, ya saben, yo siento que sería ese árbol que da sombra. ¡Ay, qué lindo!
Me encantó. Nunca había oído un elemento así de como de abstracto, pero súper, o sea, sí eres, la verdad. ¡Qué padre!
Sí, sí, me encantó. Siento que yo sería ese árbol que da muchas sombras.
Sí, sí, está precioso.
Y que están sentados abajito.
Y más lindo es tenerlo tan definido, que no, o sea, no es fácil tenerlo así de definido cuando es algo tan abstracto.
Muy bien, me encanta.
Qué precioso. Oye, Jaime, bueno, a ver, voy a conectar cosas que platicábamos antes de grabar ahorita, que platicábamos entre Jaime y yo, que Adolfo Ferrer nada más se reía.
Decía Jaime, y perdón que te balconee, pero es que Tú me puedes bajar.
Y me estoy saliendo completamente del guión, pero es que está padre conectarlo porque Jaime nos decía como una confesión: les voy a confesar algo, no me gustan los bebés. No, o sea, ella así como que a mí me gustan los adolescentes. Yo ahorita que tengo un adolescente, y nos contaba ayer que hasta lo puso en su story, yo lo vi, este, cómo le dio una clase del cómo funciona el cerebro adolescente a su hijo con su amigo. Y esta parte de la adolescencia le encanta a Jaime, ¿no? Y entonces ella, tú me comentaste, no me gustan los bebés cuando son recién nacidos. Y todo, me imagino que toda la etapa de embarazo tampoco, porque no es nada fácil. Y me encanta que tú lo digas así tan abiertamente, porque pues la, pues ahora sí que como que la ley es, ay, qué padre ser mamá, no, es lo que se dice normalmente. Pero justamente tú decides empezar a ser, como nos dices ahorita, blogger, cuando nace tu hija. La segunda, y pues empiezas a compartir toda tu maternidad con toda la gente que pues la verdad es que ni conoces y ni era tan común. Será como muy extraño que alguien nos comparta, justamente a una mamá que acaba de tener una recién nacida, y desde el baby blue, desde todo lo que implica, que es muchísimo trabajo y muchísimo estrés, y pues tú decides compartirlo, ¿no? Entonces, ¿en qué momento, si no te gustan los bebés? O sea, bueno, sí es algo complicado para ti, bueno, para todas, pero tú sí lo dices abiertamente, pero también decides compartirlo así de natural.
Justo necesitaba yo, cuando, cuando empezamos como creadores de contenido o cuando hacemos algo como para abrir, es porque no hemos encontrado allá afuera algo en que reflejarnos. Y yo era el lado no romántico de la maternidad, claro, yo era este lado, me imagino, sí, yo era el lado romántico donde, ay, qué bárbaro, cómo conecté desde el primer segundo en que me dieron a mi hijo. Yo decía, yo vi a mis hijos y me puse a llorar, un desmadre, fue absurdo. Y dije, no, qué va, voy a vivir con el estigma de que me pregunten, ¿y quién es el papá? Y así sucedió. Este, cuando me entregaron a Javi, mi primer hijo, o sea, yo lo vi y yo lloraba y lloraba y lloraba y me decían, qué pa— yo es que no sé cómo voy a hacer para que sobreviva esto, no, o sea, esta cosita que está aquí. Entonces yo era como toda esa parte. Y también, por supuesto, decía, no, para mí el embarazo de, ay, es que es el mejor momento. Sino no, la verdad no lo es. O sea, me la pasé fatal. La verdad es que estás inmensa.
Todo, todo el mundo.
Tengo una foto que mis amigas usan para molestarme cada cumpleaños de mi hijo, donde yo con la nariz hasta acá, porque pues acabas de parir, ya estás Así pálida, así con un nerviosón, así, ay no, no, no, mi hijo hinchado.
Deberían de cancelar las fotos en Instagram.
Sí, totalmente, no, no, no.
Entonces pues yo era como ese, justo ese lado no romántico de la maternidad que la gente no estaba tan acostumbrada a escuchar y que la gente ansiaba compartir y poner este, ay, me siento igual, ay, qué bueno que no estoy loca, ay, qué bueno no sé qué. Entonces pues nada, justo fue por eso que fuera de recibir un hate que yo dije ahorita me van a cancelar.
Pero tú ponías fotos o te grababas en videos a tiempo real, o sea, era como estilo ahorita, era bueno, no, porque era Facebook, no existía Stories y no había, no era, era, o eran unas lives que yo hacía todos los jueves con una copa de vino.
Ah, era de lives, ok. Los jueves, hablando de cualquier estupidez. De hoy no me dejaron, hoy iba con mi carriola y en el centro comercial y no me dejaron subirme al elevador, y al lado estaban unas escaleras eléctricas, quejándome de cualquier estupidez.
Ya, ok, ok, tuviste visión, te felicito.
Sí, porque en este momento no era para que compartieras esas cosas, la verdad.
Y lo demás, este, ¿cómo se llama? Y lo demás era fotografías. ¿Quieren ver cómo sale un photoshoot del Día de las Madres? Y mi hija así en berrinche, vomitada, mi hijo jalándome el pelo. O sea, yo decía, es que esto es lo que hay detrás, las fotografías.
Y Facebook, cuando recién salió, que era esa época, también se usaba un poco como Twitter, ¿no? En esa época yo me acuerdo que ponías ahí, este, o entre personas así de Mónica y Feeling.
Ajá, ándale. Exacto.
Etiquetada: Jimena Férez, márcame, me urge.
¿Por qué no le hablas?
Sí, yo le escribía. O te daban un toque. Me caes perfecto.
Sí, sí, sí.
O te regalaban.
Bueno, regresándonos a esa parte, ahí esta etapa de la maternidad que dices con toda la honestidad, y me encanta que seas así de honesta.
Dinos, por favor, qué es lo más difícil que nadie nos platica de la maternidad.
Sí, de esa etapa.
¡Híjole! De la etapa de cuando son bebés.
O sea, no queremos asustar a nadie, pero ¿qué para ti consideras que es lo más difícil?
Todo, en general. O sea, el acostumbrarte a que ya no eres la persona que eras. Estás en un momento, más allá de los bebés, es sentirte a gusto con el nuevo yo que estás enfrentando. Y muchas veces no estás a gusto con ese nuevo yo, no estás a gusto con no ver a tus amigas.
Conocer la rutina.
No estás a gusto con no dormir, no estás a gusto con no comer caliente, no estás a gusto. O sea, realmente el acostumbrarte, porque sí tienes a tu hijo y está tu bebé y ellos no son el problema. O sea, ellos no son el problema. Tú sabes que va a haber un inicio y un final de esa etapa. Tú sabes que van a dormir, tú sabes que van a comer, tú sabes que van a ir al baño, pero El necesitar ser otra persona para esa criaturita, yo creo que es lo más difícil.
Cuando tus hijos cumplan como 16 y 19, te voy a volver a invitar y te voy a volver a hacer esta pregunta, ¿ok? Acuérdense, porque tu respuesta sin duda va a ser la adolescencia.
La adolescencia.
No, eso es otro tema, ya luego lo platicaremos.
Yo siento que es Es como esta parte de acostumbrarte a una nueva versión de ti que nunca conocías, que nadie te dijo que iba a surgir, que ahora tienes que ser mucho más comprometida, que tienes que ser más organizada, tienes que ser más responsable, mucho más responsable, ¿no? Y hay gente que la responsabilidad también es opción de decir me da flojera, y está bien, ¿sabes?
Claro, súper. Oye, Jaime, y siendo de las primeras mamás blogueras ¿Hay algún mito que te gustaría romper del mundo de la tecnología en todos estos 10 años que has estado creando contenido?
Sí, yo quiero romper el mito de entre más followers tengas es porque más gente conecta contigo.
Me encanta.
Tú, eso es el mito número 1. Yo he querido mantener pequeña mi comunidad porque Moni sabe, o sea, yo conté esto, me vienen con preguntas muy fuertes. Yo sí tengo una comunidad, sabes, no está basada en la cantidad de followers. Y a lo mejor te da un rango de que tus videos van a tener más views, pero views no significa que tengas gente enganchada. Entonces no te sirve de nada.
Más calidad que contenido.
Romper ese mito por completo. No por tener millones de seguidores significa que estás conectando con la gente 100%.
Me encanta.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí.
Tener seguidores reales y cero fake.
Bueno, para mí vale, o sea, vale muchísimo más. A lo mejor hay gente que piensa inmediatamente como en volverse influencer o creador de contenido para ganar, monetizar sus cosas. Pero créanme, si tienes, o sea, yo, mis estudiantes mis clientas que están conmigo son de mi comunidad de 40.000 personas. Y puedo asegurarte que tengo un ingreso mensual perfectamente estable a través de mi comunidad de 40.000, en, bueno, casi 40.000 en Instagram. Y sí, Facebook tengo más porque pues tengo más años, ciento y tantos, pero 100 y tantos mil. Pero que muchas influencers que tienen mucho más, y a lo mejor te hacen campaña de O sea, conéctense, van a abrir algo, ofrezcan de algo, creen una comunidad que también nos pueda llegar a una estabilidad económica, que ustedes sean un win-win.
Oye, y pasando ese mismo como consejo, o rompiendo ese mismo mito, pero ahora pensando en tus hijos y en la crianza, o en tus alumnos, o en quien quieras, con quien quieras compartir, pues esta era de la tecnología y esta era digital, pues también eso como que es muy peligroso, ¿no? Que los chavitos vayan creciendo pensando que si me dio like es porque me veo bien, si nadie me dio like, híjole, ya no, ya me voy a cortar el pelo mañana. O sea, toda esa influencia que hay, ¿cómo lo manejas tú con tus hijos también para no darles el ejemplo de, ojo, hay que ser influencer para ser importantes? O sea, es bien delicado.
Mis hijos han crecido, mis hijos han crecido en la era digital. Nosotros somos Nosotras somos las primeras papás y mamás digitales que han existido. O sea, la verdad es que la crianza en la era digital ha sido una cuestión muy difícil porque tenemos que enseñar cómo esto es realidad, esto es digital, esto es experiencia, esto es digital.
Muy difícil.
Entonces, ¿qué pasa cuando nosotros como nuevos papás digitales tampoco tenemos las herramientas? Pues definitivamente la primera que se tiene que informar soy yo. Tomar decisiones por ellos, a pesar de que, o sea, Javi tiene 13 años, pero hasta este año se le dio un celular y tiene WhatsApp, no tiene redes sociales. Para mí todavía, yo decía, mi amor, no, no te creo totalmente, que uno conoce a sus hijos, claro, todavía no te creo lo suficientemente capaz, tú que eres tan amoroso, tan no sé qué, de que la que la gente pueda llegar y decirte algo y tú no creer que sea algo, sabes, o sea, no creértelo. Entonces, a la fecha mi decisión ha sido: no tiene redes sociales, tiene WhatsApp, yo sé quiénes son sus contactos, yo sé qué le mandan, y en las noches yo tengo los celulares.
Ok, muy bien.
Tengo celulares y tablets, están en mi cuarto y los tienen que dejar.
Súper Sí, de hecho hay algunos países que ya están cambiando, o sea, para que puedas crear tus redes sociales en la mayoría de los países ahorita son los 13 años.
A 16.
Ahora ya lo están cambiando. ¡Qué bueno!
Sí, la verdad. Sí, ya más maduros y que sepan qué sí, qué no.
Porque además es la verdad, o sea, a lo mejor yo como persona adulta como que tengo la capacidad de decir por aquí no me voy, y mira que a veces caemos en estupideces, ¿no? Como persona adulta. No me siento capaz de enseñarle todavía a mis hijos 100% la seguridad digital porque yo tampoco la sé.
Claro, muy bien.
Entonces, como yo no me siento capaz, mijito, sabes qué, tenemos un límite. O sea, una hora usan los celulares, este, si van a hacer tarea pues están sus tablets, y en la noche duerme conmigo tu celular.
Me parece muy bien. ¿Qué está sonando?
La chicharra.
¡Válgame Dios!
Así que, ¡el recreo! Muy bien.
Bueno, pues en el recreo, Jaime, nosotros acostumbramos a, pues ahorita decías que hacías muchas barbaridades de adolescente.
Yo creo que va a ser súper complicado para Jaime definir cuáles. Nos va a compartir.
Hacías muchas barbaridades de adolescente que les sacabas dolores, les causabas dolores de cabeza a tus pobres papás. Y este, y bueno, no sé, piensa en lo que nos quieras compartir, una anécdota divertida, chistosa, divertida, para conocer a Jaime un poco más allá de lo que ya la conocemos.
De cuando era chiquita o de adolescente. O de adolescente.
Creo que está más divertido, ¿no?
Es que sabes qué, yo te digo que siempre fui como muy enfrentada, no sé qué, y todo mal. Entonces me acuerdo que alguna vez íbamos algún lado, no me acuerdo, primera comunión de Juanita Pérez o no sé qué la fregada, y me pusieron un vestido que a mí cero me gustaba, y yo me encuérré en el coche, aventé mi vestido por la ventana y dije háganle como quieran, yo voy encuerada porque ese vestido no me gusta. Te estoy diciendo, o sea, yo era una persona muy difícil, o mi papá, ya sabes, ¿no? Así de, va a llegar, es la comida de ¡Qué licenciado fe eres! Y no sé qué. Y yo acababa en la fuente empapada, metida con todos los de seguridad correteándome.
Este, no, no, no, no, pobres de tus papás.
¿Y qué hiciste en la primera comunión?
Bueno, más bien, ¿qué hicieron? En el suelo, ya mi mamá gritó, creo que traía como unos pants o no sé qué, y entonces ya me pusieron los pants.
Ah, y te metiste en pants.
Sí, ni modo, yo no quería.
Te salías con la tuya, siempre te sales con a tu hermana.
Y a mi hermano sufría, yo le daba muchísima pena.
Que no vaya Jimena.
Por favor, que no vaya Jimena. O ya tenían así como, vamos a ir a comer a tal lado, y yo no voy porque no me gusta ir a ese restaurante.
Oye, ¿y en la escuela alguna anécdota?
¿Alguna travesura?
Sí.
¿Cómo eras en la escuela?
Yo era cero estudiosa, pero muy inteligente. O sea, como que se me quedaban grabadas las cosas mucho.
Entonces realmente no estudiaba y lo Porque realmente yo le tenía muchísimo envidia a esas niñas que eran así, este, cómo le hacen para, pero súper inteligentes y que no estudiaban nada, que no entregaban tareas, pero hacían los exámenes y 100, 100, 100.
Así era yo, excepto matemáticas y física. A mí Pitágoras me abandonó, hijo de dos. O sea, nunca le entendí. A la fecha me quieren explicar algo con números y mi cabeza queda completamente, o sea, no. No sé qué pasa, se me cruzan los cables, no puedo, no me sé la tabla del 7, me cuesta muchísimo trabajo. Pero yo tenía una labia, entonces a mí me ayudaban a hacer mis tareas, le copiaba, pero realmente no necesitaba mucho porque de verdad si yo ponía atención se me quedaba todo como historia en mi cabeza, ¿no? Entonces, pero, pero en la universidad, en la universidad yo estudié comunicación Primero en Evero, y entonces acaba de salir El Rincón del Bajo.
Ah, sí, sí, sí, me tocó también. Wikipedia, también te tocó.
Y ya con respuestas, ya, ya no llegué.
No, pero después, porque no era el, no era el ensayo.
Sí, porque El Rincón del Bajo te daba el trabajo ya hecho, solo cambiabas tu nombre.
Imagínate. Exactamente. Y entonces Muy tontamente, para narrativa latinoamericana, no me acordé qué libro nos habían dejado leer y yo lo bajé del rincón del vago. Y entonces una amiga me dijo: güey, préstamelo para, vamos, este, no lo hice yo. Bueno, pero le cambias, que no se vea igual mi trabajo. Éramos, o sea, pero ella se lo pasó a otra amiga y otra amiga y otro amigo.
El mismo trabajo todo.
Y de repente un día en la clase, en el salón, Así la maestra—
así Jimena Férez y Carla Mariano e Ingrid no sé quién más van compartir su calificación.
Así párense! Y queremos un fuerte aplauso para los reprobados del Rincón Vago. Todo el salón nos aplaudía mira yo no podía de la risa decían "de veras eres una tarada como te lo paras gritando" pero era universidad amigo ahí sí es peligroso qué pena en la Universidad...
Pero bueno sigamos adelante con esto que está muy interesante porque hay muchas cosas por decirles aquí también Pero sí, yo creo que eso fue de los muy buenos.
Muy bueno.
Y ahí con ChatGPT le pones, haz esto mismo pero cámbiale la palabra.
Bueno, ahorita estoy estudiando la licenciatura en psicología.
Ok.
Y sí está acá. O sea, la verdad es que yo me quejaba mucho que los niños tuvieran que decidir a los 19, 18 años qué hacer con ya sé a dónde dirigirme. Pero te digo, te digo algo, ahorita mis 42, meterme otra vez a estudiar a Platón, Aristóteles, no sé qué, las corrientes, no me cabe una información más. O sea, sí entiendo por qué necesitan una mente sin tanta información.
Pero está padrísimo, qué bueno que metiste. Ya no vayas a usar El Rincón del Vago porque ya no existe.
No, no, ya. Ah, ya no existe.
Si quieres, lo que puedes hacer es meterte a nuestro nuestro podcast y ver todos los episodios que llevamos. Y ahí damos muchas inteligencias artificiales diferentes.
No hablamos de Canva y de Gemini, de todo.
En esa fecha, Rincón del Vago hubieras pagado, se hubiera hecho millonario. Sí, sí, la neta.
Qué horror.
Hay que platicar del Rincón del Vago el próximo episodio.
Gracias por este recreo.
Bueno, pues seguimos Yo tengo una pregunta muy importante para Jaime. ¿7 por 8?
No sé, la verdad. La siente, la siente.
56. ¡Ay, me mató! No sé, Adolfo o Jaime, a quién quiero matar.
Lo siento.
Muy bien, muy buena pregunta y muy buena respuesta. Bravo.
56.
Muy bien.
Padrísimo, Jimé. Oye, cuando estás decidiendo qué compartir en tus redes, ¿qué decides compartir, qué decides no compartir?
Sí, sí lo tengo muy claro, lo tengo muy claro desde que abrí, porque yo no quería que fuera un lugar como tan dividido y polarizado. Entonces me mantengo fuera de política, me mantengo me mantengo fuera de tema religioso, me mantengo como muy fuera de estos temas que puede polarizar la maternidad, no. Te digo, para mí era importante que fuera un lugar seguro para las mamás. Entonces hay temas que definitivamente no me meto, no me meto con la lactancia, no me meto, o sea, la verdad, o sea, con cosas que pueden causar una, a menos, a menos que yo diga vale la pena mencionar esto, pero desde otra otra visión. Me encanta compartir ahorita cosas que suceden porque yo sí creo que los creadores de contenido tenemos que hablar mucho de lo que está sucediendo. De esto me refiero con subirnos al tren, no, con subirnos al tren es súper importante tocarlos desde el punto de maternidad. Por ejemplo, esta chica que ahorita recibió la eutanasia 5 años, y hablar el tema sobre cómo podemos apoyar. Está bien, está mal, pero eso es, estos temas no te polarizan, sino que lo haces desde un tema de empatía, no, desde el sentimiento de como mamá, cómo pudimos apoyarlo, no, cómo, cómo pudimos. Y yo siento que la mamá hizo un gran trabajo estando ahí con su hija hasta el último momento, donde ya no hubo otra manera, no. Este tipo de cosas sí hay que subirnos a temas de conversación importantes en la agenda, pero nunca perdiendo nuestro punto de lo que hace nuestro perfil.
¿Te preocupa la exposición?
Cero.
O sea, que se te salga de las manos algo, ¿no te preocupa? Así de, ya expuse de más algo.
Es que, ¿sabes qué? Nunca he expuesto de más a alguien, siempre siempre me he expuesto de más a mí. Y yo tengo muy buen sentido del humor, soy sarcástica, tengo un humor negro, la verdad. Entonces lo que me digan a mí me viene valiendo sorbete, porque si ellos lo—
o sea, si ponerte a ti misma no tiene límite, o sea, no, no tienes ni miedo ni límite.
No, no hay desnudez. Bueno, no hay pies.
Al OnlyFans me parece. O no sabemos.
Tenido que irnos hacia ese negocio? No, o sea, cosas que sumen a mi valor, no, no tengo, no, la verdad es que no me da pena.
Pero muy bien, eso creo que es un plus para ti. Oye, bueno, y hablando de inteligencia artificial, hoy en día, ¿qué te dicen las mamás que tienes de seguidoras y así, o bueno, tu comunidad? ¿Qué necesitan saber sobre inteligencia artificial y qué sí, qué no?
Y necesitan saber saber cómo usarla, necesitan saber qué beneficios y habilidades pueden tener sus hijos con esto, necesitan, necesitan una guía, francamente. A ver, las señoras de ahorita, la neta es que las que no están en una carrera de inteligencia artificial, digamos así, o en datos, no sé qué, lo que quieren ellas es tener un bonito dibujo, una información de cuál es el mejor restaurante de Segovia? No, planeame el viaje tal. Son cosas súper elementales que usan, que podrían hacer en Google Questions, la neta. Pero para eso están usando ChatGPT.
Tú, yo, tú como creadora de contenido, ¿usas inteligencia artificial?
Sí, la verdad es que sí. No lo uso para mis textos porque mis textos son como muy personales, pero me gusta mucho como guía de, a ver, o sea, qué está sucediendo en mis temas en esta semana, buscar cuáles son los top temas, las 10 preguntas más de esto, o sea, más hacia mis redes y cómo organizarlas un poquito.
Y como referencia de recursos y así.
Exactamente, no, así de, o sea, guíame o hazme, o sea, hazme una imagen del cerebro o sea, como ese tipo de cosas. Yo le meto la información y ya me lo hace súper muy bien. Pero es que se me ha hecho, o sea, ya me doy cuenta, te digo, me doy cuenta cuando ya es, cuando está en ChatGPT, porque ChatGPT es muy, ay, no sé, se volvió bien raro, o sea, se volvió como un novio incómodo. No era amor, era narcisismo, punto.
Me encanta que estás haciendo un nuevo podcast.
Se volvió como con una positividad tóxica que no se la creemos.
Claro, hay que decirle, dile no seas tan positivo.
Las tiradas de tarot y todo eso son re buenas. Es así, me siento yo así de sácame la numerología.
No, pero bueno, pero eso son cosas de tarot.
De tarot, que para mí sí es importante que use chuchas de tarot. O sea, yo sí siento que la inteligencia artificial te va conociendo y es como parte de que sepa como varias cosas de ti para que entonces sea mucho más intuitivo. Y cuando tú tengas una pregunta, sepa por dónde. Claro, si no la usas, pues se queda como una piedra.
Sí, pues sí, totalmente.
Y sí le digo por favor y gracias.
Ah, no, por favor, no vayan a llegar a invadir quiero que me reconozcas.
Y Adolfo ya nos decía, please. Exacto, muy bien.
¿Pero sí ves a las mamás preocupadas o no?
Fíjate que a lo mejor todavía los hijos de mi comunidad son pequeños y no las veo tan preocupadas. La verdad es que no las veo tan preocupadas con el uso de la inteligencia artificial. A lo mejor sí, un poco, con no saber en esto qué es realidad y qué fue creado con la inteligencia artificial. Pero es que también el otro día estaba viendo que, ¿cómo los mexicanos vamos a saber qué es inteligencia artificial si suceden muchas cosas?
Eso fue hecho con nosotros. No, sí es real. Y solo pasa aquí.
Sí, es cierto.
Sí, es cierto.
Sí tenemos tenemos un hándicap.
Sí, exacto, estamos en desventaja por eso, porque solo aquí pasan algunas cosas.
Exactamente. Entonces yo creo que todavía están como muy pequeños los hijos de mi comunidad, porque la verdad es una comunidad que ha crecido conmigo, y todavía no están de lleno en lo que es el uso de ChatGPT o de toda la inteligencia artificial y todas las seguridades que debe haber. Y creo que se han ido mucho conforme han— las preocupaciones han ido surgiendo conforme han ido saliendo leyes. La ley Olimpia, la ley Valeria, la ley, ya sabes, justo es cuando ellas se han dado cuenta de que hay algo que hay que delimitar y cuidar a nuestros hijos.
Sí, y lo dices, o sea, 100% tiene que ver con las edades que a lo mejor ahorita tienen, pero se van muy rápido y cada vez los lo están usando más temprano. Antes a lo mejor decíamos, me preocupa mi hijo de 16, ¿qué tiene? Ahorita el de 13 o 12, pues sí, están ya en pues el Snapchat, y voy a mandar la foto, y entonces no sé qué. O las niñas, o si uno ya es mayor de edad y está con una niña menor, todo lo que ahorita que mencionabas, las leyes, todo lo que implica, ¿no?
Es, yo creo que a darle visibilidad a todas estas leyes que han estado saliendo es, es que te digo que somos los primeros papás digitales. O sea, a nosotros no nos tocó, no nos tocó. Y dices, ¿cómo ahora hay una ley que te mete a la cárcel por esto? Que en mi época pasaba y era peanuts, o sea, no pasaba nada, ¿no? La loca eras tú y te tenías que aguantar. Entonces han ido, ha ido surgiendo esta información que nos ha ido preocupando a los papás. Entonces primero han ido sucediendo las cosas y luego es que nos estamos preocupando.
Sí, oye, y me encanta cómo manejas esta responsabilidad digital con tus hijos. ¿A qué edad crees que los niños deben de involucrarse y de crear y ocupar la inteligencia artificial?
Yo nunca he sido una mamá ajena a la tecnología, me encanta la tecnología. Para mí los niños deben de hablar español, inglés les y tecnología. Creo que quitárselos por completo es dejarlos análogos en un mundo digital. Entonces, la verdad, sí me gusta que han ido creciendo con muchas cosas de tecnología. Hoy mi hijo Javi sabe cómo manejar mucho más. Yo no sé manejar un Excel porque números, no, o sea, para mí son fórmulas. Entonces, el Excel no cuente conmigo. Este, y mi hijo tiene ya mucho más facilidad en eso. Y para mí es como un referente el decir, si yo no le hubiera dado la oportunidad de tener una computadora, una tablet, no sé qué, probablemente no estaría en este, en este pico que él tiene de aprendizaje para su propio futuro. O sea, la verdad es que yo no creo en quitar para nada la tecnología, creo mucho en el equilibrio y en el balance de todo.
A ver, hay que traducirlo al límite. Y acompañamiento. ¿Qué tantos límites? ¿Qué tanto acompañamiento?
No sé. A ver, tu hijo va a la escuela, 8, y a lo mejor ya usó un poco de tecnología, pero fue para su clase de STEM, y luego regresó, ya comió, ya fue a la clase de fútbol, ahora ya bajó con sus amigos. No pasa nada si está un rato jugando un videojuego. Pero, ¿qué videojuego? ¿Estás informada de qué videojuego? Ahí es donde entramos nosotros.
Eso es el asunto.
Compañía. Exacto. O sea, ¿qué videojuego es? Tú se lo compraste, tú debes de ser responsable para saber que así como hay, este, edades en las películas, también hay edades para los videojuegos. Tú, ¿en dónde estás? ¿No?
¿De qué lado estás?
Pues en el lado sano de que ellos estén utilizando este videojuego. Tu hijo está chateando, bueno, ¿qué tanto estás checando con quién está chateando? ¿Tú sabes quiénes tienen en su teléfono? No, que se me hace como súper importante, es un límite. No puedes tener gente que yo no conozca en tu teléfono, no, o sea, definitivamente. Pero lo estás checando, porque ellos, los niños, por naturaleza van a romper la regla.
Así es, claro, eso les toca, les toca probarlo. Sí, claro, exactamente.
Entonces es este acompañamiento.
Y hasta qué edad te consideras que es importante estos límites y este acompañamiento acompañamiento con la tecnología, y más hoy en día. Hasta los 43, hasta que ya no vivan contigo.
No, es que la verdad yo creo que es lo que nos toca, o sea, como papás nunca terminas un acompañamiento, y hay que estar conscientes de ello. O sea, como adultas necesitamos a nuestros papás de otra manera, necesitamos seguir con acompañamiento, necesitamos seguir con guías, y para eso, claro, por eso somos papás.
Sí, muy bien.
Oye, y si existiera la IA perfecta para ser mamá, ahorita se me ocurrió, ¿cómo le llamarían? Mamma Mia.
O no, Mamma Mia.
Imagínate que existiera Mamma Mia.
Me encanta, hay que hacerla, vamos a hacerla.
Mamma Mia.
¿Qué le pedirías a una IA como mamá?
Que en la etapa de bebés que traduzca el llanto.
Imagínate, estaría bueno.
Imagínate, escaneas y así de: quítame los brazos de este güey.
Mi mamá habla horrible, dile que le baje al tono. Mamá mía, deja de cantarme, cantas espantoso. Estaría buenísimo.
La neta es que sí.
Creo que sería muy buena.
Muy buena, vamos a patentarla.
The young to the best. Sería una cosa muy maravillosa.
Sí, la verdad, urgente.
La etapa de bebés es que a mí me cuesta mucho. A mí me gusta dialogar y a mí me gusta hablar y a mí me gusta que me enfrenten y me gusta la discusión y me gusta.
La rebeldía.
A los bebés uno no puede discutir con ellos tanto.
Otra vez voy a traerla cuando sus hijos sean adolescentes a ver si dicen lo mismo, Yo, ahí está todo grabado.
Pero también podría funcionar para adolescentes. Adolescentes, porque luego te dan doble sentido.
Ese berrinche adolescente, que foto de la, de la, así de la cara, ¿qué me quiere decir esta cara?
Oye, sí, esa inteligencia artificial, mamamía, sí va a tener muchísimo éxito. Ya vamos a generar, te prometemos darte ahí un muy, un espacio importante.
Vamos a tener que contactar a los de ABBA a ver si nos permiten ocupar más.
Valores innegociables en tu casa.
Faltas de respeto, nunca. La verdad es que no nos insultamos, no nos herimos. Están los niños, de repente juegan mucho a ver hasta dónde te lastiman. No decimos cosas de las que después nos podamos arrepentir y que te va a doler más a ti que a mí.
Lo que dije, claro.
Exactamente.
Muy bien, muy bueno.
Eso no es negociable en mi casa, no es negociable. No es negociable los teléfonos en la noche en su cuarto, no es negociable, ok. Nada de, nada de, tienen que estar en su cuarto. Disponible. Ellos saben que la verdad es que Todo lo podemos resolver si lo hablamos y lo decimos, ¿no? Justo el otro día yo tenía como esta conversación con Mariana para decirle, mi amor, y creo que es importante decirlo como mamá, o sea, mi vida, cuando suceda algo no siempre vas a tener la mejor reacción.
Ah, claro, muy bien.
O sea, eso es una realidad, pero si tú no llegas a decírmelo, no lo podemos resolver. Entonces yo te prometo que te voy a ayudar a resolverlo. A lo mejor voy a estar histérica, a lo mejor voy a estar bien, a lo mejor voy a estar llorando contigo, pero lo vamos a resolver. No esperes que mi reacción determine cómo lo vamos a hacer. Entonces la comunicación muy abierta. Ellos me pueden preguntar, o sea, de verdad, lo que sea, y lo saben. Hemos tenido conversaciones, sabes, así de, y los condones, de no sé qué. O sea, oye mamá, pero es que Juanito le hizo no sé qué. O sea, platicamos mucho. Entonces, en mi casa un no negociable es estar en silencio. Cuando yo veo que mis hijos están muy callados, yo tengo que parar mucho las antenas y ver algo está pasando.
Sí, porque es que algo anda, foco rojo ahí.
Anda un foco rojo ahí. Qué bien. Es como muy claro porque ellos siempre hablan.
Súper importante. Qué bonito. Oye, y hablando de comunicación, ¿cuáles son las habilidades que crees que también son ya clave para el futuro?
¿De comunicación?
De habilidades ya en general.
Ah, soft skills, por supuesto. Todo lo que es inteligencia emocional.
Emocional.
O sea, la verdad es que partiendo de ahí se me hace todo porque todo lo demás nos los van a sustituir. Pero si tú no sabes ser un buen líder, pero si tú no sabes hablar bien, si no eres asertivo, si no comunicas correctamente, o sea, si te dejas ganar por tus emociones, la neta es que en este mundo digital no vas a tener mucho, mucho que hacer.
Inteligencia emocional, muy importante. Muy bien.
Oye, Jaime, y me encanta la forma en la que comunicas y cómo ocupas tus redes, cómo generas ese equilibrio entre el humor y la realidad.
Yo creo que sabes qué, me encanta, para mí toda la realidad tiene todo el humor, sabes, y es que creo que es algo bien mexicano, o sea, el reírnos de absolutamente todo, se me hace la cosa más maravillosa, incluso de nuestras desgracias. Y yo sí creo que las mamás mexicanas entienden todo a través del del humor. Nos encanta estar en el drama, así de sufriendo, y mucho a través del humor.
Que las telenovelas es lo que nos enseñan.
O sea, si les hablamos lineal, no lo van a entender. Entonces, para mí siempre va a haber un punto de sarcasmo en cualquier cosa que quieras abordar, ¿no? Entonces, nada, va junto con pegado. Súper.
Oye, Jime, a ver, y compártenos ya para ir cerrando dos cosas que podrían ir también como juntas, ¿no? Este, ¿qué le dirías a una mamá ahorita, así como tu tip, que está rebasada? Y a la vez podrías compartir tu momento más madreadísima.
¿Qué le podría yo decir a una mamá que está rebasada? Pues definitivamente que se dé tiempo para ella. Cuando nos rebasamos nos rebasó la maternidad, nos rebasó la pareja, nos rebasó el cumplir con algo. Please, date un día para quitarlo absolutamente todo, sentarte, tomarte un café y regresar a ti. Un día, lo que yo decía, es de verdad, es que necesitamos aunque sea un día para no ser quien la gente quiere que seamos. Necesitamos un día para no cumplir con nada, para para poder regresar a un centro que muchas veces se nos quita.
Súper consejo, tiempo fuera. Sí, está buenísimo.
Madreadísima he estado miles de veces, desde desvelada hasta cruda, hasta el divorcio, hasta las parejas, hasta los niños, hasta todo. La verdad es que he tenido muchos momentos madreadísimos, pero todos han sido grandes experiencias para contar.
Y de aprendizaje, ¿no?
Sobre todo, es que todos y cada uno, amo mis momentos madreadísimos porque es cuando más tengo que compartir. Entonces yo, o sea, neta, los necesito, los necesito para poder sacar mucho más material, para poder tocar como a más mamás allá afuera que lo necesiten, que justo es lo que hago ahorita con las sesiones que estoy dando. Estoy dando sesiones de crianza, consciente y positiva. Estoy ayudando a mujeres en co-parenting, no, en la crianza compartida, que ahorita con tanto divorcio no saben cómo, cómo repartes dos tipos de crianzas en dos casas completamente diferentes sin afectar a los niños. Y eso estoy haciendo.
Está súper interesante tu contenido en este sentido, lo estuve viendo, de veras muy importante, porque no muchas veces damos por hecho, damos por hecho que yo educar, y el papá lo va a saber hacer también cuando le toque estar con los hijos. Exactamente.
Y por supuesto, no, claro, son niños que se vuelven bilingües en crianza.
¡Ándale!
Entonces sí hay como una manera de adaptarlos a una forma como, a una transición muchísimo más tranquila que los niños merecen. Sabes, tú te divorciaste del papá, pero los niños nunca van a divorciarse de él ni de ti. Entonces bueno, doy Doy como estas asesorías de crianza y de crianza compartida, y también mucho luego de empoderamiento como la mujer, de tranquila, justo a mamás desbordadas y todo que están buscando hacia dónde ir. Yo creo que todas tenemos estas crisis de que a veces nos sentimos atoradas, y muchas veces es que se nos olvida nuestro elemento.
Muy bien.
Sí, entonces nada, en eso ando, y es tocar fondo para despegarse. Exactamente.
De verdad, sí, qué bien.
Y yo te digo, la verdad es que lo hago desde el punto de vista de que yo ya pasé, porque para mí, más allá que simplemente enseñar, es irlo a través de la experiencia, que entonces lo enseñas de una manera completamente diferente. Y es este lado de que tú y yo estamos hechas de lo mismo, y si yo pude, es que tú puedes.
Eso, la función de paga de Mamma Mia podría ser cada vez que se Caminan los hijos, papá reciba como el resumen de que le está enseñando para que esté alineado con lo que está haciendo.
Correctamente, eso sería plus.
Esa es la plus.
Eso está bueno.
Mamma mia plus.
O pro, o estamos ahí a ver. Pues muy bien, entonces.
Algo que nos encanta, y como aquí entre nos es el podcast en donde a la gente le encanta que le dejemos tarea, te toca dejar la tarea. Algún tip, alguna recomendación, algún podcast, algún libro? ¿Qué tarea le dejarías?
Yo voy a interrumpir y voy a dejar un bullet de tarea: seguir a Ximena en Madreadísima. No, es que en Madreadísima, de veras, porque todo lo que ahorita platicamos, o sea, yo te sigo de verdad literal desde hace 10 años, creo. Y de veras sí tiene mucho esta parte de empatía que dices que tienes. Sí es verdad, o sea, todo lo que tú, o sea, tú eres Más allá, si eres influencer, eres creadora de contenido real con mucha empatía, y entonces creo que a todos de verdad les va a aportar.
Entonces, antes que nada, porque ahí tiene, ahí podría seguir toda esta información, pero pues diario, diario, y muchas veces también metemos cosas que ni al caso, pero bueno, son parte del día a día.
Luego analiza series y películas, y bien padre, la verdad.
Sí, es lo que te digo, también las mamás estamos zafarnos un poco y hablar de otras cosas que a veces neta urge.
Sí, está padrísimo. Punto de vista.
Si no escuchaste el anterior, este, recomendamos una plataforma que se llama Common Sense. Ah, sí, sí la conoces. Ah, padrísimo, súper.
Common Sense, también si tienen dudas sobre series o cosas y películas, videojuegos, aplicaciones, todo ahí vienen clasificaciones.
Entonces, segundo bullet, Common Sense.
Primer bullet, bajen como un set. Segundo, tercer bullet, por favor, límites digitales. Aprender a que nosotros no sabemos todo, entonces si no lo sabemos, si no estamos informados antes, nosotros lo quitamos, investigamos primero y luego regresamos. Buenísimo. No es nada más como así, así de no, pues ahí averigüale.
No, no, uno tiene que que ponerse la responsabilidad, porque tampoco te lo quito, porque no puedes tampoco quitar, porque de todos modos lo van a usar, pero más, cambiarlo, usar como objeto de deseo la tecnología. Sí, me gusta este.
Y una vez a la semana, sálganse de quiénes son, sálganse de su maternidad, sálganse de ser pareja, sálganse y recuerden, recuerden qué les gustaba cuando qué les gustaba cuando estaban adolescentes, qué les gustaba cuando estaban más jóvenes antes de ser mamá, y háganlo. Así sea cantar, hacer las uñas, sacarse las cejas, lo que sea, dense un momento a la semana de su realmente yo.
Súper tarea. Me encanta.
Y muy relacionado a eso y de lo que platicabas de darte un tiempo para ser mamá, para Darte un tiempo para ti. Una vez un mentor que tuve me recomendó que una vez a la semana, yo que soy como súper estructurado, y creo que hay muchos que su plataforma, que su aplicación favorita es Google Calendar, que es mi favorita, porque en tu Google Calendar tienes literalmente—
eres lo máximo, para mí es Pinterest.
¿Sabes cómo es? Como tu hermano que platicabas ahorita.
Somos monillos.
Pero pues en tu Google Calendar tienes todas tus reuniones, tienes muy bien organizada toda tu semana y tienes reuniones con tu equipo, con todas las personas con las que te reúnes, principalmente en el trabajo, ¿no? Pero pues no tienes una reunión con la persona más importante que eres tú. Y por lo general, pues todas las personas son como muy puntuales en sus reuniones, ¿no? O sea, yo digo, lo que no tengo en Google Calendar no existe. En mi vida, ¿no? Entonces aquí una recomendación que les pongo es que en su Google Calendar se pongan un meet up, una en la semana, ah, qué padre, sí, y que realmente te comprometas a que te vas a reunir con una persona y no le puedes fallar, tienes que llegar a la hora puntual, este, y realmente te puedas agendar un momento contigo mismo, ¿no?
Oye, voy a compartir un secreto de Adolfo, ¿me das permiso? Ahorita que estás platicando de eso, y si no lo editamos. Me voy a balconear y si no lo llegamos, se arregla. Cuéntale a Jaime y a los que nos ven, si es que quieres, y no lo cortamos. ¿Qué haces un día antes de tu cumpleaños siempre?
Un día antes de mi cumpleaños me voy a cenar yo solo y me pongo a escribir así como: Adolfo, te felicito, me aprobó esto.
Adolfo, es un fun fact de la noche, es un me time, me time anual.
Bien, me encanta. Sabes que yo tengo Yo tengo varios.
Y todos me dicen: estás loco, ¿por qué te vas a comer solo? Le decía a mi mamá: mamá, me voy a cenar solo. ¿Cómo? ¿Solo?
Yo también, yo soy mucho de irme al cine sola, de irme a comer sola, y tengo guardados mensajitos para mí. Creo que el que más me encuentro seguido, o sea, lo tengo random en mis cajones y así, creo que el que más me encuentro seguido así: recuerda que no necesitas más que ser tú. Y entonces me encanta cuando estoy de repente buscando algo, estoy como— esa tarea hay que dejarla, está increíble. Ya sabes, como muy sobrepasada, encuentras en mis calcetines, veo un post-it y lo sacas inevitablemente, aunque yo sé que yo no lo saqué. Pero, y dice, ya sabes, y dice cosas lindas que me hacen recordar y regresar a mí. Muchas veces eso me falta a mí, como volverme a enclarir y regresar a mi raíz.
Está lindísimo. Entonces, post-its con frases, las doblas, las pones por toda tu casa. Yo la voy a hacer, me encantó.
Aunque un día no lo creas, aparecen esos post-its muy mágicamente.
Sí, está increíble recordarte cosas.
O en Gmail, ahora que puedes programar tus correos, puedes programarte un correo para una fecha especial y que te llegue.
Con mensajes así, qué lindo.
Me encanta.
Oigan, qué Qué profundo estuvo esto, De veras, bravo.
Yo aprendí muchísimo, sí, en verdad, muchas gracias por compartir. Además de aprender, disfruté muchísimo todo. Eres muy divertida, de veras. Yo creo que vamos a necesitar tener un segundo episodio.
Yo feliz de la vida, feliz de la vida que me inviten. Es más, o sea, podemos traer a mi hermano, que es como tú, para que vean cómo se refleja la misma crianza en dos mentes completamente diferentes. 100% hay agua y el aceite en esta vida. Somos mi hermano y yo, y entonces el impacto de la crianza, aunque esté en la misma persona, o sea, tuvimos los dos papás.
Sí, está increíble. Pero ¿por qué crecimos tan diferentes?
Vamos a planear. ¿Qué pasó?
Vamos a traer, vamos a planearlo y lo traemos.
Es que aún no existe, mamamía.
Es que todavía no existe. Mamá, yo feliz de regresar con ustedes, qué delicia platicar.
Ay, sí, igualmente. Para nosotros, de verdad, fue lo máximo. Y sin duda regresarás con hermano, con hermano, con hermano, sin hermano, como ustedes quieran.
Perfecto.
Muchísimas gracias.
Súper.
Gracias, Jaime. Gracias, gracias.
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