50- “Con Lakshmi, hasta el sándwich paseado te sabe delicioso » (Serie FELICIDAD), Con Gabriela Tavera
26 May 2021 · 32 min
In this Spanish‑language episode of the Just in Time podcast, host Mélanie Berthaud welcomes yoga teacher and myth‑studier Gabriela Tavera to explore how Hindu goddess archetypes (the Shaktis) can serve as narrative tools for personal and collective renewal during the COVID‑19 pandemic. The conversation opens with a reflection on the loss of grand narratives in modern Western society and the need for stories, especially for women seeking empowerment. Gabriela explains the role of myth in yoga practice and introduces three luminous goddesses—Saraswati, Lakshmi, and Parvati—detailing their iconography, symbolic attributes, and how each can be invoked to address specific inner challenges: Saraswati for intelligence, speech and creative expression; Lakshmi for abundance, inner strength and overcoming personal battles; Parvati for balance, discipline, playfulness, and fidelity. They discuss the relevance of these archetypes for contemporary women, emphasizing intelligent activism, the importance of not losing time, and cultivating sobriety. The episode references Sally Kempton’s book El despertar de la Shakti and Susana Ávila’s work on Indian mythology, and proposes a future episode on the “darker” Shakti goddesses. The dialogue is conversational, interspersed with personal anecdotes (walking with a dog, pandemic reflections) and poetic quotations, aiming to reactivate thought, desire, and the power of mythic storytelling in yoga practice.
Chapters
Esta es una cita de Sally Kempton, An Awakening Shakti: The Transformative Power of the Goddesses of Yoga, que nuestra invitada menciona varias veces y vale muchísimo la pena indagar, investigar a Sally Kempton. La voy a leer en inglés. When men imagine a female uprising, They imagine a world in which women rule men as men have ruled women.
El podcast Just in Time porque necesitamos salir, mantenernos abiertos al movimiento, a la reflexión. Caminar, observar, reflexionar para empezar algo nuevo.
Estamos viviendo un momento donde no sabemos bien a dónde nos dirigimos. Hay una incertidumbre que no se puede comparar con ningún otro momento del siglo XX o el siglo XXI. Y lo que me he puesto a pensar estos últimos días es que el ser humano necesita, en su constitución, relatos. El ser humano necesita de historias. Hemos perdido, en el siglo XX, las ideologías. Ha habido un desprendimiento de las ideologías. Hemos llegado a lo que Francis Fukuyama llamaba el fin de la historia. También se ha dejado de creer, se han perdido las relaciones tan importantes en la construcción de la sociedad con los relatos religiosos. Y hoy en día, en 2021, en plena pandemia, yo pienso que quienes estamos en la práctica de yoga, quienes nos interesamos por la práctica de yoga, tenemos un gran recurso que es el acceso a ciertos grandes relatos, grandes relatos que nos atraviesan cuando estamos en la práctica. Y hoy quise conectar con una gran persona, una gran amiga y también una gran maestra, quien es Gabriela Tavera, porque Gabriela sabe eso, sabe de esos grandes relatos y los comparte desde el corazón siempre en las prácticas que guía. Así que la estoy invitando hoy. Buenas tardes, Gabriela, ¿estás aquí?
Hola, hola, aquí estoy, Mélanie.
Hola, ¿qué tal? Vamos a empezar el juego describiendo lo que vemos a nuestro alrededor. El principio del podcast, siempre estar en movimiento desde la intuición y la espontaneidad. ¿Qué está alrededor tuyo?
Así es. Mira, primero que nada pienso que es algo bien bonito lo que estás proponiendo de estar fuera de nuestras cuatro paredes, en donde hemos estado ya encerrados muchos de nosotros mucho tiempo. Entonces ahora es un día bien especial porque llovió mucho ayer, entonces es un día calientito pero húmedo, bochornoso. Y entonces me encuentro caminando ahorita rumbo al parque porque quiero estar más cerca de los árboles, pero vengo caminando por una calle que tiene muchos árboles grandes y viejos. Vengo con Lola, con mi perrita, entonces no puedo ir a un ritmo que yo quisiera porque ella quiere ir oliendo todo. Entonces vamos despacito pero contentas.
Muy bien, me alegra tanto que estés aquí en el espacio del podcast Just in Time, que es un podcast creado precisamente para reactivar el pensamiento, reactivar el deseo Y los grandes relatos. El ser humano no puede desprenderse de los grandes relatos porque si no es caer en la ausencia total de sentido. Y tú has trabajado por muchos años la cuestión de los grandes relatos, los arquetipos en yoga, y en especial a quienes escuchan este podcast, en general son mujeres de todos los países, y hoy estamos hablando en español. Me gustaría mucho que pudieras compartirnos algo que te apetezca compartir sobre los arquetipos femeninos en yoga.
Fíjate que la mitología a todos niveles, la mitología que agarres, la nuestra, la mexicana, con sus muchas tribus y muchos dialectos y muchas culturas distintas, así como también la griega, la romana, la celta, por donde te vayas yo siento que la mitología son Es un espejote, es una gran vitrina que te enseña a ver cosas que a lo mejor de superficie no son importantes, pero cuando vas penetrando, sabes, cuando vas entendiendo y penetrando, creo que son de gran ayuda. Además de que son bellísimos. Sí, me encanta la mitología hindú, Melanie, ya lo hemos platicado, sobre todo porque es parecida a lo que sucede en México. Somos países bien hermanos. Pero por el otro lado también, porque tiene unos colores, una inocencia, una magia, un misticismo impresionante. Entonces bueno, como cultura general, para los que practicamos yoga, pues es un poco la responsabilidad de conocerlo Y tal cual como dije, como cultura general y no como religión, porque por supuesto los temas que se tocan en mitología india pues es hinduismo puro. Sí, el hinduismo, así como muchas religiones, pues tienen sus mitos, tienen sus cuentos, sus relatos, sus historias. Y pues yo considero que además, hablando de estos arquetipos femeninos, nada, nadie como la mitología hindú con estas diosas hermosas, luminosas, y por otro lado también estas diosas misteriosas con lenguas de fuera, colmillos ensangrentados y aspectos también terroríficos. Pero bueno, todas madres, todas diosas, todas deidades que nos dan regalos, nos dan lecciones.
Exacto, y sobre todo ahora las mujeres quienes estamos en un momento de renovación muy profundo de reafirmación, de denuncia. Las mujeres estamos viviendo una época muy específica. ¿Cuáles serían las diosas que consideras que podrían ayudarnos en este momento?
Fíjate que quisiera comentar antes de empezar con las diosas que, como dices, estamos en un momento muy especial donde levantamos la voz. Y sobre todo las mujeres jóvenes son las primeras que están levantando la voz. Y yo nada más un tema que tengo es que lo debemos de hacer con inteligencia, ¿sabes? O sea, no a rajatabla y no acaparar o sentir que este feminismo va contra todo y contra todos. Tiene que haber ahí una inteligencia de dónde están las líneas delgaditas. Entre si alguien de pronto nos mira con deseo o nos mira lascivamente, hasta dónde sí, hasta dónde no. Un tema que, bueno, no tiene, tiene mucho de dónde sacar. Pero mira, hablando, hablando de las diosas, hay algo que me encanta. Las diosas se les llama Shaktis, a los dioses masculinos se les llama Devas, y a las diosas femeninas son las Devis. O las Shaktis. Y Shakti es justo, la definición es esa: poder creativo femenino, poder creativo primordial de lo que todos estamos hechos. Pero los sabios tántricos, no conformes con esa definición, lo que hacen es que crean un lenguaje, un lenguaje mitológico, arquetípico, y que además tiene una iconografía preciosa. Entonces yo creo que, Mélanie, podemos hablar como de diosas bien contrastantes. Sí, quisiera mencionar por ahí unas 3 muy conocidas, muy luminosas, muy bellas, y de pronto agarrar por otro lado otras 3 que a lo mejor a la vista son muy terroríficas, y así podemos hacer un contraste bonito. ¿Te parece?
Me parece excelente.
Sí, las diosas femeninas, bueno, sí, las Shaktis, las Devis, ellas muchas veces aparecen solas. Eso es algo muy interesante. Los Devas, los dioses masculinos como Shiva, Shiva necesita a fuerza a su consorte, a Parvati. Vishnu, que es el preservador, va a necesitar forzosamente a Lakshmi. Aparece él acostado sobre su serpiente Y ya está ahí Lakshmi masajeándole los pies o incluso sentada sobre su regazo enseñándole con un espejo quién es él. Ellas son muy importantes en el quehacer de los dioses. Brahma necesita a su Sarasvati que también le diga cómo tiene que crear el mundo, porque a veces a Brahma se le olvida. Al mismo creador se le olvida qué es lo que tiene que hacer, pero ahí tiene a Sarasvati, su consorte, a un lado para decirle cómo y ayudarlo.
Muy interesante esa cuestión de la vulnerabilidad incluso en los dioses. Esa cuestión se le olvida también al dios.
Se le olvida al dios y tiene también como emociones muy humanas. Tiene emociones de celos de pronto. O de, sí, incluso celos entre ellos. ¿Quién es el creador? Yo soy el creador. No es cierto, soy yo. Y ellas no, ellas son un poco distintas, ellas van tranquilas, ellas son ecuánimes, ¿sabes? Y bueno, y están para ayudar. Entonces mira, podríamos así como para ponerle un orden, ahora sí que empezar desde el principio. Cuando hablamos de Brahma, Brahma que no es Brahman. Recordemos, Brahman es el absoluto, es aquel que es todo y que no lo podemos ver. Entonces, por eso esta cultura, esta mitología tiene sus llamados 330 millones de dioses, pero que todos son uno mismo, todos son Brahman. Pero estas son como sus diferentes caras, sus diferentes sabores. Entonces, bueno, hablando del creador Brahma, él tiene a su consorte que es Sarasvatí. Sarasvatí es la musa. Sarasvatí es la deidad, la diosa de la ciencia, de las artes, de la inteligencia, de la sabiduría, de la elocuencia, y algo muy importante, del habla. Sarasvatí es aquella, me encanta como dice Sally Kempton cuando dice, con Sarasvati hasta el mudo se convierte en poeta. Entonces es muy bonito porque con Sarasvati tú tienes las palabras adecuadas o que te vienen a la mente para poder expresar algo. Hablando ahorita yo contigo y antes de conectarme, si digo Sarasvati baila en mi lengua para que con Mélanie podamos tener una plática, ¿sabes? Me encanta, porque a veces la lengua te la come el ratón, claro, sabes qué decir o no sabes cómo articular las palabras. Entonces bueno, Sarasvati es hermosa, ella es muy sobria, ella está sentada sobre un loto enorme que está flotando a veces también en el agua. Ella es muy acuosa, también muy etérea. Ella está vestida con un sari blanco, a veces amarillo o rosa muy pálido. Tiene poquitas joyas, pero algo muy importante es que en sus dos manos— tiene cuatro brazos, ya sabes, ¿no? Las deidades hindúes tienen un montón de brazos que representan los skalas, skala que significa atributos. Tienen muchos atributos. Entonces Saraswati en dos de sus manos porta una Vina, que es un instrumento que ya está en extinción, un instrumento que parece un sitar o una guitarra grandota, representando también la música. Ella es también la deidad de los músicos, de los bailarines, de los oradores. Y en otras, en las otras dos manos, en una de ellas tiene un mala. Recordemos que el mala es este rosario que es como un rosario pero hindú. Con el que repetimos los 108 nombres de Dios o nombres de mantras. Entonces bueno, en una de esas manos tiene ese mala de cristal o de piedra luna, así le llaman, que también simboliza la espiritualidad. Y en la otra mano a veces tiene también como una tablita que tiene inscripciones Eso significa que es un capítulo de los libros Vedas, de los libros sabios, ¿no? Que en la antigüedad pues no existía, no había imprenta, entonces se representa con una tablita en donde está labrada, digamos, ¿no? Con alguna palabra sánscrita. Ella es una diosa súper luminosa, la encuentras o la buscas para tener, para mejorar tu memoria, para aprender lecciones. Los niños chiquitos en las escuelas le cantan a Sarasvati antes de empezar sus clases, un poco como el Om Sarasvati, ábreme el intelecto para que yo pueda aprender la lección o para que yo pueda ser más inteligente. Entonces bueno, ella es una diosa que yo creo por eso también la mencionó al principio, porque sí podemos tener De todo, pero creo que en las mujeres la inteligencia. Claro, así hay un poema: Saraswati, tú la inteligente, la inteligente, la inteligente, 3 veces.
Hermoso.
Sí, ella es hermosa, muy inspiradora, muy inspiradora.
Y es muy bonito también cómo los músicos, los bailarines, los oradores se postran ante ella también. Antes de cualquier concierto o antes de cualquier bailable. Esa parte de India me fascina, que de pronto los occidentales hemos perdido mucho.
Sí, es verdad.
Lo tenemos todo como garantizado, ¿no? Como llega la comida al plato.
Creemos, ¿verdad? Pero justamente esta crisis ha mostrado que no es así.
Exactamente, exactamente. De veras que en esta temporada Sí, hemos aprendido mucho, Mel. Hemos aprendido que el sol quién sabe si salga mañana, y quién sabe cómo amanezca uno, si vas a estar respirando o no.
Así es, hemos visto que el ser humano en Occidente sobre todo ha sido muy, muy pretencioso.
Exacto, exactamente. Sí, pues mira, podemos platicar de otra diosa también, así como por orden. La deidad de la consorte de Vishnu. Vishnu, este dios color azul, lo vas a distinguir porque es azul, y el azul lo que simboliza en el arte religioso indio es que es moreno. Entonces ella es la consorte del preservador. Él me encanta porque a mí siento que él es el policía, el que dice cómo, qué tienen que ser las cosas, el que impera el dharma, como tiene que ser, y que lo hagas bien. Si dices que eres generosa, a ver, Vishnú se va a dar cuenta sí sí o sí no, poniéndote pruebas, ¿no? Y bueno, Lakshmi es su consorte. Es bien bonito su nacimiento de Lakshmi porque ella nace de las olas del mar, igual que la Venus. Que ya son como mujeres bellas crecidas, no hay una infancia. Ella nace ya de las olas del mar y nace porque es un acto bien especial en donde demonios y dioses se juntan por primera vez para rescatar el amritam, ¿te acuerdas? Ese elixir de la inmortalidad que se ha perdido en el fondo del océano de leche.
El océano batido.
El océano batido. Tienen que batir el océano de una manera bien compleja y de ahí lo primero que nace de esas olas del océano de leche es Lakshmi. Y bueno, como Vishnú es parte de este batido, pues es la consorte que le toca a él. Lakshmi es hermosa, con su cabello negro lustroso, con su piel rosada, muchas veces hasta dorada. Como si la piel se viera así medio rosada dorada, llena de joyas. Ella sí, el arquitecto del universo le confeccionó personalmente sus joyas. Pulseras por todos lados, en los pies, en las manos, dorada también por todos lados. Ella se viste de rosa fuerte y a veces de rojo. Lakshmi tiene 8 manifestaciones y todas son de abundancia, de abundancia y de fortuna. Abundancia hacia tener dinero, hacia tener buena suerte, hacia tener muchos hijos valerosos, guapos y sanos, hacia tener comida que nunca nos falte. Y así ha hecho manifestación. Ah, eso es algo también muy bonito. Ella, una de sus manifestaciones tiene que ver con tener la fortaleza para vencer batallas. Pero, ¿cuáles batallas? Las de uno. Las propias, tus propias, las propias.
Cada quien sus batallas.
Así es, que lo bonito también en todo esto de la práctica de yoga y de todo esto que estudiamos, Mel, pues es como siempre un examen de autoexploración. ¿Quién soy yo?
¿No?
Sí, ¿quién soy yo? Exactamente. Y entender entonces cuáles son las batallas que quieres vencer, ¿no? Sin evadir. A mí me pasa esto, yo soy así, yo no sé, tengo ira, codicia, no sé, en esas partes de batallas, no, celos, soy envidiosa, etcétera. Todo eso ahí, esa parte es esa Lakshmi que te ayuda a vencer o superarlo.
Elegir sus batallas, ¿verdad?
Exacto. Además de eso, no perder el tiempo. También esta temporada nos ha hecho eso, no perder el tiempo en lo inerte, no perder el tiempo en lo que no vale la pena. Y la verdad es que no sé si a ti te pase y a los que nos están escuchando, pero es gozar de las cosas pequeñitas de la vida.
Así es, la sobriedad. De eso hablaba el otro día, la sobriedad como contraposición a lo que estamos viviendo, que siempre querer más y más.
Exacto, sí. Sí, como en la opulencia, ¿no? De pronto. Pero la opulencia para mí también lo voy a recordar siempre, es estar en tu balconcito, en tu terracita, ¿no? Comiendo súper rico con el solecito y tu huertito. Y eso ya para mí es algo que nunca se me va a olvidar, ¿no? Que me fascinó. Y es algo que podría ser pequeño, pero es enorme, enorme, ¿no?
Y precioso. Sí, sí, de hecho estaba, estoy estudiando mucho el cerebro últimamente, Gaby, y En la parte que explica por qué el ser humano siempre desde el inicio ha querido conquistar más y obtener más, está inscrita en el cerebro, es algo que es parte de la constitución del ser humano y por eso es tan importante desarrollar contrapropuestas, actividades que nos lleven a eso, a la sobriedad, a querer menos, porque estamos programados Para siempre querer más y más y más.
Sí, yo creo que meternos en, pues sí, ahora sí que en el cerebro, en el tuétano, el asunto de menos es más y mejor simple que complejo, ¿no? Porque también estas personalidades que luego somos súper complejas porque hacemos demasiadas cosas o porque queremos abarcar mucho Esa es una batalla mía, pues, que yo de pronto digo, a ver, calma, quiero todo, quiero todo, no quiero dejar nada afuera. Como la niña de las manzanas, ¿no? Tienes una canasta llena de manzanas, pero en el árbol hay otra, y ya ni puedes soltarlas porque estás llena de manzanas, pero quiero la del árbol, quiero otra más, ¿no?
Entonces, bueno, pero esto es lo que ha descubierto la ciencia, y en esto me estoy metiendo mucho, es que es parte de la forma como está hecho el cerebro. Entonces es casi imposible quitarnos eso si no es con actividades como yoga, meditación, que vienen a balancear. Y por eso es tan importante, por eso vemos la diferencia que hace.
Sí, definitivamente, Melanie. Yo creo que todos los que practicamos yoga conocemos como el antes y el después, ¿no? Yo vengo de la danza, o sea, yo vengo como de esa parte física. Pero que no tiene, que también es una hermosura porque esa expresión es arte y uno nunca quiere dejar de bailar. Pero, pero, pero en la práctica de yoga tiene otro enfoque, es más limpieza, es más, sí, estar brillante, que tu mente esté brillante, que tu mente esté clara, sabes, tener claridad de pensamiento, todo eso. Y la danza es otra cosa, sí, es otra cosa. Pero bueno, este, hablando de Lakshmi, ¿verdad? Seguíamos hablando de Lakshmi. Entonces bueno, esta diosa que también está a veces sentada o parada sobre un loto, también muchas veces hay agua alrededor de ella. Y Lakshmi entonces lo que hace es te da todo tipo de abundancia para todos lados. Su día es bien bonito porque es el famoso año nuevo hindú, el Diwali. Y Diwali es precioso porque— ay, perdón, es que me encontraba a Mique de lejos, pero le corrí para no platicar con ella ahorita. Este Diwali, que es el año nuevo hindú, que también le dicen la fiesta de las luces o de todas las velas encendidas. Y es cuando se hacen estas hileras, hileras, hileras en los templos de velas encendidas. Pero también cuando en tu casa, en ese año nuevo, pintas una pared, estrenas una prenda nueva, te compras también un utensilio de cocina porque esa cena tiene que estar cocinada con alguna cosita nueva. Y se adora, por supuesto, a Lakshmi. Y del templo de Lakshmi, porque todos los pueblos de India van a tener seguramente un templo a Lakshmi, se hacen huellitas de colores con estos polvos, los polvitos estos mágicos de colores como los del Holi. Y bueno, se hacen huellitas como de niños chiquitos para que Lakshmi encuentre esas huellitas y encuentre el camino hacia tu casa y bueno, te llene de abundancia.
Hermoso.
Una diosa preciosa. Dice Sally Kempton otra vez: sin Lakshmi la vida sería un desierto, no tendría chiste. Con Lakshmi hasta la torta de arroz remojado del día anterior, el sándwich paseado, te sabe delicioso.
Me encanta el sándwich paseado, me encanta la expresión de todo el día.
Y bueno, hablando de una diosa más luminosa, también podríamos hablar de la consorte de Shiva, que es Parvati. Esta diosa, a ella le dicen tal cual la Shakti. Ella es la Shakti. Entonces, ahí es la madre, la que también tiene muchas escalas, los muchos atributos, porque ella es madre disciplinada y al mismo tiempo juguetona y tierna. Es como esta diosa que también balancea muy bien, como una parte cuando uno es muy rígido, muy duro, muy disciplinado, pero por otro lado también te puedes relajar, ¿no? Sí, entonces tiene ese positivo negativo, arriba abajo, luz oscuridad, como estos opuestos. Y bueno, Lakshmi, ah, perdón, Parvati es una adoradora de Shiva, como que los poetas y Los pintores, todos los que hacen arte, no se cansan de pues contar todas estas cosas, todos estos relatos acerca de Lakshmi vuelta loca por Shiva, que lo adora, se quiere casar con él. Ella dice que es la alumna perfecta y que él es el maestro perfecto, que él es el asceta perfecto, pero ella es la madre, que hacen el perfecto equilibrio porque hacen un perfecto Shiva Shakti, el famoso Shiva Shakti. Y entonces, bueno, cuentos impresionantes donde ella se queda parada sobre el dedo gordo de un pie 14 años hasta que él le haga caso. A veces dicen 3000 años parada sobre un solo dedo hasta que lo logra. Después de tanto estar ahí viéndole los pies abajo de la lluvia, del sol ardiente de verano, de las aguas congeladas. Después de todo eso, finalmente logra casarse con él y hacen, bueno, esta pareja perfecta, este matrimonio sagrado. Y pues esta fidelidad, no, además esta fidelidad tan, tan grande que tiene ella, Parvati, por su Shiva.
Sí, sí, es muy, muy característica esa fidelidad.
Que además es cuando uno goza también ser fiel, ¿sabes? O sea, cuando uno dice, yo quiero una relación de este tipo y además gozo mucho ser fiel a mi pareja.
Sí.
Entonces son lecciones muy bonitas siempre de estas diosas. Y si tenemos tiempo, pues podemos hablar de otras un poquito más obscuras, pero igual hermosas.
Sí, me encantaría muchísimo que pudiéramos hablar del contraste de las 3 que siguen, las oscuras, en el siguiente episodio, porque creo que hay ahí un proceso de asimilación que hacer respecto a estas 3 primeras, que obviamente son las más importantes, porque todo lo que has dicho es tan importante para en este momento nosotras, nosotros quienes estamos escuchándote. Para incorporarlo, asimilarlo a todos los valores perdidos que necesitamos recuperar y que necesitamos para seguir adelante. Todo lo que has dicho, hemos hablado de sobriedad, hemos hablado de fidelidad, de ser congruente también, la congruencia con— decimos que somos de tal manera, pero ¿qué tal cómo es en realidad? Todo lo que has aportado aquí, Gabriela, es tan importante. Me gustaría proponerte invitarte a otro podcast, hacer una innovación que no ha pasado todavía para que nos hables de las otras, las supuestamente oscuras, y por qué están ahí también.
Exacto, sí, hablemos de los contrastes.
Si aceptas mi invitación, mi propuesta indecorosa.
Sí, feliz.
Sí, perfecto, me encanta. Así lo dividimos en dos. Entonces sí, lo dividimos en dos y así nos da tiempo de procesar. También mencionaste la autora Kempton, podrías darnos la referencia para que la incluya en el podcast. Si quieres decirla ahora, ¿cómo se llama o se llaman los títulos que has mencionado de esta autora?
Fíjate que Sally Kempton, ¿no? Se llama Sally Kempton con K. Y ella tiene un libro preciosísimo que se llama El despertar de la Shakti. Y me gusta mucho porque además de hablar de cuentos, relatos, mitos de cada una de ellas, y de sus atributos. Además de eso, hay meditaciones propias, y las meditas, la verdad es que yo no sé también quién lo, quién hizo la traducción, pero las palabras son hermosísimas.
Es poesía.
Bueno, es de pronto es poesía, no, imaginarte a Lakshmi así y así, pero ella pone unas palabras que yo ahorita no puedo poner en mi boca, pero increíble. La verdad es que es una buena adquisición ese libro. Y otro Melanie de Susana Ávila, que se llama algo así como Mitología y Misticismo de la India. No, para la próxima te lo tengo.
Muy bien, perfecto. Sally Kempton y Susana Ávila. Entonces vamos a agradecerte muchísimo por compartirnos tanta poesía, tanta belleza el día de hoy, y hemos caminado En el bosque junto con Sarasvati, junto con Lakshmi y Parvati. Ha sido hermoso. Te agradezco desde el corazón y te digo hasta muy, muy pronto, hasta el próximo podcast.
Súper bien, gracias por invitarme, Melanie. Te quiero mucho.
Yo también a ti. Un abrazo muy, muy fuerte. Sigamos. Gracias.
Adiós.
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