Innovation is the New Education

Gustavo Ferrer, a 2020 Barclay-UNESCO finalist, argues that innovation in education means asking the right questions and delivering solutions tailored to each context. His vision for 2050 schools includes personalized learning, curricula tied to global challenges, and socio-emotional development, requiring shared responsibility from students, teachers, families, and society.
Chapters
¿Qué tal?
¿Qué hayas, familias? ¿Cómo se encuentran el día de hoy? Muy buenas tardes, jueves, un jueves que nos acerca pues obviamente a la comunicación que tenemos de esta parte de innovación. Hoy nuestra última innovation, estamos un poco tristes, un poco melancólicos por esta situación Pero nos sentimos muy felices también de tener hoy un invitado muy, muy, muy, muy especial. Le hemos seguido bastante tiempo la pista, así que hoy pudimos coincidir con él y nos sentimos muy contentos. A lo largo de este ciclo de Innovation que hemos estado teniendo cada jueves puntualmente, hemos tenido presentadores, speakers de distintos tipos de géneros, ideas, culturas, y nos hemos encontrado con distintas posibilidades de educación. Cómo es la innovación la única forma que nos ayuda o potencializa a lo que es la educación. Así que hoy vamos a presentar a una de las personas más innovadoras reconocidas, no solamente en México, sino en Latinoamérica y en gran parte del mundo, por todo el trabajo que ha estado desempeñando, no solamente como maestro, sino que también se ha desempeñado como coordinador de makerspace, como el coordinador de tecnología de uno de los colegios más importantes de de nuestro país. Asimismo, ha sido reconocido en el 2020, imagínate, como el similar al Premio Nobel. Fue uno de los seleccionados dentro de los 50 seleccionados en el 2020. Es un premio que busca la excelencia educativa y a los mejores mentores innovadores. De igual manera, Gustavo ha desarrollado distintos planes de estudio, programas, y hoy se encuentra en uno de los puntos medulares de la educación. Él está colaborando en este momento en Grupo Salinas como gerente de contenido. Entonces, bueno, en un ratito más él nos va a estar platicando de qué se trata todo ello. Es ingeniero por parte del TEC de Monterrey y bueno, también tiene un posgrado en la Universidad del Sur de Francia. De igual manera ha tenido pues otros diplomados y bueno, está dotado de un sinfín de contenidos. Pero creo que lo que ha hecho Gustavo no es tanto el aprendizaje académico al interior del aula, sino lo que nos ha dejado con la experiencia, con su presencia cada que va a alguno de los sitios, escuelas o conferencias o charlas a las que llega a dar, pues donde nos deja totalmente inspirados. Así que sin darle más preámbulo al asunto, pasamos con Gustavo, una persona totalmente bondadosa, y agradecemos tu tiempo, Gustavo, muy gentil. ¿Cómo estás, Gustavo? Un abrazo.
Hola, Marcus, ¿cómo estás? Este, un gusto saludarte. La verdad es que me da mucho gusto poder compartir estos espacios que creo que aparte hacen muy bien. Estamos aprovechando ya el cierre de ciclo escolar en la mayoría de las escuelas, estamos como en la recta final, y siempre es interesante ver con qué, con qué semillita de inspiración nos vamos para pues en las vacaciones. Los maestros que nunca descansamos, aunque se supone que tenemos este tiempo para desconectarnos, la realidad es que aprovechamos este tiempo para crear. Entonces, la intención de esta charla del día de hoy, al igual que lo hago en todos los foros donde tengo la fortuna de que me inviten, es dejar esa semillita para ver qué se puede hacer para transformar la realidad de educación de millones de niños y niñas jóvenes en este país y en el mundo. Un gusto estar acá.
Pues nuevamente nos sentimos muy complacidos de que nos encontremos. Gustavo radica en Guadalajara, pero bueno, se vino con sus maletas a darse la vuelta por acá a la Ciudad de México. A inspirar. En Guadalajara ha dejado pues obviamente un dote de tinkers, les llamamos acá, Gus, les llamamos a los chicos y chicas de secundaria para abajo tinkers, y a los de preparatoria les llamamos wayaks. Wayaks en lengua maya quiere decir visionario, y tinker, bueno, pues es el que es un creador, ¿no? Al final del día. Entonces, este, pues bueno, ha dejado por allá en Guadalajara distintos tinkers y wayaks muy inspirados, y con su trabajo pues obviamente ha brecho, abierto brecha que lo ha llevado a distintos escenarios, no solamente en México, en Latinoamérica, pues en el extranjero, no solamente por sus estudios como les comentaba, sino bueno, un sinfín de actividades que ha desarrollado. Yo recuerdo muy bien a Gustavo porque es de los protagonistas junto con Antonio Quirarte, también nuestro querido Antonio, Lula y un sinfín de personas que han estado abogando y siempre echando para adelante a la educación. El primer encuentro maker que tuvimos ya hace algunos años era un encuentro donde lo platicábamos, pero no se consolidaba Y fue un encuentro tan bello porque se reunieron de todos los rincones de México pues todos estos maestros, como lo menciona Gus, en los cuales pues efectivamente estamos luchando por buscar una mejor educación, no solo para nuestra entidad sino para México y obviamente para muchos alumnos. Así que, Gustavo, no me gustaría robar el escenario, me encantaría que nos dieras tu charla si eres tan gentil, Gus, y pues paso cámaras contigo y si quieres compártenos tu presentación.
Claro que sí, Marcos, muchas gracias.
Mientras que no la comparte, estaba platicando que ya empezaron a llover los saludos, ya tenemos un grupo bastante sólido de saludos. Si quieres, te paso la conversación y nos arrancamos. Gracias, Gus.
Muchísimas gracias, Marcos. Gracias a toda la gente que nos acompaña del otro lado de la cámara. Este, como les comento, es un gusto estar acá en este espacio. Sigo a la comunidad LICS desde hace bastante tiempo. Este tipo de esfuerzos de iniciativa que pues que son tan disruptivas y que tanto bien hacen a repensar la manera en la que estamos educando, siempre vale la pena seguir la pista para ver la manera en la que están transformando las comunidades. La charla que he preparado el día de hoy para ustedes pues tiene que ver con el título de estos espacios, ¿no? Que tiene que ver con la parte de innovación, es la nueva forma de educar, y he titulado a esta charla Innovar Hoy para Transformar la Escuela. Considero que lo que hemos vivido en los últimos años requiere una transformación profunda, tanto de la forma en la que enseñamos, pero más importante, de la forma en la que nuestros estudiantes, nuestros tinkers, wayaks, como mencionan aquí, que me encanta que hayan incluso repensado la manera en la que nos referimos a nuestros estudiantes, a los docentes, pues el papel que deben jugar en esta transformación para poder garantizar experiencias de aprendizaje únicas y con ello puedan transformar su comunidad. Me gustaría platicar un poco en esta narrativa que vamos a tener acá en este espacio, empezar pues platicándoles un poquito de mi historia, de dónde vengo, y que es el camino que me ha llevado a través de estas estrategias de innovación que he podido implementar o que he tenido la fortuna de implementar a lo largo de estos ya 17 años que tengo dedicándome a la educación, más de la mitad de mi vida dedicándome a la educación. Empecé muy, muy joven y pues que me tienen en donde estoy ahora, un lugar que me permite ejercer toda esa pasión por la transformación de la sociedad a partir del sembrar esa semilla de cambio en la educación desde las aulas. Fíjense que yo vengo, estuve viviendo, como comentaba Marcos, en Guadalajara los últimos 16 años de mi vida. Apenas tengo 4 meses que me vine a radicar a la Ciudad de México, pero yo soy de una ciudad muy pequeña al norte del país que se llama Jiménez, está en Chihuahua. Salí de allá muy joven, a los 17 años me salí de mi casa para irme a estudiar a Guadalajara la carrera de ingeniería en tecnologías electrónicas. Pero aquí fue donde empezó mi pasión por la educación, o fue al menos donde descubrí que yo debía elegir la educación pues como este medio para transformar la sociedad, este medio de trascendencia en mi comunidad. Y esta foto para mí es muy significativa porque justo aquí en este momento fue que yo empecé a descubrir esta pasión por la educación. Estaba en secundaria, ese que apunta la flecha soy yo de unos 14, 15 años más o menos, y ahí fue el primer como rompimiento que yo tuve con cuestionar la manera en la que se debía educar. Yo recuerdo que en esa edad había algunos de mis compañeros que pues les iba bastante mal en la escuela, pero no era porque no tuvieran la capacidad o porque no tuvieran las habilidades, sino porque yo detectaba que pues no entendían las clases, ¿no? Y no era falta de interés, era la manera en la que estaba diseñado el sistema de educación, al menos para ellos no funcionaba. Y empecé a hacer preguntas, ¿no? De qué pasaría si pudieran estos compañeros aprender de gente igual que ellos, hablar el mismo lenguaje, y con ello pues poder salir adelante, que nadie de los compañeros del grupo se quedara atrás. Y en aquella ocasión, a partir de esas preguntas, fundé junto con otros compañeros que nos iba más o menos bien en la escuela, en matemáticas, en inglés, en estas materias que de repente eran complejas para algunos otros compañeros, fundamos algo que les llamamos las redes de pares de aprendizaje. Y este proyecto tuvo mucho éxito. Nosotros en las tardes nos juntamos con nuestros compañeros para ayudarles a explicarles de alguna manera distinta, que ellos aprendieran unos con otros, los alumnos que éramos como del mismo nivel, para poder poco a poco ir solventando esa crisis que había en el salón, de que a algunos les iba bien, a otros les iba mal, y pues esos que iban mal no queríamos que se quedaran atrás. Y fundamos este movimiento y fue muy exitoso, al grado que se empezó a replicar en muchas de las escuelas secundarias federales como la mía, que había en Chihuahua. Me acuerdo que nos invitaron de hecho a un congreso para explicar cómo funcionaba el proyecto, cuál era la logística, la dinámica de que los mismos estudiantes se podían organizar por sí mismos para poder llevar a cabo este programa en donde se podía beneficiar pues mucha gente, ¿no? Y ese, en ese momento, fue que fue uno de los primeros momentos en mi vida que dije: esto es como como lo mío, ¿no? O sea, es la manera en la que yo me siento feliz haciendo esto. No pagaban obviamente ni un centavo, pero yo decía: es que esto me hace vibrar, es como que por aquí va. Después de esto tuve otra experiencia, pasó pues bastante tiempo. Yo trabajé en algunos proyectos ahí de Casas de la Cultura o comunidades de aprendizaje ahí en mi ciudad. Pero luego ya hubo el momento en donde yo tuve que dejar mi ciudad para poderme ir a Guadalajara a estudiar la carrera. Y estudiando la carrera yo sentía que me hacía falta pues trabajar, ¿no? Digo, aparte que había como pues cierta necesidad de poder emplear el tiempo que tenía libre en otro tipo de actividades. Y dije, bueno, pues algo que yo, que me gustaba hacer, de donde yo era, y que aparte pues lo hacía más o menos bien, o al menos eso creía yo, pues es dar clases, ¿no? Me encanta dar clases. Me gusta estar frente a grupo, ver cómo los alumnos llegan creyendo que no saben hacer ciertas cosas y cómo salen agarrando confianza y diciendo: "Claro que podemos", y van descubriendo talentos. Y entonces fui a buscar trabajo aún con Aleph. Estuve en Sistema con Aleph, que es uno de los sistemas en donde yo he encontrado una gran cantidad de talento, alumnos que ahorita tengo trabajando en industria de software, generando proyectos de emprendimiento súper interesantes. Pues lo descubrí yo ahí. Duré trabajando en el CONALEP 9 años y aquí tuve una experiencia también que marcó mi vida como educador, porque en ese entonces recuerdo que se veía en un horizonte cómo las aplicaciones iban a dominar el mercado tecnológico en los próximos años. En esa ocasión pues apenas sonaba Android, apenas sonaba el iOS, no era algo común que la gente aprendiera a programar y desarrollar estas aplicaciones. Y yo daba la materia de programación en esa escuela. No teníamos computadoras de buena calidad, batallábamos mucho, teníamos una gran deficiencia de recursos, pero no de talento. Y en aquella ocasión dije: oye, necesito capacitar a mis estudiantes para que ellos puedan responder realmente a los desafíos que vienen. O sea, no los tengo que preparar ahorita para resolver los problemas que ya hay en la sociedad, necesito capacitarlos de alguna manera para hacerlos competitivos y que puedan reclamar un lugar en la economía creativa que viene, en este caso desarrollo de aplicaciones. Y una tarde se me ocurrió, este, hice, grabé un documental, un documental digo de muy baja calidad, no, utilizando mi celular, pero en donde yo retrataba cuál era la situación que vivíamos en México, estudiantes que tenían muchas ganas de aprender, que no teníamos los recursos necesarios, pero que había mucho talento. Y con ese documental lo subí a mis redes de LinkedIn, apenas empezaba LinkedIn en aquella ocasión, y pedía yo la ayuda de expertos en desarrollo de Android en aquella ocasión para que me ayudaran a mentorear a mis alumnos. Yo no sabía programación de Android, sabía las bases de programación, pero no desarrollar para crear aplicaciones. Y entonces recibí una gran respuesta para mi sorpresa, tuve Tuve más o menos como 25 aplicaciones de distintos países del mundo, pues, que querían ayudar, que querían contribuir sin ningún costo a poder mentorear a mis estudiantes y que pudieran lograr como este objetivo de desarrollar su primera aplicación en un mundo en donde se veía que era un potencial, pero no era lo común. Y a partir de eso, a mí me dio muchas lecciones, ¿no? Porque cuando yo platicaba con mis alumnos Este, surgían cosas muy interesantes, como por ejemplo que me decían: oye, es que los mentores que tú nos pusiste me están citando que me conecte a la 1 de la mañana y se me hace raro. Yo les decía a mis alumnos: piensen por qué pasa eso. Y empezaron a descubrir cosas tan simples, que tal vez para nosotros son muy simples, pero para ellos fueron grandes descubrimientos, que el mundo en Europa, que de allá eran estos 2 tutores que yo conseguí, pues funciona en otros horarios y hay otras culturas de trabajo. Empecé a descubrir que más allá de la parte técnica, que sí aprendieron a programar y que sí entregaron sus aplicaciones funcionando, porque bueno, de eso iba la materia, pero más allá de eso descubrieron y desarrollaron talentos y habilidades que les marcó de por vida en torno a entender que hay otra parte del mundo que funciona de otra manera y que ellos también podían aspirar hacia allá. Terminando este proyecto, más o menos como a los 3 años, yo recibí una llamada de uno de mis exalumnos que vivió esa experiencia y que me dijo: Gracias a ese proyecto que viví y que descubrí que hay otras posibilidades en el mundo, ahora trabajo en una industria de desarrollo de software y trabajo en Alemania. Y eso, este fue el punto de quiebre también de descubrir: Oye, lo que yo hacía y lo que yo impactaba con mis compañeros en la secundaria pues aquí hay un impacto mayor. Recibo alumnos que venían solamente por un título para poder tener acceso a mejores oportunidades de trabajo, pero resulta que el abrir esos horizontes les cambia la vida, no nada más a ellos, sino a sus familias. Y no nada más van y estudian la universidad, sino van y reclaman un lugar en la industria de desarrollo, en la industria creativa, pues que México tiene mucho talento pero que no necesariamente hay muchas oportunidades, o al menos en esa ocasión no había tantas. Y ahí fue el segundo descubrimiento, es decir, el impacto que tiene la innovación. Y aquí voy a empezar a introducir ya este tema, ¿no? El pensar las cosas de manera distinta, el hacernos preguntas, el retar el status quo, pues puede generar bastante impacto. Porque ya había estas dos historias que me daban como esa certeza. Después de esto llegué, después de 9 años del CONALEP, me gradué de mi carrera, estuve trabajando un tiempo en la industria. Pasaron muchas cosas que me da esto como para otra charla en otro momento, pero yo decidí salir de la industria y dedicarme completamente a la educación, obviamente con todo mi perfil de ingeniería y tecnología y maker y todo esto, pero orientado a la transformación educativa. Llegué a esta escuela, que aquí fue el tercer momento que me cambió y que me dio guía de que la innovación es la respuesta en el tema educativo. Llegué al Instituto Alpe San Javier, estuve trabajando ahí 8 años hasta hace 4 meses que dejé eso para dedicarme a este nuevo proyecto. Estas fotos me parecen muy significativas porque representan todo lo que fuimos a hacer en esta escuela. Esta foto que vemos a la izquierda, que dice "La rebelión de las princesas", fue una vez que organizamos el primer Hour of Code ahí en la escuela y que por primera vez acercamos a las niñas a un lenguaje de programación y a romper con ese estigma, con ese estereotipo de que las niñas que estábamos educando, que estábamos formando, solamente se deberían de dedicar a carreras que la sociedad imponía como carreras femeninas. Y empezamos a generar este movimiento de niñas en STEM, o en STEAM, me gusta más la parte de STEAM, para cerrar la brecha de género que existe y que es real, no nada más a nivel local sino a nivel mundial, y dar ese voto de confianza para que las niñas se volvieran mujeres que toman riesgos creativos y que no tienen que responder a una creencia de que la mujer tiene que ser perfecta, de que la mujer tiene que escoger ciertas carreras nada más, de que la mujer no puede tomar puestos de liderazgo. Entonces empezamos a romper con esas creencias formando a niñas y acercándolas a las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y arte. Y empezamos a ver resultados increíbles, ¿no? Pasamos de niñas que estaban involucradas en este tipo de proyectos o elegían este tipo de carreras en un 2%, y con todo este tipo de iniciativas, acercarles modelos role models, que pues que les dijeran, oye, sí se puede, yo soy mujer, estoy en la industria, estoy rompiéndola, estoy haciendo cosas increíbles, de llevarlas a proyectos de desarrollo de ciencia y tecnología, que los expusieran en conferencias internacionales, o traer comunidades para que realizaran pues labores de impacto social. A partir de este tipo de enfoque logramos aumentar del 2% a más del 50% de nuestras estudiantes que estaban persiguiendo una carrera en las áreas STEM o bien explorando proyectos, independientemente de lo que se iban a dedicar, porque teníamos algo muy en claro: no queríamos formar solo científicas e ingenieras. Sabíamos que el mundo que estamos viviendo, que ahorita vamos a platicar un poco más acerca de eso, necesitaba que nuestras estudiantes desarrollaran ese tipo de habilidades que dan las disciplinas STEM y que ellas tenían todo el talento y lo único que hacía falta era acercarles las posibilidades. Y aquí fue la tercera lección: la innovación o el llevar a retar el status quo y hacer las preguntas correctas puede generar un impacto a nivel mundial por temas de brecha de género, como tal, como lo explico en esta historia. Y por último, este fue, digamos, al menos el break, el rompimiento más reciente que tuve, porque en 2020 tuve la fortuna que alguien viera mi trabajo y me nominara a este que es conocido como el Nobel de Educación. En 2020 fui uno de los 50 finalistas que reconoce la Fundación Barclay junto con la UNESCO, y esto me cambió la vida, no, me cambió la vida porque me hizo entender que el compromiso que yo estaba teniendo con la educación, con la transformación educativa, y que esto a su vez podía transformar la sociedad desde lo que hacía en el aula, pues era de un gran impacto. Y bueno, lo que he estado haciendo a partir de esta fecha pues es justo esto: ver de qué manera lo que hacemos, o lo que hago en cada uno de los proyectos en los que estoy involucrado, puede generar estas estrategias, estas iniciativas de innovación que impacten la vida de millones de personas en el mundo, desde lo que pueden hacer mis estudiantes desde ya, sin esperar a que terminen una carrera o hagan una maestría. Es en el rango en el que ellos se mueven, en el que ellos se desenvuelven, desde lo que les apasiona y con los talentos y herramientas que hoy tienen, cómo pueden generar ese impacto para que la sociedad vaya transformándose y vayamos respondiendo a esos desafíos. Para poder generar todas estas estrategias de innovación que yo les conté en estos distintos momentos de mi vida, pues he llegado como a una conclusión de cómo me gusta a mí entender la innovación, y se los comparto ahora, ¿no? En estas letras: innovar para mí es el hacerse las preguntas correctas en el momento preciso y encontrar una respuesta que atienda de forma adecuada a una necesidad específica. Y entender la innovación desde esta perspectiva requiere también que conozcamos a profundidad el contexto que vamos a intervenir. Y los siguientes minutos de la charla me gustaría explicarles un poco, sobre todo para los maestros, los papás que nos están viendo, y obviamente los estudiantes, debemos entender que para poder generar innovación lo primero que hay que saber es en qué contexto vamos a construir esas estrategias de innovación, o qué es lo que queremos cambiar, o respondiendo a qué retos queremos hacer esa transformación. Y me gustaría platicarles 3 cosas que están sucediendo actualmente en el mundo, y que esto nos habla de una necesidad urgente de innovar, no nada más la escuela, sino también las empresas, los gobiernos, la manera en la que hacemos todo en la sociedad, porque esto que está sucediendo actualmente en el mundo Pues es un momento coyuntural en donde tenemos que tomar una decisión de estar en la zona de confort y esperar que la vida nos pase con todo lo que viene, o tomar acción y decir: yo no quiero que la vida me pase, yo quiero ser propositivo y adelantarme a esos desafíos y transformar esos desafíos en oportunidades de acción. El primero de ellos, de estos contextos, es la llegada del mundo VUCA y el mundo BANI. Esto es una actualización que acabo de hacer porque el mundo VUCA ya nos quedaba bastante corto. El mundo VUCA, cuando yo lo explicaba anteriormente, es un concepto que viene de otra área que no tiene que ver con la educación, pero que a raíz de todo lo que hemos vivido, pues ahora sí es muy pertinente que la educación tiene un papel elemental en preparar a los estudiantes y en la manera en la que los profesores tienen que responder y las familias tienen que responder ante este mundo que estamos viviendo, que está lleno de volatilidad, lleno de incertidumbre, que es un mundo complejo, no nada más en cuanto a los problemas que nos está tocando resolver como humanidad de cambio climático, escasez de recursos, pandemias y todo lo que venga, pero también de las herramientas y las habilidades que tenemos que desarrollar en lo individual y en lo colectivo para poder responder de una manera efectiva a esos desafíos. Es un mundo ambiguo también, en donde tenemos que ir dando pasos cortos para ir respondiendo de a poco a los desafíos que se nos presentan enfrente, y también en ocasiones echar la retirada, pensar las cosas bien y recomponer el camino. De esto justo habla este nuevo paradigma del mundo bunny, Un mundo inmerso en la fragilidad también, en donde las empresas son frágiles, los sistemas económicos son frágiles, los sistemas de gobierno, de política, la sociedad civil enfrenta una fragilidad enorme y tenemos que ser conscientes de ello. Un mundo de gran ansiedad en donde tenemos que ir dando respuesta todo el tiempo a desafíos que se nos van presentando en el camino. Un mundo también no lineal, No veíamos, por ejemplo, todo el tema de cambio climático nos habla de que tenemos que regresarnos, cuestionar lo que hicimos anteriormente para poder cambiar, reconfigurar y luego dar respuesta a este reto que tenemos. Por ejemplo, el cambio climático pues nos habla de un mundo no lineal. No es como que ya voy resolviendo, voy avanzando en el tiempo, ya nunca me regreso a replantear, pues que a lo mejor algo que hice en el pasado daba respuesta en ese momento, pero hoy es completamente diferente. Lo segundo, o el segundo componente de este contexto que estamos viviendo, es la llegada de la Cuarta Revolución Industrial. Para eso me gusta compartir este gráfico del Foro Económico Mundial que nos habla pues de cómo ha ido avanzando la tecnología, y obviamente con la tecnología pues se van dando cambios no nada más en la forma en la que producimos, sino en la manera en la que vivimos, cómo nos relacionamos, cómo compramos, cómo pues incluso conocemos personas, por ejemplo, o aprendemos. Teníamos a finales del siglo XVIII la llegada de la Primera Revolución Industrial, que se caracterizó a nivel tecnológico por el surgimiento de la máquina de vapor y la manufactura mecánica. Y así fuimos avanzando Después la Revolución 2.0, con la llegada de la electricidad, la producción en masa, la división del trabajo. Luego la Tercera Revolución, con la llegada de la computación, la automatización de la manufactura. Y hoy estamos entrando, bueno, ya entramos, pues estamos inmersos tal cual en una Cuarta Revolución Industrial, que implica sistemas ciberfísicos, internet de las cosas, inteligencia artificial, y una etapa en donde, si la analizamos bien, las fronteras entre la vida virtual y la vida presencial o real es cada vez más difusa. Pero no nada más ha ido avanzando esto en cuestión tecnológica o en cuestión de cómo producimos, sino también el talento que se requiere para cada una de esas etapas de la humanidad, pues ha sido muy distinto. Mientras que en la Primera Revolución Industrial, como lo vemos aquí, Era importante el trabajo físico, la ingeniería básica, el aprendizaje de una sola habilidad. Vamos avanzando en complejidad. Al día de hoy necesitamos desarrollar no nada más habilidades tecnológicas, no nada más habilidades que tienen que ver con esto que se denomina como las hard skills, o aprender a programar, desarrollar algún algoritmo, entender de ciencia de datos, Sí, eso es importante, pero es todavía más importante nuestra capacidad como agilidad del aprendizaje, esta capacidad para poder aprender nuevas cosas, reaprender o desaprender cosas que ya no son actuales. Pero también estas habilidades denominadas blandas, que pues de blandas no tienen nada, me gusta más el concepto de power skills, que tienen que ver con la empatía, la resiliencia, el trabajo colaborativo, la creatividad, la innovación. Así como vemos cómo avanza la tecnología y los procesos de producción, la manera en la que hacemos nuestro quehacer como humanidad, pues también el talento que se requiere es completamente distinto. Y el tercer contexto que me gustaría compartir con ustedes en esta charla es el surgimiento de las tecnologías emergentes, la manera en la que están llegando a generar disrupción no nada más en la industria, en la manera en la que se produce o en la manera en la que se vende, sino también cómo genera disrupción en la escuela, en la manera en la que aprendemos, la manera en la que enseñamos. Pues la llegada de las tecnologías emergentes ha provocado esto. Hablamos de mundos en donde será cada vez más común convivir con robots autónomos, en donde cada vez serán más comunes las transferencias o las transacciones hechas en el blockchain, algoritmos de inteligencia artificial que, si bien es cierto, vienen a ayudar al ser humano y a potenciar sus capacidades, también generará una crisis enorme de desempleo si es que no nos adelantamos, tomamos este desafío y empezamos a desarrollar las habilidades que las personas van a requerir para convivir con estas tecnologías. Tenemos el Internet de las Cosas, cuestiones de ciberseguridad, la computación en la nube, la computación cuántica, un montón de tecnologías que están surgiendo y que no nada más están surgiendo a nivel experimental, sino que ya están generando cambios significativos en la manera en la que hacemos las cosas los seres humanos. Entender el traslape de estos 3 contextos del mundo VUCA, el mundo BANI, las tecnologías emergentes y la cuarta revolución industrial Pues una sociedad pesimista podría decir: oye, es el tamaño de desafíos que estamos viviendo, nunca lo habíamos enfrentado antes. Es cierto, pero la capacidad que tenemos como seres humanos, las habilidades, las herramientas tecnológicas que tenemos ahora, tampoco nunca las habíamos tenido. Aquí es una decisión que nosotros habremos de tomar entre ser como el pesimismo tecnológico de decir estos desafíos son enormes y no vamos a poder como humanidad y vamos a entrar en una crisis, o bien ver esto como una oportunidad, para tomar estos desafíos como una oportunidad y crecer como sociedad, crecer como humanidad y poder lograr esas metas que tenemos. Y para responder a estos desafíos, lo primero que considero que nos tendríamos que estar preguntando es: ¿qué tipo de escuela necesitamos? Porque estos desafíos de los que estamos hablando y estos contextos de los que platicamos anteriormente, pues no tienen nada que ver con lo que veníamos haciendo hasta ahora. Por lo tanto, si estos desafíos son tan distintos, si este contexto que estamos viviendo es tan diferente y tan retador, pues no esperamos que la escuela como la conocíamos anteriormente dé respuesta a esos desafíos. No, no, no pasará. Entonces, de aquí la importancia de hacernos esta pregunta: ¿qué tipo de escuela necesitamos para dar una respuesta efectiva a esos desafíos que enfrentaremos? Y aquí me gustaría traer a colación este gráfico que se generó a finales del 2020. Tuve la fortuna de que me invitaran ahí la Comisión Internacional de Futuros de Educación de la UNESCO a participar en un panel en donde habíamos más o menos como unas 10 personas de todo el mundo. A discutir cómo vemos el futuro de la escuela para el 2050. Era como muy, muy claro el año porque esto estaba relacionado con el reporte que recién salió a finales del año pasado de la UNESCO sobre futuros de educación. Y surgían varias cosas muy interesantes que nos dan pista de más o menos cómo debería estar configurada la escuela para el 2050, que respondiera a esos desafíos de los que hablábamos anteriormente. Y vean, aquí hay algunas cosas interesantes. Primero, la necesidad de una educación personalizada. No es como que un traje que a todo mundo le quede por igual, sino más bien generar trajes a la medida tomando en cuenta estilos de aprendizaje, distintas habilidades y distintos intereses también de los estudiantes y de los profesores, ¿no? Habilidades de los profesores distintas en cuestiones tecnológicas, metodológicas, pedagógicas, etcétera. Hablamos también la necesidad de incluir en el currículum, de repensar el currículum, pues con temas de actualidad, con temas que tengan que ver con estos desafíos, y agregar un componente muy importante que creo que la pandemia nos dejó de manifiesto que era una necesidad urgente sobre el desarrollo de las habilidades socioemocionales, o de esto que me gusta más llamarlo a mí ahorita que estoy como muy metido en esto por un proyecto de investigación que estoy trabajando ahora, el desarrollo del carácter para formar seres humanos que puedan florecer en una sociedad, pues, que les permita desarrollar esos talentos, descubrirlos y ponerlos al servicio de la sociedad. Hablábamos también de la necesidad de formar ciudadanos activos, de formar ciudadanos con propósito, el trabajo por proyectos, hacer relaciones estratégicas con las comunidades, con las empresas, la industria, el gobierno, para que la ciudad se vuelva en sí misma un laboratorio de aplicación del conocimiento y que a su vez puedan ir desarrollando esas habilidades que se necesitan. El generar clases catedráticas encerrados en un espacio de cuatro paredes no va a desarrollar las habilidades definitivamente que se necesitan para este mundo que estamos viviendo, y más aún lo que vamos a experimentar en los siguientes años. Y aquí viene un tema, ¿no? Oye, esta escuela de la que hablas, que se necesita para el 2050, que va a resolver toda esa problemática de la que estamos hablando, pues requiere de una innovación disruptiva, de pensar de manera completamente distinta, diferente, la forma en lo que lo veníamos haciendo. Y aquí me gustaría incluir estos dos conceptos que me parecen clave para entender cómo se puede hacer innovación educativa. La innovación se puede entender desde dos aristas, ¿no? La primera es una innovación disruptiva, estas propuestas que generan un cambio radical y que dicen: sabes que todo lo que veníamos haciendo ya no tiene cabida en este mundo y necesitamos cambiar todo, desde el rol de los docentes, desde en dónde aprendemos, cómo lo aprendemos, cuál es el papel de las familias, cuáles herramientas hay que traer. Una innovación disruptiva completamente. Y por otro lado tenemos innovación incremental, en donde dices: oye, ¿sabes qué? Sí se necesita innovación, pero yo no la puedo hacer de la noche a la mañana, tiene que llevar un proceso. Y entonces vamos haciendo pequeños cambios que nos van dando esto que llamamos como small wins o pequeñas victorias, que nos dan certeza y pasos seguros de que ese es el camino. Y bueno, aquí ojalá que hubiera un montón de organizaciones como esta comunidad de aprendizaje para la que estamos charlando el día de hoy, como LIX, que dice, sabes qué, lo replanteamos todo y empecemos con una propuesta completamente original que realmente dé respuesta a estos desafíos. Sin embargo, la gran cantidad de organizaciones, la gran cantidad de escuelas, pues no tiene esa posibilidad ni tampoco está dispuesta a asumir ese tipo de riesgo. Y por eso me gustaría dar como una técnica de cómo se pueden ir dando esos pasos, pero sin quedarse pasmado y sin quedarse cruzado de brazos en una zona de confort que nos va a comer este tipo de desafíos. Y para eso me gustaría compartirles esto que se llama el hacking educativo. Este concepto lo aprendí hace un par de años, estaba de hecho justo la pandemia en su apogeo y tomé un curso que ha sido uno de los mejores que he tomado, yo creo, en toda mi vida en la que me dedico a la educación. Un curso con IDEO, en donde decía la necesidad de generar estas comunidades educativas equitativas, ¿no? En donde la equidad se plantee como esta posibilidad de generar un terreno parejo para todo mundo, que tengan las oportunidades para poder ir desarrollando estos talentos, para poder ir creciendo, conociéndose como personas, evolucionando, etcétera. Me encantó ese curso y una de las partes que más me gustó era este concepto de hacking educativo. Y lo entendemos así: nosotros necesitamos empezar a hacer pequeños hackings, pequeños, pequeños hacks, perdón, pequeños cambios, maneras de retar las formas en las que estamos haciendo las cosas para ir vislumbrando cambios que apunten a esa escuela que queremos para el 2050. Y me gusta esto conjuntarlo con esta herramienta de Simon Sinek que se llama el círculo dorado. En donde nos dice hay 3 cosas importantes que tenemos que entender. Uno es: ¿para qué hacemos las cosas? ¿Cuál es tu porqué? ¿Cuál es tu motivación? El 2 es: ¿cómo lo haces? Y el tercero es: ¿qué haces? Normalmente las escuelas, las instituciones educativas, los maestros, la gente que estamos metidos en estos temas de educación, siempre estamos muy preocupados con el qué. ¿Qué vamos a enseñar? ¿Qué vamos a evaluar? ¿Qué herramientas voy a utilizar? Cuando lo más importante, o al menos lo que tenemos que plantearnos cuando queremos empezar a generar una estrategia de innovación, es preguntar el para qué estamos haciendo esto. Y el para qué, aquí hay dos preguntas que nos pueden guiar en el para qué, y a partir de ahí empezar a generar ciertos cambios o ciertas transformaciones. Nos preguntamos qué tipo de estudiantes queremos formar, cuál es el perfil de estudiante que quiero graduar una vez que pase por todos los años que yo los voy a tener aquí. Quiero estudiantes que memoricen información y que sean capaces de resolver una prueba estandarizada, o quiero estudiantes que desarrollen habilidades, que sean capaces de aprender por su cuenta, que sean capaces de responder a estas necesidades, por ejemplo, de reskilling y upskilling, que ahorita es una realidad en los trabajos, que sean capaces de desarrollar estrategias interesantes para resolver el cambio climático en lo local. Ni siquiera tenemos que pensar en lo global, no, o sea, actuar en lo local para impactar en lo global. Es el tipo de estudiantes que queremos formar. Bueno, a partir de entender eso, pues tendríamos que analizar nuestro cómo y nuestro qué. Otra pregunta: ¿qué tipo de maestros podrán formar a estos estudiantes? El maestro que viene y da una cátedra y que aplica una evaluación estandarizada y que les dice a los alumnos para la siguiente semana tienes que grabarte esto de memoria porque va a venir en el examen, o el maestro que funciona más como un mentor, como un guía que ayuda a los estudiantes a ir descubriendo sus talentos, que los acerca con expertos para que aprendan de distintas disciplinas, que puedan integrar conocimiento y ponerlo en práctica para desarrollar soluciones interesantes. Entonces, el primer hacking empieza aquí: ¿para qué estamos haciendo lo que hacemos? Y a partir de ahí generar estrategias de innovación interesantes que den respuesta a esto. El segundo hacking que podemos hacer es en el cómo, y aquí las preguntas guía podrían ser: ¿qué metodologías usamos? Si yo quiero, de nuevo, estoy preparando un alumno para que desarrolle habilidades, para que aprenda a aplicar el conocimiento, que resuelva desafíos, pues entonces las metodologías que yo tendría que usar tendrían que ver con resolución de problemas, con aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje basado en desafíos, con gamificación, con la pedagogía del juego, por ejemplo. ¿Cómo involucramos a las familias? ¿Cuál va a ser el papel que la familia va a jugar en esta nueva forma de pensar la educación? Porque si algo nos dejó claro la pandemia es que el trabajo de educación y de formación de estas futuras generaciones No es responsabilidad exclusiva de la escuela. Tenemos que vernos como una comunidad de aprendizaje en donde la familia tiene un papel fundamental en el desarrollo de talento de sus hijos, en generar esas oportunidades para que el talento pueda, pueda irse dando, pueda irse conociendo primero y después tener la oportunidad de aplicarlo. ¿Cómo formamos a los docentes? ¿Cómo tendríamos que cambiar o hacer ese hack en la manera en la que preparamos a nuestros maestros para que desarrollen esas habilidades docentes que se requieren en el siglo XXI? ¿Cómo rediseñamos los espacios? ¿Cómo evaluamos? Y el tercer hacking viene en el qué, que les digo, normalmente siempre es al revés, ¿no? Me pregunto: ¿qué vamos a enseñar? ¿Qué herramientas necesitamos? ¿Cuál es la plataforma que vamos a utilizar este año? ¿Usamos iPads o usamos Chromebooks? Todo tiene que empezar del por qué hacemos esto. Y a partir de ahí vamos desdoblando para poder generar estrategias de innovación que realmente resuelvan una necesidad. Y aquí en el qué nos preguntamos cosas como: ¿qué enseñamos? Que tiene que ver con la reinvención del currículum. O nos preguntamos: ¿con qué herramientas? ¿Cuáles son esas herramientas adecuadas para garantizar metodologías, para garantizar que esas metodologías formen a esos estudiantes que necesita el mundo, que necesita la sociedad? Entonces, bueno, aquí hablamos de hacking educativo y aquí pues hay miles de cosas, ¿no? O sea, metemos Steam, metemos esta tecnología, metemos esta herramienta, contratamos este curso de capacitación para los docentes, conectamos con comunidades educativas de otras partes del mundo para que desarrollen conciencia global. El qué y el cómo, aquí es donde empieza a pensarse la innovación. Para responder a un para qué. Y bueno, como les comentaba, lo más importante de esto es concentrarnos en el para qué. Y ya yendo rumbo al cierre de esta charla, me gustaría compartir con ustedes que creo que es muy importante replantear el propósito de la escuela antes de generar innovación. Para eso me gustan mucho estos 5 principios rectores para la educación del futuro que dicta Peter Diamantis en una de sus conferencias. Peter Diamantis es uno de los grandes pensadores que hay en el mundo moderno, es el fundador de la Singularity University, del XPRIZE, y bueno, ha hecho un montón de cosas. Y él comentaba que cuando él buscaba una escuela para sus hijos, esa escuela debería de tener 5 características. La primera de ellas es que la escuela debería ser este espacio que ayude a los estudiantes a encontrar su pasión, porque creo que a la sociedad le hace mucha falta eso: generar espacios, generar oportunidades para que la gente descubra su pasión y después para que esa pasión la pueda aplicar ya en la vida productiva, en la vida de generar proyectos, de generar iniciativas, de trabajar en comunidad o en trabajar en el sector productivo. En segundo lugar, la escuela debería ser este lugar muy preocupado por detonar la curiosidad en los estudiantes, porque estamos viviendo en un mundo tan complejo que la manera de ir generando propuestas de innovación que resuelvan esas problemáticas es a partir de una mentalidad curiosa, decir: oye, ¿qué pasaría si hacemos esto? O: ¿de qué manera podemos resolver esta problemática que nos está causando pues tanto daño como sociedad? Hay un vídeo que me encanta de una entrevista que le hacen al creador del cubo Rubik, porque este, Ernő Rubik, dice: el cubo Rubik está ahí como una pregunta lista para ser respondida por cualquier persona, y las personas la pueden responder desde cualquier óptica, desde cualquier forma. Y el sistema educativo debería hacer eso. Sin embargo, el sistema educativo tradicional está tan enfocado en dar respuestas y tan enfocado en que se memoricen las cosas, respuestas de nuevo, que en hacer las preguntas idóneas para que se genere justo esta curiosidad que después en algún momento pues va a detonar soluciones innovadoras para resolver las problemáticas que estamos teniendo como sociedad. En tercer lugar, deberíamos dar espacio a la imaginación. La imaginación es esta semilla que nos permite primero crear y después innovar. Es decir, la imaginación es la semilla de la creatividad y la creatividad es la semilla de la innovación, para que esas ideas que se generan puedan pues terminar en algo práctico que beneficia a la sociedad y que genere valor a las personas. Después, este tema que digo está como muy visto y que todo el mundo habla del pensamiento crítico Sin embargo, lo que vemos hoy en día en las escuelas es que no hay espacio para que los alumnos piensen. Hay un libro que me encanta de Adam Grant que se llama Think Again, o pensar nuevamente, en donde nos invita a que la sociedad se tiene que volver a plantear este papel de pensar nuevamente. No nada más ir como hámster en la ruedita o como conejo persiguiendo la zanahoria, sino tomar el tiempo para pensar. Y el pensamiento crítico pues es fundamental ahí, en una época llena de fake news, llena de información por todos lados. Algo que necesitamos enseñar a nuestros estudiantes, o que las escuelas deberían garantizar, es esa oportunidad para que el pensamiento crítico se pueda desarrollar, ¿no? Que los alumnos tengan la oportunidad de leer, de investigar, de contrastar ideas, de conocer expertos, para poder ir desarrollando ese pensamiento crítico, que no es algo que ya traigamos, es algo que se tiene que desarrollar y por lo tanto tiene que tener oportunidades en la escuela para poder hacerlo. Y por último, este que me parece que es fundamental y que está completamente relacionado a lo que hablábamos anteriormente de la formación de carácter. Vivimos en una época de inmediatez, Nuestros niños, nuestros adolescentes, los jóvenes, nosotros mismos estamos acostumbrados a resultados inmediatos por toda la influencia de las redes sociales, por la manera en la que compramos ahora, que abrimos una aplicación, encargamos algo y en 10 minutos nos garantizan que va a estar aquí en la puerta de la casa. Necesitamos entender que el mundo no siempre es así y para eso desarrollar en nuestros estudiantes, y la escuela es responsable de eso, junto con las familias y con la sociedad, de desarrollar la capacidad de persistencia y perseverancia, aprender a convivir con el error, saber que fallar no es malo, es una manera más de aprender. Y en las sociedades, sobre todo en América Latina, el error está estigmatizado. Fallas y entonces es una etiqueta de: ah, se equivocó, le salió mal, es un niño de 6 o es un niño de 5. Necesitamos empezar a romper esas barreras. Por último, me gustaría concluir con una serie de ideas, porque el objetivo de esta plática, como les comentaba al inicio, es sembrarles una semillita para dejarlos pensando. Ya entendimos y ya vimos pues de dónde viene todo esto, la necesidad de innovar, las problemáticas que estamos teniendo, los contextos, la mira hacia el 2050. Y algo que creo que es una lectura obligada para todos los que nos dedicamos a educación en esta época es el reporte reciente de la UNESCO sobre futuros de la educación, que lanzaron por ahí de noviembre del año pasado, y justo hace un par de semanas salió ya la versión en español. Y este, este paper, este reporte, me llama la atención dos cosas cuando lo leí por primera vez. La primera es que durante todo el reporte habla de un nosotros para resolver las problemáticas que tenemos como humanidad, como sociedad. Y creo que es clave, porque si nosotros no pensamos en lo colectivo y seguimos actuando desde lo individual, podríamos pensar en el acabose de la sociedad. El tamaño de problemas que estamos teniendo y de desafíos que ya platicábamos anteriormente La única manera de poder resolverlos es con esto que se menciona en este libro de la Harvard Business Review que se llama Collective Genius, en la genialidad colectiva. Uno puede ver estos problemas como una bola de nieve, sin embargo, cuando agrupamos la genialidad colectiva, la genialidad de cada uno, y lo sumamos para ir resolviendo de una manera colaborativa estos desafíos, las cosas pueden cambiar y podemos hablar de una reinvención, no nada más educativa, sino a nivel social. Y la otra cosa que me llamó mucho la atención son estas 3 primeras preguntas que lanza el reporte al inicio, que es: ¿qué deberíamos dejar de hacer? ¿Qué deberíamos mantener? Y ¿qué deberíamos reinventar e innovar cuando hablamos de educación? La pandemia creo que nos generó un alto en el camino y nos permitió plantearnos preguntas de este tipo. Con todo esto que aprendimos de la pandemia, deberíamos de empezar a preguntarnos: oye, ¿qué de lo que veníamos haciendo antes deberíamos ya dejar de hacer? Cosas que no tienen sentido, porque en el mundo en el que logramos mantener vivo el sistema educativo, a pesar de todas las carencias y todas las dificultades, y de que de la noche a la mañana tuvimos que reinventarnos para salir con aulas virtuales, para aprender herramientas tecnológicas completamente nuevas. Pues hay muchas cosas que nos debió haber dado lección, que ya no deberíamos de estar haciendo, y que sin embargo estamos viendo que ahora que estamos regresando poco a poco a esta nueva normalidad o esta nueva forma de interpretar la vida, pues esas prácticas que ya habíamos dejado en el pasado las queremos traer de nuevo, de vuelta. Por otro lado, ¿qué cosas deberíamos mantener? ¿Qué cosas aprendimos en este tiempo de pandemia, este problema que enfrentamos como humanidad, que fueron buenas lecciones, buenas prácticas que deberíamos traer? La manera de replantear la evaluación, la manera en que seleccionamos el currículum de manera estratégica para cubrir lo que era realmente importante. O el vínculo que se generó con las familias en este tiempo, que no se debería perder, que debería de seguir independientemente que en algún momento podamos regresar completamente a presencial, por ejemplo. Y qué cosas deberíamos reinventar e innovar de manera definitiva. Tenemos que replantear completamente de manera definitiva porque ya no resuelven. Estos desafíos. Y bueno, para cerrar, me gustaría dejarlos con esta pregunta: ¿cuál es el papel en todo esto que hemos hablado durante estos casi 50 minutos? ¿Cuál es el papel que me toca a mí jugar en esto y de qué forma lo voy a hacer? Porque todos los que estamos involucrados en estos temas de innovación educativa, los principales actores que son los alumnos, los profesores, los directivos, las familias, la sociedad, tenemos un papel que nos toca jugar aquí. La escuela ya no es, o el proceso educativo, el proceso de aprendizaje, no es algo que solamente toque al alumno y al maestro. Todo mundo tenemos que tomar un papel en esto y elegir de qué manera lo vamos a jugar para poder Generar todas estas estrategias de innovación que de nuevo respondan a esas necesidades que vamos a tener como sociedad. Y que regresemos a este concepto de inicio de innovación: hacernos las preguntas correctas en el momento preciso para poder generar soluciones que resuelvan una necesidad que estamos teniendo todos como humanidad en este planeta común. Que nos ha tocado habitar. Muchísimas gracias por su atención. Muchas gracias por estar aquí, por dedicar el tiempo a conversar, a tener este tipo de charlas y poder repensar juntos los cambios que se necesitan a nivel educativo para que a su vez puedan redundar en una transformación, en un cambio social. Les comparto aquí mis datos por si quieren seguir. Últimamente he estado medio alejado de de las redes, porque hay un montón de proyectos que traemos. Normalmente publico mucho en Twitter, comparto cosas que estoy haciendo, cosas que están sucediendo en el mundo que nos pueden ayudar a inspirarnos y a generar este cambio educativo que urge a la sociedad. Y también les comparto mi correo por si quieren en algún momento pues continuar la conversación y generar algún proyecto ahí, algo que podamos ayudar o que ustedes me puedan ayudar a mí también a ir descubriendo cosas nuevas en este mundo tan fascinante de la innovación educativa. Marcos, muchísimas gracias por el espacio. No sé si tengamos tiempo ahí para algunas preguntas que a lo mejor pudiera haber.
Sí, todavía traemos tiempo. Oye, Gus, Gus querido, nos tocas el corazón. Definitivamente todos los que estamos apasionados y metidos en esta situación lo vemos con un horizonte de perspectiva de futuro, de presente, de iniciación, de arranque. Y creo que estas charlas, ahorita te voy a ir poniendo los comentarios que nos están diciendo muchas de nuestras mamás, algunas mentoras que también están con nosotros, que se asocian, efectivamente se asocian en la comunidad. No es el papel ya nada más del mentor o del profesor que imparte la clase, o el receptor del niño que está solamente generando ese andamiaje de aprendizaje, sino de la comunidad como tal. El niño llega con una iniciativa porque tuvo un aprendizaje muy significativo en la escuela, pero llega a la casa y le dicen: sí, sí, sí, pero siéntate a comer. Entonces, esa parte del diálogo donde debe de haber una continuidad, donde se involucre la familia, donde el contexto en el que se están desarrollando y se están ejerciendo estos cambios, pues tiene que estar también implícito en esta correlación de aprendizaje. El aprendizaje no solamente se da al interior de las aulas, se da también al exterior de las aulas. Algo importantísimo que también comenta, así que lo platicamos de esta manera, de la posibilidad de humanizar la tecnología, que no la tecnología se apropie de nosotros como humanos, sino que nosotros como humanos seamos partícipes de este cambio tecnológico. No, Gus, pues, ay, mira, mil, mil felicitaciones. Mamás, ahí está la mamá, una familia completa de Chihuahua que le manda saludos a la plebe. Pues muy felices, muy felices de tenerte. Es nuestra última sesión, Gus, de de Innovations se llevaban cada jueves, teníamos invitados y bueno, nos sentimos tan contentos de que hoy nos hicieras el favor de estar un ratito aquí con nosotros. Por ahí te estoy poniendo todos los agradecimientos, las felicitaciones, una plática inspiradora. Y bueno, ¿tienes 2 minutitos que nos regales para platicar de tu libro de Latinoamérica?
Claro, claro que sí, no, estoy muy emocionado porque Se ha hecho un esfuerzo importante. Tengo años, yo creo que uno de mis sueños, cuando desde que era chico estaba ahí en la primaria, yo creo soñaba con dos cosas muy importantes para mí. Uno era en algún momento tener la oportunidad de andar por el mundo impartiendo conferencias y compartiendo lo que hacía y lo que me apasiona. Y creo que bueno, de alguna manera he tenido A raíz del Global Teacher Prize tuve como que se me abrió todavía más esta posibilidad. Nos aventamos en 2020, a raíz de la nominación, en un año nos aventamos alrededor de 80 conferencias en distintos países del mundo con muchísima gente interesada en lo que está sucediendo en México, porque eso no es algo que haga yo, no sé, es algo que estamos haciendo miles de docentes en este país, no está involucrado millones de personas y Y es interesante que se sepa esto. Y la otra era el sueño de tener un libro. Este, bueno, la verdad es que siempre andamos con mil prisas y no había tenido oportunidad como de sentarme a escribir y todo. Es algo que tengo ahí pendiente, pero gracias a la Fundación Barki, que son los que organizan este conocido como el Nobel de Educación, el Global Teacher Prize a nivel mundial, han recolectado las 50 historias de los docentes Así se llama el libro, ¿no? 50 Docentes que Están Transformando Latinoamérica. Es la historia de los 50 maestros que hemos sido nominados en algún momento a este premio y que estamos distribuidos y generando innovación y generando ruido en América Latina. Este lanzamiento lo pueden buscar ahí en la página de Facebook de la Fundación Barki. Así pongan Fundación Barki. Y se va a realizar el 22 de junio, me parece. No recuerdo en este minuto la hora, pero se va a transmitir en vivo. Vamos a estar ahí pues los 50 maestros que nos hicieron el honor ahí de poner nuestra historia para que la gente nos conozca, lo que hacemos y lo que nos apasiona para poder estar generando estos procesos de innovación educativa. Y pues me dará mucho gusto, ¿no?, que se puedan sumar, que puedan entrar en contacto con esta gente que es gente increíble. Es muy inspirador el formar parte de esta comunidad de maestros que, que si algo caracteriza a todos los maestros, uno es la pasión por lo que hacen y dos es la creencia de que aquí es donde se tienen que sembrar la semilla para poder hacer esa transformación en la sociedad. Entonces, bueno, invitadísimos ahí para cuando sea este lanzamiento. Lo saca Editorial Santillana. Entonces tengo entendido que también lo van a poder encontrar pronto en librerías para que lo compren y conozcan la historia de los profesores.
Y ya te vienes a la firma, al autógrafo de los libros por acá.
Con gusto.
Híjole, qué gusto, qué gusto, de verdad un placer, gusto de tenerte por acá. Ven a ver, o está por allá Taro, Dani, Guille, hay un montón de personas que nos están haciendo favor de acompañarnos y muchas de nuestras mamis, repito, alumnos también está mentoras, aquí les llamamos mentores y mentoras a los profesores. Así que bueno, pues los dejamos. Tocaste algunos temas en los cuales ya estamos trabajando, como el Círculo Dorado, donde ya trabajamos algunas metodologías que ya estamos implementando dentro del colegio, pero siempre nos dejas una tarea que es inspirarnos un poquito, cada un poquito, y cada día más. Aunque estamos haciendo el cierre, creo que es algo, algo interesante el poder escuchar a alguien que nos refresque la razón y el entendimiento de por qué estamos haciendo aquí y cómo lo podemos estar haciendo. Gustavo, nuevamente a vos de todo el Ix, que estamos la verdad padre porque están comentando, están diciendo algunos, este, algunas opiniones muy interesantes de la familia Ix que se encuentra también aquí con nosotros. Muchas gracias por tu tiempo, queríamos invitar desde hace mucho tiempo, pero bueno, como dices, la agenda no se daba. Qué mejor cierre que estar contigo el día de hoy. Bueno, a toda la comunidad de LICS, muchas gracias por estar con nosotros. Gus, nuevamente un abrazo fraterno, ya que estás acá en Chilanga Banda, te agradecemos mucho. Y bueno, nos vemos para el próximo ciclo escolar con nuevamente Innovation, todos los jueves a las 7 de la noche. Abrazo fraterno, ya sabes que esta es tu casa, Gus.
Muchas gracias, gracias a todos. Buena tarde.
Buena tarde.
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