CARLOS RIVERA: Colecciones, MALOS MOMENTOS y Ser PADRE #277

Mexican singer Carlos Rivera talks about rescuing traditions in his hometown Huamantla through collecting antiques, his seven difficult years after a contract delayed his career, and his comeback with the album Yo Creo. He also reflects on fatherhood and his entrepreneurial projects including Casa Guama and mezcal Santo Gusano.
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22
Veracruz: 11 February; Ciudad de México: 18 February
17 years old
About 113 concerts
20 concerts in 20 cities (anniversary tour plan)
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Bueno, imaginen el momento más feliz de su vida. Carlos, ¿Tú qué viste? Dije bueno, yo estoy en un escenario y Alan Thatcher está diciendo que yo soy el ganador de la Academia. Fue algo que yo creo que si no hubiera pasado, no sería yo el artista que soy ahora. Porque mucho de lo que abandero en las letras de mis canciones, incluso tal vez en el por qué mucha gente me sigue, tenga que ver con ese camino. No tan fácil. Tengo el recuerdo de que me quita el sticker, mi hoja la pasan a una pila de hojas más y me dicen gracias. Tuve como algo que me dijo vuélvete a formar. OK, nos vemos después. Yo no, por favor, mira, si quieres te canto otra canción, si quieres cantala, pero ya te dije que nos vemos después. Entonces la chica de al lado me te está diciendo que ya pasaste, que te vea al rato. Y después lo veo a él estudiando en una hoja. ¿Cómo te fue? ¿Y me bien, quieren que me aprenda en español la canción? Le digo, ¿No te la mandaron en español? Me sí, traje la de Simba, pero me quieren ver de Mufasa. David venía para que nosotros le dijéramos que él era Simba, pero no sabíamos que venías tú. Y entonces entraste tú. Si, canta, él es Simba.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo práctico y único que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Carlos Rivera. Carlos es un cantante, compositor y actor mexicano. Es ganador de diferentes premios, entre los que se encuentran un Premio World Broadway Spain por Mejor Actor Revelación en su participación en El rey león en 2012, dos premios dial por artista revelación y trayectoria musical y un premio lo nuestro por canción mariachi del año con 100 años en el año 2022. También ha sido nominado diez veces a los premios lo nuestro, tres a los premios juventud y uno a los iHeartRadio Music Awards por mejor artista latino en 2017. Hoy Carlos y yo hablamos de perseverancia, hablamos de emprendimiento y de lecciones aprendidas en 20, si, 20 años de carrera artística. Te dejo con esta gran plática con el enorme artista que es Carlos Rivera. Carlos, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias Oso, feliz de estar aquí.
Bueno, hasta que se nos hace ya varios conciertos, después que tengo mucha suerte de haberte visto en vivo y es increíble lo que haces. Estoy en modo fan absoluto. Tu historia es extraordinaria, tu historia es llena de lecciones, de descalabros y vamos a entrarle. Pero aparte es una persona que a mí me parece muy completa y me gustaría empezar por lo que dice aquí en tu termo Casa Huamantla. Sé que una de tus pasiones es. ¿Tienes varias Tlaxcala, de dónde eres? Sí, la historia y las antigüedades. Cuéntame un poco de ellas.
Pues mira, no te sabría decir de dónde viene el amor a esta parte como de las cosas antiguas o de la historia. El amor a Tlaxcala lo tengo claro que viene de mi familia, de mi abuela especialmente, que era la mamá de mi papá. Y ella como que desde muy niño nos inculcó las tradiciones y el orgullo de ser quienes somos. Había realmente algo de nuestro origen que ella como que exaltaba todo el tiempo, desde la comida, el día de Muertos, la Navidad, pero la Navidad mexicana de las posadas, ella hacía las nueve posadas. Como que yo crecí en un entorno que realmente celebraba demasiado todo lo que lo que el ser mexicano conlleva, pero especialmente lo que el ser de Tlaxcala o en este caso, bueno, pues yo nací en Huamantla significaba y que las tradiciones que teníamos eran únicas y que entonces entre más crecí, entre más conocí el mundo, pues mucho más orgullo me daba saber de dónde venía y lo que teníamos nosotros. Y creo que eso me hizo después de muchos años volver a mi tierra para honrarla y para como devolverle un poquito esa gloria dentro de lo que yo pudiera hacer. Desde que tengo memoria siempre hablé del orgullo de que yo era de Huamantla. De hecho cuando estuve en la academia hablaba tanto de Huamantla que me empezaron a dar como el apodo de Huamantla, me decían Huamantla ven y después lo cambiaron y me decían Guamas. Que de hecho es muy chistoso porque hoy mi editora o el catálogo, mi música como compositor se llama Uama Songs y Uama es de Huamantla y Songs de canciones, obviamente. Entonces por ese esa manera en la que yo siempre hablaba de mi tierra, ¿No? Y era como hasta curioso y les hacía mucha gracia a toda la gente que me iba conociendo porque siempre que podía yo hablaba un poco de mi tierra. Recuerdo aquella vez que estuve en la Academia, que cuando volví a Tlaxcala había un letrero gigante que decía que había como el logro de el récord histórico de afluencia turística al estado de Tlaxcala. Pues tú imagínate, yo por cuatro meses en el programa no hice otra cosa que hablar de Huamantla o de Tlaxcala. Y entonces, pues sí, empezó a llegar mucha gente que quería conocer ese lugar del que yo tanto hablaba. Luego, pues fue pasando el tiempo, en cuanto tuve otra vez la oportunidad de que tuviera, pues digamos, una audiencia que me escuchara cada vez más grande, pues empecé a tratar de que lo que yo hacía tuviera algo siempre de mi tierra. Desde mi segundo disco que fue mexicano en mexicano, trataba de que algunos músicos de mi tierra grabaran conmigo, de que hay un instrument que se llama salterio, que sé que no es de México como tal, creo que tiene origen asiático, pero se construye en el pueblo de mi abuela que se llama Alzayanka. Y entonces yo conocí al señor que era ya muy mayor y que construía y que a su nieto le había enseñado a construir y a tocar. Entonces el maestro de todos los pocos, que no son tantos, que tocan ese instrumento. Entonces cuando yo hice un disco homenaje a México, quise que se agregara el sonido del Salterio con el maestro que ya tenía noventa y tantos años en aquella época, y su nieto, vinieron a grabar conmigo. Y entonces cada vez que he podido, por ejemplo hoy ya a su nieto que es maestro de salterios y constructor de salterios también, bueno, seré artesano más bien, lo empecé a invitar a videoclips, a grabaciones, cuando canté en el teatro de la ciudad, vino a tocar conmigo, o sea, trato todo el tiempo como de enaltecer lo que nosotros tenemos y que sé que al menos es único porque no lo he viste en otro lado, ¿No? Y. Y de ahí poco a poco, de niño tenía también un poco esta. Pues yo iba con un colegio de monjas, entonces como que las monjas me inculcaban mucho más aún la fe que yo de por sí tenía por mi abuela, que todo el tiempo nos ponía a rezar el rosario, ¿No? Y que pues en las procesiones en Semana Santa, o lo que te hablaba de Navidad o todo lo que tenía que ver con la fe, pues mi abuela fue quien realmente nos inculcó de manera muy fuerte. Pero yo tenía genuinamente también, pues un interés por, por la. Por lo espiritual y entonces con las monjas mi manera de que pues no sé si yo buscaba atención o no sé qué era, pero pues yo empezaba a cantar desde muy niño y realmente nadie me pelaba, me hacía caso. ¿Entonces mi familia, mi familia nadie se dedica a la música y entonces las monjitas eran las únicas que les decía que yo cantaba y me hacían caso no?
¿Y antes, antes de llegar a la parte música, tu pasión por tu ciudad, por tu pueblo, en qué momento se traduce en una pasión por la historia y sobre todo por una afición por las antigüedades?
Creo que viene por lo mismo, de que yo tenía ese interés como por las historias que tenían que ver con la religión, tanto que entonces en uno de los barrios donde nosotros crecimos ahí en Huamantla, que es el barrio de San Francisquito, se llama así porque la imagen es un San Francisco pequeñito que llegó por ahí de los años de 1500 en la fundación de Huamantla, porque aparte te puedo contar la historia. Y entonces fue como el primer convento franciscano que se crea ahí en esa región en 1519 si no me equivoco o 29, no recuerdo bien el año, pero es una muy pequeña capilla franciscana que después se convirtió en una capilla de un barrio y entonces bueno pues yo iba allí a ser acólito, pero pues ayudamos en todo mi hermano y yo, en todo lo que se pudiera. Y entonces recuerdo que en algún momento se había como una cajita de cosas que iban a tirar, que tenían que ver, había cosas antiguas, había pequeños candelabros, había coronas de vírgenes que pues ya las iban a tirar porque ya se les habían caído los brillantitos o la cruz o lo que sea. Y me acuerdo que yo les dije que si le iban a tirar, que porque no mejor me la quedaba yo, dijeron así si quieres de todas maneras la vamos a tirar y entonces yo me la llevé y limpie todo y entonces según yo de niño te está hablando que yo tendría tal vez 11 años o 10 y dije no, ya soy un coleccionista de antigüedades y entonces tardé mucho hasta que realmente pude comprar mi primera antigüedad que fue un candelabro en el barrio de los Sapos de Puebla, Huamatla está muy cerquita Puebla, estamos a menos de una hora y entonces me compré, me acuerdo que me costó 20 pesos, ahí lo tengo todavía este que es un candelabro como de bronce y lo mismo, o sea, yo era como. No me tomaba en serio que.
¿Y es tu pieza favorita? ¿Tienes una pieza favorita hoy?
Hoy una pieza favorita. Pues fíjate que probablemente sean las piezas que mi abuela me regaló, las que sean favoritas. De hecho, una de las coronas que tenía, que ya estaba muy maltratada, apenas la acabo de mandar a restaurar y entonces me decía el restaurador, oye, pero es que este es muy difícil restaurar esto, aparte es una corona que no tiene mayor valor, este no me importa, para mí tiene un valor especial y quiero que se restaure. Entonces ya la restauramos completa y a esa le tengo cariño, por ejemplo, porque forma parte como de esa pedacería antigua que se iba a ir a la basura y que yo lo guardé. De ahí empecé a coleccionar coronas de vírgenes que hoy tengo bastantes de diferentes épocas, que de hecho por eso el logo es una corona, pero es por eso. Y entonces ya digamos un poco más grande, mi abuela antes de morir pues me heredó algunas piezas y tengo un Niño Dios que debe ser del siglo XVIII, que es muy especial porque tiene los brazos cruzados y entonces en su pueblo hace mucho frío, entonces siempre decía la gente que seguramente era porque tenía frío. Entonces esa es una de las piezas especiales que tengo. Y ahora empecé a coleccionar vírgenes de Ocotlán, que es una advocación que se da en la zona de la capital de Tlaxcala, Cuenta la leyenda que se aparece por ahí de 1550, o sea, unos cuantos años después de la aparición de la Virgen de Guadalupe. Y. Y entonces yo hace un par de años en zona Maco, que me encanta ir y me encanta ir a ver el arte, pero especialmente me voy al Salón del Anticuario, vi la imagen, o sea, un cuadro, una pintura del siglo XVIII y dije, esta virgen es la Virgen de Ocotlán. Y entonces me dice el que estaba ahí en la galería, dice, no, es la Virgen de Guadalupe. Le digo, no, sí, porque está con Juan Diego. Sí, pero es que la Virgen de Cotlán se le aparece a un Juan Diego también, que no es el Juan Diego que conocemos, es otro, él se llama Juan Diego Bernardino de Xilox, que es un pueblo de ahí de Tlaxcala. Y entonces lo que aquí tiene de especial bueno, es que la virgen le dice que hay un pozo con agua donde que si él la toma la va a llevar con los enfermos y los va a sanar. Y entonces después la aparición completa, dice la leyenda que se aparece en un ocote que está incendiado, que lo llegan y lo parten y aparece la imagen de la virgen que por Esotlán, porque estaba en un ocote. Entonces, bueno, para no hacer el cuento largo, yo tengo mucha devoción por la Virgen María en general, yo aunque soy católico, en el tiempo me he ido volviendo más bien espiritual, conservo muchísimos valores de la religión, pero pues como que también yo me he ido haciendo según lo que he ido entendiendo de la religión y medio más hacia lo espiritual. Pero en cuestión de las vírgenes, más allá de. No es que adore la imagen, sino que me entra más bien la parte artística, la parte del arte, de lo que significa el arte en la pintura, en la realización, porque además en lo que descubrí este cuadro, bueno, lo compro, se convierte en la primera que compro, digo, qué raro, porque no es una virgen tan conocida, no es una advocación como la de San Juan de los Lagos o la Virgen de Guadalupe o tantas más que existen y dije, bueno, pues encontré otra, pues mira, no debe haber demasiadas. Y efectivamente no hay demasiadas. Ahorita tengo veintidós, veintidós virgen veintidós de todos los estilos desde el siglo dieciocho hasta el siglo veinte y un par que me han regalado que las han pintado hace poco también, pero tengo de las del siglo XVIII son las más especiales, algunas de muy buen pincel y otras más de arte popular que eran como ex votos, que son las láminas de cobre o de zinc, que también tengo unas cuantas de esas. Pero entonces empecé como a darle especial cabida a mi colección, no solo a vírgenes de Gotlán, sino a cosas que tengan que ver con Tlaxcala y con su historia. Entonces históricamente existe la compañía de títeres de los Rosete Aranda, por ejemplo, que eran de la época del porfiriato y tienen su museo en Huamantla. Y entonces también hace poco encontré una pequeña colección de diez que estaban, los tenían muy maltratados, entonces como que un poco me ha entrado ahora las ganas de rescatar todo lo que tenga que ver con la historia de Tlaxcala y que anda por ahí regado en colecciones particulares.
Eso es muy interesante y me parece que como que la vida da muchos círculos, ¿No? Y hablando de que estás a punto de cumplir 20 años de carrera, estabas mencionando cómo empiezas a cantar en la escuela canciones hasta religiosas que componías. Quiero que me digas quién es y por qué es tan importante para ti Alexander Pires.
Alexandre Pires. Alexandre es un artista que yo descubrí cuando iba en la preparatoria, recién acaba de empezar, y él tenía un tema en una telenovela justamente de TV Azteca que se llamaba Lo que es el amor, y la canción a mí me encantaba. Yo apenas buscaba como oportunidades donde cantar. Y resulta que en el colegio Bachilleres, donde yo estaba, anuncian el concurso de canto de la escuela, que si ganabas el del plantel te llevarían después al Interbachilleres, que era el estatal. Y pues yo ahí vi mi gran oportunidad. Entonces, pues ya cuando me inscribo, mis compañeros, todo mundo empezó a decir oye, hay que hablar con Carlos, porque nadie me había escuchado cantar. Yo canté de niño muchas veces en el colegio con las monjitas, el himno nacional y cuando se podía, cualquier otra canción que tenga que ver con la iglesia. Pero en la secundaria, tú sabes, ahí es donde entra el bullying máximo. Y yo dije, aquí ni de loco va a decir que canto, ¿No? Aparte venía como el cambio de voz y todo, y entonces mis compañeros que venían, pues algunos de la secundaria no tenían idea que yo era cantante o que cantaba. Y entonces como que entre ellos hay que hablar con él para que no se inscriba. Se van a burlar de él, no va a entrar al concurso. Exacto, hay que protegerlo, hay que hablar. Y entonces me metí a la sala audiovisual a ensayar y entonces se asomaron todos por la ventana, pues esperando lo peor. Después todos se voltean a ver de oye, si canta, ¿No? Y la canción elegida fue Usted se me llevó la vida, que era el tema principal de la telenovela de Lo que es el amor, y que pues la cantaba Alexandre, ¿No? Alexandre viene. Es un. Venía de un grupo que se llama Sopra Contraria de Brasil, que fue gigante. Después él se volvió solista e hizo este disco en español, que fue un éxito tremendo. Y esta canción, yo digo que es mi canción de la suerte, porque canté esa canción en ese primer concurso, gané el primer lugar, me fui al estatal, no la quise cambiar, gané el primer lugar y de ahí cada concurso que yo tenía la cantaba, o sea, era como bueno, pues esta la aseguran y para qué le muevo, entonces ganaba en uno en Puebla, otro más allá en algún concurso de una feria y entonces esa canción cuando llega a la Academia, que pues digamos yo había ganado unos cuantos concursos allá en Huamantla, en Tlaxcala y en Puebla, que decía bueno, ahora dónde voy, o sea, qué más voy a hacer, porque nunca me he quedado como tranquilo y digo ah pues ya gané concursos y ya con esto me quedo, sino que para mí ya tenía como una necesidad de ir a algo más y allí ese algo más, en ese momento, estamos hablando del 2003, porque la academia comienza en el 2002, que es la primera academia, la segunda viene en 2003, la tercera tendría que haber venido en 2003 también porque yo audicioné, llegué a la final con esa canción y ya en la final se dan cuenta que yo tengo 17 años, o sea, para esto me salté esa parte, yo tenía 17 años, tenías que tener 18 a fuerza porque pues un reality, y entonces resulta que se dan cuenta que tengo 17 años y me dicen pues no puedes seguir pasando a los 10 finalistas que ya se juntaban con finalistas de Monterrey, de Guadalajara, Estados Unidos.
Ese momento no fue para un joven de 17 años que está viendo que está a punto de lograr un sueño, un balde de agua fría que hasta te pudo haber desincentivado, fue para mí.
Otro logro más, o sea, para mí era algo que tenía que presumir que yo había llegado a los 40 mejores de 30.000, que en ese tiempo La Academia realmente generaba miles y miles y miles de personas que íbamos a audicionar, fue un fenómeno muy grande y cuando a mí me tocó literalmente era de formarte a las 6 de la mañana y ya había gente, ya había fila y te tocaba pasar hasta la tarde y al otro día volví a ver más filas para.
¿Y esa manera de ver lo positivo, quién te la inculcó?
No sé, es así, no te sé decir, o sea, está sí es algo que no te podría decir ni que fue mi mamá o mi papá o mi abuela, siento que eso por alguna razón le echo caso mucho a mi intuición, siempre, o sea, como que siempre he sentido y he escuchado una voz interna que me dice tú dale, o sea, tú sigue y me acuerdo que salí feliz, fui feliz porque Llegué a los 40 mejores de miles, yo venía de Huamantla, Tlaxcala, o sea, estamos hablando que en Tlaxcala hasta ese momento no existía ningún artista famoso que pudiera decir oye, si él lo logró, yo también, o sea, un José Alfredo de Guanajuato, un Pedro Infante de Guamuchil, no había, o sea, no teníamos una referencia, de hecho mis referentes, es muy curioso porque en Huamantla hay dos personajes muy importantes, uno de ellos fue ciclista que era el halcón de Huamantla, Miguel Arroyo Rosales, él llegó a correr la Tour de Francia y entonces pues yo me acuerdo cuando era niño que él pasó, hicieron una carrera en México, una vuelta y pasaron por ahí y bueno, le hacían toda la fiesta, todos los honores y entonces para mí era como wow, un día yo espero que en la música pueda ser algo importante y que venir a Huamantla pues signifique todos estos festejos que hoy le hacen a Miguel, que Miguel en paz descanse murió hace poco. Tuve oportunidad de conocerlo y de compartirle todas estas cosas que te estoy contando y que al final él fue como uno de mis ejemplos de que bueno, si él lo pudo dentro del ciclismo, pues a lo mejor yo lo puedo en la música. Y luego está el otro ejemplo, Beatriz Paredes. Beatriz Paredes fue una de las, si no la primera o una de las primeras mujeres en la política mexicana que llegaron a tener grandes, grandes cargos. Tuve oportunidad de conocerla también porque mi abuela en los tiempos en los que ella era gobernadora de Tlaxcala, mi abuela fue presidenta municipal de su pueblo y creo que fue compañera de mi papá, si no mal recuerdo, Beatriz, entonces ella cuando estuvo en la misma escuela que yo, que fue el Colegio Bachilleres, que en ese tiempo tenía otro nombre, pero era el concurso de Oratoria y dijeron de aquí salió Beatriz Paredes, ella primero concurso aquí en el concurso Oratoria, ganó, luego ganó el estatal, luego ganó el nacional y miren hoy dónde está, ¿No? Y entonces para mí era un día cuando se haga este concurso de canto van a decir de aquí salió Carlos Rivera y entonces esos eran como mis alicientes, pero te estoy hablando de cosas que no tienen nada que ver con la música. Y entonces mi familia misma era como por qué, o sea, por qué quieres cantar, por qué, por qué no mejor haces una licenciatura o por qué no mira mejor este.
Tu mamá no fue precisamente muy apoyadora hacia tu casa, después fue tu papá el que te acompañó a todos lados, pero tu mamá según entiendo, tenía miedo de que o fracasaras o te fueras.
Sí, mi mamá desde que me vio que cantaba, que fue desde muy niño, sí llegó a regalarme una grabadora con micrófono, porque me gustaba cantar, o sea, ya lo veía como un niño que le gusta jugar con eso, pero yo creo que nunca es como cualquier mamá que ve a un niño que le gusta jugar fútbol y no por eso va a ser de la. Va a ser eso profesionalmente, No, no, no necesariamente. Entonces, lo mismo así mi mamá conmigo, cuando ella se dio cuenta que desde niño yo nunca paré de decir que iba a ser cantante, nunca. Incluso cuando en algún momento por una pequeña temporada yo decía que iba a ser sacerdote, pero fue muy, muy curioso porque quienes me decían que yo tenía que ser sacerdote eran las monjitas. Ellos me decían, es que si a ti te gusta cantarle a Dios y te gusta y te interesa todo lo que tiene que ver con lo religioso, o en este caso, por ejemplo, yo veía las imágenes y veía los cuadros, pero tenía que ver yo creo que mucho más con lo artístico en ese tiempo, de decir, es que wow, mira esa escultura, esa pintura, mira esto. Y dijeron tú tienes que ser Dios te eligió para eso. Entonces para mí el hecho que me Dios me eligió, ah, pues entonces yo creo que es lo que tengo que hacer. Pero desde muy chiquito yo tenía bastante conciencia en muchas cosas, que de hecho cuando yo me voy a. Estoy un mes en una especie propedéutico ya para quedarme, una escuela para padres más bien de sacerdotes, como que en el camino yo soy muy espiritual y no mucha gente lo entiende más que los que tal vez llevan una vida espiritual. Tenía 12 años y con 12 años tuve esa, como esa conexión con Dios de preguntarle si realmente eso era lo que quería, o sea, sí. Y me acuerdo que hubo un concurso dentro, ahora dentro de los que estábamos allí, que éramos bastantes niños, y entonces me tocaba a mí hacer el solista de una canción que ni me acuerdo cómo se llama, es una canción que la gente que conoce la música católica seguramente la conocerá, que dice llévame donde los hombres necesiten tus palabras, necesiten tus ganas de vivir, donde falte la esperanza, donde falte la alegría, simplemente por no saber de ti. Y entonces yo mientras cantaba esa canción, yo tenía, yo le hablaba con Dios y le decía llévame donde tenga que ser. Yo siento, yo ya sentía que no era ahí o sea que realmente yo no tenía vocación, yo tenía como desde niño la vocación de cantar, de ser cantante y de hacer otra cosa. ¿Y entonces me acuerdo que les dije saben que? Ya me no me voy a quedar, llamé a mi papá, no me quiero quedar, yo quiero hacer otra cosa. ¿Y entonces pues de alguna manera hoy por lo que veo que mi música a veces provoca en las personas o porque las historias me llegan ahora más que nunca por las redes sociales, que te puede llegar alguien que te cuente esto hizo por mí tu música, quiero pensar que realmente sí estoy haciendo pues lo que Dios me mandó a hacer y entonces tal vez si nos vamos de una manera espiritual probablemente de ahí venga el que por eso no me rendía tan fácilmente, o sea, por qué me fui feliz de una audición en la que no me quedé? ¿Pues porque para mí yo no veía el no me quedé, yo veía el oye, pasé miles y miles de personas y no sé cuántos filtros para quedar en los mejores, eso quiere decir que algo tengo, no? Y yo solo pensaba en la siguiente vez que me tocaba audicionar, porque entonces tal vez ahí sí sería.
Y no pasó mucho tiempo para que eso pasara.
La historia fue muy diferente, meses pasaron porque esa academia que era la tercera nunca empezó, por alguna razón se fue posponiendo y yo solo esperaba a que empezara para verla, para ver a los que participaron cuando yo fui a la misma audición y la realidad es que hasta diciembre, yo te estoy hablando que fue en mayo esa audición y hasta diciembre empezaron a anunciar que venía la Academia, dije qué mala onda que yo ya voy a cumplir 18 años y hasta apenas va a empezar. Y pues si lo hubieran hecho ahora, si hubieran hecho esos castings ahora, tal vez yo ahí hubiera entrado al final. Yo no sé si tenga que ver a ver con el poder de la atracción, yo no sé si, bueno, yo creo que porque creo en Dios, estoy seguro que fue Dios, pero no sé qué pasó. Resulta que está hablando de diciembre, enero, febrero, en febrero anuncian audiciones para la tercera generación de la Academia y dije ¿Cómo que audiciones? Yo fui a esas audiciones, yo llegué a la final, ya hay finalistas, ya tienen elegidos a quienes van a quedarse. Parece ser porque después lo pregunté, que muchas veces las audiciones sirven también de una manera de promoción, de marketing de hoy, pues si ya las hicimos, si ya tenemos algunos pero necesitamos volver a calentar de que ya viene la academia de vuelta. Entonces hicieron solo cuatro casting más, la vez anterior habían sido como diez, dijeron, no, solo cuatro. Veracruz, Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México.
Nada más para hacer ruido.
Sí. Y entonces yo le llamo a mi papá, le papá, vamos a Veracruz, porque Veracruz es el 11 de febrero, nunca se me olvidan las fechas, 11 de febrero y Ciudad de México es 18 de febrero. Entonces si no me quedo en Veracruz, volvemos al de México, o sea, yo ya traía de que si me votaban en la final o en algún momento yo me iba a volver a formar, lo tenía como claro, porque además hay mil circunstancias, ¿No? No te eligen solo, porque hay mil cosas en las que yo creo que se fijan para saber si te quieren o no te quieren, si le sirves o no le sirves. Y mi papá sí, hijo, yo te voy a llevar. Me llevó. Ocurrió ahí algo que él me dijo, no, tú descansa. Entonces me fue a llevar a un hotel para que yo descansara y él junto con mis hermanos se fueron a formar y unos primos que iban ahí un poco de relajo, se fueron a echar cervezas antes y luego ya como a las cuatro de la mañana se fueron a formar. A las ocho y media en punto mi papá llegó por mí y me dice ¿Ya está listo? Sí papá, estoy listo. Perfecto. Entonces ellos ya me habían apartado el lugar, digámoslo así. Enfrente de nosotros había muchísima gente más que ya se había formado. Pasé como a las 11 de la mañana, canté otra canción que no fue usted se me llevó la vida por Alejandri porque pensaba que canté Como yo te amé de Manzanero, pensaba que esa canción me hacía lucir mucho más la voz, o sea, que podía dar con toda la potencia. Es más, me acuerdo del pequeño salón donde pasábamos, que vibraban las ventanas, cuando yo Como yo te amé, por poco mucho tiempo que me quede por vivir. Y entonces solo tengo el recuerdo de que me quitan el sticker, mi hoja la pasan a una pila de hojas más y me dicen gracias. Y había, nos pasaban de diez en diez. Y entonces los que seguían después de mí se voltearon a ver y dijeron no paso. Y yo salí y mi papá me estaba esperando porque pues literal pasé y salí, ¿No? Entonces me dice ¿Qué pasó? Le digo no me quedé. ¿Cómo que no te quedas? No que pero si en la pasada llegaste a la final, como que te votaron aquí a la primera. Le digo no sé papá, no sé qué pasó.
¿Qué venía a tu cabeza en ese momento?
Yo miraba al suelo, no tengo esa. ¿Y no de derrota, sino como todas las posibilidades que yo tenía porque nada más escuché papá, pero por qué? ¿Pero esto qué hacemos? Nos vamos a Huamantla, nos regresamos ahorita y. Y nada más. En algún momento tuve como algo que me dijo vuélvete a formar, o sea, porque en mi cabeza pasaba el decir esto no es una casualidad, o sea, yo no estoy audicionando otra vez cuando estoy a punto de cumplir 18 años. Cuando la vez pasada llegué a la final, cuando pedí tanto estar aquí, no puedo, habían cerrado. Claro, ya, o sea dije no, no, esto no es una casualidad, o sea, yo no estoy aquí porque sí. Y digo, un error tuvo que haber, ¿No? ¿Y entonces en mi cabeza el error era me equivoqué de canción, no canté mi canción de la suerte, no? Al final echar la culpa a lo que fuera, pero dije bueno, solo lo voy a saber si me vuelvo a formar y me vuelvo a formar y se puede, no sé papá, me voy a volver a formar. ¿Entonces le damos la vuelta al Teatro de la Reforma de Veracruz con un calor y a esas horas que te imaginarás y mi papá me dice, vamos a desayunar algo y que se quede tu hermano este formado, no? Ahora me quiero formar yo desde el principio hasta el final, yo no sé si fueron siete horas más de estar formado, pero me formé, pasé y canté. Usted se me llevó la vida, que me acuerdo que temblaba la voz, o sea la mano, Usted se me llevó la vida. Y allí Oscar López, en paz descanse, hace poco murió él curiosamente había trabajado en carreras importantísimas de la industria, especialmente en el rock en tu idioma. Y entonces él me vio y me dijo, ¿Por qué estás tan nervioso? Y le digo, es que yo ya había pasado, me volví a formar, le dije y estoy buscando una oportunidad, Digo, la vez pasada me regresaron porque tenía 18 años, aquí todavía tengo 17 porque yo cumplí hasta marzo y era febrero, pero en un mes cumplo 18. Y entonces, pero todo esto se lo dije yo, no, mira, como súper, súper exaltado estaba así, tanto que él me decía pero tranquilo. Y me dice OK, nos vemos después, porque era argentino, hablo muy mal el argentino, pero nos vemos después. Y yo no, por favor, mira, si quieres te canto otra canción. Me decía, si quieres cantala, pero ya te dije que nos vemos después. Entonces la chica de al lado me dice, te está diciendo que ya pasaste, que te ve al rato, ¿No? Que te ve después significa que te ve al rato. Y yo gracias. Entonces ya, bueno, me fui feliz, me asomé por la ventana, le dije papá, ¿Que me había pasado? ¿Y ahí empieza un poco ya el proceso de que cuando llego a la siguiente etapa, empiezo a cantar y me dice Oye, tú eres el que me dijiste que te has vuelto a formar? Le sí, señor. Y ya estaba el productor. Entonces como que algo le dijo, es él, ¿No? Y yo seguí pasando. Para esto yo traía como 12 estampitas de santos en mi mano. Y entonces dije ¿Qué traes en la mano? Y no, pues son mis santos, le estoy rezando para que me vaya bien y para que me quede. Y entonces dice, llega el productor, me dice ¿Quiénes son? Y al mira, el San no sé cuál, la Virgen de tal, todo, ¿No? Entonces les causaba mucha gracia porque tenía, imagínate, 17 años, recién llegado a mi pueblo, todo nervioso, todo nervioso con mi baraja de santos, ¿No? Este. Y entonces como que. Entonces ya cada vez que pasaba ya sabían que era yo. Entonces era el de los santitos y era el que se había vuelto a formar, ¿No? Al final, bueno, me quedo más bien paso a la final en Ciudad de México. Llegamos aquí. Ahí tenemos varias anécdotas muy, muy chistosas.
Quiero hacerte una pregunta antes, porque me parece muy interesante lo que estás diciendo. Muchas veces en la vida somos uno del montón.
Sí. Y.
A veces no necesitamos nuestro talento, no va a ser suficiente nuestro peinado, nuestra ropa, nuestro trabajo, pero tenemos que hacer algo para destacar. Y en ese momento fue tal vez tu honestidad, tal vez tu nervio, tal vez el hecho de que te habías vuelto a formar y les habías dicho.
O sea, tal vez t. Mi perseverancia, ¿No?
Y los datitos, ¿No? Y tal vez eso. ¿En ese momento, si ya habías cantado y habías cantado igual de bien, lo que te hizo diferenciarte fue eso? ¿Has pensado de esa manera en algún otro contexto de tu vida? OK, soy un gran artista, pero como gran artista hay mucha gente. Sí, soy alto hay muchos altos, bailo bien, hay mucha gente que baila bien. ¿Y conseguiste papeles? Sí.
¿Has hecho algo por ser diferente de alguna manera? Sí, o de muchas más bien creo que sin. Sin exagerarlo porque al final creo que tiene que ser algo genuino, porque eso era genuino, o sea yo lleva mis santos real, los traigo en mi cartera todavía, o sea, no los mismos porque se me perdieron, pero están arrugados. Pero siempre, o sea, es algo que es real, ¿Sabes? Mi espiritualidad es real, mis ganas de estar en la academia eran absolutamente reales, el que me había vuelto a formar era real, o sea, todo era real, no había que inventarse nada. Y probablemente por eso les llamaba la atención, porque pues de repente, como tú lo dices, estamos en una industria en la que pues muchas veces incluso se le tiene que inventar la historia al personaje porque no hay mucho que contar y acá era como todo guau, viene de un pueblo, su mamá no quiere que cante, era como la historia ideal, ¿No? Me acuerdo por ejemplo, en mi audición del Rey León que pidieron un video y yo me fui todo vestido de blanco porque no sé, o sea, como que decía pues la única manera que se acuerden es el que está vestido de blanco, porque se mandaron audiciones, hubo. Yo cuando me quedo en el papel me dicen Carlos, después de 10.000 audiciones, de 10.000 aplicaciones de audición y después de tres años y después de buscar por todo el mundo y después de tu audición de ayer te hemos elegido como nuestro Simba Y seguramente hubo varias cosas que tenían que ver. Me acuerdo también cuando ya llegué a la audición, no mucha gente sabe, pero lo he contado algunas veces, ya habían buscado tanto y no habían encontrado quien les diera como todos los elementos que necesitaban, o sea, el director de Broadway, John Stefaniu, porque después me lo explicó, dice al final es el rey de África, o sea, Simba no puede ser alguien con la piel blanca, o sea, porque representa muchas cosas en la música, en la etnia, en todo. Y de alguna manera, por ejemplo, imagínate, nunca lo iba a imaginar, resultó que el que yo fuera moreno, latino, les servía de alguna manera a su configuración o al imaginario de lo que es el musical del Rey León. Y entonces cuando yo entré a las audiciones había dos españoles, rubí o blancos, y luego entré yo y uno de ellos me volteó y me dijo ¿Y tú quién eres? ¿A ti quién te ha traído, no? ¿Este, un poco hasta molesto, no? ¿Le digo bueno pues yo audicioné por vídeo, me dijeron que estaban buscando, yo he hecho musicales en México, llevo varios años haciéndolo y bueno, mandé mi vídeo y me llamaron que les había gustado y me trajeron, la productora me trajo aquí a Madrid y en eso entra pues un panameño de este tamaño, con todas las características absolutamente y yo le digo y tú quién eres aquí? ¿Quién te ha traído? ¿Entonces me dice bueno pues yo audicioné para ser singa en Singapur, Simba en Singapur, llegué a los tres finalistas pero como soy vivo en Canadá, pero soy de origen panameño, soy latino, Disney me dijo que tenía otros planes para mí y entonces a mí me trajo Disney y pues nos volteamos a ver todos de bueno, pues creo que ya valimos todos, no? Otra vez viene esta parte como perseverante, o sea, para mí era como a ver, yo ya estoy aquí, a mí ya me trajeron a Madrid, o sea, no es como que estoy en mi casa soñando con hacer El Rey León, no, estoy más cerca que nunca de cumplir el sueño más grande que yo tenía de teatro, porque te lo digo de verdad, ni siquiera ser broadcast me ilusionaba tanto como hacer Simba, El Rey León en algún lugar del mundo donde fuera y estaba yo a punto y dije bueno pues aquí estamos todos tenemos las mismas posibilidades y empecé la audición de baile. Para esto yo me preparé mucho en la danza durante mis tiempos más difíciles, o sea, eso sí, cuando he tenido tiempos como difíciles, de pocas oportunidades, bueno, especialmente el inicio de mi carrera que fue así, me empecé a preparar y me preguntaban mucho mis compañeros pero para qué te preparas, o sea, nosotros nos preparamos muchas veces para las audiciones. ¿Tú vas a hacer alguna audición de algo? No tengo idea, yo me estoy preparando porque sé que algún día me va a llegar una oportunidad y yo quiero estar listo. Yo salí de la academia, tomé algunas clases, pero pues en Huamantla no había clases de canto, no había clases de. Había clases de piano, de guitarra, poco más, pero no había especializados ni en canto, ni tampoco en danza o en baile para jazz o de contemporáneo, de cualquier otra cosa. Entonces yo empecé a partir de que hice teatro musical, a formarme dentro de la danza, dentro del canto, dentro de la actuación, en todo lo que pude, con todos los talleres, con todas las clases, con todo lo que se podía para enriquecerme como artista, porque yo no sabía cuándo me iba a llegar una oportunidad. Fíjate, o sea, era una cosa que otra vez esa voz interna que me decía un día va a llegar algo y no sabía que, ni cómo ni cuándo. Entonces cuando me llegó esa oportunidad del Rey León, que fue literal de un par de semanas, o sea, no fue ni tiempo de estudiar ya nada, o sea, lo que tienes lo tienes y lo que no, ni modo. Pues empecé a bailar, que es una danza africana que hace Simba en He Lives in You, y dije pues ya estamos acá dándolo todo, ¿No? Y me acuerdo que nos miraban mucho a él y a mí, se acabó la audición de baile y después yo hice mis audiciones de actuación, de canto y después lo veo a él estudiando en una hoja y le digo ¿Cómo te fue? Y me dice bien, pero quieren que me aprenda en español la canción. ¿Le digo no te la mandaron en español? Me dice sí, traje la de Simba, pero me quieren ver de Mufasa y nos quedamos. Me dice así que. Y me da una palmada y me dice así que yo creo que tú vas a ser simple. Entonces ya ahí como que empezó un poco la. Pues ya de sentir muy cerca el que yo pueda quedarme con el papel. Él efectivamente le ponen la máscara de Mufasa, a mí me ponen la de Simba. Fuimos los únicos a los que les pusieron las máscaras en la audición y nos hicieron audicionar juntos en una especie de danza balinesa, que es donde Julie Taymor tomó los elementos para los movimientos de los personajes en el musical. Y pues al final efectivamente, pues él se quedó de Mufasa y yo me quedé de Simba. Y la historia detrás de todo esto, que nosotros hasta ese momento no la sabíamos, me la cuenta el director y me dice se llama David Khomri, dice David venía para que nosotros le dijéramos que él era Simba, porque no habíamos encontrado a alguien que llenara los elementos del perfil, pero no sabíamos que venías tú. Entonces en la audición final entraron los productores y nos dijeron encontramos a un chico en México que queremos que lo vean. Y entonces entraste tú y dijimos He Simba no me lo habla en inglés, él es Simba. Y se si canta, él es Simba. ¿Y pero es que ya vino él es Imba, o sea, si él ahorita cabra la boca, empieza a cantar bien, él es IMBA, no? Entonces yo empecé a cantar y yo recuerdo mucho que se miraban y se miraban y se miraban y se sonreían y luego ya me hicieron las pruebas de actuación, las de baile, todo y cuando vuelve a llegar David pues nos ven y dicen claro, no hay que buscar más, él es Mufasa. Así es como al final nos quedamos y me decía es que pues sí no sabíamos que venías tú y cuando entraste tú hubo algo que nos decía es él, o sea es él. Y esa fue esa historia que de hecho ahora David es el Aladdín de España también, que está el genio de la lámpara de Aladdín en España.
¿Carlos, parece que nos saltamos de un momento de triunfo al siguiente gran momento de triunfo de tu carrera y nos volamos 7 años que no fueron nada fáciles, tú ganas la academia y eres la próxima estrella de la música mexicana y hasta latinoamericana y te meten a la congeladora 7 años, 7 años en los que dices que firmaste un contrato sin leerlo porque la de junto te decía y que les vas a decir que no? ¿Qué piensas de ese momento en el que tiene cero poder, todas las expectativas, toda la emoción, entregas el control de tu futuro, qué aprendiste de eso? Y después háblame un poco de estos siete años de frustración, de estar en la banca, de promesas no cumplidas.
Fue algo que yo creo que si no hubiera pasado no sería yo el artista que soy ahora, porque mucho de lo que oí, digamos que abandero en las letras de mis canciones, en la incluso tal vez en el por qué mucha gente me sigue tenga que ver con ese camino no tan fácil y que me convirtió todavía más en alguien que dijo me dijeron que no, pues lo voy a volver a intentar, voy a volver a insistir, esa famosa segunda vuelta a las cosas de que si me dicen un no, pues me vuelvo a formar hasta que me digan que sí. En los primeros años fue muy duro porque pues yo recién cumplí los 18 años el día que comenzó el programa, eso sí te puedo decir que la academia, el programa, los cuatro meses que viví para mí fueron mágicos, o sea yo viví Walt Disney, o sea era Disney World, lo que yo había soñado en toda mi vida y tenía una escuela con maestros que me enseñaban algo que no había podido aprender antes, tener un escenario donde cantar que nos vistieran y los vestuarios, y para mí fue un sueño La Academia todos esos cuatro meses y por eso cuando llegó la. Ese momento de firmar el contrato, no lo pensé dos veces y era obvio que lo iba a firmar. Y este, tal vez incluso si hoy me preguntaban ¿Lo volverías a firmar, o sea, si regresabas el tiempo? Lo más seguro es que sí, porque La Academia a mí me cambió la vida, o sea, sí fue algo que le tengo mucho cariño al proyecto de La Academia, el problema fue después, después, o sea, a partir de que se acabe. Es más, yo tengo muchos compañeros que no te dicen lo mismo del programa, o sea, de La Academia, lo recuerdan como algo terrible y como un trauma y algo que no volverían a vivir en su vida. Sin embargo yo, Yo no. Además yo gané, ¿Sabes? No hay mucho que yo pudiera decir de que la pasé mal, porque no la pasé mal, yo la pasé muy bien, fui muy feliz, aprendí muchísimo y además yo contaba con el cariño de la gente. Y no solo eso, sino que también los críticos, aunque eran. Fue la primera vez que Arturo López Gavito y Lorita Cortés estuvieron juntos en La Academia, y pues eran igual de terribles y duros que lo han sido siempre, pero de alguna manera conmigo, la mayoría de las veces fueron con críticas increíbles. Ahora que estoy cumpliendo 20 años de eso, hemos estado haciendo recuentos y hemos estado como metiéndonos otra vez a esos videos de La Academia, y hay uno que es muy especial para mí, yo lo recuerdo porque los críticos se pusieron cuatro, tres veces de pie con. En una Gavito se dice me voy a levantar para no quedarme sentado, porque todo el público se ha puesto de pie después de una canción que canté, que creo que fue vivo por ella, y dice tu reto es que la siguiente vez logres que nos levantemos los cuatro personajes que estamos aquí, que eran los críticos. Pasaron un par de semanas, canté por debajo de la mesa y allí se levantaron los cuatro. Por último me tocó cantar la canción de Hombre de Napoleón, y yo cantaba dentro del público, me iba y le cantaba a la gente como un poco reprochándole lo que la letra dice, que aparte tiene mucho que ver con todo esto que estamos hablando. Hombre de fachada triste darle al tiempo buena cara No seas casi mar ni casi río semar o río o nada Es como si vas a ser. Sí, sí. Y no es más hombre el que parece ni el que grita más y espanta, sino el que lleva en su voz la verdad de su palabra. Una canción espectacular del maestro Napoleón. Y entonces al final yo les cantaba a ellos, entonces iba y le cantaba a Gavito, pero así como estamos tú y yo. Y luego fui con Oscar Kiss y le cantaba él. Entonces al final termina la canción y se pone el público de pie, se ponen ellos cuatro de pie y Arturo me dice al final, tú eres una persona de fe, vamos a pedirle a Dios que ojalá que esta empresa, esta empresa era pues TV Azteca, y que los directivos de esta empresa logren ponerte en las manos correctas, de alguien que te maneje correctamente, de una disquera que sepa llevar tu talento a donde tiene que llegar. Y palabras más, palabras menos me dice eso, dice, porque el nuevo, el nuevo ídolo de México está aquí enfrente. Y bueno, para mí fue como wow, no sé que. De ahí entró el productor a gritarles a los críticos que cómo era posible que hubieran dicho eso. Que ya te estaban regalando el triunfo. Exactamente. Ya contaste el final de la película antes de que. De que esto termine, o sea. No. Y entonces entró una pequeña etapa del programa donde dijeron vamos a darle con todo, ¿No? Y entonces me acuerdo que me pusieron a cantar Ingrata de Café Tacuba. Esa fue mi siguiente canción. Entonces era dice queremos. Me acuerdo que mis maestros, todo esto ya me lo cuentan después dicen nos estaba la consigna de que se vea ridículo, que cante mal, que todo mal. Y los críticos van a acabar contigo seguramente. Este. Y al final, pues sí, me acuerdo que llegué al final y yo lloraba y la pasaba mal, de que me sentía que me estaban tratando súper mal. Todo al final era parte del programa. Yo en ese tiempo, cuando uno está adentro, tú no te enteras de nada, o sea, es realmente toda una. Es como un. Como sea un experimento psicológico, todo lo que ocurre, meter a personas cuatro meses encerradas en una casa, ¿No? Aquí por lo menos aprendíamos, no sé, cosas artísticas y luego cantábamos. Pero ese fin de semana me acuerdo que llegó el productor y un poco riéndose de mí me dice ¿Y qué, ¿Cómo va la ingrata? Porque era italiano, pero hablaba como español. Y le dice, ¿Quieres que la cambie? Y le dije, señor, ya me la prendí, la traigo lista para cantar, si me la quiere cambiar, adelante. Pero yo ya, pues ya llegué el fin de semana con la canción, dice vale, vale, OK, la canté yo, me divertí, me cagué de la risa. Este, y al final pues sí me dijeron que estuvo horrible y todo, pero de alguna manera como que yo ya me lo había tomado. Fíjate que algo que a mí me pasó en la Academia fue que yo nunca me tomé nada, ni todo lo bueno, ni todo lo malo, porque a veces me decían que lo había hecho muy bien y yo veía no lo hice tan bien. Y a veces me decían que lo había hecho fatal y decía tampoco estuvo tan mal. Entonces como que yo me acuerdo que en mi libreta escribía de como que yo me autocriticaba. Entonces ni todas las cosas buenas que me decían los críticos o los maestros, ni tampoco todas las cosas malas.
Se tiene que ser muy maduro. Eras. Eras alguien muy joven.
Sí, se tiene que ser muy maduro para.
Hay una frase de un tipo que se llama Gary Vaynerchuk que dice, si no le pones atención a los aplausos, no te van a afectar los abucheos. No. Y saber tu propio estándar, tu propia valía, y en un mundo en el que el éxito se mide de los aplausos o de los abucheos, de la aprobación, de las expectativas externas, saber que lo que vale es lo de adentro, no es fácil.
Si.
Tú cómo te mantienes, Porque después viene un periodo muy oscuro en el que por más que dabas tú todo, la retroalimentación no estaba ahí. Lanzas un disco, te empieza a ir bien, te vuelven a sentar, te promete que van a venir otro disco, ya no viene el disco. ¿Cómo mantienes esa valía cuando desde afuera, tal vez es la espiritualidad, pero desde afuera la retroalimentación no está?
Pues de alguna manera yo creo que tiene que ver con, vuelvo a repetir, en la fe y no te. Y en esto no, no entro en la, en la parte espiritual de Dios o de alguien externo, porque yo tuve un disco que se llama Yo Creo, y cuando a mí me gusta hacer disco con giras que tengan un concepto Yo creo, fue Yo creo, porque me ha pasado muchas veces y en ese disco, o sea, me ha pasado a lo largo de mi vida que me digan que no, que no funciona, que no está bien, que no va a pasar nada, que no va a funcionar, que no sirvo, que sí sirvo de todas las veces. ¿Y aquella vez me habían dicho que ese disco no iba a funcionar, que no tenía canciones buenas y que tenía que hacer otros disco y entonces yo lo escuché, fui autocrítico y decía a mí me parece que el disco está increíble, o sea, imagínate, bueno, ahora te voy a decir qué disco es, pero me acuerdo que yo llegué y defendí tanto mis canciones en una mesa con toda la disquera, todos estaban ahí, yo dije yo sí creo en estas canciones, yo sí creo en este disco y estoy seguro que este disco me va a cambiar la carrera y además, quién garantiza que lo que ustedes están diciendo es la verdad? ¿Ustedes me garantizan que si voy a grabar otra otra canción va a ser un éxito? No, no podemos, pues tampoco me pueden garantizar entonces que esto no va a funcionar, entonces yo prefiero que si funciona o no funciona, hacer una decisión mía a que les haga caso y que si no funcione me echen la culpa de todas maneras a mí y digan que no sirvo y me den una carta de retiro.
Preferiste asumir la responsabilidad.
Tal cual, y tal cual lo dije, yo asumo la responsabilidad de lo que ocurra, si este disco no funciona, me dan mi carta de retiro de Sony, todo será como bueno, ya vimos que no lo vamos a poder convencer y sale el disco, es el disco de que lo nuestro se quede nuestro, de cómo pagarte, de otras vidas, o sea, y fue obviamente el álbum que terminó por reventar, hacia bien mi carrera, que con ese empecé a hacer mis primeras giras en Sudamérica, terminé de asentar mucho en México, fueron mis primeros habitados nacionales de uno que iba a ser, terminé haciendo 5 con esa gira, o sea, fue, pasó eso y cuando yo hacía esa gira, el concepto, pues al final yo le pongo yo creo al disco por eso, porque dije yo sí creo en este disco, yo sí creo en estas canciones, entonces el disco se iba a llamar Otras vidas como la canción y le cambié el nombre y le puse Yo creo y a partir de ahí, y ese yo creo tiene dos vertientes, porque es el yo creo de que yo sí creo, yo tengo fe y el otro es del yo creo como creador de crear, porque sí creo que la valga la redundancia, uno es el creador de su propio destino, si bien hay miles de circunstancias que van a estar en el camino que te pueden desviar, que te pueden hacer dudar, que sí, que de hecho leí un libro que tú lo has mencionado aquí en el podcast de los Fuera de Serie y pues sí, hay miles de cosas que están en el, en las circunstancias que te pueden hacer que llegues o que no llegues, pero sin duda creo mucho también en lo que tú vas decidiendo. Tengo una canción que se llama Amo mi locura, es una canción que es muy chistosa, o sea, no es de mis canciones más llegadoras para nada, de hecho bastante ritmo, pero dice eres el que te lleva donde tú quieres, lo que decides es lo que tienes y es así porque, porque yo pude haber decidido cuando me formé en la academia irme a mi casa con mi papá y otra historia sería, yo decidí que a pesar de que por ejemplo, lo del Rey León me salta una parte importante, que yo me entero que va el Rey León España, mando mi currículum a un correo que decía allí y me lo rebotan y me dicen que no, que tengo que tener la nacionalidad española para la seguridad Social, empiezo a preguntar a diferentes personas que si me podían ayudar a llegar a la productora de ahí y realmente pues nadie me ayuda en ese momento, yo suelto en alguna, pues en algún punto digo bueno, pues parece ser que esto no va a ser, pero después me llega y creo entonces en la activación de la energía en que tú digamos, pues sí aventaste el como en Día Reyes, que de hecho mi canción de Te esperaba cuando digo te escribí en un par de veces que mandé Volando al cielo, mi imagen cuando lo escribí era eso, cuando uno le escribe la cartita a los reyes en el globo y se va, ¿No? Y lo que aprendí durante todos estos años es que tal vez pueda radicar el que algo se cumpla en no ponerle una fecha de caducidad, porque en el día en que tú le pones una fecha de caducidad, eso se automáticamente le pones un límite y entonces iba a suceder, imagínate que tú dices, no, pues este año tengo que lograr esto y si no lo lograste vas a ir frustrado y eso ya no ocurrió, ya no pasó.
Que es muy contrario a lo que mucha gente dice, o sea, ponle fecha de entrega más no de caducidad.
Sí, claro, a ver, porque yo me acuerdo que por ahí en algún momento yo puse mi fecha de que yo a los 25 años yo voy a estar haciendo el Auditorio Nacional, o sea, era como eso, tengo que fijarme una meta una fecha, un momento, una edad, y me visualicé en el auditorio a los 25 años. Y a los 25 años no estaba en el Auditorio Nacional, pero estaba yo en el Teatro López de Vega de Madrid, llenando cada noche en la Gran Vía. Y mi primer Auditorio Nacional ocurrió a los 30, a mis 30 años. Imagínate que yo hubiera dicho ya nunca va a pasar y ya me hubiera programado en el que ya eso ya no va a pasar. Y entonces me dedico a hacer otras cosas, me hubiera dedicado meramente a hacer teatro. Volvemos a las decisiones, las decisiones que elegir es renunciar en algún momento yo renuncié a mi casa, a mi hogar, a todo, y a decir, ¿Sabes qué? Incluso al orgullo, ¿No? Cuando me dijeron que no y que hubiera dicho ah, que se vayan, ¿No? Como que se van al carajo, me voy de lo que se pierden. Que yo vi mucha gente saliendo del casting diciendo estos no saben este. Y era muy fácil, o era lo más fácil. Sin embargo, yo me volví a formar en el momento en el que termina La Academia y yo gano el programa. Me salté una parte de lo de después de cantar Ingrata, que la quiero contar porque tiene que ver con la canción. Después de que canté la canción, al otro día el productor me mandó un disco, porque en ese tiempo nuestras pistas nos las daban en cuad. Y entonces me la da el director, me dice le mandan esto, entonces yo recibo el disco, el disco tenía una tarjeta que decía que seas muy feliz, Giorgio, haré eso. Abro el disco y era la pista de usted se me llevó la vida. Entonces por haber pasado por todo eso, dice bueno, pues ahora para recompensar con la canción que siempre quisiste cantar dentro del programa. Entonces al final te digo que todo iba muy bien dentro del programa. El programa se termina y aún hasta el último momento yo nunca estuve seguro de que yo iba a ganar. Es más, yo creo que entré a La Academia y yo siempre pensaba que había gente demasiado talentosa y que pues yo no tenía tampoco demasiada experiencia, aunque llevaba algunos años cantando en mi casa, en Huamantla o en Tlaxcala, que yo preguntaba a mis compañeros y me decían no, bueno, pues mira, yo ya he hecho esto, esto y esto y esto, o sea, habían hecho cosas profesionales y yo no. Entonces por eso yo hablaba tanto de Huamantla, porque decía bueno, pues mira, yo hay un Huamantla, esto y esto y esto, pero Sin embargo, cuando yo empecé a cantar en público, cuando el primer día que yo canté en el. En el escenario de La Academia, yo sentí una conexión con el público muy grande que fue creciendo, creciendo, creciendo, creciendo. Es más, yo fui primer lugar de La Academia desde el tercer concierto hasta el último y lo único que hiz que de ahí del tercer concierto a la final fue que del primero al segundo se fue ampliando, ampliando, ampliando, ampliando la cantidad de llamadas. Me contaron alguna vez algunas personas de TV Azteca que estaban encargadas de las llamadas, que yo llegué a romper récord de llamadas para un solo alumno, porque siempre estaban muy repartidas entre todos, ¿No? Pues había muchos favoritos, pero aquí era como se disparaba, ¿No? Dices, cuando tú cantas el puntero se puede vota. Bueno, se votaba porque soy yo todo mentor afuera y. Pero yo siempre creí que en algún momento tal vez me iban a sacar o que en algún momento tal vez iba a pasar que no era yo el que iba a ganar porque yo no conocía a nadie, yo no tenía ningún. ¿Yo no venía recomendado, sabes? Esas cosas que pues siempre te hacen dudar porque vivimos en un mundo de ese tipo de facilidades, ¿No? ¿Había un par de compañeros que no habían ni siquiera estado en las audiciones y de repente aparecieron y tú por qué estás aquí si no estuviste en la edición? ¿Igualmente algunos salieron casi al principio, pero yo siempre tuve esa duda de todo puede pasar? Entonces de no confiarme al 100% y entra un poco esta pelea y esta lucha emocional porque por un lado se nos dice que tenemos que decretar y estar seguros absolutamente de que vamos a lograr lo que. Lo que vamos a hacer, pero por otro lado, a mí personalmente no es algo que me haya funcionado, al contrario, creo que entre más me confío, peor salen las cosas y que mientras siempre tengo una pequeña duda de un escenario posible de que no te hace esforzarte más. Probablemente me hace esforzarme más o no confiarme, no relajarme, entonces me mantiene todo el tiempo activo a seguir trabajando. Yo creo que por eso trabajo tanto. Alguna vez llegué a platicar con Anita, Anita, la cantante brasileña, estuvimos juntos en La Voz. México y ella tiene una historia también de. Venía de las favelas de Brasil, también viene de muy abajo. Ella se hizo a sí misma ella tomó su carrera, fue su propia manager, es tremenda su historia y entonces algún día me dice, creo que las personas que no teníamos nada, que tenemos muy poquito cuando empezamos, que nos costó tanto hacer lo que hoy tenemos, trabajamos así de incansablemente porque nos da temor perderlo, entonces tal vez eso también te hace a ti trabajar el doble porque sabes lo que te costó llegar. Entonces para mí hay oportunidades que es, oye, y especialmente hace algunos años, hoy tal vez lo he ido relajando un poco más, pero antes era, oye, Susana Jiménez, que es una presentadora argentina importantísima, aparece en su programa en Argentina, pues es como en su tiempo aquí aparecer en Siempre en domingo no te va a entrevistar, o sea, salió una oportunidad que te entreviste, pero tenemos tres días libres, o sea, tendrías que volar, llegar, hacer la entrevista y regresarte en el siguiente vuelo. Entonces yo me iba 9 horas a la entrevista y regresaba para dar otro concierto. Me llegó a pasar, oye, está la oportunidad de que seas el co coach de Laura Pausini en La Voz. España, pero resulta que tenemos un par de conciertos en medio, entonces vas a tener que ir, hacer La Voz y a las 9 de la noche cortan para que tú vayas al aeropuerto y vueles en la noche y al otro día, o sea, llegas a ese show y al otro día te vuelves a agarrar el vuelo, o sea, ese tipo de cosas que antes para mí era, es que no puedo desaprovechar esa oportunidad, ¿Sabes? Y poco a poco lo he ido relajando un poco, pero creo que el trabajo es lo más importante.
Tú eres alguien, como lo estás diciendo, muy familiar y vienes de una familia muy matriarcal, tu papá trabajaba mucho cuando eras muy chico, era un papá hasta después cuando inició tu carrera, que te acompañó él antes fue un papá ausente. ¿Sí, tú acabas de tener un hijo y la canción es padrísima, la que platicas de la llegada, pero pues tú hoy estás siendo un papá que viaja como loco, tal vez no tanto como cuando te ibas a Argentina y a Madrid el mismo día, pero cómo estás pensando en eso? ¿Qué tipo de papá, cómo, cómo vas a tratar de no repetir lo que viviste?
Tú sabes que desde que nació mi hijo cambié mucho mi manera de hacer, por eso te decía que me aventaba estas locuras de ir y venir en un día. ¿De hecho desde que nació yo hice todo el primer mes que no me pusiera nada de trabajo y realmente así fue, yo no trabajé nada y después se programó todo para que yo pudiera estar en México, entonces yo tenía, podía ir a trabajar pero volvía a casa no? ¿Sí, entonces programé eso, o sea como estaba grabando La Máscara, por ejemplo, el programa de quién es La Máscara? Y entonces yo tenía la grabación pero pues iba de mi casa ahí regresaba, entonces de alguna manera no estaba fuera o lejos y después me empezaron a acompañar las giras, entonces ya se vino conmigo a Argentina, Uruguay, a España, porque siento de alguna manera yo creo que esa parte de no querer que se repita el patrón, sino todo lo contrario, sino yo sí quiero que forme parte de lo que yo hago de alguna manera creo yo que, a ver, como los padres normales que tienen un trabajo normal, digamos que tienen un horario que salen en la mañana y regresan en la tarde, pues creo que yo he tenido la oportunidad de tener incluso mucho mejor tiempo que eso, porque tengo días enteros, yo puedo estar una semana completa en mi casa y solo ir a trabajar el fin de semana y regresar y eso es una gran ventaja. Ahora por ejemplo yo termino la gira y empiezo un tiempo de ser una gira mucho más separada donde tengo uno o dos shows por mes, entonces puedo estar en mi casa, o sea, si te replanteas por completo cómo lo quieres hacer, hacer y que me acompañan en la mayoría de los shows, así. Sabes que uno como ser humano tiene mucho que ver tu relación con tus padres para lo que te ocurre. Hablando de lo espiritual que te digo que yo he aprendido que dicen que el papá energéticamente te da el éxito, o sea, si tú estás bien con tu papá probablemente todo se te va a dar para que el éxito llegue a ti y con tu mamá es la abundancia, entonces si tú estás mal con alguno de los dos, pues algo va a fallar y entonces no se va a dar del todo las las cosas. ¿Y como bien dices, yo crecí en una familia que aunque fue muy querido, porque siempre me sentí muy muy querido, mi mamá era, es súper amorosa y mi papá también, pero mi papá pues era un poco más el típico macho mexicano no? Este.
De campo.
De campo, sí. Entonces le tocaba ir por ganado, que trabajaba con unos ganaderos de allá de Huamantla, pero esa historia es muy bonita por muchas razones, pero especialmente eso mi papá era empleado de ellos y por eso es que todo el tiempo estaba afuera porque iba no solamente a varios lugares de la República sino tenía que ir a Centroamérica y para traer el ganado y lo traían para acá. Pero cuando mis papás se separan yo tenía 12 años y de alguna manera pues obviamente hay cosas y muchas porque pues fue un poco complicado, mis papás se pararon además varias veces que nos íbamos a casa de mi abuela, luego a casa del otro abuela y luego cambiamos una casa, nos cambiamos otra casa y entonces. Entonces tir y venir. Obviamente hay muchas cosas que a uno como niño se le van guardando. En algún momento de mi vida yo aprendí a perdonar a mis papás, a todo lo que pues ellos como entender de que ellos hicieron lo que pudieron con lo que tenían y que pues sí cometieron muchos errores que al final yo no soy nadie para juzgarlos, pero especialmente el que yo lo que quería era que de ese momento en adelante mi historia con ellos fuera la mejor posible y así fue, mi papá en algún momento también él tomó la decisión o algo pasó en su cabeza que dijo pues yo ahora lo que quiero estar con mis hijos y nos dio una calidad tiempo increíble, o sea tanto que para mí la parte digamos de niño quedó completamente a un lado y entonces a él le toca toda esta parte de llevarme a los castings de la Academia, de acompañarme, era el más orgulloso de que yo estuviera cumpliendo mis sueños, llegaba incluso a descubrirlo a su casa viendo videos míos de la Academia o de después de conciertos o de giras o me decía hijo vi tu concierto en Madrid o vi tal vino conmigo, yo lo llevé a Viña del Mar por ejemplo, que era su sueño verlo en Viña del Mar, me lo lleva a Argentina, lo llevé a España, lo lleva a muchísimos lugares, lo mismo que mi mamá, con mi mamá como sea la historia es mucho más bonita. Entonces siento que las cosas que le hayan tocado pasar yo la admiro mucho porque ella nos sacó adelante a los cuatro hijo con un sueldo de maestra de escuela pública preescolar y vendía todo lo que podía para poder sacarnos adelante y eso yo se lo aprendí mucho y de hecho mi disco Guerra se llama así porque cuando yo me puse pues digamos dejé de ser Carlos Augusto Rivera Guerra, entonces ahora Carlos Rivera pues era cortar el apellido de mamá cuando mamá pues fue quien realmente hizo todo para sacarnos adelante y sentí que le debía honrar su nombre y entonces por eso hizo mi disco Guerra, porque yo soy Carlos Rivera Guerra y allí la describo en los agradecimientos de que es la guerrera más importante que he conocido en mi vida y quien me enseñó a luchar con todo y contra todos, porque además fue la primera que me entrenó a que si yo quería algo tenía que insistir, no importara quién me dijera que no, inclusive ella incluyéndola porque ella era la que decía que no, era la que me decía que no, que make era otra cosa. Pero por otro lado ella nunca me prohibió nada, nunca, nunca me prohibió ir a cantar a algún lado, a inscribirme a un concurso, nada, tal vez no iba, tal vez no estaba, pero ni ella ni nadie de mi familia al final poco a poco de repente sí iban a uno de mis conciertos que yo me organizaba o de repente ya algún concurso que ya se asomaba alguno u otro y porque era un mundo completamente ajeno a ellos, no lo entiendo desde el punto de vista de eso, una mamá con cuatro hijos que los tiene que sacar adelante, no tiene tiempo de estar pensando si el otro niño quiere ser astronauta o quiere ser cantante, en ese caso donde ella lo que quiere es sacarnos adelante para que vayamos a la universidad, estudiemos una carrera y nos vaya bien. Muy práctico, absolutamente práctico y lo normal dentro de este ecosistema de vivir en una ciudad pequeña y que ella sea maestra y ya no había mucho más que pensar, pero yo me revelé a eso, me revelé a. Yo decía, me revelé a mi destino, el destino de tal vez estudiar algo, quedarme por allí. Me dieron el Premio Estatal de la Juventud de Tlaxcala hace algunos años, hice un discurso que yo le decía a la gente yo soy una persona igual que todos ustedes, estudié probablemente en la misma primaria, secundaria, preparatoria que alguno de ustedes y la única diferencia es que tuve sueños muy grandes y que me atreví a ir en busca de ellos y que también por el lado personal aprendí mucho y crecí mucho y creo que eso también tuvo que ver para que yo en la parte profesional me fuera bien, porque empecé a dejar de lado todas esas cosas que algunas veces atormentan a uno como ser humano y que te ponen piedras en el camino, o sea, no te dejan avanzar, o sea, sí creo yo que hay cosas que uno tiene que soltar, o sea, ese, digamos, ese equipaje pesado que uno no tiene que cargar porque además no.
Te toca, ese es el momento que llegó, el momento de soltar algo. Hay veces que estamos tan involucrados, viviendo ya con la inercia, sobre todo a la velocidad de una vida como la que llevas tú, que es difícil, Fernanda, darte cuenta, hay algo que ya no está funcionando.
En algún momento, porque me volví también como el líder de mi familia, entonces terminé yo haciéndome cargo de todos, de mis hermanos, de mis papás, incluso de mi abuela en sus últimos años, pero porque yo quise, yo tenía, sentía una responsabilidad de como a mí la vida me estaba dando la oportunidad de que me fuera bien, Entonces pues yo ahora quería ayudarlos y quería que también les fuera bien y quería que este. Y entonces en algún momento fue de oye, no, yo jamás voy a poder ser el papá de mis hermanos, ni mucho menos voy a estar por encima de mis papás, ¿No? Y fue como recolocarlos a cada uno en la posición que les correspondía, honrarlos a su vez, agradecerles por todo lo que habían hecho por mí y perdonarles lo que sea que hubiera que perdonarles y pedirles perdón también por todo lo que tal vez hubiera que pedir perdón. Fue tan grande la relación que yo llegué a tener con los dos, o la que hoy tengo con mi mamá, por ejemplo, la que la que tuve con mi papá. Creo que además luego como hombre, la relación con el papá todavía se vuelve más, más. Es demasiado importante que esté todo bien con el papá. Por eso cuando papá se fue, para mí fue como un golpe durísimo, yo nunca había tomado terapias de nada, siempre me sentí capaz de poder salir adelante de cualquier cosa que me pasara, decía bueno, no importa, yo puedo. Y la música siempre me ayudó, me desahogaba con canciones, hacían canciones que describían lo que sentía y de alguna manera me desahogaba y sentía que algo se soltaba y que podía seguir avanzando. Y por primera vez cuando mi papá murió, si fue como sentirme absolutamente. Como limitado, como no, no tenía con qué seguir adelante o salir adelante. Obviamente mi esposa estaba ahí y me decía vamos, tú tienes que salir, tienes que hacerlo, tienes que salir a cantar. Yo tenía concierto, un concierto a los cinco días y uno a los ocho días, que fueron lo más duro que me ha tocado vivir en mi vida, en cuanto a tener que sacar un concierto adelante cuando no tienes ganas ni de, ni de estar y entenderlo también desde el punto de vista de que aceptar una partida, aceptar que se vaya algo que fue tan relevante, digo, un papá no es cualquier cosa. Había además mucha lidiar con lo mal educados que estamos ante la muerte, ¿No? Por un lado, en México celebramos y hacemos todo lo que tenga que ver con, imagínate, yo canto Recuérdame Coco, pero que no te, que no estamos educados para el duelo y especialmente para respetar el duelo de los demás, ¿No? Este, y que la gente te diga estás mejor, cómo voy a estar mejor, o sea, se acaba de morir mi papá, no, no voy a estar mejor probablemente de esto nunca, o ánimo, échale ganas, el típico. Y en algún momento mi esposa me dijo tienes que, conozco a una tanatóloga que te pueda ayudar y por primera vez dije Sí, sí quiero, este, si necesito, ¿No? ¿Con quien trabaja externa? Con Gaby Pérez.
¿Ya estuvo aquí?
¿Sí, Gaby, Gaby fue quien realmente me ayudó cada sesión que tuve con ella, pues hasta, porque además literalmente toda esa preparación en la que yo perdí a mi papá, a que me convertí papá, entonces era duro porque si yo no salía adelante de esta, o sea, de este duelo y de esta pérdida, pues hubiera sido muy difícil de repente, pues ahora convertirte en el papá ahora sí era papá de alguien, no? ¿Como antes, este, y también lo fui canalizando porque hice mi gira y empecé como a soltar, porque muchas veces uno se niega a la pérdida y no quieres que dices, no, me niego incluso a decir que mi papá murió y ella lo enseña mucho, no? Porque decías cuando mi papá se fue o cuando. ¿No, no, tu papá murió, no se fue, no? ¿Sí, y eso es lo más duro, Nunca, nunca se me olvida cuando me dijo así que fue como, no dijo agua, no? Pero solo así uno cae en la real de lo que será para siempre tu vida. ¿Y entonces imagínate esta parte, si yo digo o leí o pienso y acepto que el papá te da el éxito, la mamá te da la abundancia, dices y entonces ahora dónde queda esa parte, no? Entonces para mí era importantísimo no quedarme cojo de una pata, o sea, era esto lo tengo que fortalecer ahora en la parte espiritual de que la relación esté sana de aquí para allá y de allá para acá y que no haya quedado nada pendiente, seguramente las cosas pendientes como todos y más en una muerte repentina, mi papá le dio un paro cardíaco, pues muchas pláticas que se te quedaron pendientes, muchas cosas por preguntar, muchas cosas por, por compartir, pero de alguna manera se han ido como reforzando mucho.
Y pensando en León, hace poco tengo un amigo que también acaba de tener un bebé hace un par de semanas y nos fuimos a un viaje hace poco y me decía Oso, si hoy te murieras y pudieras dejarle solo una cosa a tus hijos, lo que fuera, una cuenta de banco, un coche, una lección, ¿Qué sería eso que estarías dejando?
Yo creo que sería el que no se por vencido, o sea, esa parte mía de mi frase de que nadie te diga que no puedes, o sea que realmente esa lección que yo aprendí de la vida de aprendí a que a no dejar que nadie me dijera que no, el intentarlo dos veces o diez o las que fuera necesario, si es que yo creía de verdad que era posible, porque creo que eso ha sido la diferencia. Por eso es que yo no creo en el decreto, porque el decreto te dio, pues tú puedes decretar mil cosas, pero al final está la corazonada que yo por eso prefiero creer en la certeza que en el decreto, porque el decreto es algo que puedes crear y que puedes imaginar que va a ocurrir o que te gustaría que ocurriera, que es diferente, siento que el decreto es algo que te gustaría que ocurriera y la certeza es algo que tú sabes, no sabes y no sabes por qué, pero que sabes que puede pasar, que puede o que puedes hacer que pase. Exacto, o sea, mira, yo tuve una corazonada mucho tiempo atrás de que yo ganara la Academia, de que yo iba a ganar la Academia y le decía a mi mamá y a mi hermana y a todos les acuérdense cuando Alan Thatcher diga carros a gusto, Rivera Guerra, Guama, Tlaxcala, en la Academia y se reían, obviamente decía hijo, estás loco, ¿No? Y al final ocurrió y una vez estaba en una sesión de la escuela, algo, no me acuerdo bien cómo fue, pero nos pusieron a mis compañeros y a mí como a visualizar con los ojos cerrados en el suelo y un poco una meditación y sea bueno, imaginen el momento más feliz de su vida y entonces pues ya cada uno miren a su alrededor, quién está allí y en algún momento, pues ya dice, bueno, despierten. ¿Y qué viste? ¿Cuál fue el momento más feliz de tu vida que visualizaste? Bueno, pues dijo un compañero, yo estoy, me estoy recibiendo de odontología y está mi mamá y está mi novia y pues es el momento más feliz de mi vida. Buenísimo, Carlos, ¿Tú qué viste? Le dije, bueno, yo estoy en un escenario y Alan Thatcher está diciendo que yo soy el ganador de la Academia. Y todos ah bueno, va muy bien. Sí, sí, sí, el que sigue. Y eso es real. Cuando te estaba hablando que pasó, fueron unos meses antes de que yo siquiera supiera que iba a volver a audicionar para la Academia, pero yo tenía una corazonada que yo un día iba a hacer ese programa. Por eso yo creo que me volví a formar, o sea, por eso, por esa certeza que fue el motor que me hizo decir oye, no, yo estoy aquí, yo creo que es posible, tengo que volver a formarme. Y entonces me volví a formar con mucho más fuerza, con mucho más ímpetu y muchas más, este, no sé, seguridad. Y cuando gano la Academia y Alan Thatcher dice el nombre del ganador de la tercera generación de la Academia es Carlos, yo traigo mis santos en la mano y en eso voy y lo primero que digo es una vez soñé con este momento y se cumplió. Ese fue el momento que yo había soñado, no dormido, despierto. Y eso mismo me pasó cuando una vez que yo fui a ver El Rey León, el musical por primera vez en el Auditor Nacional, que vino el tour en inglés de Broadway aquí a Ciudad de México y entonces me tocó lugar súper lejos y todo, pero yo me volví loco con el musical, dije yo quiero hacer esto, deseo. Si hay algo que yo quisiera hacer en mi vida es hacer Simba. El Rey León estaba haciendo en ese tiempo La Bella y la Bestia, después ya vino Mamá Mía, vinieron otros papeles, pero Simba era el sueño de mi vida. Y entonces traía yo el disco que lo escuchaba y lo escuchaba y lo escuchaba, o sea, me obsesionaba de una manera de que cantaba y cantaba y cantaba las canciones y tenía todo el merchandising y todo se más que fan, era como de verdad una pequeña obsesión o gran obsesión por algo, porque me emocionaba mucho y seguramente es porque tenía yo una certeza, algo había ahí. Y la certeza se reforzó el día que una vez estaba yo en mi casa, que desde niño lo hacía y a veces lo he dejado de hacer, lo debería volver a hacer, que es ponerme a cantar en mi cuarto ponía música, apago las luces y me pongo a cantar. Lo hacía de. De que era niño. Entonces puse el disco de El Rey León, el musical, y empecé a cantar la canción de Endless Night, que es La noche sin fin, que es la canción solista de Simba, que curiosamente se la canta a su papá, al papá que se fue y que le prometió que siempre que lo necesitara iba a estar allí y no está en ningún lado, lo está necesitando, lo está buscando y no está en ningún lado. Y entonces empecé a cantar la canción ahí en mi cuarto y de repente fue como no. Entonces me vi vestido de Simba en un teatro del lado derecho y un cañón de luz tomándome a mí y fue como wow. Como me había pasado lo de la academia, que lo visualicé y se hizo realidad, pero para esto me da como un escalofrío, no estoy diciendo que te da superpoderes ni nada especial, pero sí siento a veces que uno como ser humano no hace caso de las señales que te da hasta el cuerpo, me explico que cuando piensas o hablas de algo te emociona de mayor manera que de otras cosas. Y entonces aquella vez que yo sentí esto fue como a lo mejor no es porque iba a pasar, porque mágicamente el genio de la lámpara me iba a cumplir el deseo de ser Simba, sino que. Que vi una certeza, o sea, de que era una. Era posible que yo lo pudiera hacer en algún lugar del mundo y no sabía cuándo ni dónde. Por eso cuando vino el casting dije es España. Y yo intenté por todas las vías y no se pudo y de repente cuando me volvieron a llamar fue como wow, ahí está, ahí está. Porque se movió, ¿No? Se movió todo para que ocurriera. No sé, yo digo, le decía yo en cuestión de. Si tuviera que verlo como una imagen, pues que tocas el timbre y tal vez no es el de esta puerta, se va a abrir la de allá. Y así pasó, o sea, yo toqué el timbre, no abrió ninguna, ni la puerta ni la ventana, pues ni modo. Pero de repente cuando oye, aquí está la puerta abierta, ¿No? Pues fui para allá y entonces lo más increíble de esta historia que cuando llego a los ensayos estamos ahí primero en los salones, pero el día que llegamos al escenario por primera vez al ensayo de luces y maquillaje, pues me maquillan, me pongo el vestuario, me pongo la máscara, yo empiezo a cantar mi canción, empieza el trazo y en el trazo yo cruzaba el escenario, giraba y miraba al cielo, entonces hice el Trazo y empiezo ¿Dónde estará tu luz? Y tenía el cañón de luz del lado que yo y fue como. Y me acuerdo porque me llenaron los ojos de lágrimas diciendo esto fue lo que vi, esto lo soñé una vez y ese sueño lo cumplí mil veces. Yo hice mil funciones de Simba, 700 veces en España y 300 en México, o sea, ¿Por qué te digo entonces de que creo tanto en el poder de lo espiritual, de creer en algo, yo siempre digo creer en algo, en lo que quiera la gente puede creer en una piedra, es más, porque pasa, no, esta piedra es mi piedra de la suerte? Perfecto, o sea, ponle toda la energía de que así es y darle todo el poder y estoy seguro que lo que le pidas te lo va a cumplir porque así funciona, ¿No? Yo creo en Dios y yo ese es mi amuleto de la suerte y es a quien le pido y es a quien este aquí a quien envío mis. Mis deseos más profundos.
Carlos, quiero cambiar un poco de velocidades aquí, porque hace rato decías no hay plan B, No sabía hacer otra cosa, pero hoy tienes una fase o faceta o lado de tu identidad que es muy poderoso. ¿Estás hablando de un proyecto de hospitalidad, Casa Guama, un hotel boutique que quieres hacer en donde? ¿En Tlaxcala? Tienes un mezcal ya con restaurantes Alto gusano. ¿Y desde chico pusiste un videoclub, no? Es como que no sabes hacer nada más, sabes hacer muchas otras cosas. Háblame de este lado tuyo, del emprendedor, del empresario.
Sí, esa es una parte que siempre he tenido desde niño, la inquietud de hacer algo creo que también es parte del todo, y si bien la música pues es lo principal que hago y lo que se lleva toda mi energía, pero siempre tengo ganas de hacer algo más. Y desde hace algunos años vino la idea de hacer algo en Tlaxcala específicamente y empecé a buscar alguna propiedad que fuera, que tuviera las características de entrada, con mi amor por las antigüedades o por las casas antiguas, yo la casa de mi abuela, mi abuela nos hereda su casa y esa casa era una casa de más de 100 años, 150 años, una casa antigua, muy sencilla, pero yo toda la remodelé, tengo un amor por la arquitectura también me encanta. Entonces digamos que mi hobby es ese, es remodelar como casas antiguas y empecé por la mi abuela lo hice primero porque yo quería que su casa fuera una casa muy bonita para ella, el jardín y todo, y al final lo logramos que así fuera hasta que ella falleció. Mi papá se quedó en esa casa hasta que falleció hace dos años y hoy está sola desafortunadamente. Queremos también tal vez hacer algo para que en ese pueblito también la gente la pueda visitar, para hacer experiencias gastronómicas del pueblo. ¿A qué voy con todo esto? Quise hacer algo que realmente le generara más allá de alguien que se interese por mí o por algo mío, sino que genere turismo y que el turismo genera una derrama económica a la gente de Huamantla. Entonces empezó todo, primero por algo muy pequeño encontré una casa, es una propiedad que Tiene más de 300 años de antigüedad, es histórica. Ahí se hospedó Maximiliano de Habsburgo y Carlota, fue cuartel militar de Porfirio de la esposa de Guadalupe Victoria, nuestro primer presidente de México nació en esa casa y él se casa con ella y hay cartas donde Guadalupe Victoria le envía al papá de ella pues pidiéndole un poco que le ayude para que pueda casarse con ella. El primer canciller de México en el imperio de Agustín de Iturbide nace también en esa casa, el primer canciller. Y entonces como que había muchas cosas y le estamos rescatando poco a poco. Lleva un proceso de restauración impresionante porque tiene muchos espacios que no tenían el mantenimiento y mi idea es de entrada que sea como ese centro de historia y de ese lujo glorioso de los años más importantes que recibieron a estos personajes importantes y que la gente que viene hoy pues quiera poder visitarlo y quedarse allí. Y lo hemos enriquecido mucho también con muchas de las piezas de la colección que tengo de arte o de piezas antiguas, algunas incluso históricas, que he tenido oportunidad en algunas subastas de poder rescatar también algunas piezas de la vajilla, ya sea de Porfirio Díaz, de Maximiliano, de piezas que tienen que ver también con esta historia y que la gente lo pueda ver y lo pueda visitar y se puedan hospedar o puedan hacer eventos allí.
Tu lado como emprendedor o como empresario no suelta el amor por la localidad, por la cultura mexicana, como que todo lo estás haciendo muy alineado a quién eres. Digo, el mezcal definitivamente tiene una conexión con México y contigo también.
Sí, tiene que ver también con el poder hacer un impacto social importante. Por ejemplo, yo creo que las cosas que más orgullo me dan de Casa Guamata es la cantidad de trabajo que hemos podido generar. Hemos llegado a tener hasta 100 personas trabajando, desde proveedores externos, herreros, albañiles, carpinteros, de todo tipo, gente toda de la región, porque toda la gente que trabaja o que ayuda allí es gente de allí de Huamantla y los alrededores. El hecho de que incluso alguno, algunas personas que trabajan con nosotros era gente que estaba trabajando en otros lugares y que de repente los hemos invitado a que se unan al proyecto y lo están haciendo y ayuda realmente bastante. Ahí. Ahí hablaba yo con algunos hoteleros de la zona y les decía realmente lo que queremos, porque pues el caso tiene ahora 10 habitaciones, ¿No? Probablemente pueda llegar a 15 y no mucho más. Pues a quien más le va a beneficiar es a todos los demás. Entonces me decían, es que ya nos beneficia, ya llega muchísima gente que se hospeda y que vienen porque quieren conocer pues la casa, ¿No? Y es lo mismo que pasa con el mezcal. El mezcal, yo fui invitado por un grupo de amigos que ya tenían muy avanzado el proyecto del mezcal. Fíjate que yo tenía ganas, así como con todo el amor que yo le tengo a Tlaxcala, de que el mezcal fuera de Tlaxcala. Yo empecé mi proyecto muchos años antes con algunos productos de allí, pero resulta que Tlaxcala no tiene dominación de origen, increíblemente, porque Cacaxtla y Xochitécatl, estas zonas arqueológicas que son de Tlaxcala, tienen pinturas que muestran que allí se hacía el mezcal, pero no le han dado la denominación, entonces pues no se puede llamar mezcal, se llamaría salmiana. Entonces, y también otra cosa, no hay tanta industria y entonces por lo tanto, pues falta mucho todavía para llegar al punto de la calidad necesaria, pero hay gente que ya lo está haciendo y que estoy seguro que que llegarán pronto y ojalá algún día le puedan otorgar la denominación de origen para poder hacer un santo gusano hecho en Tlaxcala. Pero dentro de los socios hay algunos que son de allí de Oaxaca y la idea de Santo Gusano es realmente hacer el mejor mezcal de México. Los mezcales dentro de lo que se ha hecho hasta ahora, todavía hay muchas marcas que literalmente les maquilan el mezcal y se embotella y se y se vende. Pero si tú compras una botella de alguna marca cualquiera y quieres, te gustó y la quieres volver a comprar en un año, probablemente ya no te sabe igual porque no se ha cuidado demasiado, porque al ser artesanal pues es con que sea mezcal lo venden. Aquí se están cuidando muchas cosas como eso, como que el sabor se igual de que tú compres la botella hoy en un año o que sea que la producción sea realmente con los mismos estándares de sabor, de calidad y de todo. Pero además otra cosa importantísima, Santu Gusano le aporta un porcentaje de las ganancias a Worldwide Life. Está la Fundación del Oxitopan. Exactamente. Que nos está ayudando para que todos los sembradíos de agave que le dan agave a Santo Gusano puedan tener realmente las capacitaciones y las certificaciones de agua y de impacto ambiental para que todo lo que sea que pueda afectar sea regresado a la tierra y también por supuesto a todos los los involucrados en los productores de agave. Realmente lleva también un punto social muy especial que por eso a mí me llamó la atención cuando me invitaron a formar parte. Y al final pues hoy tenemos un mezcal que me da mucho orgullo, es el mezcal con más crecimiento en los últimos años. Ya estamos en Estados Unidos, va a entrar a Europa pronto y tenemos ahora por ahora son dos, bueno son tres botellas realmente que es santo gusano cristalino, que es 100% de agave espadín joven, está reposado. Tenemos una botella negra que se llama 4 destilaciones, es una edición especial, solamente se hicieron 600 botellas, pero esta tiene 4 destilaciones, la botella normal tiene 2 destilaciones, existen 3 destilaciones en algunas marcas, pero ninguna en 4 destilaciones. Y las 3 botellas tienen un montón de premios en México y en el mundo de la calidad que tiene el mezcal. Y pronto vamos a sacar también un producción única que es un extrañejo de seis años en barrica, pero eso también no existe porque el mezcal como hay tanta demanda meter seis años el mezcal, pues es una locura. Pero hay una y que además justo es una maestra mezcalera que lo hizo y que ha protegido esas, esas barricas con su vida y ahora bueno, pues pronto vamos a sacar esa edición especial que es espectacular, tiene un sabor increíble. Habrá que. Habrá que probar.
He probado el blanco y en un concierto de Carlos es yo creo que lo mejor que puedes tomar.
Se pone muy divertido.
A ver, creo que no estamos pasando del tiempo.
Yo te prometí que te iba a.
Cuidar el tiempo está cerrando tu gira de un tour por todas partes. ¿Cuántos conciertos fueron?
113 Parece ser que van a ser.
Al final y vas a tomar una pequeña pausa y empiezas la del aniversario de 20 años. 20 años de. De carrera.
Si, queremos hacer 20 años con 20 conciertos, que es poco comparado con los 113 porque queremos que sean muy puntuales. Vamos a hacer la Arena Ciudad de México, la Arena Monterrey, haremos Guadalajara, seguramente volveremos a Costa Rica, a España, a Chile, Argentina, Estados Unidos. Queremos ir a como algunas, a ver si juntamos las 20 ciudades del mundo para celebrar los 20 años. Será un poco más espaciado, un poco más específica, pero ese es el plan que tenemos para celebrar. No quería yo cerrar una gira e irme a un año a descansar sin celebrar 20 años. Se hizo muy fácil, pero con todo lo que acabamos de contar pues realmente mantenerte es lo más difícil. Siempre que yo voy a algunos países por ejemplo me dicen pero 20 años. Pero si yo te conozco apenas hace algunos años. Realmente sí, sí te. Hay muchos de esos años que fueron de mucha preparación para poder llegar a tener lo de ahora. Te hablaba de los hábitos nacionales. Mi primer auditor nacional fue en el 2016, o sea que realmente, y si quitamos los dos años más uno de la pandemia que no estuve yo en cinco años hemos hecho 20 auditorios que celebramos, pero digamos que todo lo que al principio no se pudo, ahorita lo estamos haciendo y eso es gracias a la gente que nos ha dado su cariño y realmente han conectado con estas canciones. No sé, yo tengo el sueño de hacer una carrera para toda la vida. Tuve el grandísimo honor de hacer un disco que se llama Leyendas. Leyendas se fue un álbum que desafortunadamente por los tiempos en los que vivimos, que hoy las plataformas pues ponen otras cosas, no tuvo esa difusión que debería, pero no importa porque ahí está y se va a quedar para toda la vida y pude grabar con Rafael, con El Puma, con José Luis Perales, con Armando Manzanero. Grabé con Gloria Estefan, con Omara Portuondo. Es un álbum que me enseñó demasiadas cosas. Justo. Es más, la entrevista del documental me la hizo Ricardo Rocha. ¿Imagínate, tengo también ese regalo y para mí fue como una manera de decir, OK, esto es lo que quiero en mi vida, no? Fui a la gira despedida del maestro José Luis Perales, estuve su último concierto en Ciudad de México y lo veía. Esto es lo esto es el éxito. Tener tantos años de carrera y que haya un público tan grande que quiera venir a aplaudirte y a darte su cariño porque en algún momento formarte, formaste parte de su vida con una canción. Estuve con el maestro Rafael, le preguntaba, maestro, ¿Cuántas veces ha ido a México? ¿Cuántas giras? Me dice, Bueno, pues llevo 60 años de carrera, 60 veces lo vi en Viña del Mar con ese monstruo de 15.000 personas aplaudiendo de pie, en una locura de lo que él hace en el escenario. Y decía, maestro, es lo que yo quisiera hacer. Ojalá Dios me permita tener esa carrera. Y que en él creo que también había empezado a los diecisiete años. Imagínate, es decir, tengo hoy cincuenta, sesenta años y sigo cantando y sigo teniendo un escenario y un público que quiera venir a verme, que eso es lo difícil, porque al final, bueno, que te, que sigas cantando, que sigas por allí, pues puede ser, pero que haya un público así de grande y que pueda ir a Argentina, Chile, a España, a donde sea que vaya y hay un público que quiere escucharme. Yo creo que ese es mi sueño y por lo tanto, como faltan muchos años, pues seguramente no dejaré de trabajar para hacerlo. Algo que hablamos del trabajo hace un rato, cuando vivía en España, había un comercial de seguros donde salía Geraldine Chaplin y ella decía que su papá, Charles Chaplin, le decía que gente talentosa hay mucha. El mundo está lleno de gente con talento. Puedes levantar una piedra y vas a encontrar alguien con talento. Y que el trabajo es la única cosa que te puede hacer diferente. La gente que no deja de trabajar, que no deja de insistir, que no deja de hacer, seguramente es la que más lejos llega, porque no te conformas solamente con el talento que Dios te dio. Y creo que es así. ¿Hablando del principio, qué es lo que me ha diferenciado? Probablemente es el trabajo, si algo he hecho en mi vida es trabajar incansablemente, he tratado de ser una persona que no se meta con nadie, que no hable mal de nadie, que no, que no necesite hacer un escándalo para que se hable de mí y tratar de que lo que se hable de mí siempre sea la música y eso es lo que yo quisiera, si hoy le pueda, le puedo pedir a Dios algo, sería eso, poder seguir teniendo salud y trabajo y también obviamente algo que me anime a seguirlo haciendo y yo creo que mi música ha sido también mi mejor herramienta. Otra cosa que a mí me transformó la carrera fue mis propias canciones y que no todo mundo sabe que yo soy el compositor de ellas. Muchas veces se pregunta, dicen bueno que Scarl me comparan con muchos artistas que yo creo que yo no tengo nada que ver con ninguno, yo soy compositor, me gusta bailar por supuesto, me gusta hacer bromear, me gusta que sea divertido el show, pero al final de cuentas yo soy un compositor que canta y que baila y que tengo esa oportunidad de poder transformar lo que sea que vivo en música y que el público pues me ha ido poco a poco, ya sé que ello forma parte de su vida o que forma parte de la mía y eso pues es el mayor regalo que yo tengo.
¿Carlos, con eso en mente, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, qué diría?
Que nadie te diga que no puedes.
Increíble. Platicar contigo es una plática que como te digo Carlos, llevaba mucho tiempo con ganas de hacer, llevamos en contacto yo creo que más de un año tratando de buscar fechas, ha sido un año sumamente ocupado, exitoso para ti, pero yo que he tenido no sé si ya dos o tres veces la oportunidad de verte en vivo, cada concierto es mejor, cada concierto es más divertido, cada concierto te llega más, cada canción la entiendes mejor, eres un súper crack, te lo dije el otro día que te vi, nos conocemos poco en persona, pero para mí eres una persona con un corazón gigantesco que comunica ese sentimiento y todo lo que acabas de decirme no me queda claro que es la puritita verdad, así que Carlos, gracias por estar aquí. ¿Dónde puede la gente saber más de ti, escuchar tu música? Obviamente en Spotify, las plataformas, seguirte. ¿Cuál es tu red social favorita?
Mi favorita es Instagram, arroba Carlos Rivera, así tal cual, arroba Carlos Rivera. En las demás me encuentran guión bajo Carlos Rivera en TikTok, en Twitter, bueno, en X. Nunca, nunca lo vamos a lograr. Exactamente. Nunca se va a lograr. Y bueno, y Carlos Rivera en donde sea que en cualquier plataforma, ahí estamos, ahí está mi música, ahí está lo que yo hago. Y gracias a ti, Oso. Me honra mucho estar contigo y platicar de esta vida que, bueno, es la mía, es la que tengo para mí, pues es muy especial y ojalá que de algo le sirva a alguien escuchar lo que sea que he contado aquí.
Muchísimas gracias por estar aquí.
Gracias, gracias.
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