173-Tahua ti Nahua, Nahua ti Tahua... Yo soy Tú, Tú eres yo / Je suis toi, tu es moi
10 Aug 2024 · 46 min
In this Spanish-language podcast episode, host (Speaker A) interviews Ramón Huerta, founder of Las Friegas, to explore his ten‑year journey from graphic designer and digital marketer to full‑time herbolario. The conversation traces the personal health crisis that sparked his first experiment with plant macerates (friegas), the learning process that led him to become a cultivator, and the cultural concepts that shape his practice—such as the communal work ethic of tequio, the role of the tlacuilos (traditional illustrators) and ticitl (herbal doctors), and the living transmission of Mexican herbal knowledge. Ramón describes the structure of Las Friegas, which includes artisanal friegas, a tinturería that produces single‑plant extracts, and the documentation project “El Herbario de la Abuela.” He highlights the discovery and study of the 16th‑century Códice de la Cruz Badiano, its 224 listed plants (185 illustrated), and his own catalog of roughly 1,500 Mexican medicinal species. The interview also covers his commitment to sustainable sourcing, community‑based learning, the future vision of an experiential “cofre herbolario” space (Tóptli Xihuitl), and how listeners can engage with Las Friegas through its website, personalized orders, and upcoming publications. Throughout, Ramón emphasizes the holistic, collective nature of herbalism, the importance of preserving traditional knowledge, and the joy of sharing it.
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Bienvenida, bienvenido de nuevo al podcast Just in Time. Me da muchísimo gusto hoy recibir a Ramón Huerta, quien es el fundador de Las Friegas. Las Friegas yo las conocí de una manera muy orgánica, diría yo, porque estaba buscando unas tinturas de plantas y el universo me presentó a Las Friegas. Luego pregunté por más cosas, más información, y conocí a Ramón. Ramón, aquí estás.
Aquí estoy, mucho gusto en estar contigo en este espacio.
Buenos días, Ramón, me da muchísimo gusto también. Entonces estaba contando que estaba buscando, ¿te acuerdas?, plantas más desde el Ayurveda, porque yo estudié Ayurveda y tengo muchísimos libros. Te conocí, bueno, conocí a Las Friegas, encontré y pregunté por información. Y ahí me dijiste algo muy sutilmente, muy interesante. Me dijiste, ¿qué tal si vamos viendo en las plantas mexicanas todas las bondades? Y ahí empezó nuestra conversación que sigue el día de hoy. Entonces me gustaría que, además me contaste un poquito de tu vida, que me interesa mucho este proceso de reconversión. Siempre me han fascinado los procesos de reconversión. ¿Por qué no empezamos por ahí? Cuéntanos un poquito cómo fue tu reconversión.
Bueno, pues parece que fue ayer, pero estamos a punto de cumplir en octubre, el 15 de octubre, 10 años de haber iniciado este camino por la herbolaria. Y la verdad es que ha sido un camino fascinante de reaprender pues muchas de las cosas que habíamos, este, aprendido desde niños, no, desde niños, niñas. Y la verdad es que cada día me enamoro más de este oficio. Yo empecé pues por una necesidad especial, tuve un desgarre en un tendón y me imposibilitó para lo que era en ese momento mi trabajo, que era hacer catering para eventos. Y bueno, estaba yendo a la medicina clínica con un ortopedista, y pues lo único que tenía como tratamiento era consumir pastillas, y aparte que me infiltraran algún tipo como de gel en el codo, que pues se quedaba como una bola en el, en el brazo, y que no podía moverlo, no me podía dar el sol, no podía bañarme con agua caliente, etcétera. Y eso pues obviamente me imposibilitaba mi labor. Y algo que me empezó a suceder es que empecé a tener como efectos secundarios, todo lo que te dicen que te va a pasar. Eso me empezó a pasar. No podía dormir acostado porque tenía una gastritis brutal. Y pues de plano, de plano tuve que considerar el abandonar el tratamiento, pero antes de hacerlo pues tenía que encontrar como alguna alternativa, ¿no? Y ahí fue mi primer acercamiento a las plantas ya de una forma como más consciente. Evidentemente, de chico tuve la oportunidad de aprovechar los beneficios de la pasiflora para tranquilizar, para la ansiedad, la manzanilla para el estómago, etcétera, ¿no? Pero era como que los adultos me lo daban para que yo estuviera mejor. Y esta fue la primera vez en la que yo hice el uso de plantas medicinales a conciencia. Y pues fue un proceso súper, súper raro, porque definitivamente cuando estás iniciando en esto de la herbolaria te empiezan a asaltar miles de dudas. Y entonces me acerqué a hierberas de mercado para tratar de encontrar las plantas de la receta. Luego me acerqué a los mercados tradicionales de México, que aquí hay muchísimos y son increíbles. Y bueno, para no hacerte el cuento largo, logré conseguir todas las plantas que necesitaba para la receta. Era un— es una friega, que una friega es el macerado de plantas medicinales en un solvente, en este caso es alcohol puro de caña. Y entonces tenías que dejar pasar todo un ciclo lunar para que las plantas soltaran sus beneficios en el líquido. Y ya poder filtrar para empezar a usar. Como te digo, pues bueno, era octubre, así que para diciembre yo ya tenía mi friega lista. Había hecho una cantidad pues grande, como 5 litros, y entonces esa Navidad pues en vez de dar regalos diferentes di friegas. Y evidentemente hubo quien la recibió y dijo, ah, pues la voy a dejar de adorno. Hubo algún conocido que la usaba para prender su carbón para hacer carne asada, pero también hubieron quienes las empezaron a usar como yo.
Dime una cosa, Ramón, por favor. ¿Cómo fue? ¿Tú estabas preparado para eso? Dices que solo los adultos se habían dado plantas. ¿Qué oficio tenías? ¿Cómo fue todo tu proceso de aprendizaje? Porque una cosa es lo que conversábamos el otro día, Una cosa es que te cure una planta y le agradeces y te vas y sigue tu camino, y la otra es lo que tú hiciste. Fue de repente un encuentro con las plantas. ¿Cómo fue ese proceso? A mí me interesa mucho que nos platiques de cómo adentro de ti te detienes, ves lo que sucedió y cambias tu camino. Bueno, y aprendes para hacer las friegas y todo eso.
Claro, pues fue romper absolutamente con todo lo que había hecho profesionalmente antes. Yo soy diseñador gráfico y publicitario y luego me especialicé en marketing digital. Y entonces, pues obviamente mi vida no tenía nada de relación con las plantas, era más bien como el consumo masivo, el invitar a la gente a que comprara, etcétera. Y aquí fue como empezar a hacer mucho más con conciencia de entrada del valor de las plantas, del desconocimiento que tenemos como a nivel general, como cultura general. Pero aparte de la riqueza increíble que tiene este país en cuanto a la biodiversidad, de entrada somos el segundo país con mayor diversidad de plantas medicinales en el mundo después de China. Sí, pero aparte pues el saber tradicional se ha ido como transmitiendo de generación en generación Y bueno, habrá quienes tendrán como sus opiniones, pero yo, por todo lo que he tenido oportunidad de leer y consultar a la gente sabia, pues este saber tradicional de la herbolaria tiene alrededor de 7000 años. Y este, y pues bueno, evidentemente hubo, ¿cómo te puedo decir? Como el que pudieron ir guardando la información en algunos casos, ya fuera en jeroglíficos o ya fuera en códices, pero en realidad la grandeza del saber sigue subsistiendo a través de la tradición oral, de lo que los abuelos y las abuelas le transmiten a las generaciones siguientes, ¿no? Entonces, a mí lo que me gusta mucho decir es que la herbolaria es como un saber vivo y que cada persona que accesamos a este saber pues nos convertimos en un eslabón. Y una vez que te vuelves un eslabón, asumes la responsabilidad de mantener vivo ese saber y de transmitirlo tú también. O sea, no solo aplicarlo para ti, sino también compartirlo a las demás personas, porque el saber herbolario no es propiedad de nadie, es propiedad de la comunidad, es colectivo, es un saber colectivo. Y entonces eso fue lo que me empezó a mí a despertar también como mucho el amor por las plantas.
Entonces fue de repente, tú te diste cuenta que tú eras un eslabón, que eras parte de la naturaleza y que tenías una responsabilidad, y a partir de ahí cambió.
Es muy correcto. Mientras más leía, más me enamoraba de las plantas, y mientras más me enamoraba de las plantas, más importancia le daba al poder difundir ese saber, porque pues bueno, mi, mi aprendizaje no fue pues en su mayoría en cursos. Tomé muchos cursos, pero la verdad es que era como más de cómo elaborar y usar, pero no el tratar de entender como todo lo que hay detrás del saber. Y entonces pues sorprendentemente yo la verdad nunca fui como un estudiante estrella, tenía problemas como de concentración, de atención, etcétera. Y encontré en la herbolaria algo que me apasiona. Pero aparte, pues imagínate, llevo 10 años sin parar de investigar, buscar, aprender, preguntar, y no me canso. Y espero que nunca me pase eso. Pero también algo que me vino a como romper todo el esquema fue cuando pasé de ser consumidor de plantas a ser cultivador. Y ahí fue donde todo, todo cambió. O sea, yo me imaginaba teniendo—
Perdona, te interrumpo porque es importante. ¿Cómo de repente, no, vives en el departamento, tienes jardín, cómo te vuelves cultivador? ¿En cuánto tiempo hiciste la transición? ¿Qué requirió de tu lado?
Pues mira, afortunadamente yo siempre pido que lleguen las personas indicadas a mi vida y que se vayan abriendo caminos que permitan desarrollar mi proyecto. Pues tenemos la fortuna de tener un jardín y ese jardín es el que fuimos como adaptando con huacales, tal cual. Uno, una persona pensaría que necesitas hectáreas de terreno para empezar una huerta y la verdad es que todo lo hacemos respetando el jardín y pensando que en cualquier momento, si te tienes que mover, puedas llevarte contigo pues lo que es el valor más grande que yo tengo, que son las plantas vivas. Y entonces pues eso, en Huacales empezamos a cultivar, conocimos a un proyecto muy bonito que se llama Huertecio, que déjame decirte que huerto y tecio, que tecio es una palabra muy hermosa, pero aparte es como una cosmovisión de vida aquí en este territorio que sigue vivo y que debemos de revivirlo y debemos de adoptarlo. Hay una película muy famosa que se llama Cadena de Favores. Bueno, en este caso, en este caso, el tequio aquí en nuestro territorio es el hacer trabajo comunitario sin esperar nada a cambio, sino precisamente tú apoyar a alguien que necesita ayuda para que luego esa persona también te pueda ayudar, y se va haciendo toda una cadena. Y entonces, en la antigüedad, pues las comunidades se reunían para hacer algún, este, trabajo en beneficio de alguna persona o que tuviera como imposibilidad de poder hacerlo pues por sus condiciones, o en beneficio de toda la comunidad, ¿no? Entonces te hablo de a lo mejor barrer todas las calles, desyerbar, plantar árboles o plantas, pintar, arreglar techos, o sea, todo lo que puedas llegar a necesitar Y que probablemente si tú lo hicieras en individualidad, pues no podrías hacerlo como tan fácil.
¡Qué bello concepto, Ramón! Tekio. Entonces, ¿cómo se escribe? Para que entiendan, escuchen, puedan registrarlo.
Tekio con T, Tekio con Q-U-I-O, Tekio.
Ok, ok, ok. Que es muy importante este concepto porque Apela al poder de la comunidad.
Es muy correcto. Y aparte de eso, te permite como pues voltear a ver a tu alrededor y ver que hay personas que no son como ajenas a ti, ¿no? Algo que, por ejemplo, a mí me parece muy hermoso de la herbolaria es que así como te vuelves un eslabón, pues también vas experimentando sin que alguien te tenga que enseñar. Pues como cada planta tiene un comportamiento diferente, una necesidad diferente, una atención. Pero aparte, bueno, ya cuando vas documentándote y cuando vas preguntando, etcétera, y que vas encontrando todos los principios activos y todas las propiedades medicinales que poseen, pues bueno, eso ya como que cierra el círculo. Y entonces es como un círculo perfecto, un círculo virtuoso.
Entonces tú aprendes a hacer, haces toda tu investigación, tomas mil cursos, y cuando inmediatamente empiezas a preparar las fregas, lo que nos estabas explicando, como, ¿cómo se hacen las fregas?
Mi primer acercamiento fue haciendo una sola receta, ¿no? Ya habiendo hecho la receta y empezándola a utilizar en mi persona, y aparte con las personas que les regalé, pero que sí hicieran uso de ella, empecé a recibir comentarios, ¿no? Así de, ¿te acuerdas que me dolía la rodilla? Pues fíjate que ya no me está doliendo tanto. Oye, ¿te acuerdas que tenía tortícolis? Bueno, pues me ha ayudado mucho con contracturas, bla. Pero aparte yo lo empecé a experimentar en mí, el que yo tenía un dolor crónico constante, este, en el codo. Y no fue rápido, pero de repente se me empezó a olvidar que tenía codo, ¿no? Es como cuando te preguntan, este, si tienes orejas O sea, ¿te acuerdas que tienes orejas cuando te pasa algo en la oreja?
Absolutamente, se nos olvida el trabajo extraordinario que el cuerpo hace. El cuerpo, siempre lo digo en mis clases de yoga, es una tecnología de punta.
Es muy correcto, es muy correcto. La naturaleza es perfecta. Y entonces, bueno, pues yo seguí utilizando la friega en la mañana, en la tarde, en la noche. Empecé a notar esto, o sea, que ya no tenía un dolor crónico. Yo seguía usando el cabestrillo y siguiendo las instrucciones de no mover el brazo, etcétera. Me resultaba como muy complicado, te digo, por mi labor. Pero como a los 3 meses más o menos, pues empecé a tratar de mover el brazo y me di cuenta que ya no tenía como esa sensación como de, como ardor, ¿no? Imagínate que se desgarró un tendón. Y entonces llegó el momento de volver a mi cita con el ortopedista, y pues me tomó una placa nuevamente, pues me revisó y me dijo, pues listo, concluimos con el tratamiento, esto funcionó y ya no tienes nada. Y entonces yo para mis adentros pues obviamente dije, perfecto, entonces esto de las plantas es verdad. Y este, y ahí fue donde de verdad dije no, esto no se puede quedar en una friega. Esto es algo como para compartir y como para aprender y como para empezar a hacerlo como un modo de vida. Y así fue como cambió mi vida.
Así fue, así fue. Y entonces, ¿cómo se empezó a establecer Las Friegas? ¿Cuál es la historia? ¿Cuánto tiempo tienen? ¿Cómo trabajas? ¿Cuál es tu ambición respecto de Las Friegas?
Bueno, he descubierto que no es encontrar la meta, sino disfrutar el camino. Y la verdad es que yo tengo la fortuna de levantarme todos los días y, a pesar de todo lo negativo, todo lo que esté en contra de la vida común, este, las plantas a mí me mantienen siempre con esa lucecita como de despertar con alegría, con ganas y con proyectos. Y entonces Pues te digo, empezamos hace 10 años. Digamos que 8 han sido ya de práctica, pues como oficio, pero los 2 previos fue como a empezar a entender, aprender, preguntar, ir desarrollando también la imagen de la marca, el concepto y todo esto. Pero pues la verdad es que este proyecto para mí ha sido increíble porque me ha permitido conjuntar mi profesión, mis estudios profesionales, digamos, con esto que se convirtió en mi pasión y mi modo de vida. Y entonces el proyecto de Las Fregas se divide como en otros dos. Uno es Las Fregas, que hace mejunjes, que hace recetas, que hace mezclas, que obviamente las tenemos a disposición de las personas. Pero a diferencia de otros proyectos, nosotros sí seguimos conservando, y esa es la intención siempre, que sea herbolaria casera en pequeños lotes artesanales. Entonces pues tenemos clientes que nos han seguido durante todo este tiempo y que en realidad son quienes nos consumen, nos permiten vivir de lo que más amamos hacer. Luego tenemos la tintorería, que la tintorería se encarga de hacer extractos de plantas individuales, tanto de las que cultivamos en la huerta como de las que hemos ido consiguiendo a través de la red que vas tejiendo en el tiempo, y cuando te acercas a las personas indicadas, y cuando convives con las personas que vibran como tú. Y entonces, bueno, también, también, sí, y también en el camino pues fuimos conociendo, así como tienes a un médico de confianza o tienes a una terapeuta de confianza, pues tuve la fortuna de ir encontrando a herbolarios de tradición larguísima en México que a través de generaciones han seguido con esta labor, y ellos también nos proveen algunas de las plantas que son complicadas, este, de conseguir para nosotros porque probablemente que no sean nativas.
Ok, entonces, ¿dónde nos encontramos?
La verdad es que tratamos de darle importancia a las plantas locales preguntando, porque la verdad es que uno piensa que va a entrar, pues uno piensa que entra, que Google tiene todas las respuestas, pero no. La verdad es que la mejor forma de ir encontrando caminos es preguntándole a la gente, a la gente que realmente consume y que lleva años acudiendo a ciertas personas que al final los míos son los mejores porque pues ya tengo una relación como muy cercana con ellos, no. Pero al final tú vas a encontrar al tuyo o a la tuya y esa se va a convertir en tu hierbera de cabecera.
Entonces conectando, no, lo que estás diciendo es que más, más allá de la hiperconexión, la conexión entre humanos sigue siendo la más poderosa, no, la más eficiente.
Es muy correcto, es muy, muy correcto. Y te voy a decir por qué, porque también me he encontrado en el camino a muchas personas que son escépticas a las plantas y que pues también me han abierto los ojos, las orejas, etcétera, para darme cuenta que pues no, no tenemos un pensamiento único y lo que es bueno para mí no tiene que ser bueno para ti. Pero también he aprendido a enfocar mi energía en las personas que tienen la intención de adoptar este modo de vida y dejar de perder la energía en las personas que pues simplemente no coinciden. Entonces, si no coincides con lo que yo pienso, pues busca otros caminos, pero yo no voy a perder mi tiempo en tratarte de convencer.
Es lo que me decías, ¿no? Al inicio intentaste, ¿no? Les decías todo el mundo tiene que saber de eso, ¿no? Es muy importante. Pero al final te diste cuenta que mucho era perder el tiempo, ¿no? Que era mejor conectar con las personas que sí vibran igual que tú, ¿no?
Es correcto. Uno, uno va como, pues de entrada vas adquiriendo seguridad en ti. En un principio a mí me daba como mucho miedo esto de hablar como abiertamente de las plantas porque tenía el temor de que me fueran a criticar, pero al final pues la gente siempre te va a criticar. Simplemente es que a ti te importe o no, y a mí pues ya me dejó de importar.
Pues maravilloso que eso, lo que estás compartiendo es importante. Estoy seguro que va a hacer eco en muchas almas.
Esperemos que sí.
Sí, entonces ahora, por ejemplo, ¿cuántas me contabas el otro día que tenías? Que me decías 185 plantas. ¿Cómo está el acervo, digamos?
Pues mira, dentro de este proyecto, que me faltó contarte la última patita, que se llama El Herbario de la Abuela, es la parte en la que pues trato de documentar todo lo que escucho, todo lo que leo, todo lo que investigo, para que a mí me resulte más fácil entenderlo y que yo pueda explicarlo a las personas. Yo la verdad es que siempre digo, yo no soy nadie para enseñarle a nadie. A mí lo que me gusta es compartir, pero sobre todo algo que he aprendido en este camino también es a escuchar. Me cuesta mucho trabajo en la vida común abrir las orejas para los comentarios que me hacen las personas en cuanto a la vida común. Pero en cuanto a la herbolaria, la verdad es que sí se me da el callarme la boca para escuchar lo que me comparte la gente que sabe. Y este, pues él, y en El Herbario de la Abuela pues ha sido como ir encontrando las estampitas de un álbum, no, como las piezas de un rompecabezas. Tal vez mi formación no ha sido como en una academia donde empiezas con un orden, sino empecé yo a aprender e investigar como de ciertos temas que me iban interesando. Pero después de todo este tiempo de dedicarme a la herbolaria, creo que te puedo decir que por fin puedo tener como un panorama más claro de cómo funciona la herbolaria tradicional. Y pues eso, el tratar como también de mantener vivo algo que me gusta mucho de la herbolaria tradicional mexicana, que es que no vea a las personas como un órgano, sino como todo un conjunto de células, pues, pero que todas están interactuadas y todas tienen un funcionamiento perfecto, y que eso te permite estar en armonía. Pero aparte, que la importancia de la herbolaria no solo se enfoca en el beneficio funcional, que te pueden dar las plantas, sino también que considera al ser como un ser holístico donde la mente y el alma, espíritu, o la energía, si así le quieres llamar, pues conforman como ese equilibrio. Porque en la herbolaria tradicional mexicana, algo que también me parece increíble, es que no se habla como de la enfermedad, sino es el camino para mantener el equilibrio.
Ajá, eso es muy, muy, muy parecido a la medicina china, ¿no? Es decir, la idea no es ir a ver el médico cuando la enfermedad ya está, es mantener la homeostasis, ¿no?
Es muy correcto. Pero aparte, si te fijas, ahora que lo mencionas, la sabiduría más congruente, sin importar origen, espacio, etcétera, confluye en eso, en no dejar de ver que somos seres holísticos, que lo que nosotros hacemos o dejamos de hacer afecta a la comunidad, a la colectividad, y bueno, si así lo quieres creer como yo lo creo, al cosmos, ¿no?
Sí.
Entonces nosotros manteniendo nuestro equilibrio y siendo armoniosos con el entorno, con la naturaleza, con las personas pues que nos gustan o no nos gustan, este, estamos contribuyendo a que el mundo sea como pues mejor. Y volviendo a la pregunta que me hiciste, durante todo este tiempo he logrado documentar así poco a poco información, este, de alrededor de 1500 plantas. 1500 plantas, alrededor de 1500 plantas. Y eso es como mi pasión, es como ir coleccionando, este, datos importantes de plantas, y sobre todo de plantas que son tradicionales, pero que como no han sido populares, o bueno, más bien como no han trascendido las fronteras, pues no se conocen bien. Entonces para mí es bien importante eso, no, el tratar de devolverle la dignidad a cada una de las plantas tradicionales de México para que la gente las conozca, y al conocerlas las use, y al usarlas necesiten mantenerse vivas pues reproduciéndolas, etcétera. Algo que también es importante es tratar de encontrar que el origen de tus plantas no sean de recolección, porque las personas que recolectan pues obviamente nada más saquean las plantas de sus lugares o hábitats naturales. Cuando las cultivas, o sea, estás manteniendo viva esa planta, ¿no? Y cuando la sacas nada más de su lugar, pues seguramente no lo están reforestando, ¿no? Entonces estás afectando ese entorno.
Eso es muy importante. Entonces, la dimensión educativa para ti ha sido muy, muy fundamental, ¿no? La rama de la abuela, lo existías.
Sí, sí, es correcto. Sí, bueno, El Herbario de la Abuela ha sido como el canal que me ha permitido a mí enfocar todos los esfuerzos como de conocimiento para volverlos como material didáctico y lúdico. Hay una frase que no sé si existía, no sé de dónde salió, pues, pero que me hizo a mí mucho sentido, que es conocer para proteger, conocer para proteger, usar para difundir, jugar para aprender.
¿Puedes repetir por favor los 3 para que vayan apuntando quienes están escuchando?
Sí, conocer para proteger, difundir para preservar, jugar para aprender.
Sí, y entonces la línea muy clara.
Y pues bueno, Las Friegas es un proyecto muy noble que vende los preparados que te digo que tenemos. La tinturería hace las tinturas madre que tú las puedes utilizar como una materia prima de gran calidad para hacer tus propias recetas, mantenerlas vivas, o para hacer tus preparaciones, ¿no? Porque al ser una tintura puedes utilizarla para hacer pomadas, etcétera. Pero el herbario de la abuela me ha permitido desarrollar mi profesión, el diseño y todo esto, con el ir como pudiendo darle formato a todo lo que he ido investigando para que tú puedas tener una ficha en la cual puedas consultar los beneficios funcionales o los beneficios rituales. O sea, es cultura herbolaria al final, este, pero que puedas hacer uso respetuoso, responsable y seguro de las plantas medicinales. Creo que eso es lo más importante.
Es decir, yo puedo aprender igual que tú estuviste aprendiendo, ¿no? Tú compartes ese camino, no solo estás facilitando los productos, sino eso es importante, ¿cierto? Es decir, me permites a mí que descubro, quizás estoy tomando un ejemplo así ahora, entender, entender, y eso es fundamental, ¿no? Entender, no es suficiente consumir, es entender.
Es correcto. O sea, yo creo que ya a estas alturas de la vida, la verdad, el ser consumidores implica más allá de tener el dinero para comprar algo, es conocer el origen, saber cuáles son las historias detrás, saber cuál es el impacto positivo o negativo que generan. Yo la verdad es que no considero ser un ejemplo de nada, simplemente yo te hablo de mi experiencia, que a mí esta experiencia me ha permitido cambiar mi vida. Que a mí esta experiencia me ha permitido reconectar con la naturaleza y que me ha permitido irme conectando con personas, en este caso como tú, que por causalidad, por casualidad, o como quieras llamarle, pues vamos vibrando en lo mismo, ¿no? Y al final es eso, sin importar de dónde seas, el saber debe de difundirse para mantener vivo. Entonces, pues bueno, con El Herbario de la Abuela, el proyecto más grande que he podido hacer es el haber como encontrado el Códice de la Cruz Badiano, que es un códice que se hizo en 1552, a 30 años del inicio de la conquista de México-Tenochtitlán. Pero lo interesante de este herbario es que, aun cuando utiliza la estructura de un herbario europeo medieval, todos los ingredientes y todas las recetas están hechas con el saber de aquí, no, de México. Entonces pues a mí me parece un documento invaluable, me parece un documento que tiene un saber impresionante y que lamentablemente es una pieza de museo. Y la verdad es que yo creo que la herbolaria no es como para exhibirse en un museo, sino como para poner al alcance de todas las personas.
Y entonces, perdona otra vez, pero qué importante lo que dices. ¿Cómo te ¿Cómo te topas con un códice? ¿Cómo fue tu cambio justo en tu investigación? ¿De repente apareció hablando con los herboristas especializados? ¿Cómo fue?
Fíjate que no, fue por casualidad, porque pues te digo que me volví un nerd o un ratón del internet y las bibliotecas, y pues tuve el conocimiento de que existía ese códice. Así como existen códices que fueron escritos por los frailes que vinieron aquí durante la época de la conquista y que documentaron pues los hábitos, los usos y costumbres de la sociedad nahua, pues este en específico engloba 224 plantas tradicionales de las cuales 185 fueron ilustradas por los tlacuilos, que para quienes no saben, los tlacuilos eran los artistas gráficos, los diseñadores gráficos de la época, que además de pues saber la técnica pictórica y escritura, etcétera, este, pues lograron como hacer una abstracción increíble de cada una de las plantas que ilustraron. Y entonces, cuando tienes la oportunidad de observarlas con detenimiento y contrastarlas con la planta real, te das cuenta que eran unos genios. O sea, que transmiten con un dibujo tan simple. Los tlacuilos y los ticitlis, si hablamos en plural, pero el ticitl es el médico tradicional, que hay que entender que actualmente en México y en el mundo los médicos y médicas tradicionales han sido relegados y hasta cierto punto han sido como discriminados, no, como de tachándolos como de charlatanes, etcétera. Y la verdad es que yo considero todo lo contrario, son gente que tiene la conexión con el todo que les permiten poner a favor de la sociedad y de las personas el bienestar, pero como en una forma muy transparente y honesta, porque simplemente ellos no tienen el pensamiento que nosotros adquirimos en cierta época de la vida. Ellos siguen conservando el saber tradicional, pero sobre todo como pues esa cosmovisión, que es lo que hizo y hace grande a México. Los pueblos originarios, las culturas y civilizaciones que son increíbles.
Es muy importante para quienes nos escuchan que puedan deletrear y aprender. Quienes escuchan aprenden contigo. Pues, ¿cómo se deletrea los dos, las dos palabras? ¿Cómo se deletrean tanto los médicos como los ilustradores?
Ok, los médicos es ticitl y es con T-I-C-I-T-L, ticitl. Y luego están, ¿cómo se llaman? Los tlacuilos, que es T-E-L-A-C-U-I-L-O-S.
A ver, se cortó. T-L-A Tlacuilos, T-L-A-C-U-I-L-O-S. Ok, entonces tú te consideras un tlacuilo porque tú me has mandado hermosas, hermosas ilustraciones, entre todas las cosas. No, tú serías uno de ellos también hoy.
Pues ay, no sé, la verdad yo no me defino de ninguna persona. Yo soy un apasionado de las plantas. Y actualmente podría decirte que sí asumo el papel de tener el oficio de herbolario. O sea, humildemente te digo, yo no sé todo. Pues lo que sé es como que me hace mucho sentido y trato de que exista congruencia entre lo que digo, hago y pienso en cuanto a este proyecto herbolario. Y eso, la verdad es que no me gusta ponerme nombres. Así como soy diseñador gráfico porque tengo un título, pues en la herbolaria tradicional la verdad es que no existen títulos. Los títulos pues te los irá dando la gente, pero yo en lo personal no me considero nada, simplemente soy un usuario y estudioso de las plantas.
Apasionado de las plantas, y así va a quedar perfecto, Ramón. Y ahora ¿Cómo las personas quienes quieren interesarse ahora están escuchando, están posiblemente queriendo acercarse a Las Pliegas? ¿Cuánto tiempo hay que esperar para que esté el libro? Que sé que me mencionaste que iba a haber un libro, fui la primera interesada. Todo eso, ¿cómo va avanzando?
Pues mira, algo importante es que todo este proyecto se ha autogestivo. Cuando las personas nos hacen favor de elegirnos dentro de tantas opciones herbolarias comprando alguno de nuestros productos, precisamente nos permiten no perder el foco y seguir pues invirtiendo nuestro tiempo en pues esto, en trabajar en el diseño, en la producción, etcétera, ¿no? Entonces ¿Cómo pueden acercarse? Nuestra página es lasfriegas.com y aparte, pues bueno, ahí van a encontrar muchísima información. Pues somos un proyecto de la Ciudad de México, entonces hacemos entregas a domicilio en muchas de las zonas de la Ciudad de México. Siempre que exista una estación de metro podemos llegar. También creo que eso es padre, como el tratar de bajar un poco el impacto Pues al usar como transportes individuales. La verdad es que a mí me gusta mucho moverme en transporte público. A mí el manejar automóvil me convertía en una persona que no me gustó, y entonces aprendí a soltar eso y entonces convertirme en un usuario del transporte colectivo, y soy muy feliz, la verdad. Entonces yo puedo llegar, este, a cualquier lugar donde llegue el metro Es un placer atenderles a cada quien. Trabajamos como cada pedido muy personalizado. No eres un número, eres una persona. Y bueno, como este proyecto que se llama—
eso se siente, se siente muy bien.
Muchas gracias. La verdad es que pues imagínate cómo no vas a hacerlo así. Si me permites vivir de lo que más amo hacer, no, no pienso en como otra opción. O sea, yo me veo en un futuro en un espacio dentro de la naturaleza, que eso es parte de lo que quiero lograr con todo esto del proyecto lúdico y didáctico, que cuando tú compres vayas ayudándonos a hacer como un ahorro que nos permita ir encontrando el espacio ideal e indicado en un lugar hermoso, que forzosamente no tiene que ser así que ya esté listo, sino que a lo mejor puedas llegar ahí como a empezar a restaurar este espacio, que puedas convertirte en un lugar que el pretexto sean las plantas, pero que más bien sea como el compartir saberes, donde se pueda montar el taller de producción artesanal, dejando de lado como todo lo que haría un laboratorio. La herbolaria tradicional no se hace en laboratorios, se hace de forma casera. Este, y entonces pues rescatar todos los procesos tradicionales para la elaboración en un espacio que se pueda convertir no en un museo, porque museo es como algo que tiene vidrio y que no lo puedes tocar, sino al contrario, un espacio experiencial donde un día puedas ver cómo se macera, otro cómo se filtra, otro cómo se prepara algo, otro ir a cuidar las plantas de la huerta o cosechar alimentos o preparar los alimentos. Porque a mí me hace mucha ilusión el pensar que este espacio va a ser un espacio seguro para mí y para las personas que amo, para envejecer felices, pero aparte rodeados de personas que vibran igual, y que esas personas puedan tener como un gran pretexto en su vida para hacer una pausa, para reconectar con todo lo que pueda hacer las plantas y más, pero aparte para poner también al servicio de estas personas que convivamos pues sus saberes. Siempre hay algo que aportar.
Gran labor, Ramón. A ver si un día hacemos una práctica de yoga y al mismo tiempo como manda mancuerna donde podemos mirar tus tinturas o ir a visitar o que nos enseñes cómo se hace. Interesante, ¿no? Hacer algo así juntos.
Pues mira, yo te voy a comprometer aquí, este, en tu programa, a que concretemos algo. Tuve la oportunidad de hacer como la presentación de todo este proyecto, que siempre me salgo por la tangente y no termino de responder lo que me preguntas. Pero bueno, el proyecto grande del cofre, perdón, del Códice de la Cruz Badiano se llama Tóptli Xihuitl, que significa cofre herbolario. Y entonces pues es todo un proyecto que va enlazando eslabones, precisamente que te explica las recetas del códice, las plantas del códice identificadas para que puedas conocerlas de una forma como fidedigna y que puedas hacer uso pero con bases. Aparte, pues que puedas descubrir pues toda la sabiduría en cuanto a la energía sutil de las plantas y la energía que nosotros tenemos, que coincide con los chakras que tú conoces muy bien en cuanto al budismo y al hinduismo. Pero aquí tenemos el toltequismo y los toltecas, que fueron como la parte que logró encontrar la forma de vivir en equilibrio, que sería como lo que podría considerarse el similar al hinduismo o al budismo, una espiritualidad. Pues en el toltequismo se sabe, se identifica y se conoce perfectamente la existencia de los centros energéticos, que curiosamente, y por eso te digo que todas las culturas madre coinciden en algo, que es volver a lo más básico. No, cuando empiezas a buscar diferencias vas a encontrar miles, pero cuando buscas coincidencias te das cuenta que todo va al origen de lo básico. Y entonces los huecuellos, que así es como se llaman aquí, los huecuellos o tzitzimil, son los centros energéticos toltecas que coinciden con los 7 chakras. Hay muchos más puntos, no, pero son como los más conocidos. Y la verdad es que eso es algo como increíble en cuanto al saber también espiritual o energético. Y entonces eso también te comparte un poco este proyecto. Pero como es un proyecto grande, y la verdad es que no he logrado decir ahora sí ya, porque cada vez que lo reviso encuentro como algo que puedo mejorar, etcétera, lo que hice fue dividirlo como por módulos. Y entonces, como te decía en esta frase de jugar para aprender, lo que hice fue como ir del todo a como cosas pequeñas, ¿no? Y entonces desarrollé una lotería que te permite conocer muchos de los ingredientes que se mencionan en el códice. Luego también hay memoria donde puedes como contrastar la ilustración de los tlacuilos con la referencia fotográfica real de la planta. Puedes conocer los, bueno, el Tonalpohuali, que el Tonalpohuali es el calendario sagrado Que para quienes son como eruditos en el tema dirán que no es un calendario porque es un lunario, porque se rige sobre el ciclo lunar. Pero bueno, al final, para que, para las personas que no somos eruditos, es un calendario de 20 días, que cada mes se compone de estos 20 días, de veintenas, y son 13 meses los que componen como el año. Y cada parte del cuerpo está relacionada energéticamente con cada uno de los tonales. Así es como se llama cada día, un tonal, y está relacionado con un glifo. Y cada glifo tiene una, pues, como un significado. Entonces yo lo que te propongo es que busquemos en dónde podríamos hacer como una reunión. Tuve la oportunidad, te digo, de que Los Pinos me abriera la oportunidad de platicar de todo este proyecto. Y de hecho tengo lista ya la plática como para tratar de despertar ese interés a las personas que no tienen ni idea de las plantas, y que de alguna forma esto pueda ser como el que despierten ese lado que no sabían que tenían, y que pues así como yo pues puedan convertirse en personas que aman las plantas y que tratan de ir aprendiendo todos los días de cómo se pueden utilizar e integrar al bienestar de la vida.
Pues hagámoslo, Ramón. Estrechar la relación con la naturaleza hoy es imperativo. Bueno, nos vamos a quedar hoy en esta primera conversación así. Te quiero agradecer muchísimo porque se siente tu pasión, se siente escuchándote, se siente cuando ves la belleza de los frasquitos de las fregas, cuando se leen las Ilustraciones, son preciosas las postales que mandas con el pedido. Y bueno, es claramente es un compromiso, como lo escuchamos de ti, personal, espiritual, tiene una dimensión tan completa que esto se siente en la energía que emana de los frasquitos. Te quiero invitar a eso, Ramón. Y pues hasta muy pronto.
Hasta muy pronto, y gracias por este espacio, y gracias por fijarte en este proyecto. Y pues a todas las personas que están escuchando, nunca dejen de aprender, escuchen, este, y pues eso, háganse una opinión propia completamente.
Nunca dejemos de aprender, de acuerdo contigo al 1000%.
Es correcto. Ramón, bonito día.
Un abrazo y hasta muy pronto. Bonito día. Hasta luego.
Bye bye.










