Claudio Schlegel Cracks Talks

Claudio Schlegel traces how obsessions with career, routine, and urgency drain presence from life. He shares learning magic in London in 2003, studying microexpressions, and his father's cancer diagnosis in February 2020 to argue for slowing down and savoring ordinary moments.
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Gracias. Ahora entiendo a Luis de lo nervioso que estaba cuando se subió y no se le veía. Creo que una de las cosas que nos une a todos los que estamos aquí es que todos los días nos despertamos buscando algo. Y aunque parezca ilógico, irracional, hay muchas acciones que hacemos todos los días de manera consciente e inconsciente, que nos van alejando de eso que buscamos. En el verano de 2003, yo estaba llegando a Londres por tres veces hacer un internship en un broker de seguros. Y me acuerdo perfecto porque todo el mundo de lo único que hablaba es de que Beckham se iba fichado al Real Madrid. Entonces ese era el tema de conversación. Yo estaba llegando a los 16 años y con unas expectativas altísimas de lo que iba a poder aportar ahí. Y la realidad es que mocoso de 16 años y con un traje que yo creo que me quedaba grande y que todo el mundo me veía raro, porque aparte era claro y todo mundo en Inglaterra usaba trajes oscuros, pues era como el outsider, y más tratando con puros actuarios. Entonces estaba relegado a archivar papeles, a hacer presentaciones PowerPoint, y de repente ir y pues comer. Comía la verdad, solo para qué les miento, esta era mi banca donde todos los días comía en Covent Garden, porque la comida aparte era buena, bonita y barata. Y había algo increíble en Covent Garden. Había street performers y había unos street magicians que eran los que más me obsesionaban. Y me obsesionaban porque yo decía, ¿Cómo es posible que una persona con unas cartas y una moneda puede hacer que la otra gente cree en magia? Entonces, para no hacerles el cuento largo, me obsesiono con eso. Compro mis cartas, compro mis libros bajo tutoriales de Internet y me hago mago. La magia me llega a certificarme en Programación Neurolingüística. La Programación Neurolingüística en lenguaje no verbal. El lenguaje no verbal me mete al tema de las microexpresiones de Paul Dekman. Eso me lleva al Persuasion without Awareness y me empiezo a clavar en ese mundo. Y hoy, como buen mago, quiero hacerles un truco de magia basado en la probabilidad y estadística. Es un truco sencillo, pero les voy a pedir que de las seis cartas que vean aquí, se enfoquen en una, la memoricen y ya les doy instrucciones después. ¿Listos? Perfecto. Entonces ahora lo que voy a hacer como buen mago es voy a desaparecer su carta. A continuación van a ver cinco cartas y por favor levanten la mano quien no vea su carta. Aquí. Tengo una noticia para los que no la levantaron tampoco está Como buen truco de magia y para ser 100% exactos, lo más sencillo para desaparecer la carta de todos es desaparecer todas. ¿Pero qué pasa? Yo les pido enfoque en una sola carta y aunque ustedes saben que hay otras cinco, ese enfoque no les deja ver con claridad cuáles son esas otras cinco. Y entonces cuando les cambio estas cartas es difícil que recuerden cuáles eran las otras y que detecten si desaparecí su carta o cambié todas. Y creo que este enfoque también pasa mucho en la vida y a mí me gusta llamarlo obsesión, porque cuando nos obsesionamos con algo es justo lo que nos roba la riqueza de lo que hay a nuestro alrededor. El primer punto del que les quiero contar es la seducción de las obsesiones. Yo creo en una familia que hoy entiendo perfecto, la neta es que tuvimos todo y sin embargo, desde chiquito yo me acuerdo perfecto que me contaba una historia de miedos, de escasez económica que me perseguía. Íbamos a comer un restaurante y en lugar de ver el menú veía cuánto costaba cada una de las cosas para comprar o pedir algo que no le fuera a quitar tanto dinero a mis papás, o íbamos de compras con mis ahorros, prefería comprarme algo que no me gustara tanto con tal de sentir de que no se me estaba yendo el dinero. Y entonces creo que esta obsesión al miedo de tener esta escasez económica me hace ponerme un objetivo, una obsesión, el generar libertad financiera y no para tener abundancia ni nada, sino nada más para no sentir ese miedo que todo el tiempo me perseguía. Y en mi cabeza todo se iba a acomodar porque cuando ya tuviera ese vehículo ya de libertad financiera, iba a poder tener tiempo para disfrutar a mis papás, a mi familia, a mis amigos, darme tiempo a mí también y principalmente ya no iba a tener ni siquiera miedo porque iba a tener este respaldo. Hasta que un día, y Esto fue el segundo domingo de febrero de 2020, mi mamá nos invita a comer a todos y cuando nos sentamos a la mesa nos dice que después de varios estudios que le habían hecho a mi papá, ya por fin sabían qué tenía y cuál era la prognosis. En ese momento a mí me entra una ansiedad esa que te come el estómago, esa de que te empieza a debilitar todo el cuerpo y le digo, mamá, ya dinos qué es, no nos tengas así toda la comida. En ese momento nada más veo como agarra el menú, me tapa la cara y empieza a llorar y nos dice que lo último que quiere es que nos preocupemos por él. Mi mamá nos comparte que papá tiene cáncer, cáncer que los médicos dicen que es tratable, no tiene. Y entonces en ese momento a mí se me empieza a desplomar todo. Todo lo que tenía pensado y visualizado se desploma. Y me doy cuenta que le dije que no a viajes con amigos y con familia porque decía que tenía que trabajar en el viaje de los 80 años de mi abuela. Preferirme nada más cinco días de vacaciones porque cómo me iba a tomar 15 días de vacaciones y había tanta chamba que hacer los domingos, los sábados que comía con amigos, familia, prefería estar mandando correos, mandando mensajes de texto, pensando en los pedos que iba a tener el lunes o martes que podían pasar para solucionarlos y no tener ese trabajo pendiente por cualquier cosa que pudiera pasar. Entonces me doy cuenta que hoy, esos 10 días más de vacaciones, ese viaje, esas 4 horas que estuve pensando en cosas en lugar de disfrutar a la familia, los amigos, no harían diferencia en la situación económica en la que estoy, pero sí hacen una diferencia enorme en la convivencia que pude haber tenido y en este bonding que pude haber hecho con estas personas. El segundo punto es el peligro de las obsesiones rutinarias. Yo pensaba todo el tiempo que mi vida iban a ser esos momentos mágicos de la cena de año nuevo, la graduación, el viaje con amigos o familia, que seas una vez al año. Y al final me doy cuenta que esos son momentos de vida. No es mi vida. Mi vida es esas cosas que yo hago de manera recurrente y más importante, cómo las hago. Entonces me doy cuenta que cómo quiero que mi vida sea la que deseo tener si todo el tiempo estoy dejando que estas obsesiones rutinarias me arruinen, dejo que el tráfico me afecte porque vengo tarde a dar el token cracks. ¿Porque me desespera que después de estar 15 minutos formado en la cola del tráfico para meterme a carriles centrales, llegue el Schumacher mexicano en su Honda así victuneado y se me meta hasta adelante y me o que? Cuando llego al doctor me dice el perdón, se nos fue avisarles que el doctor venía tarde y que si lo puede esperar 45 minutos. Y todo esto lo que hace nada más es que me frustre y esté mentando madres todos los días. Segundo, que idealice que cuando llegue a tal posición me vaya a vivir fuera de México o lo que sea, esas cosas van a desaparecer. Y tercero, nunca me pongo a pensar que esté en mi control para que yo pueda en lugar de que estos momentos me quiten vida, me den vida. Y quiero ¿Por qué no aprovechar esos 15 minutos de tráfico donde estoy formado para entrar a los carriles centrales para marcarle a esta persona que digo que nunca tengo tiempo, ¿Por qué no aprovechar estos 45 minutos donde tengo que esperar al doctor porque ya me amolé de estar ahí en la sala de espera y leo ese libro que siempre digo que no puedo terminar? Y el tercer punto y el último es la obsesión de la inmediatez. Hace poco llevaba ya unas semanas donde me estaba sintiendo muy ansioso y creo que la razón principal es porque simplemente las cosas no estaban dando al ritmo que yo quería. Y le escribí a una persona que admiro mucho para poder tener una llamada y pedirle un consejo. Y de esas historias donde él se queda sin Internet en donde estaba porque estaba en Los Ángeles, se tiene que subir a un cerro para tomarme la llamada y le empiezo a contar todos los problemas que estaba pasando y como de esos maestros de Kung Fu de 110 años que levitan con una frase que me ¿A dónde vas y por qué tanta prisa? Me cae un 20 durísimo. Y tiene toda la razón, porque creo que una de las experiencias más increíbles en familia que he tenido fue cuando el verano pasado perdimos por andar de tragones en el aeropuerto del vuelo por 5 minutos y llegando a la sala de espera otra vez nos Son 8 horas que están aquí esperados en lo que los ponemos en el siguiente vuelo. Y yo en mi cabeza nada más pensaba ¿Cómo le voy a hacer para perder el tiempo 8 horas hasta que nos podamos ir? Y terminó siendo todo lo contrario. Sin prisa sabiendo a dónde íbamos y que no teníamos ninguna otra cosa que nos limitara más que convivir entre nosotros. Ha sido de las mejores convivencias citláticas que he tenido con mi familia y creo que mi hijo es uno de los mejores maestros que he tenido y que la vida me ha dado. Y me acuerdo perfecto porque hace no mucho había pasado una de esas noches de terror tanto mi esposa como yo y a las 5 de la mañana empieza a llorar, mi esposa y yo abrimos los ojos, me echa la mirada y para los que estamos casados sabes que en ese momento es mejor, yo voy no te preocupes y cuando voy caminando nada más iba pensando que puta ojalá esto ya pase y él ya sea independiente, se pueda cambiar solo, pueda comer, pueda todo y a mí me deje regresar a mi rutina y poder dormir. Y cuando lo cargo y recarga su cabeza aquí y me abraza me doy cuenta que en unos años voy a estar pidiendo que estos momentos regresen y que por qué tengo tanta prisa. Esta imagen para mí de Asahil Blum es muy fuerte pero increíble porque él dice que los días son largos y a veces parecen eternos pero los años pasan volando. ¿Entonces para mí al final creo que es preguntarnos hacia dónde vamos? ¿Por qué estas obsesiones nos están robando de toda la riqueza que tenemos aquí? ¿Y como dijo este maestro mi gurú Iz a dónde vamos y por qué tanta prisa? Por favor no dejemos que nuestras obsesiones nos hagan perder esto que realmente estamos buscando. Muchas gracias.










