Burning Man, ENEAGRAMA y 50 Años con tu PAREJA | GABY VARGAS #254

Gaby Vargas, Mexican author and communicator, talks about her first Burning Man experiences, using the Enneagram for self-knowledge (she's a type 3), and her 50-year marriage to Pablo. After his death from cancer, she built a temple at Burning Man and scattered his ashes in a garden. Now she uses heart-focused breathing and meditation to heal.
Chapters
Y me habla y me gaby, por favor, voy a tener un programa con los candidatos de distintos partidos, por favor ven, analizarlos e imagen. Y le ¿Sabes qué, Denis? Ya no sentí que ya mi corazón no brincaba, ya no me voy a dedicar a eso. ¿Pero cómo? ¿Cómo vas a echar a perder tantos años de experiencia? Ya no, gracias. Ya no. Hay un hilo dorado que agarras la punta y una vez que agarras la punta ya sigues en esa búsqueda y no sabes nombrarlo, no sabes qué es, pero quieres algo que te llene, algo que te lleve a tu interior. Cuando estás en esa búsqueda de ego absoluto ante ti, no te has reconocido valioso y buscas la aprobación de las demás para que a través de la mirada yo cobre valía personal. ¿Cuando ya conoces el amor, por cursi que suene, es lo que te saca adelante la vida, el amor, no hay de otra, no nos equivoquemos, no es el dinero, no es la popularidad, no es ese camino que yo recorrí pensando que será? ¿Y sentirte amado y que te amen, porque es muy fácil amar, pero que te amen, eso es donde está el trabajo difícil, o sea, qué tengo yo que dar para dejar un hueco en la vida del otro? El momento que yo ya me fui.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Tra y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. No olvides que esta y todas mis entrevistas están disponibles en YouTube en video, así que ve a YouTube com cracks podcast y dale suscribir para no perderte de ningún episodio de estreno. Mi invitada de hoy es Gaby Vargas, Puedes encontrarla en Instagram como Abby Vargas G. Gaby es una escritora mexicana, conferencista y comunicadora de prensa, radio y televisión y ha publicado 17 libros sobre temas de desarrollo humano y salud. El más reciente de ellos este añ Exhala. Todo va a estar bien si tú lo decides. Como conferencista internacional ha inspirado a miles de personas. Su columna Genio y Figura se publica en los principales periódicos nacionales y su sección Mejor con Gaby Vargas se transmite todos los días a través de MVS Radio en todo México. Es maestra certificada en HeartMath Institute, Enneagram Worldwide y The Scatology Foundation. Es fundadora de Fundación Marillac AC, institución que otorga apoyo económico a mujeres de escasos recursos para que estudien la licenciatura en enfermería. Hoy Gaby y yo hablamos de lecciones aprendidas en el festival de Burning Man, del eneagrama de cómo lograr un matrimonio de 50 años y de la vida después de la muerte de tu pareja. Espero que disfrutes de esta muy sensible plática con Gaby Vargas. Gaby Vargas, bienvenida a Cracks Podcast.
Gracias, gracias, Oso.
No es común que tenga yo a alguien de tu estatura y de tu experiencia enfrente de mí y me hace sentir hasta un poquito inseguro que digo, ¿Cómo le vas a? ¿Como dices? ¿Preach to the Choir?
Qué lindo eres. Pero lo mismo siento yo.
Pues muchísimas gracias por estar aquí, Gaby. Creo que digo, 17 libros da para hablar de cualquier y todos los temas. Vamos a tocar muchos. Y uno que platicábamos el otro día, digo, soy. Tengo la fortuna de ser amigo de tu. De tu hijo Pablo. Quiero que me cuentes de esa primera vez que volaste a Reno, rentaste un camper y manejaste el desierto de Nevada para tu primera visita a Burning Man.
Pues mira, te voy a platicar. Cuando yo empezaba a ver fotos de Pablo en las redes sociales disfrazado y no tienes idea de qué se trata Burning Man, dije, ya perdimos a Pablo, o sea, ya lo perdimos absolutamente sabe Dios con qué anda, Ve nada más el tipo de amigos, ya sabes, ese juicio de padres preocupados. Y en eso Pablo nos invita a su papá y a mí, oye, quiero invitarlos a Burning Man. OK, vamos. Era primera vez que Pablo nos invitaba a su mundo, entonces realmente él se encargó de rentar el RV, Nos los dejó en Reno. Pablo, mi marido, lo manejó por primera vez. Era impresionante sentir el aire soplando en el desierto, cómo sientes que se te va a voltear con todo y RB, o sea, fue toda una experiencia. Pero llegar allá fue de veras descubrir cómo los seres humanos podemos ser tan juiciosos y tan mal pensados cuando te das cuenta que de verdad es un mundo precioso. Burning Man es un mundo ideal, es realmente la sociedad ideal por una semana en donde el ser humano quisiéramos vivir ahí. Es una energía, porque fíjate que se hizo, escribió un libro que no sé si lo has leído o lo conozco, se llama Stealing Fire. Bueno, en Stealing Fire lo que analizan es a ver qué es lo que hace que 75 mil personas queramos estar en esa semana y que las boletas acaben en cinco minutos no es el sexo, el sexo lo tienes en cualquier lado. No son las drogas, porque las drogas las tienes en cualquier lado, no es el alcohol o no es la música, todo eso lo tienes en cualquier lado. Lo que yo descubrí, pude sentir, es la energía de aceptación y no juicio que hay en ese lugar. Dices qué delicia. Que de pronto ves un encuerado pasando en bicicleta y ni quién lo voltea a ver, pero ni tú tampoco, porque te metes en ese mood o en esa. ¿Cómo quisiera decirlo? En ese ambiente de aceptación en donde cada quien se expresa como se le da la gana. Y es una libertad la que sientes, porque una. El hecho de que nadie se llame como realmente es en ese mundo de ego. No, no, no, ese día no, hombre, no. Ni quién me pelará, o sea, no el único que me pelara mi marido, o sea que. Pero sí él a la hora de convivir con todos los amigos. ¿Y claro, yo era transparente y en el momento que sea yo que era la mamá de Pablo, pues de pronto como, oh, really? Entonces ya era yo ya como ya popular por ser mamá de Pablo. Pero. Pero bueno, eso no es lo importante. Lo importante fue darme cuenta que cuando el ego, el ego lo dejas en la puerta, ahí no hay dinero, no hay marcas, no hay quién eres, qué hiciste, cuánto tienes o no tienes, a nadie le importa. Entonces, cómo puede. Los seres humanos pudimos o podemos meternos durante una semana en esa mentalidad de aceptación de alma a alma, porque de veras eso es lo que sucede en Burning Man y la gente no. No lo puede entender hasta que No lo vives.
¿Tenías prejuicios?
No, yo no sabía, No, yo estaba agradecida de que Pablo nos invitara a su mundo, a ese mundo. Aparte nos invitó a cenar por primera vez en su departamento, que en su vida nos había invitado a su departamento. Pablo es una gente muy. Le gusta sus espacios y es celoso de sus espacios y por X no nos había invitado a su papá y a mí a su departamento. Entonces ese día nos invita para enseñarnos fotos, videos, explicarnos qué era de. De qué se trataba. Y ahí íbamos con una mentalidad de ilusión, de expectativa, de ver qué padre, que Pablo está compartiendo su mundo. Y a la hora que nos dimos cuenta lo que era el Mayan Warrior para Burning Man, y cómo Pablo de verdad manejaba un campamento de 150 personas con un liderazgo tan, Y digo, está horrible que yo le diga que soy su mamá, pero es que es la verdad y creo que es la opinión de muchos, con un liderazgo tan, tan lo, o sea, tan de bajo perfil, tan él siempre hasta atrás, sin embargo, todo marcha perfecto, porque mira que llevar para 150 personas, comida, agua, tiendas de campaña con aire acondicionado, más el art car, más, o sea, todo, sí se necesita tener toda una organización atrás. Y Pablo nunca en la vida ni presume, ni dice, ni habla, ni cuenta. Por ejemplo, tuvo un evento en Los Ángeles ahora espectacular, y desayunó conmigo ayer. Y tú crees que mamá, no sabes, llenamos la nada, cero, ni siquiera toca la conversación. ¿Entonces sí admiro esa parte como muy, cómo decirlo? Como muy humana, un líder humano en que la gente lo sigue por el ejemplo, no por lo que dice o por lo que presume, no, sino porque realmente te identificas con un, con esas, Ese quisiera ser como él.
Y regresando a tu experiencia, ahí dices que dejas el ego en la puerta y que te vuelves muy compartido y conectas. ¿Cuánto tiempo estuviste esta primera vez en Bernie Man? ¿Fuiste toda la semana?
No, no, no, Pablo nos dijo, no, no, no, vénganse de lunes a miércoles cuando todavía no está tan, tan lleno. No, déjate que tan lleno, no tan, ya el ambiente más pesado, porque claro, como no duermes toda la noche, empieza a acumularse, pues todo, las experiencias empiezan a ser más intensas, la gente empieza a estar más en el filo, y no, estuvimos de lunes a miércoles y nos regresamos felices, felices, claro. No, no, no, Bueno, ahora me recuperé 15 días después, o sea, de veras, si tú planeas en qué lugar es menos, menos habitable, más hostil, es allá el desierto, en la noche hace un frío tremendo, en el día, un calor que no sales, las tormentas de arena son cada cinco minutos salir con cubierta de ojos, de cara, de todo, y te ataca la tormenta de arena como balazos en la piel, balazos. El agua es escasa, la comida. Pablo y yo nos levantamos, por supuesto, a la una de la tarde, porque después de desvelarnos toda la noche y ya había, el desayuno ya había pasado y la cerebra hasta las 8. Entonces nuestra comida, un helado que uno de los del campamento aportó, porque tienes que aportar algo a tu campamento y el campamento aportar algo a la sociedad. Bueno, alguien aportó una crema de un helado de una máquina de esos como de Dairy Queen, ya sabes. ¿Bueno, esa era nuestra comida durante tres días, o sea, porque no había otra cosa de que alimentarte más café o cervezas o lo que fuera, no? Clases de yo, que eran los que ofrecían otros campamentos. Pero entonces entiendes cómo las cosas materiales no es lo importante para sentirte feliz de verdad, o sea, esa es otra de las experiencias que te da ese lugar. No tienes comodidad de nada y esa incomodidad hace que el ego se quite y en esa incomodidad sale o brilla más el espíritu, el alma, lo que somos cada quien.
Para. Mucha gente les dicen que después de una experiencia como Burning Man no tomen decisiones trascendentes en un mes para que tengan este tiempo de asimilar toda esta idealización de lo que podría ser la vida, porque como tú dices, todos querríamos vivir ahí. Y la gente de repente se sale y. Y dice no, tengo esto que era perfecto y entonces mi vida es una basura. Y empiezan a hacer cambios de los que después se arrepienten. Tú te llevas, no digo que hayas tomado una decisión que arruine tu vida, pero te llevaste algo que aún mantienes muchísimo.
Sabes que esa experiencia sí perfila tu manera de ver la vida. Y como hemos sido tres años, fuimos, bueno, dos con mi esposo, pues, híjole, no me acuerdo qué año fue, pero habrá sido el 17. 18. Luego, por supuesto, luego fuimos. Fuimos dos años seguidos. Luego vino pandemia, el cáncer de Pablo, y luego Pablo muere en mayo y Burning Man era en agosto y yo por supuesto, ni siquiera tenía pensado ir. Y Pablo me mamá, vente. Yo tenía problemas de cadera que tenía que operarme, y yo decía ¿Cómo voy a ir a Burning Man sin poder caminar, sin? Y mamá, vente, yo te organizo todo, vente. Y dije por qué no, o sea, hay que decirle sí a todo en la vida, voy. Y me fui con Paola, mija, que también por primera vez iba con su esposo y sus tres hijos y dije qué oportunidad de convivir con mis nietos en ese lugar. Bueno, tú no sabes qué cosa más padrísima, o sea, fue precioso, me consintieron todo mundo, todo el equipo de Pablo me estaba, o sea, de veras fue precioso, fue lo más enriquecedor del alma. Llevamos también un pequeño altar al templo del.
Te iba a preguntar por eso.
Ajá, sí, y fue precioso porque es un templo obviamente donde no tiene religión ninguna, sino simplemente es honrar lo sagrado, no importa qué religión y nombre tenga, y era dejar. Y luego la quema del. Nos tocó la quema del man, pero no la quema del templo porque era el día siguiente y nosotros nos fuimos el sábado a las 3 de la mañana salimos, porque si no te tardas exactamente un día entero en salir. Entonces a las 3 de la mañana estuvo perfecto y fue precioso, fue un momento de unión familiar muy bonita, muy bonita, pero más muy chistoso, fíjate que como hay veces en que hay señales en que recibes y no te das cuenta, en el momento que Pablo sale en el mayan del campamento para cruzar a playa donde estaba el templo y ves que tiene la música esa que tiene una música que es preciosa, como de inicio de guerra de tambores, y salimos con eso y en eso viene una tormenta de arena enorme y el momento de llegar al templo se acabó, o sea, y luego sentíamos, no sé, sentíamos la presencia de Pablo que estaba ahí, o sea, de Pablo, mi esposo que estaba ahí con nosotros y que quería expresarse y así lo sentimos y fue, fue muy, muy bonito.
Quiero regresar a muchas de estas cosas de las que hablas, ¿No? El cáncer de Pablo, la relación que construyeron, pero cuando estaba platicando sobre invitarte al podcast, lo platiqué con un buen amigo, David Zamra, y él me dijo, yo lo primero que me hizo meterme, él es un tipo muy bien vestido y siempre le digo que es el tipo con más siempre traje hecho a la medida, impecable. Y me dijo, yo cuando era muy chico, el primer libro que leí o algo así, me dijo, es el libro de la imagen del éxito de Gaby Vargas, y me mandó una foto y todavía lo tiene. Y tú así empezaste, tú eres alguien sin carrera universitaria y viniendo de un papá pues muy empresario, tú decides irte a empezarte a capacitar y te metes al rollo de la imagen, volviéndote en la primera gran asesora de imagen de México. Cuénteme un poco de esas épocas, ¿Cómo estaba? Estaba revisando un poquito de lo que decías en tu libro, 70% de la comunicación es no verbal, hay imagen profesional, social y personal. Háblame un poco de qué encontraste en ese mundo.
En esa etapa de mi vida, tendría yo veintitantos años, tenía un ansia de demostrar, de conquistar un espacio propio, un hombre propio en que me aboqué a conseguir mi meta y era algo que yo soy, bueno, soy, era muy vanidosa y eso me resonó cuando yo voy a San Diego, íbamos mucho a San Diego en ese entonces y de pronto veo anuncio de, primero era Color Consulting y lo tomé y de ahí de Color Consulting, que fui también la primera que trajo todo el tema de los colores a México, de pronto te vas metiendo en ese, ya sabes, cuando te conectas con una cosa, te conectas con la otra y de pronto me entero de un profesor de consultoría de imagen en San Francisco, California, y dije voy a ir, esto es lo mío. Y bueno, ya sabes, cuando el corazón te resuena de que esto es lo mío, que es realmente como la guía que hay que seguir para, para saber a qué te dedicas. Cuando el corazón brinca y es que no me importa lo que tenga yo afuera, yo aquí quiero estar y quiero aprender. Entonces aprendí de este señor divino que se murió de SIDA, maravilloso maestro, duro como, o sea, directo, duro, al grano, despiadado a la hora que te analizaba, porque éramos un grupo como de 100 personas en ese curso que dio en San Francisco, California. Ah, sí, sí, claro. Ah, sí, sí, sí, sí, claro. Te pasaba al frente y te hacía pomada, o sea, pero no sabes lo que aprendí de todo lo que analizaba a los compañeros, todo, todo, todo. Él tenía frases maravillosas, dice, tú entra a un baño de esos públicos y tú nada más ve los zapatos de la gente, por los zapatos sabes la personalidad de quien está ahí atrás. Y sí, es cierto. Y luego decía, tenía otra frase que decía nada habla más de ti que tu pareja y tu pelo. Lo trabajé veintitantos años. Oso. Me agoté, o sea, me agoté. ¿Yo llegaba ya a cualquier lado y todos no, decía, Gaby, cómo está mi pelo? ¿Y cómo está mis zapatos, cómo está mi cinturón? ¿Y cómo está? Y de pronto dije, yo estaba ya en la crisis de la mitad de la vida, yo estaba ya después de veintitantos años te agotas, dices, también sé hablar de otras cosas, ya mi propia búsqueda ya se había agotado eso porque tú vas creciendo en el camino, en eso se muere Adrián, mi hermano, se muere Pachela, una de mis mejores amigas, en fin, la crisis de la mitad de la vida y de pronto dices ya te empiezas a cuestionar que esto ya no es lo importante y me acuerdo que una vez Denise Merker, que tenía un programa en Canal 40, estaba analizando en ese entonces a López Obrador como candidato para la ciudad, o sea, te estoy hablando desde hace mil años, y me habla, me dice Gaby, por favor, voy a tener un programa con los candidatos de distintos partidos, por favor ven analizarlos e imagen. Y le dije ¿Sabes qué Denis? Ya no, un día, o sea, un día ya sentí que ya mi corazón no brincaba y dije ¿Sabes qué Denise? Ya no, ya no, ya no me voy a dedicar a eso. Pero cómo, ¿Cómo vas a echar a perder tantos años de experiencia y tanta? Ya no, gracias, ya no.
¿Y tenías un plan B o sabías hacia dónde ibas?
No, no, y le dije a Pablo, mi esposo, le dije ¿Sabes qué? No sé hacia dónde voy, pero sí quiero ir hacia una búsqueda de ahora lo que ya nombro como el hilo dorado, o sea, hay un hilo dorado que agarras la punta y una vez que agarras la punta ya sigues en esa búsqueda y no sabes nombrarlo, no sabes qué es, pero quieres algo que te llene, que te. Algo que te lleve a tu interior y ahí era exactamente la puerta opuesta para buscar el hilo dorado. Entonces un día decidí y le dije a Pablo, mi esposo, le mira gordo, sé que en este rubro he sido la primera y he sido la líder y la persona a buscar cuando se hablaba de imagen, pero ya no, ya no es congruente con lo que pienso y me voy a dedicar a esa búsqueda del interior. Y me acuerdo que mi editora en ese entonces que estaba publicando mis libros, me decía, Gaby, pero es que vas a perder a la mitad de tus lectores. Le no me importa, si me siguen bien y si no me siguen también. Y empecé a hacer el de Conéctate. Conéctate fue el primer libro que era como. Porque era lo que yo necesitaba, además, bueno, caí en el hospital en todo este año de dedicarme a. Tuve una época de muchísimo trabajo, era conferencia diario, lunes Tijuana, martes Mérida, miércoles Toluca, jueves Guadalajara, pero así y como yo me hice el compromiso de no dormir en ningún otro lado fuera de mi casa por no abandonar a mi marido, iba y regresaba, iba y regresaba, iba y regresaba, pero Tijuana, México, mismo día Monterrey, a donde fuera y el horario de la conferencia lo acomodábamos a la hora de mi vuelo y me decían oye, pues que esa hora la gente está trabajando, pues es la única hora que puedo ir, o sea, si la gente va que viene y si no, y bueno y no sabe. Si, o sea, realmente muy bien todo, pero llegó un momento en que a pesar de eso, cápsulas en el radio, columna en el periódico, esposo y tres hijos, de pronto pues caigo en el hospital, o sea, mi cuerpo me dijo adiós, bye, yo ya no puedo acompañarte en tu carrera y claudicó y caí en el hospital, estuve dos días después de análisis así por todos lados, ya sabes que te hacen de todo y entra el doctor y me señora Vargas, lo único que usted tiene es estrés. Entonces ahí me di cuenta de cómo esa búsqueda por encontrar tu propio nombre y por lograr un un posicionamiento o lograr la admiración o el reconocimiento de los demás, que yo lo que buscaba antes que nada y ahora me doy cuenta ya a los 70 años que tengo, era lo que yo quería, ir a la mirada de mi papá, la mirada de Pablo, la mirada de mis hijos, de aprobación, porque confundimos que a través de esa mirada es como voy a ser querida y aceptada.
La valía.
Sí, o sea, tú ante ti, cuando estás en esa búsqueda de ego absoluto, ante ti no te has reconocido valioso y buscas la aprobación de las demás para que a través de la mirada yo cobre valía personal y esa es la trampa que caí y que caemos muchos. Y ahora veo cuando jóvenes que están, ya sabes, todo el día en redes sociales, todo el día, todo el día, todo el día posteando, todo el día, reconozco tanto esa sensación de querer ser reconocido. Pero tiene un costo muy alto. Tiene un costo muy alto, lo pagué también llegó un momento en que Pablo estaba, mi marido acaba yo entregar uno de los libros a la editorial, siempre lo entregas como por julio agosto, para que salga para diciembre y es una chamba hacer un libro, o sea, no te puedes imaginar. Y me acuerdo que estábamos en Cancún, yo agotada, así, acostados los dos en el Camacho, fuimos con mis hijos y con lo que conté en el libro, con mis hijos y mis suegros, y de pronto, así tomados de la mano, con el turquesa enfrente, divino, dices, ay, qué rico que estoy respirando ahorita. Y oigo a Pablo, a mi marido que me dice vieja linda, no me acuerdo si me dijo vieja linda, pero así me decía, me decía, me siento el último en tu lista de prioridades y he tomado la decisión de irme de la casa. Pero me lo dijo con un tono oso y con una tranquilidad que Entonces yo híjole, esto sí está pensado, esto es en serio, no es el resultado de un pleito de pronto, ya sabes, esos que dices cosas y luego te arrepientes. Y ahí en ese abismo que sentí que me caía un agujero negro, así, todo se desapareció, el azul de turquesa se convirtió en negro, se lo succionó todo un hoyo negro. Así, así lo sentí. Y en ese momento dije, es que de nada, de nada vale ni los libros, ni la carrera, ni el éxito, reconocimiento, nada, si no estoy con Pablo, mi marido. Y tú no sabes lo que a mí esa caída me sirvió para retomar el balance, que lo pierdes, porque el ego, el ego te grita y te dice haz, haz, haz, haz, haz. Y el alma por allá atrás tiene otra vocecita que te bájale al ritmo, pero no la oyes porque el ego habla muy fuerte. Pero a partir de esa caída y del hospital cuando caigo por estrés, fueron dos llamadas, la muerte de mi hermano Adrián, fueron como una rachita de, ya sabes, de llamadas de atención, de jaladas de tapete que la vida te da. Y a partir de ahí entendí que mi vida no podía ser sin par, o sea, no la concebía sin par. Y ya retomas el camino y vuelves a tomar el balance, pero necesitas a veces de esas.
Justo te quería preguntar eso. Yo digo que qué suerte tocar fondo, porque entonces en ese momento tomas decisión de cambiar, pero hay mucha gente que no y lo toca una y otra y otra vez. Y hay otros tal vez por conciencia, por presencia, por entrenamiento, pueden darse cuenta. Y yo supongo que a ti te ha pasado. ¿Has tenido o podido rectificar el rumbo sin llegar a un momento catastrófico, ya sea de salud, de relación o financiero, que te haga moverte cómo estar más presentes cómo verdaderamente estar conscientes de si lo que estamos haciendo es lo que vale la pena, lo más importante?
Qué buena pregunta. Yo creo se siente bien. Tu guía es que se siente bien. ¿Se siente bien o cuando no estás en lo que tu corazón te llama? Y te acuerdas que Steve Jobs lo mencionó en algún discurso que dio en una universidad donde dijo nada, nada de lo que crees que te pueda servir Tu carrera profesional, tu preparación es lo importante. Lo importante es escuchar tu corazón y seguir tu corazón. Lo demás es irrelevante. Y qué razón tiene en verdad es sentirte bien. Cuando sientes que todo está bien es porque estás alineado con tu propósito, tu meta y tú y la meta de tu alma. Cuando estás que no duermes, te da gastritis, te da dermatitis nerviosa, todo eso ya lo he tenido, o sea, no te crees que estoy hablando desde no saber, No, todo lo he tenido. Cuando te da eso son señales de que no estás alineada, no estás alineado, se te está pasando, estás fuera de balance, estás, no estás en tu camino. Cuando estás en tu camino todo se siente bien. Y me tardé muchos años en aprender esta lección.
Cuando decides es igual de importante tener héroes que antihéroes y para ti te diste cuenta que tu carrera en la imagen pública ya era tu antihéroe, Ya no querías eso, no sabías a dónde querías ir. No sé si lo estoy interpretando de la manera correcta.
No, no, no, está bien.
A ver, ya no querías estar ahí, pero no sabías hacia dónde ibas.
No, no.
Explícame entonces.
Sí quería seguir el llamado de ayudar. Me encanta dar clases, me encanta sentir que aporto, me encanta sentir el que de verdad ayudo a las personas porque dentro de esa carrera de ego que tuve durante muchos años, como empecé dando clases de maquillaje, yo me acuerdo cuando señoras me decían, Gaby, es que me ayudaste más en mi autoestima que mi psicólogo de cuatro meses y eran tres días de clases de maquillaje y de arreglo y todo decía es que eso, eso que me acaba de decir, no importa lo que me pagó, lo que gané, lo que no, esto es lo que me nutre. Y así tuve muchos, realmente muchos comentarios. Trabajé mucho con gente de escasos recursos, con secretarias y con nivel, con nivel que no hubieran podido pagar un curso de imagen o que no era prioridad por supuesto, y lo que te regresan es lo que más me nutría. Yo sabía que sentía que quería seguir por ese camino, pero ya no a esa velocidad ni en el rubro tan elevado de imagen. Haz de cuenta que yo tenía imagen hasta acá y la espiritualidad está acá, mi viaje ha sido de acá acá y esto me ha costado 35 años, pero yo sabía o sé ahora que si seguimos lo que dice Steve Jobs de conectar los puntos, que tienes que empezar por un lado a seguir el llamado, el llamado, el llamado, ese hilo dorado hasta que ya llegas hasta acá y te das cuenta que el camino lo tuve que haber recorrido para poder entender y comprender y ser empática con quienes están todavía al principio, porque me reconozco ahí y no puedo criticarlo porque sé que está en su propia búsqueda y cada quien, y tendremos cada quien nuestras lecciones que aprender en el camino, a cada quien nos toca distinto.
Ciertamente. En estos 35 años has echado y lo dices, no, hablo de experiencia y de estudio. Eres alguien que estudia constantemente me dicen que tu hobby es estudiar.
¿No? Bueno, o sea, tengo una obsesión por aprender. Oso. Es una obsesión, o sea, yo creo que no ha pasado un día en mi vida desde que Pablo me regaló el primer libro de mi vida, que yo antes no leía nada, me regaló El corazón de Piedra verde, que no he tenido un libro en mis manos, o sea, por iPad ahora por supuesto, o por lo que sea, pero todos los días leo, busco y entre más aprendo mi cerebro brinca, mis neuronas brincan cuando estoy aprendiendo algo nuevo, o el corazón también cuando estoy en retiros de tipo espiritual o de cosas y me llega algo nuevo, o sea, tú no sabes la plenitud que siento, no sé, es mi me gusta aprender.
¿Qué estás leyendo ahora?
Ahorita estoy leyendo uno, mi libro que estaba yo, o sea, porque lo escribí, lo entregué y de pronto me inicia una serie de entrevistas, entonces tengo que volver otra vez a recordar qué fue lo que leí, que fue una gran terapia para mí y estoy leyendo Your Soul's Call de una directora de la Academia de Santa Mónica de misticismo y no me acuerdo su nombre ahorita, pero es precioso, es el llamado de tu alma. Precioso.
Algo que te quería preguntar, entonces dices, estaba, entendía cuál era mi llamado que era y lo que disfrutaba. Esto de enseñar, ayudar a gente, tener impacto en autoestima, que sé que es algo que a través de diferentes avenidas, desde el amor propio, la imagen pública, la espiritualidad, has hecho como una constante. Este hilo dorado que dices. Yo me encuentro con mucha gente que sabe dónde no quiere estar, pero todavía no sabe dónde quiere estar. ¿Cómo encuentras ese hilo dorado?
Mira, el cuerpo te lo dice, el corazón te lo va avisando. A veces no lo queremos escuchar porque no te conviene, no tienes el valor de renunciar a un trabajo, irte a otro lado donde significaría arriesgar todo, tu, no sé, un signo de interrogación en cuanto a lo económico, entonces no te atreves, pero entonces empiezas a estar irritable, empiezas a no dormir, empiezas. Son como las señales. Yo creo que más que buscar cuál es mi misión, es en dónde me siento contento, en qué área me siento fuerte, en qué área siento que disfruto. Y ese es el llamado de es por aquí, es por aquí, porque qué padre poder convertir lo que haces en lo que más te gusta y eso además te da una remuneración económica. Ese es cuando realmente estás en el camino. Si no hacía, por ejemplo, una pregunta es si lo harías gratis. Es la demostración de que estás en el camino correcto. Bueno, o sea, yo en muchas áreas de mi vida lo hago gratis y no me importa porque eso no es lo que por lo que lo hago. Y entonces esa es la señal de que estás en el camino correcto.
Una de las herramientas de las que has hablado mucho es el eneagrama. Y ahorita hablabas de que tú eres alguien que habías buscado el reconocimiento y la valía. Y platicando con Pablo me decía ella es tres clavado. ¿Háblame un poco más de esta herramienta que la verdad es que conozco poco, creo que alguna vez hice una prueba, salí un 8, pero cuéntame más cómo la utilizas tú en tu vida diaria? ¿Qué es y cómo la utilizas?
Uno, no creo que seas ocho.
Igual y. Igual y no. Entonces habrá que hacérmela de nuevo.
Sí, mira, este Andrea, ¿Por qué no? Sí, porque conozco muy bien los ochos, mi esposo era 8 y la energía que tienen los ochos es una energía que entra a un lugar y cambia la energía del lugar. Es una energía muy intimidante. Puede ser muy intimidante. Es una energía de poder, es una energía de. De jefe, de liderazgo, de no te metas conmigo si no lo conoces bien, pero los ochos lo que hacen es que forman una estructura de protección porque de chicos alguien los hizo sentir humillados o muy frágiles y llega un momento en que dicen hasta aquí y ese hasta aquí se dedican a construir una barda de separación, de conmigo no te metas y una energía y entonces casi siempre son de cuerpos grandes, son. Ahora tengo también amigas 8 que son flaquitas y chiquitas pero con un carácter que para qué te cuento, o sea son de orden, de control, son protectores, son. En fin, son. Tiene un porque hay en todos los números, hay el trabajado y el enfermo y el promedio.
El trabajado, el enfermo y el promedio, ¿Qué significa eso?
Haz de cuenta por ejemplo un 3, te voy a decir de hablar del mío y creo que también sea del tuyo el 3 buscamos, nos gusta el trabajo, nos gusta la meta, nos gusta el éxito, somos logra achievers como se diría en inglés, somos logradores de metas y tenemos una visión tubular de lo que es la meta y eso fue lo que yo cometí toda mi vida de error, o sea, si a ti te dicen, o a ver tú dime, si a ti te dicen tienes que lograr esta meta, no sé, del área que a ti te guste para febrero del año que entra, ¿No te dedicarías en cuerpo y alma a sacar esa meta? 100% exacto, entonces cuando tenemos esa visión tubular de la meta, descuidas todo lo que está a tu lado en el camino, descuidas familia, descuidas tu salud, descuidas tu tiempo, descuidas tu sueño, descuidas tus amigos, porque tu meta es la prioridad para ti, eso es la principal, te mueve ser reconocido, ser admirado, te mueve y digo, cuando eres tres puedes reconocer otros tres, entonces. ¿Pero eso, eso tiene un costo, si, somos logradores de éxitos, pero tiene el costo que nada más hay que estar consciente de estás dispuesto a pagarla o no?
Es chistoso lo que dices porque todo lo que dijiste del 8, que hasta podrían ser defectos, creo que los tengo.
¿En serio? Sí.
OK, tal vez nos conocemos poco y tal vez te estoy mostrando mi mejor cara.
Tu lado AM. Bueno igual, igual me falta conocerte más.
Queridos pues espero que no veas ese lado regresando al concepto, el eneagrama es esta herramienta que perfila a través de. Y creo que te interrumpí con lo de trabajado y enfermo.
Ah, sí, sí, sí. Bueno, mira, te voy a rápido. El eneagrama, ¿Que es el eneagrama? Es una rama del sufismo que inicia 2000 años antes de Cristo y se dedica a conocer al ser humano y solamente lo conocían los líderes, los jefes, no era una cosa que la gente conocimiento popular, no acudían a ellos para platicarles algún problema y entonces nunca había.
Oído del sufismo y ayer estuvo aquí Natalie Marcus y me habló de sufismo también dos días seguidos.
Ah, no, bueno, eso es una corriente preciosa, muy sabia y siempre se transmitió en tradición oral este autoconocimiento, incluso los jesuitas, los jesuitas usan el eneagrama sin nombrarlo. Eneagrama usan para hacer de tus defectos composta, para ser una mejor persona, o sea, el momento que tú reconoces tu lado oscuro y es horrible porque así si te sentías. Juan Camaney Bueno, te ponen un espejo y te dicen haz cuenta que alguien se mete dentro de ti, te conoce mejor que tú y no puedes decir que no, cuando realmente atinas a lo que es tu personalidad, o sea, te quedas y son, se llama eneagrama, son nueve personalidades, pero no quiere decir que el mundo entero sea nueve, todos tenemos un poquito de las nueve, pero hay una que predomina y para poder saber es qué te mueve, ¿Qué te mueve? Te mueve la admiración, porque una cosa es que te mueve el cariño, ese es el número dos, quiero que me quieran, ese es otro personalidad, el uno es el perfeccionista, en fin, hay ¿Cuáles son las nueve? El uno es el perfeccionista, es el que es todo perfecto, ordenado, cuadrado y cree que el mundo lo va a aceptar siempre y cuando esté dentro de esa perfección. Número dos es el ser, el querible, el yo te hago, yo te traigo, yo te ayudo, servicial, servicial, pero tienen una agenda, este quiero para que me quieras, o sea, hay gente que sí en verdad sí hace las cosas cuando estás muy sano por ayudar a los demás, pero enfermo puede ser una manipulación.
Y todo esto parece que tiene que ver con el efecto que tienes en los demás o la.
No, no, no, contigo, contigo, no, no, no, no, con tú, como tú eres tú como tú eres. Y este, y cuando yo fui al primer congreso de Enneagrama, que Andrea, mi hermana, me invitó con Helen Palmer, que es una de las picudas del Enneagrama San Francisco, y estuve una semana estudiando con 60 personas de todo el mundo lo que era el Enneagrama y yo llegué, o sea, como peregrina guadalupano, no tenía idea de a qué iba y empiezo a oír lo que somos los 13 y te juro que me dio depresión, o sea, me dio depresión. Yo regresé de ese congreso y seis meses después me invita Pablo a Cover y me vieja, te noto que estás deprimida desde que llegaste a Elena Gamble. Es que, híjole, o sea, es durísimo cuando te enseñan y te muestran, te quedas con la boca callada, o sea, no puedes decir no, no es cierto, no, para nada, porque es tan profundo lo que te dicen que sabes en el fondo que tú mismo no habías reconocido eso que te están diciendo de tu lado oscuro. Pero eso es, eso es hacerte consciente de eso, es el primer paso para poder trabajarlo y llegar a ser cada vez más, más hacia el nivel trabajado que el nivel enfermo.
¿Ok, entonces eso te dicen cómo eres y llegas enfermo, digamos que con todas estas características en su versión patológica y la trabajas y en qué te conviertes?
En una mejor persona. En una mejor persona, te conoces más a ti mismo, es una gran herramienta para conocerte a ti y conocer a tu familia. Por ejemplo, yo gracias al Eneagrama nunca me sentí ofendida que Pablo no me invitara a su casa. Lo que te había yo platicado al principio, Pablo es un 5 y cuando ya conoces el 5 son muy mentales, muy de su espacio, muy viven en sus historias, son poco contacto con el cuerpo, muy metido en tecnología, la tecnología, todo lo que sea alimento a la mente es el terreno ideal de los Cinco o los planetas o la ciencia, todo lo que sea como en la cabeza y tiene muy poco contacto con el cuerpo. Entonces por eso Pablo le fascina ir allá, porque es puro cuerpo, es puro trabajar, chambear, subir, bajar y él dice que lo balancea, se sale de su cabeza y vive en el mundo terrenal. Y sé que para ellos los espacios emocional, físico, mental son importantísimos. Yo sabía, me decía el maestro, dice mira, mi mejor amigo, cuando yo vivía en Nueva York, mi mejor amigo era un cinco. Nunca en tres años que estuvimos juntos en la carrera, me invitó a su casa, nunca conocí su casa, pero. ¿Y éramos, nos adoramos mijo, pero nunca me invitó a su casa porque su espacio es sagrado, porque si ellos van a una casa dicen hijo ya que me harté de las vistas, se hartan de la de mucha gente, se hartan rápido, el uno a uno les gusta, pero si hay mucha gente tiene la capacidad de salirse, pero si van a su casa no tiene capacidad de correrlos, entonces por eso es que no invitan mucho a su casa porque híjole, si me hartan, qué hago con todos estos? Su espacio es muy importante. Entonces lo entendí, me sirvió muchísimo a entender a mi marido, a mis hijos, los números, cada quien. Era entonces una herramienta de relacionarte con los demás, preciosa, de conocer a la gente y ya.
¿Cómo se diagnostica? ¿Es una prueba?
No, no, no, son cuestionamientos. Es un cuestionamiento, pero puede ser, te lo escrito o alguien que sea maestro te empieza a preguntar siguiendo todas las preguntas que hay ya planeadas y empieza a reconocer tus respuestas, te dice mira, te veo entre este y este, lee el libro o lee esto y tú te tienes que diagnosticar si me reconozco en esto en un 80% entonces ya vas como entendiendo más tu personalidad. Si te reconocen 80% con las características que mencionan, es que sí es tu personalidad, pero tú no sabes, o sea Yo era el 100%, yo era el arquetipo de la 3, o sea.
Y entiendo que tienes relación con los dos que están juntos.
Sí. Te influencia, te influencia a veces el número 4, por ejemplo en mi caso que es muy sensible, emocional, todo le afecta, o el 2 que todo mundo quiere ayudar y todo, o sea, entonces tú vas como reconociéndote y te vas. ¿Es que eso ya es un poco más profundo, no es la primera clase, se conectan los 3, el 3 se conecta con el 6 y con el 9, el 9 es el que todo es paz, todo es felicidad, nunca, nunca va a discutir con nadie, nunca se va a pelear con nadie, dices ay qué lindo carácter tiene, es el que abraza a todos en el eneagrama, pero cuando un 9 explota, agárrate porque todo lo van como guardando, todo lo van guardando para qué lado de todos para qué hago esto? No, mejor convivir, no se enfrentan al conflicto, no les gusta el conflicto, pero en el día que se enojan, o sea, qué te puedo decir, es una guerra mundial, o sea, en fin. Y son muy distraídos, muy distraídos. Si tenía yo que ir por este libro, pero antes pasé y vi a la planta que le faltaba agua, al perro le faltaba la comida, me llamaron por teléfono, hice todo menos ir a donde tenía que hacer eso es un poco del 9 y yo tengo mucho de eso.
Me contaron que mandaste a tu hija a un internado a Suiza. Cuéntanos qué tan distraída eres.
No, cállate. Pues a la hora de poner su edad, su fecha de nacimiento, y estamos diciendo en qué año la metíamos, entonces pongo y puse mal su fecha de nacimiento, entonces la pobre llegó y la metieron un año atrás de. Y como a los tres me dice mamá, es que estoy con pura chiquita porque me dicen que tengo tantos años porque tú lo pusiste, o sea, ups, perdón mi vida. Sí, sí, soy. Sí, sí, totalmente, sí, sí, puedo ser muy distraída.
Si quisiera yo hacer la prueba, aprender, leer algún libro, ¿Hay alguna herramienta, algún autor?
Andrea, mi hermana, es maestra del Enneagrama, Andrea, porque juntas fuimos a esa ida de San Francisco, fuimos las dos de iniciadas, te estoy hablando hace 15 años, y yo me certifiqué como para yo entender para mí qué era el eneagrama y entender a mi familia y entender un poco más a la gente. Pero Andrea se dedicó a especializarse, a dar clases y es muy buena maestra y escribió un libro que se llama Enneagrama, Conócete donde viene, está muy fácil, muy ameno. Andrea es muy de que me expliquen bien y Andrea así explica las cosas y es muy fácil su libro y muy bueno.
Hablando de libros que te explican, tú algunos de tus libros los hiciste en coautoría con.
Con Jordi. Sí.
Y son libros que explican diferentes temas, pero entiendo que tú hablas de este camino de lo técnico, digamos, a lo espiritual de 35 años, pero también fuiste una persona que nació en un seno familiar muy religioso, ¿No?
Muy religioso, muy conservador. Bueno, sí.
Y que cuando publicas estos libros tienes algo de rechazo por parte de. Incluso de grupos religiosos.
Ah, bueno, en absoluto, o sea, sí, o sea, ahí entendí el concepto. Cuando te dicen defenestrada, en italiano fenestra es una ventana y se usa mucho, es un término que usa me defenestraron o lo defenestraron, es que te avientan por la ventana. A mí me defenestraron después de los libros de Cubole que hice con Jordi Rosao, de todos, de los legionarios, del Opus Dei, o sea, completamente, porque sale antes de que existiera o se expandieran las redes sociales, porque a lo mejor existían, pero nadie todavía no se conocía. Y sale en el momento en que el padre Maciel empieza a salir con todas las cosas. Y nosotros en nuestro libro hablábamos de abuso sexual, y entre la lista de los posibles, ¿Cómo se dice? Perpetradores, estaba un sacerdote y hablaba de sexualidad abiertamente, sin decir esto no lo hagas, o sea, sabíamos. Y Jordi y yo acordamos que un chavo de hoy ve un libro que tenga una lección moral y en ese instante lo avienta. ¿Entonces decidimos que queríamos informar a los jóvenes y esto es lo que te pasa, y así es, tú decides sí o sí, no? Entonces hablamos de todos los temas abiertos por primera vez, y fue una combinación muy buena. Jordi es una gran persona, de verdad, cuando uno lo ve así en la tele y que es todo relajante, es todo así, no sabes qué ser humano más lindo es. Y nos costó mucho trabajo porque su tono era muy irreverente y el mío era pues de mamá, o sea, una mamá más conservadora y más, pues no sé, conservador. Entonces de pronto me mandaba Jordi su escrito porque me oye, salió todo esto porque en el gimnasio estamos siendo elíptica. Y junto me dice Jordi, oye, ¿Tú eres la mamá de Pablo González? Sí. Ay, Oye, ¿Tú eres Gaby Vargas? Sí. Oye, ¿Qué crees? Fui a una boda el otro día y desde que llegué a que me senté, tres gentes me dijeron que tenía que leer tu libro de la imagen del éxito, porque me he visto fatal. Oye, comentamos y me ¿Por qué no haces un libro para chavos? Pues, ¿Por qué no? Ya están muy lejos de los chavos. Ya no. Dije, ¿Pero ¿Por qué no lo hacemos? Me va. Y yo dije, se quedó. En plática de gimnasio en la tarde, tenía yo una propuesta de índice con todos los temas, hecho por Jordi, perfectamente bien presentado, y dije esto va en serio. Entonces todo era hablar sobre imagen, colores, todo lo que era mi rollo en ese momento. Pero en el Inter veo en el periódico Reforma una nota que decía que 300.000 niñas se embarazan al año en México. 500.000 niñas entonces veo esa nota y digo, a ver, voy a hacer un libro para jóvenes. Entonces le hablo a Jordi, le jordi, no podemos hacer a un lado estos temas, si vamos acá en un libro para jóvenes, hay que hablar de estos temas. Y así nos empezamos a meter a todos los temas de droga, suicidio, masturbación, todo, todo, todo lo que tenía que ver con el mundo de un joven que está despertando a la vida sexual y a la vida. Y nos asesoramos con expertos en cada campo, porque ni Jordi ni yo, obviamente. Entonces yo entrevistábamos y yo formaba como la parte seria, y Jordi con esa creatividad que tiene, le metía los chistes, le metía los ejemplos, le metía que lo hizo muy ameno y fue un hit, o sea, no te puedes imaginar lo que vendimos de esos libros. Y qué bueno, porque si una niña o un niño leía el libro, no podía decir es que yo no sabía que yo no sabía que con una relación sexual podía yo quedar embarazada, que fue el ejemplo de muchos casos que entrevistamos. Es que salimos del antro, entonces en el coche yo no sabía que con una sola vez podía quedar embarazada y la niña en prepa y ya saliéndose y el bebé cargándolo, o sea, se había echado perder la vida. Y dijimos, bueno, eso que no les pase a otras personas. Entonces ese fue el propósito del libro, fue un éxito. ¿Pero sabes que? Sí me fueron a ver hasta mi casa gente que yo no conocía, señoras del Opus, de ellos. Es que cómo tú que eras toda decencia, tú que eras todo el ejemplo de la decencia, el ejemplo. ¿Cómo pudiste hacer un libro donde hablaras de estos temas? Pues así es, y siento, soy congruente, lo siento bien, creo que podemos ayudar mucho con este libro. Y no me importó. Señoras, me dejaron de hablar. No, me dolió muchísimo. Me dolió muchísimo, claro que me dolió.
Manejas el rechazo cuando eres alguien que tu personalidad entera número 3 está basada en la aprobación.
En la aprobación, sí. Qué buena pregunta. Sí, me dolió muchísimo. Y sobre todo me dolía que las señoras que antes eran mis compañeras, porque yo iba a los Legionarios en esa búsqueda del lío dorado, en el primer lugar donde busqué fue con los legionarios, me iba a un grupo que te juntas una vez a la semana y te leen algo y ya sabes, como de búsqueda de espiritualidad. Y las mismas señoras compañeras mías me dejaron de hablar, no me saludaban, oso. Y ya, o sea, Y sí, sí fue muy duro, pero me sirvió. Todo sirve, todo sirve. Con el tiempo me di cuenta que me hizo más, quizá fuerte, que me hizo más resiliente y que yo estaba congruente con lo que en ese momento pensaba que debía de hacer. Y luego pasó y ya se diluyó. Y ya se diluyó y la gente entendió cuando salió todo, el padre Maciel, que. Pues que mi libro, me acuerdo que una señora me dijo, es que es el diablo mismo, tu libro, el diablo mismo, imagínate. Y era de los legionarios. Entonces, pues te das cuenta que no es el diablo mismo. Estamos plasmando la realidad que está viviendo los jóvenes ahorita y queremos avisarles de los posibles riesgos que tiene hacer esto.
¿Y hoy, cuando tienes un proyecto, vas a tomar una decisión que implica? Y creo que cada vez es más difícil hacer enojar a alguien, ¿Por qué haces, o por qué no haces, o por cómo lo haces? ¿Cómo decides hasta dónde te extiendes, hasta dónde abordas un tema, hasta dónde te expones?
Mira, el escribir este libro de Exala fue una prueba para mí de escribir desde otro lugar, siendo una persona donde hablamos las metas y el todos mis 16 libros anteriores habían sido escritos desde el cerebro, desde la universidad tal, las investigaciones de tal, la alimentación de ahora dice que, o sea, porque todos los temas que te hicieran vivir mejor, Esa ha sido mi pasión. Entonces era desde relaciones, alimentación, ejercicio, meditaciones, lo que fuera, pero siempre hablando desde la cabeza. Y un día en el hospital con Pablo, en esa última semana que podía hablar consciente, le ay gordo, tengo que escribir, porque cada semana, cada semana, tengo 25 años escribiendo y no hay una semana que haya dejado escribir. No importa si es Navidad, cumpleaños, pandemia, viaje, lo que quieras, cada semana entrega un artículo. Y no es fácil, te juro que no es fácil, es 1 hora. ¿Y ahora que escribo? Bueno, estábamos en esa semana en el hospital y en Rochester, con la cabeza, te podrás imaginar, metida en el tema del cáncer de Pablo y cómo sacarlo en ese momento. Y de pronto le dijo Pablo, ay, gordo, tengo que ya entregar el artículo y no tengo de qué escribir. No sé de qué escribir. Me ay vieja, ¿Por qué no hablas del corazón? Cuando escribes desde tu corazón te sale tan bonito, prométeme que vas a escribir desde el corazón, me quedé pensando y le dije, ojole, o sea, hace cuenta que me está diciendo que me pide que me aviente al abismo, un área que no conozco, un área que no sé, un área que. Y le te lo prometo. Y hasta ahora he mantenido su promesa, mi promesa. Y bueno, este libro está escrito desde otro lugar, desde otro lugar donde sí expongo cómo soy y lo vulnerable y lo frágil y lo que no es lo mismo escribir de teorías a vivirlas. Pablo me decía cuando nos enojábamos, me decía deberías escuchar a una señora que tiene unas cápsulas en la radio que dice cosas muy bonitas, entonces y sí este es el primer libro y por eso ya sabes, estoy un poco como sí, qué padre, pero al mismo tiempo como ya sabes, así como a ver qué va a pasar ese mismo salto al abismo, porque está escrito desde otro lugar y yo espero, yo espero que cuando escribes del corazón la gente lo recibe desde ese lugar y creo, espero que sea de ayuda, aunque mi meta al escribir el libro no fue ayudar, mi meta fue mi propia terapia, sanar. Tú no sabes lo sanador que es escribir tu experiencia. Sacarla, sacarla, si no se queda aquí una energía metida y el momento que agarras la pluma y escribes o la computadora es una manera de canalizarlo y se sale y a la hora que tienes que revivir cada momento del dolor que pasaste y de las historias de amor que vivimos, fue un viaje tan sanador. Entonces ese realmente fue mi propósito y ojalá y mi experiencia ayude a otros, pero si te soy honesta nunca pensé voy a escribir para ayudar a otros, no, jamás, o sea, para yo sanar.
Yo creo que cuando haces las cosas como dicen, está en los negocios, no rasca tu propia comezón, estás siendo tu propio cliente, te das cuenta que hay muchísima gente que es igual que tú y que le sirve mucho más algo real que conoces profundamente que algo que estás asumiendo o haciendo desde el cerebro, desde un estudio. Y al final, y quiero entrarle un poquito más al libro porque si es la historia de una relación de 52 años que salta entre los momentos de la relación y cómo se fue construyendo desde que tenías 14 años hasta el momento de la muerte de Pablo hace menos de dos años, un año y medio y después lo cierras con un poco regresando a esa esencia cerebral, dando tips muy concretos de qué hacer para salir, cómo viviste tu duelo, pero después este how to que te ha caracterizado los últimos 25 años. Sí algo que me deja a mí y que sí me puso sentimental es estas pláticas con Pablo en los últimos meses. Te dije, cuando llegaste me dieron ganas de tener lo que tú tuviste y te hace incluso los momentos difíciles que puedes haber pasado en los últimos meses o en las últimas semanas, recontextualizarlos y ponerlos en perspectiva y decir, bueno, estás empezando un camino que podría ser así de bonito, ¿No? Cuéntame un poco más de tu relación, ¿Qué es lo que la hace durar tanto también?
Mira, fue un amoroso de veras, y no lo digo uno porque Pablo murió, no lo digo porque ya no está, como dice una amiga, y ahora resulta que el marido no, te juro por Dios que no. Y la gente que nos conoces sabe que tuvimos un amor tan profundo, no sé, o sea, fue un amor precioso, como que conocimos nuestra relación era de alma, alma, no era de mente, no era de cuerpo, obvio, pero no era, ¿Me entiendes? No había. Y si tuvimos problemas en el matrimonio, que fueron muy pocos y todos eran por mi culpa, por yo vigilar que Pablo no comiera mucho, que no bebiera mucho, porque yo quería cuidarlo, yo quería que me durara, quería cuidar su salud, y bueno, a pablo sí un 8 todo menos que lo trates de controlar, o sea, si lo trataba de controlar a Pablo, me sacaba su lado oscuro, entonces y mis ganas de que tuviera una vida sana era mayor a mi entendimiento, ¿Sí me explico? Entonces eso eran los únicos momentos en que teníamos problema, jamás hubo un problema de nada. Pablo me tenía la absoluta confianza de todo, yo, él era mi psicólogo, mi terapeuta, mi amante, mi financiero, todo, todo, todo, todo. Tú no sabes qué divina relación tuvimos. Y fíjate que ahora veo en retrospectiva que he podido salir adelante porque de verdad tuvimos tanto almacén de amor creado juntos, que ese almacén de 50 años me ha servido para darme fuerza para ahora cuando ya conoces el amor, oso, es por cursi que suene, de verdad es lo que te saca adelante la vida, el amor, no hay de otra. ¿No nos equivoquemos, no es el dinero, no es la popularidad, no es ese camino que yo recorrí pensando que será? ¿No, es el amor, es el amor, es el amor y sentirte amado y que te amen, porque es muy fácil amar, pero que te amen, eso es donde está el trabajo difícil, porque cómo tengo que ser para que me amen, o sea, qué tengo yo que dar para dejar un hueco en la vida del otro? El momento que yo ya me fui, y eso es lo que Pablo hizo, me llenó tanto que el momento que se va me deja un hueco enorme, pero que he recubierto, rellenado con los recuerdos de la historia de amor tan divina que tuvimos y por eso fue tan doloroso su pérdida.
Compartes muchas historias personales, ¿Hay alguna que te haya costado más trabajo?
Pues sí, la que te acabo de contar ahorita, la de la playa en Cancún, cuando Pablo me dijo me voy de la casa, o sea, que te puedo decir, Eso fue un parteaguas en mi vida, pero tenía que compartirla porque, o sea, además sacarla me alivia y le da un punto de equilibrio otra vez a mi vida, ese rompimiento, digamos, ¿No?
Cuando llegan estos momentos en los que te preparas para vulnerarte más de lo que estás acostumbrado, acostumbrada. ¿Cómo te preparaste, cómo fue esta toma de decisión de muy fácil, se pudo haber quedado fuera del libro esta historia y te evitabas una incomodidad que había.
Que ser honesta, había que ser auténtica y tenías que mostrarme cómo soy y eso así fue mi vida, así fue? Le pido perdón por haber sido a veces tan vigilante de su salud, que te digo que desayunaba en la casa y le da su jugo verde en la mañana lleno de todas las verduras y proteína en polvo, ya sabes, y Pablo se lo toma, decía ay qué bueno, ya desayunó bien, fíjate nada más mi grado de codependencia. Y Pablo salía y se iba con unos tacos al Venadito, entonces para decir ya le di gusto a Gaby para no tener pleito y me voy a comer unos tacos, y ya después se convertía ya en broma, pero Y el corazón tiene todos los espectros, tiene desde la tristeza más grande y la alegría más grande, y cuando hablas desde el corazón, tienes a tu alcance todo el espectro del corazón y tienes que sacarlo.
Algo que mencionas mucho es el acompañamiento que tuviste de una tanatóloga Hace unos cuantos episodios tuve aquí a Gaby Pérez, una gran tanatóloga. Ha sido un episodio sumamente popular que a mucha gente ha ayudado mucho. Pero tú mencionas de estas conversaciones alrededor de la muerte que tuviste precisamente con Pablo. Dices que es importante hablar con más naturalidad de la muerte. Cuéntame más de eso.
Fíjate que fue un consejo que mi tanatóloga me dio. Me dijo, y se me quedó grabadísimo, Gaby, hablar de la muerte no la acerca y no hablar de la muerte no la aleja. ¿Me sirvió tanto porque en el estado en que Pablo estaba, que estaba con cáncer, ya hablar de la muerte era como decirle, es que como te vas a morir? Y claro, no quieres enfrentar esa realidad. Entonces evitábamos el tema de la muerte, pero nos atrevimos un día en un restaurante, después de que venía yo de la cita con la tanatóloga, fuimos a comer y me atreví a preguntarle gordo, ¿Cómo quieres en caso de que te mueras? ¿Cómo te gustaría? ¿Te gustaría que te enterráramos, que te incineráramos? ¿Y dónde quieres tus cenizas? Me bueno, primero que me incineres y no me pongas en un nicho oscuro y frío, por favor. Me ponme en el campo, en un jardín, en donde quieras, al aire libre. Pablo fue un amante de la naturaleza espectacular. Y dije perfecto, bueno, ¿Y dónde quieres? En nuestro jardín. Entonces, eso que dices, ups. Pero dije, bueno, ese es tu deseo. Y así fue, y es precioso, y tengo un jardín precioso, porque además lo hemos cuidado siempre, siempre lo habíamos cuidado. Pero si tú vas ahorita, es un jardín que de veras es muy bonito, pues está muy cuidado.
En una sección del libro hablas del arrepentimiento. Ahorita mismo estabas diciendo que le pediste perdón y tal vez después de su partida, de haberlo tratado de controlar tanto.
Sí.
Primero, ¿Cómo piensas tú del arrepentimiento? ¿Eres alguien que se arrepiente frecuentemente?
Mira, antes me costaba mucho trabajo reconocer cuando me equivocaba, pero ya ahora no. Y creo que es gracias a todas las herramientas de lo que yo estudié a lo largo de los años, a partir de los. Tenía 50, o sea, hace 20 años empezó mi búsqueda de este hilo dorado. Empecé por la iglesia y me fui ya por otro lado, por otro lado, y fui entendiendo cada vez más có Dios es amor, Dios es la conciencia, Dios es todo, o sea, mi concepto de Dios cambió y me costaba mucho trabajo reconocer que estaba yo muy metida en el ego, pero en el momento que entras al cuarto oscuro, porque es el momento del dolor, desaparece tu autoimagen, ya no te ves en el espejo, entonces aflora otra parte, tu ser, tu esencia es la que saca la luz, entonces se vuelve un poco más transparente el ego, no digo que se vaya, porque el ego es lo que nos hace vivir y estar en donde estamos, etc. Pero se vuelve más transparente el dolor, decía Rumi que el dolor es la grieta por donde la luz entra, Entonces eso fue para mí y ahora puedo ver el regalo que ese dolor me ha dado, los regalos que ese dolor me ha dado, me ha hecho crecer, me ha hecho conocerme mejor, me ha hecho ser más auténtica, me ha hecho ser más empática con gente que tiene este dolor o ha vivido un tipo de dolor que antes. Cuando vives en el ego, como viví yo, te vuelves hasta ajena, porque lo único que tienes es tu visión tubular y te vuelves ajena al ego, a los dolores o lo que otra gente vive, y esto te acerca a ti, y al acercarte a ti, te acerca a los demás y entenderlos. Y te puedo decir que en el momento de la crisis, todas las herramientas que yo había estudiado el momento de la crisis, de nada me sirvieron, o sea, de nada. Yo doy cursos de la inteligencia al corazón, soy certificada de HeartMath, de científicos allá donde hablan de cómo el corazón es tu centro, dirección, tu portal hacia comunicarte con ese poder superior, Dios, etc. Y enseño una respiración que es preciosa y que me ha servido muchísimo a lo largo de mi vida para tranquilizarme, para regresarme a mí. Y en el momento de la crisis de Pablo, o sea, no me servía nada, oso, pero ahora entiendo que eso es lo normal, porque somos humanos, pero una vez que Pablo muere, todas las herramientas que yo había ido construyendo con el tiempo, todas las herramientas me han arropado y sin saber de dónde viene, te van, van penetrando a ti, te van, están siendo imbuidas ya en ti. Y gracias, doy gracias haberme preparado tanto para poder salir más fortalecida de una experiencia de dolor como esta.
¿Cómo es esta técnica de respiración que compartes?
Mira, es concentrar tu atención en el área del pecho. El área del corazón es el centro energético del corazón y está comprobado científicamente porque Los científicos de HeartMath hacen un puente entre todo lo que las civilizaciones antiguas sabían, todas las corrientes místicas sabían acerca de lo que era el corazón y ellos lo comprueban científicamente y crean un puente. Entonces eso fue donde para mi manera de razonar me hizo clic. Esto es porque todo es comprobable vía ciencia. Cuando tú mandas tu atención al corazón, el corazón tiende a relajarse, hace cuenta que le gusta que lo voltees a ver. Es un órgano que es el primero que mostró su latido en el momento que estabas en el vientre de tu mamá y es lo último que late. El momento que te vas en el inter es tu vida y ahí tienes muchos caminos y muchas subidas, bajadas, etcétera, en donde siempre está presente el corazón y es el último órgano que volteas a ver. Jamás volteas a ver al corazón. Le hemos dado crédito a la cabeza y a la razón y todo lo que nos ha llevado y el corazón lo hemos tenido olvidado. Sin embargo, si lo volteas a ver, se convierte, te das cuenta de la torre de control tan poderosa que es para emitir y recibir información. Me estoy alargando ya mucho. Tú después editas y cortas, ¿Verdad?
Hombre, no hay ni que, al contrario.
OK, Mandas tu atención al corazón. Cuando lo mandas el corazón, te juro que hasta se cambia la sensación del corazón, como que se reconoce y eso es una reacción del corazón de gracias. Y empiezas a respirar a través del corazón. Te visualizas que tu respiración es a través del corazón y lo vas a hacer en una forma lenta, más lenta de lo normal. Respiras en 7 tiempos y exhalas en 7 tiempos. Una vez que ya localizaste esa respiración del corazón, traes a tu mente una escena de alguien que adoras, que quieres o una escena donde estuviste feliz en tu vida. Pero una cosa es pensarlo y otra cosa es sentirlo. Pero primero tienes que traer la imagen de la persona que quieres, que adoras, ¿OK? Y eso siente en ese momento, mientras sigues respirando el corazón siente el amor que sientes por esa persona o por esa sensación de gratitud que tuviste en algún momento dado en tu vida, un lugar, un momento y lo traes a tu mente y en eso estás respirando y agradeciendo. La gratitud y el amor es lo que más salud te da a nivel bioquímica corporal, a nivel de hormonas que secretas. Todo se compone en tu cuerpo. Y en la medida que vivamos en esa armonía interior que es lo que somos, eso es lo que somos, es encontrar solamente lo que somos, no vuelves a enfermarte jamás porque está haciendo contacto con esa armonía interior que eres y evitas que el cortisol llegue a tu cabeza, el estrés se reduce por completo y respiras y agradeces y te estás en ese estado 5 minutos, 10 minutos y ya para dormirte o si te despiertas a medianoche, esta respiración te ayuda muchísimo a a regresar a tu centro, a salirte de la cabeza y regresar al centro de paz y armonía que es esto de aquí. Y es lo que somos. Pero el cerebro es una corriente, una radio prendida todo el tiempo y entonces tapa un poco la energía. No un poco, totalmente, tapa la energía del corazón que está presente, nada más que no lo volteamos a ver ni le pedimos ayuda, pero ahí está.
¿Y esto es algo que haces tú frecuentemente? Par de veces al día.
¿Todos los días, no? Bueno, todos los días como una meditación, pero es una meditación más bonita. Mira, yo tomé Meditación Trascendental y me encanta meditación trascendental porque no te pide ni oír a nadie, ni escuchar campanitas, ni música, naturaleza, nada. Te enseñan a meditar solo.
Y es con mantras, ¿No?
Un mantra, una palabra, una palabra, punto. Pero no necesitas de ninguna grabación de nada. Ya sabes que ahora te hacen creer que dependemos de esas meditaciones guiadas para poder meditar. Entonces me gustó muchísimo ese entrenamiento y te lleva a un lugar de paz. Pero lo que la respiración de corazón te lleva es que te lleva quizás al mismo lugar, pero acompañada de amor. Es el mismo lugar de tu ser, de ti, dentro de ti, pero está rodeada de un aura de amor precioso. Entonces es agregarle a una meditación el sentimiento de amor. Y es precioso porque cuando terminas de meditar estás en un estado de paz tal que ojalá pudiéramos llevar, y esa es nuestra tarea, ese estado a la vida cotidiana.
Quiero regresar un poco a la parte del arrepentimiento, porque algo de lo que también dices arrepentirte es de no haber. No haber estado más presente. Presente. No haberte interesado más.
No, no interesado, no haber sido, no haber tenido el valor de enfrentar el presente. La mente busca salida cuando siente que está el sufrimiento presente. Y tanto Pablo como yo, como nuestros hijos huíamos al presente. Entonces Pablo, mi esposo, se refugió en su iPad y en un jueguito que era ya un maestro del jueguito que sus nietos y lo hacía para apantallar a sus nietos porque ellos tenían el mismo juego y no llegaban nunca al puntaje que tenía Pablo y eso lo picaba más. Entonces, y era una manera de salirte de la realidad y pues nosotros también y hay mil salidas, pero lo valiente hubiera sido tener conversaciones más valientes con mi esposo sobre la realidad que estábamos viviendo. Pero en ese pensamiento mágico de se va a aliviar, va a salir adelante, no quieres tocar esos temas, no los quieres ver.
Me has dicho mucho que no a mí, sino lo mencionas que tus emociones permean el resto de tu día y que tú tienes un ritual en los primeros minutos de tus días, de tu mañana. Es este el que me acabas de decir. ¿Cómo se ven, digamos, las primeras dos horas de tu día?
Te voy a platicar que ya ahora, o soy completamente diferente a lo que se vio toda mi vida porque lo.
Cambió la muerte de Pablo, o mucho.
Pero ya desde antes, ya unos cinco años antes, yo ya había decidido que lo más importante para mí era mi armonía interior. Qué me acerca mi armonía. ¿Esta decisión me acerca o me aleja de sentirme tranquila? Y si me alejaba decía que no. Y he convertido mi armonía interior en mi prioridad. En mi prioridad. Por ejemplo, contraté a una persona de redes sociales y me decía, Gaby, es que tienes que postear más y tienes que hacer esto y tienes que hacer lo otro y tienes que, a ver, espérame, lo haré hasta el momento en que yo no, esto no intervenga con mi armonía interior, que es lo más importante para mí, porque si regreso a la búsqueda, ya conozco el camino y el costo. No, gracias. No, gracias. Y la gente que me siga me seguirá y no, o sea, mi valía personal no se va a cifrar en la cantidad de seguidores que tenga, porque ya aprendí, ya aprendí la lección, Entonces quien me siga será bien recibido y ya.
Y entonces, después de este momento de gratitud, ¿Qué haces para arrancar tu mañana?
Ejercicio, o sea, bueno, el ejercicio ha sido otro de mi salvación. Uf, o sea, la energía del dolor es tan grande que necesita sacarla, como te he dicho, de alguna de las maneras. Y una forma para mí fue, yo tomaba durante pandemia yoga diario a través de Zoom, pero la yoga, que es maravillosa, no te ayuda a sacar la energía como yo la necesitaba. Entonces me empecé a ir a Chapultepec en bicicleta, a mover las energías, sentí que me aliviaba. Empecé a nadar y ese mover el cuerpo regresaba. Yo ya como mucho más en pastos. Me di cuenta que mi cuerpo necesitaba. Sigo tomando una vez a la semana yoga porque la elasticidad del cuerpo lo requiere, pero necesitaba algo mucho más de alto. De alto, ¿Cómo se dice? De alto impacto. Sí. Y el ejercicio ha sido bueno. Mi gran terapeuta.
¿Cuál es tu ejercicio favorito?
Es que todo, todo me fascina andar en bicicleta, me fascina la naturaleza, por eso me voy a Chapultepec, porque digo, podría irme a un gimnasio, pero No, me fascina. ¿Has ido a Chapultepec? No, no, o sea, la primera sección es que lloras de la belleza. Lloras de la belleza de ver esos árboles milenarios. Sí, pero es que ahora conectaron la sección 2, entonces llego a la sección 2, la cruzo, voy a la primera sección y aparte le encantaba a Pablo también irse en bicicleta, toda la pandemia que estuvo enfermo, y es un lugar que me lo recuerda y me lo recuerda muchísimo. Amo nadar, caminar, lo que sea, moverme, me fascina.
Hablabas hace un momento de estas heridas que tenemos en la infancia que determinan un poquito nuestro carácter y en qué nos volvemos. Y tú has mencionado en numerosas ocasiones la relación que tenías con tu papá. Era un empresario extremadamente exitoso que no necesariamente fue la persona más comprensiva contigo. ¿No has dicho que cuando le dijiste que ibas a tomar cursos de hoy, a dar cursos de maquillaje, te dijo que estaba, que estabas loca, No?
Que ¿Dónde supiste todo eso? Hiciste tu tarea. Hiciste tu tarea. Gracias.
Dice. ¿Recuerdas el desprecio que sintió cuando le enseñaste tu tarjeta de maquillista?
Sí.
¿Cuéntame un poco de la relación con tu papá, pero sobre todo pensando en la relación que tienes con tus hijos, porque tal vez o no se repitieron algunos de estos patrones?
Mira, yo creo que si se repitieron algunos de los patrones. Mi papá fue un hombre que salió de la nada, no estudió, o sea, estudió sexto de primaria en la escuela pública, se metió de soldado porque dice que, dice que se metió por vocación con B grande, porque le daban de comer tres veces al día y. Y luego perdí un ojo cuando tenía 21 años perdió un ojo porque sale de la milicia y con los creo que seis mil pesos que le dieron de compensa, no me acuerdo cuánto le dieron, pero puso una fábrica de martillos y bieldos, que era el momento de la Segunda Guerra Mundial y no había, y estaba uno de los obreros, ya Tenía creo que 8 operarios haciendo martillos para venderlos en una ferretería chiquita que había puesto, y en eso un fierro le sale y mi papá estaba sentado al entrar al ojo y va al oculista y al oculta se le ocurre ponerle un imán para sacarlo. Entonces lo que no destruyó de entrada, le destruyó de salida. Y entonces mi papá decía que tenía 21 años, sin ojo, sin dinero y sin estudios. Y fue un hombre muy exitoso. Yo me acuerdo una vez una plática en la sala de mi casa que le papá tenía yo 14 años, le ¿Cómo le hiciste, o sea, ya cuando me cayó el 20 de la vida de mi papá, ¿Cómo le hiciste para convertirte en un hombre exitoso? Aparte tenía un apodo que decían que era el Rey Midas, porque todo lo que tocaba lo convertía en exitoso. Y me dijo mi secreto fue la ranita. Y la ranita es ese clic que sientes en el estómago cuando algo es así, ya sabes cuando sientes, lo has sentido cuando dices es que sí, claro, esto es todos tus tres centros de inteligencia, la mente, el corazón y el vientre, el cuerpo que te habla, se alinean y te dicen sí. Y desde entonces yo traté de seguir escuchando esa ranita, yo traté de encontrar a qué se refería mi papá con la ranita, y es tener contacto más con tu interior, con tu instinto, con tu intuición, con tu cuerpo, con tu mente, con tu corazón. Y para mí esa fue una gran revelación de mi papá. Pero entendí también después, mi papá para lograrse un futuro trabajó muchísimo, trabajó muchísimo, muchísimo, muchísimo para sacarnos adelante, una familia de siete hijos. Y entonces yo no sentí una cercanía con mi papá, más que de pronto los sábados que me llevaba a Chapultepec mientras mi mamá dormía un poco, porque fuimos seguidos uno tras otro, siete hijos, y sí me hizo falta más cercanía de mi papá, y yo creo que a lo mejor repetí ese patrón, porque pues así es, así es un poco como que yo me dediqué a trabajar y perdí un poco la cercanía con mis hijos y bueno, pues ya me constelaron, ya lo constelé y pues sí, ni modo, actúas con las herramientas que en ese momento tienes, oso, y esa es lo que nos hace ser más compasivo cuando voltamos hacia atrás y perdonarte a ti mismo, porque en ese momento no tenía las herramientas que tengo ahora y sé que pude haber estado más cerca de mis hijos y tomé la decisión de ir por la carrera, etcétera, y a mis hijos, claro que no te creas que eran unos desatendidos, no, para nada, pero sí, a lo mejor ser más cercana de mamá, papachona de mamá, pues no, no me daba la vida, entonces yo creo que sí, sí lo repetí.
Ahora, tu papá dices que era muy dicharachero, que tenía esta, tenía dichos muy sabios, muy sabios.
Mi papá fue un inteligente de la calle, como no estudió, él tuvo que salir adelante a través de conocer a la gente, y dice papá que cuando le entregaba el contador los estados financieros en papel, dice que le veía el brillo de los ojos y a través del brillo de los ojos sabía si estaba diciéndole, o sea, si era, o sea, tenía una, un feeling para conocer a la gente, intuitivo, maravilloso, porque eso tuvo que hacer para salir adelante.
¿Cuáles eran sus dichos?
A los dichos, mira, por ejemplo, orden dada y no vigilada vale para una chingada, y sí es cierto. Otra decía, ay, dice, las señoras las ves todas bonitas, restiradas, dice, nada más veles el caminadito y ahí te vas a dar cuenta de la edad. Otra, ah, uno bien importante, los momentos buenos hay que buscarlos, porque los malos llegan solos, y de veras, procura todos los momentos buenos, festeja todo, invita a tus amigos, procúrate hacer reuniones, porque los momentos malos solitos te van a llegar. Entonces a cada rato que tenemos una organización de la familia, una comida o algo, nos acordamos del dicho de mi papá, hijo, en este momento me agarras un poco en frío, pero tenía unos dichos maravillosos, súper sabios.
Gaby En 2010 hiciste un, o diste un TED Talk, un TDX, y hablabas del significado del bienestar, y hablabas de esta estrellita y los niños que nunca habían sido vistos a los ojos y les habían dado la confianza en ellos mismos. Y también has hablado muchas veces de esta curva de la felicidad de estos estudios, ¿No? Como a los 25 años empieza a declinar hasta más o menos mi edad. 44. 45. ¿Y que de aquí empieza a subir hasta más o menos tu edad, cuando estás plena y básicamente el mundo te vale gorro y haces lo que quieres?
Sí, exacto. Esa es la felicidad hoy.
¿Cómo piensas del bienestar qué es?
Ese es. Ese es buscar tu bienestar interior, tu armonía interior, tu paz mental. Eso es lo importante, o te lo juro, nos cuesta mucho trabajo aprenderlo, pero esa es la realidad. No hay nada más importante que un abrazo, que dormir en paz, que sentirte tranquilo, que disfrutar la vida. No hay nada más importante. Pero cuando estás en esa carrera de búsqueda, no ves nada de esto y te parece irrelevante esto otro, como yo lo viví y aprendí en esa curva de regreso. Y el estudio lo componen a los 70 años exactamente, que es en los que estoy y me siento mucho más plena que a los veintitrés, veinticuatro, veinticinco, donde te sientes dueño del mundo, pero ya es con conocimiento, con sabiduría, con plenitud. Y puedo decir que llegué y gracias al amor y a la vida amorosa que tuvimos y que la infancia amorosa que tuve, porque a pesar de que mi papi trabajaba mucho, mi mamá estaba también la pobre, metida con todas las cosas de los niños y la casa nunca, nunca oso escuché un grito en mi casa, una mala palabra en mi casa, un pleito de mis papás, jamás. Seguramente se peleaban, pero nunca en la casa o enfrente de nosotros. El único recuerdo que yo tengo fue cuando tenía yo ya dieciocho, diecinueve años, mi papá era director de Canal 8 y se había ido con Lola Beltrán y un grupo de los directores del canal a un bar, y mi mamá se puso furiosa y a las 3 de la mañana oí el pleito por primera vez. Hasta me quedé así, porque era una cosa que yo nunca había escuchado. Y no sabes cómo les agradezco a mis papás, el haber tenido, habernos dado ese tapete también tejido amoroso y dejé.










