Excerpt of a podcast interview where Samara Martínez describes how family support helped her face illness, her long-standing ambition to be a journalist, and her deliberate choice not to adopt a ‘victim’ identity. She explains keeping her treatments private for years—maintaining a seemingly normal life and career until the duality became unsustainable.
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Sí tengo el privilegio de decir que.
Tengo una familia que me ha enseñado.
A atravesar las adversidades, teniendo en cuenta.
Que si se tiene la familia, se tiene gran parte de la batalla ganada.
Y nada, o sea, en esta cuestión pues muy soñadora. Desde los 12 años en secundaria dije.
Que quería ser periodista porque me encanta.
El debate, me encanta platicar, me encanta como dar a conocer información. Siempre he dicho que conocimiento que no se comparte, conocimiento que no sirve, y desde ahí, o sea, con ese matiz.
Pues empeñada a hacerlo.
Me decías hace un momento que te ibas estos fines de semana a tu tratamiento todas las noches y al mismo tiempo llevas una vida, una vida paralela. Totalmente, no sé si totalmente, pero por afuera podía parecer normal y fuiste muy hermética con a quién le contabas lo que estabas viviendo, ¿Por qué decidiste eso?
Como que en el momento yo no lo vi tan grande, o sea, jamás me ha gustado jugar el papel como.
De la víctima o incluso porque cuando dices que tienes algo, la gente te.
Ve diferente, te ve hasta con ahora.
Ya no, pero en un principio será.
Como que ay, pobrecita. Y odio eso, o sea, no me gusta, no me gusta.
Entonces en esta cuestión, quizá por no dimensionar y no lo veía como tan importante, o sea, para mí era como.
Que, o sea, sí tengo enfermedades, pero puedo yo enfrentarles perfectamente, no se nota.
Entonces en esta cuestión yo quiero que me sigan viendo como la Samara, o.
Sea, profesionista exitosa hasta cierto punto, sin tener que decir estoy enferma, esa es la realidad.
Y entonces muchos, muchos años lo manejé así hasta que fue imposible tener esta dualidad o este paralelismo del que hablas en la vida.
¿Qué fue lo más difícil? Más allá de, bueno, tener que estar presente físicamente con energía para vivir una vida, vamos a llamarle normal, cuando estás teniendo estos, esta lucha interna por tu salud, Digo, todo mundo sabemos que las quimioterapias son sumamente agresivas, que te debilitan, te hace sentir muy mal, al menos en los periodos posteriores. Además de eso, ¿Qué fue lo difícil de llevar? Esta doble, no voy a llamar personalidad, pero esta doble realidad y sobre todo en una época pues veintidós, veintitrés años tan viva.