This is a Spanish-language podcast interview (Cracks Podcast) where Clara Lau discusses her personal and professional journey: migration from Monterrey to Mexico City, specialization in perinatology/clinical chemistry, long-term career at the Instituto Nacional de Perinatología, and a later transition into entrepreneurship. The conversation emphasizes the supportive, reciprocal nature of the Jewish community in Mexico and how communal networks provided emotional and practical support during career and family milestones.
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¿Usted, la hija de Jacobo Corona? Y yo sí, porque conociste a mi papá. No, es que mi esposo también es químico, lloró tanto cuando se murió su papá, le ¿Por qué lloró? ¿Por qué le pagó la carrera, o sea, la carrera de químico clínico, biólogo que yo estudié químico clínico', biólogo, nadie sabía, pero así hay mil de ejemplos, cómo ayudaban mis papás, cómo ayudaba a la familia y por supuesto, pues esto está en las venas? Clara, me llama mucho la atención lo que estás diciendo, hace poco estuvo julio Frenk aquí y me dijo un poco lo mismo, esta idea de nos recibieron a mí, a mí, bueno, mi familia, a mi papá, mis abuelos, con los brazos tan abiertos en México que nos volvimos una familia, un grupo, una comunidad muy recíproca, muy dadivosa y creo que eso es algo que tengo el gran privilegio de conocer a muchos miembros de la comunidad judía de México y eso los hace tan fuertes, son muy generosos, se unen mucho y se apoyan y eso hace que comunidad, como dicen, cuando sube la marea suben todos los barcos. ¿Cómo has experimentado esto? Tú empezaste a trabajar, entraste a gobierno, no tenías mucha intención de ser empresaria y sé que te rodeaste de mucha gente de la comunidad que también te apoyó en un inicio, ¿Cómo viviste eso desde el lado receptor? Pertenecer a una comunidad y a la comunidad judía te da contención, te da fuerza. Cuando yo empecé a trabajar en gobierno, pues sí, no tenía intenciones de ser empresaria, o sea, yo era química de profesión, siempre lo digo, y hoy soy empresaria por convicción y así digo en mis conferencias, o sea, me quité la bata, lo viví muy protegida, porque yo empecé en Monterrey, yo estudié la carrera en Monterrey, llego a la Ciudad de México porque mi especialidad que fue Madurez y bienestar Fetal, habíamos dos personas en México que nos habíamos ido especializar en lo mismo y éramos las únicas dos personas. Entonces se funda el Instituto Nacional de Perinatología y me prestan literal del hospital universitario, yo regreso a especializarme, ya había montado el departamento de pruebas especiales y me prestan para que venga a Perinatología a montar esas pruebas, porque no había nadie, la otra persona estaba en el 20 de noviembre, mi compañera, y no la iban a jalar. Del 20 de noviembre estando aquí en México, yo vine por tres meses y esos tres meses al día de hoy se convirtieron en 46 años, porque como la muchachita italiana que llegó a casarse, la muchachita mexicana que llegó a casarse, conocí a mi ahora esposo, que tenemos 45 años de casados y ya hice todo. Eras muy joven para hoy, los estándares de hoy era muy joven para los estándares de una comunidad judía era.