GRACIAS ABUELA ...

A man raised by his grandmother in Veracruz recalls learning to cook mole, his mother's migration to the US, and crossing the border from Ciudad Juárez to El Paso before settling in Nashville. He learned English fast, saved two-dollar bills from school lunches, and built a bridge between Mexican food and his new American life.
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Le marcabas a tu abuela, quien fue quien te cuidó en Veracruz, para que te enseñara cómo hacerte de comer.
Yo creo que ese fue mi primer approach en la cocina, ¿no? Hablarle a mi abuela y decirle, oye, ¿cómo hago esto? ¿Cómo hago lo otro?
¿Qué fue lo primero que te enseñó a cocinar?
No sé, o sea, calentaba yo un mole que estaba en un vaso porque no había otra manera de encontrar mole o ingredientes para hacer un mole. Y tampoco creo que hubiera tenido la capacidad a los 6 años de hacer un mole. Pero eso, no sé, como que extrañaba ciertas, ciertas cosas, ¿no?
Ciertamente te has dedicado a crear experiencias, muchas de ellas hacen sentir a la gente pues muy afortunada. Pero tú no vienes tampoco de un pasado tan afortunado. De hecho, vienes de una familia migrante. Tu mamá parte a Estados Unidos, te quedas solo con tu abuela, y a los 5 años regresa por ti para llevarte a Estados Unidos. ¿Te acuerdas del día que cruzaste la frontera?
Estábamos en un hotel en Ciudad Juárez. En 10 minutos estaba yo en otro hotel en El Paso, y después al otro día agarramos un avión a Nashville, que es donde vivíamos.
¿Cómo fue tu infancia?
La verdad es que al principio como que me quejaba mucho, no, porque no, nadie hablaba español. Vivíamos en un lugar que eventualmente se volvió una ciudad de donde llegó mucha gente a trabajar, no, más latinos, más latinos. Pero cuando yo llegué ahí no, no habían, no habían latinos. Aprendí inglés muy rápido y mi mamá a veces me decía como, si no aprendes inglés te vas a regresar a México. Entonces yo decía que no sabía inglés porque me quería regresar a México, pero la verdad es que a los 8 meses yo ya hablaba inglés y me podía comunicar, me más bien. Crecí solo, o sea, como que me despertaba y me ponían un licuado y un billete de $2, me ponían $2 abajo del licuado y me decía mi mamá, si no te gusta la comida de la escuela, le metes $1 y te sacas algo de la maquinita. Y mucho tiempo ahorré esos $2 para comprar un boleto y regresarme a México, pero después la verdad es que me gustó esa independencia. No, y siento que lo entendí cuando regresé a México, no, lo que, lo que había yo aprendido en Estados Unidos, que era, que era eso. Aprendí mucho a ser independiente, pasaba mucho tiempo solo y me gustaba, la verdad es que lo disfrutaba.
Has contado que le marcabas a tu abuela, quien fue quien te cuidó en Veracruz, para que te enseñara cómo hacerte de comer.
Yo creo que ese fue mi primer approach en la cocina, no, hablarle a mi abuela y decirle, oye, ¿cómo hago esto? ¿Cómo hago el otro?
¿Qué fue lo primero que te enseñó a cocinar?
No sé, o sea, calentaba yo un mole que estaba en un vaso porque que no había otra manera de encontrar mole o ingredientes para hacer un mole. Y tampoco creo que hubiera tenido la capacidad a los 6 años de hacer un mole. Pero eso, o sea, como que extrañaba ciertas, ciertas cosas, ¿no?
¿Qué sentías cuando colgabas con tu abuela y te quedabas solo frente a esa estufa, frente a ese vaso de mole?
Fue una etapa muy difícil en mi vida. Yo creo que en esa edad hablar con mi abuela y era como










