MARÍA JOSÉ: Mi RELACIÓN con el DINERO, MATRIMONIO y MI HIJA #405

Mexican singer María José Loyola talks money, marriage, and raising her 12-year-old daughter Valeria. She owns real estate across Mexico and Europe, collects Basquiat and other artists, and plans a psychiatric nonprofit for anxious kids. Her new album is called Alma de Mujer.
Chapters
Y justo me dicen, oye, pues es que te van a dar la carta de retiro, que sé qué. Ellos me avisaron, o sea, no me avisó mi disquera. Nunca me dieron la cara, no me dieron la cara. Todas las ilusiones se me fueron al piso. Warner tiró tu disco a la basura, nosotros lo recogimos y nosotros lo vamos a trabajar. Yo dije, no manches, o sea, están locos estos güeyes. A ver si alguien quiere distribuir tu disco. Entonces sí me sentía como que yo iba a vender mis discos en el metro.
María José es una mujer que lleva más de 30 años arriba del escenario. Todos conocen su voz. Muy pocos conocen a la empresaria que hay detrás. Se volvió socia de su propio proyecto, compartió el riesgo y ayudó a cambiar la forma de hacer el negocio en la música en nuestro país.
Yo por eso cada vez que me subo al escenario les digo, vienen a terapia, maestros. Hoy no es nada más un concierto de María José. Si a ti te trajeron hoy a fuerza porque no tenías escapatoria y así, abre tu mente. Te apuesto que hay una canción que te va a mover y ya con eso ya tú, hay que dar, es que tenemos que dar, tenemos que ofrecer, tenemos que vivir.
O sea, o sea, antes tú como artista terminabas ganando que como el 15% de discos vendidos, ¿no?
No, hombre, el 15% es muchísimo. O sea, como el 8, nada, nada, nada.
¿Alguna vez dudaron de ponerse las friegas que se estaban poniendo?
Lloraba, yo lloraba, y Mauricio me decía, no, no estás viendo lo que eres. Y yo, no, no, no lo estoy viendo, no sé quién soy sin Cava. Haz de cuenta que me arrancaron la piel como si fuera una víbora, y entonces estaba yo así de, ay, no me toques, no. Me hizo de una coraza muy fuerte y definitivamente vi que ser un producto era muy rudo.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Trava y entrevisto a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Si quieres recibir un correo mío todos los días, de lunes a viernes, cortito pero cargado de valor, Bueno, no olvides registrarte en Viernes de Cracks. Puedes recibirlo totalmente gratis en cracks.la/viernes y vas a estar junto a más de 160,000 personas que lo reciben todos los días. Pero bueno, hoy tengo como invitada a María José Loyola, o como todo mundo la conoce, a La Josa. La puedes encontrar en Instagram como @lajosa. Hoy María José y yo no vamos a hablar de la cantante, vamos a hablar de intuición, vamos a hablar de socios, vamos a hablar de maternidad Y vamos a hablar de reinvención. Así que espero que disfrutes de la increíble energía en esta entrevista con la Josa. Josa, bienvenida a Cracks Podcast.
¿Cómo estás?
Bien, muy contento de tenerte aquí. Obviamente te he ido a ver, tenemos muchos amigos en común, pero nunca te había conocido en persona. Y la verdad es que tengo muchas ganas de esta plática, sobre todo por lo que he logrado aprender de ti antes incluso de conocerte. Y quiero que me cuentes cuál fue el último deseo de tu tía.
Ah, no, no, no, Gabriela, Dios mío de mi vida. O sea, no manches. A ver, este, vengo de una familia muy tradicional, este, sobre todo del lado de mi mamá. Una familia de este, de que los 4 eran de conservatorio, los 4 hijos eran de conservatorio, este. En las comidas se sentaban a cantar y a voces y todo, ¿no? Y este, muy chistosa. Y mi tía me enseñó a tocar el piano, mi tía Margarita. Mi tía Margarita me enseñó a tocar el piano. Este, espero que no me vaya a buscar la policía en Francia después de esto. Neta, esto es algo que nunca había contado. Me fui a París con ella en el 2000, ¿qué será? 8, por ahí. Este, ella fue como mi segunda mamá. Este, nunca se casó, nunca tuvo como una relación que pudieran, este, como que decir, ah, claro, la güerita, porque si le decimos la güera, este, tuvo un novio tal, tal, tal. No, nunca se le conoció nada. O sea, la pobre mujer no vivió, no, no, no besó, no, no, no acarició, no nada así, no. Y entonces cuando mis papás estaban viviendo en Chicago nací yo, nací aquí en México, y tenían que regresar por todas sus cosas porque mi papá se fue a estudiar el doctorado allá. Este, estuvieron como 4 años allá, pero yo, a mí ya me tocó nada más, o sea.
Sabes que eso lo compartimos también, mis 2 papás son dentistas y se conocieron en la facultad. De hecho, mi papá era profesor de mi mamá.
Ah, mira. No, bueno, mis papás se conocieron en el examen de admisión. En el examen de admisión de la UNAM. Y este, y antes de acabar la carrera, o sea, ya había así un bebé en camino. Yo soy la tercera. Y entonces cuando se van a Chicago, este, de hecho mi mamá ya había encerrado la fábrica y todo. Y pues que con el chistecito que con todo y Dios salió la María José, o sea, yo tenía que venir sí o sí, ni modo, se friegan. Entonces ya este Me dejan en México, no sé, un mes en lo que agarraban chivas, hijas, todo, y se regresaban a México. Y me dejaron con mi tía Güerita. Entonces haz de cuenta que, pues imagínate, o sea, se le despertó la matriz, no, o sea, de nada a de repente tener una bebé de 3, 4 meses todos los días en su casa. Y pues, o sea, era su máximo. Entonces pues sí, obviamente fui su consentida, lo máximo y todo. Me enseña piano, este, teníamos un vínculo definitivo. Este, obviamente hubo un momento en el que me daba hueva porque yo empecé a ser adolescente, quería darme clases de piano cuando yo quería andar en moto. Este, no, o sea, siempre fui la rebelde, siempre fui la que se salía de la caja, la que, este, la meten al Miraflores y no cabe en esa, en esa niña bien portada en Miraflores que sí se llama Mari José, pero que bueno, es como José María, no. Y este Y pasa el tiempo, ya tengo mi dinero, ya tengo mi, mi, este, mi carrera de solista. Y le digo, nos vamos a ir tú y yo a París, porque ella estudió en París y le encantaba, este, pues era París de sus amores y todo. Y le dije, vámonos tú y yo a París, vamos a ir tú y yo de viaje a París. Y me fui con ella así, las dos. Dios mío, también estaba loca, por eso, este, Yo creo que también salía así. Aterrizamos en París, se para en el avión, o sea, y yo así, no, es que todavía falta que lleguemos. Y empieza a cantar La Marsellesa, o sea, y todos en el avión así, y yo cringe, por favor, Dios mío. Ahorita hubiera quedado así feliz, ya sabes, como que con los años te vale madres, pero hace 20, 30 años era así. Y acá, o sea, la canta completa así, y la gente Y yo, Dios mío, o sea, estoy aterrizando, ¿qué me espera? No, total, la pasamos increíble. Y en París me dijo, el día que yo me muera quiero que vengas a tirar mis cenizas en París. A ver, ¿en dónde? Ok, bueno, de regreso yo, o sea, ella estaba perfecta, pero yo lloraba y lloraba y lloraba del viaje que nos echamos. O sea, digo, obviamente fue un viaje muy diferente porque pues ya tenía un ritmo Muy distinto. O sea, para ir de una cuadra a la otra era—
¿Qué edad tenía ella?
70 y algo, no, ya no me acuerdo. Total, muere un 22 de octubre, ya pronto va a ser. Este, muere un 22 de octubre y este, yo estaba en Monterrey, no me tocó a mí La pude regresar a despedirme de ella, todo bla, bla, bla. Y yo tengo sus cenizas, obviamente yo tengo sus cenizas. Y entonces se casa Sergio de cava, no. Y yo ya tenía un viaje planeado a Francia, a Londres y a Nueva York, que era donde se casaba él. Entonces dije perfecto, voy a hablar a la embajada, veo qué onda. Oiga, este, pues aquí tengo a mí, a mi tía, me la voy a llevar para allá. Este, tengo familia allá, o sea, de hecho, o sea, sus sobrinas también, o sea, hijas de su hermano también viven allá. Dije, perfecto, o sea, voy a, tengo donde, no. Y este, y me dijeron, sí, claro que sí, traiga su acta de defunción, traiga las cenizas, nosotros hacemos un Ziploc especial con sello. Dije, perfecto, este, ¿a qué hora llego? No, en una semana. Y yo me iba al día siguiente. Entonces dije, ¿cómo le voy a hacer? Entonces le dije justo a Gaby, mi hermana, le dije, no, pues me las voy a llevar. No, María José, no puedes. Yo, ¿cómo que no? Pues sí, no, güey, o sea, no te puedes llevar las cenizas de un cuerpo que nadie sabe quién es, güey. O sea, imagínate, o sea, tráfico de humanos, tráfico de personas. O sea, ¿qué tal que llevas ahí a, no sé, a tu exmarido ya, este, hecho cenizas. No, o sea, la gente no sabe qué es. Esa es tu tía, o sea, en una de esas te estás llevando el cuerpo de un narcotraficante. No, güey, no se hace así. Dije, no, pues que me estoy yendo a París, o sea, me tengo que aprovechar el viaje. Pues abrí la caja, abrí la caja, vi la bolsa, literal, una bolsa así con un zip, ya sabes, y pues Lo que lo corté, abrí, yo dije, o sea, esto no está hecho polvo, o sea, tiene piedritas, tiene cosas. O sea, yo así viendo a la tía, si no, entonces decidí pues llevarme un poco, llevarme un poquito de ella. Y entonces pues estaba muy grumosa y así como, bueno, o sea, piedras, o sea, como pues sí. Entonces agarré este pues una taza de mi cocina, agarré la coladora y la empecé a cernir. Y entonces lo que quedaba así, tú, tú, tú, tú, tú, polvito literal. Yo así de, no, tía, espérate, no. Este, lo metí en un, en un de polvito de maquillaje. No, este, la metí en una cosita compactita, o sea, chiquitita, O sea, no crean que me llevé así el tambo, o sea, una cosita así chiquita. Este, la compacté y le eché este chapitas encima para que se fuera guapa, que se fuera guapa. Entonces hice 2, 2 tambitos así y las metí en mi, en mi maquillaje. O sea, sí, o sea, no, no iban a abrirme un polvo ya cernido dentro de todo mi maquillaje, y si lo abrían era bronzer, o sea, y lo que sobró pues lo enjuagué, lo lavé y ya esa taza se volvió a usar en mi casa, obviamente está bien lavada. Y pues bueno, algo ya de haber llegado por lo menos a, no sé, al Lerma.
¿En dónde la echaste?
¿En el río Sena? No, ahí te va. No, no, o sea, es que esa historia es, o sea, te lo juro que la realidad supera la ficción. Uno de los días me llevo una parte de mi tía, o sea, porque tenía 2 frasquitos. Me llevo parte de mi tía y yo dije, pues voy a ver en dónde, no sé dónde me late. De repente estamos saliendo del Louvre y en el Jardín de las Tullerías dije, guau, o sea, abajo del arco del Jardín de las Tullerías y todo. Pero para eso mis primos ya estaban atacados de risa de que yo ya había echado chapitas en la tía, no, o sea, y todo. Y entonces, no, por favor, nos documentas todo. Sí, sí, sí, sí. Estoy así, le digo a Mauricio, mi esposo, graba, porque pues para la familia, no, de que voy a dejar aquí a la tía. Y así hicieron ceremonia, hija de la chingada, no sabes. O sea, empieza a grabar y Mauricio no tiene, o sea, son de esas personas de ta ta ta, o sea, sí o no. O sea, lo empiezo a echar abajo del arco precioso de las Tullerías, no, y empiezo a hacerle así. Y Mauricio grabando me decía Qué asco, o sea, ahí se hacen pipí todos los borrachos y los perros. Y yo echando a la tía, echando a la tía, o sea, y el otro grabando así diciéndome qué asco que estás, o sea, y yo así en mi momento zen, no, y haciéndole así a la tierrita. Bueno, o sea, obviamente le dejé de hablar como, o sea, todas las tullerías, no, ya sabes. Ya, ya, perdón, que sé que le digo, ¿cómo se te ocurre? O sea, cállate, cállate. Después me dices, oye, lávate las manos, ¿no? O así dices, te quedas tu pensamiento ahí y luego te echas el chistorete 2 semanas después, ¿no? O sea, ah, bueno, total, otro día ya íbamos a ir en un, en el Batomush, o yo qué sé, uno de esos. Y entonces dije, ah, pues ahora sí, en el Alcena, ¿no? Y Dije, no me voy a ir hasta adelante porque no, o sea, hemos visto esa escena mil veces.
Muy, muy planeada la cosa.
Sí, ya me fui hasta atrás, este, abrí el este, ya lo eché. Le dije, Mauricio, graba. Sí, sí, sí, graba. Ya lo eché. Uy, cayó un poquito en el salvavidas. Dije, bueno, pues ya a la fregada todo. Este, ya le pone así, me lo pasa y le hago así de, ¿estás grabando? ¿Cómo? Sí, estás grabando. Nunca la grabó, no lo grabó. O sea, grabó el ya, Mauricio, pásamelo. O sea, la tía, un dedo está en los meados de las tullerías, otro dedo está en el cena, y así no hay una evidencia buena de ella. Y todo lo demás sigue arriba de mi piano.
Bueno, pues hoy ya todo mundo sabrá que lo que hay arriba del piano está incompleto.
Y dónde está todo, bueno, de todas maneras te dan como parte de, no, según yo no te dan todo el cuerpo, según yo nada más te dan así como, no sé, es una leyenda. Ya que alguien nos comente si trabaja en un crematorio, si se da absolutamente todo el cuerpo o te dan partes de Felipe, de Juan, de este Margarita y así, porque según yo no te dan todo.
No sé, fíjate que yo tampoco sé, mira, y no sé si es algo que quisiera saber.
Pues qué más da, ya te moriste, ya, o sea, eso es simbólico. Yo creo que lo de las cenizas ya es simbólico, o sea, y sí está ahí arriba del piano y luego la pongo de cabeza. Así, sí, sí, sí, sí, sí, esa la vamos a poner a chambear. Para qué, es que yo siento que la muerte no es esta cosa solemne en donde todos están en paz. Qué hueva, no. O sea, si te mueres para estar en una pinche fiesta, no. O sea, tú te imaginas a Juan Gabriel así de, no, o sea, estar muerto con Juan Gabriel ha de ser bomba, no.
Tú te imaginas, yo he platicado de cómo me gustaría que fuera mi funeral y a mí sí me gustaría que fuera más fiesta que solemnidad.
Ah, no, sí, la mía sí tendría que ser un fiestón loco total. Sí, sí, sí, sí, mezcales, vinos.
Sí, dime algo, esta no es, no es la única historia curiosa, vamos a decirle por una palabra, que me enteré de ti. Tú empiezas a trabajar de chiquita, dices toda tu familia era muy musical, tu mamá flamenca tiene su compañía de danza, tú empiezas a bailar con ella y Te llevan a Nueva York y ahí cantas por primera vez con ella, ¿no? Bueno, bueno, no por primera vez, pero aparte lo que pasa después de que cantas en Nueva York es algo que no normalmente te imaginarías. Le hicieron una medio propuesta indecorosa a tu mamá.
Me dijeron que, este, pues que querían que me quedara a estar, pues, a entrenar obviamente en Nueva York. A este estaba justamente Anne, que llevaba justo todo el rollo de los Grammys y daba clases de canto, y quería que pues que me quedara a pues entrenar y a cantar y hacer este Broadway y hacer un chorro de cosas. Pero para esto yo ya estaba con el proyecto de Cava, no. Mi papá sí, o sea, ah, pero para esto, antes de eso Justo estamos hablando más o menos de la misma época porque fue justo 23 de marzo de 1994 cuando se muere, es cuando matan a Colosio. Y me acuerdo porque era cumpleaños de mi papá y nosotros estábamos en Nueva York ese día, ¿no? Y este, y entonces yo ya tenía el proyecto acabado, o sea, ya estábamos obviamente con eso y estábamos viendo lo de, lo de valores juveniles. No, entonces cuando sale esto de los Grammys, este, yo ya había tenido una invitación previa para ser corista de Luis Miguel. Y esto fue a principios de ese año, no, y yo acababa de cumplir 18 años. Y le dije, oye, ma, pues es que, o sea, mi sueño se está haciendo realidad. O sea, yo quiero ser cantante y Luis Miguel, no, o sea, el equipo de Luis Miguel, obviamente no era Luis Miguel que me estaba hablando, pero el equipo de Luis Miguel me dijo no, o sea, que venga a cantar a la gira y nos vamos a ir a Costa Rica y nos íbamos a ir a quién sabe dónde. Mi mamá me dijo, estás muy pendeja, no te vas a ir. Y acabo de ganar. No te vas a ir, o sea, no te vas a ir. No estás con Luis Miguel, o sea, no te vas a ir de gira. O sea, no, no hay manera, ya soy mayor de edad, me vale madres. O sea, no te vas a ir. Y entonces, o sea, primero así de que no, o sea, me están truncando mi carrera, no. Viene esto de los Grammys y yo le dije que no me iba a quedar en Nueva York porque pues ya tenía mi proyecto en México, porque este buscaba y así. Y mi papá, bueno, o sea, estás, o sea, tú tienes que hacer una carrera en Broadway, tú tienes que estar en Broadway, tú vete para Broadway, que la fregada, acaba tú, tú este, tu ciclo de prepa, no, porque estaba yo por salir de prepa y Vete con Anne a Nueva York. O sea, y me decía, te quedas en mi casa, cantamos todos los días. O sea, me llevaba a su oficina y todo. Y este, y pues dije que no.
¿Por qué no?
No sé, fíjate. O sea, creo que, creo que mi rollo con Cava, este, lo sentía mucho más seguro que lo que iba a ser allá. Allá iba a ser, en mi mente ahorita que estoy recordando, iba a ser una de miles de personas aspirantes, aspirantes. Claro que tenía una gran águila, o sea, no, que iba a estar yo bajo su ala, pero eso de todas maneras no me daba tanta seguridad, no. O sea, sentía que iba a luchar demasiado, o sea, sentía que iba a estar en una alberca llena de tiburones y que, güey, ahí hay un chorro de talento, muchísimo talento, muchísimo. Y aquí sentía que estaba como, no, aquí sí la voy a hacer.
¿Qué rol juega esta palabra seguridad en tu vida? Porque has hecho muchas cosas que no necesariamente van hacia el lado más seguro. De hecho, has arriesgado muchísimo. ¿Cómo ha cambiado? Si en ese entonces buscabas un poquito más de seguridad, ¿cómo cambió a cuando tomas la decisión de aventarte de solista cuando no había nada seguro del otro lado?
Pues porque ya había un camino recorrido.
¿Crees que era como un safety net?
Cuando se termina Caballo, ya estaba segura de lo que yo era. Y cuando estaba empezando Caballo, no tenía ni idea de lo que yo tenía ni de la capacidad que tenía. Y aparte estás muy pendeja, tenía 18 años y juras que ya eres un adulto. Y son hombres, estás en pañales. Y la seguridad que tengo yo hoy a los 50, bueno, a los 18 ojalá tuviera un cuartito de la seguridad que tengo ahorita. No, y del valemadrismo. O sea, porque antes un problema se hacía así, ahorita un problema, no, o sea, ya sabes torearlo. Entonces sí, sí, antes sí era como, no, necesito estar segura de esto, necesito estar segura del otro. Sí, sí, sí, soy medio controladora, la verdad.
Esta decisión, digo, estuviste, ¿qué? 17 años, 15 años con Cava. ¿Cuánto tiempo estuviste?
Como 14, 13, 14 años.
Bueno, 14 años. Decides, en cuanto se separa el grupo, lanzarte de solista. ¿Qué evaluaste en tus prospectos futuros para tomar esa decisión? ¿Cuáles eran tus opciones?
Es que cuando termina Cava, este, nosotros estábamos con Warner, haz de cuenta, y cuando está terminando Cava viene un movimiento tremendo de las disqueras. O sea, lo que antes eran las empresas que hacían un baroto y vendían un chorro de discos a ya no tengo ni secretaria. Así de que la industria del disco se acabó, se acabó con el disco físico finalmente. O sea, entonces todas estas empresas gigantes en donde no, no, no puedo darte una cita. O sea, de repente ya nada más estaba el director de la compañía solo con la puerta abierta, no, porque o sea ya no había presupuesto para, para nada. Antes, o sea, La Calle de las Sienes vendió 800,000 copias y después Después un disco de oro ya no eran 250,000, eran 100,000. Después ya no eran 100,000, eran 75,000. Después 50, después eran 25,000. Ahorita creo que ya ni existe eso, o sea, ya, bye. O sea, los discos de oro son, ya no, ya no es eso, ya no existe ese reconocimiento, no. Entonces, este, cuando se, cuando empieza esta industria a tambalearse Warner compra el último disco, este, Sony compra el último disco de Cava a Warner, compra el último disco de Cava a Warner, pero Warner me dice, pero como tú estás firmada con nosotros, yo en este contrato puedo alzar la mano primero para tu contrato de solista. Entonces Warner me pide firmar con ellos antes de irme y le dije, está bien. Yo feliz. O sea, yo sabía, yo sabía que yo me iba a dedicar a esto siempre, siempre. Y a nadie más le ofrecieron el contrato. Entonces cuando te compran el disco te dicen sí, pero quédate conmigo. Dices, ah, pues hay algo, ¿no?
¿Imaginabas algún, algún peor escenario?
Sí, claro.
¿Qué podía pasar?
Nada. O sea, dedicarme a otra cosa.
¿Qué hubiera sido eso?
Doctora. Enfermería, algo que tuviera que ver con la gente. De todas maneras, sí, o sea, es más, me quedo con Warner. Les dije, tengo que acabar este disco con Cava porque no quiero hacer mi disco de solista a la par de la despedida. Éramos, éramos muy, muy unidos, éramos un muégano, o sea, tóxicamente muéganos, así te lo juro. Este, se termina Cava, hago mi disco Y evidentemente Warner pues ya no podía sostener mi carrera. O sea, todo mundo pensó que así sí y no. Curiosamente decidieron, había un proyecto similar al mío y decidieron apoyar a esa persona y no a mí. Y me dieron mi carta de retiro.
¿Cómo sentiste eso?
No, pues una patada en el culo durísimo. O sea, me corrieron. O sea, vas con tu cajita, con tus cosas, te corren. Pues sí, la carta de retiro, te corrieron, no sirves, bye. Entonces ahí decidí que iba a estudiar medicina. Yo dije, pues ya voy a estudiar medicina. Y le dije a Mauricio, oye, no importa que empiece a estudiar medicina a los 30 años, así sabes que a los 50 apenas voy a empezar a ganar dinerito, no. Mejor no, pues tú dale a lo que tú quieras, o sea, venga. Si nos amarramos el cinturón, nos amarramos el cinturón. Pues órale.
Y eso hablaste de que cuando dejaste Cava antes de ser solista, como que sentiste que habías perdido tu identidad. Y cuando te vuelves solista y entonces eres el foco de atención, y a la primera de cambios pues parece no funcionar, ¿qué te hace eso a ti?
Pues una inseguridad horrible. Horrible, no, pero me duró bien poquito porque Alex Misrahi y Octavio, este, que eran mis managers desde Cava y ahora obviamente solista, o sea, me dijeron tú no te preocupes, o sea, Warner tiró tu disco a la basura, nosotros lo recogimos y nosotros lo vamos a trabajar. Yo dije no manches, o sea, están locos estos güeyes. O sea, yo no sabía lo que era trabajar de manera independiente, o sea, yo venía sabiendo que si estabas en una empresa internacional, no, o una empresa bien formada de México, pues la ibas a armar. No que iba a haber una oficina en donde, bueno, pues vamos a poner nuestro changarro en El Ángel y a ver si vendemos, este, los discos, no, a ver si alguien quiere distribuir tu disco. Entonces sí me sentía como, como que yo iba a vender mis discos en el metro.
A ver, háblame de esto, porque son tus managers y deciden deciden asociarse. O sea, antes tú como artista terminabas ganando, ¿qué? Como el 15% de discos vendidos, ¿no?
Sí, nada. No, hombre, el 15% es muchísimo. O sea, como el 8%, nada, nada, nada.
¿Cómo se ve esta conversación en la que tus managers te dicen creemos en ti, pero vamos a ser socios? Hace poco estuvo Jorge Juárez aquí y trae un esquema de sociedad con Karim. No sé si es un poco como lo que tú tienes organizado.
No sé cómo tenga Karim su rollo, pero ahorita te cuento el mío. Me acuerdo perfecto porque fuimos a la hostería del Beco de Rolly. Y este, conozco a Rolly desde hace miles de millones de años. Este, estábamos, yo estaba regresando de una gira en Estados Unidos justo con Motel y con Lu en ese entonces. Este, aterrizo y me dicen, oye, tus managers quieren cenar contigo. Y yo, así, bueno, pues, ¿cuándo nos vemos? ¿Pasado mañana? No, no, hoy. Yo estoy aterrizando. O sea, hasta me enojé, me acuerdo perfecto. Dije, déjeme llegar a mi casa. No, es hoy. Dije, ¿qué pasa? ¿Qué está pasando? No, porque justo yo había pedido como un tour support, este, un dinero de tour support que te da, suele dar la disquera, este, para comprar vestuario y esas cosas, no. O sea, tour support, no, no, pues no, no me lo daban y no me lo daban, no me lo daban. Y dije, ay, bueno, ya, o sea, yo pagaba mis cosas y así yo hacía las cosas por by the book, no, pero pues bueno. Entonces agarro y voy a cenar y justo me dicen, oye, pues es que te van a dar la carta de retiro, que sé qué. Ese día ellos me avisaron, o sea, no me avisó mi disquera, nunca me dieron la cara, no me dieron la cara. Y este, y entonces ahí fue cuando dije no, o sea, todas las ilusiones se me fueron al piso. Ellos me dijeron, mira, vamos, o sea, ellos me decían, vamos a hacer un proyecto 360 y todo, y ese qué. Y haz de cuenta que yo oía Y no, y nada más le hacía así al espagueti, no. Entonces hasta después entendí, o sea, como que sí, sí tuve un duelo, o sea, sí tuve un tiempo de duelo de meterme a la UNAM, de ver qué onda, de así duelo, duelo. Me hice este tatuaje en ese duelo, o sea, pues en realidad nada, o sea, yo quería hacerme unas florecitas chiquitas y acabé con la talavera michoacana. No, y en cuanto empezaron a hacerme el tatuaje dije, no manches, esto sí duele. Y entonces pum, a lo que sigue. Entonces dije, bueno, ok, ¿qué quieren hacer? No, pues se trata de hacer un proyecto 360, o sea, tú pones un peso, yo pongo un peso, tú, este, nos vamos a agarrar este disco, lo vamos a trabajar, vamos a todo lo que se haga es 360, o sea 50/50. Tú inviertes 100, yo invierto 100, llegan 100, 50/50. Y entonces empiezo a ver la— yo dije, no manches, esto es, esto es, se escucha muy desequilibrado. O sea, esto no está justo para nada. Y empiezo a hacer números y ganaba más así que en los, en los esquemas anteriores. ¿Por qué? Porque los managers, haz de cuenta que entraban 100, y de esos 100, este, había el 10% de booking, había el 25% de management. En otros casos hay el 30 hasta el 35% de management, en otros muy buenos hay 18%. Creo que en mi caso era el 20 o el 25, ya no me acuerdo. Este, de ahí yo pagaba nómina y luego lo que me quedaba. Entonces aquí es ok, perfecto, son 100, los dos pagamos booking, los dos pagamos nómina, los dos nos quedamos con lo que queda. Y ganaba más.
¿Qué cuesta y qué te da tener socios? Porque una cosa es decir ganamos más, gana más, pero a ver, tú eres la que está parada en el escenario y subida en los aviones, no sé, y no quiero amarrar navajas.
No, no, no, no, lo entiendo perfecto. Se oye desequilibrado porque, porque la que se mete a la chinga soy yo. Pero finalmente ellos tienen que tener también la chinga de este, de organizar, de hora nalga, no, de hora pompi, de hacer de mercadotecnia, de pues de crear el producto, o sea, de apostar por el producto. Si yo soy el producto y el producto se mueve por todos lados, sí pudiera parecer que es más friega, tal vez físicamente sí, no, pero este, hemos hecho una sociedad increíble Lo creo que lo hace muy justo, la verdad. O sea, tú sabes que te vas a partir tal vez y vas a dormir menos que ellos, no, pero pues ellos tienen más artistas, no es la única, no. O sea, este, su friega será distinta a la tuya, sí, definitivamente, pero aquí ya no hay como que es que tú no diste, es que tú no hiciste, es que tú no es. O sea, no hay un estira y afloja. O sea, aquí la carrera va pareja. Pareja. O sea, y si en algún momento se siente dispareja, siempre se ha hablado. O sea, te lo juro que es, aparte de mi matrimonio con Mauricio, es uno de los matrimonios más estables que he tenido en mi vida, que es mi sociedad con Zeitrack.
Tienen estos momentos de feedback, de revisión de cómo nos estamos sintiendo. Y al principio fue, supongo que algo más turbulento.
Como al principio eran números negros, oscuros, todo, todo muy negro, oscurísimo, porque cuéntame esos primeros momentos? Y no, era horrible. O sea, fíjate que, o sea, yo venía de CABA y después pues sí tenía yo mi guardadito y tenía así, pero no tenía ni idea de lo que era vivir este con un presupuesto limitado, ¿me entiendes? O sea, yo recibía y gastaba, sí tenía guardado, pero este, cuando dije, ah, mira, tengo tanto dinero de aquí a tanto tiempo, no tiene que administrarte de tal y tal forma. No lo vi así, o sea, estaba muy güey. Este, entonces, para poder invertir eso, o sea, porque sí se requiere de mucha lana, la neta, mucha lana para un proyecto nuevo. O sea, pagar el disco, pagar cosas que no se deberían de pagar pero se pagan, este, pues promoción, o sea Este, tienes que pagar a publirrelacionistas, tienes que pagar, este, exposición, no, televisión, este, radio, pancartas, pues publicidad, publicidad, no. Entonces hay cosas que sí tienen que pagar, hay otras que no deberían, pero se paga. Y este, entonces sí cuesta mucha lana. Y lo que hizo Zeitraque en ese entonces es financiármelo, no. Entonces, ok, yo voy a poner 100, pero yo voy a poner tus 100, no. Y entonces pues vamos sumándote a tu deuda, no. Y entonces llegó un momento en que le dije, ¿qué crees? O sea, necesito por lo menos un sueldito. O bueno, ok, pues te vamos a dar tu sueldito. Entonces te sumo a tus otros 20,000, no, así, y a tu deuda. Y trabajamos y trabajamos y le invertimos. Y o sea, a mí no me daba miedo, pero para nada me da miedo ensuciarme las manos, hincarme, labrar la tierra. Cero, cero, cero. O sea, nunca dije que no. O sea, era sí a todo, sí a todo, sí a todo. Y creo que te vuelves tan dueño de tu proyecto que, o sea, le echas muchas más ganas, ¿no? En el momento en el que No pasó tanto tiempo, la verdad. Yo creo que fue un año, o sea, bastante bien. Este, hay proyectos que no pasan, o sea, que pasan y pasan los años y que nada más. Y entonces pues sí, ellos se comen la deuda. O sea, esa es una de las, de los riesgos, del riesgo que corre obviamente la empresa, ¿no? Este, y de repente me acuerdo que un septiembre me dijeron, oye, este, Ya ven a cobrar. ¿Cómo no? Pues ya me dieron mi sueldito del mes. No, es que ya, ya tienes números, este, blancos, muy blancos. Y yo, bueno, vendí coches, vendí, este, o sea, no es que, o sea, vendí, vendiste coches, vendí mi coche, vendí para soportarte durante estos primeros. Sí, sí, o sea, de esto sirve, no, vámonos, esto sirve, no, vámonos, o sea Ya estabas casada. Sí, ya estábamos casados.
¿Qué decía Mauricio, tu esposo? ¿Cómo te apoyaba en ese momento cuando estás vendiendo tu coche? Estás—
no, pues, o sea, decía bien, órale. Porque aparte los dos trabajamos en esto. O sea, yo era el, el, la, el, el dejó de trabajar con artistas para trabajar conmigo. Entonces los dos estábamos viviendo de el producto María José.
Wow.
Entonces, por ejemplo, había, hicimos una gira en una, en un casino, y para solventar más, o sea, era de que él hacía las luces, él hacía todo el cableado, él hacía production, stage manager, iluminación, este, todo, todo.
¿Cómo juega eso en tu cabeza? A ver, llevas 15 años o 14 de éxito brutal si bien como parte de un grupo, este, festivales, premios, giras, discos. Y ahorita estás otra vez haciendo estas cosas que tal vez nunca queriste volver a hacer.
Claro, no, no, no. Y qué crees, que sentía que antes había como que jugado, o sea, que me habían dado tal premio. O sea, Cava era papita comparado con esto, no. O sea, a Cava le fue muy bien Porque aparte vivió una época muy buena y se acabó, ahora sí que se acabó, acaba cuando la industria se vino para abajo. Los acabó en muy buen momento y yo empecé en uno muy malo. Yo empecé en un momento muy, muy tambaleante de la industria, muy, muy, muy, muy tambaleante. Entonces, este, no solamente yo que estaba pues agarrándole la onda, o sea, Mauricio también dijo bueno, vamos a por todo, no. Y este Y decidió también, o sea, él venía de hacer giras con Arjona, con Emanuel, con este Gloria Trevi, Alejandra Guzmán. O sea, hizo discos con Arjona, hizo muchísimas cosas muy chonchas, ¿no? De repente lo dejo todo por poner gáfer en el escenario, ¿no? O sea, le vamos a meter a lo tuyo como tú quieras hacerlo. Pero él no se metía en el management. Gracias a Dios, porque si no, tal vez hubiéramos acabado divorciados.
¿Alguna vez dudaron? O sea, en este año de ponerse las friegas que estaban poniendo.
Lloraba, yo lloraba, y Mauricio me decía, no, o sea, es que tú no estás viendo lo que eres. Y yo, no, no, no lo estoy viendo, no lo estoy viendo, no, no, no sé, no sé quién soy sin cava, no sé quién soy, este, ahora con cava, quién soy sola. O sea, haz de cuenta que me arrancaron la piel de, o sea, cambié de piel como si fuera una víbora, no. Y entonces estaba yo así de, ay, no me toquen, no. O sea, con caba era una persona y sin caba no sabía cómo me gustaban los huevos revueltos o rancheros. O sea, como que ya sabía yo cada vez que iba con caba que iba por mis chilaquiles y esto así, y de repente no, que pues ya no hay chilaquiles, güey, no. Ah, bueno, este, hay huevitos revueltos. No, no hay, no hay, no hay. Hay tortilla y frijol. Ah, bueno, pues tortilla y frijol, pues qué hacemos, no. Entonces este me hizo de una coraza muy fuerte y definitivamente vi que ser un producto físico era muy rudo.
Háblame un poco más de eso, porque a ver, a escalas completamente diferentes, pero pues mi empresa depende de mí. Yo hago mis conferencias y dependen de mí. Mi esposa trabaja conmigo, tengo un equipo también grande de gente. ¿Cómo lo manejas y cómo piensas en construir empresa cuando lo único que vendes eres tú? Porque aparte tú no has hecho lo que muchos otros artistas hacen, sacar su perfume, su línea de cobijas.
Este No, yo aposté por lo que yo sabía que tenía.
¿Cuándo lo empezaste a ver? Porque dices no, no me creía, yo no lo veía y lo veía Mauricio en mí. Pero ¿cuándo lo empezaste a ver tú?
Cuando, pues literal, cuando empecé a hacer, vino una pandemia que fue la de la influenza, N1H1N1, este, y empecé a hacer teatro porque pues empezábamos a hacer varias cosas, hice teatro. Este musical. Y en ese brexitito muy chiquito de la pandemia, que medio se cerraron algunas cosas, pero pues no, nunca fue como el COVID, no, este empezó a sonar No Soy Una Señora. Y cuando empecé a hacer teatro, que me echaba como un chistecín ahí en medio de la obra de No Soy Una Señora y que la gente reaccionaba, ahí empecé a darme cuenta que las cosas iban bien, no, y que, y que este, y que empezaba a sentirse más como el reconocimiento de la gente, y empieza pues sí a dar seguridad en que pues ya la hiciste, no, o sea, por fin ya pude cobrar, no. Pero dentro de esos primeros discos, fíjate que siempre hubo, cada vez que acababa un disco era de cómo me voy a ir con el otro. Es que aparte vienes de un primer disco que incomprendido, o sea, mega incomprendido, y que lo compró mi mamá y Gaby y ya. O sea, y algunos más.
Cuéntame de esta estrategia de decir, bueno, a ver, el primer disco que era muy original, rapero, etcétera, medio que no jaló, vámonos por el otro lado, vámonos a la segura, hacer covers.
Porque veníamos de hacer un proyecto de televisión que, este, que eran estos concursos en donde los artistas le ayudan a una persona o a una pareja este, a cumplir su sueño. Y entonces nos ponían a bailar y a cantar diferentes cosas, no necesariamente lo tuyo. Y entonces a Alex se le ocurre, este, decir que hiciera un disco de covers. Y yo dije, no, hombre, ¿cómo crees que un disco de covers? Sí, sí, sí, vamos a hacer un disco de covers ahorita que está justamente acabando esto del Show de los Sueños. Hacemos un disco de covers. Dije, bueno, pues, pues bueno, pues órale, no. Este, justo veníamos de este disco Incomprendido Que lo escuchas hoy y es un discazazazo, la verdad. Este, y sale No Soy Una Señora. Bueno, yo quise grabar No Soy Una Señora porque era una canción como muy importante para mí. En el 85, cuando viene el terremoto, yo tenía mis Walkman de casete y para no oír las noticias, porque no estaba ni el Tío Gamboín ni Rogelio Moreno, yo tenía 9 años, me ponía música para olvidarme de las malas noticias. Aparte, mis papás estaban en España, se habían ido de viaje. Y no podían comunicarse con nosotros, no había comunicación, pues antes no había celulares, no había nada, o sea, no, telegrama, estoy bien, punto, ¿no? Y este, y No Soy Una Señora, o ese casete de Melissa, me ayudó mucho pues como a sanar, ¿no? Y entonces cuando dije no, pues un disco de covers, dije yo voy a cantar No Soy Una Señora, como que sabía. Y ese fue el primer sencillo, y este, y ese disco la verdad es un discazazo que hizo Loris Cheroni, este pues tratando de no sé, de no pretender, este, como, ay, yo canto mejor que las originales. No, esta es mi versión, o sea, esta es mi versión, esta soy yo, este es mi sonido. Y este, y honrando obviamente a esas grandes cantantes y esas, este, canciones que alguna vez sonaron, ¿no? Entonces afortunadamente a la gente le gustó y empezó a gustarle también mi forma de ser. O sea, siempre he sido muy directa, muy honesta, no me he creado nunca un personaje, nunca he sido de, de Ah, bueno, llego a un lugar y soy una, me voy a otro lugar y soy otra. No, o sea, soy la misma en la escuela. Fui vocal de la escuela mil años, este, organizo comidas y borracheras con los papás, este, soy muy de muchos amigos, soy muy abierta, no soy de esconderse de, ay, no, no, que no, no quiero que me vean. Cero, cero, cero, cero. O sea, yo sí vine a vivir a esta vida, a vivir.
Háblame de este lado tuyo de ser CEO de esta empresa en la que eres tu propio producto. ¿Qué es lo más retador y cómo lo manejas cuando estás mercadeándote más chamba y el crecimiento de la empresa también significa más sacrificio por tu parte?
Sí, este, bueno, obviamente el producto ha cambiado muchísimo, ¿no? Y un parteaguas fue cuando estábamos haciendo lo mismo que hacíamos siempre No, ahí vamos a hacer otro disco, un disco inédito, que este, a ver, que me manden canciones, que hagan esto, que hagan lo otro. Ya teníamos un chorro de canciones y estaba yo justo con Octavio Padilla en su oficina, y este, y estábamos justo a ver escuchando y esto y poniendo, y estaba Yolo también. En este equipo somos Alex Misrahi, Octavio Padilla Yolo Aguilar y yo. Y también estuvo Fit mucho, mucho tiempo. Fit, que estuvo con Cava toda la vida. Este, y de repente dije, saben que no lo veo, no lo veo. ¿Cómo? Pero ya tenemos otra, el productor, ya tenemos esto, ya tenemos casi casi el viaje. Dije, no lo veo, no me late, no lo veo. ¿Cómo? No digo, ¿por qué no hacemos un disco en vivo? ¿Cómo? Sí, hagamos un disco en vivo. Y entonces, ¿cómo cerramos? Cierren esto, empezamos de nuevo. Pero tú sabes lo que se requiere para un disco en vivo, sí, una inversión muy cañona. Sí sabes que son más de tantos millones. Yo sí, este puede ser un antes y un después. Luego, por eso quiero hacer eso, o sea, vamos a hacer un antes y un después. Entonces, ¿tienes prisa? No. Ok, yo tampoco. Vamos. Ok, nos paramos. Literal, Álex estaba en la otra oficina y este entra Octavio y dice, pues es que María José quiere hacer un disco en vivo. Ah, muy bien, Josita. Ok, muy bien. ¿Y el otro disco qué? No, pues no. Ah, bueno, bueno, bueno, bueno. Y así fue. Y sí fue un antes y un después.
Qué suerte yo creo que haberte topado con este tipo de socios, porque creo que lo complicado aquí es Si un lado, que es tu lado artístico, que ciertamente pues quién eres, está peleado con el lado financiero.
Ah, claro, no, no, no.
Pues ahí puede haber un conflicto bien importante.
La verdad es que, es que son, son bien chistosos los dos, son bien chistosos. De repente sueltan una lana así de vamos a invertir en esto, no. Y de repente les digo oigan, es tanto de vestuario como Josita, dices A ellos sí les cuesta trabajo entender que de repente el vestuario es más caro que una campaña, no, pero pues así tiene que ser, este, porque pues bueno, y hemos ido aprendiendo los dos también, o sea, bueno, las dos partes, porque pues también no sabíamos cómo trabajar un 360, no sabíamos qué tanto iba a implicar un 360, cuánto tiempo se tenía que invertir, cuánto se iba a perder, cuánto se iba a ganar, cuánto tiempo se iba a requerir. Requerir para recuperar, no. Afortunadamente yo soy alguien que vende muchos boletos y vendo muchos conciertos, tanto privados como teatros del pueblo como palenques, como así. Sí, sí soy una artista que vende boletos y gracias a eso no les, no, no, pues yo creo que no les dio miedo pues decir bueno, va, vamos a invertir este billetote, no.
Y eso ya se sabía en ese entonces porque hablas de este cambio de industria y antes la gente o los artistas ganaban de venta de discos, y después se cambió a que el ingreso del artista viene de sus presentaciones en vivo.
Cuando empezó esto ya sabíamos, o sea, ya lo habíamos visto, no, que en realidad donde estábamos ganando era de los shows. O sea, desde antes, desde Cava, o sea, antes de que se terminara Cava, ya veíamos que obviamente los ingresos eran de los shows. Entonces sí, sí, ya teníamos más clara la película. Y obviamente, este, en mi caso, cuando empezaban a venderse más shows que tal vez no eran shows que se vendían por más lana, sino hacía tal vez 20 shows al mes con menos presupuesto, no. Ahora hago más, este, menos shows, más presupuesto, no. Entonces eran campañas, eran, este, pues programas de televisión, era, era teatro, era, se han ido haciendo ajustes al contrato, no, porque de repente si yo estoy haciendo un papel que no es de María José, pues entonces pues no es María José la que está vendiendo. O sea, tonterías, pequeñeces ahí, pero que hacen que la balanza sea como más justa, no, para todos. Y este, y ya no me da miedo invertir. O sea, después de este primer paso que dimos, que nos quedamos en calzones, no, y que después dijeron ya hay para calcetines, No, ah, qué bueno, no, pues ya te puedes comprar una playerita, no. Ah, bueno, después de eso, hombre, ya invertir ahorita y no recuperarlo no me da miedo.
Dices que al principio le decías que sí a todo, y ahorita también hablaste de ferias, palenques, teatros de pueblo, festivales y todo. ¿En qué momento o a qué le dices que no?
Aunque me quiten tiempo con mi familia.
Bueno, pero te hablé el otro día y me dijiste yo trabajo de jueves a domingo. Pero es que no es la cantidad, sino que a la la calidad.
O sea, por ejemplo, sí fui 4 años vocal de la escuela de Valeria, ¿no? Entonces, ¿qué pasaba? Que si había evento del Día del Niño, evento el Día de las Madres, el adorno del Halloween, quién sabe qué, entonces yo de lunes a jueves estaba en la escuela. Y ver la cara de Valeria de ver a su mamá ahí adentro y a ninguna otra, pues imagínate, así de, mamá, ¿me das para un mollete? Sí, claro, ¿no? Este, y a mí me daba mucho control de saber qué es lo que había en la escuela, porque de repente O sea, si no era yo la vocal, de repente, este, ay, mañana hay junta. ¿Cómo? O sea, mañana estoy en Querétaro. O sea, ¿por qué no me dijeron antes? Ah, porque no. Entonces sí, sí, en ese entonces sí. Y sigo siendo muy controladora de mi agenda por mi hija, muy. O sea, oye, necesito que me digan qué voy a hacer mañana porque este Mauricio tiene que ir a trabajar, ta ta ta ta ta, y Valeria tiene clase de canto, y entonces tengo que acomodar todos mis niños, ¿no?
Y en términos de proyectos que no requieran tu tiempo, por ejemplo licenciamiento de tu marca, ¿por qué has decidido no hacerlo?
O sea, bueno, María José sí, o sea, sí es una marca, sí tiene su marca registrada, por así decirlo, ¿no? Este, pero en cuestión de merchandise y de, y de, por ejemplo, sacar un mezcal o de esas cosas Lo he intentado hacer, pero siempre estoy tan ocupada en otra cosa, que es obviamente la música, que no, que no se ha dado eso, no. Sí quisiera, fíjate, y esto no lo he platicado con Alex y con Octavio, pero yo creo que sí lo ven. O sea, sí quisiera después de esta gira, o el año que entra, este, y darle con todo a este disco, sí quisiera tomarme un tiempo O sea, y nunca lo he hecho más que cuando parí. Entonces, y para mí tomarme un tiempo no es un año, olvídate, eso es una eternidad para mí. O sea, tal vez 6 meses. Y sí me gustaría hacer una, hacer una marca, no, pero ahí sí tengo que hablar bien con ellos porque si es un proyecto aparte con mi nombre, pues hay que, hay que ver qué va a pasar, no.
¿Hay alguna industria que te llame la atención, algún tipo de producto? Algo con lo que te sientas así. O sea, sí tengo sociedades en otras cosas, vamos a hablar de eso un poquito más adelante, pero así un producto con tu marca en la que, en una industria en la que a ti te gustaría participar.
Tengo un chorro de cosas que me encantan. Uno, me encantaría apoyar a mujeres que tengan, este, pues mano de obra, o este, una cosa textil, o este, un rollo de de upcycling, no, este, ropa, este, que podamos ir por pacas de ropa y hacer cosas creativas, e inclusive tener como una escuela de, para enseñarle a la gente. Yo amo poder darle herramienta a la gente para que puedan crear, o para darle, este, o sea, sus propios recursos, no, para que sea autosustentable. O sea, eso me encantaría, me encantaría poder, este, que esto tal vez no genera dinero, pero sí conciencia. Me encantaría poder tener la capacidad de crear algún centro de ayuda psiquiátrica y psicológica para niños y adolescentes con crisis de ansiedad o con problemas mentales. No, yo toda mi vida he sido ansiosa, mi hija también tiene ansiedad, no, y en esta época pospandémica he visto la ansiedad brutal, o sea, una cantidad de ansiedad más otras enfermedades mentales que antes eran un tabú y ahorita ya están más normalizadas. Pero sí, si no tienes recursos, no, no, no hay manera, no hay manera. Entonces sí me gustaría poder tener los recursos para tener ayuda a gente, no, como un Shriners que va la gente y que ya es un hospital increíble, maravilloso, pero pues llega el niño y no le cuesta nada. No, pues me encantaría tener un Shriners de la psicología. Y este, pues amo, amo el chupirín, amo el chupirín, me encanta el tequila, me encanta el mezcal, me fascina el vino blanco, me fascina el vino tinto. O sea, yo creo que es una industria que me gusta. Tengo sociedades con algunos productos ahí y este, y nos ha ido bien, nos ha ido mal, o sea, de todo, pero yo lo disfruto porque me llega a mi casa mi degustación.
Sí, siempre son buenos esos perks del socio.
Sí, sí, sí.
Oye, y dices que hoy no te da miedo invertir y arriesgarte, pero seguramente no le dices que sí a todo. O sea, ¿cómo defines qué sí y qué no?
La neta, por como por corazonada, es la neta. O sea, yo sí soy como mucho de corazonadas. Este, ¿sabes qué pasa? Que con Álex y con Octavio, o sea, nos ha revolcado la ola. Varias veces, pero nunca nos hemos soltado de verdad. O sea, es que la gente va a decir, ay, ya está cebollera, ¿qué onda? Yo creo que te puedo afirmar que es una de las relaciones artista-management más sólidas que hay en todo el país. O sea, si hay alguien que va a dar la cara y le pone las manos por sus managers, soy yo. O sea, es rarísimo que haya una relación así con managers artistas. Siempre el artista, discúlpenme compañeros, siempre le está echando la culpa al manager. Siempre, no, es que el manager no está haciendo esto, no, es que este quién sabe qué, es que háblalo. Siempre quieren que vaya el manager con ellos. ¿Para qué? ¿Para qué quieres que te acompañe? ¿A qué? No, no vas a venir a mi gira en Estados Unidos. ¿Para qué? O sea, ponte a trabajar, quédate en tu oficina, búscame patrocinios, haz esto y esto. No, yo no quiero un manager que me acompañe en mi para que vean que ahí está. No, no es así. O sea, de verdad sí ha cambiado mucho. Y hay artistas de la vieja escuela que les gusta que esté el manager ahí en todos, todos, todos, todos sus conciertos. No sirve de nada tener el manager en tu concierto a menos de que vaya una Coca-Cola o un, este, no sé, otra empresa, un Kimberly-Clark, no. O sea, oye, fíjate que te quieren para tal campaña. Claro, ven, hermosea, presume a tu artista, no. Pero también para eso tienen su área de ventas, ¿no? Y que también tienen una mujer muy chingona al frente. Entonces, este, creo que mi relación con ellos es sumamente transparente. Y sí nos hemos peleado, pero, o sea, peleado, o sea, hemos tenido contratiempos, pero los platicamos perfectamente y sabemos separar perfectamente nuestra amistad del negocio. O sea, yo me puedo ir a cenar con Octavio, que me voy a cenar bastante seguido, y no hablamos nada de trabajo y nos atacamos de risa y nos quedamos 4 horas platicando de la vida. Y este, y al día siguiente lo veo cruda en su oficina, estás cruda. Sí, bueno, que vamos a tratar esto, no. Igual que con Álex, o sea, con Álex cada vez que lo veo en su oficina hablamos de trabajo, pero o sea, si nos vamos a cenar y eso es platicar de la vida, nos atacamos de risa, y es una relación increíble la que tengo con los 3.
Oye, José, vamos a entrarle a esta parte de tus inversiones. Dices que hay que aprovechar las vacas gordas porque luego vienen las flacas, ¿no?
Eso lo aprendemos, que nunca vengan las flacas.
Bueno, pero ya vinieron para ti en algún momento.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí.
Cuéntame un poco, dices que tienes sociedades con, sé que eres socia de Xolo.
Soy socia.
Bueno, creo que medio México es socio de Xolo, varios amigos que son socios de la primera y de la segunda y de la séptima ronda. Pero está muy bonito el lugar que pusieron ahí en el valle. ¿En qué inviertes? A ver, es muy sabido que muchos artistas despilfarran su dinero, viven la vida, y después se voltean y ya no hay lana, ya no está entrando.
Cuéntame un poco, ¿cómo ha sido tu relación con la lana en ese sentido después de Cava? Mi relación con el dinero ha sido súper cuidadosa. ¿Por qué? Porque no estamos, no nos estamos haciendo chavitos, no. Yo no tengo seguro social, o sea, no es como que yo puedo tener este, ah bueno, pues mi pensión, no. Entonces lo que sí he estado haciendo desde hace muchos años es tener un seguro para el retiro, por así decirlo, no. O sea, sí tengo un seguro para el retiro. Tengo seguro médico, tengo seguro del seguro del seguro del seguro. O sea, mi hija tiene seguro médico, tiene seguro de estudios, tiene seguro de vida, tiene, o sea, así. O sea, muchas de las cosas que he invertido ha sido en seguros y en inversiones de terrenos, este, propiedades, este, arte. Así, sí.
A ver, cuéntame, ¿qué arte has invertido? Ese me interesa.
Apenas, no creas, porque como te estoy contando, estoy haciendo mi casa. No, después de muchos años por fin compramos un terreno, después compramos el de al lado, después este, bueno, vamos a hacer la casa, bueno, órale. Y estamos con Juan Cepeda, un amigo nuestro de hace muchos años, este, e ir a casa de Juan es ir a un museo.
Pero es que aparte, ¿a cuál de todas?
Porque se cambia cada 3 días, construye una nueva y la vende, y la nueva Sí, sí, sí, este, creo que llega un punto en la vida, bueno, a mí me pasa. Yo creo que hay personas que no les gustan los museos para nada y hay personas que sí. A mí me encanta ver arte, o sea, me encanta, desde lo más abstracto hasta lo más clásico, ya sabes, renacentista y así todo, me fascina. No me encanta lo renacentista para mi casa, no, no, no, no, soy más de Basquiat, no, este, me gusta Ah, bueno, vi que estuvo Friederberg aquí, ¿no?
Sí, claro.
Sí, sí, tengo, tengo cosas de él. Este, tengo desde las más originales hasta las más, este, las serigrafías y todo. Tenemos Toledos, tenemos este, sí, hay justo acabamos de tener uno, un papalote nuevo con un changuito divino.
Este, ¿y dónde compras?
Pues donde se dejen, donde se dejen, la verdad. O sea, Juan ha sido uno de los, de los que nos han conectado con ciertas personas. Este, también nos hemos ido más a museos y a galerías. O sea, por ejemplo, ahora que fuimos a Canadá, híjole, o sea, me quería traer la mitad de Canadá. Y lo bueno es que justo estas galerías ya te dan toda la opción de tú no te preocupes, me lo pagas y te llega a tu casa, ¿no? O sea, ya te pagan los impuestos, todos. Sí, ya, ¿no? O sea, para que no te agarre la aduana y dices, ¿qué pasó? Mi chava, ¿a dónde va con ese cuadrito? Y este, y ahorita es la primera vez que, bueno, tengo esculturas de Abel Ramírez, que es tío de Mauricio, este, unas cosas divinas. Y desde que tengo, tenemos las esculturas de él y hemos comprado algunas cositas, voy a hacer ahora una importante para mi casa nueva, este, con un cuate divino este súper locochón que se llama Eduardo Estrada, que le hizo una pieza justamente a Juan de un ángel que era más como que le recordaba a su papá, no, que acaba de fallecer. Entonces él va a hacer una escultura para el centro de mi casa.
Oye, ¿lo ves como inversión? Porque a ver, como que cada vez está tú a convencerme de que estoy invirtiendo cuando la realidad es que va a ser muy difícil vender una de estas piezas y materializar el retorno.
Pues la verdad es una inversión a tu ego.
Bueno, al menos lo saben, es una inversión a tu ego.
Pero o sea, creo que este, teniendo pies, hay de piezas a piezas, no. O sea, posiblemente haya cosas, por ejemplo, hay una de Friedeberg que nos pidieron ahorita para una exposición, no. Entonces este, ya se la llevaron. Y eso está padre, o sea, esas cosas están padres porque de repente puedes tener tu colección privada. ¿Tienes alguna favorita? No llego a tanto. Ahorita están haciendo una increíble, es que estoy en, te digo, estoy en the making, estoy in the making of. Entonces creo que esa va a ser una de mis favoritas. Este, pero para mí ir al, por ejemplo, al Museo del Prado, no, no tanto ir así a ver a la Mona Lisa y eso, no, o sea, no. Sí, así, pero o sea, acabo de ir, este, a la colección privada que estuvo ahorita en Reforma de Frida Kahlo, de Frida Kahlo y de unos Diego Rivera. Ay, ¿de quién era la colección? Ahorita te digo de quién. No, pero es que es increíble, o sea, ves unos cuadros de Frida que nunca ves normalmente, o sea, que no son los típicos de Frida Kahlo, y que ves fotografías impresionantes, ¿no? Y Este, y aparte, si vas con alguien que sabe de arte y que te platica de arte, y que, guau, o sea, increíble, increíble. Me encanta eso, me fascina.
¿Inviertes en los mercados? ¿Tienes, además de tus seguros, compras acciones?
No me gusta. No, yo no, yo no. Está, sí tengo mi financiero, sí de repente hacen esos movimientos, pero este, no, no con tanta O sea, no soy tan aventada como de activos reales. Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, no, no me gusta jugar a la ruleta.
Bueno, bien asesorada no necesariamente.
Ay, no sé, creo que soy más de así, de saber que esto es mío, no. O sea, tengo, creo que sí tengo mucha, o sea, mucho más tierra, no, este que propiedades físicas, no tengo más tierras, este, desde la Riviera Maya, este, Querétaro.
Y esas, ¿los rentas?
No, más bien los compré. Uno, por ejemplo, en la Riviera Maya lo compré en la pandemia y ahorita está creciendo mucho allá. Entonces posiblemente o lo hacemos, este, algún hotel o un desarrollo o algo así, porque que pues está grande el lugar, este, o ya que, o sea, ahorita se vendería muy bien, no, o sea, está creciendo mucho esa área. Entonces ahí está bien. Luego tengo otros en donde invertimos Misraji y Paty Cantú y todos nos fuimos de en bandada, y ahí le está yendo de la fregada, pero pues bueno, ahí hay dos y este, y no se venden, pero pues bueno, está en Guanajuato. Entonces sí, ahorita Guanajuato está este Tengo, te digo, en Querétaro tengo. Me encantaría empezar a comprar algo en Europa. Amo Madrid, pero acabo de ir a Portugal, a Cascais, y dije no, o sea, híjole, se me hace que aquí sí me ando viniendo a descansar.
Ahorita podrías comprar algo allá, casi casi que te regalan el dinero los bancos, no tendrías ni siquiera que.
Me fascinó. Cascáis. Me fascinó, o sea, yo dije, de aquí soy, o sea, fácil me puedo ir ahí así un mes así de, ah, qué rico, o mis 6 meses de, de a ver qué hacemos. Uy, divino.
Sí, oye, José, ¿y en empresas así como en Xolo?
Tengo, tenemos equipo, obviamente, o sea, en justo con varios de, con Jorge Juárez es mi socio también. También sabía, Jorge Juárez es mi socio, este David West. Tenemos equipo de iluminación, de audio, de pantallas, a todo está un poco pues a lo nuestro, ¿no? Y este, y yo en algún momento también invertí antes de Apolo, invertimos en este, en nuestro propio equipo también. También, no, en autorrentar nuestras, nuestro equipo, nuestro backline, nuestras luces, este, camionetas, este, renta de camionetas y así. Pues o sea, sí tiene mucho que ver con lo que seguimos haciendo y seguimos rentando camionetas y eso. Llévelo, llévela.
Hablas de cómo se debe trabajar con tu pareja y ya tantos años y en la misma industria que también es demandante. ¿Cómo se dividen los roles si tú estás fuera jueves a domingo? ¿Cómo manejan la casa?
Justo antes Mauricio viajaba mucho conmigo, ahora ya no, ya con una niña de 12 años, o sea, está cañón, ¿no? Y más porque pues nuestros papás ya, o sea, claro que nos pueden echar la mano y todo, pero o sea, ya están en otro rollo, ¿me entiendes? O sea, ya que ellos disfruten de sus pensiones, de su retiro, de sus cosas, de su espacio, ¿no? Sí nos echan la mano de vez en cuando, pero pero pues yo salgo todos los fines de semana. Entonces Mauricio está de papá luchón, no, los fines de semana. Y este, y ha creado pues un vínculo diferente obviamente con su hija que el que yo tengo, no. Mauricio es muy, muy estricto con Valeria, muy, muy estricto, pero porque le da pavor que se encuentre alguien como él en la vida. Este, y aparte hay un gap enorme de edad, o sea, Mauricio cumple 60 ahorita en diciembre y Valeria tiene O sea, imagínate las 3 generaciones que hay ahí. O sea, Mauricio podría ser su abuelito, ¿no? O sea, entonces le da pavor, le da, le da pavor la vida de su hija. Y le dije, pues es que tienes que aprender a soltar, ¿no? No voy a soltarla porque tiene 12. Bueno, está bien. Y este, pero tenemos, cuando mejor nos hemos llevado, o sea, cuando mejor, como mejor nos ha funcionado, es trabajamos juntos, no, o sea, él lleva toda la parte de producción. O sea, nosotros no solamente estamos en Osesa, sino tenemos nuestra productora aparte, y nosotros nos hacemos cargo de todo lo nuestro. O sea, no, mi gente no cobra en Osesa, o sea, cobra, o sea, nosotros tenemos una empresa aparte, y esa empresa aparte también hace otros eventos, inclusive con otros artistas o con otras empresas. Y así. Entonces Mauricio se lleva este Mexican Pop, Mexican Pop Machine es de Mauricio, y este, y Mexican tiene obviamente toda la producción y toda la parte administrativa de María José y así, ¿no? Y entonces pues prácticamente trabaja, antes tenía su oficina en La Condesa, desde el terremoto del 2017 este, se cambió muy cerca de la casa y este, y trabaja muy cerca de la casa, y entonces come todos los días en la casa. Este, se va en las mañanas a la oficina, regresa, se va otra vez a la oficina, luego vas a Osesa que queda súper cerquita. O sea, sí hay un triángulo muy cercano de este, en distancia sobre todo, de como las 3 áreas, ¿no? Osesa, la oficina de Mexican y casa. Y este, y es un papá muy presente, sí, muy estricto pero muy presente. Y cuando yo me voy, pues él está ahí de papá luchón, ¿no? Y cuando este yo estoy en México, este Mauricio ya dice ok, y lo hacemos muy bien.
Y dices que tú no te casaste para siempre.
Yo cuando conocí a Mauricio dije, yo no sé cuánto va a durar esto. No soy muy, te digo, de corazonadas. Cuando lo conocí, él estaba casado, yo estaba en una relación, cada quien estaba haciendo su vida, y como que de repente dijimos, hola, ¿cómo estás? ¿Cómo te llamas? ¿Quién sé qué? ¿Estás casado? Así, yo también. Bueno, ok, sí. Y después como que, bueno, y vamos a platicar, y empezamos a platicar, y de repente dijimos algo estamos sintiendo, sabes qué, arregla tu rollo, yo arreglaré el mío, porque evidentemente hay algo que no está bien en mi relación porque estoy sintiendo algo por ti, ¿no? Y así fue, o sea, él se separó, yo este corté y nos fuimos a vivir juntos, así, 1, 2, 3, nos fuimos a vivir juntos. Y en cuanto nos fuimos a vivir juntos, este, dije yo, me voy a casar, o sea, me voy a casar con él, o sea, y si es para siempre bien. Si no es para siempre, me vale, o sea, lo que dure, pero bonito, o sea, chingón. Y pues ya me volví a casar otra vez con él, o sea, ya renové mis votos a los 20 años. Me llevo muy bien con él, me volvería a casar con él una y otra vez. Este, si en algún momento, que ahorita ya a estas alturas del partido, este, hubiera algo que desequilibrara la paz de mi familia, mi mente, este, por supuesto que me divorciaría. O sea, soy una persona que que no le gusta estar en un lugar en donde no haya estabilidad, ¿no? O sea, yo sé que no todas las casas son estables, ¿no? Pero este, por lo menos estabilidad emocional, este, y seguridad para mí, para mi hija, para el entorno, por supuesto. Pero no creo que pase eso jamás. O sea, Mauricio es muy chistoso.
¿Y qué hacen para él? O sea, acabas de renovar votos, tienes veintitantos años de casada. ¿Qué prácticas tienen como para mantenerse cerca? No sé si no es necesariamente la llama viva, o sea, sino esta relación donde los dos cambian todos los días.
Sí, claro. O sea, yo ahorita, el pobre, imagínate, está con una puberta y una, este, menopáusica, o sea, la pubertad del adulto, ¿no? Y en una casa donde hay puras mujeres. Puras mujeres. Él es el único. Tenemos 3 perras, tenemos 2 gatas, tenemos a las señoras que nos ayudan en casa, ¿no? O sea, entonces pobre, o sea, él sí está invadido de hormona femenina, ¿no? Y de repente creo que sí se ha de sentir incomprendido, pero es que es muy, muy chistoso él. O sea, puede ser muy serio, pero ama profundamente estar con todas, con todas.
Y tienen algo que hagan recurrentemente, no sé, un viaje que hacen al año solos.
Sí, sí, sí. O sea, nos hemos dado a la tarea ahorita que Valeria está más, más grande y eso. Este, desde que éramos nada más él y yo, nos fascina viajar. O sea, nos fascina viajar a los dos solos o con familia o con amigos. O sea, nos encanta. Y desde que Valeria era bebé lo hicimos. Cuando empezó a darse cuenta ya no lo hicimos tanto porque aparte yo viajaba, ¿no? Y ahora, este, sí nos damos nuestros, nuestros viajes. Justamente ahorita en enero nos vamos a ir a Egipto. Solamente él y yo, porque él cumple 60 y no quería fiesta, quiere viaje. O sea, ahora sí de como quinceañera, ¿quieres fiesta o viaje? Entonces quiere viaje y ya se dio cuenta que su hija no le gustan los museos ahorita, no le gusta ir al Vaticano, no le gusta ir al Coliseo Romano, le choca el calor, le choca la gente. O sea, no. Entonces le dije, ¿qué quieres hacer? O sea, yo sé que quieres estar con tu hija, pues quiere estar con tu hija, vamos a Ixtapa, tenemos un departamento ahí. Cuando quieras, que tenemos una casa en Ixtapa, y entonces ahí estamos en familia y la disfrutamos mucho. ¿Quieres disfrutar a tu hija? Vamos a ir. ¿Quieres ir a un viaje para ti de museos, de levantarte a las 4 de la mañana, de qué sé qué? Vámonos tú y yo. ¿A dónde quieres ir? A donde yo quiera, a donde tú quieras. Ok, vamos a Egipto. Pues vamos a Egipto, entonces nos vamos a ir a Egipto. Y sí, sí nos damos nuestros viajes. Es más, nos damos nuestras comidas, nos damos nuestras, este, escapaditas en la noche de repente, y para nosotros son un antes, no, o un miércoles así de que ahorita justo me voy a comer con él, ahorita justo me voy a ir a comer con él. Y somos súper foodies, entonces yo creo que una de las cosas que más nos, este, disfrutamos juntos, aparte de viajar, él ama viajar, es comer.
¿Dónde comes hoy?
En El Rosetta, en El Rosetta. Pero sí es de mi compa Chava, de quién sabe qué, de quién sabe qué, del Ostión, de, o sea, desde food truck hasta Así de que no, ya fui a la guía Michelin y vamos a ir a ver, no, nos encanta.
Oye, Rosa, tú, tu tía vivió, ¿qué? ¿105 años?
106 años mi tía Evita, sí, por parte de mi papá.
¿Y cuáles son tus no negociables para cuidar tu salud cuando estás del tingo al tango para todos lados?
Ahorita nos hemos cuidado más, por ejemplo, este, cuando hay, bueno, ahorita justamente vamos de gira a Estados Unidos Y despuesito de un show, por ejemplo, de Las Vegas, que es el último show, que es justamente el día de mi aniversario, este, ese día de Las Vegas acabo el show y me trepo al avión a las 11 de la noche para llegar a Miami a un evento el lunes. Y de ahí quieren hacer otra, o sea, hay como varias cosas que muchas veces las fechas son inamovibles porque hay cosas importantes que se tienen que hacer. Pero entonces, después de eso sí me tienen que dar paz. O sea, sí es de, o sea, no me estoy haciendo más chavita, este, ya no aguanto como antes. O sea, soy muy sana, hago ejercicio, este, como bien, sí duermo bien, sí, pero pues o sea, no es lo mismo Los Tres Mosqueteros, no, que 100 años después. Digo, no tengo 100 años después, me considero una mujer muy, muy joven a pesar de mis 50, una mujer joven, muy sana. No, a pesar de que me gusta el chupirul, muy sana, este, pero con mucha energía. O sea, la verdad es que creo, creo que también, y eso es lo que tenía mi tía abuela, que este, la actitud tiene mucho que ver, muchísimo que ver. O sea, mi tía abuela a los 106, o sea, su cumpleaños, su fiesta, su quién sabe qué, todo, y 2 meses después se le fueron apagando los foquitos, se murió. Pero su actitud fue, y yo le decía que, o sea, cuando cumplió 100 años, bueno, todos en Ixtapa, Pepe, Pepe, Pepe, ya sabes. Cuando cumplió 90 años estuve en Ixtapa con ella y nos puso un cohete a Mauricio, a mí y a mi otra tía, o sea, y nos tumbó a todos. Y la otra, que estamos pedo bien contentos, decía, pedo bien contentos estamos. O sea, y le encantaba sus chistoretes mensos, ya sabes, y era feliz, cantaba también. Este, ella era una de las que Ay, no sé, chiquitinas cancioneras de la XEW, una cosa así muy extraña, ¿no? Y este, y entonces si había guitarra en la playa, guitarra en la playa y tracatrá. Y entonces pues imagínate. Y la actitud yo creo que sí tiene mucho que ver, mucho. O sea, en sus 100 años, no, en los 90 años que estábamos en Ixtapa, que te digo, nos fuimos a comer y de ahí dijo, ¿de aquí a dónde? Ah, bueno, pues vámonos a otro lado. Nos fuimos a un bar, estaba ahí, le bailé con un gringo feliz y cha cha cha, y le hacía de pasito así. Entonces pues de algún lado tengo toda esa inspiración ante la vida. Y qué maravilla, mi mamá también es así. Mi mamá es así, mi mamá es, es maravillosamente loca, igual que toda su familia, maravillosamente loca. Ahorita le doy cringe a mi hija, pero qué bendición ser así de auténtico, únicos. Gaby, mi hermana, es otra, o sea, la más loca de todas, este pero maravillosas, no, o sea, únicas flores exóticas.
Quiero hablar un poquito de tu hija. A ver, tú has dicho como en los noventas estaba muy normalizado el tema de las expectativas corporales en el medio artístico y fuera del medio artístico.
Sí, sí, sí, sí, sí.
Cómo el mundo ha cambiado, cómo lo vives hoy, o cómo proteges a tu hija, cómo la educas, sobre todo en un mundo de redes sociales donde las expectativas difíciles Ya tiene redes sociales, tu hija tiene, o sea, tiene su TikTok, ya sabes, pero pues privado, no, o sea, hace sus cosas para sus 3, 4 amigos, no.
Y este, todo el tiempo estoy tratando, es muy difícil. Justamente el año pasado se fue a Canadá a un campamento y todos se llevaron su celular, no, porque pues para tener contacto con los papás, quién sé qué. Y ahora, ¿cómo se los quitas? Después de que estuvo 15 días, y es más, todos los papás dijimos lo mismo, ¿qué hacemos ahora? Sí, de repente se los quitamos entre semana, pero ahora ya empieza a salir, ya empieza que la clase, oye, ven por mí, o no, es que ya me voy a ir a Six Flags, no, que ya me voy a ir a este Hasbro City, mamá, este, se me acabó el dinero, no aceptan efectivo, ahora todo es tarjeta. Yo, ¿cómo? O sea, yo, ¿cómo le voy a sacar una tarjeta a un niño de 12 años? Pues sí, ahora ya se la tengo que sacar. Justo hoy le decía a Mauricio, fue a Six Flags, se llevó este mil pesos y no pudo comprar nada porque no aceptan efectivo, no. Entonces este es muy difícil y sigue siendo muy difícil el tema de la imagen, o sea, del rollo corporal, de ahora con el skincare que está tan de moda, y no todo, o sea, todo.
¿Cómo la proteges? ¿Cómo creas en ella?
Si no es protección, ¿cómo creas autoestima, tratando de hablar que cada quien tiene un envase diferente, no, todos venimos en envases diferentes, y que lo más importante es su salud, obviamente, no, que el envase tiene que estar bien, pero también adentro, no. Entonces, este, pero por mucho ahorita que yo le diga a mi hija, hay una edad en la que no le entra nada, o sea, todo lo que le diga No, no hay más. Pero mi hija sí va a terapia, o sea, desde, desde que tiene 6 años más o menos va a terapia. Creo por eso fielmente, desde, desde que yo me volví loca a los 30, bueno, ya estaba loca, pero cuando viene unos ataques de ansiedad y que yo no sabía qué pasaba, este, a nosotros, a mi generación, nadie nos diagnosticó con nada, o sea, porque era ¿Cómo? O sea, ¿te dan pastillas? ¿Estás loca? No, este, seguramente Mauricio tiene TDAH. No, Valeria tiene TDAH, pero ya ella ya está diagnosticada, no. Y este, y muchos de los adultos con los que convivimos seguramente tienen varios temas que nunca trataron, o hasta que les explotó la palomita encima, no. Entonces a Valeria sí la tengo en terapia desde los 6 años porque creo en la salud mental. Y porque creo que aparte ahorita está atravesando ya justo un momento en su adolescencia en donde unos se desarrollan antes que otros, en donde este el qué dirán es muy importante para ella, no, o para los chavos ahorita, en donde este empiezan a hablarse más de güey y de cabrona y de quién sabe qué. Y pero si me lo permiten, pero no me lo permiten, pero tú no me dices esto, pero o sea, ya sabes, ahorita están en el, en este ruido mental cañoncísimo. Y pues la neta es que lo único que yo y Mauricio pensamos es que en el ejemplo hay una gran educación, no, en lo que son sus papás, en la disciplina que tenemos, en los límites que le ponemos aunque le choquen, no. Justamente ayer le pusieron un hasta aquí, mijita, no, ya sabes. Y ay, papá, no. Y de repente después cómo se edita. Es que los límites, y eso ahorita le está costando trabajo, límites con sus amigos, límites con quién sabe, o sea, ¿cómo? Porque me van a dejar de hablar. Pues que te dejen de hablar, no, o sea, cuando ahorita si alguien me deja hablar, sabe la chingada, me vale madres. Pero a ella no, está en el proceso. Pero pues mira, confío en que luego le habla, por ejemplo, a mi hermana o le habla a mi sobrina, y entonces este sabe que ahí hay un safe zone, que si tal vez hay algo que no me quiere contar a mí, no, que se lo puede contar a ellas y que ellas no van a llegar a decirme, güey, me dijo esto. Confío ciegamente en que ellas les van a dar un buen consejo. Y este, y así, así como nosotros tenemos amigos que les decimos, ay no, este no le voy a decir lo de fulanito, no, pero a este sí le voy a decir lo de lo que pasó con mi mamá, no. Porque estamos como con este rollo. Entonces pues en el ejemplo, en platicar con ella, en estar— por eso Mauricio también se queda, porque luego el celular, si no es el celular es el iPad, si no es el iPad es la computadora, si no la computadora, en la tele están las redes sociales. O sea, ya no hay escapatoria. Olvídate del celular, ya no hay escapatoria. Entonces, ¿qué estás viendo, Valeria? No, nada. No, claro. No, no, nada. Y en la escuela ya tienen el iPad, en la escuela ya tienen laptop. O sea, está, está difícil, pero sí creo que en el ejemplo está todo. Y la otra vez le escuché hablar por teléfono mientras jugaba, y con quién hablas, no, con Vic, ah, no, con Dani, ah, no, ok, ok, no, no. O sea, a mi mamá le cuento todo, o sea, hasta lo más íntimo, te lo juro.
Y yo así de Yo tengo, yo tengo niños de la misma edad que tu hija, son niños, y entonces van un poquito más atrás, pero sí se está poniendo duro.
Si no, no, ya te hacen ojo de huevo.
Y a su mamá, si es que las mamás de repente nos volvemos las peores enemigas, pero su mamá es más cercana a ellos. Y sí, sí me hacen ojo de huevo, y sí me arremedan, y sí.
Sí, Valeria y Mauricio chocan mucho, son muy parecidos, son idénticos, o sea, idénticos, idénticos. Y tiene mamitis, o sea, yo soy, o sea, su, así le digo, mi amor, no soy tu best friend, soy tu mamá, soy tu mamá, acuérdate. Y va a haber cosas que no te van a gustar que te diga.
¿Y qué te gustaría que entendieran de ti? A ver, es que de ti, yo llevo 8 años haciendo el podcast y mucho de lo que he hablado es de mi historia, de quién soy. Hablo poco en las entrevistas, pero de repente pues comparto cosas. Y hubo un momento en el que sí empecé a decir, tengo que considerar que esto lo van a escuchar mis hijos eventualmente. Sí, ¿qué quieres que entiendan de ti? O hoy que ya Valeria es una personita un poquito más madura, más consciente, no sé si madura, pero más consciente, ¿qué quisieras que entendiera de ti?
Pues que siempre fui transparente que siempre fui esta persona que, que este, que le vale gorro lo que digan, no, manera, o sea, sobre todo de manera negativa, pero que siempre quiso hacer algo por su entorno. O sea, para mí mi entorno, mi comunidad, mi, mi, todo lo de alrededor es muy importante para mí. O sea, desde que estaba yo embarazada Yo pedía que mi hija fuera una persona que se diera cuenta de su entorno, de lo que estaba viviendo, y de lo que hay otros que no viven igual que ella, y de que venimos a este mundo a cambiar algo. No sé qué, pero venimos a cambiar algo todos, todos, todos, todos, todos. Y yo tal vez cantando, y ella tal vez, este, si quiere ser, este, neurocirujana o lo que sea, pero todos venimos a este mundo a todos se nos está dando la misma oportunidad. Y si no lo haces es porque eres muy pendejo. Perdóname, pero si no haces algo por tu comunidad, por tu sociedad, por por lo menos por tu por tu colonia, por tu calle, por tu banqueta, no sé qué haces en este mundo. ¿A qué viniste? Qué hueva, qué hueva tu vida. O sea, neta, necesitamos dar lo a lo que vinimos. O sea, si tú tú tienes un micrófono enfrente, ¿me entiendes? Y ya viniste a cambiar algo, definitivamente. O sea, cada vez que alguien le pone play a un podcast tuyo, ya cambiaste algo. Si tú vienes a hacer una escultura, ya cambiaste algo. O sea, le estás dando algo al entorno. Pero punto y aparte de la cantada y eso, creo que necesitamos sembrar, no, sembrar lo que, lo que traemos aquí. O sea, que es amor, o sea, amor, amor. A este mundo le hace falta mucho amor. Y entonces, ¿qué me gustaría que dijeran de mí? O ¿qué me gustaría dejar? Yo creo, no sé, habrá que preguntarle. Yo creo que soy una mujer que da mucho amor, soy una mujer súper empática, soy alguien que ve por los suyos 100%. Si necesita alguien ayuda, primero tengo que ver qué tipo de ayuda están necesitando, porque hay veces que sí ayudo de cierta forma y hay veces que doy herramientas, no, porque no necesariamente estás ayudando a alguien cuando te pide dinero o cuando te pide que no, o sea, no necesitas saber bien qué está pasando porque los puedes joder, o sea. Y este, y yo espero que Valeria, después de que se le pase la edad del cringe, no, como a los 40, como los 40, digan, no, hombre, mi mamá, o sea, hizo esto, esto, esto ayudó siempre. O sea, amo ir a hacer voluntariados, amo, este, desde muy chavita, desde que, es más, desde que no tenía dinero, desde que estaba yo en números rojos en ese entonces, así de que me daban un sueldito así, ese sueldito hice cosas con, no sé, esa, este, con la fundación, sí, Y hice ludotecas, hice viajes a diferentes comunidades. O sea, eso a mí me da muchísimo más que este, que subirme a un escenario nada más porque haya que me paguen. No, no, no, no. O sea, yo por eso cada vez que me subo al escenario les digo, vienen a terapia, maestros. O sea, hoy no es nada más un concierto de María José. Si a ti te trajeron hoy a fuerza porque no tenías esta escapatoria y así, abre tu mente. Te apuesto que hay una canción que te va a mover y ya con eso ya tú Hay que dar, es que tenemos que dar, tenemos que ofrecer, tenemos que, tenemos que vivir. O sea, que si nos rompen la madre, que nos rompan la madre, pero nos levantamos, vale madres, vámonos. Y quien te joda todo el tiempo, güey, quítate. O sea, buena onda.
¿Cómo defines el éxito hoy en esta etapa de tu vida?
Para mí el éxito es, este, tener una casa con salud, una familia completa, a tener a mis papás, este, vivos, con salud. Eso para mí es el éxito. Para mí el éxito es tener un techo sobre mi casa y comer, este, tener alrededor de mí gente que me ama. Porque subirme a un escenario y que esté lleno o que esté vacío, eso para mí no es el éxito. Es súper efímero, porque un día puedes, puede estar el país, este, atravesando por algo y no se vendieron tantos boletos, y entonces eso no te define. No te define la situación económica del país, no te define la situación económica de tus fans tampoco. Cero te define. Te define lo que eres, lo que haces, este, las ganas que le echas. Para mí eso es el éxito. El éxito para mí es poder seguir trabajando, poder tener la oportunidad de seguir trabajando, tener la oportunidad de que la gente quiera seguir consumiendo este producto. Sí, pero este, no necesariamente llenar los los lugares. O sea, claro que me gusta que los llenen, obvio, obvio, que es increíble, pero, pero eso no me define para nada. Me define lo que soy, lo que soy yo, o sea, punto.
Pues hablando de llenar escenarios, viene un cierre de año fuerte para ti. Cuéntame, ¿tienes nuevo disco? ¿Qué es lo que más te emociona estos próximos 12 meses?
Justamente este nuevo disco es un disco inédito que hoy por hoy cuesta mucho trabajo es posicionar. Porque antes pues tú sabías que prendíamos la tele y estaba el Canal 5, el Canal 13, el Canal 7 y el Canal 2, ¿no? Y tac tac tac, era así el UHF, ¿y recuerdas las antenitas de conejo? Y el radio. Entonces quien salían siempre en domingo y quien sonaba en el radio era quien triunfaba, quien salía en la portada del Excélsior, quien salía en El Heraldo, ¿no? Y este, El Sol de México en ese entonces, o whatever, era muy pocos medios de comunicación. Y entonces pues ahí estaba todo, todo el reach, no, o sea, ahí estaba todo tu público. Aquí ahorita, o sea, la televisión ya no lo es todo, la radio ya no la escuchas, ya la ves, o sea, ya es radio televisión, no, ya este, los podcast, las plataformas, o sea, ahora es un abanico gigantesco para que puedan escuchar tu música. No, este, entonces sí, son, son retos más complejos definitivamente, pero por eso los hacen más jugosos para mí. Tienes que trabajar más fuerte, tienes que promocionar. No hay forma, por ejemplo, para mí de, ay, saco un disco y no lo promociono porque yo ya lo tengo hecho. No, no hay manera, no hay manera. O sea, tienes que promocionarte y este Y viene este disco que se llama Alma de Mujer y es un disco inédito en donde sí refleja mucho la edad que tengo el día de hoy, el, el que escojo mis batallas, el que ya no estoy cumpliendo expectativas ajenas, estoy cumpliendo mis propias expectativas. Si les gusta, bien, si no, también. Este, me encanta este disco, habla de la mujer latinoamericana mexicana, la mujer en general, pero la mujer, pero siento que la mujer latinoamericana y mexicana tiene una chispa distinta, este, pues sí, a la europea, la holandesa, no. Este, somos muy aguerridas, somos muy entronas, somos resilientes absolutamente, este, somos multitaskers. Y habla tal vez de una mujer un poco más madura, no. O sea, ya no hablo del amor de que, ay, me volteaste a ver y me emocioné, no. Ya habla de pues como de otro punto de vista del ser humano, no, tal vez más adulto, este, pero de ser, no, de ser, de esta seguridad de estar, de si quieres estar conmigo, está conmigo, si no quieres estar conmigo, llégale. O sea, así a mí no me vas a tumbar con 3 comentarios, menciones, pinches en TikTok o lo que sea, no. O sea, tú no me haces, yo me hago, no. Y de eso se trata el disco, de que, de que tú creas tu propia historia. No te la crea la demás gente. Tú eres tú, tú, tú escribes tu libro. Cuando, o sea, cuando tú te mueras, este, los que estaban hablando de ti, pues ya, o sea, que ya te moriste, nada. ¿Qué tuviste tú para ti? No. Y este disco habla de eso.
Y auditorios, el número 30, el número 30, auditorio número 30.
Este, sí, ya está increíble. La verdad es que te digo, hubo un antes y un después de ese disco en vivo, ¿no? Y curiosamente, fíjate cómo es la vida, hicimos el disco en vivo y cae la pandemia. Y entonces lo único que podía hacer la gente era tener, este, pues música en su casa y eso. Y tenían un concierto de María José en su casa, y entonces lo ponían y lo ponían y lo ponían. Y en cuanto se abren las, este, pues los eventos y todo, ese, o sea, fue un boom tremendo. Y a partir de ahí no he dejado de trabajar. O sea, siempre trabajé muchísimo, Siempre, siempre, siempre tuve a Valeria. Dejé un ratito, este, regresé con Caballo V7 y luego retomé mi carrera. Pero después de Reconexión o de Conexión fue importante el cambio, por ejemplo, que hubo en cuanto a tal vez el rollo interpretativo del producto, ¿no? Dejó de ser nada más un producto bonito y que cantaba cosas lindas a un producto más serio y más no adulto, pero más artista, no, por así decirlo. Entonces, este, y hoy es muy curioso que la gente sigue descubriendo el artista que soy a partir de los conciertos que estoy dando, no. O sea, este, ah, no manches, María José sí canta, no, no. Sí, siempre he cantado, pero este, no, es que sí cantas. Y entonces está increíble, me encanta que que me estén conociendo más personas a través de lo que soy. Entonces, este, pues estoy, estoy muy contenta, te digo, o sea, de verdad estoy sumamente bendecida por todos lados. Tengo, tengo gente que me quiere mucho, tengo managers que, que me adoran de verdad, yo los adoro a ellos, y que pelearían por mí, este, en la guerra, no, y yo por ellos. Tengo un marido que lo dio absolutamente todo y lo sigue dando todo por mí, por mi proyecto, por la carrera, por mi hija, pero por mi papá, pero por mi mamá, pero o sea, así tengo una familia. Vengo de una familia de papás divorciados, pero que somos muéganos, o sea, inclusive ellos dos, no. Entonces, ¿qué más puedo pedir? La verdad, o sea, y cumplir 30 auditorios nacionales después de todo lo que ya viví, no, este, pues para mí es una fiesta.
10 y 11 de diciembre.
10 y 11 de diciembre. Ya se están vendiendo los boletos, ya se acabaron, faltan poquitos, todavía hay, todavía hay. ¿Vas a ir?
No voy a estar en México.
¿Sabes qué? No fuiste a mi fiesta de cumpleaños.
A ver, espérate, tu fiesta de cumpleaños a mí me dijeron que no estaba invitado.
Bueno, está invitada tu mujer.
Ella sí fue. Josa, para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿qué diría?
Amor infinito. Ámate y ama. Ya, o sea, necesitamos amor, amor, amor, empatía. Pondría miles de frases así como en un refrigerador. Volteas a una nube, dice empatía. Volteas a otra que diga amor infinito. Volteas a otra que diga, este, todo. O sea, todo. Es más, justamente, ya sé, es que hablo mucho, perdóname. En mi casa, en la casa, en tu casa, en la que estoy construyendo, Este está ahorita que está en obra gris, antes de que pongan el suelo, el piso. Estoy escribiendo en todo el piso puras cosas positivas. Todo el piso está escrito con uno de estos así, Estherbrook, ya sabes. Este, hay desde afirmaciones, este amor, este, familia. O sea, por ejemplo, en el comedor hay puras cosas, hay puras afirmaciones, no hay nada que diga que no haya, no. O sea, pues afirmaciones y agradecimientos. Gracias por los alimentos que están guardados atrás de este refrigerador, que quién sé qué. En la entrada hay toda una oración así increíble que dice: en esta casa solamente hay amor, el amor infinito que desde aquí se radia para todos los seres que entran en esta casa. O sea, todos lados, en el va a, porque construye un área para como cuarto de juegos, porque no quiero que, quiero que las fiestas de Valeria sean ahí, ahí van a ser. Y hay este, este hasta cuarto para los peditos, no, para los niños peditos que se vayan a quedar ahí, y cuarto de las niñas arriba.
Bien pensado.
Entonces, y ahí también, o sea, en este lugar hay consenso, hay respeto, hay límites, hay ta ta ta ta. Sí, y entonces ya van a poner el piso sobre toda esa. Yo sí creo siempre en la, este, vengo de un colegio de monjas, pero nada que ver, o sea, a mí me ponían en la cruz, pero sí creo en la buena vibra, sí creo definitivamente en Dios, creo en los ángeles, creo en el universo y sobre todo en la buena energía, y sí creo que eso, este, algo debe ayudar. Y eso es lo que quiero hacer. O sea, si yo pudiera escribir en el cielo, no escribiría una frase, escribiría todo el cielo lleno de frases.
Pues, Josa, tu buena vibra se siente, y la verdad es que es mucho más de lo que ya sabía que ibas a traer. Eres una crack. Gracias por estar aquí, gracias por tus conciertos, son espectaculares, no se los pierdan. Y bueno, ahora sí no me voy a perder tu, aunque sea el 51.
Bueno, está bien, el 51, el 51 voy a estar en Egipto.
Pues ya tendremos que armarlo, aunque sea petit, si no yo te invito a mi casa.
Exacto. Exacto.
¿Dónde puede la gente seguirte, saber más de lo que estás haciendo, tus nuevos proyectos?
Todas las redes sociales, ya saben, Instagram, la equis, este, ay, la equis, ya a mí todavía no me gusta decirle la equis. Twitter, punto. O sea, ¿qué le pasa? La equis, este, ay, en Threads casi no escribo. ¿Estás de acuerdo? No, en Threads casi no, no me gusta más Instagram, Facebook para los de mi generación, y este Y TikTok, sí, o sea, hago más Instagram, la verdad.
Lo que quieras agregar.
Los quiero. Salúdame a Lu, a tus hijos, y este, y luego nos vemos fuera de micrófonos para probar unos vinitos.
Muchas gracias, Rosa.
Gracias a ustedes. Gracias, gracias, Oso. Gracias.
Muchas gracias por escuchar este episodio. Y antes de irme, no olvides que si quieres recibir un correo muy corto pero cargado de valor de mi parte todos los días, de lunes a viernes puedes registrarte para recibir Oso Trava Daily. Todos los días estaré compartiendo alguna noticia, alguna lección, alguna herramienta que pueden ayudarte a ti a mejorar tu negocio, a crecer tu empresa, a ser más productivo y a tener una vida más plena en general. Así que si no te quieres perder de esta información cargada de valor para ti, simplemente ve a cracks.la/correo, déjame tu mail y muy pronto voy a estar en tu inbox. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Trava y espero que tengas una semana de cracks.










