Cómo VIVIR la VIDA que DESEAS I Carlos Alazraki

Carlos Alazraki nearly died after a gastric balloon procedure went wrong, leaving him hospitalized with memory loss. The brush with death made him quit things he hated and start an internet TV channel with Mario de la Rosa instead.
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Yo me mandé por idiota a poner un globo para enflacar en la panza, que era de moda. Me fue muy bien los primeros dos meses y en el mes de diciembre ya por las vacaciones me empiezo a sentir de horror, de horror. Y le hablaba al doctor de larga distancia y que tengo, que tengo, que tengo que tener, Toma esto, toma esto, me lo calmaba. Llego a México y le hablo acabo de llegar, mañana yo me quito el globo, contigo o sin ti, perfecto, mañana te lo quitas y enflacaste 12 kilos, muy bien, no sé qué. Y me lo quita. Y yo Dios mío, gracias a Dios. ¿Y de repente me dice el doctor, era un jueves, me dice si no quieres ir a trabajar el fin de semana, el viernes no vayas, si no te sientes bien, sigue con tu dieta de la dieta y nos vemos el martes para darte la nueva dieta, OK? Viernes, efectivamente me levanto medio raro, dije no, no voy a ir a trabajar, además primera semana de enero no pasa nada, dice mi mujer. Por cierto, le hablé al doctor X, que es gastroenterólogo, el doctor Micha se llama, y me dice este, le dije a Cintia, perdón, ¿Para qué viene? No, pues para que te cheque la panza, porque quieres que me cheque la panza si estoy bien, No, pues que venga. Llega el doctor que no lo conocía, hola, mucho gusto y sobresale, me caí y ahí quedé y la cabeza se pegó, rebotó y el doctor me salvó la vida. Le hablaron una ambulancia de la comunidad judía, me llevaron al Hospital inglés, de eso yo ya no sé nada, nada más les platico lo que me platicaron. ¿Abro los ojos al día siguiente y me veo entubadísimo y le digo mi mujer y ahora qué pedo? Me dice no, es que te caíste y algo pasó, pero ya Estás bien. Le ¿Cómo que fue bien? Si miento, ya me quitaron los tubos de lo del estómago. No, no, es que aquí te pasó otra cosa, OK. ¿Entonces llega un doctor que no sé quién es, yo todavía diciendo qué pedo, dónde estoy? ¿No? ¿Y hola doctor, cómo está? Bien, yo soy el doctor fulanito de tal, especialista en sangre de no sé qué madres del estómago. ¿A qué bien, y que tengo? Mire, tiene fuchibuchi buchi que uno de diez se salva, usted se salvó. Y mi mujer estaba atrás de mí y le decía no digan nada. Y entonces el doctor dice se salvó, ya está bien, ya lo vamos a corregir, no se preocupe. A Mucho gusto, doctor. Dos a la media hora. ¿Y usted quién es? Ah, yo soy el doctor Wariwari. Wariwari, neurólogo. No me diga doctor, ¿Y que tengo? Cuchibuchi buchibuchi, que uno de diez se salva. ¿Tú te salvaste? Y claro, mi mujer decía, yo le decía qué pedo, o sea, qué raro. Y luego llega el Doctor Kersenovich David, que es, digo Sergio, que es cardiólogo, él no sabe decir pendejo, no conoce esa palabra, o sea, no diría pendejo nunca, es lo más educado y decente. ¿Y ahora tú qué hace aquí? Me ¿Sabes qué? Chinga tu madre. Y ahora ayer en la noche por poco te me vas, estuviste peor que cuando te caíste, porque no sé qué, pero ya te lo arreglé. Total, perdí la memoria corta porque nunca me enteré de nada, perdí el olfato ya por vida, porque cuando te caes en la cabeza se rompió aquí el olfato y hay que dar que no hay bronca. Pero Y tres meses en la cama. ¿Y entonces ya me levanto, ya estoy en teoría bien, voy a ver al rabino, que es mi íntimo amigo, un viernes que era Shabat y le oye Marcelo, dime una cosa, por qué me morí? ¿Y reviví, o sea, por qué no me morí? Todo mundo hubiera ido a mi entierro. Y pobre Carlitos, pobre, lo queríamos mucho. ¿Sabes lo que me dijo el rabino? Me yo qué sé, mejor pregúntate para qué. Le oye, yo no soy el Mesías, no mames, ¿Para qué? Piensa, ¿Para qué? ¿Si en tres meses no sale algo, entonces vamos a comer y yo te ayudo, OK? ¿Bueno, efectivamente, como tres años, digo tres meses después me levanto un día, le sintia mi mujer y entendí el pedo qué pasó? Voy a hacer lo que quiera de aquí a que me muera. ¿Perdón? No, no, le dije, dentro de los ramos éticos no vuelve a ir a una pinche boda, excepto la de mis sobrinos, y ni adiós. No vuelvo a hacer nada de lo que quiera, no vuelvo a ver a gente que yo no quiera, aunque sean familiares míos, los adoro, pero que chinguen a su madre, nada de nada de nada. Voy a hacer lo que quiera porque yo creo que el golpe fue para avisarme que tengo que divertirme y lo voy a hacer, dijo mi mujer. Está bien. Y hasta ahorita me levanto con una sonrisa todos los días.
¿Cuéntame cómo cambió tu vida cuando empezaste a hacer estos cambios? ¿Y más bien, cómo fue este proceso de editar tu vida, no? De porque de tu lado pues es muy fácil, dices que no y a menos que te valga gorro, herir susceptibilidades y lo que sea, bueno, tienes que hacerlo de una manera tal vez hasta política cómo lo hiciste.
Tienes que seguir la vida, tienes que divertirte. Hay fusiones. Ya no me toca ser el presidente de la agencia, ya está Marc, ya está Rafa, ya están gentes de su edades. De repente me corren de azteca después de 14 años y si, ya no me fuman en la agencia y ya me corrieron. Dije bueno, me voy a ir a buscar otro canal. Me aceptaron, pero hasta fin de año. Y una noche a las 3 de la mañana me levanté, fue por septiembre del año pasado y le dije a mi mujer, hoy, año pasado, Antepasado pasado, así claro. Por febrero. Claro. La levanto a las 3 de la mañana y le digo oye, ya sé qué voy a hacer. Le dije, un canal de televisión en Internet. ¿Un qué? Un canal de televisión, vas a ver. Se queda cuajada. Me levanto y les hablo a mis dos hijos. Ya sé qué voy a hacer. ¿Qué vas a hacer? ¿Voy a hacer un canal de televisión a los dos? No, porque me contestaron lo mismo. Me dice, no cuentes conmigo papá. A chingapor tú y tus rollos políticos nos ponen muy nerviosos. ¿OK? No haces ni abres ni madres. Y no le hablas a un cuate que se llama Mario de la Rosa. ¿Quién es Mario de la Rosa? Un experto en Internet y le preguntas si tú eres influyente a tu edad. Si no eres influyente, ni se te ocurra. ¿Le puedes decir que le voy a hablar? Sí, está esperando tu llamada. Hola Mario, mucho gusto, yo soy Carlos Alarrak y el papá de Gary Mar. Me dice, no me digas. ¿A poco? Dije, oye, es que amanecí ayer se me ocurrió la idea de que quiero hacer un canal de televisión en Internet y me dijeron mis hijos que te pregunte, pues tú eres bastante influyente a tu edad. Yo creo que sí puedes venir a platicar conmigo sí, como no. Y empezó como asesor y a la semana y era el director general, evidentemente. Y empecé a un mundo que no conozco, que no conozco, que neta, si no es por Mario, por lo menos no hubiera aprendido.
Me quiero meter muy duro a esta nueva etapa de El Carlos Digital.










