176) Hacer lo que importa - Después de la pérdida con Oso Trava

Oso Trava talks about what matters after loss: his mother's near-fatal heart attack, a rejected Goldman Sachs offer, and how he built a life-design framework called método DMS. He shares habits like the six-second kiss and blocking apps to protect what counts.
Questions this video answers
Haz lo que importa
Dirección, Movimiento, Significado
Casi 300 entrevistas
En Goldman Sachs; internado de ocho semanas
Tuvo un ataque cardíaco aproximadamente un mes a mes y medio antes de la entrevista por su cumpleaños 70
Chapters
Bienvenidos a Después de la Pérdida. Yo soy Gaby Pérez Islas.
Yo Eduardo Madrigal Y este es un.
Podcast creado para ustedes, las personas que han tenido una pérdida, quieren aprender del dolor o conocer más acerca de la vida.
Un espacio para crecer en resiliencia y también en amor.
Un gran sí a la vida.
Gracias por acompañarnos.
Comenzamos. Hola, bienvenidos a un nuevo episodio de Después de la Pérdida. Me da mucho gusto recibirlos. Bienvenidos, bienvenidas de todo corazón. Hoy les espera un episodio diferente, especial y muy motivacional porque hoy tengo sentado junto a mí, junto a Eduardo Madrigal, que me acompaña como siempre, a un ingeniero. Sí, o yo. Usted bien, tenemos a un ingeniero aquí, pero además es empresario, es emprendedor, tiene un MBA de Stanford. Bueno, pues tiene empresas, le fascina la tecnología, pero además ustedes lo conocen perfectamente bien porque es creador del podcast Cracks y ahí él entrevista a mentes que él considera brillantes y comparte sus mejores prácticas. Pero sobre todo lo que yo creo es que él ha aprendido de todos los invitados que tiene ahí. Es una persona congruente, familiar y alguien que yo en lo personal considero un modelo para la juventud. Así que por eso está hoy aquí. Vamos a darle un giro un poquito al contenido que normalmente tiene y además, bueno, a ver qué tan cómodo se siente del otro lado del micrófono. ¿Qué tal que acaba entrevistándonos él? ¿Qué opinas? Eduardo Madrigal, ¿Cómo estás?
Muy bien, muchas gracias. Hola a todos los que nos acompañan. Muy emocionado porque estés aquí. Gracias por aceptar la invitación y pues nada, vamos a darle de una vez que están muy ansiosos de escuchar este.
Episodio todos, pero no hemos dicho su nombre, aunque yo ya asumo que lo saben, es Oso Traba. Gracias, Oso, por estar aquí.
Gaby, Eduardo, gracias por la invitación y feliz, feliz. Muy, muy sutilmente hiciste mentes que él considera que son brillantes. Muy modesta tú, porque como ya estuviste en el podcast, no quisiste echarte la flor solita. 100% mente brillante y gracias por dejarme estar aquí compartiendo contigo.
Ese episodio que hicimos hizo muchísimo ruido. Les recomiendo que lo vean. Si mal no recuerdo es el 245. Se irá. Bueno, ahorita me dicen el número exacto, pero búsquenlo. Oso Traba y Gaby Pérez Islas, porque hablamos muy desde el corazón, como hablamos siempre. Y bueno, te llegué también, te llegué.
100%.
Creo que a veces queremos mantenernos como de este lado frío o del lado que no me involucre mucho en ciertos temas, pero cuando hablamos de pérdida o muerte nos compete a todos. Oso además es autor de dos libros, pero el primero que tengo yo aquí Haz lo que importa y sobre eso queremos hablar hoy mucho sobre el libro, que claro que les recomiendo y voy a citarlo varias veces, pero también ¿Qué es lo que importa en la vida? Creo que cuando tenemos una pérdida, cuando nos dan un diagnóstico, nos ponemos a pensar en esto, lo que he estado haciendo era realmente importante. Pienso, Eduardo, somos fans de las películas, creo que tú también. En la película de Conoces a Joe Black, cuando Bill, el personaje Anthony Hopkins, que hace un papelazo ahí, le dicen que va a morir, llega la muerte por él, literalmente, pues cambia todas sus prioridades. ¿Tú qué consideras, Oso? ¿Que es lo que realmente importa en la vida?
Creo que es algo bien individual. No podría yo atreverme a aseverar que conozco lo que es importante para cada quien. Lo que sí te puedo decir es que muy poca gente lo tiene claro y por más que dicen que algo es importante, sus acciones demuestran lo contrario. Porque la vida no es lo que piensas, la vida no es lo que dices, la vida es lo que haces repetidamente. Y en mi caso yo creo que para mí es muy importante la libertad. Uno de mis valores esenciales es ese, la diversión, la variabilidad, pero sobre todo la familia. Y creo que tengo la fortuna de hoy estar viviendo, después de muchos años de no haberlo hecho, una vida totalmente como lo dijiste, congruente, diseñada, intencionada, para que lo que existe en mi agenda y todos los días son justo cosas que me dan libertad, que me dan variabilidad, que me fortalecen vínculos con mi familia y sobre todo que generan impacto.
Me gusta y además, bueno, voy a aprovechar para mandarle un saludo a Lou, a tu esposa, que es una mujer extraordinaria, inteligentísima y además una anfitriona hermosa. Y bueno, te mando un beso grande. Y no conocía a tus hijos, pero hablas de ellos, los veo en tus posts y que salen ahí y sí, es cierto, creo que tiene que haber un poco de todo en la vida. Nosotros le llamamos como equilibrio, Noel Equilibrio.
Pero ese equilibrio se puede desbalancear bastante cuando existe precisamente una pérdida, que es un poco el giro de este episodio que vamos a tratar. ¿Cómo mantener eso? ¿Cómo poder encontrar esas cosas aún después de una pérdida? Porque siento que es aún más difícil si en la vida diaria estamos muy metidos en la rutina y demás y nos cuesta trabajo tal vez encontrar estas cosas que importan y qué bueno que lo especificamos, es individual para cada quien. ¿Cuando existe una pérdida creo que se vuelve el doble de complicado, no? ¿Cómo lo ves tú?
Pues bueno, tengo la bendición de contar con toda mi familia nuclear aún conmigo, mi papá está vivo, mi mamá está viva, el esposo de mi mamá que se ha vuelto como un segundo padre para mí está vivo, mis dos hermanos están vivos y. Y si bien hemos sufrido pérdidas, nunca creo que he tenido la posición de que me arranquen algo que es tan allegado a mí. Lo platicábamos en nuestro episodio, la pérdida puede venir en muchas formas y hay veces que perdemos un trabajo, perdemos una oportunidad, perdemos una relación. Y si, de esas he tenido muchas, pero yo creo que cuando logramos poner las cosas en perspectiva y tal vez el dolor no ha sido tan grande como para robarme esa perspectiva, pues podemos seguir adelante. He perdido relaciones en las que sí, en momentos en los que no estaba tan seguro de quién era yo y había puesto mucha de mi valía, lo hice en muchas ocasiones en relaciones, en opiniones externas o incluso en éxito profesional. Y ese éxito profesional te es robado o o no llega. Pues sí, la pérdida te hace dudar de quién eres tú en tu esencia. Y creo que esa es una de las líneas centrales de Haz lo que importa. Ahora que lo mencionas, Haz lo que importa es un libro en el que narro este proceso de transformación personal que viví yo, de resignificación de mi identidad y de mi propia valía, que cuando logré a través de muchos experimentos, de mucho aprendizaje, de muchos descalabros, logré entender que lo que vale es lo que está adentro, lo que vale es lo que me importa a mí y que nadie me puede robar eso.
Ay Víctor Frank vive en ti. Porque eso decía el padre de la logoterapia, no me podrán quitar todo menos la decisión de cuál es mi actitud ante esta pérdida. Y justo eso es la primera pregunta a nivel empresa o a nivel emprendedor, que quería yo hacerte cuando pues no consigues algo cuando te cierran las puertas, cuando se cae el negocio de tu vida o lo que creías que era el negocio de tu vida, no te aceptaron en un trabajo. ¿Cómo lidias con eso? Ese es un duelo muy complicado. Pero ¿Cómo lo manejas bien para que no afecte el resto de tu vida laboral?
Creo que yo he pasado por muchas etapas en mi vida. Me acuerdo cuando yo tenía mi valía puesta en la consecución de éxito financiero y reputacional. Por ejemplo, cuando yo hice una maestría en Stanford.
Me encanta, perdón, me encanta cómo lo narras, lo que pasó. Porque a veces uno cree que quiero hacer una maestría. Sí, pase usted. No, cómo no. Y me fascinó cuando hubo una persona que te preparaba para el examen que dijo tú no vas a entrar. ¿No? Así, o sea, el tú no vas a entrar me suena en mi ámbito a cuando un doctor dice ya no hay nada que hacer. Óyeme, espérame. Tú puedes decirme qué tengo qué ves, pero no quién soy. Eso te lo voy a decir yo. Y en lugar de desinflarte eso, acabaste una maestría en Stanford.
Pues sí, pero justo durante el primero y el segundo año haces un internado, trabajas en una compañía y yo, para mí, mi sueño y todo mi objetivo era trabajar en un banco que se llama Goldman Sachs. Y conseguí un internado en Goldman Sachs con la idea de que al terminar estas ocho semanas me ofrecieran un puesto de tiempo completo en la ciudad de Nueva York. Fui de los mejores empleados de verano que tuvieron. Y al final me dijeron, eres extraordinario, pero no te vamos a contratar porque eres una bala perdida. Así me dijeron. Yo era loose, canon, entonces no podían confiar en que mis acciones se iban a estar siempre dentro del marco regulatorio o no sé qué de comportamiento del banco. Y en ese momento sentí que me habían arrancado la oportunidad de mi vida, que no valía lo suficiente. Y lo sufrí mucho. Me acuerdo, estaba yo haciendo otro segundo internado en Brasil, comiendo solo en un churrasco, cuando me recibí la noticia y sentí un vacío por dentro que no sabía cómo lidiar. Y le hablé a mi mamá y fue durísimo. Pero más adelante, cuando logré entender que nada de lo que pasa afuera cambia quién soy yo y de lo que soy capaz, entonces empecé a entender que el fracaso, la pérdida, es una parte esencial, al menos del mundo en el que yo me muevo, que es el mundo del negocio, los emprendimientos, yo creo que la creatividad de todos. Y hoy yo entiendo que un resultado, yo no le llamo fracaso, yo le llamo un resultado subóptimo y es una perra.
Resultado sub. ¿No es lo que querías políticamente correcto?
Pues las historias que nos contamos, el nombre que le pones a las cosas trae mucho peso y mucha cara.
Es la narrativa con la que fracasé.
Pues no es algo que no me salió tan bien como esperaba. ¿Ahora qué hacemos? Pues regresas y entiendes dos cosas. Primero, ¿Cuál es el resultado subóptimo? Porque hay veces que ni siquiera sabemos medir en qué fallamos. Segundo, ¿Qué hice yo para generar este resultado? Porque si el mundo nos lo hace, no podemos hacer nada para cambiarlo. Y tercero, ¿Qué puedo hacer diferente? ¿Cuál es la lección que me llevo de aquí? ¿Cuál es este primer principio que voy a apuntar en mi lista de mandamientos para que la próxima vez, porque sí va a haber una próxima vez, pueda yo actuar de forma diferente habiendo aprendido un error cometido más de una vez?
Es una lección, ya lo decías tú al inicio del episodio, pero evidentemente después de tantos episodios e invitados se ha absorbido mucho conocimiento. Y aquí reflejas una postura que es muy distinta a lo que tal vez podríamos encontrar cuando se topa con un fracaso normalmente. Porque tú has dicho y me llamó la atención como pues he tenido rupturas amorosas o de trabajo y así, pero nada, que desbalance. Bueno, es que para muchos en su.
Momento sí, sí, claro.
Ahora lo ve distinto, pero para muchos que el cortar una novia es lo peor que les ha pasado en la vida o que les puede llegar a pasar. Y es no tanto el hecho que haya pasado el fracaso o esto que haya sucedido que no salió como esperabas, sino cómo lo tomas. Y creo que la estructura, que tengas un plan, a mí me gusta mucho cómo estructuras tú y cómo defines las cosas para lograr lo que quieres. De eso es un poco el método DMS y nos puedes hablar un poco de eso, pero tener una estructura es, sí siento yo, mejor que pues saber cómo van dándose las cosas.
Bueno, antes de llegar a eso, y gracias por la pregunta, o sea, yo creo que para mucha gente vivir este proceso de pérdida y sobre todo de un ser querido podría parecer que no se adapta a lo que acabo de decir. Oye, que se muera tu papá no es un resultado subóptimo es una pérdida. Y oye, ¿Cómo puedo asumir la responsabilidad de que se murió mi papá? No puedo. Yo ahí difiero y lo estoy ya trabajando. Te contaba antes de entrar al aire que cuando Mi mamá cumplió 70 años, le regalé de cumpleaños le regalé. Y se me hace muy ególatra decir que le regalé una entrevista, pero bueno.
Era algo que le hacía.
Decidí honrarla con una. Con una entrevista. Y un mes antes de grabar la entrevista, un mes y medio antes de su cumpleaños, tuvo un ataque cardíaco que casi le cuesta la vida. Y cuando salió, grabamos esta entrevista que fue extraordinaria. Y la verdad es que me di cuenta que si se hubiera muerto mi mamá, OK, no hay nada que pueda hacer yo para cambiar sus hábitos porque fumaba mucho. No hay nada que pueda hacer yo para mejorar su salud, pero sí para mejorar mi relación con ella. La culpa de la pérdida hubiera sido lo que no hice cuando la tenía viva.
Escuchen y subrayen eso. Esa satisfacción del deber cumplido te saca del duelo eventualmente.
Y entonces ahora hice un plan regresando a lo que estás diciendo, y el año pasado me la llevé de viaje. Este año me vuelvo de viaje, hablo con ella mucho más seguido, quiero aprovecharla. Y el día que no esté, sentir Hice todo lo que estaba en mi poder para disfrutarla y para que tuviéramos una relación bonita y eso. Probablemente espero el día que ella no esté, pues me deje no con arrepentimiento, sino con agradecimiento. Agradecimiento. Dicen que el arrepentimiento por las cosas que hicimos es templado con el tiempo. El arrepentimiento por las cosas que no hicimos es inconsolable. Ahora llevo casi 300 entrevistas y esas son las que he grabado, platico con mucha gente y aprendo de ellos. Y yo sí creo que una de las cosas esenciales que distinguen a los que yo llamo cracks es que viven una vida intencionada. Ellos se despiertan y ya saben qué va a pasar en su día, porque ellos decidieron qué es lo que va a pasar en su día. No son personas que están esperando a ver qué les avienta la vida para reaccionar. No son personas que están simplemente esquivando golpes. Ya no siento lo duro, sino lo tupido. Al contrario, yo soy el que está tirando los golpes. Y en mi calendario está exactamente lo que quiero intentar que suceda. Y para eso funciona mucho el método DMS, que es este modelo de diseño de vida y de productividad que desarrollé dirección, movimiento, significado. Es una manera de entender qué es lo que queremos. Tienes. Son tres áreas, cinco pasos. ¿Donde estoy? Muchas veces estamos inconformes y no sabemos por qué, porque no nos conocemos. Partir del autoconocimiento, el desarrollo personal es el camino más directo al éxito profesional. Ojalá en primaria, secundaria, en vez de darnos clases de educación o de guía vocacional, nos enseñaran a conocernos personalmente, a darnos autoestima para no tener que estar dependiendo de aprobaciones externas y ser sujetos a incluso a una pérdida de identidad que nos lleva por malos caminos. Que podamos tomar decisiones basados en lo que hay adentro realmente y no lo que nuestros papás, nuestra iglesia, nuestra sociedad espera de nosotros, la caja en la que tenemos que caber para ser normales.
Ay, Oso, pero espérame, es que te escucho. Tienes la boca llena de razón, pero desde este lado del micrófono ahora es más sencillo decir todo esto y alguien puede estarnos escuchando y decir sí, claro, para ti es muy fácil decirlo. Tú sí ya conseguiste a la mujer de tus sueños, tú ya tienes hijos, tú ya la hiciste en la vida. Con lo que yo me enfrento en consulta son chavos cada vez más jóvenes. Y te cuento este. Un chavo, estudiante de una universidad que me queda aquí muy cerquita en el sur, muy complicada, que tiene fama de muy difícil, pero a los chavos no les importa y hacen dos carreras al mismo tiempo.
Saludos a todos los itamitas.
¿Ves que bien lo identificaste? Pero llega un chavo de 23 años conmigo a consulta y se tira en el sillón y me gaby, es que yo ya no la hice en la vida. ¿Qué tienes 23 años? ¿Cómo me puedes decir eso? Pero esa sensación tienen de que ya no lo hicieron. Ese fomo de ya me lo estoy perdiendo. El éxito es lo que tienen otros. Yo ya me atrasé, todo mundo ya está en la maestría y yo todavía no entro. ¿Qué les dices a esos chavos?
Primero, que dejen de preocuparse por los demás. Eso es lo primero, que se dejen de comparar. En el segundo que te empieza a comparar, a ver. No hay nada que haga sentido menos que compararte. Sé que es muy fácil y vivimos en una sociedad en la que constantemente nos están fijando varas y puntos de comparación, pero yo fui muy miserable. Si había alguien que había nacido en mi misma ciudad, el mismo año y él tenía algo que yo no tenía, ya yo era un fracaso. Si había alguien que ha habido a mi misma primaria y él tenía o ella algo que yo no tenía, yo era un fracaso. Si había un emprendedor que más o menos era de la misma camada que yo y tenía una buena noticia en su empresa, mi empresa era un fracaso. Y no ganas ese juego nunca. Me lo decía Ricardo Salinas Pliego la semana pasada que platiqué con él, siempre va a haber alguien, como él lo dice, con una vieja más buena y un avión más grande. Es una pelea que no vas a ganar nunca. Ahora la pregunta es, ¿Estarías dispuesto a cambiar el 100% de quién eres, de lo que tienes, de tu familia, de tu vida, de tu cuerpo, por todo lo que tiene esa persona? Porque si su respuesta es no, entonces dejen de hacerse juegos mentales y entiendan que sí, siempre va a haber alguien que tiene mejores cejas que tú, pero tal vez no quieres tener a su hermana, o sea, la verdad es que es muy. Es un juego que no vas a ganar nunca y que solo nos genera sufrimiento interno. Mejor volteemos la mirada hacia adentro y digamos ¿Quién soy yo? ¿Qué es lo que quiero lograr? Y segunda, entendamos que a los 20 años, bueno, eres un niño, eres un niño hoy los niños. Yo a los 20 años no sabía ni dónde estaba parado. Y yo veo la gente de esa edad hoy viviendo vidas mucho más aceleradas y pensando que somos humanos, que probablemente vivamos más de 100 años y que tenemos para hacer entre 7 y 9 carreras durante nuestra vida. No sé cuántas veces has cambiado tú de giro.
Yo vuelta 180 grados, hice de las letras a la consejería tanatológica y llevas dos.
Y probablemente ahora eres youtuber. ¿No, o sea, quién lo hubiera?
Soy streamer cuando hago mis lives.
Ya, pero la vida queda tanta vida que si crees que ya acabaste y que tus mejores años están atrás, frena. Deja de hacer todo lo que estás haciendo, deja de preocuparte por esta carrera de la rata, la ruedita del nunca acabar y volteate a ver y di el siguiente paso que voy a tomar está tomado en la dirección correcta que me dicta mi corazón, mi propósito. Porque justo hablábamos de la pérdida y una de las partes más importantes, yo creo que la columna vertebral del método DMS es la s significado. ¿Hablábamos de dónde estoy, a dónde voy, cómo hago el tiempo para lo que más me importa, cómo lo empleo de forma inteligente, pero sobre todo es por qué me importa? Porque podemos hacer y hacer y hacer y estamos metidos en este torbellino de hiperproductividad, haciendo cosas que no significan nada, que no funcionan, que por más que las logramos nos van a dejar sintiendo vacíos. El éxito sin realización es el último fracaso. Y cuando logras entender que te mueve, de dónde viene tu motivación, que no viene de afuera, sino desde adentro, viene de tus dolores y de tu y de tu motivación por generar impacto. Yo tengo un modelo que se llama las dos fuerzas. Yo creo que la motivación tiene un lado oscuro y un lado claro. Así como la Guerra de las Galaxias. El lado oscuro es algo que no mucha gente se atreve a ver. Nuestros dolores, nuestros miedos. No todos sabemos cuál es nuestro propósito. Y hoy tienes que ser feliz. Y como no soy feliz, entonces soy más infeliz.
Ay, sí. Desde que la felicidad la pusieron como imposición, ya pesa.
Tienes que tener un propósito y no sé para qué tengo, no sé para qué estoy aquí en la vida, entonces ya no sé ni para qué me despierto todos los días. Tal vez eso va a llegar después, pero todos, si abrimos bien los ojos y hacemos un análisis, tenemos algo a lo que juramos que no vamos a regresar. Y no quieres vivir una vida impulsada por la sed de venganza y el odio y el miedo, pero conectar con esos sentimientos es sumamente poderoso. Tu GRAN BATALLA segundo TU GRAN maná Misión audaz, noble y aspiracional. ¿Qué quieres lograr para hacer el mundo? Y no el mundo tal vez a escana planetaria, sino en tu propio microcosmos. ¿A quién quieres impactar? ¿Cómo quieres que sea tu legado? ¿Quién es la persona o grupo de personas a las que les quieres hacer la vida mejor? Y cuando tienes claro eso que va más allá de ti y lo combinas con la fuerza que te da estar corriendo de algo que no vas a.
Dejar que te alcance aquello a lo que quieres regresar.
Correcto.
Sin duda. Creo que la pérdida o el fracaso puede llegar a ser un catalizador. Muchas veces para darte cuenta que no estás yendo en la dirección en la que querías. ¿Tal vez viene esa de otra persona o de una situación que no la buscaste tú, en tu caso, pues tu mujer que te preguntó de repente, bueno y a ti qué?
¿Por qué odias tu vida?
Sí, sí, ¿Qué pasa contigo? Pero en situaciones y muchos que nos estén escuchando y se los agradecemos, están en ese punto ahorita de tal vez acaban de perder un ser querido o un trabajo, una situación, algo, y sin duda tener una estructura, un camino, entender de dónde estoy, a dónde quiero llegar, cómo hacerlo y por qué, es muy importante. Y eso está muy bien explicado en el método. Pero entendiendo obviamente algo que dijiste medio rápido, pero muy clave, hay fracasos y los va a seguir habiendo.
Es una necesidad y condición esencial para el éxito de largo plazo.
Te voy a decir cómo lo veo yo, perdóname Edu. Con respecto a la vida, yo siempre les digo a mis la vida es un mar y el mar tiene olas. Y no porque te haya revolcado una significa que el mar se va a detener, se va a volver una alberca en lo que tú te pones de pie, ponte de pie lo antes posible porque ahí viene otra. Y no es una visión negativa de la vida, es un movimiento perpetuo. Eso es lo que es.
Ahora sí, perdón, igual puedes aprender a surfear unas no todas te van a revolcar, no todas son del mismo tamaño, pero sí, sin duda, si sabes nadar, si sabes surfear, si traes flotis, si estás acompañado de alguien más, todo este tipo de cosas pueden ayudar. ¿Pero cómo es que en este caso en específico tuyo, de este punto de por qué odias la vida, tú dijiste bueno, pero por qué me dicen esto, o sea, tú ya lo sentías un poco antes o fue la primera vez que te enteraste ahí que dabas esa impresión hacia los demás?
Como te digo, la primera parte del método DMS es dónde estoy y muchas veces no sabemos dónde estamos. Yo creo que muchas veces, o la gran mayoría de las personas estamos tan enfocados en el futuro que no nos damos cuenta del presente. Tú para llegar a algún lugar usas Waze, Google Maps. Google maps. Necesitas dos datos. ¿Cuáles son esos datos?
¿Dónde estoy, a dónde voy a si.
Le pones a dónde vas, que te va a decir?
¿Dónde estás?
Claro. Si no, no te puede dar nada. Y el problema es que estamos tan enfocados en correr hacia un lugar que no sabemos de dónde y la dirección no va a estar ahí.
Y déjame llevar eso al terreno de la vida donde nos estabas hablando de lo que aprendiste con lo que pasó con tu mami. Estoy tan apurado viviendo mi vida, logrando mis metas, persiguiendo mis sueños, mi vida laboral, que doy por hecho que mis papás van a estar ahí siempre, ellos van a estar ahí, van a aguantar pacientemente a que yo logre lo que quiero, que además parece nunca tener fin porque luego quiero más y quiero más y quiero más y de repente la vida te da ese susto donde te das cuenta que no y que tienes que parar y vivirlos y disfrutarlos. Y eso me gusta mucho de ti, me gusta que a pesar de lo ocupado que estás, te hagas un alto para irte a la feria de Aguascalientes para que vayas a un palenque, o de repente te des el gusto de me voy a meter en una tina de hielos o o me voy a ir a hacer algo extremo que te gusta y que te da esa adrenalina y que siempre te está llevando al límite. Y me fascina, me fascina que cuando te mando un correo, por ejemplo un WhatsApp, de repente tengo una respuesta de perdóname si no te contesto rápido, pero estoy priorizando las cosas y voy a tener una hora para contestar correos o WhatsApp, o sea, el hecho de que no estemos siempre al servicio de los demás a la hora que quieran, cuando quieran, porque te distrae de lo tuyo. Me gusta mucho eso. Creo que eso es lo que todos deberíamos de tener en duelo o en la vida laboral siempre como nuestras prioridades, que Oso dice aquí, que nunca sean más de tres, porque si no ya te estás desenfocando. Ten tus prioridades claras porque eso te va a dar el equilibrio que decíamos.
Y generar los sistemas para que estas prioridades sucedan. A ver, los hábitos son difíciles de romper y siempre nos vamos a ir por el camino de la menor resistencia. Entonces si tienes algo que te distrae, en mi caso, por ejemplo, es mi celular, yo tengo dos o tres apps que me bloquean el uso del celular para que se haga más difícil y no me desenfoque. Bloqueo ciertos momentos familiares para que nadie más los pueda tomar y pueda estar yo ahí y de repente escucho cosas sencillas que pruebo y quiero meter a mi vida. Y por ejemplo, esta semana leí un artículo del Instituto Gottman sobre el beso de 6 segundos. Y ahora todos los días le doy un beso de seis segundos a mi esposo. Mínimo de seis segundos. Y no tiene que ser un revolcón, es un besito de 6 segundos. Pero muchas veces si estás ahí con tu mujer o tu pareja y se saludan y platican y se dan un.
Kikito por aquí, ya llegué, ya me.
Y es lo único, el único contacto físico que hay en el día para mí. Mi lenguaje del amor, hablando de Gary Chapman, es contacto físico. Y a mí este beso de seis segundos sí me hace sentir diferente cada día y me hace sentir más conectado con mi mujer, aunque tal vez a ella ni le viene ni le va.
Seguro. Sí, o el abrazo a tus hijos.
Claro.
Y esto es algo clave, lo que acabas de decir. Intentar cosas nuevas. Si siempre estás haciendo lo mismo, vas a obtener los mismos resultados. Y si no estás conforme con en dónde estás o quién está haciendo o lo que estás haciendo, cambia. Tienes que hacer cosas diferentes, intentar cosas diferentes. Y dirás, bueno, es que al principio será muy raro. Seguro te habrá pasado, ya vas en el 4 y estás bueno, ¿Cuánto falta? No lo sé, porque es un poco. Hay un poco más de cariño. Pero en otras situaciones puede que al principio no sea como ah, sí, esto es lo mío. Pero eventualmente tienes que seguirlo probando. No rendirte ante las cosas que de una primera instancia te incomoden, sino darle una verdadera oportunidad. Siempre y cuando lo hemos hablado, no te hagas daño a ti ni a los demás.
Inténtalo. A ver, déjenme meter mi cuchara tan atológica aquí. Por lo que estabas diciendo, me acordé de un ejercicio que suelo hacerle a mis alumnos en talleres. ¿Quién es la persona que te gustaría que estuviera junto a ti en tu lecho de muerte? En el momento que vas a morir, ¿Quién te gustaría que estuviera ahí contigo? Piénsalo. Probablemente alguno me nadie. No quiero que nadie esté. Porque ellos vivieron una experiencia dolorosa de acompañar a alguien y se lo quieren ahorrar a otra persona. Yo les diría, piénsalo dos veces. No le robes el privilegio de estar contigo y de acompañarte. Pero si alguien contestó no, mi esposa, mis hijos, mi mamá. ¿Cuánto tiempo le dedicas hoy a la semana, a esa persona que quieres que esté contigo en el momento de tu muerte, porque a lo mejor al que más tiempo le dedicas es a tu jefe, es a tu proyecto, es a tus amigos, pero las personas a tu alrededor se cansan también? Nunca demos por hecho que una esposa siempre estará ahí, que un hijo siempre estará ahí, ni los padres si queremos que ellos estuvieran en ese momento final, hay que estar en el momento vital.
Bueno, pero responde tú la pregunta, ¿Por qué nada más la soltaste, pero no la respondiste tú?
Bueno, yo quiero que en el momento que yo me muera, desde luego esté Dios conmigo, o sea, quiero estar tomada de la mano. Si tengo perro en ese momento, quiero a mi perro arriba de mi cama conmigo, ahí lo quiero, por favor, porque eso siempre me da paz. Y pues yo te diría que tu papá, pero no sé, ustedes siempre dicen, mis hijos siempre dicen que yo me voy a morir antes que mi esposo, No sé por qué siempre dicen. Siempre dicen eso, Yo creo al revés, yo espero que él haya muerto antes y me van a decir, Gaby, ¿Ya no lo quieres o qué? No, pero yo que sé lo que es el duelo, espero que él no lo pase. Preferiría yo cargar el peso de perderlo a él, a que él me perdiera a mí. Y no por soberbia de perderme a mí es lo peor. Pero perder a tu pareja, una buena pareja, sí es lo peor. Entonces, pues si no es él, me gustaría que ustedes estuvieran a mi lado, mis tres hijos ahí. ¿Y tú, Oso? ¿Quién quisiera?
Sin duda alguna, mi esposa y mis hijos. Sí, estar privado. Tranquilos, podemos hablar. No pensaría en hacer un discurso de ya me voy. Creo que trataría de que ese discurso hubiera pasado Durante los últimos 30 años o 40 de nuestras vidas juntos y que no haya quedado nada sin decirse.
Sin deudas. Oye, y ahorita que digo deudas, pienso en la poca salud mental que tienen algunos empresarios hoy en día, precisamente porque están ahorcados en deudas, porque están muy presionados y pues ven todo negro, todo oscuro. ¿Qué consejo les darías para trabajar? La salud mental. En esos momentos de crisis financiera, de problemas laborales, de cierre de una empresa, ¿Cómo te levantas de eso?
Creo que es difícil ponerme en los zapatos de gente porque las situaciones son muy individuales, pero creo que como decía Séneca, sufrimos más en la imaginación que en la realidad. Y los estoicos tenían esta metodología que se llamaba premeditatio malorum y se imaginaban e incluso experimentaban en carne propia. Seneca Salíato era alguien miembro de la corte, muy adinerado, todos los años se salía con sus peores ropas y descalzo a la plaza para darse cuenta que si lo perdía todo, tampoco pasaba nada. Y creo que a veces nos hacemos nosotros historias en la cabeza que nos hacen sufrir mucho más. Y si ponemos todo en contexto, o sea, tenemos salud, tenemos a nuestra familia y de todo lo demás nos vamos a poder levantar. Sí, sí. Creo que en la medida que tenemos claras nuestras prioridades y sabemos qué es lo que nos importa, entonces cuando podemos perder algo más, se hace un poquito menos doloroso.
Y la frase que dijiste hace rato, que la quiero subrayar, la vida te da mucha vida. Hay que. Hay que saber extraerla, hay que saber sacarla.
Michelle, El arquitecto Michel Rohin hace poco en una entrevista dijo una frase que se hizo muy abiertos y receptivos a todo lo bueno que trae la vida. Y entonces, desde ese día, todos los días que camino con mis hijos al camión de la escuela, hay un rayito de sol que entra entre dos edificios y los volteo, sentimos el sol en la cara y les digo, niños, agradezcan todo lo que tenemos y estén abiertos y receptivos, porque hoy la vida les va a dar cosas buenísimas. Solo tienen que estar listos para recibirlas.
A ver, déjame ver si tus hijos se van a acordar de grandes. Eso. ¿Te recordó algo eso de ir caminando y te acuerdas del milagro del día?
¿Que les decía yo de eso?
¿Y de cantar Ánimas Marianas cuando estábamos en el estacionamiento?
Eso era para encontrar lugar de estacionamiento. Esas son. Pero yo siempre les decía, vamos a encontrar el milagro del día. A ver cada quien. ¿Pero qué es el milagro?
¿Te acuerdas de alguno que haya dicho yo?
Sí. A ver, unos novios besándose en una parada de camión. Yo me acuerdo de todo lo que ustedes me dijeron. Lo que dudo es que ustedes se acuerden de todo lo que he dicho. Pero entonces sí se van a acordar, porque yo iba y me decían, ¿Qué es el milagro, mamá? ¿Que? Pues le digo, el milagro puede ser todo el pajarito que viste, cualquier cosa. Y entonces Eduardo dijo, hay unos novios besándose ahí en la parada de camión, Ahí está el milagro. Y ese era un beso de más de seis segundos.
Estaban practicando.
Tremendo beso.
Nunca había visto algo así. Pero volviendo un poco a esta analogía del Waze o Google Maps o lo que sea, me gusta mucho que aún en esas aplicaciones, tanto en la vida como en esas aplicaciones, si te pasaste una curva, si ya tu destino estaba atrás, si te equivocaste o vas muy lento, siempre te va a redireccionar. ¿Y eso en la vida también es importante, no? Porque chispas, no, esa era mi oportunidad, mi sueño de entrar a Goldman o ese banco, lo que sea, ya se fue. Siempre se puede redireccionar, porque tu meta, creo yo, el destino, no era realmente ese trabajo. Ahí será otra cosa, porque no nos definimos por lo que somos, no nos definemos por lo que tenemos o en donde trabajamos, o el teléfono que tenemos o lo que sea, sino otras cosas. Y ese podría haber sido que no era por ahí esa curva, si no te fuiste por la izquierda, cuando por la derecha, yo que sé. Pero siempre te va a ir redireccionar.
El camino al destino. Nunca va a ser un camino recto, pero por eso es tan importante tenerlo claro. Imagínate un nadador de aguas abiertas, Mariel Holly, que ha cruzado los siete mares, nada infinidad de kilómetros. Imagínate que no supiera dónde va o que ya sabe a dónde va ahora imagínate que nunca saca la cabeza del agua para ver si va en la dirección correcta. Igual termina en otro país. Tienes que entender que vas a ir así y mientras puedas ir corrigiendo el rumbo, y para eso tienes que tener claro cuál es el destino final, entonces vas a llegar. Es cuestión de, como yo digo, calidad, constancia, persistencia y paciencia. Hay que hacer las cosas bien, hacerlas bien siempre, seguido, incluso cuando se pone difícil, y después darle tiempo al tiempo.
Y entender la verdadera autoestima que es yo lo puedo todo, pero no lo puedo solo. Porque también si un nadador no tuviera a alguien en una lancha junto diciendo o dirigiendo, pues sí puede llegar un momento en el que pierdas el norte para dónde es. Entonces necesitas a alguien afuera que te pueda de repente dirigir o enseñar algo. Fíjate, hay algo que yo me he dado cuenta. Hay muchas personas que que se evaden de sus pérdidas personales, de sus duelos, por medio del trabajo. El trabajo es una gran celestina porque es. Yo no puedo ir a cuidar a mi mamá porque estoy muy ocupado. No, ¿Saben qué, hermanos? Miren, yo doy dinero, pero pues yo no puedo llevar a mi papá a la consulta porque yo estoy ocupado. Parece que el trabajo les da como esa área segura y muchos se refugian en el trabajo para evadir las cosas personales que tienen. ¿Cuál es tu perspectiva al respecto?
Pues creo que es uno de estos vicios productivos. Ayer me preguntaba Natalie Marcus, ¿A qué eres adicto? Y yo pues sí, creo que soy adicto al trabajo hasta cierto punto. Es una de estas adicciones que no están mal vistas hasta cierto punto porque son productivas, pero que al mismo tiempo pueden estarte robando de cosas importantes en la vida. Es cuestión de conocerse cada quien y saber que la decisión que estás tomando, independientemente de cuál sea, lleva un costo que vas a tener que pagar. Si estás dispuesto a pagarla y lo haces de forma consciente, intencionada, perfecto, que nadie te diga que estás mal. Si estás dispuesto a que tu familia se desbarate por ser el hombre más rico del mundo y lo haces de forma consciente, oye, mis felicitaciones, o sea, te admiro por tu resolución, tu enfoque y tu determinación para hacer lo que tú quieres hacer. OK, mientras no lastimes a nadie, perfecto. Pero yo creo que hay que ponernos a nosotros primero si no estamos bien.
Nosotros, pero que también puedes estar cuando le pasas por encima a alguien.
Por eso, mientras no lastimemos a nadie y mientras seamos claros, cuando tú te vendes como voy a ser el proveedor y el esposo más presente y te voy a amar y respetar el resto de mi vida y al rato estás de pata de perro, no está siendo coherente y ahí creo que no se vale. Ahora, si tú, como le pasa a mucha gente, llega a crisis de los cuarenta o crisis espirituales y encuentran una nueva identidad, se van al ayahuasca y regresa, ¿Qué hora son gurús? Si puedes tener una comunicación abierta y decir, oye, cambié, sé que te vendí un coche que ya no es, pero hoy mi felicidad va primero y te respeto, pero yo voy por acá. Vas a lastimar a alguien, pero creo que se puede hacer sin malicia, con.
Honestidad y de frente.
Exactamente.
Oye, pensaba ahorita que estábamos hablando en el tema de la salud mental, creo que es algo que hoy por hoy tiene muchísima relevancia. Todos estamos tomando más conciencia de la importancia de la salud mental. Pero me preocupa y quiero aprovechar que te tengo a ti, que estás tan cerca de tantas empresas. ¿Qué va a pasar con todas esas empresas que parece que eso no les llega, no le dan importancia, no se preocupan por la salud mental de su equipo, de sus trabajadores?
Pues mira, creo que hay de todo. Ya vemos 8 mil millones de personas y habrá gente que que quiera, florezca y elija trabajar en un ambiente así de voluntad propia, les viene bien. Probablemente su gestión vaya a ser un poco más corta, pero hay empresas en las que estos ambientes demandantes es lo que se busca. Y esa es la identidad de la empresa. Y hay una muy grande que su fundador me dijo y así somos aquí. Perfecto. Yo creo que cada vez más, conforme las nuevas generaciones que traen una mentalidad un poquito diferente, mucho más preocupada con su propio bienestar, pues van a dejar de atraer talento, les va a ser más difícil atraer talento porque pues ya la gente está un poquito más consciente de que el trabajo no lo es todo, el éxito económico no lo es todo y que se puede tener todo el éxito económico que queremos al mismo tiempo que nos cuidamos, sobre todo pensando que vamos a vivir más de 100 años. Y yo creo que son estas empresas.
¿De veras crees que vas a vivir más de 100 AÑOS?
Lo sé.
Bueno, conserven este episodio. Yo no quiero vivir más de 100.
Años porque no es demasiado, no.
¿Para quién?
¿Para mí? Yo tengo 28 y ya siento que ya viví todo.
Cálmate.
Bueno, seguramente veo muchas más cosas.
Te voy a frenar entonces ya tu vida, los mejores años de tu vida están detrás de ti.
No, yo no dije eso. Probablemente estén adelante.
Y si están adelante, ¿Por qué no vivirlos?
Porque los que tuve ya los disfruté y.
Pero si Los de los 90 a los 100 están poca madre.
Puede ser, pero no.
Pero no los quieres vivir.
No necesariamente.
Consta. ¿Pero estás esperando que sean o los vas a hacer que sean?
Si. Yo cuando llego a los 90, porque tampoco sé cómo pueda llegar yo por más ejercicios que haga o coma bien o lo que sea, puedo llegar. De repente se me rompe una pierna o lo que sea, o me tienen que amputar algo y ante ciertas circunstancias tener 90 años ya no está tan divertido.
A ver, vamos a dejar las cosas claras, yo no quiero vivir 90 o 100 o 120 años conectado a un respirador, claro que no, pero yo creo que podemos llegar a esa edad qué tienes tú. Perdón, que yo.
Claro, 58.
¿Y qué edad tiene la persona más longeva que conozcas que tiene una vida espectacular?
102 años. Y bueno, falleció el año pasado pero sí, ya, pero fue un usuario maravilloso, maravilloso, dueño de una gran empresa que hasta el final comía su jamón serrano, tomaba su vinito tinto, muy bien, tenía una familia espectacular, pero bueno, también tenía sus pérdidas, o sea, la vejez conlleva muchas pérdidas. ¿Por qué no quiero yo vivir 100 años aunque estuviera bien, bien para los 100? Porque tenemos que entender que estar bien no vas a estar como estás hoy cuando tengas 90.
Estás partiendo de una creencia que está siendo retada todos los días. ¿Cómo se ve hoy alguien de 70 años? ¿Cómo se veía hace 50 años alguien de 70 añOS? No se veía porque ya estaba muerto.
Así.
La verdad es que el mundo está cambiando. Hoy ves a gente de 60, 70 años, hechos robles. He tenido en el último año oportunidad de platicar con don Roberto Servit, es un señor grande, 96 años, pero con una lucidez mental increíble, con Manuel Arango, 86 años, 87 años creo, y el señor nos da vueltas a los tres juntos en su actividad, su drive, su creatividad, su ambición, su curiosidad. Claro que quiero ser Manuel Arango. Claro, claro. ¿Y si me dicen puedes, por qué? Diría qué hueva.
Dios no acepta, no cumple caprichos, ni oye peticiones, viviremos lo que vayamos a vivir, pero yo, mi lógica para decir No quiero vivir 100 años, porque soy muy realista con respecto a las pérdidas, tal vez yo llegara a vivir 100 años, pero todas mis amigas no, no quiero ser la última de mis amigas que quede viva, no quiero que se mueran tantas personas y la vida empiece a despoblarse, aunque yo esté brillante y esté clara de la mente y yo me quedé aquí, o sea, vamos.
¿Cuántos amigos de primaria están en tu.
Órbita ahorita, así muy cercanos? Una.
¿Una pues por qué no te quedaste en primaria? Ahí tenías a todas tus amigas.
No eran mis amigos, por eso ya no se quedaron en mi vida, la que está es la que era mi.
Amiga, entonces lo único que te puede arrancar a tus amigas es la muerte.
A las que ahora tengo yo creo.
Que sí, y las que vienen. Tú y yo nos conocíamos hace dos.
Años, no nos conocemos, somos más amigos.
Hoy que hace seis meses.
Muchísimo más, muchísimo.
¿Y por qué no podríamos seguir? Estoy de acuerdo, perdón, que estoy igual, está pasando lo que no querías que.
Pase, Siento que lo ves como todo siempre puede ir a mejor, pero también todo siempre puede ir a peor, tú.
Escoges cómo piensa y cómo piensas, pero.
No escoges necesariamente lo que te pasa.
En la vida, pero escoges cómo reaccionas a eso.
Hay una película recordando, ya platicaremos cuál, El secreto de Adeline, sin spoilear mucho, pues una persona, una señorita que nada más no muere. Claro, ella se mantiene físicamente igual y.
Así está un poco más divertido eso. Interview with a Vampire.
¿No, o el libro de José Saramago de las intermitencias de la muerte, qué pasaría si no existiera? Te puedo dar muchos argumentos, yo no es que ya me quiere ir en este momento, por supuesto que no, pero también me da ilusión reunirme con mi mamá, es mi creencia, y volver a estar con mis padres y ver el rostro de Dios y estar con él, y es algo que cuando llegue el momento tampoco me va a apanicar cuando llegue, o sea, Pero sí veo que tu generación tiene esta parte como de querer negar ciertas cosas que también son reales, o sea, tú dices los veo espectaculares, Sí, o sólo cuando van contigo a una entrevista, cuando se arreglan, cuando los ves en una comida, pero no despiertas con ellos, no amaneces con ellos, los años te llegan a pesar, o sea, son muchos años de carrocería, algo te duele después de los 50 amaneces y algo te duele. ¿Tu decisión es me concentro en las partes que no me funcionan o en todas las que sí? Yo siempre me concentro en las que sí, pero algo duele, o sea, la muerte tampoco es tan mala, puede ser un alivio de dolencias.
Perfecto. Si hoy pudieras firmar que te congelas hoy con tus capacidades físicas y mentales, intelectuales y vas a llegar a los 99 años, clon de cómo estás ahorita, lo firmas o No, solo que lo.
Hicieran también toda mi familia, mis amigos y mis seres queridos. Si voy a ser la única que voy a llegar así, no, o sea, quiero, yo lo dije hace rato, ¿Quién quieres que esté contigo alrededor de tu cama el día que mueras? No quiero yo sobrevivirlos a todos, no es la cantidad de vida, para mí es la calidad de vida y la convivencia, pero está padrísimo que haya diferentes mentalidades. Me gusta muchísimo, ahorita que mencionaste a Natalie, que es mi amiga querida y la adoro y siempre tenemos estas conversaciones porque Natalie es forever young y Natalie.
Si quiere vivir 100 años.
Claro, y es congruente y Natalie es abuela, o sea, por Dios, es hermosísima y no es el concepto de abuela que uno pensaría que también tiene sus dolencias. ¿Ah claro, claro, o sea, pasa y la salud de repente falla en algo, porque a esta vida venimos a vivir tres experiencias, el dolor, llámale dolor físico o sufrimiento, la enfermedad y la muerte, y son tres experiencias de las que nadie se va a salvar y si son seguras, por qué les tenemos tanto miedo? ¿De qué sirve que me cuide tanto? Entonces Gaby, porque vives más tranquilo, porque tienes buenos hábitos y sabes que eres responsable y tú pusiste todo lo que está en ti para vivir bien, pero no es garantía, porque en la vida hay esperanzas, pero no garantías. ¿El que te tomes todos los suplementos, el que hagas muchísimo ejercicio, me encanta porque a Oso, y esta es otra pregunta que te quiero hacer ahorita, le preguntan hasta qué proteína toma, o sea, no te estresa a veces Oso, porque el éxito, tú hablabas de el éxito financiero, no lo es todo, no te compares, pero no te abruma que haya personas que quieran saber todo de cuánto tiempo pasas con tus hijos, o sea, cuánto tiempo le dedicas, qué proteína tomas, a qué horas hace ejercicio, a qué hora te paras, a qué hora, o sea, el ser esta figura o este modelo que muchos estén siguiendo, no?
De repente yo le pregunto lo mismo a todos los que entrevisto, entonces ellos son mis modelos a seguir. Ahora, yo sí trato de ser muy claro en el que yo no soy, ni tengo la fórmula, ni me sé todas las respuestas, yo soy alguien que se está construyendo en público y que tengo muchos, o sea, no soy el mago de Oz, perdóname, pero no. Entonces pues si la gente ve y tengo un hábito que hoy hago y hoy tomo proteína y pasado mañana yo no, entonces me van a decir, oye, pero entonces tú me dijiste que tomaba proteína, te dije que yo tomaba proteína y voy viendo si me funcionó o no. ¿Igual al rato mis besos son de media hora.
No? Sí, justo. Todo lo que decimos aquí siempre escuchen en cualquier podcast, pásenlo ustedes por un colador de lo que a ustedes les sirva, no es si alguien tuviera la fórmula del éxito.
Hay inversiones en el mundo de inversiones, hay y sobre todo de criptomonedas. ¿Hay mucha gente que oye el tip y ve un tweet y va y compra, no? Y hay un acrónimo que es D Y O R. Do your own research. Haz tu propia investigación. Nada de lo que yo te diga vale si no vas tú y yo no puedo ser responsable, o sea, no soy ni asesor financiero, ni médico, ni tanatólogo. Entonces lo que yo digo es lo que me ha funcionado, pero por ningún motivo estoy tratando de dar esquemas de vida.
Y yo creo que tienes muchos dones, muchos dones, Oso. Tienes habilidades sociales, que eso es increíble. Eres una persona que quieres como amigo, o sea que la conoces y quieres como amigo y quieres platicar. Eres alguien de muy buena memoria porque eres buen lector, pero a veces ser buen lector sin memoria no es tan productivo. Tú tienes citas, quotes, referencias, cosas que te han dicho, lo conservas, lo digieres, lo haces tuyo y cuando ya lo compartes, ya lo procesaste. La congruencia de la que hablaba yo al principio. A mí me da mucho gusto que tú seas una figura que muchos jóvenes sigan y que se hace esta muestra de el equilibrio entre divertirme, familia, pero también buscar lo que quieres, como que inspirar, inspirar a hacer la diferencia en la vida de otros y yo te quiero agradecer por eso. Tres preguntas rápidas, tres preguntas ráPidas que quiero hacer. La primera, tú decías haz lo que importa o el que tiene un cojín en su oficina que dice do meaning bullshit. Haz las cosas que para ti signifiquen algo. Hoy por hoy tú me decías, la prioridad sin duda es la familia y eso es lo que tratas de hacer y de estar con ellos el día de mañana. Si tus hijos deciden seguir otro camino absolutamente distinto al tuyo, pero no nada más distinto, un camino que tú no aprobaras, que no honrará todo lo que tú has enseñado. ¿Dicho así, cuál crees que sería tu reacción?
Pues habría que trabajarlo. No tengo, digo que no tengo, pero probablemente tengo expectativas que no he realizado, que no, que no he reconocido de mis hijos. Trato de darles las herramientas a mí. Yo pienso en mis hijos como quiero éxito para mí, para que ellos puedan tener las herramientas para perseguir su propio camino, para poderlos apoyar. Ya no sabemos si estamos creando gente suavecita, floja, que no está lista para recibir pérdida y fracaso porque los estamos cuidando tantos de chiquitos sobreprotegidos. El tema de la paternidad es que es un ciclo muy corto, muy largo de retroalimentación. Entonces en 30 años veremos si todo lo que está estamos haciendo ahorita funcionó o no. Pero espero que no sea una sorpresa. Espero que no llegue yo a los 18 años y me digan papá, ahora voy a hacer, no sé, lo que tú quieras. ¿Y entonces que diga cómo, cómo es posible que mi hijo vaya a dedicarse a esto? Yo creo que hoy puedo estar viendo hacia dónde se van a ir mis hijos. Mientras ellos lo hagan con compromiso full por las razones correctas y los haga felices, creo que me gustaría pensar que los voy a estar apoyando.
¿Y si hoy fuera el último día que vas a vivir, qué te faltó hacer?
Hay temas de la relación con mi papá que siguen, siguen pendientes.
Hay que trabajar hoy, no Hay que. Hay que hacerlo. Y lo dijiste hace rato que estabas trabajando en eso, porque si hoy se acabara hoy no.
Sí, sí.
Y bueno, la última y ahí te paso el micrófono porque vas a decir suéltalo, suéltalo. No, pero yo creo que la felicidad, decíamos hace rato, es un concepto que ahora es impuesto y tienes que ser feliz y tienes que hacer Y así no sabe que sería tu placer culposo. La cosa más sencilla que te hace feliz, algo que dices, ya sé que a lo mejor no debería, pero esto me hace muy feliz.
Una buena jarra. Me gusta a mí divertirme, sobre todo con mi esposa, nos conecta mucho, nos divertimos mucho, somos el alma de la fiesta. Y sí, ahora mi entorno mucha gente está dejando de tomar y a veces juzgan, pero pues para mí es algo que sé que a ver si quiero vivir 100 años es lo primero que debería de cortar De mi rutina.
¿Quién sabe? ¿Quién sabe? Los lugares, las zonas azules del mundo no son zonas libres de alcohol.
El Doctor Mario Martínez, que lleva estudiando centenarios por todo el mundo por décadas, me dicen, pero no es el alcohol, es el ritual de tomar. No es el puro, es el ritual de fumarse un puro. Y los rituales son una parte básica en la longevidad de estas zonas azules.
Y el estado de ánimo. Si tú me dijeras, me pongo una jarra, que agarro la botella y me pongo a llorar oyendo canciones tristes. El efecto en tu cuerpo es muy diferente a estoy con mi esposa, estamos en un área segura, no voy a manejar ese tipo de cosas. No, gracias. Todo tuyo.
No, ya gracias a ustedes que nos han estado escuchando. Si les ha gustado, por favor denle like, comenten, por favor. ¿Estará buena la encuesta? ¿Cuántos años les gusta gustaría a ustedes vivir? Podríamos ver eso ahí en los comentarios. Les agradecemos su escucha activa. Nos pueden seguirte en tus redes sociales que son.
Sí, y en YouTube es YouTube com Cracks Podcast. Y ahí están todas las entrevistas de Cracks.
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Y pues nada, y les recomiendo mucho que lean Haz lo que Importa, porque aquí Oso les va a dar una fórmula no para hacer más, sino para hacer menos y sentirse mejor. Así que muchísimas gracias. Gracias, Oso, de todo corazón, de verdad. Y bueno, nos vemos y nos escuchamos la próxima semana en un episodio más.
De Después de la Pérdida.
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Episodio más de Después de la Pérdida.
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