86. Van Der Kolk aporta soluciones concretas. The body keeps the record (Serie Estudios del trauma)
31 Oct 2022 · 64 min
Bessel van der Kolk explains how to heal trauma through the body. The window of tolerance shows when stress pushes you into fight-or-flight or shutdown. Breath work, yoga, neurofeedback, and secure relationships restore balance between your emotional and rational brain.
Chapters
La quinta parte del libro de Bessel van der Kolk aborda ya los aspectos prácticos, es decir, lo concreto, los métodos, el poder distinguir entre alguien que está sometido al trauma y alguien que no lo está más o que está en un camino de recuperación. Nos da algunos parámetros. Primero, se trata, como lo ha dicho antes y como lo hemos reportado aquí en este podcast. Se trata de sentirse libre de saber lo que sabemos y de sentir lo que sentimos sin sentirse rebasados, sin sentir ira, vergüenza o sin colapsar. Y concretamente esto implica 4 puntos, 4 parámetros. Primero, encontrar una manera de mantenerse tranquilo, tranquila y enfocado. Encontrar una forma de aprender a mantener esta calma en respuesta a imágenes, a pensamientos, a sonidos o sensaciones físicas que nos recuerdan el pasado. 3, encontrar un camino hacia sentirse completamente vivo o viva en el presente, enraizado en el presente y ser capaz de tener una interlocución con las personas alrededor nuestro. Y 4, Último parámetro: se trata de no conservar secretos hacia uno mismo. Me gusta cómo lo pone en inglés: not having to keep secrets from yourself. Incluso secretos acerca de las maneras que hemos usado para lograr sobrevivir al trauma. Son los 4 parámetros que da en la introducción de este capítulo, que es el primero de la parte quinta, el capítulo 13, que Se llama Healing from Trauma: Owning Yourself, es decir, sanar del trauma y pertenecerse a sí mismo o a sí misma. Y su intención es clara en este capítulo, quiere dar indicaciones para las personas que son sobrevivientes del trauma, pero también para los terapeutas que los están tratando. Se trata de métodos específicos que va a presentar en este capítulo. Comenta que ha hecho estudios científicos de cada de los tratamientos que describe y que también ha tratado de soportar la información que él proporciona con estudios, con investigación que ha sido publicada y que ha sido leída por pares. Este método de peer-reviewed scientific journals. Es leído por pares y hay un feedback hecho por otros científicos sobre el mismo trabajo que se publica. El podcast Just in Time se inició para salir a la calle durante la pandemia, era un walk and talk podcast. Ahora seguimos en otra modalidad, puede ser walk and talk, puede ser simplemente analizando con calma sin tener que movernos, pero los temas permanecen los mismos: filosofía, psicología, psicoanálisis, literatura. Actualmente mucho tiene que ver con yoga y la relación con la liberación del trauma. Todos los temas que nos interesaron durante la pandemia siguen, permanecen, ahora bajo distintas modalidades. Puede ser que esté yo sola o bien acompañada. Este es el podcast Just in Time. Estamos avanzando en el estudio, el análisis del texto acerca del trauma de Bessel van der Kolk, que es el momento en el cual se acerca a lo más concreto a los métodos que él dice haber probado. Y como los presenta, el primer capítulo de la parte quinta es muy extenso porque justamente ha aportado mucha información. Van der Kolk dice que el trauma es mucho más que una historia, no una historia acerca de algo que nos pasó hace mucho. Eso es importante, las emociones y las sensaciones físicas que fueron inscritas, es esta idea de la impronta, durante el trauma están experimentadas no como memorias pero como reacciones físicas que suceden en el presente, no solo es una historia de tiempo atrás. Con el fin de reapropiarse su propio camino, reapropiarse a sí mismo, uno tiene que revisitar el trauma. Dice que tarde o temprano uno tiene que enfrentar lo que le ha pasado, pero solo después de sentirse seguro, segura, y con la certeza total de no volver a ser traumatizado por lo que implica este proceso de revisitar. Y queda claro, después de todo lo que nos ha explicado, que el entender por qué uno siente de tal manera, no cambia cómo lo siente. No es suficiente entender por qué. Explica que ayuda, sin embargo, a entregarse a intensas reacciones, por ejemplo, a atacar a un jefe que nos recuerda al perpetrador, o terminar una relación con un ser amado después de un primer desencuentro. En fin, permite el entender por qué dejar de hacer algunas cosas. Sin embargo, no deja que el cerebro emocional impida que actúe. Va a seguir actuando, va a seguir presente ese cerebro emocional. El reto principal en el atender el estrés traumático es la restauración del equilibrio entre el cerebro emocional y el cerebro racional. Lo hemos hablado antes, porque es así como uno puede sentir que está a cargo, que es capaz de vivir, es capaz de conducir su vida, su propia vida. Cuando estamos llevados a hacia estados de lo que él llama hyper o hypoarousal, es decir, es una hiperexcitación o una falta de, estamos empujados, nos dice, afuera de nuestra ventana de tolerancia, the window of tolerance. Nos volvemos reactivos, desorganizados, nuestros filtros dejan de funcionar, los sonidos, Las luces nos molestan, las imágenes que no nos gustan del pasado que vienen a imponerse en nuestra mente, nuestro pánico, nuestra explosión en la ira. Esto es lo que sucede cuando uno está de repente colocado o colocada fuera de la ventana de tolerancia. Y en el otro opuesto, en el opuesto de ese espectro, Cuando se apaga la excitación, se apaga la reacción ante la vida, ante el mundo, la persona siente parálisis, una parálisis, una incapacidad de moverse, un estado catatónico. A veces el pensamiento se vuelve más difícil, más pesado, la claridad mental desaparece. Y es difícil salir de la habitación donde estamos o levantarse de la silla. Y en ambos estados, que sea el híper o el hipo, las personas en ese lugar no pueden aprender de la experiencia. Incluso cuando logran mantenerse en control, se vuelven lo que él llama uptight, y comenta que en Alcohólicos Anónimos eso se llama the white-knuckle sobriety, es decir, es una sobriedad forzada. En ese caso, en el caso de Alcohólicos Anónimos, se vuelven personas inflexibles, sumamente aferradas y deprimidas. Esto es un síntoma de un trauma que no ha sido procesado. Me parece muy interesante. Entonces, la recuperación del trauma implica restaurar la función ejecutiva y con ello la confianza en uno mismo y la capacidad para jugar, para divertirse, para crear. Es la razón por la cual Van der Kolk habla de terapia del sistema límbico, porque se trata del cerebro emocional, donde se trata de reparar sistemas de alarmas que no están funcionando bien, restaurar el cerebro emocional y hacerlo volver a su trabajo ordinario de ser lo que dice él, una, lo describe así, una presencia tranquila en el trasfondo, tras bambalinas, que se encarga de hacer, poner orden, de ocuparse de la casa finalmente, atrás del orden de la casa, obviamente hablando del cuerpo, de asegurarse de lo que uno come, de cómo uno duerme, de cómo uno conecta con sus parejas íntimas, cómo uno protege a sus hijos, cómo uno se defiende del peligro. Y de manera más precisa explica que la parte racional analítica del cerebro, que está centrada en el córtex prefrontal dorsolateral, no tiene conexión con el cerebro emocional donde toda la impronta del trauma reside. Sin embargo, el córtex prefrontal mediano, sí, que es el centro de la conciencia de sí, la conciencia de uno mismo, sí tiene relación con él. Entonces, Bessem van der Kolk nos recuerda que a partir de los descubrimientos de Joseph LeDoux, que es un neurocientífico quien ha publicado libros como Una historia natural de la humanidad, El apasionante recorrido de la vida hasta alcanzar nuestro cerebro consciente, o El cerebro emocional, o bien también La misteriosa historia del cerebro emocional. En fin, hay muchos libros que tienen que ver con el cerebro emocional. Sabemos que es a través de la conciencia de sí misma al activar el córtex prefrontal mediano, que podemos trabajar con el trauma, que esa es la parte del cerebro que nos indica lo que sucede adentro de nosotros mismos y que nos permite saber lo que pensamos. El término interocepción es importante. En latín significa mirar adentro, y esa capacidad de mirar adentro es la que nos va a permitir cambiar la manera como sentimos, el volverse consciente de lo que sucede adentro, de esa interocepción, esa capacidad de mirar adentro, y permite hacernos amigos, amiga, amigo, con lo que sucede adentro de nosotros mismos. Joseph Ledoux tiene un recorrido muy interesante, es neurocientífico y rockero. Y es quien ha trabajado con el miedo en especial. El nombre de su grupo musical me parece que tiene que ver con la amígdala, justamente. Entonces es muy, muy un neurocientífico que le ha dado un nombre de neurociencia a su grupo de rock. Trabaja con la cuestión del miedo y es profesor de ciencia en la Universidad de Nueva York, es director del Emotional Brain Institute, también ha colaborado con el Nathan Klein Institute for Psychiatric Research en Orangeburg, en Nueva York, y como lo dije, es cantante principal y compositor de una banda que se llama exactamente The Amygdaloids, por si quieren buscar este grupo. En primer lugar, para volvernos amigos o amigas con nuestro cerebro emocional, Van der Kolk habla de la importancia de entender que más o menos 80% de las fibras del nervio vago que conecta, lo recordamos, el cerebro con los órganos, con muchos órganos internos. Son fibras que son profundamente profundas, son fibras que manejan el cerebro. Estas fibras conectan el cuerpo con el cerebro. Entonces nos dice, ¿esto qué significa? Significa que podemos entrenar nuestro sistema de inervación, de reacción, de respuesta, a través de la manera como respiramos, como cantamos, como nos movemos. Y que este es un principio que ha sido usado desde tiempos inmemoriales en lugares como China, la India, que en cada religión o práctica religiosa que dice que él conoce, esto está muy, muy presente. Pero en Occidente esto hace levantar las cejas de manera sospechosa, como si todo lo que fuera alternativo a la cultura común, a la cultura que está corriendo en ese momento, levantara sospechas. Pero es algo que preexiste a todo lo que conocemos hoy. Es decir, este, esta conexión del cerebro con los órganos internos es la razón por la cual el trabajo con la respiración, el trabajo con la perspectiva emocional, sí funciona. No es un tema new age, es la razón científica. Se llama simplemente, tiene dos palabras, es el nervio vago. Entonces entra un poco más a detalle Van der Kolk cuando señala que realizó una investigación que fue apoyada por los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses y que demostró junto con sus colegas que 10 semanas de práctica de yoga reducen de manera notoria los síntomas del PTSD en pacientes que habían tenido poca respuesta a la medicación o a otros tratamientos. En el capítulo 16 del libro va a hablar directamente del yoga. Y también habla del neurofeedback, que es el tema del capítulo 19, que demuestra ser particularmente efectivo con niños y adultos que han sido se han vuelto hiperreactivos o hiporreactivos a fuerza o a causa del trauma, y quienes tienen problemas para enfocar o para priorizar tareas en su vida. De la misma manera comienza a hablar de la respiración. Explica cómo el aprender a respirar de manera calmada, manteniéndose en un estado de relajación física relativa, mientras se está teniendo acceso a memorias horrendas y dolorosas, es una herramienta fundamental para la recuperación. Explica que cuando una persona toma deliberadamente respiraciones lentas, profundas, esta persona se va a dar cuenta de los efectos del sistema nervioso parasimpático sobre la hiperexcitación, la hiperinervación, de la cual ya hemos hablado hoy, coloca muy claramente que mientras vamos enfocándonos más tiempo sobre nuestra respiración, los beneficios van a ir incrementándose, en especial si prestamos atención al final de la expiración, the out-breath. Sabemos que la importancia está en la expiración, y en especial si esperamos un momento antes de inhalar de nuevo. Todo eso lo va a desarrollar en el capítulo 16. Dice, si los maestros y el personal del ejército, si las familias que recogen a niñas o niños de la calle, y si los profesionales de la salud mental estuvieran formados, formadas en técnicas de autorregulación como esta, la cosa sería muy distinta. Pero hasta ahora, nos comenta Van der Kolk, esto es el campo de los niños de kínder y de preescolar. Y empieza a hablar de yoga en la India, de tai chi, qigong en China, de drumming en África, como ejemplos de esta cultura de self-management, la cultura del cuidado de sí. Que todavía no está muy asentada en Occidente, donde nos confiamos más, dice Van der Kolk, en las medicinas y en la terapia verbal. También habla de Japón, de Corea, donde las artes marciales juegan este papel porque se enfocan en cultivar un movimiento con enfoque, un ser presente en arraigado en el momento presente, un desarrollo de habilidades que no son tan, no están presentes en las personas que han sido traumadas. Habla de aikido, de judo, taekwondo, kendo, jiu-jitsu, habla de capoeira en Brasil. Son técnicas que implican todas un movimiento físico, la respiración y la meditación, además de yoga. Pocas de estas culturas, de estas tradiciones de sanación han sido sistemáticamente estudiadas para el tratamiento de PTSD. En el corazón de la recuperación está la capacidad de sentirse, la capacidad de tener conciencia propia, la autoconciencia, el autoconocimiento. Y cómo sucede, cómo funciona eso, dice: el primer paso es permitir que nuestra mente se enfoque en las sensaciones que estamos sintiendo mientras estamos haciendo ese trabajo que pasa por el cuerpo, y darnos cuenta cómo, al revés del trauma, el trauma que siempre está presente, la experiencia de revivencia del trauma sucede en este momento presente, la sensación físicas que sentimos son transitorias, responden a cambios suaves en la posición del cuerpo, responden a cambios en la respiración, responden también a cambios de pensamiento. Entonces nos dice, cuando prestamos atención a las sensaciones físicas, el paso que sigue es etiquetarlas. Por ejemplo, cuando me siento ansioso, ansiosa, siento una sensación de presión en mi en mi pecho, por ejemplo. En ese caso, cuando sentimos y podemos decir eso, nos piden, nos pide el terapeuta que enfoquemos en esa sensación y que veamos cómo cambia mientras estamos inhalando y exhalando profundamente con un tiempo alargado. Y bien, cuando estamos tocando el el pecho o haciendo tapping en el pecho, qué es lo que siente uno, que si uno tiene ganas de llorar, por ejemplo. Entonces, al practicar mindfulness hay una sensación de calma que se instala, y es el, obviamente, el sistema nervioso simpático el que se está tranquilizando, y uno está entonces más capaz, se encuentra más capaz de salir de un sistema de pelea o huir, de fight o flight. Al aprender a observar las reacciones físicas y a tolerarlas, se instala la posibilidad de revisitar el pasado de manera segura. Y más adelante explica cómo El siguiente paso es observar cómo interactúan nuestros pensamientos con las sensaciones físicas. Cómo ciertos pensamientos se inscriben en nuestro cuerpo. Por ejemplo, pensamientos como mi padre me ama o como mi novia me desechó producen sensaciones diferentes en el cuerpo. Ir registrando poco a poco el efecto de esos pensamientos, volverse cada vez más consciente, conscientes de que nuestro cuerpo organiza las emociones, emociones particulares, memorias especiales, y cómo las ordena. Y eso abre la posibilidad de soltar ciertas sensaciones y ciertos impulsos que en algún momento fueron bloqueadas porque no se podía de otra manera para sobrevivir. Relaciona lo anterior con los beneficios del teatro, de la práctica del teatro. Menciona van der Kolk el trabajo muy conocido de Jon Kabat-Zinn, que fundó un programa basado en la medicina cuerpo-mente. Este programa se llama Mindfulness-Based Stress Reduction, MBSR en inglés. Lo fundó en la Universidad de Massachusetts en el 79. Entonces, bueno, son más de 3 décadas de trabajo de Jon Kabat-Zinn, y es así como describe mindfulness. Dice, es una manera de pensar el proceso de transformación, es pensar en mindfulness como un lente, un lente que toma fragmentos de energía energías fragmentadas y reactivas en nuestra mente y las enfoca en un trabajo coherente, en una energía coherente para vivir, para resolver los problemas, para sanar. Es como si tomara la energía que está toda fragmentada y la hiciera un solo canal para poder resolver temas, para poder vivir. Se sabe que los procesos de mindfulness han tenido efectos muy positivos en síntomas psiquiátricos psicosomáticos relacionados con el estrés, incluyendo la depresión, el dolor crónico, que tiene efectos amplios sobre la salud física, sobre la mejora en la respuesta inmunológica, sobre la presión sanguínea, los niveles de cortisol. Se ha mostrado también que activa regiones del cerebro que están involucradas en la regulación emocional y que permite realizar cambios en regiones del cerebro relacionadas con la conciencia del cuerpo, la conciencia corporal, y con el miedo. También sabemos a través del trabajo que ha realizado Britta Holtzel y Sara Lazar que son colegas de Van der Kolk de Harvard, que la práctica sostenida de mindfulness permite bajar los niveles de actividad del detector de humo del cerebro, sabemos, la amígdala. Y la actividad de la amígdala, que consiste en activarse cuando identifica amenazas o puntos amenazantes en el entorno. Durante la Segunda Guerra Mundial, los niños quienes fueron separados de sus familias después de un evento traumático como un bombardeo sufrieron efectos a largo plazo. Hay estudios que se realizaron sobre niños que durante el Blitz, es decir, el bombardeo de Londres, fueron enviados al campo para ser protegidos inicialmente de los bombardeos. A ellos les ha ido peor que los niños quienes soportaron los bombardeos junto y al lado de sus padres, sus familias, en términos de estrés postraumático y en términos de efectos a largo plazo. Plazo. Incluso niños quienes vieron las destrucciones de los edificios, vieron personas muertas, les ha ido mejor que a los niños quienes fueron separados de sus familias. Este ejemplo, este dato más bien, lo da Bessel van der Kolk para demostrar que el apego, el lazo humano, es nuestra mayor protección contra el miedo. Los seres humanos traumados, nos dice Van der Kolk, recuperan en el contexto de sus relaciones con las familias, con los amados, los seres amados, con reuniones de Alcohólicos Anónimos, organizaciones de veteranos, comunidades religiosas, terapeutas profesionales. El papel de estas relaciones es proporcionar un sentido de seguridad, de garantía, un espacio seguro en términos físicos y en términos emocionales, y también una protección del sentirse juzgado, del sentirse avergonzado, también amonestado. Y para proporcionar a las personas el valor de tolerar, de enfrentar y de procesar la realidad de lo que ha pasado, del trauma. Entonces, en gran parte, el recuperarse de un trauma implica entrar en sincronicidad con el otro. Recuperar el trauma implica reconectar con nuestros compañeros y compañeras de vida, otros seres humanos que viven ahí al lado, al mismo tiempo que nosotros, contemporáneos. Y nos dice Van der Kolk, esa es la razón por la cual el trauma que ha ocurrido adentro de las relaciones es en general más difícil de superar y es más difícil de tratar. El trauma que ha sucedido entre padres e hijos, por ejemplo, es mucho más difícil de tratar que un accidente de tráfico o de un trauma que ha surgido a raíz de desastres naturales. En nuestra sociedad, el trauma más común en mujeres y niños sucede en manos de sus padres o en manos de sus compañeros de vida, de sus esposos, y eso lo hace mucho más difícil. El abuso sexual infantil La violencia doméstica son infligidos por personas que supuestamente te aman, nos dice Van der Kolk, de manera como lo hace muy directa. Y eso te acaba mucho más que cualquier otra cosa, porque estas relaciones supuestamente son, representan la protección más importante que uno tendría que recibir contra el ser traumado. Ser protegido por las personas, protegidas por las personas que amamos. Y justamente cuando el contacto humano y la regulación de la conexión con el otro son la base de la autorregulación, la promesa de intimidad evoca miedo, evoca miedo de de nuevo ser lastimado, ser amenazado, ser traicionado y ser abandonado. Nos dice Van der Kolk que la vergüenza juega un papel importante, y ahí cita una frase que dice, pues, cuando te vas a dar cuenta que estoy destruido, que estoy podrido y asqueroso, me vas a soltar, me vas a abandonar. Y esto es lo que sucede. El trauma no resuelto tiene un efecto terrible sobre las relaciones. Dice Van der Kolk, cuando nuestro corazón sigue roto porque hemos sido atacados por alguien que amábamos, es más fácil estar preocupado por no sufrir de nuevo una amenaza o no sufrir de nuevo a causa, en manos de alguien, sentir miedo de abrirse hacia alguien nuevo. De hecho, dice van der Kolk, podría incluso, podrías estar en una situación donde quieres lastimar al otro antes de que el otro pueda lastimarte. Y eso, en ese sentido, la agresividad puede ser entendida desde otro lugar. Desde el lugar del trauma y no desde el lugar de la crueldad nata. Y nos recuerda que en el momento que reconocemos que nuestras reacciones postraumáticas empezaron como un esfuerzo para salvar la vida, salvar nuestra vida, podemos empezar a reunir el valor de enfrentar nuestra música interna. Y él dice, es cacofonía en general, Pero que para hacer eso, para enfrentar la cacofonía interna, vamos a necesitar ayuda. Vamos a necesitar encontrar a alguien en quien podemos confiar suficientemente para acompañarnos. Alguien que pueda sostener nuestros sentimientos y no aplastarlos o negarlos. Alguien que nos ayude a escuchar los mensajes dolorosos que nuestro cerebro emocional nos envía. Alguien que nos guíe, que no esté, que no se asuste de nuestro terror, con nuestro terror, que pueda contener nuestra rabia. Alguien en quien nos podemos refugiar mientras estamos explorando las experiencias fragmentadas que hemos guardado en secreto de nosotros mismos por tanto tiempo. Aquí Van der Kolk dedica un párrafo al cómo elegir un terapeuta profesional. Es muy interesante y estoy muy de acuerdo con lo que dice. En primer lugar, dice, a ver, el entrenamiento de un terapeuta competente implica uno aprender a entender el trauma y su impacto, el abuso, la negligencia, el saber manejar una serie de técnicas que puede pueden ayudar a aprender acerca del trauma. Luego estabilizar y calmar pacientes, claro. Ayudar también a escuchar una serie de elementos que constituyen la memoria y la reactivación de estas memorias. También la posibilidad de conectar pacientes con sus contemporáneos. Y dice idealmente el terapeuta habrá pasado por esta serie. Claramente, yo diría ahí forzosamente haber pasado por la o las técnicas que practica. Y dice que, bueno, sí es inapropiado preguntarle a los terapeutas los detalles de sus luchas personales, pero es perfectamente razonable preguntar qué formas particulares de terapia han recibido, qué entrenamiento han recibido, dónde han aprendido sus técnicas, sus aptitudes, de dónde las recibieron, y también si han recibido personalmente la terapia que les ofrecen. Eso es completamente legítimo y necesario. Y bueno, habla de las ideologías. Cuando un terapeuta cree que su técnica, y solo la suya, es la única respuesta a los problemas, es sospechoso, porque ningún terapeuta puede conocer todos los tratamientos y él o ella debe mantenerse abierto a explorar otras opciones. Y también estoy de acuerdo con eso, dependerá de cada quien, de cada elemento que trae el recorrido personal. También habla del género, del origen étnico, del background personal de cada terapeuta, que es fundamental porque puede generar ese espacio seguro para cada paciente en función de su historia personal. El sentirse confortable con alguien es muy importante. El que esta persona también se sienta o se vea a gusto en su propia piel también nos dice, ¿qué nos dice eso de su persona y cómo se siente esta persona contigo? Contigo, con la persona que está buscando a un terapeuta, contigo como ser humano. Sentirse seguro es una condición necesaria para poder abrirse sobre nuestros miedos y nuestras ansiedades. Menciona situaciones donde viejos sentimientos del pasado se remueven a través de la terapia y uno puede sentir cierta sospecha acerca del terapeuta, incluso pensar que se parece a una persona que nos ha lastimado, que nos ha abusado. Y dice, pues, en el mejor de los contextos, eso es algo que se habla en terapia, es algo que se trabaja juntos. Y agrega que en su experiencia los pacientes mejoran solo si han desarrollado sentimientos positivos hacia el terapeuta o la terapeuta. Y también agrega, no pienso que pueda uno crecer o cambiar al menos de haber sentido que hayas tenido un impacto sobre la persona que te está tratando. Es muy interesante. Aborda la virtud del tocar. Dice, en general, cuando estamos atravesando una crisis Las prácticas terapéuticas no recomiendan tocar. Sin embargo, dice Van der Kolk, no podemos recuperarnos completamente si no nos sentimos seguros en nuestra piel. Y él dice que recomienda a todos sus pacientes tener algún trabajo que tenga que ver con el cuerpo, que sea masaje terapéutico, Feldenkrais o terapia craneosacral. Menciona también la importancia de actuar. La sensación de ser completamente vulnerable y de no tener posibilidad de ser ayudado y la inmovilización mantienen a las personas lejos de la posibilidad de usar sus hormonas del estrés para defenderse. Entonces habla de la virtud de actuar. Las personas que actúan durante un desastre o una acción que va a generar trauma tienen mejores posibilidades de recuperarse después. Las hormonas que están siendo utilizadas durante el acto traumático les permite hacer algo más al respecto. Habla del trabajo de nuevo de Pat Ogden y Peter Levine, quienes han desarrollado terapias basadas en el cuerpo, psicoterapia sensorimotriz, en este caso en español, y experiencias somáticas que permiten tratar el tema. En estos tratamientos, la historia de lo que ha pasado no es tan importante, se coloca más atrás. Primero se exploran las sensaciones físicas, se descubre dónde están ubicadas las improntas, la forma que tienen estas improntas del trauma pasado en el cuerpo, y después se explora el trauma de todas maneras, bajo todos sus costados. Los pacientes reciben ayuda para construir sus recursos internos que van a permitirles tener acceso, un acceso seguro a las sensaciones y las emociones que han surgido del trauma, que las han sobrepasado. Y esto Peter Levine lo llama el proceso de pendulación, que es moverse adentro y afuera de las sensaciones internas y de las memorias traumáticas. De esta manera, los pacientes entran gradualmente en el trauma y expanden su ventana de tolerancia. La virtud de la acción completa, del placer de la acción completa, es algo que había señalado Pierre Janet en su época, en 1893. Menciona van der Kolk que esto lo experimenta cada vez que él aplica la psicoterapia sensoriomotriz, cuando se ofrece la oportunidad a los y las pacientes de experimentar físicamente lo que habría sido el poder ofrecer una respuesta contra el abuso, de sea correr lejos, reaccionar, responder con un gesto físico, y observa cómo después de haberlo hecho se relajan, sonríen y expresan los pacientes una sensación de haber completado algo que estaba pendiente. Para integrar las memorias traumáticas menciona van der Kolk la importancia de la hipnosis. Cuenta que en algunos casos específicos la hipnosis puede inducir un estado de calma relativa desde donde los pacientes pueden observar sus experiencias traumáticas sin ser o estar sobrepasados por las memorias. Habla también de la CBT, Cognitive Behavioral Therapy, que es un entrenamiento que la mayoría de los psicólogos reciben. Habla del hecho de que CBT, la terapia cognitiva del comportamiento, o podríamos llamarle terapia cognitivo-comportamental, fue desarrollada para tratar las fobias, la fobia de las arañas, de los aviones, de las alturas, para ayudar a los pacientes a comparar sus miedos irracionales con las realidades que no eran amenazantes. Y los pacientes progresivamente se han desensibilizado de sus miedos irracionales porque han sido informados conscientemente que realmente lo que les pasaba, sus miedos, estaban en otro lugar. La idea detrás de la terapia cognitivo-comportamental es que cuando los pacientes son expuestos repetidamente, de manera repetida, a estímulos, a cosas malas que suceden realmente, se vuelven cada vez menos enojados. Las memorias negativas se asocian con información correctiva. Esa es la idea de corregir los comportamientos. Y dice, CBT también intenta permitir a los pacientes manejar su tendencia a evitar, a decir, no quiero hablar de eso. Dice, suena simple, pero como hemos visto, reactivar la memoria del trauma es complicado. En varios casos esta terapia, nos dice Van der Kolk, es efectiva, puede funcionar. Él está en este momento abordando todas las posibilidades. Especifica que en el caso de personas traumadas la terapia cognitivo-comportamental no ha sido tan efectiva. Funciona bien para las arañas, el miedo a las alturas, los aviones, etcétera, pero para historias de abuso infantil no han funcionado tan bien. Da la cifra de 1 de 3 participantes de PTSD, con PTSD, que han acabado estudios de investigación, han mostrado mejoría. Y quienes completaron el tratamiento con la terapia cognitivo-comportamentalista tienen pocos síntomas de PTSD, pero no se recuperan completamente. Eso es lo más interesante. Aborda después la terapia, el tratamiento donde los pacientes aprenden a volverse menos reactivos, menos sensibles a ciertas emociones y sensaciones. Esto se llama en inglés desensitization, sería desensibilización. Y dice Van der Kolk, lo cuestiona, dice: ¿ese es el propósito correcto para lo que estamos trabajando? Y nos dice, quizás el tema no es desensibilizar, sino integrar. Ese es el matiz que inserta aquí, es muy importante. No se trata de ser menos sensible, sino de integrar la experiencia, colocar el evento traumático en su lugar, en el arco completo de la vida de uno, de la existencia de uno. Y sigue abordando las distintas opciones: la medicina, la droga, drugs. Ha hablado mucho de ello en los capítulos anteriores y se remite a la época en la cual estaba, era estudiante de medicina en el 66, cuando trabajaba para Jan Bastiaans, un profesor de Leiden en el país, Países Bajos, que era conocido por su tratamiento de sobrevivientes del Holocausto. Con LCD. Se remite esta experiencia. En esa época Bastians afirmaba que había logrado resultados impresionantes, pero nos comenta que esto no se comprobó con datos reales y que esto fue olvidado, nos dice Van der Kolk, hasta los años 2000, cuando Michael Mithoefer y sus colegas en South Carolina recibieron permiso de la FDA, la Food and Drug Administration, para conducir un experimento con MDMA, éxtasis. En el 85, el MDMA se volvió una sustancia controlada por el FDA, cuando antes había sido concebido como una droga recreacional. Como con Prozac, como con otros psicotrópicos. No se sabe bien, dice van der Kolk, cómo funciona el MDMA, pero se sabe que incrementa la concentración de un número importante de hormonas como la oxitocina, la vasopresina, el cortisol y la prolactina. Y se sabe que involucra un o implica más bien una energía de compasión más elevada, mayor curiosidad, claridad, confianza, creatividad. Y lo que Mitthofer y sus colegas trataron de hacer es usar el MDMA para bajar el miedo, bajar los mecanismos de resistencia, la sensación de parálisis, y poder así tener un acceso mayor a la experiencia interior. Tenían la esperanza de que la droga pudiera permitir a los pacientes mantenerse adentro de la ventana de tolerancia con el fin de que pudieran revisitar sus memorias traumáticas sin sufrir de los efectos de la excitación, la inervación fisiológica y emocional. Nos dice que funcionó, funcionaron los experimentos, pero no deja de recordar que hay que tomar las sustancias psiquedélicas Con cuidado, porque pueden ser mal usadas a través por una administración que no cuida o por el no prestar atención a los límites terapéuticos. Entonces nos dice al final: It is to be hoped that MDMA will not be another magic cure released from Pandora's box. Aquí señala una limitante. Aquí van der Kolk dedica un párrafo al cómo elegir un terapeuta profesional. Es muy interesante y estoy muy de acuerdo con lo que dice. En primer lugar, dice, a ver, el entrenamiento de un terapeuta competente implica uno aprender a entender el trauma y su impacto, el abuso, la negligencia, el saber manejar una serie de técnicas que pueden ayudar a aprender acerca del trauma. Luego estabilizar y calmar pacientes, claro. Ayudar también a escuchar una serie de elementos que constituyen la memoria y la reactivación de estas memorias. También la posibilidad de conectar pacientes con sus contemporáneos. Y dice, idealmente el terapeuta habrá pasado por esta serie. Claramente, yo diría ahí forzosamente haber pasado por la o las técnicas que practica. Y dice que, bueno, sí, sí es inapropiado preguntarle a los terapeutas los detalles de sus luchas personales Pero es perfectamente razonable preguntar qué formas particulares de terapia han recibido, qué entrenamiento han recibido, dónde han aprendido sus técnicas, sus aptitudes, de dónde las recibieron, y también si han recibido personalmente la terapia que les ofrece. Eso es completamente legítimo y necesario. Y bueno, habla de las ideologías. Cuando un terapeuta cree que su técnica, y solo la suya, es la única respuesta a los problemas, es sospechoso, porque ningún terapeuta puede conocer todos los tratamientos Y él o ella debe mantenerse abierto a explorar otras opciones. Y también estoy de acuerdo con eso, dependerá de cada quien, de cada elemento que trae el recorrido personal. También habla del género, del origen étnico, del background personal de cada terapeuta, que es fundamental porque puede generar ese espacio seguro para cada paciente en función de su historia personal. El sentirse confortable con alguien es muy importante. El que esta persona también se sienta o se vea a gusto en su propia piel también nos dice, ¿qué nos dice eso de de su persona y cómo se siente esta persona contigo, contigo, con la persona que está buscando a un terapeuta, contigo como ser humano. Sentirse seguro es una condición necesaria para poder abrirse sobre nuestros miedos y nuestras ansiedades. Menciona situaciones donde viejos sentimientos del pasado se remueven a través de la terapia y uno puede sentir cierta sospecha acerca del terapeuta, incluso pensar que se parece a una persona que nos ha lastimado, que nos ha abusado. Y dice, pues, en el mejor de los contextos, eso es algo que se habla en terapia, es algo que se trabaja juntos. Y agrega que en su experiencia Los pacientes mejoran solo si han desarrollado sentimientos positivos hacia el terapeuta o la terapeuta. Y también agrega, no pienso que pueda uno crecer o cambiar al menos de haber sentido que hayas tenido un impacto sobre la persona que te está tratando. Es muy interesante. En cuanto a Las drogas que él menciona, dice: cada generación tiene sus preferencias: gin, vodka, cerveza, whisky, hachís, marihuana, cannabis, ganja, cocaína, oxitocina, Valium, Xanax, Klonopin. Dice claramente, aquí está escrito negro sobre blanco: las drogas no pueden curar el trauma. Pueden calmar las sensaciones, no enseñan las lecciones que enseña la autorregulación. Pueden permitir controlar los sentimientos, controlar los comportamientos, pero siempre tienen un precio. ¿Por qué? Porque funcionan bloqueando los sistemas químicos que regulan el involucramiento, la motivación, el dolor y el placer. Esto es muy importante. Lo dice, ¿no? Algunos de mis colegas siguen siendo optimistas. Van a reuniones donde científicos serios discuten, hablan de su búsqueda de una sustancia mágica que podría resetear todos los circuitos del miedo en el cerebro, pero que esto no ha llegado todavía. Y dice que él regularmente prescribe medicina, lo hemos visto. Él tiene toda una historia con la medicina, con los primeros experimentos. Eso lo habla al inicio del libro. Menciona que para tratar PTSD Todos los grupos de agentes psicotrópicos han sido usados. La serotonina, más bien los inhibidores de la serotonina, el Prozac, Zoloft, Effexor, Paxil, que se ha mostrado como los pacientes que están bajo inhibidores de reuso de la serotonina se sienten más tranquilos, más en control. Se sienten menos sobrepasados por sus sensaciones y eso les permite hablar en terapia. Pero otros pacientes no han reaccionado para nada bien a los SSRI. Y entonces él dice, pues yo lo abordo de manera empírica, veamos cómo esto funciona, y solo si el paciente o la paciente dice que le ayuda, sigamos. Dice que es el paciente quien tiene que juzgar sobre eso, quien tiene que dar la opinión sobre eso. Recordemos que él es psiquiatra, entonces él sí puede recetar. Y si no funciona, dice, probemos otra manera. Nota que hay un estudio interesante, dice que los SSRI son usados ampliamente para tratar la depresión, pero que hay un estudio donde se comparó Prozac con el EMDR con pacientes con PTSD, muchos de los cuales estaban en depresión, y se comprobó que EMDR, es decir, la técnica de la cual hemos hablado antes, de Eye Movement, tiene efectos mucho más profundos de antidepresivos. Que el Prozac. Lo va a abordar más extensivamente en el capítulo 15. Regresa Van der Kolk sobre el caso de Bill, con quien empezó el primer capítulo de este libro, y dice que Bill se volvió uno de sus pacientes enseñantes, pacientes maestros de más tiempo. Que su relación es también la relación, la historia de su propia evolución, como en el tratamiento del trauma. Nos remite de nuevo a los datos que da en el primer capítulo, de veterano de guerra en Vietnam. Y para quienes no leyeron el primer capítulo, este es un libro que se puede leer desde distintos capítulos y cuenta todo lo que ya contó. Dice que no había tenido contacto con Bill hasta un día que le llamó, 18 años después de haberlo conocido, y le llamó diciéndole que tenía las mismas, los mismos síntomas, flashbacks, Pesadillas, la sensación de que se volvía loco. Que cuando había él tenido a su primer hijo, que es cuando lo conoció Van der Kolk, su hijo había cumplido justo 18 años y lo había— Bill lo había acompañado a registrarse en el ejército, de la misma manera que él se había registrado para irse a Vietnam. Entonces, 18 años después, le aplica EMDR y eso permite que Bill cuente historias de lo que había pasado mucho tiempo después. Y se sintió más tranquilo, se estabilizó. Quiso después atender su infancia. Pudo eso traer a flote información acerca de su educación, que había sido brutal, y de la culpa que había sentido de haber dejado a su hermano más joven, esquizofrénico, detrás cuando él se inscribió para la guerra de Vietnam. Y esto fue 18 años después. Y 5 años después empezó su tercer tratamiento cuando Bill, a la edad de 53, empezó a desarrollar una enfermedad neurológica con parálisis puntual en distintas partes de su cuerpo. Pues casi se había resignado a pasar el resto de su vida en una silla de ruedas. Dice Van der Kolk que sabía él que sus problemas podían estar relacionados con esclerosis múltiple, pero que sus neurólogos no encontraban lesiones específicas y le decían a Bill que no tenía cura por su condición. Entonces le sugiere a Bill contactar con un terapeuta corporal que le había introducido a él, a Van der Kolk, a Feldenkrais, con un trabajo con las manos, con el cuerpo, para poder reordenar las sensaciones físicas y los movimientos del cuerpo. Y volvió con Van der Kolk para decirle que estaba encantado, con una sensación, que tenía la sensación de un sentido mayor de control sobre su cuerpo. También le menciona a Van der Kolk que había empezado él a hacer yoga y que se había abierto un programa de yoga en el centro traumático. Le invitó a Bill a explorar yoga como su siguiente paso. Bill le escuchó y empezó una práctica de Bikram, es el yoga caliente, y reportó después que a pesar de su discapacidad física había sentido que ganaba control sobre su cuerpo, ganaba, se incrementaba el placer de su cuerpo y que nunca había experimentado eso. El hacerse amigo con su cuerpo le permitió a Bill mantener una vida organizada mientras perdía control físico de su cuerpo. Y decidió volverse un profesor de yoga certificado. Empezó a enseñar yoga precisamente a los veteranos de guerra que regresaban de Irak y Afganistán. Nos cuenta Fanderkolk que 10 años después Bill sigue muy involucrado en la vida con sus hijos, sus nietos, a través del trabajo con los veteranos y en su iglesia porque él es ministro de la iglesia, que trata y logra tener una relación pacífica con sus limitaciones físicas. Nos cuenta Van der Kolk que a la fecha ha enseñado clases de yoga a más de 1300 veteranos que regresan de la guerra. Se acabó por hoy con este capítulo 13, muy completo, que nos da ganas de seguir con la lectura de The Body Keeps the Score, del cuerpo lleva la cuenta, porque va abordando los distintos métodos, las distintas técnicas que va a desarrollar con profundidad en los siguientes capítulos. Entonces sigamos, sigamos Recuerden que pueden mandar sus comentarios en la página. Ahí en la descripción aparece el link para dejar mensajes vocales, y también pueden dejar sus mensajes en la página de Instagram. Tenemos una página del podcast que pueden encontrar con podcast_justintime, todo pegadito. Y les digo hasta muy pronto. Gracias.
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