Aprende a RECIBIR | Cipri Quintas #279

Cipri Quintas talks about learning to receive as much as you give. He rebuilt his business after losing everything during the pandemic and Storm Filomena, met Amancio Ortega, and wrote Sagua Bona about relational intelligence and the habit of giving, receiving, and remembering.
Questions this video answers
57 years old
18
Sagua Bona (also written/sounded as Saguabona)
100% (the book is described as 100% solidario)
A small hospital in Uganda (named Chloe in the interview)
Chapters
Funciona el ayudar, pero también funciona en dejarte querer. El local se hundió, se cayó. De esta sí que no salgo. Y de repente recibo una llamada. Nos costaría ofrecerte muebles, nuestras paredes, nuestra luz y se convirtiera esto en un showroom. El mundo es un pañuelo. El pañuelo lo eliges tú, él tienes la posibilidad inmensa de conocer un montón de personas que tarde o temprano te van a ayudar. Hoy estoy montando más cosas y haciendo más cosas. ¿Y por qué? Porque soy millonario, porque tengo lo más importante, porque soy multimillonario igual que tú, porque tengo muchos amigos, porque invierto en el corazón de las personas, porque siempre tengo alguien a quien recurrir, alguien a quien llorar, alguien a quien abrazar, alguien con quien reírme. Si tú eres vulnerable, eres un superhéroe. Todas las personas que van de supermachotes, que está el mundo de Instagram lleno, no saben el daño que hacen. Lo que generan es insatisfacción. Se aguabona de su libro que yo estaba buscando algo que volviera a poner foco en que la mejor inversión que hay en el mundo es invertir en los demás.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo a un invitado que tuve por primera vez en el podcast hace tres años. Tengo a Cipri Quintas. Cipri Quintas es un empresario, mentor de emprendedores y directivos, escritor, conferencista internacional y formador in company apasionado por la inteligencia relacional, la humanización de empresas y el liderazgo y la comunicación efectiva. Es autor del bestseller El libro del Networking, del que hablamos hace tres años en su primer episodio de Cracks y de Zaguabona, el secreto del verdadero éxito. Cipri es considerado como el mayor experto de inteligencia relacional y networking en español y como el hombre de los miles de contactos. Cipri es empresario desde los 18 años, ha abierto más de 25 locales de ocio y restauración. Es consejero de Grupo SILC, fundador y presidente de Valor de Ley, una de las compañías pioneras en España de marketing digital, fundador de Teson, empresa de consultoría especializada en estrategia de negocio y asesor senior de varias compañías, así como ángel de negocios también es presidente de la Fundación Vivo Fácil y colabora de forma muy activa con seis fundaciones y ONGs, habiendo sido reconocido por su labor solidaria por más de una veintena de instituciones. Hoy Cipri y yo hablamos de su nuevo libro, Sawa Bona, hablamos de la filosofía del dar, de cómo se recuperó de una quiebra catastrófica, de por qué hay que dar más abrazos y obviamente de la virtud de escuchar. Te dejo con esta muy, muy honesta, pero muy energética y muy entretenida plática con Cipri Quintas. Tipri, bienvenido de regreso a cracks podcast. ¿Cómo estás?
Estoy encantado y muy feliz de estar contigo, querido amigo. Muchísimas gracias por compartir conmigo tu principal patrimonio, algo que cuidas y que presumes tanto, que es tu tribu, la gente que te quiere, que sé que son muchísimos personas que te siguen y que te valoran. Gracias porque es un auténtico regalo para mí amigo.
Bueno, gracias a ti también. Te qui ti. Y van tres años desde la última vez que grabamos, hemos hablado en unas cuantas ocasiones y me gustaría antes de arrancar, y vamos a platicar de tu nuevo libro, Savona, hablar de lo que ha pasado en estos últimos tres años, porque mucho ha pasado. Y una de estas cosas que me gustaría que me contaras es de cómo conociste, para quien no sepa quién es, platícanos quién es, pero cómo conociste y qué aprendiste de Amancio Ortega.
Ay, qué bien. La verdad es que fue de casualidad. Mira. Ay, qué buena anécdota me has contado. Mira, la verdad es que fue una experiencia maravillosa, de las cosas que te premian en la vida. Fui a una reunión de negocios a Inditex, a La Coruña. Creo que de los pocos que van a Inditex no intentar vender nada, sino a ofrecer. Nosotros queríamos montar tiendas, bueno, yo no, un íntimo amigo mío, un íntimo amigo mío, indio Harris, quería montar tiendas, que luego un montón de Indites en la India. Entonces fuimos para allá y en la reunión él se alargaba y salía un momento al baño. Salgo un momento al baño y cuando estoy en los urinarios de pie, miro a mi derecha y aquí me encuentro a Amancio Ortega. Le miro y los dos contra la pared. Yo digo, no sabe lo que le admiro. Ya usted se rió. La verdad que conocerlo en esta posición es muy gracioso. Él se echó a reír, por supuesto. Terminamos de hacer nuestras cosas y nos pusimos a hablar con la idea de que fuera un minuto, porque fue casualidad, pero no fue así. Dije, quiero presentarle a una persona también muy admiradora de usted, como mi amigo Harry. Me fui a buscar a Harris. Hari, ven, ven. Haris estaba en la reunión. Pero hombre, que estamos. Ven, ven, para un momento. Salimos y nos fuimos con él. Cruzamos un pasillo y nos llevó a su despacho. ¿Su despacho? Su despacho es una sala inmensa y una mesa que está con todos los demás. Me sorprendió y me encantó estar con él. Y eso que fue de casualidad. Al final estuvimos hablando un buen rato y te puedo compartir varias La primera, su sencillez. Segundo, su mirada sencilla, su mirada humilde, su mirada con ganas de compartir. Lo siguiente, estaba atardeciendo en La Coruña. Lo siguiente que me impresionó en la mesa tiene un gran mapa mundi, inmenso. Y me mira, Tipri, ¿Ves esto? Esto no es verdad. El típico mapa mundi donde España aparece en el centro, que es el típico mapa que ha recorrido el mundo. Pues ese mapa me esto no es verdad. El centro del mundo ya no es esto. El centro del mundo lo giró e indicó hacia Oriente, hacia China. Me impresionó con qué sencillez me lo contó y qué simple. Y cómo definió hacia dónde iba el mundo. También me contó otra casualidad. Me contó bueno, Cipri, yo que le admiro mucho. Estuvimos hablando un buen rato mi amigo Haris y yo. Y yo cuando salgo a pasear, porque al final te voy a contar. Esto no lo he contado nunca. Te voy a contar una cosa, Cipri. ¿Sabes quién soy yo? Hombre, es fácil saber quién es usted. Una persona que empezó de la nada, que ha construido un imperio y que se ha admirado en todo el mundo. No, no, yo soy el que saca el perro de mi hija. ¿Cómo? Sí, porque al final las hijas se compran un perro, pero luego no le cuidan. Y yo todas las tardes saco a pasear el perro de mi hija y me encantó. Así se definió él y me llenó. Ese Salmancio Ortega es una persona sencilla, con muchas ganas de compartir. Un hombre discreto, un hombre de mirada noble. Y un hombre puede ser cualquier otro, un niño. Al final es un niño. Creo que las personas somos niños, y las personas que triunfan siempre son las que nos dejan de tener curiosidad y no dejan de ser niños. Ese era Mancio. Nos hicimos una foto, nos pasamos un buen rato y mi amigo Harris, que tiene avión, me si llego a saber esto, me traigo. Se nos iba el avión. Si llego a saber esto, hubiéramos venido con mi avión y hubiéramos retrasado esto hasta el infinito. Pero nos tuvimos que ir. Pero fue una conversación larga, fue una conversación corta en el aprendizaje, porque hubiera quedado allí muchísimo más tiempo. Y la verdad, fue un regalo, un regalo de Dios.
Hablas de esta cualidad de siempre ser curiosos, de mantenernos niños, y es algo de lo que hablas tú constantemente, de jugar. Y la última vez que hablamos usabas una mochila de los minions. ¿Sigues usando esa mochila o ya la cambiaste?
Sigo usando la mochila de los niños. De los niños. Pero ahora tengo otra. Tengo una de Donald, porque la de los niños, de tanto usarla, se gastó. ¿Y sabes que es la mochila que me acompaña en todas las reuniones? Mira, me la he dejado en el coche. Tiene una ventaja la mochila, y es que te la dejas en el coche y me quedo tranquilo. Nadie te la roba. Nadie me la roba, nadie se la va a llevar. Y tiene otra ventaja, y es que me amarra la realidad. Oso luchamos toda la vida por ser más mayores. Por crecer, por crecer, por crecer. Y nos apartamos de la. De la sencillez del niño, de la curiosidad del niño, de que la vida es un juego. Y a mí, cuando la cojo y voy a cualquier lado y la llevo encima, me recuerda a ese niño que tengo dentro, que no quiero que se esconda y que es el que me ha hecho crecer. Hay muchas reuniones, grandes reuniones, en sitios muy importantes. La pongo encima de la mesa para recordar a todo el mundo, contar la anécdota esta de ser niño y recordarles a ellos de que no hay nada tan importante. Ahora vengo de una de las torres más altas de Madrid, de una reunión e ido con mi mochila.
¿Hay alguna otra cosa tal vez que no hagas para recordarte, pero que hagas para sentir, para verdaderamente disfrutar y conectar con este niño que llevas dentro? Más allá de la mochila, que es una herramienta que te ancla una de estas. No le voy a llamar gusto culposo porque no debería de ser culposo, pero alguna niñada que tengas todavía como parte de tu día a día.
Voy a contar la última que he incorporado y creo que la he contado muy poquitas veces porque está incorporada hace escaso un mes y debo hacer casi un mes porque hacía mucho frío antes. Ahora por las noches cuando llego a casa, yo siempre llego a casa bastante tarde porque otras cosas me gusta a la una, a las dos de la mañana, hora de España, voy en el coche o escuchando música o escuchando podcast, o hablando con México. Hablando con México es un buen horario para llamar allí a mis amigos y conducir despacio por las calles de Madrid. Ahora he incorporado un nuevo hábito que me encanta, tengo que reconocerlo, que algún día me va a dar un disgusto. Y es que cerca de mi casa hay varios parques súper modernos de niños, parques con columpios, con toboganes muy modernos que no existían cuando yo era un niño. Y ahora lo que hago es aparco el coche y me tiro por los toboganes, me subo por las escaleras, me monto en el columpio, los uso todos, estoy yo solo, yo solo ahora que ya se va acercando buena temperatura. Es un hábito que voy a incorporar por lo menos tres o cuatro veces al día. Y me recuerda ese niño que jugaba y ese niño que no debe dejar de jugar. Y además me apasione porque tengo una niña que va a hacer seis años y la veo a ella jugar y digo qué envidia me da no poder montarme con ella. Pero imagínate con los padres si te ven a ese señor mayor subiéndose los colombios, van a pensar que soy cualquier otra cosa menos menos un niño grande siempre.
Y hablabas de conectarte con la realidad. Nos empeñamos en crecer y nos enfrentamos a vidas con muchas responsabilidades. Y tu vida, afortunadamente, en tus casi dos décadas de emprendimiento ha sido una de mucho juego, de emprender en áreas que no solo se te dan y eres muy bueno, sino que disfrutas, como la hospitalidad. Pero hace un par de años hablamos y estabas pasando un momento muy, muy, muy duro. ¿Qué fue lo que pasó?
Mira, gracias, porque estaba pasando por un momento muy duro. Tengo que dar gracias a Dios. Yo soy creyente, no quiero decir que va todos los días a misa, pero sí creo que lo que Jesucristo nos inculcó, que es hablar de la sencillez, del amor, de la bondad y de mirar a los demás y de practicarlo de esa iglesia a esa iglesia. Me ref. A mí tu entrevista me impactó mucho. Primero porque me sorprendió mucho que me llamaras. Tienes lista de espera de personas que quieren ser entrevistadas por ti. Y segundo la mirada honesta y bonita con la que me trataste entrevista. Tengo que decirte que todavía recibo muchos mensajes de aquella entrevista. Y tengo que decirte otra cosa más. ¿Sabes de lo que me da las gracias? En qué recuerda la gente la entrevista. Recuerda la gente la entrevista por el cariño y las veces que te di gracias a ti. Las veces que te decía gracias por generar valor, gracias por tu unidad y gracias por hacernos a todos grandes compartiendo. Eso es lo que más recibo, personas que me mandan mensajes oye, cómo tratas a Oso. Qué bien que pongas el foco en Oso. Qué bien que la grande porque se lo merece. Bueno, volviendo.
Gracias, gracias.
Pero es la verdad. Te quitas. Eres una persona que debido a estas entrevistas has aportado muchísimo valor. Empezaste poquito a poco, pero has generado muchísima tribu. Generas valor y siempre te quitas de en medio. Siempre te pones a un ladito y nos das hueco a los demás cuando yo creo que la cámara debía de girar un poquito para ti. Porque tu recorrido es. Tu historia es bonita, tu recorrido es fantástico y el cariño y el amor que pones es algo que. Que hay que poner en valor porque al final el secreto de tu éxito es el amor con el que hace las cosas Oso. No tienes más truco. Que lo sepa todo el mundo. Perdona que descubra tu truco. Haces las cosas con amor y con ganas. Sí, sí no buscas nada, lo haces por dar. Por eso te va muy bien. Por eso te va muy bien. Pero bueno, volviendo a lo que me decías. Darte las gracias porque ha dicho dos décadas de empresario son un poquito más, pero bueno. Tengo 57 años y llevo de los 18. Pero bueno, décadas.
Ahí confundí que habías empezado los 18 a que llevabas 18.
Como tengo este corte de pelo que no se me ven las canas, pues parezco más joven. Bueno, lo que te decía, me han pasado varias cosas impactantes. Bueno, a todos nos pararon, nos metieron en casa y vino la pandemia. A mí la pandemia, teniendo negocios entre otros de hostelería, me fundió. Acabábamos de abrir un local en Madrid, se llamaba Bangkok, un local, lo acabamos de reformar, darle una vuelta, porque estábamos buscando nuestro camino. Un local que cuando decidimos abrirlos, lleva un año y medio, decidimos abrirlo, decidimos que entre elegir entre vecinos, tener vecinos y tener terraza, decidimos que mejor no tener vecinos, aunque no tuviéramos terraza. Eso era un año y medio antes de la pandemia. Imagínate el golpe que fue cuando vino la pandemia, que no teníamos terraza, que Madrid abrió las puertas y fueron ocho meses después de la pandemia, todas las terrazas llenas, nosotros sin terraza. Ese es un negocio que tuvo que cerrar dejándonos una deuda importante. Pero después de la pandemia, cuando todavía estábamos en casa medio encerrados, con restricciones, aquí en España fue bastante fuerte. Vino en Madrid algo que se llamó Filomena, Filomena, parte del nombre de mi madre. Fue un huracán, una ventisca, una nevada, que nunca habían nevado tanto en Madrid, de un metro de nieve. Con lo cual mi principal negocio de hostelería, que se llama SIL, que tiene mil metros cuadrados cubiertos, se hundieron los techos y después de la pandemia vino eso. Eso fue catastrófico, fue durísimo, no te puedes imaginar. Hoy lo contaba sentado en una mesa que tengo yo en el restaurante. Al final el restaurante es mi gran oficina, no voy a ninguna oficina, tengo una mesa siempre reservada y aunque. Aunque tengo más despachos, al final estoy siempre allí, siempre allí. Un negocio no sólo mío, sino de más socios, socios maravillosos que me acompañan en la vida. Bueno, estaba allí sentado hace tres años estaba ahí sentado y lo contaba y veía todo destruido, no sabía por dónde salir, digo, de esta sí que no salgo. Yo creo que estaba en torno a deber dos veces, dos veces y media todo lo que tenía. Después de la pandemia, insisto, el resto de los negocios se pararon. La gente que trabaja conmigo allí lle toda la vida conmigo, son compañeros de vida. Yo abrí mi primer negocio de hostelería con 21 años algunos me acompañan desde entonces. Hay siete, ocho personas que llevan más de 30 años conmigo, que son compañeros de vida. El negocio es tan de ellos como nuestro. ¿Por dónde tiro? Yo no sabía por dónde tirar. Y estaba contando los días para decir bueno, devuelvo las llaves, ya no podemos continuar. Pues estaba contando esa anécdota, como te decía, esta tarde la estaba contando y entonces estaba en mi mesa. Me pongo contigo hace tres años, ¿Dónde estaba? ¿Y dónde estoy ahora? De repente, el local se hundió, se cayó, se llenó de nieve. La cocina era como estar en la calle. Los techos de escayola se cayeron, la moqueta estaba toda levantada, el pladul caído. Bueno, una catástrofe. Los seguros no se hacían cargo. Llevábamos cuatro días allí, sacando nieve, todos los compañeros, cocineros, todo el mundo intentando sacar adelante el local y viendo cómo podríamos rescatarlo, pero no había forma. Y de repente recibo una llamada. Recibo una llamada que me oye, ¿Eres Típrido? Sí, sí. Mira, me llamo Pablo García Bodaño, soy amigo de Raúl Sánchez, muy amigo tuyo. Digo, sí, sí, por favor. Me ha contado lo que te ha pasado. Por favor, no empieces con la reforma sin hablar conmigo. Yo digo, bueno, estoy en La Coruña. Madrid seguía bastante incomunicado. Lo de Filomena duró casi una semana, de muchas calles incomunicadas. Muy complejo. Y muy complejo, que en otro sitio no es nada. Pero claro, para una ciudad como Madrid, que no estamos acostumbrados a esa lluvia, pues fue bastante complejo. Estamos allí sentados y le digo, bueno, pues nada, yo te espero. Sí, sí, no hay ningún problema. Cuelgo el teléfono, cuelgo y digo que me da igual qué obra voy a empezar. Si no tenemos para hacer obra, no tenemos para hacer nada. Lo que tenemos, lo que estaba pensando, es en devolver las llaves. Total, que el hombre a los tres días se presenta allí, viene a verme, no lo olvidaré nunca. El local se sube con una sazón de cristal. El local estaba totalmente. Olía a húmedo. Muy mal, muy mal. Aparece por allí sonriendo el hombre con mascarilla. Los dos nos saludamos. Bueno, pues cuéntame. Mira, Cipri, yo tengo un contra. Digo que es un contrato. No sé lo que es un cotra. Un cotra es un sitio donde exponemos un montón de materiales, se llama tattoo y nos gustaría ofrecerte con un montón de fabricantes, de distribuidores, nos gustaría ofrecerte el poder poner aquí nuestros. Nuestros suelos, nuestros muebles, nuestras paredes, nuestra luz, y se convirtiera esto en un showroom de materiales, donde tú enseñan los materiales, donde la gente los ve, nosotros te los aportamos y tú los instalas. Digo, bueno, ¿Y esto por qué? Dice, mira, todo el mundo, voy a hablar bien de mí, todo el mundo habla muy bien de ti, eres un tipo muy querido, hemos estado mirando lo que llevas haciendo toda la vida. ¿Estamos seguros que si ponemos esto aquí y tú cuentas esta historia, vamos a conseguir muchos clientes? Yo no lo veo así. Sí, sí, no te preocupes. Y además nosotros haremos aquí actividades enseñando los productos. Bueno, pues vale, pues te vamos a mandar en Tor. Pero todo esto, yo con cara de perplejo, yo no le conocía de nada, venía de parte de otro amigo, de Raúl Sánchez, al que le estoy muy agradecido. Digo, bueno, Pablo, pues vale, pues mi socio Román y yo, que estaba conmigo, nos quedamos alucinados. Aquí calculo que se nos irá medio millón de euros en materiales que iremos trayendo, iremos buscando gente y como sala de exposiciones iremos viendo cómo combinar esto. Digo, vale, bueno, pues pásame el contrato. Dice, no, no, aquí está mi contrato. De repente lanza la mano, aquí tiene mi contrato y me da la mano. Total, que el tío se vuelve para Galicia. Yo me quedo alucinado. Bueno, pues vale. Y a los dos días nos llaman, me llaman por teléfono un camión que empiezan a traer suelos, ¿Esto que es? Bajo. Y me traen unos suelos espectaculares, otro que traían sillas, otro que. ¿Esto que es? Total, que yo me puse a buscar gente que me ayudara para la obra. En aquel entonces todav la pandemia había hecho mucho daño, no había mucho personal y tampoco teníamos mucha capacidad económica, con lo cual el jefe de cocina se puso de jefe de obra. Al final todos los trabajadores, los camareros, los porteros, todo el mundo allí, la mitad de la plantilla, de la mitad de la reforma, nosotros mismos, y nos pusimos a hacer la obra. Tardamos nueve meses, costó mucho dinero en en el cierre. Pero ahora vas al local y ves un local totalmente nuevo. ¿Y qué pasó? Pues te puedo decir que mi amigo Pablo y mis amigos que se enteraron de la historia, contrataron a mi amigo Pablo. Desde aquí doy las gracias a alguno de ellos, como Enrique Tomás, como José Luis Fernández Turronero. Varios amigos empezaron a contratarle obras, pidiéndole presupuesto y contratarle obras simplemente porque me habían ayudado a mí y a igualdad de precio le contrataban a él. Y ese hombre, Pablo García Bodaño, hoy por hoy ha recuperado la inversión. Todos los fabricantes que pusieron allí sus medios han recuperado la inversión. De todo soy amigos, de todo me llevo muy bien. Y lo que hemos hecho es, abajo, según entras, hay un panel inmenso de todos los que nos ayudaron hace tres años y a los que les debemos tanto, para que no se nos olvide a nosotros de todas esas personas que nos tendieron la mano. Es más, con esa persona hemos terminado montando una empresa que se llama Win Studios, que se dedica a la economía circular, se dedica a coger los desperdicios de telas del textil, a triturarlos, a tratarlos de una determinada manera. Y con esos desperdicios del textil que nos mandan las empresas, lo tratamos, construimos muebles, construimos paredes, construimos sueles. Y se lo devolvemos a la empresa haciendo de su desperdicio material de construcción o mobiliario para sus empresas. Y ahora estamos trabajando para hoteles y para un montón de gente. Imagínate del mal. Hemos construido. Voy a decir una palabrota que suena muy mal. De la mierda. Hemos hecho abono de una tragedia. Hemos hecho abono de algo que no daban en España. Decimos un duro por nosotros, una peseta, una moneda por nosotros. Hemos vuelto a sacar el local Sil adelante y ahora es un local precioso, espectacular, hecho con un amor impresionante de personas que nos han dado su muestrario, lo hemos combinado y al final hemos hecho que quede bonito. Gracias a Román, que es mi socio, que es el que ha puesto el arte de combinar los elementos, a Pablo, a Fernando, a Dani, a Nico, a los trabajadores, al electricista que nos financió la obra. A todos. Es que me teniría aquí una hora dando las gracias a todos aquellos que nos han sacado adelante este proyecto. 50 personas siguen trabajando.
Hace tres años que hablábamos. Esa era tu filosofía. Tú eras un conector de personas, Siempre buscabas ayudar. Lo hemos hablado mucho a lo largo de los años. Nos hemos presentado gente tú me dicho, has presentado a gente muy valiosa, pero pareciera que esto te sorprendió, como que no lo viste venir y se me hace raro porque es justo la materialización de toda tu filosofía, ¿Cómo eres diferente antes y después de haber tal vez sido el objeto de todo lo que predicas?
Pues mira, generalmente soy una persona que se dedica a dar constantemente, toda mi vida he estado invirtiendo en el corazón de las personas, yo jamás hubiera esperado pedir yo y es algo que no tenía digerido y todo el mundo me decía Cipri, tienes que recibir tú también, permítete, permítete. Una amiga mía me dijo esa palabra me impactó, te tienes que permitir, Cipres, se llama Valeria, una mujer fantástica, ayudar a mujeres, permítete. Y me impactó, no me permitía constantemente me encontraba cómodo dando, dando, dando, pero no recibiendo. A mí la pandemia y esto me ha enseñado a recibir, me ha enseñado también a que monetizar no es malo, porque yo siempre he sido empresario y nunca intermediario en nada, he presentado gente, generado muchísimos grandes negocios y nunca intermediado. La pandemia me puso en mi lugar y me dijo permítete tú también, la generosidad también está en recibir y algo, y algo que no había practicado y que durante años presumía decir Cípridad, Cipri da, Cipri da, Cipri da. Hay un Cipri diferente del que tú conociste. Ahora me dejo recibir, ahora me dejo regalar, me dejo ayudar, me incorporan cada vez que construyo un negocio y me dan una participación que antes no la admitía, ahora la recibo y doy las gracias y me permito generarme valor y quererme más a mí mismo. Yo creo que es algo, fíjate, aprenderlo con 55 o 54, es decir, pues la vida te enseña que no eres tan listo y que algo que tenía como muy metido dentro, o si tú lo sabes porque has tenido algunas conversaciones de dar, dar también tengo que dejarme recibir y que en recibir también es, también es ser generoso porque dejas que los demás te quieran. Y eso que yo he recibido, me han hecho, mi anterior coche me lo regalaron mis amigos, hay una placa detrás, es decir, he recibido muchas veces, me han hecho fiestas sorpresas con cientos de personas, las presentaciones de mi libro vienen mil personas y pagan una entrada a recibir a la preta, o sea que ahora me estoy empezando a recoger lo que he sembrado sin yo esperar nunca recoger nada porque no me había dado cuenta de todo lo que había sembrado. Moraleja, funciona, el dar funciona, el ayudar funciona, intentar ser buena persona, tu morca personal generando confianza funciona. Pero también funciona en dejarte querer.
Hace un momento me decías y me pedías, tienes que pedir, no solo dejarte recibir. Hace uno de los primeros episodios de Cracks Podcast lo grabé con un gran amigo, un tremendo inversionista mexicano que se llama Héctor Sepúlveda y me recomendó un libro que se llama The Go Giver y habla de toda esta cultura del dar y cómo el dar hace que regrese. Pero, pero hay que dar más, hay que saber recibir, que es algo que yo por mucho tiempo en mi vida no hice. Yo ahora soy alguien que me dejo querer un poco más y lo agradezco mucho, me encanta dar y también me permito recibir.
De hecho, de hecho, de hecho Oso, yo sé, mirar, una de las cosas más maravillosas que hay, que biológicamente está demostrado que funciona, es ser agradecido. Todos los doctores, todas las grandes universidades lo han demostrado. Acostarte agradeciendo te hace descansar y levantarte agradeciendo te hace descansar. Dar las gracias por el coche nuevo, por una llamada bonita, por un amanecer, te hace, biológicamente te hace que tu cerebro funcione mejor. Eso es ciencia, no es que lo digo, no me estoy inventando nada. Yo ahora lo practico mucho y tengo que decir, tengo que decir que yo he sido yo quien le dije Oso, he sacado un libro, échame una mano y eso enseguidamente, claro que sí, ahora ha empezado a pedir Y tengo que decir también que antes de estar aquí ahora con vosotros hablando, yo le he dicho a Oso, Oso, hay muchísima. Estaba comiendo con el director de Diario El Mundo, que le sigue. Diario El Mundo en España es uno de los tres diarios más importantes admirador de Oso. Cuando hablo de Oso hay montones de personas y yo presumo de conocerte y espero que lo pongas, espero que lo pongas porque yo presumo de conocerte, presumo de ser amigo tuyo, presumo de haber sido entrevistado por ti y además antes de esta entrevista he dicho me ha pasado esto, te voy a presentar, te tienes que dejar hacer una entrevista, tienes que venir a España. Estoy en casa de Mago More, al que le estoy muy agradecido, que me ha dejado su micrófono y su cámara para que saliera bien. Pero me he venido aquí a casa de Mago More, que os invito a todos que le sigáis, que es un genio y es un crack, y ojalá Oso le entreviste también. Me he venido para presentárselo a Oso en la cámara, que es lo que hemos hecho antes de esta grabación. Y durante un rato le he dicho a Oso, oso, te tengo que déjame que te ayude porque tu marca en España podría crecer, Te quiero presentar a un montón de gente, vente con tu mujer, yo te quiero invitar. Y Oso evitaba la conversación también Oso, te mereces mucho más foco del que ya tienes. Déjame que también un poquito de la generosidad que tú me has dado, yo te la devuelvo a ti, te lo pido aquí. Pero además permíteme que te diga esto no te lo estoy diciendo yo, ojalá pongas esto que decir, te lo están diciendo absolutamente todos los que te seguimos, todos los que nos aportas valor, todos los que has impactado en positivo alguna vez en nuestra vida, todos los que nos has hecho grandes y has provocado seguidores, personas, has provocado que gente que después de escucharme me sigue y me he hecho amigo de ellos por las redes. Te lo estamos pidiendo y me han elegido a mí de portavoz, o sea que yo soy el portavoz de ellos. Por favor, en nombre de todos que me han estado llamando, esta era la gran sorpresa, déjate querer y deja que en el nombre de todos yo te echo una mano aquí en España, porque mi país al que amo se merece un Oso por aquí que nos dé alguna charla, una conferencia y compartir un montón de gente maravillosa que está deseando abrazarte y darte las gracias. Por favor, permítanoslo, porque tú también, como yo he cambiado, te debes de permitir que te queramos, porque te lo mereces. Porque te lo mereces, tío, te lo mereces de verdad. Ojalá no lo cortes esto, por favor, no lo voy a cortar. Estoy muy agradecido y ya verás como de toda esta grabación, de toda esta entrevista, lo que más va a agradecer las personas me van a escribir muchísimos diciéndome gracias por cuidar tú también de él.
Sí, gracias de verdad. ¿Y por qué no? Entonces entramos a hablar del libro por el que estamos hablando ahora, tu primer libro, el libro del networking, tiene ya decenas de impresiones, el nuevo libro ya ha tenido un arranque increíble. Y pasó un rato de que escribieras tu segundo, tu primer libro, a que sacaras el segundo. ¿Por qué decides volver a escribir y por qué este tema en específico? Sagua bona. ¿Lo estoy diciendo bien?
Si, lo está diciendo bien. S a w. Bona. Sagua bona. ¿Muchas personas se preguntan por qué has elegido un nombre tan complicado? Pues mirar, cuando Planeta me propuso un segundo libro del anterior, llevamos 19 ediciones, 18 las ha comprado mi madre y una está Todavía librerías de este en España llevamos cuatro ediciones. Los dos libros son 100% solidarios, 100%. Ahora contaré dónde va el dinero, con tu permiso. De este segundo libro, que lo enseño aquí. Se guabona. Aquí está. Que no ha puesto More, el libro de.
Yo aquí lo tengo también, Mira, lo pongo aquí. Ese para que no diga subrayado y esquinas dobladas para que no se diga.
Que no lo leo siempre. Siempre lo lees. Bueno, Zawabona es un libro que yo estaba buscando. Estaba buscando una continuación del libro del networking, algo que volviera a poner foco en que la mejor inversión que hay en el mundo es invertir en los demás. El libro también habla del hábito del dar, del dar sin esperar, recibir y recordar, que es la muletilla que vamos a hacer a la fuerza que hay que recibir de las personas y recordar aquel que te ayudó. Y habla del secreto del verdadero éxito. Todo el mundo habla del éxito, todo el mundo quiere llegar al éxito. Y esa palabra lo define muy bien. ¿Pues yo estaba buscando Google, buenas personas, cómo ser buena persona, cómo trabajarás a ser buena persona? Y de repente me aparece una foto de un negrito con la mano en el corazón. Digo, este tío que aparece aquí, ¿Quién es? Entonces cuenta la historia de Sahua Bona. Sahua Bona es un saludo del sur de África, de la región de Natal, en idioma zulú, que significa cuando se encuentran por el campo, por la selva, se ponen la mano en el pecho, se miran a los ojos y se dicen sawabo. Y paran a saludarse, paran a ver la presencia uno del otro. Y significa te veo, te siento, eres importante para mí, no te juzgo, te respeto y me impactó. Pero lo que realmente me revolucionó fue, y lo vas a entender, fue que esta tribu, cuando alguien comete un error durante dos días, se cogen a la persona que se ha equivocado, que ha hecho algo contra él, contra los demás. Se lo llevan al centro de la tribu, querido Oso. Y durante dos días les recuerdan todo lo bueno que ha hecho en la vida. Todo lo bueno que ha hecho en la vida. Porque al final todas las personas nacen buenas. Y cuando somos niños sólo buscamos jugar y no juzgamos a nadie. Y salimos a jugar y no miramos si tiene dinero, si no tiene dinero, qué color tiene. Solo queremos divertirnos, no sabemos hablar casi. Y nos intentamos comunicar, porque la vida es un. Y entonces recordar todo lo bueno que uno tiene para que vuelve a eso y no reprocharle todo lo malo que ha hecho, echarle la bronca por lo malo, mal que lo ha hecho, nos hace volver a nuestro centro, a nuestra esencia, la esencia del ser humano, que es buena. Entonces me llenó tanto que lo llamé Saguabona y no quise cambiar el nombre a pesar de no ser comercial, porque había que respetar a ellos. Es el saludo de la película Avatar, que dicen te veo. Pues de ahí se copió Avatar.
Dime algo. Una de las cosas que normalmente se interponen entre entre la gente que necesita y la gente que podría dar, es esta creencia de que para dar hay que tener.
Qué buena pregunta. Qué buena pregunta. Mira, eso me lo dice mucha gente. Dice tú das porque tienes Tipri. Que yo no tenía. Es que yo era un chaval que con 18 años, 17 años, cuando estaba en el instituto, el profes, profesor del instituto le dijo oye, tú estás aquí perdiendo el tiempo, a ti se te da bien relacionarte con las personas. Yo le dije, es que se me da bien relacionarme por las personas, porque no puedo evitarlo, no puedo estar concentrado. Luego me enteré, en pandemia además, que tengo TDAH. Entonces he conseguido de mi TDAH dar la vuelta y hacer muchas cosas, ser disperso, pero defenderme con mi TDAH sin medida de pastillas. Y me dijo, tú tengo una idea de una agenda. Podíamos montar una empresa. Fue mi primera empresa. Yo era un chaval de un instituto, de un colegio, en un pueblecito, en un pueblo, en las afueras de una barriada de Madrid, de un pueblo castigado de una calle y de una zona castigada por la droga, por la heroína. Es decir, que no puede decirse que soy un tío que ha nacido, que mi padre era mecánico de la Guardia Civil. Si es que no mi padre tenía tres trabajos, es decir, y estoy muy orgulloso porque aprendí, mi padre me enseñó los valores y mi madre a ser buena gente. Y lo que te decía decir, yo he empezado de la nada y dos veces me arruinado. Acabo de contar la última. Es decir, no hace falta tener, lo que hace falta es querer. ¿Y qué hay que querer? Hay que querer a las personas, porque incluso los que tienen tampoco les es fácil tener, porque se pasan la vida guardando todo lo que tienen, llevando en las espaldas y cargando con lo que tienen. Tú si eres buena persona y si intentas ser buena persona todos los días de tu vida, la vida te va a ir bien. Y si no tienes nada, pero miras con honestidad si estás dispuesto a trabajar, si estás dispuesto a ayudar a los demás, si estás dispuesto a escuchar sin juzgar, a mirar a los ojos y no evitar la mirada, a pronunciar palabras bonitas, ¿Qué tal estás? ¿Cómo te va la vida? Te quiero a abrazar. Tienes una actitud poderosa. Muchas personas se aprovecharán de ti, pero la mayoría no. La mayoría te querrán contigo, porque no hay empresarios que no quieran ese tipo de gente. Lo que no puedes hacer en la vida es ir a ganar, ganar, ganar,-Ganar desde el minuto uno, porque eso es muy difícil. Y a pesar de que muchos de tus oyentes, tú no tienes seguidores, tienes tribu de tu tribu, muchas de las personas que están en tu tribu no tengan y me digan, pero yo soy de un pueblecito pequeño o yo soy de familia muy humilde. Intenta ser buena persona en la vida, intenta invertir en el corazón de los demás, porque generas algo tan potente como es confianza. Y vendas lo que venda, si lo vendes desde la confianza, las personas te van a comprar, porque todo el mundo está deseando confiar. Con lo cual no hace falta tener, hace falta querer.
Dices que hay algunas personas que se aprovecharán de ti, la gran mayoría no. En el libro hablas de la decepción, ¿Cuál ha sido la mayor decepción que te has llevado?
Cipri Me he llevado muchísimas decepciones, me la llevo constantemente, pero he intentado construir el hábito primero. Hay un dicho que dice sí si te vengas, si te vengas conseguirás dopamina, que es la satisfacción inmediata, pero si perdonas tendrás oxitocina, que la satisfacción constante y serás feliz para toda la vida. Si perdonas, serás feliz un día o unas horas. Si te venga, serás feliz unas horas. Pero si perdonas, serás feliz toda la vida. Es decir, yo he recibido muchísimas decepciones, muchísimas. De personas. Que he llamado a su puerta y no me han echado una mano, que les he felicitado el cumpleaños y la Navidad y no me han contestado. Que constantemente me llevo decepciones, constantemente, no una, muchísimas. Y la suma de pequeñas decepciones es unirte a casa fundido. Pero si aprendes a domarlas, si aprendes a domarlas, la vida te va a ir bien. Yo he recibido, cuando estaba en muy mal momento, unos socios que me eché decirme que ya no continuaban y como ellos eran muy poderosos, una cervecera muy grande, que como ellos eran muy poderosos, pues que ya no me iban a. Que ya no. Que no me iban a apoyar y que me metiera en juicios que ellos iban a ganar, porque al cabo del tiempo yo no iba a aguantar ese juicio. Una decepción inmensa. Pero sabido dar la vuelta y decir, bueno, como tenéis una marca muy poderosa, os contaré esta historia en algún periódico y ya veremos quién pierde más vuestro prestigio. Yo perderé durante un tiempo, pero vosotros vuestro prestigio. Pero la decepción fue tremenda. Después de haber montado un negocio, después de haber involucrado a mucha gente, el que las personas no cumplan su palabra, me decepciona. Que los bancos vayas a los bancos y cuando tú tienes dinero te quieren muchísimo y cuando vas a pedirle y te va mal, no se acuerden y digan que hay una inteligencia artificial, que hay. Que no depende de ellos. Constantemente. Las decepciones son. No son. Son constantes. Yo recuerdo uno de mis negocios más importantes que tenía en Valencia, una macro discoteca muy grande, me llevé una gran decepción por el director que tenía allí en Gandía. Una gran decepción, muy, muy, muy grande, que me da hasta vergüenza contarla, que fue una gran traición. Y de repente decirle a mi socio de allí, oye, mira, no puedo continuar, ya no puedo continuar aquí estoy decepcionado con todo lo que está pasando. Te devuelvo las llaves, quédate con el negocio, es un negocio rentable, dame lo que quieras que me voy. Y darme un sobre que abrí por el camino de vuelta a Madrid y me vine todo el camino llorando porque no me dio ni una. No décima, ni una veinte veces menos de lo que valía negocio. Y le llamé y dije esto. Dice, ya volverás a por el resto del dinero. Una persona con la que había convivido ya volverás y no te irás. Pues bueno, fue una gran decepción. Es que tengo muchísimas grandes decepciones.
¿Cómo evitas ponerte en situaciones en las que te puedes llevar una decepción o no lo piensas así?
Es que si vives en la vida con miedo, no vas a hacer nada. Primero, puedes ser empresario. Segundo, no puedes emprender nada, no puedes hacer nada, no puedes salir a la calle. Es decir, yo sigo siendo un niño con curiosidad que. Que siempre piensa bien de los demás. Si piensas mal de las personas, no avanzas en la vida. Siempre vas con miedo y el miedo solo lo matas. Solo lo matas sacándolos a la luz. El miedo es como el conde Drácula, si le da el sol y lo cuentas, lo matas. Pues contándolo como estoy contándolo aquí, sin miedo de decir, mira, el otro día he creado un evento súper bonito que estoy súper orgulloso. ¿Sabes cuál es el porcentaje de suicidio en México? Ha subido un 300% entre los adolescentes. Un 300%. Digo México porque era el último que leí. Una barbaridad. Porque la mayor causa de mortalidad entre los adolescentes es el suicidio. Y hay muchísimo suicidio en Europa, en España, en todos los lados. Escondido. Muchos chavales se suicidan. Las redes sociales han provocado un problemón inmenso, porque todo el mundo quiere ser eso que ve en Instagram. Esos abdominales, ese Ferrari, ese coche, esa cara, ese filtro, salen a la luz y luego no son eso. Y muchos chavales les ponen cosas y reciben acoso. Las redes sociales han servido para muchas cosas, pero también para otras nos han hecho mucho daño. Pues ahora estoy generando unas conferencias que se llama Iria, Inteligencia relaciones más inteligencia artificial Iría. Y el otro día organicé un evento, vinieron mil jóvenes en un gran auditorio donde hablaba yo de inteligencia relacional, otro hablaba de inteligencia artificial y otro de caerse y levantarse. Una persona que ha corrido varios Darle y varios Dakars. Y te cuento esto, te cuento esto porque de repente entre el público vinieron las preguntas y me hicieron esta pregunta, me dijeron ¿Cuál es tu mayor aprendizaje? ¿Qué es lo que más valoras? ¿Qué es lo que te ha hecho llegar al éxito? Que es un poco tu pregunta. Y de repente en el escenario, entre mil jóvenes encontré la gran respuesta. Con lo cual le doy las gracias a esta chica de 16 años, que fue ella la que me descubrió a mí. Y yo sin saber por qué le la vulnerabilidad, Paré la vulnerabilidad. Yo creo que el mayor secreto de lo que he podido conseguir en mi vida Oso, es mostrarme vulnerable. Si tú eres vulnerable, eres un superhéroe. Porque por ejemplo Superman no vendía ni un solo cómic, solo empezó a vender cuando apareció la kriptonita y cuando aparecieron los cuando se enamoró, cuando lloró, cuando las personas querían abrazarle y lo hacías tuyo. Todas las personas que van de supermachotes, con grandes abdominales, multimillonarios enseñando grandes coches, diciendo de 0 a 100 en 5 minutos pasa 5 cifras. El secreto está en el dinero. Todos estos que está el mundo de Instagram lleno, no saben el daño que hacen, porque generan todo lo contrario a la vulnerabilidad, lo que generan es insatisfacción, porque eso primero suele ser mentira y se muestran como superhéroes y no lo son. Pero ser vulnerable como tú, que cuentas desde la sencillez, tus cosas cuestan vulnerables, cuentas tus errores, siempre cuentas a gente súper potente aquí que traes a personas maravillosas que cuentan sus problemas y cómo han salido de la nada y han crecido, se han caído, se han levantado, por eso te sigue tanta gente. Tú mismo eres un ejemplo de vulnerabilidad. Pues la vulnerabilidad todos somos vulnerables. Si contamos nuestros errores, nuestros defectos, se los contamos a los demás, siempre va a haber una persona que te eche una mano y te va a enseñar cómo manejar esa situación. Pero si tú no cuentas nada y lo escondes, te va a llevar a lo que estamos hablando, a los suicidios. Por eso la gente joven hay tanto suicidio, porque no se muestran vulnerables. Lo que se muestra en superhéroes, salen a la calle y no lo son. Se muestren fuertes y no lo son. Se muestran, se construyen un mundo y no lo son. Si algo me gustaría que saliera, se llevara la gente algo de aquí, es que muestren su vulnerabilidad, que cuenten sus miedos, que cuenten que cuando tengan que necesiten ayuda que la piden, que uno no es menos por pedir ayuda que realmente Superman. Que si tienen que llorar que lloren, si tienen que pedir perdón que lo pidan, si tienen que decir lo siento que lo sientan, si tienen que decir no puedo, ahora estoy agotado, échame una mano, que lo pidan. Que todo lo contrario es absolutamente mentira. Que todos esos ídolos que tienen futbolistas, grandes campeones, que yo conozco a muchos multimillonarios, gente con grandes coches, con grandes joyas, con millones de seguidores, son vulnerables y que lo sigan por el amor que puedan y por el valor que les puedan dar. Pero no que les sigan por cosas que muchas veces son filtros de Instagram porque no lo van a conseguir, porque no van a conseguir llegar a ese cielo y les van a hacer más débiles y al final se van a encontrar solos, que es otro de los grandes pandemias. La soledad. Estamos con muchas redes, con mucho muy conectados y todo lo contrario, muy solos, con millones de seguidores y nadie que nos escucha realmente solo quieren ser nosotros.
Justo de eso hablas en el libro. Un término que nunca había escuchado es Kodokushi, que tiene mucho que ver con lo que estás mencionando ahora.
¿Qué es Kodokushi? Es lo que está pasando, lo que pasa en Japón. Los kurdokus son todos aquellos oso que mueren en Japón mueren muchísimas personas solas, muchísimas. Sociedad muy consumista y muy de muy pocas vacaciones, de trabajar, de trabajar, de trabajar, trabajar, trabajar y se mueren y nadie les echa de menos. Sus hijos han ido, personas mayores, personas jóvenes, se mueren, les da un infarto y nadie los echa de menos. Y se les localiza, se les localiza por todo lo contrario, se localiza porque su cadáver huele y entonces el olor del cadáver hace que la gente llame a la puerta y vea que ha pasado ahí, si no morirían y nadie les echaría de menos. Tenemos una sociedad, la nuestra latina, que es maravillosa, que tenemos que estar unidos y orgullosos de lo que somos, porque somos familiares, mostramos amor, salimos a cantar, somos diferentes, no tenemos que ser mentalidad asiática ni mentalidad anglosajona. Tenemos una mentalidad maravillosa donde nos gusta trabajar pero también nos gusta disfrutar. La soledad es una gran pandemia.
Hablas mucho de el gran poder que es el escuchar. Yo por ahí leí alguna vez que hay tres maneras de escuchar. Escuchamos para ganar, escuchamos para arreglar, que es algo que hacemos mucho luego los hombres, te viene tu pareja, te dice algo y tú automáticamente quieres sacar una solución, cuando lo único que quiere es la tercera que escuches para aprender. Y tú tienes una dirección de correo que me llama mucho la atención que es te escuchoientas punto com. ¿Por qué tienes esta dirección de correo y qué recibes ahí?
Pues mira, en te escucho lo que hago es que mis maestros, que son las personas de verdad, lo digo no por humildad, lo digo porque es así, porque soy buen hombre de negocios y en la sabiduría, en la sabiduría colectiva, porque me escriben y me cuentan qué les ha parecido el libro, qué harían, cuáles son sus experiencias y me paso hay días, el otro día me pasé porque recibí como 30 correos en un mismo día y yo los correos los dicto, o sea no escribo, lo dicto. Y uno de los correos a lo mejor fue medio libro y me contestaba y le escribía una persona de Chile, me parece que era. Y aprendo tanto de los demás, aprendo tanto de los demás. La sabiduría está ahí y una persona que no conoces de nada para en el libro, en varios fragmentos digo te escucho, ¿Qué opinas de esto? Y te hace reflexionar y te hace incluso decir ay, es verdad, mi libro lo puedo perfeccionar o me equivocado en esto, a través de las equivocaciones uno crece, uno crece. Esa, esa dirección de correo me está haciendo a mí tan grande, los tengo todos coleccionados y guardados, no descarto publicarlos sin poner el nombre de la persona, porque estoy aprendiendo tanto, he vivido tantas, tantas, tantas cosas de ese te escucho que te quedarías mi ¿Me permites contarte una anécdota de te escucho? Claro, Mira, venía del AVE de dar una conferencia en Málaga, Venía del AVE de dar una conferencia en Málaga y de repente oigo un te escucho y me pone oye, soy, No me acuerdo del nombre, me voy a inventar el nombre, perdona si escucha esto que no recuerdo el nombre, Vamos a poner María. Hola, soy María, te escribo para darte las gracias porque leyendo tu libro me he dado cuenta de una cosa que no hacía bien. Yo trabajo, soy una mujer ejecutiva, trabajo en una multinacional, me paso todo el día fuera y cuando llego a casa mi hija no viene. Y me te quiero, mami. Quiere mucho a su padre, que yo le amo también, pero no me siento querido. Y a veces lo pago con ella. Y en vez de eso, pues la intento educar de la manera equivocada. Vi el truco de cogerla, abrazarla, y lo que he hecho estos días es meterla en mi cama y abrazarla mucho, abrazarla mucho, abrazarla mucho. Ella no sé si se hacía la dormida o no, pero yo se lo decía. Esta mañana antes de coger el AVE, cuando me he despertado, mi hija, me despertado con mi hija abrazada, ella a mí, he abierto los ojos, me estaba mirando y me ha dicho te quiero. Me he quedado, me quedé alucinado. La contesto, digo gracias, te escribo llorando, se me caen los ojos, yo también estoy en el AVE, vuelvo, tal, estamos en el mismo AVE. Digo, no me digas, nos vemos en la cafetería. Fuimos, fui a la cafetería, ella llegó después, yo estaba tomándome un agua, vino llorando y nos dimos en el AVE. En el AVE. Es el tren de alta velocidad espacial. Un abrazo, los dos llorando. Fíjate qué sincrodestino, qué magia. Eso es. Te escucho.
Para mí te catalogas como el rey de los abrazos. Yo hace unos años fui a un festival que se llama Burning Man en el desierto de Arizona, en el desierto de Nevada, perdón, en el que es toda una experiencia multisensorial, pero es una experiencia que puedes vivir hasta una semana. Y yo fui la semana completa. Hay gente que va un par de días, hay gente que va solo un día, tres días. Y para mí me dicen oye, ¿Vale la pena tomarlo la semana entera? Y les digo si. Te voy a decir por qué. Es una cultura o un ambiente en el que todo mundo se saluda con un abrazo. Conoces a un extraño vestido de una forma totalmente exótica o excéntrica y lo que haces te da una abrazo. Y a mí me costó tres días acostumbrarme a soltar, no sólo a dar un abrazo, sino a recibirlo de un extraño vestido como fuera. Y entonces les digo si te vas menos de tres días probablemente no vayas a poder entrar a esta cultura, empezando por algo tan sencillo como un abrazo y tú lo has hecho parte de tu propia cultura. Y cuentas cómo hay veces que la gente no entiende y hoy vivimos un mundo en el que cada vez es más arriesgado el contacto físico no solicitado, contacto verbal, un piropo, un reconocimiento, hay veces que puede ser tomado de una forma incorrecta. ¿Cómo vives tu identidad de El rey de los abrazos cuando el mundo tal vez está un poco más desconfiado?
Mira, yo tengo un restaurante que se llama Sil, con más socios, todos mis negocios son. Que les doy las gracias a todos mis socios, socios, todos mis negocios son gracias a ellos, gracias a mis socios y gracias a mis compañeros de vida, que tengo unos compañeros de vida maravillosos que me hacen mejor, o sea, cuando hablo de mí soy el portavoz. Quiero aclarar esto, Mira, el rey de los abrazos me lo dicen los demás porque yo no puedo evitar abrazar. Cuando abrazas a una persona conectas corazón con corazón y notas si tiembla o no tiembla, pero cuando te acaban de presentar una persona y la abrazas, él no va a olvidar nunca eso y cuanto más importante es, menos lo va a olvidar. Cuanto más alejado se encuentra de ti, cuanto más arriba se encuentra y la abrazas, menos lo va a olvidar. Mira, me acabas, acabas de mostrar vulnerabilidad al contar tu experiencia porque has mostrado que tú no tú te costaba dar un abrazo. Me encanta, Oso, con lo cual gracias por contar eso. Pues los abrazos vienen de los griegos. Los griegos mostraban con el abrazo que no tenían armas y que no escondía ningún arma detrás a la hora de acercarse a la otra persona. El abrazo es un arma no de destrucción masiva, sino de amor masivo que está al alcance de todo el mundo. El otro día estaba en el restaurante, mi restaurante, lo que te digo, viene mucha gente a que le dé un abrazo, tan sencillo como eso. Me han dicho que tus abrazos son más, no lo son. Yo tengo la misma virtud que tú, que me estás escuchando, que puedes hacerlo, Pero si me he convertido una persona que abraza bien porque abraza sin juzgar y de corazón. ¿Qué ha ocurrido? Pero te hablo de mucha, es mucha gente El otro día estaba comiendo con unas personas y la mesa de al lado me dice, perdóname, Cipri, venimos muchas veces, mi mujer, perdón, mi marido, mi hija y yo te vemos abrazar, hemos leído tu libro. Siempre venimos con ganas de que nos des un abrazo a nosotros, pero no nos conoces. Digo, perdonarme, no os conozco. Digo, ha sido un error mío, tenía que haberme dado cuenta. Les di un abrazo, estuvimos 20 segundos de cada abrazo. No se me va a olvidar nunca como eso, un montón de abrazos. Tan sencillo como un simple abrazo. Se nos está olvidando y nos estamos alejando de lo importante, de la sencillez. Por eso quiero que vengas a Madrid y darte un abrazo. Y además vamos a provocar una ra. ¿Te parece que provoquemos magia? Y un abrazo inmenso de todos.
Mirad cómo lo hacemos.
Mira, lo vamos a hacer. Por favor, queridos amigos, apuntar esta fecha todos ese día vamos a mandar un abrazo y un te quiero y un gracioso abrazo, te quiero o gracias o las tres cosas a una persona. Os voy a decir el día falta, os voy a dar tiempo. El día va a ser el apuntar todos, tomar nota. Oso, no se te olvide a ti, ¿Vale? Le tengo aquí enfrente, para los que lo escucháis y no le veis, con esa sonrisa de buen chico que tiene, amante de sus hijos y de su familia y de su gente y de su tribu, ese chico que tenéis aquí va a apuntarlo para que no se le olvide apuntar. 25 de diciembre. ¿Y que es el 25 de diciembre, queridos amigos? El 25 de diciembre es el cumpleaños de Oso. Y le vais a mandar todo un reel, un mensaje, un gracias, un te quiero y un abrazo. Y para los que tenéis la suerte de abrazarlo en directo, que yo no, yo no estaré en México ese día, pero todos ir a darle un abrazo. Y cuando tenéis el abrazo, voy a contar el truco. ¿Sabéis para qué se creó el abrazo? No sólo para mostrar que no tienes arma, conectar con corazón, tiene que durar 10 segundos, sino que vais a tener, los que tengáis la suerte, a su equipo, a su familia, de decirle al oído que le tenéis ahí, cuando abraza, se te pega la cabeza junto a la cabeza del otro. Le vais a decir al oído gracias, te quiero. Y le vais a decir algo bonito que ha hecho por vosotros hacerlo, porque este hombre se lo merece. Gracias, amigo. Gracias. Te quiero mucho.
Gracias, Cipri.
Yo también te quiero mucho.
Y ya nos daremos ese abrazo pronto.
Ojo, el te quiero mío mucho no sólo es mío, está compuesto por un montón de te quiero de un montón de gente. Y diréis, le está haciendo la pelota, Oso. No tengo ninguna necesidad, no busco nada de él, pero sí le estoy tan agradecido por momentos que he ido a correr, por momentos que he estado en casa, que he visto entre. Me has aportado tant valor a mí y a tanta gente que solo tengo que decir gracias.
Gracias. En el libro hablas de algo que se comenta mucho, sobre todo en los círculos de desarrollo personal, que es esta idea de que eres el promedio de las cinco personas con las que te reúnes o con las que te rodeas más. ¿Quiénes son esas cinco personas para ti? Y yo creo que la pregunta que más me interesa que me respondas es si estas cinco personas cambian conforme tú cambias.
Qué preguntas más potentes y más grandes y que fíjate que hago entrevistas, pero me haces unas preguntas muy poderosas, muy poderosas. Mira, hoy te he presentado a una de ellas que se llama More, pero podría enumerarte no 5, podría enumerarte 50 de carrería y dirás, ¿Cómo puedes gestionar 50 de carrerilla? Sí, porque lo entreno, lo entreno. Tengo 50 de carrerilla. Pablo, More, Tengo. Pero Antonio, es que tengo tantos, tantos, me salen tantos que arrasaría contándote. Rosalía, Rosa, Valeria. Tengo montones de personas con las que hablo a menudo y me aportan valor y me hacen mejor y me hacen crecer. Tengo 50 de carrerilla. 50. ¿Que te puedo decir? No te diría, por no aburrirte, las personas, esas 50 estoy constantemente la veo. Yo tengo, el otro día lo conté, yo pongo en mi mi iPhone, pongo un corazón, un corazón, un corazón con color rojo junto al nombre. De esa forma, cuando pongo el corazón en mi teléfono, me salen todos. Tengo bastante más de 58.50, por decir un número.
Pero, María José, ¿Qué se necesita para tener un corazón en tu teléfono?
Lo que se necesita es que yo lo sienta. No hay un estudio de una que fue la primera animación que demuestra que el corazón tiene cerebro. Yo me dejo guiar por el corazón antes de tomar una decisión. Dejo que mi corazón. Que mi corazón hable antes la intuición. El corazón tiene cinco mil veces más fuerza energética que el cerebro. Cuando estás equivocado, déjate llevar por el corazón. El corazón tiene que no sé, son 40.000 neuronas. El corazón cuando late deprisa y acompañado, date deprisa pero acompasado. ¿Que estás enamorado? Si, date deprisa y desacompasado. Te desajust. Y es que tienes miedo o te está pasando algo malo. Yo me dejo llevar siempre por el corazón y de repente a veces que se me ocurre un corazón, pero luego voy en el coche, no lo puedo poner y luego se me ha olvidado, con lo cual no era tal corazón, pero corazón me lo dijo, pero se me ha olvidado. Yo me dejo guiar por el corazón, pero cada día mío es una relación con esos corazones diferente. Porque como tengo, insisto, TDAH y he sabido hacer de mi CDH una virtud, no un complejo, pues voy de lado a lado y me dejo guiar por la intuición. Llamo a uno, llamo a otro. Yo voy en el coche diciendo mira, ahora mismo estoy en casa de More y Rosalía. Yo voy en el coche y digo oye Siri, llama a More. Y llamo, pero a veces Siri escucha otra cosa, Mira, mira, pero ya me conoce. Pero hay veces que digo llama y me pone con otra persona y la saludo. Dejo también que Siri, que Siri, mira, voy a contarte una anécdota de Morey y Rosalía que suena regular, que es. Un día voy y le digo Siri, di un mensaje a Siri por una cosa, genero un dinero para donar y de repente veo la donación de More y Rosalía. Entonces le digo, digo Siri y escribo, oye Siri, a Rosalía, Rosalía, Mori y tú nunca falláis. De repente me llama Rosalía por teléfono, Oye Cipri, ¿Como que Mori? Yo nunca folláis riéndose. Digo, yo no he sido, ha sido Siri, Siri, Siri me ha liado unas muy gordas. Yo siempre trabajo en Siri porque. Porque no me pongo gafa, ya no leo bien y entonces ya escribo poco con esto. Entonces voy dejándome llevar por el corazón y cada día tengo, no cada día tengo un íntimo amigo, tengo muchos íntimos amigos y todo aquel que presume Yo tengo tres amigos pero muy buenos. Siempre digo cinco pero muy buenos, diez pero muy buenos. Yo le digo por favor cómo haces Eso pudiendo tener 30 pero muy buenos, o 20 pero muy buenos, O 50 pero muy buenos porque los puedo tener. ¿Hay personas que ni conozco personalmente, como es tu caso, pero terminas queriéndola porque la escuchas, porque te aporta valor, porque te mira bonito, porque le pides ayuda y te escucha, porque le mandas un mensaje y apestar, está liado, cómo no le vas a querer? La vida está por compuesta por todo el amor que tienes a los demás y por el amor de los demás a ti, con lo cual no tienes 5, tienes mucho y si eres eso, eres eso, eres el amor que te tienen los demás demás. Yo creo que el patrimonio de las personas son los te quieros que recibes.
Hay otro tipo de personas de las que hablas en el libro que es las personas asfalto. ¿Qué son las personas asfalto?
Pues son las personas que no para de sembrar en ellos con buen rollo, pero no crece nada, entonces no paras en el asfalto por mucho que siembres, aunque hagas un agujero, aparece incluso un camión y pasa por encima. Es decir, pues no siembres en esa personas, no inviertas en esas personas porque al final yo a muchas personas les felicito. Yo todas las noches a las 12 de la noche felicito el cumpleaños hora española, correcto o no correcto, oso el 25 de diciembre yo paro, veo, me recuerda que tengo que volver a escucharte una cosa, me voy a tu Instagram y veo alguno de tus cosas, disfruto, me tiro una hora felicitando y me dice la gente, pero es que estoy en el cine, el otro día me llamó uno, digo no puedo coger lo que estoy en el cine y me me dice te amo y luego le llamo al salir, ¿Por qué? Porque desde el cine me felicita, digo si es que son las 12 de la noche, te tenía que felicitar. Digo pero no estás viendo la película, no puedo parar, digo no, tengo que hacerlo en ese momento porque es mi hábito más potente. Y hay personas en las que llamas y llama le felicita navidad y no te contestas y es que les estás molestando. No, es que yo no he sabido conectar con ellas, yo no he sabido demostrar que me importan, Yo no he sabido demostrar que le felicito desde el corazón, yo no he sabido demostrar que Feliz Navidad para mí es importante o Feliz Año y no me contestan porque no es que no me necesiten, es que no soy útil. Entonces lo que hago es mi agenda, les borro y no pasa nada. Y luego lo que ocurre es que pasa algo mágico y es que me pasa, el otro día me pasó y va en el coche y me llaman y salen en la pantalla, no suelo coger los teléfonos que no conozco y como estaba esperando una cosa de un mensajero o lo cogí sabiendo quién es, le digo, digo, digo si, digo perdona, ¿Quién eres? Soy Pedro, no voy a decir apellido a hombre Pedro, ¿Qué tal? ¿Dice, pero tienes el Teléfono mío hace 20 años que ha pasado? ¿No lo tiene grabado? Digo no, digo seguramente lo he borrado porque te habré felicitado, te habré mandado WhatsApp y nunca contesta. Digo pensado que ya no, no, que tenía que estar en tu vida, dime en qué te puedo ayudar. Y se quedó cortadísimo. Eso me pasa constantemente, me acuerdo de este Pedro porque fue antes de ayer. Es decir, te va a recordar el no tener su teléfono grabado, que algo no has conectado con él o que esa persona tampoco tiene por qué formar parte del patrimonio de tu tesoro, de ser tu amigo.
Hay algunas veces en las que más allá de un contacto telefónico y que lo borres de tu agenda, tomas alguna acción mucho más proactiva y abierta o clara de estarte apartando o estarlo apartando de tu vida a esta persona. ¿Tienes alguna conversación con ellos?
Sí, muchas veces. El otro día leía que no siempre la sinceridad es buena y que nadie por qué tiene que aguantar tu sinceridad, que ser demasiado sincero a veces es dañino. ¿Yo no pienso igual con ser sincero, con respeto, decir claro, yo hay personas que me hacen daño, que les llamo y le digo has hecho esto? Tengo esta impresión, ¿Por qué ha sido? ¿Porque ha pido montones de veces que he tenido que pedir yo perdón? Tú no te acuerdas que el otro día me vistes y ni me saludaste, o que hiciste esto, o que has dicho de mí esto, yo no he dicho de ti esto, o me he equivocado o he hablado. Intento no hablar mal de nadie, pero puedo un día tener hacer un chiste que no está bien. Es decir, claro que los apartó muchísimas veces, pero ese es el juego de la vida, es muy divertido. Hemos venido a jugar, pero para mí jugar, o sea, relacionarme con las personas es un juego. Hay veces que apruebas o que te diviertes, hay veces que te equivocas, hay veces que te decepciona y te hacen daño y hay veces que no. Lo que sí te digo es a todos los jóvenes, que según te vas equivocando, cuanto más veces te equivocas, te ayuda a no darle tanta importancia a la equivocación. Entonces a veces me he equivocado muchísimas veces con las personas. Un chiste que no ha hecho gracia en un momento que le he pillado que no era el adecuado y yo no lo he sabido ver. A mí me dice la gente, tú hablas demasiado, eres demasiado buenista. ¿Qué significa buenista? Es hacerte de menos en España eres demasiado bueno, eres tonto por ser bueno. Por ser bueno eres tonto. A mí eso me cabrea mucho. ¿Qué quieres que sea malismo? ¿Qué quieres QUE sea malo? ¿Tú estarías a mi lado si intentara ser malo? Yo he sido duro, Yo tengo todavía una discoteca. He tenido muchas discotecas. En discotecas he tenido mucha gente de seguridad, me he tenido que enfrentar a situaciones muy complejas, con gente muy mala, con gente que venía a hacer el mal o gente que venía a pegarnos o a vender droga o a hacer el mal muchísimas veces, desde los 21 años. A los 21 años tenía una discoteca de 2.000 personas. Imagínate en qué liga cuando otros estaban jugando. Yo ya había, a los 21 ya había ido a 5 juicios. Es decir, por peleas y por rollos, es decir, no, pero decir que no es buenísimo. Pero intento, intento pensar bien de los demás porque es más barato, más divertido y mejor. Y es más rápido. Si piensas bien, más deprisa. Si piensas mal, va siempre mirando para atrás y te vas a dar un golpe porque estás todo el día mirando por el retrovisor, no echando la cabeza para atrás y no miras para adelante. Pero a mí me insultan muchas veces. Eres demasiado buenista. Habla demasiado del bien. ¿Crees que todo el mundo es bueno? Claro, es que si no, si no pienso que la gente es buena, las personas son buenas, y que el mundo está lleno de gente buena. ¿Cómo te apetece levantarte de la cama? ¿Es que vas a ir siempre mirando amargado y pensando que alguien te engañar? La mayor parte de la gente es buena, pero hay algunos, no es que sean malos, que son miedosos y que muestran sus fuerzas y su mala leche y su odio y su rencor porque tienen eso dentro, porque no han perdonado, porque no han soltado y porque son espejos de ellos mismos.
Quiero regresar al concepto de ser CEO de personas SEO Search Engine Optimization. Esta frase utilizada mucho para marketing en lo que también tienes emprendimientos. Pero un concepto del que hablas en el libro es de la vida es un pañuelo y hablas del origen de decir que la vida es un pañuelo y el mundo es un pañuelo y la gente termina conociéndose porque el círculo es muy pequeño. ¿Cómo haces más grande tú tu pañuelo? Entiendo que tu vida se mueve socialmente y por tu propia profesión estás en contacto con gente diferente que viene a tus lugares. Pero ¿Qué prácticas concretas tienes tú para ponerte frente a gente diferente, interesante, de maneras de pensar tal vez opuestas a la tuya?
Mira, yo tengo. Yo cuando salió Facebook lo que hice fue. Cuando salió Facebook dije qué listos son estos americanos para hacer más amigos. Lo que hice fue, llevaba un año y poco montar una empresa, se llama valor, valor de ley para competir con Facebook y decir bueno, mucha gente se preguntará ¿Quién ha ganado? Pues seguimos. Trabajan 50 personas en mi empresa de marketing digital y nos dedicamos a las redes sociales pero lo montamos para crear redes sociales relacionadas con mundo del motor, con el mundo del viaje, con diferentes en vez de horizontal como era Facebook, verticales, hacer sobre conceptos. ¿Por qué te cuento esto? Porque lo que Facebook me inspiró fue qué manera más fuerte, que listos son para hacer más amigos, para conocer a más gente. Qué bonito es conocer personas. Yo voy por la calle y saludo a mucha gente, voy a muchos sitios. Estando en Nueva York con 24 años que fui, que había ganado dinero y me quería comer el mundo, me fui, fíjate, era un chaval de 24 años y había ganado mucho dinero y me llevé carteles. Carteles antes se anunciaba en la discoteca. Mi primera discoteca se llamaba Desguace porque no tenía para decorarla. Entonces lo que hicimos fue llenarlo de coches viejos y de cosas de desguace, porque era un cine de 2000 personas y no había cómo decorarlo. Eso. Entonces puse cosas viejas y de repente se convirtió en una genialidad, un decorado genial. Y era porque era muy barato. Me llevé carteles y los puse por todo Nueva York pegados en las paredes, porque pensaba que me podía comer el mundo. Fíjate, fíjate qué niño era. Y pegaba en las carteles y hacía fotos. Desguace conquista una discoteca en Madrid, conquista Nueva York. Pero me iba allí. Y estaba allí y de repente pegando un cartel apareció. Dice, esa es una discoteca. Hombre, tú eres el de la discoteca, te he visto pinchar. Porque era D Jockey. Digo, sí, fíjate, pongo un cartel y lo ve una persona, un español que vive allí, que era profesor de fútbol, y vio el cartel pegando el cartel en una calle de Nueva York. Es decir, ¿Por qué? Y me molesté y todavía sigo escribiéndome con él. Cada vez que me encuentro a alguien, le pregunto el día de cumpleaños, me relaciono con él. Puedo ser multimillonario conociendo a gente y eso lo puedo. Puedes hacer tú que me estás escuchando. Las personas cuando te escriben por Instagram, contéstale. A mí me mandan audios y yo contesto en audio. ¿Dicen, pero eres tú? Digo, claro, ¿Quién quieres que sea? Soy yo. Ahora mi hermana me ayuda también, pero se lo dicto yo para no poner tonterías, porque Siri a veces dicto cosas en Instagram o dicto cosas contestando y pone lo que le da la gana y me deja en ridículo. Pero los privados los contesto yo. LinkedIn, donde gracias a Dios tengo bastante fuerza. Fuerza personas que me escribo a todo el mundo. Es decir, Dios te está poniendo delante de la gente un montón de personas. Claro que puedes hacer de tu pañuelo la vida. Aquí decimos, es que el mundo es un pañuelo. Me he encontrado. No, si pones el carácter de guace, si no tengas miedo a mostrarte, si no tienen miedo relacionarte, vas a conocer un montón de gente. Coge el teléfono, pregúntale el cumpleaños, cómo se llaman sus hijos, mete los datos. Y todos los años yo felicito toda la noche, noches. Dedico mucho tiempo a felicitar. Pero además no sólo felicito el cumpleaños, sino que mando un mensaje a los que le he presentado diciendo hoy es el cumpleaños de tal, felicítale. Es decir, el mundo es un pañuelo. El pañuelo lo eliges tú. Tienes la posibilidad inmensa de conocer un montón de personas que tarde o temprano te van a ayudar y que tú puedes ayudar. Tienes un gran tesoro, Coge esas monedas y meterlas en tu cofre, en cofre que te dan cuando naces y tienes que llenarlo de moneda de oros y reparte monedas de oro, porque cada moneda que reparte partes te va a venir más gente. Y esto lo comparto con todos vosotros porque lo podéis hacer. No ser tímidos. Tengo la suerte de dar conferencias y que la gente me escuche. Y siempre pregunto que levante la mano todos los tímidos que hay aquí. Y levanta la mano la mitad de la platea. La mitad, La mitad del teatro. Y le digo, no se puede levantar la mano y decir que uno es tímido. No hay tímidos, hay personas que no se han dado cuenta que tienen un tesoro alrededor. Claro que el mundo es un pañuelo. Yo conozco a gente en todos lados, voy a cualquier sitio, voy a un avión y me relaciono con el de al lado, con la azafata. Siempre conozco a alguien yendo a México. ¿Yo en México, que el libro tuvo allí cierto éxito, estaba en un restaurante, se acercó una persona oye tú, tú, te he visto en algún lado? Y se confundió, Era otro, pero ahora somos amigos. Le pedí el teletrabajo, nos reímos. Es decir, pero es que tienes al alcance de un Pregúntate quién es esa persona y pregúntale por él, cómo se llama, sus hijos, cómo es. Y diviértete. Mételo en el móvil. Y las redes sociales son para relacionarnos, por favor.
Quería preguntarte de eso. Hablabas de que usabas tu celular. ¿Sigues usando el celular como tu centro de inteligencia, cómo tienes? Porque hay muchas herramientas muy avanzadas que te permiten relacionar una persona con otra, con proyectos. Tú sigues haciéndolo simplemente en la agenda de contactos de un iPhone.
Sí, exactamente igual. Yo tengo emoticonos y voy poniendo los corazones rojos, los corazones de una cámara, los fotógrafos, pongo la cámara y sale todo. Pongo etiquetas, etiquetas no, pongo en notas todas las cosas. Entonces las personas somos fotográficas. Es decir, ¿Dónde le conociste? Le conocí en el AVE Madrid Barcelona. Entonces no te acuerdas de la persona AVE Madrid Barcelona, o pones Tenía un hijo químico, hijo químico. Pones varias cosas porque tu mente recuerda esas cosas, pero a veces no te acuerdas del nombre y te hace falta ese nombre para o para venderle algo. ¿Por qué no? Para que te hace falta ayuda para algo. Yo pongo la ciudad y me salen todos los que conozco en esa ciudad. Y me voy a WhatsApp y les mando. Voy a estar por aquí, por si estáis por allí. Nos tomamos un café. Claro, decir que tienes al alcance de la agenda, tienes todo tiene la vida. ¿Y por qué en un día te encuentras solo? No, no me quiere nadie. Yo muchas veces, y lo invito que lo hagáis aquí, muchas veces paro por las mañanas. Muchos días yo me levanto triste, muchos días no soy el que se come el mundo. Muchos días te estás volviendo loco, Cipri, esto no va a salir. Muchos días está a punto de caerme. Me he caído varias veces y tengo varios trucos. Uno de ellos es que me tomo un café el otro día. Siempre estás metido, mucho lío, no paras, te va a dar algo, de verdad, no paras. No sé cuánto tal se te va la vida. Tienes 57 años. Cuando te empiezas a machacar, porque la voz interior te destroza, te destroza tu enemigo. Y entonces cojo el café, nada, y tienes que cuidarte y has engordado y estás calvo y qué burro eres y tienes que aprender y te comprometiste a hablar inglés y no hablas, no, solo sabes decir OK. Y a veces te equivocas. Y entonces cojo, cojo. Sí, sí, decir es la verdad. Me hago, me machaco. Soy a veces mi enemigo y cojo. No, no. Te has construido un personaje. Qué cansado ser tú. No puedes estar todo el día, tienes que publicar algo. Está la gente bueno, bueno, bueno. Y lo cuento y soy vulnerable y no pasa nada. Pero quien no le pase que levante la mano, que lo publique aquí. Que me diga alguno de los influencers que hay por el mundo que no le pasa eso porque mentira. Entonces coges y estás equivocado. Y cojo el teléfono oso y mando un te quiero. Y mando 30, te quiero a los 30, a los 20, a los 10 que me vienen a la cabeza. Y recibo Cipri, que fuer, yo también te quiero, cómo estás, que no sé cuánto. Y alguno te llama y de repente el mundo ha cambiado. Es como si te fueras a correr. A veces cuando uno está necesita, te vas al gimnasio y te reponen, y de tu casa te repones. Y yo lo comparto con todo el mundo porque es así, porque no hay más. Es que no hay más, que el mundo está compuesto de personas y las personas están deseando amarte, están deseando darte. Y yo soy hombre de negocios, tengo como. No sé si son ocho o nueve sociedades, es decir, y constantemente. Y hace tres años estábamos en la ruina absoluta y ahora he vuelto a florecer y en este año espero pagar todas las deudas, que eran muy altas, es decir, y espero y estoy montando más cosas y haciendo más cosas. ¿Y por qué? Porque soy millonario, porque tengo lo más importante, porque soy multimillonario igual que tú, porque tengo muchos amigos, porque invierto en el corazón de las personas, porque siempre tengo alguien a quien recurrir, alguien a quien llorar, alguien a que abrazar, alguien con quien reírme. A las. A las tres de la mañana que está todo Madrid un lunes cerrado, llamo a México y tengo un amigo que. Que se pone, o tengo. Llamo a Miami, o llamo a Nueva York, o llamo en cualquier horario del mundo, le llamo por WhatsApp, que ahora gratis, y me pongo a hablar con él. No hay más, de verdad, no hay más. A Oso, que le admiramos todos, ¿Por qué ha llegado donde está? Porque ha mostrado vulnerabilidad, porque se ha puesto a andar, porque un día se puso en un micrófono. ¿Por qué no puedo hacer un podcast? ¿Por qué no PUEDO traer yo a Crack, siendo yo un crack, sin darse cuenta que él es el crack? ¿Por qué no puedo? ¿Por qué NO PUEDO? ¿POR QUÉ NO PUEDO? ¿POR QUÉ LO HA HECHO? ¿Por qué lo ha hecho? Y se ha caído. Y todos nos caemos. Y lo de la frase, lo importante es levantarse. Lo importante es levantarse, sí, pero te levantas antes y tienes una mano que llega y te dice aquí está mi mano, ven, levántate.
Cipri, hace un momento hablabas del miedo y sé que tú Tienes además un ritual, ejercicio, te para tratar tus miedos. ¿Cuál es esa técnica?
Yo tengo varias, pero hay una. Hay una muy potente que cuando. Primero contarlo, primero cuento siempre mis miedos. Es decir, los cuento, pero llamo por teléfono y no me corto. No te creas tú que yo me corto en decir oye, mira, es que. Pero los miedos más y lloro y lloro. No soy menos. Lloro. Y hay veces que me levanto y digo madre mía de mi vida, no puedo. Me ducho, me pongo frente al espejo desnudo y me pongo a bailar en pelota picada. Desnudo totalmente. Y un hombre bailando desnudo. Te ríes de ti mismo. Es decir, mi principal matamiedos es contarlo. Es no tener miedo a contarlo de verdad. Mandar un te quiero. Mandar un te quiero a la gente. Mandar un te quiero a las personas y decir oye, ¿Cómo estás? Y es que no hay nada.
En el episodio que grabamos hace tres años me decías que todos tenemos miedos, que todos tememos algo. ¿A qué le temes tú hoy?
Temo ahora mismo lo que me sale del corazón. Temo a no estar a la altura de tu entrevista, a no estar a la altura de lo que esperes, de lo que no me están escuchando. Lo temo y lo digo. Tengo miedo a no estar. A no estar, pero no porque tenga. Lo que más he tenido en mi vida se ha defraudado siempre. Tengo miedo. Y lo cuento aquí. Yo estaba un día en una mesa de mi restaurante y una señora me cogió de la mano. Siéntate un momento, Cipri. Vas de mesa en mesa, te veo, te veo en mi marido, vas con una mochila cargada inmensa. Cuento cosas muy íntimas y no importa contarlo. Digo, ¿Por qué vas con una mochila que no sé cuál es? Yo soy psicóloga, soy tal, soy muy prestigiosa. Te quiero regalar que vengas a unas sesiones porque veo todo. Yo hago muchas cosas sociales, solidarias y porque soy feliz haciendo. Luego si quieres hablamos de la bondad. Digo así, digo, voy. Entonces me resultaba curioso porque molaba mucho. 22 años, molaba mucho. Eso de ir a un psicólogo, como lo ves en las películas. Digo, pues yo también tengo psicólogo. Coño, pues me voy a un psicólogo. Entonces fui al psicólogo y lo hice contra todo el mundo. Y entonces, después de darle muchas vueltas y hablar, fui como. Al final terminé cogiéndola contratar. Ella no buscaba eso, pero me hizo mucho bien. Me dijo, Cipri, tu gran miedo en la vida es defraudar, no estar a la altura de los que los demás esperan de ti. Relájate, permítete. Ella no me dijo permítete, permíteme me lo dijo una amiga mía, Valeria, y esa me transformó. Y permítete, permítete, permítete. Y no hacerme tanto daño al ser tan exigente conmigo mismo. No tengas miedo a decepcionar, no pasa nada. Nada importante está en peligro. Eres tú el que crees que todo está en peligro, que el mundo te está viendo, que alguien te espera. No es así, ni a mí ni a nadie. Es decir, no es verdad. Bastante tiene ya con que llegues a casa y tu hijo vaya a cogerte y te dé un abrazo. Pero no somos nadie, ni los que manejan el mundo son tan importantes. El conjunto es lo importante.
Hablabas hace un momento de la bondad y me gusta cómo piensas, porque yo creo que la caridad, la beneficencia, la bondad se tiene que hacer porque lo disfrutas. Y entre más lo disfrutes y entre más te ayude a ti, hasta podrías verlo desde un ángulo egoísta. A ver, el que da diezmo en la iglesia es para irse al cielo. Pues más gente podría ser bondadosa. Tú también dices que ayudas porque te ayuda a ti.
Me ayuda a mí totalmente. Pero lo dice la ciencia. La bondad es la mayor fuente. Yo soy. El otro día preguntarnos ¿Tú cómo te consideras? Dice, yo soy drogadicto. Y la periodista me dijo como drogadicto, pero como drogadicto y callado. ¿Y me miraba, va a decir algo más? Digo, no, que soy drogadicto, pero puedo decirlo. Digo, sí, puedes ponerlo, pero Cipri, es una barbaridad. Digo, claro, yo soy oxitocínico. ¿Y eso qué es que yo soy un amante de la oxitocina? La oxitocina es la hormona que se genera con las embarazadas. Si no existiera la oxitocina no existiría la humanidad, porque no apetecería tener hijos. A la mujer le ayuda a parir, pero además le ayuda a amamantar porque le duele. Pero la oxitocina es esa hormona que genera la felicidad más continua. Entonces soy buscador de esa felicidad. Una de las mayores fuentes de oxitocina es el abrazo, por eso abrazo, porque te calma. Y otra de las mayores fuentes de oxitocina en la bondad. La bondad es dar a los demás. Insisto, hemos hablado antes, dar pero también recibir. La bondad. Yo dedico gran parte de mi tiempo a temas sociales y me dice la gente, es por ser buen chico, no es que soy feliz haciéndolo, es que recibo muchísimo más. Pero eso es una frase muy bien hecha. Y no, no, es que. Yo voy mucho a la iglesia del Padre Ángel en Madrid, que lo cuento mucho en este libro. Y lo cuento muchas veces porque está abierta por las noches, donde va a dormir la gente que no tiene dónde dormir. Y lo cuento y voy allí a sentarme grande, cuerda, y a dar las gracias de todo lo que tengo. Y a escuchar historias de las personas. Allí he escuchado historias maravillosas, maravillosas. Allí he recibido lecciones de mi vida, como la de No tengo nada. Estábamos en una entrevista. Organizamos. ¿Donde? En la iglesia del Padre Ángel. Organizamos. Organizamos una vez al año regalar teléfonos móviles para la gente de la calle, que parece que tener un teléfono es un lujo. No es una necesidad, porque no se encuentran solos. Pueden pedir una ambulancia, pueden conectarse con el mundo. Si no tienes un. Un teléfono. Sí. Que ya es lo más miserable. Es decir, no tienes cómo hablar con un familiar. Buscamos empresas y nos regalamos. Regalan teléfonos móviles. En uno de esos. En uno de esos repartos de teléfonos móviles, había un joven chillando Lo he perdido todo. Lo he perdido todo. Estaba en las cámaras de televisión grabando al Padre Ángel. Y Me acerqué el ¿Que te pasa? ¿Que has perdido? Todo, Todo, todo. Me gritaba un chaval de unos veinticinco, treinta años, muy delgado, que se veía que había oliendo. Oliendo mal, oliendo. Y me decía Lo he perdido todo. Lo perdido todo. Parecía que era un toxicómano, un chico muy, muy deteriorado. Digo, Pero le digo, ¿Que has perdido? ¿Que has perdido? Por favor, ¿Que es todo? Mi mochila. ¿Como tu mochila? Si, mi mochila. Entonces llegué a. Lo pensé. Había dormido allí toda la noche. Tenía una mochila donde tenía todos sus recuerdos, su teléfono, su DNI. Si, lo tenía. Todo lo que tenía en la vida, lo per. Entonces me dio la gran lección. Me agitó, me agitó y me dijo perderlo todo. ¿Cuántas veces decimos lo he perdido todo y no hemos perdido nada? Eso es perderlo todo. En esos sitios, en la bondad, en esos sitios es donde enseña. Te enseñan las personas, la verdad de la vida. Yo intento ayudar, intento ayudar por ayudarme yo. Y aunque no tengas, siempre tiene la posibilidad de dar un abrazo. En esa iglesia también me enseñaron que la mayoría de la gente que va allí no necesita dinero. Y me lo enseñó una voluntaria. Me dice, Cipri, usted viene por aquí mucho y tal, pero le voy a decir lo que necesita esta gente. Digo, ya saliendo de la iglesia, digo ¿Qué es lo que más necesitan? Que les escuchen. Seguro que todos los que nos están escuchando ahora tienen la posibilidad de escuchar a un montón de personas. Solo que les escuchen. Hay montones de personas que nadie les escucha. Historias más o menos buenas, malas, tonterías, su vida, nadie les escucha. ¿Que no piensa la gente que soy que voy a las iglesias constantemente, que no es verdad, Solo voy allí a reformarme yo? No piensen que es que no voy a misa nunca. Creo que hace muchos años que no voy a misa, es decir, que no presumo ello, pero lo que quiero contar es que es verdad. Si creo en Dios, si creo que la bondad está en Dios, sí creo que en Jesucristo, sí creo que la revoluciona el mundo. Mira, Jesucristo fue el primer influencer. Mira, si Jesucristo tuviera Instagram ahora tendría más seguidores. Bueno, no sé, lo mismo tendría menos que las Cardasias, que no han hecho nada en su vida, pero tienen muchos, Es decir, que no ponen nada. Pero lo mismo nos sorprendíamos si no tenían más que Cristiano Ronaldo, que es el número uno. Pero eso sí que es un influencer. Influyó al mundo con el amor, pero como él Buda, como él Los grandes profetas han cambiado el mundo con el amor. El amor con el que tú pones aquí esto, el amor que das a ese grupo de mentorizados, esos empresarios que conozco a dos que han estado ya contigo y que me hablan maravilla. Ese grupo de empresarios que tú juntas, donde intercambias conocimiento, donde ayudas unos a otros, eso es el amor con lo que lo haces. Y con esos grandes empresarios, este chaval jovencito que empezó de a poco, a pesar de que venía de buena cuna, pero no se resistió a vivir de buena cuna. Muchas veces empezar con una familia con dinero es empezar mal, porque te acunas y te quedas ahí. Tú te resististe, tiraste e impactas en las personas porque pones amor, oso. Porque pones amor. Y si hablo de ti y si pongo foco en ti. ¿Por qué? Porque te lo mereces, porque el mismo amor que tú tú nos das es el que te merece que te lo demos los demás.
Muchas gracias, Cipri. Para ir cerrando, dices que tienes muchos planes, tiene 57 años, pero estás saliendo de un momento difícil y ahora momento de empezar a crear otra vez. De todo lo que estás haciendo, ¿Cuál es el proyecto que más te emociona los próximos 12 meses?
Claro, me haces preguntas muy complicadas. Pues te voy a decir cuál. La pizarra, que es una pizarra. El otro día con una persona también que tú conoces, Luis Ramos, que también tiene un podcast maravilloso, que te admira mucho, que hoy venía con el coche hablando de ti, que va a venir a pasar unos días aquí, que por cierto, tenemos que quedar con él, que tengo ganas de que os conozcáis, de que os pongáis cara. El otro día poniéndome esta con él, le llevé una. Digo, Luis, tengo tanta sed, Cipri, voy a por una pizarra y paramos en un supermercado y compramos una pizarra gigantesca, pero gigantesca, es de un metro y medio por un metro de alto, más dos metros por un metro. Y la puse en mi casa y la he puesto en donde me cambio todos los días y la he pegado a la pared y nos le íbamos a apuntar. Venga, vamos a ver, Cipri, vamos a hacer un plan, que eres un caos, que no puedes con todo. A ver, te voy a poner orden. Digo, venga, va, vamos a poner orden, venga. Proyectos en los que estás metido, nuevos proyectos, Pum, pum, pum, pum. Proyectos en. Y no cabía en la pizarra. Entonces no cabía. ¿Ahora que tengo? Pues mira, tengo. Tengo. Estoy de. Estoy ilusionado porque estoy de asesor de varias compañías, de varios temas. Estoy con una empresa que se llama Win Studio, que se dedica a reciclar la. Que la monté con Pablo, el de la inundación, que se dedica a reciclar el testigo y hacer. Recoger el textil y devolver las empresas hecho muebles o materiales. Estoy montado un fondo de inversión con un grupo de amigos que se llama Atención, Invertir en vida y vivirla, donde vamos a participar para invertir en pequeños proyectos. Estoy ilusionado en mi empresa Valor de Ley, que le vamos a dar una vuelta, que la he borrado. Empezamos hace. Fuimos de las primeras de marketing digital. Y creo que hay que Antes de que nos tumbe la inteligencia artificial, vamos a ver si la ganamos y. Y vamos a dar un vuelco en toda la compañía y vamos a intentar no ir por delante de la inteligencia artificial, pero hacer que la inteligencia artificial nos ayude a relacionarnos a través de las redes sociales de otra manera y nos deje más tiempo para relacionarnos de verdad. Estoy como chapa y pintura haciéndola nueva. Estoy montando una empresa que se llama Anda Conmigo, que es para chavales con discapacidad, donde si me van bien las cosas, que creo que sí, voy a dar becas a padres que no pueden ayudar a sus niños porque tienen un problema de logopeda, de TDAH, de falta de concentración, de lo que sea, y no pueden ayudarles porque no tienen medios. Estoy. Estoy montando. Voy a montar una aplicación para ayudar a relacionarnos con nosotros mismos mejor, que ya estoy. Ya estoy montándolo. Estoy con nueva. Con esta nueva conferencia que se llama Iría, para ir por las universidades y por los colegios a utilizar la inteligencia artificial para que nos deje tiempo para hacer cosas y dedicar más tiempo a relacionarnos con las personas de cara a cara, no en las redes sociales. Estoy desarrollando. Voy a sacar un documental que ya lo tengo acordado con una empresa con una televisión española sobre la felicidad. Estoy. Que te va a encantar y que te voy a hacer que vengas, que te lo dije. Estoy. Voy a crear. Que ya he creado dos capítulos, pero no me gusta, voy a empezar de nuevo. Voy a crear un documental sobre los empresarios que hacen el mundo mejor, que parece que ser empresario, por lo menos en España, es ser un tipo que va con un puro gordo en un Mercedes y que va intentando robar a los demás y gana dinero del dinero que le quita a los trabajadores. No hay empresarios. La mayoría de los empresarios generan riqueza y son la sangre que mueven el cuerpo humano, y el cuerpo humano es el país, y sin sangre no se mueve el cuerpo. Estoy detrás de montar una empresa de movilidad con tres grandes compañías. Estoy con ganas de vivir a lo ancho, con. Como me dice mi buen amigo Juanjo Fraile en su libro de la gratitud, hay que vivir a lo ancho, no a lo largo, viviendo a lo ancho y haciendo montones de cosas. Y estoy muchas veces con una vulnerabilidad inmensa y a veces no tengo fuerza de hacer todo lo que quiero hacer. Y estoy con ganas de abrazar al mundo, y estoy con ganas de que este mundo sea mejor y tengo que formar parte de la solución de todo lo que está pasando. Y estoy con ganas de. Porque solo tengo 57 años y nací ayer y me apetece seguir parando mi coche por las noches a jugar en los columbios donde voy por mi hija por el día. Y eso soy. Soy un agradecido a Dios, a todo lo que tengo, a todo lo que tengo a mi alrededor. Y gracias a ser latino y hablar este idioma tan maravilloso que nos une a todos. Y con ganas de ir a México y darte una. Y estrenar allí el libro, que por cierto, es 100 % solidario. Todo se lo damos a un hospitalito que tenemos en Uganda, que me tienes que dejar que cuente la anécdota, que no la he contado, que tenemos en Uganda. Estoy. Sí, estoy con ganas de comerme el mundo. Y estoy así, que suelo estar así la mayor parte del tiempo porque. Porque le estoy agradecido, porque tengo todo, porque tengo todo en la vida y estoy agradecido a este que acaba de pasar por aquí, que es More, que es un genio y es maravilloso, que te he presentado antes y me he venido aquí a su casa. He venido aquí a su casa, que es un genio, que se llama Mago More, que va a ser un gran amigo tuyo. More, asómate, ven. Que me he venido a su casa para presentarle a mi amigo Oso.
Ni. Hola, o sea, Oso, te sigo. Que sepas que eres un crack y que básicamente Cipri lo único que hace es aprovecharse de.
Mí, que estoy aquí. Estoy agradecido a todas las cosas buenas que me pasa en la vida, pero también estoy con miedo, porque hay veces que tengo miedo y que cuando tengo miedo lo cuento, y que todo lo bueno que he contado, que he aportado aquí lo tengo, porque tengo enfrente un tipo que admiro y que sé que ha hablado muy bien de él mucho tiempo y espero que no lo cuerte, porque es lo que siento del corazón, porque lo siento y porque soy libre, soy libre por mis negocios de poder decir lo que quiero y lo que me place y te digo que eres un tipo en España decimos cojonudo.
Gracias. Bueno, cuéntame rápido del hospital de.
Uganda. Mira, el libro este Sahuabona, ¿Que más? El hábito, el secreto del verdadero éxito. Porque el verdadero éxito está en dar y en recibir. Es un libro que 100 % de todo lo que saco va destinado a un hospitalito pequeñito que está en Uganda. Porque cuando nació mi hija, cuando nació mi hija, todo el mundo me felicitaba. Tu hija va a venir con un pan debajo del brazo, tu mujer va a dar a luz una niña preciosa. Digo, pues tiene ser así. Diciéndole en una televisión que iba a ser papá. Recibí cientos de mensajes diciéndome tu hija va a venir con un pan debajo del brazo, tu mujer va a dar a luz una niña maravillosa. Dije, pues que sea así. Y monté, como tengo una empresa de marketing digital, monté con un pan debajo del brazo, puntués y entonces todo aquel que quería hacerme un regalo por nacimiento que lo ayudara a un pequeño hospital en forma de medicamentos, de camillas, de equipar el hospital, eso se desbordó y recaudamos 100.000 euros. Desde entonces, gran parte de mi tiempo lo dedico a recaudar dinero a ese hospital que ahora se llama Chloe, porque le hicieron homenaje a mi hija y que el 100% de todos los ingresos de este libro va destinado para ello. Y lo hago porque el libro ya es un libro que es solidario, ya es un éxito solo al salir, porque cuando uno da, cuando nace, viene triunfando, viene.
Teniendo éxito. Para cerrar, Cipri, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran.
¿Qué diría? Que en la vida sólo somos lo que damos, que si damos la vida nos va a ir bien y que el éxito está al alcance de un abrazo. Que se dejen abrazar y.
Que abracen. Cipri, qué increíble plática. Disfruté mucho tu primer libro, disfrutar mucho tu segundo libro, disfruté mucho nuestra primera entrevista y esta segunda entrevista si te deja más tranquilo, no decepcionó, sino todo lo contrario. Es una recarga de energía increíble platicar contigo. Muero de ganas de poderlo hacer largo y tendido con unos jamones y unas copas de vino, ya sea en España o acá con unos tequilas en México. Eres un crack, Cipri. ¿Dónde puede la gente seguirte.
Contactarte, escribirte? Mira, mira cómo tengo los pelos, mira cómo tengo los ojos. Para mí significa mucho tus palabras, porque te respeto, se aguabona, te veo, te valoro mucho, con lo cual te estoy muy agradecido. Y a todo el mundo, los que me habéis escuchado, habéis llegado hasta aquí, me tenéis en cipriquintas. Com y en ciprquintas, en todas las redes sociales. Y si alguna vez tardo en contestar perdonarme o en te escucho, tardo disculparme, de verdad, soy esto y a veces soy otra cosa, pero siempre lo que soy, soy en ese momento no soy esto. Hay que intentar ser verdad todo el tiempo. Y Quinta, que sólo es un nombre para localizar, es una persona que está muy agradecido por haberme escuchado, de verdad, muchísimas, muchísimas gracias. Nadie más que nadie, tirar para delante y rodearos de buena gente porque la vida es maravillosa. Y si hay algún percance, algún disgusto, pedir ayuda, no os cortéis, pedir ayuda, pedir ayuda, no pasa nada, siempre va a haber alguien que os escuche y siempre va a haber alguien que.
Os ayude. Gracias, amigo, muchas, muchas gracias. A ti Cipri, te mando un.
Abrazo.
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