AYAHUASCA VISIONS - EL ARTE DE PABLO AMARINGOS I LUIS EDUARDO LUNA

A first-person account (Luis Eduardo Luna) describing how he met painter Pablo Amaringo in the mid-1980s, supported and promoted Amaringo’s ayahuasca-inspired watercolor visions, funded materials, helped publish the book Ayahuasca Visions (large-format, 49 paintings with descriptions and indexes), and founded (18 June 1988) a free painting school (Usko Huni/Icaro? — named in Spanish in the transcript) in the Peruvian Amazon. The account recounts the school’s pedagogy (training eidetic memory through excursions and recalling visions), rapid growth to ~300 free students, logistical support (materials, electricity, water) enabled by sales and donations, later tensions and suspicion when money appeared, Luna’s withdrawal, and his continued research into ayahuasca religions. The chunk emphasizes Amaringo’s figurative style, the uniqueness of the early corpus, and concerns about later market-driven or student-produced works.
Chapters
Entonces, bueno, la historia es muy simple. En 1985 yo organicé en Bogotá el primer Simposio internacional e interdisciplinar sobre lo que llamé Sobre Banisterios Scapi y sus mezclas, incluyendo Yagé, ayahuasca y otras muchas más. Eso fue en Bogotá, era el 45 congreso de americanistas y entre ellos estaba Dennis McKenna. Con Dennis habíamos ya proyectado encontrar los en Iquitos para recoger plantas para el Jardín Botánico que Terence había creado en Hawai, se llama Botanical Dimensions y Dennis había conocido a este señor, a este Pablo Maringo. Me dice, conocí a un señor bastante curioso, interesante y bueno, dije pues vamos a, vamos a visitarlo. Y realmente pues sabía mucho de plantas y yo estaba justamente haciendo, ya terminando mi tesis doctoral sobre vegetalismo, es decir, todas esas plantas que utilizan los ayahuasqueros y me di cuenta que Pablo sabía mucho de plantas y me dijo que él había sido ayahuasquero, que le había sido, pero que había dejado completamente la ayahuasca hacía siete años. Y de repente sacó unos dibujitos, unas pinturitas en acuarela, en el papel más barato, con acuarelas baratas que tenía él me dijo que él hacía estas cosas de vez en cuando, estos paisajitos de la selva amazónica. Yo me quedé absolutamente fascinado porque eran retratos de la vida selvática y eran retratos de plantas y animales, peces, animales de la selva. Y me dijo es que yo recuerdo todo lo que he visto. Ahí apareció la idea. ¿Pablo, tú recuerdas las visiones que tú tenías cuando tomabas ayahuasca? Me dijo sí, sí, yo la recuerdo muy bien, por favor, me podías pintar, podías pintar. Y hizo las dos primeras visiones, le dio una a Dennis y una a mí. Yo me llevé la visión que me dio a Helsinki, donde estaba trabajando. Bueno, le prometí que le mandaría pinceles, papel, etcétera, porque era muy pobre, pobrísimo, no tenía ni agua, ni agua corriente, ni electricidad, no, era realmente miseria. ¿Entonces le mandé esos materiales y tomé una fotocopia de la visión que él me dio y pregunté Qué es esto? ¿Qué es esto? ¿Qué es esto? ¿Qué es esto? Varios números y me llegó de vuelta en esa época, correo normal, lento, me llegó una descripción de la pintura con los nombres de los espíritus. Entonces esto fue una revelación. Yo en algún momento mencioné Rachel Dolmatov que hizo con una persona, escribió su famoso libro Amazonian Cosmos, que abrió toda una ventana. Y por otro lado, Rachel Lomatov, luego estuvo entre los de Sana. Realmente llevó lápices de colores y papel. Se lo dio a los indígenas para que pintaran lo que querían, lo que quisieran. Y salieron unas pinturas fantásticas que luego él publicó con el nombre de Beyond the Milky Way, una publicación bellísima. Yo recordé esa historia de Ratov. Dije yo, caramba, aquí hay una posibilidad de que él continúe haciendo visiones. Y yo le hago preguntas y él me responde, no con palabras, sino con pinturas. Y así iniciamos esto, que fue una. No fueron, fueron. Yo le mandé los materiales de primerísima calidad, la mejor gouache, mejores pinceles que podía encontrar. Y él pintaba, me mandaba las pinturas. Empecé a dar clases cuando me invitaban a congresos. Empecé ya a ilustrar, digamos, mi charla sobre ayahuasca con pinturas de él. Había gente que se interesaba. Empecé a hacer reproducciones baratas que vendía. Con ese dinero yo podía mandarle a Pablo. Poco a poco fuimos transformando su casa. De modo que llegó primero una lámpara de gas, luego llegó la electricidad, luego llegó el agua, luego fuimos. Poco a poco, con ese dinero se empezó a movimentar una. Mover una economía entre mis colegas, Entre mis colegas. De modo que de esa manera comenzó. Y él se pudo dedicar 100% a pintar. Porque él hacía mil tipos de trabajos. Estaba dando clases de inglés, sabía algo de inglés. Tenía un método como enseñar a leer y escribir. La verdad, Pablo era un genio como pedagogo. Bueno, entonces fue así como comenzó. Comenzó la cosa. Luego ya empecé a vender algunas de las pinturas bien baratas al principio, para poder llevar, para continuar mejorando las cosas y comprar los materiales. Y bueno, en algún momento, pues ya empecé a invitar a Pablo. Yo dije, aquí hay. Y lo llevé. Estuvimos en Los Ángeles, estuvimos en Estocolmo, en Oslo, Helsinki, Luego estuvimos también en Japón, En fin, bueno, no, Toda una producción fantástica. Y yo recogía los relatos, las descripciones de los cuadros. Y al final resultó en el libro Ayahuasca Visions, que tú lo conoces, ¿No? Sí. Conoces el libro, ¿No? Sí, aquí voy a mostrarlo aquí, Que es un libro formato grande, con 49 visiones de Pablo, las descripciones. Pero yo escribí además una larga introducción, la biografía de Pablo, y toda una serie de notas, porque muchos de los elementos en las pinturas de Pablo están relacionados con conceptos indígenas o con alguna. Además identificar científicamente las plantas y los animales, de modo que tiene un gran índice, de tal manera que tú puedes ver y temático, etc. Es como una pequeña enciclopedia en base de las visiones de Pablo. Ahora, esto fue una revelación también, porque nadie lo había hecho, nadie había pintado las visiones así. Los indígenas pintan, digamos, están inspirados de alguna manera, pintan la serpiente cósmica, pero es bastante abstracto, ¿No? Digamos que no es un tipo de pintura que intenta ser, ¿Cómo se llama? Figurativa los indígenas. Ahora, Pablo intentó hacer una pintura figurativa de las visiones, que es extraordinaria. Entonces, bueno, salió ese fenómeno, el libro se difundió mucho, me invitaba mucho a congresos, a Pablo también, yo me lo llevaba y tal y cual. Eso fue un lado. Por otro lado, empezaron a llegar primero un chico, luego dos que querían aprender a pintar. Y entonces yo le dije a Pablo, bueno, pues dales papel, dales tus materiales, etcétera, etcétera. Y no recuerdo, el 18 de junio de 1988 le dije a Pablo vamos a crear una escuela de pintura oficial. Compramos una botella de vino. Bueno, hoy está fundada la escuela de pintura Usco Haya Príncipe Espiritual. Y aquello fue un gran éxito. Llegamos a tener 300 alumnos gratis. La escuela es totalmente gratis, Los elementos, papel, los pinceles, todo gratis. Se iba cuando claro, empezaban con papel baratito, pero en el momento que llegaban a un cierto nivel, entonces Pablo sacaba papel arches, papel francés de altísima calidad. OK, era como la graduación. Aquí tienes tu hoja de papel y aquí están los elementos pinta. Ahora, lo más importante es que todo empezó con que Pablo decía que él tenía, él recordaba todo lo que había visto. Resulta que él enseñó esa misma técnica a sus alumnos. Se trata es de recordar lo que se ha visto y luego ponerlo en el papel. Y yo descubrí a través de la escuela de pintura que los amazónicos al parecer tienen lo que se llama una gran memoria eidética. Recordar lo que has visto. Los occidentales normalmente tenemos pésima memoria eidética. Es decir, yo cierro aquí los ojos y no sé dónde están las cosas y me dicen dónde están cada cosa, no lo voy a recordar. Los amazónicos quizás porque han tenido todos sus antepasados, tienen años de experiencia, de ver, percibir muy atentamente, porque en la selva tú te puedes perder, hay que tener una muy buena memoria visual para poder manejarte en la selva y además reconocer la cantidad de plantas y animales que hay. Es decir que eso es parte del ser amazónico. Aunque estos chicos en gran parte ya eran casi urbanos, pero de alguna manera Pablo les hizo recuperar esa memoria idéntica. De tal manera que la escuela organizaba excursiones a la selva para ver lo que hay, y los alumnos tienen que recordar elementos de lo que vieron en esas excursiones, y luego crear en su mente, con esos elementos, paisajes que son paisajes suyos, de su memoria. No es que van a retratar algo exactamente como era, sino que se toman elementos y se crea. De modo que hay una combinación de memoria, eidética y creatividad. Es lo que hacía Pablo. Lo que hacía Pablo. Esa es la. Y fue un éxito extraordinario. Yo estuve varios años dedicado, dediqué varios años de mi vida a esa escuela, organicé exposiciones. Justamente estuve pensando hoy que una exposición que organicé en Helsinki. Vendimos todo prácticamente de los chicos, no de Pablo. Lo de Pablo era más difícil porque era muy extraño, pero paisajes amazónicos, todo el mundo lo ve. Plantas y animales, ¿No? Y ahora tienes. De modo que le dedique. Y ahora tienes esta página, Trua Maringos con tu hijo. Ah, bueno, sí. OK. Eso es la parte de la escuela de pintura. Yo de la escuela de pintura yo me retiré completamente porque empezaron también muchos problemas, Como todo, como todo esto es típico, los antropólogos lo saben muy bien. Cuando tú entras en un lugar y en el momento que empieza a mover dinero, empiezan los problemas donde cada uno quiere tirar por su lado. En la escuela teníamos un sistema en que si se vendía un cuadro, la mitad del dinero iba para el artista, la otra mitad iba para la escuela. Con esa mitad se compraban más pinceles y papeles, se pagaban las cuentas de electricidad y se iban trayendo cosas. Allí tenían una cámara de vídeo, el primer computador, muy primitivo, pero teníamos computador, etcétera. De modo que esa era la manera. Pero esto es una historia larga. Los amazónicos tienen una larga historia de explotación, porque los blancos han ido allá, a pesar de que yo soy mestizo, ¿No? Pero bueno, desde el punto de vista de un amazónico, soy un blanco, un occidental, soy un gringo, a pesar de haber nacido en la Amazonía. Hay toda una larga historia en la Amazonía de que los gringos llegan allá para algo, para sacar algo. Petróleo, peces ornamentales, caucho, la historia terrible de la Amazonía con el caucho, a partir de la segunda mitad del siglo XIX hasta 1914 fue terrible, de explotación de indígenas, todo eso. Hay toda una historia. Entonces esa historia luego se proyecta fácilmente a cualquier cosa. Entonces la escuela empezó humildemente, y cuando empezó a tener una cierta fama y todo eso, ahí empiezan las sospechas. Si este dinero está llegando, ¿Cuánto dinero no llegará, cuánto será que yo estoy metiendo en mi bolsillo? Cuando yo nunca, para mí era un proyecto de corazón, nunca metería ni siquiera de pagar viajes, nada. Pero empiezan esas sospechas y tal, que al final, pues simplemente yo me estaba matando, porque trabajaba mucho para esa escuela, llevé a chicos a varios países, etcétera, y teníamos 300 alumnos. 300 alumnos, tú sabes lo que la cantidad de materiales, de pinceles, aquello era una cosa extraordinaria y de buena. Y resultados de altísima calidad. Pero al final yo dije, no, esto me está matando y encima están sospechando de mí. Me retiré, me retiré. Ahora bien, con lo de Pablo es al principio, cuando no había. Cuando no había comercio donde Pablo era una figura desconocida, yo mismo fui comprando algunos de sus cuadros. Entonces compré una colección que va del 85 al 89. Nada, son los primeros años los cuadros eran baratos, luego se hicieron demasiado caros también para mí, entonces ya no compré más. Pero entonces yo tengo esa colección de los primeros años, que la verdad, ahora después de 30 años, es una colección preciosa, porque aquí tenemos. Yo tengo, los tengo desde la primera visión, la primera de todas, y luego algunas que eran respuesta a mis preguntas sobre plantas, maestros, sobre los viajes, etcétera. Entonces tengo eso que está en eso, en trueamaringos. Com. Y lo digo trueamaringos porque desgraciadamente luego hubo una gran cantidad de una producción de visiones y tal, de las cuales yo y algunas otras personas sospechamos que ya no son producción de Pablo, sino de los estudiantes, pero él lo firmaba o ponía la firma, etc. Pero el caso es que ahora mismo hay una saturación, digamos, de visiones del ayahuasca, pero ya no es lo mismo, porque ya es repetitivo, muy ornamental, mucho más respondiendo a un mercado de gente que quiere tener una visión de ayahuasca y tal. Lo que yo tengo es muy fresco, porque son las primeras, y es cuando Pablo estaba intentando buscar también técnicas nuevas. El tipo era un genio, era un genio de la pintura porque es completamente autodidacta. Él dice que él aprendió el ayahuasca, fue el que le enseñó a pintar el ayahuasca, dice que le enseñó a le enseñó a mezclar colores y tenía toda una historia. Y una pena que al final yo también me retiré, ya no pude trabajar más con Pablo por todas esas sospechas y tal. Yo dije yo no me meto más en esto, yo me retiro y la escuela cayó. Luego vino otra gente y luego no sé qué pasó y tal, pero tengo un buen contacto con algunos de los primeros estudiantes, pero no están en trueamaringos. Com yo me quedé un poco tan con la espina de decir no, no me quiero meter más de marchand de arte y tal y cual, porque no quiero que me acusen o no. Entonces ya me dediqué completamente a la investigación y dejé la escuela y entonces me metí en el estudio de las religiones de ayahuasca aquí en Brasil.










