#087. Regina Marco - No Dejes que tu Realidad te Apague

Regina Marco left Mexico to study meditation across Asia for seven years, living in India, Nepal, Bali, Thailand, and Bhutan. She talks about finding teachers, the difference between external and mental freedom, and how she built a meditation practice into digital projects, retreats, and motherhood.
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#087
September 13, 2020
Approximately 7 years
About 16 years
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Me hacen mucho esa pregunta. ¿No te daba miedo perder lo que tenías? ¿Irte a lo desconocido? Y la respuesta era muy tenía más miedo de quedarme estancada el resto de mi vida. Es que era lo que yo sentía. Es que si no me voy, me voy a quedar aquí estancada. Y eso me daba pavo.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitada a Regina Marco. Regina es maestra de meditación, directora del Congreso Conciencia y Salud, fundadora de la plataforma digital Conecta y cofundadora de Casa Tila y Niños Zen. Regina ha estudiado meditación y yoga desde hace 16 años, de los cuales vivió 7 años en la India, Nepal, Bali, Tailandia y Bután. Ahí aprendió de los más grandes maestros de meditación, yoga y budismo tibetano. Regina inspira y guía a miles de personas a reconectar con su sabiduría para crear una vida que apasione, llena de amor, salud y conexión. Hoy Regina y yo hablamos de cómo darte cuenta que es momento de dar un cambio en tu vida, de de la mejor manera para empezar a meditar y del verdadero significado de la libertad. Este episodio es presentado por Platzi. Pareciera que lo único que necesitaba el sistema educativo para evolucionar era una pandemia. Y si bien conozco a los fundadores de Platzi desde hace muchos años, nunca me había metido a usar su plataforma. Pero ya por fin, recientemente pude tomar uno de esos cursos. Platzi ¿Qué es? Es una plataforma online de aprendizaje con más de 600 cursos en español impartidos por expertos en temas que van desde diseño web y comercio electrónico hasta emprendimiento y programación. Ya sea que seas emprendedor o estés buscando crecer o cambiar de trabajo, Platzi seguramente tiene un curso que puede ayudarte a lograrlo. La plataforma tiene una suscripción que te da acceso a todos sus cursos. Es como un Netflix del aprendizaje digital. Platzi ya tiene más de un millón de estudiantes en todo Hispanoamérica. Y si eres seguidor de Cracks Podcast, puedes convertirte en uno más de ellos recibiendo un mes adicional a tu suscripción yendo al link Platzi. Com Cracks. Platzi se escribe con Z. Además, Platzi tendrá su gran evento anual para celebrar a toda la gente que construye el Platzi conf. Es el 26 de septiembre y pronto te daré más detalles. Este episodio es presentado por Kin Mindfulness. Cuando empresarios me preguntan qué es lo más importante en lo que se deben enfocar personalmente y con sus equipos para navegar y superar cualquier crisis, lo primero que les respondo es en trabajar en su mentalidad. Una de las herramientas que más frecuentemente veo repetir entre los cracks que entrevisto es la del mindfulness o presencia plena. Y con eso En mente, en InstaFit desarrollamos Kin Mindfulness. Kin es un programa digital de seis semanas enfocado en darle a tu equipo de trabajo herramientas para manejar el estrés, tener mayor concentración y aumentar su enfoque a través de la práctica del mindfulness. Si quieres saber más sobre cómo Kin puede ayudar a tu equipo a aumentar su productividad y sentimiento de bienestar en general, visita Kin. Se escribe K I N Y. Ahora sí, vamos a mi entrevista con Regina Marco. Regina, muchísimas gracias por aceptar mi invitación. La verdad es que tengo mucho tiempo de seguirte, relativamente poco tiempo de conocerte. Y últimamente que hemos tenido chance de platicar más, tenía cada vez más ganas de esta plática, así que muchas gracias.
Ay, qué emoción. Muchas gracias por. Por invitarme. Se oye muy emocionante y divertido.
Pues vamos a ver qué tal. Pero bueno, digo, la verdad es que yo oigo tu historia y veo siete años en Tíbet y digo, bueno, pues aquí hay varias similitudes a las que les vamos a entrar. Pero algo que aprendí de ti, que tal vez gente que no te conoce tan bien no sabes que tú eras una mujer diferente, tú querías, tú. Es más, de hecho eres politóloga. Cuéntame de eso.
Sí, yo estudié Ciencias Políticas en la Ibero. Al final no terminé porque es cuando se me crució el yoga en la vida y me cambió la vida. Pero yo estudiaba ciencias políticas hasta de apariencia. Era como una Barbie con la última bolsa todo el tiempo. Sí, he cambiado muchísimo, muchísimo. De ahí me fui a un extremo, al otro extremo y ahora ya soy como integrado.
¿Pero a ver, cuéntame cómo fue, o sea, quién eras tú? ¿Qué es lo que quería hacer? ¿Cómo te imaginabas tu vida cuando fueras grande? ¿Por qué estudiar ciencias políticas? ¿Dónde te veías?
Mira, te voy a contar algo que probablemente que mis papás siempre me han dicho que no lo diga.
Venga, empezamos bien.
Cuando tenía 15 años y me decían, primero estudié el Moderno Americano. Entonces vengo de una buena escuela donde te llevan al límite y te hacen pensar, te hacen cuestionarte, te hacen sobrevivir en esa escuela. Y cuando tenía 15 años me decí ¿Qué vas a estudiar? Yo decía, ¿Yo estudiar? Yo me voy a casar, voy a montar y voy a jugar golf. ¿Para qué quiero estudiar? ¿De qué hablas? Y mis papás regina, por favor, no digas eso. Y yo decía, no, pues es que lo que voy a hacer. ¿Para qué quiero estudiar? De ahí, esa era la primera. Yo me quería cambiar al Oxford. Mis papás me decían, no hay manera, no hay manera. ¿Ves? Te digo, yo me quería ir hacia lo más fresa, hacia lo más, digamos, superficial. En verdad era una aspirante a Barbie. Y lo logré. Sí es algo que logré. Pero sí llegué al momento, dije, OK, tengo que escoger una carrera. Y siempre estuve por unos tíos cerca del ambiente político y siempre me gustó el poder.
A ver, platícame un poquito más de eso. ¿Qué significaba para ti el poder?
Pues el poder hacer cosas, el poder hacer que las cosas sucedieran. Me gusta la estrategia mental, me gusta la negociación, me gusta el poder, el que tengas una idea y puedas hacer que funcione. Entonces, pues ya finalmente estaba en la Ibero, iba a ser mi. Tenía que aplicar algo, ¿No? Ya había acabado prepa y dije, ¿Qué voy a hacer? Y dije, pues Ciencias Políticas. Pero que tenía que escoger una carrera, básicamente. Y me encantaba Maquiavelo, El príncipe de Maquiavelo. Me fascinaba. Siempre me gustó el poder.
¿Había alguna lección de Maquiavelo que era con la que decías, este soy yo?
No creo que una lección como tal. ¿El fin justifica los medios? Siempre me lo cuestioné. Sí, no, hasta qué punto. Pero sí, digo, estaba chiquita, pero visiones políticas fuertes, me gustaba todo como. Como ese tema. Y sí me apasionaba. Me apasionaba la economía, me apasionaba los sistemas políticos. Esa parte como que sí hacía que dijera, bueno, me voy a despertar para ir a la escuela.
¿Y en qué momento tienes esta epifanía o cómo se da un cambio tan radical en tu vida?
Literalmente en el Sport City de Santa Fe llegaba. Creo que tenía clase de 9 o de 11, pero para llegar a esa hora, había muchísimo tráfico, entonces iba al gimnasio antes. Y un día, en vez de entrar a clase de pilates, que estaba llenísima, me metí a la clase de yoga y desde la primera clase dije, ¿Qué es esto? Esto es lo mío. Se convirtió en mi obsesión. A la siguiente semana me iba de viaje. Pues fue hace esto. Dieciséis, diecisiete años. Amazon en Estados Unidos. Sí. Llegaba, busqué yoga, llegué al departamento a donde iba y había una caja de este tamaño en la puerta con todos los libros de yoga que existían en ese momento. Y me clavé, pero por completo. Fue increíble porque por primera vez encontré una pasión. Como que hasta ese momento no había encontrado una pasión en la vida. No quería estudiar. Luego empecé a estudiar porque tenía que estudiar, pero no había algo que me hiciera, que me moviera, que me hiciera sentido, que dijera va, vale la pena.
¿Y la parte que te atraía del yoga era la parte física, como de movimiento, ejercicio o la parte más espiritual?
Eran las dos. Yo de chiquita hice muchísima gimnasia olímpica, entonces la parte física, conecté en un segundo, se me hacía muy divertido. Pero toda la parte, toda la filosofía, toda la parte mental, toda la parte espiritual fue donde dije wow. Finalmente como que algo hace sentido en esta vida, algo por lo que sí me interese ponerme a estudiar y aplicarme. Y literalmente a veces tomaba tres clases de yoga con distintos maestros, cruzaba toda la ciudad de una a la otra. Y cada día, conforme iba pasando el tiempo, me empezó a apasionar más y más y más.
Y dentro de esos libros que pediste o los primeros con los que tuviste contacto, ¿Hay alguno que recuerdas como el que te abrió la puerta más profundamente, así como que hayas dicho, no puedo creer lo que estoy leyendo?
Sí, uno de Paramahansa Yogananda que se llama Autobiografía de un Yogui.
Ese era el libro favorito de Jobs.
OK. Ese. Cuando él cuenta, digo, él ya se murió, ¿No? Pero cuando él cuenta sus gurús de la India, los poderes que tenían, lo que le habían enseñado, decía guau, yo quiero eso. Y al mismo tiempo me deprimía porque decía, nací muy tarde, nací muy tarde. Ya no hay. Ya no están este tipo de gurús. No, o sea, ya no está la tierra. En un momento así decía, ay no, qué tristeza, Llegué muy tarde. Y luego la vida me sorprendió.
Y en ese momento en el que, a ver, bueno, empiezas a hacer yoga, sigues tú en la carrera. ¿Cuánto tiempo pasa hasta el momento en el que decides hacer un cambio ya más radical?
Como cinco años, o sea, yo un buen rato. Sí, fue un buen rato. Yo cuando conocí el yoga tenía mi novio pues igual que bueno, empresario, estudiaba ciencias Políticas, iba a la Ibero, yo era otra persona, entonces me empezó a jalar, me empezó a jalar y yo le decía a mi novio, perfecto, es que quiero ir a la India, me decía, Regina, no hay manera de que vaya a ir a un país más pobre que el mío de vacaciones. Escoge cualquier otro, ¿Ves? ¿De qué hablas? ¿Por qué quieres ir ahí de viaje? ¿De qué haBlas? Pero yo veía cualquier cosa de la India, o sea, si fuera una playera de Zara hecha en India y la quería, pero sí me tomó tiempo porque pues tuve que cortar por completo. Sí, fue un proceso muy profundo de transformación.
Y cortas por completo. Justo platicaba con una de mis primeras invitadas al podcast que me decía que el camino del autoconocimiento es un camino muy solitario porque precisamente requiere centrarte tanto a veces en ti mismo que empiezas primero, antes de juntarte con más gente o gente nueva, empiezas a cortar lo viejo. Para ti, ¿Cómo fue este proceso y en qué momento o tal vez fue lo que te llevó a decidirte ir a la India tú sola como para poder poner un un mundo entre tú y tu yo pasado? ¿Cómo funcionó eso?
Sí, exactamente. Sí, es un camino muy solitario. ¿A mí lo que me empezó a pasar es que yo no entendía por qué si estaba logrando todo lo que se suponía que la sociedad, la escuela, la familia me habían dicho que tenía que lograr, no? Iba a cumplir 25 años, llevaba 7 años con mi novio, que es un tipazo, hasta el día de hoy lo quiero muchísimo y lo respeto y lo admiro y somos grandes amigos. Ya para ese entonces tenía un programa en la tele que se llamaba Mente y Cuerpo en TV Azteca, ya hablaba de yoga, ya hablaba de meditación en la tele, ganaba muy bien, iba a cumplir 25 años, tenía salud, tenía belleza, tenía juventud, tenía mi pareja, vivía con él en Rancho San Francisco, nuestra casa, tenía como todo. Y yo decía, ¿Y ahora qué voy a hacer? 60 años más así me voy a matar. ¿Como que sigue en la vida? Eso era como lo único que verdaderamente me hacía sentido, era como no, tengo que, tengo que encontrar algo más porque esto no acaba de ser suficiente para mí, entonces la gente no me entendía.
¿Cuál era la reacción cuando lo decías?
¿De qué hablas? Y ya tienes todo, o sea en la tele, en mi trabajo me decían, me iban a, me iba muy bien y me vi muy bien, entonces pues ahí todo el mundo quiere ser estrella y yo decía no, yo ya venir aquí a grabar, que espanto, yo ya no quiero la relación, como que no entendían y de repente un día me fui a un retiro Acapulco, mi maestro de yoga de ese momento, Jorge Espinosa, con el que empecé, acaba de tener un bebé y se había ido a la India regresar y es que si yo no tuviera un hijo me hubiera quedado un tiempo en la India y ese día en esa clase es que es ahorita o nunca o ya me quedo con mi pareja, me caso, tengo un hijo y voy hacia allá o corto por completo y ahí era como 15 de diciembre, regresé, ni siquiera regresé a mi casa, compré un boleto de avión a la India para llegar a la India el día que iba a cumplir 25 años. Al día siguiente llegué a TV Azteca, renuncié, les dije acabo el año y me voy, le hablé a mis papás, le hablé a mi novio y 15 días después estaba volando a la India.
Con una idea de irte. ¿Cuánto tiempo?
Pues lo más lejos que pude poner el regreso eran nueve meses, o sea en noviembre tenía el regreso.
¿Y le dijiste a tu familia, a tu novio me voy pero seguimos y luego vemos o le dijiste a todo mundo no me esperen?
No, no me esperen, o sea corté con mi novio, nunca regresé a mi casa, sacó mis cosas al estacionamiento para que fueran por ella, este, no me.
Imagino el shock, no han de haber dicho a ésta se le botó un.
Tornillo y totalmente por todos lados no se le botó un tornillo, se va sola la India, a mí me daba miedo dormir sola, yo no podía dormir sola, a mí me daban ataques de pánico en la noche, o sea, si mi novio se iba de viaje yo me iba a dormir a casa de mi mamá, para que te imagines, o sea, venía mi mamá a dormir a mi casa, yo no me podía y de repente ya dejé todo, ya renuncié, nunca me había encargado ni de mis finanzas, aunque ganaba dinero pues era para pagar un viaje, una bolsa, o sea, no pagaba mi seguro, no pagaba mi teléfono, no sabía hacer nada y de repente es de ya Me voy en 15 días, quiero llegar a la India a celebrar Mi cumpleaños número 25 sola.
¿Cuál era tu plan? ¿A qué ibas? ¿Ibas a llegar a algún lugar? ¿Qué estabas buscando?
¿Estaba buscando, ahora sí que algo que hiciera más sentido, estaba buscando pues sí, ya llevaba varios años siendo yoga y meditando y quería ir más profundo, quería como empezar a hacer mi maestría y pues de dónde viene? Viene de la India, entonces primero llegué a Unashram, al sur de la India, llegué a Chennai y estuve ahí como tres semanas y de ahí sabía, tenía un vuelo para llegar a Goa, es del otro lado, en una playa y sabía que iba a estudiar ahí, a practicar yoga con Rolf Nojukat, un alemán que lleva ya 40 años y tenía ya también mi guest house donde iba a llegar a vivir un mes, entonces me fui como con eso planeado.
¿Y cómo creíste que se iba a dar la experiencia en los nueve meses, o sea, si tú te subiste al avión y dijiste OK, bueno, tengo mi primer mes planeado, pero así creo que se va a dar? ¿Tenías alguna expectativa de lo que iba a pasar, de qué ibas a aprender? ¿Creíste que ibas a sufrir esta transformación tan radical o no lo consideraste tanto?
Sí, era una combinación de miedo y emoción y de hecho el miedo y la emoción son dos emociones. Son dos, sí, son emociones muy cercanas. Es bien importante cuál aprendes a usar, porque si tienes miedo, al fin de ese miedo hay algo que te emociona. ¿Entonces claro, tenía miedo, no sabía dormir sola, no me sabía mantener, me iba sola a otro continente que jamás había ido por supuesto, pero también había una emoción muy grande, o sea, soy libre, me voy de aquí a ver qué? ¿A comerme el mundo y con una conexión muy grande y si tenía alguna preocupación era el dinero, o sea, toda mi familia ay ya, también de qué se preocupan? En un mes se le va a acabar el dinero y le vamos a pagar un boleto de avión de regreso y ya. ¿Es más, hasta mi psicólogo le pregunté cuánto tiempo crees que aguante? Dijo como tres meses y OK, va.
Ya te había puesto el reto, ahora justo te quería preguntar eso en el momento de tomar la decisión de romper con todo, ¿Qué es lo que había en tu cabeza? No sé si estabas tan 100% convencida o si había un como doble diálogo en el que una parte te decía lo tienes todo y tal vez si te estás volviendo loca y otro lado te decía, pero es que si no lo averiguas nunca vas a saber. ¿Había ese diálogo en tu mente?
Sí, sí había ese diálogo, pero exactamente me hacen mucho esa pregunta de ¿No te daba miedo perder lo que tenías, irte a lo desconocido? Y la respuesta era muy clara, tenía más miedo de quedarme estancada el resto de mi vida. Es que era lo que yo sentía, es que si no me voy me voy a quedar aquí estancada y eso me daba pavor.
Es durísimo lo que estás diciendo. Yo a mucha gente con la que platico, yo creo que el dolor es un motor mucho más grande que el placer, o sea, nos hace movernos, nos hace tomar acción mucho más dramáticamente que el placer. Y tú, por ejemplo, al estar sintiendo este miedo a estancarte, ¿Cómo te imaginabas que se podía ver tu vida en esos 60 años si no tomabas acción?
OK, mira, te voy a contar, ahí te va otra cosa que va a ser a lo mejor que todo haga un poco más de sentido. Mi novio con el que llevaba 7 años, me llevaba 18 años, entonces yo y veníamos a Valle todos los fines de semana y estábamos con sus amigos. OK. Entonces yo veía justamente como estaban ellos, es como estoy yo ahorita, tenían como treinta y seis, cuarenta años, tenían a sus hijos de tres, cuatro, cinco años, presión y convivía con las familias, convivía con los amigos, convivía con las esposas, yo siendo una chavita y todos venían de las escuelas que yo había venido todo y todos tomaban casi o casi todos tomaban ribotril, tenían unas relaciones espantosas, se la vivían en el bar. Entonces cuando yo veía como eso, cuando yo veía como no, aparentemente todo en sus vidas se veía perfecto, pero no era ni cercanamente perfecto porque tenía acceso, porque estaba en esta relación, o sea, era como irme al futuro 16 años, 18 años y decía es que no funciona, esto no funciona, no veía ni siquiera como que no tenía una referencia de una pareja o de una familia, que es que eso es lo que yo quiero. Entonces también como el haber tenido eso de y es gente padrísima que se casaron con todas las ganas, exitosas en sus negocios, todo, pero había algo que no tenían. Y es que eso es algo también importante, cuando lo tienes todo y sigues sintiendo ese vacío y sigues sintiendo esa ansiedad y ya no tienes a qué echarle la culpa, hay un vacío muy fuerte y eso es lo que a mí me tocó ver. Entonces decía, no importa que logre, no, mira, no funciona.
Sí, para mucha gente necesitan tocar ese punto de sentir el vacío en carne propia para tomar acción. Y tú, bueno, tuviste esa ventaja, como que al menos prever y decir, bueno, si, para allá voy, no me tengo que esperar a sentirlo.
Exacto. Y si lo sentía un poco, o sea, sí tenía el trabajo, el novio, no sé, o sea, como todo y seguía ahí, entonces era muy claro, por aquí no voy a acabar de encontrar lo que lo que quiero.
¿Y qué encontraste en la India en esos tres meses que te había dado tu psicólogo?
Libertad. Encontré el poderme descubrir, el poderme ver y empezar a encontrar cosas de mí que jamás pensé que me iban a gustar. A mí literalmente me dolieron las pantorrillas esos primeros tres meses porque por primera vez estaba sin tacón. Entonces, como quitarme esa máscara, quitarme esa capa de una educación, de una sociedad, de un país, de todo con lo que cuando nace en un lugar lo tienes y tú crees que eso eres tú y de repente estás solo en el otro lugar del planeta y empiezas no manches, me gusta también hacer esto y me gusta hacer esto. Fue como un empezarme a descubrir y empezar a tener una libertad que nunca había conocido.
Cuéntame un poco, mucho de lo que investigué de ti. Hablas de libertad y vamos a hablar de libertad varias veces a lo largo de esta entrevista, porque creo que para ti es una de las cosas más importantes. ¿Para ti, en ese momento, qué significó sentirte libre o cuál era la gran diferencia en una libertad que antes tal vez ni siquiera entendías que no tenías?
Sí, poderme decidir en dos semanas, me voy ahora a Puna, agarro mi mochila y me voy a Puna y me subo un tren y voy a ver qué está pasando allá. Y empiezas a conocer a gente de todo el mundo que llega a la India en una búsqueda similar a la tuya. Nunca me imaginé que iba a ser tan divertido, o sea, muchas personas cuando estuve en la India siete años me imaginan ahí sufriendo en una montaña y sí, también tuve de eso, pero es divertidísimo, aprendí a manejar una moto, crucé la India en moto, tuve amigos de todo el planeta, aprendí a vender ropa en un mercado, una cantidad de experiencias completamente ricas sin que nadie sepa quién eres ni cómo debes de ser, no te pueden categorizar, bueno, en qué escuela estabas, o sea, no saben, no saben ni bien cómo es un mexicano, creen que debiste llevar con un sombrero y un nopal, entonces esto te permite moverte en muchas formas.
Entiendo perfecto. Y este tema de viajar como un desconocido y poder, digo, a mucha gente le pasa cuando se muda de ciudad o se muda de escuela, pueden hasta cambiar de personalidad y empezar a crear una nueva y del otro lado del mundo en estos viajes creo que te lo permiten. Ahora, supongo que no todo fue miel sobre hojuelas en esos primeros meses, ¿Cuál fue, qué fue algo que no esperabas, que descubriste de ti y que tal vez no te gustó tanto?
Híjole, mucho, yo creo que lo que más me preocupaba era la parte económica, ¿No? Porque mi papá desde el principio me dijo pues muy bien, qué padre, es más, te respeto por irte, pero no cuentes con un peso de nuestra parte porque si no, no es real lo que quieres hacer, o sea, mi novio por supuesto le mando unos folders a mi papá con mis seguros y suerte, ¿No? Adiós. Y yo tenía algo de dinero ahorrado en la tele, pero nunca me había administrado, entonces pues primero llegué a Chennai, fui al ashram, luego fui a Goa, luego me fui a Puna, estuve en el ashram de Osho, como que todo era muy bonito, muy nuevo y de ahí de repente llegué a Delhi y pues me fui como a hoteles similares, no sé, de 20, 30 dólares, pero en Delhi, o sea, cuando volé a Delhi, de ahí agarré un taxi, de ahí el taxi te dejé en un riksha y cuando el riksha ya me dijo aquí te bajas, o sea, yo así de cómo sí, ahí es, ahí es donde me dijiste que te traje, ahí te bajas y entré al Guest House que tenía en Delhi, no, no, no me podía ni sentar la cama, entonces abrí mi Lonely Planet, o sea, entré en shock ahí, sí, ya estaba así en pánico de ¿Qué hago? Abrí el Only Planet, mejor Hotel Imperial, hablé al Imperial, tienen cuarto, pues una suite, perfecto, voy para allá. Llegué a vivir, ya llevaba como dos meses y medio, tres, en la India. Dije allá me lo merezco. Viví The Room Service en los restaurantes del hotel, lo firmé, de ahí me fui a Rishikesh y cuando llegué a Rishikesh me habló mi papá, ¿Ya viste? Ah, no, un mail, no tenía ni teléfono. Ya viste tu estado de cuenta, o sea, ya te acabaste tu dinero, te queda dinero como para dos semanas nada más como para que sepas por tu estancia en Delhi, si quieres te mando un boleto de avión para que te regres. Y ahí fue así como una cubetada de hielos, ¿No? Como que pues sí, mi cuento de ay, me voy a la India y hago lo que quiero, voy aquí y allá y acá, sácatelas. Estoy de repente allá, ya me estoy acabando el dinero. Y me acuerdo perfecto de estar, ya había conocido amigos, por ejemplo, tenía un amigo sueco que venía de vivir con 100 dólares al mes. Y entonces ahí fue como súper fuerte y me acabó perfecto estar junto al Ganges y tomar la decisión, no voy a dejar que el dinero acabe con mis sueños, así tenga que vivir con 100 dólares al mes, no lo voy a permitir. Yo era shopaholic, o sea, yo antes de irme a la India, mis papás hablaban conmigo y me decí regina, yo creo que tienes un problema porque no es normal ¿Cómo compras? Todo lo que ganaba en la tele me lo compraba en bolsas y así. Y dije no, voy a tener que aprender a no comprar nada, no sé cómo lo voy a hacer, pero el dinero no va a acabar con mis sueños. Entonces ese fue un turning point muy fuerte en donde ahora sí, pues como diríamos, la realidad me alcanzó. Y pues mi viaje primero de princesa, de ay, niña que se escapa de México, voy aquí, voy acá, voy allá, ahora sí, ¿Qué voy a hacer? Y vendí, le pedí a mi mamá que vendiera mis bolsas, mis maletas, mis chamarras y con eso pude vivir un año. Lo vendió a mi abuela, las amigas así remate de lo que dejó Regina.
Oye, antes de seguir con la historia, me acabas de decir que estuviste en el ashram de Osho. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Cuánto tiempo estuviste ahí? ¿Cómo se vivía digo, yo he leído a Osho y tengo perspectiva de Wild Wild Country, el documental de Netflix, que bueno, no habla muy bien de El Sistema, por decirlo así? ¿Cómo lo viviste tú?
Yo estuve varias veces. Ahora, yo obviamente cuando llegué Osho ya no existía. Entonces ¿Como es el? Bueno, como era el ashram de Oshampuna cuando yo llegué era como. Es un resort de meditación hermoso, todo zen, con la alberca más bonita de la India, eso sí te viste desde Maroon. Pero toda esa parte loca, sexual, todo eso que se ve en el Wild Wild Wiz, en el documental de Netflix no está ahí, o sea, eso ya no pasa, es muy diferente. Sí, es gente libre y tengo muchos amigos en mi vida en Goa, pasé siete temporadas en Goa, que sí es Wild Wild West, es el lugar más salvaje que yo conozco en este país planeta. Yo pasé ahí siete temporadas y si tengo bastantes amigos que acabaron siendo buenos amigos de 60, 70 años que sí vienen de haber estado con Osho, o sea, ellos sí vivieron ahí con él. Y la verdad es que toda esta gente que yo conozco no fue mi camino espiritual. Yo veo Osho más como una parte, es como terapia, es como terapia emocional, es gente increíble, es gente muy libre, es gente muy en sí mismos, muy auténticos, grandes sanadores, grandes terapeutas, es así como yo los conocí. Yo estuve en el ashram de Puna, luego estuve en el ashram que tienen también en Nepal, regresé otra vez al ashram de Puna. Para mí era como unas vacaciones de la India, porque está todo muy bonito, muy cuidado. ¿Pero sí, claro, el documental, yo también vi el documental y.
Oye Regina, y entonces bueno, te llega este Day of Reckoning con el tema del dinero, donde tomas la decisión de ahora si el punto de no retorno y cuando eso se convierte en siete años, o sea, qué pasa? Y en qué momento dices esto ya pasó de tres meses a un año y esto es quien soy yo y aquí seré.
No, pues se va dando, es que la verdad es que es un estilo de vida increíble, sobre todo si tienes esta parte de una búsqueda espiritual y donde eres una persona pues nómada, que te gusta explorar el mundo, porque pues te digo, empiezas a tener amigos de todo el mundo y entonces pues estás una temporada en Goa, luego en Goa empieza a hacer calor, empieza a llover, agarras tu moto, te subes a los Himalayas, te vas a Suecia o a Escandinavia para el verano, de ahí te vas a Bali, regresas a Nepal, haces un retiro, empieza a ser una vez que te aprendes a mover y aprendes a navegar así, es muy divertido. Es muy divertido y siempre hay un estímulo y te aburras de esto y te vas a lo otro, y yo vivía como entre esta parte viajera de Goa, que es de donde viene como todos los festivales de Europa, de donde viene todo esto viene de allá y encerrarme a meditar.
Entonces esos dos era medio una dicotomía ahí medio rara, porque por un lado estás buscando este camino espiritual, meditación, contentment, satisfacción, gratitud con lo que tienes, y por otro lado también, pues viviste 7 años de backpacker echando relajo en un sentido que si te escucho hablar de me aburría de un lugar y me iba al otro, y me iba al otro, esta adaptación hedónica de que nunca es suficiente y ahora voy buscando el nuevo reto, ¿No? Cambiaste un poquito lo que tenías en México de más bolsas, más zapatos, más viajes por ahora, más fiestas, más ciudades, más amigos diferentes, o sea, no era un poquito lo mismo, ¿No fue este proceso?
Sí, en opuesto, ¿No? Pero claro, también era. Y con periodos sí, de meditación muy profunda, o sea, de repente sí me eché unos inviernos en los Himalayas de retiros de tres, cuatro meses, donde te bañas cada tercer día con media cubetada de agua tibia, si tienes suerte, donde subir a más de 3.000 metros para poder recibir ciertas iniciaciones y ciertas enseñanzas, o sea, sí, también, pero de ahí agarraba mi moto y cruzaba la India y llegaba a una fiesta trans. OK, pero lo que tú dices sí, totalmente, y lo mencionaste hace un ratito, ¿No? Yo tenía una búsqueda de la libertad y en el momento en que me embaracé y venía de 7 años de hacer lo que se me daba la gana y de repente voy a ser mamá y voy a ser mamá soltera, toda esta libertad de un día al otro se derrumbó y tuve que todas las enseñanzas, todos los aprendizajes que tuve en siete años en la India, ahora verdaderamente poderlos integrar en mí para poder construir una vida para mi hijo, ya sin moverme, ya con una responsabilidad, ya generando economía, etcétera, etcétera, etcétera.
¿Eso es lo que interrumpe tu viaje, o sea, regresas a México por tu embarazo?
No, yo ya me estaba cansando, yo ya había llegado un punto en donde, bueno, primero mis maestros me habían puesto a trabajar, ¿No? Una vez.
¿Qué significa eso?
Yo ya me tante, digamos, después de haber vendido todas mis bolsas, un día que ya me iba a quedar sin dinero, me hablaron de TV Azteca y me dijeron oye, ya sé que no quieres un contrato, pero va a ser el Mundial en Sudáfrica, te volamos de donde estés al Mundial, trabajas un mes y medio y te regresamos al lugar del mundo que nos iba perfecto. Entonces trabajé en Los protagonistas en Sudáfrica, volví a ganar dinero, me capitalicé y luego aprendí a vender ropa en un mercado en Goa, compraba cosas en Tailandia y las vendía en la India y ya con eso ya podía yo vivir y ya había encontrado, digamos que hacía mis maestros, ya había encontrado mi camino. Los primeros tres años en la India fue de búsqueda, busqué por todos lados, entre fiestas, o sea, me la pasé padrísimo, pero buscaba y buscaba y buscaba y después, pero nada me convencía. Había hecho vipassanas, que son retiros de diez días en silencio, donde no hablas, no ves a nadie, no haces nada. Y después de tres años encontré a mi linaje, encontré a mis maestros y los siguientes cuatro años fueron con eso. Ahora, yo seguía yendo a Goa en el mercado y de repente un día estaba saliendo de Nepal y me mandó a hablar uno de mis maestros y me regina, yo pensé, yo literalmente pensé que me iba a mandar a una cueva ahí tenía un novio danés que él llevaba 20 años, 25 años en la India y él literalmente agarraba, se subía a una cueva en los Himalayas y hacía retiro solo un mes. Entonces dije, me van a mandar a los Himalayas a una cueva a hacer un retiro, Necesitas estudiar y trabajar. ¿Yo What? Rinpoche Sí, necesitas trabajar, ya trabajo. No vendo ropa los sábados en un mercado en Goa, cuatro meses al año. No, no, no, verdaderamente necesitas trabajar, necesitas hacer algo para ayudar a la gente. Casi me desmayo ahí, fue otra cubetada de agua fría para mí.
Explícame por qué, o sea, qué peso tiene una instrucción de alguien que bien pudiste haber dado por loca y OK, yo sigo en mi rollo, ¿No?
Porque cuando ya tienes un camino, te dije, los primeros tres años busqué, después encontré mi camino, entonces verdaderamente es algo con lo que estaba comprometida y con lo que estoy comprometida, entonces claro, no, pues tú le puedes decir bueno, sí, gracias, cool, chao, ya me voy. Pero si es tu maestro y cuando tú ya escoges un maestro, cuando tú ya escoges un gurú, no es un maestro, es un gurú a un nivel donde tu vida se convierte en tu práctica, ya no es medito 10 minutos al día o 2 horas al día, o sea ya es tu vida, es tu práctica. Entonces claro, yo le podría decir no, Rinpoche, gracias, estás loco, yo estoy feliz en Goa. ¿Pero si te lo están diciendo, si tú ya depositaste en una persona, ya lo examinaste, ya buscaste un camino y ya, o sea, llevaba entre los cinco años de México y los tres años en la India, ocho años y ya de repente ah, perfecto, por aquí es esto, quiero, tengo un maestro, me da una instrucción y le digo no, yo ya no quiero, pues ya tu práctica no verdad?
¿Y cuál era el trabajo? ¿Te puso algunas indicaciones nada más me.
Dijo eso y luego todavía vino a México y yo le dije a mis papás tienen que ir a ver a Rinpoche, va a ir a enseñar a México, y mis papás bueno, está bien, vamos a ir a ver a Rinpoche y lo conocieron y lo primero que Rinpoche les dice es Regina, ya está estudiando y trabajando, no? Bueno, mis papás lo amaron así, oye, ya lo vimos y dice que si, ya estás trabajando, o sea, mis maestros fueron los que me regresaron a la tierra, digamos. ¿Entonces como que empezó así, yo empecé a decir bueno, qué hago? Es como que plantan una semilla en ti, en tu mente, no se queda, se queda ahí, como dices, tú puedes hacer lo que quieras, pero ya hay una semilla plantada. ¿Y empecé a ver qué podía hacer, empecé a estudiar nutrición y en donde empecé a estudiar nutrición?
Desde estando allá, estando allá todo este.
Tiempo también yo me dediqué a estudiar, o sea en Goa, sí, increíble, las fiestas, lo que tú quieras, pero yo a las 4 de la mañana estaba sentada en mi mat de yoga con una práctica impecable de 4 de la mañana, 8 de la mañana, con una acción de pranayama, después estudiaba Ayurveda, pero eso es algo increíble, el camino espiritual puede ser algo muy divertido, no es necesariamente sufrido a latigazos, especialmente con los maestros que yo tengo, con el linaje que yo tengo, se integra. Entonces seguí estudiando, iba a Suecia, iba a Dinamarca, estudié nutrición allá, estudié nutrición en un, en Institute for Integrative Nutrition y ahí te enseñan también como es un estudio a distancia, cómo puedes dar consultas a distancia. Entonces ah, pues esto puede ser, ¿Por qué? Porque yo no tenía problema tanto con trabajar, tenía problema con perder mi libertad, así fuera, me quedo en Bali y en Bali pongo una escuela de yoga, yo no quería tenerme que quedar en Bali, ya me había mal acostumbrado a hacer lo que se me daba la gana. Y ahí fue donde entro al mundo digital y empiezo a crear mi blog, empiezo a hacer mi página, mi papá me yo te compro un dominio, le puse Green Healthy Life, lo que tenía era tiempo, aprendí a diseñar, aprendí a programar, aprendí a hacer todo, creé mi página y empecé a transmitir lo que había estudiado, empezando primero por nutrición a través de una forma digital y enfocada.
En algún mercado en particular, o sea, tú ya llevabas varios años fuera de México, dijiste voy a enfocarme en gente que hable inglés o en gente que esté viajando, o dijiste conozco México, entiendo ese mercado, voy para allá.
No tenía tanta claridad, creo que al principio lo hacía en inglés, cuando venía a México sí daba retiros de yoga y meditación, pero bueno, la primera vez que vine a México, después de que me fui, pasaron dos años, pero sí venía y hacía un retiro, un curso y se llenaba, entonces no, no salía, digamos, al mundo digital sabiendo lo que sea. Ahorita como que puse mi página y te doy consultas uno a uno, a distancia y me acuerdo tal cual, en retiros en los Himalayas, nanó mi consulta y empecé como, empecé a trabajar en algo que pudiera ayudar a la gente y que hiciera sentido para mí.
¿Qué te hizo sentir ese esta idea de ahora estar trabajando con en algo que estaba alineado con esta nueva persona que tú querías ser?
Me encantó. Es que ahí es donde también cuando tú me ¿Pero por qué le hiciste caso a tu maestro? No, pues, o sea, no es de lo mejor que me ha pasado en la vida, porque esta gran pasión que yo tenía la pude empezar a enfocar y empezarla a transmitir y a poder usar toda esta energía creativa, todo esto que yo había recibido, porque yo me dediqué a recibir, a recibir, a recibir. Aprender de la vida, pero aprender de maestros, pero aprender de. Vivía en Japón, vivía en Sudáfrica, vivía en Bali, en Tailandia, en Bhutan, en Nepal, siempre buscando. Empecé a poderlo empezar a dar y me empezó a gustar. Y entonces esto te lo empecé a contar porque me preguntabas de la parte de por qué se acabaron estos siete años. Y entonces vivir en la India dejó de ser tan divertido. Porque por ejemplo, me acuerdo una vez que estaba dando un programa como con 150 personas, hice un reto, yo lo dirigí desde Nepal, literalmente tenía que caminar dos horas al Hyatt de Katmandú a cargar mi computadora porque en Nepal, en Katmandú tienes electricidad una tercera parte del día. Y rentar un cuarto la noche que iba a dar mis clases en vivo para que no se me cayera el Internet. Y entonces pues todo lo que implica India y Nepal se empieza a volver un desastre y un desgaste muy fuerte. Y yo ya sentía que ya estaba llegando a otra etapa. Todos son etapas en la vida, no hay nada que te va a hacer feliz por siempre. Y ya sentía ya quiero algo más, ya quiero. Ahora quiero empezar como a echar raíces, pero no era tan fácil parar porque es un estilo de vida que una vez que te acostumbras es muy divertido. Y lo que pasó es que estaba en Nepal y me tocó el terremoto allá y eso fue lo que me regresó a México, el terremoto de Nepal que fue durísimo. Y de ahí luego no fue el embarazo, el embarazo fue acá.
Re nada te va a hacer feliz por siempre. Eso es algo súper duro que creo que no muchos aceptamos. ¿Cómo te lo recuerdas? ¿Pero cómo te lo recuerdas y para qué te ayuda acordarte de esto?
¿Sabiendo que todos son etapas? Mi etapa en México hasta los 25 años, digamos de los 18 a los 25, fue toda una parte de crecimiento para mí. Fue increíble, era algo que yo quería experimentar, yo quería ser Barbie, llegué a ser Barbie, vi que no era suficiente, busqué por otro lado. Fue increíble, crecí muchísimo. Y luego necesité otra cosa, necesité ir más profundo y recibir y viajar por el mundo y hacer un millón de cosas. Y luego ya necesitaba otra cosa. Me acuerdo también, yo estaba como de no puede ser, o sea, es que hasta cambiarte de lugar cada tres meses se vuelve monótono hasta eso te acostumbras y te deja de dar el kick. Y también me quedaba muy claro que me podía ir a Me encantaban los cambios extremos de estar en los Himalayas en un retiro a estar en Shibuya en Tokio, como electroshocks. Pero después de dos semanas vuelves a ser el mismo, tus mismas emociones te alcanzan, tus mismos miedos, todo te alcanza. Y entonces tanto cambié en el exterior mientras tenía una práctica de meditación y espiritual que me hacía ir viendo qué pasaba en mi mente, que me quedó muy claro, no, el problema es completamente de adentro, puedo seguir cambiando mis circunstancias externas un millón de veces más.
Será un poco como tratar de huir de el silencio en tu cabeza, o sea, tratar de meterle estímulos externos para distraerte de lo importante que te está medio molestando.
No necesariamente, porque también me podía encerrar tres meses sola, hacer un retiro, era el buscarme sentir viva después de ir muy profundo en un retiro, pues. Exacto. ¿Llegas a Shibuya, wow, qué esto no?
¿Qué te hace sentir viva hoy?
Hoy ya mi vida es completamente diferente, me hace sentir viva en mi trabajo, fíjate, fíjate qué visión de mis maestros cuando me eligieron dije ¿De qué hablan estos locos? Es lo último que quiero hacer. A los 15 años yo nunca voy a trabajar. Y hoy poder compartir por supuesto que me hace sentir viva, me hace sentir viva la naturaleza, la vida que le puedo ofrecer a mi hijo, mi relación con él, me hace sentir viva, por supuesto mi práctica y por supuesto cuando puedo ver a mis maestros, pero ya es otra etapa. Si hubiera querido vivir mi etapa de los 18 a los 25 por siempre, no me hubiera funcionado, o la otra, los otros siete años de la India ya era un fin y ahora creo que si podemos ir en la vida soltando esas etapas y abriéndonos a las nuevas es cuando verdaderamente tenemos una vida muy rica y con mucho crecimiento.
Tengo una pregunta respecto a eso Regina. A veces soltar, bueno lo dijiste, ¿No? Cuando te fuiste a la India. Soltar implica miedo de perder y a veces si tienes que estar dispuesto a perder, pero a veces soltar y cambiar tu etapa y estar en esta búsqueda continua de lo que te hace sentir vivo a ti, puede lastimar a gente alrededor de ti que te importa. Y no me pareces una persona egocéntrica que por su bienestar personal tiene completa negación a los sentimientos de los demás. ¿Cómo preparas tú tu entorno para poderte ir moviendo de etapa en etapa para tal vez no romper vínculos pero tampoco quedar amarrada?
Siempre son etapas distintas. A los 25 años no tenía un hijo, claro que podía terminar con mi trabajo, terminar con mi novio y decirle a mi familia ahí me voy y pues que cada quien pues sí, qué triste, pero pues que cada quien lidie con eso. En el momento en que yo tuve un hijo eso cambió y hoy llevo más de cuatro años de mamá en donde por supuesto le digo a mi mi amor, adiós, tu mamá se va Nepal cinco meses, chao. Pues no, ya no va. De acuerdo. Fue mucho más difícil para mí soltar mi vida para irme a la India que soltar mi libertad de hacer lo que se me daba la gana. Siete años para ser mamá, eso también fue algo que tuve que soltar y ese soltar fue mucho más duro, pero también ha sido mucho más mi maestría de vida porque tuve que, digamos, perder toda mi libertad externa, mi libertad no era que no es una libertad real para siempre.
¿A qué te refieres con eso?
Exacto. Aunque por supuesto es muy fácil ser libre en el sentido físico de me muevo aquí, me muevo allá, ya me aburrí, me cambio de continente, a ver, ahora eres mamá, cuida a tu hijo, no duermas y trabaja y encuentra tu libertad. ¿Dónde está la libertad? A ver, ¿Dónde está? No, pues está en la mente. La verdadera libertad es tu son, es cuando eres libre de tus apegos, de tus ideas, o sea, esa otra libertad que tenía, digamos, era una libertad muy superficial, no te hace verdaderamente libre.
Si, me suena al hombre en busca de sentido. Justo hablaba de eso, puede estar Viktor Frankl decía, estás en un lugar y no importa dónde estés, siempre serás libre cuando seas libre en tu mente.
Exactamente. Y lo sabía, o sea, lo estudiaba. Es lo que te enseña el camino espiritual, la meditación, el yoga, el budismo, todo lo que yo he practicado, pero es muy fácil repetirlo cuando agarras un avión y te vas y otra cuando ya no te vas y ahora sí, a ver, ahora sí aplica todo eso que aprendiste, aplícalo en tu vida, aplícalo con tu hijo cuando te escupe y le da igual lo que le digas, ya sabes, y además no dormiste y además el estrés y además no te puedes mover. Wow. Esa ha sido yo creo hasta este momento mi verdadera práctica. Pero no se hubiera podido dar sin las otras etapas.
Regina Sutra. Sutra es manual. ¿Por qué le pones así a tu hijo?
Yo no le puse el nombre. Esa también viene de mis maestros. Yo pedí que le pusieran el nombre. Nunca hubiera podido ser tan original.
¿Y hoy qué piensas cuando lo volteas a ver? Me cuentas todo esto, me dices que bueno, esa es tu práctica, eso es lo que te está enseñando. ¿Y te volteas a ver lo que significa su nombre y literal es eso? Sí, un manual.
Si. Sutra son las enseñanzas que dio el Buda. Y entonces hay muchos sutras, hay muchas enseñanzas. Entonces yo le pido a mi maestro el nombre para mi hijo. Normalmente te sale con hombres más Lila, no sé qué, no sé qué. No, Sutra. ¿Y yo sácatela la que se viene, No? Y sí, la verdad es que mi hijo ha sido eso para mí ha sido aplicar, bajar todas esas enseñanzas que había recibido y tratar de integrarlas cada día.
Y hoy, como si tuvieras un consejo, un aprendizaje, una lección para una mamá soltera o no soltera que tal vez está hoy, ahora en pandemia, batallando con ser mamá full time, miss full time, esposa full time, ¿Qué le dirías? ¿Cómo manejar ese estrés?
Yo creo que primero dándonos cuenta que somos mucho más poderosas de lo que jamás creímos. Yo me acuerdo y por eso empecé esta entrevista contando esa historia. Yo decía que no voy a estudiar, yo voy a jugar golf y montar. Y te he repetido también la parte económica porque yo no entendía cómo yo un día me iba a poder mantener a mí misma, se me hacía imposible. Entonces creo que una vez que te conviertes en madre te salen como superpoderes como mujer. Y creo que tenemos en el mundo, pero en especial en estos países más machistas, una idea, o por lo menos yo la tenía, una idea muy enraizada. Yo necesito a un hombre, yo necesito alguien que me ayude a cargar este peso de la vida. Y la verdad me ayudó mucho a vivir en Escandinavia y tener muy buenas amigas suecas, danesas, para que me cambiaran ese chip. Pero el ver que. Y no se trata de convertirnos en hombres, no se trata de tratar de ser Margaret Thatcher, no se trata creo que de con nuestra energía femenina, con nuestra energía de madres, con nuestro poder creativo que es enorme, darnos cuenta cómo podemos mucho más a nuestra propia forma. Yo ahorita tengo aquí a mi hijo le hice una mini escuelita con otras dos familias en la casa. Estoy trabajando, tengo a mi pareja, tengo mi huerto, tengo las vacas. En verdad la cantidad de cosas que hago en un día es impresionante. Y sí, a veces sí me vuelvo completamente loca, pero me encanta ese poder tan femenino de poder crear y de podernos mover de muchas formas. Entonces yo creo que es mucho de esto de volver a reconocer este poder. Y no es una guerra contra los hombres, al contrario, yo no soy así feminista, no amo a los hombres, pero tampoco dar nuestro poder, que lo damos nosotras mismas. Eso creo que a mí es lo que más me ha encantado. Me ha encantado que hoy como mujer puedo ser muchas cosas al mismo tiempo y eso hace mi experiencia de vida muy rica.
Una frase que te oí decir es que una parte del éxito de lograr hacer todo esto que me estás diciendo es darte tiempo sin sentir tanta culpa, que eso es parte del proceso.
Totalmente. Y literalmente tuve que ir a terapia con una súper terapeuta que tengo, Giselle Reyes, que es terapeuta de mamás y ella no sabe porque yo tengo además como a la mamá perfecta, es maestra, pero pues toda su vida estuvo pegada a nosotros y nació para ser mamá. Y pues de repente salgo yo de mamá, que vengo de vivir por el mundo, que además pues tengo mi propio negocio, que hago un millón de cosas y que yo no vivo nada más para ser mamá. Y traía una culpa terrible y tuve que trabajar muchísimo en esa culpa. Y digo, además la cantidad de horas que paso conmigo al día es impresionante. Pero el saber, soy muchas cosas, soy mamá, pero soy empresaria, pero soy maestra de yoga, pero soy pareja, pero necesito tiempo para mi práctica espiritual y para decorar mi casa. Y sé que cuando voy permitiéndome vivir esas diferentes cosas, esas diferentes áreas de mí, soy mucho mejor mamá y llego a ver feliz a mi hijo y cada vez lo puedo involucrar más también en las actividades.
Claro. Ahora también otro tema de los que hablas es de tu relación con el dinero y ahorita me lo me lo mencionaste, ¿No? Y creo que muy poca gente habla de su relación con el dinero, lejos de tratar temas de abundancia y más, más, más y desbloquea el flujo del dinero que te va a llegar. Tú lo tuviste, después lo dejaste y ahora estás como que en un punto en el que entiendes que puedes tener impacto y que el dinero es un vehículo para ello.
Sí, yo soy pro abundancia, pero sé que el dinero y la abundancia tampoco me dan la felicidad, eso lo tengo muy comprobado. Pero por ejemplo sé también que por alguna razón que jamás me imaginé en la vida, estoy en una posición donde sí lo puedo generar y lo puedo generar además haciendo proyectos increíbles que ayudan a muchísimas personas y puedo generar economía no nada más para mí. Entonces también en ese momento donde se necesita tanto me encantan, yo no estoy para nada peleado con esto, mis maestros no están para nada peleados con eso, ellos son los que me han empujado al contrario a hacer todo. Y también algo importante es, una cosa es la parte económica, una parte es el dinero y otra cosa es la abundancia. Conozco gente muy rica que no es abundante, que siempre se sienten pobres, que sienten siempre que ahora sí la economía va a estar terrible y todo está terrible y hay que ahorrar y no hay que gastar porque las cosas están terribles y digo ahorita si estamos en el 2020 si quieres, pero traen siempre ese discurso y cuentan cada peso de una propina que van a dar y cada peso de lo que gastan no son abundantes. Vivir abundante es otra cosa, por supuesto necesitas dinero, necesitas una parte económica en este planeta, pero vivir abundante, ves, la naturaleza es abundante, la tierra es abundante, nuestras relaciones son abundantes, nuestras ideas son abundantes, nuestra comida es abundante, entonces buscamos la abundancia verdaderamente en muchas áreas de nuestra vida y necesitamos una parte económica también pues para un intercambio y para poder también si podemos generárselo a alguien más.
Sí, creo que algo que mencionaste tú a lo largo de estas líneas de gente que no piensa en abundancia o que no vive en abundancia es estos pensamientos son los que nos hacen perseguir un futuro inexistente en el cual creemos que ahora sí vamos a estar satisfechos y felices y es un poquito lo que amarraba yo antes, esta búsqueda constante de algo más, lo que sigue que nos va a hacer sentir vivos. Y hoy, hoy tú cómo piensas de eso, o sea hoy me estás hablando de una abundancia en el momento presente.
Sabes qué esto es de lo más difícil de poder comprender, digamos, si le queremos llamar del camino espiritual, porque es una contradicción, necesitamos dos cosas simultáneas, necesitamos aprender a trabajar en dos cosas, es la presencia, este momento como es, porque no hay más, siempre sigue siendo este momento y la otra, al mismo tiempo, una visión, una actividad, una creación, un crear, un magnetizar, un ir creando tu futuro. Son las dos, así lo he aprendido yo, hacemos las dos. Pero.
Entiendo un poquito lo que dices y creo que a mí también me ha confundido un poco en ocasiones en las que te dicen oye, pero si estás contento en el presente, entonces significa que no estás creando nada al futuro y que puedes caer en la mediocridad y el conformismo. ¿Tú lo ves diferente?
Sí, yo lo he visto en mis maestros, o sea, yo lo he visto en mis maestros, por ejemplo, imagínate, ellos llegaron de Tíbet, que no es así como que de Canadá, o sea, literalmente eran de la tribu de Tíbet, altísimo en las montañas, de otra cultura, o sea, los últimos que se han conectado a este planeta hasta allá arriba, es como irte a la luna, estar allá, y llegaron de Tíbet con nada, caminando a la India, Nepal, a Siki me, Bután, y de ahí literalmente crearon castillos, crearon palacios para sostener el Dharma, para poder sostener las enseñanzas que requiere muchas cosas, y de ahí estoy con ellos, toca un terremoto, Nepal y literalmente vi cómo se les cayó estando con ellos y literalmente vi cómo lo reconstruyeron. Pero todo esto lo hacen sin ansiedad, sin miedo, sin eso de no, pero esto, pero el otro, son actividad pura, crean, mueven, construyen, ayudan, hacen, literalmente crean mundos, pero no viven con ansiedad haciéndolos, ni siquiera cuando se les cae. Y eso es una gran diferencia.
¿Cómo lo has experimentado tú?
No, pues yo con ansiedad, pero cómo te iré, Lo veo con ansiedad, pero la puedo ver, siento chino, pero ve, o sea, por lo menos digo, me está ganando esto, no está mal, ¿Qué voy a hacer? A ver cómo lo suelto. Mira, a veces ya de plano así acupuntura no, unas agujas para que ya suelte, regreso a mi práctica, salgo a mi huerto, vuelvo a reconocer las leyes universales de todo es impermanente, cuando nosotros, hay un ejemplo muy bueno que dice es como puedes irte a la playa con tus hijos y pasarte un día hermoso construyendo castillos de arena y disfrutar muchísimo ese día con ellos. Pero tú sabes que a las 6 de la tarde va a subir la marea, se va a meter el sol, te vas a ir y se va a desaparecer el castillo. Tus hijos a lo mejor llega la ola y se avientan a la arena y se la comen del enojo. Entonces no se trata de que no vayas a la playa y no construyas un castillo, pero sabes, sabes las limitaciones que ese castillo va a tener. Entonces es otra forma de poderlo construir. Pero no, a mí a veces se me olvida y estoy furiosa porque algo me cambió y no sale como yo quiero, pero pues vuelvo a. Leo un libro, oigo a mi maestro, medito y digo claro, ¿Qué esperaba?
Deepak Chopra cuenta una historia igual, no te imaginas a Deepak Chopra, todo zen y dice que algún día estaba cenando con un grupo de gente a la que les daba clases y. Y de repente alguien se le acercó a tomarles, tomarle una foto, a pedir una foto y él perdió la cabeza, perdió el culo y le puso una gritiza. Y entonces cuando se va y se da cuenta y se sorprende o hace conciencia de que perdió el control, regresa y les dice, esto es una lección de que a todo mundo nos pasa y que de lo que se trata es de estar conscientes de que nos está pasando para poderlo aceptar, dejar fluir y regresar a donde queremos estar.
Dicen, o sea, mis maestros lo explican así, primero es como si vas caminando, siempre hay un hoyo y te caes y vuelves a pasar y te vuelves a caer en el mismo hoyo y de repente un día ya puedes ver y OK, ahí hay un hoyo, entonces ya vas al hoyo y a lo mejor no se cae si te quedas agarrado y a lo mejor después ya agarras y le das la vuelta y ya nada más se te cae un.
Pie y el hoyo siempre va a estar ahí.
Hay un día donde igual ya tomas otro camino. Entonces sí la práctica, la meditación, el budismo, te empieza a hacer consciente, te empieza a hacer que sepas cómo está funcionando tu mente y en un principio es espantoso porque todo lo que tienes proyectado hacia afuera de es culpa de este y el otro y no sé qué, de repente empiezas a ver tu propia mente y empieza a quedarte muy claro de dónde está viniendo. Entonces es como. ¿No es más fácil proyectar hacia afuera que tomar responsabilidad? Que tomar responsabilidad. ¿Pero también tomar responsabilidad pues trae cosas increíbles, porque conforme empieces a ver que la realidad que vives la creas tú, por un lado son malas noticias porque de quién es el culpable? Pero por otro lado son buenas porque la puedes cambiar, porque puedes cambiar tu propia mente. Y eso es lo que me hizo quedarme en la India. Además de que me la estaba pasando increíble y es mi pasión y tengo un link muy fuerte, pero eso es exactamente lo que me hizo quedarme allá, más allá de. Y dejar como todos los placeres y privilegios que tenía en México, que me quedó muy claro que no tenemos un control absoluto de las circunstancias externas ni de chiste. Y este año les no está quedando muy claros a todos, pero tuve la enorme bendición en esta vida de conocer a maestros que sí tienen un control absoluto de sus circunstancias internas y de haber pasado mucho tiempo con ellos y de saber que son seres humanos como tú y como yo, pero que su relación con el mundo es completamente diferente. Y dije, esto sí vale la pena, esto sí vale la pena aprenderlo, porque esto sí es un refugio, esto sí me da seguridad más allá de las circunstancias externas. Tengo un maestro, ya se murió, pero a él, imagínate el nivel, a él le sacaron, tenía diabetes, le sacaron un ojo, le cortaron una pierna, no las dos piernas y un brazo sin anestesia. A ese nivel de control mental. Yo he estado con personas, he aprendido de ellos. Yo no. A mí me saca la muela del juicio y me desmayo, pero te pone la vara muy alta de la capacidad humana que tenemos.
¿Cómo empiezas a ver? ¿Mucha gente me preguntó cuando les dije que iba a platicar contigo, a ver cómo empiezas a meditar? ¿Cómo le sugerirías a alguien? Si es poner la mente en blanco, si es dejar los pensamientos pasar, si es qué define una sesión de meditación exitosa.
Hay muchísimos tipos de meditación y yo hago muchas meditaciones guiadas, pero empezamos con lo que se llama meditación shamata. La meditación shamatha es cualquier meditación en donde vas a escoger un punto de enfoque. OK. Muchas veces se usa la respiración, pero puede ser un mantra, una visualización, pueden ser millones de cosas. Entonces vas a enfocar tu mente en algo, la respiración. Si quieren ahorita guiamos una. Y entonces tu mente se va a mover, vas a pensar algo, vas a sentir algo, te va a chocar estarlo haciendo o te va a encantar o se te va a hacer el tiempo eterno, o te vas a acordar de todas las cosas que tienes que hacer. Algo va a pasar en tu mente y tú vas a agarrar tu mente y la vas a volver a traer a la respiración y se te va a volver a distraer y la vas a volver a traer a la respiración. Eso es meditación shamatha. ¿Para qué sirve? Para empezar a hacer tu mente moldeable. Para empezar a ser el maestro de nuestra propia mente. Normalmente somos la víctima. Tengo un maestro, Dilgó Kensen Rinpoche, que es que por favor ya no sean como perros, sean como leones. A un perro le avientas la pelota y se va con la pelota. Un león voltea a ver más bien de dónde viene la pelota y se come eso. Y nosotros con nuestros pensamientos, nuestra mente habitual, una mente no entrenada, es como de un perro. Piensas una cosa y te vas con ese pensamiento. Luego sientes otra y te vas con esa emoción. Piensas otra y te volviste a ir. Te dicen algo y te vas con eso. Eso no es ser libre. Más allá que puedas viajar por donde quieras, eres esclavo de tu propia mente. Eso es una tragedia. Para eso sirve la meditación. Y empezamos con la meditación shamatha. ¿Por qué? Para que cuando se te vaya la mente, regreses.
Entonces vamos a guiar una cortita para ver cómo sería este ejercicio.
Muy bien, entonces siéntense con la espalda derecha donde sea que estén. No tienen que sacar incienso, cobija, nada. Espalda derecha en una silla, hombros relajados, cuello largo, los ojos pueden ser abiertos o cerrados. Y vamos a tomar primero tres respiraciones profundas. Inhala profundo por nariz. Y exhala lento. Inhala profundo por nariz. Y exhala lento por nariz. Una vez más, inhala profundo. Y exhala lento. Suelta el control de tu respiración y simplemente siente cómo entra el aire por tu nariz y cómo sale. Y siente cómo entra y cómo sale. Y cuando tu mente se distraiga, que se va a distraer, es normal, cáchala, reconócelo y regresa a tu respiración. Y vuélvela a cachar y regresa a sentir como entra el aire y cómo sale el aire por tu nariz. Inhala profundo y exhalo lento. Y si estás listo, abre los ojos sin mover tu cuerpo. ¿Cómo te fue?
Súper. Me siento bien.
¿Regresas a ti?
Sí, sí, sí. Ya me había ido cuando me dijiste. Si ya se te fue que se te va a ir, regresa.
Así empezamos.
Buenísimo. Dices que usas meditaciones guiadas.
Si, también. Meditaciones guiadas.
¿Guiadas por quién? ¿Tienes alguna favorita?
Meditaciones tuyas, mías, en mis programas, en mi membresía en Conecta, les grabo una meditación quincenal, pero que son muy buenas, pero también es muy importante aprender a hacer lo que les enseñé ahorita, que puede ser aburridísimo, no tiene que ser una experiencia especial. No, para nada.
Las meditaciones guiadas son como visualizaciones, algunas.
Son visualizaciones, en algunas a lo mejor uso un mantra, en otras uso algunas técnicas de Osho, por ejemplo hay una de Gibril que hablas sin saber qué dices diez, quince minutos y toda esa basura mental que traemos las sacas sin tenerse la quiere echar a tu esposa. ¿Me explico?
Me puede servir a todo.
Es como limpiarte. Entonces hay técnicas así que son más técnicas emocionales, más técnicas psicológicas que funcionan, que las necesitamos. Osho decía, es que cómo los puedo sentar a meditar si son un manejo de emociones y de ansiedades y estrés. Entonces por eso primero los ponía a sacudirse o los ponía a hablar en un Gibril.
A bailar.
A bailar, sí, pues para sacar todo lo que hay y luego ya te puedes sentar. Entonces, pero como yo lo he aprendido, Shamatha, lo que hicimos ahorita, o sea, esa es fundamental porque es empezar a cachar nuestra mente y a ver cómo se nos va y se nos va y se nos va. Y eso nos va a servir en nuestra vida diaria para que cuando se nos vaya también, cuando estés ya así de que te le vas a ir a la yugular a tu hijo, te dan un notición de la chamba o lo que sea, que también la puedas cachar y que no te caigas al hoyo. Ese es el entrenamiento mental que nos va a ayudar.
Increíble. Ahorita me estabas diciendo que tienes esta membresía y tienes muchas otras cosas en las que estás trabajando ahorita. ¿Cuéntame un poco hoy qué es tu vida? ¿Cuáles son los proyectos en los que estás más metida?
Ahorita mi corazón está en Conecta. ¿Conecta es esta plataforma, es una membresía en donde mes con mes voy dándoles contenido nuevo que es muy importante, por qué? Porque como yo lo he aprendido, como yo lo he vivido, es un camino, no llegas ya un día una meta y te acuestas en una hamaca y todo estuvo feliz para siempre, es más bien un proceso continuo de transformación y de profundizar. Entonces por eso dije bueno, entonces voy a crear una membresía en donde mes con mes podamos ir creciendo, les puedo ir compartiendo, les doy dos meditaciones nuevas cada mes, una clase conmigo, cada mes tenemos un tema en específico en el que profundizamos, puede ser manejo de ansiedad o meditación o ayurveda, cada mes vamos aprendiendo algo que nos ayuda a vivir mejor, tenemos un invitado especial. ¿Entonces Conecta es sabiduría y transformación continua y en comunidad y eso, bueno, abro inscripciones, voy a abrir algunos lugares para la membresía, a finales de septiembre voy a dar una y doy una masterclass de cómo amar, cómo crear una vida que amas en esta nueva normalidad que va a ser el 26 de septiembre y ahí les explico cuál es la metodología, cuál es la, cómo lo vas.
Construyendo y dónde puede alguien suscribirse a esa masterclass?
En reginamarco.
Perfecto, pues buenísimo, apúntense, suena interesantísimo. Y Estas meditaciones son 10 minutos, 20.
Minutos, van variando, 10 minutos, yo también, aunque he pasado mucho tiempo en retiro, pero como yo lo he aprendido, como viene de mis maestros, son momentos cortos, repetidos muchas veces hasta que se vuelva continuo y eso va perfecto para la vida moderna. No se trata de que te sientes dos horas, se trata de que digamos, insertes como pequeños antivirus a lo largo de tu día para regresar a ti.
Me parece una excelente, cómo se dice, una similitud, ya ni checo la palabra, pero analogía para el antivirus, porque sí, a mí la verdad es que yo trato de meditar las mañanas, a veces Mi objetivo es 10 minutos, de repente veo una meditación guiada, pero se oye padrísima, pero es de 25 minutos y como que a mí me sigue costando trabajo y hay veces que hago de una a tres minutos, tipo esta voy a tratar de cortarla para tenerla ahí en las notas del episodio y hacerla.
Si puedes hacer esta de 3 a 5 minutos, 3 o 4 veces al día, es mucho más efectivo que sentarte media hora en la mañana. ¿Por qué? Porque si tú a las 11 de la mañana pones una alarma en tu teléfono y lo haces, ¿Qué va a pasar? Tú para las 11 de la mañana ya tuviste juntas, ya estás hablando, ya tienes broncas, ya estás completamente entangled, enrollado con todo lo que te pasó en el día y ahí clac, antivirus, lo cortas, te desenganchas, regresas a ti, vuelve a ver claridad y vuelves a empezar.
Buenísimo. Retu, estudiaste nutrición, eres health coach, hay algún, Ahorita mencionaste que tienes vacas, ¿Hay algún alimento, dos alimentos que de plano no tienen cabida en tu dieta? ¿Azúcar en cualquier forma?
No, como miel, azúcar refinada. Yo como la miel, es un súper alimento, como una súper miel de un rancho de aquí de Valle de Bravo, como, o sea, como oro. Azúcar refinada y comida procesada, o sea.
No te echas un gancito para nada.
No, para nada. Y nunca he conocido a alguien que coma peor de lo que yo comía.
Eras la reina de los rancheritos.
La reina de los rancheritos no comía absolutamente nada verde. Pero piénsenlo, no es una moda. El ser humano nunca comió comida procesada hasta antes de la Primera Guerra Mundial. Esto es algo nuevo, no es una moda, al contrario, toda esa comida procesada, transgénica, con agroquímicos, con plástico que te puede durar empaquetada por tres años, o.
Sea, todo lo que comes es orgánico.
No necesariamente orgánico, pero todo viene de la naturaleza.
Comes carne, pollo, todo eso.
Sí comes, y yo como carne, como pollo, como pescado, como huevo. Ahorita no como nada de gluten y no como nada de lácteos de vaca, como queso de cabra, granos, frutas, verduras.
Semillas, cacao, nada de vaca, porque. Nada de vaca en particular por la.
Inflamación que genera y por la mucosidad, porque bueno, desde que empezó la pandemia dije mi sistema inmunológico, así que vamos para arriba, ¿No? Lo más arriba que se pueda. Y el gluten, los lácteos, todo esto te lo mandan hacia abajo, son inflamatorios, van generando dificultad en tu proceso digestivo, entonces fue de no, ahorita no hablaste.
Del miedo, hoy ¿Qué haces cuando sientes miedo?
Primero que nada lo identifico, lo reconozco, lo veo y luego veo si hay alguna acción que pueda tomar, por ejemplo, miedo ahorita qué onda, qué vamos a hacer con los niños, o sea, no los podemos tener aquí metidos en la casa sin que socialicen ni hagan absolutamente nada, pero tipo su escuelita, la escuelita de aquí de Valle, que además ya cayó la mitad de la Ciudad de México a vivir a Valle, pero pues para mí son grupos muy grandes con gente que no se está cuidando, entonces me empezó a dar miedo, no podía dormir de pensar y en mandarlo, entonces empiezo a sentirle ansiedad y clac. ¿La identifico, no? Digo, ¿De dónde está viniendo todo esto? Ah mira, de aquí, perfecto, ¿Cómo le voy a dar la vuelta? ¿Se le puede dar la vuelta, sí o no? Sí. Muy bien, consíguete una maestra, búscate mamás que se estén cuidando similar a ti, Listo, ya digo, te lo estoy contando muy fácil. Si fue una semana difícil organizarlo, ya tengo una escuelita aquí en mi casa montada, entonces lo vuelvo, en vez de mantenerte de una forma reactiva, la modifico a una forma proactiva donde sí puedas hacer algo, Si no se puede hacer nada, tengo mi refugio, que es mi meditación, que es lo que he aprendido, que es, pues ahora sí que son todas las enseñanzas que dio el Buda, que lo que me encanta del budismo es que no te está tratando de decir nada nuevo, más bien te está explicando cómo son las cosas y hay ciertos sufrimientos, hay ciertas cosas que son inevitables y conforme vas avanzando en tu meditación, conforme vas teniendo un refugio en tu propia paz, en ti mismo, estas dificultades de la vida también las puedes manejar diferente.
Buenísimo. Y por último, porque sé que te tienes que ir, si tuvieras que escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Ay, descubre quién eres. En vez de gastar tanta energía en tratar de llenarnos de afuera para no verlo, a ver, descubre, descubre quién eres.
Me encanta. La verdad es que lo que has hecho y conocer de dónde viene todo lo que hoy vemos y hoy has impactado la vida de miles de personas tus masterclasses son súper populares, tienes a miles en la membresía, das cursos y saber de dónde viene todo eso y que no es simplemente una moda de alguien que encontró una manera fácil de hacer lana y viajar, sabes, o sea que tiene un trasfondo y un objetivo, un propósito de impacto. A mí me encanta y aprecio mucho que lo hayas compartido. Eres una verdadera crack. Muchas gracias por estar aquí conmigo. ¿Dónde puede seguirte la gente, contactarte?
Pues lo mejor, la verdad, es en mi Instagram, Egina Marco. Si, es donde estoy más presente, donde más comparto. Y también en mi página reginamarco.
Com. Buenísimo. ¿Algo más que quieras agregar?
Pues que usemos estos momentos de coyuntura, de dificultades donde donde dábamos lo que las cosas por garantizadas cambian para crear mejores realidades. Cuando algo se desmorona, podemos quedarnos traumados de que se está desmoronando o podemos ver cómo reconstruir diferente. Y creo que es la oportunidad que se está presentando en este momento.
Buenísimo. Pues muchas gracias por compartirlo. Re espero que nos veamos pronto y que tengas un gran fin semana.
Gracias, Oso. Abrazo a toda tu comunidad y a ti.
La verdad es que la historia de Regina me parece fascinante y me ayudó a conocerla mucho mejor y conectar mucho más con su mensaje. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos ahí con cinco cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas de Regina como Sotraba y menciona a Regina como Egina Marco. Puedes encontrar links a todo lo que Regina y yo hablamos el día de hoy en Cracks. LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks. Este episodio es presentado por Platzi. Pareciera que lo único que necesitaba el sistema educativo para evolucionar era una pandemia. Y si bien conozco a los fundadores de Platzi desde hace muchos años, nunca me había metido a usar su plataforma. Pero ya por fin, recientemente pude tomar uno de sus cursos. Platzi, ¿Qué es? Es una plataforma online de aprendizaje con más de 600 cursos en español impartidos por expertos en temas que van desde diseño web y comercio electrónico hasta emprendimiento y programación. Ya sea que seas emprendedor o estés buscando crecer o cambiar de trabajo, Platzi seguramente tiene un curso que puede ayudarte a lograrlo. La plataforma tiene una suscripción que te da acceso a todos sus cursos. Es como un Netflix del aprendizaje digital. Platzi ya tiene más de un millón de estudiantes en toda Hispanoamérica. Y si eres seguidor de Cracks Podcast, puedes convertirte en uno más de ellos recibiendo un mes adicional a tu suscripción yendo al link Platzi com cracks. Platzi se escribe con Z. Además, Platzi tendrá su gran evento anual para celebrar a toda la gente que construye el Platzi Cons. Es el 26 de septiembre y pronto te daré más detalles. Este episodio es presentado por Kin Mindfulness. Cuando empresarios me preguntan qué es lo más importante en lo que se deben enfocar personalmente y con sus equipos para navegar y superar cualquier crisis, lo primero que les respondo es en trabajar en su mentalidad. Una de las herramientas que más frecuentemente veo repetir entre los cracks que entrevisto es la del mindfulness o presencia plena. Y con eso En mente, en InstaFit desarrollamos Kin Mindfulness. Kin es un programa digital de seis semanas enfocado en darle a tu equipo de trabajo herramientas para manejar el estrés, tener mayor concentración y aumentar su enfoque a través de la práctica del mindfulness. Si quieres saber más sobre cómo Kin puede ayudar a tu equipo a aumentar su productividad y sentimiento de bienestar En general, visita KinMindFurness. King se escribe k i n.










