38- Toda la vida es un proceso de refinamiento (Serie Filosofia)
29 Mar 2021 · 21 min
The hosts argue that modern yoga has lost its spiritual core by focusing on fitness and postures instead of inner transformation. They explore Patanjali's eight-limb framework as a technology for refinement, using breath to reconnect with the present moment rather than feed the ego's need for control.
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Tomo una inhalación profunda por la nariz, observando ese oleaje en mi abdomen, en mi espalda. Y en la exhalación, dedos de manos Dedos de pies se reactivan lentamente, con conciencia. Inhalo y en la exhalación giro hacia mi lado derecho, me abrazo, sigo observando la respiración. Empezamos, como lo anuncié, un ciclo de yoga porque se está realizando esta semana un intensivo, el intensivo Crecer en la Práctica. Muy bonito en línea, muy bonito lo que comparten las personas. Ya desde el inicio se vio esto esta mañana.
Y estaremos trabajando temas muy importantes, principios para la vida, principios para el movimiento y principios de alineación energética. Toda la semana intensivo crecer en la práctica.
El podcast Just in Time, porque necesitamos salir, mantenernos abiertos al movimiento, a la reflexión, caminar, observar, reflexionar para empezar algo nuevo. Somos lo vasto. Es decir, lo amplio, lo vasto. Dentro de nosotros mismos hay un espacio, un espacio gigantesco, y este espacio es la esencia del espíritu humano, la vastedad. ¿Cuál es el propósito del yoga? Es volver a conectar con esta vastedad original y con el silencio de la mente. No se trata de una experiencia ni de un entendimiento intelectual, sino de una experiencia celular, a nivel celular. El problema es que en la transmisión de yoga de Oriente hacia Occidente se puso el enfoque en la forma y la parte más esencial, de índole espiritual, ha sido alejada o a veces perdida, a veces completamente eliminada de la transmisión. Con el tiempo se ha dado a entender que tener una buena práctica implica ciertos criterios de belleza. Hoy hablamos del abdomen, ¿no es cierto? La dificultad de entender que aquí no se trata de abdomen plano, se trata de un vientre vivo, se trata de soltar las tensiones, soltar toda la represión en el abdomen. Entonces estos criterios de belleza han alejado la práctica de su enfoque principal. Y también la búsqueda de lograr lo que llamamos posturas avanzadas también ha alejado el trabajo. Pero, ¿acaso esto, hacer esto, buscar la belleza, buscar las posturas avanzadas, nos proporciona paz? ¿Nos proporciona la paz necesaria para enfrentar los retos de la vida de manera compasiva e inteligente o no? Esa es la pregunta: ¿esto que estoy haciendo me proporciona paz o no? ¿Me da fuerza para enfrentar la vida o no? Luego, la importancia de recuperar el sentido de la naturaleza de la persona que practica. ¿Quién está practicando? ¿Quién está en el tapete? ¿Quién es esta persona completa? Preguntarse eso todo el tiempo. También entender que la forma es una manera de expresar nuestra propia naturaleza. Lo que estamos haciendo en yoga es experimentar nuestra propia naturaleza. Entonces, si me aburro, si me da flojera, ¿qué dices? ¿Qué dice eso de tu relación contigo mismo? Si lo que estás haciendo es experimentar tu naturaleza, obviamente hay que encontrar las puertas, la manera de acceder, de tener acceso al conocimiento de esta naturaleza. También el cambiar de manera de ver, pasar de buscar dominar, controlar o ignorar la naturaleza de uno, lo que les decía de buscar ser alguien más, y orientarse hacia la escucha de la naturaleza de uno mismo. Lo que hacemos finalmente cada día, 2 veces al día, es regresar a buscar Volver a insistir para escuchar quiénes somos, para escuchar nuestra propia naturaleza. También aprender a dejar la vida moverse a través de nosotros en vez de colocarnos como quien se mueve, quien mueve. Aquí es lo que aprendemos: pensamos que nosotros nos movemos, pero en realidad no nos movemos nosotros, nos mueve la respiración, nos mueve la vida. La vida nos atraviesa. ¿Cómo podemos abordar yoga? Me parece así, de la manera más integral y más rica. Yoga como un camino de vida en vez de yoga como una práctica de calistenia. Es necesario operar un regreso al yoga clásico porque de la misma fuente de sabiduría brotaron las enseñanzas de yoga, de taoísmo, de budismo, de Ayurveda, es esa misma fuente. Necesitamos regenerar la conexión con el espíritu en contra de una sociedad de gratificación inmediata. Entonces sí requiere paciencia, lentitud, pero es algo que podemos producir, podemos construir poco a poco. La lentitud del proceso es parte de la curación. La lentitud del proceso es terapéutica. Y el poder curativo del yoga nos permite volvernos también, hay que verlo, más pacíficos en nuestra vida, más pacifistas, sentirnos mejor, promover una sociedad que valore lo anterior cada vez más. Cuanto más lo entendemos, más vamos a procurar que esto se transmita hacia afuera, en nuestro círculo cercano, y poco a poco el cambio se puede hacer. Entonces, cuando hacemos y practicamos yoga, lo que hacemos es buscar retornar a nuestra verdadera naturaleza, encontrar nuestro lugar en el ritmo de la vida y entender que la vida nos atraviesa, la vida nos respira, que somos respirados. Esto es la gran, la gran enseñanza de yoga. Yoga es una tecnología que permite llegar al momento presente. Nos permite recordar todo lo que ya sabemos. Esto está en nosotros. Recordar nuestra verdadera naturaleza, que es alegre y pacífica. Yoga también es una ciencia, una ciencia pragmática que le permite a cualquier persona independientemente de su sexo, su origen, su edad, sus creencias, realizar su potencial máximo. Existen condiciones que permiten realizar nuestra naturaleza de completud. Cada individuo puede llegar a esta comprensión solo a través de su propia experimentación, su exploración, sus propios descubrimientos. Toda la vida es un proceso de refinamiento. Que nos permite ver más claramente. Como lo señalé antes, yoga no es una técnica que nos permite alcanzar nuestra mejor versión de sí mismo, de nosotros mismos, sino que es un proceso que nos permite deconstruir todas las barreras que hayamos construido y que nos impiden tener una verdadera conexión con nosotros mismos y con el mundo. Cuando hacemos el esfuerzo de cambiar y de mejorar, involucramos un riesgo de autoagresión que solo logra producir infelicidad, pero también mucha agresividad hacia el otro, deseo de posesión. Eso se observa en la amistad, por ejemplo, en el amor. Hay efectos de elegir una forma de practicar yoga y no otra. Pero, ¿en qué consiste entonces el trabajo, la atención? Yoga es para mí una manera de vivir, una manera de ser. Es una ciencia también que incorpora una gran amplitud de técnicas que permiten una adaptación a las necesidades de cualquier practicante. Yoga se adapta al practicante, no al revés. Y no hay nada que alcanzar ni nada que obtener porque la práctica es la recompensa. La recompensa consiste en volver a nuestro cuerpo y a nuestra respiración. Y además, la recompensa es inmediata. La paz que se experimenta cuando uno entra en el cuerpo y conecta con la respiración es muy rápida, es muy inmediata. Pero si aplicamos los principios de la sociedad del cansancio que hemos estudiado en este espacio, lo he hablado en otro episodio del podcast La Sociedad del Cansancio de Han. Si aplicamos los principios de la Sociedad del Cansancio a nuestra práctica, podemos estar años sin autorizarnos a sentir esta conexión. La base de la práctica son los sutras de Patanjali, que fueron escritos supuestamente en el tercer siglo antes de Cristo. Las 8 ramas de los sutras son como los brazos y las piernas de una persona, no se pueden separar, crecen de manera simultánea en armonía. Podemos avanzar y retroceder también en cada una de esas ramas. Las 8 ramas son los yamas y los niyamas, son 10 principios que nos permiten estar en paz con nosotros mismos, con este familia, nuestra comunidad, cuando los practicamos, los estudiamos, los recordamos. Los yamas y niyamas son seguidos por las asanas, que nos ofrecen la posibilidad de cultivar un cuerpo fuerte, flexible, relajado, un refuerzo del sistema nervioso y un refinamiento de los procesos de percepción interna. Asanas sigue, después pranayama. Recuerda, visualiza este árbol con 8 ramas. Pranayamas son prácticas de respiración, de expansión del prana. Después está pratyahara, que nos enseña a traer la atención hacia el silencio y lejos de las cosas. Dharana, dharana es la concentración, el cultivo de la conciencia interna. Y dhyana permite aprender a sostener la conciencia en todas circunstancias. Samadhi, al fin, es el retorno de la mente a su silencio de origen. Pero estas ramas son indisociables. Los 10 principios de la vida están contenidos en estas 10 ramas. Estas 8 ramas. Los yamas son finalmente simplemente características codificadas por sabios como esenciales para una buena vida y sobre todo una vida sabia. Los yamas están relacionados con las elecciones que hacemos. Ambos son descripciones enfáticas de lo que somos cuando estamos conectados con la fuente, con nuestra fuente. No son una lista de lo que debemos hacer o debemos dejar de hacer. Más bien nos hablan de nuestra verdadera naturaleza. En Occidente, el problema es que medimos una buena vida acorde a lo que hacemos y lo que tenemos. Lo que hacemos, nuestro trabajo, cómo nos presentamos ante la sociedad y sus valores aplicados ahí a esta clasificación, y lo que tenemos. Las posesiones materiales que no nos vamos a llevar cuando tengamos que dejar el cuerpo. En yoga, en cambio, aprendemos de que lo que cuenta es quién somos, quiénes somos y cómo estamos. Si no nos damos cuenta de esta diferencia, entonces tendemos a evaluar nuestra práctica con la lectura exclusiva de la forma, como ya lo mencioné. Y existe esta tendencia en la subcultura del yoga como fitness o calistenia. Innegable, está en todas partes. Está en todas partes porque esto funciona en esta sociedad, esto vende. Lo rápido, lo producido rápidamente, y también lo que se destruye rápidamente. Es el atrapamiento en la creencia según la cual la forma es la meta. La forma, la proeza con la cual una postura es realizada, no refleja si una práctica es balanceada o si la vida es balanceada. Los yamas y niyamas nos recuerdan que la forma es solo un vehículo para alcanzar la esencia de lo que ya somos. El reto más grande para un practicante occidental entonces es aprender a detectar los signos invisibles del progreso de la práctica. Más amabilidad, más paciencia, más tolerancia hacia el otro, no deseo de poseer, que el otro te quiera ver, no te quiera ver. ¿Qué es lo que cambia? Ser capaces de mantenernos tranquilos y en paz cuando todos alrededor se agitan ya es todo un reto. Cómo hablamos, cómo tratamos a los demás son reflejos de nuestro progreso en la práctica. Y entonces es indispensable preguntarse cómo nos estamos transformando a través de la práctica. ¿En quién me estoy convirtiendo? Este es el podcast Just in Time para que podamos intercambiar. Tenemos la página de Facebook, podemos también intercambiar con el correo electrónico y también en la app de Just in Time, de Viñasa Yoga Just in Time, en Wix puedes mandarnos tus mensajes. Haz tus sugerencias, preguntas, comentarios para que te vayamos respondiendo. También está la posibilidad de dejar un mensaje vocal en el mismo podcast, te podemos mandar el link para que nos dejes un mensaje vocal. Nos vemos pronto. Luz sobre los Yoga Sutras de Patanjali, del maestro Ajangar. Se dice que en una ocasión el señor Vishnu se hallaba sentado sobre Adishesha, señor de las serpientes.
Su asiento, observando la cautivadora danza del señor Shiva. Vishnu se hallaba tan totalmente absorto en los movimientos de la danza de Shiva que su cuerpo empezó a vibrar siguiendo el ritmo. Dicha vibración le fue haciendo cada vez más pesado, con lo cual Adi Shesha llegó a sentirse tan incómodo que quedó sin aliento y estuvo a punto de derrumbarse. Al acabar la danza, el cuerpo de Vishnu volvió a aligerarse. Adishesha quedó atónito y le preguntó a su señor acerca de la causa de tan sorprendentes cambios. El señor explicó que la gracia, belleza, majestad y grandeza de la danza de Shiva había creado las correspondientes vibraciones en su propio cuerpo. Haciéndolo muy pesado. Maravillado, Adi Shesha expresó el deseo de aprender a bailar para así glorificar a su señor. Vishnu lo consideró y predijo que no pasaría mucho tiempo antes de que Shiva favoreciese a Adi Shesha con el don de escribir un comentario de gramática y que a continuación también podría dedicarse él también a la perfección en el arte de la danza. Adi Shesha se sintió lleno de alegría ante tales palabras y aguardó con expectación el don de la gracia de Shiva. Adi Shesha empezó a meditar para determinar quién sería su madre en la tierra. Durante la meditación tuvo la visión de una yoguini llamada Gónica que rezaba pidiendo un hijo digno a quien poder impartir su conocimiento y sabiduría. Al instante se dio cuenta de que ella sería la madre adecuada que buscaba y aguardó el momento propicio para convertirse en su hijo. Gónica, pensando que su vida terrenal tocaba a su fin, se dio cuenta de que no había hallado el hijo que estaba buscando. Así que, como último recurso, se dirigió al dios sol, al testigo viviente de Dios en la tierra, y le rezó para que colmase su deseo. Tomó agua en la mano como ofrenda final, cerró los ojos y meditó sobre el sol. Cuando estaba a punto de ofrecer el agua, abrió los ojos y se miró las palmas de la mano. Sorprendida, observó una diminuta serpiente moviéndose en ellas. Que pronto adoptó forma humana. Ese pequeño ser humano se postró ante Gónica y le pidió que le aceptase como hijo suyo. Así lo hizo, dándole el nombre de Patanjali. Pata significa caer o caído, y Anjali es una ofrenda. Anjali también significa manos juntas en oración. La oración de Gónica con las palmas de las manos juntas. Suscita pues el nombre de Patanjali. Patanjali, encarnación de Adishesha, sostén de Vishnu, no solo se convirtió en el célebre autor de los Yoga Sutras, sino también de tratados de Ayurveda y gramática. Realizó esa tarea a instancias de Shiva. Al Mahabhashya, su gran gramática, una obra clásica para el cultivo del lenguaje correcto, le siguió su libro sobre Ayurveda, la ciencia de la vida y la salud. Su obra final sobre el yoga iba dirigida hacia la evolución mental y espiritual del ser humano. Todos los bailarines y bailarinas de la India rinden homenaje a Patanjali, considerándole un gran maestro. Juntas, las 3 obras de Patanjali tratan del desarrollo integral del ser humano, tanto en la esfera del pensamiento como de la palabra y la acción. Su tratado sobre yoga se denomina Yoga Darsana. Darsana significa visión del alma y también espejo. El efecto del yoga es reflejar los pensamientos y acciones del aspirante como en un espejo. El practicante observa los reflejos de sus pensamientos, de su mente, de su conciencia y de sus acciones, y se corrige a sí mismo. Este proceso le guía hacia la observación de su sí mismo interior.
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173-Tahua ti Nahua, Nahua ti Tahua... Yo soy Tú, Tú eres yo / Je suis toi, tu es moi









