#098. Evaristo Babé - Convierte tus Debilidades en Ventajas

Evaristo Babé talks with Oso Trava about turning his childhood stutter into an entrepreneurial edge. He built and exited Sin Delantal, then founded Pulpomatic, a fleet-management SaaS. The conversation covers fundraising during crisis, choosing investors, and why he reads three books at once.
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No sé si justo el ser tartamudo y el tener miedo a que oye, cuando sea mayor mis trabajos van a tener que ser llamar por teléfono y estar en un cubículo, lo que sea y tal fue un poco lo que me llevó a crearme o a crearme mi propio futuro siendo emprendedor, que creo que gran parte de que yo emprendiese tan joven fue el de alguna manera, para evitar esto, tengo que ser dueño de mi propio futuro.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas.
Usar en tu vida diaria.
Hoy mi invitado es Evaristo Babé, Puedes encontrarlo en Instagram como Aris Baris es un emprendedor serial y CEO de la empresa de tecnología de manejo de flotillas Pulpomatic. Él creó su primera empresa de Internet a los 18 años y en 2010 fundó con un amigo Sin Delantal en España y Sin delantal México en 2011, siendo las dos las primeras plataformas online de food delivery en cada uno de estos países. Hoy, Barys y yo hablamos de cómo ser tartamudo, lejos de perjudicarlo, ha sido una gran ventaja en su vida como emprendedor, de cómo evaluar a un potencial inversionista y de cómo liberarte del miedo a tomar acción. Pero antes de empezar, este episodio es presentado por mi nuevo programa Crack del Tiempo. Crack del Tiempo es un proceso en línea con el que aprenderás cómo lograr tus metas profesionales más grandes mientras liberas tiempo para tu vida personal. En más de 40 lecciones en audio y un manual con ejercicios paso a paso, te enseñaré a definir tus objetivos y establecer una estrategia para lograrlos. Aprenderás el sistema para eliminar tareas inefectivas de tu vida y crear más tiempo libre. Te voy a decir cómo usar ese tiempo libre para generar los resultados que estás buscando en tu vida profesional y en las áreas que más te importan en tu vida. Y además te voy a ayudar a conectar con tu verdadera razón de ser para utilizarla como una fuente inagotable de energía que te hará sentir imparable. Puedes conocer más de este programa y registrarte en.
Programa.
Y este episodio es también presentado por Doc. Comenzó hace unas semanas. ¿Les conté cómo usé el app Doc? Com para consultar a un doctor vía teleconferencia usando mi teléfono y totalmente gratis para quitarme las dudas sobre si tenía coronavirus o no. Hablando con Charles Nader, que ya estuvo en el podcast y que es el fundador de la empresa, me contó que además de doctores, la aplicación de Doc. Com también te da acceso instantáneo y gratuito a consultas con psicólogos profesionales. Si hay algo que he visto explotar en estos tiempos de Covid es el nivel de ansiedad entre familiares, amigos y empleados. Y algo que yo personalmente he visto es que la salud mental, que es algo de lo que se habla muy poco, tiene un gran impacto en la productividad de equipos de trabajo. Así que si tú o alguien que conoces necesita con quien hablar, no dejes de probar el app de Doc. Com y consigue ayuda. Como yo digo mucho, en términos de salud mental está bien no estar bien, y cuando lo aceptamos es que podemos empezar a sanar. Y ahora sí, vamos a mi entrevista con el emprendedor serial Evaristo Bab.
Mi querido Baris, qué bueno tenerte al fin aquí en México, de regreso en Cracks Podcast. Muy contento por fin de que se haga esta entrevista porque hemos sido amigos muchos años, te he admirado muchos más y hoy vamos a platicar de cosas muy interesantes.
Seguro que sí.
Quiero empezar por algo que me intrigó muchísimo, porque estudiando un poco de ti me topé con algo verdaderamente intrigante qué es Helter Skelter.
Una cosa. ¿Cómo has llegado a eso?
Al final hacemos nuestra tarea.
Ya veo, ya veo, ya veo. Ese fue un grupo de música que tuve, no lo sé, hace a lo mejor 20 años, 22 años. Imagínate cuando te tenía yo entre los 16 y los 20 por ahí. Y yo tocaba muchísimo además, o sea, es que era como mi amor, mi día a día, pasión, todo era tocar nada más y estaba todo el día con la guitarra. Por la mañana me despertaba guitarra, por la noche a la cama guitarra. Llegaba del colegio, de la universidad, lo que fue tal guitarra. Y claro, tenía grupos y uno de ellos era Gehelter Skelter. Qué años.
La mejor banda de rock que haya pisado Cádiz, eso seguro.
Y España seguramente.
Oye, ¿A qué edad empezaste a tocar guitarra?
Pues mira, yo empecé como a los 14 años porque había una en mi casa, es decir, mis padres tocaban siempre poco, pero bueno, ahí estaba. Y un día, pues eso, dije, voy a arrancar, a ver ¿Esto que es? Mis papás fueron y señaron ahí cuatro acordes sin más para arrancar y tocar. Me compré algún librito, empecé a tocar, aprender, me encantó, seguí y estuve tocando, pero mucho además, de verdad, o sea que sí lo quería. Es tu diario. Hasta que luego ya el día a día real de emprender ya eso lo mató y me da muchísima pena.
¿Y no tocas ahora?
Toco, pero muy poco. Tal vez un día al mes saco alguna de mis guitarras y me pongo a tocar un poco y tal. Muy poco. Pero vamos, o sea, si es algo que ahora sacas y todavía estás sintiendo mal.
Yo nunca he sido musical y hoy tengo a un músico de hueso colorado en mi casa. Tengo un hijo de seis años que desde que nació la música la lleva por dentro. Y ahora se despierta, le compramos unas t shirts de metálica la semana pasada porque está vuelto loco con metálica. Y se despierta y bueno, lleva una semana, no deja que la laven porque a las 6 de la mañana se pone su t shirt de metálica y no hay manera de quitársela.
Qué fenómeno.
Y toca la batería. Entonces, bueno, ya le compramos una batería eléctrica, ya nos multaron en el edificio, ahora tiene una guitarra que obviamente está muy chiquito para tocar guitarra. Y el día que le regalamos su guitarra eléctrica me dice, estaba feliz, ¿No? La conectamos a su amplificador y le da. Y me dice ¿Qué es esto, papá? ¿Cómo que es esto? No, ¿Cómo le hago para que suene en serio? Es que para eso necesitas un pedal distorsionador, Emilio. ¿Y luego dónde está el en serio?
Es rockero, rockero de verdad, o sea, te ha salido.
Pero así como toca batería, toca de heavy metal, toca Luis Miguel, toca Rake. El otro día me lo topo cantando Chayanne.
No me lo puedo creer. Con seis años. No, no, te tiene. Te tiene ritmo, veo. Sí.
Entonces es algo que le queremos desarrollar mucho, la verdad. Varys, vamos a quitar algo que es el gran elefante del cuarto. Claro. Y cuando hablamos sobre esta entrevista, me sorprendió mucho que me hasta me la propusieras tú eres tartamudo.
Sí.
¿Cuándo te diste cuenta que eres tartamudo?
¿Qué? Bueno, mira, me acuerdo perfectamente, además de verdad. Pero igual yo podía tener 5 o 6 años o así en el colegio, a lo mejor 7, no sé, pero muy poco. Me acuerdo que una chica mayor que yo vino en el recreo en los columpios y todo esto y tal, llegasen y me dijesen y qué claro, llegó ella y me oye, tú eres tartamudo. Y yo me acuerdo llegar a decir ¿Y eso qué es? Me acuerdo además, sabes eso, que recuerdas el momento exacto y tienes el instante y me acuerdo del entorno y de cómo era ella todo esto y tal perfectamente. Y ahí fue ese punto. Y además recuerdo llegar a casa y decir oye, que me dicen que soy tarta mamudo, ¿Eso qué es? Me dijeron no, pues que repites palabras, lo que sea y tal. Pero bueno, eso se va con el tiempo y o sea, que aún sigo, pero vamos, tuve épocas muy malas, de verdad.
¿Y qué genera? ¿Qué genera ser tartamudo? A ver, todo el mundo vio The King's Speech y ¿Pero cómo se vive? Cómo OK, ya eres tartamudo, ¿Qué se hace en ese momento? ¿Tomaste algunas terapias? ¿Platícame un poco cómo se vive de niño tartamudo?
A ver, la verdad es que vives con cierto miedo al mundo porque tú como tal no eres consciente, o sea, yo cuando hablo y repepito palabras o algo y tal, no soy consciente para nada, es decir, si lo soy es porque veo que hay gente alrededor que está incómoda por cómo hablo.
Lo percibes justo.
Sí, pero yo no soy consciente en absoluto. Y claro, eso qué hace siempre es el qué dirán los demás, qué pensarán todo eso y tal. En el colegio al final a mí eso me costaba muchísimo más cuando tocaba hacer trabajos en clase, claro, que había a lo mejor que hablar o que había que presentar todo eso, que a mí eso sí, sí me daba, me acuerdo, miedo o ansiedad real. Recuerdo además, recuerdo días de llegar a clase que oye, ¿Quién ha hecho la tarea? Que la cuenten esto y tal. Y llegar yo y decir no la he hecho, aunque sí la había hecho. Llegar y decir no la he hecho. Y al acabar la clase irme al profesor, llegar y decir que en verdad sí la ha hecho, mírala, está aquí. Sí la hice, pero no sé qué, no sé cuántos. Y me decí bueno, no pasa nada, ya está y tal. De pequeño sí fui a dos o tres logopedas un tiempo, mejoré un poco, pero la verdad es que tampoco fui constante, es decir, fui de todo lo constante que va a ser un niño de 12 años, 15 años, muy poco o nada. Mejoré un poco pero. Pero va un poco como por días también, por días por situaciones, depende la pasión con la que hables desde un tema, pues igual me enciendo, me prendo y voy, sabes, muy rápido, pienso. Y sí, ha sido un cambio grande. Yo antes lo veía con miedo y ahora ya no. Luego lo acabé viviendo ya con veintipocos años. Lo vi como algo en lo que me podía apalancar para crecer, en el sentido de, oye, estoy viendo que hay gente que le da pena, o estoy viendo que hay gente que le caigo bien o que le genera ternura, llámalo como quieras, sabes que lo tengo. Oye, pues ya puestos le voy a sacacar a eso jugo partido.
¿Cuál fue el momento o la época más difícil de tu niñez o de tu vida referente o relacionada a este tema?
A este tema, sí, porque te iba a decir que en general siempre fui un niño feliz, es decir, con una familia estable, nos llevamos fenomenal y nos queremos todos muchísimo, todo eso muy bien. Sin embargo, yo esto sí lo llevaba dentro, solo que no fui consciente hasta un poco más tarde, hasta los catorce, quince años, por ahí, cuando ya en el colegio o en clases ya toca ir y hablar más y todo eso. Para mí, fíjate si lo tengo que hacer, que pensar que es un poco lo que más sufría era, me acuerdo cuando estaba en la carrera, lo que más tenía era qué sería de mayor. Es decir, oye, los trabajos que yo pueda tener cuando sea mayor me van a requerir hablar mucho por teléfono, porque era la cosa que más pánico me daba. Ahora ya llamo a quien sea, pero antes me da pánico el teléfono, imagínate. Claro, era de cómo llamas, cómo preguntas por alguien, cómo te comunicas por ahí, porque cara a cara siempre, siempre es más fácil en cierta manera. Y a mí eso me da pánico. Y entonces lo que hice también creo que en el fondo eso, fíjate esto qué cara, pienso, no sé si justo el ser tamudo y el tener miedo a que oye, cuando sea mayor mis trabajos van a tener que ser llamar por teléfono, voy a estar en un cubículo, lo que sea y tal. Fue un poco lo que me llevó a crearme o a crearme mi propio futuro siendo emprendedor y llegar y decir, oye, tengo este elemento más mis padres en casa, que siempre me han hablado de empresas y todo esto, pero creo que gran parte de que yo emprendiese tan joven fue de alguna manera para evitar esto, tengo que ser dueño de mi propio futuro.
¿Fue un tema de control, básicamente fue.
Un tema de control justo, sabes? De oye, si yo consigo montar mi propio negocio, voy a poder controlar, tal vez no llamar tanto por de teléfono o que me obliguen a llamar.
Barys. ¿Y alguna vez encontraste algún truco, algún tipo de medicina, terapia, hack, que te ayudara con esto?
Mira, sólo hay dos cosas que me vienen muy bien en general, o hablar muy despacio o hablar con mucha pasión. Son como las dos cosas que me. Que me bebieren bien, ¿Sabes? Y además seguro luego, cuando luego ya lleguemos a temas más de empresa y tal, seguro verás que ahí voy a ir fluidísimo, estoy segurísimo.
Oye, también leí que habías encontrado que hablar primero en cuanto la idea te llegaba a la mente, te ayudaba.
Justo, sí, porque al final ahora no, pero antes era de si anticipo mucho el momento de estrés, se amplifica mi cerebro y eso siempre me creo el oye, pues cuando a lo mejor en clase había que responder algo, había un sitio que hacer, algo, voy a un evento y hay que hablar o algo así, si soy el primero mejor, porque si no en mi cerebro voy anticipando el momento en el que me voy a atascar cuando hable después. Y se amplifica y eso. Claro, se amplifica, te pones más tenso, con lo cual luego es peor y te atascas mucho más que al final.
Creo que así funciona el miedo en general, y ahorita me gustaría que me explicaras un poco la fisiología de la tartamudez, o sea, qué es lo que lo genera, pero yo entiendo el miedo como esta sensación de anticipación, ya sea que estás anticipando para huir, para pelear, para tener algún desempeño extraordinario, etc. Y es lo mismo, no sé si te has echado el paracaídas o del bungee, estos momentos antes de que te avientes son. Y cada segundo que pasa te da más miedo y cada segundo que pasa creo que tu probabilidad de no hacerlo.
Incrementa efectivamente, o hacerlo mal. Exacto, o hacerlo mal justo, o sea, yo que creo siempre que si hay algo que temes o hay algo que te da cierto miedo, reparo, angustia y tal, sin pensar, o sea, rápido, hazlo, salta.
Hace poco hablábamos de The Game, el libro de Neil.
Es verdad.
Y me dijiste que cuando lo leíste, cuando eras joven me dijiste, aprendí una cosa que funciona, tienes que hablarle a la mujer en los primeros 5 segundos, rápido siempre.
Es que si piensas fallas en todo. Yo mira, ahora que hablabas con el, yo tengo un vértigo que me muero, pero de verdad, o sea de. Yo paso por un puente y sufro, subo a cualquier balcón más de dos pisos y estoy sufriendo de verdad, o sea, que lo paso muy mal. Y claro, yo siempre creía que igual saltando en paracaídas se me iba a pasar o algo así, y entonces un día aquí en México, de hecho en una fiesta, no recuerdo si era un viernes, un sábado y tal, pues, o ya con cervezas, copas, no que sea tal, un grupo de amigos dijimos, saltamos, no hay huevos, no sois capaces, vamos sin no sé qué, llamamos a Cuautla y al día siguiente fuimos y que claro, o sea, yo ya dije tengo que ir y yo me acuerdo, claro, yo con el vértigo que tengo, yo el día antes no dormí, estaba sufriendo muchísimo. Yo me acuerdo además en el coche yendo a Cuautla, estaba de verdad, estaba deseando tener un accidente con el coche, no grave, no grave, a lo mejor una ponchadora, no romperte un brazo con tal de verdad de no saltar, en serio te lo digo. Y después llegué y ahora que hablabas me acuerdo perfectamente y hay un vídeo que me sacaron en el que en cuanto abren la puerta del avión se me salen literal los ojos de las órbitas, o sea, de verdad se salen. Yo es que eso no sabía que era real hasta que vi el vídeo, que cuando tienes miedo de verdad salen. Y después disfruté el salto, fue una maravilla, ha sido desde lo mejor Jorge que he hecho. No, nunca.
¿Y cambió tu miedo por las alturas en ese momento?
La verdad es que no, solo por el salto, lo haría mil veces, eso sí.
No sé si ya leíste el libro How to change your Mind de Michael Pollan. Michael Pollan ha escrito mucho, escribió de cocina, pero hace unos años escribió un libro sobre sus experiencias como viajero psicodélico, y en este libro habla de una persona que se llama Paul Stamets, y Paul Stamets cuenta cómo él era un niño tartamudo y que un día, sin querer, no me acuerdo la historia por qué, termina comiéndose una dosis masiva de hongos psicodélicos, de psilocibina, hongos alucinógenos que tiene una experiencia, ya sabes, extracorporal, lo que tú quieras, pero que ese día perdió su tartamudez. ¿En serio?
Curioso.
¿Alguna vez has probado algo así?
No, nunca. La verdad es que no, nunca. Es que ¿Sabes por qué? Porque a mí no me gusta consumir sustancias que alteren mi cerebro de cierta manera, incluso el alcohol lo mido muchísimo, es decir, jamás me verás llegar a un punto en el que no soy yo. ¿Sabes algo que temo perder control de mi cerebro?
Si te dijeran que del otro lado hay una posibilidad alta de que dejaras de tartamudear, ¿Lo harías?
No lo sé, no lo sé, no sé, me dejas ahora pensando porque sería un dilema, un dilema complicado porque sí es como algo que tengo muy dentro, el no tomar sustancias que alteren mi cerebro y de hecho química, todo eso, medicamentos y tal, trato también de tomar poco, o sea, solo cuando realmente requiero, si no, no tomo química, no tomo nada de nada de nada, no me gusta, no sé por qué. Pero además fíjate que ahora qué pienso diría no lo haría porque ya no lo sufro y creo que si alguien lo sufre a mi alrededor es que no me quiere o no me aprecia como yo soy de verdad o no te conoce o no me conoce también. Justo, pero al final cuando voy igual a reuniones con clientes voy a vender todo esto y tal, en el fondo también ahora mismo como ya voy muchísimo más seguro de mí mismo y mi producto lo conozco y sé de lo que hablo y ya con 40 años ya se ve todo diferente, ya tampoco tartamudeo tanto como para que afecten eso y al revés, si pasa no afecta, es decir, si voy a un cliente me atasco, como mucho me compran igual, no se fijan en la forma, se fijan en el fondo. También.
Es interesante lo que dices porque a ver, hace poco, cuando empezaba la pandemia, creo que ya van como 4 o 6 semanas, pues ya sabes, todo mundo estaba vuelto loco, el peor año de nuestras vidas, una crisis global, empleos perdidos, negocios cerrados. Le pregunté a un grupo que tengo en Facebook, en Telegram, que cuántos de ellos borrarían el 2020 si eso implicara también borrar todo lo bueno que ha salido de 2020 y el 86% me dijeron que no. Entonces inclusive algo que pudiera parecer súper perjudicial, dañino, no sé, evitable, es algo que te puede dejar cosas buenas. Y me lleva a eso, no sólo por lo que dijiste, sino al libro de Malcolm Gladwell, que no sé si leíste, David Goliath, hablan de este tema alrededor de la dislexia, y hablan como David Beuys, que es uno de los abogados más famosos del mundo, y el presidente Goldman Sachs, Gary Cohn, los citan como ejemplos, cuya dificultad, la dislexia, que era una desventaja para ellos, termina siendo algo que los lleva a esforzarse de cierta manera, que los hace extraordinarios y termina siendo la fuente de su fuerza. ¿Qué te ha dado a ti la tartamudez?
Lo creo. Y además cuando leí este libro también me vi de cierta manera reflejado. Es un. Oye, entre mis pares, entre gente de mi edad, de mi entorno, yo al final partí un poco más atrás solo porque tengo una parafísica, Ya está. Y eso ya hace que sin querer, mi punto de partida en la vida es diferente, pero en todo, en las relaciones profesional, personal, en todo, ya estoy atrás. Y claro, te tienes dos caminos. Uno, o te metes en la cueva, te encierras, lo sufres, o sales a la calle, te enfrentas, comes de todo y sales adelante y ya está, no hay otra. Es que es eso, yo pensaba con diecisiete, dieciséis años me quedo en la cueva, pero es que la cueva no es opción. Aparte no es opción y tengo buenísimos amigos que me quieren como soy, y son además todos muy buenos, y mi familia me quiere como soy y me ambien las cosas y soy un buen estudiante, bueno, un buen medio mediano, pero bueno, me iba más o menos bien el colegio y para qué voy a dar un paso atrás y me tapo. En cambio, sí creo que, sin embargo, creo que justo el haber partido de un poco más atrás me hizo tener que esforzarme más para llegar y a igualar al resto. Y creo que cuando tienes esa dinámica ya hecha de parto de atrás, me tengo que esforzar más para dar ese acelerón inicial un poco más, pasarlo más, o enfrentarme a otro tipo de situaciones antes en las cuales estoy sufriendo más que otros porque lo tienen más fácil. Creo que cuando vas y agarras ese ritmo, ya lo tienes y ya sin querer estás adelante, ¿Sabes? Y para mí, sin duda, lo siento decir, o sea, no voy a vender esto, ¿Por qué no? De manera heroica porque no lo es, sabes que o no, o sea, solo es tan fácil como un o quieres salir adelante o no quieres salir. Si no quieres, oye, muy bien, pero yo quería ¿Qué hago? Pues la sufro, ya está, te enfrentas, oye, al principio seguramente mis mil primeras reuniones las sufrí y estaba incómodo y estaba mal y las primeras 20 veces que hablé en público di charlas, pues lo sufrí muchísimo y sabes, cuando salí a principio, radio, podcast, lo que sea, sufrí. Ahora ya no lo sufro, sabes qué ya es como, ya lo superé, ya lo pasé, me enfrenté a eso y he visto que no pasa nada, que hay vida más allá de tus propios miedos, que hay vida más allá de tus taras, que hay vida más allá de lo que sea y que al final también, sinceramente, al mundo le da igual cómo seas tú, o sea, es que todos tenemos, hay un sesgo, vayas, que no recuerdo el nombre, que hace que sin querer todos nos creemos importantes para el resto, sabes eso que estás en clase y de pronto se te cae algo y ya crees que todo el mundo te mira, o en un restaurante se te cae algo y todo el mundo te mira y se van a reír de ti, lo que sea, y la realidad es que a la gente le da igual y que a la gente le das igual y que al universo le das igual y que eres tú, y al final estás solo contra el mundo porque siempre tú eres el que sufre tus cosas y el que tiene sus cosas y ya está. ¿Y creo que una de las grandes lecciones es, oye, sí yo tengo mis miedos y tengo mis taras y tengo tartamudeo, lo que sea, lo que sea, pero lo paso yo peor que el mundo porque al mundo le da igual y si a alguien le preocupa, pues no le quiero cerca, qué te voy a decir? Pero si aprendes o si te das cuenta que hay eso, o sea, que puedes salir, que puedes ser feliz, que puedes vivir tu vida, seguramente tengas lo que tengas, seguro, porque para el mundo no eres tan importante como tú crees que eres y creo que una vez que eres consciente que al universo no le importas nada y a la gente tampoco, eres libre. Efectivamente, eres libre, eres libre. Yo esto siempre me acuerdo un amigo hace años que estuvo muy mal de la espalda, que le operaron muchísimas más veces. Y lo sufría mucho y tal, Pablo. Y me acuerdo que él me dijo, Fue un día me sí, mis padres están conmigo y me están cuidando mucho, y mi novia está conmigo todo el día y todo eso y tal. Y me dijo, pero al final el que está a las 3 de la mañana en la cama tumbado, con el dolor, sufriendo, sin saber qué pasará mañana, soy yo. Y esa sensación no se la puedo compartir a nadie. Es que esa es mía. Y por más que ellos quieran ser empáticos conmigo, ellos también tienen sus dolores dentro de cualquier cosa, sus preocupaciones y tal, que sí, que hacen que me cuiden porque me tienen que cuidar, pero ellos tienen también sus batallas internas y sus dolores y sus guerras en el día a día. Y recuerdo que él me dijo un al final está solo. Y eso me hizo pensar muchísimo, ¿Sabes? Es cierto. En el fondo eres tú.
Sí. No sólo en el sentido de a nadie le importo y estoy solo yo contra el mundo, sino entiende que para lo bueno y para lo malo hay una persona que es la más importante en el mundo para cada quien. Y esas son ellos mismos.
Justo. Literal. Eso lo habla Naval en su libro.
Todavía No lo leo.
¿Lo has leído? Debes.
En el Naval. Naval Manac.
El Naval Manac, justo. Naval. Me acuerdo que hay un punto que dice Naval, mi orden para que mi vida sea plena. Primero, lo más importante del mundo para mí, lo más importante todo soy yo mismo. Dice. Soy yo. Y eso supone mi salud, mis meditaciones, cuidar mis miedos, hacer lo que sea, mis cosas. Segundo, mi familia. Tercero no sé qué, cuarto y tal. Pero él se puso encima. Y porque si yo no estoy encima, ¿Quién cuida luego de los demás o quién se preocupa de los demás? Si yo no estoy bien, cómo voy a ser yo responsable luego de mi mujer, de mis hijos, lo que sea.
Analogía del avión Te dicen, vienes con un niño, con un anciano, te pones la máscara tú primero.
Sí, efectivamente. Justo, justo. Porque crees que si no, tal vez ninguno sobreviva al final. Y sí, sí, es cierto. Sí, sí creo. Y para mí eso no es que seamos egoístas, sino solo con lo creo. Y además me encanta cómo lo ha sacado. Es ser libre de verdad. Cuando te das cuenta que no le debes nada a nadie, que nadie te debe nada a ti. En el momento realmente en el que tú entiendes que nadie te debe nada, nadie, la sociedad no te debe nada, tu familia no te debe nada, el universo no te debe nada, nadie te debe nada, nadie eres tú.
Y entonces cambias las expectativas que crees que todo mundo te debe o debería por las etiquetas que le ponen, él es mi amigo, entonces debería hacer esto, ella es mi novia, debería ser esto, él es mi papá y entonces debería portarse así, y lo cambias por bueno, ¿Qué me está dando? Y gracias por eso.
Justo, literal, al revés. Y ahora además lo veo con que solo porque se esfuerzan mucho y solo porque se están matando y tienen una idea fenomenal, lo que sea, se creen que les tienen que llegar millones de dólares y tienen que vender, y que no entienden por qué no entran clientes, se creen que el mundo les debe algo, solo porque trabajas mucho. No, pero es que eso no es así, dices que perdona y eso te frustra mucho, después estás triste, enfadado, no piensas bien, no razonas, o sea, lo veo cerca. Ahora además eso en amigos y más.
Que es muy fácil dejarte llevar por la comparación, todo mundo está viendo los casos de éxito y siempre te comparas con alguien que tiene algo que tú no tienes, no te vas a comparar con el que está peor que tú.
¿De acuerdo? Y además eso, o sea, qué horror. Es para Narse también, o sea, cuando si soy, pero es que fulanito hizo una empresa con menos dinero y no sé qué, y le dieron no sé cuántos y ha salido, y desde que te comparas, o es que él hizo no sé qué y consiguió en su vida hacer no sé qué, yo no consigo nada, y así solo sacamos, creo, gente triste e infeliz. Para mí, la verdad, no hay nada peor que la comparación. Cierto, buen punto. En empresa y en ti mismo.
La última vez que platicamos me contaste que tienes una lista de toda la gente que te ha dado consejos en tu vida. Cuéntame cuándo empezaste a hacer esa lista y por qué.
La tengo y es curiosa, tengo como unos treinta y pico nombres, y es gente que me ha marcado de una manera o de otra para llegar aquí, o no para llegar aquí, sino para ser quien soy, y estoy muy contento con el hombre que soy. De cierta manera sí, tengo mil defectos, todo esto y tal, pero estoy contento, estoy tranquilo, estoy en paz con el mundo, todo esto. Y me acuerdo que ha habido como ciertas decisiones en mi vida que he ido tomando que no sabía tomar, que empieza obvio con mis padres, o sea que ellos siempre me han llevado muy bien, me han dado los mejores consejos del mundo siempre. Y eso, bueno, si esto lo ven y oyen, gracias papá y mamá de verdad por esto, pero. Pero sí, o sea, si hay puntos. Recuerdo con veintipocos años estaba emprendiendo un negocio que iba fatal, pero yo lo estaba ahí queriendo aguantar a un coste emocional muy alto. Y me acuerdo que hablé por ejemplo con el novio de una amiga mía que era ya mayor que yo, y él solo fue y me dijo mira, cierra, haz esto, haz esto, te vas a quitar esta mochila encima, vas a ser más feliz, no te empeñes con esto y tal. Oye, lo hice, funcionó. Me acuerdo cuando sin delantal, por ejemplo en España, que arrancamos el negocio, no podía funcionar, me senté con alguien que dijo mira, pues si lo puedes solucionar de esta manera, de esta, que es más práctico, no sé cuántos, y eso cambió el rumbo de la compañía. Cuando queríamos vender sin delantal España, queríamos complicar la operación y tal, me senté con un chico, me acuerdo que la he visto solo una vez en la vida, en esa comida nada más. Me dio dos consejos que me cambiaron también radicalmente la manera de.
¿Cuáles fueron las cosas?
No recuerdo porque fue justo en un punto de inflexión en el cual sin delantal no iba tan bien en España, lo queríamos vender y podíamos casi había o cerrar el negocio, que no era una opción, pero estábamos muy cerca vender el negocio.
¿Por qué no era una opción? ¿Por cabeza dura? ¿Por necedad?
No, es que Softsoft fue una, fue un, fue un tiempo complicado. Te cuento, a ver, tratar de hacer un poco de contexto con eso. Si, fundó en el 2010 España, hicimos una pequeña ronda de Friends and Family, levantamos capital, arrancamos, éramos ahí además pioneros, no había nadie que hacía, o sea, que hubiese sacado esto antes, Lo hicimos, empezamos a recibir pedidos, hicimos una segunda ronda pequeñita, lo que sea, y de pronto se vino la gran crisis y me acuerdo en el 2012, principios, llegamos a estar muy cerca de hacer una mega ronda, pero muy grande, no me acuerdo si eran catorce, quince millones de euros, una cosa así, con un fondo holandés que ya había enviado, el termshit, estaba ahí muy cerca, y de pronto portada Financial Times, la Unión Europea va a intervenir y va a venir España como si fuera Grecia y ese día se nos cayó todo y claro, teníamos poca vida, poco dinero, era como febrero, marzo por ahí y dijimos tenemos, tenemos aún unos meses, pero tenemos o que cerrar la compañía o levantar más capital de otra parte o vender la empresa, que claro, cerrar era la última de las opciones. Obvio, o sea que hubiéramos podido cerrar varias veces, yo creo que todos justo, no hay startup que no haya estado a punto de cerrar 200 veces, seguro, no existe. Y aquí llegamos y dijimos vale, fase 1, vamos a tratar de levantar capital, claro, estaban las cosas fatal, ni siquiera nuestros inversores actuales tenían. Dijimos nada, no podemos levantar y hablamos con dos actores con los que ya habíamos hablado, teníamos relación con los alemanes, con Justity en Inglaterra y Justice dijo venga va, os compro y arrancamos el proceso de compra pero fue demasiado largo, Claro, fue muy largo y muy tenso.
Porque un poco estrategia de los alemanes.
No sería Just eat, Just it, que fuese estrategia, puede ser, no lo sé, yo durante el camino sí creía eso, a ver, seguro, sí, pero luego cuando nos compraron y arrancamos juntos a trabajar todo eso, tuvimos muy buena relación también. Para mí Justice fueron dos empresas diferentes, una la que me compró y otra con la que colaboré, muy diferentes. Seguros tiraron, Seguros tiraron porque de hecho en pleno camino llegaron, pactamos un precio y en pleno camino negociando cosas, nos bajaron el precio como un o lo tomas o lo dejas, no tienes más opciones, o recibes esto o quiebras directamente. Y claro, fueron semanas muy tensas y sufrimos mucho y estuvimos sin cobrar y el equipo entero, llegó un punto que llegamos al equipo, dijimos lo sentimos pero nos hemos quedado sin café, no tenemos dinero, estamos a punto de vender, os pedimos que nos apoyéis porque no podemos dejar que esto caiga, luego os lo pagamos con creces con el dinero de la venta, os lo multiplicamos, lo que sea, tal, pero incluso marketing, todo esto, la agencia que invertía en adwords y tal, ellos siguieron adelantándonos el dinero a cambio de cobrarlo con la venta también, o sea, fue duro y creo que, y emocionalmente fue complejo para Diego y para mí, la verdad, esa venta fue.
Dura y regresemos a la lista, entonces te da un consejo, te da otro ¿Y por qué haces esta lista?
Mucho, porque hace años, no muchos, pensé ¿Por qué merezco ser tan feliz o por qué soy tan feliz? ¿Quién me ha ayudado por el camino para ser como soy, ser libre como Tú antes hablabas? ¿Por qué me siento pleno de cierta manera? ¿Por qué soy feliz y cuáles han sido los momentos que han podido suponer un cambio en algún punto para llegar? Yo aquí y final pensaba y en mi cabeza si había como diez, quince, veinte puntos de verdad que yo tenía guardados, como esto que aprendí aquí me sirvió para luego aquí tuve una disyuntiva con dos opciones, tres opciones y elegí la correcta gracias a esta persona, ¿Sabes? Ese tipo de cosas. Y claro, debo mucho a esa gente y mi plan era el llamarles un día que aún, fíjate, no lo sé por qué no lo hago, creo que porque todavía no creo que haya conseguido todo lo que quiero conseguir, pero seguramente el día que Eco consiga que Pulpo, que es mi compa papá, ñaña de ahora, de verdad sea algo, sea grande y tenga más peso y ya sienta que soy empresario y no emprendedor, a mí es algo que me.
Háblame de la diferencia.
Para mí el emprendedor, tú todavía sigues jugando en cierta manera. Es decir, es una palabra demasiado manida, ya es una palabra sucia, el fondo, siendo puristas, incluso el que abre un puesto de frutas está emprendiendo un negocio. Lo que pasa es que luego en el sector durante años ha habido muchísima gente que se ha apropiado de la palabra para contar que estoy, que tengo un proyectito, que lo voy a sacar y que luego no sale y que te cuenta una historia fabulosa, no hace nada y como muchísimo bullshit, mucho ruido y pocas nueces en esto. Y creo que es una palabra que cuando yo escucho que alguien se define como emprendedor o algo así, a mí me da como grima un poco de. ¿Sabes? Es esa sensación que no sabrían explicarte. Sin embargo, empresario para mí es que ya le estás cambiando la vida a la gente de cierta manera, ya sea porque tienes una empresa rentable, que la gente que trabaja para ti por lo menos sabe que va a cobrar su sueldo a final de mes, que tiene un crecimiento, que tiene sueños, que son familias que lo viven de ti, tienes clientes, sean empresas o personas, que realmente tiene un impacto positivo y que creces. Es decir, ya no es un juego y claro para mí al final Sin Delantal se vendió pronto los dos, España se vendió dos años y medio después de arrancarlo y México también tuvimos muchísima suerte en eso. Con Pulpo llevo tres años y medio, cuatro años y espero seguir aquí diez más seguro, porque sí quiero de verdad tener un impacto más allá de salir en el periódico porque vendes una compañía por no sé cuántos millones y ya está, es que eso, el mérito es relativo, es un poco lo que te quiero contar. En nuestro caso fue literal estar en el momento adecuado en el sitio adecuado, que hay que estar, me queda claro que hay que estar, pero fue estar en el momento adecuado en sitio adecuado.
Dime algo Baris, este tema de emprendedor versus empresario a mí también me interesa mucho porque creo que, y contéstame la pregunta, ¿Tiene que ver con la etapa de tu empresa o puede ser en print, puede ser empresario sin empresa simplemente de mentalidad, o sea mi pregunta es ¿Es cuestión de approach o cuestión simplemente del tamaño y el impacto de tu empresa?
Qué buen punto de approach, qué buen punto te tiene, ¿Por qué? Porque en el fondo lo que yo hablo es que las cosas tienen que estar pasando no que tú dices que van a pasar, que creo que es una gran diferencia también, es decir, nosotros ahora cuando tú vas y emprendes tú hablas de futuro nada más, pero ni tienes pasado y el presente es caótico. Cuando tú hablas, o sea, cuando tú oyes a un empresario de verdad, obvio te habla de futuro también porque crece pero también ya tiene un pasado y tiene un presente real que sucede, o sea, si algo tangible, cierto, eres de.
Approach y el approach tiene que ver con si tu empresa va a ser una empresa que va a escalar a base de pérdidas y de fondeo o de sueños o con hacer cosas que generen impacto y sea autosostenible. Tiene, tiene un poco de que ver.
Fíjate, sé que hay un poco en el sector como ese dilema también de que quiero hacerlo bootstrapping, crecer con mis recursos o entrar ya en la carrera del VC, para mí ambos caminos son válidos y te lo dice alguien que cuando vendí Sin Delantal de verdad me prometí un millón de veces nunca más entrar en el sector del Venture Capital y no recibir financiación y mira, y otras veces estoy aquí en esto, para mí ambos caminos valen para eso. No creo que el camino que sigas o la estrategia que sigas tenga que influir en el outcome. Creo que de ambas maneras puedes conseguir el outcome que quieres.
Hablando de consejos que te cambian la vida, tú me diste uno que justo ayer y yo lo que hacía antes de tener Evernote y Oranotion, me mandaba mails, nos fuimos a comer aquí a la vuelta al Cura hace, yo creo que, no sé, unos tres años, puede ser. No chequé la fecha, pero me dijiste, y lo tengo en comillas, habla del futuro, aunque no lo pongas en papel, emociona con el sueño. Cuando estaba yo hablando de cómo levantar dinero. Porque yo soy alguien que soy un pésimo mentiroso y eso me implica que tal vez soy un pésimo vendedor, porque a veces no es mentira, pero tienes que ayudar a la gente a imaginarse un futuro que hoy no existe y que no sabes si va a existir. Como que a mí me cuesta trabajo soltar ese control de poder entregar lo que prometo. Y tú me dijiste lo contrario. ¿Sigues pensando así?
Sin duda. Y es un. A ver, para mí vender no es mentir, es diferente. Es decir, a ver, si, o sea qué obvio, hay millones de. De gente en áreas de ventas. Pues sí, a ver, que te sobrevenden las virtudes del producto. Pero yo aquí voy a un oye, si quieres que yo te compre algo ahora, véndeme, ¿Qué voy a ganar con eso? Y claro, no es una venta de features, no es venta de tengo esto, esto, esto. Es venta del valor que me da. Cuando tú vendes un proyecto o startup y quieres financiación, todo esto, lo que espera a quien se lo vendes o el valor que espera es que le multipliques el valor de lo que invierte en ti. Y claro, para eso uno, él o ellos, no tienen por qué tener el sector tan bien como tú, ni han vivido los pains como tú, ni nada.
Que luego parece que lo saben todos.
Luego sí que hay muchísimos fondos, creen que son los que más saben y quieren operarte la compañía y todo, casi. ¿Pero claro, para eso qué haces? Ahí la clave es contar una buena historia. Creo que algo que deberían enseñar en los colegios. Storytelling. Sin duda. Siempre hay que aprender a contar historias, no porque mientas, sino porque tienes que hacer entendible y digerible lo que estás queriendo hacer o lo que quieres construir. Es una cosa. Y la otra es, oye, si yo invierto en ti, dime qué harás mañana, qué quieres hacer. Yo sé que mucho será humo, será aire, lo que sea, pero si tú sueñas muy lejos, llegarás también lejos. Antes llegando para acá y hablaba con una amiga que está y aquí se está sacando una startup y estaba ella con sus números, sus planes y tal y me dice ella, el mes 4 voy a facturar 20 mil dólares desde que salga. Y le dije, ni de broma, lo siento, pero no. A ver, que hay startups que lo consiguen. Sí, pero no lo vas a conseguir seguramente. No sueñes con eso. Dije, lo que le tienes que contar a tu socio es que seguramente vendas 8 mil, 9 mil, pero tú vas a ir por los 20 mil. Eso sí, tú vas por los 20 mil y seguramente te sea más fácil llegar a los 10 mil. ¿Sabes que? Pero si tienes que contar un poco el dónde quieres llegar y contar ese sueño.
Yo como se lo digo a mi equipo cuando fijamos objetivos, es que si no tienes, si tú limitas tu imaginación y me pasa cuando entrevisto gente, por ejemplo, les digo a ver, soy el genio de la lámpara y tú tienes la lámpara y frótala y voy a salir yo y pídeme cómo se ve tu próximo trabajo ideal. A ver, ni soy un genio, ni voy a salir de una lámpara. Entonces también puedes imaginarte lo que tú quieras. Pues lo que hacen es limitan su imaginación un poco. Les pasa lo mismo que a mí me pasaba cuando vendía mis ideas. Y si tu imaginación está limitada, entonces le estás dejando el trabajo de imaginárselo a la otra persona.
Efectivamente.
Y ellos probablemente no tengan ni el incentivo, ni la. Ni el interés, ni el conocimiento de la industria como para generar ese futuro, aunque sea imaginario. Si tú como CEO o emprendedor no lo puedes ver, entonces no hay manera.
Que lo haga realidad. Pero es que no es solo que lo veas, es que lo tienes que saber contar. Y es uno de los grandes fallos que veo siempre cuando a mí me pichean algo o me presentan un proyecto o algo, lo que de verdad creo que falta no es que no lo veas, es que no lo sabes transmitir. Ese es el tema. Yo recuerdo cuando hicimos en pulpo nuestra segunda ronda. ¿Que queremos un moco? No lo sé, estamos a lo mejor facturando, imagínate un añ y pico después ya habíamos hecho una ronda de un millón de dólares. Habíamos hecho una ronda de un millón de Dólares, nos lo habíamos gastado casi y estábamos facturando 20.000 dólares al mes. Imagínate.
Nada.
Y entonces fui a la siguiente ronda y hablé con los inversores y tal. Y uno nuestro americano Lee, que además es alguien muy bueno que presiona y empuja, vamos mucho no, muchísimo, llegó y dijo Baris, yo invierto, pero solo si me demuestras que tu empresa va a ser una compañía de 4 billion. Así me dijo, literal. Me dijo véndeme. Me dijo quiero que me llames la semana que viene y que me cuentes y me justifiques por qué tu empresa va a valer 4 billion. Y le dije yo, a ver, que estamos facturando 20 mil dólares al mes, no sé ni qué voy a hacer mañana. ¿Y quieres que te cuente todo esto? Y me dijo, hazlo. Y eso claro, me obligó a sentarme y no solo a creerme yo de verdad que puedo crear un monstruo con esto y que podemos hacer algo grande de verdad. Sino fue ¿Cómo se lo cuento? ¿Cómo hago para que alguien que es muy analítico de verdad me compre que con el negocio que estamos creando en el futuro vamos a ser capaces de valer no sólo 4, sino 10, 20, 50 y que crecer, porque era lo que él quería oír?
¿Y qué tan granular te vas cuando estás contando estas historias?
No mucho, no mucho, porque si no se aburren. Solo es que haya un hilo que haga sentido. Es como un emprendedor que arranca y un fondo le dame tu plan de.
Negocio financieros a 10 años.
Justo. Pues obvio, el el fondo sabe que cualquier cosa que reciba es mentira. El fondo lo sabe, pero están obligando al emprendedor a escribir sobre papel, a que entienda cuál es su modelo de negocio de cierta manera y que entienda cuáles son sus economics, nada más. Pero todo el mundo sabe que el plan no será así, pero te obliga a sentarte, trabajarlo, lo haces, se lo das y ya está.
Entrevistaba yo a un gran cuenta historias argentino, Hernán Casciari. Que no. Sí, claro. Bueno, yo en preparación para su entrevista leí varios de sus libros y tomé el texto muy literal. Son historias que parecen estar contadas de su vida. Y llegué a preguntarle sobre estas situaciones que yo tomé literales. Yo soy súper ingenuo, a mí lo que me dices te lo tomo face value. Y me paró y me dijo bueno, mi trabajo no es contar las cosas como pasaron, es comunicar el punto que quiero comunicar y que tú lo entiendas. Así que me tomo libertades creativas y dije bendito sea Dios, no son mentiras, son libertades creativas. Y fue una lección importantísima. Obviamente hay momentos en los que te puedes tomar libertades creativas y otros, como la contabilidad, en las que.
Nunca se debe hacer.
Que hay muchos que todavía lo hacen.
Sí. Y algún caso en común que. Qué hablamos también. Pero mira, eso que él iba y hablaba, fíjate, yo no lo veo mal porque al final yo creo que no importa que él se tome esa licencia creativa si el impacto que él quiere generar con la historia es el correcto y el adecuado, que a mí me lleva a las parábolas que hacían que había hace dos mil años y aún se cuentan, que al final no es un tema de esto pasó así, no, solo es un oye, te cuento esta historia para que te quedes con el aprendizaje, con la idea de que oye, tu vida va a ir mejor si haces esto, o que no seas mala persona, o que no hagas no sé qué, o miras de aprendizaje, lo que sea, pero no veo mal que él lo haga, o sea que vista de realidad, algo que luego te va a generar un impacto positivo.
Sí lo que me dices recorto tiempos, tal vez cambio lugares, justo eso es.
Lo adapto, lo que sea para que.
Te impacte, que es lo que hacen las películas. Hay veces que se inventan personajes que son los que te explican la intriga que no podrías haber visto.
Efectivamente. Justo. Pero te quedas con lo que quieren contarte. Qué ejemplo de eso que antes lo hablabas. A mí me marcó muchísimo la película del discurso del Rey. Evidentemente.
¿Qué te marcó de ella?
Que él sufría y cómo peleó y cómo fue capaz luego de enfrentarse al miedo. Enfrentarse al miedo cuando tocaba. Que no se escondió, no se me metió en la cueva. Y yo me acuerdo que lo vi esa película, la de Viver, hace 10 años, por ahí, un poco menos, porque luego fui y escribí un post en un blog que tenía. Sí, no, ese año fue.
Justo, literal.
Ese justo. Y ese post lo escribí el día después, creo, de ver la película y fue porque me hizo reflexionar el oye estoy rodeado de alguna gente de la que no quiero estar rodeado porque percibo que se creen que soy tonto o que mi cerebro no está funcionando bien solo porque hablo mal y una cosa no está vinculada a la otra. Oye, que a mí se me tensen los músculos de aquí del cuello y la lengua no implica que mi cerebro no funcione bien o que no sea buena persona, ¿Sabes? Tiene que ver y justo lo estaba eso percibiendo en ese momento con un par de personas cercanas de mi entorno propa. Propa profesional, que luego además me salí de ahí desde esa gente vamos. Y fue como un. Fue como una. Como una terapia ese post, la verdad, siempre. Luego pensé que esa no fue escribirlo porque me liberé muchísimo de muchísimas cosas, ¿Sabes? Con eso y de hecho ayer leía un tuit de. ¿Cómo se llama? Balas Far. Este. Si, el bueno, uno de Salesforce que pones siempre muchos tweets muy motivacionales y con siete, ocho puntos y uno de ellos era escribe mucho y al final pensé y dije cierto, a mí escribir en el fondo como ese día me sirvió mucho para ver cómo me sentía de verdad, plasmar mis miedos, mis sentimientos y ver que no sabanada. Luego también me vino muy bien ese post y fui a raíz de la película.
Regresando a la gente que te ha marcado en la vida, me hablaste de uno de los fundadores de iFood.
¿Ah, sí, Felipe Fioravanci, creo que es.
Ramos Fioravanche, puede ser?
Vale, puede ser, sí, sí. Pues él justo muchísimo además.
Cuéntame un poquito, me dijiste que el 80% del manager que eres hoy lo hizo él.
Sin duda. Mira, yo fundé mi primera compañía con 18 años, para que te hagas una idea, no he tenido jefe nunca, siempre he sido yo de cierta manera, emprendiendo algunos proyectos solos, pero vamos, casi todos, siempre con socios, con gente, con amigos, lo he sacado y tal, con lo cual yo. Yo no he tenido nunca un ejemplo de quién es un buen gestor, quién es un buen manager, de quien yo haya podido aprender, ver cosas, no ha habido en mi vida eso, o sea, todo fue siempre leyendo cosas, aprendiendo a base de experiencia con mis socios que me contaban cosas y aprendía de ellos, porque siempre trato de tener socios, obvio, mejores que yo, que no es difícil, pero siempre encuentro eso y que aprendo de ellos de verdad. Y al final con Felipe vendimos aquí sin delantal Y me tocó estar aquí seis meses de Country Manager. Claro, era de pronto entrar en un mundo corporativo en el que yo no había estado nunca en la vida. Y a mí me frustraba muchísimo. Porque claro, nosotros como emprendedores cómo somos, somos de ejecutar, vamos adelante, tomo decisiones con poca información y rápido, que es clave. Y aquí de pronto llegas y te encuentras en un mundo en el que te tienes que reportar cosas casi diariamente. Y tienes reuniones cada diariamente muchísimas. Y te llena una agenda con tal cosa y unos procesos y temas y además te marcan unos objetivos y espérate, no vale que me digas que llegue aquí y que me pongas todas estas vallas en el camino. No es justo. Si quieres que llegue aquí y confías en mí, me dejas a mí y yo ya veré qué hago. Y claro, yo estaba frustradísimo, me acuerdo. Y lo pasaba mal de verdad. Y un día Felipe me dijo, oye, vente a. A Sao Paulo. Vienes aquí un par de semanas, trabajamos juntos y hacemos juntos el plan estratégico de Siendo para este año. Y vale, muy bien. Fui allí y esas dos semanas fueron de verdad de haberle que era alguien que yo había visto antes dos o tres veces en mi vida, nada más de manera puntual. Y tampoco le tenía como alguien, sabes, como muy crack. Y de pronto le vi en acción con su equipo, hablando ante su equipo, planteando proyectos, las preguntas que hacía y cómo conmigo me estructuró cómo tenía que ser el Sindelantal del futuro. Todo esto me marcó muchísimo. Oye, yo era caótico. Yo iba solo siguiendo mis instintos, casi usaba alguna cosa. Y de pronto me encontré con alguien que me ayudaba a retar esas vallas que me ponía la gran corporación. Retaba eso, podía seguir mi camino sin incumplir las normas. Casi me vino muy bien. Después de él fundé Parkiller Pulpo. Y ahora también soy otro gracias al equipo que tengo hoy en día, que es algo que es una maravilla. Estoy rodeado de gente tan buena que sin querer todos los días me obligan y me empujan a ser mejor tratarme.
También quiero pasar un poco de tiempo en Sin Delantal. Porque algo que te oí decir y ya mencionaste, que tenían poco dinero y que estaban a punto de levantar lana, los hizo tener poco dinero. Dices que los hizo ser. Les dio una ventaja competitiva incluso contra.
La competencia siempre, porque siempre yo creo que eso pasa siempre y creo que uno de los grandes fallos siempre es levantar mucho de dinero. Nosotros aquí en México por ejemplo, sin delantal pateamos contra, no me acuerdo cómo se llama, Food Panda en ese momento, que eran de unos alemanes de Rocket Internet, tenían muchísimo dinero, todo esto y tal, para que te hagas una idea, en el momento llegó un momento en el que sin delantal compró aquí Food Panda ya restos. Nosotros con muchísima menos inversión, te voy a dar dato más o menos, no me voy a equivocar demasiado, hacíamos creo el triple de pedidos con un tercio de los empleados, para que te hagas una idea más o menos, o sea que al final, ¿Por qué? Porque claro, tú vienes con muchísimo dinero, no tienes incentivo en invertirlo bien, no tienes incentivo en ser eficiente, no tienes incentivo en pensar en facturar, no tienes. Es que te da igual porque tienes una caja de la cual tiras y ya está. Justo eso es, nada más te dan un playbook, esto funciona así, hazlo, síguelo y se acabó, ya está. Claro, nosotros será oye, tenemos poco dinero, peleamos contra alguien que nos parece un monstruo, ¿Que le tememos? ¿Hay que ser más ágiles o más rápidos? Tenemos que gastar mejor el dinero, tenemos que ser mejores para conseguir los mejores acuerdos con las grandes cadenas de restaurantes. Si lo conseguimos, Mira, sería comparable al ser tartamudo casi en el fondo estás partiendo desde un punto de desventaja, lo cual te obliga a ser más más ágil o a ir más rápido o a cambiar por lo menos la manera en la que haces las cosas para ir más rápido.
Has hablado de varios mentores y varios de ellos han sido tus inversionistas. Michael Tindle, que conozco, que estuvo en SEA, pero también has tenido malos inversionistas.
Sí, tuve. Mira, te voy a dar un o sea, a ver, obvio no voy a dar nombres, pero. Pero para mí mi peor experiencia con inversores siempre ha sido cuando ha habido dinero sobre la mesa, no cuando no ha habido, es decir, cuando las cosas van mal, todos los que he tenido, con los que he trabajado, siempre lo entienden y están bien. Pero para mí la bajeza humana la he visto en los momentos de vender la compañía justo cuando hay dinero. Justo cuando hay dinero que sorprende. Tú nunca piensas que los problemas seguramente lleguen cuando las cosas van bien. No se te ocurre. Porque tú en el pacto de socios, cuando emprendes todo esto, regulas qué pasa cuando las cosas pueden ir mal y regulas el reparto de cuando van a ir bien. Pero generalmente se hace por si acaso va mal. Y claro, de pronto te encuentras que las cosas van muy bien, que tú como emprendedor estás feliz porque consigues tu objetivo, vendes la compañía, lo que sea, y pronto ves que muchísimos inversores salen y al ver justo el enero sale de verdad lo peor de ellos. Mucha política, la avaricia, pelear por el último dólar y arrastrarse a por él, pero de manera mezquina, desconfianzas entre unos y otros, todo eso. Y eso lo vi en Sindelantal, España y en Sindelantal México y también teníamos muchísimos accionistas, teníamos unos 30, había un poco de todo. Pero sí veíamos eso, esas desconfianzas y esos miedos y esa mezquindad y esa avaricia por llegar al último dólar y tal. Por eso para mí lección de ahí fue tienes que elegir muy bien a tus compañeros de viaje, siempre es crítico. Y en pulpo aquí sí creo que lo he hecho perfecto. No solo de equipo, que es increíble, sino tenemos cinco inversionistas nada más, tres fondos grandes y dos y dos angels. Son maravillosos todos cómo apoyan de verdad. Y sé que. Y además ya sé que si las cosas fuesen bien, fuesen mal, fuesen lo que sea, ellos siempre pensarán en nuestro equipo y en nosotros como vendedores antes que en ellos mismos. Estoy segurísimo de eso. Segurísimo.
Eso dónde pintas la raya entre necesito el dinero para seguir o para crecer o para lograr mi objetivo, mi gran misión y de quién lo puedo tomar.
Es que es complicado eso. A ver, hay un tema siempre que ahora aquí te hablas del quién del smart money se habla y hay muchísimos fondos, inversionistas y tal, todo esto, que se hablan como que ellos no te aportan solo dinero y te aportan inteligencia también y te van a ayudar lo que sea y tal. Para mí eso es bullshit, eso no existe. Tú de un inversor lo que quieres y lo único que puedes poner en valor, o por lo menos lo único que puedes poner en valor es el dinero que meten, nada más. Porque el resto son palabras. Luego si encuentras, como es mi caso o hace sea ya que es un fondo para eso, muy bueno. Los que ahora tengo, México Ventures, onelab, son muy buenos para eso, que sí realmente meten las manos, te ayudan, te apoyan. Pero pensando en ti, para mí no es un tema de dónde pones la raya. Es que creo que tienes que encontrar a personas por lo menos con las que compartas valores de cierta manera. Yo con todos los managing partners de todos estos fondos comparto valores. Sin duda. A mí me encantó, por ejemplo, con la pandemia, cuando arrancan las cuarentenas, ya empieza a ser una crisis. Que grande. Todos nuestros inversores, ninguno me escribió a ten cuidado con el negocio y despide gente y tienes que hacer no sé qué. Y tienes No, no, todos. Fue solo oye, ¿Cómo está tu equipo? ¿Estáis todos bien? Ya está. Es tan fácil como eso. Y eso para mí es compartir un batavalor. Oye, eso es lo importante de verdad. Lo otro lo haremos luego. Y responsabilidad como CEO. Estáis aquí para que yo tome luego las decisiones con la empresa, que te toquen, pero que vosotros lo primero que os preocupe sea cómo está el equipo y que estamos todos bien y que no nos preocupemos por nada y que lo que sea. Es que eso es lo que quieres de verdad. Luego si viene el oye, tienes que recortar gastos, vamos a reajustar los objetivos, lo que sea. Pero lo primero es lo primero. Por eso para mí se alinea más en tema de.
Partir valores, cómo digo, independientemente. Tal vez es hablar con otras empresas del portafolio, tal vez es conocer a los. Yo lo hago siempre, a los inversionistas o a los partners por mucho tiempo. ¿De qué otra manera puedes saber quiénes son de verdad, más allá de lo que dicen?
Sí, mira, yo justo hice eso con esta última ronda. A ver, con mis dos fondos que entraron cuando arranqué Pulpo. Uno ya estuvo antes sin delantal, con lo cual ya sabíamos, vivíamos cómo éramos. Y los otros me llegaron también con recomendaciones, todo esto y tal. Muy bien. Tuvimos buen feeling. Los últimos Swan Lab estos, me acuerdo. Yo hablé con ellos y hubo muy buen feeling, muy bien. Teníamos buenísima relación, todo esto y tal. Y ellos se vendían muy bien. Y dije, qué raro, todo es bonito. ¿Y yo qué hice? Entré en su web y contacté con todos los CEOs de todas las participadas y les hice una due diligence a la inversa. No hablé solo con las participadas, sino que hablé también con otros fondos de esas participadas que compartían board con ellos y hice esa labor de verdad y lo que recibí de todo el mundo fue mételes como sea. ¿Les quieres como socios? Y efectivamente les quise como socios, pero sí hice esa labor de hablar con todos y además me acuerdo cuando hicieron la primera reunión de todos los founders me llevaron a mí como la última empresa en la que habían invertido todo esto y ellos no sabían que yo ya había hablado con.
Ellos. ¿Baris, tú hiciste algo que muy poca gente logra, no solo has vendido varias empresas, pero vendiste la misma empresa dos veces a la misma persona, cuéntame cómo logras eso? Vendes sin delantal, en condiciones muy poco favorables, sin delantal España y te dejan una semilla. Cuéntame esa historia.
¿Justo, mira como fue esa venta, es justo, Justit compró España y Justit dijo oye, si os vais a México y seguís ahí os echamos una mano pero no vamos a tocar el mercado, no entramos, vosotros no podéis ir a Europa y como que nos dividimos un poco mercado porque ellos latan, no? Que no querían venir y nosotros dijimos pues igual si queremos atacar México, Colombia y otros países.
Fue parte de lo que se negoció en la ventaza. ¿Digamos que OK, te bajo X monto de venta y me quedo México o te dijeron quédatelo, no cierro o te.
Lo quedas realmente como fue eso? Ese punto fue, teníamos España y habíamos abierto en el 2011 México, que fue uno de los grandes errores en ese momento que resultó siendo de los principales aciertos. Fue error porque siendo muy pequeños ya nos vinimos muy arriba y dijimos vamos a internacionalizar la compañía cuando éramos nada, diez minutos. ¿Y eso qué hizo? Pérdida de foco, pérdida de recursos, los dos fondos estábamos en España, el negocio de México no acaba de arrancar aquí, teníamos un CEO local que sí lo hacía bien, pero tampoco tenía nuestro conocimiento ni experiencia. Fue complejo, fue tirar muchísimo dinero ahí, tanto que vendimos España y llegamos a justit y dijimos oye no quieres México tan tan bien y dijo esto no, no quiero porque me vas a obligar a invertir lo que sea y tal. Dijimos no, no, es que te lo regalamos, es que no queremos seguir, ya no queremos seguir vendiendo pizzas por Internet. Y dijeron no queremos México. Y mi socio Diego me dijo varis tío, hagamos las maletas y vamos para allá. Y yo Diego, no, México no, qué pereza. Le dije, qué pereza, vayamos a otro país, que se hable un idioma diferente y que tengamos que aprender otro idioma, no lo sé, algo que sea. Me dijo que no. Digo que vamos ahí, lo hacemos y venga, vamos, vamos. Y mira, yo aquí no quería llegar y ahora soy el máximo, estoy loco por el país, como sabes. Y entonces claro, justit no quería sin delantal México ni regalado, literal, no lo quería ni regalado. Y entonces dijimos, oye, nos quedamos nosotros con la plataforma técnica y seguimos en México. Y ellos dijeron, vale, vamos a ir para allá. Si queréis seguir emprendiendo en México está muy bien, pero no podéis venir a Europa ni a otro tal mercado, no sé qué. Dijimos, venga, vale, ya está, ya está. Y aquí seguimos. Y aquí seguimos. Y de pronto pasaron aquí también dos años y medio y unos alemanes llegaron que nos querían comprar. Con lo cual, claro, cuando los alemanes llegaron que nos querían comprar México, que queramos, casi un monopolio en verdad aquí en ese año cuando llegaron que querían comprar, llamamos a justit y dijo Justit, venga va, os compro. Dijo, no entra en nuestros planes, pero nos viene bien porque iFood está yendo muy rápido. Justit era accionista de iFood y que quería comprar como para ir creando ese grupo latino también. Y me acuerdo perfectamente que vendimos México y fui a Londres a estar ahí una semana con ellos, todo esto, y estuve y estaba en mi acuerdo perfectamente con el CEO paseando por allí en Londres. Y llega él y me bar, ¿Sabes qué dice? Creo que no haber comprado sindelantal México cuando compramos España fue el error más caro que hemos hecho nunca. Quién sabe, si lo hubieran desarrollado no hubiera pasado seguro. Yo que creo que sí era ese el camino, seguro que si lo hubieran quedado no hubiera sido igual.
Porque aparte vendiste México por un múltiplo de lo que habías vendido España.
Vendimos México como por nueve veces lo que habíamos vendido España o algo así. En el mismo tiempo y con menos inversión. Qué pena que ahora cierra también.
Sí, hace un par de semanas.
Hace un par de semanas, justo.
¿Cómo te hace sentir eso?
Mira, la verdad, a ver, yo hace 6 años que no tengo nada que ver. Nada, nada. Es que nada que ver. Pero al final no deja de ser algo que tú has creado y no deja de ser algo desde lo cual yo siempre que que estuve en México y veía una moto, una pegatina, un algo y tal, me sentía feliz y orgulloso de ver que algo que habías creado ya se había hecho mayor y que de verdad estaba generando muchísimo empleo y estaba creando impacto todo esto, o sea que sí, fue como una punzada de dolor, de verdad, qué pena, tanto esfuerzo, tanto esto. Pero entiendo, o sea, que al final competir contra gente que va a pérdidas en los pedidos porque subvencionan los pedidos y con cupones final no tiene sentido. Y es como tú antes llegabas y hablabas, oye, crecer con Venture Capital o crecer Oye, pues la verdad es que ambos son válidos. Si tienes el dinero de Irapa perdida, oye, pues vas, matas competidores y ya está. Pero me duele en el corazón cómo.
Se ve el futuro del negocio de entregas. Están dándose con todo. Rappi y Uber Eats.
Y Uber Eats aquí, sí, justo viene Postmates, ¿No? Salió también del mercado, salió en diciembre del año pasado. Postmit salió del mercado, está aquí creo también en España está Glovo, Uber Eats, Deliveru también, pero creo que. Creo que Deliveru va a regular hoy, hace poco. No lo sé, ¿Sabes? Pero sí, es un sector complicado justo porque hay muchísimos actores con muchísimo dinero que subvencionan los pedidos, con lo cual tienes pedidos pérdida. A mí de aquí lo que más me gusta son los nuevos modelos que van saliendo, como las cocinas fantasma o gente que cocina en su casa y lo reparten otros de pronto. Yo me acuerdo cuando arrancamos en delantal en el 2010, me acuerdo literal comer con alguien que era un directivo muy top en España de Internet, súper conocido en esa época y tal, que en la Coco Comida él me quería vencer para que yo me fuese con él a una startup que le estaba sacando. Y llega y me dice Baris, ¿Pero quién va a pedir comida por Internet? ¿Pero quién va a pedir comida? Pero si no ves que todo el mundo tenemos ya el imán en la nevera y pedimos las mismas cosas y somos animales de costumbres y pedimos la misma pizza del mismo sabor todos los sábados y ya está, no hacemos nada más. Y yo iba y le decía que sí, que la gente quiere pedir más cosas, quiere opciones, pero no las hay. Si pides sólo eso es porque no tienes más cosas. Y recuerdo que muchísima gente no confiaba que esto fuese a ser un sector grande y ahora es enorme, mira cómo es. Es increíble cómo se ha visto.
Dices que es imposible cansarte de emprender, que es como una droga literal, qué.
Te da emoción y adrenalina. Yo lo comparo con la sensación que sentí al saltar en paracaídas. Fíjate, pre lanzamiento es como cuando estás en el avión antes de que abren la puerta. Cuando abres la puerta, que es cuando sales a la calle, es el pánico infinito. Luego saltas y el salto lo estás disfrutando, pero no sabes cómo vas a caer. Y después ya cuando llegas y te rizas y caes de pie, es la mejor sensación del universo. Y además eres consciente de haber disfrutado el camino, que a mí hay algo ahí que me acuerdo con Manondolo Atala. De hecho, el primer día que yo me quedé sin trabajo, sin delantal, me acuerdo, fue. Dijeron, oye, quítate seis meses, y en el mes seis ya acabas y se acabó, y vale, ya está. Seis meses. La verdad es que me pasé los seis meses pensando en cómo iba a ser mi primer día sin trabajo, o sea, qué quería hacer yo después, o sea, cuál era mi. Mi futuro. El primer día de mi vida en el que no le debía nada a nadie, en el que nadie me iba a llamar por teléfono a exigirme nada, en el que no tenía responsabilidades con nadie, nada. Claro, eran como seis meses de qué voy a hacer. Y me acuerdo que planifiqué ese día perfectamente. Oye, voy a ir a tomar un café a este sitio por la mañana, que me encanta, me voy a empezar a leer este libro. Me fui y me acuerdo que además quería ir al Museo Memoria y el centro. Fui con el audiolibro, estuve cuatro horas, me lo vi entero, todo entero, porque me quería saber toda la historia. Fui a comer a un sitio, a un restaurante, porque tenía ganas también y tal, y a la tarde dije, me aburro, yo tengo que hacer algo. Y de pronto llamé a Manolo a Tala, y le damos un paseo. Me dice sí, claro. Y empezamos a andar, me acuerdo, hacia el centro y de vuelta por Reforma. Manolo siempre cuenta que ya estaba con 1 y voy a montar no sé qué, y voy a hacer no sé cuántos, y voy a hacer platín y mañana empiezo. Y así fue.
Cuéntame un poco que esa plática con Manolo derivó en Parkiller. Que pancho. Y ahora por tu lado es Pulpo Matic. No sé si ya le cambiaste el.
Nombre en breve a Pulpo.
Cuéntame a ver esta evolución de crear una empresa BC con un modelo como el que era Lux Ballets.
Justo.
¿En qué momento hay esta transición y qué aprendes de algo que nunca habías hecho, que es la venta de SaaS, que SAS, software as a service con miras corporativas? Justo. ¿Qué hace pulpo? Vamos a dar un resumen un poquito.
Mira, voy a ir al. Al origen. Me acuerdo que una semana cuando estábamos aún sin delantal, tuve varias, varias reuniones de gente que vino ahí a verme. ¿Y me acuerdo que todos, todos llegaban y me enviaban un mail y oye, te tienes parking para que te deje mi auto? Y esa semana justo leí que looks estos, estos americanos habían levantado una ronda de valet parking y tal. Y claro, uní de pronto el oye, todo el mundo me está pidiendo parking de pronto en mi oficina y mira, de pronto este modelo que hay aquí debe tener sentido y aún más en una ciudad como esta. Y al final dijimos, oye, vamos a sacar una startup que sea vale, Parking on Demand. La idea era una app en la cual tú haces clic en el sitio al que vas a llegar y hay un billetero que te espera, guarda un scooter en el coche, se lo lleva, lo aparca cuando lo quieras de vuelta, haces clic, te lo trae y se acabó. Pero fuimos, arrancamos a hacer un poco la plataforma, todo esto mientras definíamos el modelo de negocio y la verdad es que los números no salían por ninguna parte. Era imposible. Era como. La única manera en la que podían haber salido los números era si fuésemos capaces de predecir la demanda y era imposible. Entonces, tal vez podemos ir a hablar con empresas y le ofrecemos a empresas este producto para los empleados que no tienen parking, que la empresa se lo de como perk, se lo da como perk. Entonces nosotros sabemos cuándo salen de casa y tenemos ahí el maletero preparado para recoger su auto, lo estaciona, lo que sea. Y entonces, llegando a hablar con muchísimas empresas, lo que oíamos mucho era de oye, este modelo está muy bien, es muy interesante todo esto, pero yo tengo una flota de 250 vehículos y la verdad es que no sé ni cuántos tengo. Yo creo que tengo 250, pero no sé si me robaron 2 el año pasado y tengo todavía 10 en el taller y tampoco sé cuánto me gasto en posible siquiera. Y claro, empiezas a oír esto una vez y otra vez, de flotas de 10 vehículos que te dicen que no saben ni cuánto les cuesta, hasta flotas de miles de vehículos. Y eso, claro, me llevó a hablar con más flotas, porque pensé aquí hay algo raro, aquí hay algo que nos estamos perdiendo. Y hablamos con flotas de varios países y hablamos con los incumbentes también. ¿Cuáles son las empresas que ahora mismo le están vendiendo servicios a las flotas? Le venden servicios las de GPS, telemetría, las de renting o leasing, le venden servicio las de combustible. Hay muchísimas empresas, voy a hablar con ellas a ver cómo funciona el mercado. Y aprendí muchísimo ahí. Y aprendí que el sector no ha cambiado en los últimos 30 años más o menos. Solo hay devices más modernos, plug and play y software más bonito para geolocalizar, pero poco más. Aprendí que casi todas las flotas tienen un millón de hojas de Excel, que luego para compararlas y todo esto tiene un descontrol brutal. Aprendí que los incentivos de las empresas que actualmente le venden servicios a las flotas no están alineados. Es decir, una empresa de combustible, su modelo de negocio es vender litros, una eficiencia. Una empresa de telemetría, su modelo de negocio es rentar hardware. Claro, ahora ya sí están buscando con pulpos, sí buscan llegar a dar ese valor final. Pero nadie estaba pensando en lo que necesitaba el cliente final. Y el cliente final lo único que quería era transparencia. Yo quiero saber qué pasa con mi flota, o sea que quiero saber qué actividades realizan mis vehículos y qué hace mi equipo con los vehículos y dónde están también. Pero cuánto me gasto y cuándo van al taller y qué repartos hago, o qué servicios hago, para que lo uso, o el directivo, lo que sea, da igual. Y eso llevó a Pulpo. Con eso que creamos Pulpo, que es esa plataforma forma que realmente da visibilidad sobre todo lo que pasa con tu flota, y la operas además ahí dentro de. Y tenemos ahora muchísimos partners de combustible, de GPS, que se integran, y tenemos ahí también todos los datos en tiempo real para nuestros clientes. Y con Parkiller, que era esta de valet parking, lo que hicimos fue matar el negocio del parking, pero no un negocio de servicios que había encima, que era de consulta la multa de tus vehículos. Llevamos tu vehículo a verificar y otro tipo de cosas. Justo eso es. Y eso es lo que quieres, que ahora es Go Pancho. Y Pulpo siguió su camino. A principios del 2017 separamos ambas compañías y que cada una ya siguió su camino. Yo me quedé con Pulpo y el que era el CTO de Gopunshop, Pablo, que quedó ahí como CEO.
¿Cómo se ve ese futuro, ese futuro de 4 billones de dólares de Pulpo Matic?
A ver, duro, pero muy realista, la verdad. Si vemos además durante pandemia, si hemos vivido, a ver, hemos sufrido clientes que lo han pasado realmente mal y varios quebrados, imaginarás, pero otros más, muchos de servicios de reparto, last mile y otros sectores, farma, alimentación, construcción, todo esto que de pronto han crecido muchísimo. Tenemos el pipeline de venta más grande que hemos tenido, tenido nunca, se multiplicaron por tres o cuatro las solicitudes. También tenemos propuestas enviadas, tenemos solo en propuestas enviadas como para cuatriplicar el tamaño de la compañía. Ahora mismo, para que te hagas una idea, eso es un poco lo que hoy estamos viviendo. Ahora bien, es con Cacao porque aún somos jóvenes, o sea, al software aún hay que mejorar muchísimas cosas a mi nivel, con compañía hay que crecer, estamos abriendo nuevos países, estamos entrando en nuevos sectores, pero vamos, que llegaremos, estoy segurísimo.
¿Y llegan siendo una empresa de manejo de flotas vía software internacional o llegan siendo algo más?
Mira, en el fondo nos vendemos como una empresa latina de software de flotas y el valor que quedamos o lo que le vendemos al cliente siempre es que somos una empresa independiente, que además somos agnósticos, que cualquier proveedor que él tenga nos da igual y que le vamos a vender la transparencia sobre sus vehículos. Porque claro, al final tú piensa una empresa que repone, que reparte algo o que te tiene servicios, reparto, comida. Imagínate, oye, ¿Cuál es el impacto de los costes de mis vehículos en cada kilo que reparto, por cada metro cúbico de reparto, por cada envío que hago, por cada servicio que hago? Y el impacto es mucho más alto de lo que ellos creen. Siempre. Claro, si atacas eso en empresas, si eso lo controlas y eso reduce, si das con esa métrica final que hace que la empresa realmente reduzca costes, nuestro, todo nuestro impacto es realmente fuerte. Tenemos clientes muy grandes, o sea, flotas muy grandes aquí en México y España, que se están ahorrando treinta, cuarenta por ciento del coste flota, que es muchísimo. Porque también somos capaces de decirte qué vehículos te sobran y no necesitas. Claro, el impacto también en el medio ambiente de la eficiencia de combustible o de sacar vehículos también cuenta. No es solo un tema de ahorro nada más en eso. Sí, impacto real, la verdad. Y se ven nuestros clientes también lo vemos. Es medible. ¿Sabes que digo? No es. Creo que están contentos. Es que medimos el impacto.
Barys, siempre que hemos platicado terminamos hablando de libros y no por mí, sino porque tú eres un lector voraz. Me dices que lees tres libros a la vez.
Siempre suelo leer tres a la vez.
Cuéntame cómo se ve esa composición normalmente.
Mira, casi siempre, aunque ahora lo estoy cumpliendo justo ahora, pero estoy. Pero siempre leo tres. Siempre leo uno sobre algo que yo necesite aprender para la empresa o para mi negocio. Es decir, puede ser o de estrategia comercial o de tecnología o de estrategia de negocios o de gestión de recursos humanos, lo que sea. Pero algo que me aplica es algo que es estudiar para el trabajo. Eso es uno.
A ver, tu top del año en esa área.
Mi top del año en ese área. No sabría. Debería sacar mi hoja ahora y sacarte. Pero si, él leído varios. Mira, hay uno que me encantó de ventas que se llama Sell More Faster, que es un libro muy estratégico de ventas. Es decir, no es de estos que va y te dice el proceso es de esta manera y lo tienes que pintar tal. Si no, es uno, o sea que lees y te dan unas ganas de salir a la calle, sabes que te mueres. Hay otro de esos que leí que me encantó que se llama Objections de Jeff Blount. Y Objections me marcó muchísimo. No lo sé si te lo comentaste.
Y ya lo leí.
¿Ah, sí? ¿En serio? ¿Qué opinas? ¿Te gustó también técnico? Justo.
Pero creo que el punto está muy claro. Efectivamente, si no preguntas y te callas, no consigues nada.
Justo. Y ahí fue cuando vi el vídeo que hablamos del chino que se fue a encontrar 100 rechazos, que es buenísimo.
Es un TED Talk que se llama Lo que aprendí de 100 días de rechazo.
Justo, que es buenísimo y es muy útil y es muy real, creo. Crear esa costra, que lo oí también en tu podcast, que lo hacía Javier Mata de Giallo. Justo, eso es justo, que es muy bonito también.
Entonces uno como técnico Aprendizaje segundo sobre.
Un tema que a mí me interese o que quiera aprender, mejorar o algo. Y a mí temas que a mí me gustan mucho y leo mucho. Me encanta leer de antiantropología, me encanta leer de historia. Me gusta leer de geopolítica. Me gusta leer de temas médicos. También me leí uno que me encantó, se llama Ticker de la Historia del Corazón Artificial. Buenísimo. El libro me encantó porque en el fondo es medio técnico, aunque eso solo es una bomba, nada más, nadie tiene más. Pero sí emociona el libro cuando lees desde el primer corazón artificial hasta hoy, la de vidas que se han dado para salvar millones de vidas ahora la de médicos que asumieron muchísimos riesgos y pacientes que asumieron muchísimos riesgos de manera consciente y que murieron solo para poder probar la siguiente versión de una bomba que te implanta en el cuerpo para que vivas más tiempo. Y es un librazo, la verdad que a mí me encantó, la verdad. Porque es como ver por atrás los sacrificios que hay a veces que den en cosas que ahora damos por sentadas. Ahora tenemos algo, vas a un hospital, te ponen un corazón y ya está. Pero en cuantos avances científicos ahora con las vacunas, lo que sea, no ha habido víctimas para que tengamos que llegar a esa solución. Y eso me encantó.
Y dentro de esta categoría lees algunas de estas novelas de negocios como Bad Blood, por ejemplo, me encantó.
Caerían en esta de aquí justo caerían aquí justo sea un bat. ¿Bad Blo también entra aquí porque al final sí es un libro en el que aprendes, pero es un poco más Gossip, es chisme, sabes? Un poco. Lo lees como novela, pero sí, sí, aprendes, pero no es algo que yo vaya a cambiar el rumbo de la compañía mañana porque estoy aprendiendo algo nuevo. Después el tercero, Kekelio, siempre una novela en paralelo, aunque sabes, como para vaciar la cabeza. Lo que pasa es que cada vez me está costando más leer novelas, fíjate. No lo sé por qué, pero me cuesta como engancharme a las novelas y llevo como renqueantes como que me cuesta engancharme. No lo sé si porque no las elijo bien o porque de leer tanto en ensayo mi cerebro ya espera recibir otro tipo de estímulos de un texto. No lo sé. Y me he desacostumbrado a recibir entretenimiento de un libro. No lo sé por qué funciona eso. La verdad es que no me lo sé.
Y de estos tres tipos de libros, ¿Hay alguno que prefieras en físico, otro en audiolibro?
Qué buena pregunta. Intenté con audiolibros y a mí no me funcionó, no pude, se me va la cabeza, lo empiezo a ir y acabo pensando en otra cosa, pierdo el hilo y no puedo regresar al punto en el que perdí el hilo. A mí eso no me sirve como formato. Los técnicos sin duda los prefiero en Kindle porque subrayo y después consulto todo y eso me creo como mis guías. Luego cuando acabo uno, saco todas las notas, las guardo y guarda en un Notion y es como tengo como mi guía empresarial o cosas que quiero aplicar o que aprendo, las tengo guardadas en Notion de las notas que subrayon Kindle de esos libros y el resto en papel.
Estoy haciendo exactamente lo mismo con Kindle y subrayar y pasarlo a Notion, pero hago que me lo lea el celular, entonces escucho como medio audiolibro, subrayo, paso a Notion y después compro el libro físico.
¿En serio? ¿Lo compras?
También hay muchas cosas que para consultar, incluso el kind of no me da.
Sí, cierto. Yo mira los de historia y estos sí que siempre requiero papel y no lo sé por qué sentimos esa diferencia de que unos deben ser en Kindle, otros en papel, otro en audiolibro, pero si pasa. Cierto.
También para ti leer es un. Es un momento como de meditación, es de conexión contigo y te das dos horas al día, o sea, cuéntame un poco a qué hora metes dos horas al día en una persona que está manejando varias empresas o que tiene varias inversiones o que tiene un equipo que Tiene que valer 4 billones de dólares.
Mira, para mí es doble el tema de leer. Uno es me da paz y es como mi momento y a mí lo que más me gusta del mundo y lo que además necesito es desayunar solo leyendo, es lo que más me puede gustar del mundo, madrugar, irme a un café o en casa, lo que sea, y estar solo con un libro y leo. Eso es para mí básico, me encanta y es porque uno, eso me da paz y es como que tengo tiempo para mí, me estoy cerrando, estoy apagando mi cerebro para enfocarlo solo a una cosa y me gusta. Pero dos, que es también lo que más me motiva de emprender, es que también me obliga a estudiar y a ser mejor. Yo creo que leer es mejor que ver un vídeo por ejemplo, solo porque el esfuerzo es mayor y al ser esfuerzo mayor creo que el premio es mayor también. Y para mí emprender por ejemplo, o tener retos en pulpo en la empresa no tendría sentido si no le pudiese dedicar tiempo para estudiar cómo arreglarlo y al final ese doble sentido de tener tiempo para mí, tener mi tiempo de paz, de pensar en cosas o de leer en cosas y otro de aprender cosas que sé que voy a aplicar en el día a día, es lo que me mueve a leer tanto y me motiva además mucho. Y saco ratos, muchísimos. Uno es eso, las mañanas, salvo que haya quedado con alguien, lo que sea, siempre leo y si quedo con alguien seguramente siempre llegue antes para leer un rato.
Yo cada vez que hemos quedado llego y estás leyendo justo.
Me gusta, llevo siempre mi Kindle encima y siempre que tengo un rato leo. Si habrá llegado aquí y a lo mejor tú estabas acabando una reunión o algo, seguramente yo en vez de ir y estar con el móvil hubiera sacado el Kindle y alguno de los libros que estoy leyendo y hubiese dicho a ver quién tiene el capítulo más corto y venga me voy a leer este ahora un momento en este rato entre que oso acaba así. Lees por capítulo y leo un poco, sí, salvo ahora con uno que estoy yendo, uno buenísimo de la ruta de la seda de Franco Pan que me está encantando pero es larguísimo. Es larguísimo, es gigante y cada capítulo puede ser media hora, 40.000 minutos por ahí, o sea que ahí sí que no leo cuando leo apartes pues no, ese no lo abro.
Y hablando de la ruta de la seda y todo, sé que tienes también como un lado bastante aventurero y te aventaste el Mongol Rally.
Sí.
Cuéntame un poco de dónde sale esta idea que es para los que no conozcan que es el Mongol Rally, porque lo hiciste.
Mira, no lo sé si aún lo hay, pero lo hay aún, creo. Sí, de hecho es un viaje en coche que hace una ONG que tú sales o salías desde Londres o desde Madrid en ese año sales desde Londres y la idea es que tienes que llegar a Mongolia y el coche luego se queda en Mongolia, se lo donas a la ONG y ellos lo convierten en ambulancia para un área rural, lo que sea, qué pasa que claro, como debe ser un coche que dejas en Mongolia, no puede ser un coche moderno, electrónico o algo, debe ser un coche mecánico que pueda reparar cualquiera, en cualquier momento, con cualquier pieza. Con lo cual te piden cierta antigüedad de coche y para que lo hagan un poco más como aventura. Todo esto tal que al final lo haces por eso todos contamos, hemos regalado un coche para que sea ambulancia en Mongolia. Pero en verdad lo haces por la aventura del viaje. Y nosotros fuimos en un Fiat, éramos dos amigos. Tres amigos. Éramos tres amigos que además somos iguales, nos encanta viajar y las aventuras y las cosas. Salimos de Madrid y llegamos a Mongolia. Y lo bueno de este viaje es eso. Uno, el coche debe ser antiguo, no puedes usar GPS, solo mapa de papel y brújula. Nada más. No puedes usar nada más. No hay una ruta definida, no hay ruta fija, puedes ir por donde quieras. El tema es llegar a Mongolia y no tienes un plazo definido para llegar, pero sí un rango, un margen. La gente llega en un margen de más o menos 15 días, para que te hagas una idea, para allá. Nosotros tardamos más o menos un mes en llegar y usamos una ruta. Recorrimos toda Europa, llegamos hasta Turquía, llegamos hasta Turquía, pasamos a Georgia, Azerbaiyán, cruzamos el Caspio en un carguero. Claro, ahí no hay ferries de todo esto. Llegamos a Turkmenistán, que era un país en el que solo pudimos entrar justo porque la ONG nos consiguió una visa como de voluntarios en el país, lo que sea. Cruzamos Turkmenistán, hicimos Uzbekistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kazajstán, Rusia, Mongolia y llegamos ya para allá y fue una experiencia increíble. Increíble. Solo por el sentirte solo en carreteras en las que no has estado nunca, que no sabes dónde vas a dormir, no sabes dónde vas a estar el día siguiente, no sabes qué vas a comer, no sabes lo que hay. ¿Tienes mapas de papel? Si, tienes. Porque por ejemplo en Rusia llegamos y no encontramos ningún mapa de carreteras. Nos perdimos. Llegamos a ir en dirección contraria con los carteles en cirílico, imagínate. Pero sí, fue una súper experiencia, la verdad. Me encantó, me encantó, me encantó.
Oye, y también supe que tienes una lista de las 100 cosas que hay que hacer en México.
Sí, y he hecho casi todas. De hecho me falta y no haré nunca, por ejemplo, correr la maratón de aquí, por ejemplo, esa no hacer. Y había una que hice a medias que era que era subir. Monumento a la Revolución, que subí y en cuanto subí me dio tanto vértigo que bajé. Y había otra que era subir al Ángel, pero me da tanto vértigo que no puedo puedo subir y sé que esa no la haré, salvo que me maten con una cuerda o algo.
¿Pero sí, París ha sido muy abierto con quién eres, y probablemente gente que te conozca esté oyendo cosas de ti por primera vez, pero qué te gustaría que más gente supiera de ti que hoy en ustedes?
No lo sé, porque no lo sé. Uno, no sé si hay algo que merezca la pena de mí saber de verdad en esto. Y dos, sí creo que aquí hemos sacado temas y miedos, además justo que no había nunca antes dicho contado, o sea que de ahí viene esto que me llamaron para. Para ir y hablar sobre esto en otro podcast de un oye, ¿Por qué no cuentas como haciendo tartamudo todo esto y tal? Dije, no, no, esto no es con cualquiera, esto es con eso.
Me honras, Bari, la verdad es algo que tenía ganas yo de hacer y o no hablar precisamente de la tartamudez, pero sí de que me contaras tu historia. Eres de los emprendedores más exitosos que yo conozco a nivel personal y ciertamente de habla hispana, pues los últimos 20 años también eres alguien bastante prejuicioso, me han dicho. Imagínate, imagínate. Voy a poner un ejemplo. Tú eres soltero. Eres soltero, entonces ya veo, creo, por.
Dónde estás yendo a ver.
Eres soltero y entonces un día conoces a la mujer de tus sueños, es inteligente, le gusta leer, trabajadora, te aguanta, pero un día la llevas al cine, a un centro comercial y te para, te das cuenta que se para enfrente de las escaleras eléctricas antes de dar ese paso. Y después van a cenar y te pide una pizza hawaiana. ¿Que harías?
Dejarla, evidentemente, dejarla. Sabía, sabía que iba a salir por ahí.
¿Quién fue? ¿Y quién te ha hecho con cariño especial a Manolo?
Manolo. Imaginaba, imaginaba.
¿Sí o no?
No, la verdad, la verdad es que sí, sí soy, sí soy bastante maniático con ciertas cosas. Mira, temas que de verdad me generan ansiedad de alguna manera. Uno es la pizza con piña, de verdad, eso es algo que no puedo soportar, o sea, no entiendo, pero no.
Solo no comerla, la gente que la come.
La gente que la come, Sí, sí, no, no, no, o sea, ya te juzgo. Las crocs, por ejemplo. Las crocs, si, es algo que no.
Bueno, es el anticonceptivo más efectivo.
Me queda clarísimo, lógico. A ver, una mujer con gusto jamás se va a quedar embarazada de un hombre que use crocs, eso es un hecho, eso segurísimo. Las crocs me pone súper nervioso, por ejemplo, la gente que rebaña un yogur hasta el final, ¿Sabes qué hacer así como todo esto, ¿Sabes? Sí, sí, o sea, tengo ciertas manías ahí, pero no tantas como dice Manolo. Seguro.
Bar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Sabía que esta pregunta llegaría y llevo de verdad dos semanas dando vueltas a ella porque no lo sé. Uno, porque no tengo nada de impacto que contar, seguro. Y. Pero mira, si estuve pensando algo que además si has salido aquí mucho, es el no te inviertas en el pasado y mira el futuro. Y es algo que de pronto estos meses estoy viviendo muchísimo. Gente que le cuesta decidir, que se ancla en el pasado, que solo porque ha hecho algo ya le cuesta cambiar. Gente que no le ilusiona el futuro, sino le ilusiona el pasado, ¿Sabes? Yo de verdad, yo cuando saco fotos a algo, jamás las reviso, nunca. Es que a mí el pasado me da igual, ya pasó. Yo el pasado que quedo como un aprendizaje, como un poso o algo. Y a mí lo que me ilusiona de verdad es qué pasará mañana, pasado, el otro, soñar, imaginar. ¿Y cualquiera que me conoce sabe que tengo millones de planes y que hoy te cuento una cosa que quiero hacer la semana que viene y mañana te cuento la contraria y pasándote cuento que quiero hacer otra cosa y el otro día que voy a hacer? Lo que sea. Yo creo que nunca debes perder la capacidad de ilusionarte por el futuro, ni siquiera cuando tengas 70 años, 80, da igual. Yo creo que el día en el que no me ilusione algo del futuro, en el que no sea capaz de pasar página con algo del pasado porque no encuentro algo que me emociona en el futuro, será cuando yo muera y se acabó conmigo. Porque yo de verdad, de hecho creo que la gente más infeliz es la que se ancla en el pasado como concepto, y lo digo en serio, gente melancólica que se sabes que, y te acuerdas cómo era y cómo fue esto y qué feliz era y que no sé qué, y tú te acabas ahogando en tu melancolía, en tu tristeza, en tu nostalgia, solo recordando cosas, situaciones, momentos que no llegarán. El ejemplo hoy que más se ve es un. Es un jo, es que bien se trabajaba antes en las oficinas todos juntos, cuando estábamos todos ya, pero el mundo ha cambiado, lo siento todo mucho, por más vueltas que le des, por más que te quejes a que antes se trabajaba mucho mejor estando todos en oficinas a la vez, por más que te quejes y más que lo sufras, no va a cambiar el hecho de que te tienes que adaptar a lo que viene, y lo que viene es que ya mucha gente va a trabajar desde casa, sin embargo todavía te encuentras a gente que es incapaz de adaptarse a esto y arrastra siempre eso, y eso pasa con relaciones, con una ex que tengas, en el trabajo, en startups, en inversiones, con todo París.
Bueno, pues si alguien se podría anclar con una gran vida y varias pasadas eres tú, o sea, la experiencia que has tenido como emprendedor increíble y pues claramente lo que viene es mucho mejor. ¿Gracias por compartir tu historia, eres un crack y qué bien tenerte, qué bien que te gusta tanto México y que te vamos a tener aquí por un rato, aunque te hagas yuca que te vas? ¿Quieres ir a vivir a Mérida?
Quiero irme, sí, sí, sí, sí, me encanta Mérida, es increíble y qué bien se come, la verdad, mi familia es.
De allá y eso no viene gratis, pero bueno. Barys, ¿Dónde puede contactarte la gente, seguirte?
Mira, pues en Twitter, en Varys B, o sea Varys Coco, una B al final, B chica, B alta, B chica la primera, V alta, la última, o Instagram, solo Barís, o sea con V chica nada más. Y en LinkedIn, obvio, obvio, también estoy en las tres para que alguien me escriba.
¿Algo que quieras agregar, Baris?
¿Nada más a ti, de verdad? Sí, he estado muy bien ahora, y hablar desde texto no era fácil cómo supones, que aunque como he dicho, ni es heroico ni nada, pero cada uno tiene siempre sus miedos y contarlos y hablarlos no es fácil para nadie, y esto no es grave, pero para todos tiene su esto, y sí haces siempre que sea todo fácil.
A mí me inspira.
Gracias de verdad.
Pues muchas gracias.
Nada a ti.
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