Cómo logré que mis HIJOS INVIERTAN (Tienen 9 y 10 AÑOS)

Oso Trava explains how he got his 9 and 10 year old kids to start investing. He shares what changed in his own relationship with money and the specific steps he took to teach them financial literacy from an early age.
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¿Cuál fue tu primer recuerdo del dinero? Es decir, ¿Cuál fue, digamos, cuál fue tu primer negocio que hiciste.
Que te.
Recuerda que con tu esfuerzo, con tu creatividad, etc? ¿Puedes ganar dinero y puedes crear un negocio? ¿Cuál fue tu primer recuerdo?
Si me pregunta la primera pregunta ya me habías aventado a lo hondo. Porque mi primer recuerdo de la lana yo creo que es. Es acordarme de que no había. Caray. Sí, sí, sí. En mi casa como que había mucho esa situación de los clásicos comentarios hablando como de muchas limitaciones y el dinero no crece en los árboles y ese tipo de cosas. Tú vas a ser el único que va a ir a la universidad. Yo siempre estuve becado y entonces sí, como que en mi casa había esa situación, era el que me hablaban, me hablan en el recreo porque no se había pagado la colegiatura cuando no estaba becada. En fin, ya después no me acuerdo de haber sido muy visnero. Te voy a decir algo, mis dos papás eran profesionistas, pero. Y eso hacía, hacía que no, o sea, no eran, no eran hombres de negocios. Y yo nunca tuve como que esa visión de un hombre de negocios. Siempre tuve la visión de un si quieres que te vaya bien, vas a ser un empleado, vas a entrar a una organización y vas a escalar ahí. Entonces, pues como que desde niño siempre tuve trabajos. Yo a los 14 años trabajaba de cerillo empacando bolsas en Gigante de Ejército Nacional. Y ahí entendí el valor del trabajo duro y de hacer las cosas bien, porque en los días que había venta especial, yo pedía trabajar dos o tres turnos y ahorraba todo el dinero que podía conseguir. Y ahí es donde entendí que podía yo hacer dinero que no necesariamente era tener un negocio. Si bien en mi etapa temprana de la vida no fui, no tuve trabajos así como de oficina, de repente sí trabajé en Altos Hornos de México un poquito, pero yo como que era más. Sí, como que me conseguía chambitas, hice comerciales de televisión, iba a mis castings y desfiles de moda y. Y anuncios, o digo, catálogos de suburbia y ahí así me ganaban, me pagaban. La realidad es que fue, yo aprendí a hacer negocios cuando aprendí a vender. Y eso lo aprendí como a partir de los 23, 24 años, cuando empecé a vender seguros. Y es ahí donde entendí que podías tú generar o detectar una necesidad, entregar un producto, capturar parte del valor como una comisión y que podías leer a la gente para que eso sucediera.
¿Y cuando empezaste a ganar este dinero o cuando te diste cuenta que podías empezar a ahorrar, qué edad fue, o sea, qué hiciste con ese primer dinero? ¿Dónde lo metías abajo el colchón?
Es que esta conversación, Pedro, no sé si hasta dolorosa para mí, porque yo no, de verdad no hubo, no hubo cultura financiera alguna en mi casa y por eso no había lana, porque nadie en mi casa sabía de dinero. Mi abuelo había heredado y se había acabado la lana y mi papá y mi mamá, si bien eran muy chambeadores, la verdad no se les daba eso del dinero, o sea, ni de hacerlo, ni de ahorrarlo, ni de invertir. Invertir nunca. Yo me fui a estudiar y si te digo en qué me gasté mi sueldo de cerillo, nos fuimos a Acapulco con identificaciones falsas, a meternos a antros, eso hice, gastarme mis ahorros. La verdad es que no, no tenía yo esa cultura financiera. De hecho, cuando empecé a hacer ya más lana, más en serio, pues compraba cosas. Yo estudié una maestría en administración de empresas en la Universidad de Stanford, Pedro, y me acuerdo ahí voltear y ver a amigos que compraban acciones por primera vez y yo, claro, yo estaba 250 mil dólares endeudado porque eso es lo que había pedido para irme de maestría. Yo no tenía dinero para invertir, yo no tenía dinero para comprar acciones, pero ellos lo hacían y después yo me volví banquero y la primera vez que compré una acción probablemente fue a los 29 años o 27 años, ya no, 28 años, ya que era un profesional de la industria financiera. Tardísimo, tardísimo.
Y es algo que es muy mexicano eso, la falta de cultura financiera es algo muy mexicano, es algo que realmente hemos perdido esta oportunidad muchos mexicanos de aprovecharla desde el inicio, porque lo mejor que puede pasar en las finanzas, y tú lo sabes, Oso, es empezar lo antes posible, porque el tiempo es el mejor aliado en esto y entre más tarde, cada año que te tardes, te estás perdiendo de una oportunidad enorme. Entonces yo creo que no estás solo en ninguno de estos comentarios y anécdotas que tienes, al revés, más bien es la gran mayoría de las personas.
Sí, ahora yo estoy tratando de cambiar la historia. En mi casa yo ya llevo invirtiendo muchos años y hace un par de años decidí, después de mucho tiempo que tenía ganas de hacerlo y que no sabía cómo hacerlo, decidí hacerlo más fácil. No sé si sea eficiente fiscalmente o no, pero abrí una. Yo tengo una aplicación de GBM Plus, de tu empresa, y ahí es donde invierto mi lana en acciones y en bonos. Y decidí abrir una pequeña estrategia para mis hijos, a la que cada mes les deposito bonito una lana en un fondo que es para los dos. Y después los ayudé a entender qué es lo que yo estaba haciendo, rompiendo su cochinito. Me dieron la mitad de su dinero, yo se los dupliqué y ellos empezaron a decidir qué comprar. Obviamente me dio la oportunidad de hablar de modelos de negocios. Mis hijos tienen 9 y 10 años, tampoco son conversaciones muy detalladas, pero entienden que si se van a un crucero, hay una empresa que vende los boletos de este crucero y que son dueños de los barcos, y que después de todos los gastos les queda algo de utilidad, y esa utilidad se la pueden repartir a sus accionistas. Y entonces me dicen, papá, deberíamos de comprar acciones de esta línea de cruceros. Y empiezan a entender el mundo de una forma diferente. Y cuando con el tiempo han visto crecer su dinero, pues ellos si metieron 10 y ahorita tienen 20, pues. Pues es dinero que en su cochinito nunca hubiera crecido. Y entonces están empezando a tener uno el entendimiento y la técnica o la teoría, pero más importantemente el conocimiento de que se puede hacer. Yo no tenía ni idea, para mí no era ni siquiera una opción, o sea, no era. Un hombre no puede aprender aquello que cree que ya sabe o lo que no sabe que no sabe. Y yo no sabía que ni existía hombre.
No, absolutamente hacia eso. Iba a preguntarte varias cosas en tu casa, ¿Qué regla de oro hay para que tus hijos, digamos, comprendan el valor del dinero, lo sepan cuidar y lo sepan, digamos, promover?
Te voy a decir en mi casa no es perfecto. Yo no pretendo venir a decir que yo ya me las sé todas y que mis hijos son unos eruditos financieros o que yo soy el mejor financiero personal del mundo. Yo hoy estoy teniendo que aprender a vivir y a enseñarles. Y creo que te lo pregunté también en tu entrevista, pues cómo darles una niñez en la que no hay tanta carencia como la que yo viví y a veces peco un poco de espléndido alrededor de lo que puedo darles. Pero sí entienden una cosa, ellos ahorran, ellos ahorran en un cochinito como cualquier niño, pero saben que ese dinero ahí guardado no va a ser nada y que si quieren comprar algo, entonces la mitad de sus ahorros son para comprar lo que quieran y la otra mitad es para invertir. Y eso que invierten yo se los pongo ahí como que también de dulcecito, se los duplico. Entonces por cada peso que gastas vas a tener que invertir uno. Y eso les está haciendo un poquito la idea. Ya pasaron como ha habido un poco turbulencia en los últimos meses, pues por pérdidas, ahora fue la excelente oportunidad para explicarles por qué habían perdido dinero y qué significaba y cómo pensar y cómo reaccionar cuando estás perdiendo ese dinero. Yo creo que, a ver, a mí me encanta, yo tengo muchos, muchos amigos judíos y me encanta que ellos tienen tres cubetas, el ahorro o inversión, el gasto, pero también la donación o la filantropía. Y yo es algo que estaba tratando de hacer con ellos, no en una proporción tan grande como lo hacen ellos, que me parece admirable, pero sí que entiendan que lo que tenemos es para ahorrar, para disfrutar, pero también para ayudar.
Absolutamente. Y de eso se trata un poco, de eso se trata el curso de Inversión Semilla, en ese sentido, que damos diferentes módulos en el curso, la forma en, oye, cómo hacer dinero, muchas ideas de cómo puedes hacer dinero, luego cómo lo debes de cuidar, invertir y por supuesto, Chovy Landeros es quien da el módulo de cómo se debe de donar parte de como un hábito, porque también el valor del dinero y la diferencia que puedes hacer con el dinero, no solamente hacia tu beneficio, sino lo que puedes hacer por los demás, es increíblemente satisfactorio. Y creo que es una enseñanza completa. Y tienes razón, de eso lo compartimos mucho. Y bueno, creo que de eso se trata un poco el curso también.
Sabes que vale la pena tocar. Me encanta que digas cómo ganar dinero. Yo creo que eso es, yo creo que es una gran diferencia entre las generaciones, porque bueno, tal vez tú vienes de una familia emprendedora, empresarial y tal vez se tocaban mucho los temas de cómo hacer dinero. Pero hoy en mi época vas a trabajar para alguien más, para el empresario. Y el empresario quién sabe de dónde sale o quién sabe cómo se construyó. Hoy ya hay mucha información sobre cómo hacer dinero y no sólo cómo generar empresa, es cómo hacer dinero. Y hay muchas maneras en las que a través de creación de contenido, comercialización de habilidades de diseño o de programación y hay plataformas que permiten a una persona trabajar desde cualquier lugar del mundo y hacer dinero. Pero hay otra parte de la ecuación que es que entiendan los niños que el dinero, yo trato de hacerles entender que el dinero es como una energía que sí entre más lo agarras, menos fluye y más se atora y más como que se anega. Yo quiero que los niños entiendan que el dinero no es el fin último. Hacer dinero por hacer dinero no sirve de nada. El dinero es un Claro, es la peor preocupación cuando no existe. No entiendo la preocupación porque la he vivido, de dudar de si vas a poder pagar las colegiaturas de tus hijos o si tienen algún accidente. Pero el dinero muy rápido al cubrir tus necesidades básicas se vuelven una gran herramienta para construir, para generar más riqueza y sobre todo, como tú lo dices, para generar impacto. Entonces yo creo que una más allá de educación financiera, nos tenemos que ir un poquito antes a filosofía financiera, filosofía del dinero. No sé cuántas familias, tú y yo conocemos muy bien a Pablo Sánchez esta conversación alrededor del dinero que en muchas familias y hasta en muchas parejas es tabú. Oye, no le preguntes cuánto gana, no le preguntes cuánto tiene, no le preguntes cuánto vende, no le preguntes cuánto gasta. ¿Es privado y hasta en las familias que deberían estar con una transparencia mínimo para salud mental y operativa de la casa, poder tener esta conversación de cuánto dinero tienes? ¿Y les contesto y cuánto dinero cuesta y cómo hiciste ese dinero y cuánto ganaste por esto? ¿Y cuánto vale el tiempo de la gente que te rodea, cuánto cuestan las cosas que tú hoy disfrutas? Para que entiendan que no es que oye, es negado y es tabú y no hables de dinero y no lo gastes, al contrario, disfrútalo, está bien, pero aprende que las cosas valen y aprecia que tu maestra te está costando dinero, que tu profesor de fútbol te está costando dinero, que esos tenis nuevos que traes costaron dinero y hay una persona que está cobrando dinero por hacer esos tenis. Y cuando entienden que el dinero es nada más un mecanismo de interacción y de captura y de compartimiento de valor, creo que entonces puedes pasar allá las partes más técnicas de cómo hacer, cómo ahorrar y cómo utilizar ese dinero.
Por supuesto, el dinero, parte de esta enseñanza es enseñar que no es lo más importante, pero sí saber el valor que tiene esto. ¿Porque además también, cuántas parejas realmente no conocen sus finanzas entre ellos, cuántos hijos? Pues también lo que mencionas en su casa, en la comida y en las conversaciones de familia, de cosas trascendentes familiares, no platican del dinero. Y probablemente, o no probablemente en la estadística el motivo número uno de estrés es el dinero, el motivo número uno de divorcio es el dinero. Realmente es por tratarlo como un tabú y no como oye, ¿Y qué vamos a hacer? Y tomar decisiones inteligentes sobre esto en vez de mantenerlo oculto. Y tengo una cuentita por acá, pero no nos da nada. Invertir es muy simple, muy simple, pero hay que saberlo hacer.
Y yo creo que ahí es donde la cultura del dinero y de la inversión, sobre todo educada, lo acabas de decir, hay que saberlo hacer. Hoy hay tantas, tantas, tantas ofertas fraudulentas en el mercado, tanta gente queriendo multiplicar su dinero de la noche a la mañana y en esa ambición desmedida se creen cuentos que son totalmente inverosímiles y terminen perdiendo todo su dinero, que es dinero que te cuesta trabajo ganar y que deberías de honrar, ¿No?
Absolutamente. Y no deja de existir todas estas cosas fraudulentas que les llegan por el lado más sensible de la parte humana, que es hacerte rico rápido. Y es que no se hace rico rápido al menos que hayas inventado algo muy impresionante como una empresa de tecnología brutal que te haya llevado de cero a mil en poco tiempo. Pero para la gran mayoría, el 99.9% de las personas es un tema de disciplina y de constancia hacia eso. Entonces estos scams y esto les llega por la parte sensible. Empecemos ahorita, me voy a hacer rico rápido y fácil, rápido y fácil. Y pues no, no es así. Y hablando de lo que decías, Oso, de fomentarles el valor del dinero, el que no es que sea lo más importante, pero sí que se lo sepan ganar, cómo les fomentas tú este espíritu pues tú también en tu ADN que tienes emprendedor, que has creado múltiples empresas, que te han visto tus hijos pues entrevistando a millones de personas, también haciendo un curso de educación, pero también tienes tu empresa de salud, ¿Cómo los invitas a que lo vean ese espíritu que tú tienes y que a lo mejor les causes esa chispa?
Te voy a decir, es algo con lo que batallo Pedro, porque a ver, yo entiendo que mis hijos tienen una responsabilidad hoy y ese es estudiar, o sea, es ir a la escuela, desarrollarse bien, hacer su tarea y no quiero que sientan la necesidad de hacer dinero hoy. Dicho esto, tengo un hijo que es muy ambicioso y le encanta la lana y va a ser muy bueno para hacerla. ¿Al otro le vale más gorro y a él bueno, y a ellos les trato de enseñar cómo no? Y desde las clásicas de oye, a ver, ¿Quieres dinero? Pues tienes una bola de juguetes que ya no usas, tal vez los puedes vender, han ido a vender galletas, han hecho manualidades que también salen a vender y de repente hacen. Hacen chambitas para los abuelos o para mí, pero trato de no. De no tenerlos como que trabajando y con la presión de que tienen que hacer dinero. Lo que sí es que cuando vamos por ejemplo de viaje, si les voy a dar algo de dinero, ellos son los responsables de cuidar su gasto, de elegir cuánto van a que van a comprar y tienen un presupuesto limitado que les hace a veces hasta colaborar juntos. Yo ya los veo y no sé si colaborar es una. Es como un escenario utópico o es más bien mi hijo chico abusando del hijo grande, quitándole, diciéndole que colaboren cuando el chiquito pone el 10 % y el grande pone 90 para comprar lo que el chiquito quiere. Pero. Pero si entienden que tienen ciertos presupuestos y que si hay algo que quieren y que es bueno, entonces les va a costar trabajo y van a tener que ahorrar y se ponen muy creativos ¿De dónde sacan el dinero? Y si va a ser el domingo y si aparte pueden vender unos juguetes y si aparte pueden juntar su lana y la mitad de lo que han ahorrado. En fin, trato de ayudarlos a pensar lógicamente y hay veces que soy muy, muy espléndido y obviamente no les ando contando chiles, pero hay otras que les digo a ver, este es su presupuesto y se tienen que hacer bolas y tal vez va a recaer en que no, el límite no se mueve y eso los deja fuera de lo que querían o van a tener que tomar decisiones. Y creo que poco a poco va con eso. Llegará el momento para hacer dinero hoy, el dinero que por una cosa, por regalos de cumpleaños u otra juntan, pues lo están aprendiendo a invertir. Y eso creo que les está dando mucha información que yo nunca tuve antes de tener la presión de hacer el dinero.
Ahora. Pues ese es el chiste. Justamente la finalidad del curso es eso. Cómo hacemos que más personas como tú, como yo, que tenemos hijos chicos, poderles, digamos, incorporarlos a este mundo, a que deje de ser un tabú, a que puedan seguir siendo esto su principal responsabilidad. Que dices que es como es estudiar, pero que el valor del dinero, la forma de ganarlo, la forma de cuidarlo y de multiplicarlo, porque hay una fórmula para multiplicarlo, eso existe, Pues eso tiene un valor increíble desde el principio, porque cuando empiezas tú desde el día uno y no empiezas en el año 30 como empezaste casi tú en el año 28, pues son esos 28 años que por más poquito que pensabas que tenías se podían.
Multiplicar. Tú a lo mejor a los.
28 millones pudiste haber empezado y aportado, aparte de la deuda de tu universidad de.
Entrada. Sí, sí, sí, son millones de pesos. Yo sí quiero que mis hijos lleguen, no sé si a los 18, pero con un dinero importante que va a haber sido generado a través de depósitos constantes, pero sobre todo del poder del interés compuesto. Y te voy a decir algo, están aquí haciendo unas preguntas y ahorita me gustaría meternos a responder algunas preguntas que están haciendo en el chat, pero la gente cree que los negocios y que invertir es muy complicado y puede ser tan complicado como lo quieras hacer, pero literal, yo se lo puedo explicar a un niño de 9 años y lo entiende perfecto, como cuánto cuesta hacer sus tenis, cómo funciona un negocio y si hay ganancias o pérdidas, o si le estás prestando dinero al gobierno para que construya escuelas y hospitales. Eso es así de sencillo. Le prestas dinero al gobierno, que eso es comprar un CETE y el gobierno te va pagando tu 10 % anual hasta que lo vendes y listo, punto. Y eso es muy fácil de entender para un niño y para.
Un adulto. Absolutamente. ¿Qué preguntas viste aquí, Oso, que te llamó.
La atención? Me preguntan aquí, por ejemplo, cómo enseñarles a mis hijos si yo misma no entiendo. Y creo que es importante empezar a quitarnos el miedo de aprender. Mira, a veces el mundo de las finanzas es un mundo en el que la gente habla con muchos acrónimos, con muchas palabras en inglés, muchos muy rimbombantes, y nos da miedo parecer novatos. Y si hay algo que yo he descubierto es que tus probabilidades de éxito en cualquier cosa incrementan exponencialmente conforme incrementa tu comodidad con verte novato. Cuando tú te quitas la pena de preguntar y parecer el tonto del cuarto, pues muy rápido vas a dejarlo de ser. Hoy se lo dije a mis hijos en el coche, uno se burló de otro porque hizo una pregunta. Le dije, Diego, aquí no hay preguntas tontas. Hay tontos que no hacen preguntas, porque quien no pregunta se queda sin saber toda la vida. Entonces hay que quitarnos el miedo a preguntar. Y hay mucha información, digo, en mi libro Tácticas de Cracks, en el que te menciono a ti, mi querido Pete, hay toda una sección es dinero de cómo es, cómo hacer, cómo ahorrar y cómo hacer y cómo hacer crecer tu dinero, ¿No? Y hablo de muchos tipos de inversiones, cosas muy básicas. Está el pequeño cerdo capitalista, está Javier Morodo con su podcast que habla de muchos términos, algunos más sofisticados, pero hay mucha gente que te puede empezar a enseñar de finanzas muy básicas. Y yo creo que este curso es una gran oportunidad para que papás e hijos entiendan los básicos del dinero y.
Las inversiones. Absolutamente. Quitar los tabús, quitar la pena, como dices, es fundamental. Porque nosotros como lo vemos, por ejemplo, en GBM, Oso, y siempre lo decimos, lo que hacemos nosotros es un derecho para todo el mundo. Así como todo mundo tiene el derecho al agua, a la educación, tienes que tener el derecho a invertir tu dinero, porque si no lo haces, en vez de multiplicarlo, lo vas a ir perdiendo año con año. Esa enseñanza que le puedes dar a tus hijos desde el principio tiene un valor enorme, enorme, que cambia generaciones, cambia sus vidas, cambian las de las familias y luego las de las.










