ALLAM CHEREM | Construir un IMPERIO Basado en la Confianza #097.

Allam Cherem built Financiera Contigo on trust and personal connection. He gives clients his direct phone number, celebrates their birthdays, and ties loans to their dreams. After a major earthquake, the company recovered 98% of payments because people honored their word.
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Habemos mucho más personas buenas que malas, o sea, no podemos perderle la fe a tres mil por uno, dos o cinco que nos fallan y vamos a confiar hasta que nos demuestren que no son Trustworthy, pero mientras sean sigamos creyendo que somos más buenos que malos.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Yuso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Alan Sherem. Alan es fundador y CEO de Financiera Contigo, una institución dedicada a cambiar las vidas de las personas a las que sirven a través de las microfinanzas y que ha dedicado mucho tiempo de su vida a mejorar la vida de los miembros de su equipo. Es egresado de Arquitectura por la Universidad Anáhuac y tiene un MBA de Babson College. Alan ha sido reconocido como uno de los 13 CEOs más confiables de México por el Instituto Great Place to Work, como una de las 30 promesas de los negocios de Forbes y como Emprendedor del año de Ernst Young. Además, es consejero de empresas públicas y privadas y disfruta de retos deportivos entre los que destacan un Ironman 70.3 y varios maratones. Hoy Alan y yo hablamos de cómo crear una cultura que ponga a la gente primero, de la importancia de honrar tu palabra y de cómo construir una empresa que trascienda nuestras vidas. Pero antes de empezar, este episodio es presentado por mi masterclass 5 pasos para volverte Dueño de tu Tiempo. Si llevas ya un tiempo siguiéndome y oyendo Cracks, sabes que la productividad y el manejo del tiempo es algo a lo que le doy muchísimo enfoque en mi vida. Y me importa tanto porque desde hace años me di cuenta que si quieres tener verdadero impacto y lograr las cosas que verdaderamente te llenan, necesitas poner tus prioridades en orden. El problema es que pasan los días, nos llenamos de tareas y cuando volteamos la cara parece que no hemos avanzado en nada. Afortunadamente logré romper ese ciclo y desarrollé un método que me ayudó a optimizar mi vida y crear el tiempo que necesitaba para cumplir mis más grandes sueños. Y hoy estoy listo para compartirlo. Por eso te invito a la masterclass gratuita los 5 pasos para volverte dueño de tu tiempo en la que te voy a decir cómo aplicar el simple proceso con el que aprenderás a crear el tiempo para lo que más te importa en la vida. Es totalmente gratis y para registrarte solo tienes que ir a crackdeltiempo. Com y este episodio es también presentado por Doc.
Com.
Hace unas semanas les conté cómo usé el App Documento para consultar a un doctor vía teleconferencia usando mi teléfono y totalmente gratis para quitarme las dudas sobre si tenía coronavirus o no. Hablando con Charles Nader, que ya estuvo en el podcast y que es el fundador de la empresa, me contó que además de doctores, la aplicación de Doc. Com también te da acceso instantáneo y gratuito a consultas con psicólogos profesionales. Si hay algo que he visto explotar en estos tiempos de Covid es el nivel de ansiedad entre familiares, amigos y empleados. Y algo que yo personalmente he visto es que la salud mental, que es algo de lo que se habla muy poco, tiene un gran impacto en la productividad de equipos de trabajo. Así que si tú o alguien que conoces necesita con quién hablar, no dejes de probar el app de DOC. Com y consigue ayuda. Como yo digo mucho, en términos de salud mental está bien no estar bien, y cuando lo aceptamos es que podemos empezar a sanar. Ahora sí, vamos a mi entrevista con el gran emprendedor Alan Cherem.
Mi querido Alan Cherem, al fin se nos hace reconectar y estar platicando en cracks. ¿Cómo estás?
Muy bien, Oso, Muchísimo gusto de verte de nuevo. Ya muchos años sin conectar y muy contento de estar aquí contigo para platicar un poco de mi historia y de la de contigo.
Buenísimo. Alan, antes de entrarle a todo lo que has hecho, que sin duda alguna es algo que muchos pudimos imaginar, pero ahora haberlo hecho realidad, la verdad a mí me deja sin palabras. Quiero hablar un poquito de quién eras tú un poco más chico. A ver, tú montabas a caballo a muy alto nivel cuando eras niño, adolescente.
Por decirlo así, y hace poco oía.
Que cuando montas a un caballo, digo, tú eres alguien relativamente delgado y aunque fueras alguien muy pesado, controlar un animal de más de una tonelada, pues de repente puede ser complicado si no tienes la confianza en ti mismo, si el.
Caballo no detecta que tú estás en.
Control y para eso tienes tú que creer que estás en control. El caballo obviamente pues hace lo que quiera contigo. Cuéntame un poquito qué te enseñó ese deporte y qué sigues practicando o usando de eso, que aprendiste hoy Tocas una.
Parte como súper especial de mi vida. Yo cuando entré a la equitación estaba pasando por momentos complicados en términos de encontrar a Alan como niño, o sea, yo empecé a montar como a los 11 años y yo venía de una historia de papás divorciados, entonces tenía como varios temas alrededor de eso y me costaba mucho trabajo conectar en temas como más sociales y encontré, siempre me han encantado los animales, siempre me ha encantado la naturaleza, o sea, es donde yo me siento súper, súper feliz. Y encontré en la equitación como una pasión que despertó muchas cosas en mí. Por un lado, yo siempre fui súper disciplinado, entonces era un deporte al que iba de martes a domingo, encontré, por otro lado, yo soy muy competitivo, entonces encontré esa posibilidad de ir evolucionando y compitiendo y además en un entorno como rodeado de naturaleza y cerca de los animales que yo, o sea, yo literalmente, yo amaba a mis caballos, o sea, los quería más que nada en el mundo. De hecho, o sea, fast forward tantito, pero uno de los momentos más tristes de mi vida y es, suena hasta chistoso, pero de veras, uno de los días más tristes de toda mi vida, incluso hoy a los 40 años, fue el día que se murió una yegua que, que yo tenía que se llamaba Katia y literal se me rompió el corazón a un nivel que no estás entendiendo, o sea, de que a partir de ese momento dije, creo que no quiero volver a montar porque no me quiero volver a encariñar de un animal de esa manera. Pero la equitación me dio muchísimo, o sea, me dejó conocer personas espectaculares, me dejó conectar, como te decía, con animales, con la naturaleza, hacerlo de una manera disciplinada y competitiva y conocí gente súper buena, tengo un par de, no, tengo como 4 o 5 amigos que mantengo de esa época que estábamos en las mismas categorías o ellos una riva y competíamos constantemente, no solo, o sea, dentro de nuestras categorías, sino un par de amigos que tú conoces que iban a una categoría arriba, que yo era como, yo voy a ser campeón de mi categoría y tú de la tuya, o sea, ya competíamos entre categorías y eso ayudó como a sacar creo que lo mejor de nosotros mismos.
Cuéntame un poco más sobre lo que dijiste, ahora dices que no viviste en una familia tradicional, volviste a tocar ahora el divorcio de tus papás. ¿Cómo era tu relación con tus papás? Porque aparte además de la montada, pues yo sé que tú Desde que tienes 14 años estás metido en una fábrica firmando cheques. Cuéntame ¿Qué significa no venir de una familia tradicional para ti?
Pues es chistoso porque, o sea, muchos de mis amigos o gente cuando conocen mi historia neta piensan que estar en un manicomio ahí con una camisa así amarrado en un salón acolchonado, porque no solo mis papás divorciaron cuando yo era muy chiquito, además divorciaron de una manera súper bélica y se pelearon durisísimo y fue un tema así como de familia contra familia y fue un tema como bien duro. La verdad es que yo en ese momento, digo, cada uno de mis papás estaba buscando, pues digo, por un lado ganar, siempre está ese tema del ego, pero por otro lado estaban buscando hacer lo mejor que pudieran para mi hermano y para mí, al mismo tiempo que estaban también viendo cómo rehacían sus vidas. Quedan súper chiquitos los dos, o sea, mi papá y mi mamá se divorciaron cuando éramos muy chiquitos, entonces yo encontré en mi hermano un pilar, un refugio, alguien que me dio como muchísima estructura y fortaleza y o sea, si no fuera por eso yo no sé en qué hubiera acabado, pero no era normal, o sea, hoy me decían hace poco que la estadística es que más del 50% de las parejas se divorcian. En ese momento el único niño de mi colegio que tenía papás divorciados era yo, de hecho nos tuvimos que cambiar de colegio porque incluso nos molestaban porque nuestros papás estaban divorciados. Hoy digo, ya hay Modern Families, muchísimos con papás divorciados, niños con dos papás o dos mamás, que me parece súper padre en términos de inclusión, pero en los 80s, inicios de los 80s, eso era bien raro. Entonces eso hizo también que, como te decía, yo me protegiera más y entonces creo que me hice más ermitaño y menos social y me refugiaba muchísimo en mi hermano. Yo no recuerdo tener un grupo sólido de amigos hasta después de los, o sea, mi primer grupo de amigos que recuerdo son amigos que hice en los caballos justamente, o sea, los doce, trece años y mis amigos, amigos, o sea, empecé a conectar con ellos por ahí de los 15, o sea, yo no me acuerdo una infancia rodeado de otros niños, ni de amigos, como iba, mis hijas o como la mayoría de la gente tuvo, entonces yo creo que hubo retos ahí bien importantes, pero, pero la verdad es que lejos de que eso sea una carga, para mí fue un aprendizaje y fueron cosas que me prepararon y me dieron la fortaleza y la resiliencia para enfrentar los retos que al final la vida nos va poniendo en muchos sentidos, porque la vida está como tú, perfecto, ¿Sabes? Llena de retos y creo que a mí me prepararon bastante bien desde chiquito.
A ver, tú trabajabas en la fábrica, era de uniformes, Si, me acuerdo bien, en Grupo Barquillo. ¿Cuál era la relación que tenías ahí con tu papá, esta responsabilidad que te daba desde tan chico?
Fíjate que mi papá, yo me acuerdo desde chiquitito, ellos tenían una fábrica en la familia Cherem que se llamaba Chernos, que era de calcetines. Cuando mis papás divorciaron, o sea, y estábamos, el tiempo que estábamos con mi papá muchas veces lo pasamos en las fábricas, porque mi papá siempre fue muy, muy trabajador, en esa época empezó a hacer exportaciones a Francia y entonces yo me acuerdo de chiquitos que íbamos a las fábricas y nos enseñaban a empacar docenas de calcetines, nos enseñaban a flejar las cajas, nos ponían a cargar los trailers literalmente, y además nos enseñan rituales como aventarle una botella de champaña al contenedor para que se fuera con una bendición a Francia, o sea, cosas que fuimos aprendiendo. Pero mucho de mi infancia, el tiempo con mi papá lo pasamos en el trabajo, o sea, en las fábricas, luego mi papá se separó de su familia en los negocios y entonces como que estaba muy solo y entonces desde muy chiquitos nos jaló a mi hermano y a mí como a trabajar con él, para él era una manera de empoderarnos y de darnos responsabilidad y de enseñarnos y de que pudiéramos tener un futuro brillante como profesionales y siempre nos dio responsabilidades, la verdad es que bastante grandes para nuestras edades y creo que eso, por un lado nos, o sea, sacrificamos, yo me acuerdo de mis amigos, salían en la tarde de la escuela y se iban a tomar un café, o sea, se iban a hacer como las cosas que hacen los niños de 14, 15 años. Yo me iba a montar, yo mi primer coche me lo dieron a los 14 años y me lo dieron no porque quisieran dármelo, porque me tenía que montar hasta el hípico francés en Arboledas y luego tenía que regresar a trabajar a la fábrica en Naucalpan y luego regresarme. Entonces, o sea, desde muy chiquito me fueron dando esas responsabilidades que por un lado, como te digo, sacrifiqué muchas actividades de los niños, de un chavo de 14 años que está en la casa jugando Nintendo en la tarde o jugando super soccer y esas cosas que tú recuerdas perfecto. Y de nuevo, por el otro lado, creo que me preparó para, no sé, para exigirme mucho y para ponerme estándares muy altos que luego acaban como volviéndome loco, no me dejan disfrutar.
Sí, por ahí me contaban que después de montar muchos que se iban turnando las casas a las que iban a jugar y que tú los terminabas llevando a la fábrica.
Exacto, el día que les tocaba venían a la fábrica, los poníamos, los poníamos a empacar.
Ahora, hablando de tu papá, Alan, tú dijiste que estudiaste arquitectura y te fue muy bien, pero que estudiaste porque era más una pasión de tu papá que una pasión tuya. ¿En qué momento llega este día de aceptación de que tal vez le acabas de hundir cuatro años a algo que la verdad no tenías el más mínimo interés de perseguir?
Fíjate que la historia es, o sea, cuando yo me fui de mochilero.
Como.
Que mi papá siempre nos, o sea, siempre era cómo nos traía de regreso, como que para él es muy importante tener a su familia cerca y así, entonces me decía, si te regresas, estaba yo en París y me decía si te regresas te compro un coche, si te regresas te compro un caballo, o sea, como que siempre era ponerme como ciertos premios y me regresaba. Entonces me regresé yo justamente en estas épocas me regresé el 30 de octubre del 99, en lugar de esperarme hasta diciembre, me acuerdo perfecto, llegué el 1 de noviembre, aterricé en México y dije voy a estudiar ingeniería industrial en la Ibero, entonces hice mi examen, entré a los tres días, yo con mi inestabilidad mental y mi poca inteligencia emocional dije no, no me gusta a los tres días no había ni entrado a clase y dije no me gusta. Entonces como que busqué un escapatorio y dije no, voy a. Estoy administración en la NÁC. Entonces me fui a la NAHUAC y a medio semestre dije no, está muy aburrido, como que era muy numérico y para mí históricamente los números se me han dado fácil. Estos como que otra vez busqué un escape y dije no, es más, ya no puedo estudiar nada. Entonces fui a platicar con mi novia y le dije ya me salí, no me gusta, ¿Tú qué vas a estudiar? Me dijo, yo voy a estudiar arquitectura. Le dije, ah bueno, yo también. Entonces así me inscribí a arquitectura y entonces empecé a hacer arquitectura, me gradué y dije voy a hacer desarrollo inmobiliario, que es parte del negocio que hace mi familia. Pero justamente como dices, me di cuenta que iba a ser como a vivir siempre bajo, de alguna manera bajo la sombra de mi papá o del grupo y que no iba a poder hacer mi camino propio porque el corazón de mi papá, así como el mío, está en las microfinanzas y en servir a otras personas y en cambiar la vida de nuestros colabores y clientes y tal. Mi papá está enamorado de sus desarrollos y va y los ve como los quiere como a nosotros. Entonces dije yo, para mí va a ser muy difícil vivir bajo la sombra de alguien. Yo nací en mayo, soy tauro, soy súper terco, me choca pedir ayuda y me encanta buscar mi camino. Entonces dije no, yo no voy a poder vivir así como pues bajo esa sombra, entonces voy a buscar mi camino propio. Así es como después de hacer mi MBA, nació primero Fondo H, que fue el primer emprendimiento serio que hicimos haciendo Crédito PYME y luego lo que hoy conoces como contigo con algunas otras historias en medio que ahorita podemos platicar.
Alan, me dices que por ser tauro eres alguien que no te gusta pedir ayuda, pero yo no te. A ver, llevamos más de 10 años o 15 de conocernos, no se me hace que eres una persona que no pida ayuda. Eres alguien que constantemente ofrece ayuda. Cuando fuimos socios, eras el socio que más al pie del cañón estaba con nosotros en los momentos más difíciles. Hoy sigues sin pedir ayuda.
Fíjate que me cuesta muchísimo trabajo pedir porque me cuesta muchísimo trabajo recibir. Tengo como un trauma que estoy ahí trabajando, que cuando alguien me da algo me siento incómodo de alguna manera, siento como que no lo merezco, me sé perfectamente imperfecto, me sé súper vulnerable, yo, como dice el dicho, neta, yo solo sé que no sé nada y que soy súper afortunado de estar rodeado de personas espectaculares que han hecho que lo que hemos ido construyendo en el camino tome forma y sea trascendente, sobre todo por su misión más que por su escala. Pero sí me cuesta mucho trabajo recibir y me encanta dar, o sea, hay un libro que se llama Reverse and Takers y yo decía, ah no, bueno, eso lo escribieron por mí, o sea, yo estoy feliz, todo lo que yo pueda dar, feliz, pero no me gusta pedir, fíjate, no me gusta pedir ni que me pidan, si alguien me pide algo, como que no, no, porque se lo voy a dar, pero si no me lo pide y sé que lo quiere, o sea, me desvivo por darles, por ayudar, por lo que sea. Ahorita que hablabas de la época en la que tuve la suerte de ser socio de ustedes en un emprendimiento padrísimo, si yo escucho una junta que dice necesitamos esto, yo digo, yo se los consigo, no sé cómo le hago, pero yo ahí voy, me echo yo ese ret. Pero cuando alguien me pide, no, ¿Por qué me está pidiendo? Tengo una cosa como muy rara con ese concepto y en mí en particular me cuesta mucho trabajo recibir.
Ese tema es bien interesante. Platicaba con Héctor Sepúlveda, que también fue tu socio y es amigo nuestro, y él en la entrevista que le hice me recomendó un libro que se llama The Go Giver y justo habla de cómo recibir, tienes que dar y dar y el concepto no está en pedir sino en dar, pero hay una parte increíble del libro que dice, OK, está bien que des y de eso se trata la vida, pero tienes que estar abierto a recibir porque si no, nada de lo que des te regresa. Y creo que recibir que a mí me costó mucho, mucho tiempo aceptar que se vale y que está bien y que a la gente le gusta darte y que cuando no recibes también estás prácticamente cerrando puertas de relaciones. Cuando lo aceptas y entiendes que puedes dar y puedes recibir y que todo es un como flujo que ayuda a todos los involucrados. A mí sí me cambió la vida, no sé si tú alguna vez has pensado en tener alguna práctica o tal vez hacer un esfuerzo de recibir más o de pedir más.
Fíjate que, o sea, hay un movimiento, estoy totalmente de acuerdo contigo porque dicen que lo que te checa te choca, lo que te choca te checa o eso, y, o sea, por ejemplo a mi papá que lo adoro, o sea, cada vez que le dabas un regalo de cumpleaños decía está asqueroso y te lo regresaba aunque estuviera padrísimo, entonces como que fue modelando eso como de que no recibir y entonces hay como todo un tabú al respecto de eso, pero fíjate que, o sea, a raíz de mis hijas que tienen, digo, ya no son tan chiquitas, digo, son chiquitas pero tienen 9, 10 y 12, he ido como aprendiendo, como que a los hijos siempre les das y les das y les das y les das y he ido aprendiendo también a recibir ciertas cosas de ellas, pero sin pedírselos, o sea, justo ayer platicaba con alguien que, o sea, yo, hay papás como el mío que te dicen quiero que estés conmigo, quiero que no sé qué, quiero que me hables y. Y yo soy cero, es si me hablas siempre voy a estar para ti, te amo con todo mi corazón, o sea, siempre, pero si no me hablas, tranquila, o sea, no quiero, como que tengo un tema y ahorita que lo pienso parece que estamos en terapia, nada más falta que me acueste en el diván, pero creo que chance con lo que decía al principio de que mis papás estaban pasando por un proceso complicado, yo me recaba mucho en mi hermano y tal, creo que de alguna manera lo que hay detrás de eso es que no quiero ser una carga para alguien, me explico, o sea, si es juntos feliz con mi equipo de trabajo, o sea, nos morimos en la raya, claro que pido ayuda, claro que le digo güey, lo único que no quiero es estorbarte, lo está haciendo espectacular, tú síguele. Claro que cuando no entiendo pregunto y pido ayuda, pero lo que no quiero creo es como ser una carga para alguien, o sea, me, me cuesta mucho trabajo el concepto de pasarle la responsabilidad a alguien de mi bienestar.
Entiendo lo que estás diciendo, ahora también dijiste que todo el que quiera descubrir su pasión primero debe de cuidar de sí mismo. ¿Tú cómo piensas en eso? Porque ya hablaste de, OK, mi pasión son los microcréditos, la de mi papá es el desarrollo, pero ¿Cómo te pones a ti primero? Sobre todo cuando estás escalando un negocio tan enorme que ya, bueno, casi tres mil empleados, cientos de miles de clientes, cientos de miles de millones de pesos en deuda y capital y préstamos, ¿Cómo te pones a ti primero?
Fíjate que, o sea, lo que yo he aprendido es que. Una organización como esta que es bien compleja y de nuevo existe gracias a un equipo espectacular de personas que están y algunas que nos acompañan en algún proceso del camino ya no están, pero es más del equipo, lo que hemos logrado es gracias a un equipo. Pero para mí la manera que he encontrado es buscar poner como mi energía y mi foco y mi atención en lo que para mí es más importante y aprender que es complicado, pero aprender a soltar lo que o no es importante o incluso alguien lo pudiera hacer muchísimo mejor que yo. Entonces aquí hay un equipo senior espectacular, o sea que de veras soy súper afortunado de que me acompañen en este viaje y que me lleven con ellos porque realmente yo voy en la ola que ellos generan, surfeando nada más. Pero para mí la manera de cuidarme a mí mismo ha sido no alejarme de quien yo soy, de mis principios. Por ejemplo, ahorita que hablas de cuántos colaboradores o cuántas clientas o así, por ejemplo, yo en contra de lo que me dice todo mundo aquí, yo le sigo dando mi teléfono a todos los colaboradores y a todas las clientas y no me importa con quién esté, si me habla una clienta, un colaborador o una de mis hijas, contesto la llamada, o sea, son para mí lo más importante que hay, nuestros colaboradores, porque le dan vida a nuestra organización, porque hacen de un sueño que yo tuve justo en la época en la que nos conocimos contigo, nació en 2010, entonces de un sueño que tuve, o sea, yo no puedo más que agradecerles que hayan hecho de ese sueño un sueño propio y que dediquen un recurso limitado que es su tiempo, a darle vida a nuestra organización y a darle vida a nuestra misión y a dar la cara a nuestras clientas y a llevar nuestro servicio cuando pudieran elegir trabajar en otro lado. Entonces un colaborador merece mi absoluto respeto y es por mucho mi prioridad, Entonces tengo ciertos rituales, por ejemplo, hablando de colaboradores, donde yo todos los días le hablo a todos nuestros colaboradores que cumplen años para felicitarlos y a los que están cumpliendo un aniversario y ahí ve la distinción, o sea, en lugar de felicitarlos por un año contigo, no les agradezco y le digo, te agradezco que hayas dedicado este último año, estos últimos tres años, ayer un compañero cumplió 10 años, dije, te agradezco que has dedicado 10 años de tu vida a construir esta organización y que permees tu ADN en nuestra organización y que hayas hecho de ese sueño un sueño propio y que trabajes con todo tu pasión, tu energía, tu entrega para construir ese sueño. Entonces igual así con clientas, de repente me hablan unas clientas y mi hermano se burla, o sea, obvio, toda proporción guardada, pero como Amazon es lo más famoso ahorita del mundo, entonces siempre uso ese ejemplo y me dice, güey, es como si le hablo yo a Chef besos y le digo, oye Jeff, pedí un paquete y no me ha llegado mi caja, no sé qué. Me dice, ¿Cómo le puedes contar cliente? Le digo, güey, ellas tienen la decisión de pedir un crédito con nosotros o con cualquiera de las otras 20 financieras si nos están eligiendo a nosotros y le estamos dando un mal servicio, claro que les voy a dedicar el tiempo que sea necesario y las pongo en la línea y les pongo a su gerente o sí, y las escucho todo el tiempo porque se merecen, o sea, no manches, todo nuestro tiempo y respeto.
Entiendo lo que me estás diciendo Alan, pero hay dos cosas que me hacen un poco de ruido, más bien son tres. Uno, ¿Cómo escala esto? Porque al final del día tienes literal cientos de miles de clientes y si al final estás tú siendo el que resuelve, no sé si eso, uno, le quita valor a la cadena de comando y dos, entonces estás dejando de ceder el control. Y segundo, ¿Cómo puedes decir que entiendo lo del cliente y el colaborador es primero, pero estamos hablando de que tienes que ponerte a ti primero, porque si tú no existes, ¿Quién va a contestar ese teléfono?
Pero ahí te va justo. Si, he ido aprendiendo y he ido evolucionando en ese sentido porque a tu primer punto cuando me habla, le contesto y le pongo en la línea a la persona, es decir, yo no la resuelvo, pero lo escucho y le hola oso, ¿Cómo está? ¿De qué sucursal es usted? No, soy la cliente de la sucursal tal. A ver, espéreme un segundo. Pongo en la línea a su gerente o a su regional o al subdirector y entonces le digo X, aquí está Oso, es nuestra clienta de tal sucursal, tiene este problema. Y pongo mute y escucho la llamada y le paso la responsabilidad. Pero el hecho de que esta clienta sepa que yo me tomo el tiempo de escucharla y de ponerle la línea a la persona, creo que logro las dos cosas. Por un lado, empoderar al gerente de sucursal o a la gerente de sucursal o al regional, lo que sea, y escuchar al cliente. Y además le modelo una conducta a tu segunda pregunta de cómo lo hacemos escalable, le modelo una conducta a nuestros colaboradores de que los vamos a escuchar y les vamos a resolver. Y me lo anoto un muy amigo mío que conoces, que es un socio mío, Luis, Luis Berrondó, yo creo que para explotarme más, me mandó una técnica del bullet journal, Entonces en mi bullet journal anoto qué cliente, qué sucursal tal, y a los dos, tres días le mando un mensajito al gerente como diciendo oye, ¿Ya arreglaste el problema de Ozo? Y me sí, ya quedó, no sé qué, no sé qué, no sé qué. Entonces, por un lado le regreso la voz al cliente y por el otro lado empodero al equipo a que lo resuelva. Y cuando dices ¿Cómo me pongo yo primero, tú decías hace rato que a mí me encanta dar, entonces para mí una manera de cuidarme a mí mismo es perderme en el servicio para los demás, o sea, porque eso es lo que a mí me llena de energía, es lo que hace que valga la pena despertarme? Te hablé hace rato, nuestros colaboradores que nos eligen a nosotros, o sea, todo mi respeto y admiración para ellos también, nuestros clientes que nos eligen a nosotros, o sea, tú conoces la base de la pirámide, de alguna manera en el emprendimiento que hiciste, que fuiste súper exitoso en tuyo, te tocaba trabajar de alguna manera con ese segmento y ves la humildad, la transparencia, lo maltratada y vulnerada que está esa parte de la sociedad y la necesidad límbica o emocional que tienen de sentirse valorados, escuchados, que te dan un buen servicio. Yo me acuerdo cuánto esfuerzo pusieron ustedes en tuyo porque la sucursal estuviera bonita, porque la experiencia del cliente fuera bonita, porque mucho de su vida no está bonito, entonces generarles eso para mí es súper importante. Y eso que valga la pena para mí, o sea, servir a los demás es la manera de cuidarme a mí mismo. Además de eso, me cuido en mi alimentación cañón, corro, que me encanta correr, o sea, evolucionando como corredor cañón, o sea, cuando la verdad es que he mejorado mucho en ese sentido, medito, leo muchísimo, o sea, busco complementar en otros ámbitos que no sea el trabajo, pero en el trabajo mi manera de cuidarme sirviendo a los demás.
Dime algo, ya me dijiste que te da energía, que te la robamos, o.
Sea, fíjate que le huyo al conflicto, o sea, no me gusta el conflicto, es una cosa que creo que le roba posibilidad a las cosas, porque, o sea, cuando el conflicto escala pasando cierto nivel, como que lo que decía hace rato, empiezan a entrar los egos, empieza a ganar el querer tener la razón por encima de todo, etcétera, y ahí se pierden todas las posibilidades. Para mí. Cuando nació contigo, yo decía que me iba a jubilar el día que me asomara por la ventana y viera una fila de gente que quisiera trabajar aunque no le pagáramos, como que con esa pasión o con esa meta en mente, he tratado de construir una cultura aquí rodeada de personas que piensen similar y cuando entran como los conflictos, o en la casa o en el trabajo, en otros lugares y se siente un ambiente como tóxico, eso es lo que a mí me mata, o sea, me resta energía, no me dan ganas de estar, no me dan ganas de ser parte de eso porque no me, o sea, resta la posibilidad de futuro, se rompe algo ahí.
¿Y qué haces en esos momentos en los que te sientes down? ¿Cómo te recargas?
Fíjate que no sé, creo que me tengo una facilidad muy grande de dar la vuelta a la página, o sea, normalmente, o sea, me duermo y al otro día si me preguntas por qué me peleé con alguien o por qué no, es que ya se me olvidó en el momento. También como toro así de lidia, o sea, como que veo rojo y me pongo en fight mode y ataco, pero se me pasa relativamente fácil, o sea, la verdad es que no soy muy rencoroso y me ayuda mucho el ejercicio y me ayuda mucho la alimentación, o sea, digo, tú lo sabes perfecto, pero cuando comes limpio, te despiertas y haces ejercicio como que arrancas el día ganando y ya como que regresas a lo que es realmente importante. Mi ideal sería tener colorado a la vuelta de la esquina y recargarme la naturaleza porque, o sea, para mí llegar a colorado y estar rodeado de esa majestuosidad, eso es, no sé si es lo que me recara energía una vez al año o así. Niveles que no puedes entender. Cuando me voy apago mi celular literal todo el día, lo prendo en la noche, contesto los mensajes en la noche pero me desconecto absolutamente porque eso es como mi super recarga para el año. Pero ojalá lo tuviera más cerquita.
Sí, que increíble. Y ahorita estoy con los dedos cruzados de que sí abran las montañas mañana y escaparte. Escaparme. Alan, hablemos un poquito de deporte porque siempre ha sido deportista y hoy hablamos cómo eres competitivo y cómo te metías en el tema de la equitación, pero creo que de unos años para acá le subiste varias rayitas a la intensidad. ¿Qué es lo que te llevó a meterte tan profundamente en el deporte y qué encontraste ahí que te hizo quedarte?
Fíjate que empecé yendo a un curso que conoces, que no le voy a hacer promoción pero que dura equis días y, o sea, yo soy muy, muy disciplinado. A mí me dices, güey, haz A, B, C, D, en este orden así, tra, la dieta así, o tu trabajo así, o no sé qué y yo soy un, soy autómata, o sea, lo hago tal cual. Entonces esa sensación de ir mejorando en algo se vuelve adictiva. Entonces empecé a ir a ese rollo porque hacía ejercicio normal, digo, antes comes, montaba, jugaba, de lo que sea, pero, o esquiaba, pero cuando empiezas a ver como el beneficio de seguir un programa y que funcione y además empiezas a ser más grande y entonces dices quiero envejecer bien fuerte, sano, etc. Empecé a ver los beneficios de eso y como soy muy competitivo y en ese programa era muy competitivo, hice, o sea, el ejercicio al 100 y la dieta al 100 entonces ya había una competencia, quién tenía menos nivel de grasa que quién tenía no sé qué, ya sabes, todos esos rollos. Y agarré ese camino. Luego por obsesionarme me dio insuficiencia renal porque me eché un buen de tiempo sin comer un carbohidrato, un azúcar, no sé qué, llegué a como a 3.7% de grasa.
¿Cuánto tienes ahorita? Porque tampoco te ves muy gordo que digamos.
No, ahorita tengo como 4.9 porque me estoy cuidando mucho para correr. Pero justo, o sea, como que si lo haces con un objetivo te ayuda muchísimo. ¿Pero ya como se hace? Fui buscando cómo tener una buena composición de músculo y de grasa que me permitiera estar sano y poder hacer el ejercicio que me encanta, que es correr a niveles, digamos, no competitivos. Muchísima gente hipercañón allá en México, pero yo me puse una meta que quería romper tres horas en un maratón. Y entonces hice todo un trabajo para lograr eso. Me llevé varios aprendizajes en el camino, entre ellos, pues por ejemplo, sentí una molestia y por no ser, o sea, por no preguntar, como que un grupo de gente cercana que tú conoces empezaron con hay que hacer un sub 3. Hay que hacer un sub 3. Dije yo también.
¿Con el zorro o qué?
Con Zorro, con Javi, con Luis Berrondo, con todos ellos. Todos fue con Juan, que el hermano de Javi. Entonces todos fue como voy a hacer sub 3. Dijeron, yo también voy a hacer sub 3, pero yo no pregunté nada porque yo no iba a pedir ayuda, entonces no pregunté ni si que tenéis usar, ni qué alimentación, nada. Entonces ahí va como como el borras todos. Por ejemplo, justo corriendo en Bale yo sentí una molestia en la pierna, pero la mano la pelea hasta que me dé una fractura de estrés. Y una fractura de estrés básicamente es estresar tanto tus músculos, tus tendones que rompen el hueso sin haber tenido ningún golpe ni nada. Es por estresar el sistema. Entonces aprendí, por ejemplo, que a veces, bueno, siempre, pero lo vi ejemplifica ahí que la mente es mucho más fuerte que el cuerpo, o sea, que puedes llegar a niveles. Acabo de leer un libro de David Goggins, ¿No se han leído?
Sí, Can't Hurt Me.
Can't Hurt Me. Como es enfermo, güey, o sea, dije, o sea, llevas a tu cuerpo a niveles, él vivía con fracturas de estrés todo el tiempo, él se las amarraba para seguir, pero dices, güey, o sea, la mente es mucho más fuerte que el cuerpo. Y entonces he aprendido del deporte cómo utilizar la mente en otros ámbitos de mi vida para eso. Yo sé que no voy a hacer kipcho nunca en mi vida y sé que va a haber infinitamente una larguísima lista de gente que va a correr mucho más rápido que yo, incluso a nivel amateur. Pero para mí, yo me acuerdo, corrí mi primer maratón en 2007 y yo dije, si hago 3 horas 40, estoy rayado. Y fue el maratón de Chicago donde hubo muchísimo calor que lo cancelaron y eso hice 356 y había sido el más rápido de los que fuimos y yo estaba muy contento y no sé qué, pero en la vida nunca pensé que pudiera ser menos de tres horas, ni siquiera estaba en mi mente como una posibilidad. Y se me hizo padrísimo porque como la milla abajo de 4 minutos es como empiezo a oír que la gente dice, yo también puedo, ¿Por qué no voy a poder? Y entonces lo logró, primero Javi lo zorro, luego no sé qué. Y entonces yo dije, no, yo también. Y ahora estaba entrenando para Boston y quería hacer ahora 248, que creo que por ahí está más o menos como mi límite, ¿No? Porque de nuevo, Juanca, 238, otros 2.36, no sé qué, 2.39 y dices, o sea, qué cool, seguramente tienen otras cosas que yo no tengo, yo no sé si pueda llegar ahí, pero al menos trato de ser la mejor versión de mí mismo en cualquier cosa que haga, entendiéndome de nuevo que siempre va a haber gente mucho más picuda en todos los sentidos y gente que a lo mejor no tiene los mismos talentos que uno, entonces como que eso me permite mantenerme como en el centro y el deporte me ha dado mucho eso.
¿Cómo comes? Hablaste de que comes limpio, ¿Cómo comes.
O sea, no sabes, soy súper postrero, o sea, es mi, o sea, grave, me puedo comer literal un pastel completo solito yo sin problema, pero ahorita tengo una dieta química que se me hace padrísima porque entré en un tabú de la típica de pechuga y lechuga, ya sabes que pues sí, obvio, vas a estar muy bien, pero no comes nada y entonces te empieza a cansar y una nutrióloga que la neta es tipasa y la adoro, me dio una dieta, se llama Verónica Campuzano, entonces tengo una dieta donde los días es día A y día B, entonces los días A como frutas, verduras, arroz, avena y claras, quesos como con suero, o sea queso panela, queso cottage, yogurt griego, o sea todas esas cosas que los lácteos era lo peor del mundo, yo me los como delicioso con mi fruta, delicioso? Y de proteínas, como puras proteínas sin grasa, o sea pechuga de pollo, atún en agua, etc. Y al otro día que es el día B, como todo lo grasoso, o sea mariscos, cortes de carne, huevo completo, todos los quesos que se te antojen, el que te imagines, puedes comer chicharrón y de carbohidratos tortilla de maíz, entonces se te quita esa ansia de que no puedo comer nada, como súper balanceado y me siento espectacular, o sea, porque la verdad es que sí me había cansado de esas dietas súper restrictivas que yo me despierto muy temprano, o sea me despierto a las cuatro y media de la mañana todos los días, mis rituales son como medio locos.
¿A qué hora te duermes?
Como entre 10 y 11 digamos, pero me despierto cuatro y media. Medito, leo, corrobora, llevo este año, tenía una meta este año de hacer 24 o más libros, o sea dos al mes mínimo y ya llevo ahorita 25 y estamos a inicios de noviembre. He leído mil cosas de lo que más me ha impactado este año que me encantó, o sea reconecté con novelas, leí un par de novelas de Guillermo Arriaga, El Salvaje y Salvar al Fuego, que están espectaculares, leí una novela de Carlos Ruiz que se llama La Sombra del Viento, que se me hizo espectacular y de negocio he leído mucho también leí un libro como de, o sea, que tiene que ver con lo que nosotros hacemos, que se llama Thirst, me lo regaló una persona y habla de Water Org, esta organización que lleva, está espectacular, o sea que con bien pocos dólares en charity lleva, o sea, pozos de agua, África, a lugares donde literal caminan 30 o 40 kilómetros diario para tener una cubeta y con, no sé, 40 o 50 mil dólares de donativos de gente en países como Estados Unidos y tal, les ponen un whale y sacan agua y les cambia la vida a toda la aldea y de veras, 40 mil dólares para la gente que lo done en Nueva York y eso es un reloj, o sea, es una cena en el no sé qué restaurante en año nuevo, es nada y le cambia la vida a toda una comunidad, Entonces me encantó, he leído, pues he leído como muchas cosas, he leído algunos libros de deporte, leí Can't Hurt Me, leí How Bad Do You Want It, que está padrísimo, es como un tema también de esa fortaleza mental.
¿Y ese de quién es?
De Mark, ahorita te digo, pero buenazo.
Ese no lo había ido. Y las novelas de Guillermo Arriaga me las recomendaron ya dos veces este año.
Ah no, no lo puedes creer. Pero el problema es que ya no vas a querer hacer podcast, ni estafit ni nada, o sea, no, te lo juro, estaba dormido con el libro en la mano y me despertaba, leía tres hojas y me volví a dormir. ¿De que no lo puedes lees en.
Físico, lees libros físicos?
Fíjate que soy súper a la antigüita, o sea, odio mi Kindle, mi hermano ese que ver a mi pilar de chiquito es un pinche terco, le digo no quiero un Kindle, no, sí te lo voy a regalar, pero es que no lo quiero, o sea, no me gusta, me gusta tener mis libros en mi casa rayados con la hoja doblada de donde me llamó la atención, no, pero es que en el Kindle vas a subrayar, no quiero subrayar en el Kindle, me lo regaló y qué crees, no lo he prendido ni una vez porque me encanta, o sea, ver mi librero con mis libros son como mis trofeos, porque hay tanto aprendizaje ahí que yo lo siempre en físico.
Y entonces bueno, me dices que te despiertas, meditas, lees, haces ejercicio, desayuno y.
Llego a mi oficina a las 7 de la mañana, desde siempre, o sea, dejaba a mis hijas en el camión pre Covid a las 6 y 48 pasaba el camión y yo estaba en mi oficina a las 7 y me echaba como sí tengo rituales cañones. Y estabas hablando de la dieta, pero a las 9 que iba en mi tercera comida, o sea, en colación, me tocaba como lechuga con atún y arroz y te vomita. Llegó un punto en el que yo dije, ya se acabó, o sea, no puedo seguir comiendo así y entonces encontré a esta doctora y me ha ido cañón y además cuando te portas bien te deja los fines libres, entonces los fines me puedo atascar un pastelito conejito, o sea delicioso del cheesecake de Macorina. Delicioso.
Alan, has hablado mucho de cómo has construido una empresa gigantesca a base de cultura. A ver, cuando éramos socios tú tenías, empezabas contigo y estabas ahí en Palmas después de que habías tenido Fondo H y Diego y tú se fueron a Chicago a un curso con un nombre bastante, bastante Mafufón. Cuéntame un poquito de ese curso. Y nosotros lo implementamos en lo mío estudio después de eso, pero tú sigues con eso, entiendo que sigue el puesto existiendo en alguna forma.
Sí, fíjate que nosotros estamos convencidos de que, o sea, tenemos unas cosas que se llaman sueñómetros en las sucursales y entonces es como un pizarrón con todo este tema de la visualización. Mucha de nuestra gente de alguna manera viene de entornos complejos y han perdido esa capacidad de soñar y entonces a veces los sueños pueden parecer como muy básicos, o sea, es como me gustaría comprarme una moto que la vean y vale mucho, o me gustaría llevar a mi mamá al mar y tienen el mar a 100 kilómetros, o sea, no estás pensando como quiero ir a la luna, quiero ser el siguiente Jeff Bezos, no, estás hablando de cosas que son bastante alcanzables pero que no se dan el permiso de soñarlas ni siquiera. Entonces nosotros lo que hemos hecho es ayudarles a atar su trabajo diario con sus incentivos, con sus sueños. Entonces lo que hacemos es crear ese eje conductor que le permita a las personas entender que si trabajas hoy y haces un esfuerzo adicional vas a tener una compensación que te va a permitir materializar un sueño. Y lo más bonito es que la mayoría de los sueños ni siquiera son para ellos, o sea, son para sus familias, para hacerle un cuarto a mi mamá, te digo, llevar a mi mamá a conocer no sé qué, comprarle a mis hijos esta cosa mucho de experiencias y no tanto cosas materiales. Cuando piensan en el coche que les cuentas, bueno, pero qué coche y de qué color y tal y se lo empiezan a imaginar y ves ese sueño no es para lucirlo, o sea, lo que ellos están pensando es cómo van a usar ese coche para llevar a sus familias el fin de semana a algún lugar para fortalecer sus vínculos familiares. A nosotros nos ha funcionado súper padre porque le hemos regresado a la gente la capacidad de soñar y de inculcar de alguna manera este concepto de los gringos de Duke Well by Doing Good, de decirles si tú le ayudas a tus clientas a cumplir sus sueños, porque ya lo llevamos a ese nivel. Nosotros como somos súper análogos todavía y estamos en ese proceso de transformarnos de manera digital, que me gustaría platicar de eso contigo, pero nosotros le entregamos a nuestras clientas una orden de pago, que es una hoja con un numerito y su nombre. Ella va al banco con esa hoja blanca, da su IFE y si su IFE o su INE tiene el mismo nombre que está en el sistema del banco, cuadra y le dan su dinero para evitar fraudes. Entonces algo que hemos hecho es decirle a las clientas que en la parte de atrás de esa hoja escriban su sueño qué quieren lograr dentro de 16 semanas que dura nuestro crédito con el dinero que les entregamos, ¿Qué tendría que pasar en 16 semanas para que sientan que fue exitoso? Entonces empezamos a conectar como toda la cadenita, decir si a tu clienta cumple su sueño porque le fue bien en su negocio y logró sus resultados, entonces te va a pagar. Si a ti te paga, vas a tener un incentivo. Si tienes un incentivo, lo vas a aplicar a tu sueño metro. Entonces creas toda una cadena de cuidado que se vuelve súper inspiradora para todos los que trabajamos aquí. Y lo padre es que me parece que somos ya la única organización en el sector que se mantiene fiel a esa misión de servir y de cambiar las vidas. Tristemente se ha perdido un poco el rumbo en nuestro sector y se ha vuelto más transaccional, menos relacional y hay como toda una aspiración de extraer valor de la pirámide, de la base de la pirámide y no regresarles nada. Nosotros nos mantenemos con ese romanticismo de que le vaya súper bien a todos los que somos parte de nuestra cadena.
Como otra parte de las grandes filosofías que creo que has apalancado muy bien y que mantienes es este concepto de la palabra es lo más importante del mundo. Tú y yo éramos socios, después fuimos socios en otra empresa que tenía justo esta misión de inculcar ese valor de la palabra es lo más importante del mundo y hay que honrar tu palabra y era el mensaje que nos habían taladrado en la cabeza y que íbamos a transmitir y por una persona que no lo hizo, que era parte de esta organización, tú y yo quedamos en lados opuestos de una transacción y me tocó ver ese toro de lidia que mencionabas hace rato. ¿Cómo sabes cuando puedes, ¿Cómo inculcas esto en una organización de 3.000 personas? ¿Cómo lo monitoreas? ¿Y qué haces cuando pierdes la confianza en alguien que no está honrando su palabra?
Hijo, para nosotros esto que acabas de mencionar, o sea, para mí en la vida es todo como dices, o sea, para mí no hay nada más importante que la palabra, si uno se compromete a algo, o sea, no hay más que cumplirlo porque de alguna manera tu palabra es quien tú eres como persona. Cuando fallas una, dos, tres, cinco veces, ya para la gente lo que le digas ya no vale nada y puedes firmar n cantidad de papeles y da igual, o sea, porque la gente sabe que no vale nada tu palabra para nosotros. Contigo yo he tenido mucho aprendizaje. ¿En una cabalgata que fui con algunos colaboradores, fuimos a un cerro en Zitácuaro y me acuerdo que se veía así un campo gigantesco y me dijeron ves allá a lo lejos? Eso es Kasipsi, ahí tenemos unas clientas y como que eventos como ese me hacían caer en cuenta que yo voy, hablaba hace rato de la bolsa, voy a hacer una bursa, hago un roadshow, le pido dinero a alguien que confíe en mí para que luego yo confíe en un director, que va a confiar en un subdirector, que va a confiar en un regional, que va a confiar en un gerente, que va a confiar en un asesor, porque aquel que toma la decisión de quién le presta o no es el asesor de crédito, que yo no lo conozco, o sea, como dice, somos casi 3.000 personas y va a ir y le va a prestar una señora que yo no tengo ni idea quién es, porque hablaba hace rato de Fondo H. Fondo H es un negocio que tenemos con crédito real, donde todo es como Friends and Family, le prestamos a pura gente, es como relationship based lending, entonces conozco a todos, se dedican, dónde viven, si no me pagan voy a tocar en la puerta de su casa. Pero aquí hay toda una cadena de confianza que en el momento en el que se rompe me preguntas qué hago, o sea, esa persona se tiene que ir, porque todo nuestro modelo, incluyendo a nuestras clientas, está basado en esa confianza, porque algunas te firman un pagaré o ponen un tache porque muchas de nuestras clientas a veces no saben escribir y entonces en lo que estás basando todo tu modelo es en la confianza, entonces odiamos la rotación. Estamos trabajando muchísimo y reconozco que nuestra directora de personas, con el equipo hecho un trabajo espectacular en este sector, o sea, el estándar es 120. 130 rotación, este año vamos a cerrar por abajo de 60. Estamos muy contentos con el trabajo que se ha hecho.
Para los que no entiendan qué significa 120, es que rotas una y dos veces toda tu plantilla cada año, es.
Decir, si tenemos 3.000 colaboradores, tenemos 3.600 bajas en el año y cada uno que se va a volver a contratar, entonces se nos van 300 personas al mes y hay que contratar 300 nuevas, capacitarlas, darles uniforme, no sé qué, asignarles sus rutas, todo eso y hoy ha disminuido mucho y lo que se ha vuelto súper importante es mantenernos firmes a nuestra convicción de que si alguien rompe la confianza se va, le llamamos llaves únicas, o sea, si alguien rompe la confianza, engaña a una clienta, algo de ese estilo donde se rompe la confianza, un strike, o sea, un strike y le damos un home run en la cabeza, vaya, porque estamos convencidos de que eso pudre una cultura y no hay espacio para eso. Ahora, te puedes equivocar, te pueden huir bien un mes, encontramos la manera de ayudarte, si no sabes, te enseño, si no puedes, te ayudo, tal. Pero si engañas a alguien en la organización, incluyendo a nuestros clientes, proveedores, colaboradores, o sea, te vas a la primera. Eso es la única llave única, porque así le puso Mari Carmen, nuestra directora de personas, es la llave única para que te vayas. Eso es lo único que es imperdonable contigo.
¿Y cómo sabes si puedes confiar en alguien?
Híjole, o sea, yo. Yo lo siento, o sea, yo como que hay como una. Yo creo que es un tema como hasta energético, donde sientes como cuando estás con alguien, o sea, viéndo los ojos o estómago, estómago, o sea, sientes, pues si hay esa confianza o no. Hay mucha gente que me ha fallado, o sea, y seguramente yo le he fallado a mucha gente también, no a propósito, pero sí creo en esa conexión límbica y una de las cosas, además del conflicto que me han decepcionado mucho en el tiempo ha sido ese tipo de, o sea, de fallas de gente que yo le he dado todo, porque como hablábamos al principio, soy súper giver y de repente falla, pero he aprendido dos cosas, una, que no le doy para que, o sea, le doy porque me gusta darle, o sea, no está obligado a regresarme nada ni a no fallarme. Y lo otro que hemos aprendido es que habemos mucho más personas buenas que malas, o sea, ayer me decían, no, es que este gerente hizo un fraude y se robó no sé qué y no sé qué, yo digo, está bien, pero es uno y somos tres mil, o sea, no podemos perderle la fe a tres mil por uno, dos o cinco que nos fallan. Entonces siempre es, OK, esos vamos a quitarlos de nuestro sistema y vamos a enfocarnos en toda la gente buena, vamos a empoderarlos, vamos a desarrollarlos, vamos a construir con ellos, vamos a llenarlos de oportunidades y vamos a confiar hasta que nos demuestren que no son Trustworthy, pero mientras sean, sigamos creyendo que somos más buenos que malos.
Ahora, siempre ha sido así, así de tajante, sobre todo con este tema, es algo que, como dices, lo que te choca, te checa. Cuéntame de la vez que perdiste tu reloj.
¿Qué tal esa vez, o sea? Pues fue este grupo de amigos, ¿Te acuerdas que te mencionaba que fue como mi primer grupo de amigos? Yo en casa de Diego, nuestro amigo en común, me había roto el pie echándome de la resbaladilla, éramos súper chiquititos, me acuerdo que íbamos a ir a comer a La Petite France, que ahí comían escargots y no sé qué, todos aquí sofisticados, yo comía quesadillas de frijol con sal, íbamos a ir y ahí en el Club de Golf Chapultepec, jugando en la resbaladilla, me caí, se me rompió el pie, entonces me enyesaron y dentro de este grupo de amigos nos veíamos mucho los fines y yo había hecho con Abby mi chan, ¿Te acuerdas de Abby? Habíamos ahorrado años para comprar me acuerdo un tag, era negro con un bisel negro que lo habíamos comprado en el Pasaje Polanco, pero yo, Abby había comprado uno azul y yo uno negro y de veras ahorramos años para comprarlo y cuando se me. Yo cuido muchísimo mis cosas, o sea, sobre todo los relojes, era una obsesión que tenía que oye, me da exacto igual uso mi Garmin de correr y ya está, pero tenía una obsesión. Entonces cuando me rompí el pie, el extensible era de aluminio, entonces me rayaba, o sea, con mis muletas sentía como que estaba rayado, entonces me lo quité y lo eché en mi bolsa y entonces estuvimos juntos, luego ellos se fueron al cine, yo no fui porque tenía el pie roto, llegué a mi casa y como nos juntábamos mucho en casas los fines, yo dejé mi reloj ahí y estuve como seis o ocho semanas en muletas, entonces no estaba usando mi reloj y un día cogido mi reloj y empiezo a buscar por todos lados donde lo hubiera dejado y no estaba. Entonces justo fui al mismo lugar donde me rompí el pie, en el Club de Gol Chapultepec, estaban todos y de repente veo uno de mis amigos con un reloj igualito, yo digo, no, esto no. Entonces le dije, a ver, ¿Me dejas ver tu reloj? Me dice, sí, me lo da, lo volteo así para ver el número de serie y le digo, ah, está muy bonito, se lo regreso, pero tengo memoria de elefante, o sea, fotográfica. Me acordé del número de serie, le dije, bueno, ya me voy. Me fui a mi casa, abrí mi cajón donde tenía guardada la cajita, saqué el de este, vi el número de serie, era el mismo en esa época, nada de celulares ni nada, Estoy hablando del 94 por ahí, 95. Le hablé a su casa y le dije a los papás, le dije, tu hijo me robó mi reloj, o sea, me lo robó, no, no hables de mi hijo. Le dije, no, no, si hablo así de tu hijo porque me lo robó, o sea, lo tiene en su mano, lo acabo de ver. Vine a mi casa, vi el número de series, el mismo me lo robó, no, que no sé quién es que lo localizaron. ¿Y ese güey me dijo, no, yo me lo encontré tirado en el cine, le dije, yo ni fui al cine, güey, o sea, yo me había ido a mi casa ese día, ustedes se han ido al cine antes de venir a mi casa? Te lo robaste de mi casa y me lo acabó devolviendo y lo conservo, pero no hay manera de que yo a ese güey le preste ni una caja de chicles. Y si alguien me pregunta, les digo, este güey me robó mi reloj, porque me lo robó, o sea, como que yo digo, o sea, soy muy cuidadoso y si no me preguntan, no voy por el mundo diciendo, oye, este güey me robó mi reloj, pero si alguien me dice, oye, dame referencias de esta persona, le diría, me robó mi reloj cuando era chiquito. Y justo esta misma persona, cuando he visto su historia y he escuchado lo que ha pasado los siguientes veinticinco años, porque esto pase veinticinco, veintiséis años, se ha repetido esos patrones en otras cosas, o sea, en su matrimonio con socios, en el deporte que hace, o sea, en distintas cosas y la gente va repitiendo sus mismos patrones, buenos y malos.
Alan, cuéntame un poco quién es Mohamed Yunus.
Mohamed Yunus es un cuate que ganó el premio Nobel, es el fundador del Banco Gramin y él creó el modelo de banca comunal en Bangladesh. Él, como decía, ganó el premio Nobel, él compartido con el banco, y él básicamente era maestro de una universidad y se daba cuenta que muchas de las mujeres se quedaban solas porque sus esposos se iban a trabajar a las ciudades y en las zonas rurales veían que ellas tenían necesidad de ocuparse y de sacar adelante a sus familias. Entonces empezó con unos pocos dólares a hacer pruebas y a prestarle a estas mujeres y a tener estas reuniones y a trabajar en reconstruir el tejido social, porque, o sea, para los que no saben, los créditos grupales, básicamente tú no le prestas a una persona, le prestas a un grupo de personas, o sea, para nosotros no es oso, ala, no sé qué, no sé qué, es el grupo Los Cracks. Y entonces para nosotros el acreditado es un grupo y ese grupo es autorregulado y autogestionado, nosotros solo los acompañamos en su proceso. Entonces tiene un componente, sí, de brindar servicios financieros, pero también de generar esa cohesión entre ellos. Y él inventó este modelo en Bangladesh por ahí de finales de los 80, y bueno, creó un sector que hoy hay microfinancieras prácticamente en todo el mundo han sido muy criticadas algunas porque gente, pues como decía hace rato, han perdido el propósito y se han dedicado solamente a extraer valor de la base de la pirámide, pero como modelo es espectacular. Mucha gente critica que no ha sacado a gente de la pobreza, pero yo estoy convencido y lo hemos visto en primera persona, que nuestras clientas que invierten el dinero es fungible, entonces a veces invierten todo, a veces invierte una parte, invierte una parte, se gastan todo y viven de remesas que les mandan sus familiares. Hay una alta correlación entre nivel de repago con las remesas, por ejemplo, en México, porque muchas de nuestras clientas, sus hijos o sus esposos o alguien les manda dinero de Estados Unidos y a veces sí usan nuestro dinero para consumo. Nosotros hacemos todo lo que esté en nuestras manos para que no, pero bueno, el dinero es fungible, pero nosotros hemos visto señoras que han empezado con negocios súper chiquitos, piénsate un crédito de 3 mil pesos para comprar dulces y ponerlos en una caja de cartón afuera de la puerta de su casa y venderle a la gente que va pasando y evolucionar hasta tener una tienda de abarrotes totalmente surtida en un local comercial a tener, o sea, me acuerdo una señora que empezó haciendo tortillas y la última vez que la vi aquí en la zona mazahua del Estado de México ya tenía tres tortillerías montadas y ella ya misma genera empleos. Hay una una señora que ganó el Premio Nacional de Microfinanzas siendo clienta de Contigo, que pasó a crear una farmacia de genéricos con 27 estantes de medicinas y generaba tres empleos en su farmacia. Entonces estás hablando de alguien que a la vuelta de tres o cuatro años realmente sí logró cambiar su vida. Y bueno, todo esto es gracias a que Yunus creó esto, cómo lo están.
Aterrizando en Contigo, porque entiendo que contigo ya con 3000 personas empezaste con créditos grupales y yo me acuerdo, o sea, tú eres alguien muy de campo y siempre con literal la camiseta de Contigo puesta y tu cosa colgada aquí, bueno, traes camiseta, chamarra, gorra, todo, calzón también. Cuéntame un poquito cómo fue tu experiencia de meterte a esto cuando venías de este negocio de lidiar con gente que conocías, uno con empresas grandes, sofisticadas, o sea, ¿Cómo te vas de prestar, no sé, 3 millones de pesos, a prestar 3 mil.
O sea, yo, o sea, de mis papás siempre aprendí y siempre vi esa vocación de ayudarle a la gente cercana? Mi hermano estuvo mucha en el gobierno y yo siempre les decía es que quiero ayudar, o sea, ¿Cómo ayudo? Y me decían, o sea, tú no estás hecho para el gobierno. Yo creía que era rough on the edges y dijeron no, pero ayuda a la gente que te rodea, esa es la mejor manera. Entonces como que me cayó ese 20 y lo vi tanto en mi familia como en recomendaciones de gente, porque yo en algún momento quería trabajar en la sede Sol o en alguna secretaría que ayudara a la gente. Y entonces leí el libro de Yunus que se llama Banker to the Poor y dije yo estoy en el sector y se me hace espectacular la posibilidad de poder crear una organización que pueda crecer muchísimo y que brinde oportunidades de crecimiento y desarrollo no solo a sus colaboradores, sino también a sus clientes. Yo nunca en la vida pensé que pudiéramos construir una organización de 3.000 personas, como dices, de cientos de miles de clientes con presencia en todo el país, que no sé qué, todo lo que hoy gracias a un equipo espectaculares contigo. Entonces leí ese libro y conocí a Paco González. Paco es uno de los iniciadores de este sector en México y a través de un colaborador que nosotros teníamos que era de Chiapas, me yo conozco a una persona que creo que se dedica a eso, fui a verlo y él era el director de ventas del jugador más grande que había en el mercado. Y nos recibió tipazo y me mira, hazle por acá, te recomiendo que empieces por la zona de Mazahua del Estado de México, nosotros queremos que se cree industria, te voy a presentar a gente para que empieces, tal, no sé qué. Y entonces ahí me fui en el coche, fui a campo, fui a conocer esa zona, me presentó gente, la contratamos y tal, y arrancamos y desde el día uno se volvió como mi pasión, porque estar cerca de la gente, estar, o sea, ver, yo me acuerdo nuestras, o sea, nuestros clientes de 3 millones te mientan la madre porque te tardaste 5 minutos en mandarle su transferencia. Y estas clientas que muchas no tienen nada, yo llegaba a los desembolsos porque al principio no teníamos ni cuenta de banco, entonces nos llevamos el dinero, una mochila en efectivo aquí a Tlacomulco, que es donde nacimos, y mataban, tenían tres pollos en su casa ahí comiendo, o sea, caminando por ahí, te mataban un pollo y te lo cocinaban en agradecimiento de que les estabas dando la oportunidad de tener acceso a un crédito. Entonces, o sea, yo decía, es que esta gente necesita una organización con propósito que las acompañe a lo largo de todas estas etapas de su vida y que pueda. Crear realmente ese compromiso de largo plazo de servirlas con algo más grande que un crédito, que es regresarles esa confianza en sí mismas, que es ayudarles a recomponer este tejido social en sus comunidades, etc. Entonces así empezamos y me acuerdo cuando lo hacíamos con Crédito Real, que teníamos los dos negocios, me decían, o sea, lo del microcrédito está bien, pero enfócate en lo de PYME y yo decía no, no, no, no, yo, bueno, sí, sí, yo le decía que sí, pero yo dentro de mí decía no, claro que no, yo me enfoqué en microcrédito porque el otro no me reta, no me llena, o sea, no toca las fibras sociales que yo tengo y el microcrédito, yo nací para hacer microcrédito, o sea, nací para servir a otras personas.
Ahora ya lo tocaste un par de veces, ¿No? Y se habla de microcrédito y creo que cuando alguien piensa en créditos a cambaseo, casi casi que piensas en hasta todos los memes del cobrador de Elektra, o bueno, al menos así era hace unos años tu negocio al final del día. Y te oído decir que es muy fácil prestar dinero, no todo mundo lo quiere, lo difícil es que te lo paguen de regreso. ¿Cómo cuidas ese proceso de cobranza sin destruir esa comunidad o ese vínculo que estás generando con la comunidad?
Fíjate que justo ayer hablé con una persona de eso y le decía que cuando tú le explicas a una señora que si te paga, le está brindando la oportunidad a otra señora en otro lugar de poder también sacar adelante a su familia como lo está haciendo ella, como que se vuelve, te acuerdas de esta película de Cadena de Favores, o sea, es un poco ese concepto, porque lo que yo, o sea, lo que le dice nuestra gente a las señoras es, señora, yo vine acá, le otorgué un crédito para que usted lo invierta en su negocio, porque todos nuestros créditos son productivos, entonces es para que hagan un negocio con él, entonces señora, yo le presté a usted para que invierta en esto, ya lo vendió, tal vez si usted me paga, le va a brindar la oportunidad de ese mismo dinero, Go much further, o sea, porque se crea este efecto multiplicador de llevar ese flujo a otras personas. Si usted me deja de pagar, le va a quitar la oportunidad a una persona como usted que tiene esa necesidad de sacar adelante a su familia y ese sueño de un futuro mejor para los suyos. Y la gente es tan buena, o sea, es tan noble. Claro que hay la que nos tengo aquí a una señora que se llama Paulina en Ocotlán, que no es un Fraude, güey, de dos millones de pesos, o sea, sacó créditos con 100 personas, todas le dieron el dinero ahí y se robó 2 millones de pesos, nos está pagando 40 mil pesos a la semana, estamos ahí todas las semanas y ahí vamos recuperándolo, pero ella es una señora mala, pero estas 240 mil buenas, o sea, la mayoría son buenas. ¿Me acaba de pasar ahorita en la pandemia, me escribió una señora Y me dice, señor Alan, por WhatsApp puede hablar? Sí, le marco. Me dice, no, es que fíjese que hace 10 días que estamos pagando nuestro depósito, no sé qué, no sé qué. Le digo, a ver, no sé qué, en qué sucursal, tal, digo, ¿De cuánto es su depósito, o sea, su crédito? Me dice, a ver, espéreme. Y entonces te juro por mis hijas, empieza seis, ocho y dije, bueno, 68 mil pesos y sigue cuatro, siete, dos, nueve y así qué 684 mil pesos. Digo, y cómo no la estamos atendiendo, me puse como enfermo mental, pero es una señora, o sea, su equipo nos pide casi 700 mil pesos, no sabe ni leer la cifra completa, o sea, te la lee número por número. Entonces le digo, señora, a ver, no solo le vamos a desembolsar su crédito mañana yo les voy a llevar un regalo. Me dice, ¿Me lo promete? Le dije, se lo prometo. Me fui a comprar, pero se hablan de tres semanas, o sea, con caretas y todo en Covid, güey. Fui a comprar electrodomésticos así, le digo, ¿Cuántas son? Me dice, 24 integrantes, perfecto. Fui a comprar, madre, la eché en mi cajuela. Le digo, oiga, ¿Me puede mandar la ubicación para? Me dice, no, si usted ya ha venido acá, ya nos ha visitado tres veces. Llegué a la casa, claro que conocía perfecto, conocí a las señoras, de hecho tengo una foto de un niño chiquito afuera de la casa sentado en un taxi, que le tomé la foto y se la mandé al equipo para por ellos es por quienes trabajamos, y esa foto la había tomado en una visita anterior. Entonces estas señoras tienen tanta necesidad de acompañamiento, de gente que no quiera engañarlas, que no quiera tomarles ventaja, que realmente quiera servirlas, y de nuevo, no somos una ONG, tenemos que ser sostenibles en el tiempo y tenemos que generar nuestros roes y nuestras roas y tal, pero nunca en la vida, en estos 10 años le hemos dado un dividendo a un socio, nunca. Y no les vamos a dar tampoco de una vez para que lo escuchen, porque ya me han escuchado decirlo cien veces, pero el dinero contigo está para crear un valor compartido para clientes, colaboradores y seguir creando como esta organización que nos trascienda a todos nosotros. Nuestros socios, gracias a Dios, han sido muy exitosos en sus negocios y este negocio eventualmente va a pasar, pero ahorita se trata todo de crear una plataforma más grande que bienestar para todos. A tu pregunta, nuestras clientas, o sea, claro que hay asesores, apenas me habló una señora a reclamarme porque nuestro asesor pegó en toda la comunidad, se buscaba la señora tal porque no pagaba y no sé qué, y claro que esa persona la vimos de baja porque es su obligación recuperar, pero recuperar desde la parte, o sea, recuperar el crédito pero desde la parte de entender cómo generamos este efecto multiplicado y no cobrar por cobrar, o sea, llegar a patear la puerta y decirle que es una batera y que no sé qué, eso está muy chafa, eso lo hacen ya algunas otras empresas y nosotros lo buscamos de una manera mucho más humana y este.
Approach más humano también tiene sus beneficios, ¿No? Pasó. Te voy a contar la historia del temblor y cómo recuperaron ustedes en el temblor cuando la mayoría de la gente perdió 70%.
Es cañón esa historia, o sea, yo me acuerdo justo tenía, estaba aquí sentado durante el temblor, donde estoy ahorita con otra directora de personas que teníamos durante el temblor, yo tenía la pierna rota justo en la fractura de estrés, porque estaba entrenando para un maratón en ese momento y se me había roto y entonces me fui corriendo a una columna allá, bueno, corriendo no, cojeando a una columna porque se movió durísimo este edificio y al otro día dije, bueno, esa noche dije güey, se cayó todo México en Jojutla, estaba destrozado y entonces dejé mis muletas, me valió mi fractura de estrés y dije tenemos que ir a ayudar. Evidentemente esa noche traté de llegar al centro, no se podía llegar, fui a comprar víveres para llevarlos a bancos, saber cómo ayudar, escribí en el chat de la oficina de aquí, de la oficina de servicio donde estamos en el back office, mañana nos vamos para Morelos, quien quiera ir traiga lo que pueda, vamos a llevar. Entonces nos fuimos, hicimos una caravana de coches, nos fuimos, tenemos muchas clientas y colaboradores allá, o sea, era devastador ver de veras a toda la gente velando a sus muertos que se habían quedado abajo de las casas, las calles destrozadas, tengo unas fotos que se te rompe el alma y me acuerdo que los competidores, unos que se visten de color magenta, dicen ellos, realmente es rosa, pero dicen que es magenta y que dicen que la persona está en el centro y que Dios y que no sé qué llegar a decirle a la señora que se le había caído toda su casa mientras nosotros le decíamos, señora, ¿Cómo le ayudamos? ¿Qué necesita? Le trajimos esto, está bien, su familia tal, ellos decían, señora vengo por su pago, pero madres, estás enfermo, se acaba de perder todo, o sea, un concepto, yo le trato de explicar a mis hijas que gracias a Dios, personas como nosotros, no existe la manera en que pierdas todo, o sea, tendría que explotar el mundo güey, porque o sea, algo tienes en otro lado, salgo, lo que.
Sea, o tienes familia que te ayude o tienes.
No, ellas perdieron todo, o sea, porque todo estaba en su casa y se cayó su casa y lo que había adentro y perdieron todo, o sea, todo, no tienen un peso en otro lado, no tienen nada, no tiene nada, cero. ¿Entonces cuando te dicen y te dicen además se te rompe, dicen señor, perdí todo, pero gracias a Dios acá tengo a mis hijos y los hacía ganados de la mano y qué cree? Vamos a salir adelante, pues se te rompe el alma porque literal empiezan de cero y no te piden que les condones la deuda nada más te piden tiempo, dicen deme dos o tres semanas y yo le voy a pagar. Entonces nosotros les dimos, o sea, les fuimos a buscar a los albergues, les dimos despensas, ropa, todo lo que pudimos lograr, pero tío, llegaban estos güeyes a decirle señora, mi pago, le decía cómo, o sea, perdí todo. Dice sí, pero eso no tiene que ver, o sea, usted el pago de hoy es lo que trabajó la semana pasada y si hoy se, o sea, si ayer fue el temblor, usted ya tenía que haber tenido su pago, págueme. Yo decía, neta, no lo puedo creer güey, o sea, lo inhumano y lo incongruente evidentemente. Y entonces la mayoría de las financieras perdieron entre el 60 y el 80, como dices, por ciento de su cartera y nosotros nos pagaron el 98% de nuestros créditos, nos los pagaron en el tiempo, dándoles un acompañamiento cálido, cercano y empático y demostrándoles que realmente son importantes para nosotros, o sea, que ellas son mucho más importantes que su pago de esa semana y que en las malas también estamos con ellas.
Sí, es increíble ver eso y me imagino lo que se siente cuando aparte hace sentido de negocio.
Alan, también te oído decir que hace.
Falta hambre de crecer, que muchos sentimos que ya llegamos y no sé si lo catalogas como conformismo o como comodidad, ¿Qué te falta a ti? ¿A dónde va o a dónde quieres llegar contigo? Me dijiste que eventualmente, ¿Cómo se ve ese eventualmente?
Pues mira, yo, o sea, hoy mi mayor sueño es que contigo nos trascienda a todos, o sea, yo como tengo un equipo espectacular y ya no me dejan hacer nada en el presente para que no les eche a perder nada, entonces ya los estoy cuestionando y les digo, a ver, qué tendríamos que estar haciendo hoy para que contigo se mantenga vigente en el año, por ejemplo, 2300, o sea, donde evidentemente quién sabe qué va a pasar de aquí a ahí, no sé qué va a pasar con la tecnología, no sé qué va a pasar, o sea, con la base de la pirámide, ¿No? Si va a haber crédito, o sea, no sé qué va a pasar, pero cómo ponemos estacas, o sea, que nos vayan guiando hacia un futuro que no tenemos ni idea y que haya ideales que no se pierdan. Por ejemplo, todo el mundo está ahorita súper emocionado con la tecnología y todo mundo piensa que que la tecnología es el camino. Nosotros pensamos que la tecnología es un habilitador de la persona, no un sustituto. Entonces hay muchos modelos financieras que quieren eliminar a la persona para disminuir el costo y poder rentabilizar sus plataformas. Nosotros queremos habilitar a la persona de tecnología para que nuestro negocio sea altamente relacional por el tipo de gente a la que nosotros servimos. Pero además, digamos, sí transformar de manera digital el negocio, pero siempre acompañado de una persona, eso nos hace menos eficientes los costos. Sí, probablemente eso nos saque del juego, probablemente nosotros estamos convencidos de que hay personas, un segmento de la población que siempre va a querer esa experiencia, es como decir quiero ir al cine o veo la película en Netflix, o sea, hay quienes preferimos salir que te dé el aire y ver otras personas y así creemos que hay para todos. Entonces, o sea, estamos viendo cómo poner estacas. Cuando tu propósito es trascendente como el nuestro, o sea, nosotros creemos que lejos, o sea, no solo nuestro negocio no es prestar ni cobrar, ya nuestra evolución es que nuestro negocio es cambiar la vida de las personas y entonces hoy lo hacemos a través de créditos grupales, de créditos a través de vales de seguros, etc. Pero cuando nuestro propósito es tan grandote y nos lo tomamos tan en serio, pues, o sea, no hay manera de acabar, porque, o sea, el eje rector es cómo le hago para cambiar la vida del mayor número de personas que pueda en la existencia. Entonces es una meta infinita realmente. Entonces si tú dices quiero ganar tanto dinero, quiero tener tantos clientes o no, es que eso se acaba. Pero hay un libro nuevo de Simon Sinek, no sé, ahorita que me preguntabas, The Infinite Game, que habla justo de eso, o sea, si tú dices yo quiero tener un millón de pesos, o sea, puedes llegar y ya se te acabó tu juego, cuando estás pensando en jugar para siempre, las metas tienen que ser distintas. Entonces a mí me hace mucho sentido porque nosotros declaramos hace nueve años que queremos cambiar la vida de las personas y entonces, o sea, eso no tiene un fin y nunca va a, o sea, nunca vamos a acabar y como la meta tiene un propósito, entonces está padrísimo porque entre más vidas de más personas cambies de una u otra manera, porque también nos hemos cuestionado ¿Qué pasa si desaparece nuestro producto? ¿Qué pasa si la tecnología sí es disruptiva en nuestro sector y desaparecen los créditos grupales como hoy los conocemos? Habremos de encontrar la manera de cambiar la vida de la gente a través de salud, de educación, de cualquier forma, porque nosotros no somos una empresa que da y recupera créditos grupales, somos una empresa que a través hoy de eso cambiamos la vida de las personas y por eso toda la parte del acompañamiento, el servicio, los sueños, la formación, habilitar la persona. Muchas de las cosas que hemos platicado durante la conversación toman relevancia porque lo que buscamos es algo mucho más grande que otorgar un crédito y recuperarlo.
Alan, también has dicho que hay que estar dispuestos a incomodarnos, que eso es clave para crecer. ¿Tú cómo lo vives? ¿Cómo sabes cuando tal vez estás pecando de comodidad? ¿Tienes algunos momentos de check? ¿Tienes algún proceso de introspección anual? ¿No sientes que a veces te inventas problemas?
100%, sobre todo cuando, o sea, cuando las cosas van bien, me empiezo a poner muy mal porque digo, no, seguro el lunes platicaba con Paco González porque al final lo maltrataron en la organización en la que estaban los esos que se visten de rosita y gracias a Dios se vino con nosotros porque él me ayudó a fundar esta organización y hoy es una persona fundamental en esta organización, me acompañó durante los ocho años antes de sumarse y ella lleva dos años y medio con nosotros. Pero el lunes le decía, güey, siento que las cosas van tan bien que me preocupa dos cosas, o relajarme o empezarme a inventar problemas. Me dice, güey, nunca te vas a relajar, o sea, no hay manera, tú estás enfermo mental. Pero me dice, lo que me preocupa es que has empezar a decir Paco, seguro está algo mal, porque están muy bien los indicadores, está muy bien la cartera, estamos creciendo, o sea, ¿Qué hay mal? ¿Qué hay mal? Y le digo, sí, güey, o sea, como que cuando las cosas van muy bien me empiezo a sentir inquieto porque digo, no, no pueden ir tan bien, o sea, algo sí soy capaz de inventarme problemas, pero de esos problemas han salido cosas súper padres, han salido innovaciones, han salido como, o sea, siempre estamos con el hot seat y de nuevo como nuestro propuesto es grandote, creo que nunca nos podemos acomodar para mí, y esto sí, mis socios me odian por eso, pero las utilidades nunca han sido un tema relevante, porque para mí es solo la gasolina que nos permite seguir avanzando en nuestro propósito, pero no es un fin, o sea, es un medio para nuestro fin. Y De repente, hace dos años, a finales del 17, inicios del 18, nos hicieron un oferta, o sea, bastante grande para comprarnos. Y yo me decía, ¿Tú qué harías? Le dije, no, yo no vendería, o sea, ni de broma, porque nuestra plataforma en nuestras manos puede generar mucho más bienestar que en manos de estas personas personas. Entonces se mueren de risa porque neta piensan que soy socialista, que estoy loco, que no tengo necesidad de estar viajando a las comunidades y de estar agarrando vuelos a las cuatro y media o cinco de la mañana para llegar antes de que abra la sucursal y tal. Pero a mí eso me llena de energía, es quien yo soy, es quien he seguido siendo. Y también algo que me preguntabas al inicio de la conversación, también sé que eso se va a acabar porque, o sea, yo voy a seguir creciendo y va a haber un momento en el que no te da la energía tampoco para agarrar un vuelo a las cuatro y media de la mañana, llegar a la sucursal de Hermosillo antes de las ocho y regresarme en el último vuelo para haber visitado diez grupos en el día sin comer y no sé qué. Entonces estamos haciendo un trabajo muy importante para pasar esa hambre a tu punto de cómo no caer en zona de confort, o sea, ir pasando la estafeta. Digo, aunque no parezco, pero soy súper joven, acabo de cumplir 40 igual que tú. ¿Tú tienes 41, no?
41. Ya voy para 42 en unas semanitas.
Ya somos súper jóvenes, pero igual ya Hay chavos de 20, 25 años que se están sumando a la organización y empezarles a pasarle esta feta y a que se, o sea, que se tomen el Q lady, que de veras entiendan que aquí estamos para algo mucho más grande que nos trascienda a nosotros. Uno de los momentos más especiales en contigo fue cuando Isabel Pérez, una colaboradora de Monterrey, estaba embarazada y me dijo, yo trabajo contigo para que mi hija pueda hacer carrera acá. Y su hija no había ni nacido. Entonces dije, esa mentalidad de alguien que va a tener un bebé y está pensando que dentro de 20 años pueda ser. Eso es lo que estamos buscando, ese principio de ownership, ese principio accountability, ese principio de trascender, o sea, eso es lo que lo que nos inspira aquí. Y muchos piensan que es cursi y así, pero así somos.
Hace un momento me decías que no sabes si la tecnología se va a comer tu industria y bueno, ciertamente en un negocio que es basado en relaciones, que es basado en presencia, pues este año ha sido un año difícil, ¿No? Me acabas de decir que te ha ido muy bien, pero también te oído decir que pensar en una organización 100% digital te genera pavor hoy. ¿Qué ha cambiado este año en contigo? ¿Qué oportunidades se te han abierto que tal vez antes no considerabas? ¿Cómo has vivido este año?
Pues mira, o sea, nuestras clientas al inicio del Covid decían, o sea, señor, pueden cerrar si quiere el gobierno, yo tengo dos opciones, o me muero de Covid o me muero de hambre, porque literal they eat what they hunt y ellas dependen muchísimo de nuestros créditos para poder salir a cazar o a vender. Entonces nuestro equipo lo entendió muy bien, hemos sido hiper cuidadosos con los grupos vulnerables, o sea, hiper cuidadosos, a todos los mandamos a sus casas, hemos sido hipercuidadosos en que tengan todas las herramientas para cuidarse, pero lo que sí hemos hecho es empezar con un modelo más híbrido, donde ciertas reuniones se hacen virtuales a través de WhatsApp, si no necesitan acompañamiento, el asesor no va, si nos piden que vaya, si va, o sea, nos ha obligado a flexibilizarnos en muchos sentidos. La verdad es que la fortaleza y la resiliencia de nuestras clientas y de nuestros colaboradores ha sido un aprendizaje para nosotros que nos llena de orgullo. Pero en un momento como este hemos invertido en cambiar nuestro core, porque necesitamos un core mucho más flexible para lo que queremos hacer. Estamos invirtiendo en un desarrollo de toda la parte de apps del front para mejorar la experiencia del usuario, entendiendo el usuario como nuestro cliente, pero también como nuestro colaborador y poder tener mucho más data que nos permita servirlos mejor. Pero momentos como este lo que nos han enseñado es justamente la importancia de acompañar a estas personas en las malas. Unos de nuestros competidores, siempre hago referencia, es que me caen muy mal, pero estos mismos de Rosita acaban de reportar pérdidas de más de 2 mil millones de pesos este trimestre, porque dejaron de acompañar a su gente, dejaron de acompañar a sus clientes, pensaron que por ser los más grandes tenían el camino ganado y les ha ido muy, muy mal, porque cuando pierdes de vista que vives para tus clientes y tus colaboradores, se te desalinea todo. Entonces nosotros estamos viendo cómo en la tecnología y justo más, te voy a poner el hotspot así, esta parte es la que no puedes borrar, pero estaba pensando justo en ti, porque estamos haciendo un comité de transformación digital donde estamos invitando a externos que entiendan la parte digital y o la base de la pirámide. Y tú, tú fuiste un pionero con el tema de Instafit, te diste un brinco a la parte digital y la entiendes perfecto, pero además conoces por tu experiencia en tuyo y en otros negocios la base de la pirámide. Algo que sí nos estamos retando es cómo pivoteamos de una organización en la que nuestros asesores, literal, todo está en sus mochilas, en una pluma y una hoja. ¿Yo me acuerdo un día me eché una hora veinte en una moto, que yo nunca me subo una moto, nunca, ni de broma, pero el asesor, yo cuando veo una sucursal le digo, vamos a un grupo, sí, cómo nos vamos? En moto, en camión, en TAC, como me diga yo me voy, como se va a ver la asesor me dijo en la moto y puta, me subí a la moto una hora y veinte sin casco, además que ya no tengo láminas aquí en la azotea, se me quemó todo el coco. ¿Y no es que llegamos hasta allá, estaba llenando una hojita y se equivocó, entonces dije, ah bueno y le taché y veo que se pone pálido, digo qué pasó? Me dice, no, es que si lo tacho, tengo que regresar a la oficina por otra hoja y volver a venir a llenarla para que me la firme la clienta. Le dije, mira, normalmente no lo hago, pero en esta ocasión si te digo que yo vengo y yo me encargo de que no tengas que regresar. Y se moría de risa. Ya no mandé un correo para que no se le exija, porque literal yo lo taché, pero pensar en esas cosas en momentos como estos suenas como medio arcaico. Y estamos buscando a través de este comité de transformación usar tecnologías como OCR, o sea, digamos muchas cosas, SKD, nvno con telefónicas, etc. Para realmente aprovechar la tecnología para reducir la fricción. Entonces, tipo, en este comité estamos escribiendo cosas como hoy para hacer una solicitud tienen que llenar un formato larguísimo y ver si pasa o no, cuando con OCR puedes tomarle foto a sus IFES y automáticamente se llena la información básica que necesitas, ves, ya si quiere el crédito, ya ves y llenas todo lo demás. Pero tenemos asesores que se quedan en la noche con una velita llenando solicitudes en lugar de dedicar tiempo a sus familias, o sea, sí vemos la tecnología como un habilitador que reduzca la fricción, pero no vemos a la tecnología como algo que sustituya lo más valioso que tenemos en esta organización, que son nuestras personas y las interacciones que tenemos con ellas y con nuestros clientes.
Ahí te va como pienso yo de esto, Alan. Yo creo que si, la tecnología se está comiendo el mundo, pero la gente tiene miedo de que la tecnología sustituya al humano.
La tecnología lo que viene a hacer.
Es a facilitar la vida del humano.
Tal vez a sustituir todas estas labores.
Que pueden automatizarse, que no agregan valor, como llenar un formato larguísimo y que permiten al humano hacer lo que solo los humanos pueden hacer, que es empatizar, construir relaciones, tener compasión, ser creativos, y.
Es así como escalas y así es como te vamos a invitar al Comité de Transformación Digital que hay puros externos para que te puedas trabajar y nos.
Ayudes a transformar aquí echando la flojera.
Buenísimo.
Aparte tu oficina me queda exactamente a tres cuadras de mi casa, la veo todos los días, entonces para que camines iré en Patín del Diablo.
Vientos.
Alan, ¿Qué proyecto es el que más te emociona este año, en los próximos 12 meses?
Por decir, o sea, estamos iniciando este camino de ser una Data Driven Organization, o sea, mucho de lo que hoy hacemos es basado en la intuición y en la experiencia de quienes formamos parte de la organización, y empezamos hace como 12 meses a hacer todo un proyecto de segmentación para entender, como decía, en cientos de miles de clientes, en miles de colaboradores en todas estas interacciones, empezar a desagregar todo eso para poder hacer como soluciones a la medida de las distintas personas. Eso es algo que me apasiona porque dejas de ver el bosque y empiezas a ver la necesidad de cada árbol. Entonces hemos aprendido cosas impresionantes de eso que han creado una mucho mejor experiencia para todos nuestros stakeholders y a mí me han abierto como todo un mundo de posibilidades, porque lo fácil, hace rato decías cómo sabes cuando te empieza a acomodar, o sea, lo fácil es decir, tenemos tantos clientes, tantos colaboradores, tanta cartera, son nuestros índices, ¿Cómo le hacemos para mover eso? Pero cuando te empieza a meter al detalle y empieza a picar las dos o tres cosas que realmente van a poder mover la aguja en términos de experiencia, de lealtad mismo, de sostenibilidad, de crecimiento, etc. Se vuelve súper importante y para mí creo que en mi proceso de aprendizaje como profesional ese es un reto que hoy tengo, o sea que me quite el sueño porque me da acceso a información y la información es la capacidad de aprender y yo estoy siempre sediento de aprender muchas cosas, estoy muy ilusionado de poder llevar a la organización, de una organización más análoga e intuitiva a una organización híbrida donde la tecnología es un habilitador de la persona para tomar mejores decisiones basadas en la data. Entonces nos emociona, a mí me emociona muchísimo.
Eres alguien de muchísimos sueños y claramente has materializado muchos de ellos. ¿Hay alguno que tenías y que has decidido ya abandonar?
No, no hay ningún sueño que se me ocurra que haya que abandonar. De hecho en este rollo que tiene el bullet journal, lo que estoy haciendo como práctica para mantenerme inquieto es por ejemplo, este año dije 21 en el 2020 21 cosas que quiero lograr antes del 2021 y ya logré casi todas y ya estoy empezando mi lista de 22 cosas que quiero lograr antes del 2022 y entonces me voy retando en temas de cosas profesionales, de cosas personales, de cosas familiares, de deporte, de viaje.
Dame un par de ejemplos y tal vez cuáles algunas de las que te faltan para 2020 o bueno, no antes de 2021.
Claro, para 2021, o sea una que me falta es quiero hacer un retiro de silencio, se me hace como súper retador irte a un lugar en un ambiente donde no me siento súper cómodo y quedarme en silencio, hay de tres y y de siete días y bueno de muchísimo tiempo, yo quiero hacer uno de tres días y ese concepto de estar en silencio tres días, algo que se me hace cañón. Otro que me falta, tengo muchas ganas de adoptar un perro como que de alguna manera ahora que casi no hay nadie en la oficina y así, no sé, tengo mucho tiempo con ganas de tener un border collie y había adoptado una pero de repente me sentí como incómodo como soy súper consciente en el sentido decía, o sea, es que si la dejo todo el día pero si me la llevo a la oficina y tengo juntas y no puedo cuidarla y tal entonces son de esas que son esas dos que no las he cumplido, algunas que he cumplido por ejemplo fue correr el maratón de Boston que me hizo ser flexible porque después de un buen entrenamiento para calificar lo cancelaron y era virtual y mucha gente dijo qué flojera virtual, no me lo doy, yo fui como ah no, 100% me lo voy a dar porque es el primer maratón virtual de la historia, lo fácil es decir allá no hay maratón. Bueno entonces ya me tiro a la flojera y yo seguí entrenando súper duro y lo corrí en Valle, me acompañaron mis hijas en la moto los últimos 12 kilómetros y cantábamos, o sea lo disfrutamos más que si hubiera corrido Boston en 248. Leer, he leído muchísimo este año y es algo con lo que he reconectado que me ha hecho muy bien. Otra cosa que he logrado este año es mucho menos redes sociales, o sea como que me estaba sintiendo como ya invadido de, o sea como esa necesidad de pertenecer y de, tengo que subir que hice esto y que no sé qué, entonces, o sea prácticamente no uso redes sociales, uso LinkedIn y Facebook por trabajo y tengo un Instagram que me puse de límite 10 minutos al día y nunca llega ni a mi límite, o sea de repente si algo me.
Mete qué app usas para ponerle límite.
A Instagram, o sea en mi iPhone puedes poner límites en cualquier aplicación, tú te lo pones solo y si quieres le pones ignorar límite y puedes seguirle, o sea es como nada más para mantenerlo presente pero como que ya me dio flojera estarme asomando en la vida de las otras personas. Y dije, prefiero asomarme en la vida mía porque algo que me choca son la gente que todo el día está posando y que sabes que su vida no es así, pero los ves ahí y ves todo perfecto y dices, güey, neta, hay cosas tan más importantes que hacer en la vida que estar como abriendo esa ventana para que todo mundo chismose. Y hay partes de las redes sociales que están súper padres. Hay gente que comparte cosas mucho mejores. Pero a ver, soy humano y claro que de repente se te antoja ver qué está pasando con ciertos deportistas, con ciertos modelos, con ciertos no sé qué, que lo pasas y te das 5 minutos y ya está. Pero cuidar esa adicción he logrado cosas, la verdad, que súper padres y. Y lo que me reta de esto es que cada año va a ser una cosa más y una cosa más. Entonces en el 2060 tendré que estar pensando en 60 cosas padres. Una que me falta, que se me olvidó mencionar, es conocer un lugar nuevo. Y se me hacía un reto súper padre porque en un entorno donde la gente no está queriendo viajar y salir y tal, retarme a conocer un lugar que nunca haya ido, siento que me saca de mi zona de confort. Porque lo cómodo es ir a donde ya conoces, ya conoces los restaurantes, ya conoces todo. Pero tengo ganas de irme a algún lugar que no conozca y cada vez me quedan menos días, así que tengo que poner las pilas.
¿Tienes algunos candidatos?
Tenía ganas de ir a un lugar en Italia que se llama Piedmont, que es tipo napa en Italia, pero está medio cerrado por el Covid. He pensado en Seattle también, que no conozco, pero hace un frío grave y sí, pero me encanta el frío a mí. Y no se me ocurre algún otro.
Ahorita, pues siempre está Querétaro Mielita.
Ese sí conozco perfecto. Ese sí conozco todo México ya lo conozco porque viajo muchísimo a las sucursales.
Alan, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo viera, ¿Qué diría?
Diría que si encontraste tu pasión, te mantengas fiel y perseguirla con los ups and downs, que eso significa. Y que si no la encontraste, que te mantengas abierto a encontrarla. Porque no todos hemos encontrado lo que hace que nuestro corazón se emocione los que ya lo encontramos hace que nuestra vida valga todo la pena con sus ups and downs, porque evidentemente hay muchísimos retos hasta en las cosas que disfrutas, pero vivir una vida sin un propósito y sin una pasión y perder la esperanza de conectar con eso, se me hace que sería una vida desperdiciada.
¿Qué le dirías a alguien que está batallando con encontrar ese propósito? Que es mucha más gente de la.
Que creemos a veces, que se mantenga con los ojos bien abiertos y aprender como a soltar. Hay muchísimas presiones externas que te obligan como a hacer lo que los demás quieren que seas y a veces tu pasión está totalmente en otro lado, a veces encuentras tu propósito totalmente en otro lado. Entonces, o sea, yo lo pienso, yo nunca hubiera hecho microfinanzas si hubiera seguido el camino fácil que era el desarrollo inmobiliario con mi familia y sentarme a cobrar rentas comiendo y siendo un gordito ahí no sé qué y o sea, buscar las cosas que hacen que tu corazón se emocione y ver cómo puedes hacer algo bueno eso para ti, para los demás, es algo que se me hace súper inspirador y todos tenemos algo, hay alguien que está en finanzas y a lo mejor su pasión está en ser chef y no se parece nada, o hay quien está en arquitectura y que encuentra su pasión en servir a otros y hay quien está en distintos, en caminos que pueden parecer totalmente contrarios, pero todos tenemos algo que nos emociona y seguir ese camino creo que le da sentido a nuestras vidas.
¿Alan, es increíble como te decía al principio, ver lo que ha sido contigo desde esos primeros días en que te ibas literal al campo, a los grupos y qué hacía? Se fue ahí a sus grupos, al campo a prestar lana y ver cómo la línea y la comunicación y el mensaje que nos dabas en esos primeros días sigue siendo la misma y el impacto que ha tenido esa constancia y ese mismo mensaje de impacto social, de hacer las cosas bien, de construir en base a confianza. Eres un crack, siempre lo ha sido. Me considero muy afortunado de tenerte en mi círculo de amigos, espero que podamos ser más cercanos ahora después de tanto tiempo que llevamos sin vernos y pues muchas gracias por compartir esto. ¿Hay algo que quieras agregar dónde te puede seguir la gente?
Mil gracias a ti, es un placer compartir mi historia, espero que para los que le escuchen les sirva de algo y feliz, o sea, en redes mi LinkedIn es alan cherem, ahí como que posteo más cosas de trabajo y en Facebook que es alan ch y mi correo es alan con doble L financiera alan con tigo. Com y feliz de conectar, si me mandan un mail, si me escriben por redes, feliz. Les dejo mi teléfono, hablamos, nos juntamos, todo lo que yo pueda hacer por avanzar la misión y el propósito de alguien y que pueda encontrar algo de mí que le funcione, yo encantado de ponerlo a la disposición de las miles y miles de personas que te escuchan, mi querido Oso.
Pues Alan, ha sido un verdadero placer y nos vemos pronto.
Gracias. Te mando un abrazo y aquí andamos.
Cualquier cosa.
Gracias Alan. Bye bye.
La filosofía de Alan definitivamente reafirma la idea de que te puede ir bien haciendo el bien. Si te gustó el episodio, por favor compártelo con alguien utilizando el link Cracks LA. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y si es ahí, califícanos con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar y tengamos más y mejores invitados. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas del día de hoy con Alan como sotraba y menciona a Alan como arroz.
Al final.
Con doble M y así es como está. En Instagram puedes encontrar links a todo lo que Alan y yo hablamos en Cracks LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks. Si quieres recibir un correo mío todos los viernes con las cosas más interesantes que he encontrado en la semana, entonces no puedes dejar de suscribirte a mi newsletter viernes de Cracks. Viernes de Cracks es un correo muy corto con 5 tips, hacks, recomendaciones de documentales, libros, apps, artículos o cosas que me recomiendan y que creo que pueden hacer mejor tu fin de semana o ayudarte a empezar una buena conversación. Son muchos miles de personas las que ya lo reciben cada semana y si quieres recibirla tú también puedes ir a Cracks viernes y muy pronto estará en tu inbox.










