A short YouTube conversation in which the speakers exchange personal anecdotes about sneaking into high-profile sports events. Speaker B recounts working as a university parking valet during the Super Bowl between the Oakland Raiders and the Tampa Bay Buccaneers, obtaining a guest wristband from a team owner, dressing in a Salvation Army suit, and entering a private Super Bowl party where they photographed the Vince Lombardi Trophy; the friend James later became the speaker's first angel investor. Oso Trava follows with a similar story of pushing into the locker/field after a Mexican league final and dousing coach Víctor Manuel Vucetich with Gatorade.
Questions this video answers
Oakland Raiders vs Tampa Bay Buccaneers.
The Vince Lombardi Trophy.
James.
Pero me gustaría empezar por que me contaras la historia de una foto que vi hace poco. Es una foto tuya con el trofeo Vince Lombardi.
OK, sí, muy bien. Eso es una historia chistosa. Que bueno la pregunta se nota que eres profesional porque nunca me han hecho esa pregunta. Básicamente yo trabajaba como vale parking en la universidad para ganar plata como cualquier estudiante que requería como un poco de dinero para tenerlo. Y ahí mi amigo y yo estuvimos trabajando durante el Super Bowl, era el Super Bowl de los Oakland Raiders contra los Tampa Bay Buccaneers Y estuvimos trabajando en el hotel de los Oakland Raiders y sabíamos que al final del partido si ganaron pues iban a estar súper felices Y ahí llegan las propinas y todo el cuento, pero la mitad estaba siendo destruido, era obvio que no iba a pasar esa victoria. Entonces yo investigué un poco, aprendí dónde estaban los Temple Buccaneers, dónde estaban hospedados. Entonces fuimos allá y pues llegamos y estamos aquí para ayudar ustedes porque era la misma empresa. Entonces llegamos allá y al final de las cuentas llegaron los Tempeh Buccaneers pero como llegaron de una fiesta como un bus, no fue posible parquear los carros. Entonces nos quedamos con el deseo obviamente de estar en una fiesta de Super Bowl mirando toda la gente llegando y todo mundo elegante y todo el cuento como celebración grande que es el Super Bowl importante para nosotros. Entonces eso a finales cuentas estábamos como buscando cualquier camino para entrar pero tenía mucha seguridad la lista y como mucha gente como obviamente no es una fiesta abierta, eso es para las familias y los jugadores y el resto. Entonces como estuvimos allá afuera hablando con personas que salían de la fiesta y vimos un señor con su esposa, yo creo que era uno de los dueños del equipo y tenía que volar y no había ni Uber en la época, entonces el taxi era imposible, no había forma de conseguir un taxi. Entonces yo lo vi, empezamos a hablar y dije bueno, si quieres le llevamos al aeropuerto, ¿No? ¿Entonces mi amigo y yo lo llevamos al aeropuerto con su esposa atrás en el carro como de mi amigo que era como totalmente, como casi roto Y le llevamos el tipo y su esposa y en el camino empezamos a hablar cómo entramos en esta fiesta y bueno, eso va a ser súper difícil, pero vi un wristband que tenía allá en su brazo y dije sería posible yo tener el wristband tuyo? Entonces lo cortamos y hicimos un ajuste a los dos. Y fuimos a la casa, pusimos el traje que tenía, único traje que tenía, que era medio elegante, que había comprado en el Salvation Army usado, que casi no me cabía porque era como corto por los brazos. Pero de todas maneras llegamos y pues llegamos con esa confianza, hacemos parte de esta fiesta y pues nos dejaron entrar y ahí estuvimos chefs en cada esquina, obviamente cualquier barra abierta y pues gente tocando música famosa. Era impresionante obviamente estar allá. Y llegamos y vimos ese trofeo que es lo que ganas cuando ganas el Super Bowl. Y fuimos allá con mi amigo y tomamos una foto al lado de eso, pero la seguridad como hasta no quitó la mano del trofeo porque no se puede tocar solito. Entonces eso fue como obviamente la lección medio emprendedor, toca buscar un camino y obviamente es cosa de estudiante de universidad. Entonces eso fue una noche muy especial y muy buena que siempre me acuerdo con mi amigo James, que de hecho terminó siendo mi primer ángel inversionista en mi empresa. Entonces, larga historia.
Allá tengo una historia un poco similar, yo ni siquiera cerca con el Super Bowl, pero a un par de finales del fútbol mexicano llegué a meterme igual nada más a base de empujones hasta el locker. Y hubo una final en la que bajamos a la cancha y había ganado el Club Monterrey al Cruz Azul en la Ciudad de México, y estaba el coach Víctor Manuel Vucetich ahí festejando en la cancha todo el show. Y volteo y le digo a mi primo, oye, veo muy seco a Vucetich y vamos por el Gatorade y se lo tiramos en la cabeza al coach.
Muy bien, muy bien. Esas historias son sin duda para recordar. Y pues eso siempre llega. Cuando llego al Super Bowl, siempre pienso en eso, ¿No? Entonces, muy padre esa experiencia.