Cree en Ti y Apunta al Cielo | WILLIAM SHAW #026.

William Shaw was fired by his father, joined British Airways in 1993, and later co-founded Viva Colombia, a low-cost airline. He faced 116 investor rejections while fundraising through the 2008 crash, worked from friends' couches, and went on to advise Green Africa Airways and Fly Cana.
Questions this video answers
16 February 1993.
July 2008.
Three times.
319 nights.
1.2 billion dollars (referred to as '1.2 billones de dólares').
Chapters
Les presenté la idea y esto y los proyectos y estábamos todos súper, súper bien. Y sí, estoy súper interesado, William, Y te valorizamos la compañía en millones y millones de dólares. Llegó octubre del 2008. ¿Te acuerdas qué pasó? Se cayó el mundo financiero. No había un peso. Me fui a vivir al sofá de mi mejor amigo, obviamente, pues acababa de graduarme. Ya me había acabado todo el dinero que tenía. Pero persiguiendo el sueño.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi invitado de hoy es nada más y nada menos que William Shaw. William es director general de la aerolínea de bajo costo Interjet. Con más de 26 años de trayectoria en la industria aérea, ha fundado con gran éxito dos aerolíneas de bajo costo en América Latina. Una es Viva Colombia y otra es Viva Air en Perú. Colaboró con la fundación de Fly Cana en República Dominicana y de Green Africa Airways en el continente africano. Hoy William me cuenta de su experiencia trabajando en casi todos los puestos de una línea aérea, de sus momentos de carencia y de cómo un proyecto de maestría se convirtió en una de las historias de emprendimiento más exitosas de la industria de la aviación. En la plática también tocamos temas muy interesantes de pareja y apoyo y cómo le afectaron en la creación de sus empresas. Espero que disfrutes mi entrevista con William Shaw. Will, qué gusto volverte a ver, hombre Oso.
No te puedo decir el gusto en serio que me da que estés acá adentro en esta oficina. La última vez que te vi fue en nuestra graduación en el 2008.
Sí, por ahí estuvimos en contacto alguna vez por Facebook, pero ya no sabemos.
Vuelto a ver exactamente.
Y mucho has hecho en estos 12 años. Impresionante. Pero antes de entrarle a materia, Will, me gustaría que me contaras de cuando tu papá te corrió de su empresa.
Si, me corrió en 1991. Pues yo era un vago. Yo era un bueno para nada, te tengo que ser honesto.
¿Vivías en México?
Vivía en la Ciudad de México. Yo soy mexicano, nacido de aquí. Y mi papá pasó por una época turbulenta en su vida. Mi mamá estaba muy enferma. Mamá falleció de cáncer. Pero ese entonces está muy enferma y no hay. No hay bolsillo que te aguante un tratamiento de cáncer. Hoy en día ya ha cambiado mucho en 20, 25 años desde que pasó esto. Pero pues le empezó a ir mal y no pudo pagarme más la universidad. Hice tres semestres, pagó uno, quedé debiendo dos. Y me dijo, ya no puedo, vente a trabajar conmigo. Y yo pensaba que trabajar era llegar a las 11 de la mañana, ir a comer y no regresar a la oficina. Y a los tres meses mi papá me dijo así no me sirves.
¿Qué hacía tu papá?
Mi papá tenía una fábrica de impresoras y computadoras y distribución de computadoras en México, muy grande en su momento. Y llegaba el hijo del patrón y no hacía nada. Entonces me decía, a mí no me sirve un vago como tú aquí. Yo siempre había sido emprendedor, pero pues yo no entendía todo ese ámbito. Yo siempre me había pagado mis cosas, había. Yo era disc jockey, trabajé de modelo, trabajé vendiendo aspiradoras de casa en casa, pero a mi tiempo y a mi manera, tener un trabajo de oficina, tener que manejar equipo, yo no sabía hacer eso. Entonces mi papá me corrió y dije bueno, me quiero ir de backpack a Europa. Tengo un primo que quiero mucho, mi primo Henry Dunville, que se había ido de backpack a Europa, me había hablado maravillas de lo que era ser el backpack a Europa. Y me quería ir mi papá, pues a ver cómo te las arreglé a reglas. Y me dijeron que las aerolíneas le daban boletos gratis a sus empleados. Busqué qué aerolíneas estaban contratando y había una aerolínea que estaba empezando a operar en México que empezó en febrero del 93, llamada British Airways. Y empecé como agente de tráfico en el mostrador aquí en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México el 16 de febrero de 1993.
¿Y eso para irte a Europa a echar relajo?
A echar relajo. Yo quería trabajar seis meses y. Y me iba a ir.
¿Y lo hiciste?
No, no lo logré. Me fui de check in, me fui a supervisor, me fui a boletos, me fui a grupos, me fui a rampa, me fui a operaciones. Me encantó la aviación, me encantó, puedo decirlo, He hecho absolutamente todos los puestos en una aerolínea, excepto volar comercialmente. Yo vuelo privado y ser mecánico de motores.
¿Qué avión vuelas?
Yo vuelo Cessna y Cirrus son dos aviones chiquitos monomotor, muy divertidos. Son muy divertidos en Estados Unidos. Aquí en México no los vuelo, allá es un poquito más fácil, no está tan rápido.
Es impresionante en Estados Unidos la cantidad de gente que tiene como hobby volar aviones y avionetas. En mi clase en Stanford había obviamente expilotos de los Blue Angels y Top Gun y lo que tú quieras, pero había gente que literal tenía aviones monomotor hasta medio antiguos, con los que hacían acrobacias durísimas. Me acuerdo Andrew Patton, un buen amigo mío, me dijo, me habla un día en la mañana, yo estoy crudísimo y me dice oso hoy, vamos. Dije, si es hoy, pues es hoy. Y me ha puesto una zarandeada que yo no sé cómo no guacaré, porque eran piruetas para arriba, para abajo, loops, game, ya sabes.
Y empiezas a sentir el efecto de las fuerzas de la gravedad sobre el cuerpo y es tremendo, tremendo. Volar es demasiado fácil. Volar un avión monomotor es demasiado fácil. Lo difícil viene en lo que hacen nuestros pilotos en aviación comercial, cuando las cosas no funcionan bien, velar por la seguridad, no solamente de las 180 almas que van en el cielo con el piloto volando, sino todos los que están abajo, qué pasa, cómo mueve el avión. No es lo mismo un avión que vaya 50, 70 nudos para despegar, que puede ser un Cessna, a uno que tiene que ir a 140, 150 nudos para despegar, como un 320. Entonces, pues las inercias, las fuerzas, el peso, pues tiene muchísima diferencia. Un Cessna lo puedes aterrizar en. Creo que el récord mundial es en menos de 10 metros. Nada. Exactamente.
Oye, Will, y después terminas viviendo en Colombia.
Sí, Yo en el 98 yo era ejecutivo de ventas en British Airways y nace la oportunidad de irme a Colombia como gerente de ventas. Yo tenía 24 años de edad y yo había ido a Colombia a jugar un partido de fútbol que jugamos British Airways México contra British Airways Colombia y me encantó. Pues también tiene mucho que ver las colombianas, tengo que decirlo, no sé si has estado por allá, pero las colombianas tienen su reputación. País bellísimo. Fui a un restaurante que se llama Andrés Carne de Res. Le tengo un altar en mi casa, Andrés Carne de Resiliencia. Andrés es un. Se ha vuelto un gran, gran amigo mío es más loco que una cabra. Súper restaurante. Fui allá, me la pasé muy bien y cuando antes de que hayan crecido en otros lados, entonces fui el fin de semana. Es lo único que se había de Colombia, había ido a Andrés, conocí a la gente de allá y se abrió el puesto de gerente de ventas Y era una época bien complicada para Colombia. En el 98 fue cuando fue la bomba del Nogal, fue cuando los secuestros eran 3.000, 3.500 personas al año secuestradas en Colombia. Una época bastante difícil. El director general nunca sabe qué pasos lo van a llevar a la vida. El Director general dice yo no me aguanto estos temas de seguridad y se fue. Y me llega el vicepresidente de British Airs y me dice te vamos a nombrar a ti Director General interino, ya te nombro uno nuevo, aguántame. ¿Le oye, yo llevo apenas tres meses de gerente de ventes de haber llegado, no conozco el país, me vas a nombrar director? Tengo 24 años de edad, aguántame, ayúdame. Pues un mes se volvieron dos, se volvieron tres, se volvieron seis.
¿Qué pasaba por tu cabeza en ese entonces? ¿Era miedo? ¿Era emoción? Era.
¿Sabes que? No tanto emoción, era. Era ganas de salir adelante por todo lo que estaba pasando y se me contagió mucho pues por la época de todo lo que estaba pasando en mi familia, con mi papá, con mi hermana. Pues cuando mi papá, cuando mi papá se quebró, yo trabajé en British Airways como agente de tráfico y me tocó doblar roles, trabajé en tráfico y en ventas. Buscaba que me doblaran la cantidad de horas de trabajo para poder cubrir los gastos. La verdad era muy, muy difícil, pues con un. Con un salario mínimo que era lo que pagaba en ese entonces British Airways como agente de tráfico, pues mantener una familia bien difícil y pues entonces buscaba horas extras. Yo trabajaba en ese entonces de 7 de la mañana a 11 de la noche, lunes a domingo Y el director general de British en ese entonces, Ian Gillaspi, gran amigo mío, me decía te vas a quemar, le dijo, es que es la única manera que puedo sacar adelante esto, me dice, hasta que te veo que revientes. Y la verdad cuando disfrutas tanto lo que haces, no es trabajo, no es pesado. A mí me encantaba, me encanta estar en el aeropuerto viendo los aviones, hablando con la gente, hablando con los pilotos viendo las maletas, abordar, desabordar la carga, pues como que una vez que tienes la turbocina en las venas, ahí estás. Entonces yo venía de ese ámbito, de salir adelante. De seguir trabajando. De seguir trabajando y con eso me fui a Colombia. Cuando me dijeron va a ser los dos puestos de Colombia, de ventas y dirección general, no era mío, sino quien me apoyó. Me apoyé mucho en unos amigos que tenía Álvaro Montes, que trabajó conmigo en México, que se fue a Venezuela. Entonces, pues tenía un apoyo de gente que conocía en British, que me decían, mira, por aquí, por allá. Y un año más tarde me llama el vicepresidente de British House a Londres. Yo dije, ya me van a dar la dirección general, ya la llevo haciendo un año, ya me la van a dar. Y llego a la oficina todo orgulloso de que ya me van a dar el puesto fijo. Y me dicen, William, te quiero presentar al nuevo director general de Colombia. Yo no manches, llevo un año haciendo el puesto y, o sea, no me lo van a dar, pues. El señor que estuvo como mi jefe duró dos.
¿Qué sentiste en ese momento?
Ahí sí me dio mucha molestia uno, cuando uno ya lleva haciendo el puesto un año y que no le den la oportunidad de quedarse permanentemente sin decirle, estas son tus fallas. Sí, es bien difícil aceptar.
¿Y cuál fue tu reacción?
Nada, trabajar con este señor, que creo.
Que ahí es la gran diferencia. Hay veces que, y yo lo veo en política, hay un caso que me acuerdo mucho, ¿No? Salinas nombra a Colosio y Manuel Camacho pega el grito en el cielo. Yo me acuerdo muy bien de esa época, aunque estaba muy chico, y obviamente se separa del PRI y a los meses matan a Colosio. Y yo creo que si Manuel Camacho no hubiera hecho el relajo que hizo, tal vez le hubiera tocado a él, ¿No? Si hubiera jugado por las reglas. No sé si hubiera estado bien o mal, o sea, no estoy hablando de política aquí, pero es cuando hay veces que te toca bite a bullet, como dice.
Y este fue uno de esos casos. Y yo pedí la retroalimentación de por qué yo no. Y la razón que me dieron y era cómo se manejaba la aviación en ese entonces, es él ya es un gerente y necesitamos encontrarle un lugar. No has hecho nada mal. No, si me lo dijeron para adorarme la píldora, para hacerme sentir mejor, o si, sí era cierto, pero me quedé tranquilo diciendo, pues no es mi momento, yo tenía 25 años de edad. Dos meses y medio, tres meses más tarde, él no quedó contento, no le gustó Colombia y se fue. Se fue a Brasil y me dejaron a mí, ahora sí como director general de British Airways.
Que lo pudiste haber perdido.
Si me enojaba, si hacía berrinche, si renunciaba, si lo saboteaba. No, me quedé tranquilo y pues esto es, esto es lo que hay. Y esa frase me encanta. Eso es lo que hay y con lo que hay es con lo que tienes que trabajar. Entonces logré la dirección general de Colombia, feliz. Después me dieron la dirección general de Colombia y la región andina, entonces cubría también Venezuela y cubría Ecuador, Perú, Ecuador, las Antillas Holandesas y estaba yo en un avión. Pasé 319 noches de hotel fuera de casa en un año. Estaba yo en ese entonces viviendo con quien después fue mi esposa y ahora es mi ex esposa, muy importante, parte de mi vida, pero. Y entonces pues 319 noches es pasar uno que otro sábado en la casa. Entonces ella estaba aquí en Colombia todo el tiempo, bueno, allá en Colombia todo el tiempo. Y llegaba el fin de semana y ella quería salir a algún lado. Entonces me decía pues vámonos a Miami, vámonos a Curacao, vámonos a Aruba. En la aviación, como uno tiene intercambio de boletos y puede comprar boletos muy baratos y también los hoteles a veces te dan. Te dan descuentos. Pues viajábamos mucho, llegaba a veces ella me llevaba una maleta con ropa limpia, nos encontramos y se llevaba la maleta con ropa sucia.
¿Y cómo se da el cambio? ¿Por qué decides irte? Stanford, que es donde nos conocimos.
Bueno, entonces hay una parte ahí como que medio interesante de mi vida con Julie. Me casé, me casé en el 2003. En 2004 llega British Airways y me dice ya es hora de que crezcas. Ya había terminado mi carrera, la terminé en Night School, en el CESA en Colombia. Y British Airways vente a trabajar a Londres. Mi ex señora trabajaba en el Foreign Office, que es relaciones exteriores de los británicos, pues también se podía regresar a Londres. Entonces pues vámonos a vivir a Londres. Y ahí está las oficinas de British, ahí está el Foreign Office, vámonos. Pero yo le había regalado un perro, un golden retriever de nombre Jade. Y no podíamos irnos de Colombia directamente a Reino Unido a Londres, porque el perro tenía que traer seis meses en cuarentena OK. Inaceptable para Juli. Inaceptable que el perro.
¿Separaron por el perro?
No, no. Últimamente, pues podrías llegar a decir que sí fue el causal, pero no fue una de las causas. Pero no fue uno de los efectos del divorcio. Pero no fue 100% el perro. Entonces llamo yo a los jefes en British Airways y les digo, necesito un puesto en Estados Unidos seis meses. ¿Por qué? Le digo, porque Estados Unidos ya podemos llevar al perro a Inglaterra. Y me dicen, acá te estamos esperando con un superpuesto. No, o sea, no, no, por favor, tal. Me llaman y me dicen, mira, hay un puesto seis meses en carga. Sí, aprende el negocio de carga, porque yo no había hecho carga. Y. Y listo, te recibimos. OK.
¿Ese sacrificio te costó trabajo hacerlo?
Sí, poquito. Sí, porque no es lo mismo ir creciendo a tomar unos eslabones abajo en tu carrera. Pero yo decía, bueno, pues el perro hacía feliz a mi señora. Aprendo. Muchas veces uno no sabe lo que está haciendo en su vida o cuáles son los building blocks, los ladrillos constructores de la meta dónde va a llegar. Muy importante esta etapa que yo no sabía en ese momento. Entonces llega San Francisco. Antes me reportaban 250 personas, ahora me reportan dos. Antes tenía una vida de expatriado, ahora tienes tu salario y apretado, y mi ex señora sin salario. Entonces fuimos a vivir a San Francisco, que pues vivíamos en Menlo. ¿Tú sabes lo que valen vivir en Menlo? Carísimo.
¿Aún en esa época?
Aún en esa época. Carísimo estábamos viviendo allá. Y pues mi ex señora todo el día con el perro, no teníamos amigos. Una cosa es ir de shopping a Estados Unidos cuando uno va de viaje o de paseo, pero ya vivir allá todos los días, pues puedes ir al mall tres, cuatro días, ya quito, ya te aburres. Entonces, para hacer la historia un poco más corta, porque cortas ya es imposible, me peleo con mi señor un día porque le digo, ya, búscate algo que hacer, no me importa lo que sea, just find something. Ya tienes tu green card, ya find something. ¿Y me dice, pero yo qué voy a hacer? Yo trabajo en relaciones exteriores, yo no sé. Entonces conseguí de palo auto staffing un listado de todos los que habían. Le mira, aquí el único requerimiento es answer, phones, take messages, Ya, ve y haz algo, sal de la casa. Entonces va, toma el puesto y termina siendo un Submarine Project para un private equity llamado Elevation Partners.
Un private equity, para los que escuchan, es su fondo de inversión.
Es un fondo de inversión enorme de 1.2 billones de dólares. Dentro de los miembros de este private equity estaba Fred Anderson, que fue el CFO de Apple, Roger McNamee, que fundó Cisco System, y Silver Lake, que era otro gran private equity. Y bono, el de YouTube. Entonces se fue de Answering Phones a trabajar con gente que le fascinaba ir a trabajar todos los días encantada. Y al mes llega y me dice, ya no me quiero ir. Y le digo, ¿Como que ya no te quieres ir? Ya no, ya no me quiero ir a Londres. Me ofrecieron el puesto permanente en Elevation Partners. Aquí está mi contrato. Le digo, pero este es un puesto para mí chiquito. Yo, o sea, dos personas me reportan. Yo iba no, no me quiero ir, me quiero quedar. Dije, OK, nos quedamos. Me toca seguir tu carrera. La sigo. Tomé la decisión de quedarme en San Francisco. Llamo al vicepresidente de British Harris. Le digo, me quedo. Me dice, pero era temporal, güey, o sea, ¿Qué estás haciendo? Me quedo. Julie feliz. Y yo, bueno, ¿Qué vamos a hacer? Por medio de la gente con la que trabajaba Julie, me pusieron en contacto.
Con Sheryl Sandberg, que hoy es CEO de Facebook.
De Facebook. En ese entonces era CEO de Google. Google estaba empezando 2004-2005. Acaban de ser IPO, sabe su plan de expansión. Yo llego con Cheryl y le digo, yo te ayudo a abrir México y te ayudo a abrir Colombia y conozco Argentina y Venezuela. Te puedo ayudar todas tus oficinas. Yo soy latino, pero vengo de la industria de la aviación. Me dice, no, no, me parece que eres la persona adecuada. Conoces Menlo Park, conoces la industria dónde estamos metidos. Te podemos enseñar lo que hace Google y cómo lo haces. Y bueno, mándame tu currículum. Se lo mando, me llama y me oye, ¿No tienes MBA? Le digo, no, yo terminé mi carrera en Colombia. Es que no contratamos a nadie sin MBA. Bueno, ya voy. La consigo. Me pero es que tiene que ser Top School. Fresco, yo la consigo. OK, call me when you do. Y colgamos el teléfono. Y no he vuelto a saber nada más de Sheryl y no he vuelto a hablar con ella en su vida. Pero yo tenía que ir a conseguir un master's degree. Y entonces empecé a estudiar, a estudiar para el GMAT, que quienes quieran y estén escuchando. Eso sí es un dolor de cabeza. Sexamia. Y tú Sabes lo que.
¿Cuántas veces lo hiciste?
Tres.
Yo lo hice una vez y si no he sacado lo que saqué en esa primera vez, yo creo que no me hubiera ido a ningún lado porque no había manera en la tier que hubiera vuelto a hacer ese examen.
Yo lo hice la primera vez muy confiado de que no, pues yo fui director general de una multinacional, Yo puedo. Zarandeado, zarandeado. Y pues entendiendo que mi educación superior, mi universidad fue partida, yo no tenía todo lo que era el cognitive thinking y estudié un año con Kaplan, un año con Princeton Review, estoy hablando, fueron dos años estudiando para el GMAT. Lo tomé una vez, llegué al score.
Que quería y para esto sigues en tu mismo trabajo.
Y es un trabajo que yo llegaba a la oficina a las 9 de la mañana y a las 9 y 45 ya no tenía nada que hacer porque ya había organizado todo el departamento de carga para toda la costa oeste de Estados Unidos. Todo súper bien. Y llegamos a eso sí es muy divertido, realmente uno no sabe. Empiezo a estudiar para el GMAT por tercera vez porque yo quería sacar un score entre 750 y 800. Yo no me iba a ir, yo quería garantizar. ¿Y mi ex señora, énfasis en ex en esto, o sea, ya era ex en ese momento, lo me decía, tú no eres tan inteligente, hijo, tú no eres tan inteligente, No, para qué estudias tanto? No eres tan inteligente. Con esas palabras, con esas palabras You're not that smart. Porque hablábamos en inglés, qué creo eso en ti. Unas ganas de proveer wrong, una terquedad de no a que sí, de demostrarle que sí, de demostrarle que sí. Entonces tú no está ni te diría va a ser que sí, vas a ver que sí. Entonces por eso saqué el segundo score. Bien. El tercero, muy bien, muy bien, muy, muy bien. Yo ya decía a donde quiera ir, puedo ir. Y empecé a ver dónde podía estudiar y demás, y la relación con mi ex se súper deterioró. Entonces apliqué al MSX en Stanford, que es el de un año en vez del de dos, que fue el que hiciste tú. El MSX es el Sloan, es el slow. Hoy en día se llama MSX, antes se llamaba Sloan, que es en vez de tomar 14 créditos como tomabas tú yo tomaba 26 créditos en un trimestre. Por eso nunca ves los Sloanes, no vamos a las fiestas. Pues yo sí iba a muchas, por eso nos encontrábamos bastante, pero los Sloanes estábamos clavados porque son en vez de ser dos años de 8 meses, son 10 meses a full. Me encanta, son dos diferentes, uno ya tienes mucha experiencia de trabajo, otro no tanta y yo creo que es lo que enriquece muchísimo el programa en el que estuvimos juntos porque tienes la gente que tiene mucha experiencia laboral con la gente que tiene la academia más fuerte, que son los MBAs. Entonces a mí me encanta esa mezcla y la sigo pues la sigo promocionando por todos lados. Me encanta, me absolutamente encanta. Entonces se deteriora el matrimonio. Yo estoy de viaje trabajando y llega Julie y le tocó recibir la llamada de que me habían aceptado Stanford. Entonces ella decide que ese es el mejor momento para decirme que ella no considera que yo debo de ir a Stanford porque puede ser que nos vamos a endeudar demasiado y que ya no quería asumir esas deudas porque yo no soy tan inteligente. Nuevamente, nuevamente se acabó el se acabó el matrimonio fuerte.
Qué fuerte que quien debe de ser tu apoyo número uno porque tanto tú como a ella, o sea, sea la persona que te echa para abajo, no.
Pues que no crea en ti. Entonces si algo puedo dejarles a los que escuchan este podcast de cracks, si alguien te dice que no puedes, huye, si alguien te dice que no eres tan inteligente, huye, no te hacen ningún favor. Una de las cosas que es increíble de donde estudiamos todo mundo te hacía preguntas, yo era el imbécil y perdón que lo diga así, ¿Qué vas a hacer? Voy a empezar una aerolínea. Y te veían como ¿Y cómo le vas a hacer? Exacto, no me decían que no, ¿Cómo le vas a hacer? Y ya viste esto, oye, ya hablaste con Tengo un primo que se llama Juan que trabaja para tal aerolínea, habla con él a ver si te puede ayudar Y siempre era cuestionando cómo no, si podías o no, mientras que mis amigos del alma me decían quién te crees, o sea, tú quién eres, Richard Branson o qué, o sea, no, no, no, o sea, ubícate.
Es impresionante qué cambia a ti fundamentalmente en ti esta experiencia de 10 meses en Stanford que vienes de de arreglártelas como tú puedes, pero dentro de una estructura corporativa inglesa, por decir, de todas las cosas que decides emprender y no solo emprender. Yo cuando oigo que alguien quiere emprender, pues lo admiro y dices bueno, qué interesante idea emprender una aerolínea. Suena como de las cosas más difíciles. Creo que no se me ocurre ninguna más difícil que podría yo empezar.
Estoy tratando de empezar en una más difícil. No es intensiva de capital, es muy regulada. Intensiva de gente, gente especializada. Tienes que tener gente muy capacitada en aviación, con muchas cosas que no controlas.
Márgenes muy chiquitos.
Muy chiquitos. Márgenes en la aviación son muy pequeños. Sí, sí, sí. Estaba yo hablando de eso precisamente hoy. Fíjate, te digo, para mí es lo que vivía, lo que yo conocía a los 19 años de edad me tocó empezar a trabajar en British a los 25. Director General. Tenía 36 años de edad y no sabía qué quería hacer de mi vida y me fui a hacer la maestría y cuando entré a hacer la maestría no sabía que quería ser una aerolínea, no sabía cuál era tu plan.
Era regresar a un gran puesto.
Pues mi plan originalmente era trabajar para Google, ¿Te acuerdas? Claro. Por eso necesitaba la maestría. Y entro a la maestría y la razón por la cual yo me quería quedar en San Francisco ya no quiere estar conmigo. Entonces ahora estoy solo y no tengo nada que hacer. Entonces no solamente solo, sino que sólo hay quebrado porque espero que jamás te pase, pero si te divorcias es muy costoso emocionalmente te destroza.
Hay dos chistes, uno que dicen que divorcias es para ricos y el segundo que dice que divorciarse es tan caro porque vale la pena.
Porque vale la pena, exactamente. Entonces yo te lo digo, te destroza emocionalmente pero financieramente nadie sale bien. Nadie, nadie sale bien de eso de partir cobijas no es bueno. Y sí, el divorciarse es carísimo porque vale la pena. En mi caso, en mi caso lo acepto.
Muy feliz casado.
Sí, sí, sí. Se te nota y felicidades porque es envidiable encontrar a alguien con quien pasar el resto de tu vida. Te cuento. Entonces yo entré el primer día yo renuncié a British Airways. Sí. Y recién divorciado, tenía un mes de sueldo en mi cuenta de banco y entro a Stanford y pues no es barata. Tú lo sabes bien que no es barato.
Lo sigo pagando y seguiré por siglos de los siglos.
¿Y entonces llegamos, llego el primer día y todo orientation y esto y el otro y pues levanto la mano y Where's financial aid? Llegas y esto es una de las cosas increíbles de esta universidad y de muchas similares a esta. Entonces se sientan y te hablan y te dicen, OK, ¿Con cuánto vives tú? ¿Dicen, tanto? ¿Dónde piensas vivir? Yo lo más barato, escondido Village. Y yo tranquilo, ¿Con cuánto comes al mes? Yo puedo comer con un sándwich todos los días de atún. Y yo vivo no tanto, tanto, tanto. Te hacen la cuenta, te dicen, firma aquí. OK, firmo. Te lo depositamos en tu cuenta mañana. Pero te dije que no tengo garantías. Me acabo de divorciar, no tengo casa, no tengo activos, mi familia no tiene dinero. You're in. Ya sabemos lo que vales, lo que vas a valer saliendo. Ya te aceptamos. Ahí está pagado. Págalo a, como dices tú, a infinidad. Velo pagando como puedas, pero ya eso para mí fue. Fue inspirador que alguien tuviera tanta confianza en mí como con un papel firmado. Sí, ahí está tu educación, ahí está tu comida, los viajes increíble de Stanford.
Porque si, no te piden ningún tipo de garantía. Pero el otro lado de la moneda es lo que está pasando en Estados Unidos a nivel general, ¿No? Que es, y desviándonos un poco la conversación, la burbuja de la deuda estudiantil y la carga económica que está haciendo en la nueva generación, que es gente que ya no puede comprar casas porque viene totalmente abrumado con deudas que dicen que va a ser así como hace 10 años fue la inmobiliaria, ahora la que sigue es la deuda estudiantil. No sé si en universidades como Stanford que tienen tal vez hechos más sus cálculos de Lifetime Value de sus alumnos.
Claro.
Pero sí está duro.
Es muy interesante que lo dices porque yo creo que es más competitivo el ambiente empresarial y corporativo. Si hay emprendedores y yo los aplaudo y los apoyo cuando pueda. Yo me considero emprendedor. Hoy en día estoy en Navidad corporativa. Pero ya llegar al puesto que quieres ya dicen. ¿Y la maestría entonces ya se necesita? Antes era el título universitario. Aquí en México todo el mundo es licenciado, pero ya más y más es tu maestría. Licenciado. Tu maestría contador, ingeniero, en qué se especializó, entonces exige ya más la vida laboral de lo que exigía antes.
Sí, bueno, al contrario, yo lo veo, yo me pregunto mucho y es algo que platico con Lucila, mi esposa, es sobre el futuro de la educación. Yo tengo hijos de 3 y 4 años. Yo no sé si ellos van a ir a la universidad como nosotros la conocimos. Yo hoy tengo. Muchas de las personas que trabajan en el equipo de instafit no tienen carrera terminada, no tienen obviamente lejos de maestría, pero son unas verdaderas máquinas autoeducados y ya hay tantos recursos en línea que te pueden ayudar a tener esas habilidades que hoy en el mundo digital es más lo que cuenta que el papel, que yo no sé cómo se vaya a ver.
Yo no sé, la universidad que yo conocí no es la de hoy. Y el Stanford en el que Yo fui hace 10 años tampoco, tampoco es el de hoy. Es distinto, los salones son distintos. Y ha cambiado mucho la cantidad de educación. Y lo digo así abiertamente, que uno se autoeduca en YouTube, en podcast como este, donde uno puede escuchar. Yo me acuerdo mucho, te acuerdas de los Brown Bag Lunches y todo mundo los martes eran BBLs, entonces todo mundo iba al auditorio a escuchar a alguien. Ya no tenemos acceso a esa gente. Íbamos a escuchar a, para mí de los más grandes, Gordon Betún, que fue el CEO de Continental Airlines, que le dio la vuelta. Yo podía agarrar un sándwich y sentarme.
A diez metros de él, a diez.
Metros de él, escucharlo hablar lo que. Lo que podía. Hoy en día pues ya hay podcast como este donde uno puede escuchar las ideas y los pensamientos.
Hay plataformas como Masterclass que te enseña actuación, no sé, Robert De Niro, ¿Sabes?
Entonces está cambiando la educación y la manera de la información está más disponible. Yo Cuando yo tenía 16, 17 años, olvídate, olvídate de tener, de tener un teléfono exclusivo para ti donde pueden llamar. Había un teléfono el pasillo de mi casa mucho antes de ti. Tú eres una generación mucho más joven que yo, pero había un teléfono y donde tu hermana se colgara a hablar con el novio. Era desesperado porque me quedaron de hablar a las ocho, a las ocho me van a hablar, Cuelga ya, cuelga. Sí. Y era otro mundo, otras vidas. Y hoy en día todo el mundo tiene su celular desde los seis, siete años de edad. Ya tienen celulares, tienen acceso a información a diferentes plataformas. La vida ha cambiado.
Will OK, como parte de un proyecto de la maestría, haces este análisis de negocio, el plan de negocio de una aerolínea de bajo costo en Colombia.
Pues te voy a decir cómo funcionó. Salgo de. Salgo de Student Aid. Ya está cubierto todo el año. Ya está. Ya está a un nivel de financiamiento muy barato, porque la verdad es que sí es barato. Y no sé qué hacer. Entonces le digo al de Financial Aid, me dice ¿Qué te pasa? Y yo como en este look, como que no sé qué hacer. Ahora Student Counseling. Sí, hace una cita con Student Counseling. Me fui con Student Counseling y te hacen un. Estás en una regresión. No sé si tú alguna vez fuiste con los counselors. No. Estás en una regresión de los momentos más felices de tu vida. Sí, aquí fueron. Fueron como tres, cuatro horas. Y no quiero atropellar, estropear en esta descripción, pero la mejor manera es una regresión a los momentos más felices de tu vida y los retos profesionales y personales que estabas teniendo. Llegas a ciertas conclusiones con ellos. La conclusión que sacamos es que me encanta la aviación, me encanta Latinoamérica y me encantan los retos grandes. Esa fue la conclusión a la que llegamos. Y le OK, buena conclusión. ¿Y qué hago con eso? Me habla con gente en aviación en Latinoamérica y pregúntale qué retos grandes hay. Entonces ya tenía dinero, porque aparte de que te pagan la colegiatura y te dan para comer, también te dan un poquito de spending cash. Entonces me Vete a Colombia, que es tu país. ¿Que tan feliz has estado en Colombia? Ve a Colombia y pregunta qué retos hay. Entonces me fui a Colombia. Era puente, porque en Colombia tienen 13 puentes al año.
Los semisocies colombiana. Y creo que trabajan la mitad del año.
Sí, 13 puentes al año. Entonces estoy trabajando. Mira, ahí estás viendo el 380 aterrizar.
Es que estamos en la oficina de Will, que está en el corporativo Interjet, que está literal adentro del aeropuerto. Entonces tiene ventanas de piso a techo con vista a todas las dos pistas. Y estamos viendo aterrizar el A que es el avión más grande del mundo. Ya descontinuado.
Lo van a descontinuar. Lo siguen produciendo. Pero ya pararon de tomar pedidos de Air France. Sí, pero es divino.
Cuánta gente viene ahí adentro.
Van como unas 500 personas más o menos, no me sé la configuración de France, pero como 500 personas allá adentro. Pero bueno, es enorme. No, pero no se oye, ¿No? No se, no se oye. Lo acabas de. No se oyó aterrizar. Es muy silencioso. Es excelente avión, lástima que lo van a descontinuar. Pero bueno, regresando a esto, Entonces me dicen, ve y habla con gente. Entonces me fui a Colombia, era puente, y me dice vamos a Cartagena, Y yo OK, vamos a Cartagena. Empezamos a ver boletos, avión, y me dice un amigo, no, nos vamos a ir en coche. Le digo que voy, o sea, acabo de volar de San Francisco 13 horas. Sí, vámonos en avión, brother, o sea, está. Estoy hablando del 2007, está cerquitita, o sea, vámonos en avión. No, no, nos vamos en coche. ¿Estás loco, que vamos a pagar los boletos? Salía más caro el boleto de avión de Bogotá Cartagena que de San Francisco. Que de San Francisco a Bogotá, porque era puente, Retos grandes, aviación. Fui y hablé con un amigo y.
Considerando que irte en coche es una.
Pesadilla, son entre 16 y 18 horas en un puente.
Por tráfico y por la topografía del país.
Exactamente. Entonces yo decía, ¿Cómo puede ser que voy a pasar sabolelo, jueves, llego acá para meterme en un coche 18 horas para estar sábado, domingo y regresarme todo el lunes manejando? No, no. Pero bueno, lo hice, aprendí muchísimo. Regresé, me encontré con un amigo que también estaba en aviación, un gran amigo, Juan Emilio Posada, y me sí, es carísimo, él fue el presidente de Avianca, no es carísimo, tal, estuvimos hablando. Me chino, pues investiguemos si podemos montar una aerolínea más barata. OK, Me regresé a Stanford y mandé un email, ¿Quién quiere investigar conmigo la posibilidad de arrancar una aerolínea de bajo costo en Latinoamérica? Porque no sabía si el mercado colombiano era el mejor. Resultaba que era el tercer mercado más grande de Latinoamérica sin aerolínea de bajo costo. En Brasil ya estaba go, en México había cinco, hoy en día solamente hay tres aerolíneas de bajo costo, la mejor obviamente es Interjet, pero después hablamos de eso. Pero habían cinco, sobrevivieron tres. Y Colombia, que era el mercado, tercer mercado más grande de Latinoamérica, no tenía aerolínea de bajo costo. Entonces era muy fácil. Empecé a investigar, formé un equipo, mandé un email, llegaron 22 personas de las más brillantes a. A mi charla, mi plática de qué es lo que voy a hacer. Me di cuenta que yo no estaba preparado para el calibre de preguntas que pueden tener los analistas. Final bueno, ¿Y cuál es tu modelo? Le digo, no, yo quiero saber si funciona o no, yo a mí explíquenme. Y había un chavo que estuvo más o menos unas 8 horas diciéndome por qué no iba a funcionar todos los periques, pero es que, pero es que, perdón, que en México se dice chingaquedito, así, pregunta tras pregunta y quería saber y quería saber, yo no tenía las respuestas, pero entonces seguía y seguía. Y ese chavo hoy en día lo quiero muchísimo, fue mi socio con el que arranqué, Gabriel Migowski, amigo tuyo también, y fue el primer CFO y lo arrancamos, él quería estar seguro de que sí era buena idea y Gabriel y yo no nos entendimos en muchos aspectos, en otros muchísimo. Y necesitas complementar tus deficiencias con las deficiencias de otros. Las fortalezas de Gabriel que eran números, análisis y lo mío que es lo comercial y la visión, se complementaban mucho. Entonces encontré un gran socio en Gabriel.
¿Y con cuál fue el reto más grande al que te enfrentaste en esos primeros?
Después de graduarme de la universidad.
Que tardó todavía un par de años en levantar, pues.
Exactamente, entonces nosotros nos graduamos en julio, yo me gradué En julio del 2008, Gabriel se graduó hasta un año después. Le dije Gabriel, yo voy a arrancar. Y salí de Stanford y en el 2008 pues había mucha liquidez en ese entonces, entonces fui con unos private equities, unos fondos de inversión y les presenté la idea y esto y los proyectos y estábamos todos súper, súper, súper, súper bien. Y si, estoy súper interesado, William y tal y te valorizamos la compañía en millones y millones de dólares. Y yo salí, me fui a Ferrari de Palo Alto a escoger el color porque dije Stanford Degree ya, o sea me compraron mi proyecto, todo súper bien. ¿Llegó octubre del 2008, te acuerdas qué pasó?
Yo estaba sentado en Nueva York viendo qué pasará exactamente.
Se cayó el mundo financiero, no había un peso y me fui a vivir al sofá de mi mejor amigo un año con mi backpack, obviamente, pues acababa de graduarme, ya me había acabado todo el dinero que tenía pero persiguiendo el sueño, iba buscando capital semilla, Mira, necesito con qué comer, con qué trabajar. Me metí de consultor, de profesor, estaba dando clases, pero mi sueño era la aerolínea y todos los días buscando una cita con alguien que quisiera invertir.
¿Nunca dudaste, ¿Nunca estuviste tentado a tirar la toalla?
Cuando estuve en Stanford, me hicieron cuatro ofertas de trabajo, cuatro. Y la verdad muy tentadoras, tres de ellas, una no, porque no era, no era lo mío, pero muy tentadoras. Pero una de las cosas que más me impulsó es que yo ya no tenía responsabilidades, no estaba casado en ese entonces, no tenía hijos, no tenía hipoteca, no tenía pagos del carro, el no tener nada, no pierdes nada. Entonces no, lánzate, lánzate. Y si no funciona, una de las grandes cosas, tener una maestría de Stanford es siempre te puedes emplear, encontrar chambas, se puede. Entonces para mí fue muy fácil ese análisis. ¿Que perdía? Nada que me vayan a quitar, si no funcionaba, no tienes nada. Entonces me fui a vivir al sofá de la casa de mi amigo y estuve ahí unos seis meses, pues seis meses en un apartamento. Ya llegó Gabriel, seguimos trabajando.
¿Cuál fue el primer break que tuvieron?
Cuando una persona que quiero muchísimo, un gran banquero colombiano, que no le gustaría que dijera su nombre, pero tiene varios bancos, muy querido, apasionado de la aviación, ve el proyecto y me esto es lo que necesita Colombia, cuenten conmigo. Entonces le dije, Luis, no voy a decir su nombre, Luis, gracias, me parece espectacular. Necesitamos que nos apoyes consiguiendo más capital semilla. ¿Cuánto necesitas? ¿Tanto? Dice, mira, yo lo podría poner todo, pero tengo tantos amigos que me dicen que nunca los invito a un gran negocio y esto sí lo veo como algo que necesita Colombia, que los voy a invitar. Entonces voy a hacer una comida en un restaurante muy formal, los van a presentar y hubo quienes, o sea, invitados por Luis a esta comida, que dijeron a esta, o sea, si me está invitando Luis, esto funciona, voy y cerramos en dos meses toda la ronda de capital semilla. Dado a Big Break. Alguien que realmente creyó y hasta el día de hoy no he ido a esa oficina en creo que como cuatro años, pero creo que todavía en el centro de su mesa de conferencias, de su oficina, está un avioncito de Viva Colombia, porque él sí tuvo la visión, él sí lo vio, era muy fácil en un país donde la topografía no te permite tener la infraestructura para viajar por tierra, donde las distancias son cortas pero no puedes porque cruzan las dos sierras. Se puede ver. Se puede ver y aparte tienes el clima, no llueve mucho en Colombia, se deslavan las carreteras. 18 horas versus 45 minutos en un avión al mismo precio. Era muy fácil, muy fácil.
¿Cuál fue el fracaso del que más aprendiste en esa época?
De los 116 fracasos de presentaciones a gente que nos decía no voy a invertir. 116 veces fuimos a una reunión y nos dijeron no.
¿Cómo te mantienes motivado después de 116 no?
Entonces ese es uno de los de los temas más complicados de ser emprendedor. Te dicen que no, la pregunta siempre tiene que ser ¿Por qué? Y a veces te dan una que tú sabes que es que no porque no le interese bien polite. Pero cuando decían no y pesaba bien la respuesta no porque considero que su estrategia de coberturas en el precio del petróleo no es la adecuada. Regresamos Gabriel y yo a la oficina.
A ver cómo la podías mejorar, a.
Hacer un slide con la estrategia presentada. Y lo que empezó haciendo una PowerPoint de veintitantos slides para cuando logramos la inversión grande era más de 450 páginas cada vez y había que actualizarla y se desactualizaba y se van corriendo. Entonces empezaba diciendo en el 2009 empezamos, arrancamos en mayo 25 del 2012. Ya llegó un punto. Dije ya no pongamos fechas, pongamos año 1, año 2, año 3, año 4 en la presentación, porque se iban corriendo las fechas. Yo creo que el momento más divertido de mi carrera como emprendedor llegó Juan Emilio y le dije un momento muy crítico. Le juan Emilio, vienen todos mis muebles de San Francisco porque los saqué de la bodega, ya vienen para acá. Tengo que pagar tres mil y tantos dólares del menaje, tengo que pagar la importación a Colombia, tengo muy poquito en mi cuenta y la verdad es que no tengo ni con qué pagar estas hamburguesas. Fuimos a comer a un lugar a comer hamburguesas. Me chino, estamos haciendo buen trabajo, yo creo en lo que estamos haciendo. Él no estaba trabajando todos los días, él tenía otro trabajo. Éramos Gabriel y yo los que estábamos trabajando. ¿Me pasaste por la oficina? Entonces pasé por la oficina y me dio un cheque de 20 mil dólares y un post it que dice pa las hamburguesas. Nunca discutimos Equity, nunca discutimos cuánto valía. Simplemente he knew we needed cash. Y ahí está. Entonces esos 20 mil dólares los cuidé. Los cuidé como la niña de mis ojos. Entonces yo agarraba en una hoja Excel. Entonces íbamos a comer hamburguesas y ponía hamburguesas 17.50, jabón para lavar la ropa, cinco, veinte y así todas las cuentas en una hoja Excel. De qué gastados era para sobrevivir. Para sobrevivir y seguir persiguiendo el sueño de conseguir los inversionistas. El punto más increíble fue cuando estábamos ya cerrando la ronda de due diligence con 19 abogados de todos los inversionistas, que eran tres grupos muy grandes de mucho dinero, de mucha. Había un grupo colombiano, había un grupo colombiano que era Grupo Bolívar, que empezó. Estaba Yamsa, que era un grupo mexicano muy grande que trabaja en autobuses y que son dueños de Viva Aerobus acá. Y estaba Declan Ryan con su fondo Irlandia. Entonces cada quien va con su abogado que va con sus junior lawyers. Entonces cada uno llevaba como tres, cuatro abogados. Entonces en un salón hay 19 abogados y yo y Gabriel en el due diligence.
Eran las únicas personas de la aerolínea en ese momento. Cuatro años. Y eran Gabriel y tú.
Gabriel, yo y cuatro analistas que teníamos cuatro analistas. Y estaban Fred y Juan Emilio y estábamos en el due diligence. Pues obviamente todo el modelo financiero lo veían, pero tenían que también hacerle el due diligence a la contabilidad de la empresa. Pues la contabilidad de la empresa era los sueldos de los analistas y nuestro Survival Peanuts, que eran hamburguesas y así lo renta. Lo apuntábamos Gabriel y yo, renta y tal. Entonces empezaron los debates que si esa cuenta de gastos era salario o no era salario, si esa cuenta de gastos se le había pagado impuestos. No se le había pagado impuestos. No, no son gastos. Si Gabriel y yo estamos aquí bajo honorarios, tal. Los honorarios no están pagados. Todo bien estructurado por abogados. Pero como buenos miembros de sus equipos de due diligence, tenía que hacer las preguntas. De lo que estábamos hablando eran más o menos 2.500 dólares en gastos que no sabían si eran salario, honorarios o cómo definirlos. Llevamos hora y media discutiéndolo, levanto la mano y les digo, señores, 19 abogados a un precio promedio de 100 dólares por hora por dos horas, ya nos volamos en costo lo que estamos discutiendo, por favor, ya let's move on. Y se rieron todos, porque no le puedes decir a un abogado que cobra menos de 200 dólares. Entonces se rieron todos y agarra uno y levanta la mano y yo nada más quiero saber una cosa. En la línea número 150 y tantos, Andrés, carnet de res. 300 mil pesos. ¿Eso que fue?
¿Colombianos?
Si, 300 mil pesos colombianos. Dije una noche, una noche que necesitábamos y nos de reventón Gabriel y yo ya no, con eso sí ya queda aprobado.
¿Qué hubieras hecho diferente en esos primeros meses?
Mira, yo creo que la discusión más difícil del emprendedor buscando socios es como.
Parte la torta, que nadie la tiene.
Nadie tiene la ecuación, no existe.
No solo la ecuación, pero poca gente tiene el valor y la visión de tener esa conversación cuando simplemente es incómoda y no cuando es problemática. ¿Que es lo que pasa después?
¿Qué es lo que pasa después? Entonces yo me senté y Gabriel y yo íbamos, o sea, si tú lo ves seco, vamos a verlo seco. Yo trabajaba full time, Gabriel iba a llegar un año más tarde. Gabriel y perdón, Juan Emilio y Fred trabajaban part time y le dedicaban una o dos horas a la semana, si es que al mes a veces al proyecto. Yo estaba full time, pero partimos en partes iguales. Bien o mal, fue lo que fue. Ya salió, ya se cerró, ya se vendió, nos fue muy bien, pero todo el mundo me dice, pudiste haberlo hecho con menos. Digo, sí, si mi abuelita tuviera ruedas, sería bicicleta.
Esa frase.
Sí, no puedes, o sea, no puedes verlo en retrospectiva. Claro, muchas veces, muchas veces hubo tensión entre socios y Gabriel decía, bueno, entonces yo me llevo menos equity. Le digo, no, Gabriel, tú estás trabajando casi igual que yo y yo no voy a ceder un peso de mi equity. No, no, no vale así. Si hubo una situación muy tensa donde uno de los socios nos cobró equity a los otros tres, que fue bastante, como decimos en México, Gacho dijo, yo valgo tanto y entonces a mí si no me pagan tanto por trabajar, no es que no tenemos dinero, pues paguen equity. Equity, que cuando se vendió la compañía fueron millones de dólares. Entonces dices lo vio, pero se aprovechó de un momento poco feito, pero todo mundo negocia por uno. Entonces eso es el aprendizaje. ¿Puedo haber sido mejor? Sí, pero yo no sabía hacer otra cosa más que armemos equipo y jalemos tan parejo como podemos jalar y todos hagamos algo. Porque no sé otra manera de ser. Quizás es por cunas, quizás es por lo que aprendido en la vida es si vamos a hacer equipo, jalemos parejo. Yo jugué rugby, tú sabes que jugué con. En Stanford. Y en el rugby es cada quien tiene que hacer su posición y su puesto. Pero a la hora de empujar, empujas parejo. No sabía otra manera. Entonces si están emprendiendo, los invito a que piensen muy bien en tener esa conversación. Ten la conversión de entrada, no después. Y firmada. Y firmada y documentada y bien hablada. Nunca hubo una desconfianza entre los. Entre mis socios de dinero, de porcentajes ni de responsabilidades. Porque esas conversaciones difíciles siempre se tenían. Siempre se tenían y nos juntábamos. Era impresionante. Gabriel hizo un Gmix GMX. Es cuando haces el internado.
Internado de verano. En otro país.
En otro país, en China. Pero seguimos con el proyecto. Estaba yo en San Francisco, Gabriel estaba en China, Juan Emilio, Fred estaban en Bogotá. El único horario donde podíamos juntarnos era a las 3 de la mañana. Pues a las 3 de la mañman nos juntábamos a hablar. A veces 3 de la mañana ahora China, 3 de la mañana de San Francisco. Pero nos juntábamos de compromiso. Y el jalar parejo estaba al final, pues a todos nos fue excepcionalmente bien. A mí personalmente no me hubiera gustado vender cuando me tocó vender.
¿Por qué?
Porque yo quería.
OK.
Yo I want to sign the IPO.
Tú querías salir a bolsa. Y se la terminaban vertiendo a Ryan.
Declan, Ryan. Exactamente. Empezaron. El plan de negocios era para. Para unos tres años en pérdidas, pero el quinto trimestre empezamos a tener utilidades y grandes. Y entonces ahí es donde empiezan a ver más intereses.
Dicen que cuando no hay bronca significa que las cosas van más o menos. Pero si hay dinero o no hay dinero, ahí es cuando la gente saca la casta.
Sí. Y la verdad, Declan es muy buena persona. Y los Alcántara espectaculares. Y bueno, Miguel Cortés y Grupo Bolívar, Caballeros hasta la última gota. Que impresionante lo que les aprendí de cómo se lleva una negociación, pero tienen un interés. Entonces unos dijeron esto ya es rentable, ya llegamos a nuestro horizonte de inversión. I'm out. Yo pero espérate, podemos. Y yo y crecer y tal, y más aviones. No, es que cumplido, ya done. Y entonces empezaron a ver transacciones. Y cuando tú tienes el porcentaje más.
Chiquito, te toca bailar con la más fea.
Exactamente. Entonces no me hubiera gustado vender. Vendí, no me puedo quejar, me fue muy bien, gracias a Dios, pues mi hija va a estar tranquila. Yo ya no tengo esa presión con la que viví muchos años, que es de no saber dónde venía el próximo paycheck. Y bueno, me dediqué a seguir trabajando en aviación. Llevo dos otras aerolíneas creadas que me encantan, que es Green Africa Airways en Lagos, Nigeria, que estoy en la junta directiva, junté también otra vez más socios. Esta un ex GSB de Stanford que la quería empezar, me metió la junta, metimos otra gente, ya tenemos un pedido de aviones, ahí vamos, va a empezar a volar yo creo que a finales de este año. Y otra que es Fly Cana en República Dominicana, también otro emprendimiento que estuve yo decidido hasta que decidí venirme a trabajar aquí, Interjet, a ayudar a los accionistas, quien quiero, amo y adoro, Compasión y Locura, que es de la mejor gente que puede trabajar uno en México. Estoy feliz, le estamos dando un cambio, una reestructuración un poquito a esta empresa que tiene el mejor producto que hay. No quiero que suene comercial en cracks, pero la verdad es que estoy muy contento de regresar a México. Triste porque se me fue mi papá cuando decidí venir a vivir con él, pero es increíble. Y ahora espero tener la oportunidad de de cumplir mi sueño, que es el sueño de todo emprendedor, aunque no es en la aerolínea que yo emprendí, pero si es una aerolínea que quiero mucho, que admiro muchísimo de poder llevarla a IPO.
¿Qué has aprendido de ti en los últimos 5 o 6 meses?
Que soy una necia, que soy muy terco. Que soy muy, muy terco y que a veces tengo que escuchar más. Eso es lo que más he aprendido. Y aquí en México, en los últimos seis meses he aprendido que yo siempre, siempre decía que el costo más bajo gana. Interjet me comprueba distinto. Interjet me comprueba que la gente le gusta el servicio, especialmente en Aviación Interjet, es que la aerolínea que más espacio tiene entre sillas, Interjet sigue dando full servicio de bebidas a bordo. Tequila, ron, whisky, vodka.
¿Donde yo vas a meter aguardiente?
Ahora en Interjet, sabes que hubo aguardiente en los vuelos a Medellín hubo aguardiente. Y te voy a decir, yo antes era eso se tiene que vender, es un ingreso adicional. Y aprendí que no, la gente le gusta, La gente no le gusta que le escatimen el pesito aquí y el pesito allá. La gente dice ya es un nivel de servicio que conozco. Mientras que lo que yo venía en mi cabeza era siempre maximizar ingresos. No, no, la gente nos está pagando el precio que vale viajar con los servicios que incluimos y la gente le gusta este producto.
¿Qué hábito inusual tienes o qué es algo que amas que sea poco común?
Pues yo diría que el volar. Yo cada vez que puedo me gusta montarme en un avión o en un simulador y volar es un espacio muy, muy, muy propio, muy privado, donde tienes que estar muy enfocado en lo que está pasando alrededor tuyo, tienes que tener una conciencia situacional muy grande y estás 100% en control de todo este negocio en el cual ya llevo casi 30 años. Entre más alto estás en la organización, menos control tienes. Te voy a dar unos ejemplos. Hoy en día las redes sociales lo son todo. Puede haber una persona que esté bien o mal haciendo su trabajo, pero tiene un mal día y una persona con dos millones de seguidores le toma un vídeo a una mala respuesta o editan a un pedacito del video donde puede tener la razón la persona y se hace viral, o hay ejemplos como United Breaks Guitars, un señor que le rompieron la guitarra y dice claramente en el boleto de avión no somos responsables si llevas un equipo frágil, mal documentados, le rompieron la guitarra y le no te voy a pagar, pues hice una canción y 50 millones de views más tarde la canción de United Breaks Guitars se hace viral. El CEO de United no tiene ningún control sobre eso, sobre esa publicidad adversa que tiene. Tienes que tener los controles para confiar en tus pilotos, ellos son los que controlan el avión, se cierra la puerta, se llama Pilot in Command, él está 100% al mando de todas las decisiones que se toman, el sí o no. Entonces el estar en un ambiente y un espacio que se controla al 100%, como el ser piloto. Volar me encanta. Y el otro oso, y esto lo sabe muy poca gente de mí. La cocina. La cocina. Lo controlas todo. Temperaturas, Sabores, ingredientes, tiempos.
¿Qué cocinas?
Todo. Todo. Menos los frijoles. No me gusta.
Entonces, ¿Los frijoles o los frijoles?
Depende. En Colombia se dice frijoles. Qué rarísimo. Frijoles. No, ninguno de los dos. Pero me encanta la carne. Estoy muy metido en los pescados, los ceviches. Depende.
Me estoy imaginando o estoy viendo, vislumbrando una invitación a cenar a tu casa pronto.
Puedes venir a Medellín también, que ya tenemos vuelo directo diario. Lo puse porque son dos mercados que quería unir y que conozco muy bien. Pero te digo, para mí el cocinar todo lo controlas. Cómo.
¿Qué haces cuando te sientes bajo de energía, frustrado, un día en el que dices, no estoy controlando las cosas, pero me está afectando?
Pasa mucho. Y como emprendedor pasa más. Distánciate, take a break. Y yo lo hacía, lo hacía demasiado. Hay veces que le digo a la gente, perdón, hoy tengo que estar. Tienes que estar consciente de tu estado mental. Si, a veces uno está cansado. Como emprendedor pasas dieciocho, veinte horas enfrente del computador. Tú has sido analista, tú sabes data, crunch. Tienes que meterle todo, toda la carne al asador. Te quedas 20 horas y al día siguiente tienes una reunión y tienes la mecha de la paciencia bien cortita. Dile a la gente, estoy con la mecha bien corta hoy dales chance de que no te vayan a disparar. Yo aviso.
¿Y tienes alguna práctica que te ayuda a estar un poco más consciente, más presente con cómo te sientes y no nada más reaccionar? Porque creo que esa facilidad de entender tu estado emocional constantemente no la tiene todo el mundo.
La vas. ¿Te vas dando cuenta al pasar los años, que tengo un par de años más que tú, que cuando la gente llegue te pregunta cómo estás? Pero con ganas de saber, ¿Estás de buenas, estás de malas? Porque vengo a decirte algo. Te das cuenta que tu estado emocional afecta cómo puedes reaccionar ante ciertas situaciones. Porque es normal, es humano. Yo me di cuenta de eso hace mucho tiempo, que la gente protagonista, ¿Cómo estás? ¿Por qué me lo preguntas? Así es que te tengo que decir algo, pero no sé si sea el mejor momento. No, ven, cuéntamelo. Estoy tranquilo.
Y hay veces que les has dicho. Si, no es el mejor momento.
Si, no es el mejor momento. En este negocio se manejan, se maneja mucho estrés. Mucho, mucho, mucho estrés. Te voy a dar un ejemplo para que tengas que ponerlo en contexto y con la gente que está escuchando este podcast. Imagínate, y eso me pasó, no me pasa en Internet, me ha pasado en otra aerolínea. Imagínate una persona que perdió el vuelo, llegó tarde al avión. Sí llegó tarde y la persona de counter le dice, señor, qué pena, perdió el vuelo y su boleto es no reembolsable, perdió el boleto, no sé qué porcentaje de su ingreso o de su efectivo disponible o cuánto más dinero tenga, pero nadie le gusta perder dinero a cambio de nada y le da una furia con uno mismo. Entonces esa persona dice, me la hizo la aerolínea, aunque tuvo la culpa, agarra el teléfono público o el mismo celular que ha pasado, marca a la aerolínea y dice que hay una bomba a bordo de ese avión. Y nosotros nos los tomamos muy en serio. Muy en serio. Entonces primero es una ofensa federal en todos los países del mundo y quien lo hace, tengan cuidado porque las aerolíneas lo persiguen. Pero es una disrupción y un estrés hasta que sabes que no pasa nada, no hay nada y tienes muchisísimo, muchísimo trabajo que tú no causaste y tú no controlas. Claro, Nada más para poner los estados emocionales de los que uno puede entrar rápidamente.
Will, quiero ser consciente de tu tiempo antes de terminar. Ahora sí que siempre hago esta pregunta, pero creo que a nadie le queda como anillo el dedo como a ti. Si pudieras agarrar un avión y escribir en el cielo un mensaje para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Cree en ti. Mi señora me decía, no eras tan inteligente, no eres tan inteligente. Yo sí pienso que sí. Yo sí pienso que soy inteligente y la gente que me rodea me dice que lo soy. Y yo me rodeo de gente que pienso que es más inteligente que yo. Yo nunca quiero estar en un cuarto donde yo soy la persona más inteligente. Quiero ser la más tonta, quiero aprender más. Me encantan estas conversaciones, me encanta platicar contigo. Me encanta platicar con la gente porque todos los días se puede aprender algo nuevo. Todos los días. Ejemplo, acabo de aprender qué tan fácil y qué tan sencillo es hacer un podcast y pasar un rato agradable con un gran amigo y dejando un granito de arena para la posteridad. Entonces, te agradezco esta oportunidad y y cree en ti, Will.
Muchísimas gracias. Sé que has estado ocupadísimo. Tomar la aerolínea con la inercia que trae y tratar de agarrar un gran producto y mejorarlo no es tarea fácil. Te agradezco mucho el tiempo. Eres un crack.
Gracias, gracias. No, el crack eres tú, viejo. Y hagamos un plan de ceviches en mi casa el día que quieras.
Encantado.
Listo, mi rey. Gracias.
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