Aprendiendo a vivir en el presente - Oso Trava | El rincón de los errores T2

Oso Trava talks about learning to live in the present instead of chasing control and perfection. He describes his recurring mistakes in communication, how therapy and ayahuasca shifted his perspective, and why saying no to most things lets you focus on what actually matters.
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Hola, soy Marimar Vega. Y yo Efraín Martínez y queremos invitarlos a nuestro rincón, El Rincón de los.
Errores, donde errar es hasta bien visto.
Estás tan enfocado en lo que sigue que no estás viviendo en el presente. Siempre estoy haciendo, produciendo cosas y creando nuevos proyectos. Eso que es mi mayor virtud, es también mi mayor oscuridad. Porque odias tu vida cuando volteas y frenas y te das cuenta que por más que todo está muy bonito, pues no la llevas con tus hijos. ¿Tu esposa te odia en este momento.
Qué es lo valioso para ti?
Cuando ves que lo verdaderamente importante en la vida está en riesgo, tienes la y siempre es una decisión. Tienes que entender que si estás repitiendo un patrón negativo, ya sea de errores, de comportamientos que te lastiman, es porque algo estás ganando.
Que sería como un error que te daría miedo cometer.
Regresar a esa persona. Pavor me da despertarme otro día diciendo antes de abrir los ojos qué mamada. El cambio de identidad es bien complicado porque es bien duro. Sabes que vas a soltar lo que no te gusta, pero no sabes qué vas a agarrar del otro lado. Creo que para estar bien y para tener impacto y para ayudar a alguien tienes que estar bien tú. ¿Cómo dices que no? Bueno, primero sabiendo que sí. Cuando no sabes que sí, entonces todo es sí. ¿Por qué me importa? ¿De dónde viene mi motivación? ¿Cuál es mi gran dolor? ¿Cuál es mi gran misión de vida? Pues creo que hay prioridades y la prioridad creo que siempre tenemos que ser nosotros.
Hola, bienvenidos a un nuevo episodio del Rincón de los Errores. Hoy nos acompaña una persona de la que vamos a poder aprender mucho. Conferencista, inversionista, asesor de empresas, MBA de Stanford, con una trayectoria importante en temas de marketing y además creador de Cracks Podcast, un espacio de aprendizaje que hay que visitar. Hoy nos visita Oso Trao. Bienvenido.
Gracias.
Bienvenido al Rincón de los Errores. Oso.
Contento de estar aquí. Ya no sé qué tantos errores vaya yo a soltar por aquí, que son varios.
Pues mira, aquí errar está bien visto, así que no hay todos los errores que sean. Normalmente empezamos aquí con una sección que se llama El error preferido. El error preferido es un error que has repetido muchas veces de tu vida, consciente o inconscientemente, o que sigues repitiendo o que lo repetiste, ¿Cuál sería tu error preferido?
Ay, creo que está muy fácil, caray. Y sé que es algo que tengo que trabajar y me acuerdo y tengo la herramienta para mínimo acordarme y no lo uso muchas veces. Dicen que a veces no solo el mensajero, sino el mensaje. Pero el mensaje no es lo importante, sino la forma en que se entrega el mensaje. Si te dicen te amo en alemán y no hablas alemán, pues no vas a entender y vas a creer que te está inventando la madre. Y lo mismo me pasa a mí a la hora de comunicar. Yo soy alguien sumamente apasionado, soy temperamental, soy muy directo. A veces a una falta y tengo, no sé si por mi tamaño también mi tomo de voz, mi manera de comunicar no es gentil. Entonces no solo me pasa en un contexto profesional y social, sino también mi familia. Hay veces que lo que estoy diciendo tiene mucha valía, mucho sentimiento. Incluso cuando a mis equipos les doy un, ya sabes, un discurso motivacional, salen sin regañados. Yo creo que mi manera de comunicar y mi error preferido es los modos. Como me decía mi coach, todos tenemos en las manos, tenemos dos como m marcadas. Y entonces cada vez que vayas a decir algo, acuérdate. Y volteo a traer las manos. Modos y maneras. Y mis modos y maneras no siempre son los mejores.
Casi nunca sabías que el mío fue ese. También así yo tengo ese llamarlo problema, error, no sé qué es. Sigo lidiando con él, me sigue siendo doloroso porque no me gusta que la gente piense eso de mí o que tome las cosas de mí así. Hago un gran esfuerzo por eso. Hola. Y de todas maneras siempre dice que soy sangrona, que soy seria, que soy dura. Y es algo con lo que lidiado muchos años. Ahora he aprendido también a como relajarme un poco y no sentirme tan mal o tan mala persona por eso. Y pues ni modo, como abrazar un poco también que así soy de verdad lo hago. Como hago todo el esfuerzo, voy a hacerlo a las manos también.
¿Cómo es la vida? A mí me pasaba lo mismo. Claro, porque yo nací en una ciudad donde la gente se habla a gritos y a groserías todo el tiempo. Y cuando me voy a vivir al interior, la gente pensaba que ya los estaba agrediendo o que los estaba insultando o que los estaba. Y a veces, a donde yo llegaba, la gente dejaba de hablar en mi presencia porque la gente se siente intimidada. Sí, pero además es como decir un te amo así la gente como que no lo entiende.
Por más que de varios años para acá he sido más conciliador y más cariñoso y más sentimental. La perspectiva general es que sigo siendo muy sangrón, muy duro.
Bajar la imagen es muy difícil.
¿Y tú te consideras una persona vulnerable o estás trabajado o? Porque obviamente tiene que ver con eso.
Sí, la verdad es que mi vulnerabilidad es algo que. Que creo que he trabajado y me ha liberado muchísimo de 5 o 6 años para acá. Y lo he logrado a través de varias situaciones de terapia, aprendizajes, experiencias personales. Y creo que mencionabas Cracks podcast, ¿No? Y Cracks ciertamente es un lugar en el que la vulnerabilidad se hace muy presente. Hay mucha gente que viene a contar cosas que nunca le ha contado a nadie, que llora o que se abre, pero no es un espacio en el que yo hablo Cracks creo que si midieras el porcentaje del tiempo del que yo hablo, es menos del 5%. Y estoy perfectamente contento con eso. Pero en redes sí, y en mi libro también. En mi libro es un ejercicio brutal de vulnerabilidad porque cuento las cosas que más dolor me causaron cuando. No solo cuando era chico, sino en mi adolescencia y hasta en mi edad adulta. Creo que la vulnerabilidad es un tema bien delicado porque también como líder, sobre todo en el mundo de los negocios, si bien está muy de moda y Brené Brown y la vulnerabilidad hace que el líder sea más empático y conecte más, al final del día también el rol del líder es medio que calmar las aguas. Y no quieres un líder que por vulnerable se demuestre errático, emocional y sin.
Control y qué gana oso. Es decir, en el mundo de los líderes en general, pues hay n entrenamientos de cinco pasos para ser más empático, cuatro pasos para poder gestionar, a cinco pasos para. Pero cuando aumenta un poquito la tensión, todos esos pasos se olvidan y sale la cosita que hay allá adentro. Y uno a veces sabe lo que hay que hacer, uno a veces reconoce que tiene esa debilidad, uno ha leído y ha ido a terapias, etcétera, y aquí lo tiene clarísimo. Pero a veces sale y dice uno cosas que no debe decir o el tono sale. ¿Qué es lo que hace que a veces gane y que salga esta parte tosa?
Yo creo que mucho es el instinto, pero no podemos escudarnos en el instinto y así soy y entonces todo el mundo se adaptar a cómo soy. Yo creo que tampoco es así. Tenemos como personas, olvídate, como líderes, como personas, la capacidad de entender cuál es el efecto que tenemos en la gente que nos rodea. Y tú decides, puede ser un hijo de la chingada y está bien, es tu prerrogativa, pero entonces tienes que con esa decisión estar dispuesto a asumir las consecuencias de ser un hijo de la chingada, que significa poca efectividad, poca conectividad, poca relación. Y como líder, si lo que quieres, ¿Por qué te juzgan? Por ser el líder, el macho alfa que todo mundo dice híjole, este es el líder, entonces no podemos decirle nada o por tener resultados. Y la realidad es que creo que es cuestión de práctica, de presencia, de sí es un tema de estártelo recordando y a veces de tener a alguien que te lo recuerde, un coach, un concilier, un buen colaborador que te diga brother, aquí te pasaste de lanza y tener la capacidad de retractarte, de pedir disculpas y de aprender. Pero como con cualquier cosa, que los hábitos son difíciles de romper. Y la primer cosa que tenemos que hacer, el primer paso para romper un hábito, estar conscientes de uno, de que existe este mal hábito y segundo, de qué lo genera o qué lo desencadena. Vivir presente. ¿Y para eso creo que yo, a ver, no soy un gran meditador, no? Pero sí trato de al menos estar presente. A veces se me va, a veces dejo que. ¿Y muchas veces se me va que la vida, la inercia de la vida, estás en piloto automático o no? Si no en piloto automático, yendo con la corriente, estás tan enfocado en lo que sigue que no estás viviendo en el presente.
Ahorita que estábamos haciendo el test, justo una pregunta que dijiste fuerte, que fue la de si alguien hace algo que haga que yo me equivoque, o sea, como que si alguien.
A eso iba, porque hay botones que a veces nos aprietan sin querer quedar.
Mal por la ineficiencia de alguien más.
Eso es algo que te puede.
A mí, a mí, que la gente no haga lo que lo que está en sus responsabilidades y que después yo tenga que pagar los platos rotos es algo que. Y sobre todo cuando se trata de alguien que está en mi equipo, al que yo le estoy confiando. A ver si entiendo el concepto de responsabilidad extrema. Si algo pasa mal en tu equipo, es tu culpa como líder, porque no entrenaste bien, porque no capacitaste bien, por qué contrataste mal, porque no le diste seguimiento, porque no fuiste claro al comunicarte. Es tu culpa. Pero a final del día también cala, ¿No? Y que yo termine haciendo las cosas de alguien que está recibiendo un sueldo del que todo mundo depende o en el que confiamos, a mí me revienta.
Bueno, yo no puedo asumir la autorreferencia del líder y decir, claro, es mi culpa, no lo entrené bien, me que en el proceso de selección. Pero lo quieres matar.
Claro. Y entonces tienes que también asumir las consecuencias de tus propios errores. Reclutar mal es un error, y entonces hay que asumir la consecuencia, que es tal vez haber perdido un par de meses, perder el dinero que te va a costar liquidar a una persona, tener que asumir parte de ese rol en lo que reclutas a un reemplazo, cargarle la mano con chamba al resto del equipo. Esas son las consecuencias de nuestros errores. Y la realidad es que tomamos muchísimas decisiones en la vida. Y el tema es que a veces creemos que la peor decisión es la que no se toma. Sí, perfecto. Pero si hay peores decisiones son las que se toman mal, porque al rato estás pagando y gastando energía, recursos, tiempo en corregir. Y pasamos una gran cantidad de tiempo de nuestras vidas corrigiendo. Las consecuencias de decisiones mal tomadas, mal pensadas, mal estudiadas, traen después una cadena.
De toma de decisiones donde pierdes energía, pierdes tiempo. Claro.
Y desgastas un equipo.
¿Tú te crees una persona controladora, objetiva?
Sí, no me creo, ya me lo. Hace poco tuve una experiencia, una de estas experiencias, digamos, terapéuticas, un viaje de ayahuasca, mi primero, y no sé si vaya a ser mi único, llegué yo extremadamente bien preparado, o sea, bajé 4 kilos en la dieta, traía 4 pares de calzones por si, purgaba 8 plumas para apuntar, seguía las reglas y. Y por. Y sin expectativas, según yo, venía yo a fluir. Y cuando no se empezaron a dar las cosas como yo las esperaba, me empecé a frustrar y me empecé a enojar y empecé. Hasta creo que le fregué el viaje a un güey que estaba ahí al lado. Y este. Y la lección que me terminó dando fue por estar tratando de exprimir el provecho de las cosas, de controlar la situación para aprovecharla como tú crees que se tiene que aprovechar, que es lo que yo creo, o lo que es más, la gente me paga por eso, porque creen que yo soy hiperproductivo, porque creen que yo le saco jugo a las cosas y siempre estoy haciendo, produciendo cosas y creando nuevos proyectos. Eso que es mi mayor virtud, es también mi mayor oscuridad. Tal cual.
Yo creo. Cuando yo hice ayahuasca, yo también soy muy controladora. Me tocó justo al lado una persona que la estaba pasando realmente muy mal. Y yo como siempre estoy pendiente de todo, tengo como siete ojos por todos lados, en vez de poder hacer mi viaje todo el tiempo, yo ¿Pero por qué no?
Exacto.
Pero. ¿Y entonces? Y después el maestro me decía, por eso te pasó, te tocaron los peores a ti al lado, para que pudieras estar en ti y no viendo todo lo que pasaba a tu alrededor. Y pues sí, yo soy muy controlador.
Esa maña de querer optimizar la vida.
Exacto. ¿Y para qué preguntas del test? Iba en esas líneas, ¿No? Siempre tratas de exprimirle lo máximo el provecho a las cosas. Sí, sí, total.
Yo me he declarado como un perfeccionista en rehabilitación por años. Por años. Porque yo tenía una sensibilidad muy alta que fracasar o equivocarme era para mí algo inconcebible y que algo afectara mi imagen. Algo inconcebible. Y mi ego funcionaba así. Y eso hacía que la gente que hacía las cosas lentamente me molestara un montón, que la gente que fuera ineficiente y se atravesara en mi éxito de mis resultados o afectar a mi imagen, quisiera matarlos. Y entonces por eso era tan controlador. Y controlador era de todos los niveles, de mi forma, de las variables, que no cambien ninguna variable, que no haya ninguna variable extraña, que todo sea justito. Y cuando no era así, pues tenía una crisis fuerte. En tu caso, Oso, ¿Ese perfeccionismo o ese control es para intentar garantizar que o alcanzar que, o lograr que?
Es una buena pregunta. No es perfeccionismo porque sí soy un fiel creyente que Don is Better than perfect y que lo perfecto es el peor enemigo de lo muy bueno. Hay veces que la perfección es un simple pretexto para la procrastinación y para la no acción. Soy perfeccionista, entonces por eso no hago nada. ¿Y tienes miedo para qué es? Yo creo que es para sentir que estoy aprovechando, pero me he dado cuenta y la parte lógica ya entendió la lección, o sea, sí estar exprimiendo la vida tanto y lo veo en gente que es aún más controladora y más productiva y que consume todo el contenido. Tengo un gran amigo que se llama Jorge Combe, que el otro día me fui a sentar con él a comer y le dije brother, te va a dar algo, estás tan, tan, tan acelerado que te va a dar algo. Y o sea, y yo muy, muy justo acá criticándolo a él, cuando seguramente yo, a mí el 99% de la gente me ve igual de loco que él, porque es, no sé, es por sentir que tengo la oportunidad y la tengo que aprovechar, la oportunidad de crear, la oportunidad de vivir, la oportunidad de tener la oportunidad de impactar y desaprovecharla. Siento que me da culpa.
Culpa, claro.
Y siempre fue así o tú tienes o recuerdas un momento en tu vida que.
No, yo siempre he sido así, siempre he sido alguien. Yo tenía atrás de la pared de mi escritorio una frase que decía get shit done y súper orgulloso, yo no tengo tatuajes, pero si me tatuaba algo me iba a tatuar el get shit done. Y después me di cuenta que estar siempre haciendo pues no significa que está haciendo lo correcto o lo que importa. Y ese es un poquito la lógica o el razonamiento, la conclusión a la que llevo en el libro. Puedes pasar de get shit done, no tienes que dejar de hacer cosas. Yo soy de los que hacen, no platican, no dicen, no piensan, no soy hacen. ¿Sí, pero qué haces?
¿Yo en algún momento te escuché en una entrevista, no recuerdo con quién, que contabas un poco, justo creo que estabas hablando de tu libro, de que tenías un millón de cosas pero no estabas feliz, que tu mujer te decía como, pero qué más, por qué odias tu vida? Estás como todo el tiempo buscando y.
No importa lo que hiciera. Si alguien con quien yo más o menos tenía algo en común, fuimos a lo mismo, como kinder, nacimos el mismo año, vivimos en la misma ciudad, le iba bien. Eso me hacía creer que a mí me estaba yendo mal, no que no me estaba yendo también que me estaba yendo mal, o sea, era alguien inherentemente egoísta y envidioso y eso me hacía sufrir muchísimo y aparte me hacía no por tener relaciones, totalmente seguro.
Y que a veces eso lo lleva a uno a sobreesforzarse por hacer, hacer y lograr y alcanzar y a desconectarte.
Un poco de los demás, ¿No? Porque la envidia es un sentimiento que es muy vergonzoso de aceptar. Yo creo que muy poca gente se atreve a decir soy envidioso o era envidioso, pero yo creo que una vez que lo ves y que lo aceptas y te haces responsable de esa envidia, es un cambio brutal. Yo también me identifico con eso y también lo dije cuando me senté ahí. A mí me daba envidia de repente que a mis amigas les fuera bien y sobre todo la comparación, yo siempre decía ¿Pero por qué ella tiene esto ahora de repente? Ahora no de repente, sino ahora siempre me da una gran emoción genuina que a la gente que yo amo le vaya bien. Y si tienen algo que yo quisiera pregunto ¿Y cómo? ¿Y me puedes ayudar? ¿Y cómo? Y entonces ya no es una competencia, sino es qué padre que estoy rodeado de gente que le vaya bien que igual me puede ayudar en eso.
Y algo que yo me he dado cuenta mucho es que si ayudas a que esa gente le vaya bien y tú en algún momento de tu vida fuiste un facilitador de este éxito, algo va a regresar. Y no de la forma mística y el campo cuántico, no, o sea, la gente va a tener una buena voluntad y va a sentir que hasta a ver, no que se las cobres, pero existe este concepto de reciprocidad, si alguien te ayuda, vas a querer ayudar de regreso.
Está por salto de la competencia, la coopetencia y eso marca una diferencia gigante, gigante, gigante, porque la envidia se convierte en una pistola en la cabeza que hace que tú tengas que hacer más, producir más, tener más, alcanzar más, y entonces no disfrutas el presente y te vuelves el hombre del mañana. Porque nosotros somos más o menos 4200 semanas por ahí unos un poquito más, un poquito menos y nos la jugamos por lo valioso. En ese tiempo y le apostamos a lo valioso y cuando se nos amenaza lo que es valioso, pues nos ponemos tenso. En este momento ¿Qué es lo valioso para ti? ¿Vas detrás de qué? ¿Vas corriendo? ¿Alcanzar qué?
Fíjate que ya no sé si voy corriendo tanto, o sea, creo que has bajado. Hace poco nos fuimos con un equipo de mi empresa a una caminata Valle Bravo, caminamos del nevado a Valle, fue una estancia padrísima, unos paisajes padrísimos y después en la noche hicimos un temazcal y en el temazcal pues ya estaban cánticos y la gente hablaba y no sé, aquí de repente los facilitadores o no sé cómo decirles, se pusieron a cantar una canción que decía Oso baila con la vida y no me la cantaban a mí, era una canción que canta normalmente en su ceremonia y me llegó mucho porque normalmente estaba yo peleando con la vida, siempre era que me faltaba y que me quería hacer y que. Y era constante sentido de insatisfacción y este pensamiento de la carencia, ¿No? ¿Que me falta? Y ahora no, ahora me despierto todos los días y me acuesto todas las noches y siempre hay algo que genuinamente tengo que para agradecer. La realidad es que hoy siento que estoy más jugando, entonces a ver sí, gratitud más no conformismo, que eso para mí es una línea bien delgada y mucha gente se evita caer en la gratitud porque cree que es lo mismo que conformismo. Yo siempre digo agradecido más, nunca conforme. Yo valoro, aprecio y vivo desde lo que tengo en gratitud y. Pero tengo una fuerte preferencia por hacer, por tener, por lograr más que pues quiero dejarle un patrimonio más grande a mis hijos, quiero tener un impacto mucho más grande en gente, sobre todo en la comunidad emprendedora latina, quiero, no sé, quiero vivir más experiencias, conocer más lugares, comer más comidas, disfrutar más también.
Oye, ¿Y cómo llegas ahí? Es decir, sentarte acá y decir que eras envidioso, Eso no es fácil, porque uno tiene que llegar a un punto en el que pueda aceptar lo que hay y dejar de andar corriendo como loco y querer disfrutar más. ¿Hay algún punto de inflexión? ¿Hay algún momento donde se te cae algún velo? ¿Hay algún aprendizaje continuo que te lleva a decir no?
¿Total, o sea, yo soy, estoy convencido de que mucha gente cree que la motivación, bueno, la motivación es importante en la vida, por qué hacemos las cosas? Y el problema es que mucha gente no sabemos por qué hacemos las cosas y entonces nos vamos haciendo para allá y para allá, para. Porque no sabemos qué es lo que nos mueve. Pero cuando la gente se pone a pensar en motivación, normalmente piensa en el lado positivo de la motivación, en la trascendencia, en tu porqué, tu misión de vida, tu propósito y todas estas cosas que son bien complicadas de descubrir y cuando no la tienes, vuelve a pasar lo que el perfeccionista como no tengo propósito, entonces no me motiva a hacer nada, entonces no hago nada, entonces me quedo en mi casa, entonces no lo descubro, o sea, es como un círculo que es difícil de romper porque el propósito no despiertes un día de un sueño o de un viaje de ayahuasca o de un golpe en la cabeza y dices lo encontré, ya sé por qué vine a este planeta. Yo lo que sí creo es que el dolor puede ser un gran motivador y todo el mundo ha escuchado estas historias de tocar fondo en alcohólicos, en adictos, en ludópatas, en mujeriegos, en lo que tú quieras y llega un momento en el que el dolor es tanto que tienes opciones o es un dolor que ya es insoportable o cambio y entonces ese es el momento en el que creo que mucha gente decide pararse del sillón. Yo Llevo más de 10 años emprendiendo en cambio de hábitos y tengo una aplicación para hacer ejercicio que se me insta fit y siempre decíamos de broma que el levantamiento más difícil cuando estás hablando ejercicio es levantar las nalgas del sillón, o sea, ese es el más difícil, o sea, ponerte en movimiento y algo de más es inercia. Para mí fue este momento que me hicieron amar, o sea, ¿Por qué odias tu vida cuando volteas y frenas y te das cuenta que por más que todo está muy bonito, pues no la llevas con tus hijos, tu esposa te odia, tus hermanos te odian, tu mamá dice que eres insoportable, este no ves a tus amigos, entonces como que cuando ves que lo verdaderamente importante en la vida está en riesgo, tienes la? Y siempre es una decisión, porque puedes decir ay sí, pero es más fácil irme por acá, o incluso todas estas comportamientos dañinos, negativos, a veces los hacemos a ver si te equivocas, una vez te equivocas. Si te equivocas dos veces, una lección. Y tienes que entender que si estás repitiendo un patrón negativo, ya sea de errores, de comportamientos que te lastiman, es porque algo estás ganando significado. ¿Lástima atención que te presten dinero y no tener que trabajar algo estás ganando? ¿Cuál es eso que estás ganando? ¿Y si es la manera, o sea, cuál es la necesidad que estás satisfaciendo a través de estos comportamientos negativos y de que una manera más positiva lo podrías hacer? Pero todo es un trabajo de conocimiento. Yo creo que en las escuelas nos deberían de enseñar a ver, te hacen escoger una carrera cuando tienes 16 o 17 años, eres un imbécil, o sea, no tienes ni idea de qué quieres ser o en qué te quieres convertir y te comprometes a una vida que probablemente te encadena por 40 años. Nos deberían enseñar a conocernos mejor, hacernos preguntas de cuáles son nuestros valores, qué son las cosas que nos mueven, quién admiramos, qué admiramos de nosotros, cómo construimos una identidad de triunfo, porque hablamos muchísimo de los errores y los masticamos y los rumiamos y si, la cagué, la cagué, la cagué. ¿Pero por qué no tenemos este momento de reconocer todo en lo que sí somos buenos? Y entonces en vez de tratar de subir nuestros errores a un nivel promedio que nos permite encajar en una caja, entender que somos extraordinarios en estas otras cosas y esas cosas verdaderamente potenciarlas para ser fuera de series. Yo lo veo en el sistema educativo actual y para mí, pues creo que es llegar a los cuarenta y tantos años a este proceso de pues terapias, experiencias, libros.
¿A qué edad empezaste?
¿A qué edad fue antes de los 40? Llama a la crisis de los 40 o lo que quieras, la fractura. Pero hoy hay muchos le está dando crisis a los 40, a los 25. Ojalá la aprovechen porque si nos llegara, maravilloso.
¿Yo siempre digo, si a nosotros nos hubiera llegado todo esto antes, la pandemia.
Fue extraordinaria porque para mucha gente les dio una oportunidad de salirse de este ciclito de inercia y frenar y decir, caray, a ver, qué se está muriendo todo el mundo, yo me puedo morir mañana, a ver, quiero vivir así, No? Mucha gente tiene esas experiencias cercanas a la muerte tan intensas que les hacen sacar la cabeza del agua y el.
No poder estar distraído también con la vida, porque la pandemia lo que hizo fue verse a uno y ahora con lo que decías también siempre nos lleva a lo mismo. Los cambios están en observarnos, ese mapita qué me duele, ¿Para qué hago esto, ¿Por qué lo hago, ¿De qué me estoy defendiendo, ¿Qué estoy ganando? Y hacer tu mapita de personalidad, abrazarla.
Aceptarla y romper esa autocomplacencia cuando no ve eso, porque la gente a veces ve eso y se queda sentado. Hay que accionar, hacer que las.
El cambio de identidad es bien complicado porque es bien duro. Sabes que vas a soltar lo que no te gusta, pero no sabes qué vas a agarrar del otro lado. Y en soltar pues implica que el ecosistema en el que has encajado de una u otra manera que te ha.
Funcionado.
Te va a rechazar. Hay anticuerpos en ese ecosistema.
Hablando de miedos, qué sería como un error que te daría miedo cometer, regresar a esa persona.
Ese es mi mayor miedo. Mi miedo más grande es que se me olvide de dónde vengo, que estuve ahí, que se me olvide y que me vuelva a enganchar en un quiero más, necesito más, no soy suficiente, se me olvida, o sea, dicen que tienes que. Dicen, yo soy de los que piensan diseño de vida, ¿No? Y que el chiste es que tu día se vea y que tu calendario tenga las cosas que Tú decides hacer. ¿Quieres que tu vida se vea ganando 100 mil pesos al mes, trabajando 3 horas al día? Perfecto, diseñas tu vida así. El gran riesgo es que una vez que logras los 100 mil pesos, no digas, ah, pues entonces voy a trabajar 6 horas y gano 200, y entonces voy a trabajaR 9 horas y gano 300, porque al rato el dinero nos hace perder de vista que es lo importante al principio. Y es muy adictivo entonces entender y recordarnos constantemente qué es lo importante, por qué estoy haciendo las cosas para que cuando pasen digas, ah, es por esto. Y puedas disfrutar el proceso y no solo la consecución de los objetivos. Pavor me da despertarme otro día diciendo lo que decía todas las mañanas que me despertaba antes de abrir los ojos, qué mamada. Así amanecía mi cerebro seguro, ¿Y de que? ¿No sé, pero así arrancaba así como la musiquita de Windows, que mamada? Venga mundo, te odio.
Y así te relacionabas con todo y conseguías cosas y lo que sea, pero también por eso la gente sentía este.
Oye, ¿Qué sucede con el ecosistema después? Es decir, en las historias que tejemos entre todos, para que alguien sea el malo, otro tiene que ser el bueno y si el malo deja ser malo, entonces el bueno dice ¿Y entonces quién soy yo? Y se desajusta porque la gente se acomoda, la gente puede criticar que exijas tal cosa, pero si dejas de exigir, ¿Qué pasó? No me cambien las reglas de esto que tenemos. ¿Qué pasó con tu ecosistema?
Bueno, afortunadamente mi ecosistema cercano lo entendió y creo que el cambio fue para. Para ponerlos a ellos primero, o sea, mi familia. Entonces, bueno, estuvo padrísimo, no fue para ponerme a mí primero, digamos, lo hemos visto, familias en las que todo parece estar muy bonito y de repente el señor o la señora se van a un ratito de Juan Lucas y regresan. ¿Sabes qué el otro día veía un meme que decía me quedé con los niños todo el fin de semana para que mi esposa se pudiera ir a su retiro de yoga cuatro días y regresar a decirme que soy un hijo de la? Porque sí, o sea, te das cuenta de repente que esta vida que medio te has comprado no es. Y que tú vas primero y está bien, o sea, mucha gente dice, oye, es que está muy mal, él se fue a hacer ayahuasca o hizo hongos y se volvió loco porque ahora se salió y se fue a, no sé, a pintar casas o se fue a un ashram a la India o se fue a vivir a Tulum, lo que tú quieras. Híjole, dónde está mal, ¿Está mal para quién? Porque para él está bien, él está haciendo lo que cree. Oye, ¿Que se puede llevar a mucha gente entre las patas en el proceso? Pues sí, pero pues creo que hay prioridades y la prioridad creo que siempre tenemos que ser nosotros.
¿Tu sistema logró reorganizarse?
Sí, sí, definitivamente. Yo tengo la gran fortuna de que mi esposa es una persona con una inteligencia emocional muy elevada y siempre ha sido quien me ayuda a ver esos puntos ciegos y. Y que si bien ella no es de las que se va a ayahuasca y no se va al retiro y no hace. No lee 400 libros al año, ni yo no lo mucho, pero me entiende y sabemos los dos hacia dónde vamos y sabemos qué es lo que queremos. Entonces como que es un camino paralelo que va en la misma dirección, no tienes que tener el mismo camino, pero como lo digo mucho, te tienes que enamorar de mil personas y esas mil personas ojalá sean la misma o sea el mismo cuerpo. Y ella y yo nos enamoramos y nos desenamoramos bastante seguido.
¿Pero cuánto tiempo llevan juntos?
Once años casados. Y entonces eso estuvo muy bien. Ahora, hay muchas otras situaciones en las que tienes que cortar, ¿No? Entornos sociales, tal vez prácticas, dejas de salir en la noche, empiezas a hacer más ejercicio, tal vez dejas de tomar y entonces tus amigos te dicen que hue o escoges ya tus batallas y oye, ¿Qué pasa cuando es mi esposa la que hay este rompimiento? Pues tienes que tomar decisiones. ¿Qué pasa cuando es mi prima o mi mamá o el esposo de mi mamá? Sabes qué tal les puedes llevar la convivencia medio en paz. ¿Tampoco tienes que llegar a predicar de lo que aprendiste en tu retiro de silencio de 10 días, no? A ver, lleva la fiesta en paz. Tampoco significa que vayas entonces ahora todo el día se muera y a quererlos educar, porque tampoco es tu rol.
Además la gente aprende cuando quiere.
A la gente no se le educa, la gente se le inspira y se.
Inspira a través de rápido. Quiero comentar ahora que decían el yo hace mucho, muy chavita me tatú, mira, tengo hasta tapado. Porque en un momento me dio pena, yo me tatué aquí, ni se entiende, pero decía primero yo y después un ex. Me juzgó mucho por ese dicho y entonces claro que me argumentó como claro, eres un egoísta. Como que primero tú. Claro, por eso eres así. Por eso. Y me lo he tratado de quitar, es el más clarito y todo. ¿Y luego la gente pregunta mucho eso, como qué tanto el primero yo es egoísta o no? ¿Y qué tanto es esto de primero estoy bien yo para poderle dar a los demás? Yo hoy lo creo que así debe de ser.
Pues es el clásico ejemplo del avión se va a caer y salen las máscaras, te la pones tú antes de los niños. Yo sí creo que para estar bien y para tener impacto y para ayudar a alguien tienes que estar bien tú. Y es más, si al ayudarlos yo creo que la caridad es egoísta, o sea, porque das diezmo en la iglesia, pues para tal pinche cielo, o sea estás comprando tu entrada o evitarte problemas. Exacto. Entonces la realidad es que está bien, está bien, si es un ganar ganar, entonces las cosas corren de favores, se acaba como dicen el muerto y el arrimado a los tres días apuestan. Entonces está bien hacer las cosas por alguien más, pero por siempre es por ti.
Esa es la realidad. Lo que pasa es que hay que asumir lo que al final por más que uno lo haga por los demás, siempre es por uno para sentirse bien uno.
Sí, la verdad hay un tipo de error que también platicamos aquí, que lo llamamos, suena raro, pero lo llamamos error favorito. El error favorito es un tipo de error que incluso después llegas a agradecer porque fruto de eso eres quien eres hoy en día o fruto de eso tuviste un aprendizaje que ayudó a que pivotearas el camino y terminas ya no viéndolo como un error y por eso lo Llamamos error favorito. ¿Cuál sería tu error favorito?
Bueno, hay muchos, pero mi error favorito yo antes de casarme, de conocer a Lucila, estuve en una relación cuatro años, fue una relación sumamente tormentosa, entre a distancia y no, muchos celos, muchas inseguridades, muchas infidelidades, pero una relación que estaba ya que iba que vuela pa boda, pero ya estaba hasta cantada y afortunadamente no sucedió eso y gracias, hoy estoy en donde estoy.
¿Y te diste cuenta tú?
Me di cuenta, yo ya lo sabía, pero pasó algo muy cañón porque yo era alguien con muchas inseguridades, como te decía, para mí yo había un cierto tipo de mujer que yo idealizaba para la que a mí no me alcanzaba, o sea yo no creía que aros my league tal cual. Y un día en una boda una niña que era así como le pito me de este este personaje y clásica. Fue el día que le comuniqué a todos mis amigos que ya estaba a punto de dar el paso y se acerca esta niña y me dice oso no te cases y me rompió todo lo que yo creía de lo que yo podía hacer. Al final nunca pasó nada con esta niña, pero me hizo, me hizo cuestionar mis creencias más básicas de quién era yo, qué podía hacer y cómo se podía ver mi vida estuvo cañón.
Qué suerte.
Oye y habla no fue todo tan, tan limpio y tan bonito. No fue un. Ese día obviamente puse hasta las chanclas, no sabía qué hacer, me peleé con mi novia estuvo horrible, pero fue muy bueno.
Y ahora que estábamos hablando de esto, de tu personalidad y esto, ¿Tú eras muy celoso?
Nunca he sido muy celoso. No era muy celoso, pero sí inseguro.
¿Cómo lo vamos transformando? En el camino va uno aprendiendo cosas. Yo sé que esto es muy raro porque. Porque finalmente uno está donde está por las decisiones que ha tomado, ¿Cierto? Un poquito de azar también. Y uno mira como esta, que apareció en esa fiesta. Pero si tuvieras que devolver el tiempo y fuese posible eliminar tres errores de tu vida que no afectaran el resultado final que tienes hoy en día. Pero como que ese sobró. Esa como que sobró. ¿Cuáles podrían ser?
Yo tengo un hermano 10 años más chico que yo y cuando nació él se separaron mis papás y como que no había. No había mucha lana en mi casa. Y yo de 16 años y el de 6 y así. Y fui. No era un gran hermano. Y los recuerdos que tengo de eso, la verdad es que sí son muy feos. Fuera de eso, la realidad es que no soy. No soy de anclarme en errores. A ver, me fui a estudiar a la Universidad de Stanford, la mejor universidad del mundo, en un momento clave para la nueva era de la tecnología. Yo me fui de 2006 a 2008 a Silicon Valley, o sea, yo abrí mi cuenta de Facebook en Stanford y muchos de mis amigos se fueron a trabajar a Facebook y yo ni por aquí me pasó. Ni siquiera tratar de entender lo que estaba sucediendo en el mundo de tecnología. Yo traía ya mi misión que era trabajar en el mundo financiero en Nueva York y estaba totalmente enfocado en eso y todo mi sistema estaba diseñado para eso. Tal vez no haber sido todavía más curioso, no haber aprovechado más el momento de estar rodeado. Vengo regresando de ahí entonces porque fue mi reunión de 15 años, lo tengo muy fresco y no, tal vez no haber aprovechado ese momento, esos dos años. Tienes 27 años. A ver si ya estás grandecito, pero sigue siendo medio, medio inmaduro. Y hoy a los 44, pues sí, digo, estaba rodeado de la gente más brillante. Pude haber ido a platicar con los profesores, pude haber puesto atención en las clases. Y eso que no había ni celulares, ¿No?
Que te robaron.
Haber sacándole más jugo a la maestría en un contexto académico, creo que sí.
Es otro error que la mayoría de repente tenemos esa cosa con la edad y que no la entiendes hasta que eres grande. Por más que uno se lo diga, por más que yo se lo decía mi hermano, aprovechas tú inglés, no sé, yo como sufro con eso, aprovechas tú esta pinche clase, porque no sé, no hay manera. Hasta que uno no crece y ve para atrás y dice tenían razón, como desaproveché ese momento. Pero todos estamos en una edad en su momento que quieres hacer otra cosa.
El tema es que no lo ves, no lo ves y siempre todo es más fácil. Como el coach de fin de semana, desde el asiento hubieras hecho eso, hubieras metido al. Pues sí, ya toro pasado está muy fácil, en el momento es difícil.
Entonces tu hermano menor.
Si, no haber aprovechado, pero yo creo que ese momento dos en dos cuestiones. Y bueno, tal vez, tal vez no haber congelado esperma. Cuando me hice la vasectomía siempre como que me quedé con la espinita de tener una niña, tengo dos niños que amo y todavía de repente se nos antoja y después ya se nos baja la jarra y decimos no, mejor estamos bien con dos, pero hoy ni siquiera tengo la opción, a ver si es reversible, todo lo que tú quieras, sí se puede.
No.
Hace que sea in vitro o inseminación artificial, entonces se hace más complicado. Bueno, tal vez sí haber planeado un poquito y no haberme hecho como el Borras y haber dejado ahí unos muchachones en frío, hubiera estado.
¿Y eso lo decidieron cuando tuvieron al segundo?
Dijeron no, no, no. Yo me hice la vasectomía cuando tenía el chico ya como 5 años, pero como que dijimos, fue en plena pandemia, como que se nos había antojado otro, después tuve un accidente y como que dijimos no, es demasiado estrés. Y después ya el gap era tan largo entre, o sea se iban a llevar siete años y yo traigo esta idea de que los gaps entre no está tan divertido, Entonces pues ya. Y aparte si no me garantizan que es niña, ya tengo dos que están increíbles, no necesito todas.
Oye, este año sale mi próximo libro, se llama Los siete pecados del líder. Desde tu experiencia, ¿Cuáles han sido tus errores como líder?
No correr a la gente cuando ya sabía que la tenía que correr. ¿No haber tomado el tiempo para analizar hacia dónde iban las tendencias y cuál era la mayor oportunidad que podía tomar en los momentos cuando vendí mi primera empresa después de que me corrieron de mi chamba, Nueva York, México, son estos momentos que si no tienes prisa, la pandemia nos dio eso vale oro porque si no te urge pagar la renta, que a mí en estos momentos no, para qué saltar un siguiente proyecto mejor A ver qué aprendiste, que te gusta? Otra vez, no me conocía entonces, no sabía yo que para dónde jalar, dónde se ve la oportunidad más grande, en donde puedes aprender más. Y entonces primero, como pasa con todo en la vida, si no tienes claridad de a dónde vas, eres. Es fácil seducirte con espejitos. Claro, o lo primero que te caiga, está bien, ya me ocupo. No te ocupes, o sea, decídelo con intención. ¿Y entonces yo creo que esas son mis errores más grandes, no? No haber tomado decisiones con intención y haber sido más como reactivo.
Y ese primer error de no sacar, suena como suena, pero de no sacar la gente a tiempo. ¿Por qué pasó eso? ¿Por qué lo postergaste?
Por negación, porque sabes que si corres a bien, entonces es asumir tu responsabilidad que a veces no quieres, es meterte la carga de chamba, de reemplazarlo, de reorganizar. Es a veces tú asumir parte de ese rol que ya tenés en tu cabeza que ya no ibas a hacer. Pero es muy cañón cuando no lo haces porque el equipo no es tonto. Si haces tu buena chamba, tu gente sabe y la gente sabe que lo debiste haber corrido y sabe que tú no tuviste los pantalones para correrlo y que sabes quién está pagando los platos rotos. Ellos te piden el respeto.
Y cómo has trabajado ahora que hablas de la intención y no aceptar cualquier cosa y saber decir que no, a mí eso me cuesta muchísimo. ¿Qué tip darías para eso?
En el libro hablo muchísimo de eso. El libro Haz lo que importa, que es el libro que publiqué es un método que se llama DMS, Do Meaningful Shit. Haz lo que importa y son cinco pasos. ¿Es dónde estoy, o sea, quién soy yo, qué es lo que me importa? ¿Cuáles son las áreas de mi vida dónde me siento cómodo? ¿A dónde voy, qué es lo que quiero lograr? ¿Cuáles son las tres áreas de mi vida en las que verdaderamente me quiero enfocar en los próximos 12 meses? ¿Cómo hago el tiempo para para trabajar en estas áreas? Como priorizo, cómo digo que no, como uso el tiempo que haga para tener resultados, como hago un plan, cómo fijo metas, como establezco objetivos y un plan de seguimiento. Y después significado es por qué me importa, ¿De dónde viene mi motivación, cuál es mi gran dolor, cuál es mi gran misión de vida? Entonces, dirección, movimiento, significado es mucho autoconocerte. ¿Cómo dices que no? Bueno, primero sabiendo que sí. Cuando no sabes que sí, entonces todo es sí. Porque acuérdate que un no te abre, Mucha gente dice un no te cierra. Sí, un no te cierra una cosa, pero te abre a muchas. Un sí te compromete, sobre todo si eres alguien que da cis contundentes.
Sí, qué difícil. Porque muchas veces interviene el miedo no para tomar. Normalmente siempre es el miedo económico. Muchas veces no es como por ejemplo mi profesión que es tan inestable y de repente es como no, pero yo ni quiero hacer eso, pero es que si no igual no vuelvo a trabajar en todo el año.
Tómalo, tómalo, tómalo y lo tomo o.
Lo tomas y después te hablan para tres cosas. Claro, habría que haber sido como congruente o consecuente con lo que yo.
Pero ahí es donde dices, ¿Sabes cuál es la diferencia entre el necio y el perseverante? ¿Cuál? El resultado. Si te salen las cosas bien, qué perseverancia, qué visión, qué temple. Te salen las cosas mal. Pichenecia. Si hubieras agarrado la chamba y ya.
Totalmente.
El arte de decir que no es si. Aprender a no tener que quedar bien con todo el mundo, porque a veces hay que decirle que no a favores que te piden conocidos o a contratos que te piden amigos. Claro, pero te desenfocan.
Pero aparte hay maneras de hacerlo. Creemos que decir que no es. Estamos muy educados en América a quedar muy bien, hacer buena onda, serviciales o.
Decir que sí dar nalgas. Eso es horrible.
La realidad es que puedes decir que no de una forma que genera respeto. Totalmente. Respeto hacia la otra persona, porque no perder el tiempo y eso. Y si tienes razones válidas la gente te va a respetar. Ahorita por ejemplo, yo soy conferencista, tengo dos semanas de vacaciones con mis hijos, dos semanas. Y me invitaron a Bogotá a dar una conferencia que me parte la primera semana, digo voy a estar en Acapulco, entonces quieren que me vaya a Bogotá, entonces ya perdí tres días y les dije que no, oye, pero es que es una gran oportunidad para que abras tu mercado, no sé qué le dije y luego ni me querían pagar completo, es que Bogotá pagan menos. Dije bueno, no, porque son dos semanas que estoy con mis hijos, o sea, no. Yo sé cuáles son mis prioridades, lo sagrado. Y entonces para mí es muy fácil, oye, si lo ves en pesos y centavos, me pasó lo mismo un día que llevé a mis hijos a Chokich porque era el cumpleaños de uno y cuando. Y me quería para una conferencia en ese preciso momento y cuando pones en pesos centavos, ¿Cuánto me costó ir a Choki Cheese? Por lo que de cobrar dices híjole.
Pero prioridades, prioridades que tienen que divertirse mucho porque esto me costó.
¿Cómo se llama el libro?
Haz lo que importa.
Haz lo que importa.
Haz lo que importa.
OK.
Amazon en BIC en audio narrado por mí está en busca libre en Colombia.
Te contaba en un principio por qué se había, por qué se nos había ideado el rincón y parte era porque yo quería compartir pues todo lo que Fren me ha ayudado a mí en mi proceso personal. Entonces esta sección se llama la terapia y es realmente si tú le quieres hacer alguna pregunta, ya sea para ti o para la gente que te escucha nuevamente, que te pregunten mucho que crees que puede dar una respuesta que les ayude.
Me interesa mucho. A ver, ¿Tú cómo piensas sobre el síndrome del impostor?
Yo creo que el síndrome del impostor es, con todo el respeto de la gente que cree mucho en él, creo que es una de esas modas para reencauchar un personaje muy viejo que se da en personas que generalmente tienen tres características Una alta sensibilidad a la insuficiencia, una sensacióncita que me faltan 20 centavos para el dólar o para el peso y que se activa muy fácil cuando el mundo, las situaciones o las personas son ineficientes. Y para lograr lidiar con la ineficiencia y la sensación de insuficiencia, viven sobreesforzándose para alcanzar dar el nivel y dar la talla. Pero esta sensación de insuficiencia nunca logra llenarse del todo, porque la están llenando a través del hacer y no del ser. Entonces, aunque obtengan los mejores títulos, los mejores logros, los mejores millones, están sentados en la misma mesa con gente que tiene la misma formación y la misma experiencia, pero cree que los demás son mejores y que en cualquier momento se van a dar cuenta que él no es tan bueno, que no sabe tanto y esa sensación los obliga a tener y por eso decía hace un momento que se convierte en el hombre o la mujer del mañana porque no disfruta el presente, porque siempre falta. Y siempre falta, lo que me gusta del síndrome del impostor es que pone encima de la mesa algo viejo que lo presenta como nuevo y le abre los ojos a mucha gente porque se pone como en la cresta. Del síndrome del impostor. El síndrome del impostor y la gente trata de averiguar y yo creo que eso es útil, aunque sea un viejo concepto reencauchado, porque hace que la gente diga no, yo quiero ser auténtico y disfrutarme la vida y no tener esta sensacioncita y poder creer en mí y saber qué es lo que tengo y ya está y que no pase nada.
O sea, el síndrome del impostor es el que tiene el dolor de la insuficiencia muy alto generalmente.
¿Y cómo se sana?
Pues mira, nos venden que a través del hacer, entonces si tú consigues, si tú logras, si tú alcanzas, ya está y no puedes estar en la cima. En la cima y sigues teniendo la misma sensación. Cita tiene que hacerse de una forma personal en el ser, y en el ser significa que tú logres tener una relación contigo compasiva. Compasiva, sin autocomplacencia, que sin lástima, sino reconocer tu humanidad, reconocer tu flexibilidad, reconocer que lo que hay está bien que sea eso y que se vale esa diferencia y tener un vínculo con menos juicio hacia uno y cuando uno logra aceptar eso, pues se vuelve completo y si está completo, tenga diez, tenga cincuenta o tenga cien, se le va a disfrutar. ¿Ahora quiere doscientos? Maravilloso. ¿Quiere trescientos? MARAVILLOSO. ¿Quiere un millón? Maravilloso. Pero no porque te falta, sino porque quieres que es distinto.
Claro, es por. No es cubriendo esa sensación de que te falta algo, sino yo uso siempre.
Una metáfora y es que a veces la gente va corriendo y tú dices va persiguiendo lo que ama y el de al lado dice no señor, va huyendo de lo que teme y es muy distinto.
Claro, pero cuando te das cuenta que puedes estar haciendo las dos al mismo tiempo, creo que es bien poderoso.
Totalmente, totalmente. Pero incluso además es un tránsito, porque yo he conocido mucha gente que toda su vida estaba huyendo de la sensación de insuficiencia sin saber a dónde iba y por eso aceptaba los caminos que se hay y hacer y hacer, hacer. Después la conciencia aumenta y entonces llega un punto en el que van persiguiendo lo que aman y también no quieren sentirse así. ¿Y después llega otro punto más adelante en donde persiguen solamente lo que aman, pero ya tienen el camino tan definido que pueden tomar las decisiones adecuadas porque también hay que producir, porque también hay que hacer cosas, porque también es no solamente si yo persigo lo que amo.
Y estoy de vacaciones, me tiene que ver con el autoconocimiento de nuevo, que te duele, que te arde y de que te estás protegiendo todo el tiempo?
Oso, de verdad, qué gusto que estés aquí con nosotros y que nos has aportado tanto. Esto le va a ayudar a mucha gente.
Muchas gracias. Venir al rincón de los errores. Gracias. Suscríbanse. Acuérdense, somos malísimos para eso. Se nos olvida. Nos tienes que enseñar a hacer eso. Luego. Ah, un libro.
Ah, esta es la versión mexicana de uno de mis libros o se llama Hazte dueño de ti. Que lo disfrutes mucho.
Muchísimas gracias.
Gracias. By.










