164- Al encuentro de las emociones
17 May 2024 · 155 min
In this live workshop session, Mélanie Berthaud guides participants through a comprehensive exploration of difficult emotions, especially shame, and how to work with them using self‑compassion and embodied awareness. She begins by discussing the scapegoat mechanism (René Girard) and the tendency to externalize blame, urging listeners to claim ownership of their feelings. She differentiates between merely labeling an emotion and truly sitting with it in a warm, compassionate manner, using examples like "taking a tea" with the feeling. The talk weaves in body‑emotion maps from Chinese medicine, Ayurveda, and neuroscience (Damasio), linking specific emotions to bodily locations (e.g., fear‑kidney, anger‑stomach, disgust‑intestine). Berthaud highlights the widespread “emotional illiteracy” caused by a lack of education in emotional language, recommending Non‑Violent Communication and a forthcoming course. She outlines the three pillars of self‑compassion—mindfulness, common humanity, and self‑kindness—and introduces the SCP (soften, calm, permit) technique for handling painful affect. A substantial portion is devoted to defining shame, its paradoxes, adaptive versus maladaptive forms, and its deep connection to the universal human need to be loved, tracing this need back to early attachment and neotenic development. She provides practical tools: a 15‑day meditation called “El Encuentro de las emociones difíciles,” reflective writing tasks on negative self‑beliefs, and encourages participants to expand their sense of love beyond human relationships (e.g., libraries, animals). Poetry (Dana Faulds, Hafiz, Mary Oliver) is used to illustrate and deepen emotional awareness. The session concludes with a call to practice, feedback, and information about the podcast series structure.
Chapters
Buen día, buenas noches, buen desayuno, no sé a qué hora estés escuchando este episodio. Estoy muy contenta, muy emocionada porque mañana hacemos la sesión 7 del taller de autocompasión que aborda el encontrar, más bien atender las relaciones difíciles. Aunque bueno, las relaciones difíciles si existen ya las encontraste. La última sesión fue una sesión que se tituló Al encuentro de las emociones difíciles y fue una sesión conmovedora, como van a poder escuchar. Decidí publicar por completo el episodio porque mañana nos dedicaremos a hablar de las emociones difíciles. Hay emociones difíciles a veces por falta de conexión, pero a veces por conexión, por demasiada conexión, y eso hablaremos mañana. El episodio, la sesión de mañana no la voy a grabar, no la voy a publicar en el podcast porque es un tema difícil y muchas veces los participantes y las participantes comparten cosas muy personales y sobre todo muy dolorosas. Pero pueden hoy escuchar este momento en el cual nos preguntamos qué es una emoción, cómo aparece, cómo distinguimos entre una sensación y una emoción. ¿Qué es la vergüenza? ¿Cómo podemos abordar la vergüenza? ¿Por qué nadie habla de la vergüenza? ¿Por qué todo el mundo se avergüenza? ¿No da vergüenza? Y ¿qué tipo de prácticas, qué tipo de meditación se puede ocupar para poder encontrar las emociones? La mayoría del tiempo Queremos evitar, evadir las emociones. Y aprovecho para rebotar sobre un tema que tiene mucho que ver con el encontrar las emociones, que es el tema de habitar el cuerpo y los mecanismos de defensa, del cual hablaré el día domingo, en 2 días. Hoy es viernes. Hoy sale el podcast, normalmente sale más temprano en la semana, martes o miércoles, pero hoy sale viernes. Y esta plática la voy a dar el domingo a las 7 de la noche. Es una plática que se llama Hablando de Prioridades, que nos permite conectarnos entre nosotros en la comunidad Just In Time el domingo en la noche a las 7 de la noche. Antes lo he hecho a las 9 de la noche Pero esta vez va a ser más temprano. Vamos a ver cómo nos funciona este horario. Vamos haciendo pruebas, prueba y error como todo. Y quiero terminar de decir para esta introducción que esta sesión, este episodio viene muy cargado de poesía, así que espero la disfrutes como nosotras y nosotros Nosotros hemos escuchado esta poesía hermosa que sería la vida sin poesía. Gracias, buen día. Literatura, psicoanálisis, proyectos sociales, políticos, humanos, artes, todos los temas son absolutamente bienvenidos en el Podcast Just in Time desde que empezamos en marzo del 2020. Estamos en esta misma idea de continuar caminando mientras grabamos. Ahora agregamos un tema que es la astrología. No existen temas superiores, temas inferiores, y a veces tenemos invitadas, invitados que son presentes, que están presentes hablando, o bien simplemente que están, están con una presencia simbólica muy importante. Bienvenida, bienvenido al podcast Just in Time. Buenos días. Hola. Vamos a esperar un momento para que lleguen otras personas. No sé quién eres porque no, tu teléfono no aparece identificado. Vamos a esperar un momento. Hola Melanie, buenos días. Buenos días, soy Hanat. Buenos días, Hanat.
¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Muy bien, muy bien.
Aquí lista para comenzar.
¿Vas a poner tu cámara o vas a quedarte así? Me voy a quedar mientras así. Ok, perfecto. Esperamos un momento. Entonces vamos a necesitar el diario, el espacio de meditación. Voy a poner un mensaje. Buenos días, estamos a un minuto de empezar con la sesión número 6. Vamos a necesitar el diario, el espacio de meditación. Und minuti, toi, im Besen. Muy bien, bueno, espero que hayan despertado con energía y con ganas de seguir explorando la autocompasión. En la última sesión fue un retiro que tuvo efectos muy, muy impresionantes. Me decían que, voy a poner la cámara, me decían que se sorprendían, ¿cierto? Del tiempo que que pasaba rapidísimo, que cuando ya terminaron las 4 horas no se habían dado cuenta. Eso es parte de lo que sucede cuando uno está en el proceso meditativo. Quiero regresar un poco sobre el recorrido que estamos realizando juntas. ¿Se acuerdan que empezamos con el descubrimiento, luego con la práctica de la plena conciencia en la segunda sesión, En la tercera se trató de practicar el amor cuidadoso. En la cuarta, descubrir la voz empática. En la quinta, una vida plena. Y luego fue el retiro. Y ahora vamos a hablar de las emociones difíciles. Primero, en la sesión 6, el encuentro, encontrarlas. Y en la próxima sesión, más complejo, explorarlas. Después Abrazaremos la vida y después veremos qué hacemos con todo lo que aprendimos. Las emociones difíciles, que para empezar a alcanzar el ubicar las emociones difíciles, primero vamos a conectar con nosotras mismas con la meditación del amor benevolente que conocen. Por eso necesitamos el diario, porque necesitan sus oraciones. Preparaciones de su propia meditación que armaron con este recorrido. Luego hablaremos de las emociones difíciles, les hablaré de las etapas de la aceptación, también de estrategias para encontrar las emociones difíciles, y hablaremos de la vergüenza, muy importante, con la cual trabajaremos. Les daré una práctica de domicilio y nos despediremos para hasta la próxima. Una sesión. Entonces, primero, por favor, colóquense en su espacio de meditación para volver a conectar con, volver a entrar en contacto con la meditación de amor benevolente. Que esa meditación de amor benevolente, repito, es muy singular, es de cada quien, porque cada quien tiene sus propias oraciones. No se puede prestar esa meditación, no sirve de nada esa meditación si uno no hizo el trabajo previo, porque se supone que cada quien tiene en su cuaderno, o a lo mejor ya se las aprendieron incluso, las frases que necesitan para poder armar esta meditación. Vamos a empezar de inmediato, compartiré el sonido y voy a apagar la cámara. Por favor, colóquense en su espacio frente a su vela. Cuando ya estén ahí en su espacio de meditación, por favor pongan un mensajito en el chat cuando estén listas. Con cuaderno y con suela, el mensajito, o puede ser también un emoticono, no hay problema, que diga ahí estoy, que no haya interrupción, por favor, que puedan tener ese momento para ustedes. Muy bien, veo un mensajito. Eso no, vamos a esperar un momento. Tomen por favor este momento para releer, volver a leer las oraciones. Con mucha calma, mucha gratitud, vuelvan a leer estas oraciones. A veces nos sorprendemos cuando volvemos a leer las oraciones de la meditación del amor benevolente para uno mismo. Descubrimos, se nos ha olvidado algunas, nos sorprendimos, o bien pensamos que hemos evolucionado también, pero aún así Es importante conservar porque el proceso es muy joven, no es que estemos practicando eso por 5 años. Proceso todavía muy nuevo. Muy bien, una inhalación profunda por la nariz, por favor. Exhala por la boca.
Te doy la bienvenida a la meditación de amor benevolente para uno mismo. Me da muchísimo gusto poder guiarte a través de esta meditación. Y te invito a que uses las frases que tú misma, que tú mismo pudiste encontrar cuando buscabas frases de autocompasión. Toma un momento, por favor, para repasar estas frases que apuntaste en algún momento y con las cuales vas a querer meditar el día de hoy. Toma un tiempo para leerlas, encontrar tu cuaderno. Volverlas a conocer. No se trata de buscar un efecto particular o tratar de hacer las cosas de manera excelente o impecable. Trata de liberarte de toda exigencia. Deja que las palabras hagan su trabajo. Imagina que te estás sumergiendo en un baño caliente. Y observa los efectos. Encuentra por favor una postura confortable y permite que tus ojos se cierren lentamente. Te invito a que tomes unas cuantas respiraciones profundas. Para instalarte en tu cuerpo y en el momento presente, escuchando tu respiración, observándola. Del sacro hacia la coronilla, la inhalación. De la coronilla al pubis, la exhalación. Puedes colocar una mano sobre tu corazón o cualquier otro lugar en tu cuerpo donde se sienta este tocar que apacigua, que nutre, que te apoya. Recuerda que es muy importante traer conciencia a tu experiencia humana, pero sobre todo una experiencia cálida, amorosa, a tu experiencia. Regálate este momento para observar tu respiración y sentirla, observar esa caricia interna provocada por la respiración. Cómo la respiración incluso te va meciendo, sintiendo ese ritmo suave de la respiración. Cuando la mente se va, empieza a irse vagabunda, y eso va a pasar siempre de vez en cuando. Sonríe y regresa a tu respiración.
Cuando te sientas lista.
Listo. Permite que la respiración se vaya a un segundo plano y empieza a repetir en tus adentros estas frases que son tan importantes para ti, para mandarte a ti misma, a ti mismo, autocompasión, una pausa de amor benevolente hacia ti misma. Permite que tu atención ahora se lleve hacia las oraciones que son importantes para ti. Con un ritmo suave puedes repetir una y otra vez Las frases que has buscado anteriormente, que son las frases que quisieras decirle a una amiga si esa amiga fueras tú, fueras ti misma. Permite que esas frases ocupen cada vez más espacio. Si necesitas abrir los ojos para repasarlas, está perfecto. Idealmente, esas frases van a brotar naturalmente porque son las frases que tú necesitas escuchar. A veces se requiere un poco de valor, sobre todo si no se ha construido una costumbre de hablarse bonito a sí misma, a sí mismo. Así, permítete, por favor, sentir tu vulnerabilidad, tu dificultad, y permítete recibir este tipo de oraciones benevolentes, cálidas, apoyadoras, alentadoras. Cualquiera que sea tu temática, tus palabras, si hay una necesidad de amor o una necesidad de seguridad, de confianza, cualquiera que sea tu temática. Durante unos minutos, permite que estas oraciones lleguen. Y si fuera real, si fuera verdadero, permítete sentirlo.
No hay nada que hacer.
Ningún lugar a donde ir, nada que conseguir, nada que lograr. Solamente bañarse en un baño de palabras amorosas, impregnarse de palabras que necesitas escuchar. Cada vez que observas que tu mente se va de vagabunda, recuerda, es perfectamente normal. Trata de regresar al momento presente con un toque que apacigua, una reconexión con la respiración. Y cuando ya estés de nuevo a abrirte, puedes abrirte a estas palabras benevolentes hacia ti misma, hacia ti mismo. Permítete Sacar la sustancia de estas palabras que tú has elegido en algún momento por tu más alto bien. Cuando sea el momento para ti, puedes soltar, ir soltando las palabras, regresar hacia tu cuerpo, regalarte un momento donde puedes dejar tu cuerpo tal y como es en este momento. Dejándote ser tal y como estás en este momento, permitiéndote ser tal y como eres. Tal y como estás ahora, aquí y ahora. Te invito a que coloques tus palmas juntas al centro del pecho, el yin y el yang unidos. Muy cerca del corazón, que tomes una inhalación profunda por la nariz, que en la exhalación te inclines hacia tu esfuerzo por mandarte palabras benevolentes a ti misma, a ti mismo. Namasté. Muchas gracias por tu práctica, por tu esfuerzo. Esta meditación te va a ir sirviendo muchísimo. Trata de practicarla lo más que puedas. Muchas gracias por permitirme guiarte en este camino.
Bueno, ¿cómo les fue?
Esta meditación.
Voy a leerlas, si quieren poner en el chat. La conocen, la han practicado, pero me gustaría saber en este momento que ya han pasado los meses, es la sesión 6, cómo la están viviendo esta meditación. Pueden escribir si quieren, si están más cómodas con la escritura, ¿Cómo ha evolucionado este contenido? La práctica es diaria, ya lo sabemos, pero también uno va evolucionando y va descubriendo ciertas cosas de uno mismo a través de la meditación. ¿Cómo esas frases han evolucionado? ¿Cuáles? Estoy leyendo lo que me escriben. ¿Cuáles son las frases que hoy les hacen más sentido? De repente ponemos cosas y no estamos conscientes realmente, y después hace sentido. Esto se llama la resignificación, que se llama en francés el abjecu, es decir, uno se da cuenta por qué hizo las cosas o por qué dijo las cosas. Las leo. Dice Angélica: es un abrazo para mí. Sí, qué lindo es empezar el día así, ¿no es cierto? Cuando lo hacemos nos damos cuenta que deberíamos de hacerlo todos los días. Sigo leyéndolas. Dice Angélica, qué bonito es equivocarme, una de las frases que tengo más presentes. Qué interesante el autorizarse a equivocarse. La sigo leyendo si gustan poner cómo se colocan ustedes en relación con él. La necesidad de darse esas palabras benevolentes. De cada quien tendrá sus oraciones. ¿Le sigue, le sigue haciendo sentido esas oraciones al día de hoy? ¿O ya han evolucionado tanto que ya no? Bueno, seguiré leyendo lo que pongan. Muy bien. Bueno, que antes de seguir, que quisiera saber cómo les fue personalmente con el retiro. Dice, ahí estoy leyendo a tu lado: para mí no han evolucionado, pero es más fácil decírmelas. Interesante. Se modificó tu relación con estas oraciones, es más cómodo, te sientes más legítima respecto de esas oraciones. Que eso es muy importante, lo que creo que lo que estás compartiendo. De repente hay esa sensación de malestar todavía, de no sentirse legítima en hacer ese ejercicio, a este, esta voz autocrítica que está ahí y dice, bueno, ¿por qué estás haciendo eso? Que dice algunas cosas, o podría decir No sé, estás loca, o qué sé yo, no, lo que puede surgir de la voz autocrítica. Cada quien tendrá su forma de escuchar esa voz autocrítica, pero está muy presente. Y eso, más entramos en el proceso de autocompasión, más sabemos contestarle a esa voz y ponerla en su lugar. No es que esa voz autocrítica desaparezca del todo, y puede desaparecer, pero es un proceso largo también. Trata de tener, me parece, mucha, mucha autocompasión respecto de cómo uno trata la voz. Bueno, seguiré leyendo. Me gustaría escucharlas un poquito respecto del retiro. ¿Cómo se sintieron después del retiro? ¿Qué hicieron con esta experiencia? Unos minutitos. ¿Qué hicieron con su experiencia del retiro? ¿Lo han platicado alrededor? ¿Qué les aportó el retiro? ¿Qué información les trajo? ¿Qué bajó del universo cuando, cuando después de hacer el retiro? ¿Puedo tomar la voz, Mel? Por supuesto, sí, sí, ni pregunten. Adelante. Gracias. Para mí fue como, no lo comenté tanto exteriormente, Bueno, para referente a lo del retiro, siento que fue para mí completamente, fue un momento para mí y me volví a habitar. Así lo sentí, como que me volví a habitar y fue muy, o sea, fue algo muy necesario. Te volviste a habitar. Sí, qué poderoso eso, es sentir eso. De volverse a habitar. Es decir, de repente, siguiendo tu expresión, uno se va mudando de sí misma, uno de sí mismo, de sí mismo, ¿no es cierto? Dice, ¿dónde estoy? Es una mudanza inconsciente. Cuando nos mudamos de casa lo hacemos conscientemente, nos entregan las llaves, etcétera, y de repente con la conciencia no pasa eso, uno se va mudando y se va a otro lugar. Y ni sabe dónde está. Y cuando vuelve, con la práctica nos damos cuenta de cuántas veces nos hemos mudado. ¿Les ha pasado eso? Volverse a habitar. Y buena o mala noticia, siempre va a pasar eso de mudarse, de si uno no sostiene la práctica. Por eso es tan importante regresar, porque al final esa, esa metáfora que usas es la, es el cuerpo. Uno se va disociando de su cuerpo. ¿Por qué? Porque solo a través del cuerpo podemos saber lo que nos está pasando. Entonces, cuando no queremos saber, nos disociamos. Es un proceso que permite no saber lo que está pasando porque no queremos saber, porque creemos que es demasiado costoso. Entonces nos disociamos y perdemos ese contacto con la casa y nos mudamos. A otros espacios, a otros lugares. ¿Alguien más quiere compartir sobre acerca del retiro?
¿Fue fácil?
¿Fue difícil? ¿Se sintieron autorizados fácilmente en hacerlo? ¿Les costó muchísimo?
¿Qué sucedió?
¿Fue, fue, a lo mejor hubo impedimentos y no se pudo? Fluyo. No pudiste estar, dice Tula. ¿Lo volverían a hacer, por ejemplo? Adelante, yo puedo, Verónica.
Pues yo puedo hablar. A mí es como sorprendente cómo es difícil organizarnos para darnos ese tiempo. Creo que a veces es más difícil cuando tenemos hijos y que sentimos que todo pasa antes que nosotros, pero realmente para mí fue como muy de mucho amor poder darme a mí ese tiempo y ese amor. Y evidentemente tanto tiempo sin acceso al teléfono, en estar simplemente en meditación y contigo. Es como dicen un poco, Angie, es como conectar, alinear el cuerpo y la mente y el alma. Y eso fue como un momento de paz que regresa y un momento de calma y como volver a habitarnos, que eso fue realmente súper Muy lindo, muy lindo, que deja como muchas ganas, creo que, de hacer las meditaciones en las mañanas y tener un poco más de disciplina para poder llevarnos a ese lugar de forma, como dices, de forma constante.
Sí, sí, muy cierto. Es estas pizcas que uno puede tomar de estos momentos hacen entender, hacen entender cómo está la estructura, por ejemplo, respecto de los impedimentos, de lo que dice, lo difícil que es desaparecer. Lo que yo les ponía en el chat, ¿se acuerdan? Desaparezcan, desaparezcan, pero autorícense. Es difícil, es difícil porque de repente también hay un poco de narcisismo. Pensamos que todos y todas dependen de nosotros y después poco a poco con la práctica nos damos cuenta que no pasó nada, no se cayó el mundo, o sea, se arreglaron. Esto tiene que ver más con el miedo a faltar, el miedo a no estar, la interiorización de las responsabilidades, y también tiene que ver con, bueno, tiene que ver con el desapego. Muy bien, muchas gracias por compartir. Por eso lo vamos a seguir conversando Quiero avanzar porque hoy tenemos un programa hermoso, muy, muy bonito y fuerte también. Están viendo la pantalla, sí, hicimos la meditación, ya está. Hoy es un día especial porque vamos a hablar de un tema que no hemos abordado todavía, que es la, bueno, las emociones difíciles y la vergüenza. Más adelante. Entonces, antes de iniciar, quiero que por favor, si en algún momento sienten incomodidad respecto de lo que estamos trabajando, que lo pongan en el chat, que estén, que estén, saben que lo que escriben creo que no lo ven los demás. ¿Es así? ¿Me confirman eso? No se ve, ¿verdad? Lo que pongan. Ok, perfecto. Eso es voluntario. Es para que puedan ponerme eso está siendo muy difícil para mí, no, esto, esto es complicado para mí. No, yo solo lo leo y yo contesto en privado. ¿Les parece bien?
Sí, ok.
Entonces, las emociones difíciles, muchas veces, ¿qué sucede con las emociones difíciles? No las queremos conocer. No nos gusta, no queremos estar. Ese es nuestro, nuestro lado humano de querer pasar buen, buen momento agradable y no queremos saber. Pero ahora están, están teniendo la oportunidad de poder hacerlo, poder contactar con esta dificultad porque tienen las herramientas de autocompasión. Eso no se puede, no lo pondría yo al inicio del programa porque sería demasiado difícil, pero ahora con las herramientas que tienen de autocompasión autocompasión, se puede. Aunque hay una lógica en todo lo que estamos viendo, tienen una gran variedad de técnicas que se han apropiado a lo largo de muchos meses. Ya vamos prácticamente 6 meses de pensar, de pensar, de reflexionar en la autocompasión, de atraerla. Todo eso no es cualquier cosa, es un esfuerzo mayor. Entonces, esta sesión de hoy nos va a permitir aplicar la plena conciencia, aplicar todo ese panel de técnicas que tiene a las emociones difíciles. Y la próxima sesión trataremos con las relaciones difíciles, es decir, las trabajaremos. Creo que es importante tener más compasión en nuestra manera de acercarnos a las emociones difíciles. Cuando nos pasan cosas difíciles, en general no tenemos compasión. Está esa voz, queremos huir rápido. Entonces es desplegar esa compasión cuando sucede eso, que eso sucede muchas veces en el día. Me ponen por favor en el chat, desde el momento que se despertaron hoy hasta este momento, 8:43, cuántas veces han tenido emociones desagradables. Emoción difícil es emoción desagradable. Lo contrario de me siento súper bien, soy feliz, tengo gratitud. De verdad, honestamente, ¿cuántas veces hoy desde que amanecieron sintieron una emoción difícil? Que sea estrés, sé, tengo que apurarme, no voy a llegar a la sesión, lo que sea. Yo solo soy la única que lee, ok. Entonces, por favor, un esfuerzo de honestidad y las leo. Nos damos cuenta, nos cierto, las estoy leyendo. Sí, eso sucede muchísimo. Entonces, entre el momento que uno despierta y a la media hora ya han surgido 10 veces, no se imaginan cuántas emociones difíciles recolectas al final del día. Las sigo leyendo, por favor participen, es un live, entonces es importante que pongan algo de ustedes también. Ok, estoy leyendo. Sí, entonces al final del día, si no hacemos nada, imagínense con qué nos vamos a dormir. Ajá, exacto. Gracias, gracias por compartir. Súper importante compartir porque es, estás poniendo algo de tu energía, ¿no? Eso. Entonces ahí claramente hay una necesidad, necesitamos acercarnos con prudencia Sigo leyendo. Y respeto a las emociones difíciles. Las emociones, recuerden que son unas amigas, aunque no nos gusten. Nos dicen cosas, son unas amigas porque nos orientan en la vida. Es importantísimo dejar de rechazar las emociones difíciles. ¿Por qué quisiéramos las buenas y no queremos las que no son cómodas? No, las emociones son nuestras brújulas. Si algo está, algo así pasa porque algo sucede con uno mismo. Entonces, con esta técnica nos acercamos con prudencia y respeto a las emociones difíciles. Porque si no lo hacemos con prudencia y con respeto, y las queremos quitar, quitar del camino, ya muévete, ya lárgate, les abramos así a las emociones difíciles, ¿qué va a pasar? ¿Qué creen que va a pasar? Pongan en el chat, por favor. Te leo, te leo. Eso, somatizamos, me dicen algunas. Se encarnan totalmente, se encarnan y resisten, se hacen más grandes, más fuertes, más insistentes porque no las escuchas. Vale la pena detenernos y respetarlas y entender que gracias, gracias por estar. Primer paso es reconocer que está ahí el odio, el enojo, la ansiedad. Gracias por estar, porque es eso que significa lo que siempre les digo en clase, que estás viva. Es una buena noticia. Entonces, gracias por estar. No, no, no me es cómodo, pero gracias por estar. Entonces vamos así, caminamos lento, pero cuando caminamos lento vamos más lejos. Eso es de ley, vamos más lento, pero vamos. Eso es como primer punto. Entonces, ¿cuáles son las emociones difíciles? Son esas emociones que nos causan dolor: la ira, el miedo, la tristeza. También son sensaciones. Podemos, sabemos que hay una diferencia entre una emoción y una sensación, pero por ejemplo esa ansiedad es una sensación que sí es normal que no ven las slides. Yo prefiero hablar con ustedes y que escuchen y que interactuemos por hoy, porque hoy vamos a hablarnos justamente de esas cosas más difíciles, más dolorosas. Entonces Lo primero es entender, claro, es incómodo, hay dolor, hay ira, hay miedo, hay tristeza, hay sensación, una sensación desagradable, la ansiedad, por ejemplo, el estrés. Eso es una sensación porque el cuerpo está presente. Diferenciemos, por favor, entre emoción y sensación. Y a veces cuando nos enfrentamos a estas emociones incluso con plena conciencia y compasión, nuestro dolor aumenta. ¿Es así? Entonces es una razón por la cual muchas veces queremos huir. Cuando ya la vemos de directo, nos duele más. Por eso queremos escapar, porque sabemos escapar de mil veces, de mil maneras. Leo, sigo leyendo. Sí, exactamente, todo eso. Cuando nos detenemos duele más. Entonces, por eso la vía maravillosa de carretera súper rápida es hacer todo para escapar, ¿no? Echarnos una serie de Netflix, comer, todo lo que sabemos hacer perfectamente con muchísima maestría para escapar. Entonces, cuando practicamos la meditación, a menudo nos preguntamos ¿Cuánta angustia emocional deberíamos de permitirnos en la práctica? De repente puede ser que suceda, que nos tome una ola de mucha ansiedad. Cuando yo leo al maestro Thích Nhất Hạnh sobre eso, él responde: no mucho, no, no deberíamos de sentir que nos lleva a la ansiedad. Normalmente, cuando estamos meditando correctamente, baja muy pronto. Porque eso lo hablo los domingos en la noche, en la conferencia que doy cada domingo a las 9 sobre el estrés. La respiración es un botón. Usas la respiración, es un botón para que baje la ansiedad. Eso es fisiológico. Ok, si tienen dudas, por favor, y preguntas, me dicen. Entonces, sí, sí, nos vamos a sentar a respirar conscientemente, muy pronto, en un espacio de unos minutos, ya va a bajar la ansiedad. Pero si no es, si estoy sentándome y estoy dejando ir todas las ideas y no estoy conectando con la respiración consciente, claro que puedo entrar en una ansiedad muy profunda. Entonces, lo primero es sentarse a observar la respiración, eso es de ley. No debe de crecer el sentimiento de ansiedad, debe de bajar siempre y cuando observas tu respiración y conectas con esa respiración profunda, que es una respiración abdominal. Todo eso lo hablé en las dos primeras sesiones de Hablemos de Prioridades en la Noche. Explico cómo funciona lo de la respiración con el sistema nervioso parasimpático. Entonces, cuando queremos desarrollar la compasión. Solo tenemos que tocar el dolor emocional, tocarlo como un catalizador para que la compasión nazca. Entonces, en vez de huir, ¿qué tenemos que hacer? Sentarnos y tocarlo. ¿Eso está claro? ¿Todo bien hasta ahí? Muy, muy importante ir en contra de la primera gana, ¿no? La lo primero que tendríamos ganas de hacer, ¿cierto? Que es salir corriendo. No quiero sentir eso. Entonces, al revés, al revés, vamos a buscar sentir eso. Va, va, nos aislamos y vamos a buscar sentir eso. Hay distintas etapas. Esa es la etapa de la aceptación. Ok, acepto que eso me está pasando. Hay un poema que es de Rumi que es hermoso. En ese poema sugiere el poeta que al permitir que las emociones entren a la casa, en vez de cerrar la puerta, como esa metáfora que usé hace un rato, ¿qué sucede? Que puedan causar un gran dolor, un trastorno. Las emociones entran y destruyen. El poema lo dice, destruyen todo, destruyen los platos, se caen las sillas. Sí, las emociones tienen un impacto importante. El orden deja de estar. Aunque pase eso, eventualmente nos lleva a una comprensión más profunda de quiénes somos, y eso es lo que buscamos en la vida, ¿no es cierto? Poder irnos de este plano habiendo conocido, habiéndonos conocido, saber quiénes éramos, no quiénes queríamos ser, quiénes éramos. Eso es muy importante. Es decir, uno se va de esta vida con serenidad porque se conoció. Eso es muy importante. Y con estas emociones, lo que sucede con el dejar entrar las emociones difíciles agarramos una nueva perspectiva sobre nuestra vida. Y les recomiendo mucho leer este poema que se llama La casa del poeta, de Rumi, que es precioso. La casa del poeta. Entonces, si están escribiendo, si están tomando notas, pueden escribir: bueno, deja entrar las emociones, deja que la puerta se mantenga abierta y permite que entran. ¿Qué sucede si tratáramos a nuestros sentimientos como huéspedes, no como qué haces aquí, no estás bienvenida? No es así. Las leo, pausa. Cuando llega esto, cuando llega la tristeza, el agobio, la frustración, el odio, el rechazo, ¿cuántas veces decimos sí, va, bienvenida, eres un huésped de esta casa también? Las leo. Si no quieren tomar la palabra, las leo. Entonces, ¿hasta dónde estás dispuesta a rechazar o abrazar tus sentimientos y tus emociones? No, no, eso es una pregunta que se pueden hacer. Las leo. Pausa de mi parte. Mel, ¿y qué pasa si no sé? Sí, bueno, recuerda la última vez que tuviste una emoción negativa, ¿qué hiciste? Muy fácil. Ya, claro, eso es muy, muy fácil porque vas a tu memoria, ¿no? ¿Qué hiciste? Como que, bueno, es que luego son emociones Pero digamos que a mí me causa pregunta porque lo que hago inmediatamente es reaccionar ante esas emociones, ¿me explico?
No es tanto que me detenga a observarlas, sino que acciono.
Por ejemplo, hoy de que voy tarde, me tengo que apurar, estoy estresada, como que lo que hago es que acciono más allá de observar la emoción. Pero accionas haciendo qué. Sí, sí, no, no se trata de cambiarla.
Exacto. O sea, como que más bien ni siquiera me detengo a observarla.
Es bueno, me voy a apurar para estar lista y ya no sentir estrés, ¿no? Sí, no tanto observar la situación. Claro, es que ahí está la autocompasión. Es decir, bueno, obviamente, por ejemplo, estoy sintiendo estrés en mi cuerpo, respira, respiro, respiro este Pausa, pausa, respiro lo que estoy sintiendo. Y bueno, si eso sucede, no hay un juicio inmediato tipo, ay, me habría, me tendría que haber despertado temprano, no, ¿por qué no me puedo despertar? O peor aún, puede ser aún una voz crítica, autocrítica, todavía más dolorosa. O peor aún, como dices, reacciono, puedes agarras al primero que tienes enfrente y lo agarras de punching ball, ¿no? Eso pasa mucho. Como no queremos abrazar, la sigo leyendo, como no queremos abrazar muchas veces cuando vivimos en comunidad, eso pasa mucho, es esa, ese no querer vivirlo y el proyectarlo sobre el otro y hacer, y hacer al otro responsable de lo que uno siente. Es decir, bueno, ya no es mi problema. Eso, ese, ese, por ejemplo, ese enojo hacia uno mismo se volvió un enojo hacia afuera. ¿Eso les pasa? Puedo leerlas sobre eso. OK, la casa de huéspedes. Si quieren cerrar los ojos, les voy a leer el poema. Ser humano implica ser una casa de huéspedes. Cada mañana llega alguien nuevo, una alegría, una tristeza, una depresión, una ira. Una conciencia momentánea llega como un visitante no anunciado. Da la bienvenida a todos ellos, a todas ellas. Trátalos, trátalas bien. Aún si se trata de un tumulto de tristezas que destrozan tu casa violentamente, violentamente, y te dejan sin muebles, aún así trata a cada huésped con respeto. Quizá te esté dejando sin nada porque te está preparando para nuevas alegrías. El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia, recíbelos en la puerta con una sonrisa. Sonrisa e invítalos a entrar. Agradece a quien llegue porque cada uno ha sido enviado para ser tu maestro. Ah, qué bonito, ¿verdad? Ahora, ¿a cuántos maestros tenemos? Qué suerte tenemos, ¿no es cierto?, de tener a tantos maestros y tantas maestras. ¿Les ayuda cambiar de perspectiva así? Díganme. Recíbelas, recíbelos, esas emociones como tus maestras. Qué suerte tener una escuela, qué suerte tener unas maestras. Es un privilegio poder estudiar, ¿no es así? Pueden tomar la palabra cuando gusten y pueden también escribir. Bueno, tenemos la posibilidad Evidentemente, de la autorregulación es muy importante. Hay etapas que podemos atravesar, que podemos cruzar. Muchas veces no estamos preparadas, no estamos preparados para ver nuestras casas barridas violentamente, violentamente, con los muebles por todas partes, por visitantes inesperados, porque no es como si las hubiéramos planeado, invitado, programado la visita. Una emoción llega Ese es el problema, no, no planeaste y te sientes, sobre todo las personas que necesitan mucho control, si te sientes muy mal porque llegó algo que tú no habías planeado, no, no lo tenías programado en tu agenda que llegara la ira a las 8 de la mañana el sábado, entonces eso es molesto, ¿no? El arte de la autocompasión consiste en inclinarse gradualmente hacia ese malestar, es ver, es verlo Es parte de la experiencia humana, como lo dice el poeta Rumi. Entonces podemos aprender a aceptar las emociones difíciles paso a paso. Hay 5 etapas que hoy vamos a trabajar conjuntamente usando la casa de huéspedes de Rumi. La primera etapa, ¿cuál es? Evidentemente, a ver si la adivinan, lo que todas y todos hacemos. Lo que es natural hacer. ¿Cuál es? Evadir, huir, resistir. Sí, no, cierra, intentas con toda tu fuerza cerrar la puerta, así con toda la fuerza. No entres, no entres. Es luchar con lo que, contra lo que viene. Primera etapa, esconderse en la casa. Eso es esconderse en la casa. A mí me parece que es el El binge watching de Netflix, no, es me voy a echar, me voy a meter a la vida de estas mujeres en Sex and the City y voy a olvidar todo, no. Y así, ya bueno, ya olvidé, ya pasó. Ah, qué maravilla. En realidad no pasó, la próxima vez que vuelva va a volver más fuerte. Esconderse en la casa, bloquear la puerta, de plano decirle vete, no, decirle al visitante que se vaya. Primera etapa. Segunda etapa: explorar, enfrentar al malestar con curiosidad, echar un vistazo por el ojo de la cerradura para ver quién ha llegado. OK, curiosidad, explorar. Pongan sus preguntas, sus comentarios en el chat, por favor, para que sea interactivo. Explora, miras. En vez de decir no, no, no, no, no, no, no, miras quién eres, le preguntas hola, quién eres a través de la cerradura. Tercera etapa: tolerar, soportar de manera segura, estar con esta emoción de manera estable, invitar al visitante a entrar pero pedirle que se quede en el vestíbulo. No lo vas a meter a la cocina de inmediato, no hay ninguna visitante lo metes cocina, invitas al vestíbulo. Resistir, explorar, tolerar. Cuarta etapa: permitir. Dejar que las sensaciones vayan y vengan. Ok, está bien, estás aquí. Permitir que el visitante vaya a donde quiera en la casa. Ok, adelante, explora. Ya le enseñas, le das el tour de la casa. Aquí está el cuarto, aquí está la cocina, aquí están los baños, aquí hay una toalla. Le das entrada, eso es permitir. Y la última, ¿cuál sería en su opinión? ¿Por qué les pido tanta interacción? Porque es así como uno aprende. Uno aprende, saben, eso está comprobadísimo en los términos de la ciencia, de la neurociencia, uno aprende estando activo. Uno aprende estando presente, uno aprende contestando, respondiendo. Es así como uno aprende, no estando— la inmovilidad, la pasividad no permite aprender. ¿Qué es aprender? Es recordar esto en 6 meses. Agradecer, dice Sofía. Prácticamente sí. Hacer amistad, convivir. Sí, ya nos volvemos amigas, nos gustamos. Es decir, ¿qué ser? ¿Qué significa tener amistades? Significa que encuentras valor en el otro, cierto, mutuo. Las dos personas encuentran valor mutuo y una persona aporta valor a la otra, puede ser cualquier cosa, y la otra también. Es mutuo. Es decir, es reconocer que la persona está para enseñarme algo o para aportarme algo. Para enriquecer mi vida, hacer amistad. Esa es la amistad, ver el valor de cada experiencia, sentarse con el visitante y escuchar lo que tiene que decir. A ver, ¿qué me tienes que decir? Eso es hacer amistad. Entonces, cada paso sucesivo corresponde a una liberación progresiva de la resistencia emocional que tenemos. Sobre estas 5 etapas, ¿quién me las recuerda? Por escrito o oralmente. Yo las, yo las anoté, Mel. Ok, la primera es desistir, luego explorar, luego tolerar, permitir y amistarse. Así puse. ¿Alguna vez lo han hecho? Pueden tomar la palabra cuando gusten. ¿Alguna vez se han detenido a pensar? Por ejemplo, puede ser que haya una emoción que todo el tiempo vuelve, ¿no? Y de repente les ha pasado detenerse, decir, a ver, ¿por qué? ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué? ¿Por qué insistes tanto? ¿Les ha pasado? Ok, Leo, están poniendo cosas. Entonces, por ejemplo, hay emociones muy, muy insistentes que todo el tiempo vuelven y no puede ser, no. Casi todo el tiempo el visitante viene a tocar la puerta, tiene que haber una razón, ¿no? ¿Les ha pasado eso, preguntarse o no? Es decir, la etapa. Sí, sí, sí, yo una sistemática en presencia de una persona, ahí está, ya tengo el nudo en la panza. Y cada vez que no la veo digo, no, a ver, tranquila, trata de ser más empática, este, y regresa y directamente, o sea, es físico, directamente ahí está el bloqueo. Eso, bueno, eso es una maravilla porque ahí tú te pones a aplicar lo que vamos a ver hoy, posiblemente vas a entender qué es lo que pasa con esta persona en término inconsciente. Por supuesto, será que a lo mejor en esta vez, en esta persona, a alguien, a un patrón de alguien más que antes ha generado dolor. En fin, hay una razón a eso. Esa insistencia no surge nunca de la nada. Entonces se me hace muy importante, muy, muy interesante. La sigo leyendo, esta, y ya están poniendo más. Bien, ¿cómo le hacemos para encontrar las emociones difíciles? Ya, ya está. Esto es la forma de recibirlas usando la la metáfora de la casa usando la casa del poeta. ¿Cómo trabajamos ahora con estas emociones? Como por ejemplo la que acabas de compartir, Sofía, esa sensación con esta persona, ¿cómo la trabajo? Está bien recibirla, está bien hacer amistad porque ya está en casa, pero ahora, ¿qué? Hay que hacer algo una vez que ya está en casa, que ya visita. Y la aceptaste, que ya no le cerraste la puerta. Primer lugar es aprender a nombrarlas, nombrar, que muchas veces nos equivocamos, no tenemos las palabras. Esto es algo que trabajamos con la práctica, por ejemplo, de comunicación no violenta. Quienes aquí la han tomado conmigo han trabajado mucho eso conmigo, que es nombrar, y nos sorprendemos, ¿no es cierto? Angie, que tú la has tomado. Nos sorprendemos cuando nos damos cuenta que nos faltan palabras. Sí, en la comunicación no violenta es un proceso hermoso, aprendemos a usar palabras para lo que nos pasa. No es tan fácil, muchas veces nos equivocamos. Entonces, enfoca el agudizar nuestra capacidad de nombrar las emociones, identificar y validarlas. Por ejemplo, aquí han puesto en el chat tristeza. Tristeza es una emoción. Muchas veces, ¿saben lo que pasa? La ira es una etapa, etapa de la tristeza, muchas veces. Entonces, de repente pensamos que solo hay ira, pero porque no hacemos un trabajo profundo y nos damos cuenta, no digo que siempre Que hay, hay ira que es ira, pero muchas veces la ira es tristeza profunda. Sobre esto las leo, si eso les ha pasado, si eso se dan cuenta, si han podido a lo mejor percibir una, algo de eso, no, no del todo, pero algo. Entonces, primero, primera etapa, nombrar las emociones. Identifico las emociones, las valido. Ok, estoy, estoy triste. No es ira, estoy triste. Desesperación, por ejemplo, desesperación es tristeza, falta de esperanza. Hay esperanza siempre, pero no la ves más, ¿no? Entonces, la conciencia plena, ¿cómo lo hacemos? Otra vez, es en el cuerpo. Necesito detenerme, cerrar los ojos, respirar OK, esto, ¿qué es? Es tristeza, es enojo. El que es el enojo, el odio, no, es una emoción universal. Es asco, la situación me asquea. Es alegría también, o sea, se vale con las emociones positivas, no, las que nos gustan. Es detenerse primero, nombrar Sentir las emociones como sensaciones corporales es muy, muy importante, en vez de pensar en ellas. ¿Qué siento? Como dijiste, Sofía, la panza, no, ahí dicen el nudo en el estómago, no, el nudo en la garganta, o el dolor de espalda que regresa de un, de repente, no, de golpe. A ver, pregunta para ustedes: ¿les ha pasado que De repente vuelve un dolor así en un momento y dicen, ¿por qué? ¿Qué hice? El dolor en el cuello, les leo. Eso, esto es primer paso, nombrar las emociones, y es como se hace con el cuerpo, no con la cabeza. Estoy sintiendo el corazón que acelera, estoy sintiendo mis intestinos que están alocados, lo que sea. Pónganme por favor en el chat, que solo yo leo, qué manifestaciones tienen ustedes de sus emociones en el cuerpo. Puede ser dolor articular, dolor muscular, se cierran las vías respiratorias, se cierra la garganta, dolor de cabeza, dolor de ojos. Cuéntenme. Ajá, ok. No voy a decir qué están poniendo, es demasiado personal, pero las leo. Entonces, el ser capaz de identificar eso es súper importante, nos va a ayudar un montón en el primer paso, que es nombrar. Segundo paso, ahora, ¿qué hago? Sigue el visitante en la casa: suavizar, calmar, permitir. Que lo pueden, lo pueden resumir como aquí. Sí, ok, sí, vale. Entonces, súper identificado. Entonces, suavizar, ese, calmar, se, permitir, P. SCP, cuidarnos y reconfortarnos cuando experimentamos emociones Muchas veces lo que sucede es, en vez de detenernos, imaginamos, por ejemplo, estás en una junta de trabajo y te está pasando eso, y piensas, no puedo salir de la junta, ¿verdad? Pensamos eso. Puedo ir al baño, pero siempre podemos ir al baño. Nadie te puede impedir ir al baño. No, es realmente nadie, o sea, ningún jefe te va a decir no, no vas al baño. Y si es así, hay que cambiar de trabajo inmediatamente. Entonces, ¿qué haces? ¿Qué deberíamos de hacer? Es detener, aislarnos aunque sea 2 minutos, ir a respirar y a sentir el cuerpo, en vez de decir no, esto me está pasando, sigo, sigo en mi baño ahí de ácido bien, bien peligroso, bien tóxico. No, no, es suavizar. Hay que suavizar, hay que calmar y hay que permitir. Entonces, reconfortarnos, cuidarnos. No, ojo, no son unas técnicas para disminuir las emociones difíciles, para nada. No, no es una pastilla mágica. Son porque eso ya expliqué por qué, que no funciona así. Como que si quieres callarlo o tomarte la pastilla mágica, va a volver de alguna manera, va a volver a entrar, si no por la puerta, por la ventana. Sí, entonces más bien es una estrategia para enfrentar las emociones difíciles y estar con ellas. Autocompasión, yin, posición pasiva. ¿Qué está pasando aquí? No es salir corriendo, posición yang. Posición yin, recibo. Establecer una nueva relación con el sufrimiento emocional que nos impide, este sufrimiento nos hace sentir abrumados, no podemos con la vida si no hacemos algo. Es muy importante trabajar paso por paso con cada vez que sucede, y con el tiempo nos vamos a sentir mejor forzosamente. El tercer paso, ya dije, entonces el primer paso nombrar las emociones, segundo paso suavizar, calmar, permitir. Entonces primer paso, por ejemplo, dices esto es ira, esto, la ansiedad otra vez está surgiendo, y suavizar, calmar, permitir. Y aquí estás, estoy leyendo, estoy viendo lo que ponen. Pongan, pongan o tomen la palabra si gustan. ¿Y qué pasa con esto? Nos da cierta libertad emocional, porque cuando una emoción llega a la casa o a la puerta, no hay libertad emocional, ninguna. No hay manera de— yo creo que es importante ubicar esta importancia de ganar cierta libertad. Te leo. Ganar libertad. No, no, la libertad no es máxima, nunca lo es, no. El libre albedrío es limitado, ciertamente, pero podemos ganar, insisto sobre el adjetivo, cierta libertad emocional. Cuando nombramos, hay unos investigadores que descubrieron que cuando nombramos las emociones difíciles La actividad en la amígdala, esa estructura muy chiquita en el cerebro que registra el peligro, se vuelve menos activa, baja, baja la actividad. El simple hecho de nombrar la emoción, ¿se dan cuenta? Y si no lo nombramos, sigue a todo dar con la amígdala. Entonces se baja la actividad de la amígdala y es menos propensa esa actividad a provocar una reacción de estrés en el cuerpo. Que bueno, como me dicen aquí, aumenta el ritmo cardíaco, genera después, es más difícil volver una vez que ya el cuerpo reaccionó. Entonces apunten, por favor: nombrar es domesticar. Nombrar es domesticar y no equivocarse en el nombrar. Me parece también muy importante el saber nombrar las emociones porque apela a tu responsabilidad emocional, te obliga a salir del blaming, por ejemplo, ¿no? Decir, estoy así porque mi jefe, no sé, porque eso es lo que hacemos, ¿no? Blaming, blaming. No, aquí por responsabilidad estoy pudiendo nombrar mis emociones. ¿Eso les parece útil? Díganme, es mi emoción, no es de nadie más. Esto es lo que me pasa a mí, es responsabilidad emocional. ¿Les parece importante? Díganme, la responsabilidad emocional. Dime, aunque tengo la duda de, me identifico mucho con el huir de mis emociones, entonces Pues sí, identifico eso. Sí, pues ahí está el trabajo, abrir la puerta. El poema de Rumi lo imprimes, lo lees todos los días, lo cantas, es tuyo hasta que puedas abrir la puerta, meterla al vestíbulo, y luego al meterla a la a la casa, hacerle el tour. Y dice aquí en el chat, dice alguien que tenemos tendencia a encontrar chivo expiatorio. Muchísimo. Además, es una sociedad que favorece eso. La construcción incluso de los estados se ha basado en el chivo expiatorio. Eso lo trabaja mucho René Girard.
¿Cómo es el tema del chivo expiatorio?
El chivo expiatorio, es decir, hay un culpable en término personal como en términos de la construcción de los estados. Eso ha sido estudiado por René Girard, lo pongo en el chat, que no habría estado nación si no hubiera chivo expiatorio. Es decir, se toma una minoría, se dice que esa minoría lo tiene todo mal, lo ha hecho todo mal y tiene toda la culpa, y gracias a eso se genera un estado-nación o una ideología. Remontando, por ejemplo, al nazismo, se puede, Hitler pudo reunir el apoyo de millones de ciudadanos porque había un culpable que había, que explicaba por qué habían sufrido tanto desde la humillación de la Primera Guerra Mundial, porque terminó muy— la Primera Guerra Mundial fue, terminó de manera muy humillante para la nación alemana. Entonces eso funciona así, efectivamente, y es la primera respuesta: hay alguien afuera que nos está haciendo miserables. Eso es lo que hacemos, culpar al otro. Entonces, por eso es tan importante decir, no, esto me está pasando a mí, esta emoción está y hay un otro afuera que me genera eso. No, esta emoción es mía, yo tengo la libertad emocional de cambiar eso, podría ser otra cosa, podría, por ejemplo, reacciones con ira, podrías reaccionar con tristeza.
Llorar.
Podrías hacer otra cosa, podrías sentir otra emoción, no forzosamente. Entonces, la respuesta, la emoción es tuya. Es el primer paso, es mía. ¿La quiero cambiar o no? ¿Quiero hacer algo con eso? No cambiar, no quitarla, pero quiero entender lo que me viene a decir o no, o va a seguir siendo siempre afuera. Eso también, si les interesa el tema, pueden ver, pueden leer a Eckhart Tolle, que es una maravilla leer, porque él dice, bueno, hay 3 posibilidades: o aceptas la situación, te haces responsable de lo que estás viviendo, o dices esto no puede seguir y tomas responsabilidad y sales de esa situación. O te quedas quejándote voluntariamente y conscientemente. Las 3 son conscientes, pero hay cada vez, no, cada vez hay consecuencias distintas. Entonces, nombrarla es domesticarla. Y es importante, me parece, señalar que hay una diferencia entre validar lo que sentimos: esto es ira, estoy furiosa. Como lo haríamos con un ser querido. Estás sintiendo ira, por ejemplo, estás muy enojada, de manera consciente. Y nombrar una emoción de manera monótona y mecánica, es decir, eso es, creo que es importante ubicar la diferencia. El decir, pasa rápido, estoy muy enojada, ah bueno, hay que seguirle. No, no, no, aquí es sentarme, me siento, me abrazo y estoy sintiendo sintiendo eso, estoy sintiendo que, o sea, estoy hablando con la emoción. Sí, están viendo la diferencia, están sintiendo la diferencia. Estoy hablando con ella. A ver, siéntate, tomemos un té. Un té no se toma en 2 minutos. Primero es súper caliente. Si te lo tomas en 2 minutos, te quemas la garganta. No sé, no hay manera. Entonces tómate un té con esa emoción. Sí, tómate un té. Y si es en la oficina, vete al baño, o vete a, qué sé yo, hay una emergencia, va a caminar 5 minutos, tómate un té con esa emoción. Es lo mismo que como mecánico y monótono, ¿no? Entonces deberíamos intentar nombrar nuestras emociones con un tono cálido y compasivo, hablarle bonito al visitante, no, no palabras altisonantes ni Con mala gana. Ok, bienvenida. Podríamos decirnos a nosotras mismas, oh, cariño, te sientes tan triste en este momento, o veo cuánto estás herida. Es importante tener la conciencia de la emoción en el cuerpo. Las emociones siempre van a tener un componente mental Sé lo que está pasando, y un componente físico. Esa es la belleza de una emoción, porque por eso es una brújula, porque nos dice cosas y pasa por el cuerpo, que es nuestro vehículo. Entonces son pensamientos y sensaciones corporales. Por eso es tan importante no asustarse cuando el cuerpo empieza a manifestar. Es normal, incluso es bello. No es lo que, por ejemplo, si leyeron Brave New World, Es lo que intentan hacer en Brave New World: tómate una pastilla y deja de sentir. ¿Sí lo leyeron? Pónganme en el chat. Bueno, no, no, no, no, no por nada tuvo tanto éxito esta, esta novela, porque esto finalmente muy, muy vanguardista. Aldous Huxley simplemente supo entender qué es lo que iba a pasar 50, 70 años después tomarnos una pastilla y dejar de sentir. Toda, toda la psiquiatría en sus peores versiones. Nada más ven a verme cada 15 días y te doy una receta. Entonces, la investigación sugiere que las emociones están asociadas con partes distintas del cuerpo, como aquí me lo han dicho en el chat. Me duele tal lugar. Muchas veces, en término general, se relaciona el miedo con el riñón. Pero otra, ojo, en término general, el miedo con el riñón, la ira con el estómago, el enojo con el estómago. Eso es lo que sabemos también usando un poquito la medicina china. Entonces, emociones, partes del cuerpo que ustedes la tienen, me parece, por lo que estoy leyendo, identificadas. Por ejemplo, la emoción del asco es el intestino. Cuando una situación nos asquea, es probable que nos dé diarrea, que el intestino empiece a manifestarse, o la garganta. El asco, la tristeza es el centro del pecho, el corazón. Sentimos en el duelo, se siente mucho eso, cuando como si el corazón estallara en 50 millones de pedazos. Pónganme por favor si saben a lo que estoy refiriéndome. Cuando experimentamos una emoción como la tristeza o el asco, también hay imágenes que surgen, están relacionadas con estas emociones, pensamientos, todo está junto. Entonces no se puede separar el cuerpo de la mente. Como siempre les digo en clase, el cuerpo y la mente es lo mismo, nada más son dos facetas de lo mismo, de la misma moneda. Sobre esto, ¿les sirve? Díganme, ¿les ayuda? Pausa, les toca. Adelante, Sofía. Prendiste tu micrófono. Sí, existe, como hay un mapa de las terminaciones nerviosas en el pie y en la mano, existe un mapa de las emociones con el cuerpo. Hay distintos acercamientos que podría, sí, hay por ejemplo eso del riñón y el miedo. Esto, esto serían los meridianos que tienen que ver de la medicina china, no, la acupuntura. Eso se trabaja, tienen esos, esas, ¿cómo se dice en español? Como, bueno, esos mapas del cuerpo con los meridianos y ubican las emociones en función de, sí, estos son los mapas antiguos, súper antiguos. Y también en la medicina ayurvédica existe. Estamos hablando de 5000 años. Entonces, por eso es, eso es lo bonito también de lo que estamos trabajando. Estamos hablando de emociones universales de toda la vida, es decir, de millones de años, de siglos. No es algo de hoy, es algo que es algo muy intrínseco del ser humano. Hay un libro que les puedo recomendar que es muy interesante que se llama La enfermedad como camino. También pueden leer, recordemos que es muy, muy importante leer, leer mucho sobre estos temas para también entender, al mismo tiempo que practicar. La dimensión de la investigación propia hace mucha diferencia en la lectura, con la lectura, a través de la lectura. Otras preguntas, gracias, Sofía. Muchas gracias. ¿Alguien más? Verónica prendió su micrófono.
Sí, pero más que pregunta es también esto de cómo es muy interesante lo que dijiste sobre cada vez que hay que como practicar a nombrar las emociones, porque luego no es fácil, hay como tantísimas emociones que es difícil, es difícil poder identificar, identificarlas. Y después este vínculo con el cuerpo, que creo que es muy interesante. A mí me ha pasado mucho que más bien como que tengo la emoción del cuerpo, pero luego no lo logro, no logro hacer el vínculo con la emoción estoy viviendo. Sí, sí, sí, Verónica, es que puedes luego, sí, no, solo aprovechando que estoy en el micrófono, y luego nos puedes mandar, has dicho varias como referencias hoy, nos los puedes mandar después.
Este, por supuesto, por supuesto. Aquí lo que voy a poner ahora, la referencia que no, que no tenía planeada compartir porque eso me pasa, de repente comparto más de lo que tenía planeado. Es esa, La Enfermedad como Camino, esa la pueden buscar, y lo demás, por supuesto. Ahora, lo que quería decir era que dice, podríamos incluso describir las sensaciones a ChatGPT, que nos diga qué sentimientos. Bueno, Yo no recomendaría pedirle a ChatGPT porque es un robot. Es divertidísimo lo que acabas de poner aquí. Aquí, respecto del sentirse analfabeta para describir sus emociones, no, como aquí han escrito en el chat, me siento como analfabeta emocional. Es normal, porque, porque ni el sistema escolar ni la casa Ni el trabajo, ni la universidad, nadie ahí nos enseña eso. Nadie. Por eso a mí me ha apasionado tanto la comunicación no violenta y por eso la enseño. Hay un curso que empieza muy pronto porque es una forma extraordinaria de empezar a aprender eso. Y así, y es extraordinario. Una vez que ya estás en ese proceso, entiendes, dices, ah, sí, era analfabeta. Tal cual, porque no tenemos las palabras. Es así. Os recomiendo muchísimo estudiar la comunicación no violenta. Cambia cuando la estudiamos, la practicamos a diario, cambia todo, lo cambia todo. Debería de ser de ley, debería de ser enseñado en la escuela. No por nada, gracias a esta técnica se han resuelto conflictos gravísimos de limpieza étnica. No estamos aquí hablando del vecino me sacó la lengua o me robaste mi lunch. Estamos hablando de grupos étnicos que se han matado entre sí, sí, o de reconciliaciones después de las dictaduras de Chile y de Argentina. Estamos hablando de una técnica que ha sido usada en las comisiones de verdad. Entonces, por eso a mí me ha apasionado, porque es el vínculo entre mi primera carrera de ciencias políticas y lo que hago hoy. Muy, muy recomendable, después lo hablaremos. Entonces, bueno, regresando a las emociones, las emociones son una red de muchos, muchos componentes. Son componentes neurológicos, fisiológicos, musculares y hormonales. Eso, si les interesa, es con Damasio. Damasio muy bien hecho. Entonces no es cualquier cosa. Cuando hablamos de inteligencia emocional, guau, no, alguien que sabe manejar sus emociones es un superpoder, ¿se dan cuenta? No es cualquier cosa. Entonces el trabajar, el dedicar tiempo, atención al conocer sus emociones, es un trabajo grande. Es un trabajo que hace la diferencia a largo plazo, es un trabajo que hace que una persona es más inteligente emocional que otra. Bueno, también nos podemos preguntar, pues, ¿con quién nos queremos relacionar? ¿Con alguien que ha trabajado eso o no? Es mucho, son muchas cosas. La conciencia corporal es un factor importante en la regulación de las emociones. Los pensamientos surgen y desaparecen tan rápido que es muy difícil trabajar con ellos. Entonces eso lo puedes hacer gracias al cuerpo. Y agregaré que la conciencia corporal se desarrolla con yoga, sí, no se desarrolla en el gym con las pesas, se desarrolla con yoga. El cuerpo es lento para las emociones y los pensamientos son muy rápidos, se desaparecen, pero el cuerpo sí tiene su propio tiempo Quiero hablar de la temporalidad propia que tiene el cuerpo. El cuerpo se tarda en darse cuenta de lo que sucede, tiene su temporalidad, y eso hay que respetarla. Cuando encontramos el componente físico de una emoción, por ejemplo, cuando los casos que están poniendo aquí, la garganta, cuando nos damos cuenta de eso que está pasando es el componente físico de la emoción. Y cuando permanecemos con él, lo recibimos y permanecemos, no queremos quitarlo, cuando lo hacemos con conciencia plena, estamos en una mejor posición para cambiar nuestra relación con la emoción en su totalidad. Porque el cuerpo se tarda, entonces si no queremos prestarle atención al cuerpo va a ser mucho más difícil. Ahí la oración sería: lo que podemos sentir podemos sanarlo. Si quieren apuntarlo, lo que podemos sentir podemos sanarlo. Es una gran noticia. Pero si estoy en disociación y todo el tiempo buscando culpable afuera o buscando correr para no sentir, no lo podré sanar. Entonces, el suavizar, calmar, permitir, lo que les comenté, lo que les estoy enseñando Suavizar, calmar, permitir nos permite dejar de resistirnos a las emociones difíciles. Abandonar la resistencia significa que sufrimos menos por las emociones difíciles. Primero, nombrar las emociones, ser plenamente consciente de las emociones en el cuerpo. Eso nos ayuda a desenredarnos de las emociones difíciles y luego SCP. A ver, ¿qué significa SCP? Suavizar, calmar, permitir. Eso, gracias. SCP, suavizar, calmar, permitir, nos ayuda a traer más calidez a nuestra experiencia. Es precioso, muy bonito poder lograr eso. Y bueno, les he preparado una meditación. Que se llama El Encuentro de las Emociones Difíciles. Esa meditación va a ser la tarea de esos 15 días. No la vamos a hacer ahora, va a ser la tarea muy importante y recomiendo que lo puedan hacer todos los días. A ver, una sola tarea, ok. Quiero hablarles de la conciencia corporal. El trabajar con las emociones difíciles Es muy conmovedor para quienes practicamos la autocompasión. Es común que lo vean, a ver, en esos 15 días con esta única meditación, única tarea, es común que sintamos durante estas prácticas, y esta práctica que les mandaré, es como que es común sentir que las emociones cambian y es común descubrir emociones más profundas. Entonces es común que de repente, ejemplo, te des cuenta que en realidad no es ira, es tristeza. Y es como sorprendente, muy sorprendente, de repente ponerse a llorar cuando no lo tenías planeado. Es bello también, muy bello. Entonces a veces logramos nombrar la emoción y eso nos asombra, incluso nos arrebata, nos deja completamente sorprendidas, sorprendidos. Y es común también no contactar con las emociones. Me parece muy importante que aceptemos en este proceso que algunas cosas no las vamos a lograr, que no se trata de contactar con todo. De repente no va a ser posible, porque eso no les puedo garantizar eso, porque eso depende del tema que les estoy diciendo, que es la conciencia corporal. Yo no puedo saber cuál es su nivel de conciencia corporal, ¿verdad? Si les pregunto cuál es su nivel de conciencia corporal, pónganlo por favor en el chat. ¿Qué dirían? En función del nivel de conciencia corporal, y para no hablar de nivel porque no me gusta porque implica mayor y menor y no es así, en función del desarrollo de la conciencia corporal Podemos sentir o no sentir. Entonces, cuando tenemos una conciencia corporal que no está en absoluto desarrollado o no está desarrollado suficientemente, no vamos a poder contactar con las emociones. Y eso también está bien porque la práctica nos va a permitir eso. La práctica de meditación, la conexión con la respiración, va a permitir. Y por eso dije yoga incrementa muchísimo la conciencia corporal. De todas las prácticas físicas que conozco, y creo que conozco bastantes, yoga no es una práctica física. Por eso es una práctica que puede ser vista como muy física, y de hecho está todo, está en todos los gimnasios, muy, muy practicada como fitness. Y nada que ver, porque tiene esa conciencia corporal, esa conciencia además espiritual Las leo. Ustedes, ¿qué creen de su conciencia corporal? ¿Cuál es su, de su, cuál es su pensamiento acerca de su conciencia corporal? Sí, sí, exacto, la práctica de yoga. Y es fuerte también, es cuando uno empieza yoga o cuando uno o una se va dando cuenta en las prácticas Toca, toca o se acerca a ciertas emociones, no es fácil, no, no es fácil. Yoga es una práctica muy física que te hace consciente de tu cuerpo. Las sigo leyendo. ¿Qué piensan de su conciencia corporal? ¿O qué piensan? ¿Nivel alto, nivel bajo? Es importante tener una reflexión sobre eso. Yo siento que soy mucho más consciente que antes. No sé qué nivel sea, pero sí puedo ver una diferencia versus la Angélica de hace 10 años. Sí, sí, es la práctica, la práctica de yoga. Hay, por ejemplo, desde ahí un ejemplo No les diere de quién es. Hay personas que pueden saber que están embarazadas sin, sin ni siquiera, sin hacer una prueba. Eso es conciencia corporal. Hay personas que pueden saber que tienen una enfermedad en el cuerpo. Eso es conciencia. Muy bien, vamos a seguir entonces. Es lo que quede claro, que nuestra relación con el cuerpo varía, es distinta. Hay personas que son muy cerebrales. Levanten la mano si piensan que son muy cerebrales. Hay personas que también tienen antecedentes de traumas psíquicos o físicos, y eso obviamente ha generado que aprendieron a no entrar y a no visitar su cuerpo. Muy importante. Eso ha sido una forma de sobrevivir. Entonces es por eso dije, no es cuestión, no es una cuestión de nivel, de ay no, de soy muy, muy súper alta. No, no, no. Es una cuestión de que cómo la vida se ha presentado para ti, que te ha permitido, que no te ha permitido, y cuál es tu conciencia, cómo es tu conciencia corporal en este momento. También hay personas que experimentan emociones fuertes como la vergüenza. ¿Qué creen que uno quiere hacer cuando siente vergüenza? ¿Estar en su cuerpo o salir de su cuerpo? Salir, salir, exacto, salir corriendo. Entonces hay personas también que no quieren su propio cuerpo, que tienen una imagen corporal muy negativa, así que por ejemplo se ven en el espejo y siempre ven algo que no les gusta. Y no lo quieren habitar. Entonces todo es caso por caso, tomando y honrando nuestra propia historia, cualquiera que sea nuestra propia historia. Creo que es muy importante que hablemos de la vergüenza. Hay un— este tema lo voy a tratar el domingo, mañana, en la conferencia de la noche, hablando de prioridades más a fondo. Antes de iniciar hablando de la vergüenza, quiero leerles un poema. Es un poema que se llama Allow de Dana Faulds. Lo voy a leer traducido. Dice: Permitir. No hay control sobre la vida. Intenta contener un rayo, contener un tornado. Embalsa un arroyo y creará un nuevo cauce. Resiste y la marea, la marea te arrastrará. Permite y la gracia te llevará a terreno más elevado. La única seguridad radica en dejar que todo entre: lo salvaje y lo débil, el miedo, las fantasías, los fracasos y el éxito. Cuando la pérdida arranca las puertas del corazón o la tristeza cubre tu visión con desesperación, la práctica se convierte simplemente en soportar la verdad. Al elegir dejar ir, tu forma conocida de ser, el mundo entero se revela ante tus nuevos ojos. ¿Qué les parece? Pueden poner un emoticón si quieren. Si sienten emoción, si están conmovidas, pongan un emoticón nada más. La vergüenza. Hablemos de la vergüenza. Porque la vergüenza hace salir del cuerpo. La autocompasión es particularmente útil para enfrentar la vergüenza. Se trata de la emoción humana más difícil de expresar, la vergüenza. ¿Cuál es el sentido de la vergüenza? ¿Por qué la tenemos? ¿Por qué surge? ¿Por qué existe? ¿Cuáles son sus componentes? ¿De qué manera es generada? ¿De qué manera es alimentada? La autocompasión es el antídoto de la vergüenza, tiene la capacidad de quitarle la vergüenza a la vergüenza. Es un antídoto muy poderoso. La palabra vergüenza incluso es un tabú, ¿no es cierto? ¿Cuántas veces les ha pasado? Díganme en el chat, por favor, en el chat. ¿Sienten vergüenza? Y han hecho todo para taparla.
Ajá.
¿Cuántas veces han podido decirle a una amiga siento vergüenza? Muy pocas veces, ¿no es cierto? Es muy difícil hablar de la vergüenza. Decir es una emoción muy, muy difícil de decir.
Exacto.
Entonces, como visitante hermosa a la casa, enfrentemos. Pues sí, vamos, abramos la puerta de la vergüenza. Estoy leyendo, sí, muy importante. Nadie habla de eso y por eso quise dedicar la plática de mañana a esto. Entonces, ahorita sé en sus cuerpos están sintiendo estrés por solo hablar de la vergüenza, ¿no es así? Pónganme por favor en el chat. El simple hecho de sentir, de hablar, de pronunciar la palabra vergüenza genera un ¿No es así? Exacto, exactamente. Es increíble. Ahí está, emoción, fisiológico, neurológico, corporal. Todo eso es una emoción. Entonces, ¿cuál es el sentido de la vergüenza? Eso lo voy a repetir exactamente con esas mismas palabras mañana. Una definición formal de la vergüenza, porque aquí me están preguntando, es lo mismo que pena, es una combinación compleja de emociones. De reacciones fisiológicas e imágenes. Son las 3 cosas, es una combinación. Imagínense así un paquete, así emociones, reacciones fisiológicas e imágenes, porque la vergüenza va con imágenes, ¿no es cierto? ¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas de lo que pasó? Asociadas a la ruptura real o imaginaria de lazos relacionales. Esta combinación de emociones, de reacciones fisiológicas o de imágenes está asociada a la ruptura real o imaginaria. Recuerden que lo imaginario es muy poderoso, es como si fuera real, de lazos relacionales. Entonces, una relación o lazos relacionales se rompieron, puede ser relación laboral, relación de pareja, relación con sus hijos, relación con su pareja, con su madre, su padre. Esa ruptura real o imaginaria, la que tú imaginas pero que para ti es real, está rota. Esa ruptura existe y está asociado con esta reacción, emoción fisiológica e imágenes. Es una, es una A mí me encanta esta definición, me parece que es una definición muy precisa. Si la abordamos a través de los ojos de la compasión, hay 3 paradojas que pueden extraer el veneno de la vergüenza. Un veneno de vergüenza. La primera paradoja es: la vergüenza nos hace sentir culpables, ¿no es así? Pero Es una emoción inocente. Ahí está la paradoja: culpable pero inocente.
2.
La vergüenza nos hace sentir aislados. Además, no podemos hablarlo, nos sentimos solos, solas, pero es una emoción universal. Segunda paradoja: solos, universal. Todo el mundo la vive, no hay nadie que no la haya vivido. Está increíble, ¿no? Sin embargo, no lo podemos hablar. Si no tenemos las herramientas. 3, tercera paradoja: la vergüenza parece permanente. Cuando sientes vergüenza, sientes que vas a quedarte ahí toda la vida, que no hay nada que va, que ya estás perdida, estás perdida, no, ya se perdió, ya valió, ya valió. Pero es transitoria como cualquier otra emoción. Ahí está la paradoja. Entonces, bueno, obviamente aquí nosotras tenemos ahora 4 meses una herramienta hermosa que es la autocompasión. ¿Se acuerdan de las 3 componentes de la autocompasión? Lo que vimos muy al inicio. ¿Cuáles eran? ¿Se acuerdan? ¿No? Notas, ¿se vale? Sí, claro que se vale. Por supuesto, son tus notas. Había el mindfulness, que es la plena conciencia, la humanidad y la bondad hacia uno mismo. Exactamente, es primero, exacto, es benevolencia, bondad hacia uno mismo, humanidad, nos pasa a todos, compartimos una característica, es que somos humanos, y plena conciencia. Efectivamente, entonces esos 3 componentes responden exactamente a las paradojas que les acabo de comentar. La vergüenza es inocente, aunque puede, pueda tener consecuencias trágicas. La vergüenza se desprende del deseo universal de ser amada, ser amado. Eso es muy simple. Sentimos vergüenza porque hay una necesidad Esa es una dimensión que otra vez se trabaja en comunicación no violenta, en los pasos. ¿Cuál es mi necesidad? Y ahí aprendes 1500 palabras para describir una necesidad. La vergüenza se desprende del deseo universal de ser amado. Todos y todas queremos ser amados y hay muchas maneras de ser amados. No estoy hablando en absoluto de una relación, nada que ver. No lo puede integrar, pero no solo eso, es mucho más allá de una relación de pareja. Entonces, una vez que entendemos eso, entendemos la vergüenza es inocente. Mi deseo de ser amada no ha sido satisfecho, eso es lo que ha pasado. Bueno, entonces ya sabemos y ya podemos reconocer la vergüenza es inocente. La relación entre la vergüenza y el deseo de ser amada, ser amado, una vez que ya lo tenemos consciente, es decir, podemos decir es un rechazo, no he sido amado, no, no, no he sido apreciado, no he sido apreciada. Una vez que tenemos, conectamos y hemos hecho esta relación, es lo que acabamos de hacer ahora, nos permitimos, podemos expresar explorar y gestionar la vergüenza, ocuparnos de la vergüenza. Hoy estoy siendo muy poética. Hay un poema de Hafiz, que es un místico persa del siglo XIV, que se titula With That Moon Language, que nos ayuda a concientizar. Y dice: admito que nunca aprendí el lenguaje del amo, No del amor, del amo. Y que mi mayor alegría es oírte hablar. Pero con esa luna, el lenguaje, esa luna hermosa y llena, esa luna llena y brillante, admito que nunca aprendí el lenguaje de los sabios. Y me temo no lo hago nunca para que la luna no me hable. Hafiz, tu majestad, ¿cómo puedo aprender tu lenguaje si me quiebro bajo el peso de la carga de mis propios celos e inseguridades? Oh sabio, ¿cómo puedo aprender tu lenguaje si no puedo entender ni siquiera el mío propio? Pero una cosa sé: aunque mi conocimiento sea débil, mis ojos pueden ver tu amor. Y me pregunto, ¿podría algo más importar. Bueno, ¿quién aquí en este espacio quisiera estar menos en busca de validación? Pueden poner emoticón.
Yo, todas, todos, la mano.
Exacto, es universal porque ¿Por qué todas y todos? ¿Verdad? Esto significa que todas y todos deseamos ser amadas, ser amados. Es universal. No es una vergüenza querer ser amado, es normal. Quien te diga que no es normal querer recibir amor está mal. Es universal. El deseo de ser amado empieza al nacer, el primer momento que abrimos, que respiramos, que lloramos. Porque nuestros pulmones se expanden. Un bebé es completamente vulnerable e impotente, un niño, una niña también, incapaz de responder a sus propias necesidades. Es la famosa neotenia de la cual les he hablado antes. Sin embargo, cuando los bebés logran hacerse amar por alguien, eso, el bebé está hecho, su grito tan fuerte está hecho fisiológicamente para ser atendido y para ser amado. Es decir, la misión del bebé en las primeras semanas y meses es crear un lazo de amor y en general es de la mamá. Cuando el bebé lo logra, ser amado por alguien, las necesidades básicas después son satisfechas, pero nunca nos liberamos del deseo de ser amados y amadas.
Nunca.
Como adultos seguimos sintiendo la necesidad de ser amados y eso puede tener, en función de tu propia historia, muchísimas traducciones. Muchísimos despliegues, declinaciones. Puede ser querer ser protegida del peligro, protegido del peligro, querer que nos ayuden a responder nuestras necesidades físicas, sostener nuestros esfuerzos para criar a nuestros hijos, lo que sea. Pero esto se desprende de la necesidad de ser amado. La vergüenza es la emoción que surge cuando creemos que somos demasiado imperfectos para ser amados y aceptados, aceptadas por los demás. La vergüenza nos puede hacer sentir muy desesperados, muy desesperadas, ¿no es cierto? Como luchando por nuestra vida, porque ser amados por los demás es esencial para la supervivencia. De la humanidad. Y repito, hay muchas formas de ser amados por los demás. Voy a pedirte por favor que cierres los ojos y pienses en dónde estás amada, en qué espacios. Expande tu imagen de lo que es ser amada. Y quizás descubras y te des cuenta que hay muchos espacios donde percibir. Si pudieron ver esos espacios, por favor pongan un mensaje, un emoticón. Si se pudieron dar cuenta que el amor rebasa, es muy amplio el amor, en los lugares donde uno puede recibir amor son múltiples. Pongan por favor, y si todavía necesitan reflexionar en eso y pensarlo también, pónganlo.
Las leo.
Yo les doy un ejemplo mío que no es demasiado personal. Yo recibo amor en una biblioteca, por ejemplo. Para mí, el simple hecho de estar rodeada de libros es amor. Es un ejemplo. ¿Se dan cuenta con cuánto puede ser expandido esa sensación?
Sí.
Es decir, no tiene que ser un humano forzosamente. Puede ser un humano que ha muerto y que ha escrito algo en unos libros, sí. Y pueden ser también animales, ¿no? Donde quisiera saber nada más si sintieron eso, si están conscientes de lo que se está sucediendo en este momento a casi ya las 10 de la mañana, que la dimensión del amor se modifica. Cuando meditamos podemos sentir muchísimo amor, el amor de la comunidad. Cuando estamos en un curso de autocompasión a las 8 de la mañana un sábado, podemos sentir el amor de las personas que están aquí presentes, de la energía. Si ubican, Verónica, prendiste ese micrófono.
Sí, porque creo que esto es un cambio de perspectiva, es como Sí, se me fue el nombre en español, es como elargir, si me puedes ayudar.
Ampliamiento, ampliación.
Es ampliar, porque yo estaba tratando de ver solo como una conexión humana en el amor, como aquí mis amigas, cuáles amigas me aman, este, en el trabajo me siento amada. Pero cuando empezaste a decir como la biblioteca, porque está rodeado de libros, va algo más que nace en nosotros, para nosotras, como simplemente darnos este amor, como dices hoy en este, en este taller. O puede ser de animales, o puede ser de muchas otras cosas. Pero es un encuentro muy interesante, ese alargamiento de todas esas cosas que pueden ser y que no necesariamente solo provienen de otros humanos.
Claro, por supuesto, es una amplitud que es fundamental. Creo que la palabra correcta en español es ensanchamiento, que tiene también que ver con el ego. Cuando el ego es muy amplio, la conciencia es muy chiquita. Cuando la conciencia es muy abierta, muy amplia, el ego se reduce más. Entonces se ensancha la conciencia de que de la presencia del amor. Creo que eso es lo que es sumamente importante entender. Entonces, regresando a la vergüenza, esta vergüenza surge, es la emoción que surge cuando creemos que somos demasiado imperfectos para ser amados y aceptados por los demás. Y muchas veces todas las prácticas de overworking, workaholism, alcoholismo, todo eso depende de esa, de ese convencimiento, cierto, de no ser suficientemente perfecto y de no ser suficientemente bueno para ser aceptado y querido por los demás. Y sobre eso es importante trabajar. La vergüenza nos puede llevar esos niveles de, por eso hablé de fines trágicos, de comportamientos trágicos, porque son comportamientos de destrucción. Es una vez que ya está destruido, es muy difícil remontar. No es imposible, pero es muy difícil. La vergüenza es universal. Es importante recordar que la vergüenza es un peso que se carga solo desde una parte de nosotros mismos. Y que esa vergüenza se va a quitar por un periodo limitado de tiempo. Una vez que entendimos que es el deseo inocente universal de ser amado el que la produce, una vez que aceptamos que no se puede vivir sin amor, no hay manera. Los bebés que dejan solos se mueren. O sea, los bebés, ese es el experimento de Ron Spitz. Los bebés que son alimentados nada más a sus horas, no les dejan de morir de hambre, se mueren. Pues, ¿por qué no les hablan? Es un experimento que se hizo tristemente. Hoy creo que no se permitiría en absoluto. No, no es que se haya planeado hacer, pero sucedió. Y entonces, gracias a eso sabemos que a los bebés a quienes no se les habla, no se les dice nada, no se les da cariño, no se les habla, no se les da amor, se les da solo comida, no sobreviven. Entonces, la vergüenza es una emoción difícil, es una emoción compleja, complicada. Hay personas que tienen más tendencia a sentirla porque han sufrido negligencia en la infancia. Eso también está súper comprobado. Les podré mandar todas las referencias si quieren de las investigaciones científicas. O bien personas que han vivido un abuso o abusos consistentes, o que han crecido en un lugar crítico, es decir, un lugar donde siempre había crítica, o personas que sufren de opresión social, sí, o de un relato de inferioridad en relación con la cultura dominante. Por ejemplo, el origen étnico, el género, la religión, la orientación sexual. Para estas personas es más difícil el trabajo, más, no imposible. También hay cierto tipo de vergüenza intergeneracional que es basada en el sufrimiento que han vivido las generaciones pasadas. Cuando ya estamos conscientes de eso, podemos trabajar mucho más. Antes de irnos, creo que quiero dejar claro que la vergüenza no es la culpa. No es la culpa, no es lo mismo. La culpa nace de la sensación incómoda a causa de algo que hemos hecho. La vergüenza es sentirse mal en relación en algo que somos. La vergüenza es ontológica, tiene que ver con el ser. Repito que eso es fundamental, me parece entenderlo. La culpa tiene que ver con algo que hemos hecho, de que nos haya sido a lo mejor juzgado, o pensamos que no habríamos hecho así las cosas. Y la vergüenza es más dolorosa porque tiene que ver con el ser, con sentirse mal en relación con algo que somos. Entonces, junto con la vergüenza pueden surgir numerosas emociones emociones también, la ira, la pena. La pena no lo digo en término más francés, que sería como un tipo de tristeza. El miedo. Y cuando una emoción difícil es tan pegajosa así, es probable que, por ejemplo, si hay una ira pegajosa, un miedo pegajoso, es muy probable, esto también está estudiado, que atrás esté la vergüenza. Por ejemplo, cuando la ira persiste puede ser a causa de un sentimiento de falta de respeto. De vergüenza, que nos faltaron al respeto, pero nos cuesta decirlo, nos cuesta señalar. Obviamente, cuando tenemos la suerte de tener una suerte, entre comillas, cuando hicimos, hemos hecho el esfuerzo de sostener un espacio terapéutico, no es suerte, es un esfuerzo mayor. Tenemos un espacio para hablar de eso y para analizar eso, esto que esta emoción tan pegajosa de la ira Podemos ahí en el espacio analítico o terapéutico entender que atrás de eso hay toda una serie de acontecimientos donde hubo falta de respeto repetitivas, sí, que atacaron nuestro sentir del ser, nuestro sentimiento del ser, la imagen del ser, nuestra noción del ser. El sentimiento es, ahí descubrimos en ese espacio que tanto hemos defendido que tanto nos ha costado, ¿no? Y cada semana a terapia, es muy valiente, como siempre les digo. Es la dimensión de dignidad que estás tocada. Cuando descubrimos eso, ya lo podemos atravesar. Y también otro ejemplo, el sentimiento de, ay, se me cortó, que me conmueve. Se me cortó la voz porque me conmueve esto de de tener el valor de irse a analizar cada semana, porque es mi profesión y es mi, mi función, entre otras cosas. Un sentimiento de pena persistente, por ejemplo, puede surgir después del fallecimiento de alguien, cuando sentimos que no hemos hecho suficientemente, suficientes cosas con la persona, y cuando no hemos sido a la altura. Eso sucede duelo, o la ansiedad insistente de hablar en público, por ejemplo, esa ansiedad que nos, a veces lo he visto, que paraliza y destruye. Realmente es un miedo tremendo hablar en público, que más allá de una incomodidad es algo tremendo. Esa ansiedad insistente de hablar en público quizás esté relacionada con la vergüenza. Entonces, primero lo que tenemos que hacer es atender la vergüenza y luego la ansiedad. La vergüenza es el corazón. Y también, ya me pasé de 5 minutos, también existe una diferencia entre la vergüenza adaptada y la vergüenza mal adaptada. La vergüenza adaptada dice: me siento incómoda, pero voy a tomar medidas para corregir la situación. Es decir, niegas lo que te está pasando. Y la vergüenza mal adaptada dice: soy pésimo. Es decir, empiezas a tener como palabras negativas. La primera, intentas hacer algo, salir de la situación, pero atiendes la situación. Y la segunda, te juzgas. Esta es mal adaptada, no es una versión mala, una versión de la vergüenza mal adaptada. Cuando llegan los problemas en la vida y que nos preguntamos por qué yo, ¿les ha pasado preguntarse por qué yo? ¿Por qué a mí me pasa eso? Si les ha pasado una vez, pongan un corazón. Si les ha pasado dos veces, pongan otro emoticón, dos veces y más. ¿Por qué yo? Ahí cuando pasa eso, cuando nos preguntamos por qué yo, la vergüenza se manifiesta. Significa que hay vergüenza. Se instala con el siguiente ciclo: me siento mal, no me gusta esta emoción, no quiero esta emoción, no debería sentirme así, hay algo mal en mí, soy un fracaso. Esa es la vergüenza mal adaptada, ok. Eso, cuando nos preguntas por qué a mí me pasa eso, ejemplo: soy nulo, soy, no soy digno de amor, soy impotente, incapaz, soy inadecuada, soy un fracaso, no puedo, etcétera. Se activan las creencias fundamentales negativas hacia uno mismo. Muy bien, entonces yo les dejaría con dos tareas, una tarea que pueden resolver muy rápido. ¿Cuáles son las creencias negativas que tienes de ti? La pueden— me pregunta Sandy, ¿cómo es la bien adaptada? La bien adaptada es la que dice, ok, esto es, tengo vergüenza, básicamente me siento incómoda y voy a querer quitarme eso. Pero significa que estás tomando acción, estás tomando cartas en el asunto. La vergüenza adaptada, tomo cartas en el asunto, reconozco mi incomodidad y tomo cartas en el asunto. Y la no adaptada es la que no toma ninguna carta en el asunto, solo llega a, soy nulo, soy un fracaso, no puedo con eso. Es decir, la vergüenza adaptada está buscando por qué hay esa sensación, para ser súper clara, de desamor. ¿En dónde he sentido desamor? Que me ha generado esa vergüenza. Entonces, la tarea de hoy sería responder esa pregunta. Si quieren quedarse un poco, 15 minutos después de esta sesión, escribir cuáles son sus creencias negativas de cada uno, cada una. ¿Cuáles son mis creencias negativas? Recordemos, son creencias, no son ciertas. Y la segunda es la tarea de los 15 días, es la la meditación. Y esa meditación, muy sencillo, las voy a, la voy a mandar en el chat. Recuerden por favor que la autocompasión es antídoto a la vergüenza. Entonces creo que tenemos entre nuestras manos una herramienta extraordinaria para poder trabajar el corazón, que es la vergüenza. Les leeré como cierre. Por favor cierren los ojos, los pies las plantas en el piso. Les leeré un poema, un sábado muy poético, de Mary Oliver. Se llama Los gansos salvajes. Toma una inhalación profunda. No puedes tener miedo, el camino a casa siempre está marcado por gansos salvajes a través de los campos oscuros, los árboles oscuros donde el liquen tiembla Donde los musgos se esconden. Se está volviendo tarde, se está haciendo tarde, la luz se apaga. Y recuerda, este río no rueda hacia atrás, a ninguna otra hora, ninguna otra infancia. No puedes tener miedo. Los gansos salvajes no te llevarán a donde no haya una pasarela o un paso a través del matorral y el musgo. Abajo hasta el río. Escucha, las voces del agua son dulces. Llegarás en susurros, que son las voces de los gansos salvajes. Incluso en tu desesperación todavía llamas a los gansos salvajes. Toma una inhalación honda por la nariz. Vamos a juntar palmas al centro del pecho. Gracias por permitirme aportar, enseñarles algo que quizás puede ayudar. Me gustaría, si quieren hacer un feedback, que lo pusieran en el chat para que pusiéramos de nuestro tiempo ahora. Si quieren dejar algún momento en el chat aquí, yo cierro la sesión, cierro la cámara, pero leo sus comentarios. Muchas gracias. Nos vemos en 15 días y estaré. Bye bye. Nos detenemos aquí por ahora. Muchas gracias por tu escucha. Ahora el podcast Just In Time es una sola temporada, se han integrado todos los episodios y se especifica con cada episodio qué tema es, qué serie. Serie felicidad para las meditaciones, serie cultura, literatura, cine, reflexión. Esto es cada vez en función del tema, hay una serie que se se va llenando. Muchas gracias por tu escucha y tus participaciones. Recuerda que puedes mandar mensajes vocales en la página del podcast para que se puedan integrar en los episodios que siguen. Gracias por tu apoyo. Buen día, buenas noches.
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