Víctor Almeida became CEO at 23 during Mexico's 1982 banking crisis. His family company went from earning $3 million to losing $3 million in a single year, while dollar debt jumped from $12 million to $16 million after the peso collapsed. His father's mentorship prepared him to navigate the collapse.
Questions this video answers
Sold $10 million and earned $3 million in 1981.
They sold about $10 million (or slightly more) but lost $3 million (mid-1982).
Debt increased from $12 million to $16 million during the 1982 crisis.
Chapters
Cuando llegué me metí a producción, se me hizo más interesante que la contabilidad o finanzas, que no había mucho que hacer y me metí a las fábricas a ver, bueno, cómo se hace la cerámica, cómo se hace el piso, cuál es la tecnología, por qué las materias primas, la maquinaria. Entonces duré casi dos años ahí. Luego me estuve metiendo ya en otras cosas más de administración, finanzas, todo. Y el 82 pues vemos una bola de problemas con la dirección general y mi papá cambia al fin todo y se supone que el 81 vendimos 10 millones de dólares y ganamos 3. Y después de hacer limpia a mediados de 82, que ya entré yo, vendimos los 10 o hasta un poquito más, pero perdimos 3, o sea que para una empresa de ese tamaño era desastroso. Y bueno, empezamos a trabajar ahí, pues trabajando día y noche y luego se viene la crisis en 82, cuando nacionaliza la Banca López Portillo y una catástrofe de Evaluación del Peso Masivo, debíamos dólares y en vez de deber 12 millones de dólares resulta que debíamos 16, cosas por el estilo. Entonces sí, muchos retos y pues a trabajar, pues no hay otra. ¿Cómo enfrentaste este momento? Tenías relativamente poca experiencia profesional, una responsabilidad muy grande de la empresa familiar. ¿Cómo enfrentaste esta situación? Mira, mucho ayuda atraer la cultura familiar de empresario, porque yo con mi papá, él me llevaba a la oficina en las vacaciones y me hacía que me sentara y escuchar todo y ver y platicar y cosas por el estilo, entonces platicaba mucho con él. Entonces te ahorras muchísimas malas experiencias porque él ya las vivió y me las pasé y siempre me decía.