ABRAHAM LEVY | Remando de ESPAÑA a MÉXICO #057.

Abraham Levy rowed solo from Spain to Mexico in 106 days. He trained on 5,000 calories a day, survived a multi-day hurricane at sea, and nearly lost his boat to a stove malfunction. His grandfather's expeditions shaped his drive to explore alone.
Questions this video answers
February 16, 2020 (episode context)
106 days
11,544 kilometers
11,000 calories per day (peak)
30 kilograms (gained pre-departure)
Chapters
Y me imaginé teniendo 85 años sin jamás haber intentado algo que quisiera hacer con todo mi ser, o sea, la vida me había estado llevando, no había yo agarrado la vida y la había dirigido hacia donde yo quería, Yo quiero saber quién soy, yo quiero saber de qué soy capaz, yo quiero voltearme a ver al espejo y este cuate es un chingón.
Hola Cracks y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy mi invitado es Abraham Levy. Abraham es el primer mexicano en cruzar en solitario el océano Atlántico remando y el primer ser humano en hacerlo desde España a México. Antes de esto, Abraham ya había recorrido la totalidad de las costas mexicanas en kayak, también en solitario. Abraham hoy me cuenta sobre su motivación para realizar hazañas atléticas extraordinarias, de su filosofía para enfrentar retos y problemas y me da el detalle de todo lo que vivió durante los 106 días que le tomó remar de España a México. Pero antes de empezar, hoy quiero platicarles lo que he aprendido en más de 60 entrevistas, sumado a las decenas de libros y cursos que he usado para prepararme para ellas, ha tenido un impacto verdaderamente impresionante en mi vida. Si llevas ya tiempo escuchando Cracks, sabes que he experimentado y adoptado muchas de las tácticas y hábitos que me han compartido mis invitados y constantemente recibo mensajes directos y correos de gente como tú pidiéndome consejos sobre mi experiencia. He intentado responder a todas estas solicitudes, pero el volumen ha llegado a sobrepasar mi capacidad de respuesta y por eso decidí lanzar un experimento educativo al que le puse Cracks Bootcamp. Cracks Bootcamp es un entrenamiento en línea guiado por mí, con sesiones en vivo y comunidad de apoyo en línea en el que aprenderás los trucos y tácticas que más me han funcionado para llevar mi cuerpo, mente, carrera y mis relaciones al siguiente nivel. El Bootcamp va a durar cuatro semanas y empieza el 9 de marzo de 2020. Si quieres saber más, simplemente ve a Craks la bootcamp. Pero bueno, vamos a lo que venimos y espero que disfrutes de esta entrevista con con Abraham Levy.
Abraham, gracias por finalmente recibirme Qué bueno que se nos armó.
Así es, Osvaldo, gracias a ti por tu tiempo.
Te llevo con ganas de platicar contigo meses, desde no sé cómo llegué a tu documental y lo vi con mi esposa. Me pareció verdaderamente fascinante. Más allá de lo que viviste en La travesía, que ahorita vamos a hablar, el simple hecho de quererla hacer es algo a lo que le quiero rascar un poquito. Pero para empezar, de lo que he podido investigar de ti, sé que alguien que tal vez ha marcado tu vida más que muchas otras personas, es tu abuelo.
Así es. Cuéntame un poco de don Miguel Valdés Villarreal. Pues mira, mi abuelo nació en un pueblito de Coahuila, y como bien dijo mi hermana, algún día se hizo justicia a sí mismo. Venía de una familia muy bien acomodada, creo que eran como 12 personas en un cuarto, algo así.
Se tenían que acomodar.
Y pues siempre le gustó más dar, más aprender. Y bueno, aprendió varios idiomas por su cuenta, tuvo premio a la mejor tesis del año. Le interesaba mucho el conocimiento, era como un filósofo humanista. Y siento que fue mi contacto con la grandeza. Alguien que de veras les haga jugo a lo que es capaz de hacer y se pone en objetivo y va para allá y lo cumple y es estricto consigo mismo, pero además un gran ser humano.
Acabas de decir dos cosas que me interesa explorar más. Una, qué es tu contacto con la grandeza. ¿Qué es la grandeza para ti?
Pues alguien que está más allá de entrada de lo como de lo terreno, como de lo banal, alguien que aspira a más. Mi abuelo siempre se iba como al fondo de las cosas, a lo importante del ser humano, lo trascendente. Jamás se dejó atrapar por el tema de las apariencias o el tema de las cosas, o de lo monetario, nada de eso le interesaba. Y le interesaba el lado profundo del ser humano, lo que te hace un verdadero ser humano, que tu palabra tenga validez, que tus esfuerzos sean para mejorar a la humanidad en conjunto, para organizarnos, entendernos de mejor manera. Sus esfuerzos para absorber el conocimiento de los grandes pensadores. Para mí eso es tener contacto con la grandeza. Alguien que tiene un deseo tan humano, tan auténtico de lo que le importa, para mí es una persona grande.
Y él era abogado, según entiendo.
Así es.
Pero lo describes como un filósofo y ahorita dices que absorbía los conocimientos de los grandes pensadores. ¿A quién te introdujo?
Oye, de entrada los exploradores, que yo creo que gran parte que a mí me gusta hacer lo que hago es por las historias que él me contaba. De entrada lo único que veíamos en televisión era documentales y nos aventamos todas las revistas de National Geographic y los documentales de la BBC y libros acerca de los exploradores, que Colón, que los Pinzón, que Magallanes, que Cortés, que Orellana, etcétera. Y cada vez que me platicaba de alguno de estos personajes, exploradores, pioneros que se atrevieron a ir a donde nunca nadie había ido y creyeron en una idea y se jugaron el pescuezo para comprobar que había algo u otro camino, etc. Y siempre me mostraba esto en un mapa. ¿Entonces yo crecí con mapas y pues me ponía de repente así aquí en medio del mar, cruzaron de aquí para allá y yo me imaginaba que será estar allí en medio? Como que ahí empezó a volar mi imaginación y pasábamos las tardes leyendo sus asuntos y nosotros libros de aventura para niños y demás. Como que de ahí empezó a surgir todas estas ganas de explorar, de ir a ver.
¿Y tienes algún recuerdo del día que Sí, o sea, te impactó tanto que dijiste esto me está formando al futuro o fue algo que después en retrospectiva te diste cuenta que te había pasado?
Bueno, yo sabía de entrada que teníamos una formación diferente porque de entrada lo único que podíamos ver era documentales. ¿Y en mi casa pues tele quieres jugar? Trépate al árbol, a la azotea, juega en jardín, sal al parque, anda en la bici. Yo llegaba a la escuela, casa de mis abuelos, y me subía a un árbol y me tiraba la tirolesa y hacía la tarea arriba del árbol, cosa que no dejaban hacer prácticamente a ninguna escuela. No te vayas a ensuciar, no te puedes lastimar, que quien sabe qué, y ponte a ver la tele. Era como lo contrario de la vida que yo tenía. Entonces sí, definitivamente todo eso me marcó. ¿Mi abuelo si quería platicar contigo era de 20 vamos a caminar al jardín Botánico, al Ajusco, a un parque, la vuelta a la manzana de perdida, no? Siempre era de de ir afuera.
¿Cuál crees que es la lección más importante que te dejo?
Fíjate que en mi bote de remo tenía una frase que saqué de una cosa que él escribió y dice tienes todo lo que puedes querer, La grandiosa fuerza de ti mismo. Para mí ese es así como el resumen, porque en realidad todos estamos hechos de lo mismo y simplemente se trata de asumir la responsabilidad de que las cosas sucedan o no, depende de ti, sin echar culpas. Patoló La grandiosa fuerza Está en ti ¿Qué va a hacer con ella? Y él, lejos de haberla escrito, para mí la vivió, que es lo más importante.
Sí, vi obviamente la frase y es algo que quería platicar y quiero que después regresemos a ella en los momentos difíciles de estos 106 días. Pero bueno, algo que también descubrí de ti me sorprendió, no conocía y hasta tenemos en común, es que bueno, tú fuiste un niño, un niño de los de antes, de los que jugaban y demás, pero después terminas vendiendo celulares. ¿Cómo llegas ahí? Entiendo que tenías un trabajo más normal. Cuéntame un poquito cómo es tu adolescencia.
Bueno, miras, yo desde jardinero, lavacoches, bodeguero, vende libros, mesero, ballet parking, guía de campamento para niños, de aventura, promotor. Después me dediqué a la publicidad, incluso puse un restaurante en alguna fase de mi vida, una pequeña agencia de publicidad BTL, y de pronto decido empezar de cero. Estoy con una mano adelante y otra mano atrás, sin un peso.
¿Por qué ese cambio?
Mira, en algún momento, por azares del destino, terminamos haciendo la publicidad de una cigarrera y yo detesto los cigarros, pero los detesto, tengo muy buen olfato y desde muy lejos me llega, no sé por qué cuatro años con un par de amigos acabamos haciendo la publicidad de este cigarro y me acuerdo que en una ocasión, en una junta en Monterrey, oigan, pues felicidades, incrementaron la participación de la marca un 6% y ganaron un premio a la mejor campaña BTL del año. No sé qué, o sea, casi me pongo a llorar así de ¿Qué es lo que he estado haciendo? El tema es que utilicé las cosas que a mí me gustan, que me divierten, me apasionan, que es explorar, y las convertimos en una campaña, Entonces algo que te gusta hacer sale bien y esa energía se contagia y pues a la gente le acabó gustando y se acabó enganchando y entonces renuncio a esto, es cuando pongo el restaurante terrible, yo no puedo estar un restaurante, sobre todo algo pequeño que tú tienes que estar ahí encima, es una esclavitud brutal, se lo dejo a los que de veras les apasiona ese asunto. Era un idea romántica que tenía y nunca más lo vuelvo a hacer. Y después de un año lo pude cerrar con un par de rufianes que había conocido. Ahí fue que pusimos la otra agencia y bueno, eran un caos y salí corriendo mejor. Y luego estuve buscando chamba y no encontré chamba en un año y decidí empezar de cero. Me prestaron 400 pesos, agarré una bicicleta, un backpack y me fui a Morelia donde tengo un tío que se dedicaba al comercio, en ese entonces vendía cosas de telefonía celular y así el que con lobo se junta, boyar aprende a ver tío, necesito comer, ¿Qué hago? Y si bien yo había sido bueno en la parte creativa, implementación, conformación de equipos, armar presupuestos y todo este mere que tenga, en la parte de ventas yo nunca me había metido. Cuando llegué con mi tío me dijo pues aquí el nombre del juego es vender. Yo creí que me pondría en algunos los locales que él tenía a vender lo que no, no, yo no necesito gente, yo estoy completo de gente, entonces si tú quieres vender, pues tienes que hacer bolas por tu cuenta. Total, me la puso complicada el tío, pero me vendió la idea de si eres capaz de vender, puede ser lo que sea. Ya esa idea me encantó, yo no tenía un centavo para invertir, entonces no le podía comprar mercancía y él solamente vendía mercancía. Y entonces resulta que lo más fácil y lo que mayor te redituaba era vender planes tarifarios, o sea líneas telefónicas, me salía la calle con mi backpacking.
Mi bicicleta, que eran deals de saliva.
Rellenar un formato, planchar la tarjeta, que te lo autoricen y pum, vamos. Pero en mi vida había vendido, vamos, un cerillo, nada.
¿Y cuál fue la lección más importante?
Que apenas vendía libros, pero llegaban con la lista de libros y ya nada más se los surtías, pues no hacía labor de venta.
¿Que aprendiste de vender?
Rompí paradigmas, o sea, me di cuenta que era capaz de hacer muchas más cosas de las que yo me creía capaz y me abrió este panorama de si puedes vender, puedes hacer lo que sea. Gracias a esa experiencia después pude emprender mis expediciones y vender el proyecto en tema de patrocinios y hacerlo un éxito en todos los sentidos.
¿En qué año fue esto?
¿Dos mil tres?
Cuatro, porque hace poco entrevistaba yo a un inversionista, mentor y amigo mío que se llama Eberto Taracena y él decía que nos hacemos adultos en el momento en que rompemos el vínculo entre las expectativas que tiene el mundo de nosotros y lo que en realidad queremos hacer. Tengo entendido que a ti te pasó algo similar, que tú como que creciste a la edad adulta por ahí de 2006, ¿Qué fue lo que pasó?
Pues mira, para ese entonces había puesto yo mi propio negocio, ya tenía yo como mi centro de distribución de todo el tema de la telefonía celular y estoy una noche ahí cerrando cuentas en el local, ya tenía con qué comer, ya había pasado el tiempo de las vacas flacas y me imaginé teniendo 85 años sin jamás haber intentado algo que quisiera hacer con todo mi ser, o sea, la vida me había estado llevando, no había yo agarrado la vida y la había dirigido hacia donde yo quería ir y entonces fue ahí que dije rayos, me di un escalofrío. Imagínate los 85 años voltear para atrás y decir pues nunca le aposté a nada que valía la pena, no, simplemente me dejé llevar por el río y ya está, y aquí estoy. Yo quiero saber quién soy, yo quiero saber de qué soy capaz, yo quiero voltearme a ver al espejo y decir este cuate es un chingón, entonces ¿Qué quiero hacer? Se trata de encontrar primero eso.
¿Y hubo algo que lo detonara o simplemente fue como que un rayo de.
Lucidez, un vacío, tristeza, o sea, estaba ahí, ya tenía cosas pero no tenía nada que valía la pena, nada trascendente, entonces solo estaba rodeado de cosas y pues si, tenía con qué comer y con que comprar ropa y con que ir y con que venir, pero y luego eso no alimenta el alma y pues no te sirve más que para medio sobrevivir, ahí lo que realmente importa es que hagas cosas que alimentan el alma y entonces la pregunta era ¿Y qué es lo que yo quiero hacer?
¿Como lo descubriste?
¿Carta Santa Claus o el genio de la lámpara? Es a ver, ¿A qué te quieres dedicar? ¿Qué quieres hacer ahorita? Todo se puede. A mí me gustaría ser explorador, me gustaría que me pagaran por recorrer la costa de México en un kayak por ejemplo, que de niño había despertado esa idea a los 8 años de ver toda la costa de México. Me gustaría que me pagaran por ver toda la Costa de México. ¿Cómo se consigue eso? Y ahí fue que le empecé a dar la vuelta hasta que armé todo el proyecto.
Si, eso a mí me parece increíble, porque muchas veces tienes esta oportunidad de hacer tu carta a Santa Claus y te vas tan bajo tú solito. Empiezas a limitarte en las cosas que te imaginas. Yo lo veo cuando le pregunto a la gente que estoy contratando de si pudieras diseñar tu siguiente trabajo ideal. Olvídate tu vida ideal. Tu siguiente trabajo ideal. Soy el genio de la lámpara. No sé si te lo voy a dar ya en la vida real, pero cuéntame cómo es lo que ves. Y se van tan chiquitos y se van tan mundanos que dices, si ese es. Si esa es tu vida ideal, entonces, o tu trabajo ideal, ¿Cómo puedes construir algo más? Si tu imaginación está limitada, entonces tu realidad va a estar limitada.
Nunca va a suceder.
Y entonces, bueno, ¿Cómo aterrizas en ese primer reto que fue recorrer en kayak la costa mexicana?
11.544 kilómetros de costa. Pues el tema era que te gusta. OK, pues me acordé de. Ya había yo empezado a aprender kayak. Era una ilusión que se metió cuando tenía 8 años, que mis tíos me llevaron a Campana Playa en Oaxaca. Me encantó, pero nunca salimos de lo que había en esa playa, nunca vimos más allá. Me quedó claro que viendo el mapa debía ver un montón de lugares más así de fascinantes. Y se quedó esa cosquillita. Y un día me topé una persona que hacía kayak y entonces me enseñó Oye, ¿Dónde aprendo esto? No, pues yo te enseño. Empecé a aprender y entonces yo andaba en bicicleta, me movía para todos lados o caminando en bicicleta. Entonces para mí el vehículo ideal era un kayak. Y además mi abuelo solía decir que la única manera de realmente ver el mundo es moverte a la velocidad del ser humano. Él le tocó por temas de trabajo, subirse al Concord y decía crucé medio mundo. Pero no aprendí nada, no vi absolutamente nada, no te puedo contar ninguna historia. La forma de entender el mundo, de verlo, de apreciarlo, es moverte a la velocidad del ser humano. En un kayak te mueves a la velocidad del ser humano y además es la única embarcación que te permite realmente explorar la costa, que te puedes meter en 7 pulgadas de agua, olas de 11 metros de altura, puedes bajar en absolutamente cualquier playa que ninguna otra embarcación podría hacer.
¿Y entonces cómo se ve esta preparación, o sea, por dónde empiezas y cómo estableces este plan para lograr esto? Porque te llevó años.
Sí, lo más complicado es convencerte a ti mismo que puedes hacerlo, de ahí parte todo, que te atrevas a soñarlo, lo conviertas en un reto y vayas por él y te convenzas que tú puedes conseguir ese reto. ¿Y una vez que estás ahí, se trata de encontrar los cómos, ya no te estás preguntando si es posible, cómo se consigue, se puede conseguir, cómo se hace? Entonces es trazar un plan, ¿Por qué alguna empresa le interesaría participar en algo así? ¿Que les puedo yo ofrecer a ellos que ellos quieran? Porque no es un tema de bondad ni buena onda, es un negocio.
¿Si, lo platicaba con Carla Willock que subió el Everest y en su primer intento no lo logra y entonces qué impacto tenía eso en los patrocinadores?
Entonces tú les tienes que dar algo que ellos quieran y estás haciendo un business, que estás haciendo una labor de venta, al final es vender, entonces tienes que saber tú por qué podrías valer y de qué forma tú les puedes retribuir y cómo empezar a solventar todos sus miedos.
¿Cómo empezaste a hacer ese análisis de por qué podías valer tú?
Observando proyectos de cualquier otro tipo, una carrera de bicicleta, una carrera de aventura, otra expedición que encontraba en Internet o había visto un artículo en el periódico, ya había yo participado en el asunto de las campañas, ya me había metido al mundo de la publicidad y el marketing, ya tenía una idea de cómo funcionan las marcas y el lenguaje que utilizaban, ya había estado ahí adentro y eso me ayudó a empaparme muchísimo. ¿Y entonces empecé a entender el tema del valor de los medios de comunicación, de las recordaciones, las apariciones y que esto puede tener un valor, tiene un valor real para las marcas, que las marcas invierten en esto, entonces no te van a patrocinar por tu niña carita porque la idea está bonita, no, o sea, realmente cómo le va a retribuir a la marca? Entonces yo ya entendía cómo la marca se iba a ver beneficiada de lo que yo quería hacer.
Ahora, tu exploración toda ha sido a lo largo de la misma línea de autopropulsado y solitario. ¿Por qué esas dos? La de autopropulsado me queda un poco claro después de lo que me cuentes de tu abuelo, porque solo después de.
Haber hecho algunas prácticas, la idea inicial no era en solitario, pero después de haber tenido algunas experiencias, me di cuenta que por la única persona que realmente puedo responder es por mí. Estás en una expedición donde te estás jugando el pescuezo, donde llegas al agotamiento extremo, donde vives muchos diferentes miedos y te enfrentas a muchos riesgos y cada persona reacciona de forma muy diferente. ¿Tú creías que conocías a la persona? No, hasta que no la pones en una situación así, tú no tienes idea de con quién estás hablando. La gente tiene un montón de máscaras en el in between y hasta que no la sometes a una situación de vida o muerte, tú no Sabes quién es.
¿Qué experiencia te hizo aprender esto?
Pues vientos de 90 kilómetros por hora en el mar, olas de 6 metros, nos perdimos 24 horas, cositas así, casi se ahoga uno de los integrantes de la expedición y cada quien saca a sus demonios. Entonces ahí me di cuenta que si yo quería poner mi cara ante patrocinadores y responderles, porque a mí me gusta cumplir lo que digo, la única forma de hacerlo era responder solamente por mí. Y en el momento que me preparo, pase a la otra, es a ver, encuentra a alguien que resuelva la parte social, la parte económica, la parte técnica, la parte física, la parte motivacional y lo que además te lleves bien con esa persona. No, pues si la encuentras, cásate con esa persona, está cañón encontrarlo con todo, es algo muy difícil de reunir. Y era una expedición que duraba un año. ¿Quién está dispuesto a dar un año de su vida para eso? ¿Y hasta dónde podían empujar? Si, vivíamos situaciones complicadas para conseguir lo que nos propusimos y yo estaba seguro que yo estaba dispuesto a darlo todo.
O sea, tú lo viste como una estrategia de minimización de riesgo, aunque en realidad, pues el riesgo es mayor, si te pasa algo, está solo.
Yo tengo otra forma de verlo, Si la persona con la que vas no es mejor que tú en todos los sentidos, tú la vienes jalando, y si es al revés, él te viene jalando a ti, tú eres un lastre. Lo ideal sería que los dos tuvieran más o menos los mismos grados o que se complementaran, pero es algo complejo de que suceda algo así. Entonces si te preparas bien, menos gente, menos riesgos.
Por otro lado dicen que para ir rápido ve solo, para llegar lejos acompañado.
Pues al final son frases y depende a que lo apliques, o sea, hay otros campos del conocimiento, algunas cosas que sí pueden requerir algo así, pero una expedición de este tipo perfectamente la puedes hacer en solitario. Y además encontré algo muy padre la primera vez que hice una prueba de a ver cómo me siento yo solo en el mar. Guau. Ahí fue cuando dije me quedo, porque en el momento en el que tú no tienes que cumplir con otra persona, que no tienes que estar pendiente de ese otro ser humano, es como si le subieras el volumen a todo lo que te rodea, a todos los sonidos, a todos los olores, a todas las sensaciones, pum. Le subes porque ya no tienes ese otro factor de distracción, entonces te concentras en lo que estás haciendo y estás mucho más inmerso en el lugar y eres tú absolutamente sin tenerte y entras.
Más en flow, quiero suponer, como ese estado donde te sientes mejor, te desempeñas mejor, estás más presente.
A mí me resultó fantástico, tuve que vencer una serie de miedos, tuve que pasar un proceso de acoplamiento de más, pero una vez que le encontré el modo, me parece maravilloso, pero también me parece maravilloso hacerlo en equipo, solo que es difícil conformar ese tipo de equipos de alto desempeño.
Bueno, platicaba con Ernesto Rivas en uno de los primeros, ¿Lo conoces?
Se han agarrado el chongo en las.
Carreras a la mitad del desierto. Sí, sí, sí. Me cuenta cómo tuvo que jalar gente, cómo tuvieron que arrastrar a gente nadando de olas gigantescas de su propio equipo y obviamente fue el villano de la televisión del 2008. No, pero sí entiendo lo que lo.
Puedes decir, las dos partes tienen su encanto, o sea, me gusta hacer expediciones con personas pero que no involucren temas de patrocinadores. Feliz de la vida si no tengo ningún compromiso de esos, vámonos en equipo y no hay ninguna prisa, no pasa nada, podemos llegar antes, podemos llegar después, podemos cambiar el plan y no pasa nada porque el compromiso es con nosotros y tenemos otra otra misión. Pero cuando tú le dices un patrocinador voy a hacer esto, Tienes que cumplir, punto.
Y ahora decides voy solo. ¿Cuáles son estos miedos que me dices que tuviste que vencer?
Que se sienta solo en medio del mar. Hasta ahí viene Steven Spielberg y su historia. El tiburón de pronto se mete en la cabeza. Puedes dejar que tus miedos te coman. Tienes que volverte muy frío, muy racional y darte cuenta que en realidad no pasa nada. Es un miedo a lo desconocido. Y te vas acostumbrando a ese entorno que en realidad es nuestra casa. Nos hemos alejado de esto por vivir en estas urbes gigantescas en donde ya no estamos en contacto con la naturaleza, pero son realidad, nosotros somos de ahí. ¿Que habría que temer? Esa es nuestra casa.
En estos 13 meses que duró tu expedición, entiendo que ibas parando también. No es como con tu barco Cascarita, que vives dentro del barco. Nunca ya que no puedes dormir, no puedes.
Podrías hacerlo si lo preparas para eso. Pero en esta ocasión la idea era explorar la costa de México y entonces acampaba todos los días.
Y entonces, bueno, entiendo que lo que más pasas alejado de la civilización son alrededor de 10 días.
Es el tiempo máximo que estuve sin ver a nadie.
¿Y cómo te preparaste para esos momentos de soledad? Estaba viendo hace poco, no sé si has visto una serie en la tele que se llama Alone. Es una serie brutal. Es como de estas de supervivencia, pero tiene un twist diferente porque votan a 10 personas a 8 kilómetros una de otra, o sea, imposible que se junten ni caminando porque el terreno no lo permite y los dejan solos con 8 o 10 elementos de supervivencia. No es tanto de enfrentarte a los elementos, porque si tienen dos, tres herramientas, pero es el que más dure ganado. Y te das cuenta que en la primera semana se van la mitad o el 60% y después los 4 o 5 que quedan empiezan ya a construir sus casas y a aprender a vivir con los elementos. Y después se enfrentan al cambio de clima y demás, porque esto es en Canadá, cerca de Vancouver. Y al final lo que los mata es la soledad y se empiezan a volver literal locos y tiran la toalla. Gente que tenía una mansión ya construida casi casi, porque no pueden estar solos.
Yo difiero, obviamente cada quien se puede vender la idea que quiere y si tú te convences que no puede estar solo, pues no puede estar solo. Y si tú te convences que puedes hacerlo, entonces puedes hacerlo. Lo decía Henry Ford. ¿Tú crees que es posible? Tienes razón. ¿Tú crees Que es imposible? Tienes razÓn. ¿Que quieres hacer? Hay una serie de ejemplos de personajes que vivían en el aislamiento durante largos periodos y después regresan a la civilización con ideas que revolucionaban porque no estaban metidos en lo mismo. Tenían una perspectiva diferente de las cosas, lo hacían y luego podían regresar. Los grandes pensadores, en su mayoría utilizaban estos sistemas. Pasan un montón de tiempo con ellos mismos, enfrascados en sus ideas. Yo creo que esta creencia tiene que ver con que al sistema capitalista consumista no le conviene, porque en el momento que tú te sientes bien contigo mismo, te das cuenta que no necesitas todas esas cosas y entonces todo puede reventar. Pero me parece que es justo lo contrario, no te vuelves loco, encuentras el centro. Ahora, el que se busca corre el peligro de encontrarse. Tiene que estar dispuesto a darte cuenta de lo que sí, de lo que no, asumirlo y hacer lo que haya que hacer.
Si, a ver, tú has dicho que te caes muy bien, que puedes estar solo contigo mismo. ¿Siempre fue así?
Sí, yo creo que sí, desde niño. Igual tenía que ver con esto de yo me iba a jugar solo al árbol si era necesario, en vez de estar viendo la televisión. ¿Como que desde niño? Y bueno, me decías que ¿Cómo te preparas para eso? Visualizándote. Empecé a hacer montaña y de pronto los amigos se querían ir a la fiesta, a la borrachera y no sé qué, entonces no había con Quién hacer montaña. ¿Qué vas a hacer? No, a la montaña no puedes ir solo. ¿Por qué no? Prepárate bien, hazlo con cuidado, no hagas rutas muy expuestas, hazlo con buen clima, etcétera. Toma una serie de precauciones y claro que lo puedes hacer solo. Entonces era o privarte de hacerlo o aprender a hacerlo bien, con todas las precauciones, solo. Y ahí me empecé a preparar. Me quedaba viendo la montaña o acampando, mirando al cielo, visualizándome cómo me sentiré solo en medio del mar, o no sólo contigo mismo, pues.
¿Alguna vez sentiste algún tipo de? Por decirle pushback o crítica, o de este güey está loco y ya se fue de ermitaño solo. Y ya sabes, como que vas en contra del grano, ¿Sabes? Y hay veces que la gente no entiende y si no entiende, critica, pero.
No me preocupa, yo no vivo para la gente, yo vivo para mí. Yo no estoy aquí para complacer a todos los que están a mi alrededor. El único que va a tener que asumir las consecuencias de las decisiones que toma soy yo, no los demás. Entonces, ¿No les parece? Pues siento mucho. Dicen que estoy loco, pues lo tomo como un gran cumplido. A todos los que se han atrevido a tomar, a pensar diferente, siempre les han dicho están locos. Estar loco entonces no tiene nada de malo. Si estar loco es atreverte a soñar y cumplir las cosas que te propones, pues entonces hay que darle a cucharadas la locura a todo el mundo, ¿No?
Cumples el reto y en ese momento decides ir por algo más grande o pasa un tiempo en el que. ¿Cuándo te diste cuenta que ibas a ser un explorador serial, por decirlo así?
Bueno, desde niño soy el típico que llegaba a la casa de alguien y había una barranca, y yo quería la barranca, a ver qué había. Muchos niños éramos así. Esa es la curiosidad natural que llevamos seres humanos haces no la reprimas, úsala, o sea, la humanidad es lo que es por esa curiosidad. Oye, ¿Y qué pasa si? ¿Y por allá que habrá? ¿Y si le hacemos de este otro modo? Experimentando, jugando.
¿Y cómo decides entonces lanzarte a cruzar el Atlántico a remo?
Yo en realidad lo que quería era estar en medio del mar. Mi idea inicial es la subir de polizonte un barco de carga, llegar a Europa. OK. Lo vi complicado y luego decidí que en realidad no me gustaban los barcos de carga. Son horribles, ruidosos. La única idea, padre, era que pasan en medio del mar. Luego quería que me subieran como tripulación a un barco que fuese a cruzar en un velerito. Pues como no tenía ninguna experiencia, nadie nunca me solicitó. Luego iba a ir en la expedición de otro amigo, estaban haciendo un trimarán con un mensaje de paz por el mundo. Yo ahí estuve meses trabajando en el barco y de repente un día se levanta mi cuate y me yo soñé que tú no venías. Muchas Gracias a Dios.
¿Que sentiste?
Bueno, me rompió el alma, ¿No? Pero si él no me hubiera dicho eso, no hubiera hecho lo que hice. Entonces, al final pasa nada, tomas otro camino y ya está. Las cosas les puedes encontrar un porqué positivo siempre, si lo quieres encontrar, o todos los negativos. Lo que quieras puedes encontrar. Y entonces decidí, ah, no, pues nadie, ni el barco de carga, ni el barco de vela, ni la expedición de mi cuatro, pues voy a cruzar yo solo, pues no necesito nadie, yo me voy a inventar un modo para estar en medio del océano. Y de cuál sería mi modo que yo quería saber qué sintieron los grandes exploradores cuando estaban ahí en medio del mar. ¿Bueno, ellos no sabían exactamente a dónde iban, no tenían los instrumentos tecnológicos que yo podría traer, no tenemos asuntos del escorbuto, nadie se me puede amotinar si voy solo, una serie de ventajas, pero entonces de qué manera me acerco a eso? Bueno, pues solo y a remo me parecía que podía darme una idea de lo que sintieron, y me parece fantástico.
¿Y dimensionabas el tamaño del reto que esto iba a ser? ¿Cruzar de Europa a México remando?
Hay locuras que no vale la pena curar, dice una canción. Pues te lo tratas de imaginar, pero hasta que no lo vives realmente no sabes de qué va. Recuerdo que llegué y los puntos de mi tracker cada cuatro horas manda una señal, bajé todos esos puntos y los monté en el Google Earth, y cuando abrí la imagen me dio un shock, tuve que cerrar la pantalla durante un tiempo. Yo mismo me lo preguntaba, de veras que lo sé, remando el océano Atlántico, o sea, no lo soñé de ver a ver si estoy aquí. Eso pasó porque inicialmente me. ¿Las personas que me decían, no es posible, o sea, nos está chorando, eso no es como que me causaba un poco de conflicto que no lo creyera, pero llegó un punto en el que dije, sabes que? Es perfectamente normal si está muy grande. Entiendo, entiendo todas sus dudas, ya no me lo tomé de esa manera de que oye, te lo estoy diciendo y no me crees, Dije perfectamente normal si está muy grande, incluso es como un cumplido. Claro. Entonces te digo que yo me tardé en convencerme de que sí lo hice y no lo había soñado.
¿Y entonces como decides prepararte para esto, o sea, yo no me puedo imaginar si la gente entrena 4 o 5 meses para correr 42 kilómetros, cómo entrenas para remar 9500 kilómetros?
Ahora, también hay una diferencia, cuando lo quieres hacer contrarreloj, el entrenamiento tiene otra demanda, aquí no estás haciendo contrarreloj, aquí necesitas otras cosas, aquí necesitas estar dispuesto a enfrentar lo que venga, la aventura y eso tiene un factor bien distinto. Pero sí me llegué a aventar entrenamientos de 12 horas y comer como se esperaba. Tuve que subir 30 kilos para poder zarpar eso.
Quería entender cómo. A ver, vamos a entrarle un poquito a tu régimen de entrenamiento y de alimentación, porque vi que subiste 30 o 20 kilos, pero que después los perdiste en el primer mes por un error en tu cocina. Bueno, tu y fueron dos cosas. A ver, ¿Cómo subes 30 kilos de una manera saludable? Supongo que hay maneras de subir y hay maneras de subir 30 kilos. ¿Cómo lo hiciste tú?
Mi nutrióloga, Celia Peniche, hizo todos los cálculos y. Y ella me pone así como mi dieta. Y grasa vegetal es la clave, o sea, es grasa que almacenas, que se convierte en energía, a diferencia de las grasas saturadas, aguacate, aceite de oliva, toda clase de nueces. Maravilloso. ¿Y qué comes? Pues todo lo que tenga el vecino a la mano. Nadie se siente cerca porque te lo comes todo. Y Si estás entrenando 8 o 12.
Horas al día, ¿Cuántas calorías comes al día en tu pico?
11.000, o sea, literalmente, si invitarás a comer a 5 personas, que cada quien elija algo, lo piden todo y bueno, ya lo ponen en la mesa, sus tres tiempos y lo que se levanten y se vayan, porque te lo vas a comer todo tú.
¿Y la parte del entrenamiento físico, que en qué consistía? Obviamente aprendiste a remar, entiendo que entrenaste con miembros de la selección. Cuéntame un poquito más, ¿Cuánto tiempo te lleva prepararte para este reto?
Chucho Porras en el Club España Menos me enseñó a remar si te subes al esquí. Y me prestó uno que era un poquito más anchito y aldecí adelgazado. Y poco a poco me volteé varias veces, me eché mis bucitos, aprendí a subirme de regreso y después me empecé a juntar con los que entrenaban ahí, empecé a ver cómo le hacían y les empecé a pedir consejo, etcétera, etcétera, hasta que sentí que ya tenía la técnica suficiente para poder remar un océano, que no es la misma técnica depuradísima que tiene alguien que va a hacer una cosa olímpica, porque yo no puedo, yo no remo en agua plana, entonces ni siquiera puedo hacer el mismo movimiento que hacen en el Olímpico de cuadrar y descuadrar los remos. Yo ya ni siquiera los cuadra y descuadraba, se quedaban fijos porque tienes que estar brincando las olas. Luego no los puedes meter parejos. Uno lo metes, el otro no. Es una historia diferente.
Ahora que estaba viendo el documental, que de repente traías como un relajo en las manos y era algo que me preguntaba si no había como una forma correcta, por decirlo así, de hacerlo. Y no había caído en cuenta que era por las condiciones del agua.
No puedes remar así. Lo ideal sería que lo remaras parejo, pero con el barco moviéndose. Esa forma, de pronto un remo está en el agua y el otro no. Y de pronto tienes. Viene una ola de este lado, tiene. Saca el remo para que no te lo vaya a empujar en otra dirección. Me llegue a lastimar el hombro por eso.
Oye, y en términos de suplementación, en la preparación, ¿Te recetaron algún tipo de programa de suplementación? ¿Tomabas algo en particular?
Vitaminas, proteínas, electrolitos, de todo.
¿Tú cuál crees que fue el que más sentías que te hacía diferencia con cómo te sentías normalmente?
La proteína es importantísima porque el nivel de desgaste de tus músculos es tremendo.
¿Qué proteína tomabas?
Usana de suero de leche de chocolate. Me encantaba. Sí. Y utilicé unos carbohidratos que se llaman gofio, que es una mezcla que utilizan en las Islas Canarias, que tiene como 11 cereales diferentes. Entonces me hacía como un licuado que tomaba cada 45 minutos, que tenía leche en algunos de ellos, proteína, porque puedes procesar nada más cierta cantidad de proteína, miel, chocolate y la mezcla de cereales y agua y pum. Te lo puedes tomar de volada. Y hasta me gustaba, me Tomaba uno cada 45 minutos. Tienes que reponer la cantidad en los.
Días de entrenamiento, ya en la navegación.
Y también en los días de entrenamiento. Si. Me acuerdo que cuando no entrenaba en pista, que me iba al Sport City, me sentaba ahí voy a remar seis horas, ocho horas. Ponía todo mi campamento alrededor de la remadora, así. Un tianguis de comida, no, porque tienes que estar reponiendo el ciclo del glucógeno, no puedes dejar que se rompa cada 45 minutos. Tienes que reponer carbohidratos de mediana y rápida. Asimilación y pues además los electrolitos. Estaba con mi Gatorade todo el día y si no le hace así, no hay forma de que puedas aguantar ese nivel. Entrenamiento me con el cuate que nos ayudaba a limpiar el gym, pues ya llegaba con una cubeta y con un súper trapeador, porque yo dejaba pero un charco gigante de la cantidad de sudor que salía de seis horas de entrenamiento.
Y entonces bajas todo tu peso extra. Digamos que habías empacado para el viaje.
En el primer mes y primeros 20 días bajé 15 kilos.
Cuéntame de ese, de ese error.
Pues fueron dos cosas. Uno, no llegó el surtido de carbohidrato que tenía que llegar en barritas, entonces ya no las chequeó, solo las empaque, solo las metí al barco y ya. Entonces en vez de ser de carbohidrato, eran de proteína. Ahí tremendo. Eso fue lo más grave. Y lo segundo es que la comida que llevo es liofilizada, la tienes que calentar agua y la mezclas y te esperas a que se rehidrate. Los tanques de gas no eran compatibles con la estufa que llevaba, se veían igualitos. Los pedí a la tienda, yo les dije qué estufa utilizaba y todo, y me lo surtieron. Como no, Sí claro que la conocemos, no pasa nada. Pues no es igual en Europa que en América. La estufa yo la traía de América, pero los tanques no los puedes trasladar todos, los tenía que comprar en Europa. ¿Y una amiga vasca me dijo ahora me probaste los tanques? Sí, Mónica, no te preocupes, son iguales. Me lo dijo tres veces. El día que vi que no eran iguales, como me acordé de ella.
Platícame cómo fue ese día, porque debe.
De haber sido pues que los primeros 48 horas yo llevaba tiempo sin navegar, estaba tan mareado que no sabía ni cómo me llamaba. ¿Entonces no te da hambre? No comí nada. Y al tercer día que ya te marinaste y ya estás otra vez normal, ahora si quieres comer como loco, pongo mi estufa y voy a calentar el agua para hacerme comer. Y pues no puedes calentar el agua, no son compatibles. Pues regresar ya no era una opción. Yo estaba tres días de distancia con condiciones adversas para regresar. La comida te la puedes comer fría, pero pues la grasa fría no está padre, no se rehidrata. Igual de por sí, pues no es lo más sabroso ¿Y qué pasaba por tu cabeza?
¿Te culpabas? Porque en el documental, no sé si es parte de la edición, parece que como que te lo sacudiste muy rápido y yo me pongo en esa posición y tal vez yo hubiera hasta considerado.
Tirar la toalla, no sé, somos hombres o payasos. Yo sabía que podías seguir comiendo, o sea, la comida te permitía rehidratarse sin tener que calentar, simplemente pues sabe mucho más rica, se rehidrata mucho más rápido. Pero está contemplada la posibilidad de que se arruinara la estufa, que de hecho una de ellas, yo llevaba dos, una de ellas llegó sin funcionar y la otra ya prendía muy poquito del agua salada que le cayó encima y demás, entonces pues estaba contemplado. Afortunadamente el equipo encontró un adaptador en Alemania, cosita de nada, Chiquitita me mandó dos adaptadores y ya, porque los tanques no te los pueden enviar.
Porque aparte ibas a hacer escala técnica en Canarias.
Sí, pues la hice por ese motivo, o sea, a mí me gustaría, desde que contemplé la ruta dije bueno, a mí me gustaría pararme porque así es como hacían las primeras expediciones, ahí se reabastecían como último punto y de ahí les quedaba todo el cruce hasta el Caribe, no había ningún otro punto. Después de eso a mí me llamaba la atención como seguir ese caminito y dije bueno, si me puedo parar, me voy a parar, pero si las condiciones no son adecuadas. Y de hecho la llegada fue muy complicada.
De eso quiero hablar, porque llegando a Canarias, la última milla, parece que tú la sufriste mucho y pediste que te remolcaran. ¿Qué crees que causó eso? Sé que llevaba remando creo que toda la noche, pero no sé si es como ese efecto de quieres ir al baño, pero el momento que entras a tu casa las cosas se ponen peor. No, o sea, ves que ya estás a punto de llegar y tu cabeza empieza a jugar en tu contra. ¿Qué fue?
Yo había pedido aviso a capitanes sobre esa entrada, porque desde el momento en el que veo cómo está la conformación geográfica, hay un canal, hay una punta, yo ya sé que las puntas son lugares complicados de navegación, es una punta que está medio de un océano donde pega una corriente, había varios factores. Entonces yo pedí aviso acerca de eso y el capitán me si, podrías entrar por aquí. Se guardó de decirme este amigo que él se había volteado allí con un barco y no me lo quiso decir para que no me espantara y yo lo que quería saber era qué tan fuerte se podía poner ese lugar y no me lo dijo. El punto más alto de España es el volcán del Teide, en la isla de Santa Cruz de Tenerife, 4.000 metros de pared, o sea, la isla es una pared. Entonces estaba soplando viento fuerte de tal forma que pegaba con esa pared y lo encañonaba hacia la punta, punta de Teno, donde además choca la corriente. Un día en el que tenía mar de fondo, olas de 7 metros de otra dirección y viento de esta dirección encañonado, me agarró la noche, el agua está helada, no podía ya ver yo mis cartas náuticas, estaban cayendo las olas encima, entonces las pantallas digitales pierden el touch screen, entonces ya ni siquiera podía ver bien dónde estaba, me estaba guiando nada más con las luces de los faros que medio alcanzaba a ver ahí. Entonces eso implicó 18 horas de no poder soltar los remos, o sea, 18 horas de no poder tomar agua, 18 horas de no reponer carbohidratos, 18 horas de no dormir, de no tomar un respiro. Yo tenía a oída porque no se veían las olas, cuando escuchaba que empezaba a tronar de este lado, tenía que timonear y poner la popa para que no me fuera a pegar por la borda la ola y luego volverme a acomodar porque me estaban pegando las otras de este lado, entonces a ciegas venía timoneando para que no me fuera a voltear esta cosa, hasta que por fin logré meterme en el canal y cuando empieza a amanecer me quedé dormido un momentito del agotamiento ya que estaba dentro del canal, ya que no sentía ese riesgo de las olas, ya estaba más protegido, ya no estaba encañonado ahí el viento y me quedo dormido, no sé, cinco minutos, diez minutos, y eso me separó de la costa y ya no me permitió entrar al puerto donde yo quería entrar y al viento no me dejaba remar de través, entonces fue ahí donde dije estoy a una milla, alguien venga por mí. De hecho salió un cuate que iba a pescar y no me encontraba, yo sí te veo, aquí estoy, dale para tal rumbo. Se ve que el cuate no naga, porque yo le decía sigue el compás tantos grados, nada más lo veía, iba a ser zig zag así para todo lado y no me veía, a ver, agarra tu compás y sigue este rumbo y ya pues este por fin me vio y nada más me remolco para la entrada a la marina. Estaba yo hecho pedazos. Si, te veías deshidratado, agotado, con los 15 kilos menos en este íbamos a.
Hablar un poquito todavía de la preparación mental, porque bueno, te estás preparando para irte entre. Entiendo que tenías un rango regresando lo que dijiste del tiempo entre 4 y 6 meses, ¿No? Y no sabías cuánto tiempo ibas a hacer y sabías que iba a ser algo arriesgado, quiero suponer, o sea, ¿Qué tanto estaba presente en tu cabeza la posibilidad de que no regresaras?
¿No está presente, no te lleva a ninguna parte esa pensamiento, entonces utiliza toda tu energía en pensamientos que te llevan alguna parte, si no regresas, pues no regresaste, pero para qué te pones a pensar en ello? No te lleva a ninguna parte, no te aporta, entonces concéntrate en que si tienes que hacer para llegar. Yo jamás zarpo creyendo que no voy a llegar, si tú zarpas, creo que no vas a llegar, pues no zarpes. ¿Bueno, es una realidad que todos nos vamos a morir en algún momento, puede ser aquí o allá o donde sea, pero para qué piensas en eso? No tiene ningún sentido.
Si, me imagino, digo que si es fortaleza mental lo que lo que estás.
Hablando es enfocarte en las cosas que realmente importan, que te pueden llevar alguna parte y desechar todo el otro pensamiento que no te aporta absolutamente nada.
Nunca. A ver, todos tenemos el diablito en el hombro, tú nunca lo tienes. ¿Me estás diciendo que nunca de repente un pensamiento negativo entra en tu cabeza y te dice Abraham, güey, esto se puede poner de la fregada o dices no existe ese pensamiento o he encontrado una técnica para dominarlo?
Creo que no soy tan consciente de cómo lo hago. Yo creo que en el momento que siento que se empieza a trepar el diablito, me sacudo antes de que llegue al oído, alcanzarme a susurrar alguna cosa, ya lo despaché. Porque si es un hecho, en el momento que estás allá en medio y te dejas llevar tantito por algún pensamiento, te puede comer. No te puedes permitir que se te acerquen ese tipo de pensamientos. Sacúdelos y sí pasé miedo por supuesto. Pero en ese miedo no te pongas a pensar, me voy a morir. Porque lo atraes. Mira, un experimento que llegamos con unos amigos, me gusta hacer kayak de río. Tenemos amigos muy picudos para hacer kayak de río. Y un experimento, llevamos a un cuate nuevo, le enseñamos algunas cosas del kayak. Y bueno, hay una sección en el río donde hay un hoyo y ese hoyo te puede tragar y te va a meter una buena zarandeada. Vas a tener que hacer abandonar el kayak, salir nadando, probablemente te des un coscorrón con las piedras, te vas a tragar agua, va a estar movido el asunto. Y entonces a uno agarras y le dices, mira, eso es un hoyo. Si te vas ahí, te va a ir terriblemente mal. ¿Que hace el cuate? No deja de ver el hoyo. ¿Y sabes a dónde va? Al hoyo. Agarra otro y en el mismo lugar le dices, mira, viejo, este lugar, el mejor sitio por donde puedes pasar es este de aquí. Agarra esta línea, hazle así. ¿Que hace el cohete? Agarra la línea, hace así. Y jamás vio el hoyo. No le interesó el hoyo. No puso atención al hoyo y nunca fue a caer en él. Es increíble lo que puedes hacer con la cabeza. Por eso te digo, las cosas que no sirven, deséchalas. Que si tienes que hacer, donde pones.
Tu atención, pones tu energía.
Así es comprobadísimo. Nos moríamos de la risa de, o sea, no fallaba.
Y los pobres conejillos de India.
Nosotros le decíamos, o sea, por dónde tenía que ir y él decidía dónde ponía su atención, ¿No?
Oye, a ver, hablando de miedo, cuéntame de esa tormenta. ¿Qué pasó? ¿Cuánto tiempo estuviste y qué pasaba por tu mente durante esa tormenta?
¿Una semana? ¿Seis días? Mi regalo de Navidad. En el punto más alejado que estaba mi vida de otro ser humano. 2.500 kilómetros a la redonda, no hay nadie. Ni un bar con el radar, nada. Y llega un tormentón. Vientos de huracán, categoría 1 70 nudos. Eso implica olas de 10 metros reventando. Movimiento atroz. Eso quiere decir que estás metido en tu caminación con un casco amarrado, con tres cinturones, pues no puedes ir al baño realmente no puedes ni comer, no puedes descansar, no puedes ni realmente estar bien despierto. Es como un zombie todo ese tiempo es una situación que te pone al límite, ahí sí prueba toda tu motivación, todas tus energías, no se lo deseo a nadie, no sé, es como si te subieras a un juego mecánico, el más fuerte que conozcas, OK, pero no te vas a bajar en seis días, no va a haber una pausa de un minuto en seis días no puedes ir al baño, no se detiene para dormir, no se tiene para que comas, no hay break, es algo muy fuerte, te ataranta los pensamientos, te ataranta el ánimo, es horrible, acabas agotado.
¿Y ahí cuál es la técnica para sobrellevarlo? Simplemente saber que no hay salida y aguantar o algún ejercicio de pensamiento de.
No sé, me acuerdo que llamé a mi base y decía pues estoy muy asustado, muy fuerte, me decían no, una mar en calma no hizo experto un marinero, pues yo ya no quiero ser experto, no me importa, páguenle a esto. Yo sabía que el bote aguantaba, fue diseñado para superar huracanes categoría 3, pero nunca hablaron del marinero, El marinero puede aguantar lo mismo que el barco. Y entonces el tema era, a ver, a nosotros nos contaste lo que puede aguantar, tú sabías que iba a haber ese tipo, o sea la probabilidad de que te tocara al menos una tormenta de esos era casi seguro Entonces tú ya sabías que ibas a eso, nos lo contaste, ya lo estás viviendo, pues ahora agárrate y aguántate, no hay de otra ahí Sí, no hay de otra. En muchas otras cosas que dicen no hay de otra, siempre hay de otra ahí no había de otra realmente.
Sí, porque no es como. A ver, tenías tú algún momento, entiendo que eres alguien sumamente enfocado y determinado y echado para adelante, tenías un switch de emergencia de pico aquí y se acaba esto, tal vez no a media tormenta, pero había una salida de emergencia.
Había una salida de emergencia teórica. Tengo dispositivos que pueden emitir una señal a un satélite y pedir auxilio. De ahí a que alguien vaya por ti es una historia bien diferente. De entrada en específico, nadie va a ir por ti, tu opción es que haya otro barco en ruta que haga un pequeño desvío y vaya por ti, pero uno que salga de tierra para ir por ti. No va a pasar hoy.
¿Que?
¿Un helicóptero? No llegan helicópteros ahí, no pueden volar a esa distancia. Entonces estás bien solo. Entonces yo salí sabiendo que era una cosa psicológica, ese botoncito que si realmente está en un aprieto, yo lo tenía que solucionar, punto.
Qué fuerte realidad esa que tienes saber que ese botón que podría ser como que tu consuelo, pues en realidad.
¿Pero sabes que? Está bien padre eso está fuerte, pero está padre. No sé, podríamos creer aquí en tierra algunas personas no, pues es que yo soy no sé quién y conozco no sé cuántos y tengo no sé. Ahí no importa eso. El único que importa que eres tú, ¿No? ¿Que tienes, A quien conoces, no tú de qué es capaz? ¿Qué tan motivado estás para que cuando realmente está fuerte seas capaz de solventar todo eso? ¿Que tanta fuerza mental tienes para llevarlo a cabo? Ahí se trata de quién eres tú y de qué es capaz tú.
Qué te motivaba. ¿Qué había del otro lado del Atlántico para ti?
Mi casa, mi gente, había gloria. Mi objetivo no es un tema personal, o sea, nunca, nunca estaba buscando gloria, era yo voltearme a ver al espejo y decir esto me propuse y esto hice, cabrón, felicidades, eso es todo. Probablemente una cama que no se moviera de comida rica, ¿No? Eso sí, para mí eso es la gloria.
Oye, hablemos un poco de el barco. Te lo diseñó Film Morrison, que es uno de los mejores diseñadores de barcos y sobre todo de remo en aguas abiertas. ¿Cómo llegas a él? ¿Qué le aprendiste?
Me estaba platicando con el primo de un amigo mío que estudió arquitectura naval y es especialista en materiales y vive en Noruega y entonces no conocía yo ningún otro arquitecto naval y estaba hablando con él para que él conformara un equipo de trabajo y me pudiera diseñar el barco. Cuando llegamos al tema de tiempos me dijo, puf, no salgo en ese tiempo, traemos estos otros proyectos, pero sé alguien que ya tiene avanzado un poco ese tema que seguramente te podrá ayudar más rápido que yo, además tiene más experiencia, te lo conecto. Entonces hablé con este cuate y platicando con este amigo ya habíamos hecho como observaciones de los otros diseños que existían y mejoras que se podían hacer y luego por mi cuenta también me puse a investigar que sí, que no. Y platicando con este cuate, vamos, es como si pudiera leer un poco tu mente y puso ahí la mejor embarcación de remo, yo creo que se ha fabricado.
¿Y hubo algo que le aprendiste además de las partes técnicas de un barco? Porque él bueno también es un buen marinero.
Sí, Bueno, yo no traté con él en persona. A los que sí conocí son a los que ejecutaron los planos. Entonces, como hacían todos los moldes por computadora y cómo se hace todo el vaciado de la resina al vacío y toda esta parte. Si, estuve pegado en Nip switch, porque.
Tenía también este sistema antivolcaduras.
Platícame un poquito, o sea que si el barco se voltea, regresa a su posición original, pero cualquier barco oceánico debe ser capaz de hacer algo así. Si no puede regresar a su posición después de una volcadura.
No te subas sin ayuda.
Sí, sin ayuda no te subas.
Yo me acuerdo qué barquito era este, el que me acuerdo iba Valle con mis amigos, todo lo de vela ligera.
Los Optimis, los láser, los hobbies, pero.
Eso sí, te los tienes que subir en la quilla y voltearlo.
No, este tiene que descontearse solo, porque tú cuando pase eso vas a estar metido en tu camino, en tu camarote, amarrado, con el casco puesto, entonces tú no puedes hacer nada. Además, estamos hablando de veleritos ligeros, los que navegan ahí. Esto ya es un barco que pesaba dos toneladas, ya es otra cosa. Los otros los levantas tú con la mano, lo puedes cargar, Esto no lo puedes cargar.
Sí, cuando empecé a ver el documental y vi el tamaño del barco, digo, no es lo mismo que un kayak, o sea, no se veía muy eficiente.
En el agua, pero lo es, lo es, navega increíble.
¿Y qué ácido de ese barco lo tienes, lo usas?
Tocó el agua una vez, desde entonces lo modifique para que dos personas lo puedan remarcar nada más que no pueden ser dos personas de mi tamaño, tiene que ser alguien más chico, que si no, no alcanzas a estirar bien las piernas. Tengo que hacer para que eso funcione bien, una modificación a los asientos y demás, ganar un poquito de espacio. Y me gustaría, Estoy trabajando en implementar un programa en el que alguien que quiere enfrentar un reto diferente y romper paradigmas, pueda vivir una mini aventura de este tipo, una mini expedición saliendo del puerto Topolobampo y cruzando hasta La Paz, unos 280 kilómetros que pueden representar de dos a cinco días.
Eso está padrísimo.
Está increíble. Y lo puedes hacer en solo, lo puede ser en pareja.
¿Qué fue lo más increíble que viviste.
Esos 106 días la inmensidad? ¿Tú crees? Así volteas aquí en la Ciudad de México. Qué ciudad tan grande. Oh, qué edificio tan grande. No tienes idea de la inmensidad hasta que no estás ahí en medio. Que te hacía sentir chiquito, chiquito, chiquito, pero al mismo tiempo, en algunos momentos, tan grande como todo eso. Nosotros somos una parte pequeñita de todo eso.
¿Y qué impacto tuvo en ti y en cómo ves el resto de tu vida? Ya digo, esto fue hace ya varios años y regresaste a la civilización. ¿Y cómo te percibes tú en el contexto de una sociedad que tal vez está no tan despierta como pudiste tú estarlo en ese momento?
Tenemos mucho que hacer. Yo diría que los seres humanos estamos desperdiciando nuestra humanidad y nuestro potencial. Estamos viviendo una época similar. Yo hago una analogía como si en este momento estuviéramos quemando Alejandría. En algunos campos específicos ciertas personas están logrando algunos avances. Pero como humanidad estamos despreciando un montón de potencial humano. Si ves sacada mente como si fuera un procesador. Cada mente es un generador de ideas. Y la mayoría de las empresas se dedican a estupidizar a esas personas, a convencerlas de que necesitan cosas que no necesitan, a convertirlas en zombies y a tratar de llevarlas a que las apariencias y las cosas sean lo máximo en su vida. ¿Qué estás haciendo? Estás desperdiciando toda esa capacidad de procesamiento que la estás inutilizando. Le estás poniendo a hacer procesos que no te van a llevar a ninguna parte. Ahora, ¿Qué pasaría si diéramos un giro la forma de existir como humanidad y dejáramos de perder el tiempo en esas cosas que no tienen ningún sentido? ¿Utilizáramos todos esos procesadores de la forma adecuada? Yo creo que ya sería posible la teletransportación, los viajes a la velocidad de la luz o muy cercana a las de la luz o no sé qué tantas otras cosas seríamos capaces de hacer.
Ya estaba leyendo justo esta semana un nuevo libro de Peter Diamantis y Steven Kotler que se llama El Futuro es más rápido de lo que crees Y en una de las partes habla obviamente tecnologías que se están acelerando y que van a cambiar el futuro. Pero uno habla justo de lo que estás diciendo. Eventualmente, pues tal vez nuestras conciencias o nuestras mentes estarán unidas en un colectivo de conciencia en la nube. Y si eso hace que dejemos de pensar en nosotros como individuos y empecemos a hablar, a pensar en en esta conciencia colectiva, entonces ¿Qué es lo que va a pasar? Como que todas estas cosas que estás diciendo pueden entonces ver por el bien literal común.
¿Cómo te explicas que en el mundo hay comida para todos, sin embargo hay gente muriéndose de hambre? ¿Y que un solo país en nuestro planeta se gasta en armamento lo que le puede quitar el hambre al resto de la Tierra? Ese es el mundo en el que vivimos. ¿Qué sentido tiene eso como para qué? Yo creo que somos más listos que eso y lo podemos hacer de otro modo.
¿Para qué crees que está diseñado el ser humano?
Para brillar.
SOMOS LUZ Cuando llegaste a Cancún, ¿Que sentiste?
Que si hubiera tenido más comida o que tuviera comida rica, me hubiera dado la vuelta y hubiera seguido navegando. Fue muy padre, una bienvenida espectacular. Los canoeiros se la rifaron. Se armó un fiestón loco y traen pancartas y porras. Tanta gente que se dio cita aquí. No hay acarreados, no le hacían nada a su sándwich. Y fueron porque creían en el proyecto y porque les entusiasmó, les inspiró algo. Y hubo gente que tomó vuelos del otro lado de México para estar ahí. Es un gran honor poder compartir eso.
Y una vez que termina este viaje de seis años y cacho desde que se te ocurrió, vives un duelo. Sé que muchos atletas olímpicos terminan las olimpiadas y entran en una depresión profunda. Creo que el 80% de los atletas olímpicos les pasa. ¿Tú viviste algo así?
Si. Llevas como un proceso de adaptación ahora. Tuve dos meses muy ocupado regresando dando entrevistas día y noche. Y en realidad no puede descansar hasta después esos dos meses. Y me dormí una semana completita. Y yo creo que si me dan más chance, me duermo dos. Si, estaba bien cansado este.
Sí, sí.
Es difícil porque llegas y ves a todo el mundo corriendo y ¿Para dónde corren corriendo hacia ninguna parte? Y tener esa perspectiva de tanto tiempo sin esas influencias y sin esas ideas, te permite darte cuenta que lo podemos hacer mucho mejor, que podemos emplear nuestra humanidad de mejor forma.
Hay una palabra que hay en inglés que a mí me gusta mucho, que nunca le había encontrado la traducción al español y es to thrive. Y te oí decirle a ti en español que tú comparas sobrevivir con supervivir. Y me pareció que ese es justo la traducción de thriving. A ver, ¿Qué es supervivir?
Sobrevivir es como pasar de panzazo, ¿No? Y supervivir es vivir a full. ¿Todos me dicen, oye, sobreviviste? No, yo superviví porque estoy haciendo lo que me apasiona, porque estoy rodeado de belleza, porque le saqué provecho todo lo que soy capaz de conseguir, una serie de cosas. Eso es estar vivo.
¿Te desarrollaste?
Pues es. A ver, te regalan un auto, un auto que han trabajado para llegar a él, han pasado miles de años de tecnologías y es capaz de llegar a velocidades increíbles, pero pues tú tienes miedo a la velocidad y te lo regalaron. ¿Qué haces? Pues lo guardas y pues no le va a caer polvo porque además está muy bonito y vale un dineral y no sé qué. Lo tienes guardado, el objetivo del auto pues no se cumple, lo estás desperdiciando, Pues mejor prendele un cerillo. Ese auto fue diseñado para que puedas ir de 0 a 100 en 3.2 segundos, puedas agarrar las curvas de esta manera, frenes así, úsalo. Es lo mismo con las capacidades humanas. Si es capaz de todo eso y no lo usas, pues entonces ¿Qué caso tiene? ¿Como para qué lo tienes?
¿Qué es lo que más te emociona? ¿En los próximos 18 meses? ¿A qué te estás dedicando?
A navegar, Navegar y navegar y aprender todo lo que. Lo que puedo aprender a navegar ahorita. Paso gran parte del tiempo viviendo en un barco de vela y haciendo travesías, llevando barcos del otro, llevando mi barco, rentando barco, trabajando capitán para otros barcos. Me encanta navegar.
¿Y tienes más retos en mente?
Pues mira, sí, sí los tengo, pero de entrada como algo que se me antoja hacer y no a nivel reto, sino experiencia. Así que me gustaría en algún momento mi vida, vivir con mi futura familia, si tengo el privilegio. Navegando por el mundo Hay una familia.
En Instagram, tiene un catamarán, entonces unos.
Amigos de Puebla están ahora navegando, el proyecto se llama Soltando Amarras y son tres niños y mi cuate Alejandro y su esposa.
Y por todo el mundo, bueno, por.
Buenas partes del mundo. El mundo es enorme, pero sigue dando una buena vuelta.
Que bien. ¿Hay algún hábito que hayas adquirido durante esa travesía que aún mantengas que tal vez no tuvieras antes?
Te vuelves más de la hora del Ahorita aquí me hice mucho más marino. Me cuesta trabajo estar lejos del mar. Necesito tener vista al horizonte. Si no la tengo, la empiezo a buscar para dónde, dónde me trepo para ver el horizonte.
¿Y cómo practicas ese tema de estar en el ahora? ¿En tu vida diaria? ¿Tienes algún momento en el que conscientemente tomas un momento para apreciar?
Trato de hacerlo todo el tiempo, si.
¿Meditas, haces algo así o es simplemente? ¿Y algo que tienes programado?
Si, algo que hago inconscientemente. Nunca he hecho una meditación, no sé, vamos, el entrenamiento meditación, no sé ni por dónde decírtelo. Yo creo que si estás en contacto con la naturaleza y estás allá afuera y te gusta estar contigo y en el silencio y contemplando, yo creo que eso debe ser hoy.
¿Cómo se ven, por ejemplo, las primeras dos horas de tu día?
Bueno, hoy que tengo una cama que no se mueve, dormí delicioso aquí, así que hoy fue un día muy relax, pero normalmente me levanto antes de que salga el sol a oler la mañana y a verse levantar al astro rey y a ver qué va a pintar el día, cómo está el viento alrededor de mí, la mar, cómo pinta.
¿Y qué haces después de que te despiertas?
Desayunar. ¿Qué desayunas primero? Un plato de fruta de tucán gigantesco, delicioso, rodeado de esa magia de la mar.
¿Haces algo de ejercicio?
Me tiro a nadar ahí al lado del barco, llevo a mis perras a correr, me pongo a caminar ahí también. En realidad estar en un barco prácticamente todo el tiempo tienes que estar haciendo algo. Cargas velas, quitas tanques, metes tanques, drizas todo el tiempo, es como un crossfit, todo el día está haciendo algo hoy.
¿Cuál es el peor consejo que te han dado o que has escuchado dar?
Yo creo que este asunto de las mamás de no hagas esto porque te va a pasar tal, esa idea de inculcar el miedo me parece terrible. En cambio debería decir claro que eres capaz, hazlo con cuidado, fíjate en esto y en esto otro y claro que puedes hacerlo.
Y eso crees que se traduce a todas las áreas de la vida de un niño o de un adolescente, o sea, a ver, pensemos así. ¿Vas a hablar de sexo, de drogas, de trabajo con tus hijos por aquí, por aquí, por aquí, como, o sea, diciéndoles hazlo pero vete por aquí? Más bien tratando de darles una guía y no una limitante.
Si, yo creo que lo mejor que puedes hacer, si le quieres decir a alguien más de cómo se hace, es poner ejemplo y cállate. No tienes la autoridad moral. Si tú no lo vives, y me di cuenta yo antes de hacer esta expedición, pues vas y le dices a quien sea que quieras mucho oye, tú puedes hacer cualquier cosa, tienes un montón de potencial, lo que sea que te vas a soñar, lo puedes cumplir. ¿Qué es eso? Palabras. Bla, bla, bla, bla,-la. OK, vívelo ya. No tienes que decir nada. Hazlo tú, demuéstralo y ya caete.
A mí me encanta esa filosofía. Creo que mucha gente y yo he pecado de eso. Tratamos de educar, sabes, o sea, ves a alguien que necesita hacer algo y tratas de decirle cómo hacerlo cuando en realidad tu chamba no es educar, tu chamba no es cambiar a nadie, tu chamba es inspirar. Y si haces las cosas alineadas con tus valores y tus valores hacen que vivas pleno y feliz y demás, entonces habrá gente que siga tu.
Tu ejemplo, pero con palabras. No tiene que ser acciones. Tienes que tener la autoridad moral para decirlo. Hay gente que habla muy bien y te puede echar un choro mareador, pero al final no se percibe lo auténtico si esa persona no lo vive así, si no lo hace, si no lo ha demostrado. Creo que mi abuelo de algún modo decía, no basta que digas que eres muy bueno para esto y para aquello y que te pintas solo. Hay que demostrarlo, hay que vivirlo, hay que ser así.
¿Qué es algo que has aprendido de ti últimamente?
¿Que será? No tiendo a ponerme a pensar tanta cosa. Yo suelo, en vez de cómo analizarlo y que he pensado y que aprendí, solamente vivo. Me dejo. Me dejó fluir. He estado más explorando esta parte de ser capitán para otras personas y de brindarles esta experiencia y me ha gustado ver como cuando algo te apasiona se puede contagiar tanto y puedes entusiasmar a la gente en tu sector y pues inspirarla, hacer eso y que un mundo que no conocía de pronto le apasione navegar.
Por último, Abraham, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría yo?
¿Que pondría la frase de mi abuelo Tienes todo lo que puedes querer? La grandiosa fuerza de ti mismo.
Pues increíble. Oye, estoy seguro de que mucha gente te va a querer contactar. ¿Dónde pueden seguirte? ¿Qué red social es la más activa? Sé que das conferencias, ¿Donde pueden contactarte?
No soy el más activo en las redes, pero si las contesto. En Instagram creo que se llama Abraham Levy Explorer.
En Facebook Abraham Levi, creo que Natural.
Explorer lo cambié Abraham y creo que en Facebook ahora dice Abraham Levy México será o Abraham Levy Explorer también.
Y en Twitter creo que le preguntas.
Buscador y sale Sí, en Twitter amlev y por donde me escriban contesto también.
Para conferencias y demás. Esa es la mejor manera de contactarte.
Sí, también puede ser directo conmigo o a través de varios burós que también me ayudan a promover.
Abraham. La verdad es que. Y bueno, a todo mundo vean el documental. Yo lo vi rentado por 3 dólares en Vimeo Pro, entonces lo pueden ver en cualquier computadora y creo que también estar en Amazon Prime. Es increíble lo que viviste. La verdad es que el simple hecho, como te decía al principio, de pensar en fijarte estas metas y después hacer que pasen, me queda claro que tienes que tener una naturaleza que te empuja eso, pero que también una vez que te decides hacerlo y lo haces, creo que ha tenido un un efecto transformador y seguramente va a impactar el resto de tu vida y el resto de las vidas de la gente que estás tocando con esta historia. Me encanta haber platicado contigo, eres un crack y muchas gracias por darte el tiempo.
Finalmente lo conseguimos. No quitamos el dedo del renglón. Llevamos mucho tiempo queriendo encontrarnos para hacer esto. Te agradezco tu interés y pues gracias por ayudarme a compartir esta historia.
Gracias a ti, Abraham.
Abraham definitivamente tiene ese sello del atleta extremo y fue muy interesante escuchar su visión del mundo. Si te sirvió lo que escuchaste, envíale este episodio a alguien usando el link Cracks LA y pregúntale qué se queda de estas filosofías que nos compartió Abraham. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Te recuerdo que estoy por lanzar Cracks Bootcamp, que es un entrenamiento en línea guiado por mí con sesiones en vivo y comunidad de apoyo en línea en el que aprenderás los trucos y las tácticas que he aprendido de mis invitados y que más me han funcionado para llevar mi cuerpo, mente, carrera y mis relaciones al Siguiente nivel. Para saber más ve a cracks la Bootcamp, mencióname en Instagram o Twitter como osotraba, me va a encantar leer lo que te deja cada episodio. Y no olvides mencionar a Abraham como bramlevyexplorer, Abrahams con h, Levi con b, chica e y Abraham Levy Explorer. Puedes encontrar links a todo lo que hablamos hoy en Cracks la. Y eso es todo por hoy, yo soy yo so Traba y espero que tengas una gran semana.










