1 trillón de dólares

Rosario Marín, former U.S. Treasurer, reflects on a trillion-dollar economic hit and what it meant to be the only Latina voice in a male-dominated room. She talks about the weight of representing women and Latinos when you're the only one there.
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La economía se nos bajó un trillón de dólares en una semana, en menos de una semana, o sea, se nos bajó, nadie quería subirse a un avión, nadie quería ir a Disneylandia, nadie quería ir al cine, nadie quería irse a los. A trabajar en los High Rises, los edificios altos, entonces se nos bajó la economía y entonces es tú con tu ejemplo es ir y decir sí, y si podemos y tenemos que gastar y nos van a dar, vamos a tener más dinero en nuestro bolsillo si vamos con todo eso En cuestión de. Lo más difícil para mí es no dejar, era defender por qué estábamos ahí nosotros y no era tan difícil a veces, mira, y esto es una cosa con la que yo hablo primordialmente con mujeres que estamos y llegamos a posiciones muy importantes y a veces nos quedamos calladas, entonces digo, yo decía, si soy la única mujer y aquí hay diez y son hombres, entonces si yo no hablo, ¿Para qué me puso el presidente como mujer? Hubiera escogido otro hombre y llenarte de ese valor y decir OK, No, nosotros somos 50% del país, entonces si yo soy la única que va a hablar de este 50%, ¿Verdad? Para proteger los intereses de este 50% o de los latinos, o sea, somos, en ese entonces éramos 50 millones de latinos, hoy somos 60 y tantos. Si el presidente me puso aquí es para cuidar y defender los derechos de estas personas, si yo no hablo, entonces ¿De qué sirve que puso una latina ahí? ¿Para que me puso? Hubiera puesto alguien más. ¿Es eso y es llenarte de valor y decir yo represento a toda esta gente, yo represento a las mujeres, yo represento a los latinos y esto es como nos va a impactar y no dejarte o achicarte o quedarte callada, porque de qué sirve que tengamos una mujer ahí o de qué sirve que tengamos una latina ahí si nos vamos a quedar todos callados, sumisos y cabizbajos? No, aprendí y lo tomé muy serio, fíjate, el presidente Bush cuando ya me nombran y lo veo, digo, este presidente, muchísimas gracias, es un gran honor para mí que usted me haya atesor a Estados Unidos, ¿Hay algo que usted quiere que yo haga específicamente con el tesoro? Y se me queda mirando a los ojos y me dice, Rosario, sé la mejor tesorera que tú puedes ser Car Blanche, o sea, eso es todo, eso fue las instrucciones que me dijo.










