ARTURO CHACÓN | Nunca Dejes de Sentir #119.

Episode 119 of Cracks Podcast: a long-form Spanish interview between host Oso Trava and tenor Arturo Chacón. Topics include Chacón’s childhood musical roots (mariachi), decision to leave engineering for opera, his vocal transition from baritone to tenor (advised by Plácido Domingo), career milestones (Operalia win, debuts at major houses like La Scala), performance mindset and rituals (meditation, sleep, rehearsal), mentorship and teaching, pandemic-era streaming concerts and a home-recorded album project, and reflections on emotion, humility and being human through music.
Chapters
Lo hecho está hecho y hay que corregir o hay que dejar ser. En el canto es muy obvio, no puedes deshacer una nota que ya hiciste y es parte de lo que nos enseña el tiempo. No me queda otra más que aprender de esos errores y ser mucho más fuerte la próxima vez y no cometer errores. Tanto en la música como en la vida se nos dan muchas oportunidades. La vida es más larga de lo que creemos.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Arturo Chacón. Puedes encontrarlo en Twitter o Instagram como Arturo Chacón. Cómo Arturo es uno de los cantantes de ópera más importantes y reconocidos a nivel mundial. Ha trabajado con Woody Allen y Sofía Coppola. Es protegido de Plácido domingo, con quien además comparte el escenario constantemente y ha cantado para reyes y presidentes. Ha recibido un sinnúmero de reconocimientos. En 2018 la revista GQ lo nombró Artista internacional del año y se ha presentado en prácticamente todos los teatros más importantes del mundo, incluyendo la Scala de Milán y el Bolshoi en Rusia, donde ha recibido grandes ovaciones. Hoy Arturo y yo hablamos de sentimientos, de humildad y éxito y también de la ópera. Así que te dejo con mi entrevista con Arturo Chacón.
Arturo Chacón, muchísimas gracias por aceptar mi invitación.
Qué orgullo tenerte aquí, Oso, Muchas gracias por tenerme, de verdad. He escuchado tu podcast varias veces y me encanta la energía que traes a estas comunicaciones con el público y con la gente para que conozcan pues gente que normalmente no estarían en su vida o en su imaginación.
Arturo, bueno, pues esta. Digo, a ti te conoce todo mundo y gracias por escuchar lo que hago, pero espero que lleguemos a gente que no te conozca y que te pueda empezar a seguir porque lo que haces es fantástico. Vamos a hablar de toda tu trayectoria, vamos a hablar de lo que estás haciendo, de los reconocimientos. Pero antes de eso, quiero empezar con un tema que me llamó mucho la atención porque oí una entrevista en la que estabas hablando de tu interés por la física cuántica y las teorías de interconexión de todos los seres del universo. Cuéntame un poquito más ¿De dónde sale tu interés?
Empezando ligeramente, así soy. Qué padre, qué padre pregunta que me haces. Fíjate, todo empezó, mi interés en esta idea empezó hace como cuatro o cinco años, que mi hijo estaba chiquito y íbamos en el carro, íbamos al consulado italiano a recoger mi pasaporte, porque iba a salir a trabajar allá y me tienen que poner visa de trabajo y aquí en Miami hay mucho tráfico llegando al consulado. Entonces veníamos parados en el tráfico y volteo a ver al niño y venía con su librito así, y me mira muy intensamente y me dice, papá, ¿A que venimos aquí? ¿A que venimos aquí? Mi niño, vamos a recoger el pasaporte. De volada, de volada, termino, regreso, regresamos a casa, te llevo a comprar un helado. No papá, me dice, ¿A que vinimos al mundo? Me quede, si, yo, mi esposa venía a un lado mío y me dice, no, no te pregunto a ti, porque yo quería que me sacara del apuro, ¿No? Y nada, pues en ese momento lo volteé a ver y habían pasado como cinco o seis semanas que no lo había visto, porque venía llegando de otro contrato. Y lo vi, me dio así una ternura enorme, dije, vinimos a amar, vinimos a dar amor a este mundo, a eso venimos. Y el niño le pareció perfecto y siguió leyendo. Entonces, esa misma noche, platicando con mi esposa, con una copita de vino y ya poniéndome más filosófico, le dije, ¿Y que? Ya que vinimos a este mundo, ¿A qué vinimos? Y sí es cierto que vinimos a amar, Porque la respuesta que me salió así de no sé dónde, me la saqué de la manga, pareció que pues tendría un sentido, tenía una validez, y nos pusimos a platicar y que sí en realidad si venimos a amar, ya sea amor de hermano, amor de hijo, amor de padre, de amigo, de lo que sea, de prójimo, el mundo sería mucho mejor. Y después de eso me gusta mucho leer de todo, desde ciencia ficción, fantasía, hasta física cuántica. Y existen esas teorías de que todos estamos interconectados. Entonces decidí hacer un experimento en todas mis funciones, en todas mis presentaciones, sentir que estoy conectado con el público, así por un hilo lleno de energía que nos conecta. Y en ese momento decidí darles amor, así vamos a, Vamos a querernos y vamos a sentir que esta función sea algo muy especial, vamos a sentir que esta música nos, Nos regale, nos regale unas emas de estas emociones de las que te llevan al cielo, es lo que, es lo que quería y desde entonces será lo que tú creas, lo que tú quieras, pero mi carrera ha tenido un desarrollo exponencial comparado con el que traía antes. ¿También coincide que estoy en la madurez de mi, de mi voz, estoy en la madurez artística también y eso también, por supuesto, puede ser que haya contribuido, pero algo es cierto, no? Me siento más nervioso, me siento siempre conectado y pues el público se ha vuelto como familia para mí a través de esto. Siento, siento esa conexión y aunque sea mi imaginación o no, bueno, no sé, es algo que me enriquece y que me. Y que me motiva a cantar mejor y a ser un mejor artista.
¿Para quien le suena como a magia lo que estás diciendo, qué libros le recomendarías o cuál fue tu primer acercamiento a estas teorías, A qué autor?
Bueno, hay un físico nuclear, físico cuántico en Twitter que sigo, se llama Brian Green, es un físico y a él me pongo a leer en su Brian Green con e a lo último te lo puedo enseñar aquí ya está Brian.
Green con doble e y al final.
Y ahí tiene muchas publicaciones en su sitio de Internet, en su página de Twitter y también en YouTube te encuentras pláticas de él con millones de vistas y con mucha inspiración.
Ahora que lo dices, se me hace muy curioso porque yo hace unos años también me. ¿Me metí un poco más a este rollo, no? ¿Bueno, aprendí de este rollo y empecé a leer a Joe Dispenza y tomé ciertos cursos y quieras o no, mi vida cambió desde ese momento también, en el momento en el que siento que soy parte de algo más y que puedo hasta materializar pensamientos en cierta manera, la cosa cambia y tal vez es autosugestión, tal vez no, pero si te funciona, oye, roll with it, no?
Sí, sí, sí. Mira, nos van a decir más fufos, pero hay algo muy cierto, hay algo muy cierto, en el querer y en el sentir está el ser. Entonces si tú te sientes mal, si te sientes fregado, siempre vas a estar fregado, vas a sentirte mal. Y bueno, es algo que en lo que creo y creo que puedo, puedo suscribirme a esta filosofía.
Esta evolución que experimentas en tu carrera desde que empiezas a pensar así, viene de un comentario simple de un niño, pero tu carrera en sí empezó siendo un niño, Cuéntame un poco cómo es tu niñez y has hablado mucho de esto, pero para quien no te conoce, ¿Cómo fue tu niñez y cómo entras a la ópera? ¿Cómo se te presenta esta disciplina tan elusiva, tan poco popular tal vez entre los jóvenes en tu vida?
Pues si, lo dijiste muy bien. Mi carrera no pensaba como carrera, pero mis primeros pasos en la música empezaron como niño. El hecho de que toda mi familia cantara, el hecho de que uno de mis tíos haya buscado una carrera en el mariachi. Un hermano de mi mamá era cantante, murió muy, muy joven, a los 25 años. Murió en la Ciudad de México mientras filmaba su primera película ya de charro mexicano. Y había grabado su primer disco. Estaba por salir mi tío Salvador Cruz Moreno, bueno, como él murió antes de que su disco saliera, el disco, las cajas de discos estaban en casa de mi abuela y mi abuelo me regaló su guitarra, me regaló su traje de charro, porque sabía que yo cantaba, sabía, él tenía esa premonición de que yo iba a convertirme en cantante. Entonces me inspiró tanto mi tío, me aprendí de memoria todas sus canciones, las cantaba todos los días con el LP que teníamos ahí. Y creí, pensaba que todo mundo tenía esto de cantar, que solo necesitaban hacerlo y que iba a salir y que la gente que no cantaba era porque decidían no cantar. Eso era una de mis concepciones de niño y de esas cosas que con el tiempo te imaginas que son normales. A los 14, 15 todavía me imaginaba que cualquier persona podía cantar. Y más que reforzaba esta idea, el hecho de que convencía a mis amigos de que cantaran, a pesar de que nunca habían cantado. Ya ves, si puedes cantar. Y era coincidencia que pues también tenían ese don de poder cantar muchos de ellos. Entonces, para no hacer la historia muy larga, desde chiquito, desde chiquito, a los seis años entré al primer coro y estudiantina, empecé a cantar todas las canciones mexicanas. Poco a poquito los maestros, el maestro de la estudiantina me ponía a hacer los pequeños solistas, las frases de solista en las canciones, en los festivales. Y nada, se volvió algo muy natural. Nunca me dio pena, nunca me dio vergüenza cantar. Y eso es una de las gran ventajas que me han llevado a donde estoy ahorita, porque todavía a estas alturas muchos de mis colegas profesionales y muy famosos sienten esa ansiedad de cantar enfrente de la gente. Entonces, bueno, eso ya queda a un lado. A los 6 años entré al coro, por ahí a los 14 me empezó a cambiar la voz y yo imitaba muy bien a Vicente Fernández, imitaba muy bien a Javier Solís, a Jorge Negrete. Poco a poquito lo empecé a imitar y pues en todas las fiestas tenía que ser mi party trick y tenía que cantar las de Vicente sobre todo, que eran las más populares. Y nada, poco a poquito me fui a juntar con los mariachis de Hermosillo, que se volvieron mis amigos y mis hermanos, que todavía hasta la actualidad, cuando voy a hacer un concierto por allá, cuatro de cada cinco conciertos me acompañan los mismos mariachis con los que cantaba de chamaco. Así que se fue convirtiendo en un hobby que poco a poquito mi mamá no estaba tan de acuerdo con este hobby porque también, no sé si tú eres también de los que le gusta salir con el mariachi de vez en cuando y que conlleva que no es café y se toma pues las cervecitas y la fiesta. A mi mamá no le gustaba mucho ese aspecto, entonces me hizo una cita con un maestro de canto. Me si quieres seguir cantando con tus mariachis, con tus amigos, vas a tener que tomar disciplina. Y me hizo una cita con un maestro de canto de ópera y. Y yo le dije, mamá, pero yo ya sé cantar y la ópera es para viejitos. ¿Le dije no, no me interesa, vas o vas? Pues, pues voy. Este, nada, pues pasaron 15 minutos de que esperaba a que terminara la clase que estaba pasando y yo estaba así, con los ojos cuadrados, encantado, escuchando lo que estaba haciendo el alumno antes que yo.
Qué era lo que. ¿Que era lo que te llegó tanto que fuera tan diferente a lo que ya habías experimentado?
Mira, en el mariachi tú escuchas el ayayay, todo eso que lo hemos escuchado toda la vida, pero de repente yo estaba escuchando gente que estaba. ¿Accesando es palabra accesando? ¿Si, verdad? Estaba utilizando partes de su voz que yo nunca había escuchado en vivo en una persona. ¿Lo había visto en la televisión cuando salía algo así que hacía alguien así? ¿Cómo es posible que hayan subido así para cantar esa nota como mariachi? ¿Me costaría un chorro, me entiendes? Y me causó mucha impresión la manera en que las frases iban subiendo con la canción, la fuerza con la que la voz humana podía resonar. Y nada, pues estaba yo muy interesado en un cambio de 15 minutos de escuchar eso. Y cuando me tocó a mí, el maestro me empezó a vocalizar y escuchaba y a ver, hace esto y hace esto. Y así pasaron yo creo que unos 20 minutos que me. Que me estudió la voz. Me dice, sí, sí, puedes cantar ópera. Y yo, bueno, si, ven la semana próxima. Y. Y a esta hora hicimos cita para la próxima clase. Y pues con una ilusión de aprender algo nuevo. No tanto de que hubiera yo dicho, ya voy a ser cantante de ópera, No, no. Yo estaba estudiando ingeniería en aquellos tiempos y pues no tenía ni siquiera pensado dedicarme al canto profesionalmente. Era siempre algo que amaba y que se hacía como parte. Es otra de las concepciones que tenemos en México, que si quieres hacer una carrera en algo, tienes que tener un trabajo de verdad. Y pues la música es para divertirse y de ahí surgió.
¿Y en qué momento sabes que esto puede ser un trabajo de verdad? Porque, OK, entras, eres mariachi, muy divertido, a todos nos encanta la fiesta, guitarras, novias, lo que tú quieras, tequilas. Después entras a cantar ópera porque tu mamá te obliga un poco, te gusta. Pero si estabas estudiando ingeniería industrial, ¿En qué momento dices voy por todo, este es mi futuro?
Bueno, esto lo llamo que fuera una serie de no brainers. ¿Cómo lo podríamos traducir, un no brainer a español?
Yo creo que decisiones obvias.
Decisiones obvias, o como decía el Padrino, cosas que no puedes rechazar. Una oferta que no puedes rechazar. Primero, después de que hice la audición para este maestro, estudié con él como un año, un año pasadito. Y cuando la Universidad de Sonora empezó su primera licenciatura en Artes con especialidad encanto con este mismo maestro y el primer no brainer llegó ahí. Yo era el único que apenas empezaba a estudiar con él. El resto de los estudiantes ya tenían muchísimos años estudiando ópera. Y cuando hicimos los exámenes de admisión, me aceptaron como el primero, el número uno de todos.
Y dejaste la carrera de ingeniería. ¿Tomaste la decisión de saltar?
Dije que iba a ser que iba a tomar dos o tres materias de ingeniería ese semestre para ver cómo iba. Pero a mitad del primer semestre dije no, de aquí soy. Y nada, dejé la ingeniería y me metí de lleno al canto.
¿Y cómo fue la respuesta de tu familia, o sea, ¿Que te decían?
Mi familia, mis papás estaban encantados, decían ¿Qué pasa si no, no, no cuaja esto? Pues vuelves a la ingeniería, no pasa nada, estaba todavía chamaco, estaba joven, este, y hay que buscar esto. Lo raro fue que pasó lo contrario. Mis amigos, mis cuatazos del alma, todos estaban muy enojados conmigo porque dejaba la ingeniería. Resulta que uno de los papás de uno de mis amigos tenía un trabajo para mí ya alineado, en cuanto me graduará me iban a hacer este, jefe de mantenimiento de una empresa que me iba a pagar muy bien, me iba a trasladar a otra ciudad muy padre. Y pues mis amigos me decían, ¿Cómo estás tan tonto que vas a irte a cantar, que vas a ir? No entendían la pasión. Está bueno. A pesar de que sí entendían cuánto amaba yo la música, porque ellos, ellos lo vivían y cantábamos todos juntos todo el tiempo, pero mis amigos no entendían el concepto de que puedes vivir de la música.
¿Y en algún momento peso este, todo este pushback de tu círculo cercano te hizo dudar en cuál era tu destino?
No, yo creo que, y a pesar de que soy una persona muy indecisa, cuando me hacen buenos argumentos por un lado y por el otro, soy uno de los que de verdad se tiene que debatir y para decidir estas cosas es muy difícil, pero en este caso no fue muy sencillo. Yo dije, amo esto, le voy a, le voy a dar, no sé, lo mejor que pueda y a ver qué pasa.
Ahora empiezas a estudiar ópera. ¿En qué momento llega el concurso de operal Ya? Porque entiendo que en algún momento, aunque tus papás te apoyaron, entiendo que le dijiste a tu papá que ibas a cantar en Bellas Artes y que él te dijo que no te fijaras metas tan altas. Me llamó mucho la atención esa frase, porque como te pones metas, entonces oye.
Qué bien hiciste tu tarea, hermano. Muy bien. Qué buen dato este, que no sé ni de dónde lo habrá sacado. Muchas gracias por ponerlo. Ya de tanto que lo que he dicho cosas se me olvida a veces. Este es un dato muy, muy, muy bonito, Una anécdota muy padre que me acuerdo perfectamente, era en uno de mis viajes, bueno, vamos a terminar pasando, entrándole en licenciatura, encanto. Estuve ahí un año y medio estudiando y entonces el segundo no Brainer llegó, fui a hacer audiciones en la Ciudad de México y me aceptaron en el Young Artist Program, que pues te ponía, lo llevaba la Escuela Superior de Música a través de Bellas Artes y SIVAM, que es la Sociedad Internacional de Valores del Arte mexicano, me aceptaron ahí y empecé, hice los primeros tres, cuatro meses y. ¿Y llegó el break de Navidad y llegué a la casa con un disco que me regalaron en México y yo lo ponía y lo cantaba en la sala de la casa a mis papás, le decía a mi papá, mira, a poco me sale el área esta de ópera? Un día de estos la voy a cantar en. Un día la voy a cantar en Bellas Artes. Y vi que mi papá se puso pálido, mijito, no te pongas metas tan altas, tú haz lo que, lo que, disfrútalo, pero no te vayas a decepcionar. Un día voy a cantar en Bellas Artes, a los tres meses de que regresé, canté en Bellas Artes, en la Gala Latina de Bellas Artes, y pues nada, lo recordamos con mucha. Pues no sé, es casi chusco, si no fuera tan, tan bonito el recuerdo.
De que, qué es lo que te dice de ti eso, o sea, porque tal vez para mucha gente aspirar tan alto y lograrlo tan rápido puede ser hasta una maldición. Hace poco platicaba con Gabe Jaramillo, que también está por ahí en Florida y es entrenador de once número uno del mundo de tenis, y él habla de lo importante que es fracasar al inicio para que no tengas esta sobre confianza, para que entiendas que requiere de disciplina, de algo que hablas mucho tú y de trabajo. ¿Cómo manejas tú eso y cómo te fijas metas cada vez más grandes sin caer en el riesgo, que creo que es lo de lo que tenía miedo tu papá, que era de decepcionarte, de sufrir el camino?
Pues son como ves, es la perspectiva, el hecho de que canté en Bellas Artes, no es que haya cantado el papel principal en Bellas Artes, cante un papel pequeñito, pero para mí eso era ya non plus ultra. Este. Y al mismo tiempo no sé si es, Yo pienso que es la manera en que, en que, no sé, mi manera de ser es. Siempre peco de hacer menos las cosas, de no presumir, de. No sé, siempre buscaba mantener la humildad número uno. Y lo busco, todavía busco, trato de ver las cosas como una bendición. Claro, las bendiciones llegan también gracias al trabajo duro, pero también llegan gracias a la suerte. Y he tenido mucha suerte, he tenido mucho ángel, me lo ha dicho mucha gente, he estado en el lugar correcto, en el momento correcto y si bien es cierto, he tomado el toro por los cuernos muchas veces y he tomado decisiones de salvar funciones, por ejemplo, cuando, cuando todo mundo hubiera dicho que no, incluso muchos dijeron que no, y cuando llega me preguntan a mí si puedo hacer algo por salvar una función, que alguien se enfermó. Siempre digo que sí, siempre me lanzo a las cosas más difíciles, a los retos más difíciles, entonces es algo que tengo que. Siempre veo las cosas como un regalo, pero tampoco no es que haya venido de mí, o sea, nunca me he sentido que yo soy el que creó esas oportunidades. No canté en Bellas Artes porque me dieron una oportunidad, lo hice lo mejor que pude, me preparé lo mejor que pude y por eso regresé.
¿Y hoy cómo te fijas metas? ¿Sigues fijando las grandes?
Sí, sí, sí, igual mira, el tipo de metas que me fijo ahora son en cantar en los teatros, en los mejores teatros posibles, cosas en las que creo papeles que quiero interpretar y también aprender, mejorar como artista, mejorar como persona.
¿Y qué pasa cuando estas metas no se dan tan fácilmente, no se dan tan rápido? ¿Cómo mantienes esta perspectiva?
Es muy, es muy fácil empezar a echar culpas. De jovencito tal vez cuando había oportunidades que se me iban así como agua por los dedos, me sentía decepcionado, me sentía que el mundo no era justo. A veces, y es lo que platico con mis, Con mis alumnos, tengo, tengo varios alumnos que están en esa etapa de que en la juventud crees que si se te va una oportunidad no va a volver nunca. Ahora con el beneficio de los años sé que las oportunidades regresan y no hay que. Y también las cosas pasan por, Por alguna razón, pero sí, en realidad la manera en que tomo estas decisiones, que voy hacia adelante, es siempre habiendo aprendido algo de estos fracasos y también acordándome con poquita vergüenza de las decisiones que tomé, que tal vez, o también de los sentimientos que tuve. ¿No sé si te pasa a ti que miras ay, qué tonto, por qué hice esto? Pero bueno, aprendes y aprendes a saber que el mundo sigue dando vueltas y que las oportunidades van a seguir llegando.
Cuéntame de alguno de estos fracasos que tal vez temprano en tu carrera, en el momento en el que sucedieron o en el momento en que tomaste una decisión incorrecta, te hicieron sentir que estabas tirándolo todo a la basura y que ahora, años después te hacen entender qué era lo que tenía que haber pasado.
Por ejemplo, en el 2003 por ahí, me aceptaron en un concurso en Alemania, hice la audición y me aceptaron directamente a finales, me dijeron, nos gustó tanto como cantaste que no necesitas venir a hacer las dos preliminares, vas a, vas a entrar directamente a la final. Y yo tenía contratado un papelito así de chiquito en una compañía de ópera en Estados Unidos. Les dije, por favor, déjenme salir para ir al concurso. Este, el premio era de aquel entonces, eran creo 20.000 euros que me hubieran caído muy, muy, muy bien. Y pues no, olvídate las noches en vela, Este, yo creo que una que otra lagrimita salió por ahí, este, porque no me dejaron salir, no me dejaron salir del contrato y me quedé hacer el contrato porque bueno, ya lo había firmado y esa era mi responsabilidad. Y qué pasa, o no hubiera ganado, si me hubiera ganado esos 20.000 euros, no me acuerdo si eran por ahí, pero era por ahí, me hubieran caído muy bien, pero me los hubiera gastado en. En dos años como está la vida. Pero te digo qué pasó, de ese papelito que hice en Houston, ese papelito tan chiquito que hice se convirtió en cinco, seis, siete papeles más, se convirtió en papeles que estoy cantando todavía con esta compañía y que, Y que bueno, es como la vieja historia que dicen, enséñale, dale un pescado a un hombre, va a comer por un día, enséñale a pescar y va a comer toda su vida. Pues eso fue, estoy comiendo toda mi vida gracias a ese papelito que canté, esa relación que hice con esa compañía y que, por ejemplo.
Y haber honrado ese contrato.
Si, de haber honrado ese contrato y bueno, no haber, no haber seguido, porque también tenemos a muchos diablitos que nos dan consejos. Tú vete, tú vete, decían algunos colegas, no rompe el contrato que van a hacer, cualquiera puede cantar ese papel, pero este concurso total, que por haber escuchado a mis buenos angelitos y no a los diablitos, esa fue la recompensa.
Sigamos con concursos. Y hablabas de oportunidades, ¿No? Me interesa mucho saber cómo empezó tu relación con Plácido domingo, y bueno, después tengo una pregunta que me intriga mucho, que quiero hacerte, pero cuéntame un poco cómo empieza tu relación con Plácido domingo.
Pues muy interesante, en octubre del año 2000 vino al maestro a cantar al Palacio de Bellas Artes. Eso estaba muy cercano a que había ganado el concurso Carlo Morelli en la Ciudad de México, en Bellas Artes, y también estaba muy cercano a que había cantado con esta asociación que invitaba al maestro a Bellas Artes. Entonces estaban contentos con mi trabajo y me dieron la gran oportunidad de abrir el concierto, de ser el primero que cantara algo en Bellas Artes como solista, antes de que entrara a cantar el maestro. Entonces, este honor tan grande que tuve, estaba yo también de esas que estaba sin dormir por noches. Antes de esto, el maestro domingo llegaba ya el mismo día o el día antes del concierto, porque él tiene tanta experiencia que no necesitaba ensayar, nosotros ensayábamos, ensayábamos y nada, llegó el día y ¿Qué pasa? Yo no lo había visto al maestro, estaba yo cantando mi área, enfrente del público en Bellas Artes, muy concentrado, y en una de las respiraciones interludios musicales, volteo y está el maestro domingo ahí y así moviendo las manitas, como dirigiendo la orquesta, disfrutando la música, nombre medio casi el soponcio ahí viéndolo, escuchándome cantar, ¿No? Y bueno, siguió el área, terminé de cantar, saludé al público, los aplausos, y me toca salir por donde él va a entrar. Lo veo maestro, me dice, cuando termine el concierto te quiero decir un par de cositas. Bravo, muchas felicidades. Yo no te imaginas la emoción. No, total, eso fue en el año 2000. Terminó el concierto y bueno, lo fui a buscar como él me lo pidió. Ahí platicando con él por primera vez, me dice, bueno, siéntate por favor. Yo estaba cantando barítono, no sé si estés familiarizado con las voces de ahorita.
Quiero que entremos un poco a eso, porque sí, sí quiero que ignorantes como yo sobre las tesituras, tengamos una clasecita privada contigo.
Ya estás, ya estás. Nada, pues estaba cantando la cuerda de barítono, que es otra clasificación de cantantes, y me dice Arturo. Yo me dijo, ¿Cómo te llamas? Justo antes de decirme Arturo, porque no sabía mi nombre, Arturo Chacón, Arturo, el nombre de mi abuelo no se me va a olvidar nunca, me dijo así. Y me dice, bueno, Arturo, te tengo que decir, tú no eres barítono, tú eres tenor. Y yo bueno, maestro, muchas gracias, espérate, mira, busca, busca cambiar a tenor y cuando hayas logrado cambiar a tenor, ven a cantar para mí, porque tu voz me recuerda mucho a mi voz cuando yo tenía tu edad, porque yo también empecé como barítono. Me dice así pelo la piel de gallina, se me pararon los pelos así de la emoción. Era uno de los sueños más grandes conocer a este hombre y más que me dijera tu voz me recuerda a mi voz cuando yo tenía tu edad. Todo eso que uno soñaba que podría pasar, estaba pasando, casi me pellizcaba para ver si era cierto. Pues pasó eso, seguí intentando por varios meses encontrar la voz de tenor, es la que llega más, más arriba, es la que canto ahora, la que cantaba él. Y pues tenía razón, por supuesto, el gran Plácido domingo tenía razón. Al yo hacer el cambio a tenor también, pues las oportunidades se multiplicaron por 40. Puedo escoger los contratos que voy a tomar en vez de estar esperando que llegue uno como barítono. Entonces tenía toda la razón, logré el cambio a tenor. Cuando me sentí listo para entrar a Operalia, al concurso del maestro, pues metí mi aplicación y entré cuando el 2005 ya en Madrid y gané varios premios ahí. Y pues a través de este concurso pues se me dieron muchas oportunidades, debuté en muchos teatros y yo digo que ese concurso es donde mi carrera en realidad comenzó, mi carrera internacional.
Ahora explícame algo, porque se te da esta oportunidad, te da esta perla de sabiduría, Plácido domingo y tú te vas y lo buscas años después, o sea, como mucha gente se le pudo haber olvidado, pero tú plantaste, hiciste un plan y te planteaste este camino con la meta de llegar y decirle estoy listo. ¿Qué hiciste en esos dos años?
¿Pues mira, esos, esos añitos fueron de bueno, me fui a Boston, hice una audición para la Universidad de Boston, me aceptaron con beca completa y ahí fue donde hice el cambio de barito, no? A tenor. ¿Y su primer año como varieto? Sí.
¿Que ese cambio?
Pues mira, el barítono es una voz muy robusta, una voz muy, muy varonil, una voz que los que hablan así y en la ópera son los que cantan el papel del hermano, del malo o del esposo, del esposo mayor y son los que cantan. Esas voces muy robustas. Yo tengo la capacidad de, no sé si diría imitarlo o de producir esos sonidos, pero bueno, en realidad es que mi naturaleza es cantar tenor, que son, es los que cantamos, Que es una voz un poquito más solar, un poquito más radiante que la del barítono, que es una voz un poquito más contenida. Es muy difícil hacer este cambio porque para un tenor, aparte de esa. De ese sonido solar, tenemos que llegar a las notas agudas más difíciles que por ejemplo es el Do de pecho que muchos nos mantiene despiertos en la noche porque son notas que pueden destruir tu carrera en una noche. Pueden. Pueden hacértelas me reír en una noche de que alguien esté filmando y que salga un gallo.
Y ese es cuando sale el gallo.
Si.
¿Te había oído decir y te preguntaban tú vas al Do? ¿Y cómo piensas si voy al Do? Yo que ir al Do. Entonces es eso, es tomar ese riesgo de que te salga un gallo.
Sí, sí. De hecho en Facebook hace poquito canté en Barcelona, en diciembre canté La Traviata en Barcelona y hay un do opcional en el primer acto, un do opcional que decidí hacerlo en mi última función y lo hice y salió y uno de los directores que está en el teatro desde los años 60 me escribió un mensaje en Facebook larguísimo diciendo no había nadie cantado este do en este teatro. Es un teatro que hace ópera constantemente. El Liceo de Barcelona desde 1971. Jaume Aragal lo cantó en el 71. Y me siento muy agradecido porque has tomado este riesgo de cantar este Do y me has dado una alegría muy grande para este viejo que ama la ópera. Fue lo que me escribió este señor. Y pues sí, un Do es algo muy arriesgado siempre. Entonces es parte de ser tenor y es parte del miedo que tenemos y.
Es el tenor tiene que hacer. Todos son opcionales. Estos arriesgados son opcionales. Es como una señal o una característica de este vaquero tenor qué es lo que hace que vayas o no vayas. ¿Tú cómo piensas en el riesgo? Porque te oí decir que siempre vas.
Siempre, Siempre me he ido tocando madera. Este siempre lo he hecho y hasta ahora pues con 20 años de carrera, 18 de ellos de tenor siempre. 19 años de tenor, siempre ha salido gracias a Dios. Pero hay unos que son opcionales y hay otros que son obligatorios. Por ejemplo Verdi, que es en el compositor que más tiene de estos dos pone la mayoría son opcionales pero han hecho tan. Es como Te vas tan, tan, tan, tan, tan,-Ese, el subir tan, tan. Ese ya es el doble. Ahorita lo estoy cantando mucho más abajo. Por supuesto se ha vuelto tan conocida la tonadita que ya esperan, lo esperan, pero el que no puede cantar un Do, lo bajan de tono para que sea más fácil, en vez de tant, pero que se escuche la salida, la subida. Entonces si, es. Es esto, un do.
Y al volverte tenor, ¿Qué es la parte más complicada en el proceso de reentrenar la voz o de pulir la voz? Porque bueno, para ser tenor supongo que naces con esa tesitura que probablemente fue lo que identificó la Ciudad domingo. ¿Qué es lo que se hace para entrenarla y qué es lo más difícil?
Lo más difícil es tener confianza en que no quitar los músculos extra que estás metiendo, tensión extra, en confiar en el instrumento, en que tienes la capacidad y también entrenarte constantemente, hacer ejercicios de movimiento, de aire, de colocación de voz, son ejercicios muy, pues prácticos, muy difíciles de. De hacer siempre de la manera correcta, es como calibrar una máquina, entonces si le das poquito más de lo pesado, la voz se te baja y ya no puedes subir igual, o si le das demasiado de lo ligero, la voz se te sube demasiado. Es un calibrar constantemente mientras estás cantando.
Cuando se te abrió este mundo o esta posibilidad de volverte tenor, ¿Qué fue lo que más te emocionaba, fuera de que hay más chamba?
No, no, las mejores tonadas, las mejores canciones, digamos, en ópera las llamamos áreas. Las mejores áreas son siempre para el tenor, aparte de que eres el héroe, aparte que eres el guapo, aparte que eres el más aplaudido, pues es eso, me da una gran emoción, pero al mismo tiempo ese síndrome de. ¿Cómo se llama en inglés? Síndrome de imposto. Me sentí impostor por muchos años, me sentía como que yo el héroe, yo no, no, no, porque bueno, ahorita ya me siento, me siento tenor completamente, pero. Pero me tomó, me tomó tiempo entender que se vale, que soy tenor y que tengo que aceptarlo y serlo al máximo.
Estás tocando un tema que no sabes cómo se repite entre la gente con la que hablo, la que asesoró, gente muy exitosa con la que platico, y es este tema del síndrome de impostor. Y en algún momento, ahorita al principio me dijiste que tratas de mantener la humildad y a veces estas dos cosas no pueden, más bien viven juntas. El que es humilde no acepta su. Su poder, su éxito y eso lo hace no integrarlo a su identidad y lo hace sentirse impostor. ¿Cómo superaste tú el síndrome del impostor y cómo equilibrias la humildad con tu éxito?
Te digo una cosa muy curiosa. Con los años yo no he cambiado, mi humildad me caracteriza, todo mundo lo dice. Y de hecho yo trabajé con una agencia, una agente que me decía tú tienes que ser más, más mamón, eres demasiado bueno. Yo dije no puedo, yo no puedo. Y de hecho un día, un día intenté ser mamón, no pue. Yo creo que duró dos minutos mi intento. Pero lo curioso, lo curiosísimo es esto. Son 20 años ahora cuando llego a un teatro, la gente que me conoce por primera vez, sabiendo ya mi trayectoria y me ve muy humilde. Qué mamón se oye decirme que me ve muy humilde. Ya sé, perdón, pero es que me ven que no soy, no soy de los que anda caminando así como muchos lo hacen en mí, en mi trabajo, soy una persona que saluda a todo mundo y lo hace de corazón y pienso en realidad que todos somos iguales y que todos merecemos un trato digno y respetuoso. Hasta ahí voy al teatro y soy así como he sido toda mi vida. Pero la gente que apenas me conoce, me doy cuenta que se dan cuenta de mi humildad, pero al contrario que como era antes, me veían como menos, me ven como más, porque ya saben mi trayectoria, ya saben que soy. Es humilde porque es Arturo Chacón, porque ya cantó aquí y aquí y acá, o es humilde porque es el cantante.
Se puede dar el lujo de ser.
Humilde, de ser humilde, ya no tiene que ser mamón. Y es algo que por fin puedo descansar. Y no sé si contribuyó al no sentirme impostor, pero el momento que por ejemplo, me di cuenta, yo creo que hace como 10 años, que todos los demás que estaban cantando los mismos papeles que yo, o batallaban más que yo para cantarlos, o tenían menos éxito que yo al cantarlos, dije pues si ellos son y yo los veo como que ya llegaron, tengo que aceptarme de que yo también llegué y disfrutar esto también. Y por supuesto saber mis limitaciones, saber que tengo que seguir trabajando y estudiando, pero tampoco hacerme menos, porque si hacerte menos te causa, te causa no sólo psicológicamente, pero también físicamente, hacerte chiquito, ¿Me entiendes? Tienes que hacerte grande, disfrutar la vida. Y qué más quisiera que todo el mundo se hiciera grande en su ser, hagan lo que hagan. El éxito. Tengan el éxito. El éxito que tengan, porque así vamos a ser más felices como comunidad. Y hay menos gente que te está tratando. Tratando de clavar un puñal en la espalda.
Jalarte para abajo.
Exacto. Los cangrejitos.
¿Qué canción?
Sé que te encanta Hoffman y que es tu personaje favorito, pero ¿Qué canción te emocionaba más cantar con la perspectiva de ser tenor?
Pues yo creo que el papel que acabo.
No sé si se diga canción. Aquí igual estoy cometiendo un pecado.
Bueno, área. ¿Qué área o qué pieza? Mira, como tenor, por años y años soñé guajiramente con cantar El trovador. El papel este que hace dos meses me dio la enorme satisfacción de recibir un bis en España. El Di cuel la pira. Es el. Es una cabaleta. De hecho, no es un área, porque cabaleta es algo que suena como ir cabalgata. Y esa cabaleta, di cuela pira era una de las que soñaba, soñaba, soñaba con cantar. La canté por primera vez en China, en Shanghái, en el 2014, sola en un concierto. Y dije, sí, este va a ser un papel para mí. Pero quise esperar unos años más, hasta ahora que me sentí maduro para cantar este papel. Entonces, si, esa. Esa cabaleta era algo que añoraba. Y hay otras más, como el área del improviso de Andrea Chenié. Es una cosa. Es un milagro de la música.
Hace poco te oí cantar Nezundorma, que es la canción de Op. No conozca mucho, la canción favorita de mi hijo de 6 años. Ama ver el vídeo de Pavarotti y se pone a cantar como él. Y me fascinó ver cómo la cantaste en 2018 en Hermosillo.
Gracias, gracias. Si, Nessun Dorma era una de ellas. Fíjate, yo creo que la he cantado tanto ya que ya me causa un poquito menos impresión. Pero si, era seguramente una de esas piezas que como barítono nunca iba a cantar. Y al cantarla como tenor, pues te sientes aquí estoy. Aquí estoy. Y soy yo el que la canta. Es muy, muy emocionante cantarla.
Hablas mucho de sentimientos y justo esto de crecerte y de proyectar y demás, pero también dijiste que en el mundo se nos entrena y sobre todo a los hombres como lo dijiste, a no sentir, ya no expresar. ¿Cómo viviste tú esto? ¿Cómo te formó esta cultura? ¿Porque aparte eres norteño, no? Donde soy norseño.
Deja tú. Es algo que estamos viviendo también. Yo tengo un niño de 9, entonces al ver cómo lo trato yo como papá y cómo lo aconsejo y cómo, como veo que crece y me detengo en momentos que quiero tratarlo como me trataron a mí de niño, que todo mundo hace lo mejor que puede, no estoy ni diciendo que hay a mí me criaron mal, no es lo que es. En México nos hicieron ser así por una necesidad tal vez de la sociedad de los años sesenta, setenta, poquito antes, cuando los abuelos estaban todavía haciendo cosas. No sé, no sé de dónde surge está este machismo y este, está esta necesidad de hacer a los hombres robotitos, derechitos y que tratan mal a todo mundo o a las mujeres que no las tratan tan bien. No se nos inculcó eso, pero se veía por la calle, en los chistes, se veía en la manera que platicaban los señores y nosotros como niños aprendíamos. Entonces no me quiero salir mucho por la tangente, pero te quiero decir que como niño yo crecí, yo tengo el déficit, déficit de atención, hiperactividad. Yo fui uno de los primeros que de niño, pues me llevaron al psicólogo porque era demasiado como pelotita para arriba y para abajo. A este. Es por eso como hiperactivo también todos mis sentimientos explotaban multiplicados por 10 o 20. Entonces se me enseñó. No, no. Y sentía una tristeza y era, sentí una alegría y era demasiada. Al canalizar todo eso al bueno, al ser negado la oportunidad de expresar todo eso, no me quedó otra más que expresar a través de la música. A través de la música de repente si se podía, me dejaban, cantaba con toda la emoción y les gustaba y nadie me regañaba. Entonces por ahí se fue para mí y con los años descubrí que esa fue mi salvación. Mucha gente se vuelve introspectiva, se vuelve demasiado, hasta amarga por no poder expresar sus sentimientos como nos entrenaron desde chiquitos. Entonces, gracias al privilegio que tengo yo de haber cantado, de cantar todavía y poder inspirar a la gente, les digo, sáquense, rompan ese cascarón y expresen, sientan, canten. Es una muy buena manera para permitirse sacar esos sentimientos que todos los tenemos. No hay nadie que pueda decir no, en realidad yo no necesito expresar. Todos lo tenemos. Una tristeza que tengas guardada, la mejor manera de sacarla es a través de la música.
Entiendo que recurres a lectura, sobre todo de fantasía, para conectar y para sacar un poco de estos sentimientos, de esas personalidades que le imprimes a tus personajes. Cuéntame de algún ejemplo en el que te hayas recargado en tal vez un personaje de novela para interpretarlo después.
Déjame pensar en los que trato de los personajes, por ejemplo, bélicos, los que son militares. Por ejemplo, Norma de Bellini, es un personaje muy duro, pero que se enamora perdidamente, pero también es muy infiel. Busqué personajes, mezclar personajes buenos, héroes y personajes malos también. Porque también en los malos puedes encontrar ciertas características que te ayude a que tu personaje sea atractivo. Porque aunque quisiéramos negarlo, a la gente les gusta también un poquito el bad boy, el chico malo. Y si eres demasiado bueno, pecas de no ser auténtico. Entonces, uso, por ejemplo, para estos personajes que son guerreros, sobre todo uso los. Bueno, la serie de libros que uno de mis favoritos es El camino de los reyes, The Way of Kings. Y también se habla mucho de esto. Es como el papá es un militar así, y el hijo es el que está a punto de ser rey. Porque uno, el militar no está bien de sus capacidades mentales, entonces el hijo tiene que salir, pero el hijo es demasiado, que siente demasiado, que es muy artista. Entonces trato de poner esa contradicción, unir los dos personajes, de ser este héroe también muy militar, pero que siente tanto y que de repente se puede abrir el alma para demostrarla a la que ama o al público para quejarse de un dolor.
Y en escena te ha dirigido gente como Plácido domingo, te ha dirigido Woody Allen y Sofía Coppola, y mucho de lo que hacen ellos, ayudarte a conectar con estos sentimientos y a proyectarlos hacia el público con el personaje. Que aprendiste de estos dos, que son, sobre todo Sofía Coppola y Woody Allen, que no son, digamos, figuras de la ópera, ¿No?
Sí, sí, es muy interesante la manera en que ellos se acercan a algo que no conocen tan bien como uno, y al mismo tiempo rompiendo los esquemas que uno tiene por haber trabajado en esto por tantos años. Cómo te lo explico, en la ópera, desde el primer día de mi clase de actuación, nos decían, en la ópera si vas a entregar una flor, se hace de la siguiente manera y se levanta la mano y se hace un arco porque el público en la última fila no lo va a ver. Esto la gente del cine no lo sabe, la gente del teatro sí, pero en el cine pues no, y en el teatro ni tanto, porque los teatros son más pequeños que los teatros de prosa, que los teatros de ópera, perdón. Entonces, nada, también la manera en que expresamos, la manera en que hay clichés en la manera en que nos movemos como cantantes, cómo movemos el brazo de cierta manera mientras cantamos, todo eso, especialmente Sofía que es tan elegante y tan, tan. Su manera de ver la estética corporal es tan elegante y tan, Tan sobria, la puedo ver ahorita en mi mente. Que decía Arturo la mano, perdón, Arturo el brazo. ¿Y por qué te incas? ¿Es que en realidad no te hincarías al decirle esto a una persona en la vida real? No, tienes muchísima razón, lo que pasa es que la última producción y en las 10 últimas producciones me inqué en ese momento y por eso me estaba hincando, estaba. Estaba retando los viejos conceptos. Entonces en su manera de ser, por supuesto, directora de películas, de cine, pues puso un poquito en duda los clichés de la ópera y qué te digo, el resultado fue muy bonito porque al recibir las críticas de mis amigos que estaban en el público, al verlo me decían, oye, nunca te había visto tan, tan suelto, tan a gusto en el escenario, ahora te sentía más tú que un personaje exagerado. Y bueno, es algo que me llevo para siempre en mi expresión.
¿Es algo que mantienes, o sea, te quedaste algunas de estas prácticas y te volviste tal vez alguien más mesurado en sus movimientos?
Sí, sí y no. De cierta manera escojo dónde hacer los movimientos exagerados, dónde va a hacer su trabajo ese movimiento en vez de hacerlo todo el tiempo. Si lo haces todo el tiempo se vuelve como anestesia para el público, ya no lo ven. Entonces manejo ahora el ser sobrio, sobrio, sobrio, sobrio, en el momento de mayor clímax es donde pácatelas. Estamos en la ópera y aquí voy a expresar. Lo más curioso es que en el aplauso del público se siente porque se.
Emocionan también has tomado, digo, has estado en los teatros más importantes del mundo, como dices, hubo un momento, tal vez después de Operalia, donde tu carrera despegó. ¿Cuál crees que ha sido el momento más complicado de tu carrera como cantante?
¿Complicado en qué manera?
Pues que más difícil haya sido para ti en el sentido de tal vez no tener la certeza de que iba a funcionar.
Bueno, yo pienso en los debuts. Debuts es cuando haces por primera vez tu aparición en un teatro. Hay dos tipos de debut. Debut de teatro y debut de papel. Cuando haces primicia de un papel y primicia en un teatro que nunca has cantado. Todos esos teatros, sobre todo los más importantes, vienen con. Con toda la crítica y toda la administración de los otros teatros del mismo nivel con el ojo muy puesto en ti. Entonces, por ejemplo, en mi debut en La Scala, hubo muchísimos teatros atentos a lo que iba a pasar. Y bueno, sabía que esto iba a pasar. Fue un momento de mucha. De mucha atención. Es un papel muy difícil. Los cuentos de Hoffman. Entonces decidí no sentir esa presión, sino no. No dejar que eso se convierta en la razón de mi personaje. Quise que mi personaje se convierta en la razón de que me van a aceptar en sus teatros. Y fue así. Decidí no sentir. No sentir nervios. En todos los dos meses que tuvimos ensayos, no sentí esos nervios. El día de la premier salí. Salí al escenario y dije, aquí estamos. Y te juro, mira, se me salían las lágrimas de la emoción de estar ahí y de tener la oportunidad de expresar todos los sentimientos de este poeta que está tan perdidamente emborracho de amor en Los cuentos de Hoffman y tener la oportunidad de cantarlo para tanta gente que quería. Tenía a todos mis mejores amigos, familia, todos en el público apoyándome. Dije, oye, si me voy a poner nervioso por unos críticos que ni siquiera conozco, mejor les canto a ellos. Y eso fue lo que me ayudó en este momento.
Hace un momento dijiste que ahora en España te reconocieron con un bis y es el segundo de tu carrera. ¿Qué es eso?
Un bis es cuando el público ha disfrutado o le ha gustado tanto una área que has cantado una pieza que el público. Puede ser también un dueto, ¿No? Sucede a veces en duetos. El público para la función con sus aplausos y dicen bis. Empiezan a gritar la palabra bis, que quiere decir repetir.
Este es el equivalente al otra, otra, otra, otrA.
Pero lo más importante es que la otra otra en México sucede o en el mundo también sucede al final de un concierto. Esto sucede a la mitad de la ópera, o sea, interrumpen la historia, interrumpen el arco de la historia para que repita la canción y en ese momento hay unos tres o cuatro segundos de. De que no soy el personaje en que volvemos a la orquesta, regresa a sus páginas, no sé, cinco o seis páginas para volver a empezar y que tú le dices al público OK, vamos otra vez. Ese es el momento que no eres el personaje, eres tú y es muy mágico. En estas dos veces que me ha pasado me he sentido muy privilegiado, me he sentido muy honrado de ser parte de eso.
Así que ¿Quién decide si va o no va? ¿Quién decide si se respeta?
Yo, el cantante. Si estás muy cansado y no quieres repetir, le dices al director orquesta, sorry y no va. Pero siempre el director te hace con la manita. Te hace Sí. Y entonces haces. Sí, y es parte cuando le dices al público gracias y vuelve a empezar y te vuelves a meter al personaje y en teoría, después que terminas la segunda vez, continúa la obra ya sin interrupción.
Dices que cuando estás en el escenario tienes este sentimiento. ¿Que era lo que sentías cuando soñabas de chico que volabas? Es este estado de flow. ¿Cómo te metes en el estado de flow? ¿Cuáles son los rituales que tienes antes de entrar al escenario?
¿Practico meditación antes de entrar al escenario con alguna aplicación? No, de hecho cuando empecé a practicarlo no había apps de esto todavía. Esto fue. Empecé a meditar en el 2009 y si había, yo no tenía este. Empecé. ¿Me encontré en YouTube un canal de meditación y me lo aprendí de memoria de tanto que lo hice y lo hacía la noche antes de la función y lo hacía dos horas antes de la función y ahora antes duraba, que será? 25 minutos, lo reduje a 10 minutos. Ahorita lo puedo hacer, me puedo concentrar en todo en cinco minutos.
¿Y qué es lo que haces en estos cinco minutos?
Me concentro tanto, me imagino que tengo una vela prendida en frente de mí y todo. Todos los sentimientos, no sentimientos, todos los pensamientos que no sean de lo que voy a hacer, van y se queman. Ahí empiezo y me veo en el escenario, me veo entrando en la ópera. No sé si tú lo sepas o si el público lo sepa. Tenemos meses de ensayo practicando exactamente los movimientos escénicos, de dónde va a venir el otro personaje, cómo le vamos a dar la mano, dónde va a estar escondido el dinero que le vamos a pagar al. Al chofer. Todo eso está practicado y está memorizado. En muchos casos de nervios pasa muy, muy, muy a menudo en el escenario, que a la gente se le olvida por nervios, cositas de interacción, de que el director te pidió que tomaras con dos manos de la cara, que le dijeras te amo, por ejemplo. Son cosas, pequeños detalles que pueden marcar tu regreso a trabajar en ese teatro, ¿Sí o no? Entonces, por nervios a veces que estás a punto de cantar una nota muy difícil y tienes que tomar con dos manos a la persona y no lo haces. Entonces con esta meditación yo digo, OK, vas a tragar saliva en este momento, porque la vez pasada, acuérdate que. Que tenías demasiada saliva y te pusiste nervioso porque tenías que cantar esta nota muy difícil y luego tenías que ir corriendo y coger a esta persona en el justo momento este. Total, lo medito, preparo el número de pasos que voy a dar, todo lo visualizo y una vez que salgo del escenario, todo fluye. Todo fluye. Es como. Es como. Es como volar.
Y hablaste también de que para cantar normalmente tratas de dormir al menos 7 horas el día antes. ¿Cómo cuidas tu descanso? ¿Cómo te aseguras de que esas 7 horas sean 7 horas que cuenten?
Pues hay que tener suerte, ¿No? Porque si te toca un hotel con trabajos o con construcción enfrente, pues ya valiste. Pero también uso. Tengo mis taponcitos de los oídos, mi melatonina, mi meditación antes. Procuro no ver mi teléfono, no sé qué será una hora antes de irme a dormir, porque la mayoría de las cosas que nos desconcentran, la mayoría de las cosas que nos pueden mantener despiertos vienen de problemas que te llegan por email, por ejemplo. Entonces hay que respetar. Yo lo veo como respeto hacia la función que el público, las 2.500 personas pagaron un boleto para ir a verme. Ellos se merecen que duerma bien para que cante lo mejor posible. Entonces, en ese momento apago mi teléfono, hago mi meditación antes. No soy, digamos, súper religioso ni nada de eso, pero una manera de meditación en el pasado ha sido una oración, rezar un Padre nuestro, cosas así. Ahora uso varias. Varias maneras de relajarme. Puede ser también leer un libro o leer un poema, leer cosas que me relajen y todo se vuelve en una. Te envuelve en paz para que la voz puede estar bien.
Hablando de cuidar la voz, viajas muchísimo, ¿No? Estás alrededor del mundo. ¿Cómo te cuidas respecto al jet lag, al aire acondicionado de hoteles, aviones? ¿Que hacks tienes para sentirte descansado y sano cuando llegas a destino?
Uno de los hacks más viejos que tengo es la mascarilla que usaba antes de pandemias. La gente me veía raro en el avión, pero es parte de no enfermarte, era ponerte tu mascarilla. Hay unas mascarillas que de hecho, no sé qué pasó con la mía. Una mascarilla que tiene un humidificador. Se llama Humidifier, como el volador humidificador. Creo que se me perdió en un avión. Últimamente no la encuentro, pero si es. Si no te la enseñaba. Es una mascarilla que trae un humidificador adentro y constantemente recicla la humedad y sale por un filtro que tiene. Está muy bien. Aparte, llegando a los hoteles, parte de mi rutina esta que hago también en la mente, la hago en persona, porque digo ¿Qué va a pasar mañana cuando me despierte? Tengo que ver el camino que voy a tomar al restaurante, que voy a desayunar y todo eso para no estar con el pendiente. Mañana tengo que comer algo, si no voy a. Voy a estar con baja energía. Entonces todo eso lo preparo. Tengo en mente exactamente lo que va a pasar para estar más tranquilo y poder dormir bien. Porque a fin de cuentas, lo que más me mantiene despierto en la noche es la incertidumbre. Sobre todo en lugares que no conozco.
¿Hablas cuántos idiomas, Arturo?
Mal hablo siete. Mal, pero bien hablo y te lo.
Esa es mi pregunta. Cantas en muchos idiomas diferentes. Me parece que tu esposa es griega. ¿Te aprendes los idiomas para hablarlos o te aprendes las palabras de una obra?
No, normalmente me aprendo solo el libreto y lo traduzco y sé exactamente lo que estoy cantando. Así empezó el italiano, por ejemplo. Yo no lo hablaba. Lo empecé a hablar por ahí a los 28. 29 fluidamente. Y lo aprendí gracias a la ópera, porque te aprendes libros así de gordos en italiano. Y después llegó el francés, después llegó el alemán. El alemán fue muy curioso, no tenía pensado. Bueno, hubiera querido aprender el alemán mucho antes, pero no se, me daba, me causaba, me daba mucho trabajo, me defendía más o menos. Un día llegó a un ensayo de la primera vez que iba a cantar la ópera Simone Bocanegra, en Gotemberg, en Suecia. Y va a ser un periodo de ensayos de dos meses y medio. Dos meses y medio en Suecia, ensayando en Suecia. Todo mundo habla inglés, Todo mundo habla inglés. Llegué al teatro y el director de la ópera, el director de la escena, era un alemán que no hablaba más que alemán. Todos los suecos hablan también alemán. Entonces yo era el único que no le entendía. Entonces yo por los gestos que hacía, empecé a seguir. Por ahí como a las tres o cuatro semanas, le empecé a entender por alguna razón. ¿Y ahora, bueno, después de dos meses y medio escuchar alemán ocho horas al día, todos los días, y que no me daba, como se dice? Consuelo. Este amigo me hablaba y así. Y yo, mis colegas tan amables, tengo que decir al principio, ellos que te vayas por favor a la izquierda, y entras por el túnel que está por allá. Pero bueno, así aprendí el alemán y doy gracias a Dios por esta oportunidad, que normalmente no lo hubiera aprendido.
Hay una frase que dijiste en relación a cómo evaluamos o cómo vivimos nuestros errores, que cantamos al emitir y no al escuchar, en el sentido de que no puedes corregir una nota que ya cantaste, no puedes arreglar algo que ya pasó. ¿Cómo piensas en tu vida en general sobre esto?
Pues eso lo ha aprendido con la vida, con el correr de los años. Es muy cierto que podemos pedir perdón, podemos corregir algunos errores que has hecho en algún documento, pero siempre lo hecho está hecho y hay que corregir o hay que dejar ser. En el canto es. Es muy obvio, no puedes deshacer una nota que ya hiciste. Y es parte de lo que nos enseña el tiempo. Como padre quisiera corregir algunas cosillas que no sé que pude haber hecho mejor, pero no me queda otra más que aprender de esos errores y ser mucho más fuerte la próxima vez y no cometer errores. Y es eso, es un privilegio que tenemos de poder aprender de los errores. Porque tanto en la música como en la vida, se nos dan muchas oportunidades. La vida es más larga de lo que creemos.
Hablaste de ti como padre, tienes un hijo y has dicho que si fuera tu elección, no quisieras que fuera cantante.
¿Por qué? Porque sé lo difícil que es esta carrera y he visto, he visto sufrir a mucha gente. Me siento muy afortunado de la situación en la que. En la que me encuentro como ser humano, con mi esposa, que es una gran, gran colega en la vida, es una compañera excepcional que entiende mi trabajo, entiende mi personalidad, que incluso antes de que yo me dé cuenta de cosas que están por suceder, ella llega y me ayuda a entenderlas. Entonces yo debo mucho, mucho de lo que tengo en mi carrera y en mi vida a la gente que me rodea. Y hay muchos cantantes que no lo han tenido. Es una carrera. Me imagino que casi todas las carreras van a ser parecidas, que tienes muchos. ¿Cómo se puede decir? Trampas en las que puedes caer. Pero en el canto he visto mucho suicidio. He visto muchos colegas que se que se han ido por el camino del abuso de alguna droga o de otra cosa que es porque es en realidad muy, muy demandante mentalmente y físicamente. Entonces creo que si alguien me hubiera descrito lo que iba a pasar en mi vida, yo o no les hubiera creído o hubiera pensado a mí no me va a pasar. ¿Pero qué crees que sí me pasó? Y si no fuera por la gente que me rodea, que mi equipo, mis padres, mi esposa, mi hijo también, no sé si lo hubiera logrado también como lo logré. Y hay gente que no es tan afortunada. Entonces no quisiera que mi hijo corriera ese riesgo. Es una carrera muy triste, muy solitaria. Como, como. No sé si te lo dije, pero 11 meses del año que cuando no hay pandemia, estoy viajando y luego llegas después de un viaje de 14 horas, te bajas del avión y te suben a un escenario y cantas enfrente de 2500 personas. Cosas tan demandantes a estas cuerdas vocales que son del tamaño, más chiquitas que de lo largo que esto no es algo muy, muy difícil. Entonces, si es lo que quiere hacer, por supuesto que lo sea. Pero a veces, secretamente ruego porque no sea.
Hablas de la importancia de tu círculo cercano, del rol que han jugado tus mentores en apoyarte en momentos difíciles, en ahorrarte errores, en darte guía. Plácido domingo te agarró como protegido y al principio la entrevista me hablaste de que tú ya tienes tus propios estudiantes protegidos, ¿Cómo cuidas esta relación de mentoría? ¿Qué se necesita para que alguien sea digno, no de ti, de cualquier mentor?
Muy buena pregunta. Qué buena pregunta, Oso. ¿Como, como? Bueno, como apadrinado te digo que quisiera que el respeto y el amor que siento por ese y el cariño que siento por estas personas, tanto el maestro Plácido domingo como el maestro Ramón Vargas, los dos me apadrinaron, los dos me dieron su tiempo, me dieron su energía y su cariño también. ¿Entonces la manera en que yo les regreso es, creo que es lo mínimo que se puede tener como, como se dice? Mentorado, ¿No? Ahora, he visto muchos, muchos chicos y no creo que sea algo generacional, no es algo generacional, creo que es algo, una cosa constante del ser humano, solamente que te los encuentras y si son de una generación vas a creer que es de la generación, pero creo que hay colegas de mi edad que son igualito, muy ingratos, muy merecedores y me ha tocado, Una vez di una clase, antes de la pandemia, yo daba clases de vez en cuando, no daba muy seguido, pero llegó un chavo ni tan joven a pedirme una clase, claro que sí, con mucho gusto. Y empecé como todas mis clases, lo vocalicé, escuché la voz muy bien, Oye, qué bonita voz tienes, qué impresionante. A ver, vamos a cantar un agudo. Muy bien, qué agudos tan fáciles tienes. Bien, después de 25 minutos de halagos le digo bien, vamos a trabajar en este reto que tienes, en esta cosita que No me gustó. ¿Como que no te gustó? Aquí en el FA que te salió muy feo. Era obvio, o sea, era cosa de que este, me tienes envidia y por ejemplo, no seas así como. Bueno, estamos hablando de una cosa no muy común, Hay errores más sutiles potencialmente en el estudiante potencial en el que vas a ayudar o apadrinar, hay gente que se siente muy merecedora, que empieza a abusar de la confianza del tiempo, o también, no sé, hablar mal de ti o de otros y que luego te regresan esas cosas. Siempre hay que ser muy, muy mens, como dicen en Yiddish, eso muy, muy derechito y muy. Aunque te cueste, aunque quieras ser chismosito, para quedarle bien a alguien no hay que ser súper derecho y es uno de los errores más difíciles con con la juventud, con los que estás queriendo ayudar. Por suerte tengo, tengo de mis alumnos, la gran mayoría son así, son muy respetuosos del tiempo, respetuosos del trabajo y también de la posición, no digo mi posición como maestro, pero la posición de que les estoy dando con todo mi cariño y con toda mi buena fe la experiencia que he aprendido con tantos años.
Llevamos ya más de un año de pandemia en la que bueno, los teatros cerraron, dejaste de viajar, pero no dejaste de cantar. ¿Cómo viviste la pandemia tú como cantante, como tenor?
Ayer justo platicaba con mi esposa porque salió en los recuerdos de Facebook uno de los conciertos, uno de los. De los vídeos que subimos que fue un año, fue hace un año y le dije yo creo que si ahorita tratara de hacerlos otra vez, no puedo. Me aprendía siete u ocho canciones para cada concierto y las tocaba con la guitarra y las cantaba en vivo sin. Sin filtro. Y así lo fuimos viviendo. Le dije, no creo que podría hacerlo. Y me dijo ella, yo creo que tú lo necesitabas esto, tú necesitabas hacer esto para no darte cuenta de la situación tan difícil que estabas pasando, que estábamos pasando como. Como artistas. Si me hubieran dicho hace un año no vas a pandemia, va a seguir en un año, qué decepción hubiera sido. Pero estos momentos de conexión con el público me fueron llevando semana tras semana tras semana hasta llegar a donde un momento de. De que se veía luz al final del camino del túnel. Estos conciertos que hice llegaron a ser más de 40. Tuvimos en total más de 4 millones de espectadores en Facebook y en Instagram y todo en Twitter y todo esto. Pero lo más hermoso fueron los casi 90.000 mensajes que nos llegaron. Todos, todos menos uno que estaba medio. Todos, todos menos uno. Estamos hablando de 90.000 mensajes. Fueron de cariño, fueron de agradecimiento, fueron de expresión de una dificultad pero que estábamos viviendo juntos esta pandemia. Hubo desde el mensaje más sencillo de muchas gracias por la música a gente que nos decía estoy en el hospital, estaba muy triste, no puedo ver a nadie y estoy viendo en mi teléfono este concierto y me está levantando el ánimo. Así, así.
Conciertos desde tu casa. Desde mi casa. Que tus vecinos han de estar felices.
Si los vecinos abrían la ventana y me decían deja la puerta abierta para escuchar mejor. Muy bonito. Fue una oportunidad de conexión con el público. Y pues también egoístamente, yo crecí mucho a través de estos conciertos porque la perspectiva una vez más, una vez más esta perspectiva que creía que ya sé todo o ya que entiendo mi trabajo y entiendo cómo ser como cantante, encontré otra perspectiva, la perspectiva de cantarle a un teléfono o a una computadora sin tener el feedback de una persona que te está escuchando en persona. Y esa perspectiva me enseñó también que tenemos que comunicar a través de esos hilitos que hablábamos al principio, aunque estén tan lejos, se unen de todos modos. Y fue una, fue una muy, muy bella experiencia que me sirvió de un aprendizaje excepcional.
Te oí decir que regresaste un poco a tus bases de ingeniería y te hiciste hasta ingeniero de audio. Porque es lo que estoy viviendo. Estás muy bien armado porque creo que era difícil comunicar la calidad de tu voz a través de ciertas herramientas estándar. ¿Qué fue, digamos, tu gadget favorito que más te permitió hacer estos conciertos de la calidad que buscabas?
Mi gadget favorito son dos preamps, preamplificadores de la marca Ni de Rupert ni del 1073. Tengo dos de ellos que tienen también el ecualizador, que son de los que usaban en Londres para los Beatles y todo eso. Es de los más buscados. Y un amigo, un querido amigo que es ingeniero de audio, me los encontró en California y me los mandó y es uno de mis gadgets que prefiero siempre jugar.
¿Y qué micrófono estás usando ahorita?
Ahorita esto es un Rode normal, pero tengo Newmans que los cuido como oro molido. Tengo un Violet Amethyst, un Amethysta de Violeta, esta marca creo que son polacos o son Latvios, que son una cosa preciosa. Captan el sonido como si fuera, no sé, Elvis Presley.
¿Bien, y en qué te estás enfocando los próximos 18 meses? Sé que has estado grabando discos, un formato de release muy interesante también. Cuéntame un poquito de estos planes.
Pues durante toda la pandemia empecé a grabar y grabar y grabar, aparte de los Facebook Live, entonces surgió el disco De mi casa a tu casa. No sé si te acuerdas de la canción en el Cielito lindo, que es De mi casa a tu casa, Cielito lindo no hay más que un paso. Entonces quedó perfecto. De mi casa a tu casa es un disco que se grabó en mi casa y se lo estoy mandando a la gente. Empezamos a sacar poco a poquito las canciones, empezamos con tres sencillos y ahora después metimos dos más, luego cinco. En total van a ser 23 creo, canciones 22 o 23. El 10 de mayo, bueno, el 30 de abril vamos a sacar tres canciones más dedicadas a las madres para el 10 de mayo, pero son canciones Mujeres divinas, Mujer divina de Agustín Lara y una canción que compuse yo durante la pandemia para el Día de las Madres. Así que es muy bonito compartir estas canciones que en realidad se sintieron, pero así al máximo.
Y este es el disco que se completa en septiembre.
En septiembre vamos a terminar con. Creo que me van a faltar 8 o 9 canciones para sacar por fin y se completa el disco y lo vamos a consolidar en este disco de veintitantas canciones en septiembre. ¿Que va a salir para el mes patrio? Con México lindo y querido, con Las mañanitas, va a salir La Malagueña y muchas, muchas más.
Si alguien quiere recibir estos releases lo puede escuchar en Spotify. ¿Y dónde están disponibles?
Sí, en todas las plataformas digitales. Tengo un link de hecho en todas mis redes sociales. En Facebook soy Arturo Chacón Cruz, en Instagram Arturo Chacón C y en Twitter Arturo Chacón C. Y ahí en mi biografía siempre está el link para escucharlo. Si escuchas Deezer o Spotify o Apple Music o Tidal o Tidal, como se diga, todos están ahí.
A ver, yo quiero.
Tengo una pregunta. Tú seguramente tienes un oído muy refinado. ¿Escuchas la diferencia entre Tidal y Spotify?
No, pero sí escucho la diferencia entre otra que empieza con A y Spotify. OK.
Antes de dejarte ir, que sé que ya me comí un poquito más de tu tiempo, Arturo, y muchas gracias por el tiempo. Has dicho que la ópera es una oportunidad para volver a ser humanos. ¿Qué significa ser humanos?
Mira, el ser humano, como hablando antropológicamente, solamente la primera persona que cantó fue por un gran sentimiento. Suelo pensar que es un pensamiento, un sentimiento de mucha tristeza que nació de un sollozo, de un. De algo así y que de ahí salió de un gemido y se volvió una canción que poco a poquito empezó, o también pudo haber sido que de una gran alegría, que de una risa haya surgido ese canto qué tenemos en la mente, tenemos en la mente. No sabemos cómo funciona. Pero algo que sí es cierto es que tengo la experiencia que en muchísimos años de lo que hago, esto de cómo escucha en el público, que hay ciertas cosas. Cuando escucho una voz humana que canta una cierta nota, me causa una impresión enorme, a veces hasta las lágrimas. El ser humano entiende de estas vibraciones. Son vibraciones naturales, son vibraciones supernaturales, pero necesitamos esa realidad. Es esa carne que vibra, que es. Que es lo que somos. El momento en que empezamos a ser solamente digitales, que empezamos a hacer instrumentos o a manipular las voces con Pro Tools, se pierde mucho de esa humanidad. Entonces la ópera es como ir old school al máximo, a escuchar una voz humana empujada al máximo de sus capacidades que van a expresar una música que por cientos de años se ha comprobado que causa estos. En italiano me encanta la palabra brívido, que son cuando te pone la piel de gallina, te da un bríbido. Eso te causa un entendimiento, aunque no te des cuenta inmediatamente, pero entiendes tantas cosas en una. En una sola emisión, en un solo sonido. Eso te vuelve un más humano. Eso te vuelve admirador de eso. De eso etéreo, de eso real.
Yo la única vez, y con toda la pena del mundo lo digo, que he ido a la ópera, tenía muchos menos años de los que necesitaba para apreciarla. Tenía 18 años y fue en Budapest y no entendí nada. Y obviamente estaban. Iba Gayola yo y estaba subtitulada la ópera. ¿Dónde podría ir a ver ópera aquí en México?
En Bellas Artes hay ópera en Bellas Artes también se produce ópera en muchos otros teatros un poco más pequeños, pero en la UNAM producen ópera todos los años. Hay mucha propuesta, hay mucha obra, hay mucho cantante joven al que tenemos que apoyar escuchándolos. Y también hay beneficios de escuchar un cantante joven, porque van con todo ese brío, con todo ese ímpetu, aunque no estén del todo 100% refinados. Pero tienes eso que los viejos no tienen, por ejemplo. Tienen ese brío, aunque llegue uno muy refinado después, pero te hace falta esa. Esa energía. Entonces es una manera de apoyar a los jóvenes, que hay tantos. México es un semillero de cantantes. Hay miles y miles de cantantes que pueden hacer una carrera internacional, porque las voces mexicanas son impresionantes. Entonces, como público mexicano es muy fácil meterse a la página de Bellas Artes. Ellos comparten siempre las. Las ofertas culturales que hay y de ahí, pues puedes encontrar mucho, mucho, mucho que escuchar.
Y ahora, antes de dejarte ir, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Ay, qué bonito. Este, ¿Que sería? Bueno, déjate sentir, permítete, permítete llorar, permítete cantar, permítete ser.
Increíble. La verdad es que eres un crack, no sólo por tu talento y la trayectoria que tienes, Arturo, sino por la calidad de ser humano que eres. La verdad estoy muy emocionado de haber tenido la oportunidad de platicar contigo. Yo, como decíamos antes de la entrevista, ahorita antes de empezar, me llegó tu video cantando con Plácido domingo. Yo dije, este cuate qué suerte tiene que se topó a Plácido domingo en un bar y se puso a tocar, yo todo ignorante, y canta bastante bien. Yo te imaginaba como que estaba cenando ahí con tu familia, ¿No? Y la verdad es un privilegio poder tener contacto contigo. Espero poderte ver algún día en vivo y que la gente, bueno, pues se contagie de este arte tan increíble que tú practicas. Muchísimas gracias por tu tiempo. ¿Algo más que quieras agregar?
Pues nada más decirle al público que los invito en mis páginas de redes sociales para que escuchen esta música. Si están en alguna plataforma digital, que busquen y que escuchen y también que escuchen otro tipo de ópera para que la próxima vez que haya ópera en vivo en México, que nos puedan escuchar, o en España o en California, porque te escuchan en todos lados, en todo el mundo. Nos vemos, nos vemos por allí, espero, algún día.
Arturo, muchísimas gracias por tu tiempo. Te mando un abrazo a ti.
Gracias, socio.
Esta entrevista es justo el tipo de conversaciones diferentes por las que estoy tan, tan agradecido contigo por permitirme hacer Cracks Podcast. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link cracks la 119. También sigue cracks podcast en Spotify o suscríbete en iTunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos escuche y podamos tener más y mejores invitados. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas del día de hoy como sotraba y menciona Arturo como tuchaconc. Puedes encontrar links a todo lo que Arturo y yo Mencionamos el día de hoy en cracks la 119 y eso es todo por hoy. Yo soy Osotraba y espero que tengas una semana de cracks. Si quieres recibir un correo mío todos los viernes con las cosas más interesantes.
Que encontré en la semana, entonces no.
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