176- Bettelheim abordando el conflicto edípico
20 Jan 2025 · 54 min
In this Spanish‑language podcast, the host leads the fifth session of a reading circle on Bruno Bettelheim’s Psicoanálisis de los cuentos de hadas. The discussion weaves together Freud’s psychosexual theory—especially the Oedipus complex and its stages—with Bettelheim’s claim that fairy tales function as therapeutic symbols that allow children to project, explore, and resolve oedipal conflicts. The episode reviews Freud’s key texts (1905 Three Essays on Sexual Theory, 1916‑17 Introductory Lectures on Psycho‑Analysis, 1923 The Ego and the Id, etc.), explains how the Oedipal desire manifests differently in boys (desire for mother, rivalry with father) and girls (desire for father, rivalry with mother), and shows how stories such as Rapunzel, Hansel and Gretel, and Nabisa map onto these dynamics. It then moves to Bettelheim’s analysis of the “fear of fantasy” in modern parents, arguing that suppressing fairy‑tale narratives deprives children of a safe symbolic space to work through anxiety, jealousy, and guilt. The host emphasizes the role of fantasy in the transition from infancy to childhood, the development of resilience, and the importance of a “happy ending” that models successful resolution of internal conflicts. Throughout, the speaker critiques contemporary parenting practices that replace storytelling with screens, warns of gender‑stereotyped representations, and calls for a balanced, imaginative approach to child development.
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¿Qué tal? ¿Cómo se encuentran? Estoy grabando esta sesión para que podamos escucharla cuando se pueda. Hemos visto que últimamente es más fácil hacerlo así, en pregrabado o en replay, como decimos en México, que en Francia se dice de otra forma. Aquí lo que nos reúne es la reflexión acerca del conflicto edípico y su resolución, la reflexión y el debate acerca del temor a la fantasía, y también el paso de la infancia a la niñez con la ayuda de la fantasía. ¿Por qué hablamos de todo eso? Porque estamos en la quinta sesión del seminario o círculo de lectura del libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas. De Bruno Bettelheim. Hoy hablaremos bastante del desarrollo psicosexual del niño, de la niña también. Cuando digo el niño, repito que estoy hablando en términos genéricos. Cuando Bettelheim aborda el tema del conflicto edípico y su resolución Menciona varios cuentos como Nabisa, que realmente Nabisa la conocemos como Rapunzel, Hansel y Gretel también, son los cuentos más famosos, los que mejor conocemos. Creo que Hansel y Gretel lo conocemos mejor. ¿Cómo se aborda el tema del conflicto edípico? Obviamente esto es una reflexión acerca de un texto que ya leyeron, que eso es muy importante. Entonces, si no lo han leído, es mejor pausar, leer y después escuchar, porque no tiene en absoluto el mismo impacto. Es un círculo de lectura, se supone que hemos leído de una manera u otra. También está el audiolibro, que obviamente aquí estoy siendo muy flexible, porque una cosa es leerla, otra es escuchar, lo sabemos. Pero se necesita haber tenido al menos un primer abordaje del texto de alguna manera u otra. Entonces, en el tema de los niños, los niños, es decir, los varones, en el caso del varón, el conflicto edípico obviamente siempre, en términos generales, se manifiesta en su deseo de atención exclusiva por parte de la madre. Y se acompaña por la hostilidad hacia el padre, que esa hostilidad hacia el padre se debe, se explica porque el padre es visto como un obstáculo. Estoy cerrando la puerta. Un obstáculo. Sin embargo, esta rivalidad también está asociada con sentimientos de culpa, sentimientos de ansiedad. En el caso de las niñas, el conflicto se expresa en su deseo hacia el padre y su percepción de la madre como una figura rival. Es lo mismo, pero al revés. Y esto genera ambivalencia emocional hacia la madre. Esa ambivalencia se disocia en dos figuras: la madre buena, la madre malvada. Están esos dos polos, van a volver una y otra vez. Este planteamiento, ¿de dónde viene? ¿De dónde surge? Surge de las teorías freudianas sobre el desarrollo psicosocial Pero Brettlheim utiliza los cuentos de hadas como un medio para reinterpretar y resolver simbólicamente estos conflictos. Entonces me parece que antes de seguir con los capítulos del libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas, sería interesante e importante detenerse un momento sobre la teoría del desarrollo psicosexual de Freud. Con Freud. Freud inicia en 1905 y titula su texto, son realmente 3 textos, se titulan Tres ensayos sobre la teoría sexual, y es un texto que establece las bases del desarrollo psicosexual describiendo las fases oral, anal, fálica, la fase de latencia y la fase genital. Y en las palabras de Freud dice, la vida sexual no comienza únicamente en la pubertad, sino con signos claros desde la infancia. En los Tres Ensayos, que es realmente el texto que hay que tener en la mira y en la mano y siempre volver a leer al respecto, Freud introduce la sexualidad infantil como una parte inherente del desarrollo humano, desafiando las nociones de la época sobre la inocencia, supuesta inocencia infantil. Freud afirma: la infancia no es un periodo de pasividad sexual, sino un momento donde las pulsiones parciales buscan satisfacción inmediata. Describe cómo las pulsiones se manifiestan de manera diferente en cada etapa y cómo su resolución influye en la formación de la personalidad adulta. Eso es muy importante en Freud. Según Freud, la fijación en una etapa específica puede predisponer a conflictos neuróticos en la vida posterior. Por eso es tan importante entender esa época, esa etapa de la vida. Freud esboza por primera vez el complejo de Edipo señalando: el niño pequeño desarrolla un amor intenso hacia uno de los progenitores y celos hacia el otro. Esta dinámica alcanza su apogeo en la fase fálica. Obviamente estoy dando un resumen, no podemos entrar a detalles sobre lo que implica la fase oral, la fase anal, la fase fálica, la fase de latencia, la fase genital. Ustedes pueden pausar en cualquier momento y buscar el texto, leer el texto, y así entrar más, más a fondo. Después de 1905 hay un largo tiempo Varios años pasan y en 1923 Freud escribe El yo y el ello. Es un texto que amplía, amplifica, expande la teoría psicosexual porque conecta la teoría psicosexual con la estructura de la personalidad, con la tópica que implica el ello, el yo, el superyó. Y aquí Freud detalla cómo las pulsiones sexuales infantiles interactúan con las demandas del superyó, que surge como el resultado de la resolución del complejo de Edipo. El superyó, la implicación social, digamos, las demandas de la sociedad. Y dice, cito: el superyó representa la internalización de las figuras parentales y las restricciones sociales. Explica cómo el manejo de los conflictos psicosexuales influye en el equilibrio psíquico. Dice: el yo actúa como un mediador enfrentando las exigencias del ello, las normas del superyó y las restricciones del mundo externo. Entonces, si no tienen noción o si no entienden muy bien de qué se trata el yo, de qué se trata el ello, de qué se trata el superyó, es muy simple. El yo Es ese mediador entre las exigencias del ello, es decir, del inconsciente, las pulsiones del inconsciente, y las exigencias de lo social, el agente de las exigencias parentales, de las restricciones de la sociedad, que implica la sociedad, las restricciones del mundo. No, no se puede todo. Ese es el ello. El superyó. Y el ello, al contrario, lo quiere todo. El inconsciente no tiene límite. Entonces el yo está ahí mediando entre ambos. Un poco antes, en 1916-1917, es decir, durante la Primera Guerra Mundial, Freud ofrece una serie de conferencias Y presenta sus teorías al público en general y de manera comprensible. En Introducción al psicoanálisis describe las fases del desarrollo psicosexual en un lenguaje accesible y destaca, dos puntos, coma, no coma, sino es una cita, comilla: la sexualidad infantil no es una desviación. Sino la raíz de los procesos normales y anormales del desarrollo humano. Repito, eso es importante porque en esa época se considera la sexualidad infantil como un problema. La sexualidad infantil no es una desviación, sino la raíz de los procesos normales y anormales del desarrollo humano. Ahí está la raíz para Freud, y relaciona estas etapas con la formación del inconsciente. Y los síntomas neuróticos. Cita: los conflictos no resueltos de la infancia persisten en el inconsciente y resurgen en forma de síntomas en la adultez. Por eso vamos a buscar desplegar con mucha fineza y una y otra vez, porque esto es una cebolla con muchísimas capas, lo que pasó en la infancia. Un poco antes, más bien antes, en primer lugar, en 1899, en Interpretación de los sueños, Freud elabora un primer texto, un primer texto en el que introduce el concepto del complejo de Edipo, aunque no lo nombra directamente, y nos dice: los sueños revelan deseos reprimidos, incluidos los relacionados con el amor hacia el progenitor del sexo opuesto y los sentimientos ambivalentes hacia el progenitor del mismo sexo. La ambivalencia hacia el progenitor del mismo sexo. Freud escribe: todo sueño representa la realización de un deseo. En muchos casos, este deseo tiene raíces edípicas. Utiliza su propio análisis de sueños para ilustrar el conflicto edípico. Un ejemplo famoso es el sueño de su padre fallecido y cita: ahora él puede descansar en paz. Freud asocia este ejemplo con los sentimientos de culpa y amor hacia su progenitor. En 1913, más adelante en Totem y tabú, Freud conecta el complejo de Edipo con las bases culturales y antropológicas de las sociedades humanas. Es un texto fascinante. Y postula que un asesino original del padre de la horda primitiva es el origen de las normas culturales. La prohibición del incesto y la instauración de tabúes derivan del sacrificio del padre y la subsecuente culpa colectiva. Sí, entonces el sacrificar al padre, el matar al padre genera una culpa colectiva, y esa culpa es muy importante, es el sostén de la sociedad. Sin culpa no habría posibilidad de socialización, haríamos cualquier cosa. Es un proceso, es una emoción, por supuesto hoy le llamamos emoción a la culpa, que sostiene todo el edificio social. Y Freud explica aquí cómo las religiones y los sistemas morales tienen raíces en la represión de deseos edípicos. Es finalmente la función de la práctica de la religión, de la institución de la religión también, sostener esa represión, asegurar que esa represión de los deseos edípicos se realice. En 1921, más adelante, en Psicología de las masas y análisis del yo, Freud explora el impacto del complejo de Edipo en las relaciones sociales y la psicología grupal. Nos dice: la identificación con el líder de un grupo se basa en las relaciones emocionales edípicas internalizadas en el superyó. Repito: la identificación con el líder de un grupo se basa en las relaciones emocionales edípicas internalizadas en el superyó. Entonces, aquí hay tanto que decir, ¿verdad?, respecto de la con un líder, sobre todo en esta época de líderes extremadamente singulares, voy a decir. Aquí, sin entrar en la política o politiquería, sabemos que hay líderes que llaman mucho la atención, son líderes extremos o líderes que manifiestan el poder vertical en absoluto, donde no hay posibilidad de negociar. Esto estamos viviendo en muchos lados del mundo, este gusto por un tipo de ejercicio de la autoridad. Y Freud analiza en Psicología de las masas y análisis del yo, 1921, repito, cómo los lazos emocionales entre los miembros de un grupo reflejan dinámicas edípicas inconscientes. Eso es muy interesante. Pueden, pueden hacer un poquito la prueba y ver cómo funcionan los grupos. Si ustedes están en un grupo familiar o grupo de amigos, pueden ir analizando cómo se relacionan los miembros de este grupo, qué papel juegan papá, mamá, hijos, hermanos. Ahí están, ahí está la cuestión edípica pulsando al 100% con todo lo que da. En 1933, año que por supuesto históricamente recordamos como la llegada al poder de Adolf Hitler, escribe, ofrece Freud una conferencia que es la conferencia 23 en sus obras completas, las pueden encontrar, que obviamente que hay que tener las obras completas de Freud. Pueden empezar con una edición sencilla, y si realmente se dedican al psicoanálisis, bueno, entran a comprar los más de 28 tomos de Amor y Rechazo. Freud presenta de manera pedagógica aquí en esta conferencia la importancia central del complejo de Edipo en el desarrollo humano, y dice: el complejo de Edipo es el núcleo de las neurosis. Y el punto de partida para la estructuración de la psique. Describe cómo la resolución del conflicto edípico conduce a la maduración sexual y emocional. Entonces, la tesis es esta: si alguien ha resuelto su conflicto edípico, su complejo, si ya no existe el complejo, lo está, lo ha resuelto casi, no se puede no se puede evacuar del todo, pero se puede resolver. Entonces llega un momento de maduración sexual y emocional. Es un ser maduro sexualmente, emocionalmente, psíquicamente. Y esto es muy difícil. Entonces, en el análisis, gran parte del trabajo es buscar esa resolución. Y se hace, no se hace en un año, se hace a lo largo de muchísimos años, porque uno va viene entre lo que pasa en el presente, el material que trae el presente, cómo el presente puede de repente hacer eco con elementos del pasado, y va a ir resolviendo poco a poco para llegar a cierta madurez, cierta madurez. ¿Cuál es la relación entre el desarrollo psicosexual y el complejo de Edipo? Entonces Freud establece una relación intrínseca entre ambos. En la fase fálica Es esta etapa, la fase fálica, es esta etapa cuando el niño experimenta su deseo edípico más intenso, ese deseo edípico que culmina en una identificación con el progenitor del mismo sexo. Esto es la resolución, la identificación con el progenitor del mismo sexo. Esto es lo que sucede, uno está del lado del progenitor del mismo sexo. ¿Y cómo se resuelve? Pues esta resolución no solo forma el superyó, sino que también establece la base para relaciones interpersonales maduras y saludables. Entonces se supone que la agresividad el odio, no deberían de estar más en la jugada. Si está esa agresividad, ese odio, por ejemplo, el miedo del abandono, todo eso es que no está resuelto del todo. Según, obviamente estoy hablando de la teoría freudiana. Entonces, bueno, me van a preguntar seguramente, y a lo mejor habrán hecho muchas pausas, ¿cuáles son las consecuencias de una resolución incompleta? Las fijaciones edípicas no resueltas, afirma Freud, generan conflictos que resurgen en la adultez, manifestándose en elecciones de pareja, relaciones laborales y síntomas neuróticos. Ahí está. Entonces, pues es fácil de saber, ¿verdad? Es fácil identificarlo. Habrá problemas en el trabajo, habrá problemas en la pareja, Y habrá síntomas, síntomas neuróticos. Para concluir, les vuelvo a dar los textos clave que pueden ir buscando, que les recomiendo muchísimo buscar. 3 ensayos sobre teoría sexual, 1905. Introducción al psicoanálisis, 1916-1917. El yo y el ello, 1923. Interpretación de los sueños, 1899. Totem y tabú, 1913, Psicología de las masas y análisis del yo, 1921, y Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis, 1923. Entonces, en estos textos Freud ilustra cómo las fuerzas inconscientes, principalmente el complejo de Edipo, configuran la psique humana desde la infancia, influenciando tanto la estructura de la personalidad como las relaciones interpersonales y culturales. Aquí volvemos a nuestro texto, al texto que nos convoca, que es Psicoanálisis de los cuentos de hadas. ¿Cuál es el rol, la función de los cuentos de hadas? Tienen un rol terapéutico. Durante todo el texto, todo este libro, Bettelheim sostiene que los cuentos de hadas tienen una función terapéutica. Los cuentos de hadas permiten a los niños proyectar sus conflictos internos en un contexto ficticio y seguro. Muy importante. Por ejemplo, el padre puede ser simbolizado como un dragón o un gigante, la madre como una princesa cautiva. Esto es interesante. ¿Y cómo se resuelve entonces? La narrativa, según Bettelheim, facilita la transformación de los deseos edípicos hacia metas más aceptables. El niño ya no desea a la madre directamente, sino a una princesa que representa el amor futuro, mientras que la niña reinterpreta su deseo de vinculación con el padre como un deseo de ser la madre de sus hijos. Aquí se resuelve porque la narrativa lo permite, permite transformar los deseos edípicos en metas más aceptables. Para el niño, pues, es aceptable tener una princesa, estar con una princesa. Para la niña también el deseo de ser madre es aceptable. En el fondo está, está ese trasfondo del complejo edípico. Y obviamente con las implicaciones emocionales. El héroe, que es joven e inocente, simboliza al niño o la niña, lo que les permite identificarse con la historia sin cargar con sentimientos de culpa. No son ellos, no, son el héroe o la princesa. Entonces los cuentos de hadas funcionan como herramientas proyectivas, ayudando al niño a explorar y reorganizar sus emociones de forma simbólica y no confrontativa. Hay una diferencia evidentemente entre los géneros. Los niños, por un lado, para los niños los cuentos de hadas presentan al niño como un héroe que vence al dragón, que es el padre, para liberar a la princesa, que es la madre o la figura femenina futura. Y este enfoque refuerza su autoestima y desvía su atención hacia un amor más maduro, porque sí es importante desviar esa atención hacia un amor más maduro para no estar en plena regresión. Y las niñas, en el caso de las niñas, los cuentos suelen centrarse en superar los celos hacia la madre, la madrastra, la bruja, simbolizando la competencia por el amor del padre o del príncipe. El texto aborda de manera precisa las diferentes representaciones del conflicto edípico según el género. Destacando cómo los cuentos de hadas adaptan sus símbolos para responder a estas necesidades. Es importante este simbolismo en el desarrollo, en el proceso de desarrollo. Los cuentos de hadas permiten a los niños explorar sus sentimientos más oscuros gracias a ese simbolismo: los celos, la rivalidad, el odio. Sin temor a ser juzgados. Todavía, todavía como adultos nos cuesta, ¿no es cierto? Nos cuesta decir siento celos, nos cuesta decir siento rivalidad por tal, nos cuesta decir siento odio por tal. Y bueno, está la dimensión del final feliz. El final feliz, la promesa de un desenlace positivo, refuerza La confianza en el proceso de crecimiento personal, muy importante. La independencia emocional también. Sabemos que crecer significa ganar independencia emocional, no encontrarse en patrones de dependencia emocional que hoy en la psicología moderna, muy influenciada por las TCC, las técnicas cognitivo-comportamentalistas. Los cuentos ayudan al niño a imaginar un mundo más allá de su familia inmediata, muy importante, preparándolo para la madurez. Y este enfoque subraya cómo el simbolismo en los cuentos de hadas guía al niño hacia una resolución interna de sus conflictos. Respetando su ritmo natural de desarrollo, sí, su ritmo natural. Hay una crítica implícita a la intervención parental directa también. ¿Cuál es? Bueno, en el texto, según el texto, intentar acelerar el desarrollo emocional del niño mediante explicaciones lógicas, lógicas, o forzándolo a madurar puede generar rechazo y sensación de abandono. ¿Cuál es el rol de los padres? El papel de los padres no es imponer, sino acompañar al niño en sus fantasías, permitiéndole explorar sus emociones de manera autónoma. Y este punto refuerza la idea de que la narración simbólica y la fantasía son más efectivas que los enfoques directos o didácticos en la resolución de conflictos emocionales complejos. Aquí apela a la importancia de la literatura. La literatura, aquí estamos hablando de literatura, son los cuentos de hadas. Sí, entonces bueno, literatura sobre manuales de crianza. Hay una perspectiva crítica claramente para las madres. En los cuentos, la figura de la madrastra malvada refleja los celos. O las rivalidades percibidas hacia la madre. En cambio, el padre suele conservar una imagen positiva, aunque a menudo es pasivo o incapaz de intervenir. Y del lado de los padres está el dragón o el gigante que simboliza al padre en su papel de rival, pero también permite al niño resolver este conflicto sin dañarlo emocionalmente. Eso es sumamente importante. Entonces, bueno, aunque el análisis destaca la utilidad de estas narrativas, también deja entrever un enfoque tradicional en la representación de roles familiares, que podría ser cuestionado en contextos más contemporáneos. En conclusión, el texto utiliza, el texto de Bettelheim utiliza los cuentos de hadas como un marco simbólico. Los cuentos de hadas se trata de un marco simbólico para explorar, para resolver los conflictos edípicos en los niños. Os repito, digo niños para reunir genéricamente niños, niñas, la infancia, la niñez. Muy importante tener un marco simbólico, contar con un marco simbólico para explorar y resolver los conflictos edípicos. Este enfoque enfatiza la importancia del simbolismo, la narrativa, la proyección emocional, que son herramientas clave para el desarrollo psicológico infantil. La narrativa implícita permite que el niño procese sus emociones de manera segura, mientras los padres desempeñan un papel de apoyo indirecto. Sin embargo, el análisis podría beneficiarse de una perspectiva más crítica sobre los roles de género, claro, las implicaciones culturales de estas historias. Esto Bettelheim no lo toca, no lo aborda. Bien, el segundo texto que teníamos programado leer para esta quinta sesión del seminario del círculo de lectura. Se titula Temor a la fantasía. Estoy viendo el libro Temor a la fantasía, lo encuentran en la página 163 de la edición de Bouquet, que es la edición que yo he presentado desde el inicio, Booket Divulgación, en español, por supuesto. Pueden hacer una pausa cuando quieran, yo estoy tomando café. Aquí es la mañana. En primer lugar, en este texto Bettelheim aborda el temor de los adultos hacia los cuentos de hadas. ¿Por qué los adultos le temen a los cuentos de hadas? En primer lugar, ¿cuáles son las motivaciones de los padres modernos? A pesar de su relevancia en generaciones anteriores, puede ser que antes era válido, los cuentos de hadas han sido eliminados de la crianza. Era válido antes y ya poco a poco Bertrheim denuncia eso, están desapareciendo de la crianza infantil por padres de clase media que están preocupados por la fantasía. Y el impacto emocional en los niños. Esto es muy interesante, cómo los padres se vuelven los padres otra vez de manera genérica, padres, father, mother. Se preocupan por la fantasía, les genera una ansiedad a veces tremenda el mundo fantástico de los niños. Creen que estas historias no representan la realidad y temen que introduzcan elementos engañosos. Entonces se posicionan en contra. Los adultos temen mentir a los niños. Confunden, confunden lo que implica mentir y lo que implica permitir el mundo fantástico en los niños, en sus hijos. Temen mentir a los niños al contar relatos fantásticos. Ignoran que estos son conscientes. Los niños son conscientes de que los cuentos de hadas transcurren en un país de nunca jamás. Los niños saben perfectamente que no les están contando historias reales. ¿Y por qué es benéfico? ¿Por qué la narrativa y el uso de los cuentos de hadas generan beneficios psicológicos? Los cuentos de hadas permiten a los niños dar forma a sus miedos y ansiedades, enfrentándose a ellos de manera simbólica. Por ejemplo, el dragón o la bruja encarnan amenazas internas que los niños pueden superar gracias al relato. Esto existe, ellos están sintiéndose amenazados por sus pulsiones internas. Proveen a los niños un marco simbólico para explorar las emociones profundas y aprender a resolver los problemas. Lejos de fomentar el escapismo, las fantasías fortalecen la capacidad de los niños para enfrentar la realidad de manera creativa y resiliente. Y bueno, aquí podemos hablar de escapismo. Creo que es importante el escapismo. ¿Ustedes conocen? ¿Les suena? Alcohol, drogas, sexo, trabajo, relaciones tóxicas, viajes a ultranza. Todo eso es escapismo. No es que sea en la vida adulta, no sé, no es que sea el escapismo algo raro, no, es algo permanente, es ubicuo. Estas historias abordan de manera indirecta las complejas emociones de rivalidad y ambivalencia hacia los padres. También entender que la ambivalencia y la rivalidad es algo común, es algo que es parte del complejo de Edipo. Y eso, y así permiten que el niño conserve su amor y respeto por ellos. ¿Cuál es el riesgo de reprimir la fantasía? Los intentos de suprimir los cuentos de hadas privan a los niños, nos dice Bettelheim, de una herramienta valiosa para gestionar sus conflictos internos. Sin estos relatos, los niños pueden quedarse atrapados en fantasías restrictivas y ansiosas. El rechazo a las historias fantásticas limita el acceso al ello, es decir, inconsciente, los impulsos, las pulsiones inconscientes, debilitando al yo, que es la conciencia. Y promoviendo la represión de emociones necesarias para el crecimiento personal. Aquí ustedes ven que la represión es un obstáculo al crecimiento personal. Es un obstáculo. Los cuentos no imponen lecciones, sino que guían al niño, a la niña, simbólicamente hacia un final positivo. Le permiten procesar sus conflictos emocionales desde su propia perspectiva. Los relatos garantizan un desenlace esperanzador, algo que los niños no pueden imaginar por sí solos. Este alivio emocional es esencial para contrarrestar sus preocupaciones internas. Esencial. Aquí me gustaría pausar un poco sobre la importancia del alivio emocional. Observen, por favor, en donde ustedes buscan, encuentran, buscan y encuentran de la mejor manera el alivio emocional. ¿Por qué es importante encontrar alivio emocional? ¿Se puede vivir sin alivio emocional? Sí, hay que ver, hay que ver cuál es su respuesta. Entonces ahí la respuesta obviamente es no, no se puede vivir sin alivio emocional. ¿Dónde encuentras tú, hablando directamente a cada quien, tu alivio emocional? Bettelheim habla de los malentendidos también. Algunos adultos temen que las historias refuercen sentimientos negativos hacia ellos, temen por su imagen, como si los padres estuvieran cuidando su relaciones públicas, su imagen pública. No les gusta, no les gusta que los asocien con brujas o gigantes. En realidad, los cuentos ayudan al niño a separar sus fantasías de la realidad y a mantener una relación positiva con sus progenitores. Entonces sí les sirve, está a su favor. Los padres prefieren ignorar los pensamientos complejos de sus hijos, creyendo erróneamente que evitar estas historias los protegerá. Sin embargo, al negar los cuentos de hadas, privan al niño de herramientas clave para comprender y manejar sus emociones. Y esto es una lástima. Todo este libro está escrito para defender los cuentos de hadas, por supuesto, pero defender a los niños. Peter Haim está del lado de los niños, está del lado de los niños, está queriendo defender una herramienta sumamente importante. Para los niños. Y obviamente esta reflexión nos lleva a pensar, bueno, ¿qué sucede hoy? ¿Qué sucede hoy? Que ya a los niños no se les lee, no leen, se les da un iPad para ir al restaurante, para que no molesten, se les pone enfrente de la tele y se están transformando en robots consumiendo imágenes, obviamente El ser humano no está hecho para eso. Entonces las consecuencias pueden y están mostrándose como gravísimas en términos de la no maduración psicológica y más, y sus consecuencias, por supuesto. Entonces, en conclusión de este segundo texto que hemos leído para esta sesión, Bettelheim argumenta que los cuentos de hadas son fundamentales para el desarrollo psicológico infantil. Estas historias proporcionan un espacio seguro, como por ejemplo es el espacio analítico, sí, para explorar conflictos internos, para resolver ansiedades y proyectar esperanzas. Esperanza, no hay manera de vivir sin esperanza, sí, todo dentro de un marco simbólico que el niño puede manejar. Su eliminación refleja una incomprensión de su valor y un rechazo a reconocer la complejidad emocional de los niños. Muy bien, entonces ahora pueden pausar, reflexionar, ir a leer, consultar. En la página de justintime.org agregué los textos que corresponden a las referencias para que puedan leerlos. Por ejemplo, está una ópera de Puccini, que se llama Madame Turandot, para enriquecer la experiencia y el trabajo. El texto siguiente que leyeron para hoy, o que van a leer para poder escuchar esto que estoy grabando, se titula Paso de la infancia a la niñez con la ayuda de la fantasía. El texto es muy— el título es muy claro. El texto aborda cómo los cuentos de hadas y la fantasía tienen un papel fundamental en la transición de la infancia a la niñez y en el desarrollo emocional, psicológico y social de los niños para que se vuelvan adultos. A través de historias simbólicas y finales felices en mundos imaginarios, los cuentos de hadas brindan un marco para que los niños enfrenten conflictos internos, para que comprendan la complejidad del mundo y desarrollen resiliencia frente a las frustraciones. Muy en boga este término de resiliencia. Aquí en Francia últimamente este término está muy criticado porque se ha abusado de este título, de este nombre, tristemente. Cuando hay un muchas veces cuando hay un concepto inteligente e interesante, hay un abuso. Se hace un abuso. ¿Por qué abuso? Porque las personas que lo usan no están preparadas, porque lo usan para cualquier cosa, como siempre, ¿no? Se puede desvirtuar. Entonces, bueno, yo sí creo en el término bien usado de la resiliencia. El paso de la infancia a la niñez está marcado por una serie de cambios psicológicos y emocionales. Que coinciden con un momento crucial en el desarrollo humano. En este proceso, el niño comienza a distanciarse emocionalmente de sus padres, quienes antes representaban su única fuente de seguridad física y psicológica. Y este alejamiento se debe en parte a las desilusiones que los niños experimentan cuando descubren las limitaciones y defectos de sus progenitores. Esto es una parte muy importante del desarrollo, esta desilusión. Los padres, el padre, la madre, no son estas figuras perfectas, no son perfectos, están lejos de serlo, son criticables, su comportamiento no es impecable, a veces es terrible, a veces es criminal. Ese momento de desilusión es muy importante vivirlo y es muy importante procesarlo con herramientas correspondientes. Entonces, este alejamiento Este descubrimiento es doloroso, pero es esencial para que los niños desarrollen autonomía y busquen satisfacción emocional en relaciones fuera del círculo familiar. ¿Cómo no se podría, no es cierto? No se podría desarrollarse fuera del círculo familiar si hubiera solo idealización de los padres. Ahora, si uno no ha vivido la idealización, si uno ha vivido el maltrato la persecución, no ha caído en este problema de la idealización, ha buscado fuera de casa construirse relaciones. Sin embargo, si no se ha trabajado todo el dolor y el trauma que se vivió en la infancia, tristemente es altamente probable que se reproduzcan los mismos esquemas. Paréntesis terminado. La fantasía desempeña un papel crucial en este momento, ya que permite al niño imaginar un futuro mejor y visualizar soluciones a los problemas que enfrenta en ese momento, en ese presente. Sin la posibilidad de soñar con un reino simbólico donde todo sea posible, los niños corren el riesgo de quedar atrapados en la desesperación, especialmente cuando las dificultades de la realidad parecen insuperables. Vuelvo sobre el tema de la repetición. Imaginemos a alguien que ha vivido una infancia terrible con una madre o un padre persecutor, persecutorio, malvado, que no puede ver que simplemente los padres hicieron lo que pudieron y que trae en su vida presente una repetición de lo mismo. Está viendo, se construyó lo mismo, volvió a construir su hogar pero con otras personas, con las mismas dinámicas y las mismas problemáticas. ¿Qué se hace con eso? Se queda atrapado en la desesperación, se queda atrapado esta persona, atrapada en la frustración, en la insatisfacción, y vuelve a vivir lo mismo. Es como si hubiera vuelto a construir el mismo hogar cambiando a los personajes. ¿Qué se hace con eso? Bueno, ahí hay que, es importante deconstruir lo que sucedió en la infancia y ser capaz o de ver lo que sí funciona en el presente, lo que sí funciona, o simplemente admitir que uno ha vuelto a construir lo mismo, ha vuelto a repetir lo mismo, dar un término y volver a construir algo sobre bases sanas, algo significando una situación, una realidad, un hogar. En segundo lugar, aborda Bettelheim el papel de la fantasía y los cuentos de hadas. La fantasía, particularmente a través de los cuentos de hadas, actúa como una herramienta indispensable para el desarrollo psicológico de los niños. Indispensable. Estas narrativas ofrecen un espacio seguro, repito el término, la expresión, donde los pequeños pueden explorar sus conflictos internos. Ese espacio es el espacio analítico. Esos conflictos internos como los que están relacionados con la rivalidad edípica o la sensación de fracaso. A través de personajes simbólicos como princesas, héroes, brujas, dragones, los cuentos permiten a los niños externalizar sus emociones y darles forma. Por ejemplo, cuando un niño enfrenta frustraciones o siente que no puede cumplir con las expectativas de los adultos, la fantasía le proporciona un mecanismo para canalizar su energía, canalizar su energía y encontrar esperanza. En lugar de manifestar su descontento en arrebatos de ira, ahí ojo, Observemos en la vida presente los arrebatos de ira. El niño puede imaginarse superando obstáculos y logrando un futuro mejor, lo que le ayuda a desarrollar resiliencia. Los cuentos de hadas también enseñan al niño que el camino hacia la madurez está lleno de pruebas y desafíos, pruebas y desafíos, pero que estas dificultades pueden superarse con esfuerzo, inteligencia y la ayuda de otros. Eso es muy importante porque en la vida de adulto hay obstáculos todo el tiempo. ¿Cómo se supera? ¿Dónde están los esfuerzos? ¿Dónde está la inteligencia? Inteligencia, intelligere en latín, es entender, comprender, aprender. De esta manera, el niño aprende que las frustraciones actuales no son definitivas y que el futuro puede ser prometedor. También uno de los temas centrales de los cuentos de hadas es la resolución de conflictos internos. Lo hemos visto una y otra vez en esta sesión, los conflictos edípicos. Son relatos que utilizan símbolos universales para abordar las emociones ambivalentes que los niños sienten hacia sus padres. El dragón, la bruja, estos personajes que representan las frustraciones, los temores inconscientes del niño. Hacia las figuras parentales, esa figura que puede ser idealizada pero también puede ser fatal y muy amenazante. En las historias, el héroe o la heroína logra superar estos obstáculos. Hay un final feliz, hay un matrimonio con un compañero apropiado, hay la conquista de un reino. Es un desenlace que representa, que simboliza la superación de las dificultades emocionales. Y la llegada a la madurez, incluida la madurez sexual. A diferencia de los mitos trágicos, como la historia de Edipo, la historia griega, los cuentos de hadas presentan una resolución positiva en la que el protagonista o la protagonista no solo resuelve sus conflictos, sino que también establece una relación sana y satisfactoria. Con el mundo que lo rodea. Una relación sana. ¡Qué importante es eso! El texto destaca cómo los cuentos de hadas ofrecen más que las historias modernas. Lo insiste muchísimo Betelheim en ese punto. Las historias modernas, dice, bueno, son entretenidas, pero limitan la imaginación. Entonces imaginemos Betelheim hoy en 2025. Viendo a los niños ver solo imagen plana, sin posibilidad de imaginar cualquier cosa, porque todo está dado de antemano. Y dice, bueno, limitan la imaginación del mundo, limitan el motor imaginario del niño, lo dejan al nivel que ya ha alcanzado, sin ofrecerle herramientas para superar sus problemas internos. ¡Qué triste! Por ejemplo, historias como La pequeña locomotora, nos dice, La pequeña locomotora que lo consiguió, promueven la idea de que el esfuerzo y la perseverancia garantizan el éxito, pero no abordan los conflictos emocionales más profundos que enfrenta el niño. En cambio, dice Bettelheim, afirma Bettelheim, los cuentos de hadas van más allá al proporcionar un marco simbólico que permite al niño imaginar soluciones a sus problemas y visualizar un futuro lleno de posibilidades. Estas narrativas no solo consuelan al niño en momentos de frustración, sino que también le enseñan que la vida está llena de desafíos, de nuevo, que pueden superarse con valentía, con astucia, con perseverancia. Y argumenta Bettelheim que las fantasías irreales, como las que se encuentran en los cuentos de hadas, son esenciales para el desarrollo infantil. Esenciales. Aunque los adultos tienden a valorar las promesas realistas, estas no son suficientes. Esas promesas no son suficientes para satisfacer las necesidades emocionales de los niños. Los cuentos de hadas ofrecen al niño la esperanza de un futuro mejor, incluso si esta esperanza es irracional. Al imaginarse como el héroe de una historia que supera todas las adversidades, el niño encuentra el coraje para enfrentar los desafíos de su vida real. Muy importante, ¿no creen? Las promesas de los cuentos de hadas no están ligadas a la realidad cotidiana, para nada. Ocurren en un mundo fantástico, un mundo fantástico que el niño visita con su imaginación. Esto permite que el niño explore sus deseos, sus temores más profundos sin sentir culpa ni temor a las consecuencias. Imagínense lo violento que es que unos padres, un padre, una madre, le digan a un niño, una niña: deja de soñar, concéntrate en lo que te estoy diciendo, deja esas ensoñaciones. ¡Qué violento! Además, al identificarse con el héroe de la historia, el niño aprende que el éxito y la felicidad son posibles. Pero bueno, que requieren esfuerzo, a veces sacrificio y la capacidad de colaborar con otros. En muchísimos cuentos de hadas, el héroe, la heroína conquista un reino, ¿no es cierto? Un reino al final de la historia. Este reino, ¿qué simboliza? ¿Qué representa? Representa la llegada a la madurez y la independencia. En los cuentos, el proceso de alcanzar este reino implica superar pruebas difíciles, muy difíciles, enfrentarse a enemigos simbólicos. Demostrar valentía e inteligencia. Es un viaje que refleja el desarrollo del niño desde la dependencia absoluta de sus padres hacia la capacidad de gobernarse a sí mismo. Aquí me hace eco algo que siempre me hace sonreír, es cuando los pacientes o las pacientes dicen, no, yo no quiero volverme dependiente del proceso. Muchas veces el proceso analítico, de ir cada semana, contactar a su analista, hablar con él o con ella, Precisamente este contactar cada semana con el analista está del lado del esfuerzo, no está del lado de la dependencia. ¿Por qué? Porque hay un intercambio, hay una sesión que se paga, y por eso es tan importante el pago, tan importante. No podría ser un dispositivo que no se paga, está del lado del esfuerzo. Está del lado de la valentía. La valentía. El reino representa la resolución de los conflictos edípicos. Por ejemplo, el héroe que transfiere su amor por sus padres a una pareja apropiada de su misma edad, que simboliza el paso hacia relaciones más maduras, más equilibradas. Los cuentos de hadas aseguran al niño que al superar sus pruebas internas y externas puede alcanzar una vida plena y feliz. Y resalta el texto que hay casos específicos en los que los cuentos de hadas han ayudado a niños o niñas a superar dificultades emocionales en la vida real. Por ejemplo, una niña que se identificaba con Nabisa encontró consuelo en la historia. ¿Por qué? Porque imaginó que su propio padre lo imaginó a él como un príncipe, imaginó que él la rescataría de su situación. Este tipo de identificación con los personajes de los cuentos proporciona a las niñas, a los niños, un marco para comprender sus emociones y, repito, encontrar esperanza en el futuro. En contraste, las historias modernas pues no ofrecen esta profundidad simbólica. Hemos visto hoy que los cuentos de hadas son herramientas poderosas para el desarrollo infantil. Ofrecen un espacio simbólico donde los niños pueden explorar sus emociones, resolver conflictos internos, encontrar esperanza en el futuro. Y esas narrativas no solo consuelan a los niños en momentos de dificultad, sino que también Les enseñan que la vida está llena de desafíos todo el tiempo, que pueden superarse con esfuerzo, con valentía, con la ayuda de los demás. Al estimular la imaginación y proporcionar modelos positivos de resiliencia, los cuentos de hadas contribuyen, contribuyen de manera significativa al desarrollo emocional y psicológico de los niños y les ayudan a navegar el tan complejo camino hacia la madurez. Muchas gracias por su escucha. Espero que hayan podido pausar, leer, pausar, leer, o si no lo hicieron, que lo puedan hacer en algún momento. La próxima sesión estaremos leyendo La guardadora de gansos: fantasía, superación, huida y alivio, y contar cuentos de hadas. Página 189. 199 y 207. Muchísimas gracias por su escucha y que sigan, que sigan leyendo y que sigan estudiando a su propio ser, su propia complejidad y su propia historia. Buen día.
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173-Tahua ti Nahua, Nahua ti Tahua... Yo soy Tú, Tú eres yo / Je suis toi, tu es moi









