CÓMO ME CAMBIÓ LA AYAHUASCA I LUIS EDUARDO LUNA

Luis Eduardo Luna spent over 40 years with ayahuasca and moved from city life to tending a 400-plant garden. He now lives simply with his family, surrounded by birds and insects, in constant contact with the natural world he once ignored.
Tú a mí me mencionaste que años de experimentación y contacto con el ayahuasca te llevaron a un cambio de conducta, un cambio de vida. ¿Cuál crees que fue el cambio más importante que te dejó o que te dejaron estas experiencias?
Bueno, yo creo que. Yo creo que. Yo creo que el cambio es que he pasado de ser una persona urbana, donde tengo mi pisito, con mis máquinas y todo eso, a tener este jardín que está alrededor, donde tenemos 400 especies de plantas, donde estoy en contacto continuo con pájaros y con todo lo que viene aquí, con insectos, con lo que venga aquí. Es decir, ese sentimiento de unión con la naturaleza, intentar comprender, producir lo máximo posible de lo que. Como producir lo mínimo posible de basura, porque esa basura tiene que ser a dónde va, es decir, simplemente ser consciente, para mí eso es lo fundamental, ser más consciente de mi día a día y intentar con mi vida personal hacer lo que puedo y mi esposa igual y mis hijos igual, aprendiendo esa manera de vivir mucho más, de manera más simple y más ligada a esa más intersubjetiva, con toda esa maravillosa naturaleza que tenemos.
¿Luis, en tus más de 40 años de experiencia, cuántas sesiones crees que has tenido de ayahuasca?
Ah, no, no las he contado, pero claro que son cientos o más de mil, seguro. Me hace recordar una vez, porque yo, por un lado está ese lado mío, por otro lado está mi interés antropológico, científico, etcétera. ¿Pero recuerdo una vez en un congreso en Curitiba, un congreso internacional de psicología, y hablé de los indígenas, de estas cosas más o menos, y había un profesor, un catedrático islandés, muy serio, ya señor mayor, yo era más joven, se levanta y me Es el ayahuasca adictivo? Con una audiencia de no sé cuántas cientos de personas. Entonces lo pensé un momento, digo yo, no, no lo es. Y yo sé por qué, porque lo he tomado cientos de veces. No, realmente es así, porque si yo lo tomo es porque tengo que tomarlo, porque siento mi obligación, etcétera, responsabilidad en algún momento de tomarlo, porque no es ninguna pasatiempo, es ningún pasatiempo, ni el sabor, ni los efectos. Es serio. Es decir, para mí es algo. Es algo muy serio.










