Cómo ENTRENA un Ultra-Atleta | TERE AMBE #076.

Oso Trava talks with Tere Ambe, a high-performance coach and ultra-athlete, about mental strength, visualization, and how she trains for extreme endurance events. They cover her approach to fear, planning, and what she learned from her athletic career.
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¿A qué le tienes miedo? ¿Cuál es tu miedo? Cuestionate. Cuando te viene esta pregunta y tienes tu respuesta realmente de adentro de ti, si te la tienes que responder, Lo que siempre veo que lo que estoy aplazando. Digo, a ver, ¿Por qué estás aplazando esto? ¿A qué le tienes miedo? Entonces ahí vienen las respuestas.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi invitada de hoy es Tere Ambe. Tere tiene más de dos décadas como entrenadora de alto rendimiento y coach de desempeño mental con una infinidad de estudios y certificaciones, incluido el Ironman University de Boulder, Colorado. Tere también es atleta de alto rendimiento. Es la primer mexicana en terminar 2 u Ultraman, ha terminado 18 Ironman y calificado al mundial de Kona en Hawai. También ha corrido 12 ultramaratones y completado el cruce de los Andes cinco veces. Hoy Tere y yo hablamos de fortaleza mental, de técnicas de visualización, de definición de miedos y de la importancia de tener un plan para lograr todo lo que te propongas. Pero antes de empezar la entrevista, este episodio es presentado por mi propio newsletter, viernes de Cracks. Viernes de Cracks es un mail que mando cada semana con 5 bullets, 5 tips muy sencillos, recomendaciones de apps, libros, cosas que estoy explorando, conceptos, frases. Y la idea es dejarte algo con lo que puedas tener material de pensamiento para el fin de semana y oraciones para empezar una buena conversación. Así que si quieres recibirlo, nunca te voy a mandar spam y puedes registrarte gratis. Este es contenido que no hay en ningún otro lado. Y en Cracks, la diagonal viernes. Y con esto dicho, ahora sí, vámonos a mi entrevista con Tere Ambe. Tere, mil, mil gracias por aceptar estar en Cracks. Qué orgullo tenerte y qué padre. Tengo muchas ganas de preguntarte muchas cosas. Últimamente he estado leyendo varios libros y viendo documentales casualmente de ultramaratones y. Y este tipo de situaciones en las que el ser humano, yo no entiendo por qué encuentra la creatividad para meterse. Pero bueno, tener a un ejemplo viviente de qué es todo eso y qué es llevar tu desempeño físico al límite, es de verdad una gran oportunidad y quiero aprovecharla, así que muchas gracias por estar aquí.
Gracias a ti por invitarme, Oso. Bueno te digo Oso, Osvaldo.
Oso, por favor, Oso.
No, gracias a ti, la verdad es que me da mucho orgullo estar acá, también sé de ti y sé que eres un inspirador NATO, entonces pues aquí estamos los dos para hacer nuestra parte de inspiración.
Pues muchísimas gracias. A ver, tú tienes una historia bastante extensa y nos vamos a meter a muchas partes de ella, pero yo algo que me enganchó ahora haciendo algo de investigación para esta entrevista, es una frase que dijiste que se vale que te ganen, pero no se vale perder.
Así es.
¿Qué significa eso?
Pues mira, cuando te ganan es porque alguien es mejor que tú y hay que aceptarlo. Cuando tú pierdes es porque algo no hiciste bien, porque te saliste de tu esquema, porque te saliste de tu plan de acción, porque para mí perder en mi persona era devastador, o sea, yo no sabía perder, era una persona que siempre tenía en la mente ganar. Y ganar es un tema también de ego en los atletas, que no es malo, la verdad es que el ego es bueno en ciertos momentos de la vida vas trascendiendo el ego, vas cambiando tu forma de pensar, pero para mí lo más importante era ser la número uno y no es una cosa que a mí me inculcaron mis papás, no es una cosa que viene de mí, viene de mi DNA y creo que fue un tema de. Pues no sé si porque fui 7 mesina y fueron difícil un momento para nacer que no sé viene dentro de mí y perder para mí fue siempre algo que no quería que existiera, o sea, perder es. No hiciste las cosas como las practicas, te no seguiste tu plan de juego, no supiste accionar el plan B, siempre hay un plan A y un plan B y hasta un plan C si quieres, pero perder, que tú pierdas es porque algo no te funcionó de tu estrategia, algo No hiciste bien.
¿Cómo distingues entre perdí y me ganaron?
Sí, perfectamente bien. ¿Cuando? ¿Te voy a decir, cuando yo jugaba tenis, al principio de mi historia de deportista, yo era tenista y cómo distinguía que perdí a que me ganaron? Cuando me ganaban es porque yo sabía que el potencial de esa persona, la técnica y la eficiencia de esa persona superaba la mía. Su entrenamiento era mejor que el mío, su técnica. Es que la técnica es importantísima para saber en ese momento quién te ganó. A veces no tienes que tener la mejor técnica para ganar, tienes que tener la voluntad y el deseo y la pasión para ganar, pero cuando tú pierdes mentalmente no estás enfocado al 100 para ganar tienes que tener esa mentalidad de ganador y estar al 100% enfocado en lo que quieres hacer, eso es perder, que no te enfocaste, que no diste el 100 o el 101, que te quedaste corto, entonces perdiste.
Es un ejercicio muy de honestidad contigo mismo, saber si perdiste o si te ganaron.
Totalmente, sí, y mucha gente, mucha gente no le gusta reconocer esa parte, la verdad siempre los que, a los que les gana siempre ponen el pretexto, es que yo perdí y no se vale, se vale realmente ver que sí, humildemente aceptar que te ganaron, te ganaron o.
También tomar responsabilidad de que no diste tu mejor esfuerzo.
Totalmente. ¿Qué pasó ese día en tu, en tu mente, o sea, obviamente muchas veces pierdes porque hay cosas que están fuera de tu control, hay cosas que no controlamos, hay muchas cosas como el clima, por ejemplo, en ciertos Ironmans, a mí me pasó una historia fuertísima en un Ironman, era mi cumpleaños, era un medio Ironman en Cozumel, ese día era mi cumpleaños y yo iba con la expectativa así en grande, gigante de ganar en el día de mi cumpleaños y así me la puse, hoy gano? Por supuesto que ese día el clima estaba inmundo, o sea, había caído un aguacero en la noche antes. Cozumeles tiene una humedad espantosa, yo tengo problemas con la humedad porque sudo como obrero, así peor que los obreros, pierdo sales y me deshidrato rapidísimo, entonces tengo que tener mucho cuidado con esos climas, pero yo, mi expectativa era ah, no ganar, primer lugar, el segundo lugar, nunca me ha gustado el segundo lugar, o sea, para mí el segundo lugar decir el second best es así como mejor no ganes y mejor no estés en el podio. Era muy dura, la verdad es que yo me lo hice así y ese día en Cozumel amanecí perfecta, con todas las ganas, mi mente totalmente enfocada completamente en lo que yo iba a hacer en cada etapa, nadie perfecto, las cosas en la bici las hice muy bien, sin embargo no me di cuenta que el viento estaba muy fuerte, si estaba muy fuerte, pero sin embargo yo le metí más galleta de lo normal y ahí fallé en mi hidratación porque sistemáticamente en un lugar donde hay tanto, tanto calor, donde hay humedad y donde hay viento en contra y tú te esfuerzas de más, no puedes dejarte de hidratar y más si ya tienes un plan de acción y más si ya sabes cómo eres en este tipo de climas. Yo no contaba con la humedad que estaba ahí, no contaba con que hubiera llovido una noche antes, eso no lo podía controlar y menos podía controlar el viento. Sin embargo, a la hora de la carrera empecé a correr y a los 5 minutos de empezar a correr me caí al suelo acá alambrada con los cuádriceps se me hacían como, haz de cuenta que exprimes una jerga. Y así eran mis cuádriceps, no podía ni levantar y decía no, no puede ser, esto me está, yo voy a ganar primer lugar. Trataba de pararme, caminaba y me volvía azotar, estaba totalmente deshidratada. Ahí me di cuenta, me pasaban y me pasaba gente y decía esta vez ya vas a perder, ya vas a perder, no vas a ganar. ¿Y qué crees que hice? Oso con todo y todo tenía las expectativas porque dije, esto no se acaba hasta que se acaba, ¿Sabes? ¿Pero jugué con mi vida porque era mi deseo tanto llegar a esa meta y dije, vas a llegar a la meta? A ver, hasta aunque gatees. Pues gateé y me paré, me puse hielos, intentaba correr, me seguía doliendo, o sea, llegué a la meta pésimo, porque aparte hubo un momento en mi cerebro que me salte, ya no termina. Salte de la carrera antes de exponerte a tener más dolor. Pero estaba la otra parte de la voluntad, obviamente claro que no me voy a derrumbar, claro que no voy a desistir, claro que voy a llegar hasta la meta y quién sabe hasta dónde llegue, a lo mejor y si tengo el primer lugar, obviamente no lo iba a tener. Las chavas de mi categoría ya estaban pasándome, pero yo tenía esa ilusión todavía, esa pequeña esperanza que uno nunca sabe. Entonces sí, llegué a la meta muy mala y me desplomé a la hora de llegar a la meta, caí y pues terminé en el Medical Tent muy grave, muy grave. Entonces bueno, la buena lección de ahí es que pues nunca vuelvas a tentar algo así contra tu vida, porque salí, pues salí victoriosa de no haberme muerto. Te digo la verdad, mi pulso en el Medical Tent era bajísimo. Afortunadamente porque tengo un corazón fuerte, no me dio una deshidratación, o sea, sí era una deshidratación importante, no me vino un tema que se llama hiponatermia, que es la pérdida de las sales, la pérdida de líquido, o sea, estaba yo completamente deshidratada e inconsciente. Entonces sí jugué con mi vida.
¿Y qué ha cambiado desde ese momento?
Totalmente. De darme cuenta, primero saber cuál es mi. Darte cuenta que no debes de faltar a tu game plan, o sea, ya tienes tu estrategia, no hay nada que te debe de sacar de ahí, eso es lo que entrenas como atleta, lo entrenas en tus entrenamientos, lo tienes que poner en acción en tu competencia y nada ni nadie te puede sacar de eso. Y yo creo que era más un tema también de un poquito de ego. Sí me salió un poquito de mi plan. ¿Por qué? Porque me fui un poquito más rápido de lo que yo estaba en la bicicleta, de lo que yo había planeado. ¿Pero qué estaba pasando? Como tenía viento en contra, pues empuje más mis límites. Entonces ahí vino todo, todo lo que pasó.
Has tocado muchos temas en los que quiero profundizar un poquito más adelante. El ego, los límites, conocerte a ti, hidratación, tener un plan contra, ser flexible. Pero antes de llegar a eso, yo algo que sí consistentemente he leído y te he escuchado decir es que eras, porque es este cambio de mentalidad y tal vez ahorita lo que me contaste, esta experiencia fue cuando se dio. Eras extremadamente competitiva, o sea, tú tenías una bodega donde guardabas los premios de segundo lugar. ¿De dónde sale eso? ¿Y para ti qué significaba ganar? ¿Qué había del otro lado del triunfo?
Oso. Siempre fui diferente a mi familia, hermanos, a mis amigos, a mí me inspiraron muchísimo los atletas de alto rendimiento, los olímpicos, yo desde muy chiquita quería hacer una olímpica, entonces ¿Qué era para mí los olímpicos? Era un punto de inspiración que yo decía yo tengo que hacer eso, o sea, lo he platicado porque hasta me da risa. Yo pensaba que los olímpicos, sus papás eran extraterrestres, entonces a mí lo que me sacaba de onda es que mis papás no eran extraterrestres. Entonces yo los veía y veía una familia normal, tres hermanos normales, dos papás normales y lloraba, yo decía es que yo no voy a ser extraterrestre, yo no soy extraterrestre, mis papás no son tengo una familia normal y no voy a ser campeona olímpica. Entonces eso me sacaba de onda. Hasta que un día mi papá me vio llorando y me dijo ¿Y por qué lloras? Dije es que yo no voy a estar en la tele como los tenistas, porque yo no voy a ser esa campeona. Y me decía ¿Y por qué crees que ellos están ahí? Pues porque sus papás son extraterrestres. Me dijo no. Y se empezó a reír muchísimo y me ellos están ahí porque tuvieron toda la fuerza, toda la fuerza y toda la voluntad para estar ahí. Yo no entendía la palabra de voluntad, hasta la busqué en un diccionario, era yo muy chiquita. Entonces me quedó grabado ese momento y dije yo tengo que tener eso. Entonces siempre me fijé en lo que hace un atleta de alto rendimiento. ¿Pero sabes lo que veía yo? Eso. No veía sus golpes, no veía a los tenistas, les veía la mirada, esa mirada de ganar. Yo dije esa yo la voy a tener así, yo voy a ganar. Y eso fue lo que me formó la inspiración, la mirada de ser ganadora. Por supuesto que el segundo lugar no lo soportaba, no lo toleraba, porque yo quería tener primer lugar, yo quería ser la mejor, que me vieran como la mejor, como esa inspiración de que yo veía a los olímpicos. Entonces esa era la razón por que no quería el segundo lugar.
¿Y cuál es el primer fracaso del que te acuerdas?
Bueno, te voy a contar como era una mala perdedora y además era una niña muy berrinchuda en la cancha. ¿Ah sí? Entonces el primer fracaso que tuve fue en un torneo nacional, final de un nacional en donde estaba haciendo muchos berrinches. ¿Que era berrinche? Azotaba la raqueta, gritaba entre punto y punto. Entonces mi papá se acercó y me lo vuelves a hacer y te voy a sacar. Y obviamente dije dentro de mí ¿Cómo que me va a sacar en un torneo nacional? La final no me va a sacar mi papá, obvio no me va a sacar. Pues lo volví a ser oso. ¿Y qué crees? Le dijo al árbitro mi papá mi hija está descalificada, la saco de aquí. Y me sacó. Ese fue mi primer fracaso en un torneo nacional. Y pregúntame si aprendí. Aprendiste completamente.
Y a partir de ahí, ¿Cómo empezaste a manejar el fracaso? ¿Cómo manejas el fracaso hoy?
El fracaso para mí ya no es fracaso. El fracaso es la mejor forma de empujarte a ser mejor. Es como una patada en el trasero que te fracasaste es para que crezcas más, para que aprendas, porque el fracaso, yo siempre he dicho que el fracaso es como oportunidades disfrazadas, como que se pone una oportunidad, un disfraz y viene con el fracaso, es la única forma de que te pujas a ser más y más grande.
¿Cuál es el fracaso más duro y del que más has aprendido en tu.
Vida a nivel deportivo, a nivel personal?
Pues creo que puede ser cualquiera de las dos. Si aprendiste una lección que ha cambiado tu vida gracias a un fracaso, no veo por qué descalificarla.
Exacto. Bueno, ese fracaso del tenis fue uno de los fracasos también que no logré ser tenista profesional. Fue durísimo porque yo quería llegar a Wimbledon, jugué el qualifier, gané varios torneos, me dieron una beca para irme a Estados Unidos para estar en UCLA, pero mi papá no me dejó, él tenía temor de que yo me fuera, no estaban educados a que las niñas se iban a estudiar fuera y ese fracaso me llegó hasta el fondo de mí primero aprendí que las creencias que tienen nuestros papás no vienen con uno y que si yo hubiera tenido la oportunidad, o sea, si alguno de mis hijos hubiera querido ser campeón nacional, cualquier tipo de cosa que que quisieran lograr sus sueños yo los iba a apoyar al 100% entonces de ahí aprendí ese fracaso a que hay que tirar las creencias, hay que deshacernos de cosas que no nos corresponden y no mantener esa misma forma de educación. Ese fracaso a mí me cambió un poquito la forma de pensar y de ser más abierta. Ese fracaso también me llevó a hacer cosas más grandes porque pensé que hasta ahí se había acabado mi vida deportiva y. Y pues no fue así. Cuando ya no fui tenista pues no sabía qué dirección iba a tomar mi vida en el deporte y entonces me enamoré de todo lo que es el cuerpo. El cuerpo para mí es lo más impresionante de la creación, o sea, a mí me enamoré del cuerpo humano, me enamoré de todo lo que conllevaba estar sano, todo el fitness, toda la metodología del deporte, entonces dije, y me gusta mucho la parte de la nutrición, cómo nutrimos a nuestro cuerpo, entonces dije yo tengo que estudiar el cuerpo primero me metí a estudiar el diseño gráfico, quiero decirte y en el tercer semestre dije bye, esto no es para mí, seguía yo enamorada del cuerpo. Y yo soy. Siempre me ha apasionado el deporte, siempre, o sea, ver los grandes logros de las personas de las Olimpiadas, de cómo han llevado su cuerpo al límite de estos tiempos que hacen, que dices, no me cabe en cuánto tiempo puede correr 200 metros una persona, o cuánto tiempo puede nadar este cuate, o todas esas cosas me llevaron a de verdad descubrir que el cuerpo es, No se puede, no se puede describir, el cuerpo me apasiona.
Y antes de meternos a todo esto, acabas de hablar de cómo aprendiste que de repente traemos cargas en términos de creencias, ideales de nuestros papás y que tenemos que nosotros elegir nuestro propio camino. ¿Qué sentiste en ese momento? Porque por un momento tu papá te había apoyado muchísimo en todo tu camino como tenista, e incluso tuviste oportunidad de, digamos que audicionar, un día voleabas con Martina Navratilova, y cuando se presenta esta oportunidad para cumplir tu sueño, se corta ahí tú. ¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento en cuanto a las creencias de tu papá, el mensaje que estabas recibiendo? Y después lo que quiero preguntarte si aprendiste esa lección de que nosotros tenemos que elegir nuestro propio camino y liberarnos de las creencias de nuestros papás, ahora que tienes tres hijos, ¿De qué creencias te has tenido que liberar después de verlos a ellos actuar de una manera diferente a la que tú esperarías?
Bueno, yo te voy a decir, cuando mi papá no me dejó ser lo que yo quería hacer, le dejé de hablar un año, no le hablaba, o sea, chiquita, te estoy diciendo que tenía catorce, quince años, o sea, yo no le quería hablar, o sea, decía me cortó mi destino, me cortó mi camino, no quiero hablar con esta persona, y yo le suplicaba a mi mamá, le decía, dile a mi papá que cambie de parecer, no teres por tu bien estas cosas, las niñas se tienen que quedar en la casa, no sé qué, yo decía, pero no entendía por qué, ¿Sabes? Y te preguntas el por qué y nadie te lo explica, entonces me quedé muy enojada con ese tema qué pasó conmigo, de qué me he liberado ahorita qué he aprendido muchísimo, aprendía que el miedo hay que quitarlo, porque mi papá tenía miedo, mis papás tenían miedo, pero hay que preguntarse a qué tienen miedo. Nunca les pregunté a qué tenían miedo, simplemente ellos me decían teníamos miedo de que que te fueras y ya. ¿Pero realmente por qué tenían el miedo? ¿Cuáles eran esas creencias que traían ellos arraigadas a ellos de que no se podía mandar a los niños a estudiar fuera y eso? Entonces como que dije ¿De qué te vas a liberar tú aprendiendo esto? Número uno, pues de todos esos miedos de hacer mis propias creencias, de crear yo las mías y vivir a través de ellas porque a mí no me funciona pues sí, si a mi mamá no la dejaban estudiar y a mi papá no lo dejaban estudiar, bueno, era parte de cómo los educaron y si, yo era una rebelde en eso, si, yo siempre cuestionaba muchísimo las cosas en casa, mis papás y les cuestionaba y les decía pero es que yo no comulgo con eso, perdóname mamá, pero tú piensas así, pero yo no pienso así, mi mamá era mucho del deber ser, mi papá también de cumplir y yo no tengo que cumplir con nadie, yo me salí de cumplir más que hacer lo que a mí me apasionaba. ¿Ha sido difícil, Oso, ha sido muy difícil, pero tienes que seguir tu voz, esa voz y sabes cuál es la voz? La voz interior es la de tu intuición, o le haces caso a esa voz o nunca vas a lograr nada.
¿En qué momento te oído hablar mucho de esto, de la intuición? ¿En qué momento te diste cuenta que era algo que tal vez habías estado negando, que había que ponerle más atención y decidiste empezarlo a desarrollar Totalmente, te.
Voy a decir dónde, cuando lo escuchaba mucho de niña, de chiquita, siempre había una vocecita que me decía yo me pagaba mis torneos, a veces porque mis papás no me los podían pagar porque tenía otros hermanos y siempre me decía una vocecita vete a trabajar a esta cooperativa del colegio, pero era una vocecita muy sutil, es como un secretito que te dicen en el oído, ¿Sabes? Pero sí le ponía atención, le ponía atención y hacía lo que esa vocecita me decía. En muchas ocasiones te digo, trabajé en cooperativas, trabajé en la biblioteca del colegio para ganar dinero y poderme pagar mis propios torneos. Sí he hecho caso en mi intuición y la vez que no hice caso me equivoqué terriblemente Oso, Yo tuve un muy mal matrimonio. Desafortunadamente me casé, fue un matrimonio muy difícil, pero antes de casarme la voz de la intuición me decía no te cases. Había una vocecita que me decía no te cases. Y fíjate, mi mamá siempre me lo dijo, no te cases. Y no hice caso, no hice caso. Me casé, no fue un muy buen matrimonio, afortunadamente tuve tres hijos, que bueno, hay una parte de buena, porque la verdad mis hijos son lo máximo, pero esa parte del matrimonio fue muy complicada y no me hice caso, no me hice caso y de haberme hecho caso mi destino hubiera sido otro.
¿Y hoy cómo te aseguras de poner ese oído y ponerle atención a tu intuición? Y es más, cuando entrenas a gente que después vamos a entrar a eso, pero se puede desarrollar esta atención a la intuición para alguien que normalmente no está tan presente o tan consciente de lo que su interior le dice, ¿Cómo la puede desarrollar?
Yo creo que es mucho trabajo de. A mí me ha ayudado muchísimo la meditación y la carrera. Cuando yo corro y más en la naturaleza, estoy muy conectada a todo ese espacio, es como entrar a otra dimensión. Yo entro al bosque y hace cuenta que me salgo de una realidad y entro a otra y es ahí donde empiezo a escuchar muchísimos mensajes, muchísimas cosas que están sucediendo a mi alrededor, pero siempre existe esa voz adentro de mí, por ahí, ahí la escucho y he aprendido a callar más mi mente para escuchar esa voz. ¿Porque? Porque el problema que no escuchamos esa vocecita interna es porque la mente crítica, el lado de nuestra mente crítica que todo el tiempo está dando lata Ay, no has hecho esto, ah no, fíjate que no has logrado esto, fíjate que no tienes tanto dinero, no tienes este trabajo, todo el tiempo estás con esa voz tan fuerte, oso, que no te dejas escuchar. Entonces tienes que aprender a silenciar esa voz y a creer que hay algo más adentro de ti. Porque si hay un. Cuando tienes una pasión tan interna, quieres lograr algo, pero hay esa voz que está arriba, que no te deja encontrar, que no te deje encontrar ese espacio, entrar ese espacio es muy difícil que logres algo. ¿Como hice yo mi intuición? ¿Cómo la he ido desarrollando? Te digo mucho corriendo, mucho. Corriendo sola a mí me ayuda muchísimo. Por ejemplo, cuando estoy en mi rodillo entrenando me vienen las mejores ideas y la voz de la intuición así como que sale ahí. Y me pongo a apuntar todo esto que viene desde adentro, porque digo, luego no me voy a acordar. Pero también una de las herramientas más grandes que he tenido es la meditación, la profundidad de la meditación y cómo llegar a esos estados de ondas. Tú sabes que existen las ondas alfa, delta, theta, beta. He tratado de llegar cada vez más profundo para conectarme más allá y poder encontrar esos mensajes de mi intuición. ¿Y sabes dónde los he encontrado? A las cuatro y media de la mañana estoy como dormida, pero como que mi cerebro está despierto y se está conectando con esa onda para sacar lo mejor de mí. Y digo, esta es la voz de mi intuición, No hay otra, no existe otra. Porque vienen unas ideas que si estoy despierta o si estoy consciente, no me llegaría.
Tere, estoy oyendo como que tienes a alguien limpiando o algo alrededor de ti. No hay nadie ahí cerca de ti haciendo ruido, moviendo.
Déjame. Nikita ¿Puede cerrar la puerta Por fin? Muchísimas gracias. Ya vamos a cerrar las puertas.
Perdón. Ya, mucho mejor, creo. Ahora, ¿Qué tipo de meditación usas? ¿Tienes alguna práctica definida? ¿Usas alguna asistencia? ¿Has entrenado con alguien?
Si, yo, bueno, hace muchos años quería ser maestra de yoga. A mí el yoga me ha encantado y de hecho en algún momento hice un artículo de Yoga for Runners. Para mí el cuerpo en su máxima flexibilidad y además la conexión mente y cuerpo te llevan a hacer grandes cosas. Entonces dije, quiero aprender bien el yoga. Y no para ser maestra, quería ser mi propia maestra. Porque había una cosa que no me gustaba del yoga en el occidente, que estaba como muy prostituida el yoga, o sea, como que todo mundo ya ha hecho del yoga como un circo. Y no me gustaba, me gustaba la parte real, la parte tradicional. Entonces dije, voy a tomar un teacher de yoga. Me busqué una extraordinaria maestra, era un maestro inglés, la chava es mexicana. Pero lo que más me conectó, te voy a decir que fue no tanto las asanas, sino la meditación. Me perdí en la meditación. Era como encontrar un espacio de sabiduría que me ayudaba a llegar más profundo de mí, a conocerme todavía más. Entonces me gustó, tomé todo el curso y todo, me certifique y luego dije, bueno, voy a continuar. Bueno, me metí a una plataforma de estudios, me gusta mucho estar estudiando, leyendo y todo. Y encontré a un cuate que se llama Vishen Lakiani.
De Mindvalley.
De Mindvalley. Hace muchos años había escuchado de él, escribí un mensaje que me gustaba, su aplicación de Ombana, que es una de meditación. Me gustó, empecé a entrar ahí y luego afortunadamente volví a encontrar a Vicen en mi vida y empecé a volver a meditar con él. Cómo estoy meditando, estoy haciendo una meditación mucho más activa que pasiva, porque siento que me funciona más. En este tiempo. Nosotros no vivimos como los monjes tibetanos, ni tampoco como Buda vivió. No tenemos los templos para ir a meditar, ni el espacio para salirnos en retiros de muchos años. Vivimos en un mundo donde las exigencias del día a día, las redes sociales, el trabajo, nos han cambiado. Entonces yo tomé la decisión de hacer una meditación más activa, más activar mi cerebro en la meditación. Como por ejemplo, yo los pasos que hago son seis pasos de meditación que los aprendí y es enfocarme primero en la relajación de mi cuerpo, no estar clavado en que la mente tiene que estar en blanco y que no te puedes ni rascar.
Y que cuidado es esta meditación de seis pasos de vision Lakiani.
Exactamente. Yo he modificado un poquito, pero sigo sus pasos. Me gusta muchísimo. Y me di cuenta la diferencia en meditar como meditaba yo es estar en silencio, mente en blanco. Me gustaba mucho, pero creo que en esta puedo tener más visión de lo que yo quiero para mí, para mi futuro. Y lo puedo, y puedo contactar a mi intuición en ese momento que estoy meditando para lograr cosas todavía más extraordinarias en mi vida.
A ver, entonces recuerda cuáles son los seis pasos.
Primer paso es bueno, te puedes sentar. Puede ser en tu cama. Yo lo hago en mi cama. Mucha gente va en contra de la cama. Si, Si estás acostado, te quedas dormido sentado en una posición cómoda donde puedas poner tu cuerpo. ¿Por qué el cuerpo tiene que estar en alto? Porque si nosotros nos encogemos un poquito más, recortamos los lapsos de la respiración es más corta y nos da sueño. Por eso también cuando uno lee en mala posición, te empiezas a quedar dormido entonces estar bien sentadito en tu camita. Y la primera parte es respirar profundo, relajar tu cuerpo. Yo lo que hago, que eso no lo hace Vishen, yo limpio mis chakras también me gusta muchísimo la sanación. Entonces limpio mis chakras, visualizo cada uno de mis chakras y trato de abrirlos, trato de que no estén cerrados. Respiro el primer chakra, respiro a través de él, exhalo y me voy al siguiente chakra y así hago una limpieza mis chakras y me siento súper oxigenada para empezar la meditación. La primera parte es visualizar a alguien o ponerte en una burbuja, yo me pongo como una burbuja dorada o el amor que alguien te representa. ¿Puedes pensar en alguien que te da mucho amor y qué color pondrías esa persona? Por ejemplo, yo pienso a veces en mi mamá o en mi papá que desafortunadamente los perdí el año pasado.
Sí, lo siento mucho, me enteré, muchas gracias.
Y pienso en qué color ellos me proyectarían. Entonces por ejemplo a veces pienso en ellos como en un color azul cielo. Los traigo a mi ser y me envuelvo con ese amor azul. Y la primera parte es mandar compasión. Compasión. La compasión que le tenemos a todos los que te rodean. Empiezas por tu casa, yo le mando compasión a la persona que está conmigo, que me ayuda, a mi perrita, mi gatito, a mis plantas, a todo el edificio. Luego recorres toda tu ciudad, todo tu país, el mundo lo ves desde otro punto, desde otra perspectiva y dices mando compasión y amor a toda esta gente. Y yo hago una intención, yo les digo a todo el mundo que la gente esté libre de sufrimiento, que todos los seres vivos del mundo estén libres de sufrimiento. Y luego me voy a la gratitud. La gratitud va desde mi trabajo, desde mi cuerpo, desde cualquier cosita pequeña que yo haya recibido en la semana, una llamada, una mirada de alguien, un saludo, todas esas cosas son parte de mi gratitud. El hecho de haber sido mamá. Y luego me voy a la parte de el perdón. Si yo tengo algún rollo con alguien, alguna discusión tuve o si en algún momento tengo algo que siento que me ha dolido de alguna persona, visualizo la persona y le pido que me perdone, pero también le pido que me pida perdón. Entonces visualizo esa situación y esa es la parte del perdón. Y luego viene la parte donde visualizo la meditación, es la cuarta parte que donde es una visualización de cómo te quieres ver de aquí a tres años, desde la parte profesional, desde la parte. Todo lo que tú quieras lo traes a tu visualización, tú decides qué quieres. Yo traigo todo, o sea, yo soy una atascada así. Sí, sí, sí. Porque sí soy muy atascada y quiero todo, quiero recibir todo y quiero dar todo también. Y luego viene la parte de tu día perfecto, cómo quieres que se desenvuelva tu día después de tu meditación. Yo siempre pongo la intención de mi día, desde que me voy a parar, cómo voy a desayunar, cómo va a ser mi ejercicio, cómo se va. Es más, la plática de hoy la visualice que iba a ser una extraordinaria plática tanto para ti como para mí. Y así como se desenvuelve mi día hasta que me voy a acostar. Y la última es la bendición, si crees o no crees en Dios y si crees en ti mismo, si crees en una fuerza, quién está cuidándote tu espalda, quién te acompaña a lograr todo esto. Entonces pues ves esa bendición y agradeces. Yo hago otra cosita extra, estoy metida también en una cosa que se llama el método Silva. No sé si has oído.
No.
El método Silva viene de un psicólogo, se llamaba José Silva, que vivió en Texas y estuvo en la guerra Civil, Estados Unidos y todo. Pero él logró hacer un método muy interesante de cómo tocar y llegar lo más profundo de tu intuición. Entonces estoy aprendiendo el método Silva para ver cómo llegamos a entender todas esas ondas cerebrales para llegar más profundo.
¿Y en qué consiste?
Son diferentes pasos. Yo estoy aprendiendo apenas ahorita lo que el paso que yo tengo, que estoy haciendo es. De repente te pones la meditación que te ponen y te dan unas ondas cerebrales. Como unos sonidos.
Sonidos binaurales.
Exacto. Entonces luego de escuchar eso, te hacen visualizar ciertos números. ¿Por qué? Porque ciertos números te van llevando más profundo. Más profundo y luego te hacen hacer un conteo, las primeras semanas de práctica, del 100 al 1, ir contando en tu mente. Del 100 al 1, ir visualizando. Porque lo que hace ese método es que te va metiendo todavía más profundo vas a estar más en contacto con la onda alfa. Entonces eso es lo que estoy haciendo. Eso, así, así.
¿Y cuánto tiempo te lleva todo este ritual, por decirlo?
Pues mira, sí, la verdad es que me lleva como media hora. Si aparto media hora de mi mañana y trato de. Me gusta hacerlo como en la madrugada, entre cinco y media y seis. Porque siento que es una parte donde el cerebro todavía está como adormecido y todavía está en un estado de despertarte y estar adormecido, pero donde todavía puede tocar más adentro de tu intuición.
Oye Tere, hablaste ahora de parte de esta meditación de la mañana, es la visualización y sé que es una práctica que tú has aplicado pues muy exitosamente o muy detalladamente en tu carrera como ultra atleta. Para mucha gente la visualización es simplemente visualizarse en el momento de éxito, en este momento en el que estás logrando todo por lo que trabajaste, pero con una intención y una presencia y conectando con el sentimiento. Pero hay otras personas que te dicen no puedes visualizar el final si no visualizas también y te preparas para los obstáculos del camino. Tú visualizas solo el final, visualizas el camino. ¿Cómo te preparas para una carrera de 515 kilómetros?
Es un error visualizarse nada más en la meta. Creo que te tienes que visualizar en todas las etapas y lo más difícil te voy a decir que eso son el camino a la línea de salida, no a la meta. A la gente se le olvida que la meta, siempre vemos la meta, pero qué va a pasar en ese inter. Mucha gente no tiene la idea de lo difícil que es llegar a la línea de salida. Es el compromiso, la disciplina, todos los hábitos que tienes que cambiar, tus rituales. Entonces, por supuesto que tengo que visualizar el día a día. Obviamente esa parte de llegar a la meta está en mi mente, o sea, mi enfoque extremo es la meta, pero claro que me visualizo. Por ejemplo, cuando yo entrené para los 515 kilómetros, todos los días me visualizaba que iba a ser ese día de entrenamiento y cómo iba a ser mi entrenamiento, cuántas horas que iba a comer, cómo me iba a sentir, cómo me iba a estirar, todos los componentes para terminar un día perfecto de entrenamiento. Tienes que visualizarte haciendo las cosas. ¿Y sabes una cosa, a mí me ha servido muchísimo como que, cómo te puedo decir? Desdoblar mi identidad cómo es desdoblar, cambiar mi identidad, o sea yo dije yo voy a ser ultra MX, voy a ser el Ultraman y yo soy esa atleta como yo no nadaba como Michael Phelps ni voy a nadar como él, mi peor disciplina es la natación de las tres, no soy mala, pero no soy la mejor y decía tienes que ser Michael Phelps y te lo prometo que tomé la actitud de Michael Phelps y te lo prometo que no nadaba igual de rápido pero fluía como él. Si tú cambias tu identidad, puedes desdoblar tu identidad. Es como la gente dice no, yo quiero ese cuerpo, pero pues me gustaría tener ese abdomen. No, no, no, no, no puedes tener todo ese cuerpo, visualízate siendo esa persona, visualízate lo que quieras porque es un poder muy fuerte el que tiene la visualización, visualiza lo que tú quieras y no desistas, no desistas porque si lo logras. ¿Yo sabes cómo visualizaba? Hice una visualización increíble desde chiquita, a mí no me gustaba el cuerpo de mi mamá, bueno no me gustaba, o sea era chaparrita, gordita, caderona, yo decía yo no quiero tener ese cuerpo, de verdad, yo no quiero tener el cuerpo de mi mamita y mira, la amo y donde quiera que esté mami, sorry, no te estoy criticando, además no me gustaba su cuerpo o yo dije no puedo cambiar mi genética, pero sí la puedo modificar y voy a hacer hasta lo que yo imposible por tener el cuerpo que yo quiero tener y lo hice, lo hice completamente, yo no tengo nada que ver con el cuerpo de mi familia. Entonces son de las pequeñas cosas que te digo que no nada más visualicen el final, o sea la meta, visualicen, hay que visualizar todos los pasos para llegar ahí.
Es que ahí estás pegándole el micrófono.
Yo creo que hay que visualizar todos los pasos, la línea, para mí la línea de salida es de las cosas más importantes y lo he visto en mis atletas y lo he visto con muchísima gente que no se puede comprometer a lo que es ese entrenamiento para llegar al final a la meta, te tienes que comprometer y te tienes que hacer pequeños cambios todos los días, pero visualizándote haciendo esos pequeños cambios. Obviamente si viene alguien y me dice, oye Tere, yo no sé si pueda correr un maratón porque nada más he corrido 5 kilómetros, mañana no me vayas a mandar a correr 42 kilómetros. Obvio, no te tienes que visualizar corriendo poco a poco y que todos los días sean un día perfecto. ¿Sabes que, Oso? La gente no sabe aplaudirse esos pequeñitos logros. A mí me hablan mis atletas y me oye, Tere, hoy no fue un buen día. No me sentí tan bien, no corría los pasos que me diste. Espérame tantito. Sí fue un buen día porque te presentaste, porque lo intentaste, no pasa nada. El que es el triunfador es el que se presenta. Para mí hay una palabra en inglés que me encanta y no la puedo decir en español porque no hay showing up, show up. Es más allá de presentarte, preséntate, pero comprometete, pero ten disciplina. Es todo eso en dos palabras.
Sí, estoy totalmente de acuerdo con eso. Y creo que acabas de tocar un punto que a mí me encanta, que es la relación entre la identidad, la visualización, pero la realización. Bien se dice que nosotros no somos lo que pensamos ni lo que decimos, somos lo que hacemos repetidamente y que esa es nuestra identidad. Nuestros hábitos parten de nuestra identidad. Si quieres convertirte en algo diferente, es como lo dice James Clear en su libro, no dices estoy dejando de fumar, dices soy alguien que no fuma. Porque si estás dejando de fumar, eres otra persona que está tratando de hacer algo diferente. En cuanto cambias el chip de quién eres tú y cuál es esa identidad sobre la que se construyen todas tus acciones, tus hábitos, tus valores, si tu identidad está bien definida como es persona que quieres ser, entonces no eres alguien que está a dieta, eres alguien que cuida su alimentación.
Y lo que crees, creas. Así es. En donde va tu atención, va tu energía. El cerebro no sabe, Oso, de lo que es bien o mal, sabe una sola cosa. No hay. No hay matices en el cerebro. Es como yo tengo un alumno que me hace ejercicio, pesa 130 kilos, está haciendo ejercicio y me tere, yo siempre voy a ser gordo. Va a ser gordo. Claro, tiene razón, ya va a ser gordo. Tú sí ya te lo dijiste, o sea, ¿Por qué no le dices a tu cuerpo no, yo hago ejercicio porque voy a ser flac, o sea, soy flac? Dile mientele, mientele. El cerebro no sabe cuál es la mentira, porque yo he visto tantos casos, hasta en los criminales, tú te crees una mentira y se hace completamente verdad porque el cerebro no distingue, tú dile una orden a tu cerebro, dale un comando y lo va a hacer, lo va a hacer. ¿Tú quieres ser el presidente de México, Créetelo, di todos los días a tu soy el presidente de México, Obviamente no quiere ser Obrador verdad? ¿Pero no, entiéndeme, a lo que voy es que sí te lo crees, si realmente tus pensamientos y tus afirmaciones de todo el día van hacia ese pensamiento, hay que tener muchísimo cuidado con lo que nos decimos y con lo que realmente queremos, porque muchas veces no es que quiero dinero, yo quiero tener mucho dinero, no puedo viajar porque no me alcanza, bueno qué quieres, o sea, si realmente quiero ganar pero no quiero entrenar, qué dice el cerebro? No va a ganar, o sea, toda esa parte de me quiero esforzar, pero ya, el pero ya es no, si.
Es disonancia cognitiva que simplemente genera inmovilidad.
Totalmente.
Tere, en qué momento haber, hemos hablado muchísimo de mentalidad y creo que al final vamos a poder amarrar increíble esto porque pues hoy entrenas a mucha gente, obviamente físicamente, pero para las pruebas a las que las entrenas son muchas pruebas mentales. ¿Cómo pasas tú de ser una persona con un gran interés y respeto por el cuerpo, de ser una instructora personal certificada en varias disciplinas a convertirte en una ultra atleta, o sea, en qué momento cambia ese chip qué estás buscando que te lleva a someter a tu cuerpo a estas pruebas tan extremas?
Siempre he dicho que para mí, para Tere, porque yo salí de ser una tenista y cada vez busqué mayores retos, yo empecé de tenista hasta ahorita Ultraman, o sea fui triatleta, corredora de 10 kilómetros, pero siempre algo había en mí que me decía puedes más, puedes, el cuerpo puede más y lo veía y decía a ver, yo veía gente que subía el Everest, que corría el ultramaratón de Montblanc que decía si ellos pueden, ellos pueden, tú puedes siempre, no hay nada imposible. ¿Decía por qué ellos pueden y tú no puedes? ¿Qué es lo que te limitaría a ti? Entonces dije no, nacieron con los mismos órganos, no tienen un pie más que tú, ni una mano más que tú, entonces decía yo puedo llevar a mi cuerpo esos límites, si puedo. Entonces había algo dentro de mí que quería trascender más y físicamente la mente es muy fuerte más allá de llevar al cuerpo, el cuerpo lo hace, el cuerpo lo entrenas y lo hace, claro que lo va a hacer, si tienes ese. Tienes que tener un entrenamiento, obviamente no lo va a hacer, si ay, yo voy a ir a correr el maratón y pues no entrenas, pues no, tienes que llevar un entrenamiento. Pero el entrenamiento mental es lo que te hace también romper todos esos límites, o sea, yo llegué al Ultraman, a mí cuando me lo propusieron se me hizo una locura como cuando me puse en la mente hacer mi primer medio Ironman, cuando hice mi primer maratón y cuando he visto esa trayectoria de cómo me han llamado la atención las distancias y como he dicho, eso es una locura porque sí lo he dicho, cuando corrí, hice mi primer medio Iron, dije ¿Cómo voy a correr 90, voy a hacer 90 kilómetros y luego correr 21? Y luego en el Ironman decía después de 180 kilómetros, ¿Quién quiere correr 42? Y después en el Ultraman pues fue 84 kilómetros después de hacer 400 y pico de kilómetros de bicicleta, cómo. Pero te lo vas cuestionando y ves que si es posible y dices sí lo puedo hacer, ¿Cuál es mi limitante? Tu limitante es esto es todo.
Ahora, hablando justo de eso, porque he estado leyendo, como te decía, varios libros, vi el documental este de Running on the Sun de la carrera de Badwater 135 y estaba leyendo el libro Can't Hurt Me de David Goggins que también es ultramaratonista y ha hecho una serie de hazañas increíbles y él habla mucho de, bueno, está la regla esta de los Navy Seals de que cuando tu mente dice que ya terminaste todavía tienes 60% en el tanque, que hay que pasar esa pared y David Goggins habla que él en su historia personal se imaginaba un bote de galletas, un cookie jar en el que cada galleta era una prueba, una dificultad que ya había superado en el pasado y es todos estos errores, todos estos fracasos, todas estas pruebas que nos ha puesto la vida y que si seguimos aquí las hemos superado y nos han dejado aprendizajes y que él cuando topaba con esta pared entraba a su cookie jar mental y decía esto no me va a vencer porque yo ya vencí y sacaba una galleta y se acordaba de la vez que creyó que no iba a poder terminar Badwater y terminó en segundo lugar. ¿Tú qué te dices cuando estás chocando con esa pared? Porque todos llegamos a esa pared en algún momento, hay quienes nos frenamos y hay quienes siguen, ¿Tú qué te dices?
A mí me ha tocado decirme muchísimas cosas, o sea también la parte negativa que obviamente todos la tenemos y no voy a decir que no me ha pasado, sí, ¿Qué haces aquí? ¿Por qué tanto te gusta sufrir? ¿Qué estás haciendo en esta carrera? ¿Por qué? ¿Qué es lo que te hizo venir acá? Entonces luego me doy cuenta de que todos esos pensamientos negativos obviamente pues no me van a llevar a nada. La palabra, te voy a contar que a mí la palabra inspira, yo juego mucho con las letras y las palabras, me gusta mucho tener la creatividad de hacer cosas con las palabras, me han salvado muchísimas cosas de inspiración, por ejemplo en una ocasión me dije a ver, imagínate ahorita estás sufriendo y estás así, imagínate que estaba en. Te voy a decir en dónde estaba, estaba en el Ironman de Cozumel y hacía, estaba totalmente ya deshidratada y pues me faltaba como medio maratón todavía para llegar a la meta y de veras estaba pasándola muy mal y dije imagínate que ahorita tuvieras que tomar un vuelo porque es la última vez que vas a ver a tus hijos, ¿Cómo llegarías? ¿Vas a decir que no? ¿Vas a decir que no? Porque eso te puede pasar. Entonces hace que nota que por arte, magia, boom, decía no, si quiero llegar a ver a mis hijos, sí, sí quiero y si los voy a ver. En una ocasión la inspiración de la enfermedad de mi papá, la inspiración, mira qué fuerte lo que estoy diciendo, dije me inspiras mi papá de lo que estás sufriendo tú a dar lo mejor de mí que tú no lo puedes hacer y con cada zancada, aunque yo esté muriéndome, tú estás postrado en una silla de ruedas y yo voy a hacer el esfuerzo por ti, así que va doble. Y me decía y Tere, no te vences porque va por él. Y luego pues muchas Yo tengo un código que se llama inspira, ahorita lo platicaremos, pero hay una parte de la palabra inspira que es la letra P que es pasión, pasión y paciencia. Siempre voy detrás de mi pasión y sé que aunque voy a sufrir en esas carreras porque sí se sufre, no soy una adicta al sufrimiento, no me gusta que me golpeen ni nada, sí hay una parte de loquita ahí, pero sé que se necesita paciencia, paciencia, paciencia y enfocarte mucho en esa pasión que tienes ahí. Entonces hay muchas cosas que yo me he jugado muchas veces, te digo, el que no vas a llegar a ver a tus hijos, el que cada kilómetro te voy a decir que me ha ayudado muchísimo en las situaciones bien difíciles, digo, no pienses en lo que te falta, sino piensa en estar aquí, qué piensas en cada kilómetro que te falta. Yo le dedico esos kilómetros que me faltan, que estoy sufriendo a cada persona que ha pasado por mi vida y me ha dejado algo.
Me suena muy parecido a lo que hizo Carla Willock que dedicaba sus últimos pasos cuando ya no podía para llegar a la cima del Everest y me cuenta que se lo dedicaba a una persona cada paso.
Cada paso, sí. ¿Yo siempre y les digo siempre a los atletas a los que entreno, no se fijen en kilómetros, seccionen sus carreras, si es un maratón, los primeros 10 kilómetros a quién se los quieres dedicar? ¿Pon una lista, pon una persona, quieres 10 personas para que sean 10 kilómetros? Va. ¿Quieres una sola persona? Va. Los siguientes días dedícaselos a otra persona. Y pueden ser muchos regalos que te da la vida, o sea decir OK, ¿Que me ha dado la vida que le puedo regalar esto? Entonces esa parte sí, sí es la parte que me ha ayudado muchísimo a mí a vencer muchísimas partes de los temas mentales que no te dejan seguir. Por ejemplo, yo juego mucho con el ritmo de mi corazón, con mi zancada, siento como que hay una un ritmo entre mi zancada, mi corazón y lo que está pasando afuera de mí. Haz de cuenta en el ultraman la tierra me hablaba Oso, te lo prometo que me hablaba a mí, me decía arraigate, arraigate, pisa fuerte, nosotros te acompañamos y oía esa voz de la tierra sosteniendo mis pies y llevándome y llevándome que hasta mi zancada se volvió mucho más fluida, o sea de cuenta que yo volaba, en vez de estar golpeando volaba y sentía mi pulso, cómo iba de acuerdo a ese ritmo que me estaba poniendo la tierra es algo muy mío, pero sí es algo que me ha llevado a lograr estos grandes retos. Te digo que hasta yo era la única persona que iba sonriendo en el Ultraman, en la carrera y decían pero porque ella va sufriendo, si todos vamos sufriendo, está sonriendo y todos, de hecho en el primer Ultraman cuando llegué a los primeros 42 kilómetros de la carrera dije y había otro chavo corriendo junto a mí del evento y le dije ya acabamos, se empezó a reír, me ¿Como que ya acabamos? Y nos faltan otros 42, le dije no, no, ya se acabó, esto ya se acabó, mira ya nada más vamos de regreso. Entonces decía no, ¿Por qué está pensando así esta persona, o sea yo sí tenía esa como esa convicción de lo estoy disfrutando, yo cuando antes en los Iron Man me daba coraje que ya llegara la meta, decía es que ya va a acabar, ya no voy a estar aquí? ¿Son cosas que me ayudan a mí mentalmente hacia adentro de que lo estoy disfrutando, sabes? Más allá del sufrimiento, si lo disfruto.
Sí me suena mucho a estas situaciones que viven muchos atletas y que ya se ha popularizado más que es el estado de flow, cuando me dices oye me habla la tierra, a ver, lo voy a tomar como es, si a ti te habla la tierra es que estás sintiendo una conexión con el aquí, el ahora, el momento presente y lo que estás haciendo en tu misión porque así está tu cerebro y como que se afinan tus sentidos, se enfoca tu visión y demás. Ahora tú para llegar a estos momentos también te he oído decir que usas mantras para enfoque máximo, ¿Cómo los aplicas? ¿Qué dice tu mantra si es que lo puedes compartir? Porque sé que hay mantras que no se comparten, ¿Cómo funciona para ti eso?
Son chistosos, por ejemplo el mío era enfoque extremo, cuando yo decidí hacer el Ultraman dije enfoque extremo y lo venías.
Diciendo y lo venías todo el tiempo.
O sea, enfoque entrenar, una vez me quedé 8 horas entrenando en mi rodillo porque no tenía forma de salir a entrenar a la calle, porque no tenía un chofer, porque no tenía, porque no me quería exponer a que algo me pasara, entonces dije enfoque extremo, 8 horas son 8 horas y no pasa nada, enfócate, tú quieres lograr esta meta, tú quieres llegar al Ultraman, hoy es un día donde te vas a demostrar que 8 horas en rodillo no pasa nada, enfoque extremo y cada ratito habían días que tenía que nadar en una alberca de 25 metros, 8 kilómetros son miles de vueltas en 25 metros. Es así como una enferma mental, o sea, no me alcanzaban los abacos que me prestaban, ¿Sabes? Para contar las vueltas que tenía y decía enfoque extremo. Y cuando decía enfoque extremo, ¿Sabes qué pasaba? Algo mágico sucedía en mi cuerpo, porque no era la obligación, sino era el deseo y la pasión de estar sacando la mano, braseando, sintiendo el agua en mi cuerpo. Entonces, igual me pasó en el Ultraman, a mí me dijeron que el agua estaba helada, sí, sabía que estaba helada. Enfoque extremo. ¿Cómo me preparé para el agua helada? Pues me bañaba con agua helada y me fui un día a nadar a un lago que está ahí por el centro ceremonial, lo tomé y que ni siquiera se puede entrar. Ah, pues yo dije, pues me voy a meter a ver qué pasa. Enfoque extremo, extremo, vas a hacer algo extremo, Enfócate, enfócate en esto que es extremo para ti y nadie te saca de este enfoque. Y no me sacaban, yo dije, esto es para mí y esto lo voy a hacer. Otro mantra que tuve en el Ultraman que me gustaba mucho era zona 1, zona 2. Zona 1, zona 2 suena chistosísimo. Para mí era, en un Ultraman tienes que respetar ciertas zonas cardíacas para que te mantengan todo el tiempo en la zona aeróbica. Si tú pasas a una zona anaeróbica en una prueba de larga distancia durante tres días, no la vas a hacer, no la vas a hacer. Tienes que entrenar a tu corazón, que sea resistente, que sea eficiente, que te permita ser rápido, pero que no pases esa zona. Entonces yo siempre decía, todo el mundo me preguntaba, Tere, ¿Cómo vas? ¿Zona 1, zona 2, zona 1, zona 2? Y era como que la conexión con mi cuerpo, con mi corazón de estar ahí en ese enfoque, estar en zona 1, zona 2, y pregúntame cómo terminaba yo las etapas, porque siempre que terminas una etapa hay un doctor que te mide tus pulsaciones, que te mide lo que perdiste, o sea, cómo terminaste, Y si no terminaste bien al otro día igual no te dejan competir. Entonces estaba perfecta, mis niveles estaban perfectos, mi zona de quema de grasa era perfecta. Entonces ese mantra a mí me hizo estar, y toda la gente se acuerda, los competidores decían, Teres, zona 1, zona 2, les decía zona 1, zona 2. Las todas eran zona 1, zona 2.$ Sí, fue algo que a mí ese mantra me llevó muchísimo.
Ahora Tere, tú hoy además de lo que haces, que tienes 50 años, sigues regalándote ultras de festejo. Hoy preparas a mucha gente para muchas carreras, desde ultra atletas hasta principiantes. Y conozco un par de personas que entrenan contigo. Y algo que me llamó mucho la atención, yo sé que tú tienes una maestría en psicología deportiva y creo que se ha hecho notar durante toda la plática que hemos hablado más de la mente que del cuerpo. Y justo me decía uno de ellos que cuando empiezas un entrenamiento contigo, la primera pregunta es ¿Por qué quieres hacer esto? Porque ¿Por qué es importante esto?
¿Oso? Yo me he dado cuenta que el deporte, la gente lo ha tomado como moda. No es moda llevar a tu cuerpo a los límites. Cuando les pregunto por qué, mucha gente lo hace para alguien, no identifican la razón, ¿Sabes? Y me gusta ver hacia adentro de ellos qué es lo que los muebles hacer eso. Porque cuando a mí me dicen el por qué, hace cuenta que como que me adhiero a ellos, a esa pasión que tienen y a mí me hacen ser mejor coach y me hacen entender hacia dónde quieren ir. Pero cuando es algo que no es realmente genuino, también si se los hago ver. Si se los hago ver. Porque cuando no viene de tu pasión, cuando escoges una meta que no viene desde tu pasión, no funciona. No funciona. Es más, hasta lo detestan. Yo he visto gente que ha hecho competencias de maratones por apuestas porque, ah, no, yo voy a apostar con mi cuate y yo lo voy a hacer. Pregúntame cómo terminan Primero lesionadísimos y detestando eso. Y se ponen aparte van en contra de todo el tema deportivo y se ponen de este tamaño de gordos. Y son cosas. Por eso a mí me interesa la parte mental de por qué realmente que se lo cuestionen, qué realmente lo que los está motivando a hacer eso, ese reto, si es una pasión, si es una intriga de qué hay del otro lado del cuerpo, del otro lado de la meta. Eso es lo que a mí me intriga de las personas cuando me dicen por qué lo quieren hacer. Que yo tuve una experiencia espectacular con un señor que cumplió sus 70 años hace tres años. Me habló por teléfono, él era un alumno mío de spinning y me habló y me él corría de repente carreras de medio maratón y así. Me dijo Tere, me quiero regalar para mis 70 años mi primer maratón. Y yo dije wow. Yo quiero ser parte de eso. Lo más padre, ¿Sabes que es, Oso de mi trabajo? Este. Que te hagan parte de que tú acompañes, acompañar y dar, y darle valor a esa persona. Es lo que te llevas cuando te vas de este mundo, ¿Sabes? Y que te escojan. ¿Es cuando me Y tú me vas a entrenar? Y yo lo voy a lograr. Y le ¿Y por qué lo quieres hacer? Porque me siento muy joven. Me dice. 70 años para mí es demostrarme a mí mismo que soy muy joven y que puedo lograrlo. Y quiero correrlo con mi hija. Correrlo con su hija. ¿Sabes qué fue para él? Correr ese maratón con su hija, Llegar a la meta de Nueva York con su hija, que vive su hija ahí. Entonces su regalo de cumpleaños, obvio, lo vas a lograr. Y obviamente lo logró y fue un regalazo tanto para él como para mí. Entonces, esa pasión que él demostró cuando me ¿Por qué lo quiero correr? Porque yo soy joven, Tere, porque La edad de 70 años no implica nada, implica el tiempo que llevo en esta vida. Pero soy joven y pues son de esas cosas que a mí me apasionan, el que me digan el porqué.
Tere ¿Y cómo llevas tú este concepto de tener un porqué y hacer las cosas con pasión al resto de las áreas de tu vida?
¿Sabes por qué yo quiero? Yo quiero trascender. Trascender, no que me recuerden porque dejé algo increíble, que yo mi paso de mi vida diga dejé esta vida, pero dejé este mundo mejor. Eso es lo que yo quiero hacer en mi vida. ¿Sabes, Oso, el por qué? Yo me pregunto de muchas cosas. ¿Por qué lo quiero hacer? A ver, ¿Por qué quiero escribir un libro? ¿Por qué me motivas? ¿Por qué? En primer lugar, porque siempre he tenido ganas de plasmar mucho de lo que yo tengo para que la gente aprenda algo. Con que alguien aprenda una cosita de ti, ya tienes una ganancia enorme. ¿Y por qué? Porque para mí mis papás fueron una gran inspiración. Y porque les quiero dar este regalo. Porque cuando plasmo en las cosas familiares, porque me pregunto la importancia de estar con la familia, la importancia de tener a tu gente cerca de ti, del amor que hay, de compartir el amor. Sí sí me pregunto muchas cosas, el porqué de lo que hago, también el por qué me paro en la mañana y estoy feliz por irle a dar una clase a un señor que pesa 130 kilos. ¿Por qué? Porque sé que algo de mí le va a ayudar a él, porque sé que él va a llegar motivado ese día, porque el señor no tenía ningún hábito y ahora lo ha creado. Entonces esas son las cosas de mis porqués.
Tere, yo te he oído decir que es importante definir tus miedos para poderlos vencer. ¿Cómo haces este ejercicio de definición de miedos tú?
Pues veo lo que estoy aplazando. Muchas veces aplazamos y aplazamos, aplazamos cosas, ¿Ves? Las dejamos en lo último de nuestra lista. Por ejemplo, te voy a decir uno de mis miedos que yo tenía, yo no soy así la más tecnológica del mundo y me da, o sea, dije, todo el mundo me decía, Tere, te tienes que digitalizar, no sé qué. Híjole, sí, sí, como que decían, OK, OK, lo aplaza. Dije, ¿A qué le tienes miedo? ¿Cuál es tu miedo? Cuestiónate. Y cuando te viene esta pregunta y tienes tu respuesta realmente de adentro de ti, porque sí te la tienes que responder. Y pues sí, me venían muchísimas respuestas, decía ¿Y cuál es la razón? ¿Por qué no te puedes digitalizar? ¿Qué te va a faltar? Aprender, pues vas a aprender. ¿Te vas a incomodar? Sí. ¿Cuántas veces te has incomodado en tu vida? Todas. Entonces, ¿A qué le tienes miedo? ¿En ciertos temas, en varias competencias, por ejemplo, siempre me cuestiono a qué le temes? Y eso es lo que yo les hago mucho de ejercicio mental a los que entreno. ¿A qué le temes? Vamos a nombrar. Cuando nombras el miedo, le das una forma, ya sabes realmente cómo se llama ese miedo. Por ejemplo, yo tenía miedo al agua fría. Ah, pues el agua fría. Entonces decidí que mi miedo era el agua fría. OK, me voy a entrenar en agua fría. En los que los muchos que me dicen, es que tengo miedo de no terminar el maratón. ¿Por qué tendrías que tener miedo a no terminar el maratón? Confía en lo que estás haciendo, estás entrenando, ten miedo. Si del 100% de entrenamiento que yo te mandé, nada más me hiciste el 50%. Entonces son de esas cosas que sí nombro mis miedos y sí pongo lo que siempre veo que lo que estoy aplazando y digo, a ver, ¿Por qué estás aplazando esto? ¿A qué le tienes miedo? Entonces ahí vienen las respuestas.
¿Cuál ha sido el miedo más grande que has logrado vencer así?
Esa es una buena pregunta. Bueno, la distancia del Ultraman era un miedo, pero nunca dudé, Oso. Tengo mucha confianza que cuando entrenas y te lo propones, nadie te va a sacar de. A menos de que haya algo adverso a ti que no lo puedas lograr. Te voy a decir cuál ha sido mi miedo más grande. Enfrentar la muerte de mis papás y mi divorcio, sacar a tres hijos adelante sola, me daba terror, pero terror y me costó muchísimo trabajo. No sabía cómo salir, no sabía cómo empezar, no sabía cómo seguir adelante siendo una mujer casada, viviendo cómoda, con un marido que proveía. Yo trabajaba muy poco y no sabía cómo le iba a hacer. Era un temor el que le tenía al día a día, o sea, cómo pararme, cómo educar a mis hijos, cómo ofrecerles esa seguridad de una familia rota, cómo ellos podrían crecer sin dolor, sin sufrimiento. Y en la muerte de mis papás, cómo enfrentar la vida sin ellos, aunque yo soy un ser independiente y todo, ellos eran una parte muy importante de mi vida. Eso fue. No ha sido fácil. La muerte no es fácil. Aprendí muchísimo de la muerte. He aprendido mucho. La muerte me ha enseñado, ya tengo una relación increíble con la muerte porque me ha enseñado el valor de la vida. Porque no valoramos mucho la vida cuando pensamos que somos eternos. Cuando alguien tan cercano se te muere, dices no, no es cierto. Siempre decimos ay, es que se murió este. No es que se le murió, se le murió. No, no, no, no. Cuando se te muere a ti, te das cuenta del valor de la impermanencia, Oso. Nada es permanente y nada dura. Entonces con ese chip, sabes, me pregunto todos los días, si este fuera el último día de tu vida, ¿Qué te gustaría estar haciendo? ¿Estás feliz con lo que estás haciendo? Esa es una pregunta que me la planteo todos los días que me despierto.
Tere, ¿Y hay algún libro, algún recurso, alguna conferencia, documental, plática que te haya servido para entender lo que había que aprender de la muerte o lo hiciste sola?
Lo he hecho mucho sola y lo he hecho con ayuda también. Si leí el. Me gusta mucho. Fíjate cómo es la vida, Oso. Uno nunca sabe cómo te pone el destino y los libros que te ponen enfrente. Yo hace muchos años, de la nada, entré a comprar un libro y salí con otros cuatro, ¿Sabes? Y uno de ellos fue Libro Tibetano entre la Vida y la muerte. Y ahí estaba. Y luego, por alguna razón, alguien me lo regaló también. Ya estaba guardado, no los había abierto. Y también compré. Hay uno de Elizabeth Kübler Ross, que ella es tanatóloga y habla mucho de la muerte. No sé por qué lo compré, porque me gustó lo que ella plasmaba, pero yo no tenía muertes en mi vida, entonces también lo compré. Y cuando muere mi mamá, algo me llevó a sacar de este lugar donde tengo mis libros, algo. Y lo primero que vi fueron esos dos libros. Entonces, leyendo mucho de estos libros, aprendí de la muerte. Y aprendí muchísimo, muchísimo, lo que realmente la muerte vale, la muerte vale cañón. El día que murió mi mamá me di cuenta de que. De cómo ella vivió, lo que ella dejó y lo que se llevó, pero lo que su muerte me dio a mí, ¿Sabes? Valorar cada instante, lo que ella fue para mí, lo que ella me enseñó. Porque le decían a mi mamá la señora de la sonrisa del millón. Ella sonreía ante todas las adversidades, ¿Sabes? Y si, ella me enseñó mucho de la muerte. Los libros me han enseñado mucho de la muerte. Este libro de Libro tibetano entre la vida y la muerte habla muchísimo del no ver la muerte como algo final y de ver la vida como una jornada, como un viaje. Y sí, yo siento que venimos, que nos dan como un boletito y que te dicen, bueno, toma tu ticket a la vida, ¿Sabes? Ve y vívela. Pues ahí está tu responsabilidad. No tienes fecha cuando te vas a morir, pero si te vas a morir.
Tere. Pues muchas gracias por compartir eso conmigo. Ahora quiero que me cuentes un poquito qué es lo que estás haciendo. Hoy hablaste de tu código inspira. ¿Qué significa eso? ¿Cómo lo estás aplicando hoy en tu vida diaria? ¿Cómo ayudas a atletas que quieren entrenarse para pruebas de diferentes tipos? Cuéntame un poquito qué estás haciendo.
Bueno, ahorita estoy en un proyecto, estoy creando mi página de Internet. Estoy en un movimiento que también mío, que se llama Inspiring Lives, que se trata, y lo he hecho con mis atletas, se trata de. Mi pasión es inspirar. Mi pasión es que la gente crea que puede, que pueda lograr muchas cosas, sacarlos de su zona de confort, ver que hay otras cosas en la vida y que se tienen que incomodar obviamente para ser grandes personas. Inspirar a que cualquier cosita la puedes hacer grande si lo deseas, cambiar tus modelos de la realidad, cambiar tus creencias, cambiar tus hábitos, inspirar a lo grande. Cada atleta que yo he tenido la oportunidad de entrenar ha sido parte del Inspire Team y lo que yo les pido muchísimo es que una vez que entrenan conmigo, ellos tienen la obligación así para ser parte del Inspire Team, de inspirar a alguien a hacer un pequeño cambio en su vida, ya sea de un hábito, ya sea de cualquier cosita y se hace una cadena inspiracional bien padre, porque si alguien viene ahorita y va a correr un maratón y tiene a alguien cerca y le están viendo cómo se ha inspirado para hacer eso, esa persona puede inspirar a otra a hacer otra cosa. Entonces estoy creando un movimiento muy padre. El código inspira Para mí la palabra inspira ha sido parte de toda mi vida. A mí me inspiraban los atletas, me inspira la vida, me inspira muchísimas cosas. Entonces es muy fuerte la palabra, me encanta y dije ¿Qué voy a hacer con esta palabra si la tengo aquí? Entonces decidí desarrollar cada una de las letras para crear un código donde es un método donde la gente puede utilizar la palabra ya sea en deporte, ya sea en la vida diaria para lograr sus zonas, sus objetivos, salirse de todo este miedo que tienen, aprenderse a incomodar, aprender a encontrar la pasión, a cuáles son realmente sus objetivos. Entonces la palabra te la desgloso así La i significa iniciar con un objetivo y los objetivos son importantísimos en nuestra vida porque si no tienes un objetivo en la vida estás como somnoliento, como viviendo por vivir. Y luego la n significa no te detengas. No te detengas, no importa lo que pase en tu vida, si tienes tu pasión, aunque te digan que no puedes, mil veces te la pueden decir, no te detengas si realmente estás aferrado a eso que quieres. Y pues viene todo este tema de cada letra. Luego viene la s que es soltar tus miedos, lo que hablamos ¿A qué le temes? Suelta tus miedos. Luego viene la p de pasión. Luego viene la i de incomodarse, incomódate. Luego viene la r que significa renuévate y no te renuevas todos los días si no te obligas a ser alguien diferente. Si te estás dando cuenta que estás estancado, te tienes que renovar en todo. Yo me estoy renovando en la digitalización, porque si no me iba a quedar bien atrás y sin chamba además. Y luego viene la A, perdón. Sí, la A que es la de agradecimiento. Para mí la base de todo es agradecer, el que agradece. El universo conspira a tu favor, todo está alineado hacia ti.
Y entonces dices que estás haciendo tu página y estás tomando entrenamientos personales. ¿Dónde te puede encontrar la gente o dónde es? ¿Cómo te contactaría alguien que necesitaría algo de tu asesoría?
Estoy en Tere Ambe Kibri, estoy en Facebook y también está Inspiring Lives Mex. Estoy en Instagram también como Tere Ambi Inspire y Inspire Lives MX en Instagram y también estoy ahorita ya hice un ebook y pueden las personas que realmente me quieran seguir, pues con mucho gusto va de regalo este ebook está muy interesante. Tengo ahorita.
¿De qué es el ebook?
El ebook trata de salirte de la zona de estancamiento. No le llamo la zona de confort, la zona de estancamiento. ¿Y sabes por qué, Oso? Te voy a decir de dónde me vino esto. Yo corro mucho con mi perrita y mi perrita es así, una loca que se mete a todas las. Le encanta el agua. Y una vez se metió a un lugar asqueroso, pero así, un estanque, pero de agua negra y de agua sucia. ¿Y sabes lo primero que pensé? Eso es un estanque, apesta. Entonces dije, la zona de estancamiento apesta. ¿Cuánta gente no está en esa zona? Y realmente huele muy mal. Entonces dije, voy a hacer un ebook de la zona de estancamiento. Entonces realmente para la gente que le duela estar ahí, que realmente no sabe cómo salirse, se los voy a regalar porque está bien padre.
¿Y dónde lo pueden conseguir?
Yo se los regalo cuando salga, cuando nada más que empiecen a seguirme por favor, en las redes sociales. Entonces ahí, aunque no tome sus correos todavía, cuando salga ya realmente va de regalo. Ya lo tengo, ya está formateado, ya está todo, ya nada más está listo para lanzarse. Y estoy también en proyectos, he dado afortunadamente algunas conferencias para empresas y ahorita estoy haciendo también más productos digitales en lo que es cursos en línea y conferencias para empresas.
Tere, ¿Cuáles son los tres libros que más te han marcado o al menos impactado en tu carrera como atleta?
Pues me ha encantado muchísimo. Uno me impactó que se llama Born to Run, que bueno, es de mis libros favoritos.
Ese me lo regaló Ernesto Rivas, que lo entrevisté creo que en el episodio número 7 de cracks. Y saliendo de su oficina me dijo toma este libro, lo tienes que leer. Y no he llegado a leerlo, lo dejé en la oficina ahorita en la cuarentena y como ya no he regresado.
Te va a gustar, te va a gustar, es súper motivador. Hay otro libro que me encanta que se llama Las voces del desierto. Me identifiqué muy cañón con ese libro porque se trata de una doctora que va a recibir un premio, pero tiene que ir a Australia y el premio se lo va a dar el jefe de una tribu de aborígenes que tienen que cruzar el desierto. ¿Pero qué pasa con esta doctora al recibir este premio? Y lo que ella no sabe es que va a cruzar un desierto. Entonces a mí ese libro me dejó muy, muy llena, muy llena. Y también el libro tibetano entre la vida y la muerte. Sí, son de los. Mira, ¿Que se podría decir de más? Hay un libro de un coach de. Me gusta mucho el fútbol americano, ¿Sabes? Me gusta mucho la parte estratégica, porque para mí es como un ajedrez, es como ver cómo las piezas del ajedrez se están moviendo. Y había un coach que me llamó muchísimo la atención su mente y era grande, era el entrenador de los New York Giants, Tom Coughlin. Y él hizo un libro que se llamaba Merécete el derecho de ganar. Y me gustó, es mucho también.
Entonces nunca lo había oído, pero voy.
A checar si el título en inglés.
Después te ¿De que? ¿Cuál es la lección que te hubiera gustado aprender diez años antes?
Esa es buena pregunta. No tener. No tener tantos miedos, porque decirme limitar los miedos al principio de. Bueno, la lección hace 10 años.
O 10 años antes de cuando la aprendiste. ¿Me entiendes?
Te estoy oyendo un poquito mal.
A ver, o diez años antes de cuando la aprendiste.
Diez años de cuando la aprendí, ¿Sabes qué? Aprender a decir que no, porque yo intentaba complacer a todo el mundo y nunca sabía decir que no. Entonces, ¿Qué me pasaba? Pues daba de más, daba de más y me desgastaba a todo, decía que sí, sí te ayudo, si puedo, si esto. Y era desvalorizarme yo.
Y hoy cómo dices que no.
Te estoy oyendo.
¿Me oyes ahí, ahí?
Sí, sí te oigo.
Hoy como dices que no soy muy.
Honesta, Cuando no puedo es no puedo y hablo con la verdad, porque la honestidad es la parte que realmente te hace ser íntegra con lo que tú, con lo que tú piensas, con lo que haces. Entonces cuando no puedo, no puedo. ¿Y sabes que he aprendido también? Que estuviera sido mejor. No sé si conoces a un. Es un astrofísico, él es físico y él tiene muchas propuestas para la mente, pero más que nada para nuestro buen vivir. Y aprendí de él, se llama Jean Pierre Garnier Malet. Él es un hombre que ha dicho muchas, ha probado muchas cosas de la física y él dice que él tiene la teoría del desdoblamiento muy interesante, pero te lo pone más fácil y te piensa en hacer del otro lo que quisieras que el otro pensara en hacer de ti. Todo es cuestión de controlar tus pensamientos. ¿Cuánto tiempo gastamos en nuestras vidas juzgando, criticando y metiéndonos en las vidas de los demás? Eso es terrible. Y este señor si yo hubiera aprendido esto hace muchos años, hubiera sido una vida, bueno, diferente. Sí, porque entiendes al enfrente, entiendes de diferente manera al enfrente. Piensas, tú no quieres que alguien hable mal de ti, tú no quieres que alguien te haga daño, sin embargo, piensa en hacer del otro lo que quisieras que el otro hiciera. Pensara en hacer de ti qué quieres hacerle al otro que el otro quisiera que te hiciera. Entonces, si piensas en eso, además te pones un stop cuando tú empiezas a juzgar a alguien o so o decir, ah, espérame tantito, momento, a ver, piensa en hacer del otro lo que quisieras que el otro pensara hacer de ti. Haces un stop. No juzgues, porque no conoces su vida, no conoces nada, nada, nada. Él habla mucho de este tipo de pensamiento. Hay muchísimas cosas que él dice que nosotros tenemos un doble y nuestro doble está en otros tiempos. No sé si tú sabes que, bueno, has oído que las almas están ahí en tiempos, en otros tiempos. Pero dice él que tu doble puede estar, está contigo, pero él trae la mejor información. Siempre que estás dormido en tu adormecimiento y de acuerdo a tus pensamientos del día te va a traer esas informaciones. Y cuando nosotros tenemos ciertos pensamientos en el día, también creamos futuros peligrosos, futuros potenciales peligrosos. Esto está muy padre y está así como que se oye súper fumado, pero si te gusta indagar del tema te va encantar. Esto no es una filosofía, esto es una acción que tienes que tomar para tu buen vivir simplemente. ¿Y te lo pone muy fácil porque hay lecturas de él que dices qué dijo? No le entendí nada, pero nada más aplicar. Piensa en hacer del otro lo que hicieras que el otro pensara en hacer de ti. Cuida tus pensamientos. Se acabó. Eso sí me hubiera gustado aprenderlo antes. ¿También el no dar ayuda, sabes Oso? Sin que te la pidan. Es bien delicado dar ayuda sin que te la pida. ¿Por qué? Porque si tú das ayuda a alguien que no te la ha pedido, probablemente el aprendizaje que tiene que tener esa persona tú se lo estás bloqueando, le estás resolviendo algo que tiene que aprender y probablemente el tú meterte y ayudar a alguien que no te ha pedido ayuda también algo, alguna consecuencia negativa vas a tener. No le puedes bloquear el aprendizaje a una persona hasta cómo yo sí quiero que tú, si tú quieres, si yo quiero que tú me ayudes, te tengo que pedir la ayuda. Oso, ayúdame por favor.
Eso me parece interesante y creo que creo que tienes razón, aunque muchos de nosotros no nos atrevemos a pedir ayuda, pero eso es parte de lo que hay que aprender y cuando nosotros nos entrometemos en el proceso de aprendizaje de alguien más, le estamos robando esa oportunidad de aprender.
Si tú quieres así tienes la necesidad de ayudar cañón a alguien, te haces esta pregunta ¿A alguien le haría daño que yo ayude a Oso? Te cuestionas y esperas los mensajes. Si realmente va a suceder, tú me vas a pedir la ayuda. Si no va a suceder, van a venir miles de formas de obstáculos para que yo no te ayude. Eso es súper y súper interesante y súper real, ¿Sabes?
Pues increíble. Tere, quiero ser respetuoso de tu tiempo y antes de cerrar me gustaría hacerte una última pregunta que tal vez ya hemos respondido, pero si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Se vale pensarlo tantito, ¿Verdad?
Se vale pensarlo tantito.
Hasta ahí va. Escribe tu propio libro. No dejes que nadie escriba tu destino. Tú escribe tu propia historia. Nunca dejes que nadie sea la persona que esté escribiendo tu vida. Escríbela tú. Escríbela tú.
Me encanta, Tere. Este ha sido una plática súper interesante porque más allá de hablar de nutrición, hidratación, preparación, entrenamiento físico, hablamos de algo que me parece que es el fundamento de cualquier hazaña extraordinaria, que es una mentalidad sin límites. Y hablamos de todo este tema de fortaleza mental o mental toughness, que es algo que sé que tienes tú muy presente en tus entrenamientos y en tu vida. Porque más allá de todas las hazañas que has realizado, las que te quedan por hacer y la manera en que acompañas a tus atletas, me parece increíble. Y ojalá hubiera más gente que dedicara más tiempo a la mente que a los músculos, porque de ahí, a mi parecer, parte todo. Eres una cráter y me da muchísimo gusto platicar contigo.
Gracias, Oso. Gracias por la invitación, de verdad.
¿Algo más que quieras agregar?
Sí, me encantaría decirle a la gente que por favor pongan mucha atención en lo que están haciendo con su cuerpo. Que cuiden en la forma que hacen el ejercicio, que pueden optimizar su cerebro, que puedan optimizar su cuerpo de una forma distinta y que si entienden la filosofía de cómo hacer ejercicio, hasta pueden desafiar el envejecimiento. No están entendiendo lo que están haciendo en este tiempo. Están de verdad, yo veo a la gente haciendo rutinas y rutinas todos los días, matándose burpees, esto, lo otro. Repetitivamente, Oso, repetitivamente. Todos los días están haciendo algo que no tiene fundamento. ¿Por qué? Porque no están planteándose objetivos. Es nada más la parte externa, la parte del cuerpo, la parte de los músculos, como bien dices tú, realmente qué le están dando a su cuerpo y a sus células. Y si en unos meses o en unos años su cuerpo va a estar totalmente deteriorado, que entrenen con inteligencia, que entrenen con gente que sepa, que entrenen realmente para lo que quieren, no para verse nada más bien, sino para hacia adentro. Que cuiden su salud.
Buenísimo, Tere, pues muchísimas gracias por tu tiempo. Y ya se me olvidó que iba. Bueno, pero otra vez, Tere, pues muchísimas gracias y un verdadero placer platicar contigo.
Gracias a ti, Oso. Muchas gracias. Cuídate.
Me encantó la determinación que muestra Tere y la manera en que trabaja su mentalidad para lograr cosas increíbles. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link link Craks la. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos encuentre. Si además nos dejas un review, mucho mejor. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección o el tip que más te llevas del día de hoy como sotraba. Y no olvides mencionar a Tere como ereambeinspire. Puedes encontrar links a todo lo que Tere y yo hablamos en Cracks por. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks. Este episodio es presentado por mi propio newsletter viernes de Cracks. Viernes de Cracks es un mail que mando cada semana con 5 bullets, 5 tips muy sencillos, recomendaciones de apps, libros, cosas que estoy explorando, conceptos, frases y la idea es dejarte algo con lo que puedas tener material de pensamiento para el fin de semana y oraciones para empezar una buena conversación. Así que si quieres recibirlo, nunca te voy a mandar spam y puedes registrarte gratis. Este es contenido que no hay en ningún otro lado en Cracks La viernes.










