¿Cómo dejar de sentir celos por el triunfo ajeno?

Alan Estrada explains that envy is normal, especially when you're uncertain about your own path. He credits therapy and understanding his journey with helping him move past comparing himself to others, even after achieving success.
Tuviste una etapa de tu vida en que te daba celos el triunfo ajeno y que has logrado sobreponerte a eso. ¿Cuéntame cómo lo lograste y qué haces ahora cuando está ese diablito que empieza a envenenarte el oído?
Oye, estoy impresionado, Oso, que hiciste muy bien tu tarea. Mira, yo creo que tiene mucho que ver con la edad, tiene mucho que ver con la incertidumbre de no saber qué va a pasar contigo profesionalmente, sobre todo una carrera como la que yo me dedico. Y entonces al principio pareciera que cuando tienes a tus compañeros en la escuela de actuación o en la escuela de danza y entonces todos están llenos de sueños y empiezan esta carrera, pues es como si arrancaran todos juntos en los carriles y ves como algunos se adelantan y les llega una oportunidad y pum. Ya le dieron un protagónico en una película y tú ves que vas rezagado. Siento que es completamente normal decir pues es lo que yo quiero para mí. Es lo que yo quiero para mí. Le está llegando a él. Y creo que nos han castigado tanto por sentir envidia que entonces lo hacemos mal. La envidia es completamente normal. El hecho de desear lo que el otro tiene para ti es natural. Lo que está mal es lo que hacemos con ese sentimiento. ¿Entonces por el hecho de desear lo de alguien más, se lo vas a quitar o vas a impedírselo? Eso es lo que está ojete. Pero sentir y decir es que yo quería ese personaje o se lo dieron a él. Y si eso te motiva a hacer las cosas mejor, pues entonces vamos por buen camino. Yo he tomado muchos años terapia y también creo que el éxito de Alan por el mundo me ha tranquilizado mucho entender cuál es mi propio camino. Y he leído muchas entrevistas y he visto muchos videos de gente con unas carreras brillantes y que llegan a sentir lo mismo aún cuando tú dices ¿Qué te pasa? De hecho creo que en el libro este de The Art of Not Giving a Fuck él cuenta la anécdota del cuate Metallica y Iron Maiden, no me acuerdo si son estos dos grupos, no me quiero equivocar, pero es una anécdota de este tipo que era músico. Creo que el Metallica y él decide salirse de la banda o lo sacan, la banda se vuelve un éxito y él forma su propia banda. Su propia banda, No recuerdo el nombre. Esta anécdota está en Celibay. Es muy buena, su propia banda tiene mucho éxito. Muchísimo éxito, pero nunca el éxito de Metallica. Y entonces él dice como toda la vida se la pasó mal porque no lograba tener el éxito de Metallica, su antigua banda. Y tú que lo ves desde fuera dices vato, o sea, te va increíble, vendes millones de discos, vendes 10 millones de discos y te la estás pasando mal porque el otro vendió 12 y dices wow. Todos pasamos por esto mismo. Y creo que es la labor de cada uno trabajar en nosotros para decir no, lo que tengo está increíble, ya basta, basta, no voy a desear lo de alguien más.
Si, ese tema de compararse creo que es el camino más corto a la infelicidad, ¿No?
A la autodestrucción.
¿Y hoy qué haces cuando lo empiezas medio a sentir? ¿Tienes algo que te recuerde o que algún, no sé, alguna práctica, algún pellizco que te das, algo?
Pues la verdad casi no me pasa y me gusta tanto lo que hago que por ejemplo cuando alguien tiene mucho éxito en lo que hace, pero es algo completamente diferente. ¿Incluso que hay gente que me ha preguntado oye, qué piensas de Luisito Comunica? Digo, yo no considero que Luisito y yo hagamos lo mismo, lo conozco, me cae increíble, le va cabrón, le va increíble, pero hacemos cosas muy distintas. Por lo tanto no tengo envidia de sus números ni del éxito que él tiene porque se lo merece, porque ha trabajado por él y somos, hacemos cosas completamente diferentes. Entonces no es como incluso la Pepsi y la Coca Cola, o sea, pueden ser refrescos de cola, pero son refrescos completamente diferentes. Entonces creo que entender eso, entender que cada quien hace y sobre todo que me he reconciliado yo con mi propio trabajo y que me gusta lo que hago y que no tengo miedo en decir que soy bueno en lo que hago y sé que lo que hago es de calidad. Entonces no dudo el éxito ajeno no me hace dudar de mi propio trabajo. Creo que al principio de mi carrera si puede hacerte dudar que alguien le den un personaje que tú querías, te hace pensar que probablemente tú no eres tan bueno y ahí es donde está el peligro.










