Las emociones de tu familia 🚀

In the closing segment of the LICS family webinar, Adolfo Ferrer Jaime thanks participants for their commitment and reinforces the central message that physical and emotional closeness is essential from cradle to grave, underpinning both learning and well‑being. He explains why keeping cameras on during sessions fosters deeper emotional connections and announces a family‑level reflection assignment that must culminate in a concrete action plan to restore emotional security. The host outlines upcoming program changes, notably a major overhaul of the English curriculum beginning 2 February, the introduction of new mentors who will embed the “mindset LEAKS” approach into their classes, and the continued emphasis on preparing Tinkers and Wayaks for change. Operational details are provided: recordings of the school‑year launch are available on Facebook and YouTube, a forthcoming communication will guide families through the English transition, and Sherpa Silvia Vega will share a brief reflection. The segment ends with gratitude, encouragement for families to enjoy the weekend together, and a reminder that the reflection activity should strengthen teamwork and resilience.
Chapters
Feel the rush way up here. We're walking the wire, low. We're walking the wire, low. We've got to be higher up. We're walking the wire, wire, wire. There's times we had to just walk away, and there's tears we cry, but those tears will fade. It's a price to pay when it comes to love, and we take what comes, take what comes. Feel the wind in your hair, feel the rush way up here. We're walking the wire, love We're walking wider. No, we're going to be higher. Oh, we're walking wider, wider, wider. So look out there below. Look out there below. Look out there below.
Walking wider.
Why, why? I take you in when thunder roars, and I hold you close. I stay the course. I promise you from up above, Debbie, take what comes, take what goes. Love. We're walking the wire.
Love.
We're walking the wire. Love. We're trying to be higher. We're walking the wire, wire, wire.
That's the word we want to hear. Stage 1 propulsion is nominal.
¡Hola familias LICS! ¿Cómo están? Me da muchísimo gusto saludarlos a todos. Es un gusto estar aquí el día de hoy con ustedes para compartir la importancia de restablecer la seguridad emocional en tiempos de pandemia. Y hoy estoy muy contento de presentarles a la maestra Gabriela Fernández Baca, quien nos estará compartiendo esta presentación que básicamente tiene como objetivo conocer desde la neurociencia el impacto de la pandemia en el desarrollo social y emocional de los adolescentes, de los adultos, de las niñas y de los niños, y cómo este impacto ha provocado una pérdida de seguridad emocional en los seres humanos. Hoy más que nunca es importante que los adultos se encuentren sensibles y conscientes de que el vínculo con las niñas, niños y adolescentes es muy importante para acompañarlos a transitar por esta experiencia de estrés. Se revisará la importancia del vínculo y de la conexión emocional así como herramientas básicas para fortalecer el vínculo. Es de suma importancia que para lograr el vínculo los adultos puedan trabajar con su propia regulación emocional. Y esta plática tendrá una duración de 1 hora y 30 minutos, más preguntas y respuestas. En los primeros 20 minutos nos vamos a enfocar a dirigir esta presentación a nuestros tinkers, a nuestros Wayaks y a los padres de familia. Y la siguiente hora estará dirigida a los padres de la padres de familia. Y bueno, después de estos 20 minutos los tinkers y wayaks también están invitados a que se queden. Sin embargo, no es obligatorio que estén los tinkers y wayaks después de estos 20 minutos. Va a estar enfocado más a ustedes, padres de familia, ya que para nosotros es muy importante el desarrollar pues esta seguridad emocional en todos nosotros. Como bien sabemos, estamos viviendo muchísimos cambios. Para nosotros también es importante comunicarles que en LICS es importante también estar mejorando las diferentes estrategias pedagógicas, diferentes estrategias educativas. Y hay momentos donde, como en la vida, tenemos que vivir ciertos cambios. Y para nosotros es muy importante que hagamos ese equipo para que estos cambios que estemos, que estamos viviendo, podamos sobrellevarlos de la mejor manera posible y hagamos el mejor equipo para tener éxito, vale. Y bueno, estoy muy contento de estar aquí. Muchas gracias a todos los que nos están acompañando el día de hoy, gracias a todos por su puntualidad. Y bueno, para iniciar voy a darle la palabra a Nath Aldana, que es nuestra Share Student Success de sexto de primaria a preparatoria, quien nos dará la presentación de Gaby Fernández. Hola, Nath, ¿cómo estás?
Hola, Adolfo, muy bien, gracias. Feliz de estar aquí en esta plática para las familias LICS. Bienvenidos a todos y a todas. Es un gusto para mí poderles presentar a Gaby Fernández, que es de verdad una buena sa-sa-sa-sa-sa en todo lo que hace. Tengo el gusto de conocerla ya hace un tiempito y todo lo que he hecho con ella nada más me ha ayudado y me ha iluminado mucho en este camino de cómo crear un vínculo asertivo, seguro, entre los seres que amamos. Y sobre todo pues ahora con este tema de la pandemia, de las emociones, todo lo que hemos estado viviendo, de verdad que nos hacen muchísima falta. No quiero profundizar mucho en el currículum para que no se nos vaya el tiempo, pero bueno, les quiero decir que están frente a una experta en este tema del vínculo, de las emociones. Y queridas familias, les quiero avisar, como bien saben, esta plática es un tema obligatorio, no por tema autoritario, sino porque para nosotros es súper importante que puedan tener nuevas herramientas. Y entendemos que toda esta pandemia, estos cambios que hemos estado viviendo, pues nos han impactado de muchas formas, algunos no tan mal, a otros medio mal. Entonces es importante que hagamos una reflexión, que paremos, y justamente por eso lo hacemos obligatorio, para que todos podamos tener nuevas herramientas para que todos podamos encontrar esta paz a través del vínculo amoroso entre nosotros. Y para ello les vamos a pedir, justamente así como viene en este slide, una reflexión en familia. ¿Cómo que una reflexión en familia? A mí me encantaría pedirles que una vez que termine esta plática, ya sea hoy o mañana, se sienten en familia a ver qué aprendieron, cuáles son los puntos más importantes de esta plática, ¿Cómo se sintieron? Pero sobre todo, ¿qué va a ser lo que van a hacer a partir de ahora en familia para mejorar de manera integral para el bienestar de todos? Ya Gaby nos va a dar muchas herramientas para que podamos hacer estos puntos, ¿no? Pero es importantísimo que por favor hagan todos este reporte a nivel familiar. Como les digo, esa manera de reflexión, no hay ninguna rúbrica, es como a ustedes les fluya y como lo quieran hacer. No más de 2 cuartillas, por favor, y lo van a entregar. Los tinkers y guayaks a sus mentoras a través de una liga de Classroom que ellas mismas les van a dar este lunes que viene a las 9 de la mañana, por favor. Entonces disfrútenla, hagan preguntas. Gaby de verdad es una experta en este tema, entonces disfrútenla, pero sobre todo aprovechen. Les dejo un abrazo enorme. Gracias, Adolfo. Gracias, Gaby. Bienvenida.
Muchas gracias, Nat. Gracias, bonito día. Bienvenida, Gaby, el escenario es todo tuyo.
Gracias, gracias, Adolfo, gracias por la confianza. Nat, muchas gracias por todos esos comentarios, la verdad que sí, lo que hemos trabajado juntas ha sido un trabajo padrísimo y los he disfrutado muchísimo. Bueno, muchas gracias, papás, sé que sábado en la mañana a veces nos cuesta un poquito de trabajo agendarnos espacios para que podamos reflexionar cómo estamos, cómo está la familia, cómo está cada uno de ustedes. Entonces, bueno, pues qué bueno que nos estamos dando este espacio, esta hora y media, en donde la idea es que yo les vaya compartiendo situaciones que hemos estado viviendo como familias, a nivel individual, niños, adolescentes, y cómo eso ha ido impactando en todo nuestro sistema emocional, mental, físico, para que ustedes puedan tener un poquito más de herramientas y puedan a partir de ahorita también decidir qué hacer con todo ese impacto que hemos estado viviendo ya casi en el último año. Es impresionante, ¿no? Pero en marzo, ¿qué tal cuando empezamos, empezaron a decir que nos íbamos 15 días nada más? Y bueno, de 15 días nos fuimos al mes y ya vamos para un año. Es impresionante. Entonces, bueno, pues ojalá lo puedan disfrutar. Tómenselo con calma como familia. ¡Qué padre que están aquí también los Tinkers, los Wayaks! Para que también como familia integren toda esta información, reflexionen y vean qué podemos o qué pueden hacer para sentirse más tranquilos, para sentirse más en paz como familia, porque pues sabemos que hemos estado viviendo momentos de mucho estrés. La plática en general Se llama El vínculo como oportunidad para restablecer la seguridad emocional durante la pandemia. Y como decía Adolfo, vamos a hablar un poco desde la neurociencia, es que eso también es muy padre, porque no nada más vamos a hablar de los aspectos emocionales que estamos sintiendo cada uno de nosotros, sino también toda la investigación que se ha venido haciendo en los últimos 10, 15 años con respecto al vínculo y con respecto a la importancia del manejo de estrés en todo nuestro cerebro y en todo nuestro sistema. Entonces, bueno, pues ojalá la puedan disfrutar, ojalá yo les pueda ayudar. Este, yo encantada de poder estar y acompañarlos en este momento tan importante para todas las familias. Bueno, primero tenemos que partir que han sido tiempos muy complicados y muy difíciles. Creo que todos nos hemos sentido de alguna forma tristes, enojados, muy vulnerables, con mucho miedo, desesperados, ansiosos, con mucha incertidumbre de lo que va a pasar. ¿Qué tal que ya vamos a regresar? ¿No regresamos? Lo presencial, el semáforo, todo eso, la sensación de encierro. A lo mejor al principio decíamos: bueno, pues qué padre, Y luego nos ha ido costando trabajo, y luego otra vez no me siento ya cómodo, no, estando encerrado en la casa. Y luego otra vez ciertos miedos, no, nos hemos sentido aburridos, nos hemos sentido desesperadas, y hemos tenido un vaivén de emociones altas y bajas. Días muy buenos, días en donde nos sentimos todos contentos, conectados, a lo mejor jugamos, y otros días, por alguna situación, Estamos todos irritables, estamos más ansiosos, nos estamos peleando, la dinámica está más estresada, ¿no? Y todo eso es natural, ¿no? Estas altas y bajas, y a lo mejor no son de un día a otro, a lo mejor son por momentos de estar bien, de repente algo pasa que nos empezamos a sentir más ansiosos. Y, ¿qué creen? Todo eso es totalmente natural. La verdad es que la experiencia de la pandemia ha sido una experiencia sumamente dura y que ha impactado mucho más allá de lo que nosotros nos imaginamos. Ha impactado en lo económico, ha impactado en lo familiar, ha impactado en los vínculos, ha impactado en lo académico, ha impactado en lo emocional, en lo social, ¿no? Y todo ese impacto, que hemos tratado de hacerlo de la mejor manera y como hemos podido, la verdad es que nos ha hecho sentir bajo mucho estrés, ¿no? A veces reconocemos cuando estamos estresados y a veces no reconocemos cuando estamos estresados, pero hemos vivido o sí o sí una situación de estrés. Y fíjense, cuando nosotros estamos estresados, lo que sucede es que todo nuestro cuerpo de alguna forma reacciona. O sea, no nada más es que yo me siento estresada y entonces me siento un poquito molesta o me siento enojada. No, no, sino que el estrés impacta en todo nuestro cuerpo. Y cuando impacta de la manera que ha impactado, por esto que decíamos del miedo, la incertidumbre, las angustias, cuando impacta de una manera tan abrupta como ha sido la pandemia, lo que sucede es como si perdiéramos esta seguridad emocional con la que veníamos ya sintiéndonos durante mucho tiempo. A lo mejor sí vivimos momentos de mucho estrés en México y muy acelerados, pero ya teníamos un ritmo, y esta interrupción en nuestro ritmo impactó en nosotros de una manera que hemos perdido esta sensación de seguridad emocional, como que esta base en donde yo me sentía segura, ¿no? Con mis actividades, con lo que yo hacía, no. También los guayas, también los tinkers, no. La rutina de ir a sus clases, ver a sus mentores, no, sus compañeros, compartir experiencias. Toda esa interrupción ha hecho que perdamos esa sensación de seguridad emocional. Entonces, cuando perdemos esa sensación de seguridad emocional, ¿qué sucede? Que fíjense, todo nuestro sistema incluido el cerebro, que les voy a contar ahorita de eso, es como si se activara. Es como si al recibir esta señal de estamos en peligro, algo está pasando, no me siento seguro, entonces es como si nuestro cerebro estuviera en guerra, estuviera listo como para a ver qué está pasando, este, me pongo más a la defensiva, me pongo más al ataque. Entonces todos como familia estamos más a la defensiva, fíjense. Y al estar más a la defensiva también estamos más irritables, estamos más en modo de ataque y defensa. Entonces yo digo una cosita y todos reaccionan, no, o alguien dice algo y no nos gusta, y entonces vamos reaccionando, y entonces vamos perdiendo esta sensación de seguridad emocional tan importante. Entonces fíjense, con esto que les estoy contando me gustaría mucho que se quedaran como reflexión ustedes como familia, incluso que lo pudieran compartir en donde ustedes pensaran dónde sienten y qué hacen cuando se sienten estresados o estresadas. Fíjense bien, dónde lo sienten, o sea, en qué parte del cuerpo sienten cuando están estresados o cuando están estresadas. Y además, algo bien importante es qué hacen y qué han hecho durante este tiempo hago con el estrés? Yo me pongo más irritable, me pongo a comer más, a lo mejor juego más videojuegos, a lo mejor me pongo a ver más la tele, a lo mejor me encierro más en mi cuarto, me pongo a hacer más ejercicio. O sea, como para que vayamos pensando como familia qué hace cada uno y qué ha hecho cada uno a lo largo de este tiempo para manejar un poquito esta sensación de estrés. Y ahora les quiero contar por qué es tan importante que entendamos qué nos sucede cuando estamos estresados, porque eso ya es una herramienta para que ustedes puedan regresar a esta seguridad emocional. Fíjense bien, cuando estamos estresados lo que se activa de alguna forma es todo nuestro sistema, pero principalmente el cerebro. Y para esto les quiero contar de dos partes de nuestro cerebro que es bien importante y bien lindo que las podamos entender. Primero tenemos a una partecita muy chiquita que está dentro de nuestro cerebro que se llama la amígdala. Esta amígdala es la encargada de las emociones. Entonces fíjense, cuando estamos estresados, cuando nos enojamos, cuando nos frustramos, cuando algo no nos gusta, Entonces la amígdala es como si se prendiera. Obviamente no se prende, pero es como si se prendiera, porque se activa, le llega la sangre a la amígdala y entonces se activa. Entonces, cuando la amígdala se activa, quiere decir que estamos en modo guerra. Entonces yo estoy irritable, a la defensiva, no, estoy desbordada de emociones, este, no sé qué hacer con lo que siento, y estoy lista para luchar, para pelear y para defenderme, ok. Y entonces la amígdala ahí está. Pero por el otro lado tenemos otra parte de nuestro cerebro que se llama la corteza prefrontal. Esta parte de la corteza prefrontal, que está a la altura de nuestra frente, es la encargada de regular todas estas emociones y a la amígdala. Esta partecita es la encargada de de tomar decisiones, de reflexionar, de ser empático, no, de entender la situación de qué nos pasa para poder sentirnos mejor. Ok, es mucho más reflexiva, pero solo que cuando la amígdala la tenemos prendida, la corteza prefrontal deja de funcionar. Entonces la corteza prefrontal no puede tomar esas decisiones no puede reflexionar, no puede funcionar. Entonces aquí tenemos nuestra primera como tarea: reconocer cuando nuestra amígdala está prendida, está enojada, está irritable, no, estamos irritables, estamos enojados, estamos este frustrados o frustradas, sí. Y entonces, para que pueda entrar la corteza prefrontal y pueda tomar decisiones y puede entender qué nos pasa, tenemos que bajar primero la amígdala. Primero tenemos que calmarnos. Y ya que nos empezamos a calmar, esto es con estrategias de respiración, de calma, un poquito aislarnos, no, hay como varias estrategias que podemos hacer esto. Entonces, cuando nos empezamos a calmar, ahora sí la corteza prefrontal empieza a funcionar. Ahora fíjense qué interesante, entre la amígdala y la corteza prefrontal Hay un puentecito, sí, que se forma en los primeros años de vida, y papá y mamá son los encargados de ayudar a que se vaya formando este puentecito entre cuando estamos enojados, cuando estamos frustrados, que nos llevemos todos, no, o que los papás y mamás cuando somos chiquitos nos lleven a tratar de entender y tratar de calmarnos. Entonces Ahorita es bien importante que ustedes vayan reconociendo cuando esta amígdala, o cuando estamos prendidos, sí, porque no podemos pensar, no podemos aprender, no podemos entender, no podemos ser empáticos hasta que la amígdala no se vaya apagando un poquito, ok. Entonces, cuando la corteza prefrontal y la amígdala no están funcionando bien y está la amígdala a todo lo que da, todo nuestro sistema, todo nuestro cerebro está desorganizado. No sé ni por dónde empezar, lo único que me interesa es descargar, enojarme, ¿no? Entonces funcionamos de manera desorganizada y tampoco nos sentimos seguros, ¿ok? Aquí el punto interesante de la pandemia y el reto de la pandemia de alguna forma es que el estresor que es el virus, ¿no? La, la, el encierro, este, la cuarentena y demás. Todo eso no lo podemos quitar, no lo podemos eliminar, pero lo que sí podemos hacer es que como familias vayamos entendiendo con esto que les estoy diciendo cómo estamos manejando ese estrés. El estrés no lo vamos a quitar, y va a seguir, y todavía nos falta tiempo para que siga todo este estrés. Pero aquí lo importante sería cómo estamos nosotros regulando, acomodando ese estrés, y cómo nos estamos enfrentando a las situaciones de estrés. Ejemplo: mamá puede a lo mejor gritar, papá a lo mejor se encierra, este, uno de los niños está más irritable, otro de los niños está jugando, este, más videojuegos, ¿no? Y entonces la combinación de toda esta forma como vamos regulando el estrés es importantísimo para que la familia se pueda sentir o más seguro o más inseguro. Entonces entender y poner en palabras cómo estamos todos regulando, acomodando esta sensación de estrés, regulando esta amígdala Es importantísimo, pero importantísimo, para que podamos poco a poco restablecer esta sensación de seguridad. Entonces vamos a darle una vuelta a toda esta experiencia tan difícil, tan traumática, tan dura, ¿no? Y vamos a empezar a ver desde esto que les estoy planteando como una oportunidad familiar y también individual, que también esto es bien importante. Y ahorita vamos a platicar, papás, mamás, como una oportunidad para fortalecernos, para fortalecer nuestro cerebro, para fortalecer nuestro sistema, y que de ahí podamos salir lo mejor posible a pesar de esta experiencia tan dura y a pesar de toda esta, toda esta vivencia que ha sido muy fuerte. Y entonces a esto pues le llamamos la famosa resiliencia y bienestar. OK, que hemos hablado mucho de la resiliencia, por ahí se ha tocado el tema, pero quiero explicarles muy bien qué es esto de la resiliencia. La resiliencia es esta habilidad con la que nacemos, no, todos nacemos con esta habilidad, pero esta habilidad no, no se fortalece y no se crece, no, no crece por sí sola. Tenemos nosotros que fortalecerla, nutrirla, irla perfeccionando. Sí, a veces se fortalece como los músculos. Hay momentos en donde hay que fortalecerlos y hay momentos en donde descansamos, ok. Pero esto, esta experiencia que estamos viviendo, esta tormenta que estamos viviendo ahorita, es justo un gran momento para fortalecer la resiliencia y el bienestar. Porque la resiliencia se fortalece sobre todo en momentos de tormenta, en momentos de estrés, en momentos de crisis. Porque aquí es donde nos damos cuenta, en estos momentos, aunque nos choque y no nos guste, nos damos cuenta y nos confrontamos cómo estamos. Que si estoy más irritable, que no sé qué hacer con esto, que si estoy regresando a esto, no me gusta cómo estoy, no me gusta cómo estoy hablando, mi tono de voz, no, la familia, el estrés, todo eso. Entonces ahorita lo que tenemos que hacer sí o sí es empezarlo a ver como una gran oportunidad para fortalecernos como familia. Para fortalecer el vínculo, que ahorita lo vamos a platicar, pero para fortalecer a nuestro cerebro, fortalecer nuestras dinámicas. Y esto se fortalece en momentos de mucho estrés. Entonces, como recomendaciones generales para terminar ya esta primera parte con los Wayaks y con los Tinkers, lo primero que tenemos que hacer es conocer lo que hacemos cuando nos sentimos estresados. Y muchas veces, fíjense nada más, muchas veces ni siquiera nos damos cuenta que estamos estresados o estresadas. No lo reconocemos, como que no nos damos tiempo de decir: ah, caray, no me siento, no sé cómo me siento, no estoy pudiendo dormir, no me siento más irritable, estoy comiendo más, no quiero ver a nadie, no. Pero ni siquiera nos damos cuenta que estamos estresados. Entonces, punto número 1, importantísimo, conocer lo que hacemos cuando nos sentimos estresados. Reconocemos que estamos estresados y qué hacemos con eso, ¿no? Importantísimo también tratar de verbalizarlo. No es lo mismo yo llegar con papá y mamá, ¿no? Y decirle: me siento muy estresado, no me siento cómodo, algo me está pasando, a actuarlo y entonces aventar cosas o a gritar o a demandar, ¿no? Igual los adultos, ¿no? Lo importante es verbalizarlo. En este momento me siento mal, no me siento bien, me siento triste, me siento enojado, no entiendo qué me pasa, no sé qué siento, que también es válido. No siempre tenemos las palabras, pero si lo empezamos a verbalizar como familia en lugar de actuarlo, ahí le vamos a bajar un estresor familiar importantísimo, ¿no? La otra es cuidar nuestro cerebro. O sea, imagínense que esta corteza prefrontal es importantísima para que pueda tomar decisiones, para que podamos aprender, para que podamos conectarnos, para que podamos, no, para que podamos tener experiencias positivas. Y si no cuidamos a nuestro cerebro, cuando digo cuidamos a nuestro cerebro, les estoy hablando de cosas súper básicas que implica horas de sueño. Por ejemplo, si no dormimos las horas que son necesarias, ¿qué creen que nos va a pasar? Al día siguiente vamos a estar cansados, irritables. Y la corteza prefrontal no va a funcionar. Al revés, la amígdala va a estar más activa. Sí, y cuando dormimos, a mí hay un concepto que me gusta muchísimo que se llama toxinas, las neurotoxinas. Cuando dormimos, todas esas neurotoxinas que tuvimos en el día, esas cosas que no nos gustaron, este, que nos sentimos mal, que no acomodamos, en el sueño las liberamos. Pero si no dormimos esas horas, ¿qué creen? Al día siguiente amanecemos con todas estas neurotoxinas. Entonces nuestro cuerpo no está cómodo y estamos irritables. Entonces el sueño es importantísimo, horas de sueño, respetarnos las— yo sé que estamos en la pandemia y nos da igual si nos dormimos a las 10, que a la 1, que a las 3. ¿Qué creen? Para el cerebro sí es bien importante. Más allá de un hábito, para el cerebro es importantísimo la alimentación, la hidratación, la cantidad de horas que pasamos en la exposición de pantallas, también nuestro cerebro empieza a ponerse irritable. De por sí ya tenemos horas en la mañana para el aprendizaje y demás. Tengan mucho cuidado en las tardes porque demasiada hora de pantalla también hace que nuestro cerebro no se acomode, no, al revés, esté más estresado. Y ejercicio. Entonces, porfa, porfa, porfa, Hagan planes como familia para cuidar el cerebro familiar y cuidar los cerebros de cada uno de nosotros. La otra es cuidarnos y conectarnos como familia. Es una gran oportunidad los que tenemos o los que tienen la oportunidad de tener a sus seres queridos ahí en la casa, ¿no? Entonces, también cuidarnos, conectarnos, pasar tiempo. Si podemos hacer juegos de mesa, juegos de mesa. O sea, asignarnos espacios en donde nos sintamos conectados y cuidados como familia, porque ahí nos tenemos, ¿no? Y la otra importantísisísima, y creo que esto es una gran experiencia que nos llevamos todos de la pandemia, tenemos que ser sumamente flexibles con los cambios. Por eso puse las palmeras aquí abajo. O sea, las palmeras son lo suficientemente flexibles para aguantar las tormentas que vengan. Si la palmera fuera rígida, ¿qué pasaría ante una tormenta? Se rompe el tronco. Entonces tenemos que pensar que tenemos que ser muy flexibles. Si nosotros no toleramos los cambios o nos peleamos con los cambios, porque tenemos cambios de semáforo, tenemos cambios de plataforma, tenemos cambios en cambios y cambios y cambios todo el tiempo, y si no somos flexibles a eso, pues nos vamos a acabar rompiendo, no, mentalmente, emocionalmente. Entonces Aquí hay que aceptar toda esta experiencia, tomar lo positivo y ser flexibles y no rígidos en que no haya cambio. Sí, entonces bueno, pues estas son como las recomendaciones principales que yo les hago como familia, aprovechando que están sus hijos y sus hijas ahorita con ustedes, para que puedan hacer un plan, lo puedan verbalizar, lo puedan compartir. Y cuiden mucho su sistema, cuiden mucho su cerebro, cuiden mucho la parte emocional, la conexión. Aprovéchenlo y que lo puedan ver de una manera positiva toda esta experiencia. Creo que ahí le podemos dar la vuelta, ¿no? Y trabajar esta resiliencia tan importante. ¿Qué es esta resiliencia? Pues salir lo más fortalecidos posibles a pesar de este evento tan fuerte y tan duro. ¿Qué voy a hacer conmigo? ¿Qué voy a hacer con mi familia para salir lo más fortalecido posible de esta experiencia? Y bueno, con esto termino la primera parte en donde le doy las gracias a los Wayaks y a los Tinkers por poder estar aquí con nosotros, compartir esto. Ya después lo platicarán como familia. Y a partir de ahorita pues vamos a entrar a la segunda parte de nuestra plática. No sé si les doy unos minutitos para que puedan, para podamos hacer un break.
Sí, sí, si quieres damos este Un minutito. Aquí aprovecho para recordarles, ahorita que se van los tinkers, los wayaks, les recuerdo que si se quieren quedar, tinkers, wayaks, se pueden quedar. Esta parte ya es enfocada más para las familias LICS, para sus mamás, para sus papás, para sus tutores. Y aprovecho para recordarles aquí el tema de la reflexión que nos tienen que entregar el lunes a más tardar a las 9 de la mañana directamente con con sus mentores en la liga de Classroom que les van a compartir el mismo lunes, vale. Entonces les damos unos segunditos para poder continuar. Y Gaby, ¿podrías apoyarnos en compartir la presentación en pantalla completa?
¡Ay, tienes toda la razón! Muchas gracias.
No, no te preocupes. Me encantó esta parte de las palmeras, me encantó la analogía, y creo que es muy importante hoy en día el el poder tener esa flexibilidad y no estar tan rígidos. Y creo que el poder dejar que las cosas también en algún momento fluyan va a ser importante para que nuestros thinkers y nuestros Wayaks y también las familias sean las hélices en el proceso. Súper, muy bien. Pues en cuanto tú digas, Gaby.
Sí, lista. No, y esto que hablabas, creo que es bien importante porque como adultos cada vez nos volvemos más rígidos y toleramos menos los cambios. Entonces sí, sí creo que la pandemia nos ha tocado esta vulnerabilidad, ¿no? Que nos cuesta tanto trabajo reconocer y que nos ha costado trabajo vivir. Entonces pues sí, creo que no tener todo bajo control y esta poca flexibilidad que tenemos a veces los adultos, ahí creo que es una gran experiencia que tenemos que que trabajar, ¿no? En fin, vamos a entrar a nuestra segunda parte. Creo que es a mí la parte que más disfruto, es a la parte que me he dedicado los últimos años, que me encanta, me encanta trabajar con todas aquellas personas que tienen a cargo niños y adolescentes. A veces son maestros, bueno, mentores, este, a lo mejor cuidadores de guarderías, pediatras, papás, mamás, O sea, creo que todos aquellos que tenemos a cargo un niño, un adolescente, no importa, creo que tenemos que abrir estos espacios de reflexión para tratar de entender qué estamos haciendo, qué estamos dejando de hacer, cómo lo estamos haciendo, cómo nos podemos fortalecer, ¿no? Porque hoy, justo desde la neurociencia, hay demasiadas investigaciones que nos pueden ayudar y ya nos dan la línea de las cosas que podemos hacer para poder tener un mejor vínculo y una conexión. Y ahorita les voy a ir explicando por qué es tan importante el vínculo y esta conexión. Pero empiezo con esto que me encanta, dice: desde la cuna hasta la tumba, todos los seres humanos necesitamos cercanía física y emocional, y esto nos da un sentido de conexión. Me encanta porque estamos hablando desde la cuna hasta la tumba, o sea, desde que nacemos hasta que nos morimos Todos, toda la vida necesitamos sentirnos conectados con otro ser humano, conectarnos físicamente y conectarnos emocionalmente, y eso nos da un sentido de seguridad emocional. Entonces esto no nada más es para los niños chiquitos o los bebés, que de repente creemos que eso es el apego y que eso es la conexión. No, esto aplica hasta para adultos, cómo necesitamos y vamos a hacer todo el tiempo cosas para sentirnos conectados. Entonces, esto quiere decir que somos especies en conexión, o sea, nuestra biología está diseñada desde que nacemos a conectarnos con otros seres humanos. Nuestras neuronas, nuestro sistema está listo para que llegue otro ser humano y se conecte. Y nuestro crecimiento cerebral, piensen nada más, va a depender de esa conexión con ese otro ser humano para que se desarrolle de manera positiva o negativa. Entonces esto nos lleva a pensar, ah, caray, ¿cómo estoy yo como cuidador, como papá, como mamá, dándole la oportunidad a esta conexión y a este crecimiento cerebral de nuestros hijos? Fíjense, el 60% del desarrollo cerebral de un niño depende de dónde nacemos y quién lo cuide. Y eso nos toca a nosotros como papás. ¿Cómo lo estamos cuidando? ¿Les estamos dando las oportunidades más allá de las condiciones básicas, que obviamente son bien importantes? Aquí vamos a hablar de las condiciones de seguridad, las conexiones, las condiciones de conexión, las condiciones emocionales, ¿no? Para que ese cerebro se vaya desarrollando de manera positiva. Sí. Y cómo se da esta conexión, me encanta a mí esta parte porque fíjense, y esto es como muy, muy, muy nuevo, es un concepto que se llama la neurocepción. Todos en nuestro sistema, en nuestro sistema nervioso, tenemos este pequeño sistema que lo que hace es detectar cuando la otra persona está conectada con nosotros o se desconecta de nosotros. ¿Cómo es? ¿Cómo lo detectamos? Pues por medio de nuestros sentidos, por el auditivo, el táctil, el visual, ¿no? Entonces somos sumamente sensibles a detectar cuando la otra persona nos mira de una manera a la defensiva, nos mira de una manera enojada, o nos mira de una manera como estos hipopótamos, que a mí me gusta mucho porque estos ojos son unos ojos de calma y de tranquilidad y de compartir. Y nuestro sistema, cuando percibe esta mirada del otro ser humano de estamos en paz, estamos conectados, estamos bien, se siente seguro y se acerca a la otra persona. A diferencia que cuando detectamos que el otro está en modo guerra, lo que platicábamos del cerebro, este está en modo guerra, en modo defensivo, nuestro sistema pues se pone en alerta también. Está en peligro y se aleja. Entonces fíjense la diferencia, ¿no?, de cuando estamos en calma, cuando estamos conectados, a cuando estamos a la defensiva y modo guerra. Obviamente no quiere decir que siempre vamos a estar en modo hipopótamo, modo calma, no hay manera. Va a haber momentos en lo que lo podamos hacer, pero va a otros momentos en los que no podemos hacer. Lo importante es que vayamos teniendo como esta conciencia de cómo estamos conectándonos con nuestro, sobre todo ahorita vamos a hablar un poquito de nuestros hijos. Y cuando digo hijos, pónganle las edades que ustedes quieran, aplica para todas las edades. Sí, entonces con esto que les estoy diciendo, ¿qué quiere decir? Que yo me regulo biológicamente, emocionalmente, con otro ser humano, con cómo me mira. Esto no es consciente, este mi sistema lo percibe. Pero está al pendiente de cómo me mira, cómo me habla, si se ríe conmigo, si no se ríe conmigo, si se voltea, me voltea los ojos, este, se encierra, no. Todas estas cosas que hacemos y dejamos de hacer sin que sean conscientes van haciendo que la otra persona también las vaya percibiendo. Entonces nos vamos corregulando psicobiológicamente. Los niños, cuando teníamos esa oportunidad, salían al recreo, se reían, se peleaban, se caían. Y ahí se iban regulando los adolescentes también. Cuando salen con sus amigos, se ríen, no se enojan, actividades, nos vamos todos con regulando biológicamente. Sí, pero cuando hay desconexión, ¿qué sucede? Que entonces no hay ni equilibrio ni regulación. Y con esto ya estamos empezando a hablar de lo importante que es trabajar en estas conexiones en familia y conexiones emocionales para regresar a esta sensación de seguridad. Entonces, fíjense, en desconexión no hay ni equilibrio ni regulación. Ahora, la pandemia nos está ahorita arrojando una paradoja muy fuerte, porque yo necesito conectar con otro ser humano, con mi mamá, con mi papá, con mis amigos, pero ¿qué creen? No puedo, o no podemos, porque si yo conecto físicamente Entonces pongo en riesgo mi salud y la del otro. Entonces hay una interrupción muy, muy fuerte en este deseo y en esta biología para conectarnos. Entonces nuestro sistema, ¿qué pasa? Pues entra en alarma. Estamos en peligro, algo está pasando. Yo tengo una pantalla, ahí los veo, tengo sesiones con mis papás, con mis amigos, con mis mentores, con mis compañeros, pero mi cerebro sabe que eso es trampa de alguna forma. Entonces, ¿qué sucede? Que estamos estresados, y es un estrés que no nos dábamos cuenta, ¿no? O no nos damos cuenta. ¿Qué tal cuando empezó la pandemia, todos como bien emocionados de conectarnos 3 o 4 veces por Zoom con todas nuestras familias? Y ahorita lo que menos queremos ya es esta experiencia, ¿no? ¿Por qué? Porque nuestro cerebro sí está agotado. Ahora, si esto hubiera sido hace 30 años, que no hubiera habido la tecnología, imagínense que se hubiera colapsado los sistemas educativos, familiares y demás. Afortunadamente lo tenemos, pero tenemos que pensar que eso sí está poniéndonos en un sistema de mucho, de mucho estrés y de mucha incomodidad, ¿no? Entonces, para que lo vayamos teniendo presente y vayamos viendo qué hacemos justamente de que estamos estresados. Entonces, la pandemia interrumpe nuestros vínculos, nuestras actividades cotidianas y todos nuestros procesos de alguna forma psicosociales. Chin, no lo esperábamos, llegó de manera abrupta, pum, entonces nos estresamos. Paréntesis aquí: no quiere decir que cuando esté hablando de estrés quiere decir que así nos vamos a quedar y no hay nada que hacer. Todo lo contrario, Lo importante de hablar del estrés, de hacerlo consciente, de trabajarlo y de platicarlo es qué estamos haciendo o qué vamos a hacer con esto que estamos sintiendo. Porque quizá la mayoría de ustedes hasta ahorita hayan hecho lo que hayan podido, hasta donde hayan podido y como hayan podido, y de la mejor manera. Pero creo que hoy sí vale la pena con esta información empezar a pensar qué puedo hacer para estar mejor, qué puedo hacer para que mi familia esté mejor. Entonces sí podemos hacer planes, que eso está muy padre, de del objetivo también de esta plática, ¿no? Entonces, cuando hablamos de estrés, pues sí, estamos estresados, algunos más, algunos menos, pero reconocerlo y sobre todo cómo lo estamos manejando creo que es importantísimo, ¿no? Entonces, con esto abro una reflexión importante para decir, a ver, ¿cómo están nuestros niños? ¿Cómo están nuestros hijos? ¿Cómo están nuestras hijas? ¿Cómo están los niños y los adolescentes viviendo este estrés? ¿Cómo están? A lo mejor los vemos más pegados a pantallas, a lo mejor los vemos más contentos en la casa, a lo mejor los vemos un poquito más frustrados, más irritables, más desconectados. Entonces vamos a darnos este espacio para que ustedes vayan pensando cómo están ellos, ¿no? Porque estamos acostumbrados como sociedad a estar viendo todo el tiempo lo que hacen los niños, lo que dejan de hacer, no tienen tolerancia a la frustración, no pueden esperar, están todo el tiempo en pantalla. Pero, pero, pero la verdad es que también no abrimos un espacio para pensar cómo estamos los adultos cuidando a estos niños. Como que no nos cuestionamos, damos por hecho que los niños están así porque así están. Y, ¿qué creen? Desde esto que les estoy platicando, desde la corregulación no, y desde la conexión nos regulamos mutuamente. Entonces, si no cuestionamos también cómo estamos los adultos con nuestras emociones, con nuestro sistema, estamos más en pantalla, estamos más irritables, va a ser bien difícil que también podamos ayudar a los niños, no. Ahora, todo el comportamiento de los niños lo tenemos que empezar a ver desde otra perspectiva. Porque tenemos muchas creencias de que los niños manipulan, los niños quieren todo el tiempo atención, ¿no? Pero ahora vamos a empezar a dar otro enfoque. ¿Qué pasaría si empezamos a ver que todas estas conductas de nuestros hijos son una forma de comunicarnos algo que no sabemos todavía, pero algo nos están diciendo? Entonces, y algo nos están diciendo quiere decir tienen una necesidad atrás. Tienen una emoción atrás, hay algo que están sintiendo, que están pensando, que está pasando en todo su sistema, en su cerebrito y demás, que no saben qué hacer. Y entonces se traduce en todas estas conductas que muchas veces, como a papás, nos molestan mucho, sí. Pero vamos a darle la vuelta, vamos a cambiar nuestro chip ahora y empezarlo a ver qué estará diciendo. Y creo que muchas veces, como adultos a cargo, No estamos pudiendo leer todas estas necesidades de los niños. ¿Cuál será la necesidad que hay? Y entonces nos vamos a la creencia: es un berrinchudo, está irritable, como siempre no tolera, no, ya se fue otra vez a los videojuegos. Y no entramos en este otro chip de qué estará necesitando, qué estará sintiendo, qué querrá, qué necesitará de mí, para qué lo hace. Entonces vamos a abrir este espacio para que lo podamos hacer. Entonces, esta capacidad de los adultos para poder entender y comprender lo que les está pasando a ellos, tenemos que estar pensando qué estará sintiendo y qué quiere comunicarnos. Y esto es bien importante porque todas estas conductas tienen una función de comunicación con nosotros, que somos sus cuidadores principales. Algo nos están queriendo comunicar que a veces no sabemos, pero tienen una función de comunicación. Entonces abran este espacio para decir: ¿qué estará comunicando? ¿Qué quiere? ¿Cuál será la función? ¿Por qué dice lo que dice? ¿Y por qué piensa lo que piensa? ¿Y por qué hace lo que hace en función de nosotros y de la conexión con nosotros? Sí, ahora el reto aquí más importante es que El estrés de nuestros hijos nos detona inmediatamente estrés a nosotros, ¿sí o no? Entonces grita y en ese momento yo reacciono también, mi amígdala se prende. Entonces la amígdala de él con la amígdala mía, caos. Entonces yo ya no sé qué hacer con mi amígdala porque de repente como adulto yo ya también me siento con nada de capacidades ni de habilidades para manejar mi propia amígdala. Entonces amígdala con amígdala Caos. No hay manera de regular y de tranquilizar y de calmar a un niño o un adolescente desde una amígdala prendida. Entonces aquí viene un reto bien importante como papás y como mamás: ¿qué estamos haciendo nosotros con nuestro estrés? Y ¿cómo reaccionamos nosotros a nuestro propio estrés? No nada más el estrés de los niños, sino el estrés de nosotros, porque nuestra función como papás Aunque nos cueste mucho trabajo y nos responsabilice mucho, nuestra función sí es darles a ellos las herramientas para que puedan manejar el estrés. Ellos todavía no tienen, y ahorita lo vamos a ver, toda esta capacidad cerebral de maduración y emocional para manejar el estrés. Y nosotros como adultos, en teoría, sí la tendríamos. Entonces, pues aquí abrimos como otra línea, ahora sí que es como otra ventanilla también, como para decir qué estamos haciendo para manejar nuestro propio estrés. Ahora, esto no quiere decir que vamos a hacer lo que los niños quieran, todo lo contrario. Las rutinas tienen que estar claras, hay reglas, hay disciplina, hay normas, ¿no? Pero si no entendemos lo que está pasando y lo que están sintiendo, la disciplina y las normas no son suficientes. Porque el niño o la niña se sigue sintiendo estresado. Entonces, la norma, la disciplina ayuda a que haya una dinámica familiar tranquila, ¿no? Y se respeten las cosas. Pero a pesar de eso, el niño o la niña puede seguir sintiéndose muy estresado. Entonces, vamos a pedirle que respete, pero al mismo tiempo vamos a tratar de entender qué está pasando, ¿sí? Entonces, atrás, para que se lo queden como bien, bien claro, atrás de cada conducta hay una emoción y hay una necesidad atrás de esas conductas, ok. Como dice Kim, tus hijos serán quien eres, por lo tanto sé la persona que quieres que sea. Híjole, y esto es durísimo, porque entonces, ¿cómo soy yo para entonces estar modelando a cómo va a ser mi hijo, mi hija, porque la forma en la que nos regulamos los adultos es un modelo de regulación para ellos, y ellos empiezan a grabar en su sistema otra vez cerebral con esto que les estoy planteando, estas formas de regularse. Y nosotros, ¿qué creen? También nos regularon, nos regulamos hoy como fuimos regulados y como fuimos cuidados, y como fue el estilo de crianza, y como nuestros papás y mamás se regularon y nos regularon. En parte somos eso hoy. Entonces, fíjense qué importante estos años, los primeros años de vida, y ahorita vamos a ver hasta cuándo, para poderle dar a nuestros hijos la oportunidad de estrategias de regulación emocional y de seguridad emocional desde otro lado, y romper un poquito con estas cadenas de regulación que sí han ido cambiando. Y para esto, ¿qué creen? Aquí nada más les pongo una grafiquita de los 5 a los 20 años, pero para que el cerebro termine de madurar, sobre todo la corteza prefrontal, acuérdense que es la que está aquí y es la que toma decisiones, regula, toma perspectiva, reflexiona, etcétera, etcétera, termina hasta los 25 años de edad. O sea que nuestra función como papás está cañón. Pero es este modelo y este acompañamiento en la regulación emocional y en otras habilidades hasta los 25 años de edad. Así que si decíamos, bueno, pues ya está dentro la adolescencia, ya son así, ya venimos, no, ¿qué creen? No, todavía tiene mucha inmadurez, que todavía tenemos la oportunidad de poderlos acompañar. Entonces este es un proceso padrísimo porque es un proceso de aprendizaje como adultos también. Porque nos confrontamos con que nosotros tampoco sabemos qué hacer con nuestras emociones. Entonces, imagínense el desarrollo personal y emocional que podemos tener si lo empezamos a ver desde aquí. Entonces, los niños no van a poder regular sus emociones al 100%, o su cerebro no está listo para regularlas, hasta los 25 años de edad. Pero lo que sí podemos hacer es ser este puente nosotros entre amígdala y corteza para ayudarles a que sepan qué sienten, qué tienen, qué les pasa y qué hacen con esto que sienten. Sí, entonces el cerebrito de nuestros chaparros y nuestras chaparritas está en construcción. Tenemos a nuestros hijos todo el tiempo con todas estas neuronas listas para conectar, listas para aprender, listas para nuevas experiencias, listos para a conectar con nosotros y está en construcción. Entonces aquí nos lleva el paréntesis de cómo estamos siendo nosotros como adultos para poderles dar esta experiencia de construcción, pues más hacia la línea de lo positivo. Y ahí nos toca o sí o sí, y es durísimo para nosotros, pero nos toca llevar un trabajo de mucha reflexión y de mucha regulación emocional como papás. Creo que sí venimos con déficit en la regulación emocional ya por generaciones y generaciones. Entonces hay que romper un poquito esa cadena, hay que, parte como la plática de ahorita, de capacitarnos, de tener más información. De verdad, todas las neurociencias hoy tienen mucha investigación con esto. Entonces capacitémonos, busquemos herramientas. No tenemos que hacerlo bien, no, no, no, porque no sabemos cómo, no nos enseñaron como papás Nuestros papás y mamás tampoco nos enseñaron a hacerlo porque eran estilos distintos, eran otros modelos de crianza. Hoy se sabe que desde este modelo de respeto y de conexión positiva y de crianza positiva vamos a poderle dar mucha mayor fuerza a todas estas habilidades de los niños. Sí, entonces fíjense qué padre, todos tenemos 12 funciones que se llaman funciones ejecutivas en nuestro cerebro. ¿Qué quiere decir funciones ejecutivas? Son estas funciones las encargadas de que funcionemos en el día a día, que hagamos desde una maleta, de que agarremos el coche, manejemos, que nos hagamos de desayunar, que hagamos nuestra, de que prendamos nuestra computadora listos para la clase, de que regulemos nuestras emociones, de que podamos escuchar al otro. Estas 12 funciones son importantísimas en todos, en toda nuestra vida. Estas 12 funciones ejecutivas terminan de madurar a los 25 años de edad, como les estoy planteando. Entonces, muchas veces nosotros como papás damos por hecho que nuestros hijos deberían de tenerlas perfectas y ya deberían de hacerlo, y no. Entonces, esto que les estoy diciendo me encanta a mí como mamá poderlo ver de manera distinta, porque a veces, por ejemplo, tenemos un problema con alguno de nuestros hijos que no controla sus emociones. Y entonces, como no controla sus emociones, yo también me prendo, y entonces yo lo amenazo, y entonces le digo: para la próxima no vas a usar el iPad y no vas a tener videojuegos. Y entonces, pum pum pum, ¿no? Pero no estoy pudiendo ver que también es una habilidad, es una función que el niño tiene que ir desarrollando. Entonces estas funciones se van aprendiendo a lo largo de los primeros años, 25 años de vida. Ahora, todos tenemos fallas en nuestras propias funciones ejecutivas. O sea, si aquí lo vemos, a lo mejor a uno le cuesta mucho trabajo responder de manera inmediata y escuchar al otro. A lo mejor alguno de ustedes no puede organizarse. A lo mejor otro no tiene esta flexibilidad. A lo mejor no toleramos el estrés. Sí, pero fíjense qué padre empezar a ver que todas estas son funciones y habilidades que, a pesar de que ya somos adultos, podemos ir trabajando y podemos ir mejorando. Y aquí les puse un libro que me encanta que habla de esto para que lo puedan consultar, y si no, después también les puedo compartir y probablemente ahí Adolfo les pueda compartir también más bibliografía. Sí, pero entonces hoy en la pandemia nos está pasando algo bien curioso, porque no nos dábamos cuenta de las fallas, por algún, por alguna forma decir fallas, pero bueno, pues es desarrollo, no, pero fallas en estas funciones que nuestros hijos tienen. No nos dábamos cuenta el problema que tenían para poder la atención, el problema que tenían para organizarse para poner, para organizarse para clases y tareas, o para trabajos y proyectos. Todo esto a lo mejor no nos dábamos cuenta, y ahora como papás de repente es pum, nos damos cuenta de todo esto que están haciendo los niños y no tenemos idea qué hacer. ¿Y qué creen? Tampoco tenemos que tener idea, no somos los maestros. Y por otro lado, los maestros que trabajaban con todas estas funciones en las actividades académicas todos los días Pues hoy, desde estas plataformas, tampoco pueden ellos tener el control y la conexión con todas estas funciones de los niños. Entonces aquí hay un quiebre como bien interesante, porque nosotros como papás no sabemos qué hacer, las estamos viendo y esperaríamos que los, que los mentores o maestros en general lo puedan hacer, pero tampoco ellos pueden hacerlo por la plataforma. Entonces, como papás, más allá de tener altas expectativas de nosotros, porque tampoco se trata de eso, también tenemos que pensar que si nosotros detectamos una o dos cosas de nuestros hijos que estemos percibiendo, bueno, pues a lo mejor se pueden hacer algo, podemos hacer algo en el día a día más allá de lo académico, porque lo académico no nos podemos meter ni nos toca, sino más bien es decir, oye, le está costando trabajo organizarse, por ejemplo. Más allá del regaño, de la amenaza, de la discusión porque no se organiza, es qué puedo hacer para ayudarlo a organizarse. Y nosotros ser como esta torre de control que ellos todavía están desarrollando, nosotros ser esta torre de control para ayudarlos y acompañarlos en este proceso. Entonces, pues por ahí sí pueden detectar estas funciones, y les recomiendo muchísimo el libro porque ahí explica perfecto todo. Para poderlos acompañar y trabajar con ellos todas estas funciones. Ok, lo que sí es un hecho es que cuando los adultos estamos centrados en solamente la disciplina, en pórtate bien, organízate, conéctate, pon atención, este, come bien, respeta, papá, papá, desde esta como, como función autoritaria que de repente a los papás nos sale No, si solamente estamos ahí, lo único que vamos a hacer es crear mucho más estrés en el ambiente. Entonces, como les dije, la disciplina tiene que estar, pero también tenemos que entender qué le estará pasando, qué estará sintiendo, porque solamente desde la disciplina y la imposición de la disciplina crea mucho más estrés. Sí, entonces, antes que corregir a nuestros hijos o hijas, hay que conectar con ellos. Hay que darnos este espacio, como platicábamos hace ratito, qué estará sintiendo. Y a lo mejor preguntarles: oye, ¿qué estarás sintiendo? Oye, te veo que estás demasiado tiempo ya jugando, ¿qué está pasando? A lo mejor está pasando algo, que está persiguiendo con sus amigos, que no lo incluyen, yo qué sé, ¿no? O a lo mejor realmente está preocupado porque el abuelito está en el hospital y no sabe cómo le va a ir. Entonces, poner al centro esta conexión y hablar de lo que estamos sintiendo es importantísimo. Y no nos vayamos directo a corregir, a la disciplina en automático. Porque cuando nosotros nos vamos directo a corregir, a castigar, ¿qué creen que le pasa? El cerebro no puede aprender, no puede entender, y hace un switch off, se apaga. Entonces, en lugar de promover que el niño pueda entender qué le pasa, lo que hacemos es switch off. Ahora, como paréntesis, esto nos pasa idéntico a los adultos. O sea, si esto lo pudiéramos hacer también en pareja, es padrísimo porque aprendemos mucho. La plática de hoy no es en pareja, pero como adultos también aplica esto. Cuando alguien nos grita y nos demanda y nos exige, no hacemos un switch off, ya no te puedo oír, ya no puedo, o me pongo mucho más a la defensiva. Entonces, la forma creo que es bien, bien, bien importante. Sí, entonces solo si nos encontramos, o solo si las personas estamos reguladas, en calma, listos para conectar, vamos a poder desarrollar este vínculo afectivo seguro, esta relación segura con otra persona. Y esto es con mi pareja, con mi amigo, con mi papá, con mis hijos, con quien sea. Si yo estoy en modo guerra, en modo ansiedad, y trato de conectar aquí, lo más seguro es que este entre en modo ataque, guerra también, y entonces estemos en situación compartida y contagiada de ansiedad. Entonces, lo primero que tenemos que hacer, y aquí viene como nuestra chamba y nuestra tarea, es cómo regulamos a todo nuestro sistema para estar en calma. ¿Cómo le hago para yo tratar de estar lo más tranquila posible por lo menos para poder tratar de conectar en ese momento con alguno de nuestros hijos que vemos que está estresado, que necesita conectar, que no entiende lo que le pasa. Sí, igual mi pareja. Entonces la regulación emocional en el adulto es importantísima. Como dice aquí, los niños no vienen armados, se van formando y desarrollando con y durante la relación. Me encanta esta escultura porque viene cachitos de papá y cachitos de mamá, es como el niño se va formando. Y a veces esos cachitos pueden ser sumamente positivos y saca lo mejor, y a veces con todos estos problemas y fallas también de la regulación emocional de nosotros. Entonces, si nosotros tratamos de calmarnos, le estamos dando un modelo de regulación emocional distinto. Ahora, no quiere decir que siempre estemos regulados, de verdad es imposible, imposible, imposible. Pero cuando detectamos que no estamos regulados, que estamos ansiosos, que estamos estresados, en lugar de ir y tratar de conectar en ese momento con nuestros hijos porque lo vamos a estresar más, nos damos un momentito para calmarnos para poder después conectar con él. Entonces siempre va a haber estrés, siempre va a haber desregulación emocional. Lo importante es hacerlo consciente para hacer estos intentos para volver a la regulación emocional. Sí, y fíjense, nuestros hijos, y en general también los adultos, pero vamos a hablar ahorita de nuestros hijos o hijas, son como señal de wifi. Por esto que todavía no tienen todo su sistema lo suficientemente maduro A pesar de que son adolescentes, todavía tienen esta señal de wifi en donde buscan conectar. Entonces tratan de conectar aquí, no conectan. Tratan de conectar acá, no conectan. Tratan de conectar aquí y aquí sí conectan. Y entonces cuando se sienten conectados, se sienten seguros emocionalmente. Entonces, cuando nosotros creemos que ellos están llamando la atención, es que hace esto para llamar la atención, ¿qué creen? No es un llamado de atención, es una necesidad de conexión. ¿Qué quiere decir? Que necesita base, necesita tocar base para cualquier cosa que él necesite, o a lo mejor tantito papacho, o a lo mejor para saber que estamos ahí, o a lo mejor para platicarnos algo, o nada más para saber que estamos ahí listos para conectar con ellos. Entonces, cuando ustedes vean tiene, está llamando la atención, más bien está necesitando conectar, para que nosotros podamos estar libres, por así decirlo, y listos para procurar tener esa conexión con ellos. Entonces les hice este diagramita para que lo vayamos pensando. Cuando nos sentimos conectados con otro ser humano, ¿qué creen? Nos sentimos seguros. ¿Y qué es estar conectados? Bueno, pues sentirnos vistos, escuchados, entendidos, en sintonía. Es como si estuviéramos en la misma frecuencia. Cuando el otro está entendiendo que yo me siento enojado y no necesariamente me está regañando y educado, solamente me está diciendo: claro, estás muy enojado, tienes razón para sentirte enojado. A lo mejor no se vale pegar, no se vale romper, pero estás enojado. Cuando nosotros sentimos esa conexión, nos hace sentir seguros. Pero pues no siempre estamos conectados. A veces hay frustraciones, distracciones, entre el teléfono, me enojo, estoy cansado, estoy irritable, tengo hambre, que hace que nos desconectemos. Entonces, en nuestro día tenemos vaivén, altas y bajas de conexiones. A veces estamos conectados y a veces no. No es permanente, ni queremos que sea permanente. Lo importante es detectar cuándo el otro necesita conectar y cuándo yo necesito conectar. Para poder entonces sentirnos vistos, escuchados, escuchar mirada del hipopótamo un poquito como: a ver, te escucho, no, a ver, vamos a sentarnos un ratito, ¿quieres que platiquemos? Platicamos, o vamos a caminar juntos. Sí, porque esa sensación de conexión emocional es la que nos da la sensación de seguridad emocional. Ok, entonces toda esta experiencia de los niños no, de los hijos con sus padres, tiene un rol fundamental en esta capacidad posterior de estos niños, adultos, niñas, para poder establecer vínculos afectivos cuando sean adultos. Fíjense, entonces, la capacidad que yo tengo para conectar y la oportunidad y el aprendizaje que yo le doy a mi hija para que conecte conmigo es importantísima para que pueda después es poder conectar con otros seres humanos. Entonces es importantísimo. Entonces hoy, como platicaba Adolfo desde el principio, restablecer esta seguridad emocional que todos hemos perdido por esta experiencia de la pandemia. Todos la hemos ido perdiendo, a lo mejor unos más, unos menos, unos mucho más fuerte, con experiencias mucho más fuertes y traumáticas, y otros menos, pero todos con esto que platicamos al principio la hemos ido perdiendo. Entonces, regresar y restablecer nuestra seguridad emocional, la de los niños, niñas, adolescentes, y la de los adultos, tiene que ser una prioridad. O sea, yo les planteo hoy que ese tiene que ser como nuestro plan familiar. ¿De qué manera podemos volver a sentirnos seguros? ¿Qué planes tenemos que hacer para sentirnos seguros? ¿Cómo podemos conectar para volver a sentirnos seguros? Porque eso es lo que tenemos. Y no nada más estar esperando todos estos bombardeos, que son reales, no, de estrés y de inseguridad que estamos viviendo. Porque si nada más estamos recibiendo todo eso sin hacer algo con mi sistema, con mi cerebro, con mi familia, con mis emociones, entonces el impacto va a ser muy grande. Entonces piénselo, porque este año en especial, este año tenemos que trabajar mucho con nuestra salud mental, sí. Y nuestros hijos, fíjense, no necesitan padres y madres perfectos. No tenemos que hacer todo perfecto siempre, ¿no es cierto? Es más, no existen, y no queremos. Es más, ni nos dediquemos a ser perfectos, no. Lo que ellos necesitan es que estemos para y con ellos, que se sientan acompañados en esta experiencia que también es estresante para ellos, que estamos compartiendo esta experiencia con ellos. Eso es lo que ellos quieren en este momento, no padres ideales y padres perfectos y madres perfectas, sino que estemos para y con ellos en esta experiencia. Y fíjense bien, si los entendemos se sentirán sentidos, si lo entendemos irá aprendiendo a entenderse, si lo entendemos podrá entender a otros. Y aquí, boom, le damos la vuelta a todo este tejido social y a toda esta experiencia de estrés. Si lo entendemos, se sentirá sentido. Si lo entendemos, irá aprendiendo a entenderse él. Y si lo entendemos, podrá entender a otros. Y entonces le damos la vuelta y empezamos a crear, ¿no? O a fortalecer niños empáticos, niños reflexivos, niños conectados con otros seres humanos. Y le damos la vuelta, ¿no? Y en cuestión de académico, me parece como bien importante abrir también este espacio. Hay, con esta experiencia hubo y hay un rompimiento en todos los procesos socioemocionales de los niños. ¿Por qué? Porque veían a sus compañeros, se regulaban con otros compañeros, y entonces todo esto, este rompimiento y esta interrupción, ha hecho que probablemente observemos que haya mucha más falta de atención y más falta de motivación en los procesos de aprendizaje en los niños, ¿no? Incluso hasta nosotros, si lo dejamos en lo académico y nos vamos a lo laboral, a nosotros también hay días que nos cuesta mucho trabajo poner atención en el trabajo y estar motivados en el trabajo porque nuestro sistema está estresado. Entonces tenemos como, y los niños también, como regresiones, como que ya habían logrado ciertas cosas y ahorita vemos que otra vez está igual. Ya no estaba así. Claro, tenemos todas estas regresiones y tenemos estos estados afectivos intensos, a veces más y a veces menos, y estamos muy irritables. Y esto es natural, no, y esto es normal. Hay que permitirle a los niños, pero, o sea, hay que permitirles que estén así, pero también, como decíamos hace ratito, tratar de entender atrás de esta falta de atención qué estará pasando, qué estará sintiendo. Entonces, como recomendaciones generales, les quiero yo plantear algunas cosas. Primero, revisar nuestros estados de regulación como adultos, nuestra salud mental. ¿Cómo estamos? ¿Estamos deprimidos? ¿Estamos ansiosos? ¿Estamos contentos? ¿Estamos activos? ¿Estamos conectados? ¿No? Por el otro lado, también que todas nuestras rutinas estén claras en casa. Importante y sí, sí, sí, sí, sísmo. Y de verdad más allá de los hábitos como tal el sueño la alimentación es todo esto que le estamos dando al cerebro para que el cerebro pueda funcionar; de por sí ya estamos medio colapsados como para que no le demos toda esta alimentación y este sueño que necesita para reparar toda esta experiencia. Tenemos que ser muy predecibles si decidimos que así va a ser bueno pues que así sea y seguir ¿no? Para que los niños puedan anticipar ¿Qué pasa si hacen esto? ¿Qué pasa si hacen esto? ¿Qué pasa si se ponen de esta manera? No, como que tener muy claro también, porque hay veces que vamos a tener que condicionar cosas, no, más allá de castigar, condicionar ciertas cosas. Entonces, que quede claro, no, si no puedes dormir, si no te duermes a la hora de las 11 o 10 de la noche o 9 de la noche que establecimos por estar jugando videojuegos, ¿Qué crees? Al día siguiente no vas a poder jugar videojuegos. Me duele muchísimo, pero quiere decir que no dormiste lo que necesitas dormir. Entonces no puedes jugar mañana. Más allá de un castigo, tiene que ver con esta reflexión de lo que hacen y lo que provoca si no lo hacen, ¿no? Entonces hay que ser muy predecibles. Enfocarnos mucho en lo positivo creo que también es bien importante. Ser muy sensibles a las necesidades necesidades y a las emociones de la familia, ¿no? Hay que darle mucha prioridad a lo social y a lo emocional, más allá ahorita de todo que sea educación. Quiero niños perfectos, niños que aprendan, niños que estén totalmente regulados, no, sino realmente esta sensación de seguridad, ¿no? Interacciones positivas y de mucha conexión, ser muy flexibles y tolerar los cambios, tener una buena comunicación, ¿no? Y resiliencia. Y mucho, mucho, mucho, por favor, papás, mamás, mucho trabajo en nuestro bienestar hoy como papás. Si no nos ponemos la mascarilla, como el avión, la mascarilla primero de cómo estoy como papá, cómo me atiendo, cómo estoy como mamá, cómo estoy respirando, estoy bien, estoy mal, qué necesito, en qué necesito ayuda si la necesito. Si no me pongo yo la mascarilla primero, no vamos a poderle poner la mascarilla a nadie más. Ni a nuestros hijos, ni a nuestra pareja, ni a nadie más. Entonces, la mascarilla tiene que ser una prioridad para todos nosotros. Y para antes de terminar, quiero compartirles este video en donde queda muy claro cómo la regulación del adulto en momentos de estrés y de impacto emocional Afecta y el niño lo recuerda por el resto de su vida, ¿no? Porque lo va a tener presente y va a recurrir a esta regulación emocional cuando hay un papá o una mamá que puede estar regulado y puede ofrecerle a los niños este espacio de regulación emocional. Vean qué lindo. Oui, fille, vous êtes bien, vous êtes bien. Excusez.
P&G, proud sponsor of Ay, Gaby, hubo un delay en el vídeo, así que lo que comentaste después del vídeo, ¿puedes repetir?
Sí, gracias. Les decía yo que solo la calma y regulación del adulto calma y regula al niño, y la calma también es contagiosa. Y a mí me encanta este vídeo porque se ve ahí al principio una tormenta, ¿no? Y estamos en una tormenta, estamos en un momento de tormenta, de mucho estrés, de mucho caos, de mucha incertidumbre, de mucha tristeza, de muchas separaciones. Pero lo que sí es importante es cómo podemos atravesar esta experiencia, esta tormenta, de una manera lo más regulado posible, lo más conectados posible, con las mejores herramientas posibles, para poder salir lo más fortalecidos posibles y con el menor impacto emocional posible. Y bueno, pues con eso termino mi presentación. De verdad les agradezco mucho a todos por este tiempo, por este espacio, por esta reflexión. Ojalá hubiera yo llegado a cada una de sus familias, de su alma, de sus emociones, de su sistema, para poder desde ahí ver qué podemos hacer para estar mejor. Adolfo, de ahí termino, abrimos un espacio de preguntas y respuestas. Cuéntanos.
Padrísimo, padrísimo, Gaby. Sí, con mucho gusto. La verdad es que viendo los comentarios de las mamás y de los papás y de todas las familias, la verdad es que es una plática que nos va a servir a todos para que podamos seguir creciendo como familias Licks. Y aquí hay algunas preguntas y respuestas. Nada más para saber cuánto tiempo tenemos para preguntas y respuestas, Gaby, para comentarles.
Este, pues 10 minutitos, ok, para terminar a la hora 30 como nos ¿Cómo quedamos?
Completamente de acuerdo. Voy a iniciar con algunas preguntas que iniciaron desde el inicio. La primera pregunta la comentó Ernesto Arana. Ernesto Arana comenta: a mí me da ansiedad y como mucho, ¿cómo puedo reducirlo?
Bueno, lo primero es entender que está en un estado ansioso, porque muchas veces ni siquiera reconocemos que estamos ansiosos y comemos. No, entonces el hecho de reconocer que estamos ansiosos ya es un gran avance. Ahora, ¿qué podemos hacer? La idea es ir modificando nuestros patrones de regulación para que sean cada vez más adaptativos para nosotros. Entonces, si en lugar de comer buscamos alguna otra estrategia, no, creo que eso nos puede ir ayudando. Pero lo importante es, a mí lo que me encantó es que puso: cuando estoy ansioso, ¿cómo? No, entonces buscar algunas otras conductas que sean más adaptativas sería, no. Y ahí depende de cada persona también, De acuerdo, de acuerdo, Gaby.
Mira, aquí tenemos otra de Aimee: ¿cómo cambiamos el chip de lo que ya grabamos mal en cuanto a sus emociones y esta regulación emocional?
¿Cómo? ¿A qué se referirá? ¿Cómo el chip de las emociones?
Yo creo que me imagino que cómo cambiamos ese chip de algo que grabaron mal en su familia en cuanto a las emociones y a esta regulación emocional?
Sí, yo creo que habla un poquito como de la creencia, ¿no, Adolfo? Quizás, ¿no? Un poquito, sí, porque nosotros como adultos tenemos la creencia, justo lo que platicamos, que los niños manipulan, ¿no? Que no hay emociones atrás, que los niños son unos berrinchudos, que lo que quieren es hacer daño, etcétera, etcétera, ¿no? Y esto viene de generación en generación. O sea, nosotros nos educaron con prácticas muy autoritarias. A nuestros papás no les importaba si nosotros nos sentíamos bien o nos sentíamos seguros o no. Lo que les importaba era que nos comportáramos bien, ¿no? Y ahora pues con toda esta investigación sí nos dice que tenemos que empezar a verlo desde otro lado. Entonces, para romper la creencia es hacer consciente esto que estamos platicando y hacer el esfuerzo esfuerzo de qué estará pensando. ¿Por qué no papá y mamá un día lo platican y dicen, a ver, esta conducta que él está haciendo, por dónde crees que va? ¿Crees que esté ansioso? ¿Crees que esté con miedo? ¿Crees que esté triste? ¿Por qué no lo averiguamos? Y romper un poquito esta respuesta inmediata de la creencia de, ah, es porque quiere manipular, o es porque quiere llamar la atención. Entonces salir de ahí y hacer un esfuerzo y preguntarle y preguntarnos Ahí rompemos un poquito la creencia y este patrón mental, ¿no?
Padrísimo, Gaby. Acá tenemos otra de una de nuestras thinkers, Paula, quien pregunta si es normal que se esté peleando mucho con su hermana en la cuarentena y qué le recomiendan para mejorarlo.
Bueno, no, esto de es normal o no es normal, no sé en base a qué, pero como todos estamos estresados Y muchas veces no sabemos qué hacer con nuestras emociones, entonces nos peleamos con el otro, como que es el recurso inmediato que nos sale. Me peleo con mi pareja, me peleo con mi hermano, me peleo, me peleo porque estoy en modo guerra. Entonces, desde aquí es importante que le demos estrategias distintas en lugar de pelear, ¿no? Porque el pleito se va de manera automática y no, además, no se logra nada. Pero el pleito, el pegarle, el discutir, es una forma de regularse. Entonces, igual como adultos, de repente me peleo y discuto con mi pareja, pero es porque me estoy regulando emocionalmente, porque no sé qué hacer con lo que siento. Entonces, partir de por qué se está teniendo que pelear con la hermana, más allá de que deje de pelear, porque está necesitando pelearse con la hermana. Y otra vez llegamos como al chip más emocional.
Súper, súper, Gaby. Luego aquí comentan Ana González Chávez: ¿cómo cambiamos observando? Estamos en el rol que tenemos que actuar, y si ponemos pausa y nos detenemos por una semana y observamos, entonces tenemos el conocimiento para ver en dónde tenemos que poner acción, en dónde tenemos que cambiar hábitos y en dónde tenemos que hacer nuevas respuestas. Bueno, creo que afirmo, ¿no? Un poco eso.
Sí, Ana, me encanta que lo digas porque Una de las primeras habilidades que tenemos que trabajar como cuidadores es la observación y la atención, porque nos vamos directamente a corregir y luego no nos damos tiempo de observar y reflexionar. Entonces, la observación y la atención hoy ya no es importante para nuestra sociedad. Entonces tenemos que regresar a lo básico. Observemos, solamente hay que observar sin intervenir para tratar de entender qué estará pasando, qué estará sintiendo. Los papás, esa habilidad ponerla en práctica me parece importantísimo. Ana, gracias por compartirla. Y así es, es la primera habilidad que tenemos que empezar a trabajar como papás.
Perfecto, Gaby, muchas gracias. Aquí tenemos una de Jaime Alberto, que si nos puedes explicar la relación entre la práctica de deporte o actividades físicas, preferible al aire libre, para mejorar esa regulación mental que necesitamos.
Bueno, me encanta. Y además yo soy una apasionada de los deportes, entonces siempre un deporte nos ofrece la oportunidad de todas estas funciones ejecutivas que platicábamos hace ratito, nos da la oportunidad de poderlo entender porque socializamos, toleramos la frustración, hay reglas, socializamos, regulamos las emociones. Entonces un deporte nos da la oportunidad de poner en práctica todas estas funciones. Y además regulamos nuestro cuerpo, descargamos esta amígdala, ¿no? Y fortalecemos toda esta psicomotricidad. Entonces el deporte es importantísimo. Ojalá puedan ustedes en casa salir, caminar y darle la oportunidad a sus hijos de que tengan un deporte, de que estén practicando algo, la disciplina y todo lo que implica, ¿no? Me encanta que lo hayan tocado.
Súper, Gaby. Para terminar a tiempo, vamos a contestar las últimas 5 preguntas de Gustavo, de Brenda, de Daniel y de Manuel. La de Gustavo es: ¿qué ejercicios recomiendas a los papás o mamás para autorregularse?
Ok, va, les voy a explicar un poquito. Vamos a entrar ahora sí en tema ya de estrategias, porque no nos da tiempo, no fue suficiente la plática con tanto que tenemos que platicar. Pero bueno, a ver, si partimos de que solo la calma del adulto calma al niño, tenemos que entrar en calma, ok. Para entrar en calma tenemos que bajar la amígdala para que nuestra corteza pueda funcionar. Entonces bajamos la amígdala. Y fíjense bien esta información que les voy a dar: la frecuencia de cuando estamos en alerta y en sistema de guerra, nuestra frecuencia de respiración es muy acelerada. Y nuestro ritmo cardíaco es acelerado. Y, ¿qué creen? Fíjense, el 80% de las vías que van del corazón al cerebro son ascendentes, no del cerebro al corazón. Entonces, el ritmo cardíaco es el que le da la información a nuestro cerebro para calmarse y decirle: no estamos en guerra, ¡O síguele peleando porque seguimos en guerra! Entonces, solamente con el hecho de cambiar mi ritmo de respiración y por lo tanto mi frecuencia cardíaca, yo ya le estoy diciendo a mi cerebro: no estoy en guerra. Y la función de la amígdala empieza a desactivarse. Entonces, momentos de respiración en el día, y no quiere decir prácticas de mindfulness ni de meditación, no necesariamente Si hay, qué padre, pero si no, no pasa nada. Con el hecho de tener esos espacios de respiración, de calma y de bajarle, ahí va bajando modo guerra. Entonces esa es una forma importantísima de regularnos.
Perfecto, Gaby. Luego aquí comenta Brenda que a Pablo le cuesta mucho trabajo hacer los ejercicios de meditación en las mañanas con sus compañeros. Y dice que siente mucha ansiedad. ¿Qué recomiendas para que pueda generar este hábito?
Sí, fíjense bien, muchas veces el nivel de ansiedad puede ser tan alto, creo que sí que esté mal o bien, ¿no? Pero vamos a pensar que está muy alto. Cuando estamos ansiosos, no es que estemos ansiosos emocionalmente nada más, sino que todo nuestro sistema está en modo guerra, está ansioso. Y si de forma directa lo llevamos a la meditación obviamente no sabe qué hacer con todos estos pensamientos, no sabe cómo calmar los pensamientos y calmar toda esta actividad. Entonces, en él necesita primero una calma fisiológica para después entrar en una calma mental. Entonces, el más allá de que entre directo a la meditación o ejercicios de meditación y de respiración, primero necesita calmar su cuerpo. Entonces puede hacer ciertos ejercicios, que también hay mucha información de esto en libros y todo, de cómo descargamos y regulamos a través, por ejemplo, de masaje profundo, tacto profundo. Eso regula el sistema. Si regulo mi sistema, después regulo mis emociones, pero primero regulo mi cuerpo. Entonces él tiene que entrar primero a lo físico y no, y no ejercicios acelerados. sino que calmen el cuerpo para después entrar a la calma mental y emocional. Entonces, que entre primero con el cuerpo.
Perfecto. Ya aquí la penúltima, ahora que manda preguntaba el tema de pelearse con sus hermanos, pero ya lo respondimos.
Perdón, aquí creo que es bien importante. Muchas veces cuando los hermanos pelean, es un tema de rivalidad entre hermanos, también es otra cosa, pero nosotros vamos a Creer que nuestra función es de referee. ¿Quién tiene la razón? Tú te vas, te castigas, te encierras en tu cuarto. Y, ¿qué creen? Nuestra función no es ser referees en los pleitos de los hermanos. Nuestra función es ayudarlos a ellos a que puedan mediar, porque ahí está el principio de todas las estrategias que vamos a tener como adultos de negociaciones y de mediaciones y demás. Entonces ayudarlos a ver qué pasó. Pausa. ¿Qué está pasando? Que explique uno, que explique el otro. A ver, antes de que nos sigamos acelerando, ¿por qué no nos damos una pausa? Primero nos calmamos, porque desde la amígdala no funcionamos nadie. Entonces nos calmamos. Ahora sí, explícame qué pasó, explícame qué pasó. Y esto, ¿qué quiere decir? ¿Qué quisieras que hiciera tu hermano? ¿Qué quisieras que hiciera tu hermano? No, obviamente esto no lo vamos a hacer todo a los pleitos. Pero si empezamos a modelar esta forma de fortalecer, más bien esta habilidad, pues los fortalecemos a ellos para que ellos lo vayan haciendo después, y no nada más parar pleitos de hermanos porque es interminable.
Perfecto, Gaby. Aquí ya la penúltima. Den, Den nos dice que le preocupa mucho que después de varias horas en pantalla por las tardes mi hijo quiere platicar con sus amigos, y entendemos la necesidad de conectar con sus amigos. No nos preocupan mucho los tiempos en pantalla.
Totalmente de acuerdo, totalmente de acuerdo, y eso sí es una preocupación real. Ahora, la única forma de conectarse con sus amigos hoy es en pantalla. Entonces, si se van a conectar con sus amigos, bueno, de preferencia, si después de la cantidad de pantalla académica que tienen van a conectarse en pantalla, que sea para conectarse con otras personas y con sus amigos, no nada más para estar aislados jugando, de preferencia. Y si ya se va a conectar con amigos, que también sea casi casi o sí o sí algún ejercicio que pueda hacer al aire libre o en casa físico, para que también justamente libere estas neurotoxinas y libere este sistema estresado, y no nada más se quede en modo pantalla. Pero que también ahí nosotros tenemos que ayudarlo a que tenga diferentes ejercicios, ¿no?
Perfecto, Gaby. Ya la última, que se relaciona con dos preguntas más, es en el tema de la motivación. ¿De qué manera pueden ayudar como mamás y como papás para que hagan de buena manera, estén motivados? Que se relaciona con esta pregunta de Heidi Cerret, ¿cómo se puede ayudar a que sientan más motivación?
Sí, bueno, ahí primero es tratar de entender si hay una falta de motivación en este momento. O en general ha tenido una falta de motivación hacia las cosas. Entonces las intervenciones serían distintas. Si es una falta de motivación en este momento, lo primero es no exigirles que lo hagan y que lo hagan bien, sino que vayan como dosificando un poquito, ¿no? Lo que están haciendo y tratar de buscar como la forma, como el panorama positivo de lo que están haciendo. Pero eso va a venir mucho si los papás no nos ponemos a exigirles demandantes y nos ponemos muy autoritarios porque tendrían que, no, sino también ayudarlos a que puedan ir viendo esta cuestión como positiva desde otro lado. Y la motivación también se va formando, no nada más se da. Sí, entonces también tolerar estos procesos y tolerar que a veces estamos motivados y a veces no estamos motivados, tampoco pasa nada, ¿no?
Padrísimo, Gaby. Pues han sido todas las preguntas para terminar en tiempo. Te agradecemos muchísimo lo que nos has compartido. La verdad es que ha sido un momento donde pues hemos aprendido todos, tanto los tinkers, tanto los Wayaks. Los papás creo que han encontrado muchísimas herramientas con lo que acaban de aprender hoy para poder implementar y poder restablecer esta seguridad emocional durante estos momentos que estamos viviendo. Te agradecemos muchísimo, Gaby. Hay algunos papás preguntaban si podíamos compartirles la presentación que vimos. Si quieren, ya lo revisamos a ver qué podemos compartirles. Si quieres, ya después revisamos. Y nada, Gaby, muchísimas gracias. No sé si tengas algún otro comentario que quieras compartir.
No, pues nada más decirles que este es un año bien importante. Porfa, no quiten del renglón el trabajo, el trabajo personal que tenemos que hacer como papás, y que la prioridad tiene que ser el bienestar emocional. De cada uno de nosotros y el bienestar emocional de la familia. Denle prioridad a eso, por favor, papás, ¿no? Para que tengamos el menor impacto posible a pesar de toda esta situación y esta tormenta que estamos viviendo. Cuídense mucho, mucho, mucho, mucho. Les deseo mucha, mucha suerte y un abrazo a todos. Y que conectémonos, es importante. La conexión también regula. Conectémonos con nuestros hijos, escuchémoslos. Hablemos con ellos desde otro lado, desde el corazón, y no nada más desde la autoridad, digamos.
Padrísimo, Gaby. Pues bueno, vamos aquí a compartirles algunas últimas reflexiones a nuestra familia, pero te agradecemos mucho a ti, Gaby. Estoy seguro que seguiremos trabajando juntos y te deseamos un excelente fin de semana, Gaby.
Gracias, me salgo. Un abrazo a todos, cuídense mucho, suerte.
Gracias, Gaby. Bye bye. Familias LICS, pues muchísimas gracias a todos por el compromiso que tuvieron el día de hoy. Sabemos que es sábado, un horario cierto complicado, pero les agradecemos su compromiso. Estoy seguro que ese es el equipo que debemos de hacer para poder seguir creciendo juntos como familia. Y aquí, solo para cerrar, quiero compartirles pues algunas reflexiones que se relacionan con la experiencia académica que los tinkers y los wayaks están viviendo. Y yo me llevo principalmente esta frase que comentaba Gaby, que decía que desde la cuna hasta la tumba todos los seres humanos necesitamos cercanía física y emocional, y esto nos da un sentido de conexión. Aquí lo quiero relacionar con esta importancia de por qué no es imposición el hacer que todos tengamos las cámaras prendidas, sino es con el objetivo de que podamos generar mejores conexiones tanto emocionales, mejores conexiones de aprendizaje. Y por eso para nosotros es muy importante, y definitivamente esta frase que hemos visto pues lo refuerza y justifica esa importancia que nosotros buscamos para que la experiencia educativa sea mucho mejor. Y bueno, para nosotros es muy importante el poder hacer equipo con ustedes para poder restablecer esta seguridad emocional. Quiero agradecerles a todos por su compromiso. Porque eso es la forma en la que vamos a hacer que nuestros tinkers y wayaks tengan una mejor experiencia educativa. Les recuerdo lo que tienen que enviarnos. Aquí lo vuelvo a colocar. Ahí está. Viene lo que tienen que mandar, esta reflexión que buscamos que hagan en familia, tanto los tinkers, los wayaks, junto con sus familias, para que puedan reflexionar. Y aquí lo que pueden hacer es que esta reflexión se enfoque en un plan de acción, que no únicamente es una reflexión de lo que vimos, sino que realmente sea un plan de acción y establezcan ciertos compromisos de cómo es que en familia van a poder restablecer esta seguridad emocional durante estos momentos. Y también una de la importancia de esta plática pues es también esta importancia de los cambios, que son cambios que vivimos, y los cambios en la vida son muy importantes y qué mejor que los Tinkers y los Wayaks siempre estén preparados para los cambios. Como ustedes saben, en Leaks estamos buscando día con día mejorar la experiencia educativa. Ya les hemos compartido que a partir del 2 de febrero vamos a hacer unos cambios significativos en el tema del inglés para mejorar esta experiencia educativa. Durante la siguiente semana, en sus sesiones, van a estar conociendo a nuevos mentores que se están incorporando al equipo, mentores que buscamos que que buscamos que a través del mindset leaks que van a incorporar durante sus clases vamos a vincular de mejor forma esta experiencia. Y del mismo modo pues vamos a incrementar todo este tema del inglés. También para comentarles que el martes, gracias a todos los que nos acompañaron en el lanzamiento del ciclo escolar 2021-2022, para los que no nos pudieron acompañar, la grabación quedó en nuestro Facebook y en nuestro YouTube. Si no lo encuentran, con mucho gusto pueden contactar a su amigo para que los puedan apoyar. Y nada, muchísimas gracias. La verdad es que disfruté muchísimo esta reunión que tuvimos con Gaby Fernández. Gaby Fernández ya tuvo justamente un taller junto con todo el equipo, tanto Sherpas, mentores y todos los makers de contenido, para que podamos hacer este equipo que buscamos hacer también con ustedes y podamos estar mejorando cada día la experiencia educativa. Y para concluir, voy a cederle la palabra a Silvia Vega, nuestra Sherpa de operaciones, quien quiere compartir también una pequeña reflexión con todos ustedes. Así que adelante.
Muchas gracias, Adolfo. Pues muchas gracias a todos ustedes. Como saben, cada una de las experiencias y actividades que hacemos en LICS justamente es para todos ustedes, todos nosotros como familia LICS. Y me gusta siempre enseñarles el pasaporte que todos tienen y que uno de los últimos valores del manifiesto es transformarnos en una persona ejemplar. Creo que Gaby y lo que nos ha comentado Adolfo pues justamente es primero nosotros ser una mejor persona para poder ser mejor personas con los que compartimos nuestra casa. Nuestra comunidad, nuestra familia, nuestra, este, nuestro municipio, nuestra ciudad, nuestro país, el mundo. Entonces pues muchas gracias por tomarse el tiempo esta mañana de estar con nosotros y deseo que sigamos formando esa gran familia LICS. Gracias, Adolfo.
No de qué, ahí está, perfecto. Pues muchas gracias, familias. Aquí nada más para contestar una pregunta que que nos hizo Andrés, que sí vamos a revisar la parte del cambio de inglés. Ya comentamos este elemento y durante el transcurso de la semana también les vamos a hacer llegar un comunicado en donde vamos a compartirles los puntos importantes para poder hacer esta transición de la mejor forma posible con todos ustedes. Les agradecemos muchísimo, que tengan un excelente fin de semana, disfrútenlo mucho en familia, y también deseo que esta reflexión que van a hacer en familia les ayude muchísimo para seguir haciendo equipo. Muchísimas gracias, familias, que estén muy bien y que tengan un excelente fin de semana. Hasta pronto.
More from Adolfo

🎭 Hércules El Musical de Disney interpretada por la compañía de Teatro LIKS.CO. Función 1.

🎭 Hércules El Musical de Disney interpretada por la compañía de Teatro LIKS.CO. Función 2.

🎭 Hércules El Musical de Disney interpretada por la compañía de Teatro LIKS.CO. Función 3.

🎭 Hércules El Musical de Disney interpretada por la compañía de Teatro LIKS.CO. Función 4.

👾 Bloque 2: Genius Hours LIKS NextPlay presentado por KidZania en alianza con Colegios México Nuevo.





