3 Estrategias para Vender Más en 2025

Live YouTube session by Oso Trava (May 15, 2025) presenting three actionable strategies to increase sales. In the delivered chunk he: (1) frames the talk, stresses that sales growth is the main lever for business freedom, and contrasts tactics vs strategy; (2) Strategy 1 — argues that customers buy transformations and stories, not products; recommends a one-line offer (who you help, what problem you solve, what transformation you promise) and uses Churrerías El Moro and film archetypes to illustrate storytelling; (3) Strategy 2 — emphasizes building a system of conversion (funnels, capture emails/phones, CRM, follow-up sequences) with a personal anecdote that implementing a CRM and a managed process doubled his sales within three months. The third strategy is expected later in the stream.
Chapters
Juan domingo Ávila, buenos días, Maribel también aquí poner el chat. Gerardo Martínez, buenos días. ¿Cómo están todos? Qué bien, qué bien que hay tanta gente. Bueno, pues vamos a dejar que se conecte un poquito más porque están llegando. Hay cientos de personas ahorita en el waiting room. Aquí ya tenemos a gente en Instagram. Buenos días. Hoy estoy muy contento. Estoy muy contento por varias razones, pero hace mucho que no hacía un live y hace mucho que no hacía un live con el tema de hoy. No sé si han estado viendo, pero estado hablando mucho más de negocios. Ya se Acerca la temporada 10 de Shark Tank, va a haber mucho contenido ahí también de negocios. Y hoy quiero hablar de algo que creo que es sumamente importante. Entonces, bueno, si quieren para respetar, yo saben que con cracks yo soy muy puntual y yo respeto su tiempo y sé que todos los que están aquí tienen responsabilidades. Pero para quien no me conozca, yo soy Osotraba, yo soy emprendedor, soy empresario, llevo siendo emprendedor casi 20 años, soy inversionista y por lo que mucha gente me conoce es porque soy creador de Cracks Podcast, que hoy por cierto está nominado para los Spotify Podcast Awards como uno de los mejores podcast de entrevistas. Así que vayan a su app y voten. Pero más allá de eso, soy alguien que opero. Yo tengo varias empresas y entiendo dónde están los dolores del emprendedor, del ejecutivo, hasta del líder de equipo. Emprender es difícil, crecer una empresa es difícil. Ayer me preguntaban en una conferencia que di en Los Cabos, ¿Cuál es la diferencia entre emprendedor y empresario? Yo creo que todos somos emprendedores. México es un país de emprendedores. Latinoamérica es una región de emprendedores y cuando sistematizamos las cosas y las llevamos a la escala es cuando nos la creemos, es que nos volvemos empresarios. Y en ese proceso mucho de lo que nos frena es la batalla, es el intento de seguir creciendo sin tener las herramientas, sin tener el mapa a veces. Muchos somos emprendedores. Yo tuve la fortuna de estudiar, pero no vengo de una familia emprendedora y la gran mayoría de lo que he aprendido sobre crecer empresas ha sido a base de la práctica, de la práctica y de algo que les voy a compartir el día de hoy. Y es difícil, no tienes el mapa, estás dando topes una y otra y otra con la pared tratas de crecer tus ventas, pero siempre quieres más, sientes que podrías tener más, sientes que hay una oportunidad grande, sientes que tienes un producto o un servicio que soluciona un problema, pero te estás quedando corto. Y la realidad es que sí, todos, todos queremos vender más. A veces nos dicen, bueno, no estás vendiendo más, recorta, no, recorta tus gastos, expande tus márgenes. Perdón, se me metió el balojo, pero eso solo puede llegar hasta cierto punto y todo mundo que tiene una empresa debe de saber que nada te da suficiente libertad para experimentar, para tapar errores e ineficiencias como más ventas. Las ventas son el elixir de la vida y eso, eso arregla todo. A veces estás atorado y no sabes por qué, no sabes cómo crecer. Pero sea cual sea tu caso, lo entiendo. Lo entiendo porque he invertido en decenas de empresas, He fundado casi 10 empresas, he quebrado algunas, he vendido otras, pero todos los días en todas mis funciones tengo contacto con cientos de emprendedores y empresarios que me comparten y todos viven los mismos problemas y la solución, por más que querramos o que mucha gente trate de romantizarla y de decir que es algo sumamente difícil de implementar los negocios. Les voy a decir algo y gracias a los que están compartiendo hoy aquí conmigo. Los negocios son 80% sentido común o 90. El que tienes buen sentido común entiende que los problemas se resuelven con gente y no con empleados ni colaboradores como con gente. Y tener el sentido común de lo que le duele a una persona, de cómo funcionan las cosas en el mundo normal, te ayuda a entender cómo crecer un negocio. Entonces hoy lo que yo les quiero compartir son tres estrategias que están funcionando para los emprendedores y empresarios hoy para vender más. Los que sí están creciendo, esto es lo que están haciendo y no son hacks, o sea, no sé, este tip de moda hay usa inteligencia artificial para vender más. Sí, esa es una gran herramienta, todos lo deberíamos de estar usando, hay cosas que funcionan, pero yo les quiero hablar de estrategias. Acuérdense que se divide la vida en dos cosas. En táctica, que es esta, la herramienta, lo que haces, el tool que utilizas y la estrategia es cómo planeas y cómo ves, cómo fijas la dirección de tu negocio. Y hoy les voy a compartir tres estrategias, pero que son accionables que si tú tomas hoy y la llevas a la práctica con acción, entonces va a tener impacto desde este mes. Porque de lo que se trata, estamos a punto de llegar a la mitad del año y de lo que se trata es de aprovechar. El año no se ha acabado. Hay gente que ya lo checó, ya está ahora sí pensando en 2026. 2025. Sigue aquí y sigue fuerte y sigue lleno de oportunidades. Entonces, ¿Están listos? ¿Están listas para la primera? Sí, pónganme aquí en el chat, vamos con la primera o algo así para ver qué están todos también ahí en Instagram. Venga, les voy a compartir la primera estrategia. La primera estrategia tiene que ver con una filosofía, que tal vez es un cambio de filosofía. Y uno de los grandes errores que yo veo en los emprendedores es que nos enamoramos de nuestro producto, de nuestra idea, de nuestra empresa, es más, de nuestra misión, de nuestra historia, pero nuestro producto no vende. Tu producto no va a vender si estás confiando en que tu producto venda. Tu producto no vende y tal vez por eso estás atorado o atorada. ¿Saben que si vende? Lo que sí vende es tu historia. Mucha gente no vende porque. No porque no sabe vender, sino porque no sabe usar historias. No es porque no sabe hacer un pitch o una presentación o no sabe usar Instagram, es porque no tiene claro qué es exactamente lo que vende. Y no hablo de saber qué es su producto, qué su servicio. Entiendo perfecto que si eres un fundador, un emprendedor, tienes a cargo un equipo, claro que dominas lo que haces, pero tal vez lo que no te queda claro es la transformación que tu producto o tu servicio genera en tu cliente. Y eso es lo único que importa. Porque tu cliente no quiere un producto, tu cliente no quiere esto. Tu cliente quiere tener los labios no partidos, Tu cliente no quiere un vaso de cristal, quiere algo con lo que pueda detener agua y tomársela para hidratarse y que no se vea muy feo. Hay una frase que me encanta véndele a la gente lo que quiere y dale lo que necesita. No es engañar. ¿Qué significa esto? Que para vender hay que entrar a conversaciones que ya existen en las mentes de tus clientes. Tus clientes están pensando en algo, no están pensando en tu producto y que qué bonito tu empaque. Están pensando en que tienen algo que les duele. Y esa plática es la que tú tienes que invadir no con lo que puedes hacer para ellos, sino con tu entendimiento de su problema. Sabes que si tú le expresas a alguien que entiendes profunda e íntimamente lo que él o ella está viviendo, automáticamente asume que conoces la solución. Eso es algo curiosísimo. ¿Cuando le hablas de un problema que hoy le duele y no lo tratas de educar de uno que no tiene porque oye, tengo esto que es increíble, sabías que podrías, no sé qué, Espérate, sí se puede hacer y funciona, pero es mucho más difícil cuando tú le hablas de un dolor que es lo que lo despertó hoy y con lo que se durmió ayer y lo que le está dando vueltas a la cabeza, le dices oye, estoy seguro que estás sintiendo esto y te dice sí, cómo sabes? Eso te abre las puertas a una venta. Eso hace que tú puedas comunicar cómo lo puedes llevar desde donde está a donde quiere estar él, no donde tú quieres que esté, donde quiere estar él o ella. Pero para eso viene la parte clave. Tienes que conocer íntima y profundamente a tus clientes. Si no conoces íntima y profundamente a tus clientes, entonces va a ser difícil que entiendas que están pensando, que hables con su idioma, que entiendas cuáles son sus dolores, pero también cuáles son sus sueños. Porque si tú eres un consultor, tú no vendes consultoría, tú vendes claridad, tú vendes velocidad, tú vendes seguridad, tú vendes certeza, tú vendes lo que tu cliente realmente quiere, aunque a veces ni siquiera lo sepa expresar. ¿Si tú le preguntas a un cliente qué quiere, como decía Ford, no? Si yo le hubiera preguntado a la gente que quería, me hubieran dicho que querían caballos más rápidos, no coches. Porque a veces no, no entienden. Ellos necesitaban una herramienta para llegar más rápido a un lugar. Y ahí es donde entra el poder de storytelling, del contar historias para que tu solución conecte con lo que tu audiencia sueña y no solo con lo que necesita. En el podcast, que si escuchan cracks podcast saben que entrevisto a mucha gente muy crack, entrevisté a un tipo brillante que se llama Nacho Cadena. Él tiene una agencia que lleva mucho tiempo creando marcas y conceptos muy, muy potentes y una de ellas fue la transformación de una de un negocio en México que se llama Churrerías El Moro, un negocio de más de 80 años que estaba ahí. Era una marca muy querida, pero totalmente olvidada. Nadie hablaba de ella, nadie la recomendaba, nadie sentía orgullo, afinidad, cariño. ¿Y qué es lo que hizo Nacho con ese producto? No lo cambió. El churro sigue siendo el mismo churro. Todo mundo nos hemos comido un churro. Quien es mexicano sabe que es un churro. Pero cambió la historia rescatando la tradición del churro mexicano y lo envolvió en una narrativa moderna, aspiracional, entendiendo que una de las historias que se estaba contando el mexicano de ese momento era sentir este nacionalismo, este orgullo, esta tradición. Reconectar con nuestras raíces hizo que Ir al Moro se sintiera no como ir a comprar un churro, ir un ritual. ¿Puedes abrir la ventana? Me estoy asando. Y entonces desde el más mínimo detalle cuando entras a la tienda, desde la combinación de colores, desde cómo se vestía la gente, cómo se diseñó el mobiliario, comunicaba eso. Y eso hizo que todo, obviamente, que todo mundo quisiera postear, que todo mundo quisiera presumir. Y entonces el churro se convirtió en una experiencia. Y esa es una historia poderosa que obviamente aumentó las ventas tremendamente. Ya tienen un chorro más de sucursales. Porque acuérdense que la gente no compra los mejores productos. El producto era bueno, sigue siendo bueno. ¿Qué tan mejor es un churro que otro compra las mejores historias? Y ahí es donde muchos fallamos, como les decía al inicio, porque a veces, muy frecuentemente, cuando contamos historias, ¿Sabes de quién queremos contar la historia? De nosotros, de nuestro producto, de nuestra solución, de nosotros. Como si fuéramos un héroe. Nosotros vamos a llegar a transformar tu vida. Espérate, no. Tu producto nunca es el protagonista de la historia. Para todo mundo en este planeta, para todos ustedes que están aquí, para Tavo y para mí que estamos aquí en mi casa, ¿Saben quién es la persona más importante en el mundo? ¿Quién? A ver, ¿Quién lo puede poner aquí en el chat? ¿Quién es la persona más importante en el mundo para ti? Yo. Exactamente. Nosotros mismos. Tú mismo. Eso es. Cuando tu marca o tu producto quiere competir con el protagonismo de tu cliente, pues ya entraste en una pelea de poder, tal vez tácita, tal vez implícita, pero una que existe. Cuando entiendes que tu marca no es el héroe, que tu producto no es el protagonista, sino que tu cliente lo es. Cuando no cometes el error de enamorarte de tu producto ni de tu empresa, ni de ti, sino de tu cliente y de su problema. Cuando entiendes que tú eres el guía que aparece justo en el momento en que tu cliente tiene este problema y lo guía para alcanzar su transformación, para convertirse en esa persona que tanto soñaba en convertirse, entonces te vuelves esa herramienta que no compite por el brillo, sino que habilita una transformación. Billy Robsar, gran amigo que también tuve en el podcast, productor de un chorro de películas y series taquillerísimas, me lo decía. Lo que vende no es el producto, es la promesa de esta transformación en una película. Siempre sucede. Fíjense en Star Wars, o sea, está Luke todo ahí como que perdido, de repente pierde algo y se conoce a Obi Wan Kenobi, que no es, no es la estrella, pero lo guía, él lo forma y lo transforma en un Jedi. Para quien sepa Star Wars sabe de lo que estoy hablando. Pero esto pasa en todas las películas. Conocen a un mentor en Los Juegos del Hambre también llega Hemlich y la ayuda a convertirse en la campeona de los juegos. Entonces quiero que piensen ustedes, si están atascados en vender, ¿Qué errores de estos están cometiendo? Y piensan si su historia actual está haciendo que su cliente se sienta como el héroe, o solo estás tratando de impresionarlo. Está siendo como uno de esos pájaros que hacen un baile en frente de la hembra para que vean, mírame, mírame, mírame. Aquí no te tienen que ver. Tú tienes que ser prácticamente esta sombra que viene detrás, simplemente para darles una mano, para jalarlos cuando lo necesiten, para empujarlos donde. Para alumbrar donde ellos ven oscuridad. Y entonces hoy lo que quiero es primer accionable para cada una de estas estrategias, les voy a dar un accionable. La primera es, tienen que entender con precisión quirúrgica cuál es la transformación que le están dando a sus clientes, cuál es su oferta. Y es una sola frase, ¿No? ¿A quién ayudas, qué problema le ayudas a resolver y cuál es la transformación que prometes? Así de fácil. Así de fácil. Yo la tengo muy clara. Yo ayudo a emprendedores hispanos a crecer con más impacto. Oye, ¿Quieres crecer? ¿Eres emprendedor hispano? Yo te ayudo, yo te entiendo y listo. Si no entiendes lo que le puedes ayudar a la gente a lograr en sus propias vidas, tu producto es irrelevante. Nada de adornos, nada de tecnicismos no se pongan, es un software que utilizando la inteligencia artificial, a nadie le importa eso, a mí dime qué vas a hacer para mí que en cinco segundos lo oiga y yo diga eso, eso quiero, No me interesa cómo lo haces, quiero el resultado y si eso me lo das, las tres preguntas me la están pidiendo otra vez. ¿A quién ayudas, ¿Qué problema resuelves y qué transformación le prometes? Así de sencillo. ¿Quién ayudas, qué problema le resuelves y qué transformación le prometes? Si los ayudas a entender que tú eres la persona, producto, servicio, lo que tú quieras, que los lleva desde donde están hoy a donde quieres estar de una forma muy concreta, muy concisa y muy clara, los tienes ya con su confianza, que eso es de lo que vamos a hablar en una siguiente estrategia. Si no tienes esta frase clara, todo lo demás que hagas, tu contenido, tu pitch, qué está pasando aquí en el Zoom, ya pueden por favor quitar este whiteboard, eso es gracias. Tu contenido, tu pitch, tus ventas, todo eso se construye sobre arena movediza. No tienes un punto de partida claro que genere esta claridad para tu cliente, que lo emocione, que lo conecte y obviamente al final pues que convierta. Por eso tiene que ser simple, tiene que ser poderosa y tiene que estar escrita, es más memorizada como si tu cliente ideal paso anterior, ya sabes quién es tu cliente ideal, ya lo conoces íntimamente, porque si sí, pues ya vas de gane, sabes cómo hablarle al oído, sabes cómo enamorarlo. Las ventas son enamoramiento, es conversión. Y como si la fuera a leer el día de hoy ¿Estamos? ¿Cómo vamos con esta primera estrategia? ¿Se sienten bien? Aquí estoy viendo varias preguntas, de eso vamos a hablar ahorita. Ari Melinsk, Bien, todo bien, Buenísimo. Entonces vámonos con la segunda estrategia. Segunda estrategia, saludos a Italia. Segunda estrategia, tienes que tener un sistema de conversión. ¿Por qué? Porque si algo está claro es que una historia que no tiene efecto si nadie le escucha. ¿Han escuchado esta frase de así muy profunda de si un árbol se cae en el bosque y nadie lo escucha, se cayó? ¿Quién sabe, no? Si una historia es potente pero nadie la oye, ¿Tiene efecto? Pues tampoco. Y hoy todos sabemos y aquí me lo preguntaban, ¿Cómo atraigo más clientes? Una de las palancas más poderosas y que estamos están más a la punta de nuestros dedos de todos los que estamos aquí. Vean, yo ayer anuncié este stream, se apuntaron tres mil y pico de personas hoy digo, no sé cuántas terminaron uniéndose, pero es hablarle a un chorro de gente. Tener audiencias es hoy cada vez más fácil, Redes sociales, zoom. Imagínense pararse en una plaza en frente de 3.000 personas. Yo creo que ningún político lo logra hacer ahora y ustedes lo pueden hacer, pero tener vistas no es lo mismo que tener ventas y es ahí donde se rompe porque la gente se preocupa mucho por generar contenido y generar audiencias y construir bases de datos, pero al final del día tienen atención pero no tienen un sistema de conversión. Generan interés, reciben mensajes directos y después ahí se pierde. Tú lo que necesitas es un sistema, sistema para guiar a tu audiencia por un camino muy claro. ¿Ya entendieron? ¿Ya captaste su atención? Esto lo haces a través de tu propuesta de valor clara lo que acabamos de hablar, tu historia, generas contenido que la que la comunique. Captas a estos clientes porque los tienes que estar captando, capta su mail, capta su teléfono, entran a tu tienda, les haces tu oferta y los cierras. Pero no es solo vender más, se trata de vender mejor y es por eso que si lo que quieres es vender más, tienes que hacerlo como lo hacen los cracks. Yo escribí un libro el año pasado que se llama Tácticas de Cracks y hablo de tres cosas que comparten todos los cracks que es autoconocimiento, metas grandes y la tercera sistemas intención. Todo lo que hacen es con intención, ellos no reaccionan, ellos intencionan, accionan y las ventas yo creo que es una de las áreas de tu vida y obviamente de tu negocio en las que tu intención se siente Si crees que las ventas van a llegar, esto no es el campo de los sueños de Kevin Costner, no lo vas a construir y la gente va a llegar. Tienes que vender de forma sistematizada, sistematizada. Tenemos un evento la semana que entra, se llama el Endeavor Crack Summit presentado por Samsung, va a ser un evento, o sea el campo de los sueños se queda corto pero tampoco se va a vender solo y tenemos que salir a vender y tenemos ocho estrategias de ventas diferentes, desde el mapeo hasta la implementación de tecnologías. Todo paso debe de estar perfectamente diseñado para que tu cliente ideal primero te descubra, se interese, gente que por más que tú quisieras y que tú no te conoce y una vez que te conoce, lo tienes que interesar, tiene que confiar en ti y sobre todo y más importantemente que tome acción. Porque un cliente que lo traes ahí papaloteando, ya se interesó, ya le gustó lo que dices, dice qué padre, contenido, uy, me encantaría que, híjole, a mí me encantaría hacer lo que todo este cuate dice que puede hacer por mí. Suena padre. La transformación, si no tú lo llevas a tomar acción, no la va a tomar por sí solo. Tienes que a los clientes no forzarlos, pero sí dejárselas muy clara, muy clara cómo pueden tomar acción para tener la transformación que quieren. Acuérdate, todo parte y las ventas parten de tu profunda convicción de que si no te compran les estás haciendo un daño. Así de bueno tiene que ser tu servicio, así de clara tiene que ser tu transformación. Si no te compran, les estás haciendo un deservicio, su vida va a ser peor porque no te compraron. No se trata de engaños, vas a tener que entregar lo que les prometes. Aquí no se trata de vender humo, entregar lo que les prometes en términos de la transformación, tú sabes cómo, porque le vas a vender lo que quiere y le vas a dar lo que necesita, algo y todo. Cuando lo sistematizas, entonces la bolita empieza a caminar. Yo les voy a contar una historia. Yo en la pandemia me empezaron a contratar a buscar por Instagram para hacer conferencias, yo no era conferencista, ya empecé a hacer uno que otro Zoom, dije, órale, acabó la pandemia y me empezaron a pedir conferencias presenciales, empecé a dar unas cuantas y me escribían por mensajes directos, de repente iba, me mandaban un mail, se me perdían y dije, pues no pasa nada. Y cuando me di cuenta estaba dejando ingresos enormes en la mesa porque estaba siendo reactivo a las ventas. Entonces, ¿Qué es lo que hice? Dije, OK, estoy serio, estoy comprometido, estoy con la intención de crecer mis ventas o es uno de esos propósitos de año nuevo que, ay, estaría padre, pero no estoy dispuesto a tomar acción. ¿Tomé acción, tomé acción y qué hice? Uno, establecí un sistema, algo que se llama un CRM, es algo que me cuesta 20 dólares al mes. Customer Relationship Management Tool. Es un CRM, es un sistema donde tienes tus contactos, puedes llevar ahí apuntado cada cuándo conectas tu mail, ¿Qué seguimiento has tenido? Y entonces puedes llevar como que tus proyectos de, ah, me contactó esta persona, mándale en automático este mail que tiene la cotización y después contraté una persona que lo manejara. ¿Y saben que? En menos de tres meses había duplicado las ventas del año pasado. ¿Por qué? Porque ahora todo lo que estaba haciendo en captar el interés, en prometer una transformación, lo estaba materializando con la toma de acción de compra a través de sistemas. Y tal vez tú hoy estás haciendo todo lo de arriba. Hay algo que se llama un embudo, ¿No? Es como un cucurucho. Arriba entran todas las personas que podrían comprarte y abajo salen.










