Cómo Darle Todo a tus Hijos sin Malcriarlos | Alfonso Urrea

Alfonso Urrea talks about raising kids without spoiling them: letting them struggle enough to grow while staying involved. His nephew summited Everest at 19 without acclimatization, and Urrea's own children, Camila and Foy, learned independence by doing hard things young.
Questions this video answers
Juan Diego Martínez Álvarez; at 19 years old he summited Everest without acclimatization (described as the youngest Mexican to do so).
Camila, 24; Foy (age given as 22).
Chapters
Yo creo que ese es el gran dilema que tenemos todos, el dilema de qué tanto los dejamos sufrir sin que nos afecte a nosotros tanto, pero también qué tanto no los echamos a perder dándoles todo o evitándoles el pasar por estos procesos tan duros que uno quizá tiene que pasar para madurar. Recientemente un sobrino de cariño, Juan Diego Martínez Álvarez, subió el Everest y el lot de 19 años, siendo el más joven mexicano en hacerlo y sin aclimatación. Entonces platicando con él me decía, con él y con sus papás, me decía, es que lo que aprendí es que en la vida siempre hay que dar pasos, porque cuando te parabas, los que veías muy lejos te alcanzaban y te rebasaban. Entonces eso basado al aprendizaje personal de cada persona, basado a las empresas, creo que es clave. Si tú te detienes, si no avanzas, y obviamente hay que avanzar en la dirección correcta, si no estás avanzando, preparándote todos los días, alguien más sí lo está haciendo, alguien más ahí viene y por más lejos que lo veas, a la larga vas a voltear, lo vas a tener aquí quizás si regresamos al ejemplo de Atlas hace tres años, el resto de los equipos ni lo volteaban a ver. No, o sea, no nos gana nunca, es más, casi casi si nos toca en liguilla, ya pasamos. ¿Ahora nuestro capitán Aldo Rocha me dice, oye, hay posibilidad que sea Chivas? Me dice, ojalá sea Chivas si hay un cambio de mentalidad en donde tú avanzaste a unos pasos agigantados y rebasaste hasta los demás, pero no te veían, no te veían atrás. Y la otra, me gusta mucho trabajar un tema de alineación mental con el corazón y el estómago a los jóvenes, cómo enseñarles que lo que piensas, lo que quieres y lo que haces tiene que ser lo mismo que cuando se desalínea esa parte, es decir, cuando haces lo que no quieres hacer o cuando haces lo que no debes hacer, empiezas a generar una serie de ruido, que la música sin pausa se convierte en ruido, pero empieza a generar tal ruido que vas a afectar a todo tu entorno y obviamente a ti mismo, porque estás haciendo cosas que no quieres hacer o que no debes hacer, o por el contrario, tú sabes que debes de hacer algo, lo quieres hacer, pero no tienes el estómago, la voluntad para hacerlo y te hace sentir mal, cositas tontas, desde, no sé, estar todo el día metido en el Instagram y en el Facebook, o sea, tú sabes que no lo debes hacer, no lo quieres hacer, pero no tiene la voluntad de dejarlo de hacer. Y entonces, mientras que tú estás detenido en el tiempo, a lo mejor alguien está leyendo un libro, está estudiando, está trabajando, está. Y esa misma persona de tu misma edad te va a rebasar, tú estás perdiendo tu tiempo en Instagram, en Netflix, en otras cosas que otros no lo están perdiendo. ¿Pero yo le pregunto, cualquier chavo, y tú sabes, tú sabes que no lo debes de hacer? Si. Oye, tú sabes que no lo quieres hacer, pero no lo puedes dejar de hacer por esa falta de voluntad.
Y cómo se ven esas conversaciones con tus hijos, o sea, como, dónde fijas los límites o qué tipo de, o les pones metas que van liberando acceso a ciertas cosas, ¿Cómo logras que hagan lo que deben? Y decir deber no es una palabra que me gusta, porque al final del día creo que muchas veces hacemos lo que nuestros papás quieren que hagamos o lo que creemos que nuestros papás quieren que hagamos y nos convertimos en la persona que creemos que nuestros papás quieren que seamos y nos abandonamos a nosotros en el proceso. Pero como los guías.
Así es, estamos en ese segundo parto. ¿Por qué digo segundo parto? El primer parto es cuando nace, el segundo parto es cuando tú tienes que hacerte a un, tienes que quedarte atrás y ya no es lo que yo quiero de mis hijos, ya es lo que ellos quieren de su vida, entonces, ¿Cómo les ayudo? ¿Y cómo cambiamos nuestro papel, nuestro rol de padres que le estamos diciendo qué hacer? Oye, aquí estoy para ayudarte, tú decide qué hacer, yo te ayudo en todo lo que tú quieras que te ayude. Y cuesta mucho trabajo. Pilar, mi esposa y yo hemos tenido varias discusiones de gorda, ya no los trates como niños, o sea, ya déjalos que ellos decidan, si ellos pierden el tiempo, si ellos hacen lo que, si no se alinean por sí mismo, pues al final de cuentas los que lo van a sufrir van a ser ellos. Tú sufres con ellos por detrás, pero ya no podemos, es una nueva vida, ya es una vida de ellos, ya no es la vida de nosotros como había sido concebida desde chicos. Tenemos una hija, Camila, de 24 años, Foy de 22 y.










