YouTube interview (Spanish) in which Rosario recounts leading a crackdown on 'miqueros' — sellers of fake identity documents — in Granito Park. She describes coordinated police raids, personal intimidation including an armed robbery at her home, and bringing state-level officials (the governor, county and state prosecutors) and three helicopters to conduct aerial operations over the small city (about three miles across). She emphasizes hands-on leadership and supporting police through holidays to restore public order.
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Teníamos lo que se llaman muchos miqueros en la ciudad, en el área principal de la ciudad de Granito Park. Los miqueros son los que venden documentos falsos, que te venden micas, micas, seguro social, licencias de manejar, cualquier documento que tú necesitaba te lo vendían. Y entonces nosotros limpiamos todo eso, hicimos redadas y bueno, me mandaron decir en formas muy claras que les estaba arruinando el negocio y que me tenía que calmar. Fueron y chocaron en contra de mi casa, me seguían, me esperaban en mi casa. Bueno, me trataron de intimidar muchísimo. Lo último fue Cuando a las 2 de la tarde yo llego, regreso a mi casa porque iba a una reunión, pero regreso y un muchacho, un pandillero entra con una pistola, me dice dame tu teléfono, dame tu bolsa en mi garaje. Mi esposo se alarmó muchísimo, el jefe de la policía también dice ¿Sabes qué, Rosario? Le vamos a calmar un poquito, tú ya no vas a salir a la televisión. Me cuidaban muchísimo la policía. Pero es eso, o sea, cuando tú te enfrentas a cuestiones de pandillas y eso, tiene repercusiones, ¿No? Afortunadamente, pues no fue para más. Y sí pudimos limpiar todo eso. Me traje al gobernador de California a la ciudad, me traje al fiscal del condado, me traje al fiscal del estado a mi ciudad, que es una ciudad pequeñísima de tres millas a la redonda. El gobernador nos dio tres helicópteros, dos eran para volar y uno para partes, y estábamos sobrevolando una ciudad de tres millas a la redonda. Nos subíamos y digo nos subíamos porque yo también andaba ahí trepada. Es que tú como líder no le puedes pedir a alguien que haga algo que tú no estás dispuesta a hacer. Y yo le pedía a los policías que vieran allá, yo también me subía y les decía que teníamos que hacer redadas y todo eso, y yo ahí andaba con ellos también. Y cuando los pedíamos que tenían que trabajar Navidad, Año Nuevo, el Día de Acción de Gracias, tú me veías a mí en la estación de policía llevándoles comida y estando con ellos un rato, porque tú no le puedes exigir a nadie algo que tú no estás dispuesto a hacer. Y lo limpiamos, limpiamos la ciudad tremendamente.