Conoce tu cuerpo - Con Lorena Ochoa

Monologue by golfer Lorena Ochoa about the central role of the mind in sports performance. She emphasizes self-knowledge (how one reacts to nerves and adrenaline), the danger of over-focusing on perfect technique or routine, and recommends analyzing experiences to keep strengths and discard mistakes for continuous improvement.
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Si la mente lo es todo, por supuesto que en el golf, digo ya a ese nivel, en todos los deportes y en todo lo que hagamos como profesionales, si la mente lo es todo, mundo le pega bonito, todo el mundo está fuerte, todo el mundo tiene un entrenador y es perfecto y las horas que le dedica son las mismas que le dedica él que le dedico yo. Pero sí llega un momento en que todo se convierte en en la mente todo está en la capacidad, en lo que nosotros nos conozcamos, mientras más te conozcas, cómo reaccionas, cómo caminas, cómo te alteras, cómo se te pone la piel chinita, cómo te juega la adrenalina, cómo relacionas también la adrenalina o todo esto que te sucede con algo positivo, con algo fuerte, con algo que te va a ayudar, con algo que te va a hacer ganar. A muchos que dicen híjole qué tragedia, no me siento bien, no dormí bien, me duele la panza, no le voy a pegar bien, no traigo ritmo. Al revés, o sea yo todo eso siempre al revés, me siento con adrenalina, le pego más fuerte, le pegó mucho más derecho, soy mucho más precisa. Cuando traigo esa sensación pues es lo bonito, sentir, sentir lo de la vida y que se pone nervioso, todo el mundo nos ponemos nerviosos, es lo bonito. Yo creo que este es padrísimo, te picas, te emocionas, lo quiere seguir haciendo, lo quiere seguir dominando. Cuando agarras una mañita de cómo hacer las cosas, de cómo fue tu proceso mental y te funcionó y decía la hice de aquí soy y entonces empiezas a mejorar, a mejorar, mejorar. Luego tienes alguna falla, casi siempre la falla está en la rutina. ¿Hoy en día como que las cosas ya tienen tanta información y tanta tecnología y tanta como ciencias y respuestas a la mano, que también la gente se hace muchas bolas, es algo súper, súper delicado, es una línea muy, muy delicada, el típico que dice uno va a estar psicólogo porque si le buscas pues le vas a encontrar no? Este, en el deporte es igual, si también estás demasiado, demasiado en la técnica perfecta, en la mentalidad perfecta, en el movimiento perfecto, en la posición perfecta, en la rutina perfecta, se nos olvida esa otra parte que es lo natural, la reacción, el reflejo, todas esas otras cosas que son súper, súper importantes. Ahora, lo que es un hecho es que somos seres humanos y somos arriba, abajo, arriba, abajo, arriba, abajo, arriba, abajo, lo que nos funciona en un torneo no nos va a funcionar en todos los torneos. Lo que nos funciona en una entrevista o en una plática no te va a funcionar con todo mundo. ¿Por qué? Porque somos cambiantes y estamos todo el tiempo. Necesitamos como fijarnos en esos detallitos para hacer ese ajuste, para aprender de lo que no nos salió bien, para hacer ese cambio y para darle otra vez, para volverlo a intentar. Yo creo que luego ya viene todo este rollo, como para resumirlo, es qué tan capaces somos de una experiencia, como analizarla por fuera, verla por fuera, analizar qué fue lo que sucedió, qué fue lo que pasó, en dónde estuvo el error, en qué columnas y con el psicólogo, si con el maestro de la técnica, si con la estrategia, porque la regamos en las llaves y en el bastón, si con una toma de decisiones que a lo mejor fue como muy deprisa, como muy apresurados en su momento, o la mente me traicionó y me sentí como vulnerable y dije no la voy a regar, no me siento cómoda. Ya que sepas exactamente qué fue lo que pasó, ponete a trabajar en eso inmediatamente entonces y luego es cuando tienes ese mal resultado. ¿Cómo reaccionamos? Tan fácil como agarrar lo bueno, absorber todo lo bueno, lo bueno, lo bueno, lo bueno, lo bueno y quedárnoslo. Y las tres, cuatro cosas o los errores cometimos, los agarramos y los tiramos a la basura y seguimos adelante y lo seguimos intentando y lo seguimos intentando. Muchos deportistas se la pasan reclamando, se la pasan enojados, se la pasan frustrados. Son tan perfeccionistas que se les olvida todo lo otro que hicieron maravilloso por una mensadita que hicieron. Yo que ya son cosas, son difíciles de explicar, pero todo se logra con esta parte mental de entendernos cómo somos, de tener esa sensibilidad de saber exactamente qué fue lo que pasó. Agarramos la experiencia, agarramos, la dividimos, lo mejor que tuvimos fue por esto, por esto, por esto y lo malo lo echas a la basura y le sigues y le sigues.










